{"id":22235,"date":"2016-04-04T15:40:50","date_gmt":"2016-04-04T20:40:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-libro-que-hablapor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:40:50","modified_gmt":"2016-04-04T20:40:50","slug":"el-libro-que-hablapor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-libro-que-hablapor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"El Libro que Habla\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abHablar\u00e1n contigo cuando despiertes.\u00bb Proverbios 6:22<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es una circunstancia muy feliz cuando el mandamiento de nuestro padre y la ley de nuestra madre, son tambi\u00e9n el mandamiento de Dios y la ley del Se\u00f1or. Felices son aquellos que cuentan con la doble fuerza que los induzca al bien: los lazos de la naturaleza y las cuerdas de la gracia. Pecan gravemente los que transgreden tanto contra un padre en la tierra as\u00ed como contra el grandioso Padre del cielo. Quienes desprecian las tiernas obligaciones de su condici\u00f3n de hijos, y los requerimientos de su propia conciencia y de Dios, exhiben gran virulencia y violencia en su pecado. Salom\u00f3n, en el pasaje que tenemos delante de nosotros, habla evidentemente de quienes encuentran que la ley de sus padres y la ley de Dios son lo mismo, y les amonesta a atar la ley de Dios en su coraz\u00f3n, y a enlazarla a su cuellos; con esto quiere decir: aceptaci\u00f3n interior y abierta profesi\u00f3n. La ley de Dios debe ser tan amada por nosotros, que debemos atarla al \u00f3rgano m\u00e1s vital de nuestro ser, y bordarla en nuestro coraz\u00f3n. El hombre puede olvidar o perder lo que trae en sus manos, y lo que lleva sobre su persona puede serle arrebatado, pero lo que est\u00e1 atado a su coraz\u00f3n permanecer\u00e1 all\u00ed mientras dure su vida.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Debemos amar la palabra de Dios de todo nuestro coraz\u00f3n, y de toda nuestra mente, y de toda nuestra alma, y con todas nuestras fuerzas; debemos abrazarla con toda la fuerza de nuestra naturaleza; nuestros m\u00e1s c\u00e1lidos afectos deben entrelazarse con ella. Cuando el sabio tambi\u00e9n nos recomienda que la enlacemos a nuestro cuello, nos ense\u00f1a que no debemos avergonzarnos nunca de ella. Nuestra mejilla no debe sonrojarse cuando nos llaman cristianos; cuando nos encontremos en medio de un grupo, debemos hablar sin vacilaciones lo concerniente a las cosas de Dios. Debemos tomar valientemente la cruz de Cristo; debemos declarar con alegr\u00eda que respetamos los testimonios divinos. Debemos considerar la verdadera religi\u00f3n como nuestro m\u00e1s distinguido ornamento: y as\u00ed como los magistrados lucen sus cadenas de oro, y se consideran privilegiados de poder hacerlo, enlacemos a nuestro cuello los mandamientos y el Evangelio del Se\u00f1or nuestro Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Para que seamos persuadidos a obedecer, Salom\u00f3n nos proporciona tres convincentes razones. Nos dice que la ley de Dios, que entiendo como todas las Escrituras, y, en especial, el Evangelio de Jesucristo, ser\u00e1 un gu\u00eda para nosotros: \u00abTe guiar\u00e1 cuando andes.\u00bb Ser\u00e1 un guardi\u00e1n para nosotros: \u00abCuando duermas\u00bb, cuando est\u00e1s indefenso y desprevenido, \u00abte guardar\u00e1.\u00bb Y ser\u00e1 tambi\u00e9n un fiel compa\u00f1ero para nosotros: \u00abHablar\u00e1 contigo cuando despiertes.\u00bb Cualquiera de estos tres argumentos bastar\u00eda, en verdad, para conducirnos a buscar un trato m\u00e1s cercano con la sagrada palabra.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Todos nosotros necesitamos un <i>gu\u00eda<\/i>, pues \u00abno es del hombre que camina el ordenar sus pasos.\u00bb Abandonados a nosotros mismos, muy pronto destacar\u00edamos en la insensatez. Hay dilemas en la vida cuando un gu\u00eda es m\u00e1s valioso que un lingote de oro. La palabra de Dios, como un infalible director de la vida humana, debe ser consultada por nosotros y nos guiar\u00e1 por una senda segura.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La segunda raz\u00f3n es igualmente poderosa: la palabra de Dios se convierte en el <i>guardi\u00e1n <\/i>de nuestros d\u00edas; el que la oyere, habitar\u00e1 confiadamente y vivir\u00e1 tranquilo, sin temor del mal. Habr\u00e1 momentos de descuido; habr\u00e1 tiempos, inevitables debido a nuestra imperfecci\u00f3n, en los que, a menos que nos proteja alg\u00fan otro poder, caer\u00edamos inevitablemente en las manos del enemigo. Bienaventurado aquel que tiene la ley de Dios tan grabada en su coraz\u00f3n, y la lleva alrededor de su cuello como una armadura impenetrable, porque es invulnerable, porque es guardado en todo momento por el poder de Dios a trav\u00e9s de la fe para salvaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero ahora prefiero ce\u00f1irme a la tercera raz\u00f3n para amar la palabra de Dios. Y esa raz\u00f3n es que se vuelve <i>nuestra dulce compa\u00f1era<\/i>: \u00abHablar\u00e1 contigo cuando despiertes.\u00bb La ley inspirada de Dios, que David, en el Salmo ciento diecinueve llama los testimonios de Dios, los preceptos, los estatutos y palabras semejantes, es la amiga del justo. El Evangelio de Jes\u00fas, el Cumplidor de la ley, es su esencia y su m\u00e9dula y es tambi\u00e9n el especial solaz de los creyentes. De todo el volumen sagrado se puede afirmar: \u00abHablar\u00e1 contigo cuando despiertes.\u00bb Yo descubro cuatro o cinco pensamientos en esta expresi\u00f3n, y sobre ellos hablaremos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I. <\/b>Percibimos aqu\u00ed que LA PALABRA EST\u00c1 VIVA. \u00bfDe qu\u00e9 otra manera podr\u00eda decirse: \u00abHablar\u00e1 contigo\u00bb? Un libro muerto no podr\u00eda hablar, ni un libro mudo podr\u00eda conversar. Entonces, claramente se trata de un libro que vive y habla: \u00abLa palabra de Dios que vive y permanece para siempre.