{"id":22239,"date":"2016-04-04T15:41:00","date_gmt":"2016-04-04T20:41:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-elocuencia-sin-par-de-jesuspor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:41:00","modified_gmt":"2016-04-04T20:41:00","slug":"la-elocuencia-sin-par-de-jesuspor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-elocuencia-sin-par-de-jesuspor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"La elocuencia sin par de Jes\u00fas\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cLos alguaciles respondieron: \u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d Juan 7: 46.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los principales sacerdotes y los fariseos enviaron alguaciles para prender al Salvador con el prop\u00f3sito de impedir que Su predicaci\u00f3n les arrebatara el poder que ostentaban. Mientras los esbirros infiltrados en la multitud esperaban una oportunidad para arrestar al Se\u00f1or Jes\u00fas, quedaron prendados con Su impresionante elocuencia; no pudieron llevarle pues quedaron cautivados con \u00c9l, y cuando regresaron sin el prisionero, dieron estas memorables palabras como excusa por no haberle capturado: \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Haremos dos o tres comentarios a manera de prefacio para nuestro discurso. Es un signo infalible de una iglesia ca\u00edda que sus l\u00edderes recurran a la ayuda del brazo secular. El dominio de los escribas y los fariseos debe de haber sido la debilidad misma, puesto que necesitaban blandir el garrote del magistrado civil como su \u00fanico argumento suficiente contra su antagonista. Con toda seguridad aquella iglesia que ha sido apoyada por las bayonetas no est\u00e1 lejos de su fin. Pueden estar seguros de que cualquier otra iglesia que durante mucho tiempo haya recogido sus diezmos y sus ofrendas por manos de la polic\u00eda, y por procedimientos legales y embargos, no es tampoco demasiado fuerte. La iglesia que es incapaz de sostenerse por el poder espiritual se est\u00e1 muriendo, si es que no est\u00e1 ya muerta. Siempre que pensamos en recurrir al brazo de la carne para defender a la fe, deber\u00edamos preguntarnos seriamente si no hemos cometido un error, y si lo que puede ser apoyado por la espada no est\u00e1 muy lejos del reino del Salvador, del cual dijo: \u201cMi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelear\u00edan\u201d. Entre m\u00e1s se apoye un hombre en su bord\u00f3n m\u00e1s seguro puedes estar de su debilidad. En la proporci\u00f3n en que las iglesias descansen en los Actos del Parlamento, en el prestigio humano y en la autoridad legal, en ese preciso grado muestran su debilidad. \u00a1Solicita la participaci\u00f3n del oficial de justicia y habr\u00e1s invitado virtualmente al sepulturero! Al respecto es peculiarmente cierto que: \u201cTodos los que tomen espada, a espada perecer\u00e1n\u201d. Cuando el sostenimiento de una iglesia proviene de diezmos obligatorios y de cobros injustos y violentos, en lugar de ser apoyada m\u00e1s bien es enterrada por el Estado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En seguida observen que a la larga el poder espiritual siempre frustrar\u00e1 al poder temporal. Los alguaciles est\u00e1n armados hasta los dientes y son muy capaces de cumplir con el arresto del predicador. \u00c9l no cuenta con ning\u00fan arma para opon\u00e9rseles. Permanece desarmado en medio del gent\u00edo. Probablemente ninguno de Sus disc\u00edpulos alzar\u00eda un dedo para defenderle, o si lo hicieran, les ordenar\u00eda que volvieran a poner su espada en su vaina y, sin embargo, los alguaciles no pueden prender a un predicador que no se resiste. \u00bfQu\u00e9 es lo que ata sus manos? Ha llegado a ser un combate entre cuerpo y mente y prevalece la mente. La lengua elocuente se mide con la espada de dos filos y sale airosa. Ni miedos ni escr\u00fapulos de conciencia detuvieron a los alguaciles, pero no pudieron prenderle; se vieron encadenados al lugar donde estaban, embelesados por el m\u00edstico poder de Sus palabras. Sus propios tonos los fascinaban, y el discurso que pronunciaba tan fluidamente los reten\u00eda voluntariamente cautivos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Siempre ha sido as\u00ed: lo espiritual ha vencido a lo f\u00edsico. Aunque al principio pareciera un conflicto desigual, a la larga el mayor ha servido al menor. El garrote de Ca\u00edn puede hacer morder el polvo a Abel, pero no puede imponerle el silencio; la sangre de Abel clama todav\u00eda desde el suelo. Los m\u00e1rtires pueden ser consignados en prisi\u00f3n y ser arrastrados de la prisi\u00f3n a la hoguera, al punto que seg\u00fan las apariencias se cumple la exterminaci\u00f3n de los hombres buenos, aunque \u201caun en sus cenizas viven sus habituales fuegos\u201d. En la hoguera encuentran una plataforma y un auditorio ilimitado, y desde sus tumbas clama su ense\u00f1anza con una voz m\u00e1s potente que desde el p\u00falpito. Brotan y se multiplican como semillas sembradas en la tierra. Otros se levantan para dar igual testimonio y, si fuera necesario, para sellarlo de igual manera. As\u00ed como las poderosas huestes de Fara\u00f3n no pudieron combatir con el granizo ni con los rayos que plagaron los campos de Zo\u00e1n, ni toda su caballer\u00eda pudo dispersar las tinieblas que pod\u00edan palparse, as\u00ed tambi\u00e9n cuando Dios env\u00eda con poder Su verdad sobre una tierra, el hacha de combate y el escudo son vanos en las manos de los oponentes. Nuestras armas de ataque asignadas no son carnales ni pueden ser resistidas por escudo o armadura; las cuerdas de nuestros arcos no pueden romperse, ni\n<\/p>\n<p align=\"justify\">pierden su filo nuestras espadas. Pero si el Se\u00f1or equipa a Sus ministros -como lo hizo en Pentecost\u00e9s- con portentosas palabras en lugar de escudos, de lanzas y de espadas, esas armas de la guerra santa comprobar\u00e1n ser irresistibles.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Contin\u00faa luchando, oh predicador. Predica la historia de la cruz. Desaf\u00eda a la oposici\u00f3n y r\u00edete hasta el escarnio de la persecuci\u00f3n, pues, a semejanza de tu Se\u00f1or y como siervo suyo, ascender\u00e1s por encima de todos tus enemigos, llevar\u00e1s a tus cautivos y repartir\u00e1s buenas d\u00e1divas entre los hijos de los hombres.