{"id":22298,"date":"2016-04-04T15:44:06","date_gmt":"2016-04-04T20:44:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nadie-sino-jesus-segunda-partepor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:44:06","modified_gmt":"2016-04-04T20:44:06","slug":"nadie-sino-jesus-segunda-partepor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nadie-sino-jesus-segunda-partepor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"Nadie sino Jes\u00fas &#8211; Segunda Parte\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abEl que en \u00e9l cree, no es condenado.\u00bb Juan 3: 18. <\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">En el serm\u00f3n matinal, nuestro tiempo fue consumido principalmente por la descripci\u00f3n de la Fe: qu\u00e9 es. S\u00f3lo nos quedaron unos minutos disponibles, al concluir, para describir a d\u00f3nde conduce: al privilegio de la justificaci\u00f3n, que es un don para el alma que es el resultado de la Fe. Que este elevado privilegio, entonces, ocupe nuestra atenci\u00f3n esta noche. El texto dice: \u00abEl que en \u00e9l cree (esto es en Cristo Jes\u00fas) no es condenado.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Para abordar el tema en orden, observaremos primero, la satisfactoria declaraci\u00f3n hecha aqu\u00ed; luego, en segundo lugar, nos esforzaremos por <i>corregir ciertas equivocaciones al respecto, por las cuales el cristiano se encuentra a menudo abatido;<\/i> y concluiremos con <i>algunas reflexiones, positivas y negativas, en relaci\u00f3n a lo que este texto incluye, y lo que excluye.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> En primer lugar, entonces, \u00a1CU\u00c1N SATISFACTORIA ES LA DECLARACI\u00d3N! \u00abEl que en \u00e9l cree, no es condenado.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ustedes saben que en nuestras cortes judiciales, un veredicto de \u00ab<i>no culpable<\/i>,\u00bb equivale a una absoluci\u00f3n, y el prisionero es inmediatamente liberado. Sucede lo mismo en el lenguaje del Evangelio; una sentencia de \u00ab<i>no condenado<\/i>,\u00bb implica la justificaci\u00f3n del pecador. Quiere decir que el creyente en Cristo recibe <i>ahora <\/i>una justificaci\u00f3n <i>presente<\/i>. La fe no produce sus frutos dentro de alg\u00fan tiempo, sino <i>ahora<\/i>. Puesto que la justificaci\u00f3n es el resultado de la fe, es dada al alma en el momento en que se acerca a Cristo y le acepta como su todo en todo. Los que est\u00e1n ante el trono de Dios, \u00bfest\u00e1n justificados esta noche? Nosotros tambi\u00e9n, tan verdadera y claramente como aquellos que caminan vestidos de blanco y cantan Sus alabanzas arriba. El ladr\u00f3n en la cruz fue justificado en el momento en que volvi\u00f3 sus ojos de fe a Jes\u00fas, que estaba en ese preciso momento clavado a su lado: y Pablo, el anciano, despu\u00e9s de a\u00f1os de servicio, no era m\u00e1s justificado de lo que era el ladr\u00f3n que no contaba con ning\u00fan servicio. Nosotros somos <i>hoy <\/i>aceptos en el Amado, <i>hoy <\/i>absueltos del pecado, <i>hoy <\/i>inocentes a los ojos de Dios. \u00a1Oh pensamiento arrebatador y arrobador para el alma! Hay algunos racimos de esta vid que no podremos recoger hasta que lleguemos al cielo; pero este es uno de los primeros racimos maduros que puede ser arrancado y comido aqu\u00ed. Este no es como el fruto de la tierra que no podremos comer hasta que atravesemos el Jord\u00e1n; pero es parte del man\u00e1 en el desierto, y parte tambi\u00e9n de nuestra vestidura diaria que Dios nos provee en nuestra jornada desde aqu\u00ed hasta all\u00e1. Nosotros somos perdonados <i>ahora <\/i>mismo, repito, <i>ahora <\/i>mismo; nuestros pecados son quitados <i>ahora <\/i>mismo; <i>ahora<\/i> mismo estamos delante de Dios como si nunca hubi\u00e9semos sido culpables; inocentes como el padre Ad\u00e1n cuando andaba en integridad, antes de que hubiese comido del fruto del \u00e1rbol prohibido; puros como si nunca hubi\u00e9semos recibido la m\u00e1cula de depravaci\u00f3n en nuestras venas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00ab<i>Ahora<\/i>, pues, ninguna condenaci\u00f3n hay para los que est\u00e1n en Cristo Jes\u00fas.\u00bb No hay ning\u00fan pecado en el Libro de Dios, <i>ahora <\/i>mismo, contra alguien de Su pueblo. No hay nada que se le tome en cuenta. No hay ni motita, ni mancha, ni arruga, ni nada parecido, que permanezca sobre alg\u00fan creyente, en el tema de la justificaci\u00f3n a la vista del Juez de toda la tierra.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero prosiguiendo, el texto se refiere no solamente al presente, sino a una justificaci\u00f3n <i>continua<\/i>. En el momento en que ustedes y yo cre\u00edmos, se dijo de nosotros, \u00abNo es condenado.\u00bb Muchos d\u00edas han pasado desde entonces, muchos cambios hemos visto; pero es tan v\u00e1lido para nosotros hoy: \u00abNo es condenado.\u00bb \u00danicamente el Se\u00f1or sabe cu\u00e1l ser\u00e1 el d\u00eda se\u00f1alado, cu\u00e1nto tiempo pasar\u00e1 antes de que cumplamos el tiempo del asalariado, y que como sombra, nos desvanezcamos. Pero esto s\u00ed sabemos, puesto que cada palabra de Dios es segura, y los dones de Dios son sin arrepentimiento, que aunque vivamos otros cincuenta a\u00f1os, a\u00fan estar\u00e1 escrito aqu\u00ed, \u00abEl que en \u00e9l cree, no es condenado.\u00bb Es m\u00e1s, si por alg\u00fan misterioso trato de la providencia nuestras vidas fueran alargadas hasta diez veces el l\u00edmite usual del hombre, y alcanz\u00e1ramos los ochocientos o novecientos a\u00f1os de Matusal\u00e9n, ser\u00eda todav\u00eda lo mismo: \u00abEl que en \u00e9l cree, no es condenado.