{"id":22271,"date":"2016-04-04T15:42:43","date_gmt":"2016-04-04T20:42:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cantico-de-mariapor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:42:43","modified_gmt":"2016-04-04T20:42:43","slug":"el-cantico-de-mariapor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cantico-de-mariapor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"El C\u00e1ntico de Mar\u00eda\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cEntonces Mar\u00eda dijo: Engrandece mi alma al Se\u00f1or; y mi esp\u00edritu se regocija en Dios mi Salvador\u201d. <\/i>Lucas 1: 46, 47.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Mar\u00eda andaba de visita cuando expres\u00f3 su dicha en el lenguaje de este noble c\u00e1ntico. Ser\u00eda bueno que todas nuestras relaciones sociales fueran tan \u00fatiles para nuestros corazones, como esta visita lo fue para Mar\u00eda. \u201cHierro con hierro se aguza; y as\u00ed el hombre aguza el rostro de su amigo\u201d. Mar\u00eda, llena de fe, hace una visita a Elisabet, quien tambi\u00e9n rebosa de una santa confianza, y al poco tiempo de estar reunidas ambas su fe se remonta a la plena convicci\u00f3n y su plena convicci\u00f3n estalla en un torrente de sagrada loa. Esta alabanza despert\u00f3 sus poderes adormecidos y en lugar de dos aldeanas ordinarias, vemos ante nosotros a dos profetisas y a dos poetisas, sobre quienes el Esp\u00edritu de Dios descans\u00f3 en abundancia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando nos reunamos con nuestros parientes y conocidos, nuestra oraci\u00f3n a Dios debe implorar que nuestra comuni\u00f3n sea, no \u00fanicamente agradable, sino provechosa, que no se trate simplemente de pasar el tiempo y de disfrutar de una hora agradable, sino que podamos aproximarnos al cielo en la marcha de un d\u00eda, y que podamos adquirir una mayor aptitud para nuestro eterno reposo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Observen, esta ma\u00f1ana, el gozo sagrado de Mar\u00eda, para que puedan imitarlo. Esta es una estaci\u00f3n en la que todos esperan que seamos dichosos. Nos felicitamos unos a otros deseando que podamos tener una \u201cFeliz Navidad\u201d. Algunos cristianos que son un poco remilgados no gustan de la palabra \u201cfeliz\u201d. Es una buen\u00edsima palabra proveniente del antiguo saj\u00f3n, que contiene la dicha de la ni\u00f1ez y el j\u00fabilo de la edad adulta, que trae a nuestra mente el antiguo canto de los coros navide\u00f1os y el repique de medianoche de las campanas, el acebo y los le\u00f1os ardiendo. Yo amo esa palabra por su menci\u00f3n en una de las m\u00e1s tiernas par\u00e1bolas que describe que, cuando el hijo pr\u00f3digo, perdido durante tan largo tiempo, regres\u00f3 a la casa de su padre sano y salvo, \u201ccomenzaron a regocijarse\u201d. Esta es la estaci\u00f3n cuando se espera que seamos felices, y el deseo de mi coraz\u00f3n es que, en el m\u00e1s sublime y mejor sentido, ustedes, creyentes, sean \u201cfelices\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El coraz\u00f3n de Mar\u00eda estaba alborozado dentro de ella; pero aqu\u00ed est\u00e1 la se\u00f1al de su alborozo: que se trataba de un regocijo santo y cada una de sus gotas era de un alborozo sagrado. No era el alborozo con el que los mundanos disfrutan de sus parrandas hoy y ma\u00f1ana, sino un j\u00fabilo como el que los \u00e1ngeles disfrutan alrededor del trono donde cantan: \u201cGloria a Dios en las alturas\u201d, mientras nosotros cantamos: \u201cY en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres\u201d. Tales corazones dichosos gozan de un fest\u00edn continuo. Yo quiero que ustedes, \u2018los que est\u00e1n de bodas\u2019, posean hoy y ma\u00f1ana, s\u00ed, posean todos sus d\u00edas la sublime y consagrada bienaventuranza de Mar\u00eda, para que no solamente puedan leer sus palabras, sino que las usen en ustedes mismos, experimentando siempre su significado: \u201cEngrandece mi alma al Se\u00f1or; y mi esp\u00edritu se regocija en Dios mi Salvador\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En primer lugar, observen que <i>ella canta<\/i>; en segundo lugar, <i>ella canta dulcemente<\/i>; en tercer lugar, pregunto: <i>\u00bfhabr\u00e1 de cantar sola?<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I. <\/b>Observen, primero, que MAR\u00cdA CANTA.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>Su tema es un Salvador<\/i>; ella aclama al Dios encarnado. El largamente esperado Mes\u00edas est\u00e1 a punto de aparecer. Aqu\u00e9l a quien los profetas y los pr\u00edncipes esperaron durante largo tiempo, est\u00e1 a punto de venir y de nacer de la virgen de Nazaret. En verdad nunca hubo un tema para el m\u00e1s dulce c\u00e1ntico que este: la condescendencia de la Deidad para con la flaqueza de la humanidad. Cuando Dios manifest\u00f3 Su poder en las obras de Sus manos, las estrellas matutinas cantaron en coro y los hijos de Dios dieron gritos de j\u00fabilo; pero cuando Dios se manifiesta \u00c9l mismo, \u00bfqu\u00e9 m\u00fasica bastar\u00eda para el grandioso salmo de asombro adorador? Cuando la sabidur\u00eda y el poder son vistos, no son vistos sino los atributos; pero en la encarnaci\u00f3n, es la persona divina quien es revelada en el velo de nuestra inferior arcilla: bien pod\u00eda Mar\u00eda cantar, ya que la tierra y el cielo incluso ahora se maravillan ante la gracia condescendiente. Digna de una m\u00fasica sin par es la noticia que \u201cel Verbo fue hecho carne, y habit\u00f3 entre nosotros\u201d. Ya no existe m\u00e1s un gran golfo extendido entre Dios y Su pueblo, pues la humanidad de Cristo ha construido un puente sobre \u00e9l. Ya no pensamos m\u00e1s que Dios se sienta en lo alto, indiferente a las necesidades y aflicciones de los hombres, pues Dios nos ha visitado y ha descendido hasta la bajeza de nuestra condici\u00f3n. No necesitamos lamentarnos m\u00e1s porque no podamos participar nunca de la gloria moral y de la pureza de Dios, pues si Dios en gloria desciende hasta Su criatura pecaminosa, es ciertamente menos dif\u00edcil llevar a esa criatura -lavada con la sangre y purificada- a las alturas por esa v\u00eda tachonada de estrellas, para que el redimido se siente para siempre en Su trono.