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Noten, adem\u00e1s, que Dios puede recibir testimonios de la majestad de Su Hijo de los lugares m\u00e1s inveros\u00edmiles. Yo no s\u00e9 qui\u00e9nes eran esos alguaciles o de d\u00f3nde fueron reclutados, pero generalmente las autoridades civiles no emplean a los hombres m\u00e1s refinados e intelectuales para fungir como alguaciles; estos no requieren mucha delicadeza de esp\u00edritu para ese tipo de trabajo: una mano ruda, un ojo avizor y un esp\u00edritu valeroso son los principales requisitos con los que debe cumplir un alguacil. Para prender al grandioso Maestro, los sacerdotes y los fariseos seleccionar\u00edan naturalmente a quienes fueran menos tendientes a quedar prendados por Su ense\u00f1anza; y, sin embargo, esos hombres que sin duda ten\u00edan h\u00e1bitos brutales y estaban entrenados para cumplir las \u00f3rdenes de su jefe, revelaron que en su interior ten\u00edan la suficiente capacidad mental para sentir el poder de la incomparable oratoria de Jesucristo. Aquellos que hab\u00edan sido enviados como enemigos regresaron para recitar Sus alabanzas y vejar as\u00ed a Sus adversarios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ciertamente el Se\u00f1or podr\u00eda hacer que la piedra clamara desde la pared y que la viga de madera respondiera, si as\u00ed lo quisiera. \u00c9l puede transformar los instrumentos disponibles para la oposici\u00f3n en abogados voluntarios de Su justa causa. No s\u00f3lo puede dirigir hacia el sendero correcto a un personaje notable, como sucedi\u00f3 en el caso de Saulo de Tarso, sino que puede levantar a los que se revuelcan y poner un testimonio en sus bocas. Hace que la ira de los hombres le alabe. Obliga a Sus adversarios a rendirle homenaje.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Conserven un buen \u00e1nimo, entonces, oh ustedes, soldados de la cruz; no permitan que ning\u00fan pensamiento de desaliento se deslice por sus esp\u00edritus; mayor es quien est\u00e1 por nosotros que todos los que se oponen a nosotros. \u00c9l puede glorificar y glorificar\u00e1 a Su Hijo Jes\u00fas. Hasta los demonios reconocer\u00e1n Su poder omnipotente. Su palabra ha salido y Su juramento la ha confirmado: \u201cAs\u00ed ha dicho Jehov\u00e1 el Se\u00f1or: Vivo yo que ver\u00e1 toda carne la salvaci\u00f3n de Dios\u201d. Dios ser\u00e1 glorificado incluso por las lenguas de Sus enemigos. Enarbolemos nuestros estandartes con esta esperanza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El texto nos introduce a la elocuencia de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, y sobre ese t\u00f3pico procuraremos hablar. Pedimos que el Esp\u00edritu Santo nos d\u00e9 la capacidad de hacerlo. Habremos de notar primero, <i>sus cualidades peculiares,<\/i> que justifican ampliamente el encomio de los alguaciles; en segundo lugar, <i>recuerdos personales<\/i> de esa elocuencia, atesorados por nosotros; y en tercer lugar, <i>las<\/i> <i>anticipaciones prof\u00e9ticas<\/i> del tiempo en el que nuestras almas oir\u00e1n Su voz todav\u00eda m\u00e1s claramente, y dir\u00e1n de nuevo: \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> Notemos las CUALIDADES PECULIARES de la elocuencia de nuestro Se\u00f1or. As\u00ed como entre los reyes \u00c9l es el Rey de reyes, y entre los sacerdotes \u00c9l es el grandioso Sumo Sacerdote, y entre los profetas \u00c9l es el Mes\u00edas, as\u00ed tambi\u00e9n es el Pr\u00edncipe de los predicadores, el Ap\u00f3stol de nuestra profesi\u00f3n. Los m\u00e1s excelentes como predicadores son aquellos que m\u00e1s se asemejan a \u00c9l, pero incluso \u00e9sos que por ser m\u00e1s semejantes a \u00c9l se han vuelto eminentes, se quedan todav\u00eda muy cortos en relaci\u00f3n a Su excelencia. \u201cSus labios\u201d \u2013dice la esposa- \u201ccomo lirios que destilan mirra fragante\u201d. \u00c9l es var\u00f3n profeta, poderoso en obra y en palabra.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Para formarnos una opini\u00f3n correcta del ministerio de nuestro Se\u00f1or, es preciso considerarlo \u00edntegramente y podemos hacerlo sin apartarnos del texto, pues aunque los alguaciles no oyeron todo lo que dijo Jes\u00fas, no tengo ninguna duda de que muchas de las cualidades que brillaron a lo largo de Su ministerio fueron evidentes en el mensaje que predic\u00f3 en aquella precisa ocasi\u00f3n. S\u00edganme, por tanto, conforme vaya revisando las principales cualidades de su elocuencia sin par.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El lector m\u00e1s desinteresado de los sermones de Cristo podr\u00eda observar que su estilo es singularmente <i>claro y perspicuo, y sin<\/i> <i>embargo su tema no es de ninguna manera trivial o superficial.<\/i> \u00bfHabl\u00f3 jam\u00e1s hombre alguno como este hombre, Cristo Jes\u00fas, en materia de llaneza? Los ni\u00f1itos se congregaban en torno a \u00c9l pues mucho de lo que dec\u00eda resultaba interesante incluso para ellos. Si hay eventualmente una palabra dif\u00edcil en alguno de los sermones de Cristo, fue porque debi\u00f3 estar all\u00ed debido a la imperfecci\u00f3n del lenguaje humano, pero nunca vemos insertada una palabra dif\u00edcil s\u00f3lo por el gusto de insertarla, cuando se pudo haber empleado una palabra m\u00e1s f\u00e1cil. Nunca vemos a nuestro Se\u00f1or, por un prop\u00f3sito de ostentaci\u00f3n, remontarse sobre las alas de la ret\u00f3rica; nunca expresa dichos oscuros para que Sus oyentes descubran que Su conocimiento es vasto y Su pensamiento es profundo. \u00c9l es profundo, y en ese sentido: \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d \u00c9l descubre los misterios de Dios, trae a la luz los tesoros de las tinieblas de \u00e9pocas pasadas que los profetas y los reyes deseaban ver, pero que no los vieron. Hay en Su ense\u00f1anza una profundidad tan inmensa que el mayor intelecto humano no puede vislumbrarla, pero habla todo el tiempo como el \u201csanto ni\u00f1o Jes\u00fas\u201d, con frases cortas, con palabras claras, en par\u00e1bolas con abundantes ilustraciones del tipo m\u00e1s natural: acerca de huevos y de peces y de velas y fanegas y casas que son arrastradas y monedas perdidas y ovejas encontradas. \u00c9l nunca hace gala de las rancias y enmohecidas met\u00e1foras de los simples ret\u00f3ricos, tales como estas: \u201carroyuelos ondeantes, verdeantes praderas, cielos tachonados de estrellas\u201d, y no s\u00e9 qu\u00e9 otras cosas m\u00e1s. Las gastadas propiedades de los parlamentos teatrales no van con \u00c9l. Su discurso abunda en las im\u00e1genes m\u00e1s veraces y m\u00e1s naturales, y no est\u00e1 nunca construido para lucirse, sino para dejar muy clara la verdad que fue enviado a revelar: \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La gente com\u00fan, con sentido com\u00fan, le o\u00eda con gusto, pues aunque no siempre pod\u00edan entender el pleno alcance de Su ense\u00f1anza, en la superficie de Su sencillo discurso resplandec\u00edan terrones de mineral de oro muy dignos de ser atesorados. Por esta cualidad, nuestro Salvador permanece sin rival y es perspicuo y, sin embargo, es profundo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Su discurso ten\u00eda como caracter\u00edstica una <i>autoridad inusual.