{"id":22288,"date":"2016-04-04T15:43:35","date_gmt":"2016-04-04T20:43:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-traicionpor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:43:35","modified_gmt":"2016-04-04T20:43:35","slug":"la-traicionpor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-traicionpor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"La Traici\u00f3n\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abMientas \u00e9l a\u00fan hablaba, se present\u00f3 una turba; y el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba al frente de ellos; y se acerc\u00f3 hasta Jes\u00fas para besarle. Entonces Jes\u00fas le dijo: Judas, \u00bfcon un beso entregas al Hijo del Hombre? Lucas 22: 47, 48.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando Satan\u00e1s fue derrotado por completo en su conflicto con Cristo en el huerto, el hombre-diablo Judas entr\u00f3 en escena. Como el parto que en su hu\u00edda daba inesperadamente la vuelta para disparar la flecha fatal, as\u00ed el archienemigo apunt\u00f3 otro dardo contra el Redentor, empleando al traidor en el cual hab\u00eda entrado. Judas se convirti\u00f3 en el lugarteniente del demonio, y fue una herramienta confiable y \u00fatil. El Maligno hab\u00eda tomado plena posesi\u00f3n del coraz\u00f3n del ap\u00f3stata, y, como los cerdos pose\u00eddos de los demonios, se precipit\u00f3 violentamente al abismo de la destrucci\u00f3n. H\u00e1bilmente, la malicia infernal seleccion\u00f3 al amigo de confianza del Salvador, para que fuera Su p\u00e9rfido traidor, pues de esta manera daba una pu\u00f1alada en el propio centro del quebrantado y sangrante coraz\u00f3n del Salvador.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero amados, como en todo, Dios es m\u00e1s sabio que Satan\u00e1s, y el Se\u00f1or de bondad fue m\u00e1s listo que el Pr\u00edncipe del Mal, de tal manera que, en esta cobarde traici\u00f3n en contra de Cristo, la profec\u00eda fue cumplida, y Cristo fue declarado el Mes\u00edas prometido, de forma certera. \u00bfAcaso no fue Jos\u00e9 un tipo de Jes\u00fas? He aqu\u00ed, como ese envidiado jovencito, Jes\u00fas fue vendido por Sus propios hermanos. \u00bfNo ten\u00eda que ser otro Sans\u00f3n, por medio de cuya fuerza las puertas del infierno deb\u00edan ser arrancadas con todo y pilares? He aqu\u00ed, como Sans\u00f3n, \u00c9l es atado por Sus conciudadanos y es entregado al adversario. \u00bfAcaso no saben que \u00c9l era el cumplimiento del tipo de David? Y, \u00bfno fue David traicionado por Ahitofel, su propio amigo \u00edntimo y consejero? Es m\u00e1s, hermanos, \u00bfno reciben las palabra del Salmista un cumplimiento literal en la traici\u00f3n de nuestro Se\u00f1or? \u00bfQu\u00e9 profec\u00eda puede ser m\u00e1s exactamente verdadera que el lenguaje de los Salmos cuarenta y uno y cincuenta y cinco? En el primero leemos: \u00abAun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan com\u00eda, alz\u00f3 contra m\u00ed el calca\u00f1ar.\u00bb Y en el Salmo cincuenta y cinco, el Salmista es todav\u00eda m\u00e1s claro: \u00abPorque no me afrent\u00f3 un enemigo, lo cual habr\u00eda soportado; ni se alz\u00f3 contra m\u00ed el que me aborrec\u00eda, porque me hubiera ocultado de \u00e9l; sino t\u00fa, hombre, al parecer \u00edntimo m\u00edo, mi gu\u00eda, y mi familiar; que juntos comunic\u00e1bamos dulcemente los secretos, y and\u00e1bamos en amistad en la casa de Dios. Extendi\u00f3 el inicuo sus manos contra los que estaban en paz con \u00e9l; viol\u00f3 su pacto. Los dichos de su boca son m\u00e1s blandos que mantequilla, pero guerra hay en su coraz\u00f3n; suaviza sus palabras m\u00e1s que el aceite, mas ellas son espadas desnudas.\u00bb Incluso un oscuro pasaje de uno de los profetas menores, deb\u00eda tener un cumplimiento literal, y por treinta piezas de plata, el precio de un esclavo despreciable, deb\u00eda ser traicionado el Salvador, por su amigo \u00edntimo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ah!, t\u00fa, diablo maligno, t\u00fa descubrir\u00e1s al fin que tu sabidur\u00eda no es sino insensatez magnificada; en cuanto a las maquinaciones y planes de tu enga\u00f1o, el Se\u00f1or los escarnecer\u00e1; despu\u00e9s de todo, t\u00fa no eres sino el esclavo de Aquel que aborreces; en todo el p\u00e9rfido trabajo que desempe\u00f1as tan \u00e1vidamente, no eres m\u00e1s que un ayudante de cocinero en la cocina real del Rey de reyes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin abundar m\u00e1s en el prefacio, avancemos al tema de la traici\u00f3n en contra de nuestro Se\u00f1or. Primero, concentren sus pensamientos en <i>Jes\u00fas, el traicionado<\/i>; y despu\u00e9s que hayan reflexionado al respecto, contemplen con solemnidad el rostro villano de <i>Judas, el traidor; <\/i>\u00e9l podr\u00eda servirnos de faro para advertirnos en contra del pecado que genera apostas\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> DETENG\u00c1MONOS POR UNOS MOMENTOS, Y VEAMOS A NUESTRO SE\u00d1OR, INGRATA Y COBARDEMENTE TRAICIONADO.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Fue decretado que \u00c9l deb\u00eda morir, pero \u00bfc\u00f3mo caer\u00eda en las manos de Sus adversarios? \u00bfLe capturar\u00edan por medio de un conflicto? No deb\u00eda ser as\u00ed, para que no pareciera como una v\u00edctima renuente. \u00bfDeb\u00eda huir delante de Sus enemigos hasta que no pudiera esconderse m\u00e1s? No es conveniente que un sacrificio sea perseguido hasta la muerte. \u00bfDeb\u00eda ofrecerse \u00c9l mismo al enemigo? Eso excusar\u00eda a Sus asesinos, o lo convertir\u00eda en un c\u00f3mplice de su crimen. \u00bfSer\u00eda tomado casualmente o desprevenido? Eso quitar\u00eda de Su copa la amargura necesaria que la colmaba de ajenjo mezclado con hiel. No. \u00c9l deb\u00eda ser traicionado por Su amigo, para que soportara las abismales profundidades del sufrimiento, y para que en cada circunstancia aislada brotara un pozo de aflicci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Una raz\u00f3n para que se estipulara la traici\u00f3n, radicaba en hecho de que estaba ordenado <i>que el pecado del hombre deb\u00eda alcanzar su punto culminante en Su muerte<\/i>. Dios, el grandioso due\u00f1o de la vi\u00f1a, hab\u00eda enviado muchos siervos, y los labradores hab\u00edan apedreado a uno y echado fuera a otro; finalmente \u00c9l dijo: \u00abEnviar\u00e9 a mi hijo amado; tendr\u00e1n respeto a mi hijo.