{"id":22234,"date":"2016-04-04T15:40:45","date_gmt":"2016-04-04T20:40:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-trono-de-la-graciapor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:40:45","modified_gmt":"2016-04-04T20:40:45","slug":"el-trono-de-la-graciapor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-trono-de-la-graciapor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"\u00abEl Trono de la Gracia\u00bb\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\t\t    <!-- header -->   <!-- gtRenderTime was 0.134443 seconds \/\/--><br \/>\n<br \/> \n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abAl trono de la gracia.\u00bb Hebreos 4: 16<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Estas palabras se encuentran engastadas en ese vers\u00edculo de gracia: \u00abAcerqu\u00e9monos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.\u00bb Son una joya en un engaste de oro. La verdadera oraci\u00f3n es un acercamiento del alma, por el Esp\u00edritu de Dios, al trono de Dios. No se trata de expresar palabras, ni de sentir deseos \u00fanicamente, sino que consiste en poner los deseos delante de Dios, en un acercamiento espiritual de nuestra naturaleza con el Se\u00f1or nuestro Dios. La verdadera oraci\u00f3n no es un simple ejercicio mental, ni una ejecuci\u00f3n vocal, sino que es algo mucho m\u00e1s profundo que eso: es un intercambio espiritual con el Creador del cielo y la tierra. Dios es un Esp\u00edritu invisible para el ojo mortal, y s\u00f3lo es percibible por el hombre interior. Nuestro esp\u00edritu, engendrado por el Esp\u00edritu Santo en el momento de nuestra regeneraci\u00f3n, discierne al Grandioso Esp\u00edritu, tiene comuni\u00f3n con \u00c9l, le presenta sus peticiones, y recibe respuestas Suyas de paz. Es un intercambio espiritual de principio a fin; y su meta y su objetivo no terminan en el hombre, sino que alcanzan al propio Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Para que se d\u00e9 tal oraci\u00f3n, se requiere de la obra del propio Esp\u00edritu Santo. Si la oraci\u00f3n s\u00f3lo fuese de los labios, necesitar\u00edamos \u00fanicamente aire en nuestras fosas nasales para orar: si la oraci\u00f3n s\u00f3lo fuera de los deseos, muchos excelentes deseos son experimentados con facilidad, incluso por el hombre natural: pero cuando se trata del deseo espiritual, y de la comuni\u00f3n espiritual del esp\u00edritu del hombre con el Grandioso Esp\u00edritu, entonces el propio Esp\u00edritu Santo debe estar presente en todo momento, para ayudar a nuestra debilidad, y dar vida y poder, pues de lo contrario nunca podr\u00edamos presentar una oraci\u00f3n verdadera. Lo que ofrecer\u00edamos a Dios, llevar\u00eda su nombre y podr\u00eda tener su forma, pero la vida interior de la oraci\u00f3n, estar\u00eda lejos de eso.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, es claro, por el contexto de nuestro texto, que la mediaci\u00f3n del Se\u00f1or Jesucristo es esencial para una oraci\u00f3n aceptable. De la misma manera que la oraci\u00f3n no ser\u00eda una oraci\u00f3n verdadera, sin el Esp\u00edritu de Dios, tampoco ser\u00eda una oraci\u00f3n que prevaleciera, sin el Hijo de Dios. \u00c9l, el Grandioso Sumo Sacerdote, tiene que penetrar hasta dentro del velo por nosotros; es m\u00e1s, a trav\u00e9s de Su persona crucificada, el velo debe ser retirado por completo; pues, hasta ese momento, no tendr\u00edamos acceso al Dios vivo. El hombre que, a pesar de la ense\u00f1anza de la Escritura, procura orar sin un Salvador, insulta a la Deidad. Aquel que imagina que sus propios deseos naturales, alzados delante de Dios, sin haber sido rociados previamente por la sangre preciosa, pueden ser un sacrificio aceptable a Dios, comete un error. No ha presentado una ofrenda aceptable a Dios. Equivaldr\u00eda a que le hubiese cercenado la cabeza a un perro, o hubiese ofrecido un sacrificio inmundo. La oraci\u00f3n \u00fanicamente se torna poderosa delante del Alt\u00edsimo, cuando es obrada en nosotros por el Esp\u00edritu, y es presentada por el Cristo de Dios, a nombre nuestro.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Querido amigos, con el objeto de motivarlos a la oraci\u00f3n el d\u00eda de hoy, y para que sus almas sean conducidas a acercarse al Trono de Gracia, me propongo tomar estas cuantas palabras y usarlas de conformidad a la gracia que Dios me d\u00e9. Ustedes han comenzado a orar; Dios ha comenzado a responder. Esta semana ha sido muy memorable en la historia de esta iglesia. Un mayor n\u00famero de personas que antes, ha pasado al frente para confesar a Cristo: es una respuesta tan clara a las s\u00faplicas del pueblo de Dios, como si la mano del Alt\u00edsimo hubiese sido vista extendida desde el cielo, entreg\u00e1ndonos las bendiciones que hab\u00edamos pedido. Ahora, manteng\u00e1monos en oraci\u00f3n, s\u00ed, y acumulemos fuerzas en la intercesi\u00f3n, y entre m\u00e1s \u00e9xito tengamos, seamos m\u00e1s sinceros, para tener m\u00e1s y m\u00e1s \u00e9xito.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Que no se contengan nuestras entra\u00f1as, pues nuestro Dios no nos pone limitaciones. Este es un buen d\u00eda, y un tiempo de buenas nuevas, y viendo que el o\u00eddo de nuestro Rey est\u00e1 atento, estoy muy ansioso que hablemos con \u00c9l a nombre de otros miles, para que ellos tambi\u00e9n, en respuesta a nuestras s\u00faplicas, puedan ser tra\u00eddos cerca de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Al procurar hablar del texto, el d\u00eda de hoy, lo tomar\u00e9 as\u00ed: primero, <i>aqu\u00ed hay un trono<\/i>; luego, en segundo lugar, <i>aqu\u00ed hay gracia<\/i>; luego los pondremos juntos, y veremos a la gracia en el trono; y luego, si los juntamos en un orden diferente, veremos <i>a la soberan\u00eda manifest\u00e1ndose a s\u00ed misma, resplandeciente de gracia<\/i>.