\u00bb \u00a1Cu\u00e1ntos de nosotros hemos comprobado que esto es ciertamente verdadero! Una gran proporci\u00f3n de los libros humanos han muerto desde hace mucho tiempo, e incluso se han consumido como las momias egipcias. El simple transcurrir de los a\u00f1os les ha quitado su valor; su ense\u00f1anza ha sido refutada, y no tienen vida para nosotros. Sep\u00faltenlos en sus bibliotecas p\u00fablicas, si quieren, pero, en adelante, no agitar\u00e1n el pulso ni calentar\u00e1n el coraz\u00f3n del hombre. Pero este libro tres veces bendito, aunque ha vivido entre nosotros todos estos cientos de a\u00f1os, es inmortal, y su vigor no se marchita: el roc\u00edo de su juventud a\u00fan permanece en \u00e9l; su mensaje cae como la lluvia fresca del cielo; sus verdades son fuentes desbordantes que proveen consuelo renovado. Jam\u00e1s alg\u00fan libro habl\u00f3 como este libro; su voz, como la voz de Dios, es poderosa y llena de majestad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfCu\u00e1l es la causa de que la palabra de Dios est\u00e9 viva? \u00bfNo es, en primer lugar, porque <i>es verdad pura<\/i>? El error es muerte, la verdad es vida. No importa qu\u00e9 tan bien cimentado est\u00e9 un error, gracias a la filosof\u00eda, o por la fuerza de las armas, o por la corriente del pensamiento humano. Viene el d\u00eda en que arder\u00e1 como un horno, y todo la falsedad ser\u00e1 como hojarasca delante del fuego. El diente del tiempo devora todas las mentiras. Las falsedades son cortadas pronto, y se secan como la hierba verde. La verdad no muere nunca, y se remonta a or\u00edgenes inmortales. Encendida en la fuente de la luz, su llama no puede ser apagada. Si fuera asediada por la persecuci\u00f3n durante un tiempo, arder\u00e1 renovadamente para tomar represalias de sus adversarios. Muchos venerados sistemas de error se pudren ahora en la muerte del pasado en medio de las tumbas de los olvidados; pero la verdad que est\u00e1 en Jes\u00fas no conoce el sepulcro, y no teme al funeral; vive, y tiene que vivir mientras el Eterno llena Su trono.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La palabra de Dios vive, porque <i>es la expresi\u00f3n de un Dios inmutable que existe por S\u00ed mismo.<\/i> Dios no dice hoy lo que no quiso decir ayer, ni borrar\u00e1 ma\u00f1ana lo que registra hoy. Cuando leo una promesa expresada hace miles de a\u00f1os, es tan fresca como si hubiese brotado hoy de los labios eternos. En realidad no hay fechas para las promesas Divinas; no son de interpretaci\u00f3n privada, ni deben ser monopolizadas por alguna generaci\u00f3n en especial. Repito, la palabra eterna sale hoy de los labios del Todopoderoso como cuando la habl\u00f3 a Mois\u00e9s, o a El\u00edas, o la expres\u00f3 por lengua de Isa\u00edas o Jerem\u00edas. La palabra es siempre segura, inmutable y llena de poder. Nunca se vuelve anticuada. La Escritura siempre bulle con buenos temas, es un surtidor eterno, un Ni\u00e1gara espiritual de gracia, que siempre est\u00e1 cayendo, salpicando y fluyendo; nunca est\u00e1 estancada, nunca es salobre o contaminada, sino que siempre es clara, transparente, fresca y refrescante; as\u00ed, por eso, vive siempre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La palabra vive, adem\u00e1s, porque <i>alberga al coraz\u00f3n vivo de Cristo.<\/i> El coraz\u00f3n de Cristo es la m\u00e1s viva de todas las existencias. Una vez fue traspasado con una lanza, pero hoy vive, y desea vivamente a los pecadores, y es tan tierno y compasivo como lo era en los d\u00edas de la carne del Redentor. Jes\u00fas, el Amigo del Pecador, camina en las avenidas de la Escritura, como una vez recorri\u00f3 las llanuras y las colinas de Palestina: todav\u00eda pueden verle, si tienen abiertos sus ojos, en las antiguas profec\u00edas; pueden contemplarlo con mayor claridad en los devotos evangelistas; \u00c9l abre y pone al descubierto para ustedes, lo m\u00e1s \u00edntimo de Su alma en las Ep\u00edstolas, y les hace o\u00edr las pisadas de Su cercano advenimiento en los s\u00edmbolos del Apocalipsis. El Cristo viviente est\u00e1 en el libro; pueden contemplar Su rostro casi en cada p\u00e1gina; y, por consiguiente, es un libro que habla. El Cristo del monte de las bienaventuranzas habla todav\u00eda en ese libro; el Dios que dijo: \u00abSea la luz,\u00bb expresa desde sus p\u00e1ginas el mismo divino <i>fiat (h\u00e1gase);<\/i> la verdad incorruptible, que satur\u00f3 cada l\u00ednea y cada una de sus s\u00edlabas cuando fue escrito al principio, permanece all\u00ed en la plenitud de su fuerza, y lo preserva del dedo de la putrefacci\u00f3n. \u00abLa hierba se seca, y la flor se cae; mas la palabra del Se\u00f1or permanece para siempre.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s de todo esto, <i>el Esp\u00edritu Santo tiene un v\u00ednculo especial con la palabra de Dios<\/i>. Yo s\u00e9 que \u00c9l obra en los ministerios de todos Sus siervos a quienes les ha ordenado predicar; pero, principalmente, he observado que la obra del Esp\u00edritu de Dios en los corazones de los hombres est\u00e1 m\u00e1s vinculada con los propios textos que citamos, que con nuestras explicaciones sobre ellos. \u00abPueden estar seguros de esto,\u00bb dice un escritor profundamente espiritual, \u00ablo que salva las almas es la palabra de Dios, y no el comentario del hombre.\u00bb Dios en verdad salva almas por nuestros comentarios, pero efectivamente la mayor\u00eda de las conversiones han sido realizadas por la agencia de un texto de la Escritura. Es la palabra de Dios la que es viva y eficaz, y m\u00e1s cortante que toda espada de dos filos. Tiene que haber vida en ella, pues por ella los hombres nacen de nuevo. En cuanto a los creyentes, el Esp\u00edritu Santo hace arder a menudo la palabra mientras la est\u00e1n estudiando. Las letras que estaban delante de nosotros eran en un tiempo como simples letras, pero el Esp\u00edritu Santo s\u00fabitamente vino sobre ellas, y hablaron en lenguas. El cap\u00edtulo es modesto como la zarza de Horeb, pero el Esp\u00edritu desciende sobre \u00e9l y he aqu\u00ed, arde con esplendor celestial, y Dios se aparece en las palabras, de tal forma que nos sentimos como Mois\u00e9s cuando quit\u00f3 su calzado de sus pies, porque el lugar en que estaba, tierra santa era. Es verdad que la mayor\u00eda de los lectores no entiende esto, y considera a la Biblia como un libro com\u00fan; pero si no lo entienden, al menos les pido que acepten la verdad de nuestra aseveraci\u00f3n, cuando declaramos que cientos de veces, hemos sentido con certeza la presencia de Dios en la p\u00e1gina de la Escritura, de la misma manera que El\u00edas la sinti\u00f3 cuando oy\u00f3 que el Se\u00f1or hablaba en un silbo apacible y delicado. La Biblia a menudo se nos ha manifestado como un templo de Dios, y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba y cuyas faldas llenaban el templo. Hemos sido constre\u00f1idos a clamar en adoraci\u00f3n, con los serafines: \u00abSanto, santo, santo, Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los jud\u00edos colocan como frontispicio de su gran Biblia, el texto: \u00abCiertamente Dios est\u00e1 en este lugar; no es otra cosa que casa de Dios, puerta del cielo.