{"id":22258,"date":"2016-04-04T15:41:59","date_gmt":"2016-04-04T20:41:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-pan-de-los-hijos-echado-a-los-perrillospor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:41:59","modified_gmt":"2016-04-04T20:41:59","slug":"el-pan-de-los-hijos-echado-a-los-perrillospor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-pan-de-los-hijos-echado-a-los-perrillospor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"El Pan de los Hijos echado a los Perrillos\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><i>\u201cY ella dijo: S\u00ed, Se\u00f1or; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos\u201d. <\/i>Mateo 15: 27. <\/p>\n<p align=\"justify\">En este relato se nos presenta el cuadro de un alma para la cual est\u00e1 reservada una segura bendici\u00f3n. Si la historia concluyera omitiendo el \u00faltimo vers\u00edculo, uno tendr\u00eda bastante certeza sobre cu\u00e1l ser\u00eda el resultado de la s\u00faplica de la mujer. Cristo tendr\u00eda que cambiar Su naturaleza si una persona que viniera, como se nos dice que vino esa mujer, fuera enviada de regreso sin una respuesta. Voy a bosquejar el cuadro de esta mujer con unas cuantas pinceladas, y les voy a pedir que verifiquen si se asemejan a ella, pues, si as\u00ed fuera, ser\u00eda una evidencia de que el tiempo de su favor, s\u00ed, el tiempo establecido, ha llegado para ustedes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta mujer ten\u00eda<i>una grande y apremiante necesidad<\/i>. Su hija era atormentada por un demonio, y no pod\u00eda soportar ver el suplicio que ese esp\u00edritu maligno provocaba en su hija; el dolor y la angustia, el delirio y el horror en los que la muchacha estaba sumida, eran demasiado para soportarse. Su necesidad era consciente, perturbadora y gravosa; la hab\u00eda conducido a la desesperaci\u00f3n; ella <i>ten\u00eda que <\/i>librarse de esa situaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfSucede lo mismo contigo, querido oyente? \u00bfTe atormenta el pecado? \u00bfAcaso tu transgresi\u00f3n te persigue como una ofensa continua? \u00bfTe tortura d\u00eda y noche hasta llegar al punto de que ya no puedes vivir sin el perd\u00f3n, de que has de ser perdonado o ser\u00edas conducido a la locura? \u00bfSientes que las cosas han llegado al punto para ti en que no puedes vivir m\u00e1s bajo la sentencia de la ira divina? Esta es una se\u00f1al muy bendita y esperanzadora. Si hay muchas personas aqu\u00ed presentes en tal condici\u00f3n, entonces hay una m\u00fasica reservada para los \u00e1ngeles.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando el caso de la mujer hab\u00eda alcanzado ese punto cr\u00edtico, <i>oy\u00f3 hablar del Se\u00f1or Jes\u00fas y actu\u00f3 con base en lo que oy\u00f3<\/i>. Le hab\u00edan dicho que Jes\u00fas era un grandioso sanador de los enfermos, y que era capaz de echar fuera a los demonios. Ella no se content\u00f3 con esa informaci\u00f3n, sino que puso manos a la obra de inmediato para comprobar su valor. Acudi\u00f3 Jes\u00fas con presteza: habiendo encontrado el momento oportuno, pues \u00c9l pasaba cerca de su tierra, se apresur\u00f3 y dio voces delante de \u00c9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ah, querido oyente, t\u00fa tambi\u00e9n has o\u00eddo hablar de Jes\u00fas! No voy a preguntarte si conoces la doctrina de Su Deidad y de Su humanidad y de Su expiaci\u00f3n por el pecado, pues las conoces bien; \u00bfpero las has puesto a prueba? T\u00fa entiendes que salva a las almas, pero, \u00bfle has llevado tu propia alma para que la salve? Sabes que puede perdonar el pecado, y \u00bflo miras ahora para que perdone tu pecado? Si es as\u00ed, aunque todav\u00eda permanezcas en sombra de muerte, la hora de tu liberaci\u00f3n se aproxima con presteza, pues el alma que bajo un sentido de necesidad busca honestamente el rostro del Salvador, no est\u00e1 lejos del reino del cielo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aquella mujer estaba extremadamente resuelta. Ella hab\u00eda decidido, creo yo, que no regresar\u00eda nunca al lugar de donde hab\u00eda salido sin recibir la bendici\u00f3n. Seguir\u00eda las pisadas del Salvador y le acechar\u00eda; si los disc\u00edpulos le impidieran el paso, esperar\u00eda hasta tener otra oportunidad; si no ten\u00eda \u00e9xito entonces, esperar\u00eda la siguiente ocasi\u00f3n, y si eso no bastara, se aventurar\u00eda de nuevo otra vez. Ella fue probada con dureza por el Salvador, pues \u00c9l prueba algunas veces a quienes sabe que son lo suficientemente fuertes para resistir la prueba, y cuando la mujer no obtuvo ninguna respuesta suya, y m\u00e1s bien recibi\u00f3 un desaire, no se amilan\u00f3 para nada sino que insisti\u00f3 en su demanda, pues estaba profundamente embebida del esp\u00edritu del himno:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u201cResuelto, pues esa es mi \u00faltima defensa,<br \/>Aunque corra el peligro de morir\u201d.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Si hubiese aqu\u00ed presente alg\u00fan alma que ha llegado hasta este punto: que nunca renunciar\u00e1 a orar hasta no recibir una respuesta consolatoria, que nunca cesar\u00e1 de llorar por el pecado hasta que la sangre la limpie, entonces regoc\u00edjense, oh cielos, y al\u00e9grate, oh tierra, pues quiere decir que hay almas aqu\u00ed presentes que han llegado al punto de nacer, y que ser\u00e1n dadas a luz en este d\u00eda; hay aqu\u00ed almas que est\u00e1n a punto de obtener su libertad y que est\u00e1n al borde de alcanzar la paz y en este preciso d\u00eda obtendr\u00e1n una completa liberaci\u00f3n de toda su servidumbre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Dije al comienzo que esta mujer era un cuadro adecuado del caso m\u00e1s esperanzador del mundo; \u00bfpuedes espiar tu propio rostro en su historia as\u00ed como los hombres ven sus rostros en un espejo? Entonces eso me hace muy feliz, pues tu posici\u00f3n est\u00e1 llena de signos esperanzadores.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No puedo abandonar este cuadro, empero, sin comentar que esta mujer <i>pas\u00f3 triunfantemente una prueba que es muy com\u00fan entre las almas que est\u00e1n buscando.