{"id":22287,"date":"2016-04-04T15:43:33","date_gmt":"2016-04-04T20:43:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/yo-se-que-mi-redentor-vivepor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:43:33","modified_gmt":"2016-04-04T20:43:33","slug":"yo-se-que-mi-redentor-vivepor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/yo-se-que-mi-redentor-vivepor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"Yo s\u00e9 que mi Redentor vive\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u201cYo s\u00e9 que mi Redentor vive, y al fin se levantar\u00e1 sobre el polvo; y despu\u00e9s de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios; al cual ver\u00e9 por m\u00ed mismo, y mis ojos lo ver\u00e1n, y no otro, aunque mi coraz\u00f3n desfallece dentro de m\u00ed.\u201d Job 19: 25-27.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">La mano de Dios se ha recargado pesadamente sobre nosotros en esta semana. Un anciano di\u00e1cono, que fue miembro de esta iglesia por m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os, ha sido quitado de en medio de nosotros; y una hermana, la amada esposa de otro de nuestros l\u00edderes, y miembro por casi un mismo n\u00famero de a\u00f1os, se ha quedado dormida. No ocurre con frecuencia que una iglesia sea llamada a lamentar la partida de dos miembros tan venerables; no hemos de prestar o\u00eddos sordos a esta doble admonici\u00f3n para que nos preparemos para venir al encuentro de nuestro Dios. Que ambos fueran preservados durante tanto tiempo, y fueran sostenidos tan misericordiosamente por tantos a\u00f1os, no s\u00f3lo era una raz\u00f3n de gratitud para ellos, sino tambi\u00e9n para nosotros. Sin embargo, yo soy tan renuente a la predicaci\u00f3n de los llamados <i>sermones f\u00fanebres<\/i>, que me abstengo para que no parezca que encomio a la criatura cuando mi \u00fanico prop\u00f3sito debe ser magnificar la gracia de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestro texto merece nuestra profunda atenci\u00f3n; dif\u00edcilmente se habr\u00eda escrito el pr\u00f3logo de estas palabras de Job, si el asunto no hubiera sido de suma importancia a juicio del patriarca que las expres\u00f3. Escuchen el inusitado deseo de Job: \u201c\u00a1Qui\u00e9n diese que mis palabras fuesen escritas! \u00a1Qui\u00e9n diese que se escribiesen en un libro; que con cincel de hierro y con plomo fuesen esculpidas en piedra para siempre!\u201d Tal vez apenas estaba consciente del pleno significado de las palabras que dec\u00eda, pero su alma santa estaba impresionada con un sentido de alguna densa revelaci\u00f3n oculta detr\u00e1s de sus palabras; por tanto, deseaba que fueran registradas en un libro. Job ha visto cumplido su deseo: el Libro de los libros preserva las palabras de Job. Quer\u00eda verlas esculpidas sobre roca, cortadas profundamente con una pluma de hierro e incrustadas con plomo; o bien, quer\u00eda que fueran cinceladas sobre una l\u00e1mina de metal, de acuerdo con la costumbre de los antiguos, para que el tiempo fuera incapaz de carcomer la inscripci\u00f3n. Job no vio cumplido su deseo en ese sentido, excepto que sus palabras han quedado registradas en muchos y muchos sepulcros: \u201cYo s\u00e9 que mi Redentor vive\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunos comentaristas opinan que Job, al hablar aqu\u00ed de la roca, se refer\u00eda a su propio sepulcro cavado en la roca, y que deseaba que este fuera su epitafio; anhelaba que fuera esculpido profundamente para que las edades no desgastaran la inscripci\u00f3n; que cuando alguien preguntara: \u201c\u00bfD\u00f3nde duerme Job?\u201d, tan pronto como vieran el sepulcro del patriarca de Uz, concibieran que muri\u00f3 en la esperanza de la resurrecci\u00f3n, confiando en un Redentor vivo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No sabemos si esa frase adornaba los portales de la \u00faltima morada de Job, pero, ciertamente, las palabras no habr\u00edan podido ser escogidas m\u00e1s adecuadamente. \u00bfAcaso el hombre de paciencia, espejo de resistencia, modelo de confianza, no deber\u00eda llevar en memoria suya esta l\u00ednea de oro, que est\u00e1 tan llena de toda la paciencia de la esperanza, y la esperanza de la paciencia, como podr\u00eda estarlo el lenguaje de los mortales? \u00bfQui\u00e9n de nosotros podr\u00eda seleccionar una divisa m\u00e1s gloriosa para su \u00faltimo escudo de armas?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Lamento decir que unos cuantos de aquellos que han escrito sobre este pasaje no pueden ver en \u00e9l a Cristo, o la resurrecci\u00f3n, en absoluto. Albert Barnes, entre otros, expresa su intenso pesar porque no puede encontrar aqu\u00ed la resurrecci\u00f3n, y, por mi parte, siento pesar por \u00e9l. Si hubiese sido el deseo de Job predecir el advenimiento de Cristo y su propia resurrecci\u00f3n, no puedo ver qu\u00e9 mejores palabras podr\u00eda haber usado; y si esas verdades no son ense\u00f1adas aqu\u00ed, entonces el lenguaje debe haber perdido su objetivo original, y debe haber sido empleado para confundir y no para explicar, para ocultar y no para revelar. Yo pregunto: \u00bfqu\u00e9 quiere decir el patriarca, si no es que \u00e9l resucitar\u00e1 cuando el Redentor est\u00e9 en la tierra? Hermanos, ninguna mente simple dejar\u00eda de encontrar aqu\u00ed lo que casi todos los creyentes han descubierto. Me siento seguro al apegarme al sentido antiguo y, esta ma\u00f1ana, no buscaremos ninguna nueva interpretaci\u00f3n, sino que nos adheriremos a la interpretaci\u00f3n com\u00fan, con o sin el consentimiento de nuestros cr\u00edticos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Al discurrir sobre esas l\u00edneas, voy a hablar sobre tres cosas. Primero, <i>descendamos al sepulcro con el patriarca y contemplemos los estragos de la muerte<\/i>. Luego, con Job,<i>miremos hacia lo alto buscando consolaci\u00f3n en el presente.