<\/i> Era un magistral expositor de dogmas. No se trataba de: \u201cpodr\u00eda ser as\u00ed\u201d, o \u201cpodr\u00eda demostrarse\u201d, o \u201ces altamente probable\u201d, sino que se trataba de: \u201cDe cierto, de cierto os digo\u201d. Y, sin embargo, codo a codo con esto hab\u00eda un grado extraordinario de <i>renuncia personal.<\/i> El Maestro hablaba dogm\u00e1ticamente, pero nunca con una altiva autosuficiencia, a la manera de los hijos de la soberbia; nunca los importuna con \u00ednfulas de superioridad ni argumenta una dignidad oficial. No recurr\u00eda a la ayuda de la sotana sacerdotal o de alg\u00fan t\u00edtulo imponente. \u00c9l era manso como Mois\u00e9s e igual que Mois\u00e9s hablaba la palabra del Se\u00f1or con absoluta autoridad. Era manso y humilde de coraz\u00f3n y no se exaltaba jam\u00e1s ni daba testimonio de S\u00ed mismo porque, como \u00c9l mismo dice, Su testimonio no habr\u00eda sido verdadero. Empero, era un resuelto ministro de justicia que hablaba con poder, porque el Esp\u00edritu del Se\u00f1or le hab\u00eda ungido. Habiendo salido de los palacios de marfil, reci\u00e9n salido del seno del Padre, habiendo inspeccionado lo invisible y habiendo o\u00eddo el or\u00e1culo infalible, no habl\u00f3 con aliento entrecortado ni con irresoluci\u00f3n, ni debat\u00eda como los escribas y los int\u00e9rpretes de la ley, ni habl\u00f3 con argumentos ni razonamientos como los sacerdotes y los fariseos, que creaban perplejidad y proyectaban tinieblas en las mentes de los hombres. \u201cDe cierto, de cierto os digo\u201d, era Su palabra favorita. \u00c9l dec\u00eda lo que efectivamente sab\u00eda y testificaba de lo que hab\u00eda visto, y exig\u00eda ser aceptado como enviado del Padre. \u00c9l no debat\u00eda sino que declaraba. Sus sermones no eran suposiciones sino testimonios. Sin embargo, nunca se engrandece; deja que Sus obras y Su Padre den testimonio de \u00c9l. Afirma la verdad a partir de Su propio conocimiento positivo y tambi\u00e9n porque tiene una comisi\u00f3n del Padre para hacerlo, pero nunca como lo hacen los meros dogmatizadores, que exaltan sus propios egos como si ellos debieran ser glorificados y no el Dios que envi\u00f3 la verdad y el Esp\u00edritu, por medio del cual es aplicada esa verdad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, en la predicaci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or hab\u00eda una maravillosa combinaci\u00f3n de <i>fidelidad y ternura.<\/i> \u00c9l era en verdad el pr\u00edncipe de los predicadores fieles. Ni siquiera Nat\u00e1n, cuando compareci\u00f3 delante del Rey David y dijo: \u201cT\u00fa eres aquel hombre\u201d, pod\u00eda ser m\u00e1s fiel a la conciencia humana de lo que fue Cristo. Seguramente esas cortantes palabras suyas deben de haber resonado como balas de rifle cuando fueron lanzadas por primera vez contra la respetabilidad de la \u00e9poca: \u201c\u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos, hip\u00f3critas!\u201d \u201c\u00a1Ay de vosotros, int\u00e9rpretes de la ley!\u201d, y as\u00ed sucesivamente. No dej\u00f3 de hablar con franqueza, ni disimul\u00f3 la maldad s\u00f3lo porque estuviera asociada con la grandeza, ni excus\u00f3 el pecado porque se vistiera con la santurroner\u00eda de la religi\u00f3n; no adul\u00f3 a los grandes ni alcahuete\u00f3 al populacho. Jes\u00fas censur\u00f3 en su cara a todas las clases en lo concerniente a sus pecados. Nunca se le ocurri\u00f3 tratar de agradar a los hombres. Buscaba involucrarse en los negocios de Su Padre, y como esos negocios implicaban a menudo ajustar el juicio a cordel y a nivel la justicia, cumpli\u00f3 con todo eso.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tal vez ning\u00fan predicador haya usado jam\u00e1s palabras m\u00e1s terribles en relaci\u00f3n al destino de los imp\u00edos como lo hizo nuestro Se\u00f1or; tendr\u00edan que saquear los registros medievales y aun as\u00ed no encontrar\u00edan descripciones m\u00e1s atrozmente sugerentes de los tormentos del infierno. Esas terribles sentencias que brotaron de los labios del Amigo de los pecadores demuestran que era su amigo en sumo grado como para permitirse adularlos, su amigo en sumo grado como para dejarlos perecer sin una grave advertencia de su condenaci\u00f3n. Y sin embargo, aunque tronaba como Sus propios Boanerges escogidos, \u00a1qu\u00e9 Bernab\u00e9 era el Salvador! \u00a1Qu\u00e9 Hijo de Consolaci\u00f3n era! \u00a1Cu\u00e1n delicadas eran Sus palabras! No quebr\u00f3 la ca\u00f1a cascada, ni apag\u00f3 el p\u00e1bilo que humeaba. Para la mujer sorprendida en adulterio no tuvo ninguna palabra de condenaci\u00f3n; para las madres de Jerusal\u00e9n que le llevaban a sus beb\u00e9s no pronunci\u00f3 ninguna s\u00edlaba de reprensi\u00f3n. Amable, gentil, tierno y amoroso, la palabra que una vez reson\u00f3 como la voz de Jehov\u00e1 que quebranta los cedros del L\u00edbano, que desgaja las encinas, estaba, en otros momentos, modulada a la m\u00fasica, suavizada hasta convertirse en un suspiro, y sol\u00eda animar al desconsolado y sanar a los corazones quebrantados. \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d, tan fiel y sin embargo, tan tiernamente afectuoso, tan atento al menor bien que pudiera ver en el hombre, y sin embargo, tan resuelto a atacar a la hipocres\u00eda en dondequiera que Su ojo santo la descubriera.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Observar\u00e1n en la predicaci\u00f3n del Salvador una notable combinaci\u00f3n de <i>celo y prudencia.