<\/i> Hermanos, aquellos evangelistas que no son pastores, tal vez difieran de m\u00ed en lo que estoy a punto de decir, pero si supiesen m\u00e1s acerca de las almas, no estar\u00edan en desacuerdo. Es habitual exhortar a la gente desde el p\u00falpito a creer en Jesucristo; y no s\u00f3lo es habitual sino que es sumamente apropiado y correcto, y entre m\u00e1s se practique esa exhortaci\u00f3n, mejor. Pero hay algunos que se contentan con dar generalmente una exhortaci\u00f3n y no tratan con afectuosa exclusividad los diversos casos de los hombres. Hay casos en los que una desnuda exhortaci\u00f3n a creer no basta. Me pregunto qu\u00e9 har\u00edan los meros exhortadores con ciertos casos peculiares que traigo ahora entre manos. Son personas a quienes les he explicado muchas veces el Evangelio hasta donde mi capacidad me lo ha permitido, y he orado con ellos y por ellos; les he dado libros que han sido bendecidos por Dios en otros casos; los he orientado a ciertos pasajes de la Escritura que han sido instrumentos para dar la luz a miles de personas; sin embargo, estos individuos, mes tras mes, permanecen en la duda y en la turbaci\u00f3n de mente en el mismo nivel que se encontraban al principio, y es m\u00e1s, est\u00e1n peor que antes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ese fue mi caso durante a\u00f1os cuando era ni\u00f1o. Mis padres me ense\u00f1aron el Evangelio, pero yo estaba sumido en tales tinieblas y en tal desaliento de esp\u00edritu, que no pod\u00eda hacer lo que se me ordenaba que hiciera y cuando se me ped\u00eda que mirara a Cristo, sent\u00eda como si no tuviera ojos para mirarle. El propio Evangelio no parec\u00eda adecuarse a mi caso; eran mi ceguera pecaminosa y mi necedad culpable las que me induc\u00edan a pensar as\u00ed; pero, \u00a1ay!, cu\u00e1ntas personas hay igualmente ciegas que necesitan que sus casos sean manejados con delicadeza y sabidur\u00eda. Aunque les digamos \u201cCree\u201d, est\u00e1n lejos de ser consolados por ese consejo; se requiere de una explicaci\u00f3n adicional, de alguna aclaraci\u00f3n simplificada de la verdad salvadora, y tal vez se necesite darles laboriosamente respuestas a sus dificultades, antes que puedan encontrar la paz.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los genuinos buscadores que a\u00fan no hayan obtenido la bendici\u00f3n, pueden cobrar \u00e1nimo gracias a la historia que estamos considerando. El Salvador no dio de inmediato la bendici\u00f3n, aunque esta mujer ten\u00eda fe. No se alarmen; es la verdad. Ella pose\u00eda una fe real y genuina en Cristo cuando vino a Jes\u00fas, o no habr\u00eda podido resistir las censuras de los disc\u00edpulos. Sin embargo, a pesar de que era creyente, no obtuvo de inmediato la bendici\u00f3n que buscaba. El Salvador siempre tuvo el prop\u00f3sito de otorgarla, pero esper\u00f3 un poco m\u00e1s. \u201cPero Jes\u00fas no le respondi\u00f3 palabra\u201d. \u00bfAcaso no fueron buenas sus oraciones? Nunca hubo mejores oraciones en el mundo. \u00bfEra su caso de una necesidad perentoria? Su caso era sobrecogedoramente perentorio. \u00bfNo <i>sent\u00eda <\/i>su necesidad lo suficiente? La sent\u00eda opresivamente. \u00bfNo era lo suficientemente denodada? Era tan denodada como podr\u00eda serlo jam\u00e1s una mujer. \u00bfNo ten\u00eda fe? Ten\u00eda fe a tal grado, que incluso Jes\u00fas se asombr\u00f3 y dijo: \u201cOh mujer, grande es tu fe\u201d. Empero, por alg\u00fan tiempo no pudo obtener una respuesta a sus oraciones.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vean entonces, queridos amigos, que aunque es cierto que la fe proporciona paz, no siempre la otorga instant\u00e1neamente. Puede haber ciertas razones que exigen la prueba de la fe, m\u00e1s que la recompensa de la fe. La fe genuina podr\u00eda estar en el alma como una semilla oculta que no ha producido ni flores ni frutos de gozo y paz. El consuelo es siempre el v\u00e1stago de la fe, pero no siempre es de la edad de su madre. Digo esto para dar \u00e1nimos a algunos de ustedes. Les suplico que no renuncien a su b\u00fasqueda; no renuncien a confiar en mi Se\u00f1or porque no hayan obtenido todav\u00eda el gozo consciente que anhelan. No dudo que ustedes ser\u00e1n salvados ciertamente, aunque al presente ninguna promesa benevolente haya alegrado su coraz\u00f3n. \u201cLa luz irrumpe lentamente\u201d en muchos corazones, pero seguramente despuntar\u00e1 en breve.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Un doloroso silencio de parte del Salvador es la aflictiva prueba para muchas almas que buscan, pero es m\u00e1s onerosa la aflicci\u00f3n de una \u00e1spera respuesta cortante como esta: \u201cNo est\u00e1 bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos\u201d. Muchos encuentran un deleite instant\u00e1neo cuando esperan en el Se\u00f1or, pero esto no sucede con todas las personas. Algunos, como el carcelero, son llevados de las tinieblas a la luz en un instante, pero otros son plantas de crecimiento m\u00e1s lento. En vez de un sentido de perd\u00f3n, les podr\u00eda ser dado un sentido m\u00e1s profundo de pecado y, en tal caso, requerir\u00e1n de paciencia para resistir el pesado golpe. \u00a1Ah, pobre coraz\u00f3n!, aunque Cristo te golpeara y te hiriera e incluso te matara, debes confiar en \u00c9l; aunque te dirigiera una palabra de enojo, debes creer en el amor de Su coraz\u00f3n, e incluso si en los meses siguientes no fueras capaz de decir: \u201cyo s\u00e9 con seguridad que \u00c9l es m\u00edo\u201d, no obstante, arr\u00f3jate sobre \u00c9l, y conf\u00eda con perseverancia all\u00ed donde no puedas esperar con deleite.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Llegamos ahora al propio texto. El caso de la mujer es un ejemplo de una fe que prevalece, y si queremos vencer, debemos imitar sus t\u00e1cticas. Si yo fuera llamado a ser un comandante de un ej\u00e9rcito, deber\u00eda observar c\u00f3mo han manejado el asunto otros comandantes que han sido exitosos. Aqu\u00ed tenemos con nosotros a una mujer que venci\u00f3 a Cristo, y si nos regimos por su regla, venceremos tambi\u00e9n a Cristo por Su propia gracia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> En primer lugar, observen que ELLA ADMITE LA ACUSACI\u00d3N PRESENTADA EN SU CONTRA. Jes\u00fas la llam\u00f3 un perrillo, y ella mansamente dijo: \u201cS\u00ed, Se\u00f1or\u201d. Aqu\u00ed no hay una controversia con Cristo; no hay un ensamblaje de oposiciones, no hay paliativos, ni excusas ni mitigaciones. Ella es franca, resuelta, humilde y abierta. \u201cS\u00ed, Se\u00f1or\u201d; esa es su \u00fanica respuesta para \u00c9l. Cuando un hombre lucha, depende en gran manera del terreno que pisa; si no est\u00e1 parado firmemente, no puede resultar vencedor; si queremos luchar con el \u00e1ngel de la misericordia, hemos de encontrar un sost\u00e9n all\u00ed donde esta mujer lo encontr\u00f3, es decir, en un sentido profundo de indignidad. Ella sab\u00eda que era una extranjera en Israel, y lo confes\u00f3 de inmediato. Si hubiesen sido llamados perrillos, la mayor\u00eda de los hombres habr\u00edan dado la vuelta y se habr\u00edan alejado sumidos en una sombr\u00eda desesperaci\u00f3n, o bien habr\u00edan experimentado un arranque de ira y replicado al Maestro: \u201cno soy m\u00e1s perro que T\u00fa, y si vengo a pedir una caridad, \u00bfno podr\u00edas darme al menos una negativa cort\u00e9s?