<\/i> Y, en tercer lugar, y todav\u00eda en su admirable compa\u00f1\u00eda,<i>anticipemos los futuros deleites<\/i>.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> Entonces, primero que nada, con el patriarca de Uz, DESCENDAMOS AL SEPULCRO.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El cuerpo acaba de divorciarse del alma. Los amigos que le amaron m\u00e1s tiernamente han dicho: \u201cSepultar\u00e9 mi muerto de delante de m\u00ed\u201d. El cuerpo es cargado en el f\u00e9retro y consignado a la muda tierra; luego es circundado por los terraplenes de la muerte. La muerte tiene una multitud de tropas. Si las langostas y las orugas son el ej\u00e9rcito de Dios, los gusanos son el ej\u00e9rcito de la muerte. Estos hambrientos guerreros comienzan a atacar la ciudad del hombre. Comienzan con las obras exteriores; toman por asalto las fortificaciones externas, y derrumban las paredes. La piel, el muro de la ciudad del hombre, es totalmente quebrantada, y las torres de su gloria son cubiertas de confusi\u00f3n. Cu\u00e1n r\u00e1pidamente estropean toda belleza los crueles invasores. El rostro acumula negrura; el semblante es profanado por la corrupci\u00f3n. Esas mejillas que una vez fueron hermosas, rebosantes de juventud y sonrosadas de salud, se han hundido, como una pared pandeada o una cerca tambaleante; esos ojos, las ventanas de la mente, desde donde el j\u00fabilo y la aflicci\u00f3n atisbaban por turnos, ahora est\u00e1n rellenos del polvo de la muerte; esos labios, las puertas del alma, los accesos de \u2018Almahumana\u2019, son arrancados y sus cerrojos, quebrantados. \u00a1Ay, ventanas de \u00e1gata y puertas de carbunclo!, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n ustedes ahora? \u00a1C\u00f3mo he de lamentar por ti, oh t\u00fa, ciudad cautiva, pues hombres fuertes te han saqueado por completo! Tu cuello, que antes era como una torre de marfil, se ha vuelto como una columna ca\u00edda; tu nariz, tan recientemente comparable a \u201cla torre del L\u00edbano, que mira hacia Damasco\u201d, es como un cuchitril arruinado; y tu cabeza, que descollaba como el Carmelo, se esconde ahora como los terrones del valle. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 ahora la belleza? Los m\u00e1s hermosos no pueden distinguirse de los m\u00e1s deformes. La vasija tan delicadamente elaborada en la rueda del alfarero, es arrojada sobre el muladar junto a los m\u00e1s viles tiestos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ustedes han sido crueles, ustedes, guerreros de la muerte, pues aunque no blanden hachas y no sostienen martillos, han destruido la obra tallada; y aunque no hablan con la lengua, han dicho en sus corazones: \u201cDevor\u00e9mosla; ciertamente este el d\u00eda que esper\u00e1bamos; lo hemos hallado, lo hemos visto.\u201d La piel ha desaparecido. Las tropas han entrado a la ciudad de \u2018Almahumana\u2019. Y ahora prosiguen su obra de devastaci\u00f3n; los despiadados merodeadores caen sobre el propio cuerpo. All\u00ed est\u00e1n esos nobles acueductos, las venas, a trav\u00e9s de las cuales sol\u00edan fluir las corrientes de la vida; ahora, en vez de ser canales de vida, se han bloqueado con la tierra y los desperdicios de la muerte, y ahora habr\u00e1n de ser hechas trizas; ni una sola de sus reliquias ser\u00e1 conservada. Observen los m\u00fasculos y los tendones, como grandes calzadas que penetrando en la metr\u00f3poli, transportan la fuerza y la riqueza del hombre por todos lados; su curioso pavimento ha de ser levantado, y quienes transitan por ellas ser\u00e1n consumidos; cada hueso ser\u00e1 horadado, y cada curioso arco, y cada ligamento nudoso han de ser partidos y destruidos. Hermosos tejidos, gloriosas bodegas, costosos motores, maravillosas m\u00e1quinas, todo, todo ser\u00e1 desmontado, y no quedar\u00e1 piedra sobre piedra. Esos nervios, que como alambres telegr\u00e1ficos conectaban todas las partes de la ciudad, para transportar el pensamiento y el sentimiento y la inteligencia, han sido cortados. No importa cu\u00e1n art\u00edstica pudiera ser la obra, -y, ciertamente, estamos hechos de manera sumamente maravillosa, al punto de que el especialista en anatom\u00eda se queda pasmado y asombrado al ver la destreza que el Dios eterno ha manifestado en la formaci\u00f3n del cuerpo- esos despiadados gusanos hacen trizas todo, hasta que como una ciudad saqueada y despojada que ha sido entregada a d\u00edas de pillaje y de fuego, todo queda reducido a un mont\u00f3n de ruinas: las cenizas a las cenizas, el polvo al polvo. Pero estos invasores no se detienen aqu\u00ed. Job dice que a continuaci\u00f3n sus ri\u00f1ones se consumen. Solemos hablar del coraz\u00f3n como la grandiosa ciudadela de la vida, la custodia y la torre del homenaje donde el capit\u00e1n de la guardia se sostiene firme hasta el final.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los hebreos no consideran al coraz\u00f3n, sino a las v\u00edsceras inferiores, los ri\u00f1ones, como el asiento de las pasiones y del poder mental. Los gusanos no los perdonan; ellos entran en los lugares secretos del tabern\u00e1culo de la vida, y arrancan de la torre el estandarte. Habiendo muerto, el coraz\u00f3n no puede seguir preserv\u00e1ndose, y cae como el resto del cuerpo: cae presa de los gusanos. \u00a1No queda nada, no queda absolutamente nada! La piel, el cuerpo, las partes vitales, todo, todo se ha acabado. No queda nada. En unos cuantos a\u00f1os, se podr\u00eda levantar el c\u00e9sped y decir: \u201cAqu\u00ed durmi\u00f3 fulano de tal, y \u00bfd\u00f3nde se encuentra ahora?