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No debemos so\u00f1ar m\u00e1s, sumidos en sombr\u00eda tristeza, que no podemos acercarnos a Dios y que \u00c9l no oir\u00e1 realmente nuestra oraci\u00f3n ni se compadecer\u00e1 de nuestras necesidades, si vemos que Jes\u00fas se convirti\u00f3 en hueso de nuestro hueso y carne de nuestra carne: un beb\u00e9 nacido igual que nosotros, viviendo la vida que nosotros tenemos que vivir, cargando con las mismas debilidades y aflicciones, e inclinando Su cabeza ante la misma muerte.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, \u00bfno podemos venir con osad\u00eda por este camino vivo y nuevo y acceder al trono de la gracia celestial, cuando Jes\u00fas se re\u00fane con nosotros como Emanuel, Dios con nosotros? Los \u00e1ngeles cantaron sin casi saber por qu\u00e9. \u00bfPod\u00edan entender por qu\u00e9 Dios se hab\u00eda hecho hombre? Deben de haber sabido que ah\u00ed hab\u00eda un misterio de condescendencia; pero todas las amorosas consecuencias que la encarnaci\u00f3n conllev\u00f3, ni sus agudas mentes habr\u00edan podido adivinarlas; pero <i>nosotros<\/i> vemos el todo, y comprendemos m\u00e1s plenamente el grandioso designio. El pesebre de Bel\u00e9n era grande con gloria; en la encarnaci\u00f3n estaba envuelta toda la bienaventuranza mediante la cual un alma, arrebatada de las profundidades del pecado, es levantada a las alturas de la gloria. \u00bfNo nos conducir\u00e1 nuestro mayor conocimiento a alturas de canto que las conjeturas ang\u00e9licas no pod\u00edan alcanzar? \u00bfAcaso los labios de los querubines han de ser movidos a decir sonetos ardientes y nosotros, que somos redimidos por la sangre del Dios encarnado, vamos a quedarnos traicionera y desagradecidamente callados?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201c\u00bfNo cantaron los arc\u00e1ngeles Tu venida?<br \/>\u00bfNo aprendieron los pastores Su direcci\u00f3n?<br \/>La verg\u00fcenza me cubrir\u00eda por ingrato,<br \/>Si mi lengua se rehusara a alabar\u201d.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Este, sin embargo, no fue el tema completo de su santo himno. Su peculiar deleite no era que un Salvador deb\u00eda nacer, sino que <i>deb\u00eda nacerle a ella<\/i>. Ella era bendita entre las mujeres y altamente favorecida del Se\u00f1or; pero <i>nosotros<\/i> podemos gozar del mismo favor; es m\u00e1s, nosotros <i>debemos<\/i> gozar de \u00e9l o la venida del Salvador no nos servir\u00eda de nada a nosotros. Yo s\u00e9 que Cristo en el Calvario quita el pecado de Su pueblo. Pero nadie ha conocido jam\u00e1s el poder de Cristo en la cruz, a menos que el Se\u00f1or sea formado en el individuo como la esperanza de gloria.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El \u00e9nfasis del c\u00e1ntico de la virgen est\u00e1 puesto sobre la gracia especial de Dios para con ella. Esas breves palabras, esos pronombres personales, nos informan que se trataba realmente de un asunto personal con ella. \u201cEngrandece <i>mi <\/i>alma al Se\u00f1or; y <i>mi<\/i> esp\u00edritu se regocija en Dios <i>mi<\/i> Salvador\u201d. El Salvador era, de forma peculiar y en un sentido especial, suyo. Al cantar, ella no dijo: \u201cCristo para todos\u201d, sino que su alegre tema fue: \u201c<i>Cristo para m\u00ed<\/i>\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Amados, \u00bfest\u00e1 Cristo Jes\u00fas en su coraz\u00f3n? Una vez lo miraron desde un punto distante, y esa mirada los cur\u00f3 de todas sus enfermedades espirituales, pero, \u00bfviven ahora descansando en \u00c9l, y le reciben en sus propias entra\u00f1as como su alimento y bebida espirituales? Frecuentemente ustedes se han alimentado de Su carne y han bebido de Su sangre en santa comuni\u00f3n; han sido sepultados juntamente con \u00c9l para muerte por el bautismo; ustedes se han entregado en sacrificio a \u00c9l y le han tomado como el sacrificio para ustedes; pueden cantar acerca de \u00c9l como lo hizo la esposa: \u201cSu izquierda est\u00e1 debajo de mi cabeza, y su derecha me abraza\u2026 Mi amado es m\u00edo, y yo suya; \u00c9l apacienta entre lirios\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Este es un feliz estilo de vida, y todo lo que no llegue a eso es un pobre trabajo de esclavos. \u00a1Oh!, ustedes no pueden conocer el gozo de Mar\u00eda a menos que Cristo se convierta en suyo real y verdaderamente; pero, oh, cuando \u00c9l es suyo, suyo interiormente y reina en su coraz\u00f3n, y controla todas sus pasiones, y transforma su naturaleza, y subyuga sus corrupciones inspir\u00e1ndoles santas emociones, suyo interiormente, siendo un gozo indecible y lleno de gloria; oh, entonces <i>pueden<\/i> cantar, <i>tienen que <\/i>cantar; \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda acallar su lengua? Aunque todos los burladores y los escarnecedores de la tierra les pidieran que callaran, ustedes <i>tendr\u00edan que <\/i>cantar, pues su esp\u00edritu <i>debe<\/i> regocijarse en Dios su Salvador.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Perder\u00edamos mucha instrucci\u00f3n si pas\u00e1ramos por alto el hecho de que el poema escogido que tenemos ante nosotros es <i>un himno <\/i>de fe. Todav\u00eda no hab\u00eda nacido el Salvador, ni, hasta donde podemos juzgarlo, tampoco la virgen ten\u00eda ninguna evidencia del tipo requerido por el sentido carnal para hacerla creer que un Salvador nacer\u00eda de ella. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda ser esto?, era una pregunta que naturalmente habr\u00eda podido suspender su c\u00e1ntico mientras no recibiera una respuesta convincente para carne y sangre; pero no se hab\u00eda producido tal respuesta. Sab\u00eda que para Dios todas las cosas son posibles y un \u00e1ngel le hab\u00eda entregado esa promesa, y esto le bastaba: por la fuerza de la Palabra que sali\u00f3 de Dios, su coraz\u00f3n salt\u00f3 de alegr\u00eda y su lengua glorific\u00f3 Su nombre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando considero qu\u00e9 es lo que ella crey\u00f3, y c\u00f3mo recibi\u00f3 la palabra sin dudar, estoy dispuesto a darle como mujer, un lugar casi tan prominente como el que Abraham ocup\u00f3 como hombre; y si no me atrevo a llamarla la madre de los fieles, por lo menos ha de recibir el honor debido como una de las m\u00e1s excelentes madres en Israel. Mar\u00eda merec\u00eda con creces la bendici\u00f3n de Elisabet: \u201cBienaventurada la que crey\u00f3\u201d. Para ella \u201cla certeza de lo que se espera fue su fe, y fe fue tambi\u00e9n su \u201cconvicci\u00f3n de lo que no se ve\u201d; ella sab\u00eda, por la revelaci\u00f3n de Dios, que deb\u00eda llevar la simiente prometida que herir\u00eda la cabeza de la serpiente; pero no ten\u00eda ninguna otra prueba.