\u00bb Cuando mataron al heredero para apoderarse de la heredad, su rebeli\u00f3n lleg\u00f3 al colmo. El asesinato de nuestro bendito Se\u00f1or fue el \u00e1pice de la culpa humana; abund\u00f3 el mortal odio contra Dios que acecha en el coraz\u00f3n humano. Cuando el hombre se convirti\u00f3 en un deicida, el pecado alcanz\u00f3 su plenitud; y en el negro acto del hombre que traicion\u00f3 al Se\u00f1or, esa plenitud fue expuesta en su totalidad. Si no hubiera sido por un Judas, no habr\u00edamos conocido cu\u00e1n negra, cu\u00e1n inmunda puede llegar a ser la naturaleza humana. Yo desprecio a los hombres que tratan de disculpar la traici\u00f3n de este demonio en forma humana, este hijo de la perdici\u00f3n, este ap\u00f3stata detestable. Yo me considerar\u00eda un villano si tratara de defenderlo, y me estremezco por causa de los hombres que se atreven a atenuar su crimen.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos m\u00edos, debemos detestar profundamente a este maestro de la infamia; \u00e9l se ha ido a su propio lugar, y el anatema de David, parte del cual fue citado por Pedro, le ha sobrevenido, \u00abCuando fuere juzgado, salga culpable; y su oraci\u00f3n sea para pecado. Sean sus d\u00edas pocos; tome otro su oficio.\u00bb Ciertamente, de la manera que se le permiti\u00f3 al demonio que atormentara inusualmente cuerpos de hombres, as\u00ed le fue permitido que poseyera a Judas como raras veces ha pose\u00eddo a cualquier otro hombre, para que nosotros vi\u00e9ramos cu\u00e1n inmundo, cu\u00e1n desesperadamente perverso, es el coraz\u00f3n humano.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo y sin duda, la principal raz\u00f3n fue <i>que Cristo ofreciera una expiaci\u00f3n perfecta por el pecado<\/i>. Usualmente podemos leer el pecado en el castigo. El hombre traicion\u00f3 a su Dios. El hombre ten\u00eda la custodia del huerto real, y deb\u00eda conservar sus verdes avenidas sagradas para comuni\u00f3n con su Dios, pero \u00e9l traicion\u00f3 la confianza. El centinela era falso: admiti\u00f3 al mal en su propio coraz\u00f3n, y, por consiguiente, tambi\u00e9n lo admiti\u00f3 en el para\u00edso de Dios. Fue falso al buen nombre del Creador, tolerando la insinuaci\u00f3n que debi\u00f3 haber repelido con desprecio. Por tanto, Jes\u00fas deb\u00eda descubrir que el hombre le traicionaba. Deb\u00eda darse la contrapartida del pecado en el sufrimiento que \u00c9l soport\u00f3. Ustedes y yo a menudo hemos traicionado a Cristo. Cuando hemos sido tentados, hemos elegido el mal y hemos desechado el bien; hemos aceptado los sobornos del infierno, y no hemos seguido de cerca a Jes\u00fas. Era necesario, entonces, que tambi\u00e9n se le recordara la ingratitud y traici\u00f3n del pecado, a trav\u00e9s de las cosas que sufri\u00f3, a Quien carg\u00f3 con el castigo del pecado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, hermanos, <i>esa copa deb\u00eda ser amarga en sumo grado para que fuera equivalente a la ira de Dios<\/i>. No pod\u00eda haber nada consolador en ella; se ten\u00eda que verter all\u00ed todo lo que la sabidur\u00eda Divina pod\u00eda idear de dolor terrible e inaudito, y entonces, este punto: \u00abEl que come pan conmigo, levant\u00f3 contra m\u00ed su calca\u00f1ar,\u00bb era absolutamente necesario para intensificar la amargura.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, estamos persuadidos que al sufrir as\u00ed a manos de un traidor, <i>el Se\u00f1or se volvi\u00f3 un Sumo Sacerdote fiel<\/i>, capaz de identificarse con nosotros cuando caemos en una aflicci\u00f3n semejante. Puesto que la calumnia y la ingratitud son calamidades comunes, podemos venir a Jes\u00fas con plena seguridad de fe. \u00c9l conoce estas penosas tentaciones, pues \u00c9l las ha experimentado en su peor grado. Podemos echar toda nuestra ansiedad y todo nuestro dolor sobre \u00c9l, pues \u00c9l nos cuida, habiendo sufrido con nosotros. As\u00ed entonces, en la traici\u00f3n experimentada por nuestro Se\u00f1or, la Escritura fue cumplida, el pecado fue llevado a sus l\u00edmites, la expiaci\u00f3n fue completada, y el grandioso Sumo Sacerdote que lo sufri\u00f3 todo, es hecho capaz de identificarse con nosotros en cada punto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora <i>veamos a la traici\u00f3n misma<\/i>. Perciban cu\u00e1n negra fue. Judas fue <i>el siervo de Cristo<\/i>, y quiero llamarlo Su siervo confidencial. \u00c9l era part\u00edcipe del ministerio apost\u00f3lico y del honor de dones milagrosos. \u00c9l hab\u00eda sido tratado de la manera m\u00e1s amable e indulgente. \u00c9l participaba de todos los bienes de su Se\u00f1or. De hecho le iba mejor que a su Se\u00f1or, pues al Var\u00f3n de dolores siempre le toc\u00f3 la peor parte de todas las aflicciones de la pobreza y la deshonra de la calumnia. Judas ten\u00eda alimento y vestido que recib\u00eda del fondo com\u00fan, y parece que el Se\u00f1or era indulgente con \u00e9l de una manera especial. La antigua tradici\u00f3n sostiene que despu\u00e9s del ap\u00f3stol Pedro, Judas era con quien se asociaba m\u00e1s com\u00fanmente el Salvador. Pensamos que podr\u00eda haber un error en eso, pues ciertamente Juan era el mejor amigo del Salvador; pero Judas, como siervo, hab\u00eda sido tratado con suma confianza. Ustedes saben, hermanos, cu\u00e1n doloroso es ese golpe que proviene de un siervo en quien hemos depositado una confianza ilimitada.