{"id":22303,"date":"2016-04-04T15:44:22","date_gmt":"2016-04-04T20:44:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/verdadera-oracion-verdadero-poderpor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:44:22","modified_gmt":"2016-04-04T20:44:22","slug":"verdadera-oracion-verdadero-poderpor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/verdadera-oracion-verdadero-poderpor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"\u00a1Verdadera Oraci\u00f3n, Verdadero Poder!\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abPor eso os digo que todas las cosas por las que or\u00e9is y pid\u00e1is, creed que ya las hab\u00e9is recibido, y os ser\u00e1n concedidas.\u00bb Marcos 11: 24 (Biblia de las Am\u00e9ricas)<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Este vers\u00edculo tiene algo que ver con la fe de los milagros; pero yo creo que tiene mucha mayor relaci\u00f3n con el milagro de la fe. Esta ma\u00f1ana, de todos modos, vamos a considerarlo bajo esa luz. Yo creo que este texto es la herencia, no s\u00f3lo de los ap\u00f3stoles, sino de todos aquellos que caminan en la fe de los ap\u00f3stoles, creyendo en las promesas del Se\u00f1or Jesucristo. Ese consejo que Cristo dio a los doce y a sus inmediatos seguidores, la Palabra de Dios lo repite para nosotros en este d\u00eda. Que recibamos constante gracia para obedecerlo. \u00abTodas las cosas por las que or\u00e9is y pid\u00e1is, creed que ya las hab\u00e9is recibido, y os ser\u00e1n <i>concedidas<\/i>.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cu\u00e1ntas personas hay que se quejan porque no disfrutan la oraci\u00f3n. No la descuidan, pues no se atrever\u00edan a hacerlo; pero la descuidar\u00edan si pudieran atreverse, pues est\u00e1n muy lejos de encontrar alg\u00fan placer en ella. Y, \u00bfacaso no debemos lamentar algunas veces que el carruaje pierda sus ruedas y nos conduzca pesadamente a lo largo de nuestras s\u00faplicas? Le dedicamos el tiempo programado, pero volvemos a ponernos de pie, sin alivio, como un hombre que ha estado acostado en su cama, pero que no ha dormido lo suficiente como para recuperar plenamente sus fuerzas. Cuando llega otra vez el tiempo de orar, nuestra conciencia nos vuelve a poner de rodillas, pero no tenemos una dulce comuni\u00f3n con Dios. No presentamos nuestras necesidades con la firme convicci\u00f3n de que \u00c9l las cubrir\u00e1. Despu\u00e9s de musitar una vez m\u00e1s nuestra ronda acostumbrada de expresiones, nos ponemos de pie, tal vez m\u00e1s turbados en la conciencia y m\u00e1s afligidos en la mente, de lo que est\u00e1bamos antes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Creo que hay muchos cristianos que tienen esta queja: que oran, no tanto porque sea algo bendito que se les permita acercarse a Dios, sino porque deben orar, porque es su deber, porque sienten que si no lo hiciesen, perder\u00edan una de las evidencias ciertas de su condici\u00f3n de cristianos. Hermanos, yo no los condeno; pero a la vez, si pudiera ser el instrumento para izarlos de ese estado tan bajo de gracia y llevarlos a una atm\u00f3sfera m\u00e1s elevada y saludable, mi alma se gozar\u00eda en sumo grado. Si yo pudiera ense\u00f1arles un camino m\u00e1s excelente; si pudiesen considerar a la oraci\u00f3n, de ahora en adelante, como su elemento, como uno de los ejercicios m\u00e1s deleitables en su vida; si llegaran a valorarla m\u00e1s que el alimento necesario, y a considerarla como uno de los mayores lujos del cielo, ciertamente habr\u00eda cumplido con un grandioso cometido, y ustedes tendr\u00edan que dar gracias a Dios por una grandiosa bendici\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces, pr\u00e9stenme su atenci\u00f3n mientras les solicito, primero,<i>que miren al texto<\/i>; en segundo lugar, <i>que miren a su alrededor;<\/i> y despu\u00e9s, <i>que miren por encima de ustedes.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I. <\/b>Primero, MIREN AL TEXTO. Si lo miran cuidadosamente, pienso que percibir\u00e1n las cualidades esenciales que son necesarias para que la oraci\u00f3n sea grandemente exitosa y prevaleciente. De acuerdo a la descripci\u00f3n que hizo nuestro Salvador de la oraci\u00f3n, siempre tiene que tener algunos <i>objetivos definidos <\/i>por los que debemos implorar. \u00c9l habla de cosas: \u00abTodas las cosas por las que or\u00e9is y pid\u00e1is.\u00bb Parece, entonces, que no dispuso que los hijos de Dios vinieran a \u00c9l en oraci\u00f3n, cuando no tuvieran nada que pedir.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Otro requisito esencial de la oraci\u00f3n es <i>un deseo vehemente<\/i>; pues el Maestro supone aqu\u00ed que cuando oramos tenemos deseos. Ciertamente, la forma externa o el esqueleto desnudo no ser\u00eda una oraci\u00f3n, sino solamente algo parecido a una oraci\u00f3n. Pero no se trata de la actividad viva, la actividad que prevalece en todo, la actividad todopoderosa llamada oraci\u00f3n, a menos que haya una plenitud y un desbordamiento de los deseos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Observen, tambi\u00e9n, que <i>la fe <\/i>es una cualidad esencial de la oraci\u00f3n exitosa: \u00abCreed que <i>ya las <\/i>hab\u00e9is recibido.\u00bb No pueden ser o\u00eddos en el cielo y recibir una respuesta satisfactoria para su alma, a menos que crean que Dios realmente les oye y que les responder\u00e1.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Otro requisito es evidente aqu\u00ed en la propia superficie, es decir, que una <i>expectaci\u00f3n de cumplimiento<\/i> debe acompa\u00f1ar siempre a una fe firme: \u00abcreed que <i>ya las <\/i>hab\u00e9is recibido.\u00bb No se trata simplemente de creer que \u00ablas recibiremos\u00bb sino de creer que \u00abrealmente \u00bb las hemos recibido. Considerarlas como ya recibidas, como si ya cont\u00e1ramos con ellas, y actuar de manera correspondiente: actuar como si estuvi\u00e9semos seguros de obtenerlas: \u00abCreed que <i>ya las<\/i> hab\u00e9is recibido, y os ser\u00e1n <i>concedidas<\/i>.\u00bb Revisemos estas cuatro cualidades, una por una.