{"id":22289,"date":"2016-04-04T15:43:38","date_gmt":"2016-04-04T20:43:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-voz-del-cielopor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:43:38","modified_gmt":"2016-04-04T20:43:38","slug":"la-voz-del-cielopor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-voz-del-cielopor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"La Voz del Cielo\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abY oyeron una gran voz del cielo, que les dec\u00eda: Subid ac\u00e1.\u00bb &#8212; Apocalipsis 11:12\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo soy incapaz de adivinar cu\u00e1l pueda ser el significado particular de la profec\u00eda relativa a los dos testigos vestidos de cilicio, su muerte, su resurrecci\u00f3n, y su subsiguiente entrada en el cielo, y no estoy muy seguro que alguien m\u00e1s haya encontrado ese significado. Aunque yo no desprecio las profec\u00edas, abrigo una muy intensa repugnancia por quienes no saben nada acerca de ellas y sin embargo pretenden ser sus int\u00e9rpretes. Me siento en libertad de confesar que no tengo la llave que abre el libro de Apocalipsis, y no me atrevo a constituirme en su expositor. Esto, sin embargo, no es un asunto muy serio, pues aunque yo no me aventure en esa l\u00ednea de cosas, hay suficientes personas que siempre est\u00e1n explicando los misterios apocal\u00edpticos, y otro n\u00famero considerable, que cree poder comprenderlos. Ninguna rama de la literatura tiene m\u00e1s devotos estudiantes, y en ninguna, los hombres han sido tan exitosos refut\u00e1ndose los unos a los otros, o se han sentido m\u00e1s seguros porque han establecido sus propias teor\u00edas demoliendo las de los dem\u00e1s.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Puede ser que haya algunas personas cuyo oficio es abrir libros sellados; yo s\u00e9 que el m\u00edo es aplicar las ense\u00f1anzas del volumen que no est\u00e1n selladas. Ellos pueden tener el llamado para exponer a Daniel y Ezequiel; mi oficio es de un car\u00e1cter m\u00e1s humilde, pero, puedo agregar, mucho m\u00e1s \u00fatil; no tanto predecir la ca\u00edda de las dinast\u00edas y las muertes de los monarcas, como tratar con asuntos de la piedad vital, y con realidades eternas; con cosas que son reveladas con sencillez, que ciertamente nos pertenecen a nosotros y a nuestros hijos. Yo prefiero ser un olor grato a Dios en almas convertidas, que explicar todas las siete copas llenas de las siete plagas postreras; y yo prefiero comprender mejor las alturas y las profundidades del amor de mi Grandioso Se\u00f1or, que contar el n\u00famero de la bestia, o calcular la duraci\u00f3n del cuerno peque\u00f1o.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I. <\/b>Pasando por alto, entonces, todos los intentos de explicar el texto a partir de su contexto, quiero usarlo como la voz de Dios para Su pueblo. Lo consideraremos, ante todo, COMO UNA INVITACI\u00d3N ENVIADA A CADA SANTO A LA HORA APROPIADA. Cuando llegue el tiempo fijado por decreto irreversible, se oir\u00e1 \u00abuna gran voz del cielo\u00bb para cada creyente en Cristo, diciendo, \u00abSubid ac\u00e1.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esto deber\u00eda ser para nosotros, (cada uno de nosotros, si estamos en Cristo), <i>el tema de una muy gozosa anticipaci\u00f3n<\/i>. En lugar de temer el momento cuando abandonemos este mundo para ir al Padre, deber\u00edamos estar sedientos y anhelantes de la hora que pondr\u00e1 en libertad a nuestras almas, y que dar\u00e1 a nuestro esp\u00edritu la salida de la prisi\u00f3n de barro y de la servidumbre de \u00abeste cuerpo de muerte.\u00bb Para algunos cristianos no s\u00f3lo ser\u00e1 motivo de gozo anticipado, sino que ser\u00e1 intensamente deleitable cuando llegue. No es cierto, como suponen algunos, que la muerte cuando aparece es necesariamente una aparici\u00f3n horrible y espantosa.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abLa muerte no se presenta como un enemigo terrible;<br \/> Se viste en la forma de un \u00e1ngel hermoso;<br \/> Demuestra ser un mensajero amigable<br \/> Para toda alma que es amada por Jes\u00fas.\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No tengo ninguna duda que muchos creyentes dan la bienvenida al ben\u00e9fico acercamiento de la muerte como si se tratara de la llegada de su mejor amigo, y saludan su \u00faltima hora con intenso deleite. Consideren a la santa que ha tenido que guardar cama por muchos a\u00f1os. Es sacudida de un lado a otro como arrastrada por un mar de dolores, sin poder descansar en el anclaje de la tranquilidad. Ella exclama en la noche: \u00abquisiera que fuera de ma\u00f1ana,\u00bb y, cuando la luz del d\u00eda hiere sus ojos, ella anhela el regreso de la oscuridad, para poder dormitar por un rato y olvidar sus dolores. Sus huesos se exhiben a trav\u00e9s de su piel por estar acostada en una cama tan suave como la bondad puede encontrar, pero, \u00a1ay!, todav\u00eda demasiado dura para un cuerpo tan d\u00e9bil y atormentado. Los dolores han atravesado su cuerpo como flechas que perforan al enemigo; cada vena ha sido un r\u00edo que rebalsa agon\u00edas, y cada nervio ha sido un tel\u00e9grafo que env\u00eda mensajes de dolor al esp\u00edritu. \u00a1Oh!, cu\u00e1n bienvenida ser\u00e1 la voz que grita desde el cielo: \u00ab\u00a1Subid ac\u00e1!\u00bb \u00a1No m\u00e1s debilidad ahora! El gozoso esp\u00edritu dejar\u00e1 atr\u00e1s todo dolor corporal; la \u00faltima l\u00e1grima ser\u00e1 secada por la mano del Padre Divino; y la santa que hab\u00eda sido un bulto de enfermedad y miseria, se convertir\u00e1 ahora en una encarnaci\u00f3n de intenso deleite, llena hasta el borde de satisfacci\u00f3n y de placer infinitos. En esa tierra donde reina Jehov\u00e1 tu sanador, el habitante no dir\u00e1 nunca m\u00e1s: \u00abestoy enfermo.