{"id":22262,"date":"2016-04-04T15:42:14","date_gmt":"2016-04-04T20:42:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-huerto-del-almapor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:42:14","modified_gmt":"2016-04-04T20:42:14","slug":"el-huerto-del-almapor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-huerto-del-almapor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"El Huerto del Alma\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abUn lugar que se llama Getseman\u00ed.\u00bb Mateo 26: 36<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Aunque s\u00f3lo he seleccionado estas pocas palabras como mi texto, voy a procurar proyectar la narraci\u00f3n entera ante el ojo de su mente. Una parte de la ense\u00f1anza de la Santa Escritura, nos informa que el hombre es un ser compuesto; su naturaleza es divisible en tres partes: \u00abesp\u00edritu,\u00bb \u00abalma,\u00bb y \u00abcuerpo.\u00bb No voy a explicar el d\u00eda de hoy las sutiles distinciones entre esp\u00edritu y alma, ni voy a analizar el eslab\u00f3n que enlaza nuestra vida inmaterial y la conciencia, con la condici\u00f3n f\u00edsica de nuestra naturaleza y el materialismo del mundo que nos rodea. Baste decir que, siempre que se menciona nuestra organizaci\u00f3n vital, esta triple constituci\u00f3n est\u00e1 significada con certeza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si observan atentamente, ver\u00e1n que en los sufrimientos de nuestro Se\u00f1or por nosotros, la pasi\u00f3n comprendi\u00f3 Su esp\u00edritu, alma y cuerpo; pues, aunque en el \u00faltimo extremo en la cruz ser\u00eda dif\u00edcil decir en qu\u00e9 sentido sufri\u00f3 m\u00e1s, ya que los tres componentes fueron expuestos al l\u00edmite de la violencia, hay la seguridad que hubo tres conflictos diferentes, de conformidad con este triple atributo de humanidad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La primera parte del doloroso tormento de nuestro Se\u00f1or recay\u00f3 sobre Su esp\u00edritu. Esto ocurri\u00f3 cuando estaba a la mesa, en aquel aposento alto donde comi\u00f3 la Pascua con Sus disc\u00edpulos. Quienes hayan le\u00eddo la narraci\u00f3n atentamente, habr\u00e1n notado estas extraordinarias palabras del cap\u00edtulo trece de Juan, en su vers\u00edculo veintiuno: \u00abHabiendo dicho Jes\u00fas esto, se conmovi\u00f3 en esp\u00edritu, y declar\u00f3 y dijo: De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar.\u00bb Nadie pudo ser un espectador del conflicto silencioso que ten\u00eda lugar en el coraz\u00f3n del Salvador cuando estaba sentado a la mesa. Penetrar en las aprensiones espirituales de un hombre, est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del poder de cualquier otra criatura; \u00a1cu\u00e1nto menos posible es penetrar en los conflictos espirituales del hombre Cristo Jes\u00fas! Nadie tendr\u00eda la menor posibilidad de contemplar estos velados misterios. Da la impresi\u00f3n que estuvo sentado all\u00ed por un tiempo, como alguien sumido en la abstracci\u00f3n m\u00e1s profunda. Pele\u00f3 una recia batalla interna. Cuando Judas se levant\u00f3 y sali\u00f3, pudo haber significado un descanso. El Salvador anunci\u00f3 un himno como para celebrar Su conflicto; luego, levant\u00e1ndose, se dirigi\u00f3 al monte de los Olivos. Su discurso a Sus disc\u00edpulos all\u00ed, est\u00e1 registrado en ese maravilloso cap\u00edtulo, el cap\u00edtulo quince de Juan, plet\u00f3rico de santo triunfo, que comienza as\u00ed: \u00abYo soy la vid verdadera.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00c9l fue a la agon\u00eda con el mismo esp\u00edritu gozoso de un conquistador, y \u00a1oh, c\u00f3mo or\u00f3! \u00a1Esa famosa oraci\u00f3n es un estudio muy profundo para nosotros! Deber\u00eda llamarse, con toda propiedad, \u00abLa Oraci\u00f3n del Se\u00f1or.\u00bb Su forma y su contenido son igualmente impresionantes. \u00abEstas cosas habl\u00f3 Jes\u00fas, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que tambi\u00e9n tu Hijo te glorifique a ti.\u00bb Da la impresi\u00f3n que acababa de cantar en ese preciso momento un melodioso himno de triunfo, al pensar que Su primera batalla hab\u00eda sido peleada, y que Su esp\u00edritu, que hab\u00eda estado turbado, se hab\u00eda sobrepuesto al conflicto, y que ya era victorioso en la primera de las tres terribles refriegas. Tan pronto como sucedi\u00f3 esto, sobrevino otra hora, y con ella el poder de las tinieblas, en la que no tanto el esp\u00edritu, sino el alma de nuestro bendito Se\u00f1or, sostendr\u00eda el impacto del encuentro. Esto ocurri\u00f3 en el huerto. Ustedes saben que despu\u00e9s que sali\u00f3 triunfante en este combate mortal, enfrent\u00f3 al conflicto m\u00e1s expresamente en Su cuerpo, padeciendo en Su naturaleza f\u00edsica los azotes, y los escupitajos, y la crucifixi\u00f3n; aunque en ese tercer caso tambi\u00e9n hubo una aflicci\u00f3n de esp\u00edritu y asimismo una angustia de alma, que mezclaron sus corrientes tributarias. Les aconsejar\u00edamos que mediten en cada una de ellas separadamente, de acuerdo con el tiempo y la circunstancia en las que la preeminencia de cada una de ellas es claramente advertida.