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero Judas era m\u00e1s que esto: <i>era un amigo, un amigo que gozaba de toda la confianza<\/i>. Esa peque\u00f1a bolsa en la que mujeres generosas echaban sus peque\u00f1as contribuciones, hab\u00eda sido encomendada a sus manos, y muy sabiamente, pues Judas ten\u00eda una vena financiera. Su principal virtud era la econom\u00eda, una cualidad muy necesaria en un tesorero. \u00c9l era, hasta donde los hombres pod\u00edan juzgar, el hombre apropiado en el lugar correcto para ejercer una prudente previsi\u00f3n para el peque\u00f1o grupo, y para vigilar cuidadosamente los gastos. Hab\u00edan confiado plenamente en \u00c9l. No encuentro que se haya practicado una auditor\u00eda anual de sus cuentas. No descubro que el Se\u00f1or lo haya reprendido en cuanto al uso de los fondos para los gastos personales del Rey. Todo le era entregado, y \u00e9l distribu\u00eda a los pobres, bajo la direcci\u00f3n del Se\u00f1or, pero no se le ped\u00edan cuentas. Judas fue ciertamente muy vil, pues fue elegido para esa posici\u00f3n, fue instalado como el responsable del manejo de los fondos para uso del Rey de reyes, fue el Ministro de Hacienda de Dios, pero luego se desvi\u00f3 y vendi\u00f3 al Salvador. Se trata de la m\u00e1xima traici\u00f3n. Recuerden que el mundo ve\u00eda en Judas <i>un colega<\/i> y un compa\u00f1ero del Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En gran medida el nombre de Judas estaba asociado con el nombre del Se\u00f1or. Cuando Pedro, Santiago o Juan hac\u00edan algo mal, lenguas llenas de reproche inculpaban de todo ello al Se\u00f1or. Los doce estaban \u00edntimamente vinculados a Jes\u00fas de Nazaret. Un viejo comentarista dice de Judas: \u00ab\u00c9l era el <i>alter ego <\/i>de Cristo.\u00bb&nbsp; La gente en general, siempre identificaba a cada ap\u00f3stol con el l\u00edder del grupo. Y, \u00a1oh!, cuando se han establecido tales asociaciones, y luego hay traici\u00f3n, es como si nuestro brazo cometiera una traici\u00f3n en contra de nuestra cabeza, o como si nuestro pie abandonara al cuerpo. \u00a1Esto en verdad era una pu\u00f1alada!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tal vez, queridos hermanos, nuestro Se\u00f1or vio en la persona de Judas <i>un hombre representativo<\/i>, el retrato de los muchos miles de hombres que en \u00e9pocas posteriores imitar\u00edan su crimen. \u00bfVio Jes\u00fas en Iscariote a todos los Judas que traicionar\u00edan la verdad, la virtud y la cruz? \u00bfPercibi\u00f3 las multitudes de quienes se puede decir que, espiritualmente, a\u00fan estaban en los lomos de Judas? Himeneo, Alejandro, Herm\u00f3genes, Fileto, Demas y otros de esa tribu, todos estaban delante de \u00c9l cuando vio al hombre, Su igual, Su amigo, intercambi\u00e1ndolo por treinta piezas de plata.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos amigos, la posici\u00f3n de Judas debe haber tendido grandemente a agravar su traici\u00f3n. Incluso los paganos nos han ense\u00f1ado que la ingratitud es el peor de los vicios. Cuando C\u00e9sar fue apu\u00f1alado por su amigo Bruto, el poeta del mundo escribe:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abEsta fue la herida m\u00e1s maligna de todas;<br \/> Pues cuando el noble C\u00e9sar vio que le apu\u00f1alaba,<br \/> La ingratitud, m\u00e1s fuerte que los brazos del traidor,<br \/> Fue la que le venci\u00f3; entonces estall\u00f3 su potente coraz\u00f3n;<br \/> Y envolviendo en su manto su rostro,<br \/> A los pies de la estatua de Pompeyo, el grandioso C\u00e9sar cay\u00f3.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Podr\u00edamos citar muchas historias antiguas, tanto griegas como romanas, para demostrar el aborrecimiento que sent\u00edan los paganos hacia la ingratitud y la traici\u00f3n. Tambi\u00e9n, algunos de sus propios poetas, tales como S\u00f3focles, por ejemplo, han derramado ardientes palabras contra los falsos amigos; pero no tenemos tiempo para demostrar lo que todos ustedes admiten, que nada puede ser m\u00e1s cruel, nada m\u00e1s angustiante, que ser vendido a la destrucci\u00f3n por el amigo \u00edntimo. Entre m\u00e1s se acerque el enemigo en el combate, m\u00e1s profunda ser\u00e1 la herida que ocasione; si lo admitimos en nuestro coraz\u00f3n, y le concedemos nuestra m\u00e1s cercana intimidad, entonces podr\u00e1 herirnos en la parte m\u00e1s vital.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Advirtamos, queridos amigos, mientras miramos al quebrantado coraz\u00f3n de nuestro Salvador agonizante,<i>la manera c\u00f3mo enfrent\u00f3 esta aflicci\u00f3n<\/i>. Hab\u00eda estado sumido en mucha oraci\u00f3n; la oraci\u00f3n hab\u00eda vencido Su terrible agitaci\u00f3n; estaba muy <i>calmado<\/i>; y nosotros debemos tener mucha calma cuando somos abandonados por un amigo. Observen Su mansedumbre. La primera palabra que dirigi\u00f3 a Judas, cuando el traidor hubo profanado con un beso Su mejilla, fue esta: \u00ab\u00a1AMIGO!\u00bb \u00a1\u00a1AMIGO!! \u00a1Adviertan eso! No fue: \u00abt\u00fa, sinverg\u00fcenza detestable,\u00bb sino, \u00abAmigo, \u00bfa qu\u00e9 vienes? No fue: \u00abmiserable, c\u00f3mo te atreves a manchar mi mejilla con tus labios mentirosos e inmundos?\u00bb No, sino que fue: \u00abAmigo, \u00bfa qu\u00e9 vienes?\u00bb \u00a1Ah!, si hubiese quedado algo bueno en Judas, esto lo habr\u00eda reavivado. Si no hubiese sido un traidor redomado, incorregible, ac\u00e9rrimo, su avaricia habr\u00eda perdido su poder en ese instante, y habr\u00eda clamado: \u00ab\u00a1mi Se\u00f1or, vine para traicionarte, pero esa generosa palabra Tuya ha ganado mi alma; heme aqu\u00ed, si T\u00fa vas a ser atado, que me aten contigo; hago una plena confesi\u00f3n de mi infamia!\u00bb Nuestro Se\u00f1or agreg\u00f3 estas palabras, en las que hay reprensi\u00f3n, pero adviertan cu\u00e1n amables siguen siendo todav\u00eda, cu\u00e1n demasiado buenas para semejante cobarde: \u00abJudas, \u00bfcon un beso entregas al Hijo del Hombre?\u00bb Puedo concebir que las l\u00e1grimas brotaron de Sus ojos, y que Su voz se alter\u00f3 cuando se dirigi\u00f3 a Su amigo \u00edntimo y compa\u00f1ero as\u00ed: \u00ab<i>Entregas<\/i>,\u00bb mi Judas, mi tesorero, \u00abentregas <i>al Hijo del Hombre<\/i>,\u00bb a tu amigo afligido y sufrido, al que has visto pobre y desnudo, y sin tener d\u00f3nde recostar Su cabeza. \u00bfEntregas al Hijo del Hombre, y prostituyes el m\u00e1s afectuoso de los s\u00edmbolos de cari\u00f1o, un beso, que deber\u00eda ser un s\u00edmbolo de lealtad al Rey? \u00bfSer\u00e1 el distintivo de tu traici\u00f3n el beso que estaba reservado como el mejor s\u00edmbolo de afecto? \u00bfLo conviertes t\u00fa en el instrumento de mi destrucci\u00f3n? \u00bfCon un beso entregas al Hijo del Hombre?