\u201d El coraz\u00f3n natural se rebela en contra de lo que dicen las Escrituras acerca de eso. Mientras un hombre no sea verdaderamente humillado, no quiere admitir la depravaci\u00f3n de su naturaleza; aunque est\u00e9 muy dispuesto a utilizar los t\u00e9rminos comunes de la humildad, no los dice con intenci\u00f3n, pues si le fueran aplicados bajo alguna otra forma, se pondr\u00eda sumamente enojado; es como el monje que dijo que hab\u00eda quebrantado todos los mandamientos y que era tan malo como Judas Iscariote, y cuando alguien presente coment\u00f3: \u201csiempre lo cre\u00ed as\u00ed\u201d, el monje se enoj\u00f3 terriblemente, y prometi\u00f3 vengarse del hombre que lo hab\u00eda insultado de esa manera. D\u00edganme \u2018caballo\u2019 si quieren, pero es algo muy diferente que pongan una silla de montar sobre mi espalda. Me he enterado de una mujer que le dijo a su ministro, que estaba de visita, que era una pecadora espantosa. \u201cBien\u201d, -dijo el ministro- \u201cno tengo ninguna duda de que lo eres; revisemos tus pecados\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces, comenzando por el primer mandamiento, ella declar\u00f3 que nunca hab\u00eda quebrantado ese mandamiento; nunca hab\u00eda adorado a ning\u00fan otro dios, salvo a Dios; en cuanto al segundo mandamiento, nunca hab\u00eda erigido ninguna imagen esculpida, lo sab\u00eda; ni tampoco hab\u00eda quebrantado el d\u00eda domingo; hab\u00eda honrado a su padre y a su madre; nunca hab\u00eda ca\u00eddo en la avaricia, nunca hab\u00eda dado un falso testimonio, nunca hab\u00eda matado a nadie; de hecho argument\u00f3 que no hab\u00eda quebrantado ninguno de los Diez Mandamientos, a pesar de que hab\u00eda confesado que era una muy triste pecadora. Nosotros nos confesamos culpables de robar un bosque, pero negamos haber robado nunca ni siquiera un par de tablas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La mujer bajo nuestra consideraci\u00f3n cre\u00eda de coraz\u00f3n en la degradaci\u00f3n de su estado, de manera tal que cuando el Salvador se dirigi\u00f3 a ella de forma muy ruda en apariencia, estaba tan completamente convencida de su propia condici\u00f3n ca\u00edda, que no se molest\u00f3 al ser llamada como lo que sab\u00eda que era. Ella hab\u00eda o\u00eddo ladrar al pecado en su interior, tan a menudo y tan sonoramente, que cuando el Salvador la llam\u00f3 perrilla, s\u00f3lo sinti\u00f3 que estaba llamando a las cosas por su nombre apropiado. Si yo fuera a revisar todo el asunto de la ca\u00edda y de la maldad del pecado, todo mundo dir\u00eda en este lugar: \u201ceso es cierto\u201d; pero, \u00a1oh, cu\u00e1n pocos hay que realmente sienten que sea verdad, y est\u00e1n profundamente afligidos por ello! Todos somos pecadores, <i>eso decimos;<\/i> pero todos tenemos nuestras excelencias, <i>eso sentimos<\/i>.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La Palabra de Dios no nos proporciona un cuadro muy halagador de la humanidad. Nos informa que nuestro primer padre pec\u00f3, y que a trav\u00e9s de \u00e9l, ya que nos representaba a todos nosotros, todos ca\u00edmos y perdimos el favor de Dios. El Colegio del Heraldo de la Escritura nos proporciona un linaje desastroso. Esos arist\u00f3cratas que son tan orgullosos de sus ancestros normandos har\u00edan bien en rastrear el \u00e1rbol familiar hasta una fecha anterior, y descubrir\u00edan que la l\u00ednea de sangre azul termina en el hortelano que rob\u00f3 la fruta de su Se\u00f1or, y hubiera andado al garete sin un delantal que cubriera su desnudez. Oh nobles de la tierra, este un \u00e1rbol geneal\u00f3gico de pordioseros; esta es una <i>bar sinister,<\/i> una se\u00f1al de bastard\u00eda en su escudo de armas que nada podr\u00eda eliminar. La Palabra Inspirada sigue inform\u00e1ndonos que, a consecuencia de ello, todos nosotros nacemos en pecado y somos formados en iniquidad, y en pecado nos conciben nuestras madres; testifica que no s\u00f3lo somos pecadores con la mano, sino con el coraz\u00f3n; que el pecado no es meramente una ro\u00f1a en nuestra piel, sino una lepra en el alma; que \u201cToda cabeza est\u00e1 enferma, y todo coraz\u00f3n doliente\u201d; que el propio coraz\u00f3n es \u201cenga\u00f1oso\u2026 m\u00e1s que todas las cosas, y perverso\u201d. Es m\u00e1s, sigue adelante y certifica que no s\u00f3lo estamos enfermos y que somos depravados, sino que somos completamente pervertidos; por causa de nuestro pecado nuestras voluntades se han vuelto perversas, al punto de que no queremos venir a Cristo para que tengamos vida, y habitualmente tomamos lo amargo por dulce y lo dulce por amargo, y elegimos lo malo y evitamos lo bueno. Nos dice que esta incapacidad nuestra para el bien es tan grave que llega a ser equiparable a una muerte espiritual. Nos describe diciendo que estamos, por naturaleza, \u201cmuertos en delitos y pecados\u201d, en un estado tal que somos tan incapaces de restaurarnos a la salvaci\u00f3n as\u00ed como son incapaces los muertos en sus tumbas de resucitar por su propio poder, ni restituirse a un estado de vida y salud. El Libro de Dios dice todo lo que pueda ser dicho contra el hombre y m\u00e1s de lo que el hombre est\u00e1 dispuesto a confesar, excepto cuando el Esp\u00edritu de Dios viene y entonces nuestro coraz\u00f3n responde: \u201cS\u00ed, Se\u00f1or\u201d. Adem\u00e1s, la Palabra de Dios contin\u00faa diciendo que nuestro pecado es tan grave que siempre ha de ser odioso para Dios, que merece que quienes lo cometemos seamos arrojados de Su presencia y arrojados en una calamidad indecible; pero la naturaleza humana da coces contra esto, y dice: \u201cNo, el pecado es una debilidad, es un lado flaco, un error y nada m\u00e1s\u201d; pero cuando el Esp\u00edritu Santo entra en el coraz\u00f3n clamamos: \u201cS\u00ed, Se\u00f1or\u201d; <i>es<\/i> algo negro, algo demon\u00edaco, algo infernal, y si T\u00fa nos arrojaras al infierno, s\u00f3lo estar\u00edas haciendo con el pecado lo que debe hacerse.