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Con qu\u00e9 gozo resonar\u00e1 la voz del cielo en el o\u00eddo del hombre cansado por el trabajo! El mundo sabr\u00e1, cuando muramos algunos de nosotros, que no hemos estado ociosos sino que hemos servido a nuestro Dios, m\u00e1s all\u00e1 de nuestras fuerzas. Quien considera que el ministerio es una profesi\u00f3n f\u00e1cil, descubrir\u00e1 que las llamas del infierno no son un agradable lugar de descanso.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh!, hay algunos en cuyo nombre puedo decir que han servido a Dios con sienes palpitantes, con un coraz\u00f3n vibrante, agotados en el servicio de su Se\u00f1or, pero nunca cansados de servirle; encorvados hasta el polvo cuando la carga era demasiado pesada para la fuerza de un individuo; listos para trabajar, o listos para combatir, sin quitarse nunca la armadura; llevando el arn\u00e9s tanto de d\u00eda como de noche, clamando en el nombre de su Se\u00f1or:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00ab\u00bfHay acaso alg\u00fan enemigo ante cuyo rostro<br \/> Yo tema argumentar Su causa?<br \/> \u00bfHay acaso alg\u00fan cordero en Su reba\u00f1o<br \/> Que yo reh\u00fase alimentar?\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El tiempo llegar\u00e1 cuando la edad merme el vigor juvenil que por un tiempo disip\u00f3 el cansancio, y ser\u00e1n obligados a lamentarse, diciendo: \u00ab\u00bfCu\u00e1ndo se disipar\u00e1n las sombras? \u00bfCu\u00e1ndo cumplir\u00e9 mi d\u00eda como un asalariado?\u00bb Feliz es aquel ministro que estando en su p\u00falpito, escucha la voz: \u00abSubid ac\u00e1,\u00bb y entonces:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abSu cuerpo y su deber entregar\u00e1,<br \/> Y cesar\u00e1 de inmediato de trabajar y de vivir.\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Felices ustedes, colegas servidores en el reino de Cristo y en la tribulaci\u00f3n de nuestro com\u00fan Salvador, si cuando precisamente piensan que ya no pueden hacer m\u00e1s, sus actividades llegan a un fin, y su recompensa vendr\u00e1, y el Salvador les dir\u00e1: \u00abSubid ac\u00e1,\u00bb y ustedes ver\u00e1n la gloria en la que han cre\u00eddo en la tierra.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Amados hermanos, con qu\u00e9 intenso deleite ser\u00e1 aclamada la muerte por los hijos de la pobreza abyecta, quiero decir: \u00aba los de la familia de la fe.\u00bb Del estremecimiento por el fr\u00edo del invierno, al esplendor del cielo; de la soledad y la desolaci\u00f3n de la penuria desvalida, a la comuni\u00f3n y compa\u00f1erismo de los santos hechos perfectos; de la mesa escasamente surtida con pan ganado con dificultad; del hambre y la necesidad; de los pobres huesos extenuados; de la forma lista a encorvarse de hambre; de la lengua que se pega al paladar por sed; de hijos que lloran y una esposa que solloza, que se lamenta por falta de pan, clamando para que puedan ser alimentados; de todo eso, \u00a1oh, ser arrebatados al cielo!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Es muy feliz el hombre que habiendo conocido tanta desgracia, puede ahora conocer mejor la dulzura de la bienaventuranza perfecta! \u00a1Mansiones de los bendecidos, cu\u00e1n brillantes son ustedes en contraste con la choza del campesino! \u00a1Calles de oro, ustedes har\u00e1n que el mendigo olvide el fr\u00edo umbral y el arco seco! Los indigentes se convierten en pr\u00edncipes; los jubilados son de la misma condici\u00f3n; y los campesinos son reyes y sacerdotes. \u00a1Oh tierra de Gos\u00e9n, cu\u00e1nto falta para que los hijos de Israel te reciban por herencia!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y, queridos amigos, pienso que debo agregar m\u00e1s: con qu\u00e9 gozo ser\u00e1fico debe haber sido o\u00edda esta voz por los o\u00eddos de los m\u00e1rtires. En cuevas y guaridas de la tierra donde los santos vagan cubiertos de pieles de ovejas y pieles de cabras, \u00a1cu\u00e1n santo triunfo debe crear este mensaje!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Blandina fue sacudida por los cuernos de los toros en el anfiteatro romano, y luego fue sentada sobre una silla calentada al rojo vivo, siendo vituperada mientras se encontraba all\u00ed consumi\u00e9ndose frente a la multitud abucheante. \u00a1Oh!, esa voz: \u00ab\u00a1Subid ac\u00e1!\u00bb, c\u00f3mo debe haberle alegrado en esas h\u00f3rridas agon\u00edas que soport\u00f3 con m\u00e1s que masculino hero\u00edsmo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los muchos que han perecido sobre el potro de tortura, seguramente han visto visiones como las que vio Esteban, quien, cuando las piedras zumbaban en sus o\u00eddos, vio los cielos abiertos, y oy\u00f3 la voz venida del cielo: \u00abSubid ac\u00e1.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La multitud de nuestros ancestros: nuestros venerables predecesores, que portaron el estandarte de la cruz antes de nuestro tiempo, que estuvieron sobre carbones encendidos, y soportaron las llamas con paciencia, con sus cuerpos consumidos por el fuego hasta que sus miembros inferiores se quemaban totalmente, y la vida se extingu\u00eda en medio de un mont\u00f3n de cenizas; \u00a1oh!, el gozo con que deben haber entrado en sus carros de fuego, tirados por caballos de fuego en direcci\u00f3n al cielo, siguiendo esta orden omnipotente del Se\u00f1or: \u00ab\u00a1Subid ac\u00e1!\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aunque la suerte de ustedes y la m\u00eda nunca sea la de una enfermedad prolongada, o penuria abyecta, o trabajo excesivo, o la muerte de un m\u00e1rtir, sin embargo aun as\u00ed, creamos que si somos verdaderos seguidores de Cristo, en el momento en que nos llegue la muerte, o m\u00e1s bien, en el momento que vengan la vida y la inmortalidad, ser\u00e1 un tiempo de gozo y bendici\u00f3n para nosotros. No busquen al Alt\u00edsimo para demorar el tiempo cuando los mande a llamar a la habitaci\u00f3n de arriba, sino m\u00e1s bien escuchen con el coraz\u00f3n, anhelando o\u00edr el llamado; est\u00e9n atentos al mensaje real que dice: \u00abSubid ac\u00e1.\u00bb Un antiguo cantor lo declara dulcemente de esta manera:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abA veces dije con l\u00e1grimas,<br \/> \u00a1Ay de m\u00ed! \u00a1Me resisto a morir!