\u00bb \u00a1Oh!, si no hubiera pose\u00eddo un coraz\u00f3n endurecido, si el Esp\u00edritu Santo no le hubiera dejado por completo, en verdad este hijo de perdici\u00f3n habr\u00eda ca\u00eddo postrado una vez m\u00e1s, y derramando en l\u00e1grimas su alma, habr\u00eda clamado: \u00ab\u00a1No, no puedo traicionarte a Ti, sufriente Hijo del hombre; perd\u00f3name, perd\u00f3name; cu\u00eddate; escapa de esta multitud sedienta de sangre, y perdona a Tu disc\u00edpulo traicionero!\u00bb \u00a1Pero no, no hay una palabra de contrici\u00f3n, en tanto que la plata est\u00e9 en juego! Posteriormente vino la aflicci\u00f3n que obra muerte que le condujo, como Ahitofel, su prototipo, a preferir la horca para poder escapar al remordimiento. Esto, tambi\u00e9n, debe haber agravado el dolor de nuestro amado Se\u00f1or, cuando vio la impenitencia del traidor, y ley\u00f3 el terrible destino de ese hombre de quien dijo una vez que bueno le fuera no haber nacido.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Amados, yo quisiera que fijen sus ojos en su Se\u00f1or en sus meditaciones en privado, cuando es despreciado y desechado entre los hombres, var\u00f3n de dolores, experimentado en quebrantos; y ci\u00f1an los lomos de sus mentes, considerando que no ser\u00eda extra\u00f1o que esta dura prueba les pueda sobrevenir, pero estando resueltos a que, aun si su Se\u00f1or es traicionado por Sus m\u00e1s eminentes disc\u00edpulos, sin embargo, por medio de Su gracia, ustedes se asir\u00e1n a \u00c9l en la verg\u00fcenza y en el sufrimiento, y le seguir\u00e1n, si fuese necesario, incluso a la muerte. Que Dios nos d\u00e9 gracia para que veamos la visi\u00f3n de Sus manos y Sus pies clavados y, recordando que todo esto provino de la traici\u00f3n de un amigo, seamos muy celosos de nosotros mismos, para que no crucifiquemos de nuevo al Se\u00f1or y lo expongamos a la verg\u00fcenza p\u00fablica al traicionarlo en nuestra conducta, o en nuestras palabras, o en nuestros pensamientos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Conc\u00e9danme su atenci\u00f3n mientras hacemos una evaluaci\u00f3n del hombre que traicion\u00f3 al Hijo del hombre: JUDAS EL TRAIDOR.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Quiero llamar su atenci\u00f3n, queridos amigos, <i>a su posici\u00f3n y a su car\u00e1cter p\u00fablico. Judas fue un predicador;<\/i> es m\u00e1s, fue un predicador notable: \u00aby ten\u00eda parte en este ministerio,\u00bb dijo el ap\u00f3stol Pedro. \u00c9l no fue simplemente uno de los setenta. Hab\u00eda sido seleccionado por el propio Se\u00f1or como uno de los doce, un miembro honorable del colegio apost\u00f3lico. Sin duda hab\u00eda predicado el Evangelio de tal manera que muchos hab\u00edan sido alegrados por su voz, y hab\u00eda recibido poderes milagrosos, de tal manera que, a su palabra, los enfermos hab\u00edan sido sanados, los o\u00eddos de los sordos hab\u00edan sido abiertos, y los ciegos hab\u00edan recobrado la vista. Es m\u00e1s, no hay duda que ese hombre que no pudo impedir que el diablo entrara en \u00e9l, hab\u00eda echado fuera los demonios de otros. Sin embargo, \u00a1c\u00f3mo ca\u00edste del cielo, oh Lucero, hijo de la ma\u00f1ana! Aquel que fue como un profeta en medio del pueblo, y habl\u00f3 con lengua de sabios, cuya palabra y cuyos portentos demostraban que hab\u00eda estado con Jes\u00fas y hab\u00eda aprendido de \u00c9l, traiciona al Se\u00f1or. Entiendan, hermanos m\u00edos, que ning\u00fan don puede asegurar la gracia, y que ninguna posici\u00f3n de honor o de utilidad en la Iglesia, demostrar\u00e1 necesariamente que somos fieles al Se\u00f1or. Sin duda hay obispos en el infierno, y multitudes de aquellos que una vez ocuparon el p\u00falpito, est\u00e1n ahora condenados para siempre para deplorar su hipocres\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ustedes que son l\u00edderes de la Iglesia, no concluyan que debido a que gozan de la confianza de la Iglesia, la gracia de Dios est\u00e1 en ustedes con absoluta certeza. Tal vez la m\u00e1s peligrosa de todas las posiciones para un hombre es que se vuelva bien conocido y sea muy respetado por el mundo religioso, y sin embargo tenga podrido su coraz\u00f3n. Es saludable aunque tambi\u00e9n doloroso, estar donde otros puedan observar nuestras fallas. Pero vivir con amados amigos que considerar\u00edan imposible que hagamos algo malo, y que si nos vieran errar tratar\u00edan de excusarnos, equivale a estar donde es pr\u00e1cticamente imposible que seamos despertados jam\u00e1s si nuestros corazones no son rectos con Dios. Tener una buena reputaci\u00f3n y un coraz\u00f3n falso es estar al borde del infierno.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Judas <i>recibi\u00f3 un alto rango oficialmente. <\/i>Tuvo el distinguido honor de que se le confiaran los asuntos financieros del Se\u00f1or, y esto, despu\u00e9s de todo, no significaba tener un rango menor. El Se\u00f1or que sabe c\u00f3mo usar todo tipo de dones, percibi\u00f3 qu\u00e9 don pose\u00eda este hombre. \u00c9l sab\u00eda que la impetuosidad irreflexiva de Pedro pronto vaciar\u00eda la bolsa y dejar\u00eda al grupo en grandes apuros, y si la hubiese confiado a Juan, su esp\u00edritu amoroso pudiera haber sido engatusado a una benevolencia imprudente para con los mendigos de lengua zalamera; hasta habr\u00eda podido gastar el dinero comprando redomas de alabastro cuyos preciosos ung\u00fcentos ungir\u00edan la cabeza del Maestro. \u00c9l le dio la bolsa a Judas, y fue usada discreta, prudente y adecuadamente. No hay duda que Judas era la persona m\u00e1s juiciosa e id\u00f3nea para ocupar el puesto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, \u00a1oh!, queridos amigos, si el Se\u00f1or nos eligiera a cualquiera de nosotros que somos ministros o l\u00edderes de la Iglesia, y nos diera una posici\u00f3n muy distinguida; si nuestro lugar en las filas fuera la de comandante en jefe, de tal manera que incluso nuestros hermanos ministros nos miraran con estimaci\u00f3n, y nuestros ancianos y di\u00e1conos nos consideraran como padres de Israel, \u00a1oh, si nos desvi\u00e1ramos, si demostr\u00e1ramos ser falsos, cu\u00e1n condenable ser\u00eda nuestro fin! \u00a1Qu\u00e9 golpe propinar\u00edamos al coraz\u00f3n de la Iglesia, y cu\u00e1nto escarnio provocar\u00edamos en el infierno!