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Este segundo conflicto que tenemos ahora delante de nosotros, bien merece nuestra m\u00e1s reverente atenci\u00f3n. Creo que ha sido bastante malentendido. Posiblemente podamos recibir hoy unos cuantos pensamientos que esclarecer\u00e1n la niebla de nuestro entendimiento, y revelar\u00e1n algo del misterio a nuestros corazones. Me parece que la agon\u00eda en el huerto fue una repetici\u00f3n de la tentaci\u00f3n en el desierto. Estos dos combates con el pr\u00edncipe de las tinieblas cuentan con muchos puntos de exacta correspondencia. Si son ponderados cuidadosamente, podr\u00e1n descubrir que hay una sorprendente y singular conexi\u00f3n entre la triple tentaci\u00f3n y la triple oraci\u00f3n. Habiendo combatido contra Satan\u00e1s en el desierto, al principio, en el umbral de Su ministerio p\u00fablico, nuestro Se\u00f1or ahora lo enfrenta al final, en el huerto, conforme se aproxima a la conclusi\u00f3n de Su obra mediadora sobre la tierra. Tengan presente que ahora tenemos que hablar del alma de Jes\u00fas, mientras abordo los diversos puntos consecutivamente, ofreciendo unas pocas y breves palabras sobre cada uno de ellos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">EL LUGAR DEL CONFLICTO ha aportado el tema de tantos sermones que dif\u00edcilmente podr\u00edan esperar que se diga algo nuevo acerca de eso. Sin embargo, quiero motivar sus mentes a manera de recordaci\u00f3n. Jes\u00fas fue al HUERTO para enfrentar el conflicto, porque era el lugar de meditaci\u00f3n. Era conveniente que Su conflicto mental se llevara a cabo en el lugar donde el hombre estar\u00eda m\u00e1s c\u00f3modo en las pensativas cavilaciones de su mente:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abConviene la contemplaci\u00f3n en el huerto.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Como Jes\u00fas se hab\u00eda acostumbrado a entregarse a ensue\u00f1os nocturnos en medio de esos bosques de olivo, elige acertadamente el lugar sagrado para los estudios de la mente, para que fuera el escenario memorable de las contiendas de Su alma:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abEn un huerto el hombre se convirti\u00f3<br \/> En heredero de muerte sin fin y dolor.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Fue all\u00ed donde cay\u00f3 el primer Ad\u00e1n, y era conveniente que all\u00ed\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abEl segundo Ad\u00e1n restaurara<br \/> Las ruinas del primero.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Me parece que \u00c9l fue a ese huerto en particular, porque estaba dentro de los lindes de Jerusal\u00e9n. Podr\u00eda haber ido esa noche a Betania, como lo hab\u00eda hecho otras noches, pero, \u00bfpor qu\u00e9 no fue? \u00bfNo sab\u00edan que seg\u00fan la ley lev\u00edtica, los israelitas deb\u00edan dormir en la noche de la Pascua, dentro de los linderos de Jerusal\u00e9n? Cuando asist\u00edan al templo para guardar la Pascua, no deb\u00edan irse mientras no terminara la noche Pascual. Por eso nuestro Se\u00f1or eligi\u00f3 un lugar de encuentro dentro de los l\u00edmites de la ciudad, para no transgredir ni la m\u00e1s peque\u00f1a jota o tilde de la ley. Y, adem\u00e1s, \u00c9l eligi\u00f3 ese huerto, entre otros ubicados en la regi\u00f3n contigua a Jerusal\u00e9n, porque Judas conoc\u00eda el lugar. \u00c9l buscaba un lugar retirado, pero no quer\u00eda un lugar que ofreciera una oportunidad para evadirse o esconderse. Cristo no se entregar\u00eda, pues eso hubiera sido semejante a un suicidio; pero tampoco se retirar\u00eda o se ocultar\u00eda, pues eso hubiera sido cobard\u00eda. As\u00ed que va a un lugar que Judas, que conoce Sus h\u00e1bitos, sabe que acostumbra visitar; y all\u00ed, lejos de tener miedo de encontrar Su muerte, anhela con ansia el bautismo del que tiene que ser bautizado, y espera la crisis que hab\u00eda anticipado con toda claridad. \u00abSi me buscan,\u00bb habr\u00e1 dicho, \u00abestar\u00e9 donde puedan encontrarme f\u00e1cilmente, y me lleven.\u00bb Cada vez que caminemos en un huerto, deber\u00edamos recordar el huerto donde camin\u00f3 el Salvador, y las aflicciones que le sobrevinieron all\u00ed. Me pregunto: \u00bfSeleccion\u00f3 un huerto porque nos gustan esos lugares, vinculando as\u00ed nuestros momentos de recreo con los m\u00e1s solemnes recuerdos Suyos? \u00bfRecordar\u00eda cu\u00e1n olvidadizas somos Sus criaturas, y dej\u00f3 que Su sangre cayera en la tierra de un huerto, para que las veces que cavemos y hurguemos all\u00ed, podamos elevar nuestros pensamientos a \u00c9l, que fertiliz\u00f3 el suelo de la tierra, y la libr\u00f3 de la maldici\u00f3n en virtud de Su propia agon\u00eda y dolores?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestro siguiente pensamiento ser\u00e1 sobre los TESTIGOS.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El sufrimiento espiritual de Cristo estaba completamente tras el velo. Como he dicho, nadie podr\u00eda columbrarlo o describirlo. Pero los sufrimientos de Su alma ten\u00edan algunos testigos. No el populacho, no la multitud. Cuando vieron Su sufrimiento corporal, eso era todo lo que pod\u00edan entender, por tanto fue todo lo que se les permiti\u00f3 ver. De la misma manera, Jes\u00fas les hab\u00eda mostrado a menudo la carne, por decirlo as\u00ed, o las cosas palpables de Su ense\u00f1anza, cuando les dec\u00eda una par\u00e1bola; pero nunca les hab\u00eda ense\u00f1ado el alma, la vida escondida de Su ense\u00f1anza, pues esta la reservaba para Sus disc\u00edpulos. Y lo mismo sucedi\u00f3 en Su pasi\u00f3n. \u00c9l permiti\u00f3 que los griegos y los romanos se juntaran a su alrededor en son de burla, y vieran Su carne desgarrada, y rasgada, y sangrante, pero no les permiti\u00f3 que le acompa\u00f1aran en el huerto para presenciar Su angustia o Su oraci\u00f3n. Dentro de ese recinto no hab\u00eda nadie sino s\u00f3lo los disc\u00edpulos. Y f\u00edjense, hermanos m\u00edos, no todos los disc\u00edpulos estaban all\u00ed. Hab\u00eda ciento veinte disc\u00edpulos, por lo menos, si no es que m\u00e1s, pero \u00fanicamente once le acompa\u00f1aban entonces. Esos once deb\u00edan atravesar ese tenebroso torrente de Cedr\u00f3n con \u00c9l, y a ocho de ellos se les pidi\u00f3 que vigilaran la puerta, con sus rostros hacia el mundo, sentados y vigilantes; \u00fanicamente tres entraron al huerto, y esos tres vieron algo de Sus sufrimientos; le