{"id":22297,"date":"2016-04-04T15:44:04","date_gmt":"2016-04-04T20:44:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/humildadpor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:44:04","modified_gmt":"2016-04-04T20:44:04","slug":"humildadpor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/humildadpor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"Humildad\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u201cSirviendo al Se\u00f1or con toda humildad.\u201d Hechos 20: 19<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">No es frecuente que un hombre pueda hablar, sin peligro, de su propia humildad. Los hombres humildes est\u00e1n mayormente conscientes de un gran orgullo, mientras que quienes se jactan de humildad no tienen nada de ella sino una falsa pretensi\u00f3n, y realmente carecen de humildad y, m\u00e1s bien, la necesitan. Yo me cuestiono si alguien entre nosotros podr\u00eda juzgar del todo en lo tocante a nuestra altivez o humildad; pues, en verdad, el orgullo asume con tanta frecuencia la forma de humildad cuando tiene que servir a su propio prop\u00f3sito, y la humildad, por otro lado, es tan perfectamente compatible con una celestial dignidad de decisi\u00f3n, que no es f\u00e1cil descubrir en todo momento, cu\u00e1l es la falsificaci\u00f3n y cu\u00e1l es la moneda preciosa y genuina.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ustedes recordar\u00e1n que, en el caso de nuestro texto, Pablo habla por inspiraci\u00f3n divina. Si no fuera por este hecho, yo no habr\u00eda cre\u00eddo ni siquiera al propio Pablo, cuando habl\u00f3 de su propia humildad. Desconf\u00edo de tal manera de nuestro juicio sobre este punto, que, si Pablo no hubiese hablado bajo el testimonio y la gu\u00eda infalibles del Esp\u00edritu Santo, yo habr\u00eda dicho que el texto no es cierto, y que si un hombre dijera que ha servido a Dios con humildad de mente, &#8211; hablando meramente desde la perspectiva de su propio juiciohabr\u00eda all\u00ed ante ustedes una clara prueba de que se trataba de un hombre orgulloso.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero Pablo habla, no para su propio encomio, sino con el \u00fanico prop\u00f3sito de limpiar sus manos de la sangre de todos los hombres. Conducido, sin duda, a hablar de esta manera por el Esp\u00edritu Santo \u2013 para ser un ejemplo para todas las generaciones venideras- se convierte en un espejo para todos los ministros de Cristo, para que tambi\u00e9n nosotros, cada uno sirviendo al Se\u00f1or en nuestra medida, podamos ser llenados sin medida de humildad, tomando el \u00faltimo asiento, no estim\u00e1ndonos m\u00e1s all\u00e1 de lo que deber\u00edamos pensar, rebaj\u00e1ndonos ante los hombres de baja condici\u00f3n, despoj\u00e1ndonos como lo hizo Aquel, que se despoj\u00f3 de toda Su gloria cuando vino para salvar a nuestras almas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta ma\u00f1ana, voy a tomar el texto y hablar\u00e9 sobre \u00e9l, -conforme le agrade al Se\u00f1or ayudarme en mi debilidad- de esta manera: primero, voy a hablar <i>del alcance de la humildad<\/i>. Notar\u00e1n que el texto dice: \u201cSirviendo al Se\u00f1or con toda humildad\u201d. En segundo lugar, voy a hablar <i>acerca de las pruebas a las que se ver\u00e1 sujetada nuestra humildad<\/i>; y, en tercer lugar, <i>acerca de los argumentos mediante los cuales hemos de sustentarla<\/i>, generarla y sostenerla en nuestras almas; y luego, en cuarto lugar, voy a exponer algunos <i>efectos pr\u00e1cticos de la humildad<\/i>, o m\u00e1s bien, exhortarlos a que los muestren, al igual que yo he de hacerlo, en nuestra vida diaria.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> Primero, entonces, consideraremos el ALCANCE DE LA HUMILDAD.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es una expresi\u00f3n en cierto modo sorprendente; no se trata simplemente de servir al Se\u00f1or con humildad, sino de servirle con toda humildad. Hay muchas especies de orgullo. Tal vez, mientras recorro la lista, si consideran el contraste, ser\u00e1n capaces de ver que tambi\u00e9n ha de haber muchas clases de humildad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tenemos en nuestra lista el orgullo del <i>hereje<\/i>, que <i>quiere <\/i>revelar doctrinas falsas porque considera que su propio juicio es mejor que la palabra de Dios. No acepta nunca sentarse como un ni\u00f1o y creer lo que se le dice. Es un disputador, pero no puede ser un disc\u00edpulo. Insiste en que su propia raz\u00f3n debe ser la fuente de sus propias creencias, y no acepta nada que est\u00e9 m\u00e1s all\u00e1 de su propio alcance.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, Pablo nunca tuvo el orgullo de un hereje. Pod\u00eda decir: \u201cLejos est\u00e9 de m\u00ed gloriarme, sino en la cruz de nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u201d. Es m\u00e1s, Pablo estaba tan dispuesto a sentarse a los pies de Jes\u00fas, que consideraba todo el conocimiento que hab\u00eda recibido a los pies de Gamaliel como sin valor alguno en s\u00ed mismo, y se volvi\u00f3 un necio para que pudiera ser sabio. No hablaba con palabras persuasivas de humana sabidur\u00eda, sino con demostraci\u00f3n del Esp\u00edritu y de poder.