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I. <\/b>Nuestro texto habla de UN TRONO, \u00abel Trono de la Gracia\u00bb. Dios tiene que ser visto en la oraci\u00f3n, como nuestro Padre. Ese es el aspecto m\u00e1s querido para nosotros. Sin embargo, no debemos considerar como si \u00c9l fuese como nosotros, pues, nuestro Salvador ha matizado la expresi\u00f3n \u00abPadre nuestro\u00bb, con las palabras: \u00abque est\u00e1s en los cielos\u00bb. Y siguiendo muy de cerca a ese nombre condescendiente, para recordarnos que nuestro Padre es todav\u00eda infinitamente m\u00e1s grande que nosotros, nos ha ordenado que digamos: \u00abSantificado sea tu nombre. Venga tu reino\u00bb. De tal forma que nuestro Padre debe ser considerado como un Rey, y en la oraci\u00f3n venimos, no s\u00f3lo a los pies de nuestro Padre, sino que tambi\u00e9n acudimos al trono del Grandioso Monarca del universo. El propiciatorio es un trono, y no debemos olvidarlo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si la oraci\u00f3n debe ser siempre considerada por nosotros como una entrada a los atrios de la realeza del cielo; si debemos comportarnos como deben hacerlo los cortesanos, en la presencia de una majestad ilustre, entonces no deber\u00edamos estar desorientados para saber cu\u00e1l es el esp\u00edritu adecuado para orar. Si en la oraci\u00f3n nos acercamos a un trono, es claro que nuestro esp\u00edritu deber\u00eda ser, en primer lugar, de <i>humilde reverencia<\/i>. Se espera que cuando el s\u00fabdito se aproxima al rey, debe rendirle homenaje y honor. Cualquier acercamiento al trono debe evitar el orgullo que no reconozca al rey, y cualquier traici\u00f3n que se rebele en contra del soberano. El orgullo debe ser refrenado a la distancia, y la traici\u00f3n debe desaparecer en los rincones, pues \u00fanicamente la reverencia humilde puede venir delante del propio rey cuando se sienta vestido con sus ropas de majestad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En nuestro caso, el rey ante el cual venimos, es el m\u00e1s excelso de todos los monarcas, el Rey de reyes, el Se\u00f1or de se\u00f1ores. Los emperadores no son sino sombras de Su poder imperial. Ellos se llaman a s\u00ed mismos reyes por derecho divino, pero, \u00bfqu\u00e9 derecho divino tienen? El sentido com\u00fan se r\u00ede de sus pretensiones hasta el escarnio. S\u00f3lo el Se\u00f1or tiene el derecho divino, y s\u00f3lo a \u00c9l le pertenece el reino. Aquellos no son sino reyes nominales, elevados o destronados seg\u00fan la voluntad de los hombres, o por el decreto de la Providencia, pero s\u00f3lo \u00c9l es Se\u00f1or, el Pr\u00edncipe de los reyes de la tierra.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00ab\u00c9l no se sienta sobre un trono inestable,<br \/> Ni pide permiso para estar all\u00ed.\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Coraz\u00f3n m\u00edo, aseg\u00farate de postrarte ante tal presencia. Si \u00c9l es tan grandioso, pon tu boca contra el polvo delante de \u00c9l, pues es el m\u00e1s poderoso de todos los reyes. Su trono ejerce poder en todos los mundos. El cielo le obedece con alegr\u00eda, el infierno se estremece cuando frunce Su entrecejo, y la tierra es constre\u00f1ida a rendirle homenaje, voluntaria o involuntariamente. Su poder puede crear o destruir. Crear o aplastar, es lo mismo de f\u00e1cil para \u00c9l. Alma m\u00eda, cuando te acerques al Omnipotente, que es fuego consumidor, aseg\u00farate de quitar tu calzado de tus pies, y de adorarle con humildad sincera.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, \u00c9l es Sant\u00edsimo entre los reyes. Su trono es un gran trono blanco, inmaculado y claro como el cristal. \u00abNi aun los cielos son limpios delante de sus ojos; y not\u00f3 necedad en sus \u00e1ngeles.\u00bb Y t\u00fa, una criatura pecadora, con cu\u00e1nta humildad debes acercarte a \u00c9l. Puede haber familiaridad, pero no permitas que sea profana. Debe haber valent\u00eda, pero no permitas que sea impertinente. T\u00fa todav\u00eda est\u00e1s en la tierra y \u00c9l en el cielo; t\u00fa todav\u00eda eres un gusano del polvo, una criatura quebrantada por la polilla, y \u00c9l es Eterno: antes que naciesen los montes, \u00c9l era Dios, y si todas las cosas creadas pasaran otra vez, \u00c9l ser\u00e1 siempre el mismo. Hermanos m\u00edos, me temo que no nos postramos como deber\u00edamos hacerlo, delante de la Majestad Eterna; pero, de ahora en adelante, pid\u00e1mosle al Esp\u00edritu de Dios que nos d\u00e9 la actitud correcta para que cada una de nuestras oraciones sea un acercamiento reverente a la Majestad Infinita en lo alto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En segundo lugar, como se trata de un trono, debemos acercarnos a \u00e9l con <i>devota alegr\u00eda<\/i>. Si me considero favorecido por la gracia divina, por contarme entre los favorecidos que frecuentan Sus atrios, \u00bfacaso no deber\u00eda sentirme alegre? Podr\u00eda haber estado en Su prisi\u00f3n, pero estoy delante de Su trono; podr\u00eda haber sido echado de Su presencia para siempre, pero se me permite que me acerque a \u00c9l, a Su palacio real, a los o\u00eddos de gracia que escuchan en Su c\u00e1mara secreta. \u00bfAcaso no estar\u00e9 agradecido? \u00bfAcaso mi agradecimiento no ascender\u00e1 en gozo, y no habr\u00eda de sentirme honrado, porque soy el receptor de grandes favores cuando se me permite orar? \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1 triste tu rostro, oh suplicante, cuando est\u00e1s delante del trono de la gracia? Si estuvieras delante del trono de justicia para ser condenado por tus iniquidades, tus manos deber\u00edan estar sobre tus lomos; pero ahora, que eres favorecido para venir delante del Rey, cubierto con Su manto de seda de amor, que tu rostro brille con sagrado deleite. Si tus aflicciones son angustiantes, cu\u00e9ntaselas a \u00c9l, pues \u00c9l puede mitigarlas; si tus pecados se multiplican, confi\u00e9salos, pues \u00c9l puede perdonarlos. Oh, ustedes, cortesanos en los salones de tal monarca, deben alegrarse mucho, y mezclar alabanzas con sus oraciones.