{"id":22253,"date":"2016-04-04T15:41:45","date_gmt":"2016-04-04T20:41:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mas-que-vencedorespor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:41:45","modified_gmt":"2016-04-04T20:41:45","slug":"mas-que-vencedorespor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mas-que-vencedorespor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"M\u00e1s que Vencedores\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u201cAntes, en todas estas cosas somos m\u00e1s que vencedores por medio de aquel que nos am\u00f3\u201d. <\/i>Romanos 8: 37. <\/p>\n<p align=\"justify\">La se\u00f1al distintiva de un cristiano es su confianza en el amor de Cristo y la entrega de sus afectos a Cristo en rec\u00edproca correspondencia. Primeramente, la fe estampa su sello en el hombre, capacitando al alma a decir con el ap\u00f3stol: \u201cCristo me am\u00f3 y se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por m\u00ed\u201d. Entonces el amor proporciona el refrendo y estampa en el coraz\u00f3n: gratitud y amor a Jes\u00fas. \u201cNosotros le amamos a \u00e9l, porque \u00e9l nos am\u00f3 primero\u201d. \u201cDios es amor\u201d, y los hijos de Dios son gobernados en sus poderes \u00edntimos por el amor; el amor de Cristo los constri\u00f1e. Creen en el amor de Jes\u00fas y entonces lo reflejan. Se regocijan debido a que el amor divino se ha posado sobre ellos; lo sienten derramado en abundancia en sus corazones por el Esp\u00edritu Santo que les ha sido dado, y entonces, motivados por la gratitud, aman fervientemente al Salvador con un amor puro.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En aquellas grandiosas \u00e9pocas que constituyen el heroico per\u00edodo de la religi\u00f3n cristiana, esta doble se\u00f1al pod\u00eda ser vista muy claramente en todos los creyentes en Jes\u00fas. Eran personas que conoc\u00edan el amor de Cristo, y se apoyaban en \u00e9l, tal como un hombre se apoya en un b\u00e1culo cuya confiabilidad ya ha comprobado. No hablaban del amor de Cristo como si fuese un mito que deb\u00eda ser respetado o una tradici\u00f3n que deb\u00eda ser reverenciada. Lo ve\u00edan como una realidad bienaventurada y en \u00e9l depositaban toda su confianza. Estaban persuadidos de que ese amor los transportar\u00eda como sobre alas de \u00e1guilas y los sostendr\u00eda todos sus d\u00edas, y permanec\u00edan confiados en que ser\u00eda para ellos un cimiento de roca contra el cual pod\u00edan golpear las olas y pod\u00edan soplar los vientos, pero la habitaci\u00f3n de sus almas permanecer\u00eda segura si se cimentaba en \u00e9l. El amor que sent\u00edan por el Se\u00f1or Jes\u00fas no era una apacible emoci\u00f3n que ocultaran internamente en la c\u00e1mara secreta de sus almas, y de la que hablaran exclusivamente en sus asambleas privadas cuando se reun\u00edan el primer d\u00eda de la semana y cantaban himnos en honor de\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cristo Jes\u00fas el Crucificado, sino que para ellos era una pasi\u00f3n de una energ\u00eda tan vehemente e integralmente consumidora, que permeaba en todas su vida, se volv\u00eda visible en todas sus acciones, hablaba en su pl\u00e1tica com\u00fan, y miraba a trav\u00e9s de sus ojos incluso en sus miradas m\u00e1s comunes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El amor a Jes\u00fas era una llama que se nutr\u00eda de la propia m\u00e9dula de sus huesos, de la esencia y del coraz\u00f3n de su ser y, por tanto, a fuerza de arder se abr\u00eda paso hacia el hombre exterior, y refulg\u00eda all\u00ed. El celo por la gloria del Rey Jes\u00fas era el sello y la marca de todos los cristianos genuinos. Debido a que depend\u00edan del amor de Cristo, se <i>atrev\u00edan<\/i> a mucho, y debido a su amor a Cristo, <i>hac\u00edan<\/i> mucho. Gracias a su confianza en el amor de Jes\u00fas, no tem\u00edan a sus enemigos, y debido a su amor a Jes\u00fas, rehusaban huir del enemigo incluso si se aparec\u00eda en sus m\u00e1s terribles formas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los cristianos de los primeros siglos se inmolaban continuamente sobre el altar de Cristo con gozo y presteza. En dondequiera que estuvieran testificaban en contra de las perversas costumbres que los rodeaban. Consideraban algo digno de un asqueroso desprecio que un cristiano fuera como la gente com\u00fan. No se conformaban al mundo y no pod\u00edan hacerlo pues hab\u00edan sido transformados por la renovaci\u00f3n de sus mentes. Su amor a Cristo los forzaba a dar testimonio en contra de todo lo que le deshonrara por ser contrario a la verdad, a la justicia y al amor. Eran innovadores, reformadores y destructores de \u00eddolos por doquier; no pod\u00edan quedarse tranquilos dejando que otros hicieran lo que quisieran siguiendo sus propias opiniones, antes bien, su protesta era continua, incesante, molesta para el enemigo pero aceptable para Dios. El cristiano era un p\u00e1jaro de llamativos colores en cualquier sitio, porque el amor por Jes\u00fas no le permit\u00eda disfrazar sus convicciones; era un extra\u00f1o y un forastero en cualquier parte, porque el propio lenguaje de su vida diaria difer\u00eda del de sus vecinos. Donde otros blasfemaban, \u00e9l adoraba; donde otros profer\u00edan juramentos habitualmente, su \u201cs\u00ed\u201d era s\u00ed, y su \u201cno\u201d, era no. Donde otros se ce\u00f1\u00edan la espada, \u00e9l no resist\u00eda el mal; donde otras personas -cada una de ellas- buscaban su propio bienestar y no el de su hermano, el cristiano era reconocido como alguien cuyo tesoro estaba en el cielo y hab\u00eda puesto sus afectos en las cosas de arriba.