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos amigos, siempre que se encuentren con un pecador doblegado por el peso del pecado, nunca traten de hacer que su pecado parezca m\u00e1s liviano; por el contrario, d\u00edganle al alma que est\u00e1 sumamente desesperada: \u201csientes que eres un gran pecador, pero eres un mayor pecador de lo que t\u00fa mismo sientes\u201d. Cuando el alma d\u00e9 voces diciendo: \u201cMi pecado se ha agravado en extremo\u201d, no intenten consolarla buscando excusas para ella; m\u00e1s bien d\u00edganle: \u201cgrave en extremo como piensas que sea tu pecado, es m\u00e1s grave de lo que te imaginas\u201d. Nunca le hagas el juego al diablo excusando a los pecadores por sus pecados. Si consuelas a tu amigo dici\u00e9ndole: \u201cBien, no has sido un pecador tan terrible como crees\u201d, estar\u00edas proporcion\u00e1ndole un consuelo fatal; le estar\u00edas presentando una droga venenosa que puede inducirle al sue\u00f1o pero que por lo mismo, lo inducir\u00eda a la destrucci\u00f3n. Dile que el pecado es en s\u00ed tan horrible, que si un hombre pudiese ver un pecado desnudo se volver\u00eda loco; que la m\u00e1s m\u00ednima ofensa contra Dios es tan intolerable que si fuese apagado el fuego del infierno, un solo pecado podr\u00eda encenderlo de nuevo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si hubiese sido una manera sana de obtener el consuelo, la mujer en este caso habr\u00eda argumentado: \u201cNo, Se\u00f1or, no soy un perrillo; tal vez no sea todo lo que deber\u00eda ser, pero de cualquier modo no soy un perrillo; soy un ser humano. Hablas muy \u00e1speramente; Maestro bueno, no seas injusto\u201d. En vez de eso, ella lo admite todo. Eso demostr\u00f3 que ten\u00eda la correcta condici\u00f3n mental, puesto que admit\u00eda, en su sentido m\u00e1s negro y m\u00e1s agravado, todo lo que el Salvador decidiera decir en su contra. La luci\u00e9rnaga fulgura como una estrella en la noche, y la yesca podrida refulge como oro derretido, pero, en el d\u00eda, la luci\u00e9rnaga se convierte en un miserable insecto, y la yesca podrida es podredumbre y nada m\u00e1s. Lo mismo sucede con nosotros: mientras no nos venga la luz, nos consideramos buenos, pero cuando la luz del cielo resplandece, nuestro coraz\u00f3n es revelado como podredumbre, corrupci\u00f3n y degeneraci\u00f3n. No susurren al o\u00eddo del lamentador que eso no es as\u00ed, ni se enga\u00f1en ustedes mismos con la creencia de que no es as\u00ed. T\u00fa <i>eres<\/i> un pecador perdido; <i>t\u00fa <\/i>efectivamente mereces la condenaci\u00f3n; t\u00fa la mereces especialmente, aunque nadie m\u00e1s la mereciera; t\u00fa has pecado en contra de la luz y del conocimiento; est\u00e1s arruinado, y arruinado por completo. Por malo que te consideres, tu caso es infinitamente peor de lo que lo concibes, y yo no estoy aqu\u00ed para darte alg\u00fan consuelo diciendo: paz, paz, cuando no hay paz. Tu estado, oh pecador, es terriblemente malo y pronto ser\u00e1 peor, desesperadamente peor; pido que seas conducido a decir esto delante de Dios: \u201cS\u00ed, Se\u00f1or\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Pero noten, en segundo lugar, que A PESAR DE TODO, ELLA SE ADHIERE A CRISTO. \u00bfPercibieron la fuerza de lo que dijo? \u201cS\u00ed, Se\u00f1or; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa\u201d, -\u00bfde d\u00f3nde?- <i>\u201cde la mesa de sus amos\u201d. <\/i>En el Oriente, los perros muy raramente tienen alg\u00fan amo. Hay perros grandes que deambulan en todas las ciudades orientales, que viven de la basura desechada por las casas y esos perros grandes constituyen un estorbo tal, que no veo que haya una sola palabra en toda la Escritura a su favor. El perro, tal como lo conocemos, es un muy fiel y afectuoso servidor del hombre y merece gran honra; pero, en el Oriente, s\u00f3lo merece desprecio; es simplemente un bruto grande y aullador que ladra o muerde a cualquiera que pase. En los d\u00edas del Salvador, los orientales hab\u00edan aprendido las costumbres romanas, y hab\u00edan introducido perros peque\u00f1os como mascotas; y es notable que nuestro Se\u00f1or no llamara a esta mujer con la expresi\u00f3n para designar a uno de los perros grandes que no tienen due\u00f1o, sino para uno de los perritos falderos. Ciertamente era un apelativo de desprecio, pero aun as\u00ed, no era uno de los m\u00e1s severos. \u201cNo est\u00e1 bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos\u201d. Hay una palabra aqu\u00ed que quiero que adviertan. La mujer no dice solamente: \u201clos perrillos comen las migajas que caen de la mesa\u201d, sino que agreg\u00f3: \u201cque caen de la mesa <i>de sus amos<\/i>\u201d. Adviertan su adherencia a Jes\u00fas; ella le dice en efecto: \u201cT\u00fa eres mi amo\u201d. Pareciera decirle: \u201cSe\u00f1or, yo estoy pidiendo una gran bendici\u00f3n, y sin importar lo que me digas, tengo el prop\u00f3sito de obtenerla; pero si no pudiera obtener la bendici\u00f3n, de cualquier manera, siempre <i>te<\/i> seguir\u00e9; T\u00fa ser\u00e1s mi amo. Aunque T\u00fa no me dijeras nunca: \u2018ve en paz, tu fe te ha dado la bendici\u00f3n\u2019, yo te recibo como mi amo\u201d. As\u00ed como un perro callejero elige a un extra\u00f1o y le sigue hasta su casa, y pareciera decirle: \u201cpuedes patearme o cerrar la puerta, pero yo te he elegido como mi amo; si me cerraras una puerta, entrar\u00e9 por otra; si me cerraras ambas puertas me quedar\u00e9 en el tapete de la entrada; y si me echaras a patadas a la calle, voy a permanecer all\u00ed hasta que salgas, y entonces te seguir\u00e9; te he tomado como mi amo, y ser\u00e1s mi amo\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, pobre alma, \u00bfes \u00e9se tu caso? Si no lo fuera, te exhorto a que tomes esa posici\u00f3n. T\u00fa has admitido que todo lo que Jes\u00fas ha dicho es verdadero, pero dices: \u201cA pesar de eso, ya sea que soy un perro o un demonio, nunca dejar\u00e9 de venir a Cristo como mi Salvador. Si fuera un perro caminar\u00e9 junto a los talones de la misericordia; en la ma\u00f1ana, al mediod\u00eda y en la noche, me echar\u00e9 a los pies de mi Amo, y no renunciar\u00e9 nunca a confiar en Jes\u00fas, aun si no recibiera consuelo de \u00c9l. He discutido mi caso con mi propio coraz\u00f3n, y he concluido que si Dios decide ser un Salvador, no podr\u00eda haber ning\u00fan caso fuera del alcance de Su infinito poder; si el Hijo de Dios muere y derrama Su sangre, no puede haber ning\u00fan pecado carmes\u00ed que Su sangre no pudiera limpiar, y si resucit\u00f3 de los muertos y ascendi\u00f3 a lo alto, entonces puede salvar eternamente a los que por \u00c9l se acercan a Dios. Por tanto, estoy resuelto a esperar y a luchar hasta que se digne darme una respuesta\u201d. Nadie se aferra m\u00e1s estrechamente a Cristo que la persona que es m\u00e1s sensible a su condici\u00f3n perdida. \u00bfQui\u00e9n se sostiene m\u00e1s firmemente a la tabla? Pues es el hombre que est\u00e1 m\u00e1s temeroso de morir ahogado. El miedo vuelve, con frecuencia, m\u00e1s intensa la fe. Entre m\u00e1s miedo le tenga a mis pecados, m\u00e1s firmemente me asir\u00e9 a mi Salvador. El miedo es, algunas veces, el progenitor de la fe.