\u00bb \u00abY yo les doy vida eterna; y no perecer\u00e1n jam\u00e1s, ni nadie las arrebatar\u00e1 de mi mano.\u00bb \u00abEl justo por la fe vivir\u00e1.\u00bb \u00abY el que creyere en \u00e9l, no ser\u00e1 avergonzado.\u00bb Todas estas promesas son para demostrar que la justificaci\u00f3n que Cristo da a nuestra fe es continua, que durar\u00e1 mientras vivamos. Y recuerden, durar\u00e1 en la eternidad as\u00ed como en el tiempo. En el cielo no nos vestiremos con ninguna otra ropa que la que usamos aqu\u00ed. Hoy el justo se viste con la justicia de Cristo. Ellos llevar\u00e1n el mismo vestido de bodas en el gran fest\u00edn de bodas. \u00bfQu\u00e9 pasa si se gasta? \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si esa justicia perdiera su virtud en la eternidad venidera? \u00a1Oh, amados! No nos domina el miedo acerca de eso. El cielo y la tierra pasar\u00e1n, pero esta justicia nunca se volver\u00e1 vieja. Ninguna polilla la corroer\u00e1; ning\u00fan ladr\u00f3n la robar\u00e1; ninguna mano pla\u00f1idera de lamentaci\u00f3n la rasgar\u00e1 en dos. Es, debe ser, eterna, como Cristo mismo, Jehov\u00e1 nuestra justicia. Debido a que \u00c9l es nuestra justicia, el que existe por S\u00ed mismo, el eterno, el inmutable Jehov\u00e1, cuyos a\u00f1os no tienen fin, y cuya fortaleza no decae, por eso mismo nuestra justicia no tiene fin; y de su perfecci\u00f3n, y de su belleza no habr\u00e1 nunca terminaci\u00f3n. El texto, creo yo, muy claramente nos ense\u00f1a que el que cree en Cristo ha recibido eternamente una continua justificaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, piensen por un momento; la justificaci\u00f3n de la cual se habla aqu\u00ed es <i>completa<\/i>. \u00abEl que en \u00e9l cree, no es condenado,\u00bb es decir, en ninguna medida ni en ning\u00fan grado. Yo s\u00e9 que algunos piensan que es posible es nos encontremos en un estado equivalente a semi-condenados o semi-aceptados. En la medida que somos pecadores estamos condenados; y en la medida que somos justos, somos aceptados. Oh amados, no hay nada como eso en la Escritura. Eso es totalmente diferente a la doctrina del Evangelio. Si es por obras, ya no es m\u00e1s por gracia; y si es por gracia, ya no es m\u00e1s por obras. Las obras y la gracia no se pueden mezclar ni unir m\u00e1s de lo que pueden hacerlo el fuego y el agua; es la una o la otra; no pueden ser ambas; las dos no pueden aliarse nunca. No puede haber mixtura de las dos, ni diluci\u00f3n de la una en la otra. El que cree est\u00e1 libre de toda iniquidad, de toda culpa, de toda acusaci\u00f3n; y aunque el diablo presente un cargo, es falso, ya que somos libres de toda acusaci\u00f3n, pues est\u00e1 establecido como un valiente reto \u00ab\u00bfQui\u00e9n acusar\u00e1 a los escogidos de Dios?\u00bb No dice \u00ab\u00bfQui\u00e9n lo probar\u00e1?\u00bb sino \u00ab\u00bfqui\u00e9n acusar\u00e1?\u00bb Est\u00e1n tan completamente librados de condenaci\u00f3n, que no se encuentra ni la sombra de una mancha sobre sus almas; ni siquiera el paso furtivo de la iniquidad que arroje su negra sombra sobre ellos. Ellos est\u00e1n delante de Dios no solamente como inocentes a medias, sino perfectamente inocentes; no solamente como lavados a medias, sino m\u00e1s blancos que la nieve. Sus pecados no son simplemente borrados, son eliminados; no son simplemente puestos fuera de la vista, sino que son arrojados a las profundidades del oc\u00e9ano; no solamente se han ido, se han ido tan lejos como el este est\u00e1 del oeste, sino que se han ido eternamente, de una vez por todas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ustedes saben, amados, que el jud\u00edo en su purificaci\u00f3n ceremonial, nunca quedaba con su conciencia libre de pecado. Despu\u00e9s de un sacrificio necesitaba otro todav\u00eda, pues estas ofrendas no pod\u00edan hacer perfectos a quienes las practicaban. Al d\u00eda siguiente los pecados necesitaban un nuevo cordero, y la iniquidad del siguiente a\u00f1o requer\u00eda de una nueva v\u00edctima para una expiaci\u00f3n. \u00abPero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios.\u00bb No m\u00e1s holocaustos son requeridos, no m\u00e1s lavamientos, no m\u00e1s sangre, no m\u00e1s expiaci\u00f3n, no m\u00e1s sacrificio. \u00ab\u00a1Consumado es!\u00bb oigan el clamor del Salvador agonizante. Sus pecados han recibido su \u00faltimo golpe mortal, el manto de su justicia ha recibido su \u00faltima fibra; est\u00e1 hecho, completo, perfecto. No necesita adici\u00f3n; no puede sufrir nunca ninguna disminuci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh cristiano, debes asirte a este precioso pensamiento; yo soy incapaz de expresarlo excepto en d\u00e9biles t\u00e9rminos, pero que mi debilidad no les impida que capten su gloria y su hermosura. Basta para hacer que un hombre salte, aunque sus piernas estuviesen cargadas con hierros, y basta para hacer que un hombre cante aunque su boca estuviese amordazada, pensar que somos perfectamente aceptos en Cristo, que nuestra justificaci\u00f3n no es parcial, que no tiene un alcance limitado, sino que va hasta el final. Nuestra injusticia est\u00e1 cubierta; somos entera e irrevocablemente libres de condenaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Una vez m\u00e1s. La no-condenaci\u00f3n es <i>eficaz<\/i>. El privilegio real de la justificaci\u00f3n nunca se malograr\u00e1. Cada creyente debe estar persuadido de ello. En el reino del Rey Jorge III, el hijo de un miembro de esta iglesia estaba bajo sentencia de muerte por falsificaci\u00f3n. Mi predecesor, el doctor Rippon, despu\u00e9s de incre\u00edbles esfuerzos, obtuvo la promesa que su sentencia ser\u00eda perdonada. Por una singular ocurrencia, el actual di\u00e1cono m\u00e1s anciano (entonces s\u00f3lo un jovencito) descubri\u00f3 por el alcalde de la prisi\u00f3n que la suspensi\u00f3n de la ejecuci\u00f3n no hab\u00eda sido recibida; y el infeliz prisionero habr\u00eda sido ejecutado la ma\u00f1ana siguiente, si el doctor Rippon no hubiese ido de urgencia a Windsor y no hubiese obtenido una entrevista con el rey en su rec\u00e1mara, y no hubiera recibido de la propia mano del monarca una copia de esa suspensi\u00f3n que hab\u00eda sido puesta negligentemente a un lado por un irresponsable oficial. \u00abLe encargo, doctor,\u00bb le dijo su majestad, \u00abque se apresure.