<br \/> Se\u00f1or, silencia estos temores;<br \/> Mi vida Contigo en las alturas,<br \/> \u00a1Dulce verdad para m\u00ed!<br \/> Me levantar\u00e9,<br \/> Y con estos ojos<br \/> A mi Salvador ver\u00e9.<\/i><br \/>\n<i>\u00bfQu\u00e9 significa, mi coraz\u00f3n tembloroso,<br \/> Que est\u00e9s as\u00ed tan temeroso de la muerte?<br \/> Mi vida y yo no nos separaremos,<br \/> Aunque yo renuncie a mi aliento.<br \/> \u00a1Dulce verdad para m\u00ed!<br \/> Me levantar\u00e9,<br \/> Y con estos ojos<br \/> A mi Salvador ver\u00e9.<\/i><br \/>\n<i>\u00a1Entonces, bienvenida eres, tumba inofensiva!<br \/> Por ti, al cielo ir\u00e9:<br \/> Mi Se\u00f1or, Tu muerte me salvar\u00e1<br \/> De las llamas de abajo.<br \/> \u00a1Dulce verdad para m\u00ed!<br \/> Me levantar\u00e9,<br \/> Y con estos ojos<br \/> A mi Salvador ver\u00e9.\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vamos a cambiar la nota un momento; mientras este debe ser el tema de una anticipaci\u00f3n gozosa, debe ser tambi\u00e9n <i>el objeto de espera paciente<\/i>. Dios sabe muy bien cu\u00e1l es el tiempo adecuado para que seamos llamados: \u00abSubid ac\u00e1.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No debemos anhelar anteceder el per\u00edodo de nuestra partida. Yo s\u00e9 que el amor intenso nos har\u00e1 clamar:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abOh Se\u00f1or de los Ej\u00e9rcitos, divide la olas,<br \/> Y ll\u00e9vanos a todos al cielo;\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero la paciencia debe completar su obra perfecta. Yo no quisiera morir mientras tenga que trabajar m\u00e1s o mientras haya m\u00e1s almas que salvar, m\u00e1s joyas que colocar en la corona del Redentor, m\u00e1s gloria que dar a Su nombre, y m\u00e1s servicio que dar a Su Iglesia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando George Whitfield yac\u00eda enfermo y quer\u00eda morir, su enfermera de piel negra hab\u00eda orado por \u00e9l, y al fin dijo: \u00abno se\u00f1or Whitfield, usted no va a morir; hay muchos negros por ah\u00ed que deben ser llevados a Cristo y usted debe vivir;\u00bb y Whitfield vivi\u00f3. Ustedes saben que cuando Melancton se encontraba muy enfermo, Mart\u00edn Lutero dijo que \u00e9l no deb\u00eda morir, y cuando sus oraciones comenzaron a obtener una cura, Melancton le dijo: \u00abLutero, d\u00e9jame morir, d\u00e9jame morir, ya no ores por m\u00ed,\u00bb y Lutero le respondi\u00f3: \u00abNo hombre, yo te necesito; la causa de Dios te necesita, y no morir\u00e1s.\u00bb Y cuando Melancton rehusaba comer, o tomarse sus medicinas necesarias pues esperaba estar pronto con Cristo, Lutero lo amenaz\u00f3 con la excomuni\u00f3n, si no hac\u00eda de inmediato lo que se le ordenaba, pues no deb\u00eda morir. No nos corresponde a nosotros, mediante el descuido de los medios, o el displicente derroche de fuerza, o el celo despilfarrador, acortar una vida que puede ser \u00fatil. \u00abNo te hagas ning\u00fan mal\u00bb (el consejo de Pablo al carcelero) no est\u00e1 del todo fuera de lugar aqu\u00ed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Dios conoce el paso al que debe viajar el tiempo, y cu\u00e1n extenso debe ser el camino de la vida. Si fuera posible tener remordimientos en el cielo podr\u00eda ser que no vivimos m\u00e1s tiempo aqu\u00ed para hacer mayor bien. \u00a1M\u00e1s gavillas! \u00a1M\u00e1s joyas! Pero \u00bfc\u00f3mo, a menos que hubiera m\u00e1s trabajo? Es cierto que tenemos la contraparte de eso: que viviendo menos pecaremos menos, y nuestras tentaciones ser\u00edan menores en n\u00famero; pero, oh, cuando estamos sirviendo a Dios plenamente, y \u00c9l nos est\u00e1 dando para que esparzamos la semilla preciosa, y cosechemos cien veces m\u00e1s, llegamos a decir que est\u00e1 bien que nos quedemos donde estamos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando se le pregunt\u00f3 a una anciana cristiana si prefer\u00eda morir o vivir, respondi\u00f3 que prefer\u00eda lo que Dios quisiera. \u00abPero si pudiera elegir, \u00bfcu\u00e1l preferir\u00eda?\u00bb \u00abSi yo pudiera elegir,\u00bb respondi\u00f3 ella, \u00able pedir\u00eda a Dios que eligiera por m\u00ed, pues me dar\u00eda miedo elegir por m\u00ed misma.\u00bb As\u00ed que est\u00e9n preparados para quedarse de este lado del Jord\u00e1n, o atravesar la corriente, conforme su Se\u00f1or lo quiera.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y luego, otro pensamiento. As\u00ed como \u00abSubid ac\u00e1\u00bb deber\u00eda promover una anticipaci\u00f3n gozosa moderada por una espera paciente, as\u00ed, amados hermanos, siempre deber\u00eda ser para nosotros <i>un asunto de absoluta certeza en cuanto a su recepci\u00f3n \u00faltima<\/i>. Mis ojos no podr\u00edan dormir ni mis p\u00e1rpados podr\u00edan dormitar, si este fuera un tema de duda, personalmente, en referencia a si al fin yo estar\u00e9 entre los justificados. Yo puedo entender que un hombre tenga dudas acerca de su inter\u00e9s en Cristo, pero no puedo entender, y espero que nunca pueda hacerlo, que un hombre descanse contento en medio de estas dudas. Este es un asunto sobre el que necesitamos certeza absoluta. \u00a1T\u00fa, joven, que est\u00e1s all\u00e1! \u00bfEst\u00e1s seguro que el Rey te dir\u00e1: \u00abSubid ac\u00e1?\u00bb Si t\u00fa crees en el Se\u00f1or Jesucristo con todo tu coraz\u00f3n, esa invitaci\u00f3n desde el gran trono con certeza llegar\u00e1 a tu o\u00eddo como esa otra sentencia: \u00abPolvo eres, y al polvo volver\u00e1s.