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Alguien que caminaba por el campo se vio muy sorprendido cuando una tr\u00e9mula alondra que volaba se pos\u00f3 en su pecho. Fue algo muy extra\u00f1o que un t\u00edmido p\u00e1jaro hiciera eso, \u00bfno es cierto? S\u00ed, pero la ven\u00eda persiguiendo un halc\u00f3n, y el miedo al halc\u00f3n le dio al ave la necesaria determinaci\u00f3n para volar a un hombre en busca de refugio. Y \u00a1oh!, cuando los fieros buitres del pecado y del infierno est\u00e1n persiguiendo a un pobre pecador, se ve forzado a volar al coraz\u00f3n del bendito Jes\u00fas mediante el valor que da la desesperaci\u00f3n. Juan Bunyan tiene en alg\u00fan lugar unas palabras a este efecto: \u201cfui conducido a tal espanto y horror bajo la ira de Dios, que no pude evitar confiar en Cristo; sent\u00ed que aunque \u00c9l estuviera all\u00ed con una espada desenvainada en Su mano yo deb\u00eda correr incluso hacia su aguzada punta antes que seguir soportando mis pecados\u201d. Yo espero y oro para que Dios los conduzca a Jes\u00fas de esa manera, si es que no fuesen atra\u00eddos mediante instrumentos m\u00e1s delicados.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos, un alma apoyada en Cristo que se aferra a \u00c9l con un apret\u00f3n agonizante, no puede perecer de ning\u00fan modo; eso es algo totalmente imposible. He tratado algunas veces de visualizar a alg\u00fan alma en el infierno que haya buscado a Jes\u00fas y haya resuelto a morir a los pies de Su cruz. Tal cosa no puede ser; pero sup\u00f3nganlo por un instante, y ver\u00e1n que la suposici\u00f3n se destruye a s\u00ed misma. \u201cAy\u201d, &#8211; dice esa alma perdida- \u201cJes\u00fas, yo depend\u00ed \u00fanicamente de Ti, pero estoy condenado; yo era indigno, y no merec\u00eda ni una pizca de Tu favor; pero yo confi\u00e9 en Ti como el Salvador de los malvados, en verdad depend\u00ed de Tu poder para liberarme, y heme aqu\u00ed en el abismo\u201d. \u00bfPodr\u00edan imaginar un sonido as\u00ed en medio de los alaridos del infierno? \u00a1C\u00f3mo se reir\u00edan los demonios! \u201c\u00a1Ja, ja!, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n las promesas? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el grandioso coraz\u00f3n de Cristo que permite que perezca un pecador que se abraz\u00f3 a \u00c9l? \u00bfAcaso ser\u00eda porque <i>no pudo<\/i>?\u201d Entonces Satan\u00e1s dar\u00eda voces diciendo: \u201c\u00a1Ja, ja!, No pudo salvar perpetuamente a los que por \u00c9l se acercaron a Dios; aunque presum\u00eda de ser m\u00e9dico, no pudo sanar\u201d. \u201cO por otra parte\u201d, -dice el archimaligno- \u201c<i>no quiso <\/i>salvar a aquellos que anhelaban y ansiaban ser salvados\u201d. T\u00fa te estremeces al pensar qu\u00e9 horrible blasfemia ser\u00eda todo eso, y c\u00f3mo la honra del glorioso Redentor se ver\u00eda mancillada. Eso no suceder\u00e1; pecador, eso no suceder\u00e1. Si eres el ofensor m\u00e1s negro que jam\u00e1s hubiere vivido, arr\u00f3jate a los pies de Jes\u00fas, resuelto a no irte hasta que te otorgue el perd\u00f3n. \u00c9l no puede rechazarte. No debemos limitar a Dios, ni decir qu\u00e9 puede hacer y qu\u00e9 no puede hacer; pero de hecho leemos que no puede mentir, y ciertamente, si Jes\u00fas fuera a desechar a un alma que hubiere venido a \u00c9l, mentir\u00eda. Por tanto, ten buen \u00e1nimo. S\u00f3lo mantente firme en que nunca dejar\u00e1s al Salvador, en que morir\u00e1s al pie de la cruz, y todo estar\u00e1 bien contigo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III.<\/b> Adem\u00e1s, el arma principal de la mujer, el fusil de aguja que us\u00f3 en su batalla, fue esta: HAB\u00cdA APRENDIDO EL ARTE DE EXTRAER CONSUELO DE SUS AFLICCIONES.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas la llam\u00f3: un perrillo. \u201cS\u00ed\u201d, -respondi\u00f3 ella- \u201cpero entonces los perrillos reciben las migajas\u201d. La mujer pod\u00eda ver un peque\u00f1o borde de plata tras la nube negra. Cristo le arroj\u00f3 un hueso; ella lo levant\u00f3 y lo quebr\u00f3 y le extrajo la m\u00e9dula. Parec\u00eda ser una piedra muy dura, pero ten\u00eda un trozo de oro adentro, y deshizo el cuarzo y encontr\u00f3 la clara y fulgurante barra de oro y se vio enriquecida. \u201cMe dices que soy un perrillo\u201d, dice; \u201cmuy bien, ser\u00e9 un perrillo, pero voy a conseguir las migajas\u201d. Ella extrae el agua del consuelo del profundo pozo de sus miserias.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, pobre alma, t\u00fa que te encuentras en el mismo estado, intenta hacer lo mismo con la ayuda del Esp\u00edritu Santo. Satan\u00e1s ha estado dici\u00e9ndote: \u201cT\u00fa has quebrantado la ley de Dios, t\u00fa le has ofendido, t\u00fa has sido <i>un pecador<\/i>\u201d. Alma, si te queda algo de entendimiento, c\u00f3rtale la cabeza al diablo con su propia espada y dile: \u201cyo soy pecador, pero est\u00e1 escrito: \u2018Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jes\u00fas vino al mundo para salvar a los pecadores\u2019. \u00bfQu\u00e9 dices a eso, Satan\u00e1s? Si soy un pecador, \u00c9l vino al mundo para salvar a los pecadores. Si yo no hubiese sido un pecador, Jes\u00fas no habr\u00eda venido para salvarme, pues no est\u00e1 escrito en ninguna parte que \u00c9l viniera para salvar a los que no son pecadores. Entre m\u00e1s claramente compruebe que soy un pecador, m\u00e1s claramente demostrar\u00e9 que soy un objeto para la misericordia del Salvador.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tal vez la conciencia te susurre: \u201ct\u00fa no eres un pecador de una clase ordinaria; t\u00fa has recorrido las mayores distancias hasta el punto de endurecer tu coraz\u00f3n; t\u00fa eres <i>un pecador perdido<\/i>\u201d. \u201c\u00a1Ah!\u201d, -dices- \u201cvoy a aprovechar eso, pues el Hijo del Hombre vino para buscar y salvar lo que se hab\u00eda perdido. \u00c9l no vino a buscar a aquellos que no necesitaban ser buscados; no vino como el grandioso Pastor para encontrar a las ovejas que estaban en el redil, sino aquellas ovejas que se hab\u00edan perdido; y puesto que soy una oveja perdida, cuando vea al Pastor recorriendo los montes en pos de las ovejas perdidas, voy a balar como una oveja perdida, pues tal vez ha venido para rescatarme\u201d. Pero la conciencia te dice otra vez: \u201ct\u00fa eres una persona <i>muy desmerecedora<\/i>; no solamente eres un pecador perdido, sino que eres completamente indigno\u201d. Pecador, aprovecha ese argumento, y di: \u201cDios es un Dios de misericordia. Si yo mereciera algo, habr\u00eda menos espacio para la misericordia, pues se me deber\u00eda algo como un asunto de justicia; pero como soy una exclusiva masa de desmerecimiento, hay espacio para que el Se\u00f1or revele la abundancia de Su gracia\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No hay espacio para que un hombre sea