{"id":22309,"date":"2016-04-04T15:44:39","date_gmt":"2016-04-04T20:44:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cristo-triunfantepor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:44:39","modified_gmt":"2016-04-04T20:44:39","slug":"cristo-triunfantepor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cristo-triunfantepor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"Cristo Triunfante\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abY despojando a los principados y a las potestades, los exhibi\u00f3 p\u00fablicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.\u00bb Colosenses 2: 15.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Para el ojo de la raz\u00f3n, la cruz es el centro de la aflicci\u00f3n y el fondo de la profundidad de la verg\u00fcenza. Jes\u00fas muere la muerte de un malefactor. \u00c9l cuelga del pat\u00edbulo de un criminal y derrama Su sangre sobre el monte com\u00fan de la condenaci\u00f3n, teniendo por compa\u00f1eros a unos ladrones. En medio de burlas, escarnio, desprecio, obscenidades y blasfemias, \u00c9l entrega Su esp\u00edritu. La tierra Lo rechaza y lo levanta sobre su superficie, y el cielo no le suministra ninguna luz, sino que m\u00e1s bien oscurece al sol del mediod\u00eda en la hora de Su agon\u00eda. La imaginaci\u00f3n no puede descender a las profundidades a las que se sumergi\u00f3 el Salvador. La propia malicia sat\u00e1nica no podr\u00eda inventar una calumnia m\u00e1s negra que la que fue arrojada sobre \u00c9l. No escondi\u00f3 Su rostro de la verg\u00fcenza ni de los salivazos; y \u00a1qu\u00e9 verg\u00fcenza y qu\u00e9 escupitajos Le lanzaron! Para el mundo, la cruz debe ser siempre el emblema de la verg\u00fcenza: para los jud\u00edos un tropezadero y para los griegos locura.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cu\u00e1n diferente es el panorama que se presenta al ojo de la fe. La fe no reconoce ninguna verg\u00fcenza en la cruz, excepto la verg\u00fcenza de quienes clavaron al Salvador all\u00ed; no ve ninguna base para el desprecio, pero lanza un desprecio indignado al pecado, el enemigo que traspas\u00f3 al Se\u00f1or. La fe ve la aflicci\u00f3n, ciertamente, pero ve que de esta aflicci\u00f3n brota una fuente de misericordia. Es cierto que se duele por el Salvador agonizante, pero Lo ve trayendo vida e inmortalidad a la luz, en el preciso momento cuando Su alma fue eclipsada por la sombra de la muerte. La fe considera la cruz, no como un emblema de verg\u00fcenza, sino como el s\u00edmbolo de gloria. Los hijos de Belial arrojaron la cruz en el polvo, pero el cristiano hace de ella una constelaci\u00f3n, y la ve centelleando en el s\u00e9ptimo cielo. El hombre escupe sobre ella, pero los creyentes, teniendo a los \u00e1ngeles por compa\u00f1eros, se inclinan y adoran a Quien vive para siempre, aunque una vez fue crucificado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos m\u00edos, nuestro texto nos ofrece una porci\u00f3n del panorama que la fe descubre con certeza, cuando sus ojos son ungidos con el colirio del Esp\u00edritu. Nos informa que la cruz fue el campo del triunfo de Jesucristo. All\u00ed luch\u00f3, y all\u00ed tambi\u00e9n conquist\u00f3. Siendo victorioso en la cruz, \u00c9l dividi\u00f3 el bot\u00edn. No, es mucho m\u00e1s que esto; en nuestro texto se habla de la cruz como la carroza triunfal en la que \u00c9l viaj\u00f3 cuando llev\u00f3 cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres. Calvino explica as\u00ed, de manera admirable, la \u00faltima parte de nuestro texto: \u00abEn el griego, la expresi\u00f3n usada permite, es verdad, que la interpretemos as\u00ed: <i>en \u00c9l mismo<\/i>; es m\u00e1s, la mayor\u00eda de los manuscritos tienen esa expresi\u00f3n. Sin embargo, el contexto del pasaje requiere imperativamente que lo leamos de otra manera; pues lo que ser\u00eda muy pobre para que se aplique a Cristo, se adecua admirablemente bien cuando se aplica a la cruz. Pues as\u00ed