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tenemos a continuaci\u00f3n el orgullo del <i>papista<\/i>, que atribuye m\u00e9rito a sus propias obras y espera ganar el cielo como una recompensa a sus propias acciones. Pablo estaba totalmente libre de eso. Pose\u00eda humildad, que es precisamente lo contrario de eso. Con frecuencia dec\u00eda, cuando hablaba de s\u00ed mismo: \u201cYa no vivo yo, mas vive Cristo en m\u00ed\u201d. Aprendi\u00f3 a contar su justicia como trapo de inmundicia, y todas sus acciones previas las ten\u00eda por escoria y esti\u00e9rcol, para ganar a Cristo, y ser hallado en \u00c9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En seguida tenemos el orgullo del <i>curioso<\/i>. El hombre que no se contenta con las cosas simples y debe hurgar en los misterios. Si pudiera, trepar\u00eda hasta el eterno Trono y hurgar\u00eda entre esas hojas plegadas y romper\u00eda los siete sellos del misterioso libro del destino. Ustedes saben bien que el ap\u00f3stol tiene muchas cosas en sus escritos que son dif\u00edciles de entender y, sin embargo, hubo de expresarlas llevado por el Esp\u00edritu; y nunca se encuentran en los escritos del ap\u00f3stol, -como s\u00ed lo hacen en la predicaci\u00f3n de algunos ministros y como s\u00ed lo hacen en la conversaci\u00f3n de algunos individuos profesantes- con alg\u00fan intento de reconciliar la predestinaci\u00f3n con el libre albedr\u00edo. Para Pablo bastaba con predicarles a los hombres como agentes libres y exhortarlos al arrepentimiento; estaba m\u00e1s que dispuesto a explicar que Dios produce en nosotros as\u00ed el querer como el hacer, por su buena voluntad, mientras nosotros debemos ocuparnos tambi\u00e9n en nuestra salvaci\u00f3n con temor y temblor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pablo no sinti\u00f3 nunca curiosidad por encontrar d\u00f3nde se entrecruzaban las l\u00edneas de la verdad; estaba perfectamente contento con tomar su doctrina del esp\u00edritu de su Maestro, y dejar las f\u00e1bulas de las ancianas y las genealog\u00edas interminables y las disputas y cuestionamientos, para quienes no pod\u00edan atender a mejores invitados.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, tenemos el orgullo del <i>perseguidor<\/i>; el hombre que no est\u00e1 contento con sus propias ideas, pero que decide perseguir hasta la muerte las ideas de otro; el orgullo que me sugiere que yo soy infalible, y que si alguien difiere de m\u00ed, la hoguera y el potro de tormento ser\u00edan los merecimientos debidos para un pecado tan grande cometido contra una persona tan grande como yo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, el ap\u00f3stol siempre actu\u00f3 con la mayor sabidur\u00eda y amabilidad para con aquellos que estaban fuera, y aunque con suma frecuencia fue golpeado con varas, o expuesto a falsos hermanos y citado ante los magistrados, pienso que no ten\u00eda nada del esp\u00edritu de El\u00edas que quer\u00eda hacer descender fuego del cielo sobre cualquier hombre. Era bondadoso y pose\u00eda ese amor que es sufrido y todo lo espera, todo lo soporta y todo lo cree. En esto, tambi\u00e9n, tienen un ejemplo de <i>toda <\/i>humildad. Ten\u00eda la humildad de un hombre de esp\u00edritu generoso.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y est\u00e1 el orgullo del hombre impenitente que no quiere someterse a Dios; que dice: \u201cyo soy libre; yo no estuve nunca bajo el dominio de nadie; mi cuello nunca ha sentido la rienda y mi quijada nunca experiment\u00f3 el freno\u201d. No sucedi\u00f3 as\u00ed con nuestro ap\u00f3stol. \u00c9l fue siempre humilde, ense\u00f1able, y lleno, hasta la aflicci\u00f3n, de un sentido de su propia indignidad. \u201c\u00a1Miserable de m\u00ed!\u201d, -dijo- \u201c\u00bfqui\u00e9n me librar\u00e1 de este cuerpo de muerte?\u201d Bastante lejos estaba Pablo de la rebeli\u00f3n contra el Dios Alt\u00edsimo, pues quer\u00eda sentarse a los pies de Cristo y aprender, s\u00ed, y quer\u00eda yacer al pie del trono en polvo y cenizas, y confesarse como el primero de los pecadores y menos que el m\u00e1s peque\u00f1o de todos los santos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pienso que pronto aprender\u00e1n, del contraste que les he presentado, lo que quer\u00eda decir el ap\u00f3stol cuando afirm\u00f3: \u201ccon <i>toda <\/i>humildad\u201d. Hay much\u00edsimas clases de orgullo. Hay tambi\u00e9n much\u00edsimas especies de humildad. El ap\u00f3stol pose\u00eda todas ellas, o m\u00e1s bien, estaban todas combinadas en una dulce mezcla en su predicaci\u00f3n y oraci\u00f3n diarias. Para darles en esta ma\u00f1ana una m\u00e1s clara visi\u00f3n del alcance de la humildad, voy a presentarla de otra forma.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunos de los antiguos escritores que gustaban de usar t\u00e9rminos que sonaran muy parecidos, dicen: hay una humildad <i>propuesta<\/i>, o humildad previa al servicio a Dios; hay una humildad <i>opuesta<\/i>, o humildad durante el servicio de Dios, que contin\u00faa a prueba; y hay, en tercer lugar, una humildad <i>impuesta<\/i>, cuando el alma, consciente del pecado durante el acto, se impone la tarea de encorvarse delante de Dios y ofrecer arrepentimiento por su pecado. Sin que demos mucha importancia a estos t\u00e9rminos, pues pienso que los antiguos escritores se excedieron m\u00e1s de lo debido para establecerlos, me contentar\u00e9 con la sustancia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay una humildad <i>antes <\/i>de servir a Dios. Cuando un hombre carece de ella, se propone su propia honra y su propia estima al servir a Dios. Cu\u00e1n f\u00e1cil es que prediquemos un serm\u00f3n poniendo nuestra mirada en nuestros oyentes, esperando que est\u00e9n satisfechos con nosotros y digan: \u201chabl\u00f3 muy bien; ese hombre es un orador: es elocuente\u201d. S\u00ed, y cu\u00e1n f\u00e1cil es que se propongan agradarse a ustedes mismos de tal manera que puedan decirse al descender de la tribuna: \u201ca mi juicio no he fallado hoy y estoy muy satisfecho conmigo mismo\u201d. Esto es un orgullo antes del servicio que da\u00f1ar\u00e1 todo. Si no llegamos al altar de Dios humildemente, no podemos llegar aceptablemente. Ya sea que prediquemos u oremos, o demos limosna, o que hagamos cualquier cosa, es necesario que nos inclinemos a un nivel muy bajo antes de que entremos a la obra, pues, si no fuera as\u00ed, la autocomplacencia y la autoalabanza se quedar\u00e1n al fondo de todo, y Dios no podr\u00eda ni querr\u00eda aceptarnos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Miren a tantos cristianos!, cu\u00e1n poca de esa<i>humildad anterior al servicio<\/i> tienen. Ellos elegir\u00e1n aquella posici\u00f3n en la iglesia que les proporcione la mayor honra, y si hubiera que hacer alg\u00fan trabajo que no les confiriera alguna buena