<\/i> \u00c9l est\u00e1 lleno de ardor; el celo de la casa de Dios le ha consumido. Nunca predic\u00f3 un serm\u00f3n fr\u00edo o insulso en toda su vida. \u00c9l era una columna de luz y de fuego. Cuando hablaba, Sus palabras ard\u00edan y se abr\u00edan paso en las mentes de los hombres en raz\u00f3n del sagrado entusiasmo con que las dec\u00eda, pero Su fervor nunca degener\u00f3 en fuego fatuo como el celo del ignorante o de las mentes excesivamente equipadas. Conocemos a algunos cuyo celo, si fuera mitigado por el conocimiento, ser\u00eda \u00fatil para la iglesia, pero por estar completamente sin conocimiento se torna peligroso tanto para ellos como para su causa. El fanatismo puede brotar de un deseo real de la gloria de Dios; sin embargo, no hay ninguna necesidad de que el celo degenere en desvar\u00edos. Nunca sucedi\u00f3 as\u00ed en el caso del Salvador. Su celo estaba al rojo vivo, pero Su prudencia era serena e inmutable. No tem\u00eda a los herodianos, pero, \u00a1cu\u00e1n tranquilamente les respondi\u00f3 en esa trampa concerniente al dinero del tributo! Ellos nunca olvidar\u00edan la moneda y la pregunta: \u201c\u00bfDe qui\u00e9n es esta imagen, y la inscripci\u00f3n?\u201d Estaba listo para enfrentarse a los saduceos en cualquier momento, pero se manten\u00eda en guardia para que no lo atraparan en Sus palabras. Estaba muy seguro de escapar de sus redes y de sorprenderlos en su propia astucia. Si le hac\u00edan alguna pregunta que por el momento no tuviera la intenci\u00f3n de responder, \u00c9l sab\u00eda c\u00f3mo hacerles otra pregunta que ellos tampoco podr\u00edan responder, para enviarlos de regreso a lo suyo cubiertos de verg\u00fcenza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es algo grandioso cuando un hombre puede ser c\u00e1lido y sabio, cuando est\u00e1 revestido de un temperamento inconmovible que, no obstante, contiene la fuerza para estimular a otros: siendo \u00e9l mismo inconmovible, el hombre de prudencia se convierte en poder para conmover a otros. As\u00ed era el Salvador. Pero no he de permitir que esa \u00faltima frase m\u00eda pase sin ning\u00fan reto \u2013en el sentido m\u00e1s elevado, \u00c9l siempre estuvo m\u00e1s conmovido que el pueblo- pero me refiero en cuanto a temperamento y esp\u00edritu \u00c9l no era turbado con facilidad. Ten\u00eda autocontrol y era prudente, sabio y, sin embargo, cuando hablaba, destellaba, quemaba y resplandec\u00eda con una sagrada vehemencia que mostraba que Su alma entera ard\u00eda de amor para las almas de los hombres. El celo y la prudencia se encontraban en Jes\u00fas en extraordinarias proporciones, y \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">De igual manera, todo el que haya le\u00eddo los discursos de nuestro Se\u00f1or y observado Su car\u00e1cter, habr\u00e1 percibido que el amor se encontraba entre las principales caracter\u00edsticas de Su estilo como predicador. Estaba lleno de ternura, rebosaba simpat\u00eda y desbordaba afecto. Aquel llanto por Jerusal\u00e9n, a cuyos hijos habr\u00eda querido reunir, no fue sino un ejemplo de lo que sucedi\u00f3 muchas veces en Su vida. Su coraz\u00f3n se identificaba con la aflicci\u00f3n siempre que Sus ojos la contemplaban. No pod\u00eda tolerar que el pueblo fuera como ovejas sin un pastor, y realiz\u00f3 muchos actos de benevolencia y dijo muchas palabras de instrucci\u00f3n, porque los amaba. Pero el discurso de nuestro Salvador no era nunca afectado ni complejo. No usaba miel rancia en absoluto y no hab\u00eda nada de eso\u2026 \u2013no s\u00e9 qu\u00e9 palabra usarde aquella repugnante calidad de empalagoso que en algunas personas es desagradablemente perceptible. \u00c9l estaba muy lejos del afeminamiento que, en demasiados casos, pasa por amor cristiano. Yo detesto, en lo m\u00e1s \u00edntimo de mi alma, la conversaci\u00f3n de aquellos que llaman a todo mundo: \u201cquerido\u201d esto o \u201cquerido\u201d lo otro, tratando con cari\u00f1o a quienes, tal vez, no conocieron nunca, y a quienes no les dar\u00edan ni un centavo aunque lo necesitaran. Odio ese az\u00facar de plomo. Ese besuqueo y arrullo espiritual. All\u00ed donde existe lo m\u00ednimo de sustancia de la verdadera caridad, encontramos la mayor parte del perejil o del hinojo que son utilizados como condimentos. La botella est\u00e1 vac\u00eda y entonces le ponen una etiqueta para que parezca como si estuviera llena.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1No, denme un hombre, denme un hombre! Necesito o\u00edr un discurso franco, no una perorata afeminada, ni lloriqueos, <i>ni un lenguaje<\/i> empalagoso,<i>ni pretendidos \u00e9xtasis de afecto. En nueve de cada diez<\/i> casos, el mayor intolerante del mundo es el hombre que predica la liberalidad, y el hombre que puede odiarte m\u00e1s es aquel que se dirige a ti con las frases m\u00e1s zalameras. No, que un hombre me ame, pero que sea con el amor de un hombre; que ning\u00fan hombre haga a un lado lo que es masculino, en\u00e9rgico y dignificado, bajo el concepto de que se est\u00e1 obrando mejor si se adopta la naturaleza de un molusco o de un beb\u00e9.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No fue as\u00ed con el Salvador. \u00c9l condenaba a este o a aquel mal sin medir los t\u00e9rminos. No andaba pidiendo disculpas, no se guardaba de las expresiones, no recurr\u00eda a la adulaci\u00f3n ni usaba palabras blandas. Aquellos que son sacudidos por el viento y afectan frases lisonjeras, est\u00e1n en los palacios de los reyes; pero \u00c9l, el predicador del pueblo, uno elegido de entre el pueblo, moraba entre los muchos, un hombre entre los hombres. \u00c9l era por completo viril. El amor abundaba en \u00c9l, un amor insuperado, pero tambi\u00e9n moraba la virilidad del tipo m\u00e1s noble. Muy por encima de las artes rastreras de los oradores profesionales y de los argumentos superficiales de los sofistas, Su ense\u00f1anza esparc\u00eda la verdad con valerosa fidelidad y generoso afecto. \u00c9l manten\u00eda Su propia posici\u00f3n, pero no hollaba a nadie. No se compromet\u00eda con nadie, pero estaba dispuesto a bendecir a todo hombre. Su amor no era ninguna imitaci\u00f3n ni tampoco filigrana, sino m\u00e1s bien un s\u00f3lido lingote de oro de Ofir. Nadie m\u00e1s ha encontrado el punto medio en este asunto, y por tanto, \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Una caracter\u00edstica memorable de la predicaci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or es Su notable combinaci\u00f3n de las excelencias que son encontradas separadamente en Sus siervos. Ustedes conocen, tal vez, a un predicador que es admirable cuando predica a la mente, que puede explicar y exponer muy l\u00f3gicamente y muy claramente, y sienten que han sido instruidos siempre que lo han escuchado; pero la luz, aunque clara, es fr\u00eda como luz de luna y cuando te retiras, sientes que sabes m\u00e1s, y sin embargo, no eres nada mejor por lo que