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En este d\u00eda hay algunos en medio de nosotros que tienen poco o ning\u00fan goce consciente de la presencia del Salvador; caminan en tinieblas y no ven ninguna luz; gimen por el pecado innato y se lamentan porque prevalecen las corrupciones; deben confiar ahora en el Se\u00f1or, y recordar que si creen en el Hijo de Dios, Cristo Jes\u00fas est\u00e1 en ellos, y por fe, muy bien pueden cantar gloriosamente el aleluya del amor adorador. Aunque el sol no brille hoy, las nubes y la niebla no han apagado su luz, y aunque el Sol de Justicia no brille sobre ti en este instante, mantiene Su lugar en esos cielos y no conoce variabilidad ni la sombra de un cambio. Si a pesar de todas tus excavaciones el pozo no brota, has de saber que una constante plenitud permanece en esa profundidad, que se agazapa tras el coraz\u00f3n y el prop\u00f3sito de un Dios de amor. Si como David, est\u00e1s muy abatido, como \u00e9l, di a tu alma: \u201cEspera en Dios; porque a\u00fan he de alabarle, salvaci\u00f3n m\u00eda y Dios m\u00edo\u201d. Entonces, al\u00e9grate con el gozo de Mar\u00eda: es el gozo de un Salvador que es completamente suyo, pero que es evidenciado como tal, no por el sentido, sino por la fe. La fe tiene su m\u00fasica igual que el sentido, pero es de una clase m\u00e1s divina: si las viandas en la mesa hacen que los hombres canten y dancen, los festejos de una naturaleza m\u00e1s refinada y et\u00e9rea llenan a los creyentes de una santa plenitud de deleite.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Escuchando a\u00fan el c\u00e1ntico de la virgen favorecida, perm\u00edtanme observar que <i>su bajeza no la hace detener su c\u00e1ntico<\/i>; es m\u00e1s, inserta en \u00e9l una nota m\u00e1s dulce. \u201cPorque ha mirado la bajeza de su sierva\u201d. Querido amigo, t\u00fa est\u00e1s sintiendo m\u00e1s intensamente que nunca la profundidad de tu natural depravaci\u00f3n, y eres abatido bajo el sentido de tus muchas fallas, y est\u00e1s tan muerto y tan ligado a la tierra aun en esta casa de oraci\u00f3n que no puedes levantarte a Dios; Has estado triste y deprimido mientras nuestros villancicos de Navidad han resonado en tus o\u00eddos; te sientes hoy tan in\u00fatil para la Iglesia de Dios, tan insignificante, tan completamente indigno, que tu incredulidad te susurra: \u201cEn verdad, en verdad, no tienes ning\u00fan motivo para cantar\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vamos, hermano m\u00edo, vamos, hermana m\u00eda, imiten a esta bendita virgen de Nazaret, y conviertan a esa propia bajeza e insignificancia que sienten tan dolorosamente, en una raz\u00f3n m\u00e1s para una loa incesante. Hijas de Sion, digan dulcemente en sus himnos de amor: \u201cHa mirado la bajeza de su sierva\u201d. Entre m\u00e1s indigno soy de Sus favores, m\u00e1s dulcemente cantar\u00e9 de Su gracia. Qu\u00e9 importa que yo sea el m\u00e1s insignificante de todos Sus escogidos; yo alabar\u00e9 a Aquel que con ojos de amor me ha buscado, y ha puesto Su amor en m\u00ed. \u201cYo te alabo, oh Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los ni\u00f1os. S\u00ed, Padre, porque as\u00ed te agrad\u00f3\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos amigos, estoy seguro de que el recuerdo de que hay un Salvador y de que este Salvador es <i>suyo<\/i>, debe hacerles cantar; y si ponen junto a eso el pensamiento de que una vez fueron pecadores, inmundos, viles, odiosos y enemigos de Dios, entonces sus notas se remontar\u00e1n m\u00e1s alto, y llegar\u00e1n hasta el tercer cielo para ense\u00f1ar la alabanza de Dios a las arpas de oro.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es muy digno de advertirse que <i>la grandeza de la bendici\u00f3n prometida<\/i> no le dio a la dulce cantante un argumento para suspender su agradecida tonada. Cuando medito sobre la gran bondad de Dios al amar a Su pueblo antes de que la tierra existiera, al entregar Su vida por nosotros, al interceder por nuestra causa delante del trono eterno, al disponer un para\u00edso de reposo para nosotros para siempre, un negro pensamiento me ha turbado: \u201cCiertamente este es un privilegio demasiado sublime para un insecto de un d\u00eda como es esta pobre criatura, el hombre\u201d. Mar\u00eda no contempl\u00f3 este asunto incr\u00e9dulamente, sino que se regocij\u00f3 m\u00e1s intensamente por eso mismo. \u201cPorque me ha hecho grandes cosas el Poderoso\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vamos, alma, es algo grandioso ser un hijo de Dios, pero como tu Dios hace grandes portentos, no vaciles motivado por la incredulidad, sino triunfa en tu adopci\u00f3n aunque sea una gran misericordia. \u00a1Oh!, es una portentosa misericordia, m\u00e1s alta que los montes, ser elegido por Dios desde toda la eternidad, pero es una verdad que Sus redimidos son elegidos as\u00ed, y por tanto, canta motivado por ello. Es una profunda e indecible bendici\u00f3n ser redimidos con la preciosa sangre de Cristo, pero t\u00fa eres redimido as\u00ed m\u00e1s all\u00e1 de toda duda. Por tanto, no dudes, antes bien, da voces en alto por la alegr\u00eda de tu coraz\u00f3n. Es un pensamiento arrobador que mores arriba, y que lleves la corona, y agites la rama de palma por siempre; que ninguna desconfianza interrumpa la melod\u00eda de tu salmo de expectaci\u00f3n, y m\u00e1s bien:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cPara la loa sonora del amor divino,<br \/>Pide a cada cuerda que despierte\u201d.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Qu\u00e9 plenitud de verdad hay en estas pocas palabras: \u201cMe ha hecho grandes cosas el Poderoso\u201d. Es un texto a partir del cual un esp\u00edritu glorificado en el cielo podr\u00eda predicar un serm\u00f3n sin fin. Te pido que guardes los pensamientos que te he sugerido de esta pobre manera, y que trates de llegar al sitio donde estuvo Mar\u00eda gozando de santa exultaci\u00f3n. La gracia es grande pero tambi\u00e9n lo es su dador; el amor es infinito, pero tambi\u00e9n lo es el coraz\u00f3n del cual brota; la bienaventuranza es indecible, pero tambi\u00e9n lo es la divina sabidur\u00eda que lo plane\u00f3 desde tiempos antiguos. Que nuestros corazones se apropien del \u2018magnificat\u2019, el \u2018h\u00e1gase\u2019 de la Virgen, y loen al Se\u00f1or muy alegremente en esta hora.