\u00bb \u00abConf\u00ede, se\u00f1or, en que eso har\u00e9,\u00bb respondi\u00f3 su antiguo pastor, y regres\u00f3 a Londres a tiempo, justo a tiempo, y s\u00f3lo a tiempo, pues el prisionero ya era subido con muchos otros al cadalso. Ay, el perd\u00f3n hab\u00eda sido dado, y sin embargo el hombre podr\u00eda haber sido ejecutado si la orden no hubiese sido eficazmente entregada.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero bendito sea Dios que nuestra no-condenaci\u00f3n es una cosa eficaz. No es un asunto de una carta, es un hecho dado. Ah, pobres almas, ustedes saben que la condenaci\u00f3n es un hecho. Cuando ustedes y yo sufr\u00edamos en nuestras almas, y \u00e9ramos llevados bajo la pesada mano de la ley, sent\u00edamos que sus maldiciones no eran truenos de burla como la ira del Vaticano, sino que eran reales; sentimos que la ira de Dios era algo que hac\u00eda temblar; un hecho real sustancial. Ahora, simplemente tan real como la condenaci\u00f3n que trae la Justicia, igualmente real es la justificaci\u00f3n que confiere la misericordia. Ustedes no s\u00f3lo son sin culpa nominalmente, sino que lo son realmente, si creen en Cristo; no s\u00f3lo son puestos nominalmente en el lugar del inocente, sino que son puestos realmente all\u00ed, en el momento en que creen en Jes\u00fas. No solamente se dice que sus pecados se han ido, sino que se han ido realmente. No solamente Dios los ve a ustedes como si fuesen aceptos; son aceptos. Es un hecho cierto para ustedes, tan cierto como que ustedes pecaron. Ustedes no dudan que hayan pecado, no pueden dudar eso; no duden entonces que cuando creen, sus pecados les son quitados. Pues tan cierto es que cuando la mancha negra cay\u00f3 sobre ustedes cuando pecaron, as\u00ed de cierto y seguro fue que todo fue lavado cuando fueron ba\u00f1ados en esa fuente llena de sangre, que fue tomada de las venas de Emanuel.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vamos, alma, piensa en esto. T\u00fa eres real y efectivamente exonerada de culpa. Eres sacada fuera de tu prisi\u00f3n. Ya no llevas grilletes como un esclavo. Eres librada ahora de la servidumbre de la Ley. Eres liberada del pecado y puedes caminar sin limitaci\u00f3n como un hombre libre. La sangre de tu Salvador ha alcanzado tu plena absoluci\u00f3n. Vamos, alma m\u00eda, t\u00fa tienes un derecho ahora a venir a los pies de tu Padre. No hay all\u00ed llamas de venganza que te atemoricen ahora; no hay una espada encendida; la justicia no puede herir al inocente. Vamos, alma m\u00eda, tus incapacidades te son quitadas. Una vez fuiste incapaz de ver la faz de tu Padre; ahora puedes verla. No pod\u00edas hablar con \u00c9l, ni \u00c9l contigo; pero ahora tienes acceso con valor a esta gracia en la que nos afirmamos. Una vez hubo el terror del infierno en ti; no hay infierno para ti ahora. \u00bfC\u00f3mo puede haber un castigo para el que no tiene culpa? El que cree es sin culpa, no es condenado, y no puede ser castigado. No hay enfado de un Dios vengador ahora. Si Dios es visto como juez \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda estar airado con el que no tiene culpa? \u00bfC\u00f3mo puede el juez mirar con malos ojos a quien es absuelto? Con mayor raz\u00f3n todos los privilegios que habr\u00edas podido gozar si nunca hubieses pecado, son tuyos ahora que eres justificado. Todas las bendiciones que habr\u00edas podido tener si hubieses guardado la ley y m\u00e1s, son tuyos esta noche porque Cristo la ha guardado por ti. Todo el amor y la aceptaci\u00f3n que un ser perfectamente obediente pudo haber obtenido de Dios, te pertenecen, porque Cristo fue perfectamente obediente en tu lugar, y ha imputado todos Sus m\u00e9ritos a tu cuenta para que t\u00fa puedas ser rico en grado sumo, a trav\u00e9s de \u00c9l que por tu causa, se volvi\u00f3 sumamente pobre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, que el Esp\u00edritu Santo agrande nuestros corazones, para que podamos extraer dulzura de estos pensamientos! No hay condenaci\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan, nunca habr\u00e1 ninguna condenaci\u00f3n. El perd\u00f3n no es parcial, sino perfecto; es tan eficaz que nos libra de todos los castigos de la Ley, nos da todos los privilegios de la obediencia, y nos pone en realidad en lo alto donde habr\u00edamos estado si no hubi\u00e9semos pecado nunca. Fija nuestra posici\u00f3n en un lugar m\u00e1s seguro que antes de que cay\u00e9ramos. No estamos ahora donde estuvo Ad\u00e1n, pues Ad\u00e1n pod\u00eda caer y perecer. M\u00e1s bien estamos donde Ad\u00e1n habr\u00eda estado si pudi\u00e9semos suponer que Dios lo hubiese puesto en el huerto durante siete a\u00f1os, y le dijera: \u00absi obedeces por siete a\u00f1os, tu tiempo de prueba terminar\u00e1, y yo te recompensar\u00e9.