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El amor por Jes\u00fas convert\u00eda al cristiano en un protestante perpetuo contra el mal por causa de Jes\u00fas. Y todav\u00eda le conduc\u00eda m\u00e1s lejos; se convert\u00eda en un testigo constante de la verdad que hab\u00eda comprobado ser algo muy precioso para su propia alma. Los cristianos eran como Neftal\u00ed, de quien se dec\u00eda: \u201cNeptal\u00ed, cierva suelta, que pronunciar\u00e1 dichos hermosos\u201d. En los d\u00edas apost\u00f3licos, los cristianos mudos, los testigos silenciosos, eran escasamente conocidos. La matrona hablaba de Cristo a los sirvientes. Habiendo aprendido de Jes\u00fas, el ni\u00f1o hablaba de \u00c9l en las escuelas. Mientras el obrero cristiano daba su testimonio en el taller, y el ministro cristiano (y hab\u00eda muchos ministros cristianos en aquellos d\u00edas, pues todos los hombres ministraban de acuerdo a su habilidad) se paraba en las esquinas de las calles, o se reun\u00eda en sus propia casa rentada con decenas o veintenas, seg\u00fan fuera el caso, declarando siempre la doctrina de la resurrecci\u00f3n, de la encarnaci\u00f3n de Cristo, de Su muerte y resurrecci\u00f3n y del poder limpiador de Su sangre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El amor de Jes\u00fas, como lo he dicho al comienzo, era una pasi\u00f3n real para aquellos hombres, y su confianza en Jes\u00fas era real y pr\u00e1ctica; de aqu\u00ed que su testimonio en favor de Jes\u00fas fuera valeroso, claro y decidido. En el antiguo testimonio cristiano una trompeta resonaba que despertaba al viejo mundo que estaba asentado en un profundo sue\u00f1o, so\u00f1ando sue\u00f1os inmundos; aquel mundo no quer\u00eda ser despertado, y revolc\u00e1ndose en el sue\u00f1o, pronunciaba maldiciones graves y m\u00faltiples, y juraba vengarse contra el perturbador que se atrev\u00eda a interrumpir su horripilante reposo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Mientras tanto los creyentes en Jes\u00fas -hombres a quienes no les bastaba con dar testimonio con sus vidas y testificar con sus lenguas en los lugares en que su destino los colocaba- continuamente estaban comisionando a grupos de misioneros para que llevaran la palabra a otros distritos. A Pablo no le bastaba predicar el Evangelio en Jerusal\u00e9n o en Damasco, sino que le era necesario viajar a Pisidia o a Panfilia, y viajar hasta los \u00faltimos confines del Asia Menor, y entonces, tan lleno de Cristo estaba, que sue\u00f1a con la vida eterna, y qued\u00e1ndose dormido, oye en una visi\u00f3n a un hombre de Macedonia, al otro lado del azul Egeo, que le suplica: \u201cPasa\u2026 y ay\u00fadanos\u201d. Y con la luz matutina Pablo se levanta, plenamente resuelto a abordar un barco y predicar el Evangelio en medio de los gentiles. Habiendo predicado a Cristo a lo largo de toda Grecia, pas\u00f3 a Italia, y aunque estaba encadenado, entr\u00f3 como embajador de Dios dentro de los muros de la imperial ciudad de Roma; y se cree que despu\u00e9s de eso, su esp\u00edritu sagradamente inquieto no estuvo satisfecho con predicar a trav\u00e9s de toda Italia, sino que tuvo que visitar Espa\u00f1a y se dice que lleg\u00f3 incluso hasta Breta\u00f1a.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La ambici\u00f3n del cristiano por la causa de Cristo era ilimitada; m\u00e1s all\u00e1 de las columnas de H\u00e9rcules y hasta las m\u00e1s apartadas islas del oc\u00e9ano, los creyentes en Jes\u00fas llevaron las noticias de un Salvador nacido para los hijos de los hombres. Aqu\u00e9llos eran d\u00edas de gran celo. Me temo que \u00e9stos son d\u00edas de tibieza. Aqu\u00e9llos eran tiempos cuando el fuego era como de carbones de enebro, que guardan un calor sumamente intenso, y ni los naufragios, ni los peligros de ladrones, ni los peligros de r\u00edos, ni los peligros provocados por falsos hermanos, ni la espada misma, pod\u00edan detener el entusiasmo de los santos, pues ellos cre\u00edan y por eso hablaban, ellos amaban y por eso serv\u00edan incluso hasta la muerte.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">De esta manera los introduzco a nuestro texto. \u00a1He aqu\u00ed a los hombres y su conflicto por Cristo! Era natural, era inevitable que provocaran enemistad. Ustedes y yo no amamos mucho a Cristo ni creemos mucho en Su amor; me refiero a la mayor\u00eda de nosotros. Constituimos una generaci\u00f3n enfermiza, indigna y degenerada. Dejamos al mundo en paz y el mundo nos deja en paz. Nos conformamos en gran manera a las costumbres mundanas y entonces el mundo no se exaspera con nosotros. Nosotros no acosamos a los hombres declarando perpetuamente la verdad como deber\u00edamos hacerlo y, por tanto, el mundo no se impacienta con nosotros \u2013nos cataloga como una muy buena clase de personas, un poco extravagantes, tal vez un poco enloquecidos, pero aun as\u00ed muy tolerables y bien portados- as\u00ed que no tenemos ni la mitad de los enemigos que los cristianos de tiempos antiguos enfrentaron, porque no somos ni la mitad de cristianos verdaderos, no, no somos ni siquiera la d\u00e9cima parte de santos como ellos lo fueron. Pero si fu\u00e9ramos m\u00e1s santos, en la misma proporci\u00f3n en que lo fu\u00e9semos nos enfrentar\u00edamos a la misma batalla, aunque pudiera ser de otra forma.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aunque habl\u00e9 cr\u00edticamente de todos, hay un pu\u00f1ado de personas aqu\u00ed -as\u00ed conf\u00edo- que han sido capacitadas por la gracia divina para conocer el poder del amor de Jes\u00fas, y viven bajo sus influencias, y contienden por la soberan\u00eda del Rey coronado de espinas. Ellos son quienes soportan el mismo tipo de luchas -aunque en otras formascomo los conflictos de los d\u00edas apost\u00f3licos, y \u00e9stos son quienes pueden usar sin falsedad el lenguaje de mi texto: \u201cEn todas estas cosas somos m\u00e1s que vencedores por medio de aquel que nos am\u00f3\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Voy a pedirles que consideremos en esta ma\u00f1ana, seg\u00fan nos ayude el Esp\u00edritu Santo, primero, <i>las victorias ya ganadas<\/i>; en segundo lugar, <i>los laureles de la pelea<\/i>; en tercer lugar, <i>los hombres que los ganaron<\/i>; y en cuarto lugar, <i>el poder mediante el cual fue lograda su conquista<\/i>.