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Quien cree en el Hijo de Dios tiene vida eterna. Ning\u00fan \u00absi\u00bb condicional, ning\u00fan \u00abtal vez\u00bb debe ser tolerado en nuestros corazones. Yo s\u00e9 que brotar\u00e1n como hierba mala, pero nos corresponde a nosotros arrancarla, juntarla en montones, y prenderle fuego, como hacen los agricultores con la grama en sus surcos. Al diablo le encanta que echemos suertes al pie de la cruz; pero Cristo quiere que lo miremos y encontremos una salvaci\u00f3n segura. No, no, no debemos ser desanimados por una obra de conjeturas en relaci\u00f3n a esto. Amigo m\u00edo, \u00bfpuedes estar tranquilo sin una certeza infalible? \u00a1C\u00f3mo!, puedes morir esta noche, y estar perdido para siempre, y, \u00bfpuedes ser feliz? \u00a1No, hombre, yo te exhorto por el Dios viviente, no cierres tus ojos hasta que est\u00e9s seguro que los abrir\u00e1s ya sea en la tierra o en el cielo! Pero si hay alg\u00fan temor que puedas abrirlos en el infierno, \u00bfc\u00f3mo te atreves a dormir? \u00bfC\u00f3mo te atreves a dormir, no sea que tu cama se convierta en tu tumba, y tu cuarto se convierta en la puerta de Tofet para ti?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, hermanos en Cristo, busquemos tener el sello de Dios en nosotros, el testimonio infalible del Esp\u00edritu Santo, dando testimonio con nuestros esp\u00edritus, que somos nacidos de Dios, de tal forma que podamos esperar con gozo y quietud, y ver la salvaci\u00f3n de Dios cuando el Se\u00f1or diga: \u00abSubid ac\u00e1.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Voy a agregar este cuarto pensamiento y luego proseguiremos. Pienso muy a menudo que, adem\u00e1s de anticipar con gozo, esperar con paciencia, y tener la certeza con toda confianza, el cristiano debe <i>contemplarlo con deleite<\/i>. \u00a1Ah!, que cada cristiano diga ahora: \u00abPronto voy a morirme: el tiempo se desliza con premura. Aqu\u00ed est\u00e1 mi cuarto. Puedo ver el cuadro ahora. Me han dicho que estoy muy enfermo, pero se lo hab\u00edan guardado hasta que les ped\u00ed que me dijeran con franqueza la noticia que me voy a morir pronto, y ahora lo s\u00e9 y siento la sentencia de muerte dentro de m\u00ed. Ahora viene el secreto jubiloso. En unos minutos sabr\u00e9 m\u00e1s acerca del cielo de lo que pueda ense\u00f1arme todo un grupo de te\u00f3logos. Pero cu\u00e1n solemne es la escena que me rodea: la gente camina sin hacer ruido por la habitaci\u00f3n; muy silenciosamente captan cada palabra que se dice, atesor\u00e1ndola.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ahora, santo, debes ser hombre! \u00a1Di una buena palabra por tu Se\u00f1or! \u00a1Agita las profundidades del Jord\u00e1n con tu valerosa marcha de victoria, oh soldado de Jes\u00fas! \u00a1Haz que sus m\u00e1rgenes inclinados resuenen con tus melod\u00edas, ahora! Mu\u00e9strales c\u00f3mo puede morir un cristiano; deja que tu coraz\u00f3n desborde con mareas altas de gloria; bebe tu amarga copa, y di: \u00abSorbida es la muerte en victoria.\u00bb \u00abPero, \u00bfc\u00f3mo es as\u00ed que mi mente parece agitarse como para tomar el vuelo?\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00ab\u00bfQu\u00e9 es esto que me absorbe tanto;<br \/> Que roba mis sentidos; quita mi vista;<br \/> Ahoga mi esp\u00edritu; me deja sin aliento?<br \/> Dime, alma m\u00eda, \u00bfser\u00e1 esto la muerte?\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No puedo ver; una pel\u00edcula se est\u00e1 formando en mis ojos; es el barniz de la muerte. Un sudor fr\u00edo perla mi frente, es el roc\u00edo proveniente de las exhalaciones de la muerte. La mano amable del afecto acaba de enjugar mi frente, y yo quisiera poder hablar, pero hay un obst\u00e1culo en mi garganta que impide que salga la palabra; \u00e9ste, para m\u00ed, es el monitor del silencio de la tumba. Me esforzar\u00e9 en contra de \u00e9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abGozoso, con toda la fuerza que poseo,<br \/> Mis labios temblorosos cantar\u00e1n,<br \/> \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu victoria, tumba jactanciosa,<br \/> Y d\u00f3nde est\u00e1 el aguij\u00f3n del monstruo?\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El esfuerzo ha agotado al moribundo. Debe recostarse nuevamente. Le colocan unas almohadas en la espalda. \u00a1Ah! Pueden apoyarlo en las almohadas, pero \u00e9l tiene un mejor brazo que lo sostiene que el que pueda proporcionarle su mejor amigo. Ahora su amado \u00able sustenta con pasas, le conforta con manzanas,\u00bb pues aunque enfermo de muerte, tambi\u00e9n est\u00e1 \u00abenfermo de amor.\u00bb El Se\u00f1or le hace su cama en su enfermedad. Su mano izquierda est\u00e1 bajo su cabeza, y la diestra lo abraza. El Esposo de esa alma elegida est\u00e1 respondiendo ahora la oraci\u00f3n pidiendo Su presencia que se deleitaba en ofrecer, diciendo, \u00abQu\u00e9date conmigo.\u00bb Ahora la oraci\u00f3n del poeta ha sido concedida a plenitud:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00ab\u00a1Sost\u00e9n entonces Tu cruz ante mis ojos que se cierran!<br \/> \u00a1Brilla en medio de lo l\u00fagubre y ll\u00e9vame a los cielos!<br \/> Rompe la ma\u00f1ana de los cielos y huyen las vanas sombras de la tierra;<br \/> En vida y muerte, oh Se\u00f1or, qu\u00e9date conmigo!\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No podemos imaginar el \u00faltimo momento; el rapto, la gloria de la alborada, el joven rayo de la gloria beat\u00edfica, debemos dejar todo eso. En la tierra la escena es mucho m\u00e1s sombr\u00eda, y sin embargo no es triste: mira a aquellos amigos: se re\u00fanen, dicen: \u00abS\u00ed, se ha ido: \u00a1cu\u00e1n pl\u00e1cidamente se durmi\u00f3! Yo no podr\u00eda decir en qu\u00e9 momento pas\u00f3 del sue\u00f1o a la muerte. El se ha ido.\u00bb Ellos lloran, pero no con una tristeza sin esperanza, pues se lamentan por el cuerpo, no por el alma. La montadura est\u00e1 rota, pero la joya est\u00e1 segura. El redil ha sido cambiado, pero la oveja est\u00e1 pastando en las cumbres de los montes de la gloria. Los gusanos devoran el barro, pero los \u00e1ngeles dan la bienvenida al alma. Hay luto general dondequiera el buen hombre era conocido; pero, observen bien, es \u00fanicamente en la oscuridad donde esta tristeza reina. All\u00e1 arriba, en la luz, \u00bfqu\u00e9 est\u00e1n haciendo? Cuando abandon\u00f3 el cuerpo, ese esp\u00edritu no se encontr\u00f3 solo. Los \u00e1ngeles salieron a recibirlo. Los esp\u00edritus ang\u00e9licos abrazaron al esp\u00edritu incorp\u00f3reo, y lo alzaron m\u00e1s all\u00e1 de las estrellas (m\u00e1s all\u00e1 de donde el \u00e1ngel vigila eternamente al sol), distancias inconmensurables de este cielo de abajo, m\u00e1s all\u00e1, m\u00e1s all\u00e1. \u00a1He aqu\u00ed, aparecen las puertas de perlas, y la luz azul claro de la ciudad de paredes enjoyadas! El esp\u00edritu pregunta: \u00ab\u00bfAquella ciudad es la hermosa Jerusal\u00e9n, donde no tienen necesidad de luz de l\u00e1mpara, ni de luz del sol?