\u00bb Se podr\u00eda decir que en un sentido los hijos de Dios est\u00e1n a prueba; en otro sentido no hay probaci\u00f3n. No hay prueba en cuanto a que el hijo de Dios sea salvo. Ya es salvo; sus pecados han sido lavados; su justicia es completa: y si esa justicia pudiera soportar un mill\u00f3n de a\u00f1os de probaci\u00f3n, nunca ser\u00eda violada. De hecho, permanece siempre igual delante de Dios, y debe permanecer as\u00ed por siempre y para siempre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II. <\/b>Ahora voy a esforzarme por CORREGIR ALGUNOS CONCEPTOS ERR\u00d3NEOS, EN RAZ\u00d3N DE LOS CUALES LOS CRISTIANOS A MENUDO EST\u00c1N DESCORAZONADOS.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Qu\u00e9 simplones somos. Independientemente de nuestra edad natural, \u00a1cu\u00e1n ani\u00f1ados somos en las cosas espirituales! \u00a1Cu\u00e1n grandes simplones somos cuando al principio creemos en Cristo! Pensamos que el ser perdonados involucra muchas cosas que despu\u00e9s descubrimos que no tienen que ver absolutamente nada con nuestro perd\u00f3n. Por ejemplo, pensamos que nunca volveremos a pecar; suponemos que la batalla est\u00e1 terminada; que hemos entrado en un campo neutral, sin m\u00e1s guerras que enfrentar; que de hecho hemos obtenido la victoria, y s\u00f3lo tenemos que ponernos de pie y ondear las palmas; que todo acab\u00f3, que Dios s\u00f3lo tiene que llamarnos a \u00c9l, y entraremos en el cielo sin tener que combatir a ning\u00fan enemigo sobre la tierra.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, todas estas cosas son errores obvios. Aunque el texto tiene un gran significado, no quiere decir nada relacionado a lo anterior. Observen que, aunque ciertamente afirma: \u00abEl que en \u00e9l cree, no es condenado,\u00bb sin embargo no dice que el que cree no tendr\u00e1 que ejercitar su fe. Su fe ser\u00e1 ejercitada. Una fe no probada no ser\u00e1 fe para nada. Dios nunca dio fe a los hombres sin pretender probarla. La fe es recibida para el preciso prop\u00f3sito de resistencia. De la misma manera que nuestros amigos del Cuerpo de Rifleros establecen un blanco con la intenci\u00f3n de dispararle; as\u00ed da Dios la fe con la intenci\u00f3n de permitir pruebas y problemas, y el pecado y Sat\u00e1n apuntan todos sus dardos a ese lugar. Cuando t\u00fa tienes fe en Cristo, es un gran privilegio; pero recuerda que implica una gran prueba. T\u00fa pediste tener una gran fe la otra noche; \u00bfconsideraste que pediste a la vez grandes problemas? No puedes tener gran fe para almacenarla y dejarla que se llene de herrumbre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El se\u00f1or Gran-Coraz\u00f3n en el Peregrino de John Bunyan era un hombre muy fuerte, pero ten\u00eda que realizar un trabajo muy pesado. Ten\u00eda que ir con todas esas mujeres y ni\u00f1os muchas veces, hasta la ciudad celestial y regresar otra vez; ten\u00eda que luchar con todos los gigantes, y ahuyentar a todos los leones; matar al gigante Mata-lo-bueno y derrumbar el Castillo de la Duda. Si ustedes tienen una gran medida de fe, tendr\u00e1n necesidad de usarla toda. Nunca tendr\u00e1n sobras sin utilizar, ser\u00e1n como las v\u00edrgenes en la par\u00e1bola de nuestro Se\u00f1or, aunque sean una virgen prudente, tendr\u00e1n que decir a otros que quieran pedir prestado de ustedes, \u00abNo, para que no nos falte a nosotras y vosotras.\u00bb Pero cuando su fe es ejercitada con pruebas, no piensen que son tra\u00eddos a juicio por sus pecados. Oh no, creyente, hay que ejercitarse mucho, pero eso no es condenaci\u00f3n; hay muchas pruebas, pero todav\u00eda ustedes est\u00e1n justificados; a menudo podremos ser abofeteados, pero no somos nunca maldecidos; a menudo podremos ser abatidos, pero la espada del Se\u00f1or no nos herir\u00e1 nunca en el coraz\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">S\u00ed, es m\u00e1s, no solamente puede ser ejercitada nuestra fe, sino que nuestra fe puede alcanzar un punto muy bajo, y a\u00fan as\u00ed no seremos condenados. Cuando tu fe se haga tan peque\u00f1a que no puedas verla, aun entonces no est\u00e1s condenado. Si alguna vez has cre\u00eddo en Jes\u00fas, tu fe puede ser como el oc\u00e9ano cuando se aparta muy lejos de la costa, dejando un vasto rastro de lodo, y algunos podr\u00edan decir que el mar se fue o que se sec\u00f3. Pero ustedes no est\u00e1n condenados cuando su fe est\u00e9 muy seca. \u00a1Ay!, y me atrevo a decirlo, cuando se fe est\u00e9 en pleamar, no son m\u00e1s aceptos que cuando su fe est\u00e1 en bajamar; pues su aceptaci\u00f3n no depende de la cantidad de su fe, \u00fanicamente depende de su existencia. Si realmente est\u00e1n apoyados en Cristo, aunque su fe pueda ser como una chispa, y mil diablos intenten apagar esa \u00fanica chispa, ustedes no son condenados: ustedes permanecer\u00e1n aceptos en Cristo. Aunque sus consuelos necesariamente decaer\u00e1n conforme su fe decline, a pesar de ello su aceptaci\u00f3n no decaer\u00e1. Aunque la fe suba y baje como el term\u00f3metro, aunque la fe sea como el mercurio de la ampolleta, y todos los climas la cambien, sin embargo, el amor de Dios no es afectado por el clima de la tierra, o los cambios del tiempo. Hasta tanto que la perfecta justicia de Cristo pueda ser una cosa mutable, un bal\u00f3n de f\u00fatbol que sea pateado por todos lados por los pies de los diablos, su aceptaci\u00f3n ante Dios no puede cambiar nunca. Ustedes son, ustedes deben ser, perfectamente aceptados en el Amado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay otra cosa que a menudo prueba al hijo de Dios. \u00c9l a veces pierde la luz del rostro de su Padre. Ahora, recuerden, el texto no dice: \u00abEl que cree no perder\u00e1 la luz del rostro de Dios.