contemplaron cuando comenz\u00f3 la agon\u00eda, pero a\u00fan as\u00ed, a la distancia. \u00c9l se alej\u00f3 de ellos a un tiro de piedra, pues deb\u00eda pisar solo el lagar, y no era posible que el Sufriente sacerdotal tuviera un solo compa\u00f1ero en la ofrenda que estaba a punto de presentar a Su Dios. Al fin se redujo a esto, que s\u00f3lo hab\u00eda un observador. Los tres elegidos se quedaron dormidos, pero el ojo despierto de Dios le miraba desde lo alto. \u00danicamente el o\u00eddo del Padre estaba atento a los clamores lastimeros del Redentor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abSe arrodill\u00f3, el Salvador se arrodill\u00f3 y or\u00f3,<br \/> Cuando \u00fanicamente el ojo de Su Padre<br \/> Ve\u00eda a trav\u00e9s de la sombra del huerto solitario<br \/> Esa terrible agon\u00eda:<br \/> \u00a1El Se\u00f1or de todo arriba, y abajo,<br \/> Estaba abatido con aflicci\u00f3n hasta la muerte!\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Luego vino un visitante inesperado. El asombro envolvi\u00f3 al cielo, cuando los \u00e1ngeles vieron a Cristo sudando sangre por nosotros. \u00abDa poder a Cristo,\u00bb dijo el Padre, dirigi\u00e9ndose a un esp\u00edritu con alas poderosas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abEl asombrado seraf\u00edn inclin\u00f3 su cabeza,<br \/> Y vol\u00f3 desde los encumbrados mundos.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Vino para fortalecer, no para combatir, pues Cristo deb\u00eda luchar solo; pero aplicando alguna santa bebida, alguna unci\u00f3n sagrada, al oprimido Campe\u00f3n que estaba a punto del desmayo, nuestro grandioso Liberador recibi\u00f3 poder de lo alto, y se levant\u00f3 para el \u00faltimo de Sus combates.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, mis queridos amigos, \u00bfacaso no nos ense\u00f1a todo esto que el mundo exterior no sabe absolutamente nada de los sufrimientos del alma de Cristo? Dibujan un cuadro de \u00c9l; esculpen una pieza de madera o de marfil, pero no conocen los sufrimientos de Su alma; no pueden penetrar en ellos. Es m\u00e1s, una buena proporci\u00f3n de Su propio pueblo no los conoce, pues no pueden entender esos sufrimientos por falta de una comuni\u00f3n espiritual. No poseemos ese agudo sentido de las cosas mentales para identificarnos con las aflicciones que experiment\u00f3; e incluso los tres favorecidos, los elegidos de los elegidos, que tienen mayores gracias espirituales y que por tanto tienen que soportar tambi\u00e9n los mayores sufrimientos, y la mayor depresi\u00f3n de esp\u00edritu, aun ellos no pueden atisbar la plenitud del misterio.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00danicamente Dios conoce la angustia del alma del Salvador cuando sud\u00f3 grandes gotas de sangre. Los \u00e1ngeles la vieron, pero no la entendieron. Se deben haber sorprendido m\u00e1s cuando vieron al Se\u00f1or de vida y gloria, triste con suma tristeza, hasta la muerte, que cuando vieron a este mundo redondo surgir de la nada a una hermosa existencia, o cuando vieron a Jehov\u00e1 ataviar a los cielos con Su Esp\u00edritu, y formar con Sus manos a la aviesa serpiente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos, no podemos esperar conocer la longitud y la anchura y la altura de estas cosas, pero conforme nuestra propia experiencia se profundice y se oscurezca, sabremos m\u00e1s y m\u00e1s de lo que Cristo sufri\u00f3 en el huerto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Habiendo hablado as\u00ed del lugar y de los testigos, digamos algo en lo que respecta a LA COPA MISMA.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfCu\u00e1l era esta copa acerca de la cual nuestro Salvador or\u00f3: \u00abSi es posible, pase de m\u00ed esta copa\u00bb? Algunos de nosotros podr\u00edamos considerar que Cristo deseaba, de ser posible, escapar de las agon\u00edas de la muerte. Podr\u00edan conjeturar que, habiendo asumido la redenci\u00f3n de Su pueblo, su naturaleza humana vacilaba y retroced\u00eda ante la hora de peligro. Yo mismo lo pens\u00e9 antes, pero a la luz de una consideraci\u00f3n m\u00e1s madura, estoy plenamente persuadido que tal suposici\u00f3n proyectar\u00eda una deshonra en el Salvador. No considero que la expresi\u00f3n \u00abesta copa\u00bb se refiera para nada a la muerte. Ni me imagino que el amado Salvador quisiera significar, ni por un solo instante, una part\u00edcula del deseo de escapar de los dolores necesarios para nuestra redenci\u00f3n. Esta \u00abcopa,\u00bb me parece, est\u00e1 relacionada con algo completamente diferente. No se refiere al conflicto final, sino al conflicto en el que estaba involucrado en ese momento. Si estudian las palabras, y especialmente las palabras griegas, que son usadas por los diversos evangelistas, pienso que encontrar\u00e1n que todas ellas tienden a sugerir y a confirmar esta perspectiva del tema.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El Esp\u00edritu del Salvador fue vejado y triunf\u00f3. Hubo a continuaci\u00f3n un ataque perpetrado por el Esp\u00edritu del Mal sobre Su naturaleza mental, y a consecuencia de ello, esta naturaleza mental se desalent\u00f3 horriblemente y se abati\u00f3. Como cuando en el pin\u00e1culo del templo el Salvador sinti\u00f3 el temor de caer, as\u00ed, cuando estaba en el huerto sinti\u00f3 un hundimiento del alma, un terrible desaliento, y comenz\u00f3 a estar muy turbado. Entonces, la copa que deseaba que pasara de \u00c9l fue, yo creo, esa copa de desaliento, y nada m\u00e1s. Estoy m\u00e1s inclinado a interpretarla as\u00ed, porque ni una sola palabra registrada por cualquiera de los cuatro evangelistas, parece reflejar el menor titubeo de parte de nuestro Salvador, en lo relativo a ofrecerse como un sacrificio expiatorio. Su testimonio es frecuente y concluyente: \u00abAfirm\u00f3 su rostro para ir a Jerusal\u00e9n;\u00bb \u00abDe un bautismo tengo que ser bautizado; y \u00a1c\u00f3mo me angustio hasta que se cumpla!