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s -puesto que no hemos agotado la melod\u00eda- <i>la santidad de Dios ha enfriado el ardor del gozo del creyente<\/i>; pero no fue as\u00ed en el caso de Mar\u00eda. Ella se regocija en \u00e9l; \u201cSanto es su nombre\u201d. Incorpora ese brillante atributo a su c\u00e1ntico. \u00a1Santo Se\u00f1or!, cuando olvido a mi Salvador, el pensamiento de Tu pureza me hace estremecerme; cuando estoy donde estuvo Mois\u00e9s en el santo monte de Tu ley, estoy espantado y temblando. Para m\u00ed, consciente de mi culpa, ning\u00fan trueno podr\u00eda ser m\u00e1s terrible que el himno del seraf\u00edn: \u201c\u00a1Santo, Santo, Santo, Se\u00f1or Dios de los ej\u00e9rcitos!\u201d \u00bfQu\u00e9 es Tu santidad sino un fuego consumidor que tiene que destruirme completamente, siendo yo un pecador? Si los cielos no son puros delante de Tus ojos, y notas necedad en Tus \u00e1ngeles, \u00bfcu\u00e1nto menos entonces puedes soportar al hombre vano y rebelde, nacido de mujer? \u00bfC\u00f3mo puede ser puro el hombre, y c\u00f3mo pueden mirarle Tus ojos sin consumirle r\u00e1pidamente en tu ira? Pero, oh T\u00fa, el Santo de Israel, cuando mi esp\u00edritu est\u00e1 en el Calvario y puede ver a Tu santidad vindicarse a s\u00ed misma en las heridas del hombre que naci\u00f3 en Bel\u00e9n, entonces mi esp\u00edritu se regocija en esa gloriosa santidad que una vez fue su terror. \u00bfSe inclin\u00f3 hasta el hombre el tres veces santo Dios y asumi\u00f3 la carne del hombre? \u00a1Entonces, en verdad, hay esperanza! \u00bfSoport\u00f3 un santo Dios la sentencia que Su propia ley pronunci\u00f3 contra el hombre? \u00bfExtiende ese santo Dios encarnado Sus heridas e intercede por m\u00ed? Entonces, alma m\u00eda, la santidad de Dios ha de ser una consolaci\u00f3n para ti. Extraer\u00e9 aguas vivas de este pozo sagrado, y agregar\u00e9 a todas mis notas de j\u00fabilo esta otra: \u201cSanto es su nombre\u201d. \u00c9l ha jurado por Su santidad, y no mentir\u00e1, guardar\u00e1 Su pacto con Su ungido y con Su simiente para siempre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando como sobre alas de \u00e1ngeles nos remontamos al cielo en santa alabanza, la perspectiva se abre debajo de nosotros; de igual manera, cuando Mar\u00eda se cierne con el ala po\u00e9tica, mira a lo largo de los pasadizos del pasado, y contempla los poderosos actos de Jehov\u00e1 en edades transcurridas hace ya mucho tiempo. Observen c\u00f3mo la melod\u00eda adquiere majestad; se trata m\u00e1s bien del vuelo sostenido de Ezequiel, el de alas de \u00e1guila, que del aleteo de la t\u00edmida paloma de Nazaret. Ella canta: \u201cY su misericordia es de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n a los que le temen\u201d. Mira m\u00e1s all\u00e1 de la cautividad, a los d\u00edas de los reyes, a Salom\u00f3n, a David, a trav\u00e9s de los jueces y hasta llegar al desierto, y a trav\u00e9s del Mar Rojo a Jacob, a Abraham, y sigue su recorrido hasta que, deteni\u00e9ndose en la puerta de Ed\u00e9n, oye el sonido de la promesa: \u201cLa simiente de la mujer herir\u00e1 la cabeza de la serpiente\u201d. Cu\u00e1n magnificentemente resume el libro de las guerras del Se\u00f1or, y repasa los triunfos de Jehov\u00e1: \u201cHizo proezas con su brazo; esparci\u00f3 a los soberbios en el pensamiento de sus corazones\u201d. Cu\u00e1n deleitablemente la misericordia es entremezclada con el juicio en el siguiente canto de su salmo: \u201cQuit\u00f3 de los tronos a los poderosos, y exalt\u00f3 a los humildes. A los hambrientos colm\u00f3 de bienes, y a los ricos envi\u00f3 vac\u00edos\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos y hermanas m\u00edos, cantemos tambi\u00e9n nosotros del pasado, glorioso en fidelidad, temible en juicio, fecundo en portentos. Nuestras propias vidas nos proporcionar\u00e1n un himno de adoraci\u00f3n. Hablemos de las cosas que hemos experimentado tocantes al Rey. Est\u00e1bamos hambrientos y \u00c9l nos llen\u00f3 de cosas buenas; se encorv\u00f3 sobre el muladar con el mendigo, y nos ha entronizado entre los pr\u00edncipes; hemos sido sacudidos por la tempestad, pero con el Eterno Piloto al tim\u00f3n, no hemos tenido miedo de naufragar; hemos sido echados dentro de un horno de fuego ardiendo, pero la presencia del Hijo del Hombre apacigu\u00f3 la violencia de las llamas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Proclamen, oh, ustedes, hijas de la m\u00fasica, la larga historia de la misericordia del Se\u00f1or para con Su pueblo en las generaciones tiempo ha idas. Las muchas aguas no pudieron apagar Su amor, ni ahogarlo los r\u00edos; la persecuci\u00f3n, el hambre, la desnudez, los peligros, la espada, nada de esto ha separado a los santos del amor de Dios, que es en Cristo nuestro Se\u00f1or. Los santos, bajo el ala del Alt\u00edsimo, han estado siempre seguros. Cuando han sido m\u00e1s asediados por el enemigo, han morado en perfecta paz: \u201cDios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones\u201d. Atravesando a veces la ola color rojo sangre, el barco de la Iglesia no se ha desviado nunca de su predestinado sendero de progreso. Cada tempestad la ha favorecido; el hurac\u00e1n que buscaba su ruina se ha visto obligado a llevarla adelante m\u00e1s r\u00e1pidamente. Su bandera ha desafiado estos mil ochocientos a\u00f1os la batalla y la agitaci\u00f3n, y no teme para nada lo que pudiera sobrevenir todav\u00eda. Pero, \u00a1he aqu\u00ed!, se aproxima al puerto; est\u00e1 amaneciendo el d\u00eda cuando le dir\u00e1 adi\u00f3s a las tormentas; las olas se han calmado debajo de ella; el reposo largamente prometido est\u00e1 a la mano; su Jes\u00fas mismo se encuentra con ella, caminando sobre las aguas; entrar\u00e1 en su puerto eterno y todos los que van a bordo cantar\u00e1n de gozo con su Capit\u00e1n, y triunfar\u00e1n y cantar\u00e1n victoria por medio de Aquel que la ha amado y ha sido su libertador.