\u00bb Podr\u00e1 hacerlo, pero no ser\u00e1 condenado por eso. Ustedes podr\u00e1n caminar, no s\u00f3lo por d\u00edas sino por meses en tal estado, que tengan poca comuni\u00f3n con Cristo, muy poca comuni\u00f3n con Dios de una naturaleza gozosa. La promesas podr\u00e1n aparecer quebrantadas para ustedes, la Biblia podr\u00e1 suministrarles muy poco consuelo; y cuando vuelvan sus ojos al cielo tal vez les toque sentir m\u00e1s el dolor causado por la vara de su Padre; podr\u00e1n haber vejado y entristecido Su Esp\u00edritu, y \u00c9l puede haber vuelto Su rostro de ustedes. Pero no son condenados, a pesar de todo eso. Observen el testimonio: \u00abEl que en \u00e9l cree, no es condenado.\u00bb Aun cuando su Padre los golpee y deje una roncha despu\u00e9s de cada golpe, y saque sangre despu\u00e9s de cada golpe, no hay una part\u00edcula de condenaci\u00f3n en cada uno de esos golpes. \u00c9l no les golpea en Su ira, sino en Su amor del pacto. Hay un afecto sin mezcla y sin aleaci\u00f3n en cada golpe de amor del castigo procedente de la mano de su Padre, de la misma manera que lo hay en los besos de los labios de Jesucristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh!, crean esto; tender\u00e1 a levantar su coraz\u00f3n, les dar\u00e1 aliento cuando ni el sol ni la luna aparezcan. Honrar\u00e1 a su Dios, y les mostrar\u00e1 en d\u00f3nde est\u00e1 realmente su aceptaci\u00f3n. Cuando Su rostro est\u00e9 vuelto hacia otro lado, crean todav\u00eda en \u00c9l, y digan: \u00ab\u00c9l permanece fiel aunque esconda Su rostro de m\u00ed.\u00bb Voy a ir todav\u00eda m\u00e1s adelante. El hijo de Dios puede ser tan asediado por Sat\u00e1n, que puede estar muy cerca de entregarse a la desesperaci\u00f3n, y sin embargo no es condenado. Los diablos pueden batir el gran tambor del infierno a su o\u00eddo, hasta que llegue a pensar que est\u00e1 al propio borde de la perdici\u00f3n. Puede leer la Biblia y pensar que cada amenaza es contra \u00e9l, y que cada promesa cierra su boca y no lo motivar\u00e1; y al final puede desalentarse, y desalentarse, y desalentarse, hasta que est\u00e9 listo a quebrar el arpa que ha estado colgada del sauce por tanto tiempo. Podr\u00e1 decir: \u00abel Se\u00f1or me ha abandonado verdaderamente, mi Dios ya no estar\u00e1 lleno de gracia para m\u00ed.\u00bb Pero no es verdad. S\u00ed, \u00e9l podr\u00e1 estar listo para jurar mil veces que la misericordia ha partido completamente y para siempre, y que Su fidelidad fallar\u00e1 para siempre; pero no es cierto, no es cierto. Mil mentirosos jurando una falsedad no pueden convertirla en verdad, y nuestras dudas y temores son todos ellos mentirosos. Y si hubiese diez mil de ellos, y todos ellos profesaran lo mismo, es una falsedad que Dios haya abandonado a Su pueblo jam\u00e1s, o que alguna vez haya echado de \u00c9l a un hombre inocente; y t\u00fa eres inocente, recuerda, cuando crees en Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abPero,\u00bb dices t\u00fa, \u00abyo estoy lleno de pecado.\u00bb \u00abAy,\u00bb digo yo, \u00abpero ese pecado ha sido puesto en Cristo.\u00bb \u00abOh,\u00bb dices t\u00fa, \u00abpero yo peco diariamente.\u00bb \u00abAy,\u00bb digo yo, \u00abpero ese pecado fue puesto sobre \u00c9l antes de que lo cometieras, hace muchos a\u00f1os. No es tuyo; Cristo lo ha quitado de una vez por todas. T\u00fa eres un hombre justo por fe, y Dios no abandonar\u00e1 al justo, ni echar\u00e1 fuera al inocente.\u00bb Digo, entonces, que la fe del hijo de Dios puede convertirse en una marea muy baja; puede perder la luz del rostro de su Padre, y puede llegar a desesperarse completamente; pero todo esto no invalida mi texto: \u00abEl que en \u00e9l cree, no es condenado.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abPero \u00bfqu\u00e9 pasa si el hijo de Dios peca?\u00bb, dir\u00e1s t\u00fa. Es un tema profundo y delicado, sin embargo debemos tratarlo y hacerlo con valor. Yo no atenuar\u00eda la verdad de Dios para que nadie haga un mal uso de ella. Yo s\u00e9 que hay algunos, no del pueblo de Dios, que dir\u00e1n: \u00abpequemos, para que la gracia abunde.\u00bb Su condenaci\u00f3n es justa. No puedo evitar la perversi\u00f3n de la verdad. Siempre habr\u00e1 hombres que tomar\u00e1n el mejor alimento como si fuese veneno, y convertir\u00e1n la mejor verdad en una mentira, y as\u00ed estar\u00e1n condenando sus propias almas. T\u00fa preguntas: \u00ab\u00bfQu\u00e9 pasa si un hijo de Dios cae en pecado?\u00bb Yo respondo que el hijo de Dios efectivamente cae en pecado; cada d\u00eda \u00e9l se lamenta y gime porque cuando quiere hacer el bien, el mal est\u00e1 presente en \u00e9l. Pero aunque caiga en pecados, no es condenado por eso: no por un solo pecado ni por todos los pecados puestos juntos, porque su aceptaci\u00f3n no depende de \u00e9l mismo, sino que depende de la perfecta justicia de Cristo; y esa perfecta justicia no es invalidada por ninguno de sus pecados. \u00c9l es perfecto en Cristo; y hasta que Cristo fuera imperfecto, las imperfecciones de la criatura no vician la justificaci\u00f3n del creyente a los ojos de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, \u00a1oh!, si \u00e9l cayera en un pecado notorio (oh, Dios, l\u00edbranos de eso), si \u00e9l cayera en un pecado notorio, ir\u00e1 con sus huesos rotos, pero alcanzar\u00e1 el cielo a pesar de eso. Aunque, para probarlo y hacerle ver su vileza, se le permitir\u00e1 que se descarr\u00ede mucho, pero Quien le compr\u00f3 no lo perder\u00e1; Quien le eligi\u00f3 no le echar\u00e1 fuera; le dir\u00e1: \u00abYo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de m\u00ed mismo, y no me acordar\u00e9 de tus pecados.