posici\u00f3n, dejar\u00edan que lo hicieran los dem\u00e1s. Si ustedes requirieran que alguien ocupe una honorable posici\u00f3n en la iglesia, podr\u00edan encontrar a muchas personas; pero si necesitaran a alguien que sirviera de criado en la casa de Dios, que fuera el menor en la herencia de Dios, cu\u00e1n dif\u00edcil les ser\u00eda encontrar un individuo. Nos agrada tanto el oropel de la publicidad y la gloria de la estima del hombre que, no lo dudo, en todos nosotros hay un gustillo por elegir nuestra posici\u00f3n, motivados por los honores m\u00e1s bien que por la gloria de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero nunca fue as\u00ed con el ap\u00f3stol Pablo. Me parece verle ahora, trabajando mucho despu\u00e9s de la medianoche fabricando sus tiendas, pasando puntada tras puntada con su aguja por entre la dura lona, trabajando siempre para proveer para sus propias necesidades individuales, porque un pueblo poco generoso reten\u00eda la recompensa de su obrero. Luego veo a ese fabricante de tiendas subir al p\u00falpito con sus manos todas ampolladas a consecuencia de su duro trabajo, vueltas \u00e1speras y callosas como las manos de un obrero. Ustedes dir\u00edan de inmediato de \u00e9l, al pararse para hablar: ese hombre nunca pretende para s\u00ed mismo las alabanzas de sus oyentes. \u00c9l no es como el orador griego que desear\u00eda ir a cualquier parte para obtener el aplauso, que se desviar\u00eda para contar cualquier historia, o que predicar\u00eda cualquier cosa, si pudiera, para hacer que su audiencia dijera: \u201c\u00e9l es un orador; registr\u00e9moslo entre los nombres de los grandes; pongamos la corona sobre su cabeza, y celebr\u00e9mosle por toda Grecia como el hombre de la boca de oro que puede hablar con mucho poder, como si las abejas de Hybla hubieran producido su miel en los labios de ese orador\u201d. Nunca podr\u00edas ver eso en Pablo. Podr\u00edas descubrir de inmediato que su solitario prop\u00f3sito era ganar almas, y glorificar as\u00ed a Cristo. Trabajemos en pos de esto como una parte de toda humildad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero adem\u00e1s, sigue a continuaci\u00f3n <i>la humildad durante el acto<\/i>. Cuando un hombre descubre que Dios est\u00e1 con \u00e9l, puede llegar a ser lo suficientemente vil para glorificarse a s\u00ed mismo. Pudo haber sido muy humilde, en verdad, cuando comenz\u00f3 la batalla, pero hay un enemigo all\u00ed, a sus pies, y otro acaba de ser derribado por un golpe de su mano derecha, y el Maligno le susurra a su o\u00eddo: \u201clo has hecho muy bien; est\u00e1s combatiendo muy bien\u201d; y luego el orgullo interviene y lo arruina todo. El Salmo que comienza diciendo: \u201cNo a nosotros\u201d es excelente. David consider\u00f3 necesario repetirlo dos veces: \u201cNo a nosotros, oh Jehov\u00e1, no a nosotros\u201d. Y luego propina el golpe mortal con la siguiente frase: \u201cSino a tu nombre da gloria\u201d. Cantar ese himno cuando est\u00e1s poniendo tu pie sobre tus enemigos, cantar ese himno cuando est\u00e1s recogiendo la abundante cosecha, cantar ese himno cuando el pueblo de Dios est\u00e1 siendo alimentado bajo tu ministerio, cantar eso cuando vas de poder en poder, venciendo y para vencer, manifestar\u00e1 un saludable estado de coraz\u00f3n. Nada sino la gracia m\u00e1s extraordinaria puede mantenernos en nuestra posici\u00f3n correcta cuando estamos sirviendo a Dios y \u00c9l nos est\u00e1 honrando. Somos muy propensos a hurtar las joyas de la corona para colocarlas sobre nuestros propios pechos; y si no nos rob\u00e1ramos la diadema misma, la mirar\u00edamos todav\u00eda con ojos anhelantes como si quisi\u00e9ramos llevarla sobre nosotros aunque s\u00f3lo fuera un instante.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">He pensado algunas veces que muchos cristianos son semejantes al hijo de Enrique IV, quien, cuando su padre dorm\u00eda, pon\u00eda la corona sobre su cabeza. Ustedes y yo hemos hecho lo mismo; hemos olvidado a Dios; \u00c9l era para nosotros alguien que dorm\u00eda y comenzamos a ponernos la corona sobre nuestra propia cabeza. \u00a1Oh, cu\u00e1n insensatos \u00e9ramos! Nuestro tiempo de llevar la corona no ha llegado. Cuando pensamos en coronarnos en vez de coronarlo a \u00c9l, cuando adoramos a nuestra propia imagen en vez de postrarnos delante del Se\u00f1or Dios Jehov\u00e1, no hacemos sino enojar a nuestro Padre y atraer dolor para nuestros esp\u00edritus.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hombres y mujeres cristianos, y especialmente t\u00fa, oh mi propia alma, pongamos mucho cuidado de que mientras servimos a Dios le sirvamos como lo hacen los \u00e1ngeles, quienes con dos alas cubren sus rostros, con dos cubren sus pies, mientras que con dos alas vuelan cumpliendo sus misiones.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Luego hay otro tipo de humildad que forma parte de toda humildad: <i>la humildad despu\u00e9s de que el servicio est\u00e1 cumplido<\/i>. Al echar una mirada al pasado y ver el \u00e9xito obtenido, las alturas alcanzadas, los esfuerzos que han sido bendecidos, es muy f\u00e1cil decir: \u201cMi diestra y mi brazo poderoso han alcanzado para m\u00ed la victoria\u201d. Los hombres permiten a sus semejantes un poco de congratulaci\u00f3n. \u00bfPuede un hombre congratularte sin admitir que puedas gratularte t\u00fa mismo? Ahora bien, hay un respeto y un honor que deben rendirse al hombre de Dios que ha servido a su raza y a su Se\u00f1or. Por todos los medios posibles los nombres de Lutero, y Calvino y Zuinglio han de ser tenidos en honra. \u00bfAcaso Dios mismo no lo ha dicho? \u201cEn memoria eterna ser\u00e1 el justo\u201d. Ser\u00eda err\u00f3neo de nuestra parte si no honr\u00e1ramos a los siervos de Dios, pues parecer\u00eda como si deshonr\u00e1ramos al Se\u00f1or. Pero de nada servir\u00e1 que el siervo de Dios se honre a s\u00ed mismo. Despu\u00e9s que ha cumplido su trabajo ha de apoyar su cabeza en la almohada de su lecho de muerte, y decir: \u201c\u00a1Menor soy que todas las misericordias! \u00bfQui\u00e9n soy yo, y qu\u00e9 es la casa de mi padre, para que T\u00fa me hayas tra\u00eddo hasta aqu\u00ed? Habiendo hecho todo eso, s\u00f3lo soy un siervo in\u00fatil. Ni siquiera he hecho todo lo que era mi deber hacer.