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando Mar\u00eda afin\u00f3 as\u00ed su coraz\u00f3n para glorificar en ella a Dios por Sus maravillas del pasado, enfatiz\u00f3 particularmente la nota de la <i>elecci\u00f3n<\/i>. La nota m\u00e1s alta de la escala de mi alabanza es alcanzada cuando mi alma canta: \u201cYo le amo a \u00c9l, porque \u00c9l me am\u00f3 primero\u201d. Kent lo expresa muy bien de esta manera:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cUn monumento a la gracia,<br \/>Es un pecador salvado por la sangre;<br \/>Yo rastreo los raudales del amor<br \/>Hasta su fuente: Dios;<br \/>Y en Su poderoso pecho veo,<br \/>Eternos pensamientos de amor por m\u00ed\u201d.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Dif\u00edcilmente podr\u00edamos volar m\u00e1s alto que la fuente del amor en el monte de Dios. Mar\u00eda sostiene la doctrina de la elecci\u00f3n en su c\u00e1ntico: \u201cQuit\u00f3 de los tronos a los poderosos, y exalt\u00f3 a los humildes. A los hambrientos colm\u00f3 de bienes, y a los ricos envi\u00f3 vac\u00edos\u201d. All\u00ed vemos a la gracia que distingue, a la consideraci\u00f3n que discrimina; all\u00ed, a algunos se les permite que perezcan; all\u00ed est\u00e1n otros, los menos merecedores y los m\u00e1s oscuros, que son hechos objetos especiales del afecto divino.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No tengas miedo de hacer hincapi\u00e9 en esta excelsa doctrina, amado hermano en el Se\u00f1or. Perm\u00edteme asegurarte que cuando tu mente est\u00e9 m\u00e1s triste y deca\u00edda, descubrir\u00e1s que esto es una botella que contiene el m\u00e1s exquisito cordial. Aquellos que dudan de estas doctrinas o que las arrojan a la fr\u00eda sombra, se pierden de los m\u00e1s ricos racimos de Escol; se pierden de los vinos refinados y de los gruesos tu\u00e9tanos; pero ustedes que, en raz\u00f3n de los a\u00f1os, han tenido sus sentidos ejercitados para discernir entre el bien y el mal, ustedes saben que no hay miel como \u00e9sta, no hay una dulzura comparable a ella. La miel en el bosque de Jonat\u00e1n -cuando era tocada- iluminaba los ojos para ver, pero esta es miel que iluminar\u00e1 tu coraz\u00f3n para amar y aprender los misterios del reino de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Coman, entonces, y no tengan miedo del empalagamiento; alim\u00e9ntense de esta selecta exquisitez, y no tengan miedo de cansarse de ella, pues entre m\u00e1s sepan, m\u00e1s querr\u00e1n saber; entre m\u00e1s llena est\u00e9 su alma, m\u00e1s desear\u00e1n que su mente sea expandida, para poder comprender m\u00e1s el amor de Dios que es eterno, imperecedero, y discriminador.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero har\u00e9 un comentario m\u00e1s sobre este punto. Ustedes ven que ella no termin\u00f3 su c\u00e1ntico hasta no haber llegado al pacto. Cuando te remontas hasta un punto tan alto como la elecci\u00f3n, dem\u00f3rate en su monte hermano, que es el pacto de gracia. En el \u00faltimo verso de su c\u00e1ntico, ella canta: \u201cDe la cual habl\u00f3 a nuestros padres, para con Abraham y su descendencia para siempre\u201d. Para ella, ese era el pacto; para nosotros, que tenemos una luz m\u00e1s clara, el antiguo pacto hecho en la c\u00e1mara del consejo de la eternidad, es el tema del mayor deleite. El pacto con Abraham fue en su mejor sentido s\u00f3lo una copia menor de ese pacto de gracia hecho con Jes\u00fas, el Padre eterno de los fieles, antes que los cielos azules fueran extendidos. Los compromisos del pacto son una suaves almohadas para una cabeza adolorida; los compromisos del pacto con la fianza, Cristo Jes\u00fas, son los mejores sustentos de un esp\u00edritu tr\u00e9mulo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cSu juramento, Su pacto, Su sangre,<br \/>Me sostienen en la fiera inundaci\u00f3n;<br \/>Cuando todo sost\u00e9n terrenal se derrumba,<br \/>Sigue siendo mi fortaleza y mi sost\u00e9n\u201d.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si Cristo en efecto jur\u00f3 llevarme a la gloria, y si el Padre jur\u00f3 entregarme al Hijo para formar parte de la infinita recompensa por la aflicci\u00f3n de Su alma, entonces, alma m\u00eda, mientras Dios mismo no sea infiel, mientras Cristo no cese de ser la verdad, mientras el consejo eterno de Dios no se vuelva una mentira y el rojo pergamino de Su elecci\u00f3n no sea consumido por el fuego, t\u00fa est\u00e1s seguro. Descansa, entonces, en perfecta paz, venga lo que venga; descuelga tu arpa de los sauces y que tus dedos no cesen de tocarla siguiendo los acordes de la m\u00e1s rica armon\u00eda. Oh, que recibamos gracia de principio a fin para unirnos a Mar\u00eda en su c\u00e1ntico.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II. <\/b>En segundo lugar, ELLA CANTA DULCEMENTE. Ella alaba a Dios <i>con todo su coraz\u00f3n<\/i>. Observen c\u00f3mo se sumerge hasta el centro del tema. No hay un prefacio, sino \u201cEngrandece mi alma al Se\u00f1or; y mi esp\u00edritu se regocija en Dios mi Salvador\u201d. Cuando algunas personas cantan, da la impresi\u00f3n de que tienen miedo de ser escuchadas. Nuestro poeta declara:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cCon todos mis poderes de coraz\u00f3n y de lengua<br \/>Alabar\u00e9 a mi Hacedor en mi canto;<br \/>Los \u00e1ngeles oir\u00e1n las notas que elevo,<br \/>Aprobar\u00e1n el canto, y se unir\u00e1n en la alabanza\u201d.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Me temo que los \u00e1ngeles frecuentemente no escuchan esos pobres susurros, d\u00e9biles y desfallecientes, que a menudo brotan de nuestros labios simplemente por la fuerza de la costumbre. Mar\u00eda es todo coraz\u00f3n; evidentemente su alma est\u00e1 ardiendo; mientras ella medita, el fuego arde; luego expresa su emoci\u00f3n con palabras. Nosotros tambi\u00e9n hemos de recoger nuestros pensamientos dispersos, y hemos de despertar a nuestros poderes somnolientos para alabar al amor redentor. Ella usa una noble palabra: \u201cEngrandece mi alma al Se\u00f1or\u201d. Yo supongo que esto significa: \u201cMi alma se esfuerza por engrandecer a Dios por medio de la alabanza\u201d. \u00c9l es tan grande como pudiera serlo en Su ser; mi bondad no puede magnificarle, pero mi alma quisiera engrandecer a Dios en los pensamientos de los dem\u00e1s, y engrandecerlo en mi propio coraz\u00f3n. Yo quisiera darle al cortejo de Su gloria un mayor alcance; yo quisiera reflejar la luz que \u00c9l me ha dado; quisiera convertir en amigos a Sus enemigos; yo quisiera volver los pensamientos \u00e1speros acerca de Dios en pensamientos de amor. \u201c<i>Engrandece<\/i> mi alma al Se\u00f1or\u201d. El viejo Trapp dice: \u201cmi alma quisiera crear un mayor espacio para \u00c9l\u201d. Es como si Mar\u00eda quisiera absorber m\u00e1s de Dios, como Rutherford, cuando dice: \u201c\u00a1Oh, que mi coraz\u00f3n fuera tan grande como el cielo, para que yo pudiera contener a Cristo en \u00e9l!