\u00bb David podr\u00e1 ir demasiado lejos, pero David no estuvo perdido. Regresa y clama: \u00ab\u00a1Ten piedad de m\u00ed, oh Dios!\u00bb Y lo mismo suceder\u00e1 con cada alma creyente: Cristo la traer\u00e1 de regreso. Aunque resbale, ser\u00e1 guardado, y toda la simiente elegida se reunir\u00e1 alrededor del trono. Si no fuera por esta \u00faltima verdad (aunque pocos se adhieren a ella), \u00bfqu\u00e9 suceder\u00eda con algunos del pueblo de Dios? Se entregar\u00edan a la desesperaci\u00f3n. Si le he estado hablando a un rebelde, le ruego que no haga un mal uso de lo que he dicho. Perm\u00edtanme decirle: \u00ab\u00a1pobre rebelde! Las entra\u00f1as de tu Padre te anhelan; no ha borrado tu nombre del registro. Regresa, regresa ahora a \u00c9l y dile: &#8216;rec\u00edbeme por tu gracia, y \u00e1mame gratuitamente;&#8217; y \u00c9l responder\u00e1: &#8216;te pondr\u00e9 entre los hijos.&#8217; \u00c9l pasar\u00e1 por alto tu rebeld\u00eda y sanar\u00e1 tus iniquidades; y estar\u00e1s otra vez con Su favor, y te reconocer\u00e1s todav\u00eda aceptado en la justicia del Redentor y salvado por Su sangre.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Este texto no implica que el hijo de Dios no sea probado, o que inclusive no caer\u00e1 algunas veces bajo la prueba; pero quiere decir esto, de una vez por todas: El que cree en Cristo no es condenado. En ning\u00fan momento, por ning\u00fan medio, est\u00e1 bajo sentencia de condenaci\u00f3n, sino que es justificado para siempre delante de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III.<\/b> Ahora, queridos hermanos, no nos queda mucho tiempo para la conclusi\u00f3n, por tanto, apresuradamente, perm\u00edtanme observar LO QUE ESTE TEXTO EVIDENTEMENTE INCLUYE; \u00a1y que Dios nos conceda que estas pocas palabras hagan bien a nuestras almas!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abEl que en \u00e9l cree, no es condenado.\u00bb Si no somos condenados, entonces en ning\u00fan momento mira Dios a sus hijos, cuando creen en Cristo, como culpables. \u00bfSe sorprenden que lo exprese as\u00ed? Lo expreso as\u00ed de nuevo; desde el momento en que creen en Cristo, Dios cesa de mirarlos a ustedes como culpables; pues \u00c9l nunca los mira aparte de Cristo. Ustedes a menudo se miran como culpables, y caen de rodillas cuando lo hacen, y lloran y se lamentan; pero aun entonces, mientras est\u00e1n llorando sobre el pecado que est\u00e1 por naturaleza y el pecado realmente cometido, \u00c9l todav\u00eda est\u00e1 diciendo desde el cielo: \u00abEn lo que concierne a tu justificaci\u00f3n, eres hermoso y amable.\u00bb T\u00fa eres negro como las tiendas de Cedar, as\u00ed eres t\u00fa por naturaleza; eres codiciable como las cortinas de Salom\u00f3n: as\u00ed eres t\u00fa en Cristo. T\u00fa eres negro: as\u00ed eres t\u00fa en Ad\u00e1n; pero codiciable, as\u00ed eres t\u00fa en el segundo Ad\u00e1n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, piensa en eso! Que siempre eres codiciable a los ojos de Dios, siempre hermoso a los ojos de Dios, siempre delante de Dios como si fueses perfecto. Pues t\u00fa eres completo en Cristo Jes\u00fas, y perfecto en Cristo Jes\u00fas, como lo expresa el ap\u00f3stol en otro lugar. Siempre est\u00e1s completamente lavado y totalmente vestido en Cristo. Recuerda esto; pues ciertamente est\u00e1 incluido en mi texto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Otro gran pensamiento incluido en mi texto es este: como creyentes, nunca son susceptibles de castigo por sus pecados. Ser\u00e1n disciplinados por ellos, como un padre disciplina a su hijo; esa es una parte de la dispensaci\u00f3n del Evangelio; pero no ser\u00e1n castigados por sus pecados de la manera que el legislador castiga al criminal. Su Padre a menudo podr\u00e1 castigarlos como castiga al malvado. Pero, nunca por la misma raz\u00f3n. Los imp\u00edos est\u00e1n basados en sus propios desmerecimientos; sus sufrimientos son otorgados como sus justos merecimientos. Pero las aflicciones de ustedes no les vienen como un asunto de merecimiento; les vienen como un asunto de amor. Dios sabe que en un sentido sus aflicciones son un privilegio muy grande y que ustedes pueden considerarlas como una inmerecida bendici\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A menudo he pensado en ello cuando he tenido un penoso problema. Yo s\u00e9 que algunas personas dicen: \u00abt\u00fa mereciste el problema.\u00bb S\u00ed, mis queridos hermanos, pero no hay suficiente m\u00e9rito en todos los cristianos puestos juntos, para merecer eso tan bueno que es el amoroso reproche de nuestro Padre celestial. Tal vez ustedes no pueden ver eso; no pueden concebir que les pueda venir un problema como una bendici\u00f3n real en el pacto. Pero yo s\u00e9 que la vara del pacto es tanto el don de la gracia como la sangre del pacto. No es un asunto de merecimiento o de m\u00e9rito; nos es dado porque lo necesitamos. Pero me pregunto si hemos sido lo suficientemente buenos jam\u00e1s para merecerlo. Nunca fuimos capaces de alcanzar una norma tan alta como para merecer una providencia tan rica y llena de gracia, como esta bendici\u00f3n del pacto: la vara de la disciplina de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nunca, en ning\u00fan momento de sus