como hab\u00eda comparado previamente la cruz con un insigne trofeo o una muestra de triunfo, con la que Cristo dispers\u00f3 a Sus enemigos, ahora tambi\u00e9n la compara a un carro triunfal en el que \u00c9l se mostr\u00f3 con grandiosa magnificencia. Pues aunque en la cruz no hay nada sino maldici\u00f3n, fue sin embargo absorbida por el poder de Dios de tal modo, que la cruz ha adoptado, por decirlo as\u00ed, una nueva naturaleza. Pues no hay ninguna tribuna tan magn\u00edfica, ning\u00fan trono tan augusto, ninguna muestra de triunfo tan distinguida, ning\u00fan carruaje tan eminente y honorable, como lo es el pat\u00edbulo en el que Cristo ha sometido a la muerte y al diablo, el pr\u00edncipe de la muerte; y es m\u00e1s, \u00c9l los ha puesto bajo las plantas de Sus pies.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Con la ayuda de Dios, hoy voy a predicarles acerca de las dos partes del texto. Primero, voy a esforzarme para describir <i>a Cristo despojando a Sus enemigos en la cruz<\/i>; y habiendo hecho eso voy a guiar su imaginaci\u00f3n y su fe para que sigan adelante y vean <i>al Salvador en triunfal procesi\u00f3n sobre Su cruz<\/i>, llevando cautivos a Sus enemigos y haciendo claramente de ellos un espect\u00e1culo ante los ojos del at\u00f3nito universo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> En primer lugar, el d\u00eda de hoy, nuestra fe recibe la invitaci\u00f3n de contemplar a CRISTO DESPOJANDO A LOS PRINCIPADOS Y POTESTADES. Satan\u00e1s, aliado con el pecado y la muerte, hab\u00eda convertido este mundo en el hogar del desastre. El pr\u00edncipe del poder del aire, usurpador ca\u00eddo, no contento con sus dominios en el infierno, necesitaba invadir esta hermosa tierra. \u00c9l encontr\u00f3 a nuestros primeros padres en medio del Ed\u00e9n; los tent\u00f3 para que renunciaran a su obediencia al Rey del cielo; y al instante ellos se convirtieron en sus esclavos: esclavos para siempre, si el Se\u00f1or del cielo no se hubiera interpuesto para rescatarlos. La voz de la misericordia fue escuchada mientras los grilletes estaban siendo remachados a sus pies, clamando: \u00ab\u00a1Ustedes todav\u00eda podr\u00e1n ser libres!\u00bb En la plenitud del tiempo, vendr\u00e1 Uno que herir\u00e1 la cabeza de la serpiente, y liberar\u00e1 a sus prisioneros de la casa de su servidumbre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La promesa se demor\u00f3 largamente. La tierra gem\u00eda y sufr\u00eda dolores de parto en su servidumbre. El hombre era esclavo de Satan\u00e1s, y las rechinantes cadenas que sujetaban su alma eran pesadas. Al fin, en la plenitud del tiempo, el Libertador vino, nacido de mujer. Este infante conquistador ten\u00eda un palmo de estatura. Estaba acostado en un pesebre, \u00c9l, que un d\u00eda iba a sujetar al antiguo drag\u00f3n para arrojarlo al abismo sin fondo, sell\u00e1ndolo all\u00ed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando la vieja serpiente supo que su enemigo hab\u00eda nacido, conspir\u00f3 para matarlo; se ali\u00f3 con Herodes para buscar al ni\u00f1o y destruirlo. Pero la providencia de Dios preserv\u00f3 al futuro conquistador; se fue a Egipto, y all\u00ed estuvo escondido por un corto tiempo. Luego, cuando hab\u00eda llegado a la plenitud de a\u00f1os, hizo su advenimiento p\u00fablico, y comenz\u00f3 a predicar libertad a los cautivos, y puertas abiertas a los que estaban sujetos a prisi\u00f3n. Entonces Satan\u00e1s nuevamente descarg\u00f3 sus flechas y busc\u00f3 terminar con la existencia de la simiente de la mujer. Por diversos medios busc\u00f3 matarlo antes de que llegara Su tiempo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En una ocasi\u00f3n, los jud\u00edos tomaron piedras para apedrearlo; y esto lo intentaron varias veces. Trataron de despe\u00f1arle desde la cumbre de un monte. Se esforzaron por quitarle la vida por cualquier medio, pero su hora no hab\u00eda llegado. Pod\u00edan rodearle los peligros, pero \u00c9l era invulnerable hasta que lleg\u00f3 el tiempo. Al fin lleg\u00f3 el d\u00eda tremendo. Paso a paso el conquistador debi\u00f3 combatir con el terrible tirano. Se escuch\u00f3 una voz en el cielo: \u00abMas esta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas.\u00bb Y Cristo mismo exclam\u00f3: \u00abAhora es el juicio de este mundo; ahora el pr\u00edncipe de este mundo ser\u00e1 echado fuera.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El Redentor se levant\u00f3 de la mesa de la comuni\u00f3n a medianoche, y march\u00f3 hacia el frente, a la batalla. \u00a1Qu\u00e9 terrible fue ese combate! Al inicio, el poderoso conquistador pareci\u00f3 ser vencido. Arrojado en tierra en el primer asalto, cay\u00f3 de rodillas y clam\u00f3: \u00abPadre, si quieres, pasa de m\u00ed esta copa.\u00bb Revitalizada Su fortaleza, fortalecido por el cielo, no se quej\u00f3 m\u00e1s, y desde esta hora nunca pronunci\u00f3 ninguna palabra que diera la impresi\u00f3n que renunciaba a la batalla. Enrojecido por el sudor sangriento de la terrible refriega, se lanz\u00f3 a lo m\u00e1s re\u00f1ido de la batalla. El beso de Judas fue, por decirlo as\u00ed, el primer sonido de la trompeta; el tribunal de Pilato fue el esplendor de la lanza; el l\u00e1tigo cruel fue el entrechocar de las espadas. Pero la cruz fue el centro de la batalla; all\u00ed, en la cima del Calvario, se deb\u00eda pelear el combate de la eternidad. Ahora debe levantarse el Hijo de Dios, y ce\u00f1irse Su espada en Su cadera. Una terrible derrota o una gloriosa conquista esperan al Campe\u00f3n de la iglesia. \u00bfCu\u00e1l de las dos ser\u00e1?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nosotros nos quedamos sin aire, sumidos en ansioso suspenso, mientras la tormenta ruge. Escucho el sonido de la trompeta. Los gritos y alaridos del infierno se elevan en terrible clamor. El abismo est\u00e1 desalojando sus legiones. Terribles como leones, hambrientos como lobos, y negros como la noche, los demonios se abalanzan en millares. Las fuerzas de reserva de Satan\u00e1s, que hab\u00edan sido guardadas para este d\u00eda de batalla terrible, est\u00e1n rugiendo en sus guaridas. Observen cu\u00e1n incontables son sus ej\u00e9rcitos, y cu\u00e1n fieros sus rostros. Blandiendo su espada, el archienemigo encabeza la vanguardia, ordenando que sus seguidores no luchen ni con peque\u00f1o ni con grande, excepto \u00fanicamente con el Rey de Israel.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los l\u00edderes de la batalla son terribles. El pecado est\u00e1 all\u00ed, y todos sus innumerables v\u00e1stagos est\u00e1n all\u00ed, escupiendo veneno de \u00e1spides, y clavando sus colmillos mort\u00edferos en la carne del Salvador. La muerte monta el caballo amarillo, y su dardo cruel se abre paso rasgando el cuerpo de Jes\u00fas hasta el centro de Su coraz\u00f3n. \u00c9l \u00abest\u00e1 muy triste, hasta la muerte.\u00bb El infierno se aproxima, con todos sus carbones de enebro y sus dardos encendidos. Pero como jefe y cabeza de todos ellos est\u00e1 Satan\u00e1s; recordando muy bien aquel lejano d\u00eda cuando Cristo lo arroj\u00f3 desde las murallas almenadas del cielo, avanza con toda su malicia, dando voces para el ataque. Los dardos lanzados al aire son tan incontables que oscurecen el sol. Las tinieblas cubren el campo de batalla, y lo mismo que ocurri\u00f3 en Egipto, era una oscuridad tan densa que pod\u00eda tocarse.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La batalla no promete durar mucho, ya que se trata de Uno contra muchos. Un hombre: no, aclaremos, para que nadie me malinterprete, un <i>Dios <\/i>est\u00e1 en traje de combate enfrentando a decenas de miles de principados y potestades. Avanzan, vienen marchando, y \u00c9l se enfrenta a todos ellos. Al principio silenciosamente, \u00c9l permite que sus filas irrumpan sobre \u00c9l, soportando tan terriblemente la dureza de su embate, que no pens\u00f3 en gritar. Pero al fin se escucha el grito de combate. Aquel que lucha por Su pueblo comienza a gritar, pero es un grito que hace temblar a la iglesia. \u00c9l clama: \u00abTengo sed.