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Observar\u00e1n que el car\u00e1cter de Judas <i>era abiertamente admirable<\/i>. Encuentro que era muy discreto. Ni la menor m\u00e1cula contaminaba su car\u00e1cter moral en la medida que otros pudieran percibirlo. No era jactancioso, como Pedro; \u00e9l estaba lo suficientemente libre de la temeridad que clama: \u00abAunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizar\u00e9.\u00bb No solicita un puesto a la diestra del trono, pues su ambici\u00f3n no es de ese tipo. No hace preguntas ociosas. El Judas que hace preguntas es \u00ab(no el Iscariote).\u00bb Tom\u00e1s y Felipe a menudo est\u00e1n atisbando en temas profundos, pero no Judas. \u00c9l recibe la verdad conforme le es ense\u00f1ada, y cuando otros se ofenden y no andan m\u00e1s con Jes\u00fas, se adhiere fielmente a \u00c9l, teniendo razones de oro para hacerlo. No se entrega a los deseos de la carne o a la vanagloria de la vida. Ninguno de los disc\u00edpulos sospechaba que era hip\u00f3crita; preguntaron en la mesa: \u00ab\u00bfSoy yo, Se\u00f1or?\u00bb No preguntaron nunca: \u00ab\u00bfEs Judas, Se\u00f1or?\u00bb Es cierto que hab\u00eda estado hurtando por meses, pero lo hac\u00eda en peque\u00f1as cantidades, y cubr\u00eda tan bien sus desfalcos mediante manipulaciones financieras, que no corr\u00eda el riesgo de ser detectado por los pescadores honestos y confiados con los que se asociaba. Lo mismo que hemos escuchado de algunos comerciantes y mercaderes (caballeros invaluables como presidentes del consejo de compa\u00f1\u00edas especuladoras y gerentes generales de bancos estafadores), Judas pod\u00eda sustraer un porcentaje decente y sin embargo lograr que las cuentas cuadraran con exactitud. Los caballeros que han aprendido de Judas, se las arreglan para falsear las cuentas admirablemente para los accionistas, con el objeto de obtener una buena porci\u00f3n para su propia mesa, sobre la cual piden la bendici\u00f3n divina. Judas fue, en su vida conocida, una persona muy admirable. Habr\u00eda sido antes de mucho tiempo un regidor, sin duda, y siendo muy piadoso y ricamente dotado, su llegada a las iglesias o capillas habr\u00eda generado una intensa satisfacci\u00f3n. \u00abQu\u00e9 persona tan discreta e influyente,\u00bb dir\u00edan los di\u00e1conos. \u00abS\u00ed,\u00bb responder\u00eda el ministro, \u00abqu\u00e9 adquisici\u00f3n para nuestros comit\u00e9s; si lo pudi\u00e9ramos elegir para alg\u00fan puesto, ser\u00eda de eminente servicio para la Iglesia.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo creo que el Se\u00f1or lo eligi\u00f3 como ap\u00f3stol a prop\u00f3sito, para que no nos sorprendamos para nada cuando encontremos un hombre semejante, como ministro en un p\u00falpito, o como colega del ministro, trabajando como un l\u00edder en la Iglesia de Cristo. Estas son cosas solemnes, hermanos m\u00edos. Guard\u00e9moslas en el coraz\u00f3n, y si alguno de nosotros muestra un buen car\u00e1cter entre los hombres y destaca en alg\u00fan cargo, que esta pregunta nos cale profundamente: \u00ab\u00bfSoy yo, Se\u00f1or? \u00bfSoy yo, Se\u00f1or?\u00bb Tal vez el que pregunte al \u00faltimo deber\u00eda haber sido el primero en preguntar.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, en segundo lugar, les pido que miren con atenci\u00f3n<i>su verdadera naturaleza y su pecado. <\/i>Judas era un hombre con una conciencia. No pod\u00eda darse el lujo de no tener conciencia. No era un saduceo que pudiera tirar la religi\u00f3n por la borda. Pose\u00eda fuertes inclinaciones religiosas. No era una persona corrompida. En su vida, nunca hab\u00eda gastado un par de pesos en el vicio. No se trata que amara menos el vicio, sino que amaba m\u00e1s el par de pesos. Ocasionalmente era generoso, pero lo era con el dinero de otras personas. Vigilaba muy bien su magn\u00edfico cargo, la bolsa. Ten\u00eda un conciencia, repito, y fue una conciencia feroz, una vez rota la cadena, pues fue su conciencia la que le impuls\u00f3 a ahorcarse. Pero era una conciencia que no se sentaba regularmente en el trono; reinaba espasm\u00f3dicamente. La conciencia no era el elemento que reg\u00eda. La avaricia predominaba sobre la conciencia. Prefer\u00eda obtener dinero por la v\u00eda honesta, pero si no pod\u00eda obtenerlo escrupulosamente, entonces pod\u00eda ser por cualquier otra v\u00eda. No era sino un peque\u00f1o comerciante; sus ganancias no eran mayor cosa, pues de lo contrario no habr\u00eda vendido a Cristo por una suma tan peque\u00f1a como esa: equivalente a unas diez libras esterlinas a valor actual, por decirlo as\u00ed, o tres o cuatro libras esterlinas en aquellos d\u00edas. Fue un bajo precio el que le puso al Se\u00f1or; pero un poco de dinero era algo muy grande para \u00e9l. Hab\u00eda sido pobre; se hab\u00eda unido a Cristo con la idea de que pronto ser\u00eda proclamado Rey de los jud\u00edos, y entonces se convertir\u00eda en un noble y ser\u00eda rico. Pensando que a Cristo le tomar\u00eda alg\u00fan tiempo alcanzar Su reino, comenz\u00f3 a tomar dinero poco a poco, lo suficiente para ir creando una reserva; y ahora, temiendo que sus sue\u00f1os se vieran frustrados, y no habi\u00e9ndole importado Cristo nunca, sino s\u00f3lo su propia persona, se sale de la mejor manera posible de lo que considera que fue un grave error, y gana alg\u00fan dinero traicionando al Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos, yo creo solemnemente que de todos los hip\u00f3critas, aquellos cuyo dios es su dinero, son los que tienen menos esperanzas. Pueden enmendar a un borracho; gracias a Dios, hemos visto muchos ejemplos al respecto. Incluso un cristiano ca\u00eddo, que ha cedido el paso al vicio, puede aborrecer su concupiscencia y alejarse de ella. Pero me temo que los casos en los que un hombre ha sufrido la gangrena de la avaricia pero ha sido salvado, son tan pocos, que pueden escribirse sobre la superficie de la u\u00f1a de un dedo. Este es un pecado que el mundo no reprende; el m\u00e1s fiel ministro dif\u00edcilmente puede golpear su frente. Dios sabe cu\u00e1ntos truenos he lanzado contra los hombres que est\u00e1n entregados a este mundo, y sin embargo pretenden ser seguidores de Cristo; sin embargo, siempre est\u00e1n diciendo: \u00abyo no soy de esos.