\u00bb \u00abA la verdad el Hijo del Hombre va, seg\u00fan est\u00e1 escrito de \u00e9l.\u00bb No o\u00edmos nunca una frase de renuencia o de indecisi\u00f3n. No ser\u00eda congruente con el car\u00e1cter de nuestro bendito Se\u00f1or, aun como hombre, suponer que deseaba que la copa final de Sus sufrimientos pasara de \u00c9l del todo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, tenemos otro argumento que yo considero muy s\u00f3lido. El ap\u00f3stol nos informa que \u00c9l \u00abfue o\u00eddo a causa de su temor reverente.\u00bb Ahora, si hubiera temido morir, entonces no fue o\u00eddo, pues ciertamente muri\u00f3. Si hubiera temido soportar la ira de Dios, o el peso del pecado humano, y realmente hubiera deseado escapar de eso, entonces no fue o\u00eddo, pues ciertamente sinti\u00f3 el peso del pecado, y ciertamente sufri\u00f3 el peso de la ira vengativa de Su Padre. As\u00ed que me parece a m\u00ed, que lo que tem\u00eda era esa terrible depresi\u00f3n mental que le hab\u00eda sobrevenido s\u00fabitamente, de tal forma que su alma estaba muy angustiada. \u00c9l le pidi\u00f3 a Su Padre que pasara de \u00c9l la copa; y as\u00ed fue, pues no veo en todas las aflicciones posteriores del Salvador, esa singular depresi\u00f3n sobrecogedora que soport\u00f3 cuando se encontraba en el huerto. \u00c9l sufri\u00f3 mucho en el pretorio de Pilato, y sufri\u00f3 mucho en el madero; pero yo dir\u00eda que hab\u00eda una valerosa alegr\u00eda que le acompa\u00f1\u00f3 hasta el fin, cuando por el gozo puesto delante de \u00c9l sufri\u00f3 la cruz; s\u00ed, cuando dijo: \u00abTengo sed,\u00bb y, \u00abDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado?\u00bb yo identifico un poder santo y un vigor alrededor de las palabras y los pensamientos del Sufriente, que el d\u00e9bil y estremecido estado de Su cuerpo no pod\u00edan extinguir. El lenguaje de ese Salmo veintid\u00f3s, que parece haber dado la nota clave, por as\u00ed decirlo, de Su devoci\u00f3n en la cruz, est\u00e1 pleno de fe y confianza. Si el primer vers\u00edculo contiene el lamento m\u00e1s amargo, el vers\u00edculo veintiuno cambia el tono quejumbroso. \u00abT\u00fa me has o\u00eddo (o respondido)\u00bb, se\u00f1ala el punto de transici\u00f3n del sufrimiento a la satisfacci\u00f3n sobre la que es deleitable insistir.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, tal vez algunos de ustedes piensen que si esta copa s\u00f3lo signific\u00f3 abatimiento de esp\u00edritu y desmayo de alma, no ser\u00eda entonces un momento muy significativo, o por lo menos debilita el hechizo de esas inusitadas palabras y actos que se entretejieron alrededor de Getseman\u00ed. Perm\u00edtanme pedirles que me disculpen. Personalmente s\u00e9 que no hay nada sobre la tierra que el cuerpo humano pueda sufrir, que se compare con el desaliento y la postraci\u00f3n de la mente. Tal es la melancol\u00eda y la tristeza de un alma angustiada, s\u00ed, de un alma sumamente angustiada hasta la muerte, que yo puedo imaginar que los dolores de la muerte son m\u00e1s ligeros. En nuestra \u00faltima hora, el gozo puede iluminar el coraz\u00f3n, y el brillo interno del sol del cielo, puede sustentar el alma cuando todo por fuera es oscuro. Pero cuando el hierro penetra en el alma de un hombre, verdaderamente se acobarda. En la tristeza de esos esp\u00edritus exhaustos, la mente se confunde; muy bien puedo entender la expresi\u00f3n que est\u00e1 escrita: \u00abMas yo soy gusano, y no hombre,\u00bb acerca de alguien que es presa de tal melancol\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, esa copa! Cuando no hay una promesa que pueda consolarte, cuando todo en el mundo se ve oscuro, cuando tus propias misericordias te aterran, y se levantan como repugnantes espectros y portentos del mal delante de tus ojos, cuando eres como los hermanos de Benjam\u00edn que abrieron las bolsas y encontraron el dinero, pero en lugar de recibir consuelo dijeron por causa de ello: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es esto que nos ha hecho Dios?\u00bb cuando todo se ve negro y, a trav\u00e9s de una m\u00f3rbida sensibilidad en la que han ca\u00eddo, distorsionan cada objeto y cada circunstancia hasta convertirlos en una caricatura funesta, d\u00e9jenme decirles que para nosotros, pobres hombres pecadores, esta es una copa m\u00e1s horrible que cualquier copa que los inquisidores pudieran mezclar. Puedo imaginar a Anne Askew sobre el potro de tormento, arrostr\u00e1ndolo todo con valor, pues era una mujer valiente, enfrentando a sus acusadores y diciendo:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abYo no soy una mujer que permita<br \/> Que mi ancla se pierda;<br \/> Para toda niebla envolvente<br \/> Mi barca est\u00e1 firme.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Pero no puedo concebir que un hombre que sufra la enfermedad del alma del abatimiento del esp\u00edritu, como lo estoy mencionando, encuentre en un pensamiento o en una canci\u00f3n, alg\u00fan paliativo para su angustia. Cuando Dios toca lo \u00edntimo del alma de un hombre, y su esp\u00edritu cede, no puede soportarlo por largo tiempo; y esto me parece a m\u00ed que fue la copa que el Salvador ten\u00eda que beber en ese momento, de la que oraba ser liberado, y relativa a la cual fue o\u00eddo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Consideren por un momento lo que ten\u00eda ante S\u00ed, y que deprim\u00eda Su alma. Todo, hermanos m\u00edos, todo estaba tapizado de angustia, y nublado con una oscuridad que se pod\u00eda sentir. Estaba el pasado. Expres\u00e1ndolo como pienso que \u00c9l lo ver\u00eda, Su vida hab\u00eda sido un fracaso. Pod\u00eda decir con Isa\u00edas: \u00ab\u00bfQui\u00e9n ha cre\u00eddo a nuestro anuncio? \u00bfy sobre qui\u00e9n se ha manifestado el brazo de Jehov\u00e1?