\u00bb Y dicen bien. Es, en verdad, un templo espiritual, una casa sant\u00edsima, cubierta de piedras preciosas para ornamento, y recubierta de oro puro por dentro y por fuera, teniendo por su principal gloria la presencia del Se\u00f1or, tan gloriosamente revelada, que, a menudo, no pueden los sacerdotes estar all\u00ed para ministrar por causa de la gloria del Se\u00f1or que llena la casa. Dios el Esp\u00edritu Santo vivifica la letra con Su presencia, y entonces es ciertamente para nosotros una palabra viva.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y ahora, queridos hermanos, si estas cosas son as\u00ed, y nuestra experiencia las certifica, tengamos mucho cuidado de no jugar con un libro que est\u00e1 tan imbuido de vida. Si les pregunt\u00e1ramos si son estudiantes habituales de la Santa Escritura, \u00bfno recordar\u00edan hoy, muchos de ustedes, sus fallas? Yo creo que ustedes son sus lectores; pero, \u00bfson escudri\u00f1adores? Pues la promesa no es para los que leen simplemente, sino para quienes se deleitan en la ley del Se\u00f1or, y de d\u00eda y de noche meditan en ella. \u00bfEst\u00e1s sentado a los pies de Jes\u00fas, con Su palabra como tu libro de texto? Si no es as\u00ed, recuerda, aunque puedas ser salvo, te hace falta mucha de la bendici\u00f3n, que de otra manera podr\u00edas disfrutar. \u00bfTe has estado rebelando? Refresca tu alma meditando en los estatutos divinos, y dir\u00e1s con David: \u00abTu dicho me ha vivificado.\u00bb \u00bfEst\u00e1s desfallecido y cansado? Ve y habla con este libro vivo: te devolver\u00e1 tu energ\u00eda, y levantar\u00e1s alas como las \u00e1guilas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, \u00bferes totalmente inconverso? Entonces, no te puedo dirigir a la lectura de la Biblia como tu camino de salvaci\u00f3n, ni hablarte como si hubiese alg\u00fan m\u00e9rito en ello; sin embargo, quiero exhortar a los inconversos a que tengan gran reverencia por la Escritura, un conocimiento \u00edntimo de su contenido, y hagan una frecuente lectura cuidadosa de sus p\u00e1ginas, pues ha ocurrido diez mil veces que mientras los hombres han estado estudiando la palabra de vida, les ha tra\u00eddo la vida. \u00abLa exposici\u00f3n de tus palabras alumbra.\u00bb Como Eliseo y el hijo muerto, la palabra se ha extendido sobre ellos, y sus almas muertas han sido revividas. Uno de los lugares m\u00e1s probables para encontrar a Cristo es en el huerto de las Escrituras, pues \u00c9l se deleita caminando all\u00ed. Como en los tiempos antiguos, los ciegos sol\u00edan sentarse a la orilla del camino mendigando, de tal forma que, si pasaba Jes\u00fas, pod\u00edan clamar a \u00c9l, as\u00ed les pido que se sienten a la orilla del camino de las Santas Escrituras. Oigan las promesas, escuchen sus palabras llenas de gracia; son las huellas del Salvador; y, cuando las oigan, que sean conducidos a clamar: \u00ab\u00a1Jes\u00fas, Hijo de David, ten misericordia de m\u00ed!\u00bb Acudan a los ministerios que prediquen m\u00e1s la palabra de Dios. No seleccionen esos que est\u00e1n llenos de un lenguaje elegante, y que los deslumbran con expresiones que son m\u00e1s bien ornamentales que edificantes. \u00dananse a un ministerio que est\u00e9 lleno de la propia palabra de Dios, y, sobre todo, aprendan la propia palabra de Dios. L\u00e9anla con un deseo de entender su significado, y estoy persuadido que, haci\u00e9ndolo as\u00ed, muchos de ustedes que ahora est\u00e1n alejados de Dios ser\u00e1n acercados a \u00c9l, y ser\u00e1n conducidos a una fe salvadora en Jes\u00fas, pues \u00abLa ley de Jehov\u00e1 es perfecta, que convierte el alma.\u00bb \u00abAs\u00ed que la fe es por el o\u00edr, y el o\u00edr, por la palabra de Dios.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II. <\/b>Si el texto dice: \u00abHablar\u00e1 contigo cuando despiertes,\u00bb entonces es muy claro que LA PALABRA ES PERSONAL. \u00abHablar\u00e1 <i>contigo<\/i>.\u00bb No est\u00e1 escrito, \u00abhablar\u00e1 al aire, y t\u00fa oir\u00e1s su voz,\u00bb sino, \u00abHablar\u00e1 <i>contigo<\/i>.\u00bb Ustedes saben exactamente qu\u00e9 significa esa expresi\u00f3n. No estoy hablando con nadie en particular el d\u00eda de hoy; ustedes son much\u00edsimos, y yo soy s\u00f3lo uno; pero cuando vayan camino a casa, cada uno hablar\u00e1 con su compa\u00f1ero: entonces se trata de una verdadera conversaci\u00f3n, cuando un hombre habla con otro hombre. Ahora, la palabra de Dios tiene el h\u00e1bito condescendiente de hablar a los hombres, habl\u00e1ndoles personalmente; y, por esto, quiero recomendarles que amen la palabra de Dios. \u00a1Oh, que la estimen como algo muy precioso por esta raz\u00f3n!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abHablar\u00e1 <i>contigo<\/i>,\u00bb es decir, <i>la palabra de Dios habla acerca de los hombres, y acerca de los hombres modernos<\/i>; habla de nosotros, y de estos \u00faltimos d\u00edas, tan precisamente, como si hubiese aparecido esta \u00faltima semana. Algunos se acercan a la palabra de Dios con la idea que encontrar\u00e1n informaci\u00f3n hist\u00f3rica acerca de \u00e9pocas antiguas, y la encontrar\u00e1n, pero ese no es el prop\u00f3sito de la palabra. Otros buscan hechos sobre la geolog\u00eda, y se han hecho grandes intentos para que la geolog\u00eda convenza a la Escritura, o la Escritura convenza a la geolog\u00eda. Debemos estar convencidos siempre que la verdad nunca se contradice; pero, como nadie sabe nada todav\u00eda acerca de la geolog\u00eda, pues su teor\u00eda es un sue\u00f1o y una pura imaginaci\u00f3n, vamos a esperar hasta que los fil\u00f3sofos arreglen sus propios asuntos privados, confiando que cuando encuentren la verdad, ser\u00e1 muy consistente con lo que Dios ha revelado. De cualquier manera, podemos dejar ese tema. Las principales