\u201d; y luego, se pone un alto a s\u00ed mismo: \u201cPero los cielos y la tierra no pueden contenerle. Oh, que tuviera un coraz\u00f3n tan grande como siete cielos, para poder contener a todo Cristo dentro de \u00e9l\u201d. En verdad, este es un deseo m\u00e1s grande del que podr\u00edamos esperar jam\u00e1s que fuese cumplido; sin embargo, nuestros labios cantar\u00e1n todav\u00eda: \u201cEngrandece mi alma al Se\u00f1or\u201d. \u00a1Oh, si pudiera coronarle; si pudiera propulsarle m\u00e1s arriba! Si el hecho de que fuera quemado en la hoguera pudiera a\u00f1adir tan s\u00f3lo una chispa m\u00e1s de luz para Su gloria, yo ser\u00eda feliz por sufrirlo. Si el hecho de que yo fuese aplastado pudiera levantar una pulgada a Jes\u00fas, \u00a1feliz ser\u00eda la destrucci\u00f3n que a\u00f1adiera a Su gloria! Tal es el esp\u00edritu de entrega del c\u00e1ntico de Mar\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, su alabanza es muy <i>gozosa<\/i>: \u201cMi esp\u00edritu <i>se regocija <\/i>en Dios mi Salvador\u201d. La palabra en el griego es muy notable. Yo creo que es la misma palabra que es usada en el pasaje: \u201cGozaos en aquel d\u00eda, y alegraos\u201d. Sol\u00edamos tener una antigua palabra en ingl\u00e9s que describ\u00eda a un cierto baile de celebraci\u00f3n, \u201ca galliard\u201d, \u201cuna gallarda\u201d. Era un baile en el que se daban brincos; los antiguos comentaristas lo llaman un <i>levalto<\/i>. Mar\u00eda, en efecto, declara: \u201cMi esp\u00edritu habr\u00e1 de danzar como David delante del arca, dar\u00e1 saltos, brincar\u00e1, retozar\u00e1 y se regocijar\u00e1 en Dios mi Salvador\u201d. Cuando nosotros alabamos a Dios, no deber\u00eda ser con notas dolorosas o l\u00fagubres. Algunos de mis hermanos alaban siempre a Dios con la nota m\u00e1s baja, o en el profundo, profundo bajo; no pueden sentirse santos mientras no est\u00e9n melanc\u00f3licos. \u00bfPor qu\u00e9 algunos hombres no pueden adorar a Dios excepto con una cara larga? Los conozco por su simple manera de caminar cuando vienen a la adoraci\u00f3n; \u00a1qu\u00e9 paso tan terrible es el suyo! No entienden el Salmo de David:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cA sus atrios, con gozos desconocidos,<br \/>Las sagradas tribus acuden\u201d.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No, estos individuos suben a la casa de su Padre como si se dirigiesen a la c\u00e1rcel, y adoran a Dios los domingos como si fuese el d\u00eda m\u00e1s l\u00fagubre de la semana. Se dice de un cierto habitante de las zonas altas de Escocia -cuando los habitantes de esa regi\u00f3n eran muy piadosos- que una vez fue a Edimburgo, y cuando regres\u00f3 de su viaje coment\u00f3 que hab\u00eda visto un terrible espect\u00e1culo el d\u00eda domingo, pues hab\u00eda visto a ciertas personas en Edimburgo que iban a la iglesia con rostros felices. \u00c9l consideraba que era perverso verse feliz los domingos. Ese mismo concepto existe en las mentes de ciertas buenas personas de por aqu\u00ed; se imaginan que cuando los santos se re\u00fanen deben sentarse, y experimentar una peque\u00f1a y c\u00f3moda desdicha y s\u00f3lo un poco de deleite. En verdad, gemir y languidecer no es el camino se\u00f1alado para adorar a Dios. Debemos tomar a Mar\u00eda como una norma. Yo la recomiendo todo el a\u00f1o como un ejemplo para los que est\u00e1n turbados y tienen un coraz\u00f3n desfalleciente. \u201cMi esp\u00edritu se regocija en Dios mi Salvador\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cesen de regocijarse en las cosas sensuales, y no tengan ninguna comuni\u00f3n con los placeres pecaminosos, pues todo ese regocijo es maligno, pero no pueden regocijarse demasiado en el Se\u00f1or. Yo creo que el problema con nuestra adoraci\u00f3n p\u00fablica es que somos demasiado sobrios, demasiado fr\u00edos, demasiado formales. Yo no admiro precisamente los exabruptos de nuestros amigos metodistas primitivos cuando se desenfrenan, pero no pondr\u00eda ninguna objeci\u00f3n a o\u00edr un \u201c\u00a1aleluya!\u201d dicho de todo coraz\u00f3n de vez en cuando. Una entusiasta explosi\u00f3n de exultaci\u00f3n podr\u00eda calentar nuestros corazones; el grito de \u201c\u00a1Gloria!\u201d podr\u00eda encender nuestros esp\u00edritus.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esto s\u00e9, que no me siento nunca m\u00e1s listo para la verdadera adoraci\u00f3n que cuando estoy predicando en Gales, cuando a lo largo de todo el serm\u00f3n el predicador es auxiliado m\u00e1s que interrumpido por gritos de: \u201c\u00a1Gloria a Dios!\u201d y \u201c\u00a1Bendito sea Su nombre!\u201d Vamos, en ese momento la sangre comienza a arder y el alma de uno es sacudida, y esta es la verdadera manera de servir a Dios con gozo. \u201cRegocijaos en el Se\u00f1or siempre. Otra vez digo: \u00a1Regocijaos!\u201d \u201cMi esp\u00edritu se regocija en Dios mi Salvador\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En tercer lugar, ella canta dulcemente porque canta <i>confiadamente<\/i>. No se detiene a preguntarse: \u201c\u00bfTengo alg\u00fan derecho de cantar?\u201d, sino m\u00e1s bien dice: \u201cEngrandece mi alma al Se\u00f1or; y mi esp\u00edritu se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha mirado la bajeza de su sierva\u201d. \u201cSi\u201d, es un triste enemigo de toda felicidad cristiana; \u201cpero\u201d, \u201cpor ventura\u201d, \u201cduda\u201d, \u201cconjeturar\u201d, \u201csospechar\u201d, estos constituyen una raza de salteadores de caminos que acechan a los pobres peregrinos t\u00edmidos y les roban el dinero de sus gastos. Las arpas pronto se desentonan y cuando sopla el viento desde el reducto de la duda, las cuerdas se rompen al por mayor. Si los \u00e1ngeles del cielo pudieran albergar alguna duda, eso convertir\u00eda el cielo en un infierno. \u201cSi eres Hijo de Dios\u201d fue el arma cobarde blandida por el antiguo enemigo en contra de nuestro Se\u00f1or en el desierto. Nuestro gran enemigo conoce bien cu\u00e1l arma es la m\u00e1s peligrosa.