\u00bb \u00abA lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.\u00bb \u00a1Y cu\u00e1n pobre fue ese peque\u00f1o \u00e9xito que tuvo! Estaban los doce ap\u00f3stoles; \u00a1\u00c9l sab\u00eda que uno de ellos estaba en camino de traicionarle; ocho de ellos estaban dormidos a la entrada del huerto, y tres m\u00e1s dormitaban dentro del huerto! \u00a1\u00c9l sab\u00eda que todos le abandonar\u00edan, y uno de ellos le negar\u00eda con juramentos y maldiciones! \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda que le pudiera servir de consuelo? Cuando el esp\u00edritu de un hombre se abate, necesita un compa\u00f1ero que le alegre; necesita a alguien que le hable. \u00bfAcaso no sinti\u00f3 esto el Salvador? \u00bfAcaso no fue tres veces donde estaban Sus disc\u00edpulos? Sab\u00eda que no eran sino seres humanos; pero es verdad que un hombre puede consolar a otro hombre en una situaci\u00f3n como esa. La visi\u00f3n de un rostro amigable puede alegrar el propio semblante, y animar el coraz\u00f3n. Pero ten\u00eda que sacudirlos de su adormecimiento, y lo ve\u00edan con una mirada vac\u00eda. \u00bfAcaso no regres\u00f3 otra vez a orar, porque no hab\u00eda ojo que se compadeciera, y nadie que pudiera ayudar? No encontr\u00f3 alivio. A veces una media palabra, o incluso una sonrisa, aunque provenga \u00fanicamente de un ni\u00f1o, te podr\u00e1 ayudar cuando est\u00e1s triste y postrado. Pero Cristo no pod\u00eda conseguir ni siquiera eso. Tuvo que re\u00f1irles casi con amargura. \u00bfAcaso no hay un tono de iron\u00eda en Su amonestaci\u00f3n? \u00abDormid ya, y descansad.\u00bb No estaba enojado, pero s\u00ed lo resent\u00eda. Cuando el esp\u00edritu de un hombre est\u00e1 abatido, siente m\u00e1s profunda y agudamente que en otros momentos; y aunque la espl\u00e9ndida caridad de nuestro Se\u00f1or expres\u00f3 una excusa: \u00abEl esp\u00edritu a la verdad est\u00e1 dispuesto, pero la carne es d\u00e9bil,\u00bb sin embargo, Su coraz\u00f3n estaba compungido, y ten\u00eda una angustia de alma semejante a la que sinti\u00f3 Jos\u00e9 cuando fue vendido en Egipto por sus hermanos. Ver\u00e1n, entonces, que tanto el pasado como el presente eran suficientes para deprimirle a un sumo grado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero estaba el futuro; y al mirarlo frente a S\u00ed, devoto como era Su coraz\u00f3n, firme como era el valor de Su alma (pues me parece que ser\u00eda un sacrilegio y una calumnia imputarle siquiera un pensamiento de titubeo), sin embargo, Su coraz\u00f3n humano se acobard\u00f3; pareci\u00f3 pensar: \u00ab\u00a1Oh!, \u00bfc\u00f3mo lo sobrellevar\u00e9?\u00bb La mente dio un respingo ante la verg\u00fcenza, y el cuerpo dio un respingo ante el dolor, y el alma y el cuerpo conjuntamente dieron un respingo ante el pensamiento de la muerte, y de una muerte tan ignominiosa:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00ab\u00c9l lo experiment\u00f3 todo: la duda, la contienda,<br \/> El desfallecimiento, el temor desconcertante;<br \/> Las nieblas que flotan en la vida que parte,<br \/> Todo se junt\u00f3 alrededor de Su cabeza:<br \/> Para que Quien dio aliento al hombre conociera<br \/> Las propias profundidades del dolor humano.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos, ninguno de nosotros tiene una causa de depresi\u00f3n como la tuvo el Salvador. No tenemos que cargar con Su carga; y tenemos un ayudador que nos apoya, que \u00c9l no tuvo, pues Dios, que le abandon\u00f3, no nos abandonar\u00e1 nunca. Nuestra alma podr\u00e1 estar abatida en nosotros, pero nunca tendremos una raz\u00f3n tan grande para estarlo, ni nunca podremos conocerla a tal grado como la conoci\u00f3 el Redentor. Me gustar\u00eda poder retratarles a ese hombre amable, sin amigos, como un ciervo acorralado por perros que le rodeaban por todos lados, y el grupo de hombres perversos que le cercaba; \u00a1preve\u00eda cada incidente de Su pasi\u00f3n, incluyendo que traspasar\u00edan Sus manos y Sus pies, la rasgadura de Sus vestiduras, y la suerte echada sobre Su manto, y anticipaba ese \u00faltimo sudor de sangre sin una gota de agua para refrescar Sus labios! No puedo evitar concebir que Su alma debe haber sentido en lo \u00edntimo un temblor solemne, de tal magnitud, que le condujo a decir: \u00abEstoy muy triste, hasta la muerte.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces, me parece que esta es la copa que nuestro Se\u00f1or Jesucristo deseaba que pasara de \u00c9l, y que en efecto pas\u00f3 de \u00c9l a su debido tiempo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Avanzando un poco m\u00e1s, quiero que piensen en la AGON\u00cdA.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos hemos acostumbrado a llamar de esta manera a esta escena en el huerto. Todos ustedes saben que es una palabra que significa \u00ablucha\u00bb. Ahora, no puede haber lucha donde hay \u00fanicamente un individuo. En esta agon\u00eda, por tanto, deb\u00eda haber dos partes. \u00bfNo hab\u00eda, sin embargo, m\u00edsticamente hablando, dos partes en Cristo? \u00bfQu\u00e9 veo en este Rey de Sar\u00f3n sino, por as\u00ed decirlo, dos ej\u00e9rcitos? Hab\u00eda la firme resoluci\u00f3n de hacerlo todo, y de cumplir la obra a la que se hab\u00eda comprometido; y hab\u00eda la debilidad mental y la depresi\u00f3n que le dec\u00edan: \u00abNo puedes; nunca la cumplir\u00e1s.