ense\u00f1anzas de la Santa Escritura son acerca de los hombres, acerca del Para\u00edso de la humanidad no ca\u00edda, acerca de la ca\u00edda, la degeneraci\u00f3n de la raza, y el instrumento de su redenci\u00f3n. El libro habla de v\u00edctimas y sacrificios, de sacerdotes y abluciones, y as\u00ed nos se\u00f1ala el plan divino por el cual el hombre puede ser levantado de la ca\u00edda y reconciliado con Dios. Lean la Escritura de principio a fin, y encontrar\u00e1n que su grandioso tema es relativo a la raza en cuanto sus m\u00e1s importantes intereses, y lo que concierne a la raza, no como jud\u00edos o como gentiles, sino como hombres; no como b\u00e1rbaros, o escitas, o griegos, o esclavos, o libres, sino como hombres; y quien no escucha la palabra habl\u00e1ndole acerca de cosas que le conciernen \u00edntimamente, tanto a \u00e9l como a sus semejantes, no lee la palabra de Dios correctamente. Es un libro que habla, que habla personalmente, pues no trata con temas de la luna, ni del planeta J\u00fapiter, ni de \u00e9pocas remotas, ni dice mucho de los per\u00edodos venideros, sino que trata con nosotros, con el quehacer de hoy; c\u00f3mo puede ser perdonado hoy el pecado, y c\u00f3mo pueden ser conducidas de inmediato a una uni\u00f3n con Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, este libro es tan personal, que <i>habla a los hombres en cualquier estado y condici\u00f3n delante de Dios<\/i>. C\u00f3mo habla a los pecadores: habla, digo, pues lo expresa as\u00ed: \u00abVenid luego, dice Jehov\u00e1, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve ser\u00e1n emblanquecidos.\u00bb Tiene muchas tiernas reconvenciones para los pecadores. Condesciende a su condici\u00f3n y a su posici\u00f3n. Si ellos no se inclinan ante Dios, hace que la eterna misericordia se incline, por decirlo as\u00ed, a ellos. Habla de banquetes de manjares suculentos, de gruesos tu\u00e9tanos; y el libro, conforme habla, razona con el hambre de los hombres, y los invita a comer y quedar satisfechos. Habla de vestidos tejidos en el telar de la sabidur\u00eda y del amor infinitos, y de esta manera habla a la desnudez del hombre, y le implora que se vista de la justicia divina. No hay pecador, de ninguna condici\u00f3n, que se atreva a decir que no hay nada en la palabra de Dios que se adecue a su caso. Si has sido un perseguidor, la historia de Sa\u00fal te habla: si has derramado mucha sangre inocente, Manas\u00e9s hablar\u00e1 contigo; si has sido una ramera, o un ladr\u00f3n, tiene pasajes especiales para tratar contigo. Independientemente de la condici\u00f3n en la que se encuentre un pecador, hay siempre una palabra que responde con precisi\u00f3n a su necesidad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y ciertamente, cuando nos convertimos en hijos de Dios, el libro habla con nosotros maravillosamente. En la familia del cielo, es el libro propio del hijo. Tan pronto conocemos a nuestro Padre, este amado libro llega de inmediato como una carta de amor procedente del lejano pa\u00eds, autografiado por nuestro propio Padre, y perfumado con el amor de nuestro Padre. Si crecemos en gracia, o si nos rebelamos, en cualquier caso, la Escritura todav\u00eda habla con nosotros. Cualquiera que sea nuestra posici\u00f3n delante del Dios eterno, el libro parece haber sido escrito a prop\u00f3sito para responder a esa condici\u00f3n. Les habla tal como son, no \u00fanicamente como deben ser, o como otros han sido, sino habla con ustedes, con ustedes personalmente, acerca de su condici\u00f3n actual.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfNo han notado nunca cu\u00e1n personal es el libro en cuanto a <i>todos sus estados mentales<\/i>, en referencia a la tristeza o al gozo? Hubo un tiempo para algunos de nosotros en el que nos encontr\u00e1bamos tristes y terriblemente deprimidos, y entonces el libro de Job se lament\u00f3 con la misma nota dolorosa. He recurrido a las Lamentaciones de Jerem\u00edas y he pensado que yo podr\u00eda haber escrito justo lo que Jerem\u00edas escribi\u00f3. Se aflige con nosotros cuando nos lamentamos. Por otro lado, cuando el alma se eleva a las alt\u00edsimas monta\u00f1as, a la cumbre de Amana y del L\u00edbano, cuando contemplamos visiones de gloria, y vemos a nuestro Amado cara a cara, he aqu\u00ed, la palabra est\u00e1 a nuestro lado, y en el deleitoso lenguaje de los Salmos, o en las todav\u00eda m\u00e1s dulces expresiones del Cantar de Salom\u00f3n, nos dice todo lo que est\u00e1 en nuestro coraz\u00f3n, y nos habla como algo vivo que ha estado en los abismos, y ha subido a las alturas, que ha conocido los anonadamientos de la aflicci\u00f3n y se ha regocijado en los triunfos del deleite. La palabra de Dios es para m\u00ed, mi propio libro: no tengo ninguna duda, hermano, que es lo mismo para ti. No podr\u00eda haber un Biblia que me fuera m\u00e1s adecuada: pareciera escrita especialmente para m\u00ed. Amada hermana, estoy seguro que has querido decir a menudo, cuando pones tu dedo en una promesa: \u00abAh, esa promesa es m\u00eda; aunque no haya otra alma cuyos ojos llorosos puedan regar esa p\u00e1gina y decir: &#8216;es m\u00eda&#8217;, sin embargo yo, una pobre alma afligida, puedo decirlo.\u00bb Oh, s\u00ed, el libro es muy personal, pues toca todos los detalles de nuestro caso, independientemente de cu\u00e1l sea ese caso.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y, <i>cu\u00e1n fiel es siempre<\/i>. Nunca encontrar\u00e1n que la palabra de Dios quiera negarles lo que es provechoso para ustedes. Como Nat\u00e1n clama: \u00abT\u00fa eres aquel hombre.\u00bb No permite nunca que nuestros pecados queden sin censura, ni que nuestras rebeliones pasen desapercibidas hasta convertirse en pecados p\u00fablicos. Nos da un aviso oportuno; clama a nosotros tan pronto como comenzamos a desviarnos, \u00abDespi\u00e9rtate, t\u00fa que duermes,\u00bb \u00abVelad y orad,\u00bb \u00abSobre toda cosa guardada, guarda tu coraz\u00f3n,\u00bb y miles de palabras de advertencia que dirige personalmente a cada uno de nosotros.