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En tercer lugar, puesto que se trata de un trono, siempre que nos acerquemos a \u00e9l, debe ser con <i>completa sumisi\u00f3n<\/i>. No oramos a Dios para darle instrucciones acerca de qu\u00e9 debe hacer, y ni siquiera por un instante deber\u00edamos presumir dictar la l\u00ednea del procedimiento divino. Se nos permite que le digamos a Dios: \u00abquisi\u00e9ramos recibir esto y esto,\u00bb pero debemos agregar siempre: \u00abpero viendo que somos ignorantes y podemos equivocarnos, viendo que todav\u00eda estamos en la carne, y podemos ser llevados por motivos carnales, no sea como nosotros queramos, sino como T\u00fa.\u00bb \u00bfQui\u00e9n dar\u00e1 \u00f3rdenes al trono? Ning\u00fan hijo fiel de Dios pensar\u00e1, ni por un instante, que puede ocupar el lugar del Rey. Se postra delante de \u00c9l, que tiene el derecho de ser Se\u00f1or de todo, y aunque exprese su deseo sincera, vehemente e importunamente, y suplique y suplique repetidamente, lo hace siempre con esta necesaria salvedad: \u00abH\u00e1gase tu voluntad, mi Se\u00f1or; y, si yo pidiera algo que no est\u00e9 de acuerdo con ella, mi m\u00e1s \u00edntima voluntad es que seas lo suficientemente bueno para negarlo a Tu siervo. Si reh\u00fasas otorg\u00e1rmelo, lo recibir\u00e9 como una respuesta verdadera, si yo pidiese lo que no fuera bueno a Tus ojos.\u00bb Si record\u00e1ramos constantemente esto, pienso que estar\u00edamos menos propensos a presentar ciertos casos delante del trono, pues nuestra convicci\u00f3n ser\u00eda: \u00abheme aqu\u00ed buscando mi propia comodidad, mi propio consuelo, mi propia ventaja, y, tal vez, estar\u00e9 pidiendo algo que deshonre a Dios; por tanto, hablar\u00e9 con la m\u00e1s profunda sumisi\u00f3n a los decretos divinos.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, hermanos, en cuarto lugar, trat\u00e1ndose de un trono, debemos acercarnos con <i>amplias expectativas<\/i>. Muy bien lo expresa nuestro himno:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abT\u00fa tendr\u00e1s una audiencia con un rey:<br \/> Grandes peticiones debes llevar contigo.\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En la oraci\u00f3n no venimos, por decirlo as\u00ed, \u00fanicamente al lugar donde se reparten limosnas de Dios, donde \u00c9l dispensa Su favores a los pobres, ni tampoco venimos a la puerta trasera de la casa de la misericordia para recibir las sobras, aunque eso ser\u00eda m\u00e1s de lo que merecemos. Comer de las migajas que caen de la mesa del Se\u00f1or es m\u00e1s de lo que podr\u00edamos reclamar; pero, cuando oramos, estamos en el palacio, sobre el piso reluciente del propio sal\u00f3n de audiencias del grandioso Rey, y de esta manera somos colocados en una posici\u00f3n ventajosa. En la oraci\u00f3n, estamos all\u00ed donde los \u00e1ngeles se postran con sus rostros cubiertos por un velo; all\u00ed, exactamente all\u00ed, es donde los querubines y los serafines adoran, delante del mismo trono al que ascienden nuestras oraciones. \u00bfAcaso iremos all\u00ed con peticiones raqu\u00edticas y una fe estrecha y contra\u00edda? No, no es propio de un Rey regalar centavos y peniques. \u00c9l distribuye piezas de oro puro. No distribuye migajas de pan ni sobras, como lo tienen que hacer los pobres, sino que \u00c9l hace un banquete de manjares suculentos, de gruesos tu\u00e9tanos y de vinos purificados.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando se le dijo al soldado de Alejandro que pidiera lo que quisiera, no pidi\u00f3 restringidamente seg\u00fan la naturaleza de sus propios m\u00e9ritos, sino que hizo una petici\u00f3n tan ambiciosa, que el tesorero real rehus\u00f3 otorgarla, y prefiri\u00f3 consultar el caso con Alejandro, y Alejandro replic\u00f3 con la debida realeza: \u00ab\u00c9l sabe cu\u00e1n grande es Alejandro, y ha hecho la petici\u00f3n a un rey. Dale lo que pide.\u00bb Tengan cuidado de no imaginar que los pensamientos de Dios son como sus pensamientos, y Sus caminos como sus caminos. No traigan delante de Dios peticiones enclenques y deseos estrechos, diciendo: \u00abSe\u00f1or, haz de conformidad a esto,\u00bb sino que deben recordar que, como son m\u00e1s altos los cielos que la tierra, as\u00ed son Sus caminos m\u00e1s altos que nuestros caminos, y Sus pensamientos m\u00e1s que nuestros pensamientos, y pidan, por tanto, seg\u00fan Dios, grandes cosas, pues est\u00e1n delante de un gran trono. Oh, que siempre sinti\u00e9ramos esto, al venir delante del trono de gracia, pues entonces \u00c9l har\u00eda todas las cosas mucho m\u00e1s abundantemente de lo que pedimos o entendemos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y, amados, puedo agregar, en quinto lugar, que la actitud apropiada con la que debemos acercarnos al trono de la gracia, es la de <i>una confianza inconmovible.<\/i> \u00bfQui\u00e9n dudar\u00e1 del Rey? \u00bfQui\u00e9n se atrever\u00e1 a impugnar la Palabra Imperial? Se ha dicho bien que si la integridad fuera desterrada de los corazones de todos los hombres, todav\u00eda deber\u00eda estar presente en los corazones de los reyes. Qu\u00e9 verg\u00fcenza ser\u00eda que un rey mintiera. El m\u00e1s pobre mendigo de las calles, es deshonrado si quebranta una promesa. Entonces, \u00bfqu\u00e9 dir\u00edamos de un rey, si no podemos confiar en su palabra? Oh, nos cubrir\u00edamos de verg\u00fcenza si somos incr\u00e9dulos delante del trono del Rey del cielo y de la tierra. Con nuestro Dios delante de nosotros en toda Su gloria, sentado en el trono de gracia, \u00bfse atrever\u00edan nuestros corazones a decir que desconfiamos de \u00c9l? \u00bfPodr\u00edamos imaginar que no podr\u00e1 o no querr\u00e1 guardar Su promesa? Desterremos tales pensamientos blasfemos, y si se nos vienen, que vengan a nosotros cuando estemos en las afueras de Sus dominios, si es que existe tal lugar, pero no en la oraci\u00f3n, cuando nos encontramos en Su inmediata presencia, y le contemplamos en toda la gloria de Su trono de gracia. Ese, en verdad, es el lugar para que el hijo conf\u00ede en su Padre, para que el s\u00fabdito leal conf\u00ede en su monarca; y, por tanto, no debe haber ninguna duda o sospecha. La fe inconmovible debe predominar delante del propiciatorio.