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cristiano, ponte el escudo de la fe siempre que veas la daga envenenada a punto de ser usada contra ti. Me temo que algunos de ustedes alientan sus dudas y temores. Bien podr\u00edan incubar j\u00f3venes v\u00edboras y criar a un basilisco. Piensan que es una se\u00f1al de gracia tener dudas, aunque m\u00e1s bien es una se\u00f1al de debilidad. Si dudan de la promesa de Dios, eso no demuestra que no posean nada de gracia, pero demuestra, en verdad, que necesitan m\u00e1s gracia, pues si tuviesen m\u00e1s gracia, recibir\u00edan la Palabra de Dios tal como \u00c9l la da, y se dir\u00eda de ustedes como se dijo de Abraham, que \u201ctampoco dud\u00f3, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleci\u00f3 en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era tambi\u00e9n poderoso para hacer todo lo que hab\u00eda prometido\u201d. Que Dios les ayude a deshacerse de sus dudas. \u00a1Oh, esas son cosas diab\u00f3licas! \u00bfEs esta una palabra muy dura? Me encantar\u00eda encontrar una m\u00e1s dura. Son criminales, son rebeldes que buscan robarle a Cristo Su gloria; son traidoras que arrojan cieno sobre el escudo de armas de mi Se\u00f1or. \u00a1Oh, son viles traidoras; cu\u00e9lguenlas de la horca que debe ser tan alta como la de Am\u00e1n; arr\u00f3jenlas a la tierra, y dejen que se pudran como carro\u00f1a, o enti\u00e9rrenlas con el entierro de un asno! Las dudas son aborrecidas por Dios y tambi\u00e9n han de ser aborrecidas por los hombres. Son crueles enemigas de sus almas, lesionan la utilidad suya y los despojan en todos los sentidos. \u00a1Elim\u00ednenlas con la espada del Se\u00f1or y de Gede\u00f3n! Por fe en la promesa busquen echar fuera a estos cananeos y posean la tierra. Oh, ustedes, hombres de Dios, hablen con confianza, y canten con sagrado j\u00fabilo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay algo m\u00e1s que confianza en su c\u00e1ntico. Ella canta con gran <i>familiaridad<\/i>, \u201cEngrandece mi alma al Se\u00f1or; y mi esp\u00edritu se regocija en Dios mi Salvador\u2026 Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre\u201d. Este es el c\u00e1ntico de alguien que se aproxima muy cerca de su Dios en amorosa intimidad. Yo siempre tengo una idea cuando escucho la lectura de la liturgia: que es la adoraci\u00f3n de un esclavo. Las palabras y las frases no son un problema para m\u00ed. Tal vez, de todas las composiciones humanas, el servicio lit\u00fargico de la Iglesia de Inglaterra sea, con algunas excepciones, el m\u00e1s noble, pero s\u00f3lo es bueno para esclavos o, suponiendo lo mejor, para s\u00fabditos. A lo largo de todo el servicio, uno siente que hay un cerco que rodea la monta\u00f1a, tal como en el Sina\u00ed. Su \u2018letan\u00eda\u2019 es el lamento de un pecador, y no el feliz triunfo de un santo. El servicio engendra una esclavitud, y no contiene nada del esp\u00edritu confiado de la adopci\u00f3n. Contempla al Salvador desde muy lejos, como alguien que ha de ser temido m\u00e1s bien que amado, y que ha de ser considerado temible en lugar de deleitarse en \u00c9l. No tengo duda de que se adecua a aquellos cuya experiencia los conduce a poner los diez mandamientos cerca de la mesa de la comuni\u00f3n, pues evidencian por esto que sus tratos con Dios son todav\u00eda sobre los t\u00e9rminos de siervos y no de hijos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En lo que a m\u00ed respecta, yo necesito una forma de adoraci\u00f3n en la que pueda acercarme a mi Dios, y aproximarme incluso a Sus pies, exponiendo mi caso delante de \u00c9l, y ordenando mi causa con argumentos, hablando con \u00c9l como un amigo habla con su amigo, o un hijo habla con su padre; de otra manera, la adoraci\u00f3n vale muy poco para m\u00ed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestros amigos de la Iglesia Episcopal, cuando vienen aqu\u00ed, son naturalmente impactados por nuestro servicio vi\u00e9ndolo como irreverente porque es mucho m\u00e1s familiar y atrevido que el suyo. Hemos de guardarnos cuidadosamente de tener que merecer realmente esa cr\u00edtica, y entonces no deber\u00edamos temerla, pues un alma renovada desea vivamente precisamente ese trato que el formalista llama irreverente. Hablar con Dios como mi Padre, tratar con \u00c9l como con Uno cuyas promesas son verdaderas para m\u00ed, y a quien yo, un pecador lavado en la sangre y vestido con la justicia perfecta de Cristo, puedo venir con valor, sin tener que quedarme lejos. Yo digo que esto es algo que el adorador de los atrios exteriores no puede entender.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay algunos de nuestros himnos que hablan de Cristo con tal familiaridad que el cr\u00edtico impasible dice: \u201cA m\u00ed no me gustan tales expresiones. Yo no podr\u00eda cantarlas\u201d. Estoy plenamente de acuerdo contigo, se\u00f1or cr\u00edtico, ya que el lenguaje no te vendr\u00eda bien a ti, puesto que eres un <i>extra\u00f1o<\/i>; pero un <i>hijo<\/i> puede decir mil cosas que un siervo no debe decir. Recuerdo que un ministro alter\u00f3 uno de nuestros himnos que dice:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cQue reh\u00fasen cantar<br \/>Quienes no conocieron nunca a nuestro Dios;<br \/>Pero los favoritos del Rey celestial<br \/>Pueden expresar libremente sus gozos\u201d.<br \/><\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00c9l lo cambi\u00f3 de esta manera:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cPero los s\u00fabditos del Rey celestial\u201d.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">S\u00ed; y cuando lo expres\u00f3, yo pens\u00e9: \u201ceso es correcto; t\u00fa est\u00e1s cantando lo que sientes; t\u00fa no sabes nada de la gracia que discrimina ni de las manifestaciones especiales, y, por tanto, te apegas a tu nivel innato, que es: \u2018<i>s\u00fabditos<\/i> del rey celestial\u2019\u201d. Pero, oh, mi coraz\u00f3n necesita una adoraci\u00f3n que pueda sentir y expresar el sentimiento de que soy un favorito del rey celestial, y por tanto, que pueda cantar de Su amor especial, de Su favor manifiesto, de Sus dulces relaciones y de Su misteriosa uni\u00f3n con mi alma. Nunca estar\u00e1s bien mientras no te hagas la pregunta: \u201cSe\u00f1or, \u00bfc\u00f3mo es que te manifiestas a nosotros, y no al mundo?