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora quisiera sugerir, antes de dejar este punto, que es muy saludable que nos examinemos a nosotros mismos. \u00bfLa palabra de Dios le habla a mi alma de esta manera? Entonces es una crasa insensatez perder, por generalizaciones, ese tesoro precioso que s\u00f3lo puede ser alcanzado cuando se experimenta personalmente. \u00bfQu\u00e9 dices, t\u00fa, querido lector? \u00bfLees el libro para ti mismo, y te habla ese libro a ti? \u00bfTe ha condenado alguna vez, y has temblado delante de la palabra de Dios? \u00bfTe ha se\u00f1alado alguna vez a Cristo, y has mirado a Jes\u00fas, el Salvador encarnado? \u00bfSella ahora el libro, con el testimonio del Esp\u00edritu, el testimonio de tu propio esp\u00edritu, de que eres hijo de Dios? \u00bfTienes el h\u00e1bito de acudir al libro para conocer tu propia condici\u00f3n, para ver tu propia cara como en un espejo? \u00bfEs tu medicina familiar? \u00bfEs la prueba y el indicador que te hace saber tu condici\u00f3n espiritual? Oh, no trates al libro de otra manera que esta, pues si lo haces as\u00ed, y lo conviertes en tu amigo personal, bienaventurado eres, pues Dios morar\u00e1 con el hombre que se estremece ante Su palabra; pero, si lo tratas como el libro de cualquier otra persona y no tu propio libro, entonces, ten cuidado de no ser contado con los imp\u00edos que desprecian los estatutos de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III.<\/b> Aprendemos del texto que LA SANTA ESCRITURA ES MUY FAMILIAR. \u00ab<i>Hablar\u00e1 <\/i>contigo cuando despiertes.\u00bb Hablar significa comuni\u00f3n, compa\u00f1erismo, familiaridad. No dice, \u00abte predicar\u00e1.\u00bb Muchas personas tienen en alta estima al libro, pero lo miran como si se tratara de alg\u00fan maestro muy encumbrado que les habla desde un alto tribunal, mientras ellos se encuentran muy abajo. No voy a condenar por completo esa reverencia, pero ser\u00eda mucho mejor que comprendieran la familiaridad de la palabra de Dios; no nos predica tanto, como nos <i>habla<\/i>. No es: \u00abTe dar\u00e1 una conferencia cuando despiertes,\u00bb o, \u00abte increpar\u00e1;\u00bb no, no, \u00ab<i>hablar\u00e1 <\/i>contigo.\u00bb Nos sentamos a sus pies, o m\u00e1s bien a los pies de Jes\u00fas, en la palabra, y desciende a nosotros; nos es familiar, como un hombre habla con su amigo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y aqu\u00ed, perm\u00edtanme recordarles la deliciosa familiaridad de Escritura a este respecto, que <i>habla el lenguaje de los hombres<\/i>. Si Dios nos hubiese escrito un libro en Su propio lenguaje, no habr\u00edamos podido comprenderlo, o lo poco que hubi\u00e9semos comprendido nos habr\u00eda alarmado tanto, que suplicar\u00edamos que esas palabras no nos fueran habladas m\u00e1s; pero el Se\u00f1or, en Su palabra, a menudo usa un lenguaje que, aunque es infaliblemente verdadero en su significado, no es seg\u00fan el conocimiento de Dios, sino adaptado al hombre. Quiero decir esto, que la palabra usa s\u00edmiles y analog\u00edas de los cuales podemos decir que hablan humanamente, y no de acuerdo a la verdad absoluta como Dios mismo la ve. As\u00ed como los hombres, cuando conversan con beb\u00e9s, usan sus expresiones balbucientes, as\u00ed lo hace la palabra condescendiente. No est\u00e1 escrita en la lengua celestial, sino en el patois (jerga) de este pa\u00eds bajo, inclin\u00e1ndose a los hombres de baja condici\u00f3n. Nos alimenta con trozos adecuados a nuestra capacidad, \u00abnos mantiene del pan necesario.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Habla del brazo de Dios, de Su mano, de Su dedo, de Sus alas, e incluso de Sus plumas. Ahora, todas estas son descripciones familiares, para adecuarse a nuestras capacidades infantiles; pues el Infinito no debe ser concebido como si esas similitudes fueran hechos literales. Es un sorprendente ejemplo de amor, que exprese esas cosas de tal manera que nos ayuden a captar las sublimes verdades. Demos gracias al Se\u00f1or de la palabra por esto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cu\u00e1n tiernamente la Escritura <i>desciende a la simplicidad<\/i>. Supongan que todo el sagrado volumen hubiese sido como el libro del profeta Ezequiel. Entonces su utilidad habr\u00eda sido poca para la generalidad de la humanidad. Imaginen que todo el volumen hubiese sido tan misterioso como el Libro de Apocalipsis: tendr\u00edamos la obligaci\u00f3n de estudiarlo, pero si su beneficio hubiera dependido de nuestra comprensi\u00f3n de \u00e9l, habr\u00edamos fracasado en alcanzarlo. Pero, cu\u00e1n simples son los Evangelios, cu\u00e1n claras estas palabras: \u00abEl que creyere y fuere bautizado, ser\u00e1 salvo;\u00bb cu\u00e1n deliciosamente sencillas son esas par\u00e1bolas de la moneda perdida, de la oveja perdida, y del hijo pr\u00f3digo. Dondequiera que las palabras tocan puntos vitales, son tan brillante como un rayo de luz. Hay misterios, y doctrinas profundas, y abismos donde Leviat\u00e1n puede nadar; pero, con todo aquello que tiene que ver de inmediato con lo relativo a la eternidad, es tan clara, que el beb\u00e9 en la gracia puede vadear sus arroyos refrescantes. En la narrativa del Evangelio, el caminante, aunque sea insensato, no puede extraviarse. Es pl\u00e1tica familiar; es la grandiosa mente de Dios tra\u00edda a nuestra peque\u00f1ez, para que pueda alzarnos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cu\u00e1n familiar es el libro tambi\u00e9n (hablo ahora en cuanto a mis propios sentimientos), <i>en todo lo que nos concierne<\/i>. Habla acerca de mi carne, y de mis corrupciones, y de mis pecados, como s\u00f3lo alguien que me conoce podr\u00eda hacerlo. Habla de mis pruebas de la manera m\u00e1s sabia: muchas de ellas las conoce a fondo. Habla acerca de mis dificultades; algunos se burlar\u00edan de ellas y se reir\u00edan, pero este libro simpatiza con ellas, conoce mis temblores, y mis temores, y mis dudas, y toda la tormenta que ruge en el peque\u00f1o mundo de mi naturaleza. El libro ha ido a trav\u00e9s de toda mi experiencia; de alguna manera u otra lo planea todo, y habla conmigo como si se tratase de un compa\u00f1ero peregrino. Me habla de cosas pr\u00e1cticas, y no me reprende, ni me mira hacia abajo desde una terrible altura de severa perfecci\u00f3n, como si fuese un \u00e1ngel, y no pudiera simpatizar con los hombre ca\u00eddos; pero, como el Se\u00f1or al que revela, el libro es sensible a nuestras debilidades, como si hubiese sido tentado en todos los puntos en que yo soy tentado. \u00bfNo se han sorprendido a menudo, ante las expresiones humanas de la divina palabra?: truena como Dios y sin embargo llora como el hombre. Parece imposible que algo sea demasiado peque\u00f1o para que no lo perciba la palabra de Dios, o demasiado amargo, o incluso demasiado pecaminoso para que ese libro lo pasara por alto. Toca a la humanidad en todos los puntos. En todas partes es un conocido familiar, personal, y pareciera preguntarse: \u00ab\u00bfEncubrir\u00e9 yo a Abraham lo que voy a hacer?