\u00bb \u00abEn ti esperaron nuestros padres; esperaron, y t\u00fa los libraste. Clamaron a ti, y fueron librados; confiaron en ti, y no fueron avergonzados,\u00bb \u00abMas yo soy gusano, y no hombre; oprobio de los hombres, y despreciado del pueblo;\u00bb de tal forma que los dos pensamientos entraron en conflicto: el encogimiento del alma, y sin embargo, la determinaci\u00f3n de Su voluntad invencible de seguir adelante con la tarea, y cumplirla. \u00c9l agonizaba en esa lucha entre el miedo sobrecogedor de Su mente y la noble determinaci\u00f3n de Su esp\u00edritu. Pienso, tambi\u00e9n, que Satan\u00e1s le aflig\u00eda; que se le permiti\u00f3 a los poderes de las tinieblas usar la m\u00e1xima astucia para conducir al Salvador a una desesperaci\u00f3n absoluta.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Voy a manejar con mucha delicadeza una expresi\u00f3n usada para describir eso; una palabra que, en su sentido m\u00e1s tosco, significa, y ha sido aplicado a personas que est\u00e1n locas y que han perdido temporalmente la raz\u00f3n. El t\u00e9rmino usado concerniente al Salvador en Getseman\u00ed puede ser interpretado \u00fanicamente por una palabra equivalente a nuestra palabra \u00abperturbado.\u00bb Era como alguien aturdido por un peso sobrecogedor de ansiedad y terror. Pero Su naturaleza divina despert\u00f3 Sus facultades espirituales y Su energ\u00eda mental para manifestar Su pleno poder. Su fe resisti\u00f3 la tentaci\u00f3n de incredulidad. La bondad celestial que estaba en \u00c9l, contendi\u00f3 tan poderosamente contra las sugerencias sat\u00e1nicas y las insinuaciones que fueron arrojadas en Su camino, que se convirti\u00f3 en una lucha. Me gustar\u00eda que capten la idea de una lucha, como si vieran a dos hombres procurando derribar el uno al otro, luchando al punto de que sus m\u00fasculos se resaltan y las venas se tensan como trallas de l\u00e1tigo en sus frentes. Es un temible espect\u00e1culo cuando dos hombres se aproximan uno a otro en desesperada ira. Pero el Salvador estaba luchando as\u00ed con los poderes de las tinieblas, y \u00c9l luchaba a brazo partido con tanto denuedo en la refriega, que sudaba, por decirlo as\u00ed, grandes gotas de sangre:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abLos poderes del infierno unidos presionaban,<br \/> Y estrujaban Su coraz\u00f3n, y her\u00edan Su pecho,<br \/> \u00a1Qu\u00e9 terribles conflictos bramaban dentro,<br \/> Cuando sudor y sangre transpiraron por Su piel!\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Observen la forma en la que Cristo sobrellev\u00f3 la agon\u00eda. Fue mediante la oraci\u00f3n. Se volvi\u00f3 a Su Padre tres veces con las mismas palabras exactas. Es un indicativo de perturbaci\u00f3n mental cuando ustedes se repiten. Tres veces, con las mismas palabras exactas se acerc\u00f3 a Su Dios: \u00abPadre m\u00edo, pase de m\u00ed esta copa.\u00bb La oraci\u00f3n es todo lo que cura la depresi\u00f3n de esp\u00edritu. \u00abCuando mi coraz\u00f3n desmayare, ll\u00e9vame a la roca que es m\u00e1s alta que yo.\u00bb Habr\u00e1 un desconcierto total, un quebrantamiento de esp\u00edritu a menos que alces las compuertas de la s\u00faplica, y permitas que el alma fluya en secreta comuni\u00f3n con Dios. Si le decimos a Dios nuestras aflicciones, no manifestaremos ansiedad interna, ni nuestra paciencia se reducir\u00e1 como algunas veces est\u00e1 pronta a hacerlo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En conexi\u00f3n con la agon\u00eda y la oraci\u00f3n hubo un sudor sangriento. Algunas personas han pensado que el pasaje s\u00f3lo quiere decir que el sudor fue como gotas de sangre; pero entonces la palabra \u00abcomo,\u00bb es usada en la Escritura para significar no simplemente una semejanza sino algo id\u00e9ntico. Nosotros creemos que el Salvador efectivamente sud\u00f3 en toda Su persona, grandes gotas de sangre que ca\u00edan hasta la tierra. Tal ocurrencia es muy rara ciertamente entre los hombres. Ha sucedido algunas cuantas veces. Libros de cirug\u00eda registran unos cuantos casos, pero yo creo que algunas personas que bajo un dolor terrible experimentan un sudor as\u00ed, nunca se recuperan; mueren inevitablemente. La angustia de nuestro Salvador mostr\u00f3 esta peculiaridad, que aunque sud\u00f3, por decirlo as\u00ed, grandes gotas de sangre que ca\u00edan hasta la tierra, tan copiosamente que parec\u00edan una lluvia carmes\u00ed, sobrevivi\u00f3. Su sangre necesariamente ten\u00eda que ser derramada por manos de otros, y Su alma se derram\u00f3 hasta la muerte de otra manera.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Recordando el destino del hombre pecador, que tiene que comer su pan con el sudor de su frente, vemos el castigo del pecado impuesto de manera terrible en \u00c9l, que es la fianza de los pecadores. Cuando comamos el pan de la mesa del Se\u00f1or el d\u00eda de hoy, conmemoramos la gotas de sangre que sud\u00f3. Con el sudor de su rostro, y gigantescas gotas en su frente, el hombre trabaja por el pan que perece; pero el pan es s\u00f3lo el sost\u00e9n de la vida: cuando Cristo trabaj\u00f3 por la vida misma para darla a los hombres, sud\u00f3, no el sudor com\u00fan de la superficie del cuerpo, sino la sangre que fluye del propio coraz\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Quisiera tener las palabras para presentarles todo esto de manera eficaz. Quisiera hacer que lo vean; quisiera hacer que lo sientan. El Amante celestial que no ten\u00eda nada que ganar excepto la redenci\u00f3n de nuestras almas del pecado y de Satan\u00e1s, y ganar nuestros corazones para \u00c9l, abandona los resplandecientes atrios de Su eterna gloria y desciende como un hombre, pobre, d\u00e9bil, y despreciado. Est\u00e1 tan deprimido ante el pensamiento de lo que falta por hacer y por sufrir, y bajo tal presi\u00f3n de influencia sat\u00e1nica, que suda gotas de sangre que caen sobre la fr\u00eda tierra escarchada, en ese huerto alumbrado por la luz de la luna. \u00a1Oh, el amor de Jes\u00fas! \u00a1Oh, el peso del pecado! \u00a1Oh, la deuda de gratitud que ustedes y yo tenemos para con \u00c9l!