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Para que la oraci\u00f3n tenga alg\u00fan valor, debe tener peticiones definidas por las cuales suplicar. Hermanos m\u00edos, a menudo divagamos en nuestras oraciones, yendo tras esto, eso, y lo otro, sin obtener nada, porque en cada caso realmente no deseamos nada. Parloteamos acerca de muchos temas, pero el alma no se concentra en ning\u00fan objetivo. \u00bfAcaso no se ponen de rodillas, algunas veces, sin haber pensado de antemano qu\u00e9 quieren pedirle a Dios? Lo hacen por costumbre, sin ninguna motivaci\u00f3n de coraz\u00f3n. Son semejantes a un hombre que va a una tienda sin saber qu\u00e9 art\u00edculos quiere comprar. Quiz\u00e1 llegue a hacer una compra \u00fatil estando all\u00ed, pero ciertamente no es muy sabio adoptar un plan as\u00ed. Y de igual manera, cuando el cristiano est\u00e1 orando, puede sobrevenirle un deseo real, y alcanzar su fin, pero cu\u00e1nto mejor le ir\u00eda si, habiendo preparado su alma mediante la reflexi\u00f3n y un autoexamen, viniera a Dios con una s\u00faplica real, con un objetivo que quiere alcanzar. Si solicit\u00e1ramos una audiencia ante la corte de su majestad la reina, deber\u00edamos esperar tener que responder a la pregunta: \u00ab\u00bfpara qu\u00e9 deseas verla?\u00bb Ser\u00eda inconcebible por nuestra parte, que fu\u00e9ramos ante la presencia de la realeza, y que hasta en ese momento pens\u00e1ramos en la petici\u00f3n por la que hemos llegado all\u00ed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo mismo sucede con el hijo de Dios. \u00c9l debe ser capaz de responder a la importante pregunta: \u00ab\u00bfCu\u00e1l es tu petici\u00f3n y te ser\u00e1 otorgada? \u00bfCu\u00e1l es tu demanda?\u00bb \u00a1Imag\u00ednense a un arquero que dispara con su arco, pero sin saber d\u00f3nde se encuentra el blanco! \u00bfTendr\u00e1 posibilidades de \u00e9xito? \u00a1Conciban un barco en un viaje de exploraci\u00f3n, que navega sin que el capit\u00e1n tuviera la menor idea de lo que est\u00e1 buscando! \u00bfAcaso esperar\u00edan que regresara abundantemente cargado ya fuera con los descubrimientos de la ciencia, o con muchos tesoros de oro? En todo lo dem\u00e1s deben tener un plan. No se presentan a trabajar sin saber qu\u00e9 es lo que necesitan fabricar; \u00bfc\u00f3mo es que van a Dios sin saber qu\u00e9 es lo que necesitan obtener? Si tuvieran alg\u00fan prop\u00f3sito, no encontrar\u00edan nunca que la oraci\u00f3n es un trabajo mon\u00f3tono y pesado; estoy persuadido que la anhelar\u00edan vehementemente. Dir\u00edan: \u00abHay algo que necesito. Oh, que me pudiera acercar a Dios, y ped\u00edrselo; tengo una necesidad, y necesito verla satisfecha, y anhelo poder estar solo, para derramar mi coraz\u00f3n delante de \u00c9l, y pedirle esta cosa importante por la que mi alma suspira sinceramente.\u00bb Descubrir\u00e1n que es provechoso para sus oraciones que tengan objetivos a los que apuntar, y tambi\u00e9n pienso que es provechoso si cuenten con algunas personas que puedan mencionar en sus oraciones. No pidan a Dios simplemente por los pecadores en general, sino siempre mencionen a algunos pecadores espec\u00edficos. Si eres un maestro en la escuela dominical, no pidas simplemente que tu clase sea bendecida, sino ora por cada uno de tus ni\u00f1os, espec\u00edficamente, delante del Alt\u00edsimo. Si hay alguna misericordia que anhelas para tu hogar, no vayas dando rodeos, sino s\u00e9 claro y directo en tus peticiones a Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando ores al Se\u00f1or, dile lo que necesitas. Si no tienes dinero suficiente, si est\u00e1s en la pobreza, si sufres estrecheces, presenta tu caso. No vengas con una fingida modestia delante de Dios. Ve de inmediato al punto; habla honestamente con \u00c9l. \u00c9l no necesita de un circunloquio como el que usan constantemente los hombres cuando no quieren decir abiertamente lo que tienen en mente. Si no necesitas ninguna misericordia, ni espiritual ni temporal, dilo. No rebusques en la Biblia para encontrar palabras con las cuales expresarte. Declara tus necesidades con las palabras que naturalmente broten de ti. Ser\u00e1n las mejores palabras, puedes estar seguro de ello. Las palabras de Abraham eran las mejores palabras para Abraham, y las tuyas son las mejores para ti. No necesitas estudiar todos los textos de la Escritura para orar justo como Jacob y El\u00edas lo hicieron. Si lo haces, no los imitar\u00edas. Podr\u00edas estarlos imitando literal y servilmente, pero no tendr\u00edas el alma que sugiri\u00f3 y anim\u00f3 sus palabras. Ora utilizando tus propias palabras. Habla claramente con Dios; pide de inmediato lo que necesitas. Nombra personas, nombra cosas, y apunta directamente a la mira de tus s\u00faplicas, y estoy seguro que pronto descubrir\u00e1s que el cansancio y la monoton\u00eda de los que te quejabas a menudo en tus intercesiones, ya no te asediar\u00e1n; o, al menos, no tan habitualmente como ha sucedido hasta este momento.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abPero\u00bb -dir\u00e1 alguno- \u00abyo no siento que tenga algunos objetivos especiales por los cuales orar.\u00bb \u00a1Ah!, mi querido hermano, no s\u00e9 qui\u00e9n seas, o d\u00f3nde vivas, para que no tengas objetivos especiales por los cuales orar, pues yo descubro que cada d\u00eda trae ya sea su necesidad o su problema, y que yo tengo algo que pedirle a mi Dios cada d\u00eda. Pero si no tuvi\u00e9ramos ning\u00fan problema, mis queridos hermanos, si hubi\u00e9ramos alcanzado tal estatura en la gracia, que no tuvi\u00e9ramos necesidad de pedir nada, \u00bfacaso amamos tanto a Cristo que no tenemos necesidad de orar para que le amemos m\u00e1s? \u00bfPoseemos tanta fe que hemos cesado de clamar: \u00abSe\u00f1or, aumenta nuestra fe\u00bb? Estoy seguro que siempre descubrir\u00e1n muy pronto, mediante un peque\u00f1o examen de conciencia, que hay alg\u00fan objetivo leg\u00edtimo por el que pueden tocar a la puerta de la misericordia y clamar: \u00abConc\u00e9deme, Se\u00f1or, el deseo de mi coraz\u00f3n.\u00bb Y si no tienes ning\u00fan deseo, basta con que le preguntes al primer cristiano atribulado que encuentres, y \u00e9l te compartir\u00e1 uno. \u00abOh\u00bb -te responder\u00e1- \u00absi no tienes nada que pedir para ti, ora por m\u00ed. Pide que mi esposa enferma se recupere. Pide que el Se\u00f1or alce la luz de Su rostro sobre un coraz\u00f3n desalentado; pide que el Se\u00f1or env\u00ede ayuda a alg\u00fan ministro que ha estado laborando en vano, y desgastando sus fuerzas infruct\u00edferamente.\u00bb Cuando hayas terminado con lo tuyo, suplica por otros; y si no te encuentras con alguien que pueda sugerirte un tema, mira a esta gigantesca Sodoma, esta ciudad como otra Gomorra desplegada ante ti; ll\u00e9vala constantemente en tus oraciones delante de Dios y clama: \u00abOh, ojal\u00e1 Londres viva delante de Ti; que su pecado se detenga; que su justicia sea exaltada, que el Dios de la tierra atraiga hacia S\u00ed mucho pueblo de esta ciudad.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Junto con un objetivo de oraci\u00f3n muy definido, es igualmente necesario que haya un deseo verdadero para alcanzarlo. \u00abLas oraciones fr\u00edas\u00bb -afirma un viejo te\u00f3logo- \u00abpiden ser rechazadas.