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I. <\/b>Veremos primero, esta ma\u00f1ana, LAS VICTORIAS YA GANADAS por quienes han sido pose\u00eddos por el amor de Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Contemplen atentamente al palad\u00edn. No se necesita violentar la imaginaci\u00f3n para concebir a este lugar como un anfiteatro romano. All\u00ed, en el centro de la arena, est\u00e1 de pie el h\u00e9roe. Las grandes puertas de las jaulas de los leones son alzadas por medio de m\u00e1quinas, y tan pronto como son abiertas, veloz y furiosamente salen osos y leones y bestias salvajes de todo tipo, previamente dejados sin alimento para que crezca su ferocidad, con los que ha de contender el palad\u00edn.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed era el cristiano en los d\u00edas de Pablo, y es as\u00ed ahora. El mundo es el teatro del conflicto: los \u00e1ngeles y los demonios son espectadores; una gran nube de testigos contempla la lucha, y los monstruos son azuzados contra \u00e9l, con los que ha de contender triunfalmente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El ap\u00f3stol nos proporciona un peque\u00f1o resumen de los males contra los que tenemos que combatir, y coloca primero a la \u201c<i>tribulaci\u00f3n<\/i>\u201d. La palabra \u201ctribulaci\u00f3n\u201d, en lat\u00edn, significa: \u201ctrillar\u201d, y el pueblo de Dios es arrojado con frecuencia en la era para ser azotado con el pesado flagelo de la tribulaci\u00f3n; pero es m\u00e1s que vencedor, puesto que no pierde nada excepto la paja y el tamo, y de esta manera el trigo limpio es separado de lo que no le beneficiaba.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, la palabra original en el idioma griego sugiere una presi\u00f3n externa. Es usada en el caso de personas que est\u00e1n sosteniendo cargas pesadas y tienen un gran peso encima. Ahora, los creyentes han tenido que contender casi en todas las \u00e9pocas con circunstancias externas. Al presente, s\u00f3lo hay unas cuantas personas que en un momento u otro de sus vidas se enfrentan a una presi\u00f3n externa, ya sea por causa de enfermedad, o por la p\u00e9rdida de bienes, o por duelos, o por alguna otra de las mil y una causas de las cuales brota la aflicci\u00f3n. El cristiano no tiene una senda pareja. \u201cEn el mundo <i>tendr\u00e9is<\/i> aflicci\u00f3n\u201d, es una promesa segura que nunca deja de cumplirse. Pero los verdaderos creyentes han sido sostenidos bajo todas las cargas, y ninguna aflicci\u00f3n ha sido capaz jam\u00e1s de destruir su confianza en Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Se dice de la palmera que entre m\u00e1s pesos cuelguen de ella, m\u00e1s erguida y m\u00e1s altanera se proyecta contra el cielo; y lo mismo sucede con el cristiano. Como Job, nunca es tan glorioso como cuando ha experimentado la p\u00e9rdida de todas las cosas, y al final se alza desde su muladar m\u00e1s poderoso que un rey.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos, han de esperar enfrentar al adversario en tanto que permanezcan aqu\u00ed; y si ahora sufren por el peso de la aflicci\u00f3n, recuerden que deben vencerla y no ceder a ella. Clamen al Fuerte pidi\u00e9ndole fuerzas, para que su tribulaci\u00f3n produzca en ustedes paciencia, y la paciencia prueba, y la prueba esperanza que no averg\u00fcenza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo siguiente en la lista es \u201c<i>angustia<\/i>\u201d. Yo encuentro que la palabra griega se refiere m\u00e1s bien a la aflicci\u00f3n mental que a cualquier cosa externa. El cristiano sufre por causa de circunstancias externas, pero esto probablemente sea una aflicci\u00f3n menor que el dolor interno. \u201cEstrechez de espacio\u201d se asemeja al significado de la palabra griega. Algunas veces nos encontramos en una posici\u00f3n en la que sentimos como si no pudi\u00e9ramos movernos, como si fu\u00e9ramos incapaces de voltearnos a la diestra o a la siniestra: la v\u00eda est\u00e1 cerrada; no vemos ninguna liberaci\u00f3n, y nuestra propia conciencia de debilidad y perplejidad es insoportablemente terrible. Tal vez ustedes se han visto sumidos en ese estado en que su mente est\u00e1 distra\u00edda y no saben qu\u00e9 hacer; en que no pueden calmarse ni estabilizarse; en que querr\u00edan considerar calmadamente el conflicto, si pudieran, para luego entrar en \u00e9l como un hombre con pleno dominio de sus cinco sentidos; pero el demonio y el mundo, la tribulaci\u00f3n exterior y el des\u00e1nimo interior combinados, los arrojan de un lado a otro como olas de la mar, hasta quedar, para usar una expresi\u00f3n sajona de John Bunyan: \u201cmuy apabullados por todos lados en su mente\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Bien, ahora, si t\u00fa eres un cristiano genuino, saldr\u00e1s de \u00e9sto sin mayores consecuencias. Ser\u00e1s m\u00e1s que un vencedor sobre la turbaci\u00f3n mental. Llevar\u00e1s esta carga, as\u00ed como cualquier otra, a tu Se\u00f1or y la pondr\u00e1s sobre \u00c9l; y el Esp\u00edritu Santo, cuyo oficio es ser el Consolador, les dir\u00e1 a las atribuladas olas de tu coraz\u00f3n: \u201cEnmudezcan\u201d. Jes\u00fas dir\u00e1, al caminar sobre la tempestad de tu alma: \u201c\u00a1Yo soy, no tem\u00e1is!