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Maestros de la escuela dominical, distribuidores de panfletos, visitadores de enfermos, ustedes, que dan de comer a los hambrientos y visten a los desnudos y especialmente ustedes, di\u00e1conos y ancianos, ministros de la iglesia, aseg\u00farense de que, cuando su trabajo sea cumplido, no hablen nunca de ustedes mismos ni de su trabajo. No; sus hermanos, aun si ustedes hablan aparentemente en t\u00e9rminos humildes, pronto descubrir\u00e1n cuando hablan mucho de lo que hacen, y est\u00e1n orgullosos de ello. Ustedes podr\u00edan pensar que los han despistado, pero ciertamente no lo han hecho; mucho menos han enga\u00f1ado a su Dios. Cu\u00eddense de no poner su dedo en su propia belleza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando est\u00e9n pintando a otro hombre, imiten a Apeles, que pint\u00f3 a Alejandro con su dedo sobre una cicatriz; pero cuando se est\u00e9n pintando a ustedes mismos, pongan su dedo sobre su m\u00e1s preciada belleza, pues pueden estar muy seguros de que el dedo ocultador de su modestia es m\u00e1s hermoso que la belleza que oculta. Trabajen arduamente, entonces, por la causa de Dios, por la causa de la Iglesia, por su propia causa, para servir al Se\u00f1or con toda humildad: humildad antes del acto, humildad durante el servicio, y humildad cuando todo est\u00e1 hecho: \u201cSirviendo al Se\u00f1or con toda humildad\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Pero tenemos, en segundo lugar, las PRUEBAS DE LA HUMILDAD, o los peligros por los que tiene que pasar.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y primero y ante todo, una de las pruebas a las que la humildad ser\u00e1 expuesta es la posesi\u00f3n de una gran habilidad. Cuando un hombre tiene siete talentos debe recordar que tiene siete cargas, y quien tiene diez talentos, si tiene m\u00e1s que otros, deber\u00eda sentir que tiene diez veces la carga de responsabilidad que tiene cualquier otro hombre y, por lo tanto, deber\u00eda estar encorvado. Si un hombre siente que posee m\u00e1s poder que otro, m\u00e1s elocuencia, m\u00e1s agudeza mental, m\u00e1s conocimientos, m\u00e1s imaginaci\u00f3n, es muy propenso a sentarse y decir: \u201cyo soy algo; yo soy alguien en la iglesia\u201d. S\u00ed, uno podr\u00eda hablar, en verdad, con solemnidad aqu\u00ed. Es sumamente rid\u00edculo que nos jactemos alguna vez de cualesquiera talentos que Dios nos haya dado. Es como si el deudor encarcelado dijera: \u201cyo soy alguien mejor que t\u00fa, puesto que debo diez mil libras esterlinas y t\u00fa solamente debes cien\u201d. Entre m\u00e1s tengamos m\u00e1s deberemos, y \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda haber una base para jactarse de eso? Es tan rid\u00edculo que un hombre se sienta orgulloso porque mide seis pies de altura mientras que su compa\u00f1ero s\u00f3lo mide 5 pies y seis pulgadas, como es rid\u00edculo que un hombre est\u00e9 orgulloso porque cuenta con diez talentos mientras otro s\u00f3lo tiene cinco talentos. En lo tocante a los dones, nosotros somos como Dios nos ha hecho. Si el Se\u00f1or le pregunt\u00f3 a Mois\u00e9s: \u201c\u00bfQui\u00e9n dio la boca al hombre?\u201d, -porque Mois\u00e9s dec\u00eda que era tardo en el habla y torpe de lengua- ustedes podr\u00edan preguntarse eso mismo si pueden hablar bien. O, si act\u00faan bien, \u201c\u00bfQui\u00e9n dio el brazo al hombre?\u201d O, si piensan bien, \u201c\u00bfQui\u00e9n dio el cerebro al hombre?\u201d El honor nunca puede ser para la cosa misma, sino para el Todopoderoso que la hizo como es. Grandes talentos hacen dif\u00edcil que el hombre conserve la humildad. \u00bfPero los sorprender\u00eda si les digo que los peque\u00f1os talentos tienen precisamente el mismo efecto? En mi breve tiempo he visto a algunos de los hombres m\u00e1s grandes sobre los que he puesto mi mirada, pero que eran los m\u00e1s diminutos insectos que jam\u00e1s hubieren sido colocados bajo el microscopio; tambi\u00e9n algunos grandes hombres en el p\u00falpito, majestuosos, dignos, magn\u00edficos, soberbios; hombres de quienes se podr\u00eda haber hecho una fortuna instant\u00e1nea si pudieran comprarse a su valor apropiado y venderse al precio de lo que valdr\u00edan seg\u00fan su propia opini\u00f3n; hombres que eran aptos \u00fanicamente para ser obispos, pues nunca habr\u00edan podido pertenecer al clero inferior; el lugar de un cura auxiliar del p\u00e1rroco habr\u00eda sido enteramente insignificante; haber sido un fabricante de tiendas o un predicador ordinario como Pablo, habr\u00eda estado muy por debajo de su nivel. Tienen siempre la idea de que nacieron en un d\u00eda muy afortunado, y que el mundo les debe la m\u00e1xima consideraci\u00f3n y respeto por hacerles el honor a los seres humanos de vivir en medio de ellos, aunque no sea mucho lo que hayan hecho jam\u00e1s.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, pocos talentos vuelven orgulloso a un hombre con frecuencia. \u201cVamos\u201d, -dice- \u201cs\u00f3lo tengo una bagatela en el mundo, y debo hacer una llamarada con eso. S\u00f3lo tengo un anillo, y siempre voy a exponer visiblemente el dedo que lo lleva para que pueda ser visto\u201d. Es un h\u00e1bito muy com\u00fan de todas las personas que usan anillos, mantener siempre expuestos a la vista los dedos en que se los ponen, especialmente si s\u00f3lo tienen un anillo; si un hombre no tiene oro en su bolsillo ser\u00e1 propenso a usar mancuernillas de oro en sus camisas; y si un hombre escasamente tiene alguna riqueza, tender\u00e1 a ponerla en su espalda porque ha de mantener una posici\u00f3n, y como esa no ha sido nunca su posici\u00f3n leg\u00edtima, estar\u00e1 obligado a mantenerla a un gran costo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, si t\u00fa