generoso en medio de aquellas espl\u00e9ndidas mansiones de Belgravia. Supongan que un hombre tuviera miles de libras esterlinas en sus bolsillos, y deseara darlas en caridad. Ese hombre se ver\u00eda imposibilitado de hacerlo entre los palacios principescos. Si fuera a golpear a las puertas de esas grandiosas mansiones, y dijera que necesitaba una oportunidad para ser caritativo, lacayos empolvados le cerrar\u00edan la puerta en su cara, y le dir\u00edan que se largara a otra parte con su impudencia. Pero vengan conmigo; caminemos por todas las callejuelas que serpentean entre los muladares, y vayamos a los pasadizos traseros donde multitudes de ni\u00f1os harapientos est\u00e1n jugando en medio de la inmundicia y de la suciedad, donde todas las personas son miserablemente pobres, y donde el c\u00f3lera est\u00e1 emponzo\u00f1\u00e1ndose. Ahora, amigo; baja tus bolsas de dinero; aqu\u00ed hay un abundante espacio para tu caridad; ahora puedes meter ambas manos en tus bolsillos, sin temer que nadie te rechace. Puedes gastar ahora tu dinero a diestra y siniestra con facilidad y satisfacci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando desciende la misericordia de Dios para distribuir misericordia, \u00c9l no puede darla a quienes no la necesitan; pero t\u00fa necesitas perd\u00f3n, pues est\u00e1s lleno de pecado, y eres precisamente la persona que tiene la oportunidad de recibirla. \u201c\u00a1Ah!\u201d, -dice alguien- \u201cestoy tan <i>enfermo del coraz\u00f3n<\/i>; no puedo creer, no puedo orar\u201d. Si viera el carruaje del doctor transitando a una gran velocidad a lo largo de las calles, estar\u00eda muy seguro de que no se dirige a mi casa, pues no lo requiero; pero si tuviera que adivinar ad\u00f3nde se dirig\u00eda, concluir\u00eda que se apresuraba hacia alg\u00fan enfermo o persona moribunda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El Se\u00f1or Jesucristo es el M\u00e9dico de las almas. Entre m\u00e1s enfermo est\u00e9s, m\u00e1s espacio habr\u00e1 para el arte del m\u00e9dico. Cuando un hombre se establece en alguna actividad comercial, busca una localidad donde sus art\u00edculos sean necesarios, y all\u00ed abre su tienda. \u00bfQu\u00e9 pasa si digo que el oficio de mi Se\u00f1or es salvar a los pecadores? \u00bfQu\u00e9 pasa si digo que es el \u00fanico oficio y vocaci\u00f3n que asumi\u00f3: convertirse en un Salvador de los perdidos y de las almas arruinadas? Entonces puede completar un cambio r\u00e1pido en tu coraz\u00f3n, y creo que abrir\u00e1 una tienda all\u00ed, y se enriquecer\u00e1 con tu alabanza y con tu amor por haberte salvado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Haz el esfuerzo de probar ahora, oyente, para encontrar as\u00ed esperanza en la propia desesperanza de tu condici\u00f3n, independientemente del aspecto en que esa desesperanza pueda manifestarse ante ti. La Biblia dice que t\u00fa est\u00e1s <i>muerto en pecado<\/i>; entonces concluye que hay espacio para que venga Jes\u00fas, puesto que \u00c9l es la resurrecci\u00f3n y la vida. Si estuvieras vivo, no necesitar\u00edas dos vidas, pero como est\u00e1s muerto, hay espacio para que Jes\u00fas te d\u00e9 vida. La Biblia te dice que est\u00e1s muerto; no lo niegues; di: \u201cS\u00ed, Se\u00f1or\u201d, pero entonces hay espacio para la plenitud de Cristo. Si estuvieras repleto no podr\u00edas contener dos plenitudes; tu propia plenitud no le dar\u00eda espacio a la plenitud de Cristo; pero ahora que est\u00e1s vac\u00edo hay espacio para \u00c9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Coraz\u00f3n amado, en vez de intentar mejorar tu caso, cree en tu total maldad, y, sin embargo, ten mucho \u00e1nimo. No podr\u00edas exagerar tu pecado, y aun si pudieras, ser\u00eda m\u00e1s sabio errar en esa direcci\u00f3n que en la otra.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Un hombre toc\u00f3 a la puerta de mi casa hace alg\u00fan tiempo solicitando una caridad; se trataba de un mendigo arrogante, de eso no me cabe la menor duda. Pensando que los harapos del hombre y su pobreza eran reales, le di un poco de dinero, algunas de mis ropas, y un par de zapatos. Despu\u00e9s que se cambi\u00f3 la ropa y se march\u00f3, pens\u00e9: \u201cBien, despu\u00e9s de todo, muy probablemente no te hice ning\u00fan favor, pues ahora no vas a recibir tanto dinero como antes, ya que no te ver\u00e1s como un sujeto tan desvalido\u201d. Sucedi\u00f3 que sal\u00ed de casa como un cuarto de hora m\u00e1s tarde, y vi a mi amigo, pero ya no llevaba los vestidos que yo le hab\u00eda dado; vamos, habr\u00eda arruinado yo su negocio si le hubiera podido convencer para que mantuviera una apariencia respetable. El mendigo hab\u00eda sido lo suficientemente listo para deslizarse debajo de un pasaje abovedado donde se quit\u00f3 la buena ropa y se visit\u00f3 nuevamente con sus harapos. \u00bfLo culp\u00e9 por eso? S\u00ed, por ser un pillo, pero no lo culp\u00e9 por seguir haciendo su negocio con el atuendo adecuado. El hombre no hac\u00eda sino llevar su librea apropiada, pues los harapos son la librea del mendigo. Entre m\u00e1s harapiento se viera, m\u00e1s obtendr\u00eda. Lo mismo sucede con ustedes. Si van a ir a Cristo, no carguen con ustedes sus buenas acciones ni sus buenos sentimientos, pues no obtendr\u00edan nada; vayan en sus pecados, pues son su librea. Su ruina es su argumento para alcanzar misericordia; su pobreza es la raz\u00f3n por la que piden las limosnas celestiales, y su necesidad es la excusa para la bondad celestial. Vayan tal como son, y dejen que sus miserias argumenten a favor de ustedes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si yo fuera herido en el campo de batalla, y el cirujano anduviera recorriendo la zona para atender a los enfermos, se asegurar\u00eda de acercarse primero a los que mostraban las peores heridas, pues en la prisa de una batalla es seguro que no atender\u00e1n al hombre que perdi\u00f3 un dedo por un disparo, cuando hay otros cuyos brazos y piernas fueron cercenados; yo tendr\u00eda mucho cuidado de exponer mi caso tan exhaustivamente como pudiera; de ninguna manera hablar\u00eda con ligereza de mis dolencias, con el objeto de que mis heridas sangrantes fueran vendadas tan pronto como fuera posible. No me sentir\u00eda inclinado a decir: \u201cOh, no es nada; s\u00f3lo estoy levemente lesionado; no es nada de importancia\u201d. Me encontrar\u00eda en la situaci\u00f3n de tratar de aprovechar al m\u00e1ximo la oportunidad, y de obtener toda la ayuda requerida tan pronto como fuera posible.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, pecador, debes aprender este arte. No te pintes con brillantes colores. Reconoce que est\u00e1s perdido y arruinado, y entonces, aferr\u00e1ndote todav\u00eda a Cristo, haz que tus propias necesidades y carencias, y muerte y ruina sirvan de argumento del por qu\u00e9 el Se\u00f1or de la misericordia debe mostrar Su omnipotente poder en ti.