\u00bb La batalla es tan intensa en Su contra, y el polvo tan denso, que \u00c9l se sofoca y tiene sed. Clama: \u00abTengo sed.\u00bb \u00bfAcaso es un signo de que ser\u00e1 derrotado pronto?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esperen un momento; vean aquellos montones all\u00e1; todos ellos han ca\u00eddo por Su brazo, y en cuanto a los dem\u00e1s, no se preocupen. El enemigo no hace otra cosa que apresurarse a su propia destrucci\u00f3n. Su ira y su furia son en vano, pues ya s\u00f3lo el \u00faltimo escuadr\u00f3n est\u00e1 atacando. La batalla de las edades casi ha terminado. Al fin, las tinieblas son dispersadas. Escuchen atentamente c\u00f3mo clama el Conquistador: \u00abConsumado es.\u00bb \u00bfY d\u00f3nde est\u00e1n ahora Sus enemigos? Han muerto todos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1All\u00ed yace el rey de los terrores, traspasado por completo por uno de sus propios dardos! \u00a1All\u00ed yace Satan\u00e1s con su cabeza sangrante, quebrantado! \u00a1Por all\u00e1 se arrastra la serpiente con su lomo roto, retorci\u00e9ndose en miseria espantosa! \u00a1En cuanto al pecado, ha sido hecho pedazos y dispersado a los vientos del cielo! \u00ab<i>Consumado es,<\/i>\u00bb clam\u00f3 el Conquistador, cuando lleg\u00f3 de Bosra con vestidos rojos: \u00abHe pisado yo solo el lagar, y de los pueblos nadie hab\u00eda conmigo; los pis\u00e9 con mi ira, y los holl\u00e9 con mi furor; y su sangre salpic\u00f3 mis vestidos.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y ahora procede a <i>dividir el bot\u00edn<\/i>.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hacemos una pausa aqu\u00ed para observar que dividir el bot\u00edn es una se\u00f1al segura de que la batalla ha sido ganada por completo. El enemigo no permitir\u00e1 nunca que el bot\u00edn sea dividido entre los conquistadores, mientras le quede alguna fuerza. Ciertamente podemos deducir de nuestro texto que Jesucristo ha puesto en fuga, ha derrotado de manera completa y definitiva, ha puesto en retirada a todos Sus enemigos, pues de lo contrario no habr\u00eda dividido el bot\u00edn.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y ahora, \u00bfqu\u00e9 significa la expresi\u00f3n que Cristo divide el bot\u00edn? Yo entiendo que significa, en primer lugar, que <i>\u00c9l desarm\u00f3 a todos Sus enemigos<\/i>. Satan\u00e1s vino en contra de Cristo; \u00e9l ten\u00eda en su mano una aguda espada llamada la Ley, ba\u00f1ada en el veneno del pecado, de tal forma que cada herida que la Ley inflig\u00eda era mortal. Cristo arrebat\u00f3 esta espada de la mano de Satan\u00e1s, y el pr\u00edncipe de las tinieblas se qued\u00f3 desarmado. Su yelmo fue partido en dos, y su cabeza fue aplastada como por la acci\u00f3n de una vara de hierro.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La Muerte se levant\u00f3 contra Cristo. El Salvador le quit\u00f3 su aljaba, la vaci\u00f3 de todos sus dardos, los quebr\u00f3 en dos, devolvi\u00f3 a la Muerte el cabo emplumado, pero no le regres\u00f3 las leng\u00fcetas envenenadas, para que no pudiera destruir nunca a los rescatados. El pecado vino contra Cristo; pero el pecado fue hecho pedazos por completo. Hab\u00eda sido el escudero de Satan\u00e1s, pero su escudo fue abandonado, y qued\u00f3 muerto en la llanura. \u00bfAcaso no es un noble cuadro contemplar a todos los enemigos de Cristo?; es m\u00e1s, hermanos m\u00edos, a todos sus enemigos, y los m\u00edos, totalmente desarmados. A Satan\u00e1s no le qued\u00f3 nada con qu\u00e9 poder atacarnos. Puede intentar lesionarnos, pero no puede herirnos nunca, pues se ha quedado sin espada ni lanza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En las antiguas batallas, especialmente entre los romanos, cuando el enemigo hab\u00eda sido vencido, era costumbre quitarle todas sus armas y sus municiones; despu\u00e9s, los enemigos eran despojados de su armadura y de sus vestiduras, sus manos eran atadas tras la espalda, y se les hac\u00eda pasar bajo el yugo. Ahora, lo mismo ha hecho Cristo con el pecado, la muerte y el infierno; ha tomado sus armaduras, los ha despojado de todas sus armas y los ha hecho pasar bajo el yugo; de tal forma que ahora son nuestros esclavos, y nosotros en Cristo somos conquistadores de quienes eran m\u00e1s poderosos que nosotros.