\u201d, y podr\u00edan registrar, rastrear y cavar, pero no encontrar\u00edan ning\u00fan vestigio. La Madre Tierra ha devorado a sus propios v\u00e1stagos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos amigos, \u00bfpor qu\u00e9 querr\u00edamos que fuese de otra manera? \u00bfPor qu\u00e9 desear\u00edamos preservar el cuerpo cuando el alma ya se ha ido? \u00a1Qu\u00e9 vanos intentos han hecho los hombres para lograrlo con ata\u00fades de plomo y envolturas de mirra e incienso! El embalsamamiento de los egipcios, esos expertos ladrones del gusano, \u00bfqu\u00e9 ha logrado? Ha servido para conservar algunos pobres y marchitos terrones de mortalidad sobre la tierra, para que sean vendidos como curiosidades, arrastrados a climas extra\u00f1os, y mirados por ojos desconsiderados. No, que el polvo se vaya, y entre m\u00e1s pronto se disuelva, mejor. \u00a1Y qu\u00e9 importa c\u00f3mo se vaya! \u00a1Qu\u00e9 importa si es devorado por las bestias, si es engullido por el mar para convertirse luego en alimento de los peces! \u00a1Qu\u00e9 importa si las plantas con sus ra\u00edces succionan las part\u00edculas! \u00a1Qu\u00e9 importa si el tejido pasa al animal, y del animal a la tierra, y de la tierra a las plantas, y de la planta otra vez al animal! \u00a1Qu\u00e9 importa si los r\u00edos lo transportan a las olas del oc\u00e9ano! Ha sido ordenado, que de alguna manera u otra, todo ha de ser separado: \u201cel polvo al polvo, las cenizas a las cenizas\u201d. Es parte del decreto que todo ha de perecer. Los gusanos o cualquier otro agente de destrucci\u00f3n han de destruir este cuerpo. No trates de evitar lo que Dios se ha propuesto; no lo veas como algo sombr\u00edo. Consid\u00e9ralo como una necesidad; mejor a\u00fan, m\u00edralo como la plataforma de un milagro, el excelso estado de la resurrecci\u00f3n, puesto que Jes\u00fas, ciertamente, resucitar\u00e1 de los muertos las part\u00edculas de este cuerpo, por dispersas que est\u00e9n. Nos hemos enterado de algunos milagros, pero \u00a1qu\u00e9 milagro tan grande es la resurrecci\u00f3n! Todos los milagros de la Escritura, s\u00ed, incluso aquellos obrados por Cristo, son peque\u00f1os comparados con este milagro. El fil\u00f3sofo pregunta: \u201c\u00bfC\u00f3mo es posible que Dios rastree cada part\u00edcula del cuerpo humano?\u201d Dios puede hacerlo: s\u00f3lo tiene que decir la palabra, y cada uno de los \u00e1tomos, aunque hubiere viajado miles de leguas, aunque hubiere sido soplado como polvo a trav\u00e9s del desierto y en seguida hubiere ca\u00eddo en el seno del mar, y luego hubiere descendido a sus profundidades para ser arrojado a una playa desolada, engullido por las plantas, tragado por las bestias, o pasado al tejido de alg\u00fan otro hombre; este \u00e1tomo individual, afirmo, encontrar\u00e1 a sus compa\u00f1eros, y todo el conjunto de part\u00edculas, al sonar la trompeta del arc\u00e1ngel, viajar\u00e1 al lugar designado, y el cuerpo, el mismo cuerpo que fue depositado en la tierra, resucitar\u00e1 de nuevo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Me temo que mi presentaci\u00f3n ha carecido de inter\u00e9s al entretenerme en la exposici\u00f3n de las palabras de Job, pero pienso firmemente que la m\u00e9dula de la fe de Job radica en esto: que ten\u00eda una visi\u00f3n clara de que los gusanos destruir\u00edan su cuerpo despu\u00e9s de hacerlo con la piel, y de que, sin embargo, en su carne ver\u00eda a Dios. Ustedes saben que si pudi\u00e9ramos preservar los cuerpos de los que han partido, lo considerar\u00edamos como un peque\u00f1o milagro. Si mediante alg\u00fan proceso, utilizando especias y gomas, pudi\u00e9ramos preservar las part\u00edculas, para que el Se\u00f1or reviviera esos huesos secos, y reviviera la piel y la carne, ser\u00eda ciertamente un milagro, pero no ser\u00eda un portento tan clara y palpablemente grande, como cuando los gusanos han destruido el cuerpo. Cuando el tejido es absolutamente disuelto, y la habitaci\u00f3n es desmantelada, molida en pedazos, y arrojada en pu\u00f1ados al viento, de tal forma que no queda ninguna traza, entonces se ver\u00e1 el poder de la Omnipotencia cuando al fin Cristo est\u00e9 sobre la tierra, y toda esa estructura sea ensamblada nuevamente, cada hueso con su hueso.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta es la doctrina de la resurrecci\u00f3n, y bienaventurado es el hombre que no se tropieza con ninguna dificultad aqu\u00ed, y lo ve como algo que es una imposibilidad para el hombre pero una posibilidad para Dios, y se aferra a la omnipotencia del Alt\u00edsimo y dice: \u201c\u00a1T\u00fa lo dices, y ser\u00e1 hecho!\u201d Yo no podr\u00eda comprender todo de Ti; me asombro ante Tu prop\u00f3sito de levantar mis huesos desmoronados; pero yo s\u00e9 que T\u00fa realizas grandes portentos, y no me sorprende que concluyas el grandioso drama de Tus obras de creaci\u00f3n aqu\u00ed en la tierra, recreando el cuerpo humano mediante el mismo poder por el cual resucitaste de los muertos el cuerpo de Tu Hijo Jesucristo, y mediante esa misma energ\u00eda divina que ha regenerado almas humanas a propia Tu imagen.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Ahora, habiendo descendido de esta manera al sepulcro, y no habiendo visto nada all\u00ed sino s\u00f3lo lo repugnante, MIREMOS A LO ALTO CON EL PATRIARCA Y CONTEMPLEMOS UN SOL QUE RESPLANDECE CON UN CONSUELO PRESENTE.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cYo s\u00e9\u201d, -dice el patriarca- \u201cque mi Redentor vive\u201d. La palabra \u201cRedentor\u201d usada aqu\u00ed, en el original hebreo es \u201cgoel\u201d: pariente. El deber del pariente, o \u2018goel\u2019, era este: supongan que un israelita hubiese enajenado su propiedad, como sucedi\u00f3 en el caso de Noem\u00ed y Rut; supongan que un patrimonio que hab\u00eda pertenecido a una familia, hubiese sido transferido a otra familia por causa de la pobreza: el deber del \u2018goel\u2019, el deber del redentor, era pagar el precio como el pariente m\u00e1s cercano, y comprar otra vez la herencia. Boaz estaba en esa relaci\u00f3n con Rut.