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Solamente har\u00e9 otra observaci\u00f3n sobre este punto, y es que, si la oraci\u00f3n consiste en venir delante del trono de Dios, debe ser conducida siempre con la <i>m\u00e1s profunda sinceridad<\/i>, y en el esp\u00edritu que presenta todo de manera real. Si eres lo suficientemente desleal para despreciar al Rey, por lo mismo, en inter\u00e9s propio, no te burles de \u00c9l en Su cara, cuando est\u00e1 en Su trono. Si te atreves a repetir las santas palabras con indiferencia, en cualquier otro lugar, no lo hagas en el palacio de Jehov\u00e1. Si una persona solicitara una audiencia con la realeza, y luego dijera: \u00abno tengo la menor idea de por qu\u00e9 he venido; hasta donde yo s\u00e9, no tengo nada especial que pedir; no tengo ning\u00fan caso urgente que presentar\u00bb; \u00bfno ser\u00eda culpable tanto de insensatez, como de bajeza? En cuanto a nuestro grandioso Rey, cuando nos aventuramos en Su presencia, tengamos un prop\u00f3sito. Como dije el otro domingo, no juguemos con la oraci\u00f3n. Es insolencia hacia Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si se me pide que ore en p\u00fablico, no debo atreverme a usar palabras que tengan el prop\u00f3sito de agradar a los o\u00eddos de mi compa\u00f1eros de oraci\u00f3n, sino que debo darme cuenta que estoy hablando al propio Dios, y que tengo un asunto que tratar con el grandioso Se\u00f1or. Y, en mi oraci\u00f3n privada, si, cuando me levanto de la cama en la ma\u00f1ana, doblo mi rodilla y repito ciertas palabras, o cuando me retiro a descansar en la noche, repito el mismo procedimiento, m\u00e1s bien peco, en vez de hacer algo bueno, a menos que sea mi alma la que le hable al Alt\u00edsimo. \u00bfPiensas, acaso, que el Rey del cielo se deleita en o\u00edrte pronunciar palabras con una lengua fr\u00edvola, y una mente irreflexiva? Entonces no le conoces. \u00c9l es un Esp\u00edritu y los que le adoran, en esp\u00edritu y en verdad es necesario que adoren. Si tienes que pronunciar f\u00f3rmulas vac\u00edas, ve y derr\u00e1malas a los o\u00eddos de insensatos como t\u00fa, pero no delante del Se\u00f1or de los Ej\u00e9rcitos. Si tienes ciertas palabras que expresar, a las cuales confieres una reverencia supersticiosa, ve y dilas en los atrios adornados de la ramera de Roma, pero no ante el glorioso Se\u00f1or de Sion. El Dios espiritual busca adoradores espirituales, y a ellos aceptar\u00e1, y \u00fanicamente a ellos; pero el sacrificio de los imp\u00edos es una abominaci\u00f3n para el Se\u00f1or, y Su deleite es \u00fanicamente en una oraci\u00f3n sincera.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Amados, el resumen de todas nuestras observaciones es simplemente este: la oraci\u00f3n no es una bagatela. Es un acto elevado y eminente. Es un privilegio maravilloso y excelso. Bajo el antiguo imperio persa, unos cuantos miembros de la nobleza ten\u00edan permiso de acudir al rey en cualquier momento, y esto era considerado el m\u00e1s alto privilegio pose\u00eddo por seres mortales. Ustedes y yo, el pueblo de Dios, tenemos un permiso, un pasaporte, para acudir delante del trono del cielo en cualquier momento que queramos, y somos alentados a acudir all\u00ed con gran determinaci\u00f3n; pero a\u00fan as\u00ed, no olvidemos que no es algo sin importancia ser un cortesano en los atrios del cielo y de la tierra, no es algo sin importancia adorarlo a \u00c9l que nos hizo y nos sostiene el ser.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Verdaderamente, cuando intentamos orar, podemos o\u00edr la voz que dice, desde la excelencia de la gloria: \u00ab\u00a1Doblad la rodilla!\u00bb Procedente de todos los esp\u00edritus que contemplan el rostro de nuestro Padre que est\u00e1 en el cielo, en este instante, oigo una voz que dice: \u00abVenid, adoremos y postr\u00e9monos; arrodill\u00e9monos delante de Jehov\u00e1 nuestro Hacedor. Porque el es nuestro Dios; nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano. Adorad a Jehov\u00e1 en la hermosura de la santidad; temed delante de \u00e9l, toda la tierra.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Para que el resplandor y el brillo de la palabra \u00abtrono\u00bb no sea demasiado para la visi\u00f3n mortal, nuestro texto nos presenta ahora el suave y delicado esplendor de esa deliciosa palabra: \u00abGRACIA\u00bb. Somos invitados al trono <i>de gracia,<\/i> no al trono de la ley. El Sina\u00ed escabroso fue una vez el trono de la ley, cuando Dios resplandeci\u00f3 desde el monte de Par\u00e1n, y vino de entre diez millares de santos. \u00bfQui\u00e9n desear\u00eda acercarse a ese trono? Ni siquiera Israel quer\u00eda. Se pusieron l\u00edmites alrededor del monte, y aunque una bestia llegase a tocar el monte, era apedreada o traspasada con un dardo. Oh, ustedes justos con su propia justicia, que conf\u00edan que pueden obedecer la ley y piensan que pueden ser salvados por ella, miren a las llamas que Mois\u00e9s vio, y se apoc\u00f3, y tembl\u00f3 y desesper\u00f3. No acudimos a ese trono ahora, pues a trav\u00e9s de Jes\u00fas el caso ha cambiado. No hay enojo en el trono divino para una conciencia purificada por la sangre preciosa:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abUna vez fue el asiento de la ardiente ira,<br \/> Y lanzaba una llama devoradora;<br \/> Nuestro Dios apareci\u00f3 como fuego consumidor,<br \/> Y Celoso era Su nombre.