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo entiendo que este es el primer significado de dividir el bot\u00edn: desarmar totalmente al adversario.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A continuaci\u00f3n, cuando los vencedores dividen el bot\u00edn, se llevan no solamente las armas sino todos los tesoros pertenecientes a sus enemigos. Desmantelan sus fortalezas, y se roban todas sus provisiones, para que en el futuro no tengan la capacidad de renovar el ataque. Cristo ha hecho lo mismo con todos Sus enemigos. El viejo Satan\u00e1s nos hab\u00eda despojado de todas nuestras posesiones. Satan\u00e1s hab\u00eda agregado a sus posesiones el Para\u00edso. Todo el gozo, y la felicidad, y la paz del hombre, Satan\u00e1s se los hab\u00eda arrebatado: no que \u00e9l mismo pudiera gozar de ellos, sino que se gozaba en arrojarnos en la pobreza y en la condenaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, Cristo nos ha devuelto todas nuestras herencias perdidas. El Para\u00edso es nuestro, y Cristo nos ha regresado m\u00e1s que todo el gozo y la felicidad que tuvo Ad\u00e1n. \u00a1Oh, ladr\u00f3n de nuestra raza, c\u00f3mo eres despojado y llevado cautivo! \u00bfT\u00fa despojaste a Ad\u00e1n de sus riquezas? \u00a1El segundo Ad\u00e1n te las ha arrebatado! C\u00f3mo ha sido hecho pedazos y quebrado, quien fue el martillo de la tierra entera; el devastador se ha convertido en desolaci\u00f3n. Ahora el necesitado ser\u00e1 recordado y el manso heredar\u00e1 la tierra otra vez. \u00abSe repartir\u00e1 entonces bot\u00edn de muchos despojos; los cojos arrebatar\u00e1n el bot\u00edn.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">M\u00e1s a\u00fan, cuando los vencedores dividen el bot\u00edn, es usual que se lleven todos los ornamentos del enemigo, las coronas y las joyas. Cristo, en la cruz, hizo lo mismo con Satan\u00e1s. Satan\u00e1s llevaba una corona sobre su cabeza, una altiva diadema de triunfo. \u00abYo combat\u00ed al primer Ad\u00e1n,\u00bb dijo; yo lo venc\u00ed y he aqu\u00ed mi diadema reluciente.\u00bb Cristo se la arrebat\u00f3 de su frente en la hora en que hiri\u00f3 la cabeza de la serpiente. Y ahora Satan\u00e1s no puede jactarse de una sola victoria, est\u00e1 completamente derrotado. En la primera refriega conquist\u00f3 al hombre, pero en la segunda batalla el hombre lo venci\u00f3. Satan\u00e1s perdi\u00f3 su corona. \u00c9l ya no es m\u00e1s el pr\u00edncipe del pueblo de Dios. Su poder de reinar ha desaparecido. Puede tentar, pero no puede forzar; puede amenazar, pero no puede avasallar; pues la corona es arrebatada de su cabeza, y los poderosos son humillados.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, canten al Se\u00f1or un c\u00e1ntico nuevo, todos ustedes, pueblo suyo; hagan un estruendo de gozo por \u00c9l con salmos, todos ustedes, sus redimidos; pues \u00c9l ha hecho pedazos las puertas de bronce, y ha cortado las barras de hierro, ha quebrado el arco y la lanza, ha quemado los carros en el fuego, ha destrozado a nuestros enemigos, y ha dividido el bot\u00edn con los fuertes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y ahora, \u00bfqu\u00e9 nos dice esto? Simplemente lo siguiente: Si Cristo en la cruz ha despojado a Satan\u00e1s, no temamos el encuentro con este gran enemigo de nuestras almas. Hermanos m\u00edos, en todas las cosas debemos ser hechos semejantes a Cristo. Debemos cargar con nuestra cruz, y en esa cruz debemos pelear como \u00c9l lo hizo, con el pecado, y la muerte y el infierno. No temamos. El resultado de la batalla est\u00e1 garantizado, pues como el Se\u00f1or nuestro Salvador ha vencido una vez, tambi\u00e9n nosotros ciertamente conquistaremos en \u00c9l. Que nadie de ustedes tenga miedo, ni s\u00fabito temor, cuando el maligno venga contra ustedes. Si \u00e9l los acusara, resp\u00f3ndanle con estas palabras: \u00ab\u00bfQui\u00e9n acusar\u00e1 a los escogidos de Dios?