\u201d Y aunque la tribulaci\u00f3n externa y la turbaci\u00f3n interna se juntaran como dos mares que contienden, ambas ser\u00e1n apaciguadas por el poder del Se\u00f1or Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El tercer mal que el ap\u00f3stol menciona es la \u201c<i>persecuci\u00f3n<\/i>\u201d, que siempre les ha sobrevenido a los genuinos amantes de Cristo: su buen nombre ha sido calumniado. Si repitiera las infamias que han sido expresadas en contra de los santos de los tiempos antiguos, me ruborizar\u00eda. Baste decir que no hay ning\u00fan crimen en la categor\u00eda de vicio que no haya sido falsamente colocado a la puerta de los seguidores del puro y santo Jes\u00fas. Sin embargo, la calumnia no aplast\u00f3 a la iglesia. El buen nombre del cristianismo sobrevivi\u00f3 a la reputaci\u00f3n de los hombres que tuvieron el descaro de acusarlo. La prisi\u00f3n sigui\u00f3 a la calumnia, pero en las prisiones los santos de Dios han cantado como p\u00e1jaros en sus jaulas, m\u00e1s a\u00fan que cuando estaban en los campos de la abierta libertad. Las prisiones han resplandecido como palacios, y han sido santificadas para convertirse en lugares de la morada del propio Dios, mucho m\u00e1s sagrados que todos los domos consagrados de la imponente arquitectura. La persecuci\u00f3n se ha propuesto a veces desterrar a los santos, pero en su destierro han estado en casa, y cuando han sido esparcidos por todos lados, han ido por doquier predicando la palabra, y su esparcimiento ha sido la recolecci\u00f3n de otros del n\u00famero de los elegidos. Cuando la persecuci\u00f3n ha recurrido incluso a los m\u00e1s crueles tormentos, Dios ha recibido muchos dulces c\u00e1nticos provenientes del potro de tormento. Las gozosas notas de san Lorenzo, mientras lo asaban en la parrilla, deben de haber sido m\u00e1s dulces para Dios que los cantos de los querubines y de los serafines, pues ese santo amaba a Dios m\u00e1s que los m\u00e1s resplandecientes de los seres ang\u00e9licos, y lo demostraba en medio de su m\u00e1s amarga angustia; y el se\u00f1or Hawkes, ese santo que, mientras eran quemadas sus extremidades inferiores y la gente esperaba verlo rodar por sobre la cadena para caer en el fuego, alz\u00f3 sus manos flameantes -cada dedo echando fuego- y aplaudi\u00f3 tres veces al tiempo que gritaba: \u201c\u00a1Nadie como Cristo, nadie como Cristo!\u201d Dios fue m\u00e1s honrado por ese hombre que ard\u00eda en el fuego, que por los millones de millones que entonan Sus loas en la gloria. La persecuci\u00f3n en todas sus formas ha sobrevenido a la iglesia cristiana y hasta este momento no ha conseguido jam\u00e1s un triunfo, antes bien ha constituido un beneficio esencial para la iglesia, pues la ha limpiado de la hipocres\u00eda; cuando el oro puro fue arrojado en el fuego, no perdi\u00f3 nada sino s\u00f3lo la escoria y el esta\u00f1o que m\u00e1s bien se alegra de perder.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Luego el ap\u00f3stol agrega: \u201c<i>hambre<\/i>\u201d. Nosotros no estamos muy expuestos a este mal en nuestros d\u00edas, pero en los tiempos de Pablo, quienes eran desterrados era llevados frecuentemente a lugares donde no pod\u00edan ejercer su oficio para ganarse el pan. Eran alejados de sus posiciones, de sus amigos, de sus conocidos; sufr\u00edan la p\u00e9rdida de sus bienes y, consecuentemente, no sab\u00edan d\u00f3nde encontrar ni siquiera el sustento necesario para sus cuerpos; y sin duda, hay algunas personas ahora que son grandes perdedores por 8 sus convicciones de conciencia, que son llamados a sufrir, en una cierta medida, incluso hasta el hambre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces el diablo le susurra: \u201ct\u00fa debes encargarte de tu casa y de tus hijos; no debes seguir tu religi\u00f3n al punto de perder tu pan\u201d. \u00a1Ah!, amigo m\u00edo, veremos entonces si tienes la fe que puede vencer al hambre, que puede mirar al hambre descarnada en el rostro, que mira a las costillas del esqueleto y no obstante dice: \u201c\u00a1Ah!, soportar\u00e9 el hambre misma antes que vender mi conciencia y mancillar mi amor a Cristo\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Luego viene la \u201c<i>desnudez<\/i>\u201d, que es otra forma terrible de pobreza. El cristiano expulsado de una casa y de otra e impedido de trabajar en su oficio, era incapaz de allegar los fondos necesarios, y por tanto, sus vestidos se convert\u00edan pronto en andrajos, y los andrajos desaparec\u00edan uno a uno. En otros momentos los perseguidores desnudaban por completo a hombres y a mujeres para entregarlos a la verg\u00fcenza; pero la desnudez aun en el caso de los esp\u00edritus m\u00e1s tiernos y sensibles -y tales esp\u00edritus fueron expuestos a ese mal en los d\u00edas antiguos- ha sido incapaz de acobardar al invencible esp\u00edritu de los santos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En los viejos martirologios hay historias de hombres y mujeres que tuvieron que sufrir esta indignidad, y ha sido reportado por quienes fueron testigos, que nunca dieron la impresi\u00f3n de estar mejor vestidos, pues cuando fueron presentados desnudos frente a la bestial multitud para ser vistos por sus crueles ojos, los propios cuerpos parec\u00edan resplandecer de gloria cuando con rostro apacible inspeccionaban a sus enemigos y se entregaban a la muerte.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El ap\u00f3stol menciona a continuaci\u00f3n de la desnudez, <i>peligro<\/i>, esto es, exposici\u00f3n constante a una muerte s\u00fabita. \u00c9sta era la vida de los primeros cristianos. \u201cCada d\u00eda muero\u201d, dijo el ap\u00f3stol. La misericordia del momento no era segura, pues en cualquier otro momento podr\u00eda salir un nuevo edicto del emperador romano para barrer con los cristianos. Iban literalmente con sus vidas en sus manos dondequiera que se dirig\u00edan. Algunos de sus peligros eran encontrados voluntariamente por la divulgaci\u00f3n del Evangelio; peligros de r\u00edos y peligros de ladrones eran la suerte del misionero cristiano que atravesaba climas inh\u00f3spitos para declarar el Evangelio. Otros peligros eran el resultado de la persecuci\u00f3n; pero se nos informa que los creyentes en Jes\u00fas reposaban tan firmemente en el amor de Cristo que no sent\u00edan que el peligro fuera peligro; y el amor de Cristo los alzaba de tal manera por encima de los pensamientos ordinarios de carne y sangre hasta llegar al punto de que cuando los peligros se convert\u00edan en verdad en peligros, los enfrentaban con gozo, por causa del amor a su Se\u00f1or y Maestro.