\u00bb Cuando le pedimos al Se\u00f1or con tibieza, sin fervor, es como si detuvi\u00e9semos Su mano, y le impidi\u00e9semos darnos las mismas bendiciones que pretendemos estar buscando. Cuando tengan su objetivo bajo la mira, su alma tiene que ser tan pose\u00edda por el valor de ese objetivo, por su propia suma necesidad de \u00e9l, por el peligro al que estar\u00edan expuestos a menos que la petici\u00f3n les fuera concedida, que ser\u00e1n compelidos a suplicar por ella como un hombre suplica por su vida.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay una hermosa ilustraci\u00f3n de la verdadera oraci\u00f3n, explicada en la forma de dos nobles damas, cuyos esposos estaban condenados a muerte y a punto de ser ejecutados, cuando vinieron delante del rey Jorge y le pidieron que los perdonara. El rey ruda y cruelmente les deneg\u00f3 la petici\u00f3n. \u00a1Era de esperarse de la naturaleza de Jorge I! Y por estar suplic\u00e1ndole una vez, y otra, y otra, no pod\u00edan luego ponerse de pie; tuvieron que ser literalmente arrastradas fuera de la corte, pues no estaban dispuestas a retirarse hasta que el rey les hubiese sonre\u00eddo, y les hubiese dicho que sus esposos vivir\u00edan. \u00a1Ay!, fracasaron, pero eran unas nobles mujeres por su perseverancia en suplicar de esta manera por las vidas de sus esposos. Esa es la forma en la que debemos orar a Dios. Debemos tener tal deseo por la cosa que necesitamos, que no nos levantaremos hasta que la hayamos obtenido: mas, sin embargo, siempre en sumisi\u00f3n a Su voluntad divina. Sintiendo que lo que pedimos no puede ser malo, y que \u00c9l mismo lo ha prometido, tenemos la determinaci\u00f3n que nos sea otorgado, y si no lo fuera, argumentaremos la promesa, una y otra vez, hasta que las puertas del cielo sean sacudidas antes de que nuestras s\u00faplicas cesen. No nos debe sorprender que Dios no nos haya bendecido tanto \u00faltimamente, pues no somos fervientes en la oraci\u00f3n como deber\u00edamos serlo. Oh, esas oraciones provenientes de un coraz\u00f3n fr\u00edo que se mueren en nuestros labios, esas s\u00faplicas congeladas: si no mueven los corazones de los hombres, \u00bfc\u00f3mo habr\u00edan de mover el coraz\u00f3n de Dios? No brotan de nuestras propias almas, no provienen de las profundas fuentes secretas de lo \u00edntimo de nuestro coraz\u00f3n, y, por tanto, no pueden elevarse a \u00c9l, que \u00fanicamente escucha el clamor del alma, ante quien la hipocres\u00eda no puede tejer ning\u00fan velo, o la formalidad no puede practicar ninguna simulaci\u00f3n. Debemos ser sinceros, pues de otra manera no tendremos ning\u00fan derecho a esperar que el Se\u00f1or escuche nuestra oraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y seguramente, hermanos m\u00edos, si comprendi\u00e9ramos la grandeza del Ser ante quien suplicamos, ser\u00eda suficiente para reprimir toda ligereza y constre\u00f1irnos a una incesante sinceridad. \u00bfEntrar\u00e9 en Tu presencia, oh Dios m\u00edo, para burlarme de Ti con palabras salidas de un coraz\u00f3n fr\u00edo? \u00bfAcaso los \u00e1ngeles velan sus rostros delante de Ti, y yo me contentar\u00e9 con parlotear a trav\u00e9s de una f\u00f3rmula sin alma y sin coraz\u00f3n? Ah, hermanos m\u00edos, no tenemos idea de cu\u00e1ntas de nuestras oraciones son una abominaci\u00f3n al Se\u00f1or. Ser\u00eda una abominaci\u00f3n tanto para ustedes como para m\u00ed que oy\u00e9ramos a unos individuos pidi\u00e9ndonos algo en la calle, como si no necesitasen lo que ped\u00edan. Pero, \u00bfacaso no hemos hecho lo mismo con Dios? Eso que es la mayor bendici\u00f3n del cielo para el hombre, \u00bfno se ha convertido en un deber \u00e1rido y muerto? Se dec\u00eda de John Bradford que ten\u00eda un arte peculiar para orar, y cuando se le pregunt\u00f3 su secreto, respondi\u00f3: \u00abcuando s\u00e9 lo que necesito, siempre me quedo en esa oraci\u00f3n hasta que siento que la he argumentado con Dios, y hasta que Dios y yo hemos llegado a un acuerdo al respecto. Yo nunca prosigo con otra petici\u00f3n hasta no haber completado la primera.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ay!, algunos hombres comienzan diciendo: \u00abPadre nuestro que est\u00e1s en los cielos, santificado sea tu nombre;\u00bb y sin advertir el pensamiento de adoraci\u00f3n contenido en: \u00absantificado sea tu nombre,\u00bb comienzan a repetir las siguientes palabras: \u00abVenga tu reino\u00bb; luego, tal vez, algo impresione su mente: \u00ab\u00bfrealmente deseo que venga Su reino? Si llegara a venir ahora \u00bfd\u00f3nde estar\u00eda yo?\u00bb Y mientras est\u00e1n pensando en eso, su voz sigue adelante con: \u00abH\u00e1gase tu voluntad, como en el cielo, as\u00ed tambi\u00e9n en la tierra;\u00bb de esta manera mezclan sus oraciones y dicen las frases de corrido. \u00a1Oh!, det\u00e9nganse al final de cada frase hasta que verdaderamente la hayan orado. No traten de poner dos flechas en la cuerda a la vez, porque ninguna dar\u00e1 en el blanco. El que quiere poner dos balas en la pistola no puede esperar tener \u00e9xito. Descarguen un tiro primero, y luego carguen el otro. P\u00eddanle algo a Dios y prevalezcan, y entonces pidan de nuevo. Alcancen la primera misericordia, y luego vayan otra vez por la segunda. No se satisfagan con pintar los colores de sus oraciones el uno sobre el otro, hasta el punto que no se pueda mirar ning\u00fan cuadro sino s\u00f3lo un gigantesco pintarrajo, un embadurnamiento de colores de p\u00e9simos trazos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Miren a la propia Oraci\u00f3n del Se\u00f1or. Qu\u00e9 trazos tan claro y definidos se observan en ella. Hay ciertas misericordias definidas que no se entrecruzan. All\u00ed est\u00e1, y conforme miramos el conjunto, descubrimos un magn\u00edfico cuadro; no vemos confusi\u00f3n, sino un orden bell\u00edsimo. Que sea lo mismo con sus oraciones. Qu\u00e9dense en una petici\u00f3n hasta que hayan prevalecido con esa, y luego pasen a la siguiente. Con objetivos definidos y con ardientes deseos entremezclados, hay una alborada de esperanza de que prevalecer\u00e1n con Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero otra vez: estas dos cosas no servir\u00edan de nada si no estuvieran mezcladas con una cualidad divina todav\u00eda m\u00e1s esencial, es decir, una fe firme en Dios. Hermanos, \u00bfcreen en la oraci\u00f3n? Yo s\u00e9 que ustedes oran porque son el pueblo de Dios; pero, \u00bfcreen en el poder de la oraci\u00f3n? Hay un gran n\u00famero de cristianos