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>IV.<\/b> En cuarto lugar, perm\u00edtanme notar la manera en la que la mujer gan\u00f3 el consuelo: ELLA PENS\u00d3 GRANDES PENSAMIENTOS ACERCA DE CRISTO.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Deben prestar su atenci\u00f3n a esto. El Maestro hab\u00eda hablado acerca del pan de los hijos: \u201cAhora\u201d, -argument\u00f3 ella- \u201cpuesto que T\u00fa eres el amo de esa mesa, yo s\u00e9 que T\u00fa eres un padre de familia generoso, y hay una abundancia garantizada de pan en Tu mesa. No eres un proveedor mezquino; habr\u00e1 tanta abundancia para los hijos que habr\u00e1 migajas que arrojar al suelo para los perros, y los hijos no sufrir\u00e1n ning\u00fan menoscabo porque los perros sean alimentados\u201d. Ella no pensaba que el Se\u00f1or fuera un administrador de un asilo de pobres que debe repartir tantas onzas de alimento a cada uno, sino que pens\u00f3 que \u00c9l era un proveedor generoso que manten\u00eda una mesa tan buena, que todo lo que necesitaba ser\u00eda comparativamente una migaja; sin embargo, han de recordar que lo que necesitaba era que el demonio fuera echado fuera de su hija. Era algo muy grande para ella, pero ten\u00eda una estima tan alta de Cristo, que dijo: \u201cNo es nada para \u00c9l, equivale a que Cristo me d\u00e9 una migaja\u201d. Este es el camino real al consuelo. S\u00f3lo graves pensamientos de tu pecado te conducir\u00e1n a la desesperaci\u00f3n; pero grandes pensamientos acerca de Cristo pronto te transportar\u00e1n a lo alto sobre alas de \u00e1guila. \u201cMis pecados son muchos, pero, \u00a1oh!, para Jes\u00fas, quitarlos todos no es nada; \u00c9l puede levantar tan f\u00e1cilmente los montes de mi pecado como para m\u00ed ser\u00eda f\u00e1cil levantar una madriguera de topos con la pala. Es cierto que el peso de mi culpa me aplasta como el pie de un gigante aplastar\u00eda a un gusano, pero no ser\u00eda algo mayor a una brizna de polvo para \u00c9l, porque \u00c9l ya ha cargado su maldici\u00f3n en Su propio cuerpo sobre el madero. Ser\u00e1 algo insignificante <i>para \u00c9l <\/i>darme una plena remisi\u00f3n aunque ser\u00e1 una bendici\u00f3n infinita <i>para m\u00ed <\/i>el recibirla\u201d. Ella abre su boca para esperar grandes cosas de Jes\u00fas, y \u00c9l la llena con Su amor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Les pido, queridos amigos, que hagan lo mismo. Oh, que el Esp\u00edritu Santo lo habilite para hacerlo. Pero ustedes podr\u00edan decir: \u201cay\u00fadame\u201d. Bien, yo te ayudar\u00e9. Debes pensar grandes pensamientos acerca de Jes\u00fas cuando recuerdes que <i>\u00c9l es Dios<\/i>. \u00bfCu\u00e1l l\u00edmite podr\u00edas establecer cuando tienes que tratar con Dios? Con Su palmo mide los cielos, y el hueco de Su mano sostiene los mares y alza las islas como algo muy peque\u00f1o. Si Jesucristo es Dios, \u00bfc\u00f3mo puedes pensar que no pueda salvarte? Oh hombre, cuando tienes que tratar con el Eterno y el Infinito deja que tus dudas vuelen con los vientos. Piensa de nuevo que siendo Dios, <i>sufri\u00f3 el castigo del pecado<\/i>; un dolor que el hombre solo no habr\u00eda podido soportar. El peso de la ira de Su Padre cay\u00f3 sobre Jes\u00fas en el Calvario. \u00bfPuedes verlo con Sus manos y Sus pies traspasados, puedes leer las l\u00edneas de agon\u00eda escritas sobre Su frente coronada de espinas, y no creer que sea capaz de salvar? Dios sobre todo, la gloria de cuyo semblante llena el cielo de esplendor, entrega Su rostro para ser cubierto de vergonzosos escupitajos, y Su frente para ser ba\u00f1ada con gotas de sudor sangriento. \u00bfHay algo imposible para los m\u00e9ritos del Dios agonizante?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Piensa en eso, pecador, y no le pondr\u00e1s ning\u00fan l\u00edmite a lo que Jes\u00fas pueda hacer. Pero Jes\u00fas <i>resucit\u00f3<\/i>. Cont\u00e9mplale cuando se levanta de la tumba, ascendiendo al trono de Su Padre en medio del j\u00fabilo de diez mil \u00e1ngeles; mira c\u00f3mo lleva las llaves del cielo y de la muerte y del infierno, balance\u00e1ndose en Su cinto. \u00bfQu\u00e9 es lo que no puede hacer? \u00bfNo puede salvarte, Aquel que es \u201cexaltado en lo alto para dar arrepentimiento\u201d, que \u201cpuede salvar perpetuamente\u201d, viendo que vive para interceder; puedes dudar de Su poder de salvar? Oh, no deshonres a mi Se\u00f1or. Conf\u00eda en \u00c9l ahora.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero t\u00fa est\u00e1s dudando todav\u00eda; entonces te traer\u00e9 otra cosa que echar\u00e1 fuera todas tus dudas por causa del dulce amor de Dios, y har\u00e1 que te aferres al Salvador. Hay algunas aldeas en los condados orientales donde hay un celebrado doctor, y me he enterado que hay diligencias que inician su recorrido en remotos caser\u00edos cargados de gente que viaja cuarenta o cincuenta kil\u00f3metros para consultar a ese hombre famoso; yo no podr\u00eda decir si les ha hecho bien o no, pero el ejemplo me es muy \u00fatil. Supongan que uno de ustedes saliera para ver a este doctor. Sinti\u00e9ndote muy enfermo y adolorido, tienes miedo de que no te sirva de nada cuando llegues all\u00e1; pero en el camino te encuentras con diligencias llenas de personas que viajan muy alegremente de regreso a casa. Te preguntan: \u201c\u00bfad\u00f3nde vas?\u201d, y t\u00fa respondes: \u201cVoy a ver al doctor Fulano de Tal porque estoy enfermo\u201d. \u201c\u00a1Oh!\u201d, -dicen- \u201ces una dicha que puedas ir; hemos estado all\u00ed; est\u00e1bamos tan mal como t\u00fa y fuimos curados, y ahora vamos a casa\u201d. \u201cPero\u201d, -preguntas t\u00fa- \u201c\u00bfacaso algunos de ustedes ten\u00eda una pierna mala como la m\u00eda?\u201d \u201cOh, s\u00ed\u201d, -responde uno- \u201cyo ten\u00eda las dos piernas malas; mi caso era incluso peor que el tuyo\u201d. \u201cBien, \u00bfest\u00e1s ahora perfectamente restaurado?\u201d \u201cS\u00ed\u201d, -dice aquel hombre- \u201cmira qu\u00e9 bien camino, estoy plenamente restaurado\u201d. \u00bfAcaso no seguir\u00edas tu camino lleno de confianza? T\u00fa estabas medio miedoso antes, pero ahora dices: \u201cahora voy a proseguir mi camino alegremente, pues estas curaciones son otras tantas pruebas del poder del m\u00e9dico\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay cientos de personas esta ma\u00f1ana en este \u2018Tabern\u00e1culo libre\u2019 que pueden decir: \u201cS\u00ed, Jes\u00fas puede salvar\u201d, y ellos pueden dar la mejor prueba de ello agregando asimismo: \u201c\u00a1\u00c9l me ha salvado a m\u00ed!