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y para cerrar la lista, como si hubiese una suerte de perfecci\u00f3n en estos males, la s\u00e9ptima cosa es <i>la espada<\/i>, es decir, el ap\u00f3stol Pablo singulariza una cruel forma de muerte como un cuadro del todo. Ustedes lo saben bien y no necesito decirles c\u00f3mo el noble ej\u00e9rcito de m\u00e1rtires de mi Se\u00f1or ha ofrecido sus cuellos a la espada, tan alegremente como la novia da su mano al novio en el d\u00eda de su matrimonio. Ustedes saben c\u00f3mo han ido a la hoguera y han besado los haces de le\u00f1a; c\u00f3mo han cantado camino a su muerte, aunque la muerte fuera acompa\u00f1ada de los m\u00e1s crueles tormentos; y se regocijaron con sumo gozo incluso al punto de saltar y danzar ante el pensamiento de ser considerados dignos de sufrir por causa de Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El ap\u00f3stol nos informa que los santos han sufrido todas estas cosas tomadas en su conjunto. \u00c9l no dice que somos vencedores en <i>algunas<\/i> de estas cosas, sino en <i>todas<\/i>; muchos creyentes atravesaron literalmente por la carencia exterior, por la tribulaci\u00f3n interior, por la carencia de pan, por la carencia de vestido, por el constante peligro de la vida y al final entregaron la vida misma y, sin embargo, en cada caso comprendido en toda la lista de esas sombr\u00edas luchas, los creyentes fueron m\u00e1s que vencedores.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Amados, la mayor\u00eda de ustedes no son llamados en este d\u00eda a enfrentar peligros, o desnudez o espada: si lo fueran, mi Se\u00f1or les dar\u00eda la gracia para soportar la prueba; pero yo pienso que las tribulaciones de un cristiano, en el momento presente, aunque no sean tan terribles exteriormente, son todav\u00eda m\u00e1s duras de llevar que incluso aqu\u00e9llas de la edad fiera. Tenemos que soportar el escarnio del mundo: eso es poco; son sustancialmente peores sus lisonjas, sus suaves palabras, sus di\u00e1logos untuosos, su servilismo y su hipocres\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh se\u00f1ores, su peligro es que se vuelvan ricos y se tornen altivos, que se entreguen a las modas de este presente mundo perverso y pierdan su fe. Si no pueden ser destrozados por el le\u00f3n rugiente, pudieran ser triturados por el apret\u00f3n del oso, y al diablo poco le importa cu\u00e1l sea el instrumento siempre que pueda eliminar el amor de Cristo en ustedes y destruir su confianza en \u00c9l. Me temo que la iglesia est\u00e1 en mayor peligro de perder su integridad en estos d\u00edas blandos y sedosos, que cuando estaba en aquellos tiempos dif\u00edciles.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfAcaso no hay muchos cristianos profesantes cuyos m\u00e9todos de comercio son igual de viciosos que los m\u00e9todos de comercio del m\u00e1s sospechoso y truculento inconverso? \u00bfAcaso no tenemos algunos cristianos profesantes que son completamente mundanos, cuya falta de asistencia a nuestras reuniones para orar, cuya falta de liberalidad para la causa de Cristo, cuya conducta integral, en verdad, demuestra que si hubiese alguna gracia en ellos en absoluto, no es la gracia que vence al mundo, sino la pretendida gracia que permite al mundo poner su pie sobre su cuello? Tenemos que estar despiertos ahora, pues atravesamos la \u2018tierra encantada\u2019 y somos m\u00e1s propensos que nunca a ser arruinados, a menos que nuestra fe en Jes\u00fas sea una realidad, y nuestro amor por Jes\u00fas sea una llama vehemente. Tenemos m\u00e1s posibilidades de convertirnos en bastardos que en hijos, en ciza\u00f1a que en trigo, en hip\u00f3critas que en hermosos vi\u00f1edos, mas no en los verdaderos hijos vivientes del Dios viviente. Los cristianos no piensan que \u00e9stos sean tiempos en los que pueden prescindir de la vigilancia o del santo celo; necesitan estas cosas ahora m\u00e1s que nunca, y que Dios el Esp\u00edritu eterno manifieste Su omnipotencia en ustedes, para que en todas estas cosas m\u00e1s blandas as\u00ed como en las m\u00e1s \u00e1speras sean capaces de decir: \u201cSomos m\u00e1s que vencedores por medio de aquel que nos am\u00f3\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II. <\/b>Voy a referirme con mucha brevedad al segundo encabezado del discurso. Hemos de inspeccionar LOS LAURELES DEL COMBATE.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hasta ahora los creyentes han sido vencedores, pero el texto dice que han sido: \u201c<i>m\u00e1s que vencedores<\/i>\u201d. \u00bfQu\u00e9 significa eso? La palabra en el texto original es una de las fuertes expresiones del ap\u00f3stol Pablo; podr\u00eda traducirse as\u00ed: \u201cm\u00e1s rotundos vencedores\u201d. La Vulgata, yo creo, contiene una palabra que significa: \u201csuper-vencedores\u201d, venciendo por encima de todo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ser vencedor para un cristiano es algo grandioso: \u00bfc\u00f3mo puede ser m\u00e1s que un vencedor? Primero, yo creo que un cristiano es mejor que otros vencedores en muchos sentidos, porque <i>el poder mediante el cual vence es mucho m\u00e1s noble<\/i>.