\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abSi todo el reino de la naturaleza fuese m\u00edo,<br \/> Eso ser\u00eda un regalo demasiado insignificante:<br \/> Amor tan sorprendente, tan divino,<br \/> Demanda mi alma, mi vida, mi todo.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Debemos proseguir con la rica narraci\u00f3n para meditar en nuestro SALVADOR VENCEDOR.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestra imaginaci\u00f3n es lenta para fijarse en esta preciosa caracter\u00edstica de la dolorosa historia. Aunque hab\u00eda dicho: \u00abSi es posible, pase de m\u00ed esta copa,\u00bb sin embargo, poco despu\u00e9s, observamos \u00a1cu\u00e1n tranquilo y calmado est\u00e1 cuando se levanta de esa escena de postrada devoci\u00f3n! \u00c9l advierte, como si con un tono ordinario de voz anunciara una circunstancia esperada: \u00abLevantaos, vamos; ved, se acerca el que me entrega.\u00bb No hay perturbaci\u00f3n ahora, no hay prisa, no hay alboroto, no hay suma tristeza, hasta la muerte. Judas llega, y Jes\u00fas le dice: \u00abAmigo, \u00bfa qu\u00e9 vienes?\u00bb Dif\u00edcilmente le reconocer\u00edan como el mismo hombre que estaba tan triste hac\u00eda unos instantes. Una palabra con una emanaci\u00f3n de Su Deidad bast\u00f3 para hacer que toda la soldadesca cayera de espaldas. En seguida se vuelve y toca la oreja del siervo del sumo sacerdote, y la sana como en los d\u00edas m\u00e1s felices cuando estaba presto a sanar las enfermedades y las heridas del pueblo que se juntaba a Su alrededor en Sus viajes. Se retira, tan calmado y sosegado, que las injustas acusaciones no pod\u00edan arrancar una respuesta Suya; y aunque acosado por todas partes, es llevado como un cordero al matadero, y como oveja delante de sus trasquiladores enmudeci\u00f3, y no abri\u00f3 Su boca. Fue una magn\u00edfica calma mental la que sell\u00f3 Sus labios, y le mantuvo pasivo delante de Sus enemigos. Ustedes y yo no podr\u00edamos haber hecho eso. Debe haber sido una profunda paz interior la que le permiti\u00f3 enmudecer y estar quieto en medio del ronco murmullo del concilio y el ruidoso tumulto de la muchedumbre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo creo que habiendo combatido al enemigo internamente, hab\u00eda conseguido una espl\u00e9ndida victoria. Fue o\u00eddo a causa de Su temor reverente, y ahora era capaz de salir a enfrentar Su \u00faltimo tremendo conflicto, con la plenitud de Su fuerza, en el que se enfrent\u00f3 con las huestes en orden de batalla de la tierra y del infierno; y sin embargo, fue victorioso despu\u00e9s de haberlas enfrentado a todas ellas, para ondear el estandarte del triunfo, y decir: \u00ab\u00a1Consumado es!\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pregunt\u00e9monos, entonces, para llegar a una conclusi\u00f3n: \u00bfcu\u00e1l es la LECCI\u00d3N DE TODO ESTO?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Creo que puedo extraer veinte lecciones, pero si lo hiciera, no ser\u00edan tan buenas y provechosas como esa \u00fanica lecci\u00f3n que extrae el propio Se\u00f1or. \u00bfCu\u00e1l fue la lecci\u00f3n que \u00c9l ense\u00f1\u00f3 particularmente a Sus disc\u00edpulos? Ahora, Pedro, y Santiago, y Juan, abran sus o\u00eddos; y t\u00fa, Magdalena, y t\u00fa, Mar\u00eda, y t\u00fa, Juana, mujer del intendente de Herodes, y otras mujeres favorecidas, escuchen la inferencia que voy a sacar. No es m\u00eda; es de nuestro Dios y Se\u00f1or. \u00a1Con cu\u00e1nto cuidado debemos atesorarla! \u00abLo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad.\u00bb \u00abVelad;\u00bb y otra vez, \u00abVelad y orad, para que no entr\u00e9is en tentaci\u00f3n.\u00bb He estado d\u00e1ndole vueltas en mi mente a esto para sacar una aplicaci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 en esta ocasi\u00f3n particular les exhort\u00f3 a que vigilaran? Me parece que est\u00e1n involucrados dos tipos de vigilancia. \u00bfSe fijaron que hab\u00edan ocho disc\u00edpulos en la puerta del huerto? Ellos estaban vigilando, o debieron haber vigilado; y tres m\u00e1s estaban dentro del huerto; ellos estaban vigilando, o debieron haberlo estado. Pero vigilaban de manera diferente. \u00bfHacia d\u00f3nde estaban viendo los ocho? Me da la impresi\u00f3n que fueron colocados all\u00ed para que miraran hacia afuera, para que vigilaran que Cristo no fuera sorprendido por aquellos que quer\u00edan atacarle. Ese podr\u00eda ser el objetivo por el cual fueron colocados all\u00ed. Los otros tres fueron puestos para vigilar Sus acciones y Sus palabras; para mirar al Salvador y ver si pod\u00edan ayudarle, o alentarle o animarle.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, ustedes y yo tenemos motivos para mirar a ambos lados, y el Salvador nos dice cuando contemplamos la agon\u00eda: \u00abustedes tendr\u00e1n que sentir algo parecido, por tanto vigilen;\u00bb miren hacia afuera; est\u00e9n siempre sobre la atalaya, para que el pecado no les sorprenda. Es a trav\u00e9s de las ofensas que ser\u00e1n conducidos a esta agon\u00eda; es por darle la ventaja a Satan\u00e1s que las aflicciones de su alma ser\u00e1n multiplicadas. Si su pie resbala, su coraz\u00f3n se convertir\u00e1 en presa de la tristeza. Si descuidan la comuni\u00f3n con Jes\u00fas, si se enfr\u00edan o se vuelven tibios en sus afectos, si no viven de conformidad a sus privilegios, se convertir\u00e1n en presa de las tinieblas, de la melancol\u00eda, del desaliento y de la desesperaci\u00f3n. Por tanto, vigilen, para que ustedes no entren en esta grande y terrible tentaci\u00f3n. Satan\u00e1s no puede sumir en tal estado de desolaci\u00f3n a una fe fuerte, cuando est\u00e1 en saludable ejercicio. Es cuando la fe de ustedes declina y su amor se vuelve negligente, y su esperanza es inanimada, que \u00e9l puede conducirlos a tal estado de desconsolada congoja que no vean sus signos, ni sepan si son creyentes o no. No ser\u00e1n capaces de decir: \u00abPadre m\u00edo,\u00bb pues su alma dudar\u00e1 si son hijos de Dios del todo. Cuando las calzadas de Sion tienen luto, los hijos y las hijas de Sion no tocan sus arpas. Por tanto, vigilen bien, ustedes que como los ocho disc\u00edpulos, tienen el cargo de centinelas en el umbral del huerto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero ustedes tres, vigilen internamente. Miren a Cristo. \u00abConsiderad a aquel que sufri\u00f3 tal contradicci\u00f3n de pecadores contra s\u00ed mismo.