que no. Piensan que es algo bueno, y creen que algunas veces hace maravillas; pero no creen que la oraci\u00f3n, la oraci\u00f3n real, tenga siempre \u00e9xito. Piensan que en efecto depende de muchas otras cosas, pero que no tiene ninguna cualidad esencial o poder en s\u00ed misma. Ahora, la convicci\u00f3n de mi propia alma es que la oraci\u00f3n es el mayor poder en el universo entero; que tiene una fuerza m\u00e1s omnipotente que la electricidad, que la atracci\u00f3n, que la gravedad, o que cualquier otra de estas fuerzas secretas que los hombres han llamado por nombres, pero que no entienden. La oraci\u00f3n tiene una influencia tan invariable, tan segura, tan verdadera, tan palpable sobre el universo entero, como cualquiera de las leyes de la materia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando un hombre ora realmente, no se trata de si Dios le oir\u00e1 o no. Dios debe o\u00edrle. No porque haya alguna compulsi\u00f3n en la oraci\u00f3n, sino porque hay una dulce y bendita compulsi\u00f3n en la promesa. Como es el sublime y verdadero Dios, no puede negarse a S\u00ed mismo. \u00a1Oh!, pensar en esto: que t\u00fa, un hombre insignificante puedas estar aqu\u00ed y hablar con Dios, y a trav\u00e9s de Dios puedas mover todos los mundos. Sin embargo, cuando tu oraci\u00f3n es escuchada, la creaci\u00f3n no es alterada; aunque las mayores peticiones sean contestadas, la providencia no ser\u00e1 desordenada ni un solo instante. Ninguna hoja caer\u00e1 m\u00e1s pronto del \u00e1rbol, ninguna estrella detendr\u00e1 su curso, ninguna gota de agua caer\u00e1 m\u00e1s lentamente de su fuente, todo continuar\u00e1 siendo igual, y sin embargo, tu oraci\u00f3n lo habr\u00e1 afectado todo. Hablar\u00e1 a los decretos y a los prop\u00f3sitos de Dios mientras est\u00e1n siendo cumplidos diariamente, y todo ellos gritar\u00e1n a tu oraci\u00f3n, y clamar\u00e1n: \u00abt\u00fa eres nuestra hermana; nosotros somos decretos y t\u00fa una oraci\u00f3n; pero t\u00fa misma eres un decreto, tan antiguo, tan seguro, tan viejo como lo somos nosotros.\u00bb Nuestras oraciones son decretos de Dios en otra forma. Las oraciones del pueblo de Dios no son sino promesas de Dios musitadas por corazones vivos, y esas promesas son los decretos, s\u00f3lo que puestos en otra forma y figura. No pregunten: \u00ab\u00bfc\u00f3mo pueden mis oraciones afectar los decretos?\u00bb No pueden, excepto que en la medida que sus oraciones son decretos, y que conforme brotan, cada oraci\u00f3n que es inspirada por el Esp\u00edritu Santo a su alma, es tan omnipotente y eterna como ese decreto que dijo: \u00abSea la luz; y fue la luz;\u00bb o como ese decreto que eligi\u00f3 a Su pueblo, y orden\u00f3 su redenci\u00f3n por la sangre preciosa de Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">T\u00fa tienes poder en la oraci\u00f3n, y t\u00fa est\u00e1s hoy entre los ministros m\u00e1s potentes en el universo que Dios ha hecho. T\u00fa tienes poder sobre los \u00e1ngeles, pues ellos volar\u00e1n a tu voluntad. T\u00fa tienes poder sobre el fuego, y el agua, y los elementos de la tierra. T\u00fa tienes poder para que tu voz sea escuchada m\u00e1s all\u00e1 de las estrellas. Donde los truenos se desvanecen en silencio, tu voz despertar\u00e1 los ecos de la eternidad. El o\u00eddo del propio Dios la escuchar\u00e1 y la mano de Dios mismo ceder\u00e1 a tu voluntad. \u00c9l te pide que clames: \u00abH\u00e1gase tu voluntad,\u00bb y tu voluntad ser\u00e1 hecha. Cuando t\u00fa puedes argumentar Su promesa entonces tu voluntad es Su voluntad. \u00bfNo parece algo sobrecogedor, mis queridos amigos, tener tal poder en las manos de uno como el poder de orar?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Han o\u00eddo algunas veces historias de hombres que pretend\u00edan tener un poder extra\u00f1o y m\u00edstico, por el cual pod\u00edan llamar a los esp\u00edritus de los profundos abismos, por el cual provocaban aguaceros torrenciales y deten\u00edan el sol. Todo era una invenci\u00f3n de la imaginaci\u00f3n, pero si fuera verdad, el cristiano es todav\u00eda un mayor mago. Basta que tenga fe en Dios, y no habr\u00e1 nada imposible para \u00e9l. Ser\u00e1 libertado de lo profundo de las aguas, ser\u00e1 rescatado de las m\u00e1s penosas aflicciones, en los d\u00edas de hambre ser\u00e1 saciado, ser\u00e1 librado de la peste, en medio de la calamidad caminar\u00e1 con paso firme y fuerte, en la guerra siempre ser\u00e1 protegido, y en el d\u00eda de la batalla alzar\u00e1 su cabeza, si cree simplemente en la promesa, y la levanta delante de los ojos de Dios y la argumenta con la convicci\u00f3n de una confianza inconmovible. No hay nada, lo repito, no hay una fuerza tan tremenda, no hay una energ\u00eda tan maravillosa, como la energ\u00eda con la que Dios ha dotado a cada hombre, que como Jacob puede luchar, como Israel puede prevalecer con \u00c9l en oraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero tenemos que tener fe en esto; tenemos que creer que la oraci\u00f3n es lo que es, o de lo contrario no es lo que deber\u00eda ser. A menos que crea que mi oraci\u00f3n es eficaz, no lo ser\u00e1, pues depender\u00e1 de m\u00ed en gran medida. Dios me puede otorgar la misericordia aun cuando no tenga fe; eso depender\u00e1 de Su propia gracia soberana, pero \u00c9l no ha prometido hacerlo. Pero cuando yo tengo fe, y puedo argumentar la promesa con verdadero deseo, ya no es m\u00e1s una probabilidad si voy a obtener la bendici\u00f3n, o si mi voluntad se ver\u00e1 cumplida. A menos que el Eterno se aparte de Su Palabra, a menos que el juramento que ha dado sea revocado, y \u00c9l mismo cese de ser lo que es, \u00absabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y ahora, subiendo otro escal\u00f3n, conjuntamente con objetivos definidos, debe haber fervientes deseos y fe firme en la eficacia de la oraci\u00f3n, y, \u00a1oh, que la gracia divina lo haga una realidad en nosotros! Deber\u00edamos ser capaces de contar las misericordias antes de recibirlas, creyendo que vienen en camino.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Leyendo el otro d\u00eda un dulce librito, que recomiendo a todos ustedes, escrito por un autor norteamericano que parece conocer enteramente el poder de la oraci\u00f3n y con quien estoy en deuda por muchas cosas buenas, un librito llamado <i>La Hora del Sosiego<\/i>, me encontr\u00e9 una referencia a un pasaje del libro de Daniel, en su cap\u00edtulo diez, creo, donde, como dice, toda la maquinaria de la oraci\u00f3n est\u00e1 al desnudo. Daniel est\u00e1 de rodillas en oraci\u00f3n, y el arc\u00e1ngel se le acerca. Habla con \u00e9l y le dice que tan pronto como Daniel comenz\u00f3 a disponer su coraz\u00f3n para entender, y para humillarse delante de Dios, sus palabras fueron o\u00eddas, y el Se\u00f1or despach\u00f3 al \u00e1ngel. Luego le dice como si se tratase de cualquier conversaci\u00f3n de negocios en el mundo: \u00aba causa de tus palabras yo he venido. Mas el pr\u00edncipe del reino de Persia se me opuso durante veinti\u00fan d\u00edas; pero he aqu\u00ed Miguel, uno de los principales pr\u00edncipes, vino para ayudarme . . .He venido para hacerte saber lo que ha de venir.