\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y, bendito sea Dios, hoy no tenemos que hablar del trono de la justicia suprema. Ante ella, todos nos presentaremos, y todos los que hemos cre\u00eddo, lo encontraremos como un trono de gracia as\u00ed como de justicia. Quien se sienta sobre ese trono no pronunciar\u00e1 sentencia de condenaci\u00f3n contra el hombre que es justificado por fe. No tengo que invitarlos el d\u00eda de hoy al lugar desde donde se tocar\u00e1 la trompeta de la resurrecci\u00f3n de manera potente y clara. Todav\u00eda no vemos a los \u00e1ngeles con sus trompetas vengadoras saliendo a matar a los enemigos; todav\u00eda no est\u00e1n abiertas las grandes puertas del abismo para tragarse a los enemigos que no quieren que el Hijo de Dios reine sobre ellos. Todav\u00eda estamos en el terreno de la oraci\u00f3n y en t\u00e9rminos de s\u00faplica a Dios, y el trono al que se nos invita a acercarnos, y del que hablamos en este momento, es el trono de la gracia. Es un trono establecido a prop\u00f3sito para la dispensaci\u00f3n de la gracia; y cada expresi\u00f3n que brota de ese trono, es una expresi\u00f3n de gracia; el cetro que es mostrado all\u00ed, es el cetro de plata de la gracia; los decretos proclamados all\u00ed, son prop\u00f3sitos de gracia; los dones que son esparcidos sobre los escalones de oro, son dones de la gracia; y el que se sienta en el trono es la Gracia misma. Cuando oramos, acudimos al trono de gracia; y reflexionemos acerca de esto unos cuantos minutos, por v\u00eda de aliento consolador para quienes est\u00e1n comenzando a orar; y, ciertamente, para todos los que somos hombres y mujeres de oraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si en oraci\u00f3n acudo delante de un trono de gracia, entonces, <i>las fallas de mi oraci\u00f3n ser\u00e1n pasadas por alto<\/i>. Cuando comiencen a orar, queridos amigos, ustedes sentir\u00e1n como si no hubiesen orado. Los gemidos de sus esp\u00edritus, cuando se levantan despu\u00e9s de haber estado de rodillas, son tales, que ustedes creen que no hay nada en ellos. Qu\u00e9 oraci\u00f3n tan emborronada, confusa y manchada fue. No se preocupen; no deben venir al trono de justicia, pues de lo contrario, cuando Dios percibiera la falla de la oraci\u00f3n, la menospreciar\u00eda. Pero sus palabras entrecortadas, sus jadeos, sus tartamudeos est\u00e1n delante de un trono de gracia. Cuando cualquiera de nosotros presentara su mejor oraci\u00f3n delante de Dios, si la viera como Dios la ve, no hay duda que har\u00eda gran lamentaci\u00f3n por ella; pues hay suficiente pecado en la mejor de las oraciones que haya sido ofrecida jam\u00e1s, para garantizar que fuera arrojada de la presencia de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, repito, no es un trono de justicia, y en esto radica la esperanza de nuestras s\u00faplicas lisiadas y cojas. Nuestro Rey condescendiente no guarda en Su corte la imponente etiqueta que es observada por los pr\u00edncipes entre los hombres, donde un peque\u00f1o error o una falla lograr\u00eda que el peticionario fuera despedido rodeado de ignominia. Oh, no; los clamores defectuosos de sus hijos no son severamente criticados por \u00c9l. El Se\u00f1or Gran Chambel\u00e1n del palacio en lo alto, nuestro Se\u00f1or Jesucristo, se ocupa de alterar y enmendar cada oraci\u00f3n antes de presentarla, y vuelve la oraci\u00f3n perfecta con Su perfecci\u00f3n, y la hace prevalecer por Su propios m\u00e9ritos. Dios mira la oraci\u00f3n como presentada por medio de Cristo, y perdona todas sus fallas inherentes. C\u00f3mo deber\u00eda estimular esto a cualquiera de nosotros que se sienta d\u00e9bil, errante, e inexperto en la oraci\u00f3n. Si no pudieran suplicar a Dios como sol\u00edan hacerlo en a\u00f1os idos, si sintieran como si de una manera u otra se hubiesen entorpecido en la obra de suplicar, no se rindan, sino que m\u00e1s bien acudan, s\u00ed, acudan m\u00e1s a menudo, pues no es un trono de cr\u00edticas severas al que acuden, sino a un trono de gracia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, en la medida que es un trono de gracia, <i>las fallas del propio peticionario no impedir\u00e1n el \u00e9xito de su oraci\u00f3n<\/i>. \u00a1Cu\u00e1ntas fallas hay en nosotros! \u00a1Cu\u00e1n incompetentes somos para acudir a un trono, nosotros, que estamos corrompidos por el pecado por dentro y por fuera! \u00bfSe atrever\u00eda cualquiera de ustedes a pensar en orar si no fuera porque el trono de Dios es un trono de gracia? Si ustedes se atrevieran, yo confieso que no podr\u00eda. Un Dios absoluto, infinitamente santo y justo, en consonancia con Su naturaleza divina, no podr\u00eda responder ninguna oraci\u00f3n de un pecador como yo, si no fuera porque \u00c9l ha establecido un plan por el cual mi oraci\u00f3n, no se eleva m\u00e1s a un trono de absoluta justicia, sino a un trono que es tambi\u00e9n el propiciatorio, la propiciaci\u00f3n, el lugar donde Dios se encuentra con los pecadores, por medio de Jesucristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ah, yo no podr\u00eda decirles, \u00aboren\u00bb, ni siquiera a los santos, a menos que hubiese un trono de gracia, y mucho menos podr\u00eda hablarles de oraci\u00f3n, a ustedes pecadores; pero ahora voy a decir esto a todos los pecadores: aunque se consideren los peores pecadores que hayan vivido jam\u00e1s, clamen al Se\u00f1or y b\u00fasquenlo mientras puede ser hallado. Un trono de gracia es un lugar adecuado para ustedes: p\u00f3nganse de rodillas, y por simple fe vayan a su Salvador, pues \u00c9l, \u00c9l es quien es el trono de gracia. Es en \u00c9l que Dios puede dispensar gracia para los m\u00e1s culpables de la humanidad. Bendito sea Dios, ni las fallas del la oraci\u00f3n y ni siquiera del suplicante, dejar\u00e1n fuera nuestras peticiones, del Dios que se deleita en corazones contritos y humillados.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Como es un trono de gracia, entonces <i>los deseos del suplicante ser\u00e1n interpretados<\/i>. Si no puedo encontrar palabras para expresar mis deseos, Dios, en Su gracia, leer\u00e1 mis deseos sin palabras. \u00c9l entiende lo que quieren decir Sus santos, el significado de sus gemidos. Un trono que no fuera de gracia no se preocupar\u00eda por descifrar nuestras peticiones; pero Dios, el Ser infinitamente lleno de gracia, se sumerge en el alma de nuestros deseos, y lee all\u00ed lo que nosotros no podemos expresar con nuestra lengua. \u00bfNunca han visto al padre, cuando su hijo est\u00e1 tratando de decirle algo, y \u00e9l sabe muy bien qu\u00e9 es lo que el peque\u00f1ito tiene que decir, c\u00f3mo le ayuda con las palabras y pronuncia las s\u00edlabas por \u00e9l, y si el peque\u00f1ito ha olvidado a medias lo que quer\u00eda decir, habr\u00e1n visto al padre, c\u00f3mo le sugiere la palabra? As\u00ed, el siempre bendito Esp\u00edritu, desde el trono de la gracia, nos ayudar\u00e1 y nos ense\u00f1ar\u00e1 las palabras, m\u00e1s a\u00fan, escribir\u00e1 los propios deseos en nuestros corazones.