\u00bb El podr\u00e1 comprobarlo muy pronto, pues se est\u00e1n aproximando a la Ciudad Santa, y llega el momento de que los querubes que lo transportan comienzan su canto coral. La m\u00fasica prorrumpe de los labios de quienes transportan al santo al cielo: \u00abAlzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrar\u00e1 el Rey de gloria.\u00bb Las puertas de perlas ceden, y las gozosas multitudes del cielo dan al hermano la bienvenida a los asientos de la inmortalidad. Pero, qu\u00e9 sigue a continuaci\u00f3n, no puedo describirlo. En vano se esfuerza la imaginaci\u00f3n para pintarlo. Jes\u00fas est\u00e1 all\u00ed, y el esp\u00edritu est\u00e1 en Sus brazos. En el cielo, \u00bfd\u00f3nde estar\u00eda sino en los brazos de Jes\u00fas? \u00a1Oh, gozo! \u00a1Gozo! \u00a1Gozo! \u00a1Oc\u00e9anos ilimitados de gozo! Yo Lo ver\u00e9; yo Lo ver\u00e9. Estos ojos Lo ver\u00e1n, y a nadie m\u00e1s.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abYo lo ver\u00e9 en esa piel<br \/> En la que fue cargada mi culpa;<br \/> Su intenso amor, Su fresco m\u00e9rito,<br \/> Como sacrificado recientemente.<\/i><br \/>\n<i>\u00a1Estos ojos lo ver\u00e1n en aquel d\u00eda,<br \/> Ver\u00e1n al hombre que muri\u00f3 por m\u00ed!<br \/> Y mis huesos dir\u00e1n al levantarse:<br \/> Se\u00f1or, qui\u00e9n como T\u00fa.\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo podr\u00eda perderme cuando hablo de este tema, pues mi coraz\u00f3n est\u00e1 ardiendo. Me desv\u00edo, pero no puedo evitarlo; mi coraz\u00f3n est\u00e1 por all\u00e1, sobre las colinas con mi Amado Se\u00f1or. \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 la bienaventuranza de la gloria? Una sorpresa, pienso, inclusive para quienes la obtengan. Escasamente nos conoceremos a nosotros mismos cuando lleguemos al cielo; tanto nos sorprender\u00e1 la diferencia. Aquel pobre hombre que est\u00e1 all\u00e1 tendr\u00e1 sus vestiduras con todo el esplendor de las de un rey.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vengan conmigo y vean a esos seres brillantes; ese hijo del duro esfuerzo, que descansa para siempre; ese hijo de pecado, lavado por Jes\u00fas, y ahora un compa\u00f1ero del Dios del cielo, y yo, el primero de los pecadores, cantando Su alabanza; Saulo de Tarso, alabando con himnos de la m\u00fasica del Calvario; el ladr\u00f3n penitente, con su profunda nota baja, exaltando al amor agonizante; y la Magdalena, alcanzando las notas altas, pues aun en el cielo debe haber voces que cantan solas y alcanzan notas m\u00e1s altas que la mayor\u00eda de nosotros no puede alcanzar, todos cantando juntos: \u00abAl que nos am\u00f3, y nos lav\u00f3 de nuestros pecados con su sangre, a \u00e9l sea gloria e imperio por los siglos de los siglos.\u00bb \u00a1Oh, que estuvi\u00e9ramos all\u00ed! \u00a1Oh, que estuvi\u00e9ramos all\u00ed! Pero debemos esperar con paciencia la voluntad del Se\u00f1or. No tardar\u00e1 mucho para que \u00c9l diga: \u00abSubid ac\u00e1.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II. <\/b>Y ahora pasaremos a la segunda parte de nuestro tema. Esta vez tomaremos nuestro texto, no como la orden de partir, sino como un SUSURRO DE LOS CIELOS PARA EL CORAZ\u00d3N DEL CREYENTE. Hay una voz que resuena desde el cielo hoy, no como un llamamiento perentorio, sino como una invitaci\u00f3n susurrada suavemente: \u00abSubid ac\u00e1.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>El Padre<\/i> le dice esto, hoy, a cada hijo adoptado. Nosotros decimos: \u00abPadre nuestro que est\u00e1s en los cielos.\u00bb El coraz\u00f3n del Padre desea tener a Sus hijos sobre Sus rodillas, y cada d\u00eda, Su amor nos llama con un tierno: \u00abSubid ac\u00e1.\u00bb Y el Padre de ustedes y el m\u00edo no estar\u00e1 contento hasta que cada uno de Sus hijos est\u00e9 en las muchas mansiones de arriba.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y Jes\u00fas susurra esto al o\u00eddo de ustedes el d\u00eda de hoy. \u00a1Escuchen! \u00bfNo oyen que dice: \u00abPadre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, tambi\u00e9n ellos est\u00e9n conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese?\u00bb Jes\u00fas te apunta a los cielos, creyente. No te apegues a las cosas de la tierra. Quien no es m\u00e1s que un hu\u00e9sped en una posada, no debe vivir como si estuviera en casa. Ten lista tu tienda para la acci\u00f3n. Debes estar preparado siempre para levar anclas, y navegar a trav\u00e9s del mar para encontrar un puerto mejor, pues mientras Jes\u00fas nos llama, aqu\u00ed no tenemos una ciudad permanente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ninguna esposa que sea verdadera tiene descanso excepto en la casa de su marido. Donde su consorte est\u00e1, all\u00ed est\u00e1 su hogar: un hogar que atrae su alma hacia s\u00ed cada d\u00eda. Jes\u00fas, digo, nos invita a los cielos. \u00c9l no puede estar completamente contento mientras no lleve Su cuerpo, la Iglesia, a la gloria de su Cabeza, y conduzca a su c\u00f3nyuge elegida a la fiesta de bodas de su Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y junto a los deseos del Padre y del Hijo, todos aquellos que nos han antecedido, parecen inclinarse hoy sobre las murallas del cielo, diciendo: \u00ab\u00a1Valor, hermanos! \u00a1Valor, hermanos! La gloria eterna los espera. Combatan en el camino, resistan la corriente, acometan de frente las olas, y suban ac\u00e1. Nosotros no podemos ser hechos perfectos sin ustedes: no hay Iglesia perfecta en el cielo mientras no est\u00e9n all\u00ed todos los santos elegidos; por tanto, subid ac\u00e1.