tienes pocos talentos y sientes que as\u00ed es, no te infles ni estalles de envidia. El sapo nunca fue despreciable como un sapo, pero cuando trat\u00f3 de inflarse hasta alcanzar el tama\u00f1o del toro en el potrero, entonces, en verdad, se hizo despreciable. Con alguna frecuencia, alg\u00fan peque\u00f1o ministro me han hecho esta observaci\u00f3n de la manera m\u00e1s pomposa: \u201c\u00a1Oh, se\u00f1or!, siento el peligro de su posici\u00f3n, y lo llevo en oraci\u00f3n a Dios para que sea usted conservado humilde\u201d. Estoy sumamente agradecido con el caballero, pero estoy seguro de que yo podr\u00eda orar por \u00e9l, a manera de un intercambio, para que fuera conservado humilde una vez en su vida, pues nunca supo lo que era la humildad en tanto que estuviera personalmente preocupado. Ahora, ustedes saben muy bien que es muy f\u00e1cil que un hombre sea orgulloso en sus andrajos, as\u00ed como mi se\u00f1or alcalde puede serlo de su cadena de oro. Hay muchos vendedores ambulantes que van en su carreta y que son tan vanos como el caballero que viaja en una carroza recubierta de oro; ciertamente me atrevo a decir que \u00e9l, este \u00faltimo, siente poco orgullo, y m\u00e1s bien una gran verg\u00fcenza por tener que volverse tan rid\u00edculo. Podr\u00edas ser un rey y sin embargo, ser humilde; podr\u00edas ser un mendigo y ser, sin embargo, altivo; podr\u00edas ser grande y ser, sin embargo, peque\u00f1o en tu propia estima. Podr\u00edas ser peque\u00f1o, y sin embargo, podr\u00edas ser m\u00e1s grande en tu propia estima que aquellos que son los m\u00e1s grandes. Aseg\u00farate que tu baja condici\u00f3n no te vuelva soberbio m\u00e1s que tu estado excelso.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, el \u00e9xito tiene a menudo una influencia muy funesta sobre la humildad. El hombre era humilde delante de su Dios, hasta que Dios le dio la grandiosa victoria sobre los moabitas, pero entonces su coraz\u00f3n fue ensoberbecido dentro de \u00e9l, y el Se\u00f1or le abandon\u00f3. Cuando era peque\u00f1o en Israel, se inclinaba delante del Alt\u00edsimo; cuando se volvi\u00f3 grande, se exalt\u00f3 a s\u00ed mismo. El gran \u00e9xito es como una copa llena pues es dif\u00edcil sostenerla con mano firme. Es como nadar en aguas profundas, ya que siempre se tiene el miedo de morir ahogado all\u00ed. Es estar parado en la punta del pin\u00e1culo del templo, y Satan\u00e1s dice con frecuencia: \u201c\u00c9chate abajo\u201d. Pero, por otro lado, la falta de \u00e9xito tiene precisamente la misma tendencia. \u00bfNo han visto al hombre que no pudo conseguir una congregaci\u00f3n, y que insisti\u00f3 en ello porque era mejor predicador que el hombre que s\u00ed la consigui\u00f3? Algunas veces leo una revista cuya doctrina es esta: si quieres ser un buen predicador, debes predicar de conformidad a los esbozos que son proporcionados en esta revista. Hay algunas personas que hacen eso, pero todav\u00eda encuentran que sus capillas est\u00e1n vac\u00edas; dice luego la revista con toda complacencia: \u201clos hombres que consiguen las congregaciones son siempre los hombres m\u00e1s d\u00e9biles; son siempre los hombres que tienen el menor poder mental, mientras que nosotros, que s\u00f3lo tenemos unos cuantos asistentes, un simple pu\u00f1ado, nosotros somos las personas intelectuales\u201d. \u201cLa gentuza siempre corre tras hombres necios\u201d. De tal forma que el hermano que no consigue el \u00e9xito se consuela a s\u00ed mismo con este pensamiento: que la Providencia est\u00e1 muy equivocada, y que el p\u00fablico cristiano est\u00e1 muy equivocado, que \u00e9l deber\u00eda ser, si las cosas estuvieran en su lugar, el ser viviente m\u00e1s popular, y que est\u00e1 muy mal que no lo sea.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, la falta de \u00e9xito tiene una gran influencia sobre algunos hombres para hacerlos sentir esto: \u201cBien, si no puedo tener \u00e9xito en lograr que otras personas me consideren alguien, voy a considerar que todos los dem\u00e1s no son nada, y voy a elevarme por encima de todos ellos en mi propia opini\u00f3n\u201d. Ahora yo estoy expresando unas verdades caseras. Yo mismo he recibido una buena cantidad de consejos, y creo que podr\u00eda tomarme la libertad, algunas veces, de dar un consejo a los dem\u00e1s. Espero que quienes est\u00e1n pensando siempre que el \u00e9xito verdaderamente implica el orgullo, se entreguen a la consoladora reflexi\u00f3n que su falta de \u00e9xito \u2013que les sugiere muy amargos pensamientos acerca de sus hermanos- podr\u00eda ser tambi\u00e9n orgullo, s\u00f3lo que en otra direcci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">De la misma manera, el largo disfrute de la presencia del Se\u00f1or tiene una tendencia a hacernos altivos. Caminar todo el d\u00eda a la luz del sol nos expondr\u00e1 al peligro de una insolaci\u00f3n. Es mejor no sentarse demasiado cerca del fuego, pues uno puede resultar quemado. Si no experimentamos otra cosa sino plena seguridad, eso podr\u00eda volvernos presuntuosos. No hay nada como el calor del verano para producir la putrefacci\u00f3n. Cuando experimentas gozos que duran por largo tiempo, debes temer y temblar por toda la bondad de Dios. Pero por otro lado, las dudas que prosiguen por largo tiempo, engendrar\u00e1n orgullo. Cuando un hombre ha estado dudando por largo tiempo de su Dios, y desconfiando de su promesa, \u00bfqu\u00e9 es eso sino orgullo? Quiere ser alguien y quiere ser algo. No est\u00e1 dispuesto a creer en su Dios en la oscuridad; piensa de hecho que Dios trata duramente con \u00e9l, al permitirle que caiga en el menor desaliento; piensa que deber\u00eda experimentar siempre gozo y satisfacci\u00f3n, y as\u00ed llega a suceder que sus dudas y temores son tan eficaces progenitores del orgullo como podr\u00eda haberlo sido la seguridad. De hecho, para acortar una historia muy larga, pues podr\u00eda proseguir con estos dos lados del asunto toda la ma\u00f1ana, no hay una posici\u00f3n en el mundo en la que un hombre no pueda ser