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vean, ahora, que Dios sopla el deseo en nuestros corazones, y tan pronto como el deseo est\u00e1 all\u00ed, antes de que llamemos, \u00c9l comienza a responder. Antes de que las palabras hayan recorrido la mitad de su camino al cielo, mientras todav\u00eda est\u00e1n temblorosas sobre los labios (conociendo las palabras que queremos decir) comienza a responderlas, y env\u00eda al \u00e1ngel; el \u00e1ngel llega y trae la bendici\u00f3n solicitada. Vamos, esto es una revelaci\u00f3n, si pueden verla con sus ojos. Algunas personas piensan que las cosas espirituales son sue\u00f1os, y que estamos hablando de cosas imaginarias. No, yo creo que hay tanta realidad en la oraci\u00f3n de un cristiano como la que hay en un rel\u00e1mpago; y la utilidad y excelencia de la oraci\u00f3n de un cristiano puede ser tan conocida sensiblemente, como el poder de un rel\u00e1mpago cuando parte un \u00e1rbol, quiebra sus ramas y lo sacude hasta en su propia ra\u00edz. La oraci\u00f3n no es una imaginaci\u00f3n ni una ficci\u00f3n; es una cosa verdadera y real que ejerce coerci\u00f3n en el universo, atando con grillos a las propias leyes de Dios, y constri\u00f1endo al Sublime y Santo a poner atenci\u00f3n a la voluntad de su pobre pero favorecida criatura humana.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero necesitamos creer en esto siempre. Necesitamos una seguridad en la eficacia de la oraci\u00f3n. \u00a1Necesitamos contar las misericordias antes de que sean otorgadas! \u00a1Necesitamos estar seguros que van a llegar! \u00a1Necesitamos actuar como si ya las tuvi\u00e9semos! Cuando hayan pedido por su pan de cada d\u00eda, no deben turbarse con afanes, sino que deben creer que Dios los ha o\u00eddo y se los dar\u00e1. Cuando hayan presentado el caso de su hijo enfermo delante de Dios, deben creer que el ni\u00f1o se recuperar\u00e1, y si no fuera as\u00ed, que entonces ser\u00e1 mayor bendici\u00f3n para ustedes y mayor gloria a Dios, y as\u00ed dejarlo todo en Sus manos. Poder decir: \u00abyo s\u00e9 que me ha escuchado ahora; sobre la atalaya estar\u00e9 yo continuamente; buscar\u00e9 a mi Dios y oir\u00e9 lo que tenga que decir a mi alma.\u00bb \u00bfTe viste frustrado alguna vez, cristiano, habiendo orado en fe y habiendo esperado una respuesta? Yo doy mi propio testimonio aqu\u00ed, esta ma\u00f1ana, que todav\u00eda no he confiado en \u00c9l, pero que me fallara. He confiado en el hombre y he sido enga\u00f1ado, pero mi Dios nunca me ha denegado la petici\u00f3n que le he hecho, cuando he apoyado la petici\u00f3n con fe en Su disposici\u00f3n a escucharme, y en la seguridad de Su promesa.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero oigo que alguien pregunta: \u00ab\u00bfpodemos pedir por cosas temporales?\u00bb Ay, claro que pueden hacer eso. En todo den a conocer sus necesidades a Dios. La oraci\u00f3n no es \u00fanicamente para lo espiritual, sino tambi\u00e9n para las preocupaciones cotidianas. Lleven sus m\u00e1s peque\u00f1as preocupaciones delante de \u00c9l. \u00c9l es un Dios que oye la oraci\u00f3n. \u00c9l es el Dios de su hogar as\u00ed como el Dios del santuario. Siempre lleven todo lo que tengan delante de Dios. Como un buen hombre que est\u00e1 a punto de ser unido a esta Iglesia me dijo de su difunta esposa: \u00abOh\u00bb -dijo- \u00abella era una mujer que yo no pod\u00eda convencerla de hacer algo hasta que hubiera orado por ello. Cualquier cosa que fuese, sol\u00eda decir: &#8216;debo ponerlo en oraci\u00f3n'\u00bb. Oh, que tuvi\u00e9ramos m\u00e1s de este dulce h\u00e1bito de extender todo delante del Se\u00f1or, justo como lo hizo Ezequ\u00edas con la carta del Rabsaces, dej\u00e1ndolo todo all\u00ed, y diciendo: \u00abH\u00e1gase Tu voluntad, yo me pongo en Tus manos.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La gente dice que el se\u00f1or M\u00fcller de Bristol es entusiasta, porque re\u00fane a setecientos ni\u00f1os y cree que Dios dar\u00e1 la provisi\u00f3n para ellos; aunque no haya nada en la bolsa, a menudo, \u00e9l cree que la provisi\u00f3n vendr\u00e1. Mis queridos hermanos, \u00e9l no es un entusiasta; \u00e9l s\u00f3lo hace lo que deber\u00eda ser la acci\u00f3n com\u00fan de cada cristiano. \u00c9l est\u00e1 actuando sobre una norma de la cual el mundano siempre se burla porque no la entiende; es un sistema que siempre parece visionario y rom\u00e1ntico al d\u00e9bil juicio del sentido, pero que nunca ser\u00e1 percibido as\u00ed por el hijo de Dios. No act\u00faa conforme al sentido com\u00fan, sino conforme a algo m\u00e1s elevado que el sentido com\u00fan: la fe poco com\u00fan. \u00a1Oh, que tuvi\u00e9ramos esa extra\u00f1a fe que le toma la palabra a Dios! \u00c9l no puede permitir y no permitir\u00e1 que el hombre que conf\u00eda en \u00c9l sea avergonzado y confundido. He expuesto delante de ustedes ahora, lo mejor que he podido, lo que considero que constituyen cuatro elementos esenciales de la oraci\u00f3n que prevalece: \u00abTodas las cosas por las que or\u00e9is y pid\u00e1is, creed que ya las hab\u00e9is recibido, y os ser\u00e1n <i>concedidas<\/i>.