\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y \u00a1cu\u00e1n a menudo el libro ha <i>respondido los interrogantes<\/i>! En tiempos dif\u00edciles me ha sorprendido ver cu\u00e1n sencillo es el or\u00e1culo. Le han preguntado a sus amigos, y no pudieron darles un consejo; pero se han puesto de rodillas, y Dios se los ha dado. Se han cuestionado, se han confundido, y han tratado de dilucidar el problema, y, \u00a1he aqu\u00ed!, en el cap\u00edtulo que leyeron en la oraci\u00f3n de la ma\u00f1ana, o en un pasaje de la Escritura que estaba abierto delante de ustedes, recibieron direcci\u00f3n. \u00bfNo hemos visto un texto, por decirlo as\u00ed, cuando bate sus alas, y vuela desde la palabra como un seraf\u00edn, y toca nuestros labios con un carb\u00f3n vivo del altar? Estaba acostado como un \u00e1ngel que dormitaba en medio de una era de especias arom\u00e1ticas de la palabra sagrada, pero recibi\u00f3 una misi\u00f3n divina, y trajo consolaci\u00f3n e instrucci\u00f3n a su coraz\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La palabra de Dios, entonces, habla con nosotros en el sentido que nos conoce bien. \u00bfEntendemos esto? Voy a concluir con este punto con otra palabra de aplicaci\u00f3n. \u00bfQui\u00e9n, entonces, que encuentre que la palabra de Dios es una amiga tan amada y querida, la menospreciar\u00eda o la descuidar\u00eda? Si alguno de ustedes la ha despreciado, \u00bfqu\u00e9 le podr\u00eda decir? Si se tratara de un libro pesado, escrito por todos lados con maldiciones y lamentos, y cada una de sus letras destellara con declaraciones de venganza, podr\u00eda ver alguna raz\u00f3n para no leerlo; pero, oh preciosa, invaluable compa\u00f1era, amada amiga de todas mis tristezas, haciendo mi cama en mi enfermedad, la luz de mis oscuridad, y el gozo de mi alma, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda olvidarte, c\u00f3mo podr\u00eda abandonarte? He o\u00eddo de alguien que dijo que el polvo sobre la Biblia de algunos hombres era tan abundante y tan antiguo, que podr\u00edas escribir \u00ab<i>Condenaci\u00f3n<\/i>\u00bb sobre ella. Me temo que as\u00ed sucede con algunos de ustedes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El se\u00f1or Rogers, de Dedham, en una ocasi\u00f3n, despu\u00e9s de predicar acerca del valor de la Biblia la tom\u00f3 del frente del p\u00falpito, y, coloc\u00e1ndola detr\u00e1s de \u00e9l, describi\u00f3 a Dios como dici\u00e9ndoles: \u00abt\u00fa no lees el libro: no te importa; te lo voy a quitar, ya no te fastidiar\u00e1 m\u00e1s.\u00bb Y luego describi\u00f3 el dolor de los corazones de los sabios cuando descubrieron que la bendita revelaci\u00f3n hab\u00eda sido retirada de los hombres; y c\u00f3mo asediaban el trono de gracia, d\u00eda y noche, para pedir que les fuera regresada. Estoy seguro que habl\u00f3 la verdad. Aunque la descuidamos mucho, debemos valorarla m\u00e1s all\u00e1 de todo precio, pues, si fuese quitada de nosotros, habr\u00edamos perdido nuestro m\u00e1s tierno consolador en la hora de necesidad. \u00a1Que Dios nos conceda amar m\u00e1s las Escrituras!\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>IV.<\/b> En cuarto lugar, y brevemente, nuestro texto muestra evidentemente que LA PALABRA RESPONDE. \u00abHablar\u00e1 contigo cuando despiertes.\u00bb No se trata de un mon\u00f3logo. Hablar con un hombre no consiste en un mon\u00f3logo. Hablar con un hombre requiere de una conversaci\u00f3n que reciba respuesta de parte del interlocutor. Ambos tienen algo que decir cuando sostienen una conversaci\u00f3n. Es un di\u00e1logo al que contribuye cada una de las partes, Ahora, la Escritura es un maravilloso libro de conversaci\u00f3n; habla, y hace hablar a los hombres. Siempre est\u00e1 lista a respondernos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Supongan que se acercan a las Escrituras en una cierta condici\u00f3n de vida espiritual: habr\u00e1n notado, pienso, que la palabra responde a esa condici\u00f3n. Si est\u00e1n a ciegas y afligidos, parecer\u00eda que la palabra se ha entregado a la angustia, de tal forma que puede lamentar con ustedes. Cuando se encuentran en el muladar, all\u00ed est\u00e1 sentada la Escritura, con polvo y cenizas sobre su cabeza, llorando al lado de ustedes, sin reconvenir como los consoladores molestos de Job.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero supongan que se acercan al libro con ojos brillantes de gozo, entonces la oir\u00e1n re\u00edr; cantar\u00e1 y les tocar\u00e1 como con salterio y arpa, tocar\u00e1 con c\u00edmbalos de j\u00fabilo. Entren en su buena tierra en un feliz estado, y saldr\u00e1n con alegr\u00eda, y ser\u00e1n vueltos con paz; los montes y los collados levantar\u00e1n canci\u00f3n delante de ustedes, y todos los \u00e1rboles del campo dar\u00e1n palmadas de aplauso. As\u00ed como es reflejado el rostro en el agua, as\u00ed un hombre ve su propia imagen en el arroyo vivo de la verdad revelada.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si vienen a la Santa Escritura con crecimiento en la gracia, y con aspiraciones por logros todav\u00eda m\u00e1s elevados, el libro crece con ustedes, crece sobre ustedes. Siempre est\u00e1 por encima de ustedes, y clama con alegr\u00eda: \u00ab\u00a1M\u00e1s alto todav\u00eda: Excelsior!\u00bb Muchos libros de mi biblioteca est\u00e1n ahora detr\u00e1s de m\u00ed y por debajo de m\u00ed; los le\u00ed hace a\u00f1os, con considerable placer; los he rele\u00eddo, despu\u00e9s de alg\u00fan tiempo, con desilusi\u00f3n; no volver\u00e9 a leerlos nunca, pues no me sirven de nada. Fueron buenos a su manera alguna vez, y tambi\u00e9n lo fueron los vestidos que us\u00e9 cuando ten\u00eda diez a\u00f1os; pero ya no me sirven, y s\u00e9 m\u00e1s de lo que estos libros ense\u00f1an, y yo s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1n sus fallas. Pero nadie supera a la Escritura; el libro se ensancha y se profundiza con los a\u00f1os. Es cierto que realmente no puede crecer, pues es perfecto; pero lo hace en cuanto a nuestro entendimiento. Entre m\u00e1s profundo caven en la Escritura, m\u00e1s encontrar\u00e1n que es un gran abismo de verdad. El principiante aprende cuatro o cinco puntos de ortodoxia, y dice: \u00abentiendo el Evangelio, he comprendido toda la Biblia.