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aqu\u00ed vemos a un palad\u00edn que acaba de regresar de las olimp\u00edadas griegas; casi mata a su adversario en una severa lucha de boxeo, y se aproxima para recibir la corona. Ac\u00e9rcate a \u00e9l, mira ese brazo, y observa los tendones y los m\u00fasculos. \u00a1Vamos!, los m\u00fasculos del hombre son como el acero y t\u00fa le dices: \u201cno me sorprende que hayas golpeado y lastimado a tu enemigo; si yo hubiera erigido una m\u00e1quina hecha de acero que fuera operada por un poco de vapor acuoso, habr\u00eda podido hacer lo mismo, aunque nada sino la pura materia habr\u00eda estado operando. En tu constituci\u00f3n t\u00fa eres un hombre m\u00e1s fuerte y m\u00e1s vigoroso que tu enemigo: eso est\u00e1 claro; pero, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 la gloria particular al respecto? Una m\u00e1quina es m\u00e1s fuerte que otra. Sin duda el cr\u00e9dito ha de serte otorgado a ti por la resistencia, de un cierto modo; pero t\u00fa eres solamente un gran bruto golpeando a otro gran bruto. Los perros, y los toros, y los gallos de pelea y todo tipo de animales habr\u00edan soportado un encuentro igual, y tal vez peor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, \u00a1vean al palad\u00edn cristiano regresando de la lucha despu\u00e9s de haber obtenido la victoria! \u00a1M\u00edrenlo! \u00c9l ha vencido a la sabidur\u00eda humana; pero cuando lo miro, no percibo ninguna preparaci\u00f3n ni astucia: se trata de una persona sencilla e iletrada que s\u00f3lo sabe que Jesucristo vino al mundo para salvar a los pecadores; sin embargo, ha obtenido la victoria sobre profundos fil\u00f3sofos; entonces \u00e9l es m\u00e1s que vencedor. Ha sido tentado y probado de todas maneras, y no era para nada una persona astuta; estaba muy d\u00e9bil; sin embargo, de alguna manera, ha vencido. Ahora, esto es ser m\u00e1s que un vencedor: cuando la debilidad vence a la fuerza, cuando la fuerza bruta es frustrada por la gentileza y el amor. Esto, en verdad, es victoria, cuando las peque\u00f1as cosas vencen a las grandes cosas; cuando las cosas viles de este mundo derrocan a las poderosas, y las cosas que no son deshacen a las cosas que son: sin embargo, \u00e9sto es precisamente el triunfo de la gracia. Visto desde la perspectiva del ojo del sentido, el cristiano es d\u00e9bil como el agua; empero la fe sabe que es irresistible. De acuerdo al ojo del sentido, es algo que ha de ser pisoteado, pues no opone ninguna resistencia y, sin embargo, a los ojos de Dios, se convierte precisamente por su gentileza y paciencia en m\u00e1s que vencedor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, el cristiano es m\u00e1s que vencedor porque el vencedor lucha por la victoria: <i>pelea por alg\u00fan motivo ego\u00edsta<\/i>. Aun si el motivo es el patriotismo, aunque desde un punto de vista el patriotismo sea una de las m\u00e1s excelsas virtudes mundanas, es s\u00f3lo un magn\u00edfico ego\u00edsmo por el cual una persona contiende por su propio pa\u00eds, en vez de estar sujeto al m\u00e1s generoso pensamiento cosmopolita de cuidar de todos los hombres.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero el cristiano no lucha ni por ning\u00fan conjunto de hombres ni por s\u00ed mismo: al contender por la verdad contiende por todos los hombres, pero especialmente por Dios; y al sufrir por lo recto sufre sin tener ninguna perspectiva de ganancia terrenal. Se vuelve m\u00e1s que vencedor, tanto por la potencia con que lucha como por los motivos por los que es sustentado, que son mejores que los motivos y que la fuerza que sostiene a otros conquistadores.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00c9l es m\u00e1s que vencedor porque <i>no pierde nada, ni siquiera en la propia lucha<\/i>. Cuando una batalla es ganada, el lado ganador de cualquier manera pierde algo. En la mayor parte de las guerras, la ganancia raras veces compensa el derramamiento de sangre; pero la fe del cristiano, cuando es probada, se fortalece; su paciencia, cuando es probada, se vuelve m\u00e1s paciente. Sus gracias son como el legendario Anteo, quien, cuando era derribado a tierra, se levantaba m\u00e1s fuerte que antes al tocar a su madre la tierra; pues el cristiano, al tocar a su Dios y caer en indefensi\u00f3n en los brazos del Alt\u00edsimo, se vuelve m\u00e1s fuerte por todo lo que es conducido a sufrir. Es m\u00e1s que vencedor, pues no pierde nada, ni siquiera en la propia lucha, y gana asombrosamente por la victoria.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es m\u00e1s que vencedor sobre la persecuci\u00f3n porque <i>la mayor\u00eda de los vencedores tienen que forcejear y agonizar para conseguir la victoria<\/i>. Pero, hermanos m\u00edos, muchos cristianos, s\u00ed, todos los cristianos, cuando su fe en Cristo es s\u00f3lida y su amor a Cristo es ferviente, han descubierto que es f\u00e1cil vencer incluso al sufrimiento por el Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Contemplen a Blandina, envuelta en una red, levantada en vilo por los cuernos de los toros y posteriormente obligada a sentarse en una silla de hierro calentada al rojo vivo para incinerarla y, sin embargo, siendo invencible hasta el final.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los atormentadores le dec\u00edan al emperador: \u201c\u00a1Oh, emperador!, nos sentimos avergonzados pues estos cristianos se burlan de nosotros mientras sufren tus crueldades\u201d. En verdad, los verdugos parec\u00edan ser, ellos mismos, los atormentados; se aflig\u00edan al pensar que no pod\u00edan vencer a las t\u00edmidas mujeres y ni siquiera a los ni\u00f1os. Devoraban sus propios corazones con ira; como la v\u00edbora roe a la lima, se romp\u00edan sus dientes contra la f\u00e9rrea fuerza de la fe cristiana; no pod\u00edan soportarlo, porque aquellas personas sufr\u00edan sin quejarse, soportaban sin retractarse, y glorificaban a Cristo en medio del fuego sin lamentarse.