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Habi\u00e9ndoles pedido de esta manera que miraran el texto, LES PIDO QUE MIREN A SU ALREDEDOR. Miren a su alrededor en nuestras reuniones de oraci\u00f3n, y miren a su alrededor en sus intercesiones privadas, y juzguen ambos elementos al tenor de este texto. Primero, miren a su alrededor en reuniones de oraci\u00f3n; no puedo ser muy puntual en este tema, porque creo honestamente que las reuniones de oraci\u00f3n que usualmente tienen lugar entre nosotros, tienen mucho menos fallas de las que estoy a punto de indicar, que cualquiera de los otros grupos a los que he asistido. Pero todav\u00eda tienen algunas de las fallas, y espero que lo que diremos, sea recibido personalmente por cada hermano que tenga el h\u00e1bito de practicar p\u00fablicamente la oraci\u00f3n en las reuniones de oraci\u00f3n. \u00bfNo es un hecho que, tanto pronto como entran a la reuni\u00f3n, sienten que, si son llamados a orar, tienen que ejercitar un don? Y ese don, en el caso de muchos hombres que oran (hablando duramente, tal vez, pero pienso que honestamente) radica en tener una excelente memoria para recordar una buena cantidad de textos, que siempre han sido citados desde los d\u00edas del abuelo de nuestro abuelo, y en ser capaz de repetirlos en el orden adecuado. El don radica tambi\u00e9n, en algunas iglesias, especialmente en iglesias de aldeas, en tener buenos pulmones, como para ser capaces de sostener el tono sin respirar, durante veinticinco minutos cuando son breves, o tres cuartos de hora cuando se alargan un poco. El don radica tambi\u00e9n en pasar a trav\u00e9s de toda una hilera de cosas, siendo incapaces de pedir algo espec\u00edfico, haciendo de la oraci\u00f3n, no una flecha con una punta, sino m\u00e1s bien una herramienta estramb\u00f3tica que no tiene una punta, y sin embargo est\u00e1 destinada a ser puntiaguda; que apunta a todos lados, y que, por consiguiente, no le atina a nada. A estos hermanos se les pide con frecuencia que oren, a esos que tienen esos peculiares, y tal vez, excelentes dones, aunque en verdad debo decir que yo no puedo obedecer el mandato del ap\u00f3stol de procurar dones como esos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, si en lugar de eso, se le pidiera que orara a alguien que no ha orado nunca antes en p\u00fablico; supongamos que esta persona se levantara y dijera: <i>\u00ab\u00a1Oh Se\u00f1or, me siento tan pecador que dif\u00edcilmente puedo dirigirme a Ti, Se\u00f1or, ay\u00fadame a orar! \u00a1Oh, Se\u00f1or, salva mi pobre alma! \u00a1Oh, que T\u00fa salves a mis antiguos compa\u00f1eros! \u00a1Se\u00f1or, bendice a nuestro ministro! Que te agrade enviarnos un avivamiento. Oh Se\u00f1or, no puedo decir nada m\u00e1s; \u00f3yeme por Jesucristo nuestro Se\u00f1or! Am\u00e9n.<\/i> Bien, entonces, ustedes sentir\u00edan de alguna manera como si hubiesen comenzado a orar. Sentir\u00edan un inter\u00e9s por ese hombre, en parte por miedo a que se detuviera, y tambi\u00e9n porque quiso decir lo que dijo. Y si otro se levantara despu\u00e9s de \u00e9l, y orara en el mismo esp\u00edritu, ustedes saldr\u00edan diciendo, \u00abesta fue una oraci\u00f3n real.\u00bb Yo preferir\u00eda tener tres minutos de una oraci\u00f3n como esa, que treinta minutos de una oraci\u00f3n del otro tipo, porque uno est\u00e1 orando, y el otro est\u00e1 predicando.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Perm\u00edtanme citar lo que dijo un viejo predicador acerca del tema de la oraci\u00f3n, y comentarlo como un peque\u00f1o consejo para ustedes: \u00abRecuerden que el Se\u00f1or no los escuchar\u00e1 por la <i>aritm\u00e9tica <\/i>de sus oraciones; \u00c9l no cuenta su n\u00famero. \u00c9l no los escuchar\u00e1 por la <i>ret\u00f3rica <\/i>de sus oraciones; no le importa el lenguaje elocuente en el que son transmitidas. \u00c9l no los escuchar\u00e1 por la <i>geometr\u00eda <\/i>de sus oraciones; no las calcula por su longitud, ni por su anchura. No los considerar\u00e1 por la <i>m\u00fasica <\/i>de sus oraciones; no le importan las dulces voces, ni las frases armoniosas. Tampoco los mirar\u00e1 por la <i>l\u00f3gica<\/i> de sus oraciones; porque est\u00e9n bien arregladas y excelentemente compartidas. Pero \u00c9l los oir\u00e1, y medir\u00e1 la cantidad de bendici\u00f3n que les otorgar\u00e1, de acuerdo a la <i>divinidad <\/i>de sus oraciones. Si ustedes pueden argumentar la persona de Cristo, y si el Esp\u00edritu Santo los inspira con celo y sinceridad, las bendiciones que pidan, de seguro vendr\u00e1n a ustedes.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos, me encantar\u00eda quemar todo el c\u00famulo de viejas oraciones que hemos estado usando estos \u00faltimos cincuenta a\u00f1os. Ese \u00abaceite que va de vasija en vasija,\u00bb ese \u00abcaballo que se apresura a la batalla,\u00bb ese texto cortado citado indebidamente: \u00abdonde est\u00e1n dos o tres congregados, T\u00fa estar\u00e1s en medio de ellos,\u00bb y todas esas otras citas que hemos estado fabricando, y dislocando, y copiando de hombre a hombre. Yo quisiera que vengamos a hablar con Dios, simplemente desde lo profundo del coraz\u00f3n. Ser\u00eda algo grandioso para nuestras reuniones de oraci\u00f3n; habr\u00eda una mayor asistencia; y estoy seguro que ser\u00edan m\u00e1s fruct\u00edferas, si cada persona se sacudiera de ese h\u00e1bito de formalidad, y hablara con Dios como un hijo habla con su padre; pid\u00e1mosle lo que necesitemos, y luego sent\u00e9monos y habremos terminado. Digo esto con toda la sinceridad cristiana.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A menudo, porque he decidido no orar seg\u00fan cualquier f\u00f3rmula convencional, la gente ha dicho: \u00ab\u00a1ese hombre no es reverente!\u00bb Mi querido amigo, t\u00fa no eres el juez de mi reverencia. Ante mi propio Se\u00f1or, me sostengo o caigo. No creo que Job haya citado a alguien. No creo que Jacob haya citado al viejo santo en el cielo: a su padre Abraham. No encuentro que Jesucristo citara la Escritura en oraci\u00f3n. Ellos no oraban con palabras de otras personas, sino que usaban sus propias palabras. Dios no quiere que vayan recogiendo esas excelentes pero muy enmohecidas especias del antiguo santuario. \u00c9l quiere el aceite nuevo, acabado de destilar del fresco olivo de su propia alma. \u00c9l quiere especias e incienso, no de los viejos cofres, donde han permanecido por tanto tiempo que han perdido ya su olor, sino que quiere incienso fresco, y mirra fresca, tra\u00eddos del Ofir de la experiencia de su propia alma. Procuren mucho orar realmente, no aprendan el lenguaje de la oraci\u00f3n, sino busquen el esp\u00edritu de la oraci\u00f3n, y que Dios Todopoderoso les bendiga, y les haga m\u00e1s poderosos en sus s\u00faplicas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">He dicho: \u00abmiren a su alrededor.\u00bb Quiero que contin\u00faen la obra y miren en sus propios aposentos. \u00a1Oh, hermanos y hermanas, no hay lugar que nos d\u00e9 m\u00e1s verg\u00fcenza mirar que la puerta de nuestro aposento! No puedo decir que los goznes est\u00e9n herrumbrados; la puerta abre y cierra a la hora acostumbrada. No puedo decir que la puerta est\u00e9 cerrada con llave y tenga telara\u00f1as. No descuidamos la oraci\u00f3n misma; pero esas paredes, esa vigas que sobresalen de las paredes, \u00a1qu\u00e9 cosas no dir\u00edan! \u00ab\u00a1Oh!\u00bb -podr\u00eda clamar la pared- \u00abyo te he o\u00eddo cuando has tenido tanta prisa que dif\u00edcilmente pod\u00edas pasar dos minutos con tu Dios, y te he o\u00eddo, tambi\u00e9n, cuando estabas medio dormido, y cuando no te dabas cuenta de lo que estabas diciendo.