\u00bb Pasa un poco de tiempo, y cuando su alma crece y conoce m\u00e1s a Cristo, confesar\u00e1: \u00abAmplio sobremanera es tu mandamiento.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay una cosa acerca de la palabra de Dios que muestra su sensibilidad para con nosotros, y es que cuando t\u00fa le revelas tu coraz\u00f3n, ella te revela su coraz\u00f3n. Si, al leer la palabra, dicen: \u00abOh, bendita palabra, t\u00fa eres en verdad hecha realidad en mi experiencia; penetra m\u00e1s en mi coraz\u00f3n. Renuncio a mis prejuicios, yo me ofrezco, como la cera, para ser estampado con tu sello,\u00bb cuando hagan eso, y abran su coraz\u00f3n a la Escritura, la Escritura abrir\u00e1 su coraz\u00f3n a ustedes; pues tiene secretos que no cuenta al lector casual, tiene cosas preciosas procedentes de las colinas eternas que s\u00f3lo pueden ser descubiertas por mineros que saben c\u00f3mo excavar y abrir los lugares secretos, y penetrar en los grandes filones de las riquezas eternas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">R\u00edndanse a la Biblia y la Biblia se rendir\u00e1 a ustedes. Sean francos con ella, y honestos con su alma, y la Escritura sacar\u00e1 su llave de oro, y abrir\u00e1 una puerta tras otra, y desplegar\u00e1 ante su mirada de asombro, lingotes de plata que no podr\u00edas pesar, y montones de oro que no podr\u00edas medir. Feliz el hombre que al hablar con la Biblia, le revela todo su coraz\u00f3n, y aprende el secreto del Se\u00f1or que permanece con los que le temen.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y ahora, tambi\u00e9n, si aman la Biblia y expresan su amor por ella, \u00a1la Biblia los amar\u00e1! Su sabidur\u00eda dice: \u00abYo amo a los que me aman.\u00bb Abracen la palabra de Dios, y la palabra de Dios los abrazar\u00e1 de inmediato. Cuando valoran hasta su misma letra, entonces les sonr\u00ede llena de gracia, les saluda con muchos saludos de bienvenida, y los trata como hu\u00e9spedes distinguidos. Siempre lamento estar en malos t\u00e9rminos con la Biblia, pues revela que debo estar en malos t\u00e9rminos con Dios. Siempre que mi credo no encuadra con la palabra de Dios, pienso que es tiempo de moldear mi credo de otra forma. En cuanto a las palabras de Dios, no deben ser tocadas por martillo ni por hacha. \u00a1Oh, la obra de cincelar, y de cortar y de martillar que encontramos en ciertos comentarios para hacer que la Biblia de Dios sea ortodoxa y sistem\u00e1tica! \u00a1Cu\u00e1nto mejor ser\u00eda dejarla tranquila! La palabra es correcta y nosotros estamos equivocados en aquellos puntos en los que no estamos de acuerdo con ella. Las ense\u00f1anzas de la palabra de Dios son infalibles, y deben ser reverenciadas como tales. Ahora, cuando la aman tan bien que no quieren tocar ni siquiera una sola l\u00ednea de ella, y la valoran tanto que estar\u00edan dispuestos a morir en defensa de una de sus verdades, entonces, como es amada por ustedes, ustedes ser\u00e1n amados por ella, y los asir\u00e1 y se abrir\u00e1 a ustedes como no lo hace con el mundo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos hermanos y hermanas, debo abandonar este punto, pero ser\u00e1 con esta observaci\u00f3n: \u00ab\u00bfle hablan a Dios? \u00bfHabla Dios con ustedes? \u00bfSe eleva su coraz\u00f3n al cielo, y desciende Su palabra fresca desde el cielo hasta sus almas? Si no es as\u00ed, no conocen la experiencia del hijo vivo de Dios, y yo oro sinceramente para que la conozcan. Que sean conducidos el d\u00eda de hoy a ver a Cristo Jes\u00fas en la palabra, a ver a un Salvador crucificado all\u00ed, y a poner su confianza en \u00c9l, y entonces, a partir de este d\u00eda, la palabra har\u00e1 eco a sus corazones: responder\u00e1 a sus emociones.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>V.<\/b> Por \u00faltimo, LA ESCRITURA ES INFLUYENTE. Eso deduzco del hecho que Salom\u00f3n dice: \u00abHablar\u00e1 contigo cuando despiertes;\u00bb y contin\u00faa haciendo la observaci\u00f3n que guardar\u00e1 al hombre de la mala mujer, y de otros pecados que prosigue a mencionar. Cuando la palabra de Dios habla con nosotros, tiene influencia en nosotros. Toda pl\u00e1tica tiene una mayor o menor influencia. Yo creo que se hace m\u00e1s labor en este mundo mediante una pl\u00e1tica buena o mala que por medio de la predicaci\u00f3n; en verdad, el predicador predica mejor cuando habla; no hay oratoria en el mundo que iguale a la simple conversaci\u00f3n: es el modelo de elocuencia; y toda la acci\u00f3n y la verbosidad de los ret\u00f3ricos son pura basura. La manera m\u00e1s eficiente de predicar es simplemente hablar; es que el hombre permita que su coraz\u00f3n corra a sus labios y fluya a los corazones de otros hombres. Ahora, este libro, cuando habla con nosotros, tiene influencia en nosotros y lo hace de muchas maneras.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Mitiga nuestros dolores y nos alienta. Muchos guerreros han estado a punto de escabullirse de la batalla de Dios, pero la palabra ha puesto su mano en ellos, y ha dicho: \u00abMantente firme, no desmayes, ten buen \u00e1nimo, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudar\u00e9, siempre te sustentar\u00e9 con la diestra de mi justicia.\u00bb Hemos le\u00eddo acerca de valerosos santos, pero desconocemos cu\u00e1n a menudo habr\u00edan sido redomados cobardes, s\u00f3lo que vino la buena palabra y los fortaleci\u00f3, y regresaron para ser m\u00e1s fuertes que leones y m\u00e1s veloces que \u00e1guilas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Al tiempo que el libro consuela y alegra, tiene un maravilloso poder de elevar. \u00bfNunca han sentido que inyecta fresca sangre de vida en ustedes? Han pensado: \u00ab\u00bfC\u00f3mo puedo continuar viviendo a este ritmo de muerte que he vivido? Debo ganar algo m\u00e1s noble.