sabes. Ser\u00eda bueno que aquellos que iluminan la mente tan magistralmente recordaran que el hombre tambi\u00e9n tiene un coraz\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Por otro lado, conocemos a otros cuyo ministerio \u00edntegro est\u00e1 dirigido a las pasiones y a las emociones; durante sus sermones derramas cualquier cantidad de l\u00e1grimas y pasas a trav\u00e9s de un horno de sensaciones, pero en cuanto a lo que queda que est\u00e1 calculado para beneficiarte permanentemente, ser\u00eda dif\u00edcil descubrirlo; cuando el serm\u00f3n ha terminado, la lluvia y la luz del sol han partido por igual, el hermoso arco\u00edris ha desaparecido de la vista y, \u00bfqu\u00e9 queda? Ser\u00eda bueno que aquellos que hablan siempre al coraz\u00f3n recordaran que los hombres tienen tambi\u00e9n una cabeza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, el Salvador era un predicador cuya cabeza estaba en Su coraz\u00f3n, y cuyo coraz\u00f3n estaba en Su cabeza. Nunca se dirig\u00eda a las emociones excepto por motivos justificados para la raz\u00f3n, ni tampoco instru\u00eda la mente sin influenciar al mismo tiempo el coraz\u00f3n y la conciencia. El poder de nuestro Salvador como conferencista era integral. \u00c9l despertaba la conciencia y, \u00bfqui\u00e9n m\u00e1s que \u00c9l? Con una simple frase condenaba a quienes ven\u00edan para tentarle de tal manera que, comenzando por el mayor y terminando por el menor, todos sal\u00edan avergonzados. Pero \u00c9l no era un simple abridor de heridas, un cortador y un matador; \u00c9l era igualmente grande en las artes de la santa consolaci\u00f3n. Con entonaciones de una incomparable m\u00fasica pod\u00eda decir: \u201cVete; tus muchos pecados te son perdonados\u201d. \u00c9l sab\u00eda c\u00f3mo consolar a un amigo que lloraba y tambi\u00e9n c\u00f3mo confrontar a un enemigo que amenazaba. Su superioridad era sentida por todo tipo de hombres. Su artiller\u00eda ten\u00eda un alcance integral. Su mente respond\u00eda seg\u00fan cada emergencia; en algunos casos era como la espada del querub\u00edn a las puertas del Ed\u00e9n para impedir la entrada del mal, mientras que en otros casos se revolv\u00eda por todos lados para mantener abiertas las puertas de la vida para aquellos que anhelaran vehementemente entrar all\u00ed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos m\u00edos, he abordado un tema que es ilimitado; yo simplemente toco el borde de las vestiduras de mi Maestro; en cuanto a \u00c9l mismo, si quisieran saber c\u00f3mo hablaba, deben o\u00edrle. Uno de los personajes antiguos sol\u00eda decir que habr\u00eda deseado ver a Roma en todo su esplendor, estar con Pablo en todas sus labores y o\u00edr a Cristo cuando predicaba. Ciertamente valdr\u00eda mundos enteros poder captar aunque fuera una sola vez, el sonido de esa voz serena que llegaba hasta el alma, contemplar una sola vez la mirada de esos ojos sin par cuando penetraban a trav\u00e9s del coraz\u00f3n, y ese semblante celestial cuando resplandec\u00eda de amor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, Su elocuencia ten\u00eda esto como principal caracter\u00edstica: que concern\u00eda a las mayores verdades que jam\u00e1s fueran manifestadas a los hombres. Trajo la luz y la inmortalidad para alumbrar, aclar\u00f3 lo que hab\u00eda sido dudoso, resolvi\u00f3 lo que hab\u00eda sido misterioso, declar\u00f3 lo relacionado con la gracia, con lo que salva al alma y glorifica a Dios. Ning\u00fan predicador estuvo jam\u00e1s tan lleno de un mensaje tan divino como Cristo. Nosotros, que traemos las mismas buenas nuevas, traemos noticias de segunda mano, y s\u00f3lo parciales; pero \u00c9l sali\u00f3 del seno del Padre con toda la verdad y, por tanto, \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> En segundo lugar, trataremos de despertar en los santos algunos RECUERDOS PERSONALES de la elocuencia del Salvador.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Acomp\u00e1\u00f1enme con sus recuerdos, miembros del pueblo de Dios. \u00bfRecuerdan cuando le oyeron hablar por primera vez? No hablaremos de palabras que rasgan el aire, sino de aquellas palabras con esp\u00edritu que estremecen el coraz\u00f3n y mueven el alma. S\u00edganme, entonces, y traigan a su m\u00e1s preciada memoria <i>Sus palabras de<\/i> <i>compasi\u00f3n,<\/i> de las cuales realmente puedo decir: \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno <i>me<\/i> ha hablado como este hombre!\u201d Fue en la tenue alborada de mi vida espiritual, antes de que hubiese luz, antes de que el sol hubiese salido plenamente; sent\u00ed mi pecado, me dol\u00ed bajo su peso, perd\u00ed la esperanza, estaba a punto de perecer, y entonces <i>\u00c9l<\/i> vino a m\u00ed. Recuerdo muy bien unos acentos que escasamente pod\u00eda entender entonces, y que, sin embargo, animaron mi esp\u00edritu. Resonaban de manera semejante a estos: \u201cVenid a m\u00ed todos los que est\u00e1is trabajados y cargados, y yo os har\u00e9 descansar\u201d; \u201cal que a m\u00ed viene, no le echo fuera\u201d. Tenues y dulces eran los tonos y tr\u00e9mulos con una suave ansiedad. Proven\u00edan como de alguien que se hab\u00eda desangrado y que hab\u00eda muerto. \u00bfRecuerdas cuando t\u00fa tambi\u00e9n los o\u00edste? No me refiero a cuando los o\u00edste desde el p\u00falpito, del ministro, sino en tu coraz\u00f3n, desde Getseman\u00ed, desde la cruz y el trono. Fue muy dulce saber que Jes\u00fas ten\u00eda compasi\u00f3n de ti. T\u00fa no eras salvo y tem\u00edas que nunca lo ser\u00edas, pues el mar se agit\u00f3 y se volvi\u00f3 tempestuoso, pero \u00c9l dijo: \u201cYo soy; no tem\u00e1is\u201d. T\u00fa comenzaste a percibir que hab\u00eda misericordia y que pod\u00edas obtenerla, que un tierno coraz\u00f3n lat\u00eda por ti y un brazo fuerte estaba listo para ayudarte. Ya no pod\u00edas lamentarte diciendo: \u201cNo hay quien cuide de mi vida\u201d, pues percibiste que hab\u00eda un Salvador, y uno grandioso por cierto. Eran dulces los sonidos que de vez en cuando se o\u00edan por encima del tumultuoso abismo que llamaba a otro abismo a la voz de las cascadas de Dios. Nadie m\u00e1s habl\u00f3 jam\u00e1s como \u00c9l lo hizo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfRecuerdas c\u00f3mo en aquellos d\u00edas o\u00edste Su voz con <i>palabras de<\/i> persuasi\u00f3n?<i>Hab\u00edas o\u00eddo con frecuencia las invitaciones del<\/i> Evangelio como llamadas del hombre, pero entonces vinieron a ti como la voz de Dios o\u00edda en el silencio de tu coraz\u00f3n, diciendo: \u201cVolveos, volveos de vuestros malos caminos; \u00bfpor qu\u00e9 morir\u00e9is, oh casa de Israel?