\u00bb Ellos extienden sus manos de compa\u00f1erismo; miran con ojos relucientes de s\u00f3lido afecto sobre nosotros, y nuevamente dicen: \u00abSubid ac\u00e1.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Guerreros que portan los laureles, ustedes nos llaman a la cima de la colina donde nos esperan triunfos semejantes. Los \u00e1ngeles hacen hoy lo mismo. \u00a1C\u00f3mo deben sorprenderse al vernos tan indiferentes, tan mundanos, tan endurecidos! Ellos tambi\u00e9n nos hacen se\u00f1as, y claman desde los asientos llenos de estrellas: \u00abAmados, por quienes nos regocijamos cuando fueron tra\u00eddos como hijos pr\u00f3digos a la casa de su Padre, &#8216;Subid ac\u00e1,&#8217; pues anhelamos verlos; su historia de gracia ser\u00e1 extra\u00f1a y sorprendente, una historia que los \u00e1ngeles est\u00e1n ansiosos de escuchar.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n&#8216;<i>Extiendan sus alas, santos, y vuelen,<br \/> Directo hacia aquellos mundos de gozo.'\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">He limitado mi argumentaci\u00f3n en relaci\u00f3n a ese punto. Ustedes pueden caminar en esta meditaci\u00f3n como en un jard\u00edn cuando est\u00e9n tranquilos y solos. Toda la naturaleza suena la campana que los convoca al templo de arriba. Pueden ver las estrellas de noche, mirando hacia abajo como si fueran los ojos de Dios, y diciendo: \u00abSubid ac\u00e1.\u00bb Los susurros del viento que se deslizan en la quietud de la noche les hablan, y dicen: \u00abHay otra tierra que es mejor; vengan con nosotros; &#8216;Subid ac\u00e1.'\u00bb S\u00ed, cada nube que navega a lo largo del cielo, puede decirles: \u00abRem\u00f3ntense por encima de m\u00ed, hacia el claro \u00e9ter que ninguna nube puede opacar; contemplen el sol que yo nunca puedo ocultar; el mediod\u00eda que no puedo estropear. \u00abSubid ac\u00e1.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III. <\/b>Voy a necesitar su atenci\u00f3n durante unos cuantos minutos a mi tercer punto, pues yo pienso que estas palabras pueden ser usadas como UNA AMOROSA INVITACI\u00d3N PARA LAS PERSONAS INCONVERSAS. Hay muchas voces de esp\u00edritus que claman a ellos: \u00abSubid ac\u00e1; subid al cielo.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Me encanta ver a muchas personas reuni\u00e9ndose aqu\u00ed en estos d\u00edas oscuros, fr\u00edos, d\u00edas invernales. Este gran lugar est\u00e1 tan lleno como si fuera una peque\u00f1a sacrist\u00eda. Se apretujan unos contra otros como lo hac\u00edan las multitudes en los d\u00edas del Se\u00f1or. Dios proporciona un esp\u00edritu de o\u00edr en estos d\u00edas, de una manera maravillosa; y, oh, yo quisiera que mientras ustedes est\u00e1n oyendo, alguna chispa viva del fuego divino cayera en sus corazones, y que esta chispa se convirtiera en la progenitora de un incendio ardiente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si le preguntamos a cualquiera si desea ir al cielo, dir\u00e1: \u00abs\u00ed;\u00bb pero, \u00a1ay!, sus deseos por el cielo no son lo suficientemente fuertes para ser de uso pr\u00e1ctico. Son tales tristes vientos, que no se puede navegar al cielo con ellos. Tal vez si podemos reavivar esos deseos hoy, Dios el Esp\u00edritu bendecir\u00e1 nuestras palabras para traer a los hombres al camino de la vida. Pecador, extraviado, lejos de Dios, muchas voces te saludan hoy, y aunque t\u00fa has elegido los senderos del destructor, hay muchas personas que querr\u00edan volverte al camino de paz.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Primero, <i>Dios nuestro Padre te llama<\/i>. T\u00fa dir\u00e1s: \u00ab\u00bfc\u00f3mo?\u00bb Pecador, t\u00fa has tenido muchos problemas \u00faltimamente; los negocios no han ido bien; has estado sin trabajo, desafortunado, turbado, desilusionado; has tratado de seguir adelante, pero no puedes hacerlo; en tu casa no funciona nada; de alguna manera u otra, nada de lo que haces prospera; siempre est\u00e1s tropezando de un pantano a otro; y te est\u00e1s cansando de tu vida. \u00bfAcaso no sabes, pecador, que es tu Padre que te dice: \u00absubid ac\u00e1?\u00bb Tu porci\u00f3n no se encuentra aqu\u00ed; busca otra porci\u00f3n y una tierra mejor. Has construido tu nido en un \u00e1rbol que est\u00e1 marcado por el hacha, y \u00c9l est\u00e1 bajando tu nido para que puedas construirlo sobre roca. Yo te digo, estos problemas no son sino palmadas de amor para liberarte de ti mismo. Si te hubieras quedado sin castigo, tendr\u00eda muy poca esperanza acerca de ti. Ciertamente en ese caso Dios habr\u00eda dicho: \u00abDej\u00e9moslo solo; \u00e9l no tendr\u00e1 ninguna porci\u00f3n en la vida venidera; que tenga su porci\u00f3n aqu\u00ed.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hemos tenido noticias acerca de una esposa, una mujer piadosa, quien durante veinte a\u00f1os hab\u00eda sido perseguida por un brutal marido: un marido tan excesivamente malo, que al fin su fe le fall\u00f3, y ella dej\u00f3 de ser capaz de creer que \u00e9l se convertir\u00eda alg\u00fan d\u00eda; pero durante esta crisis, ella fue con \u00e9l m\u00e1s amable que nunca. Una noche, a las doce de la noche, en un frenes\u00ed alcoh\u00f3lico, les dijo a sus amigos que \u00e9l ten\u00eda una esposa como ning\u00fan otro hombre pod\u00eda tenerla; y si ellos lo acompa\u00f1aban a casa, \u00e9l la despertar\u00eda a golpes y ella les servir\u00eda la cena; esto, con el fin de probar su car\u00e1cter. Ellos vinieron a su casa, y la cena estuvo lista muy pronto, y constaba de las cosas que ella hab\u00eda preparado, tan bien y tan r\u00e1pidamente como la ocasi\u00f3n lo hab\u00eda permitido; y sirvi\u00f3 a la mesa con tanta alegr\u00eda como si la fiesta hubiera tenido lugar el momento justo. Ella no se quej\u00f3 para nada. Al fin, uno del grupo, m\u00e1s sobrio que el resto, le pregunt\u00f3 c\u00f3mo pod\u00eda ser siempre tan amable para con tal marido. Viendo que su conducta hab\u00eda causado una leve impresi\u00f3n, se atrevi\u00f3 a responderle: \u00abhe hecho todo lo que he podido para llevar a mi esposo a Dios, y temo que no ser\u00e1 salvo nunca, y por tanto su porci\u00f3n deber\u00e1 ser en el infierno para siempre; por lo tanto, lo har\u00e9 tan feliz como pueda mientras \u00e9l est\u00e9 <i>aqu\u00ed<\/i>, pues no tiene nada que esperar en el m\u00e1s all\u00e1.