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Me encanta pensar en el ej\u00e9rcito de m\u00e1rtires de Cristo, s\u00ed, y pensar en toda Su iglesia, marchando por el campo de batalla, cantando al tiempo de combatir sin dejar de cantar nunca, sin omitir ni una nota, y al mismo tiempo avanzando de victoria en victoria, cantando el sagrado aleluya mientras pisotean a sus enemigos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vi un d\u00eda en el lago de Orta, en el norte de Italia, un d\u00eda de guardar de la iglesia de Roma, un n\u00famero de botes que proced\u00eda de todos los rincones del lago para dirigirse a la iglesia ubicada en una isleta central del lago, y era singularmente hermoso o\u00edr el chapoteo de los remos y el sonido del canto conforme los botes se acercaban en largas procesiones, con todos los aldeanos en ellos llevando sus estandartes, al lugar se\u00f1alado para la reuni\u00f3n. El chapoteo de los remos med\u00eda el tiempo a los remeros, y los remeros nunca omit\u00edan un golpe por cantar, ni la canci\u00f3n era desfigurada por culpa del chapoteo de los remos, sino que segu\u00edan acerc\u00e1ndose, cantando y remando.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y lo mismo ha sucedido con la iglesia de Dios. La iglesia ha aprendido a manejar ambos remos: el remo de la obediencia y ese otro remo del sufrimiento, y a cantar mientras rema: \u201c\u00a1Gracias sean dadas a Dios, el cual nos lleva siempre en triunfo en cualquier lugar!\u201d Aunque seamos conducidos a sufrir y seamos obligados a pelear, somos m\u00e1s que vencedores, porque somos vencedores incluso mientras peleamos; cantamos incluso en el calor de la batalla, ondeando en alto el estandarte y repartiendo el bot\u00edn en el centro de la refriega. Cuando la batalla est\u00e1 en su apogeo, entonces somos m\u00e1s felices; y cuando la contienda es m\u00e1s severa, entonces somos m\u00e1s bienaventurados; y cuando la batalla se vuelve m\u00e1s ardua, entonces, \u201cestamos tranquilos en medio del grito desconcertante, confiando en la victoria\u201d. Los santos han sido en esos sentidos m\u00e1s que vencedores\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">M\u00e1s que vencedores, espero, en este d\u00eda, porque <i>han vencido a sus enemigos<\/i>, haci\u00e9ndoles el bien, convirtiendo a sus perseguidores por su paciencia. Para usar el viejo lema protestante, la iglesia ha sido el yunque y el mundo ha sido el martillo; y aunque el yunque no ha hecho nada sino soportar el golpe, ha quebrado a todos los martillos, como lo har\u00e1 tambi\u00e9n hasta el fin del mundo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Todos los verdaderos creyentes que realmente conf\u00edan en el amor de Jes\u00fas, y realmente est\u00e1n encendidos en \u00e9l, ser\u00e1n mucho m\u00e1s gloriosos que el conquistador romano cuando conduc\u00eda a sus corceles, blancos como la nieve, a lo largo de las calles de la ciudad imperial; entonces los j\u00f3venes y la doncellas, las matronas y los ancianos se reun\u00edan junto a las ventanas o sobre el sombrerete de las chimeneas y esparc\u00edan flores sobre las vencedoras legiones que desfilaban; pero, \u00bfqu\u00e9 es \u00e9sto comparado con el triunfo que se est\u00e1 dando incluso ahora cuando el gran ej\u00e9rcito de los elegidos de Dios pasa desfilando a trav\u00e9s de las calles de la Nueva Jerusal\u00e9n? \u00bfQu\u00e9 flores son esas que los \u00e1ngeles arrojan en la senda de los bienaventurados? \u00bfQu\u00e9 c\u00e1nticos son esos que se elevan desde aquellos salones de Sion, gritando todos con j\u00fabilo y cantando al tiempo que los santos desfilan hacia sus habitaciones sempiternas?\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III. <\/b>El tiempo casi se me ha agotado y, por tanto, en tercer lugar, s\u00f3lo dir\u00e9 una palabra o dos. \u00bfQui\u00e9nes son LAS PERSONAS QUE HAN VENCIDO?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Consideren atentamente estas pocas palabras que expreso. Los hombres que vencieron en la batalla hasta ahora, han sido conocidos s\u00f3lo por \u00e9sto \u2013la dos cosas que mencion\u00e9 al principio- hombres que creyeron en el amor de Cristo hacia ellos, y que estaban pose\u00eddos por el amor de Cristo, pues no ha habido otra distinci\u00f3n m\u00e1s que \u00e9sta. Algunos han sido ricos: la casa de C\u00e9sar produjo m\u00e1rtires. Otros han sido pobres: s\u00f3lo unas cuantas inscripciones de las tumbas de las catacumbas han sido escritas correctamente; deben de haber sido personas muy pobres e iletradas que conformaban la mayor\u00eda de las primeras iglesias cristianas, pero todas las clases han vencido. Obispos han sido quemados y pr\u00edncipes han muerto en la hoguera, pero m\u00e1s numerosos todav\u00eda han sido los tejedores, y los sastres, y las costureras. Los m\u00e1s pobres de los pobres han sido tan valerosos como los adinerados; los eruditos han muerto gloriosamente, pero los iletrados casi se han robado la palma. Los ni\u00f1itos han sufrido por Cristo; sus almitas, lavadas en la sangre de Jes\u00fas, se han visto enrojecidas tambi\u00e9n con la suya propia; entre tanto, los ancianos no se han quedado atr\u00e1s. Debe de haber sido un espect\u00e1culo triste pero glorioso ver al anciano Latimer, que contaba con m\u00e1s de setenta a\u00f1os de edad, quit\u00e1ndose todos sus vestidos excepto la camisa, y luego, puesto de pie, decir al tiempo que se volv\u00eda al se\u00f1or Ridley: \u201c\u00a1Valor, hermano! En este d\u00eda encenderemos un cirio de tal magnitud en Inglaterra, por la gracia de Dios, que nunca habr\u00e1 de apagarse\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh!, ancianos, si desean servir a mi Se\u00f1or, todav\u00eda no ha pasado la mejor etapa de su vida para hacerlo. J\u00f3venes, si quieren ser