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Encontramos ejemplos en la Escritura en los que Dios pone las palabras en boca de los pecadores. \u00abLlevad con vosotros palabras de s\u00faplica,\u00bb dice \u00c9l, \u00aby volved a Jehov\u00e1, y decidle: Quita toda iniquidad, y acepta el bien.\u00bb \u00c9l pondr\u00e1 los deseos, y pondr\u00e1 la expresi\u00f3n de esos deseos en su esp\u00edritu, por Su gracia; el volver\u00e1 sus deseos hacia las cosas que ustedes deben buscar; \u00c9l les ense\u00f1ar\u00e1 sus necesidades, aunque hasta el momento, ustedes no las conozcan; \u00c9l les sugerir\u00e1 Sus promesas, para que las usen como argumentos; \u00c9l ser\u00e1, de hecho, el Alfa y la Omega para su oraci\u00f3n, al igual que lo es para su salvaci\u00f3n; pues como la salvaci\u00f3n es desde el principio hasta el fin por gracia, as\u00ed tambi\u00e9n el acercamiento del pecador al trono de la gracia, es por gracia de principio a fin. Qu\u00e9 consuelo es este. Mis queridos amigos, \u00bfno nos acercaremos con mayor valent\u00eda a este trono, al entender el dulce significado de estas preciosas palabras: \u00abel trono de la gracia\u00bb?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si es un trono de gracia, entonces <i>todas las necesidades de aquellos que vienen a ese trono, ser\u00e1n satisfechas<\/i>. El Rey no dir\u00e1 desde ese trono: \u00abustedes tienen que traerme ofrendas, deben ofrecerme sacrificios.\u00bb No es un trono para recibir tributo; es un trono para dispensar dones. Acudan, entonces, ustedes que son pobres como la pobreza misma; acudan ustedes que no tienen m\u00e9ritos y carecen de virtudes, vengan ustedes que han sido reducidos a una bancarrota miserable por la ca\u00edda de Ad\u00e1n y por sus propias transgresiones; este no es el trono de la majestad que se mantiene por los impuestos de sus s\u00fabditos, sino un trono que se glorifica a s\u00ed mismo brotando como una fuente con abundancia de cosas buenas. Vengan, ustedes, ahora, y reciban el vino y la leche que son dados gratuitamente, s\u00ed, vengan, compren sin dinero y sin precio, vino y leche.\u00bb Todas las necesidades del peticionario ser\u00e1n satisfechas, porque es un trono de gracia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y as\u00ed, <i>todas las aflicciones del peticionario ser\u00e1n recibidas con compasi\u00f3n.<\/i> Supongan que yo me acerco al trono de gracia con la carga de mis pecados; hay Alguien en el trono que sinti\u00f3 la carga del pecado en edades hace ya tiempo idas, y no ha olvidado su peso. Supongan que acudo cargado de dolor; hay Alguien all\u00ed que conoce todos los dolores a los que puede ser sometida la humanidad. \u00bfEstoy deprimido o acongojado? \u00bfTengo miedo que Dios mismo me haya desamparado? Hay Alguien en el trono que dijo: \u00abDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado?\u00bb Es un trono desde el cual la gracia se deleita cuando mira con ojos de ternura el abatimiento de los hombres, para considerarlos y aliviarlos. Vengan, entonces; vengan, entonces; vengan, entonces, ustedes que no solamente son pobres, sino despreciables, y cuyas calamidades los conducen a anhelar la muerte, y sin embargo, a temerla. Ustedes que son cautivos, vengan con sus cadenas; ustedes que son esclavos, vengan con los grilletes en sus almas; ustedes que moran en tinieblas, salgan con sus ojos vendados, tal como est\u00e1n. El trono de gracia los mirar\u00e1 a ustedes, si ustedes no pueden mirarlo, y llenar\u00e1 sus manos, aunque ustedes no tengan nada que dar a cambio, y los librar\u00e1, aunque ustedes no puedan ni levantar un dedo para librarse por ustedes mismos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abEl trono de gracia.\u00bb La palabra crece conforme le doy vueltas en mi mente, y para m\u00ed es una reflexi\u00f3n muy deleitable que si acudo al trono de Dios en oraci\u00f3n, podr\u00e9 estar consciente de mil defectos, mas sin embargo, hay esperanza. Usualmente me siento m\u00e1s insatisfecho con mis oraciones que con cualquier otra cosa que hago. No creo que sea algo f\u00e1cil orar en p\u00fablico, como para dirigir correctamente las preces de una gran congregaci\u00f3n. A veces o\u00edmos que algunas personas son ensalzadas por predicar bien, pero si alguien es capacitado para orar bien, gozar\u00e1 de un don equivalente y habr\u00e1 una mayor gracia en ello. Pero, hermanos, supongan que en nuestras oraciones hayan defectos de conocimiento: es un trono de gracia, y nuestro Padre sabe que tenemos necesidad de todas estas cosas. Supongan que hubiera defectos en nuestra fe: \u00c9l ve nuestra poca fe y aun as\u00ed no la rechaza, peque\u00f1a como es. \u00c9l no mide en cada caso Sus dones en funci\u00f3n del grado de nuestra fe, sino por la sinceridad y la verdad de la fe. Y si hubiesen graves defectos en nuestro esp\u00edritu, y fallas en el fervor o en la humildad de la oraci\u00f3n, a\u00fan as\u00ed, aunque estas cosas no debieran estar all\u00ed, y sean deplorables, la gracia pasa por alto todo esto, perdona todo esto, y a pesar de ello, su mano misericordiosa se extiende para enriquecernos de conformidad a nuestras necesidades. En verdad, esto deber\u00eda inducir a muchos que no han orado, a orar, y deber\u00eda llevarnos a nosotros, que hemos estado acostumbrados a usar el consagrado arte de la oraci\u00f3n durante mucho tiempo, a acercarnos con mayor valent\u00eda que nunca, al trono de la gracia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III. <\/b>Pero, considerando ahora nuestro texto como un todo, vemos que nos transmite la idea de GRACIA ENTRONIZADA. Es un trono, y, \u00bfqui\u00e9n se sienta en \u00e9l? Es la gracia personificada la que est\u00e1 instalada en dignidad aqu\u00ed. Y, ciertamente, la gracia est\u00e1 en un trono hoy. En el Evangelio de Jesucristo, la gracia es el atributo de Dios que predomina