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, tal es su caso el d\u00eda de hoy; pueden obtener alg\u00fan placer aqu\u00ed, pero no tienen nada que esperar en el m\u00e1s all\u00e1. Dios se ha agradado, acabo de decirlo, de quitarles sus placeres. Aqu\u00ed, entonces, tengo buenas esperanzas de que, puesto que \u00c9l los sacude del presente, puedan ser conducidos al futuro. Dios el Padre los est\u00e1 poniendo inc\u00f3modos, para que ustedes Lo busquen. Es la se\u00f1al de que los llama con Su dedo de amor: \u00abSubid ac\u00e1.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y, saben, esas muertes que les han acontecido recientemente, todas dicen: \u00abSubid ac\u00e1.\u00bb T\u00fa recuerdas cuando muri\u00f3 tu madre (ella era verdaderamente una santa), \u00bfrecuerdas, Juan, lo que te dijo? Ella dijo: \u00abyo podr\u00eda morir feliz, si no fuera por ti y por tu hermano; pero, oh, que pudiera tener una esperanza de que ustedes todav\u00eda pudieran venir a Dios.\u00bb \u00bfRecuerdas, hombre, c\u00f3mo esa hijita tuya, que hab\u00eda asistido a la escuela dominical, y que muri\u00f3 tan joven, te bes\u00f3 y te dijo: \u00abpap\u00e1, padre querido, abandona la copa del borracho, y s\u00edgueme al cielo; no te enojes, padre, yo me estoy muriendo; no te enojes porque dije eso, padre. S\u00edgueme al cielo?\u00bb Pero t\u00fa no has cedido a esa petici\u00f3n amorosa; est\u00e1s descendiendo al infierno. Sin embargo, recuerda, todo esto era un llamamiento de Dios para ti, dici\u00e9ndote: \u00abSubid ac\u00e1.\u00bb \u00c9l ha llamado, y t\u00fa te has rehusado, pon mucho cuidado, no sea que cuando t\u00fa llames, \u00c9l te rechace.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, t\u00fa mismo has estado enfermo. Si no me equivoco, estoy hablando al hombre apropiado ahora. No hace mucho tiempo que tuviste fiebre, o, \u00bfqu\u00e9 fue lo que tuviste? Fue un accidente, y todo mundo afirmaba que estuviste a punto de morir; tuviste tiempo de reflexionar cuando estabas en la sala de ese hospital, o en tu peque\u00f1a habitaci\u00f3n; \u00bfrecuerdas lo que tu conciencia te dec\u00eda? C\u00f3mo rompi\u00f3 la cortina y te hizo contemplar tu destino, hasta que le\u00edste en letras de fuego estas palabras: \u00aben el Seol har\u00e1s tu estrado.\u00bb \u00a1Oh!, c\u00f3mo temblaste en ese momento. No pusiste objeci\u00f3n para ver al ministro; entonces no te re\u00edste del Evangelio de Cristo; hiciste un buen n\u00famero de votos y de resoluciones, pero los has quebrantado todos; has mentido al Alt\u00edsimo; has perjurado ante el Dios de Israel, y te has burlado del Dios de misericordia y de justicia. Ten mucho cuidado, no vaya a ser que te barra de un golpe, pues en ese momento ni un gran rescate te librar\u00e1. Estas cosas, entonces, han sido llamados de la mano de tu Padre, que dicen: \u00abSubid ac\u00e1.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero adem\u00e1s, <i>el Se\u00f1or Jesucristo<\/i> tambi\u00e9n te ha hecho la se\u00f1al que vengas. T\u00fa has o\u00eddo que \u00c9l ha abierto un camino al cielo. \u00bfQu\u00e9 significa un camino? \u00bfAcaso un camino no es una invitaci\u00f3n a un viajero para que transite en \u00e9l? Yo he atravesado los Alpes y he visto los poderosos caminos que hizo Napole\u00f3n para poder llevar su ca\u00f1\u00f3n a Austria; pero c\u00f3mo compararemos las obras que los hombres han hecho a trav\u00e9s del s\u00f3lido granito y por encima de monta\u00f1as v\u00edrgenes (monta\u00f1as que hasta ese momento no contaban con caminos), c\u00f3mo compararemos todo eso con el camino que Cristo ha abierto al cielo a trav\u00e9s de las rocas de justicia, sobre los golfos de pecado, arroj\u00e1ndose \u00c9l mismo en las brechas, saltando al vac\u00edo para completar el camino?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora el propio camino te habla; la sangre de Cristo, que abri\u00f3 el camino, habla mejores cosas que la sangre de Abel; y esto es lo que dice: \u00abpecador, cree en Cristo y t\u00fa eres salvo.\u00bb Por cada gota de sangre que corri\u00f3 como sudor en \u00c9l en el huerto; por cada gota que brot\u00f3 de Sus manos y pies; por toda la agon\u00eda que soport\u00f3, les suplico que oigan la voz que clam\u00f3: \u00abVete, y no peques m\u00e1s;\u00bb conf\u00eda tu alma a \u00c9l, y t\u00fa eres salvo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, mi querido lector, tenme paciencia; pr\u00e9stame atenci\u00f3n. <i>El Esp\u00edritu de Dios<\/i> contiende contigo y clama: \u00abSubid ac\u00e1.\u00bb El Esp\u00edritu de Dios escribi\u00f3 este libro; y \u00bfpor qu\u00e9 motivo fue escrito este libro? Escucha las palabras de la Escritura: \u00abPero \u00e9stas se han escrito para que cre\u00e1is que Jes\u00fas es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, teng\u00e1is vida en su nombre.\u00bb Aqu\u00ed est\u00e1 el libro lleno de promesas, perfumado de afecto, rebalsando amor. \u00a1Oh!, \u00bfpor qu\u00e9 motivo, por qu\u00e9 raz\u00f3n lo despreciar\u00e1s, y apartar\u00e1s de ti la voz de misericordia? Cada vez que veas la Biblia, piensa que ves en su tapa: \u00abSube al cielo, busca la vida eterna.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Luego est\u00e1 <i>el ministerio <\/i>por medio del cual habla el Esp\u00edritu de Dios. A menudo he pedido a mi Se\u00f1or que me d\u00e9 un coraz\u00f3n de Baxter para llorar por los pecadores, y una lengua de Whitfield para interceder. Yo no tengo ninguno de los dos; pero si los tuviera, \u00a1oh!, \u00a1c\u00f3mo les rogar\u00eda a ustedes! Pero lo que tengo les doy. Como embajador de Dios, te suplico, pecador, vu\u00e9lvete del error de tus caminos. \u00abPorque no quiero la muerte del que muere, dice Jehov\u00e1 el Se\u00f1or; convert\u00edos, pues, y vivir\u00e9is.