\u201d \u201cVenid luego, dice Jehov\u00e1, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve ser\u00e1n emblanquecidos\u201d. \u00bfRecuerdas c\u00f3mo se siguieron la una a la otra, cada palabra adecu\u00e1ndose a tu condici\u00f3n particular, y acumulando adem\u00e1s poder sobre tu mente? \u00bfNo pensaste que Jes\u00fas parec\u00eda decirte con frecuencia: \u201cCede ahora, pobre pecador, dep\u00f3n tus armas de rebeli\u00f3n; no destruyas a tu propia alma? M\u00edrame a M\u00ed y s\u00e9 salvo; pues Yo te he amado y he hecho expiaci\u00f3n por tu pecado\u201d. Esas eran unas s\u00faplicas maravillosas que por fin ganaron tu coraz\u00f3n con la fuerza del amor. T\u00fa te fatigabas mucho para resistir esas persuasiones, y las resististe en efecto por un tiempo y como la esposa del Cantar, permitiste que el amante de tu alma esperara afuera de tu puerta y dijera: \u201c\u00c1breme, porque mi cabeza est\u00e1 llena de roc\u00edo, mis cabellos de las gotas de la noche\u201d. Sin embargo, te diste cuenta de que era dif\u00edcil resistirle, pues las persuasiones de Su amor eran muy fuertes para contigo cuando te atra\u00eda con cuerdas de amor, con lazos de hombre, hasta que no pudiste resistir m\u00e1s.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Amados, ustedes seguramente recuerdan cuando las palabras de persuasi\u00f3n fueron seguidas pronto por <i>\u00a1palabras de poder!<\/i> \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d, cuando dijo a mi alma entenebrecida: \u201cSea la luz\u201d. Recuerdo muy bien la admonici\u00f3n: \u201cLev\u00e1ntate, resplandece; porque ha venido tu luz. Despi\u00e9rtate, t\u00fa que duermes, y lev\u00e1ntate de los muertos, y te alumbrar\u00e1 Cristo\u201d. \u00bfRecuerdas cuando pas\u00f3 junto a ti y te vio embadurnado en tu sangre y te dijo: \u201c\u00a1Vive!\u201d; y extendi\u00f3 el manto del pacto de amor sobre ti, y te lav\u00f3, y te limpi\u00f3, y te coloc\u00f3 en Su pecho y te hizo suyo para siempre? \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d \u00bfRecuerdas cuando hizo que todas tus tinieblas y tu aflicci\u00f3n se disiparan en un instante al decirte: \u201cYo soy tu salvaci\u00f3n\u201d? \u00bfHas olvidado esa <i>palabra de perd\u00f3n<\/i>? Yo no puedo olvidarla nunca aunque viviera m\u00e1s a\u00f1os que Matusal\u00e9n; permanecer\u00e1 fresca en mi memoria, pues la palabra vino con poder cuando mir\u00e9 a la cruz y escuch\u00e9 las palabras absolutorias: \u201cTus pecados te son perdonados\u201d. \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d Ning\u00fan sacerdote podr\u00eda otorgar descanso a una conciencia despierta, ni nadie m\u00e1s, salvo el grandioso Sumo Sacerdote, Jes\u00fas, Melquisedec, el perdonador del pecador. No hay palabras de esperanza ni pensamientos de consolaci\u00f3n que pudieran generar tal paz dentro del esp\u00edritu como las que proporciona la sangre de Jes\u00fas cuando habla dentro del coraz\u00f3n mucho mejores cosas que la sangre de Abel. Nos reconcilia con nuestro Dios y as\u00ed nos proporciona perfecta paz.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Desde que o\u00edmos por primera vez Su voz perdonadora, le hemos o\u00eddo hablar muchas veces con palabras que provienen de un Rey y hemos dicho: \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d \u00a1Cu\u00e1n dulce ha sido estar sentado en la asamblea de los santos cuando el Evangelio fue en verdad <i>Su<\/i> palabra para nuestras almas! \u00a1Oh, la m\u00e9dula y la grosura, el banquete de manjares suculentos, de gruesos tu\u00e9tanos con los que nos hemos alimentado, cuando el Rey est\u00e1 sentado a la mesa! Cuando nuestro Amado pronuncia Su <i>palabra de promesa,<\/i> \u00a1c\u00f3mo ha revivido nuestro esp\u00edritu deca\u00eddo! Lleg\u00f3 como roc\u00edo sobre la tierna hierba. Toc\u00f3 nuestro labio como un carb\u00f3n tomado del altar. Nos dio salud, consolaci\u00f3n, gozo. Amados, \u00bfno pueden volver su mirada al pasado, a las muchas ocasiones en las que no ten\u00edan alimento para su alma excepto la promesa, cuando su alma no conoc\u00eda otra m\u00fasica sino la palabra de Su amor? Bendito Maestro, h\u00e1blame de esta manera por siempre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cCada momento aparta de la tierra<br \/> Mi coraz\u00f3n, que humildemente espera Tu llamado;<br \/> Habla a lo \u00edntimo de mi alma, y di:<br \/> \u2018\u00a1Yo soy tu Amor, tu Dios, tu Todo!\u2019<br \/> Sentir Tu poder, o\u00edr Tu voz,<br \/> Probar Tu amor, s\u00e9 T\u00fa toda mi elecci\u00f3n.\u201d<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y cuando has gozado de Su presencia en tu soledad, cuando has tenido comuni\u00f3n con \u00c9l, y \u00c9l te ha revelado Su antiguo, inmutable, infinito e ilimitado amor, \u00bfno has valorado Sus palabras muy por encima de los gozos m\u00e1s preciosos de la tierra? Cuando has confesado tus pecados con un dolor penitente y \u00c9l te ha devuelto la palabra de la completa remisi\u00f3n de tus pecados; cuando has revelado tu aflicci\u00f3n y has recibido la seguridad de Su tierna simpat\u00eda; cuando has puesto al desnudo tu debilidad y has recibido la palabra que da fuerzas, \u00bfno has estado preparado para retar a todo el cielo a que se compare con \u00c9l, y exclamaste: \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Para aquellos que son incr\u00e9dulos y para aquellos profesantes que viven distanciados de Cristo, esto va a sonarles como mera fantas\u00eda, pero cr\u00e9anme que no lo es. Si hay algo real bajo los cielos, es la comuni\u00f3n que Cristo tiene con Su pueblo por Su Esp\u00edritu. \u201cNuestra comuni\u00f3n <i>verdaderamente<\/i> es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo\u201d. O\u00edmos Su voz, aunque no con estos o\u00eddos, y la o\u00edmos de tal manera que la reconocemos -como una oveja discierne la voz de su pastor y no sigue al extra\u00f1o- y no conocemos la voz de los extra\u00f1os. Con los o\u00eddos abiertos por el Esp\u00edritu, podemos decir a esta hora: \u201cYo duermo, pero mi coraz\u00f3n vela; es la voz de mi amado, mi alma se derrite mientras \u00c9l habla\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, mis queridos amigos, hay algunas palabras de nuestro Salvador, habladas hace mucho tiempo, que, desde que le hemos conocido han sido tan vivificadas por Su presencia que las contamos a partir ahora entre