\u00bb Entonces alguna de las vigas podr\u00eda clamar: \u00abte he o\u00eddo llegar y pasar diez minutos y no pedir nada; al menos tu coraz\u00f3n no pidi\u00f3 nada. Tus labios se movieron, pero tu coraz\u00f3n estaba silente.\u00bb C\u00f3mo podr\u00eda clamar otra viga: \u00ab\u00a1Oh!, he o\u00eddo que gimes con toda tu alma, pero he visto que te retiras desconfiado, sin creer que tu oraci\u00f3n fuera o\u00edda, citando la promesa, pero incr\u00e9dulo de que Dios la cumplir\u00eda.\u00bb Seguramente las cuatro paredes del aposento podr\u00edan juntarse y caer sobre nosotros en su ira, porque a menudo hemos insultado a Dios con nuestra incredulidad y con nuestra prisa, y con todo tipo de pecados. Le hemos insultado incluso en Su propiciatorio, en el lugar donde se manifiesta m\u00e1s plenamente Su condescendencia. \u00bfAcaso no sucede lo mismo con ustedes? \u00bfAcaso no debe confesarlo cada uno de nosotros cuando nos toque nuestro turno? Cu\u00eddate entonces, hermano cristiano, y haz una enmienda, y que Dios te haga m\u00e1s poderoso y m\u00e1s exitoso en tus oraciones. que hasta este momento.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III. <\/b>Pero para no detenerlos, mi \u00faltimo punto es, miren hacia arriba, MIREN ARRIBA. Miremos arriba, hermanos y hermanas cristianos, y lloremos. Oh Dios, T\u00fa nos has dado un arma poderosa, y hemos dejado que se llene de herrumbre. T\u00fa nos has dado la oraci\u00f3n que es poderosa como T\u00fa mismo, y hemos dejado que su poder permanezca dormido. \u00bfNo constituir\u00eda un vil crimen si se le diera a un hombre un ojo que no quisiera abrir, o una mano que no quisiera levantar, o un pie que se quedara tieso por falta de uso? Ah, y, \u00bfqu\u00e9 dir\u00edamos de nosotros cuando Dios nos ha dado poder en la oraci\u00f3n, poder sin par, lleno de bendici\u00f3n para nosotros mismos, y de innumerables misericordias para otros, y sin embargo, ese poder permanece quieto. Oh, si el universo se quedara quieto como nosotros, \u00bfd\u00f3nde estar\u00edamos? Oh, Dios, T\u00fa le das luz al sol y el sol brilla con ella. T\u00fa le das luz a las estrellas y ellas titilan. A los vientos les das fuerza y ellos soplan. Y al aire T\u00fa le das vida y se mueve, y los hombres respiran ese aire. Pero a tu pueblo T\u00fa le has dado un don que es mejor que la fuerza, y la vida, y la luz, y, sin embargo, ese pueblo permite que se quede quieto. Olvid\u00e1ndose que blanden el poder, raras veces lo ejercitan, aunque ser\u00eda bendecido para incontables mir\u00edadas. Llora, hombre cristiano.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Constantino, el emperador de Roma, vio que en las monedas de los otros emperadores, sus efigies estaban en una postura erecta: triunfante. En lugar de eso, \u00e9l orden\u00f3 que su efigie fuera grabada de rodillas, pues dijo: \u00abesa es la postura en la que he triunfado\u00bb. Nunca triunfaremos hasta que nuestra efigie sea grabada de rodillas. La raz\u00f3n por la que hemos sido derrotados, y por qu\u00e9 nuestros estandartes se arrastran en el polvo, es porque no hemos orado. Vayan, vayan de regreso a su Dios, con tristeza, y confiesen delante de \u00c9l, ustedes hijos de Efra\u00edn, que estuvieron armados y llevaban arcos, pero dieron sus espaldas en el d\u00eda de la batalla. Vayan a su Dios y d\u00edganle que si no fueran salvadas las almas, no es porque \u00c9l no tenga el poder de salvar, sino porque no han laborado copiosamente como si estuviesen de parto por los pecadores que perecen. Sus entra\u00f1as no han vibrado como arpas por Kir-hareset, ni su esp\u00edritu ha sido conmovido por las defensas de la tribu de Rub\u00e9n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Despierten, despierten, ustedes que son el pueblo de Israel; sorpr\u00e9ndanse ustedes, descuidados; ustedes que han descuidado la oraci\u00f3n; ustedes pecadores que est\u00e1n en el propio centro de Sion, y que han permanecido tranquilos. Despi\u00e9rtense; luchen y esfu\u00e9rcense con su Dios, y entonces recibir\u00e1n la bendici\u00f3n: la lluvia temprana y la tard\u00eda de Su misericordia, y la tierra producir\u00e1 en abundancia, y todas las naciones la llamar\u00e1n bienaventurada. Miren arriba, entonces, y lloren.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Una vez m\u00e1s, miren hacia arriba y g\u00f3cense. Aunque han pecado en contra de \u00c9l, a pesar de eso los ama. No han orado ni han buscado Su rostro, pero, he aqu\u00ed, \u00c9l todav\u00eda clama a ustedes: \u00abBuscad mi rostro;\u00bb y no ha dicho: \u00abEn vano me busc\u00e1is.\u00bb Tal vez no han ido a la fuente, pero ella sigue corriendo tan libremente como antes. Han cerrado sus ojos a ese sol, pero todav\u00eda brilla sobre ustedes con todo su lustre. No se han acercado a Dios, pero \u00c9l los espera para derramar Su gracia, y est\u00e1 listo para o\u00edr todas sus peticiones. He aqu\u00ed, \u00c9l les dice: \u00abPreg\u00fantenme acerca de las cosas venideras, y en lo concerniente a mis hijos y a mis hijas, p\u00eddeme.\u00bb \u00a1Qu\u00e9 cosa tan bendita es que el Se\u00f1or del cielo est\u00e9 siempre listo para o\u00edr! Agust\u00edn tiene un hermoso pensamiento acerca de la par\u00e1bola del hombre que toc\u00f3 a la puerta de su amigo, a la medianoche, diciendo: \u00abAmigo, pr\u00e9stame tres panes.\u00bb La par\u00e1frasis suya va m\u00e1s o menos as\u00ed: \u00abyo toco a la puerta de la misericordia, y est\u00e1 muy entrada la noche. \u00bfSaldr\u00e1 alguno de los siervos de la casa para responderme? No; yo toco, pero est\u00e1n dormidos. \u00a1Oh!, ustedes, ap\u00f3stoles de Dios, ustedes, m\u00e1rtires glorificados, ustedes duermen; descansan en sus camas; ustedes no pueden o\u00edr mi oraci\u00f3n. Pero, \u00bfno responder\u00e1n los hijos? \u00bfNo hay hijos que est\u00e9n listos a venir para abrir la puerta a su hermano? No; duermen. Mis hermanos que han partido, a quienes les ped\u00eda consejo, y que eran los compa\u00f1eros de mi coraz\u00f3n, no pueden responderme, pues descansan en Jes\u00fas: sus obras les han seguido, pero no pueden obrar por m\u00ed. Pero mientras los siervos est\u00e1n dormidos, y mientras los hijos no pueden responder, el Se\u00f1or est\u00e1 despierto, despierto tambi\u00e9n a la medianoche. Podr\u00e1 ser medianoche en mi alma, pero \u00c9l me oye, y cuando yo digo: \u00abpr\u00e9stame tres panes,\u00bb \u00c9l viene a la puerta y me da todo lo que yo necesito.