humilde si tiene la gracia; no hay una condici\u00f3n bajo el cielo en la que un hombre no sea orgulloso si fuere abandonado a s\u00ed mismo. Les ruego que no piensen nunca que dejando una condici\u00f3n y alcanzando otra, eso les servir\u00e1 de alguna ayuda para su humildad. Es verdad que el muchacho campesino en el valle de la humillaci\u00f3n cant\u00f3:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cQuien est\u00e1 abajo no necesita temer caer<br \/> Quien est\u00e1 abatido no tiene orgullo<br \/> Quien es humilde siempre<br \/> Tendr\u00e1 a Dios como su gu\u00eda\u201d. <\/p>\n<p align=\"justify\">Pero me atrever\u00eda a decir que el mismo muchacho cantaba a veces, en ese mism\u00edsimo valle, canciones de desaliento y salmos de orgullo y de perversa rebeli\u00f3n contra su Dios. No es el lugar, sino el coraz\u00f3n; no es la posici\u00f3n, sino la gracia. Si Dios le sostiene, el hombre est\u00e1 tan seguro sobre un pin\u00e1culo como sobre un terreno nivelado; y si Dios no est\u00e1 con \u00e9l, peligra tanto en el valle como sobre el lugar elevado. Si el Se\u00f1or le abandona, caer\u00e1 en cualquiera de los dos lugares; si el Se\u00f1or est\u00e1 con \u00e9l, estar\u00e1 de pie en cualquier posici\u00f3n. De esta manera he sugerido algunos de los peligros a los que est\u00e1 expuesta la humildad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III.<\/b> Y ahora, en tercer lugar, VEAMOS ALGUNOS DE LOS ARGUMENTOS POR LOS CUALES DEBER\u00cdAMOS SER CODUCIDOS A LA HUMILDAD DE ESP\u00cdRITU.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>1.<\/b> Primero, extraigamos algunos argumentos <i>de nosotros mismos<\/i>. \u00bfQu\u00e9 soy yo para estar orgulloso? Soy un hombre, es decir, soy un gusano; algo que es y no es. Un \u00e1ngel: cu\u00e1nto me sobrepasa, y sin embargo, el Se\u00f1or not\u00f3 necedad en Sus \u00e1ngeles, y ni aun los cielos eran limpios delante de Sus ojos. \u00bfCu\u00e1nto menos, entonces, deber\u00eda el hijo del hombre, una criatura llena de pecado, alzarse y exaltarse a s\u00ed mismo como si fuese algo? Verdaderamente, el hombre en su mejor condici\u00f3n es solamente vanidad; su vida es un sue\u00f1o, un espect\u00e1culo vac\u00edo. \u00a1Oh, hombre vano!, \u00bfpor qu\u00e9 has de ser altivo? Piensen en nuestra mortalidad. En unos cuantos a\u00f1os m\u00e1s seremos carne de gusanos. El polvo de C\u00e9sar ser\u00e1 comido; comido por las m\u00e1s ruines de las criaturas. Tomen en su mano el cr\u00e1neo de alg\u00fan ser que ha partido, y preg\u00fantense: \u201c\u00bfqu\u00e9 ten\u00eda ese hombre para que fuera orgulloso?\u201d Vayan a un osario y observen la corrupci\u00f3n; contemplen alg\u00fan cuerpo que ha estado enterrado por alg\u00fan tiempo, y \u00a1ver\u00e1n un mont\u00f3n de residuos repugnantes! Y, sin embargo, ustedes y yo andamos cargando en nosotros los elementos de toda esa putridez, el alimento de toda esa podredumbre. \u00bfC\u00f3mo nos atrevemos, entonces, a ser altivos? Tengo en mi casa un cuadro que est\u00e1 tan admirablemente concebido que, cuando lo miras de cerca, ves a dos ni\u00f1itos en la flor de la edad, jugando, gozando de la mutua compa\u00f1\u00eda. Si te alejas un poco del cuadro, los contornos se tornan m\u00e1s y m\u00e1s difusos, y estando a unos cuantos metros de \u00e9l, se convierte en una calavera, con ojos huecos y vac\u00edos, y los huesos del cr\u00e1neo y las mand\u00edbulas: una perfecta calavera.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, esto es lo que somos nosotros. Cuando estamos mirando al tiempo con nuestra pobre vista miope, parecemos seres hermosos que est\u00e1n llenos de vida; pero si nos paramos a una distancia escritural y contemplamos estas cosas, pronto percibimos que no somos nada, despu\u00e9s de todo, sino calaveras. \u00bfQu\u00e9 derecho tenemos, entonces, de ser altivos? Empieza a no ser orgulloso, hombre, hasta que tu vida est\u00e9 segura, y t\u00fa sabes que eso no suceder\u00e1 nunca. T\u00fa, burbuja, no te jactes de los diversos colores que tienes pues t\u00fa estallar\u00e1s violentamente. T\u00fa, glorioso arco\u00edris, no te exaltes por causa de tus variados tintes; cuando el sol retira su luz o la nube lo oculta, t\u00fa desapareces. Oh, t\u00fa, nube aborregada que pronto te has de disolver sobre la tierra, y ser\u00e1s disuelta para siempre, no pienses en ti ni en tus glorias arreboladas, pues pronto partir\u00e1s y te desvanecer\u00e1s. Cada vez que tu humildad cede y tu orgullo alza su cabeza, piensa que eres mortal, y el esqueleto deber\u00eda ense\u00f1arte humildad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero hay un argumento que todav\u00eda es m\u00e1s convincente que este. \u00bfQu\u00e9 son ustedes, sino criaturas depravadas? Cuando el hijo de Dios est\u00e1 en su mejor condici\u00f3n no es nada mejor que un pecador en su peor condici\u00f3n, excepto en la medida en que Dios lo ha hecho diferir. \u201cAll\u00ed va John Bradford, si no fuera por la gracia de Dios\u201d. Es m\u00e1s, all\u00ed va Pablo dispuesto a maldecir, si no fuera por la gracia de Dios. All\u00ed va Pedro para convertirse en Judas, a menos que Cristo ore por \u00e9l para que su fe no flaquee. \u00a1Un pecador salvado por la gracia y, sin embargo, altivo! \u00a1Fuera con esa desfachatez! Dios, perd\u00f3nanos y l\u00edbranos de ese mal.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, entonces, pensemos que no solamente somos depravados al punto que estamos inclinados a pecar, sino que hemos pecado, y \u00bfc\u00f3mo podemos, entonces, ser altivos? Pecadores cuyos merecimientos m\u00e1s sublimes son la ira de Dios y las ardientes llamas del infierno, \u00bfc\u00f3mo podemos aventurarnos por un solo instante a ponernos en la posici\u00f3n de aquellos que hubieren hecho algo meritorio o pudieran reclamarle algo a nuestro Dios? Verdaderamente, ustedes y yo, podr\u00edamos ponernos de pie y decir: \u201c\u00bfQu\u00e9 es el hombre, para que tengas de \u00e9l memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?