\u201d Queridos oyentes, yo s\u00e9 que Cristo puede salvar a los pecadores, pues he visto Su salvaci\u00f3n en miles de casos; pero la mejor prueba que jam\u00e1s recib\u00ed fue cuando \u00c9l me salv\u00f3 a m\u00ed. Cuando lo mir\u00e9 y fui aliviado y mi rostro no se vio avergonzado, entonces supe que no necesitaba m\u00e1s argumentos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, pecador, \u00c9l ha salvado a borrachos, blasfemos, rameras, proxenetas y ad\u00falteros. Pablo dice que \u00c9l salv\u00f3 a quienes se hab\u00edan manchado a s\u00ed mismos con pecados innombrables, pues afirma: \u201cY esto erais algunos; mas ya hab\u00e9is sido lavados\u201d. Incluso el asesino puede ver que sus hechos de sangre son limpiados por la sangre de Jes\u00fas\u201d. Todo pecado y blasfemia ser\u00e1n perdonados a los hombres, pues \u201cla sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado\u201d. \u00c9l es un grandioso Salvador, es el m\u00e1s grandioso Salvador, \u00c9l es un Salvador m\u00e1s grande que el mayor; y en cuanto a tus pecados, se hundir\u00e1n debajo del mar de Su sangre expiadora, y nunca ser\u00e1n encontrados contra ti jam\u00e1s. La mujer pens\u00f3 grandes pensamientos de Cristo y eso le aport\u00f3 el consuelo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>V.<\/b> Y as\u00ed pueden ver, por \u00faltimo, QUE ELLA GAN\u00d3 LA VICTORIA.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ella confes\u00f3 lo que Cristo le hizo ver; ella se aferr\u00f3 a \u00c9l, y utiliz\u00f3 argumentos tomados incluso de Sus \u00e1speras palabras; ella crey\u00f3 grandes cosas de \u00c9l, y as\u00ed le venci\u00f3. Ahora d\u00e9jenme decirles que la raz\u00f3n por la que venci\u00f3 a Cristo radicaba realmente en esto: que ella se hab\u00eda vencido, antes que nada, a s\u00ed misma. Ella hab\u00eda vencido en otra lucha antes de luchar con el Salvador, una lucha con su propia alma. Me parece verla antes de salir de su casa. Estaba sentada un d\u00eda cuando una vecina muy comunicativa vino y le dijo: \u201c\u00bfHas o\u00eddo acerca del nuevo profeta?\u201d \u201cNo, no me he enterado: \u00bfqu\u00e9 hay acerca de \u00c9l?\u201d \u201c\u00a1Oh, es un grandioso sanador de enfermedades!\u201d \u201cCu\u00e9ntame al respecto\u201d, inst\u00f3 la mujer, pues ese tema le interesaba. Oy\u00f3 la historia; sab\u00eda que su amiga hablaba mucho m\u00e1s de lo necesario, y no le crey\u00f3 lo suficiente. Al d\u00eda siguiente fue a casa de la vecina, y le pregunt\u00f3: \u201c\u00bfEst\u00e1s segura de que lo que me dijiste era muy cierto?\u201d \u201cBien\u201d, -le respondi\u00f3- \u201cme enter\u00e9 por Sutana de Tal, cuya hija fue sanada\u201d. La mujer resolvi\u00f3 entonces investigar el asunto, y por fin encontr\u00f3 a un testigo ocular cuya palabra era confiable. \u201cS\u00ed\u201d, -dijo el amigo- \u201ces el Mes\u00edas, el Hijo de Dios, que ha descendido a la tierra, y yo estoy seguro de que es capaz de curar, pues he visto algunos milagros portentosos obrados por \u00c9l; no hay ninguna duda acerca de Su poder\u201d. Al principio la mujer estaba perpleja. Ella hab\u00eda sido educada en el paganismo; hab\u00eda probado con sus dioses paganos, y le hab\u00edan fallado; hab\u00eda probado con sus sacerdotes, quienes s\u00f3lo la hab\u00edan enga\u00f1ado, y tal vez pensaba que esto era tambi\u00e9n un enga\u00f1o. Pero reflexion\u00f3 al respecto. Hab\u00eda cincuenta objeciones; pero entonces se dijo: \u201cHe o\u00eddo que habr\u00e1 tales y tales se\u00f1ales que acompa\u00f1ar\u00e1n la venida del Mes\u00edas, y este Hombre es justamente lo que dec\u00edan que ser\u00eda el Mes\u00edas; yo creo que \u00c9l es el Mes\u00edas, y si es el Hijo de Dios, \u00c9l ha de ser capaz de sanar a mi hija\u201d. Entonces surgi\u00f3 un ej\u00e9rcito de dificultades. \u201cT\u00fa eres cananea\u201d. \u201cS\u00ed, pero fue dicho del Mes\u00edas: \u2018No quebrar\u00e1 la ca\u00f1a cascada, ni apagar\u00e1 el p\u00e1bilo que humeare\u2019; por tanto, ir\u00e9 y probar\u00e9 con \u00c9l; y adem\u00e1s est\u00e1 escrito: \u2018Los gentiles esperar\u00e1n en \u00e9l\u2019; yo soy una mujer gentil, y voy a confiar en \u00c9l\u201d. Puedo suponer que ella debati\u00f3 todo esto en su mente, y habi\u00e9ndose vencido primero a s\u00ed misma, f\u00e1cilmente venci\u00f3 al dispuesto Salvador.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Posiblemente algunos de ustedes piensen que hay un grado de dificultad en llevar al Se\u00f1or a salvar a un pecador. No hay ninguno en lo absoluto. La dificultad radica en llevar al pecador a confiar en Jes\u00fas. All\u00ed est\u00e1 el trabajo, all\u00ed est\u00e1 la labor. En el caso de esta mujer, el conflicto con Jes\u00fas fue \u00fanicamente externo mas no real. \u00c9l ya estaba de su lado. El verdadero conflicto estaba en su propia incredulidad, y cuando su fe demostr\u00f3 ser victoriosa internamente, se torn\u00f3 victoriosa con Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pecador, no hay ning\u00fan obst\u00e1culo entre t\u00fa y la salvaci\u00f3n sino t\u00fa mismo. \u00bfHablo osadamente? Cristo ha rebajado cada monte en tu camino, y ha rellenado cada valle, y ha hecho una amplia calzada que va desde ti hasta el propio trono de Dios. La dificultad est\u00e1 contigo, no con Dios. \u00bfQu\u00e9 pasa contigo, entonces? \u00bfPuedes confiar en Cristo, querido oyente? \u00bfTe puedes arrojar por completo sobre Jes\u00fas crucificado? Si fuera as\u00ed, tus pecados te son perdonados, y prosigue tu camino y regoc\u00edjate. Pero si no puedes, all\u00ed est\u00e1 tu dificultad. \u00a1Oh, que Dios te ayude a contender con ella! Dudar de Cristo es un pecado, es una crueldad; es un tajo seco sospechar que \u00c9l no est\u00e1 dispuesto a perdonar. \u00a1Desecha, te lo suplico, tu malvada incredulidad! \u00a1Que Dios el Esp\u00edritu Santo te ayude a hacerlo! Ven tal como eres, y descansa en Jes\u00fas, y encontrar\u00e1s vida eterna.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Porci\u00f3n le\u00edda antes del serm\u00f3n: Mateo 15: 21-39.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cY ella dijo: S\u00ed, Se\u00f1or; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos\u201d. Mateo 15: 27. En este relato se nos presenta el cuadro de un alma para la cual est\u00e1 reservada una segura bendici\u00f3n. Si la historia concluyera omitiendo el \u00faltimo vers\u00edculo, uno tendr\u00eda bastante certeza &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-pan-de-los-hijos-echado-a-los-perrillospor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Pan de los Hijos echado a los Perrillos<br \/>\nPor Charles H. 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