m\u00e1s. \u00bfPor qu\u00e9 viene a ser tan exaltada? Bien, respondemos, porque la gracia tiene un trono <i>por conquista<\/i>. La gracia descendi\u00f3 a la tierra en la forma del Bienamado, y se enfrent\u00f3 al pecado. La lucha fue larga y aguda, y la gracia dio la impresi\u00f3n de ser pisoteada por el pie del pecado; pero la gracia, al fin, tom\u00f3 al pecado, lo ech\u00f3 sobre sus hombros, y aunque casi estaba aplastada bajo su peso, la gracia carg\u00f3 con el pecado a la cruz y lo clav\u00f3 all\u00ed, lo mat\u00f3 all\u00ed, y lo dej\u00f3 muerto para siempre, y triunf\u00f3 gloriosamente. Por esta raz\u00f3n, en esta hora, la gracia se sienta en un trono, porque ha vencido al pecado humano, ha soportado el castigo de la culpa humana, y ha derrotado a todos sus enemigos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, la gracia se sienta en el trono porque se ha establecido all\u00ed <i>por derecho<\/i>. No hay injusticia en la gracia de Dios. Dios es tan justo cuando perdona a un creyente, como cuando arroja a un pecador al infierno. Yo creo en mi propia alma, que hay tanta y tan pura justicia en la aceptaci\u00f3n de un alma que cree en Cristo como la habr\u00e1 en el rechazo de esas almas que mueren impenitentes, y son proscritas de la presencia de Jehov\u00e1. El sacrificio de Cristo le ha permitido a Dios ser justo, y sin embargo el que justifica al que es de la fe. El que conoce la palabra \u00absustituci\u00f3n\u00bb y puede definir su significado correctamente, podr\u00e1 ver que no queda nada pendiente para la justicia punitiva de ning\u00fan creyente, viendo que Jesucristo ha pagado todas las deudas del creyente, y ahora Dios ser\u00eda injusto si no salvara a aquellos por quienes Cristo sufri\u00f3 vicariamente, para quienes fue provista Su justicia, y a quienes le es imputada. La gracia est\u00e1 en el trono por conquista, y se sienta all\u00ed por derecho.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La gracia est\u00e1 entronizada en este d\u00eda, hermanos, porque Cristo ha consumado Su obra y ha subido a los cielos. \u00c9l est\u00e1 entronizado <i>en poder<\/i>. Cuando hablamos de Su trono, queremos decir que tiene un poder ilimitado. La gracia no se sienta en el estrado de los pies de Dios; la gracia no est\u00e1 en los atrios de Dios, sino que se sienta en el trono; es el atributo reinante; hoy, es el rey. Esta es la dispensaci\u00f3n de la gracia, el a\u00f1o de gracia: la gracia reina por medio de la justicia para vida eterna. Vivimos en la era de la gracia reinante, pues viendo que vive siempre para interceder por los hijos de los hombres, Jes\u00fas puede tambi\u00e9n salvar perpetuamente a los que por \u00c9l se acercan a Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pecador, si te encontraras a la gracia a tu paso, como un viajero en su camino, yo te pedir\u00eda que la conocieras y le pidieras su influencia; si te encontraras a la gracia como un mercader en su negocio, con un tesoro en sus manos, yo te pedir\u00eda que buscaras su amistad, pues te enriquecer\u00eda en la hora de la pobreza; si vieras a la gracia como uno de los pares de cielo, altamente exaltado, yo te pedir\u00eda que procuraras que te escuchara; pero, oh, cuando la gracia se sienta en el trono, yo te suplico que te acerques de inmediato. No puede ser m\u00e1s elevada, no puede ser m\u00e1s grandiosa, pues est\u00e1 escrito: \u00abDios es amor,\u00bb que es un <i>alias <\/i>para la gracia. Ven y p\u00f3strate delante de ella; ven y adora a la infinita misericordia y gracia de Dios. No dudes, no vaciles, no est\u00e9s indeciso. La gracia est\u00e1 reinando; la gracia es Dios; Dios es amor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, que viendo a la gracia entronizada as\u00ed, quieras t\u00fa venir y recibirla! Digo, entonces, que la gracia est\u00e1 entronizada por conquista, por derecho, y por poder, y, voy a agregar que est\u00e1 entronizada en gloria, pues Dios glorifica a Su gracia. Uno de Sus prop\u00f3sitos ahora es hacer gloriosa a Su gracia. \u00c9l se deleita perdonando a los penitentes, y de esta manera, muestra Su gracia perdonadora; se deleita en mirar a los descarriados y volverlos al camino, para mostrar Su gracia restauradora; se deleita en contemplar a los de quebrantado coraz\u00f3n y consolarlos, para poder mostrar Su gracia consoladora. Se puede recibir gracia de diversos tipos, o m\u00e1s bien, la misma gracia que act\u00faa de diferentes maneras, y Dios se deleita en hacer gloriosa Su gracia. Hay un arco\u00edris que circunda el trono, semejante a una esmeralda, la esmeralda de Su compasi\u00f3n y de Su amor. Oh, felices las almas que creen esto, y creyendo pueden recibirla de inmediato y glorificar a la gracia, convirti\u00e9ndose en ejemplos de Su poder.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>IV.<\/b> Por \u00faltimo, si nuestro texto es le\u00eddo correctamente, contiene SOBERAN\u00cdA RESPLANDECIENTE EN GLORIA, LA GLORIA DE LA GRACIA. El propiciatorio es un trono; aunque la gracia est\u00e1 all\u00ed, es todav\u00eda un trono. La gracia no desplaza a la soberan\u00eda. Ahora, el atributo de la soberan\u00eda es muy excelso y terrible; su luz es semejante a una piedra de jaspe, precios\u00edsima, y semejante a una piedra de zafiro, o, como Ezequiel la llama: \u00abcristal maravilloso.\u00bb As\u00ed dijo el Rey, el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos: \u00abTendr\u00e9 misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadecer\u00e9 del que yo me compadezca.\u00bb \u00abMas antes, oh hombre, \u00bfqui\u00e9n eres t\u00fa, para que alterques con Dios? \u00bfDir\u00e1 el vaso de barro al que lo form\u00f3: \u00bfPor qu\u00e9 me has hecho as\u00ed?\u00bb \u00ab\u00bfO no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?\u00bb Estas son palabras grandiosas y terribles, y no se pueden responder. \u00c9l es un Rey y hace lo que le agrade. \u00abNo hay quien detenga su mano y le diga: \u00bfQu\u00e9 haces?