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, el cuerpo puede ser considerado como la herencia del alma: la peque\u00f1a finca del alma, ese pedacito de tierra donde el alma ha solido caminar y deleitarse, como un hombre camina en su jard\u00edn o mora en su casa. Ahora, eso ha sido enajenado. La muerte, como Acab, nos arrebata el vi\u00f1edo a nosotros, que somos como Nabot; perdemos nuestra propiedad patrimonial; Muerte env\u00eda sus tropas para que tomen nuestro vi\u00f1edo y destruyan sus vides y las arruinen. Pero nos volteamos a Muerte y le decimos: \u201cyo s\u00e9 que mi \u2018Goel\u2019 vive, y \u00c9l redimir\u00e1 esta heredad; la he perdido; t\u00fa te apropiaste de ella legalmente, oh Muerte, porque mi pecado decomis\u00f3 mi derecho; he perdido mi herencia por culpa de mi propia ofensa, y por causa de mi primer padre Ad\u00e1n; pero vive Alguien que comprar\u00e1 la propiedad de nuevo.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos, Job pudo decir esto de Cristo mucho antes de que descendiera a la tierra: \u201cyo s\u00e9 que \u00c9l vive\u201d; y ahora que ascendi\u00f3 a lo alto, y llev\u00f3 cautiva la cautividad, podemos decir seguramente con doble \u00e9nfasis: \u201cyo s\u00e9 que mi \u2018Goel\u2019, mi Pariente, vive y que pag\u00f3 el precio, por lo que recobrar\u00e9 mi patrimonio, de tal manera que en mi carne he de ver a Dios\u201d. S\u00ed, manos m\u00edas, ustedes son redimidas con sangre; compradas, no con cosas corruptibles, como con plata y oro, sino con la preciosa sangre de Cristo. S\u00ed, ustedes, pulmones jadeantes, y, t\u00fa, coraz\u00f3n palpitante, \u00a1ustedes han sido redimidos! Aquel que redime el alma para que sea Su altar, ha redimido tambi\u00e9n el cuerpo, para que sea un templo del Esp\u00edritu Santo. Ni siquiera los huesos de Jos\u00e9 pueden permanecer en la casa de servidumbre. Ning\u00fan olor de fuego de muerte puede pegarse a las ropas que sus hijos santos han vestido en el horno.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Recuerden, tambi\u00e9n, que se consideraba siempre que era un deber del \u2018goel\u2019, no simplemente redimir por precio, sino que en caso de que eso fracasara, deb\u00eda redimir por medio del poder. Por esto, cuando Lot fue llevado cautivo por los cuatro reyes, Abraham junt\u00f3 a sus propios jornaleros, y a los siervos de todos sus amigos, y sali\u00f3 contra los reyes del oriente, y rescat\u00f3 a Lot y a los cautivos de Sodoma. Ahora, nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que una vez hizo el papel de pariente pagando el precio por nosotros, vive, y nos redimir\u00e1 en poder.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh Muerte, t\u00fa tiemblas ante Su nombre! \u00a1T\u00fa conoces el poder de nuestro Pariente! \u00a1T\u00fa no puedes oponerte a Su brazo! T\u00fa lo enfrentaste una vez en un duro combate cuerpo a cuerpo, y, oh Muerte, t\u00fa, en verdad, le heriste en el calca\u00f1ar. \u00c9l se someti\u00f3 voluntariamente a esto, pues, de lo contrario, oh Muerte, t\u00fa no tienes poder en contra Suya. \u00a1Pero \u00c9l te mat\u00f3, Muerte, te mat\u00f3! \u00c9l te arrebat\u00f3 todos tus cofres, te quit\u00f3 la llave de tu castillo, abri\u00f3 de par en par la puerta de tu calabozo, y, ahora, t\u00fa lo sabes, Muerte, t\u00fa no tienes poder para retener mi cuerpo; t\u00fa puedes enviar a tus esclavos para que lo devoren, pero tendr\u00e1s que renunciar a \u00e9l, y todo el bot\u00edn de tus esclavos ser\u00e1 restaurado. Muerte insaciable, tu buche hambriento tendr\u00e1 que devolver las multitudes que has devorado. El Salvador te forzar\u00e1 a restaurar a los cautivos a la luz del d\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Me parece ver a Jes\u00fas con los siervos de Su Padre. \u201cLos carros de Dios se cuentan por veintenas de millares de millares.\u201d \u00a1Tocad trompeta! \u00a1Tocad trompeta! \u00a1Emanuel cabalga a la batalla! El supremamente Poderoso se ci\u00f1e en majestad Su espada. \u00a1\u00c9l viene! \u00c9l viene para arrebatar con poder las tierras de Su pueblo, de aquellos que han invadido su porci\u00f3n. \u00a1Oh, cu\u00e1n gloriosa es la victoria! No habr\u00e1 ning\u00fan combate. \u00c9l viene, ve y vence. El sonido de la trompeta bastar\u00e1; Muerte huir\u00e1 aterrorizada; y, de inmediato, de los lechos del polvo y de la muda arcilla, los justos resucitar\u00e1n a las regiones de un d\u00eda sempiterno.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos detendremos unos minutos m\u00e1s aqu\u00ed, para mencionar que, seg\u00fan se nos informa, hab\u00eda todav\u00eda muy conspicuamente en el Antiguo Testamento un tercer deber del \u2018goel\u2019, que consist\u00eda en vengar la muerte de su amigo. Si una persona era asesinada, el \u2018Goel\u2019 era el vengador de su sangre; tomando su espada, persegu\u00eda de inmediato a la persona culpable del derramamiento de sangre. As\u00ed que ahora, visualic\u00e9monos como siendo heridos por la Muerte. Su flecha nos acaba de traspasar el coraz\u00f3n, pero en el acto de expirar, nuestros labios son capaces de jactarse de venganza, y ante el rostro del monstruo clamamos: \u201cyo s\u00e9 que mi \u2018Goel\u2019 vive\u201d. T\u00fa puedes huir, oh Muerte, tan r\u00e1pidamente como quieras, pero ninguna ciudad de refugio podr\u00eda ocultarte de \u00c9l; te dar\u00e1 alcance; te atrapar\u00e1, oh t\u00fa, monarca solitario, y vengar\u00e1 en ti mi sangre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo quisiera tener poderes de elocuencia para desarrollar este magn\u00edfico pensamiento. Cris\u00f3stomo, o Christmas Evans podr\u00edan describir la hu\u00edda del Rey del Terror, la persecuci\u00f3n hecha por el Redentor, la captura del enemigo, y la muerte del destructor. Cristo mismo vengar\u00e1 en Muerte, ciertamente, todo el da\u00f1o que Muerte ha perpetrado en Sus amados parientes. Consu\u00e9late, entonces, oh cristiano; t\u00fa tienes a Alguien que siempre vive, aun cuando t\u00fa mueras, que te vengar\u00e1, Alguien que ha pagado el precio por ti, y Alguien cuyos fuertes brazos te han de liberar.