vidas les ha ca\u00eddo encima un golpe de la ley. Desde que creyeron en Cristo est\u00e1n fuera de la jurisdicci\u00f3n de la ley. La ley de Inglaterra no puede competer a un franc\u00e9s mientras viva bajo la protecci\u00f3n de su propio Emperador. Ustedes no est\u00e1n bajo la ley, sino que est\u00e1n bajo la gracia. La ley del Sina\u00ed no puede tocarlos, pues est\u00e1n fuera de su jurisdicci\u00f3n. Ustedes no est\u00e1n en el Sina\u00ed ni en Arabia. No son el hijo de Agar ni el hijo de una sierva, ustedes son el hijo de Sara, y han venido a Jerusal\u00e9n y son libres. Ustedes est\u00e1n fuera de Arabia, y han llegado a la propia tierra feliz de Dios. Ustedes no est\u00e1n bajo Agar, sino bajo Sara; bajo el pacto de gracia de Dios. Son un hijo de la promesa, y poseer\u00e1n la propia herencia de Dios. Crean esto, que nunca les caer\u00e1 encima un golpe de la ley; la ira de Dios en un sentido judicial, nunca caer\u00e1 sobre ustedes. Podr\u00e1 darles un golpe de disciplina, no como resultado del pecado, sino m\u00e1s bien como resultado de su propia rica gracia, que quiere sacar fuera al pecado de ustedes, para que sean perfeccionados en santificaci\u00f3n, inclusive como son ahora perfectos y completos delante de \u00c9l, en la sangre y la justicia de Jesucristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ten\u00eda la intenci\u00f3n de referirme a una lista de cosas que est\u00e1n incluidas en este texto, pero no me queda tiempo; por tanto, debo pasar uno o dos minutos refiri\u00e9ndome a LO QUE ESTE TEXTO EXCLUYE.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfQu\u00e9 es lo que excluye? Bien, estoy seguro que excluye la jactancia. \u00abEl que en \u00e9l cree, no es condenado.\u00bb \u00a1Ah!, si dijera: \u00abel que obra no es condenado,\u00bb entonces ustedes y yo podr\u00edamos jactarnos en cantidad. Pero cuando dice: \u00abel <i>que cree<\/i>,\u00bb entonces no queda ning\u00fan espacio para que digamos ni media palabra del viejo ego. No, Se\u00f1or, si no soy condenado, es Tu gracia gratuita, pues yo he merecido ser condenado miles de veces, desde que he estado en este p\u00falpito esta noche. Cuando estoy de rodillas, y no soy condenado, estoy seguro que debe ser la gracia soberana, pues aun cuando estoy orando merezco ser condenado. Aun cuando nos estamos arrepintiendo, estamos pecando, y estamos a\u00f1adiendo pecados mientras nos estamos arrepintiendo de ellos. Cualquier acto que hagamos, como resultado de la carne, es para pecar otra vez, y nuestros mejores desempe\u00f1os est\u00e1n tan manchados por el pecado, que es dif\u00edcil saber si son buenas obras o malas obras. En cuanto que son nuestras, son malas, y en tanto que sean las obras del Esp\u00edritu, son buenas. Pero entonces lo bueno no es nuestro, es del Esp\u00edritu, y s\u00f3lo el mal permanece para nosotros. \u00a1Ah, entonces no podemos jactarnos! \u00a1Orgullo, vete, vete! El cristiano debe ser un hombre humilde. Si levantara su cabeza para decir algo, entonces no es en verdad nada. No sabe d\u00f3nde est\u00e1, ni cu\u00e1l es su base, una vez que comienza a jactarse, como si su propia diestra le hubiese alcanzado la victoria. Abandona la jactancia, cristiano. Vive humildemente delante de tu Dios, y no permitas que se escape de tus labios ninguna palabra de autoadulaci\u00f3n. Sacrifica al ego, y que tu canci\u00f3n delante del trono sea: \u00abNo a nosotros, oh Jehov\u00e1, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, \u00bfqu\u00e9 otra cosa excluye el texto? Me parece que debe excluir (y ahora estoy a punto de golpearme a m\u00ed mismo), debe excluir dudas y temores. \u00abEl que en \u00e9l cree, no es condenado.\u00bb \u00bfC\u00f3mo nos atrevemos, ustedes y yo, a andar con esas caras largas, y caminar por all\u00ed como lo hacemos a veces, como si tuvi\u00e9ramos un mundo de cuidados sobre nuestras espaldas? Qu\u00e9 habr\u00eda dado yo hace diez u once a\u00f1os si hubiera podido conocer que era cierto para m\u00ed que yo no era condenado. Bien, yo pens\u00e9 que si pod\u00eda sentir que hab\u00eda sido perdonado una vez, y tuviera que vivir a pan y agua, y ser encerrado en un calabozo, y ser flagelado cada d\u00eda con un azote de nueve ramales, lo habr\u00eda aceptado con alegr\u00eda, si con eso hubiera podido sentir que mis pecados eran perdonados. \u00a1Ahora t\u00fa eres un hombre que ha sido perdonado, y sin embargo est\u00e1s abatido! \u00a1Oh, deber\u00edas avergonzarte! \u00a1No hay condenaci\u00f3n! Y, sin embargo, \u00bfte sientes miserable? \u00a1Qu\u00e9 verg\u00fcenza, cristiano! Lev\u00e1ntate y enj\u00fagate las l\u00e1grimas de tus ojos. \u00a1Oh!, si hubiera alguna persona en la c\u00e1rcel ahora, que fuera a ser ejecutada la semana entrante, si pudieras visitarla y decirle; \u00aberes perdonado,\u00bb \u00bfno saltar\u00eda de gozo de su asiento; y aunque pudiera haber perdido sus bienes, y aunque fuera posible que despu\u00e9s de su perd\u00f3n, tuviera que sufrir muchas cosas, en tanto que su vida le fuera perdonada, \u00bfqu\u00e9 le importar\u00eda todo lo dem\u00e1s? \u00c9l sentir\u00eda que todo eso ser\u00eda menos que nada.