\u00bb Lo que deber\u00eda llamarse avaricia completamente descarada, ellos llaman prudencia, discreci\u00f3n, econom\u00eda, etc\u00e9tera; y acciones que yo despreciar\u00eda hasta escupir sobre ellas, ellos las llevan a cabo, y todav\u00eda se sientan donde se sienta el pueblo de Dios, y oyen lo que oye el pueblo de Dios, y piensan que despu\u00e9s que han vendido a Dios por una ligera ganancia, ir\u00e1n al cielo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh almas, almas, almas, cu\u00eddense, cu\u00eddense de la avaricia m\u00e1s que de ninguna otra cosa! No es el dinero, ni la falta de dinero, sino el amor al dinero lo que es la ra\u00edz de todo mal. No es tenerlo. Ni siquiera es guardarlo. El problema es que lo conviertan en su dios. Es ver eso como la principal ventura, y no considerar la causa de Cristo, ni la verdad de Cristo, ni la santa vida de Cristo, sino estar listos a sacrificarlo todo para obtener ganancias. \u00a1Oh!, tales hombres se convierten en gigantes del pecado; ser\u00e1n puestos para siempre como blanco de la risa infernal; su condenaci\u00f3n ser\u00e1 segura y justa.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El tercer punto <i>es la advertencia que Judas recibi\u00f3, y la forma en que persever\u00f3. <\/i>S\u00f3lo piensen: la noche anterior a que vendiera a su Se\u00f1or, \u00bfqu\u00e9 creen que hizo el Maestro? Pues, \u00a1lav\u00f3 sus pies! Y, sin embargo, \u00a1Judas le vendi\u00f3! \u00a1Qu\u00e9 condescendencia! \u00a1Qu\u00e9 amor! \u00a1Qu\u00e9 familiaridad! \u00a1Tom\u00f3 una toalla, y se la ci\u00f1\u00f3, y lav\u00f3 los pies de Judas! Y, sin embargo, \u00a1esos propios pies de Judas sirvieron de gu\u00eda para los que prendieron a Jes\u00fas! Y ustedes recuerdan lo que dijo cuando hubo lavado sus pies: \u00abY vosotros limpios est\u00e1is, aunque no todos;\u00bb y mir\u00f3 con ojos de l\u00e1grimas a Judas. \u00a1Qu\u00e9 advertencia para \u00e9l! \u00bfQu\u00e9 podr\u00eda ser m\u00e1s expl\u00edcito? Entonces, cuando tuvo lugar la Cena, y comenzaron a comer y beber juntos, el Se\u00f1or dijo: \u00abUno de vosotros me va a entregar.\u00bb Eso era lo suficientemente claro; y un poco despu\u00e9s dijo expl\u00edcitamente: \u00abEl que mete la mano conmigo en el plato, \u00e9se me va a entregar.\u00bb \u00a1Cu\u00e1ntas oportunidades para el arrepentimiento! Judas no puede decir que no tuvo un predicador fiel. \u00bfQu\u00e9 podr\u00eda haber sido m\u00e1s personal? Si no se arrepent\u00eda en ese momento, \u00bfqu\u00e9 pod\u00eda hacerse? M\u00e1s a\u00fan, Judas vio lo que debi\u00f3 ser suficiente para que un coraz\u00f3n diamantino sangrara; vio a Cristo con agon\u00eda en Su rostro, pues fue justo despu\u00e9s que Cristo dijo: \u00abAhora est\u00e1 turbada mi alma,\u00bb que Judas abandon\u00f3 el lugar de la cena y sali\u00f3 para vender a su Se\u00f1or. Ese rostro, tan lleno de dolor, debi\u00f3 haberle conducido al arrepentimiento, debi\u00f3 arrepentirse, si no fuera porque hab\u00eda sido dado por perdido y dejado solo, para que entregara su alma a sus propios artificios. Qu\u00e9 lenguaje pudo haber sido m\u00e1s tronante que las palabras de Jesucristo cuando dijo: \u00abMas \u00a1ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido.\u00bb \u00c9l hab\u00eda dicho: \u00ab\u00bfNo os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo?\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, si cuando estos truenos pasaban por sobre su cabeza, y los rel\u00e1mpagos apuntaban a su persona, si entonces, este hombre no fue despertado, \u00a1qu\u00e9 infierno de pertinacia infernal y de culpa debe haber habido dentro de su alma! \u00a1Oh!, pero si alguien de ustedes, si alguno de ustedes vendiera a Cristo por mantener abierto su taller el d\u00eda domingo, si vendieran a Cristo por los sueldos extras que pudieran ganar por la falsedad, \u00a1oh!, si vendieran a Cristo por causa de las cien libras esterlinas que pudieran conseguir mediante un contrato infame, si hicieran eso, no perecer\u00edan sin haber sido advertidos. Yo no vengo a este p\u00falpito para agradar a ninguno de ustedes. \u00a1Dios sabe que si yo conociera m\u00e1s acerca de sus insensateces, las se\u00f1alar\u00eda de manera m\u00e1s clara; si supiera m\u00e1s acerca de las trampas hechas en los negocios, no vacilar\u00eda en hablar de ellas! Pero, oh, se\u00f1ores, \u00a1yo les conjuro por la sangre de Judas, que se ahorc\u00f3 al final, que se vuelvan, que se vuelvan de este mal, si lo tienen, para que su pecado sea borrado!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Por un minuto <i>tomemos nota del acto mismo.<\/i> \u00c9l busc\u00f3 su propia tentaci\u00f3n. No esper\u00f3 que el diablo viniera a \u00e9l; \u00e9l fue tras el demonio. \u00c9l acudi\u00f3 a los principales sacerdotes diciendo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 me quer\u00e9is dar?\u00bb Uno de los viejos te\u00f3logos puritanos dice: \u00abesta no es la forma t\u00edpica de comerciar de la gente; ellos establecen su propio precio.\u00bb Judas pregunta: \u00ab\u00bfQu\u00e9 me quer\u00e9is dar? Lo que ustedes quieran. El Se\u00f1or de vida y gloria vendido al precio de los compradores. \u00bfQu\u00e9 me quer\u00e9is dar?\u00bb Y otro te\u00f3logo lo expresa adecuadamente: \u00ab\u00bfQu\u00e9 pod\u00edan darle? \u00bfQu\u00e9 quer\u00eda el hombre? No necesitaba alimento ni vestido; le iba tan bien como a su Se\u00f1or y a los otros disc\u00edpulos; ten\u00eda lo suficiente; \u00e9l ten\u00eda todo lo que sus necesidades pod\u00edan requerir, y sin embargo, pregunt\u00f3 \u00bfqu\u00e9 me quer\u00e9is dar? \u00bfQu\u00e9 me quer\u00e9is dar? \u00bfQu\u00e9 me quer\u00e9is dar?