los recuerdos personales. Aquellas palabras: \u201cCon amor eterno te he amado\u201d, es cierto que est\u00e1n escritas en la Biblia y que son una declaraci\u00f3n muy, muy antigua, pero yo podr\u00eda decir y lo mismo podr\u00edan decir muchos de ustedes, que han sido una declaraci\u00f3n nueva para nosotros. Por medio de la fe, hemos sido habilitados para o\u00edrla como dicha <i>para nosotros,<\/i> y el Esp\u00edritu del bendito Dios la ha grabado de tal manera en nuestros corazones que es como si Cristo no las hubiese dicho nunca antes, sino que las expres\u00f3 para nosotros personalmente. S\u00ed, \u201cCon amor eterno te he amado\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay muchas personas aqu\u00ed presentes que le han o\u00eddo decir: \u201cTe escog\u00ed, y no te desech\u00e9\u201d. El Esp\u00edritu de Dios ha hecho que muchas frases antiguas sean una declaraci\u00f3n del Jes\u00fas viviente para nosotros. En relaci\u00f3n a esas palabras Suyas cuando dijo: \u201cHe aqu\u00ed, vengo; en el rollo del libro est\u00e1 escrito de m\u00ed; el hacer tu voluntad, Dios m\u00edo, me ha agradado\u201d, podemos decir que nuestra fe ha estado junto al pesebre de Bel\u00e9n y que hemos visto el cuerpo preparado para \u00c9l y a \u00c9l mismo llevando la forma de un siervo. Su venida para buscar y salvar lo que se hab\u00eda perdido se ha convertido en una venida personal para nosotros, y nos hemos regocijado en ella en grado sumo. La voz que vino antiguamente procedente del mar, cuando dijo: \u201cYo soy; no tem\u00e1is\u201d, \u00bfno ha sido una voz para ti? Y la voz desde Jerusal\u00e9n: \u201cCu\u00e1ntas veces quise juntarte\u201d, \u00bfno se ha lamentado nunca por los que perecen en torno a ti? La voz desde Betania: \u201cYo soy la resurrecci\u00f3n y la vida\u201d, \u00bfno ha sido o\u00edda nunca en el entierro de tu hermano? La voz desde la mesa cuando lav\u00f3 los pies de Sus disc\u00edpulos, y pidi\u00f3 que se levaran los pies los unos a los otros, \u00bfno te ha conducido al humilde servicio de los hermanos? \u00bfNo hemos o\u00eddo una y otra vez el clamor de Getseman\u00ed: \u201cNo sea como yo quiero, sino como t\u00fa\u201d? No puedo convencerme de que no escuch\u00e9 realmente al Redentor decir eso; de cualquier modo me he alegrado cuando, en el esp\u00edritu de resignaci\u00f3n, su eco ha sido escuchado en mi propio esp\u00edritu. \u00bfAcaso no le oigo en este preciso d\u00eda, aunque lo dijo ya hace mucho tiempo: \u201cPadre, perd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen\u201d? Su intercesi\u00f3n por mi alma culpable, \u00bfqu\u00e9 es sino la continuaci\u00f3n de esa gentil oraci\u00f3n? Y con seguridad esa \u00faltima frase concluyente: \u201c\u00a1Consumado es!\u201d, <i>\u201cConsummatum est\u201d<\/i>, mis o\u00eddos pudieran no haberla o\u00eddo, pero mi alma la oye ahora y se alegra al repetir esa palabra. \u00bfQui\u00e9n es el que me acusar\u00e1 ya que Cristo ha consumado mi liberaci\u00f3n de la muerte, del infierno, y del pecado, y ha tra\u00eddo una perfecta justicia para m\u00ed? S\u00ed, estas antiguas declaraciones de Cristo, o\u00eddas hace muchos a\u00f1os, las hemos o\u00eddo en esp\u00edritu, y despu\u00e9s de o\u00edrlas a todas ellas nuestro testimonio es: \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d Nadie, en su mejor condici\u00f3n, puede compararse a \u00c9l; Sus ministros no pueden rivalizar con \u00c9l, no hacen sino servir de eco a Sus declaraciones.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III.<\/b> Para concluir voy a mencionar ciertas ANTICIPACIONES PROF\u00c9TICAS que se alojan en nuestras almas con relaci\u00f3n a esa elocuencia en el futuro.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos, ustedes han o\u00eddo la voz de Jes\u00fas, y esperan o\u00edrla. En tanto que vivan han de hablar por Jes\u00fas, pero la esperanza por Su reino no est\u00e1 basada en el discurso de ustedes sino en Su voz. \u00c9l puede hablar al coraz\u00f3n, \u00c9l puede hacer que la verdad que ustedes s\u00f3lo declaran al o\u00eddo, penetre en la mente. Esperamos que nuestro exaltado Se\u00f1or hable en breve con una voz m\u00e1s fuerte que en el pasado. El carro del Evangelio se rezaga un poco y todav\u00eda no ha salido venciendo, y para vencer, pero \u00c9l todav\u00eda se ce\u00f1ir\u00e1 Su espada sobre Su muslo, y Su voz ser\u00e1 o\u00edda guiando a Sus huestes a la batalla. Basta que Cristo diga la palabra, y la compa\u00f1\u00eda de aquellos que la publicar\u00e1n ser\u00e1 sumamente grande; basta que env\u00ede la palabra de Su poder desde Sion, y miles nacer\u00e1n en aquel d\u00eda, s\u00ed, naciones nacer\u00e1n de inmediato. Los elegidos de Dios que hoy son aparentemente s\u00f3lo unos cuantos, saldr\u00e1n de sus escondites, y Cristo ver\u00e1 el fruto de la aflicci\u00f3n de Su alma, y quedar\u00e1 satisfecho.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No obstante la creencia pesimista de algunos, de que el mundo llegar\u00e1 a un fin con un Dios derrotado y con s\u00f3lo unos cuantos que son salvados, yo, empero, estoy seguro de la Escritura que garantiza esperanzas m\u00e1s luminosas. Un d\u00eda \u201cla tierra ser\u00e1 llena del conocimiento de la gloria de Jehov\u00e1\u201d. \u201cSe manifestar\u00e1 la gloria de Jehov\u00e1, y toda carne juntamente la ver\u00e1\u201d, esto sabemos pues el Se\u00f1or lo ha dicho. En todas las cosas Cristo ha de tener la preeminencia, y, por tanto, en el asunto de la salvaci\u00f3n de las almas \u00c9l tendr\u00e1 la preeminencia sobre Satan\u00e1s y las almas que se pierden.