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Prosiguiendo con nuestro texto, noten la siguiente palabra, y parecer\u00eda que Job encontr\u00f3 consolaci\u00f3n, no solamente en el hecho de que ten\u00eda un \u2018Goel\u2019, un Redentor, sino que su Redentor vive. Job no dice: \u201cYo s\u00e9 que mi \u2018Goel\u2019 <i>vivir\u00e1<\/i>, sino <i>vive<\/i>\u201d, teniendo una clara visi\u00f3n de la existencia eterna del Se\u00f1or Jesucristo, el mismo ayer, hoy y siempre. Y ustedes y yo, mirando hacia atr\u00e1s, no decimos: \u201c<i>vivi\u00f3<\/i>, sino \u00c9l <i>vive <\/i>hoy\u201d. En este preciso d\u00eda en que lamentan y se afligen por los venerados amigos que fueron su sost\u00e9n y su apoyo en a\u00f1os pasados, pueden ir a Cristo con confianza, porque no s\u00f3lo vive, sino que \u00c9l es la fuente de la vida; y, por tanto, ustedes creen que \u00c9l puede sacar de S\u00ed vida para aquellos seres que depositaron en la tumba. \u00c9l es originalmente el Se\u00f1or y dador de vida, y se declarar\u00e1 especialmente que \u00c9l es la resurrecci\u00f3n y la vida, cuando las legiones de Sus redimidos sean glorificadas con \u00c9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aunque no viera una fuente de la cual pudiera brotar vida para los muertos, aun as\u00ed creer\u00eda todav\u00eda la promesa de Dios que dijo que los muertos vivir\u00e1n; pero cuando veo la fuente provista, y s\u00e9 que est\u00e1 llena hasta el borde y que se desborda, puedo regocijarme sin temblar. Puesto que hay Uno que puede decir: \u201cYo soy la resurrecci\u00f3n y la vida\u201d, es algo bendito ver ya el medio dispuesto delante de nosotros en la persona de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Miremos entonces en lo alto a nuestro \u2018Goel\u2019 que vive en este preciso instante.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, me parece que el meollo del consuelo de Job radica en esa palabrita: \u201cMi\u201d. \u201cYo s\u00e9 que MI Redentor vive\u201d. \u00a1Oh, hemos de aferrarnos a Cristo! Yo s\u00e9 que \u00c9l es precioso en Sus oficios. Pero, queridos amigos, tenemos que adquirir una propiedad en \u00c9l antes de que podamos gozarle realmente. \u00bfDe qu\u00e9 me sirve la miel del bosque si, como los desfallecidos israelitas, no me atrevo a comerla? Es la miel que est\u00e1 en mi mano, la miel que est\u00e1 en mis labios, la que ilumina mis ojos como le sucedi\u00f3 a los ojos de Jonat\u00e1n. \u00bfDe qu\u00e9 me sirve el oro en la mina? En Per\u00fa, hay hombres que son pordioseros, y en California algunos mendigan su pan. El oro que se encuentra en mi bolsa es el que puede satisfacer mis necesidades, permiti\u00e9ndome comprar el pan necesario. De igual manera, \u00bfde qu\u00e9 me sirve un pariente si no es mi pariente? Un Redentor que no me redimiera, un vengador que nunca se levantara por mi sangre, \u00bfde qu\u00e9 me servir\u00eda? Pero la fe de Job era s\u00f3lida y firme en la convicci\u00f3n de que el Redentor era suyo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos amigos, queridos amigos, \u00bfpodr\u00edan decir todos ustedes: \u201cyo s\u00e9 que <i>mi <\/i>Redentor vive\u201d? La pregunta es sencilla y est\u00e1 hecha sencillamente; pero, oh, qu\u00e9 cosas tan solemnes penden de su respuesta a la pregunta: \u201c\u00bfes MI Redentor?\u201d Les exhorto a que no descansen ni se contenten hasta que por fe puedan decir: \u201cS\u00ed, yo descanso en \u00c9l; yo soy Suyo y \u00c9l es m\u00edo\u201d. Yo s\u00e9 que much\u00edsimos de ustedes, mientras ven todo lo dem\u00e1s que poseen como algo que no es suyo, pueden decir: \u201c<i>Mi<\/i> Redentor es m\u00edo\u201d. \u00c9l es la \u00fanica propiedad que es realmente nuestra. Nosotros pedimos prestado todo lo dem\u00e1s; es m\u00e1s, debemos regresar nuestro propio cuerpo al Grandioso Prestador. Pero a Jes\u00fas no le podemos dejar nunca, pues, incluso cuando estamos ausentes del cuerpo, estamos presentes al Se\u00f1or, y yo s\u00e9 que ni siquiera la muerte nos puede separar de \u00c9l, de tal forma que cuerpo y alma est\u00e1n con Jes\u00fas, en verdad, incluso en las horas oscuras de la muerte, en la larga noche del sepulcro, y en el estado separado de la existencia espiritual.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Amado, \u00bftienes a Cristo? Es posible que te aferres a \u00c9l con una d\u00e9bil mano, y que consideres que es casi una presunci\u00f3n decir: \u201c\u00c9l es mi Redentor\u201d; sin embargo, recuerda que basta que tengas fe del tama\u00f1o de un grano de mostaza y esa peque\u00f1a fe te da derecho a decir, y a decir ahora: \u201cYo s\u00e9 que mi Redentor vive\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay otra palabra en esta frase consoladora que sirvi\u00f3, sin duda, para darle un gusto especial al consuelo de Job. El patriarca pudo decir: \u201cYo S\u00c9\u201d; \u201cYo S\u00c9 que mi Redentor vive\u201d. Decir: \u201cyo lo espero, yo conf\u00edo en eso\u201d, es consolador, y hay miles de ovejas en el redil de Jes\u00fas que dif\u00edcilmente pueden ir m\u00e1s lejos. Pero para alcanzar la m\u00e9dula de la consolaci\u00f3n, <i>debes <\/i>decir: \u201cyo S\u00c9\u201d. Los condicionales: \u2018si\u2019, \u2018pero\u2019, y \u2018tal vez\u2019, son seguros asesinos de la paz y del consuelo. Las dudas son cosas funestas en tiempos de aflicci\u00f3n. \u00a1Aguijonean el alma como avispas! Si tengo alguna sospecha de que Cristo no es m\u00edo, entonces hay vinagre mezclado con la hiel de la muerte. Pero si s\u00e9 que Jes\u00fas es m\u00edo, entonces la oscuridad no es oscura; aun la noche resplandecer\u00e1 a mi alrededor. Del devorador sali\u00f3 comida, y del fuerte sali\u00f3 dulzura. \u201cYo s\u00e9 que mi Redentor vive\u201d: es una l\u00e1mpara que