\u00bb \u00a1Ay!, la religi\u00f3n de algunas personas est\u00e1 cimentada sobre esa pregunta: \u00ab\u00bfQu\u00e9 me quer\u00e9is dar?\u00bb S\u00ed, asistir\u00e1n a la iglesia si hay caridades que se puedan recibir all\u00ed, pero si recibiesen m\u00e1s por no ir, entonces no ir\u00edan. \u00ab\u00bfQu\u00e9 me quer\u00e9is dar?\u00bb Algunas de estas personas no son ni siquiera tan sabias como Judas. \u00a1Ah, por all\u00e1 est\u00e1 un hombre que vender\u00eda al Se\u00f1or por una moneda de plata, mucho m\u00e1s por diez libras esterlinas como lo hizo Judas! Vamos, hay gente que vender\u00eda a Cristo por la m\u00e1s peque\u00f1a pieza de plata de nuestro dinero circulante. Son tentados a negar a su Se\u00f1or, tentados a actuar de una manera imp\u00eda, aunque las ganancias sean tan insignificantes que el equivalente a un a\u00f1o de ellas no fuera relevante.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ning\u00fan tema puede ser tan terrible como este, si lo analizamos con sumo cuidado. Esta tentaci\u00f3n nos ha venido a cada uno de nosotros. No lo nieguen. A todos nos gusta ganar; es natural que nos guste; la inclinaci\u00f3n a adquirir est\u00e1 en cada mente, y bajo restricciones legales no se trata de una inclinaci\u00f3n impropia; pero cuando entra en conflicto con nuestra fidelidad a nuestro Se\u00f1or, y en nuestro mundo a menudo entrar\u00e1 en conflicto, debemos vencerla o perecer. Surgir\u00e1n ocasiones, y con algunos de ustedes muchas veces en una misma semana, en las que la alternativa ser\u00e1: \u00bb Dios o la ganancia;\u00bb \u00abCristo o las treinta piezas de plata;\u00bb y por tanto me siento compelido a exhortarlos sobre este tema. No abandonen a su Se\u00f1or, aunque el mundo les ofrezca lo mejor, aunque apile comodidades unas sobre otras, y les agregue fama, y honor y respeto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hemos tenido casos de personas que sol\u00edan venir aqu\u00ed, pero que decidieron que no podr\u00edan continuar, puesto que el domingo era el mejor d\u00eda de la semana para el negocio; tuvieron algunos buenos sentimientos, algunas buenas impresiones alguna vez, pero ahora los han perdido. Hemos conocido a otros que han dicho: \u00abBien, ver\u00e1, una vez pens\u00e9 que amaba al Se\u00f1or, pero mi negocio comenz\u00f3 a ir tan mal cuando ven\u00eda a la casa de Dios, que dej\u00e9 de venir; renunci\u00e9 a mi profesi\u00f3n.\u00bb \u00a1Ah, Judas! \u00a1Ah, Judas! \u00a1Ah, Judas! \u00a1D\u00e9jame llamarte por tu nombre, pues as\u00ed te llamas! Este es el mismo pecado del ap\u00f3stata; que Dios te ayude a arrepentirte de \u00e9l, para que vayas, no al sacerdote, sino a Cristo y hagas una confesi\u00f3n, para que puedas ser salvado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Debes percibir que en el acto de vender a Cristo, Judas fue fiel a su se\u00f1or. \u00ab\u00bfFiel a su se\u00f1or?\u00bb preguntas. S\u00ed, su se\u00f1or era el diablo, y habiendo llegado a un acuerdo con \u00e9l, lo cumpli\u00f3 honestamente. Algunas personas son siempre muy honestas con el diablo. Si dicen que har\u00e1n algo malo, tienen que cumplirlo porque <i>dijeron <\/i>que lo har\u00edan; como si un juramente obligara a un hombre aunque sea un juramento para hacer el mal. \u00abNunca m\u00e1s entrar\u00e9 en esa casa,\u00bb han dicho algunos, y posteriormente han dicho: \u00abojal\u00e1 no hubiera dicho eso.\u00bb \u00bfFue algo indebido? \u00bfCu\u00e1l es tu juramento entonces? Fue un juramento ofrecido al diablo. \u00bfQu\u00e9 fue esa insensata promesa sino una promesa a Satan\u00e1s? Y \u00bfle ser\u00e1s fiel? \u00a1Ah, quiera Dios que seas fiel a Cristo! \u00a1Yo quisiera que todos nosotros fu\u00e9ramos fieles a Cristo como los siervos de Satan\u00e1s son fieles a su se\u00f1or!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Judas traicion\u00f3 a su Se\u00f1or con un beso. As\u00ed es como lo hace la mayor\u00eda de los ap\u00f3statas; siempre es con un beso. \u00bfNo han le\u00eddo nunca en su vida alg\u00fan libro escrito por un infiel, que no comience con un profundo respeto por la verdad? Siempre he visto eso. Incluso libros modernos, escritos por obispos, siempre comienzan de esa manera. Ellos traicionan al Hijo del hombre con un beso. \u00bfHan le\u00eddo alguna vez un libro de amarga controversia que no haya comenzado con ese enfermizo tinte de humildad, con tal dosis az\u00facar, de mantequilla, de jarabe, con tal dosis de todo lo que es dulce y suave, que dijeron: \u00ab\u00a1Ah!, seguramente hay algo malo aqu\u00ed, pues cuando la gente empieza tan suave y dulcemente, tan humilde y blandamente, pueden estar seguros que rezuma odio en su coraz\u00f3n!\u00bb La gente de aspecto m\u00e1s devoto es a menudo la m\u00e1s hip\u00f3crita del mundo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Concluimos con el arrepentimiento de Judas. \u00c9l se arrepinti\u00f3; \u00e9l se arrepinti\u00f3; pero fue el arrepentimiento que produce muerte. En efecto hizo una confesi\u00f3n, pero no hab\u00eda consideraci\u00f3n por el hecho en s\u00ed, sino \u00fanicamente en lo relativo a sus consecuencias. \u00c9l lamentaba que Cristo fuera condenado. Alg\u00fan amor latente que hubiera sentido alguna vez hacia su amable Maestro, brot\u00f3 cuando vio que era condenado. \u00c9l no crey\u00f3, tal vez, que llegara hasta ese punto; podr\u00eda haber tenido la esperanza que escapar\u00eda de sus manos, y entonces \u00e9l podr\u00eda conservar sus treinta piezas de plata, y tal vez volver a vender al Se\u00f1or. Tal vez pens\u00f3 que \u00c9l se librar\u00eda de sus manos por alguna manifestaci\u00f3n milagrosa de poder, o que proclamar\u00eda Su reino, y de esta manera Judas s\u00f3lo estar\u00eda apresurando esa bendita consumaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Amigos, el hombre que se arrepiente de las consecuencias, no se arrepiente. El asesino se arrepiente de la horca pero no del asesinato, y eso no es arrepentimiento para nada. Por supuesto, la ley humana debe medir el pecado por las consecuencias, pero la ley de Dios no. Hay un guardagujas en las v\u00edas del tren que descuida su trabajo; hay una colisi\u00f3n en las v\u00edas, y muere gente; bien, el hombre ha cometido un homicidio imprudencial por causa de su negligencia. Pero ese guardagujas, tal vez, hab\u00eda descuidado su trabajo muchas veces anteriormente, pero no hab\u00eda resultado ning\u00fan accidente, y entonces se marchaba a casa diciendo: \u00abBien, no hecho nada malo.