\u201d Hay un secreto que nos es revelado, y que no es revelado al mundo exterior; un entendimiento que las ovejas reciben pero que no reciben las cabras. Yo apelo a cualquiera de ustedes que durante la semana ocupan una posici\u00f3n oficial: un juez, por ejemplo. T\u00fa tienes un asiento en el tribunal y no est\u00e1s revestido de una insignificante dignidad cuando est\u00e1s all\u00ed. Cuando llegas a casa, hay un peque\u00f1ito que tiene muy poco miedo de tu investidura de juez, aunque tiene mucho amor por tu persona, y que se sube a tus rodillas, te besa en la mejilla y te dice mil cosas que son adecuadas y correctas porque salen de <i>\u00e9l<\/i>, pero que no tolerar\u00edas en la corte si provinieran de cualquier otro ser viviente. Esta par\u00e1bola no necesita interpretaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando leo algunas de las oraciones de Mart\u00edn Lutero, me escandalizo, pero argumento conmigo mismo as\u00ed: \u201cEs cierto que no puedo hablar con Dios de la misma manera que Mart\u00edn pero, tal vez, Mart\u00edn Lutero sinti\u00f3 y comprendi\u00f3 su adopci\u00f3n m\u00e1s de lo que yo lo hago, y por tanto, no era menos humilde porque fuera m\u00e1s arrojado. Pudiera ser que us\u00f3 expresiones que estar\u00edan fuera de lugar en la boca de cualquier hombre que no hubiera conocido al Se\u00f1or como \u00e9l lo hizo\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, amigo m\u00edo, canta en este d\u00eda de nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas como de alguien cercano a nosotros. Ac\u00e9rcate a Cristo, lee Sus heridas, mete tu mano en Su costado y mete tu dedo en la se\u00f1al de los clavos, y luego tu canto adquirir\u00e1 una sagrada dulzura y una melod\u00eda que no se puede lograr en ninguna otra parte.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Debo concluir observando que aunque su c\u00e1ntico era todo esto, sin embargo, <i>cu\u00e1n humilde fue<\/i>, en verdad, y cu\u00e1n lleno de gratitud. Los papistas la llaman: \u201cMadre de Dios\u201d, pero ella no susurra nunca tal cosa en su c\u00e1ntico. No, ella dice m\u00e1s bien: \u201cDios <i>mi Salvador<\/i>\u201d; justo las mismas palabras que el pecador que les habla podr\u00eda usar, y tales expresiones como las que ustedes, pecadores, que est\u00e1n oy\u00e9ndome, podr\u00edan usar tambi\u00e9n. Ella necesita un Salvador; siente que lo necesita y su alma se regocija porque hay un Salvador para ella. Ella no habla como si pudiera recomendarse ante \u00c9l, sino que espera ser acepta en el amado. Procuremos, entonces, que nuestra familiaridad est\u00e9 mezclada siempre con la postraci\u00f3n m\u00e1s humilde de esp\u00edritu, cuando recordamos que \u00c9l es Dios sobre todo, bendito para siempre, y nosotros no somos nada sino polvo y cenizas. \u00c9l llena todas las cosas, y nosotros somos menos que nada y vanidad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III. <\/b>Lo \u00faltimo deb\u00eda ser la pregunta: \u00bfHA DE CANTAR SOLA? S\u00ed, debe hacerlo, si la \u00fanica m\u00fasica que podemos traer es la de los deleites carnales y de los placeres mundanos. Habr\u00e1 mucha m\u00fasica ma\u00f1ana que no encajar\u00eda con la suya. Habr\u00e1 mucho j\u00fabilo ma\u00f1ana, y mucha risa, pero me temo que la mayor parte de eso no ir\u00eda acorde con el c\u00e1ntico de Mar\u00eda. No ser\u00e1 \u201cEngrandece mi alma al Se\u00f1or; y mi esp\u00edritu se regocija en Dios mi Salvador\u201d. No querr\u00edamos impedir el retozo de los esp\u00edritus animales en los j\u00f3venes ni en los viejos; no moderar\u00edamos en lo m\u00e1s m\u00ednimo su goce de las misericordias de Dios, en tanto que no quebranten su mandamiento por causa del desenfreno, o la borrachera o el exceso; pero, aun as\u00ed, cuando han practicado la mayor parte de este ejercicio corporal, de poco aprovecha, pues es s\u00f3lo el disfrute de la hora pasajera y no la felicidad del esp\u00edritu que es permanente; y, por tanto Mar\u00eda debe cantar sola en lo que a ustedes concierne. El gozo de la mesa es demasiado bajo para Mar\u00eda; el gozo de la fiesta y de la familia es rastrero comparado con el suyo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, \u00bfha de cantar sola? Ciertamente no, si en este d\u00eda cualquiera de nosotros, por la simple confianza en Jes\u00fas, pudiera recibir a Cristo para ser suyo. \u00bfTe conduce el Esp\u00edritu de Dios a decir en este d\u00eda: \u201cConf\u00edo mi alma a Jes\u00fas\u201d?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Mi querido amigo, entonces t\u00fa has concebido a Cristo; en el mejor sentido y en el sentido m\u00edstico de esa palabra, Cristo Jes\u00fas es concebido en tu alma. \u00bfLo comprendes como el que carg\u00f3 con el pecado y quit\u00f3 la transgresi\u00f3n? \u00bfPuedes verle sangrando como el Sustituto de los hombres? \u00bfLo aceptas como tal? \u00bfPone tu fe toda su dependencia en lo que \u00c9l hizo, en lo que es y en lo que hace? Entonces Cristo es concebido en ti, y puedes proseguir tu camino con todo ese j\u00fabilo que conoci\u00f3 Mar\u00eda -y yo estaba casi listo a decir con algo m\u00e1s- pues la concepci\u00f3n natural del santo cuerpo del Salvador fue, como tema de congratulaci\u00f3n, s\u00f3lo la d\u00e9cima parte si se le compara con la concepci\u00f3n espiritual del santo Jes\u00fas dentro de tu coraz\u00f3n, cuando \u00c9l sea en ti la esperanza de gloria.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Mi querido amigo, si Cristo es tuyo, no hay c\u00e1ntico en la tierra tan sublime y tan santo para ser cantado; es m\u00e1s, no hay ning\u00fan c\u00e1ntico conmovedor procedente de los labios de los \u00e1ngeles, ni ninguna nota conmovedora de la lengua del arc\u00e1ngel, a los que t\u00fa no pudieras unirte. Incluso en este d\u00eda, lo m\u00e1s santo, lo m\u00e1s feliz, lo m\u00e1s glorioso de las palabras, de los pensamientos y de las emociones, te pertenecen. \u00a1\u00dasalos! Que Dios te ayude a gozar de todo eso, y Suya sea la alabanza y tuyo sea el consuelo para siempre. Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEntonces Mar\u00eda dijo: Engrandece mi alma al Se\u00f1or; y mi esp\u00edritu se regocija en Dios mi Salvador\u201d. Lucas 1: 46, 47. Mar\u00eda andaba de visita cuando expres\u00f3 su dicha en el lenguaje de este noble c\u00e1ntico. Ser\u00eda bueno que todas nuestras relaciones sociales fueran tan \u00fatiles para nuestros corazones, como esta visita lo fue para &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cantico-de-mariapor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl C\u00e1ntico de Mar\u00eda<br \/>\nPor Charles H. 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