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, anhelamos una hora de esa voz del Se\u00f1or que est\u00e1 llena de majestad, esa voz que quebranta los cedros del L\u00edbano y los hace saltar como becerros, al L\u00edbano y al Siri\u00f3n como hijos de b\u00fafalos! \u00bfCu\u00e1ndo har\u00e1 temblar la voz del Se\u00f1or el desierto de Cades y desnudar\u00e1 los bosques? Todav\u00eda ser\u00e1 o\u00edda, y en Su templo todos hablar\u00e1n de Su gloria. Jehov\u00e1 preside en el diluvio, y se sienta Jehov\u00e1 como rey para siempre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces, tengan esperanza. Sus anticipaciones han de ser de tiempos m\u00e1s relucientes, pues \u00c9l hablar\u00e1 \u2013\u00c9l que sacude a los cielos y a la tierra cuando le place- y cuando hable ustedes dir\u00e1n: \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nosotros esperamos personalmente, si Jes\u00fas no viniera antes de que partamos, o\u00edrle hablarnos dulcemente en la hora de nuestra muerte. Hablemos de esto solemne y suavemente, pues pong\u00e1moslo a la luz que lo pongamos, es un acto terrible morir; pero cuando estemos agonizando, y los sonidos de la tierra est\u00e9n excluidos del aposento solitario, y la voz del afecto est\u00e9 ahogada en sollozos de lamentaci\u00f3n, entonces Jes\u00fas vendr\u00e1 y har\u00e1 nuestra cama, y hablar\u00e1 como no habl\u00f3 nadie jam\u00e1s, diciendo: \u201cNo temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios; cuando pases por las aguas, yo estar\u00e9 contigo; y si por los r\u00edos, no te anegar\u00e1n\u201d. Los cristianos moribundos, por los c\u00e1nticos que han elevado y por el gozo que ha resplandecido en sus ojos, han demostrado que la voz de Jes\u00fas es tal que \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh amados, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 esa voz para nuestros esp\u00edritus incorp\u00f3reos cuando nuestras almas dejen esta arcilla, y vuelen por sendas desconocidas para ver al Salvador? No s\u00e9 con qu\u00e9 palabras de bienvenida se dirigir\u00e1 a nosotros entonces. Podr\u00eda reservar Sus expresiones m\u00e1s escogidas para el d\u00eda de Su aparici\u00f3n, pero no nos llevar\u00e1 a Su seno sin una palabra de amor, ni nos recibir\u00e1 en nuestros tranquilos lugares de descanso sin un recibimiento cordial. Qu\u00e9 ser\u00e1 ver Su rostro, o\u00edr Su voz en el cielo. Entonces sabremos que \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y entonces, cuando el tiempo ordenado desde tiempos antiguos sea cumplido, cuando llegue el d\u00eda en que los muertos oir\u00e1n la voz de Dios, cuando la Resurrecci\u00f3n y la Vida hable con tonos de trompeta, y los justos sean levantados de sus tumbas, \u00a1oh!, entonces se ver\u00e1, cuando todos obedezcan la palabra vivificadora, que \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d Aquel que habla la palabra de la resurrecci\u00f3n es hombre tanto como Dios. \u201cPorque por cuanto la muerte entr\u00f3 por un hombre, tambi\u00e9n por un hombre la resurrecci\u00f3n de los muertos\u201d. Y entonces cuando ustedes y yo estemos a Su diestra, cuando el cuerpo y el alma reunidos reciban la recompensa final, y \u00c9l diga en tonos inimitables: \u201cVenid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundaci\u00f3n del mundo\u201d, no necesitaremos decir: \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando entremos con \u00c9l en el reposo eterno, cuando \u00c9l entregue el reino de mediaci\u00f3n a Dios, el Padre, y Dios sea todo en todo, nosotros, en la visi\u00f3n retrospectiva de todo lo que dijo en la tierra y dijo en el cielo, nosotros, oyendo constantemente la voz de Aquel que llevar\u00e1 Su sacerdocio perpetuamente y parecer\u00e1 todav\u00eda como un cordero que ha sido inmolado, daremos entonces pleno testimonio de que \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">F\u00edjense bien, mis oyentes, que cada una de las almas de ustedes tendr\u00e1 que unirse a esa confesi\u00f3n. Pueden vivir como enemigos de Cristo, y pueden morir como extra\u00f1os para con \u00c9l, pero ser\u00e1n conducidos a sentir que \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d Si hoy no reconocieran que Su misericordia para con ustedes es ilimitada, que Su condescendencia al invitarlos a venir hoy a \u00c9l es digna de una admiraci\u00f3n amorosa, si no quieren someterse, sino que cierran sus o\u00eddos a la invitaci\u00f3n de Su misericordia cuando dice: \u201cVenid a m\u00ed y yo os har\u00e9 descansar\u201d, al final ser\u00e1 extra\u00eddo de ustedes un asentimiento involuntario. Cuando \u00c9l diga: \u201cApartaos de m\u00ed, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus \u00e1ngeles\u201d, el trueno de esa palabra los atormentar\u00e1 de tal manera, el terror de Su declaraci\u00f3n los sacudir\u00e1 de tal manera y los disolver\u00e1 tan completamente que ustedes, asombr\u00e1ndose todo el tiempo de que haya sido un hombre quien pudo hablar as\u00ed, sentir\u00e1n que \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunas veces han censurado al predicador por hablar demasiado severamente, pero entonces sabr\u00e1n que no fue lo suficientemente severo; algunas veces se han sorprendido de que el ministro les proporcionara tan terribles descripciones de la ira venidera, y pensaron que fue demasiado lejos, pero cuando se abra ampliamente la boca del abismo y las llamas devoradoras se alcen para devorarlos obedeciendo a la palabra del crucificado Salvador que una vez fue inmolado, entonces dir\u00e1n, por terror y por ira, por horror sobrecogedor: \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d Los labios que dijeron: \u201cVenid a m\u00ed, los que est\u00e1is cansados\u201d, dir\u00e1n \u201cApartaos de m\u00ed, malditos\u201d, en tonos que nadie, salvo esos labios, podr\u00edan pronunciar. Una vez que el amor se enoja se convierte en ira, intensa y terrible. \u00a1El aceite es suave, pero cu\u00e1n fieramente arde! Tengan cuidado de que el furor de Jehov\u00e1 no se encienda sobre ustedes, pues quemar\u00e1 incluso hasta el m\u00e1s bajo infierno. El Cordero de Dios es como un le\u00f3n para quienes rechazan Su amor. No lo provoquen m\u00e1s. Que el Esp\u00edritu Santo los conduzca al arrepentimiento. Que Dios conceda que en un sentido mucho m\u00e1s feliz que este \u00faltimo, aprendan a decir: \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d, pero, de una forma o de otra, toda alma aqu\u00ed presente y toda alma nacida de mujer, reconocer\u00e1 que \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo los encomiendo a Dios. Hasta pronto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Porci\u00f3n de la Escritura le\u00edda antes del serm\u00f3n: Salmo 45.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLos alguaciles respondieron: \u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d Juan 7: 46. Los principales sacerdotes y los fariseos enviaron alguaciles para prender al Salvador con el prop\u00f3sito de impedir que Su predicaci\u00f3n les arrebatara el poder que ostentaban. Mientras los esbirros infiltrados en la multitud esperaban una oportunidad para arrestar al Se\u00f1or Jes\u00fas, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-elocuencia-sin-par-de-jesuspor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa elocuencia sin par de Jes\u00fas<br \/>\nPor Charles H. 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