\u00bb \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 morir\u00e9is?\u00bb \u00bfAcaso el infierno es tan agradable? \u00bfEs la diestra de Dios, cuando est\u00e1 extendida en trueno, algo que podemos despreciar? \u00a1Oh!, vu\u00e9lvanse; huyan al refugio; el Esp\u00edritu les ordena que vuelen.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, \u00bfacaso <i>tu conciencia <\/i>no te dice lo mismo? \u00bfNo hay algo en tu coraz\u00f3n el d\u00eda de hoy que dice: \u00abComienza a pensar en tu alma; conf\u00eda tu alma a Cristo? Que la gracia divina te constri\u00f1a a escuchar el silbo apacible y delicado, \u00a1para que seas salvo!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y, finalmente, <i>los esp\u00edritus de sus amigos que ya partieron <\/i>claman a ustedes desde el cielo el d\u00eda de hoy, con una voz que quisiera que pudieran o\u00edr: \u00abSubid ac\u00e1.\u00bb Madre (mujer inconversa), t\u00fa tienes un beb\u00e9 en el cielo; tal vez no uno, ni dos, sino una familia de beb\u00e9s en el cielo. T\u00fa eres una madre de \u00e1ngeles, y esos j\u00f3venes querubes claman a ti: \u00abmadre, sube ac\u00e1.\u00bb Pero no puede suceder nunca a menos que te arrepientas y creas en el Se\u00f1or Jesucristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo s\u00e9 que algunos de ustedes han llevado a la tumba a sus parientes santificados. Tu padre, de cabellos canos, al fin sigui\u00f3 el camino de toda carne, y desde su asiento celestial ante el trono eterno, clama: \u00abSube ac\u00e1.\u00bb Una hermana, que enferm\u00f3 de tisis, que parti\u00f3 hace tiempo abandonando el hogar y dej\u00e1ndote para llorar su ausencia, clama: \u00abSube ac\u00e1.\u00bb Yo imploro a ustedes, hijos de los santos en la gloria; yo les imploro, hijas de madres inmortales; no desprecien ahora la voz de quienes les hablan desde el cielo. \u00a1Oh!, si ellos estuvieran aqu\u00ed, si fuera posible que vinieran aqu\u00ed a hablarles el d\u00eda de hoy, yo s\u00e9 las notas de profundo afecto que brotar\u00edan de sus labios: \u00aball\u00ed est\u00e1 mi mam\u00e1.\u00bb \u00abAll\u00e1 est\u00e1 mi pap\u00e1.\u00bb <i>Ellos <\/i>no pueden venir; pero yo soy su vocero. Si yo no puedo hablar como <i>ellos <\/i>podr\u00edan hacerlo, recuerden, si ustedes no se convierten cuando oigan el Evangelio predicado: \u00abtampoco se persuadir\u00e1n aunque alguno se levantare de los muertos.\u00bb Ellos no podr\u00edan sino hablarles del Evangelio; yo hago lo mismo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El Evangelio es: \u00abCree en el Se\u00f1or Jesucristo, y ser\u00e1s salvo.\u00bb \u00abEl que creyere y fuere bautizado, ser\u00e1 salvo,\u00bb dice el Evangelista. Creer es confiar en Cristo; ser bautizado no es la aspersi\u00f3n a un beb\u00e9; para eso no hay respaldo excepto en las invenciones de los hombres. Ser bautizado es ser sepultado con Cristo en el bautismo despu\u00e9s de la fe; pues lo que es hecho sin fe, y no es hecho por fe, es contrario al mandamiento del Se\u00f1or. El bautismo es para los santos, no para los pecadores: como la Cena del Se\u00f1or, es en la Iglesia, no fuera de ella. Creyendo, eres salvo. El bautismo no te salva; eres bautizado porque eres salvo. El bautismo es el reconocimiento exterior del gran cambio interior que el Esp\u00edritu de Dios ha obrado. Cree, pues, en Jes\u00fas. Echado de bruces ante la cruz, entr\u00e9gate ahora; luego lev\u00e1ntate y di: \u00abahora confieso Su nombre,\u00bb y estoy unido a Su Iglesia, y creo que al fin, habi\u00e9ndolo confesado ante los hombres, \u00c9l me confesar\u00e1 ante mi Padre que est\u00e1 en los cielos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y ahora regresaremos a casa y recuerden que yo estoy limpio de la sangre de ustedes. No s\u00e9 cu\u00e1ntas personas haya aqu\u00ed hoy, pero estimo que habr\u00e1 siete mil personas aqu\u00ed congregadas, que no tendr\u00e1n ninguna excusa el d\u00eda del juicio. Les he prevenido lo mejor que he podido; les he suplicado. \u00a1Pecador! \u00a1Pecador! Tu sangre sea sobre tu propia cabeza si rechazas esta grandiosa salvaci\u00f3n. Oh Dios el Esp\u00edritu Santo, haz que quieran en el d\u00eda de Tu poder, y s\u00e1lvalos el d\u00eda de hoy, y para siempre, por causa de Tu nombre. Am\u00e9n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nota del Traductor: Acerca de este serm\u00f3n y de unos cuantos m\u00e1s contenidos en el Volumen 9, Charles H. Spurgeon coment\u00f3: \u00abDurante el a\u00f1o nos hemos enterado con gozo de conversiones obradas por el Esp\u00edritu Santo por medio de la mayor\u00eda de estos sermones; pero, para ayudar en la selecci\u00f3n de algunos de ellos, por parte de quienes desean distribuir los m\u00e1s \u00fatiles, cabe mencionar aquellos que han tenido muchos sellos sobre ellos: <i>\u00abLa Voz del Cielo,\u00bb \u00abCristianos Nominales: Infieles Reales,\u00bb \u00abLa Ra\u00edz del Asunto,\u00bb \u00abConsuelo para Quienes Buscan a partir de lo que el Se\u00f1or no ha dicho.\u00bb <\/i>Etc\u00e9tera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abY oyeron una gran voz del cielo, que les dec\u00eda: Subid ac\u00e1.\u00bb &#8212; Apocalipsis 11:12 Yo soy incapaz de adivinar cu\u00e1l pueda ser el significado particular de la profec\u00eda relativa a los dos testigos vestidos de cilicio, su muerte, su resurrecci\u00f3n, y su subsiguiente entrada en el cielo, y no estoy muy seguro que alguien &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-voz-del-cielopor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Voz del Cielo<br \/>\nPor Charles H. Spurgeon\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-22289","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22289","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22289"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22289\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22289"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22289"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22289"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}