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cristiano, mira hacia arriba y regoc\u00edjate. Siempre hay un o\u00eddo abierto para una boca abierta. Siempre hay una mano lista cuando hay un coraz\u00f3n listo. No tienes m\u00e1s que clamar y el Se\u00f1or oir\u00e1; es m\u00e1s, antes de que llames, \u00c9l responder\u00e1, y mientras est\u00e9s hablando, \u00c9l oir\u00e1. \u00a1Oh, entonces no seas tardo en la oraci\u00f3n. Ac\u00e9rcate a \u00c9l cuando llegues a tu casa; no, en el propio camino alza tu coraz\u00f3n silenciosamente; y cualesquiera que sean tus peticiones o tus s\u00faplicas, p\u00eddelo todo en el nombre de Jes\u00fas, y te ser\u00e1 concedido.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, miren hacia arriba, queridos hermanos cristianos, y enmienden sus oraciones de ahora en adelante. No miren m\u00e1s a la oraci\u00f3n como una ficci\u00f3n rom\u00e1ntica o como un arduo deber; m\u00edrenla como un poder real, como un placer real. Cuando los fil\u00f3sofos descubren alg\u00fan poder latente, parecen deleitarse al ponerlo en acci\u00f3n. Creo que ha habido un gran n\u00famero de ingenieros que han dise\u00f1ado y construido algunas de las obras humanas m\u00e1s maravillosas, no porque fueran remunerativas, sino simplemente por un amor a mostrar su propio poder para realizar maravillas. Para mostrar al mundo lo que puede hacer la capacidad, y lo que el hombre puede lograr, han convencido a las compa\u00f1\u00edas para que hicieran especulaciones sin ning\u00fan retorno aparente, hasta donde puedo ver, para poder tener una oportunidad de mostrar su genio.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh hombres cristianos, y, \u00bfdesarrollar\u00e1 grandiosas obras tan magn\u00edfico Ingeniero, manifestando Su poder, y tendr\u00e1n ustedes un poder superior al que jam\u00e1s haya tenido alg\u00fan hombre, aparte de Su Dios, y permitir\u00e1n que permanezca inm\u00f3vil? No, piensen en un grandioso objetivo, y ejerciten la musculatura de su oraci\u00f3n para alcanzarlo. Que cada vena de su coraz\u00f3n est\u00e9 saturada con la rica sangre del deseo, y luchen, y contiendan, y tiren con fuerza y esfu\u00e9rcense con Dios para alcanzarlo, usando las promesas y argumentando los atributos, y vean si Dios no les concede el deseo de su coraz\u00f3n. Los reto a que en este d\u00eda sobrepasen en oraci\u00f3n la munificencia de mi Se\u00f1or. Les arrojo el guante del desaf\u00edo. Crean que es m\u00e1s de lo que es; abran su boca tan grande que \u00c9l no pueda llenarla; vayan ahora a \u00c9l por m\u00e1s fe de la que garantiza la promesa; avent\u00farense, arri\u00e9sguense, sobrepasen al Eterno si eso fuera posible; int\u00e9ntenlo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">O, como preferir\u00eda expresarlo, tomen sus peticiones y necesidades y vean si no las honra. Prueben si creyendo en \u00c9l, no les cumple la promesa, y los bendice ricamente con el aceite de la unci\u00f3n de Su Esp\u00edritu por el cual ustedes ser\u00e1n potentes en la oraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No puedo evitar agregar \u00fanicamente estas pocas s\u00edlabas antes de que se vayan. S\u00e9 que hay algunos de ustedes que nunca han orado en su vida. Han dicho una forma de oraci\u00f3n, tal vez, muchos a\u00f1os, pero no han orado ni una sola vez. \u00a1Ah!, pobre alma, debes nacer de nuevo, y mientras no hayas nacido de nuevo, no puedes orar, de la manera que he estado dirigiendo al cristiano para que ore. Pero perm\u00edtanme preguntarles esto. \u00bfAnhela su coraz\u00f3n la salvaci\u00f3n? \u00bfLes ha susurrado el Esp\u00edritu: \u00abVen a Jes\u00fas, pecador, pues \u00c9l te oir\u00e1?\u00bb Crean en ese susurro, pues \u00c9l les oir\u00e1. La oraci\u00f3n del pecador despierto es aceptable a Dios. \u00c9l oye a los de quebrantado coraz\u00f3n y tambi\u00e9n los sana. Lleven sus gemidos y sus suspiros a Dios y \u00c9l les responder\u00e1. \u00abAh\u00bb -pero dir\u00e1 uno- \u00abyo no tengo nada que pedir.\u00bb Bien, suplica como lo hizo David: \u00abPerdonar\u00e1s tambi\u00e9n mi pecado, que es grande.\u00bb Tienen esa petici\u00f3n: su iniquidad es muy grande. Luego argumenten esa sangre preciosa, (ese argumento que prevalece), digan: \u00abpor Jes\u00fas que derram\u00f3 su sangre,\u00bb y prevalecer\u00e1s, pecador. Pero no vayas a Dios, pidiendo misericordia con tu pecado en tu mano. \u00bfQu\u00e9 pensar\u00edas del rebelde que se apareciera delante de su soberano y le pidiera perd\u00f3n con una daga ce\u00f1ida al cinto, y con la declaraci\u00f3n de su rebeli\u00f3n en su pecho? \u00bfMerecer\u00eda ser perdonado? No podr\u00eda merecerlo, de ninguna manera, y ciertamente merecer\u00eda doble condenaci\u00f3n por haberse burlado de esta manera de su se\u00f1or, mientras pretend\u00eda pedir misericordia. Si una esposa hubiese abandonado a su marido, \u00bfpiensan que podr\u00eda tener la desfachatez de regresar con frente descarada y pedir su perd\u00f3n apoy\u00e1ndose en el brazo de su amante? No, no podr\u00eda tener tal desfachatez, y sin embargo, as\u00ed sucede con ustedes (tal vez pidiendo misericordia pero continuando en el pecado), pidiendo ser reconciliados con Dios, y sin embargo, albergando y entreg\u00e1ndose a sus deseos. \u00a1Despierta! \u00a1Despierta!, y clama a tu Dios, t\u00fa que duermes. La barca se acerca a la roca, tal vez pueda chocar contra ella ma\u00f1ana y quedar deshecha, y t\u00fa podr\u00edas ser lanzado a los abismos insondables de la aflicci\u00f3n eterna. Invoca a tu Dios, digo, y cuando hayas clamado a \u00c9l, arroja tu pecado o no podr\u00e1 o\u00edrte. Si alzas tus manos inmundas con una mentira en tu mano derecha, la oraci\u00f3n ser\u00eda indigna en tus labios. Oh, ven a \u00c9l, y dile: \u00abquita toda iniquidad, rec\u00edbeme con gracia, \u00e1mame de pura gracia,\u00bb y \u00c9l te oir\u00e1, y todav\u00eda orar\u00e1s como pr\u00edncipe prevaleciente, y un d\u00eda estar\u00e1s como m\u00e1s que un vencedor delante del trono estrellado del que reina por siempre, Dios sobre todo, bendito para siempre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abPor eso os digo que todas las cosas por las que or\u00e9is y pid\u00e1is, creed que ya las hab\u00e9is recibido, y os ser\u00e1n concedidas.\u00bb Marcos 11: 24 (Biblia de las Am\u00e9ricas) Este vers\u00edculo tiene algo que ver con la fe de los milagros; pero yo creo que tiene mucha mayor relaci\u00f3n con el milagro de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/verdadera-oracion-verdadero-poderpor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00a1Verdadera Oraci\u00f3n, Verdadero Poder!<br \/>\nPor Charles H. 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