arde brillante alegrando las humedades de la b\u00f3veda sepulcral; pero una d\u00e9bil esperanza es como un vacilante p\u00e1bilo que humea, haciendo simplemente que la oscuridad sea visible, pero nada m\u00e1s. No me gustar\u00eda morir con una simple esperanza mezclada con sospechas. Yo podr\u00eda estar seguro con esto pero dif\u00edcilmente estar\u00eda feliz; pero, oh, cu\u00e1n diferente es descender al r\u00edo sabiendo que todo est\u00e1 bien, confiado en que, aunque sea un gusano culpable, d\u00e9bil e indefenso, he ca\u00eddo en los brazos de Jes\u00fas, creyendo que \u00c9l puede guardar el dep\u00f3sito que le he encomendado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos amigos cristianos, yo quisiera que nunca vieran la plena seguridad de la fe como algo imposible para ustedes. No digan: \u201ces algo demasiado elevado; no podr\u00eda alcanzarlo\u201d. He conocido a uno o dos santos de Dios que raramente han dudado de su inter\u00e9s. Hay muchos de nosotros que no siempre gozamos de alg\u00fan \u00e9xtasis arrebatador, pero, por otro lado, generalmente mantenemos el tenor sostenido de nuestro camino, simplemente aferr\u00e1ndonos de Cristo, sintiendo que Su promesa es verdadera, que Sus m\u00e9ritos son suficientes, y que estamos seguros. La seguridad es una joya por su valor, mas no por su rareza. Es un privilegio com\u00fan de todos los santos obtener la gracia para alcanzarla y dicha gracia es otorgada libremente por el Esp\u00edritu Santo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin duda si Job, en Arabia, en aquellas oscuras edades nebulosas, cuando s\u00f3lo estaba el lucero matutino y no estaba el sol, cuando ve\u00edan muy poco, cuando la vida y la inmortalidad no hab\u00edan sido llevadas a la luz, si Job, antes de la venida y el advenimiento de Jes\u00fas pod\u00eda decir: \u201c<i>yo s\u00e9<\/i>\u201d, ustedes y yo no deber\u00edamos hablar menos positivamente. Dios no quiera que nuestro positivismo sea una presunci\u00f3n. Tratemos y veamos que nuestras se\u00f1ales y evidencias sean correctas, para que no nos formemos una esperanza infundada, pues nada puede ser m\u00e1s destructivo que decir: \u201cPaz, paz; y no hay paz\u201d. Pero, oh, hemos de construir para la eternidad, y construir s\u00f3lidamente. No hemos de quedarnos satisfechos con los meros cimientos, pues es desde los aposentos altos que obtenemos la m\u00e1s amplia perspectiva. Pidamos al Se\u00f1or que nos ayude a poner piedra sobre piedra, hasta que seamos capaces de decir mientras le vemos: \u201cS\u00ed, yo s\u00e9, yo S\u00c9 que mi Redentor vive\u201d. Esto, entonces, ha de servir hoy de consuelo presente ante el prospecto de la partida.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III.<\/b> Y ahora, en el tercero y \u00faltimo lugar, como LA ANTICIPACI\u00d3N DEL DELEITE FUTURO, perm\u00edtanme recordarles la otra parte del texto. Job no solamente sab\u00eda que el Redentor viv\u00eda, sino que anticip\u00f3 el tiempo en que \u2018<i>al fin se levantar\u00e1 sobre el polvo\u2019<\/i>. Sin duda Job se refer\u00eda aqu\u00ed a la primera venida de nuestro Salvador, al tiempo cuando Jesucristo, \u201cel goel\u201d, el pariente, estar\u00eda en la tierra para pagar con la sangre de Sus venas el precio del rescate, que hab\u00eda sido pagado, en verdad, en fianza y estipulaci\u00f3n, antes de la fundaci\u00f3n del mundo, en la promesa. Pero yo no puedo pensar que la visi\u00f3n de Job se detuviera all\u00ed; \u00e9l estaba esperando el segundo advenimiento de Cristo como el per\u00edodo de su propia resurrecci\u00f3n. No podemos apoyar la teor\u00eda de que Job resucit\u00f3 de los muertos cuando nuestro Se\u00f1or muri\u00f3, aunque ciertos jud\u00edos creyentes sosten\u00edan muy firmemente esta idea en un tiempo. Estamos persuadidos de que \u201cal fin\u201d se refiere al advenimiento de la gloria m\u00e1s bien que al de la verg\u00fcenza. Nuestra esperanza es que el Se\u00f1or vendr\u00e1 para reinar en gloria all\u00ed donde una vez muri\u00f3 en agon\u00eda. La resplandeciente y santa doctrina de la segunda venida ha sido grandemente revivida en nuestras iglesias en estos \u00faltimos d\u00edas, y yo espero, en consecuencia, los mejores resultados. Hay siempre un peligro de que sea pervertida y convertida en un abuso por mentes fan\u00e1ticas, debido a especulaciones prof\u00e9ticas; pero la doctrina, en s\u00ed misma, es una de las m\u00e1s consoladoras y, a la vez, una de las m\u00e1s pr\u00e1cticas, tendiente a mantener despierto al cristiano, debido a que el esposo viene a la hora menos pensada.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Amados, nosotros creemos que el mismo Jes\u00fas que ascendi\u00f3 del monte del Olivar, vendr\u00e1 as\u00ed como ascendi\u00f3 al cielo. Creemos en Su venida personal y en Su reino. Creemos y esperamos que cuando tanto las v\u00edrgenes sabias como las necias se duerman; en la noche cuando el sue\u00f1o es pesado en los santos; cuando los hombres est\u00e9n comiendo y bebiendo como en los d\u00edas de No\u00e9, creemos que s\u00fabitamente como el rel\u00e1mpago brilla en el cielo, as\u00ed Cristo descender\u00e1 con voz de mando, y los muertos en Cristo resucitar\u00e1n y reinar\u00e1n con \u00c9l. Esperamos la venida literal, personal y real de Cristo a la tierra, como el tiempo en el que los gemidos de la creaci\u00f3n ser\u00e1n silenciados para siempre, y la ansiosa expectaci\u00f3n de las criaturas ser\u00e1 cumplida.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Noten que Job describe a Cristo como <i>levantado<\/i>. Algunos int\u00e9rpretes han le\u00eddo el pasaje: \u201c\u00c9l estar\u00e1 levantado al fin contra la tierra\u201d; que como la tierra ha encubierto a los asesinados, como la tierra se ha convertido en el osario de los muertos, Jes\u00fas se levantar\u00e1 para contender y decir: \u201c\u00a1Tierra, estoy en contra tuya; entrega a tus muertos! \u00a1Ustedes, terrones del valle, cesen de ser custodios de los cuerpos de los miembros de mi pueblo! \u00a1Silenciosas profundidades, y ustedes, cavernas de la tierra, entreguen, de una vez por todas, a aquellos a quienes han retenido prisioneros!