\u201d Entre m\u00e1s nos contemplamos, si somos guiados por el Esp\u00edritu de Dios, m\u00e1s razones encontraremos para \u201cServir al Se\u00f1or con toda humildad\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>2. <\/b>Pero no solamente hay razones en nosotros mismos, sino que hay razones <i>en Cristo<\/i>. Nuestro Se\u00f1or nunca fue exaltado desmedidamente. Nunca detectan en \u00c9l una mira altiva o despreciativa sobre el m\u00e1s insignificante de los insignificantes, o el m\u00e1s vil de los viles. Condescendi\u00f3 al nivel de los hombres de condici\u00f3n m\u00e1s baja, pero, en \u00c9l, no se vio como condescendencia. Lo hizo de tal manera que no hubo apariencia alguna de que se inclinaba. Siempre estaba al nivel de ellos en Su coraz\u00f3n. Com\u00eda, y beb\u00eda y compart\u00eda con los publicanos y los pecadores, y todo eso lo hac\u00eda con un esp\u00edritu tan tranquilo y feliz, que nadie dec\u00eda de \u00c9l: \u201cMiren c\u00f3mo condesciende\u201d. Todo mundo sent\u00eda que condescender era su actitud general; que no pod\u00eda ponerse de pie y ser orgulloso; ser\u00eda algo impropio para \u00c9l. \u201c\u00bfSer\u00e1 el siervo m\u00e1s que su Se\u00f1or, o el disc\u00edpulo m\u00e1s que su Maestro?\u201d Ustedes que est\u00e1n orgullosos por su dinero, o por su talento o por su belleza, les suplico que piensen cu\u00e1n diferentes son de su Maestro. No hab\u00eda nada en \u00c9l que les impidiera <i>acercarse <\/i>a \u00c9l, pero hab\u00eda todo en \u00c9l que los atra\u00eda <i>hacia <\/i>\u00c9l. \u201cSe despoj\u00f3 a s\u00ed mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condici\u00f3n de hombre, se humill\u00f3 a s\u00ed mismo, haci\u00e9ndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz\u201d. Contemplen ese extra\u00f1o espect\u00e1culo, y no vuelvan a ser orgullosos otra vez. All\u00ed est\u00e1 el Dios del cielo y de la tierra, con el lebrillo en Su mano y la toalla en Su brazo, lavando los pies de Sus disc\u00edpulos; y aqu\u00ed estamos ustedes y yo, quienes en vez de estar lavando los pies de otros hombres, tratamos de que unjan nuestras cabezas y derramen sobre nosotros el cordial bals\u00e1mico de una unci\u00f3n adulatoria, para que podamos decirnos: \u201cYo soy rico, y me he enriquecido\u201d, mientras que, precisamente por ese deseo, demostramos estar desnudos y ser pobres y miserables. Por el amor de Cristo, entonces, procuremos ser humildes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>3. <\/b>Hay todav\u00eda otra fuente de argumentos, aunque, por supuesto, hay tantas que no podr\u00eda mencionarlas todas, y esa es la bondad de Dios para con nosotros que deber\u00eda hacernos sumamente humildes. Ustedes recuerdan aquel texto que dice: \u201cVest\u00edos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entra\u00f1able misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre\u201d. Ahora bien, yo he conocido a algunas personas que, creyendo que eran elegidas de Dios, se han vestido de altivez de ojos. Ustedes conocen la escuela a la que aludo; me refiero a ciertos caballeros que son los elegidos, y a quienes nadie puede acercarse. Todos los dem\u00e1s cristianos, si son salvados, lo cual es una gran interrogante para ellos, por lo menos \u2018ser\u00e1n salvos, aunque as\u00ed como por fuego\u2019. Verdaderamente dan la impresi\u00f3n de que leen el texto as\u00ed: \u201cVest\u00edos, pues, como escogidos de Dios, de orgullo y presunci\u00f3n\u201d. Como otro texto que dice: \u201cAmaos unos a otros entra\u00f1ablemente, de coraz\u00f3n puro\u201d, que creo que algunas personas leen incorrectamente hacia arriba, y lo convierten as\u00ed: \u201cOdiaos unos a otros <i>entra\u00f1ablemente<\/i>, de coraz\u00f3n puro\u201d. \u00a1Oh, y cu\u00e1n entra\u00f1ablemente lo han hecho; cu\u00e1n fervientemente se han odiado unos a otros! Ahora, la misericordia de Dios en habernos elegido, la misericordia de Dios en habernos comprado con la sangre preciosa de Jes\u00fas, deber\u00eda tender a mantenernos muy abajo en el polvo del abatimiento propio.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201c\u00bfQu\u00e9 hab\u00eda en ti que pudiera ameritar estima,<br \/> O que pudiera darle deleite al Creador?\u201d <\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfQu\u00e9 hab\u00eda en ti para que Cristo te comprara con Su preciosa sangre? \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda en ti para que fueras hecho templo del Esp\u00edritu Santo? \u00bfQu\u00e9 hay en ti para que seas llevado al cielo; para seas llevado a sentarte con Abraham, e Isaac y Jacob a la diestra de Dios? \u00bfQu\u00e9 si has sido injertado en el buen \u00e1rbol de olivo? Recuerden que una vez fueron p\u00e1mpanos del olivo silvestre, y ahora no son nada sino injertos. \u00a1Qu\u00e9, si ahora tu rama se inclina por el peso de su fruto, y sin embargo, hubo un tiempo cuando no produc\u00eda nada sino manzanas de Sodoma y uvas de Gomorra! Bendice a Dios y dale gracias porque la ra\u00edz te sustenta a ti pero t\u00fa no sustentas a la ra\u00edz. \u00bfQu\u00e9 tienes que no hayas recibido? \u00bfQui\u00e9n te hizo diferente? Tus mismos dones te han sido dados por el amor que elige. Dios te los dio, no porque los merecieras, sino porque dispuso hacerlo as\u00ed. Te ha hecho un vaso para honra, te eligi\u00f3 y te hizo en un molde hermoso y atractivo; te hizo un vaso hermoso que expone la habilidad del Maestro. Pero \u00bfqui\u00e9n te hizo; qui\u00e9n te hizo? Mira al pasado, a ese pozo de arcilla; echa un vistazo al pasado, a la casa del alfarero, a los dedos que dieron forma y a la rueda que giraba, y seguramente dir\u00e1s: \u201cDios m\u00edo, para Ti sea la alabanza por lo que soy, pero por m\u00ed mismo soy menos que nada; soy indigno e in\u00fatil; a Ti sea dada toda la gloria\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>IV.