\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, \u00a1ah!, para que nadie se abata por el pensamiento de Su soberan\u00eda, los invito al texto. Es un trono, hay soberan\u00eda; pero para toda alma que sepa c\u00f3mo orar, para toda alma que por fe venga a Jes\u00fas, el verdadero propiciatorio, la soberan\u00eda divina no tiene un aspecto tenebroso y terrible, sino que est\u00e1 llena de amor. Es un trono de gracia, de lo que deduzco que la soberan\u00eda de Dios para un creyente, para un suplicante, para uno que viene a Dios en Cristo, siempre es ejercida en pura gracia. Para ti, para ti que vienes a Dios en oraci\u00f3n, la soberan\u00eda siempre dice as\u00ed: \u00abtendr\u00e9 misericordia de ese pecador; aunque no la merece, aunque no haya ning\u00fan m\u00e9rito en \u00e9l, sin embargo, debido a que puedo hacer lo que quiera con lo m\u00edo, lo bendecir\u00e9, y lo har\u00e9 mi hijo, y lo aceptar\u00e9; \u00e9l ser\u00e1 m\u00edo en el d\u00eda en que yo act\u00fae.\u00bb En el propiciatorio Dios nunca ejerci\u00f3 Su soberan\u00eda de otra manera, que por la v\u00eda de gracia. \u00c9l reina, pero en este caso, la gracia reina a trav\u00e9s de la justicia para vida eterna por Jesucristo nuestro Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay dos o tres cosas adicionales en las que pensar, y habr\u00e9 concluido. En el trono de gracia, la soberan\u00eda se ha colocado bajo los lazos del amor. Debo hablar aqu\u00ed con palabras sopesadas y elegidas, y debo dudar y hacer pausas para estructurar las frases correctas, para no errar cuando me esfuerzo en decir la verdad con claridad. Dios hace lo que quiere; pero, en el propiciatorio, \u00c9l est\u00e1 atado, atado por Su propia voluntad, pues ha establecido un pacto con Cristo, y as\u00ed, un pacto con Sus elegidos. Aunque Dios es y siempre ser\u00e1 soberano, nunca quebrantar\u00e1 Su pacto, ni alterar\u00e1 la palabra que ha salido de Su boca. No puede incumplir el pacto establecido por \u00c9l mismo. Cuando yo vengo a Dios en Cristo, a Dios en el propiciatorio, no debo imaginar que por cualquier acto de la soberan\u00eda de Dios, har\u00e1 a un lado Su pacto. Eso no puede ser: es imposible.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, en el trono de la gracia, Dios est\u00e1 atado por Sus promesas. El pacto contiene muchas promesas de gracia, sumamente grandiosas y preciosas. \u00abPedid, y se os dar\u00e1; buscad, y hallar\u00e9is; llamad, y se os abrir\u00e1.\u00bb Hasta que Dios dijo esa palabra o algo semejante, era Su opci\u00f3n o\u00edr una plegaria o no, pero no es as\u00ed ahora; pues ahora, si se trata de una oraci\u00f3n verdadera, ofrecida por medio de Jesucristo, Su verdad lo obliga a o\u00edrla. Un hombre puede ser perfectamente libre, pero en el momento en que hace una promesa, no es libre de romperla; y el Dios eterno, no quiere romper Su promesa. \u00c9l se deleita en cumplirla. \u00c9l ha declarado que todas Sus promesas son S\u00ed y Am\u00e9n en Cristo Jes\u00fas; pero, para nuestro consuelo, cuando inspeccionamos a Dios bajo el excelso y terrible aspecto de un soberano, tenemos esto para reflexionar, que \u00c9l est\u00e1 bajo los compromisos del pacto de la promesa de ser fiel a las almas que le buscan. Su trono debe ser un trono de gracia para Su pueblo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y, adem\u00e1s, el m\u00e1s dulce pensamiento de todos, es que cada promesa del pacto ha sido endosada y sellada con sangre, y lejos est\u00e1 del Dios eterno, derramar escarnio sobre la sangre de Su amado Hijo. Cuando un rey ha dado una Carta Magna a una ciudad, antes de hacerlo podr\u00eda haber sido absoluto, y no hab\u00eda nada que restringiera sus prerrogativas, pero cuando la ciudad tiene su Constituci\u00f3n, entonces argumenta sus derechos delante del rey. De la misma manera, Dios ha dado a Su pueblo una Carta Magna de indecibles bendiciones, d\u00e1ndoles las misericordias fieles de David. Mucho de la validez de una Carta Magna depende de la firma y del sello, y, hermanos m\u00edos, cu\u00e1n segura es la Constituci\u00f3n del pacto de gracia. La firma es de la propia mano de Dios, y el sello es la sangre del Unig\u00e9nito.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El pacto est\u00e1 ratificado con sangre, la sangre de Su propio amado Hijo. No es posible que roguemos en vano a Dios cuando argumentamos el pacto sellado con sangre, ordenado en todas las cosas, que ser\u00e1 guardado. El cielo y la tierra pasar\u00e1n, pero el poder de la sangre de Jes\u00fas con Dios, no fallar\u00e1 nunca. Habla cuando estamos callados, y prevalece cuando somos derrotados. Habla mejor que la sangre de Abel, y su clamor es escuchado. Acerqu\u00e9monos con valent\u00eda, pues llevamos la promesa en nuestros corazones. Cuando nos sintamos alarmados por causa de la soberan\u00eda de Dios, cantemos alegremente:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abEl Evangelio lleva mi esp\u00edritu a lo alto,<br \/> Un Dios fiel e inmutable<br \/> Pone el cimiento de mi esperanza<br \/> En juramentos, y promesas, y sangre.\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Que Dios el Esp\u00edritu Santo nos ayude a usar correctamente de ahora en adelante \u00abel trono de gracia.\u00bb Am\u00e9n.\n<\/p>\n<p><!-- \nNewPP limit report\nPreprocessor node count: 6\/1000000\nPost-expand include size: 71\/2097152 bytes\nTemplate argument size: 19\/2097152 bytes\nExpensive parser function count: 0\/100\n--><\/p>\n<p><!-- Saved in parser cache with key gospeltr_mediawiki-es_:pcache:idhash:2904-0!1!0!!es!2!edit=0 and timestamp 20160404204043 --><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abAl trono de la gracia.\u00bb Hebreos 4: 16 Estas palabras se encuentran engastadas en ese vers\u00edculo de gracia: \u00abAcerqu\u00e9monos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.\u00bb Son una joya en un engaste de oro. La verdadera oraci\u00f3n es un acercamiento del alma, por el Esp\u00edritu &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-trono-de-la-graciapor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00abEl Trono de la Gracia\u00bb<br \/>\nPor Charles H. 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