h\u00e9roes, ahora es su oportunidad. Ustedes, que son pobres, pudieran resplandecer con una gran gloria como los ricos; y ustedes, que tienen riquezas, podr\u00edan considerarlo como su gozo si fueran llamados en los lugares altos del campo a batallar por su Se\u00f1or. En esta lucha hay lugar para todos los que aman al Se\u00f1or, y hay coronas para cada uno. \u00a1Oh, que Dios nos diera el esp\u00edritu y la fuerza para alistarnos en Su ej\u00e9rcito, y para luchar hasta que ganemos la corona! Dejo ese punto, queridos amigos, esperando que ustedes ampliar\u00e1n su consideraci\u00f3n en sus pensamientos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>IV. <\/b>Y ahora vamos a concluir. El ap\u00f3stol nos dice claramente que EL PODER MISTERIOSO E IRRESISTIBLE QUE SUSTENT\u00d3 A ESTOS INDIVIDUOS M\u00c1S QUE VENCEDORES, fue \u201c<i>Por medio de aquel que nos am\u00f3<\/i>\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ellos vencieron gracias a que Cristo era su capit\u00e1n. Mucho depende del l\u00edder. Cristo les mostr\u00f3 c\u00f3mo vencer, al soportar el sufrimiento personalmente, venciendo para constituirse en su ejemplo. Ellos triunfaron por medio de Cristo como su maestro, pues sus doctrinas fortalecieron sus mentes; los hizo viriles, los hizo ang\u00e9licos, los hizo divinos, en suma los hizo part\u00edcipes de la naturaleza divina. Pero, sobre todo, ellos vencieron porque Cristo estaba realmente con ellos. Su cuerpo estaba en el cielo, pues ha resucitado, pero Su Esp\u00edritu estaba con ellos. Aprendemos de toda la historia de los santos que Cristo tiene una manera de infundir una fuerza sobrenatural en los m\u00e1s d\u00e9biles de los d\u00e9biles. El Esp\u00edritu Santo, cuando entra en contacto con nuestros esp\u00edritus pobres, titubeantes y d\u00e9biles, nos ci\u00f1e para algo que es absolutamente imposible que el hombre realice solo. Miras al hombre tal cual es y, \u00bfqu\u00e9 puede hacer? Hermanos, no puede hacer nada. \u201cSeparados de m\u00ed nada pod\u00e9is hacer\u201d. Ahora miren al hombre con Dios en \u00e9l, y voy a revertir la pregunta: \u00bfQu\u00e9 es lo que no podr\u00eda hacer \u00e9l? Yo no veo a un hombre ardiendo en aquellos fuegos; veo a Cristo sufriendo en ese hombre. Yo no veo a un m\u00e1rtir en prisi\u00f3n, sino veo al poder divino ri\u00e9ndose ante el pensamiento de la prisi\u00f3n, y escarneciendo las cadenas de hierro. No veo tanto a una virgen de mente sencilla, de escasa educaci\u00f3n, contendiendo con los sofistas y con los disputadores, sino veo al Esp\u00edritu del Dios vivo hablando a trav\u00e9s de su lengua simple, ense\u00f1\u00e1ndole en el mismo momento qu\u00e9 es lo que debe decir, y demostrando la verdad de que lo insensato de Dios es m\u00e1s sabio que los hombres, y lo d\u00e9bil de Dios es m\u00e1s fuerte que los hombres. \u00a1Oh!, es glorioso pensar que Dios tome de esta manera las cosas m\u00e1s insignificantes, m\u00e1s pobres y m\u00e1s d\u00e9biles, y se introduzca en ellas y luego diga: \u201c\u00a1Vengan, todos ustedes, que son sabios y grandes, y yo los desconcertar\u00e9 por medio de aqu\u00e9llos que son necios y d\u00e9biles! Ahora, \u00a1vengan, ustedes, demonios del infierno; vengan, ustedes, hombres de la tierra, que pronuncian amenazas y echan espuma con crueldad; vengan, todos ustedes, y este pobre ser indefenso se reir\u00e1 hasta el escarnio de ustedes, y triunfar\u00e1 al final!\u201d Es el poder de\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cristo. \u00bfY advirtieron el nombre con el que el ap\u00f3stol llam\u00f3 a nuestro Se\u00f1or en el texto? Es tan significativo, que yo pienso que es la clave del texto: \u201cPor medio de aquel que nos am\u00f3\u201d. S\u00ed, el amor les obtuvo la victoria. Ellos sab\u00edan que \u00c9l los amaba, que los hab\u00eda amado, que siempre los amar\u00eda. Ellos sab\u00edan que si sufr\u00edan por Su causa, era Su amor el que les permit\u00eda sufrir para que fuera su ganancia definitiva, y para Su permanente honra. Ellos sent\u00edan que \u00c9l los amaba; no pod\u00edan ponerlo en duda, nunca desconfiaron de ese hecho, y \u00e9sto era lo que los hac\u00eda tan fuertes. Oh, amados, \u00bfson d\u00e9biles hoy? Acudan a \u00c9l que los am\u00f3. \u00bfSe est\u00e1 enfriando hoy el amor de ustedes? No acudan a Mois\u00e9s para aumentar su amor; no escudri\u00f1en su propio coraz\u00f3n con miras a encontrar algo bueno, sino acudan de inmediato a \u00c9l que los am\u00f3. Piensen, esta ma\u00f1ana, en que \u00c9l, nuestro Se\u00f1or, abandon\u00f3 el cielo, y piensen en Su encarnaci\u00f3n en la tierra. Piensen especialmente en el sudor sangriento de Getseman\u00ed, en las heridas del Calvario, en la sed al morir, en el \u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado?\u201d Piensen en todo eso. Hagan que el amor de Cristo por ustedes se grabe en fuego en su conciencia \u00edntima; y en la fuerza de \u00e9sto, no teman a ninguna dificultad, no sientan terror ante ninguna tribulaci\u00f3n, sino marchen a la batalla de su vida como los h\u00e9roes antiguos iban a la suya, y han de retornar con sus coronas de victoria como ellos regresaron con las suyas, y descubrir\u00e1n que esas l\u00edneas que acabamos de cantar, son ciertas de la manera m\u00e1s divina.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u201cY quienes, con su L\u00edder, han vencido en la lucha,<br \/>Por los siglos de los siglos est\u00e1n vestidos de blanco\u201d.<\/i> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cAntes, en todas estas cosas somos m\u00e1s que vencedores por medio de aquel que nos am\u00f3\u201d. Romanos 8: 37. La se\u00f1al distintiva de un cristiano es su confianza en el amor de Cristo y la entrega de sus afectos a Cristo en rec\u00edproca correspondencia. 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