<\/b> Ahora llego a mi \u00faltimo punto, sobre el que, con excesiva brevedad, quisiera dirigirme a m\u00ed mismo; en verdad, he estado toda la ma\u00f1ana habl\u00e1ndome a m\u00ed mismo al igual que a ustedes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora se me viene a la mente una historia. Hab\u00eda una dama excelente, que me abord\u00f3 un d\u00eda, y me dijo que siempre hab\u00eda orado para que yo me conservara humilde. Por supuesto que yo estuve sumamente agradecido con ella, aunque era una cosa muy usual, as\u00ed que le dije: \u201c\u00bfPero no necesita usted decir la misma oraci\u00f3n por usted misma?\u201d \u201c\u00a1Oh!, no,\u201d \u2013respondi\u00f3 ella- para m\u00ed no hay necesidad; no creo que haya en m\u00ed alguna tendencia a ser orgullosa\u201d. Bien, yo le asegur\u00e9 a la buena se\u00f1ora que pensaba que era necesario que orara siempre, pues con toda seguridad, como pensaba que no ten\u00eda ninguna propensi\u00f3n a ser altiva, eso demostraba de inmediato que ya era orgullosa. Nunca, nunca nos encontramos en mayor peligro de ser orgullosos como cuando pensamos que somos humildes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Bien, ahora, demos una aplicaci\u00f3n a lo que les he dicho. Ustedes y yo tenemos una gran tarea ante nosotros. Me dirijo ahora especialmente a mi iglesia y congregaci\u00f3n. Estamos a punto de cambiarnos a un gran edificio, teniendo grandes designios en nuestros corazones, y esperando que Dios nos d\u00e9 un gran \u00e9xito. Hemos de tener humildes prop\u00f3sitos en todo esto. Espero que no hayamos construido esa casa para decir con Nabucodonosor: \u201cHe aqu\u00ed la gran Babilonia que yo edifiqu\u00e9\u201d. No debemos ir a nuestro p\u00falpito ni a nuestros reclinatorios con esta suave nota resonando en nuestros o\u00eddos: \u201cAqu\u00ed construir\u00e9 mi nido y me har\u00e9 de un gran nombre\u201d; o, \u201cAqu\u00ed, los miembros de la iglesia bautista m\u00e1s grande habr\u00e1n de recibir una parte del honor que es concedido por el \u00e9xito del ministerio\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No; vayamos a esa casa asombr\u00e1ndonos por lo que Dios ha hecho por nosotros; maravill\u00e1ndonos de que Dios d\u00e9 una gracia as\u00ed a una iglesia as\u00ed, y que tenga tan innumerables conversiones en su medio. Entonces, cuando nos hayamos establecido en nuestra obra, cuando veamos que Dios nos est\u00e1 bendiciendo, manteng\u00e1monos siendo humildes delante de \u00c9l. Si queremos perder la presencia de Dios, eso puede lograrse pronto. El orgullo puede cerrar la puerta en el rostro de Cristo. Basta que saquemos nuestras tablas y escribamos, \u201cDios est\u00e1 por m\u00ed, por tanto he de estar orgulloso\u201d; s\u00f3lo digamos con Jeh\u00fa: \u201cVen conmigo, y ver\u00e1s mi celo por Jehov\u00e1\u201d, y la presencia de Dios pronto se apartar\u00e1 de nosotros, y la palabra Icabod ser\u00e1 escrita en la parte frontal de la morada. Y perm\u00edtanme decirles a quienes ya han hecho mucho por Cristo como evangelistas, ministros, maestros, y no s\u00e9 cu\u00e1ntas cosas m\u00e1s, que no se sienten y se congratulen por el pasado. Vayamos a casa y pensemos en todos los errores que hemos cometido; en todos los yerros en que hemos incurrido, y en todas las insensateces a las que hemos sido traicionados, y creo que en vez de congratularnos a nosotros mismos, diremos: \u201cDe o\u00eddas te hab\u00eda o\u00eddo; mas ahora mis ojos te ven. Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en polvo y ceniza\u201d. Humill\u00e9monos delante de Dios. Ustedes saben que hay un mundo de diferencia entre ser humilde y ser humillado. Quien no quiera ser humilde, ser\u00e1 humillado. Hum\u00edllense, por tanto, bajo la poderosa mano de Dios y \u00c9l los elevar\u00e1, no sea que los deje porque sostienen sus cabezas demasiado en alto. Y si me estoy dirigiendo a alguien aqu\u00ed esta ma\u00f1ana que es muy exaltado por la nobleza de su rango, que tenga lo que el poeta llama:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cEl orgullo del blas\u00f3n, la pompa del poder\u201d, <\/p>\n<p align=\"justify\">le suplico que sea humilde. Si alguien quiere tener amigos, debe ser humilde. La humildad nunca le hizo da\u00f1o a nadie. Si te inclinas cuando pasas a trav\u00e9s de la entrada, aunque sea alta, no te har\u00e1 da\u00f1o que te inclines, pero podr\u00edas haberte golpeado tu cabeza si la hubieras mantenido en alto. Aquel que est\u00e1 dispuesto a no ser nada pronto encontrar\u00e1 a alguien que quiera convertirlo en algo, pero si quisiera ser algo, no ser\u00e1 nada, y todos los hombres procurar\u00e1n hacerlo menos que nada. Vayan entonces, se los suplico, como cristianos, y hablen con el pobre y el necesitado. Sean amables y afectuosos para con todos los hombres. Su vida cristiana ha de sugerir cortes\u00eda cristiana, y la cortes\u00eda, caridad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En cuanto a ustedes, que nunca han cre\u00eddo en el Se\u00f1or Jesucristo, es in\u00fatil recomendarles que sean humildes, pues c\u00f3mo podr\u00edan obtener la flor mientras no tengan la ra\u00edz. Comiencen, se los suplico, con la ra\u00edz. Esta es la ra\u00edz de toda gracia cristiana: la fe en Cristo. Vengan hoy a Cristo tal como son. Conf\u00eden en \u00c9l con su alma pobre y culpable. Crean que \u00c9l quiere salvarlos y es capaz de hacerlo. Depositen su confianza en \u00c9l \u00fanicamente. Entonces ser\u00e1n salvados; y siendo salvos con una salvaci\u00f3n tal, producir\u00e1n humildad como uno de los dulces frutos del Esp\u00edritu de Dios, y el fin ser\u00e1 vida eterna.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cSirviendo al Se\u00f1or con toda humildad.\u201d Hechos 20: 19 No es frecuente que un hombre pueda hablar, sin peligro, de su propia humildad. Los hombres humildes est\u00e1n mayormente conscientes de un gran orgullo, mientras que quienes se jactan de humildad no tienen nada de ella sino una falsa pretensi\u00f3n, y realmente carecen de humildad y, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/humildadpor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHumildad<br \/>\nPor Charles H. 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