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, cristiano, t\u00fa eres perdonado, tus pecados son todos borrados. Cristo te ha dicho: \u00abTus pecados, que son muchos, te son todos perdonados,\u00bb y \u00bfaun as\u00ed te sientes miserable? Bien, si debemos sentirnos as\u00ed algunas veces, tratemos de que ese estado no dure mucho. Si a veces debemos sentirnos abatidos, pidamos al Se\u00f1or que nos levante otra vez. Me temo que muchos de nosotros adoptamos malos h\u00e1bitos, y convertimos el abatimiento en un estado habitual. Mira, cristiano, mira que ir\u00e1 creciendo en ti (ese esp\u00edritu enojadizo), y si no vienes a Dios para que quite de ti esas dudas y temores, pronto te cubrir\u00e1n como un enjambre de moscas de Egipto. Cuando seas capaz de matar la primera gran duda, tal vez matar\u00e1s cien m\u00e1s; pues una gran duda engendrar\u00e1 mil y matar a la madre equivale a matar a toda la progenie. Por tanto, mira intensamente a la primera duda, para que no se afiance tu desaliento y se convierta en una triste desesperaci\u00f3n. \u00abEl que en \u00e9l cree, no es condenado.\u00bb Si esto excluye la jactancia, debe excluir tambi\u00e9n las dudas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Otra vez. \u00abEl que en \u00e9l cree, no es condenado.\u00bb Esto excluye el h\u00e1bito del pecado. Mi Se\u00f1or, \u00bfhe pecado contra ti tantas veces, y sin embargo me has perdonado todo gratuitamente? \u00bfQu\u00e9 motivo m\u00e1s poderoso podr\u00eda tener para mantenerme alejado de pecar otra vez? Ah, hay algunos que dicen que esta es una doctrina licenciosa. Mil diablos enrollados en uno debe ser el hombre que encuentra disipaci\u00f3n en esto. \u00a1C\u00f3mo! \u00bfIr y pecar porque soy perdonado? \u00bfIr y vivir en iniquidad porque Jesucristo quit\u00f3 mi culpa y sufri\u00f3 en mi lugar? La naturaleza humana es lo suficientemente mala, pero me parece que este es el peor estado de la naturaleza humana, cuando trata de extraer un argumento para pecar, de la gracia libre de Dios. Es mucho m\u00e1s dif\u00edcil pecar contra la sangre de Cristo, y contra el sentido del perd\u00f3n, de lo que es hacerlo contra los terrores de la ley y el temor del infierno mismo. Yo s\u00e9 que cuando mi alma est\u00e1 alarmada por un temor de la ira de Dios, puedo pecar tranquilamente en comparaci\u00f3n de lo podr\u00eda hacerlo cuando tengo un sentido de Su amor derramado abundantemente en mi coraz\u00f3n. \u00a1Qu\u00e9 podr\u00eda ser m\u00e1s monstruoso! \u00bfLeer que tu t\u00edtulo de propiedad est\u00e1 libre y pecar? \u00a1Oh, vil r\u00e9probo! Est\u00e1s al borde del m\u00e1s profundo infierno. Pero yo estoy seguro que si eres un hijo de Dios, dir\u00e1s cuando hayas le\u00eddo que tu t\u00edtulo de propiedad est\u00e1 libre, y te sientas justificado en Cristo Jes\u00fas:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abAhora por el amor que siento por Su nombre,<br \/> Lo que era ganancia, cuento como mi p\u00e9rdida;<br \/> Mi antiguo orgullo ahora considero mi verg\u00fcenza,<br \/> Y clavo mi gloria a Su cruz.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">S\u00ed, y debo estimar, y estimar\u00e9 todas las cosas como p\u00e9rdida, por causa de Jes\u00fas. \u00a1Oh, que mi alma sea encontrada en \u00c9l, perfecto en Su justicia! Esto te conducir\u00e1 a vivir cerca de \u00c9l: esto te har\u00e1 semejante a \u00c9l. No creas que al meditar en esta doctrina te har\u00e1 pensar con ligereza del pecado. Te har\u00e1 considerarlo como un verdugo duro y cruel que mat\u00f3 a Cristo; como una carga terrible que no te podr\u00eda ser quitada nunca excepto por el brazo eterno de Dios; y luego llegar\u00e1s a odiarlo con toda tu alma, porque es rebeli\u00f3n contra un Dios amante y lleno de gracia. Entonces por este medio, mucho mejor que por cualquier duda arminiana o por argucias legales, ser\u00e1s conducido a seguir las huellas de tu Se\u00f1or Jes\u00fas, y seguir al Cordero dondequiera que vaya.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo pienso que todo este serm\u00f3n, aunque he estado predicando a los hijos de Dios, est\u00e1 dirigido tambi\u00e9n a los pecadores. Pecador, yo quisiera que dijeras eso. Si sabes esto, que<i>el que cree no es condenado<\/i>, entonces, pecador, si t\u00fa crees, no ser\u00e1s condenado; y que todo lo que he dicho esta noche te ayude a esta fe en tu alma. Oh, pero t\u00fa preguntas, \u00ab\u00bfpuedo confiar en Cristo?\u00bb Como dije esta ma\u00f1ana, no es asunto de que puedas o no, se te ordena que lo hagas. La Escritura manda que el Evangelio sea predicado a toda criatura, y el Evangelio es: \u00abCree en el Se\u00f1or Jesucristo, y ser\u00e1s salvo.\u00bb Yo s\u00e9 que eres muy orgullos para hacerlo, a menos que Dios, por Su gracia, te humille. Pero si esta noche sientes que no eres nada y no tienes nada propio, pienso que estar\u00e1s muy contento de tomar a Cristo para que sea tu todo en todo. Si puedes decir con Jaime el buhonero:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abSoy un pobre pecador y no soy nada,\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">puedes proseguir y decir con \u00e9l, este d\u00eda:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abPero Jesucristo es mi todo en todo.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Dios te conceda que as\u00ed sea, por Su nombre. Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEl que en \u00e9l cree, no es condenado.\u00bb Juan 3: 18. En el serm\u00f3n matinal, nuestro tiempo fue consumido principalmente por la descripci\u00f3n de la Fe: qu\u00e9 es. S\u00f3lo nos quedaron unos minutos disponibles, al concluir, para describir a d\u00f3nde conduce: al privilegio de la justificaci\u00f3n, que es un don para el alma que es &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nadie-sino-jesus-segunda-partepor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNadie sino Jes\u00fas &#8211; Segunda Parte<br \/>\nPor Charles H. 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