\u201d Macpela devolver\u00e1 su precioso tesoro, los cementerios y los camposantos liberar\u00e1n a sus cautivos, y todos los lugares profundos de la tierra entregar\u00e1n los cuerpos de los fieles. Bien, ya sea que eso suceda o no, la postura de Cristo, de pie sobre la tierra, es significativa. Muestra Su triunfo. \u00c9l ha triunfado sobre el pecado, que una vez, como una serpiente enroscada, hab\u00eda aprisionado a la tierra. En el propio lugar en que Satan\u00e1s gan\u00f3 su poder, Cristo ha ganado la victoria. La tierra, que fue el escenario del bien derrotado, de donde la misericordia fue pr\u00e1cticamente expulsada, donde la virtud muri\u00f3, donde todo lo celestial y puro, como flores marchitadas por vientos pestilenciales, inclinaban sus cabezas, secas y agostadas; en esta propia tierra todo lo que es glorioso florecer\u00e1 en perfecci\u00f3n; y el propio Cristo, que una vez fue despreciado y rechazado por los hombres, el m\u00e1s hermoso de todos los hijos de los hombres, vendr\u00e1 en medio de una muchedumbre de cortesanos, mientras reyes y pr\u00edncipes le rendir\u00e1n homenaje, y todas las naciones le llamar\u00e1n bienaventurado. \u201cY al fin se levantar\u00e1 sobre el polvo\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces, en esa hora propicia, Job dice: \u201cEn mi carne he de ver <i>a Dios<\/i>\u201d. Oh, bendita anticipaci\u00f3n: \u201cHe de ver a Dios.\u201d No dice: \u201che de ver a los santos\u201d, -sin duda los veremos a todos en el cielo- sino: \u201cHe de ver a Dios\u201d. Noten que no dice: \u201che de ver las puertas de perla, he de ver los muros de jaspe, he de ver las coronas de oro y las arpas de armon\u00eda\u201d, sino, \u201cHe de ver a Dios\u201d; como si esa fuese la suma y la sustancia del cielo. \u201cEn mi carne he de ver <i>a Dios<\/i>.\u201d Los de limpio coraz\u00f3n ver\u00e1n a Dios. Era su deleite verle, por la fe, en las ordenanzas. Se deleitaban al contemplarle en comuni\u00f3n y oraci\u00f3n. All\u00e1 en el cielo tendr\u00e1n una visi\u00f3n de otro tipo. Hemos de ver a Dios en el cielo, y hemos de ser hechos completamente a semejanza de \u00c9l; el car\u00e1cter divino ser\u00e1 sellado en nosotros; y siendo hechos a semejanza de \u00c9l, estaremos perfectamente satisfechos y contentos. Semejanza a Dios, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s podr\u00edamos desear? Y ver a Dios, \u00bfpodr\u00edamos desear algo mejor? Veremos a Dios, y as\u00ed habr\u00e1 perfecto contentamiento para el alma y una satisfacci\u00f3n de todas las facultades.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunos leen el pasaje as\u00ed: \u201csin embargo, ver\u00e9 a Dios en mi carne\u201d, y por esto piensan que hay una alusi\u00f3n a Cristo, nuestro Se\u00f1or Jesucristo, como el verbo hecho carne. Bien, si es as\u00ed, o no es as\u00ed, es seguro que veremos a Cristo, y \u00c9l, como el divino Redentor, ser\u00e1 el objeto de nuestra visi\u00f3n eterna.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tampoco querremos jam\u00e1s alg\u00fan gozo que est\u00e9 m\u00e1s all\u00e1 de verle simplemente a \u00c9l. No pienses, querido amigo, que esta ser\u00e1 una estrecha esfera para la consideraci\u00f3n de tu mente. No es sino una fuente de deleite: \u201cver\u00e9 a Dios\u201d, pero esa fuente es infinita. Su sabidur\u00eda, Su amor, Su poder, todos Sus atributos ser\u00e1n los objetos de tu eterna contemplaci\u00f3n, y como \u00c9l es infinito bajo cada aspecto, no hay temor de que se agote. Sus obras, Sus prop\u00f3sitos, Sus dones, Su amor por ti, y Su gloria en todos Sus prop\u00f3sitos, y en todas Sus obras de amor, vamos, estas cosas constituir\u00e1n un tema que nunca podr\u00eda ser agotado. Puedes anticipar con divino deleite el tiempo cuando en tu carne ver\u00e1s a Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero tengo el deber de hacerles observar c\u00f3mo Job ha hecho expresamente que notemos que ser\u00e1 en el mismo cuerpo. \u201c<i>En mi carne<\/i> he de ver a Dios\u201d; y luego dice otra vez: \u201cAl cual ver\u00e9 por m\u00ed mismo, y mis ojos lo ver\u00e1n, y no otro.\u201d S\u00ed, es verdad que yo, el mismo hombre que est\u00e1 de pie aqu\u00ed, aunque he de descender a la tumba, resucitar\u00e9 muy ciertamente como el mismo hombre y contemplar\u00e9 a mi Dios. No parte de m\u00ed, aunque s\u00f3lo el alma tendr\u00e1 alguna visi\u00f3n de Dios, sino mi todo, mi carne, mi alma, mi cuerpo y mi esp\u00edritu contemplar\u00e1n a Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos amigos, no entraremos al cielo como un nav\u00edo sin m\u00e1stil es remolcado al puerto; ninguno de nosotros llegar\u00e1 a la gloria sobre tablas, ni sobre las piezas rotas del barco, sino que el barco entero ser\u00e1 flotado a salvo al fondeadero, estando a salvo tanto el cuerpo como el alma. Cristo ser\u00e1 capaz de decir: \u201c<i>Todo <\/i>lo que el Padre me da, vendr\u00e1 a m\u00ed\u201d, no solamente todas las personas, sino todo lo de las personas, cada individuo en su perfecci\u00f3n. No se encontrar\u00e1 en el cielo un solo santo imperfecto. No habr\u00e1 ning\u00fan santo sin un ojo, y mucho menos alg\u00fan santo sin un cuerpo. Ning\u00fan miembro del cuerpo habr\u00e1 perecido; tampoco el cuerpo habr\u00e1 perdido nada de su belleza natural. Todos los santos estar\u00e1n all\u00ed, y todo lo de todos ellos; las mismas personas precisamente, s\u00f3lo que habr\u00e1n resucitado de un estado de gracia a un estado de gloria. Habr\u00e1n madurado; ya no ser\u00e1n m\u00e1s la verde hierba, sino el grano lleno en la espiga; no ser\u00e1n capullos sino flores; no ser\u00e1n beb\u00e9s sino hombres.