\u00bb Lean esa parte de la palabra que habla de las agon\u00edas de su Se\u00f1or, y sentir\u00e1n:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abPor el amor que tengo por Su nombre,<br \/> Lo que era para m\u00ed ganancia, estimo como p\u00e9rdida<br \/> Mi antiguo orgullo llamo mi verg\u00fcenza,<br \/> Y clavo mi gloria a Su cruz.\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Lean de las glorias del cielo que son reveladas por este libro, y sentir\u00e1n que pueden correr la carrera con velocidad revolucionada, porque una corona muy brillante destella delante de sus ojos. Nada puede levantar tanto a un hombre por encima de las rastreras consideraciones de la ganancia carnal o del aplauso humano, que tener su alma saturada con el esp\u00edritu de la verdad. Eleva pero asimismo alegra.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Luego, tambi\u00e9n, cu\u00e1n a menudo advierte y reprime. Yo me habr\u00eda echado a la mano derecha o torcido a la mano izquierda si la ley del Se\u00f1or no hubiera dicho: \u00abTus ojos miren lo recto, y dir\u00edjanse tus p\u00e1rpados hacia lo que tienes delante.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La pl\u00e1tica consagrada de este libro santifica y moldea la mente a imagen de Cristo. No pueden esperar crecer en gracia si no leen las Escrituras. Si no est\u00e1n familiarizados con la palabra, no pueden esperar ser hechos semejantes a \u00c9l, que la habl\u00f3. Nuestra experiencia es, por decirlo as\u00ed, la rueda del alfarero sobre la que giramos; y la mano de Dios est\u00e1 en las Escrituras para moldearnos seg\u00fan el dise\u00f1o y la imagen que \u00c9l quiere darnos. Oh, pasen mucho tiempo con la santa palabra de Dios, y ser\u00e1n santos. Pasen mucho tiempo con las necias novelas del d\u00eda, y las insensatas bagatelas de la hora, y degenerar\u00e1n en insulsos malgastadores de su tiempo; pero pasen mucho tiempo con la s\u00f3lida ense\u00f1anza de la palabra de Dios, y se convertir\u00e1n en hombres y mujeres s\u00f3lidos y sustanciales: beban las palabras, alim\u00e9ntense con ellas, y producir\u00e1n en ustedes una semejanza de Cristo, ante la cual se asombrar\u00e1 el mundo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Por \u00faltimo, permitan que la palabra les hable, y los confirmar\u00e1 y los establecer\u00e1. O\u00edmos de vez en cuando de ap\u00f3statas del Evangelio. Deben haber sido poco ense\u00f1ados conforme a la verdad que est\u00e1 en Jes\u00fas. Un gran clamor brota, cada vez y cuando, acerca de que estamos siendo pervertidos por Roma. Un buen hombre me asegur\u00f3 el otro d\u00eda, muy alarmado, que toda Inglaterra se estaba pasando al Papado. Yo le dije que desconoc\u00eda qu\u00e9 clase de Dios adoraba \u00e9l, pero mi Dios era sustancialmente m\u00e1s grande que el demonio, y no ten\u00eda la intenci\u00f3n que el diablo hiciera lo que quisiera, y que a m\u00ed no preocupaba tanto el Papa de Roma como los Ritualistas de casa. Pero, f\u00edjense, hay algo de verdad en estos temores. Habr\u00e1 un pasar de un error a otro, a menos que haya en la iglesia cristiana una lectura m\u00e1s honesta, diligente, y general de la Santa Escritura. Si yo afirmara que la mayor\u00eda de los miembros de las iglesias no leen sus Biblias, \u00bflos estar\u00eda calumniando? El d\u00eda domingo escuchan la lectura de un cap\u00edtulo, y tal vez leen un pasaje a la hora de la oraci\u00f3n familiar, pero un gran n\u00famero nunca lee la Biblia en privado. Toman su religi\u00f3n de la revista mensual, y la aceptan de los labios del ministro.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, que regresara el esp\u00edritu de Berea, para que escudri\u00f1en las Escrituras para ver si estas cosas son as\u00ed. Me gustar\u00eda ver un rimero gigantesco de todos los libros, buenos y malos que hayan sido escritos jam\u00e1s, libros de oraci\u00f3n y de sermones, e himnarios, y todos, humeando como la antigua Sodoma, si la lectura de esos libros los mantuviera alejados de la lectura de la Biblia; pues una tonelada de peso de literatura humana no es digna de una onza de la Escritura; un sola gota de la tintura de la palabra de Dios es mejor que un oc\u00e9ano lleno de nuestros comentarios y sermones y similares. Debemos vivir de la palabra, la simple, pura, infalible palabra de Dios, si vamos a convertirnos en fuertes contra el error, y tenaces en la verdad. Hermanos, que sean establecidos en la fe, arraigados, cimentados, edificados; pero yo s\u00e9 que no podr\u00e1n serlo a menos que escudri\u00f1en las Escrituras continuamente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Se acerca el tiempo cuando todos nos quedaremos dormidos en la muerte. Oh, cu\u00e1n bienaventurado ser\u00e1 encontrar, cuando despertemos, que la palabra de Dios hablar\u00e1 con nosotros entonces, y recordar\u00e1 su antigua amistad. Entonces la promesa que amamos antes ser\u00e1 cumplida; las encantadoras intimaciones de un futuro bienaventurado ser\u00e1n realizadas, y el rostro de Cristo, que vimos como a trav\u00e9s de un espejo, ser\u00e1 descubierto, y resplandecer\u00e1 sobre nosotros como el sol en su fuerza. Que el Se\u00f1or nos conceda amar la palabra, y alimentarnos de ella, y para el Se\u00f1or sea la gloria eternamente. Am\u00e9n y Am\u00e9n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Porci\u00f3n de la Escritura le\u00edda antes del serm\u00f3n: Salmo 119: 161-179; Proverbios 6: 1-23.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abHablar\u00e1n contigo cuando despiertes.\u00bb Proverbios 6:22 Es una circunstancia muy feliz cuando el mandamiento de nuestro padre y la ley de nuestra madre, son tambi\u00e9n el mandamiento de Dios y la ley del Se\u00f1or. Felices son aquellos que cuentan con la doble fuerza que los induzca al bien: los lazos de la naturaleza y las &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-libro-que-hablapor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Libro que Habla<br \/>\nPor Charles H. Spurgeon\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-22235","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22235","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22235"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22235\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22235"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22235"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22235"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}