\u00bb Ahora f\u00edjate bien que el mal no debe ser medido nunca por el accidente, sino por el acto mismo, y si t\u00fa has cometido una ofensa y has escapado sin ser detectado, sigues siendo vil a los ojos de Dios; si has hecho algo malo y la Providencia ha prevenido el resultado natural del mal, la honra de eso es para Dios, pero t\u00fa eres tan culpable como si tu pecado se hubiera llevado a cabo hasta sus \u00faltimas consecuencias, y el mundo entero se hubiera incendiado. Nunca midas al pecado por las consecuencias, sino que debes arrepentirte de los pecados por lo que son en s\u00ed mismos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Habiendo lamentado las consecuencias, puesto que estas son inalterables, el hombre fue conducido al remordimiento. Busc\u00f3 un \u00e1rbol, ajust\u00f3 la cuerda y se colg\u00f3, pero en su prisa se colg\u00f3 tan mal que la cuerda se rompi\u00f3, cay\u00f3 en un precipicio, y leemos que sus entra\u00f1as se derramaron all\u00ed; estaba como una masa irreconocible en el fondo del risco, para horror de todos los que pasaban. Ahora, ustedes que obtienen una ganancia de la piedad (si hay algunos aqu\u00ed presentes), tal vez no lleguen al fin del suicida, pero apl\u00edquense la lecci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El se\u00f1or Keach, mi venerable predecesor, cuenta al final de uno de sus vol\u00famenes de sermones, la muerte de un se\u00f1or llamado John Child. John Child hab\u00eda sido un ministro disidente, y con el objeto de obtener ganancias y para ganarse la vida, se uni\u00f3 a los episcopalianos contra los dictados de su conciencia; bautizaba a los beb\u00e9s roci\u00e1ndolos con agua; y practicaba todo el resto de ritos de la Iglesia contra los dictados de su conciencia. Al fin, al fin, fue dominado por tales terrores por haber hecho lo que hab\u00eda hecho, que renunci\u00f3 a su actividad, cay\u00f3 en cama, y sus juramentos, y blasfemias, y maldiciones en su lecho de muerte fueron algo tan terrible, que su caso fue la maravilla de su \u00e9poca. El se\u00f1or Keach escribi\u00f3 una historia completa del caso, y muchas personas fueron a verle para tratar de consolar al hombre, pero respond\u00eda: \u00abv\u00e1yanse de aqu\u00ed, v\u00e1yanse de aqu\u00ed; no tiene caso; he vendido a Cristo.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ustedes conocen tambi\u00e9n la sorprendente muerte de Francis Spira. En toda la literatura no hay nada tan tremendo como la muerte de Spira. El hombre hab\u00eda conocido la verdad; era distinguido en medio de los reformadores; era un hombre honorable, y en cierta medida, aparentemente fiel; pero regres\u00f3 a la Iglesia de Roma; apostat\u00f3; y luego cuando despert\u00f3 su conciencia, no acudi\u00f3 a Cristo, sino que vio las consecuencias en vez de ver el pecado, y as\u00ed, sintiendo que las consecuencias no pod\u00edan ser alteradas, olvid\u00f3 que el pecado pod\u00eda ser perdonado, y pereci\u00f3 en extremas agon\u00edas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Que nunca sea la infeliz porci\u00f3n de ninguno de nosotros estar junto al lecho de muerte de alguien en esas condiciones; sino que el Se\u00f1or tenga misericordia de todos nosotros ahora, y nos conduzca a escudri\u00f1ar nuestros corazones. Ustedes que dicen: \u00abno queremos ese serm\u00f3n,\u00bb son probablemente las personas que m\u00e1s lo necesitan. Quien dice: \u00abbien, no tenemos a ning\u00fan Judas en medio de nosotros,\u00bb es probablemente, \u00e9l mismo, un Judas. \u00a1Oh! Escudr\u00ed\u00f1ense; revisen cada grieta; busquen en cada rinc\u00f3n de su alma, para ver si su religi\u00f3n es por Cristo, y por la verdad, y por Dios, o si es una profesi\u00f3n que ustedes adoptan porque es algo respetable, una profesi\u00f3n que mantienen porque los mantiene. Que el Se\u00f1or nos escudri\u00f1e, y nos pruebe, y nos conduzca a conocer nuestros caminos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y ahora, en conclusi\u00f3n, hay un Salvador, y ese Salvador est\u00e1 deseoso de recibirnos ahora. Si no soy un santo, soy un pecador y tambi\u00e9n me recibe. \u00bfNo ser\u00eda mejor que todos nosotros vayamos otra vez a la fuente, para que seamos lavados y purificados? Que cada uno de nosotros vaya nuevamente y diga: \u00abSe\u00f1or, T\u00fa sabes lo que soy; yo no me conozco; pero, si no hay rectitud en m\u00ed, ender\u00e9zame. Si hay rectitud, gu\u00e1rdame as\u00ed. Mi confianza est\u00e1 puesta en Ti. Gu\u00e1rdame ahora, por amor de Ti mismo, Jes\u00fas.\u00bb Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abMientas \u00e9l a\u00fan hablaba, se present\u00f3 una turba; y el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba al frente de ellos; y se acerc\u00f3 hasta Jes\u00fas para besarle. Entonces Jes\u00fas le dijo: Judas, \u00bfcon un beso entregas al Hijo del Hombre? Lucas 22: 47, 48. Cuando Satan\u00e1s fue derrotado por completo en su &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-traicionpor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Traici\u00f3n<br \/>\nPor Charles H. Spurgeon\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-22288","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22288","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22288"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22288\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22288"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22288"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22288"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}