\u00bb Vigilen al Salvador y vigilen con el Salvador. Hermanos y hermanas, me gustar\u00eda hablarles esto tan enf\u00e1ticamente que nunca pudieran olvidarlo. Est\u00e9n familiarizados con la pasi\u00f3n de su Se\u00f1or. Vayan directo a la cruz. No se queden satisfechos con eso, sino pongan la cruz sobre sus hombres; \u00e1tense a la cruz en el esp\u00edritu del ap\u00f3stol cuando dijo: \u00abCon Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en m\u00ed.\u00bb No creo haber tenido durante mucho tiempo un trabajo m\u00e1s dulce que el que tuve hace unas cuantas semanas, cuando estaba buscando, en todos los autores de himnos y en todos los poetas que conoc\u00eda, himnos sobre la pasi\u00f3n del Se\u00f1or. Yo procuraba gozarlos conforme los seleccionaba, y meterme en la inspiraci\u00f3n que ten\u00edan los poetas cuando los cantaban. Cr\u00e9anme, no hay fuente que produzca agua tan dulce como la fuente que brota del Calvario, justo al pie de la cruz. Aqu\u00ed es donde hay un panorama m\u00e1s sorprendente y m\u00e1s arrebatador que en cualquier otra parte, incluyendo la cumbre de Pisga. M\u00e9tanse en el costado de Cristo; es una hendidura de la roca en la que pueden esconderse hasta que la tempestad haya pasado. Vivan en Cristo; vivan cerca de Cristo; y entonces, que venga el conflicto, y ustedes vencer\u00e1n de la misma manera que \u00c9l venci\u00f3, y levant\u00e1ndose de su sudor y de su agon\u00eda, seguir\u00e1n adelante para enfrentar incluso a la muerte misma con una calmada expresi\u00f3n en su rostro, diciendo: \u00abPadre m\u00edo, no sea como yo quiero, sino como t\u00fa.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abMi Dios, yo te amo; no porque<br \/> Por ello espere el cielo,<br \/> Ni porque quienes no te aman<br \/> Deben arder eternamente.<\/i> <i>T\u00fa, oh mi Jes\u00fas, T\u00fa me<br \/> Abrazaste sobre la cruz;<br \/> Por m\u00ed, aguantaste los clavos y la lanza,<br \/> Y m\u00faltiples ignominias;<\/i> <i>Y dolores y tormentos incontables,<br \/> Y sudor de agon\u00eda;<br \/> S\u00ed, la muerte misma, y todo por m\u00ed<br \/> Que era Tu enemigo.<\/i> <i>Entonces, \u00bfpor qu\u00e9, oh bendito Jesucristo,<br \/> No deb\u00eda amarte mucho?<br \/> No por la esperanza de ganar el cielo,<br \/> Ni de escapar del infierno;<\/i> <i>No con la esperanza de ganar algo,<br \/> Ni buscar una recompensa;<br \/> Pero como T\u00fa me has amado,<br \/> Oh, Se\u00f1or, eterno amante.<\/i> <i>Por eso te amo yo, y te amar\u00e9,<br \/> Y en Tu alabanza cantar\u00e9;<br \/> Porque T\u00fa eres mi amante Dios,<br \/> Y mi eterno Rey.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Yo espero que esta meditaci\u00f3n sea de provecho para algunos cristianos atribulados, y tambi\u00e9n para pecadores impenitentes. Oh, que el cuadro que he estado tratando de pintar, pueda ser visto por algunos que vendr\u00e1n y confiar\u00e1n en este hombre maravilloso, este maravilloso Dios, que salva a todos los que conf\u00edan en \u00c9l. \u00a1Oh, ap\u00f3yense en \u00c9l! \u00abSi vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve ser\u00e1n emblanquecidos; si fueren rojos como el carmes\u00ed, vendr\u00e1n a ser como blanca lana.\u00bb S\u00f3lo conf\u00eden en \u00c9l, y ser\u00e1n salvos. No digo que ser\u00e1n salvos otro d\u00eda, sino salvos ahora mismo. El pecado que estaba sobre sus hombros cuando vinieron a esta casa, pesado como una carga, ser\u00e1 quitado por completo. M\u00edrenlo ahora a \u00c9l, en el huerto, en la cruz, y en el trono. Conf\u00eden en \u00c9l; conf\u00eden en \u00c9l ahora; conf\u00eden s\u00f3lo en \u00c9l; conf\u00eden en \u00c9l plenamente;\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abQue no se entrometa ninguna otra confianza;<br \/> Nadie sino Jes\u00fas<br \/> Puede hacer bien a los pecadores desvalidos.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Que el Se\u00f1or les bendiga, a cada uno de ustedes presentes en esta asamblea, y que en la mesa de la comuni\u00f3n, gocen de Su presencia. Am\u00e9n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Porci\u00f3n de la Escritura le\u00edda antes del Serm\u00f3n: Mateo 26: 36-56.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abUn lugar que se llama Getseman\u00ed.\u00bb Mateo 26: 36 Aunque s\u00f3lo he seleccionado estas pocas palabras como mi texto, voy a procurar proyectar la narraci\u00f3n entera ante el ojo de su mente. Una parte de la ense\u00f1anza de la Santa Escritura, nos informa que el hombre es un ser compuesto; su naturaleza es divisible en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-huerto-del-almapor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Huerto del Alma<br \/>\nPor Charles H. Spurgeon\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-22262","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22262","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22262"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22262\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22262"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22262"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22262"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}