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Por favor noten, antes de concluir, c\u00f3mo el patriarca lo expresa como un gozo real y personal. \u201cY mis ojos lo ver\u00e1n, y no otro\u201d. No me traer\u00e1n un reporte como lo hicieron con la Reina de Sab\u00e1, sino que ver\u00e9 a Salom\u00f3n, el Rey, por m\u00ed mismo. Podr\u00e9 decir, como le dijeron los que hablaron a la mujer de Samaria: \u201cYa no creo solamente por tu dicho, sino que le he visto por m\u00ed mismo.\u201d Habr\u00e1 una relaci\u00f3n personal con Dios; no por medio del Libro, que no es sino como un espejo; no a trav\u00e9s de las ordenanzas, sino directamente, en la persona de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, seremos capaces de tener comuni\u00f3n con la Deidad como un hombre habla con su amigo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cY no otro\u201d. Si yo fuera inconstante y pudiera ser cambiado, eso estropear\u00eda mi consuelo. O si mi cielo tuviera que ser gozado por medio de un poder legal, si los tragos de la bienaventuranza tuvieran que ser bebidos a nombre m\u00edo, \u00bfd\u00f3nde estar\u00eda la esperanza? Oh, no; ver\u00e9 yo a Dios por m\u00ed mismo, y no por medio de otro. \u00bfNo les hemos dicho cientos de veces que nada servir\u00e1, sino la religi\u00f3n personal, y acaso no es \u00e9ste otro argumento a favor de eso, porque la resurrecci\u00f3n y la gloria son cosas personales? \u201cY no otro\u201d. Si pudieran tener padrinos que se arrepintieran por ustedes, entonces, pueden tener la certeza que tendr\u00edan padrinos que ser\u00edan glorificados por ustedes. Pero debido a que no hay otro que vea a Dios por ti, entonces t\u00fa mismo has de ver y t\u00fa mismo has de encontrar un inter\u00e9s en el Se\u00f1or Jesucristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Para concluir, perm\u00edtanme observar cu\u00e1n necios hemos sido ustedes y yo cuando hemos mirado a la muerte con estremecimientos, con dudas, con desprecios. Despu\u00e9s de todo, \u00bfqu\u00e9 es? \u00a1Gusanos! \u00bfTiemblan ustedes ante esas viles cosas que se arrastran? \u00a1Part\u00edculas esparcidas! \u00bfNos alarmaremos ante ellas? Para enfrentar a los gusanos tenemos a los \u00e1ngeles; y para recoger las part\u00edculas esparcidas tenemos la voz de Dios. Estoy seguro de que la tristeza de la muerte se ha esfumado por completo ahora que arde la l\u00e1mpara de la resurrecci\u00f3n. Desvestirse no es nada puesto que nos aguardan mejores ropas. Podemos anhelar la noche para desvestirnos para que podamos resucitar con Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo estoy seguro de que mis venerables amigos aqu\u00ed presentes, al aproximarse tanto como lo hacen ahora al tiempo de su partida, han de tener algunas visiones de la gloria al otro lado del r\u00edo. Bunyan no estaba equivocado, mis queridos hermanos, cuando puso la tierra de Beula a la conclusi\u00f3n del peregrinaje. \u00bfAcaso no es mi texto un telescopio que te permitir\u00e1 ver al otro lado del Jord\u00e1n; no podr\u00eda ser como manos de \u00e1ngeles que te traen manojos de mirra e incienso? Puedes decir: \u201cYo s\u00e9 que mi Redentor vive\u201d. No puedes necesitar nada m\u00e1s; no estabas satisfecho con menos en tu juventud, y no estar\u00e1s contento con menos ahora.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aquellos de nosotros que somos j\u00f3venes, somos consolados por el pensamiento de que pronto podr\u00edamos partir. Digo que somos consolados, y no alarmados por \u00e9l; y casi envidiamos a aquellos cuya carrera est\u00e1 casi completada, porque tememos, -y, sin embargo, no debemos hablar as\u00ed, pues se ha de cumplir la voluntad del Se\u00f1orestaba a punto de decir que tememos que nuestra batalla podr\u00eda durar largo tiempo, y que, tal vez, nuestros pies podr\u00edan resbalar; solamente Aquel que guarda a Israel no se descuida ni duerme. Entonces, como sabemos que nuestro Redentor vive, esto ser\u00e1 nuestro consuelo en la vida: que aunque caigamos no seremos derribados por completo; y puesto que nuestro Redentor vive, este ser\u00e1 nuestro consuelo en la muerte: que aunque los gusanos destruyan este cuerpo, en nuestra carne veremos a Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Que el Se\u00f1or a\u00f1ada Su bendici\u00f3n a las d\u00e9biles palabras de esta ma\u00f1ana, y a \u00c9l sea la gloria para siempre. Am\u00e9n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201c\u00a1Sepulcro, guardi\u00e1n de nuestro polvo!<br \/> \u00a1Sepulcro, tesoro de los cielos!<br \/> Cada \u00e1tomo que te ha sido confiado<br \/> Descansa en la esperanza de resucitar.<br \/> \u00a1Escucha! La trompeta del juicio llama;<br \/> Alma, reconstruye tu casa de arcilla,<br \/> Tus paredes son la inmortalidad,<br \/> Y tu d\u00eda es la eternidad.\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cYo s\u00e9 que mi Redentor vive, y al fin se levantar\u00e1 sobre el polvo; y despu\u00e9s de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios; al cual ver\u00e9 por m\u00ed mismo, y mis ojos lo ver\u00e1n, y no otro, aunque mi coraz\u00f3n desfallece dentro de m\u00ed.\u201d Job 19: 25-27. La mano &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/yo-se-que-mi-redentor-vivepor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abYo s\u00e9 que mi Redentor vive<br \/>\nPor Charles H. Spurgeon\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-22287","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22287","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22287"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22287\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22287"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22287"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22287"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}