\u00bb Si \u00e9l los condenara, r\u00edanse de \u00e9l con desprecio, clamando: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es el que condenar\u00e1? Cristo es el que muri\u00f3; m\u00e1s aun, el que tambi\u00e9n resucit\u00f3.\u00bb Si \u00e9l amenazara con separarlos del amor de Cristo, enfr\u00e9ntense con confianza: \u00abPor lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni \u00e1ngeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podr\u00e1 separar del amor de Dios, que es en Cristo Jes\u00fas Se\u00f1or nuestro.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si \u00e9l les echara en cara sus pecados, ahuyenten a los perros del infierno con esto: \u00abSi alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.\u00bb Si la muerte los amenazara, gr\u00edtenle a la cara: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1, oh muerte, tu aguij\u00f3n? \u00bfD\u00f3nde, oh sepulcro, tu victoria?\u00bb Sost\u00e9n la cruz ante ti. Que ella sea tu escudo y tu adarga, y puedes tener la seguridad de que as\u00ed como tu Se\u00f1or no solamente ahuyent\u00f3 al enemigo, sino que despu\u00e9s tom\u00f3 el bot\u00edn, suceder\u00e1 lo mismo contigo. Tus batallas con Satan\u00e1s ser\u00e1n una ventaja para ti. Te volver\u00e1s m\u00e1s rico a costa de tus antagonistas. Entre m\u00e1s numerosos sean ellos, mayor ser\u00e1 tu parte del bot\u00edn. Tu tribulaci\u00f3n obrar\u00e1 paciencia, y tu paciencia experiencia, y tu experiencia esperanza: una esperanza que no averg\u00fcenza. A trav\u00e9s de toda esta tribulaci\u00f3n heredar\u00e1s el reino, y los propios ataques de Satan\u00e1s te ayudar\u00e1n a gozar m\u00e1s del reposo que queda para el pueblo de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ponte en formaci\u00f3n de combate frente al pecado y Satan\u00e1s. Todos ustedes que tensan el arco, disp\u00e1renles, no escatimen flechas, pues sus enemigos son rebeldes contra Dios. Lev\u00e1ntate en contra de ellos, pon tu pie en sus cuellos, no temas, ni tampoco desmayes, pues la batalla es del Se\u00f1or y \u00c9l los entregar\u00e1 en tus manos. S\u00e9 valeroso, recordando que tienes que combatir con un drag\u00f3n sin aguij\u00f3n. Podr\u00e1 sisear, pero sus dientes est\u00e1n rotos y su colmillo venenoso ha sido extra\u00eddo. Tienes que batallar con un enemigo marcado con las cicatrices que le dejaron las armas de tu Se\u00f1or. Tienes que combatir con un enemigo que est\u00e1 desnudo. Cada golpe que le asestes quedar\u00e1 muy visible, pues no tiene nada que le proteja. Cristo lo ha desnudado por completo, y ha partido su armadura, y lo ha dejado indefenso frente a Su pueblo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Podr\u00e1 rugir el le\u00f3n, pero no podr\u00e1 destrozarte nunca. El enemigo podr\u00e1 abalanzarse sobre ti con ruidos repugnantes y terribles alarmas, pero no hay causa real para temer. Permanece firme en el Se\u00f1or. T\u00fa luchas con un rey que ha perdido su corona; peleas con un enemigo con p\u00f3mulos destrozados y con lomos descoyuntados. Regoc\u00edjate, regoc\u00edjate en el d\u00eda de la batalla, pues para ti no es sino el comienzo de una eternidad de triunfo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">De esta manera me he esforzado por reflexionar sobre la primera parte del texto, es decir, que Cristo en la cruz dividi\u00f3 el bot\u00edn, y quiere que nosotros hagamos lo mismo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> La segunda parte de nuestro texto se refiere, no solamente a la divisi\u00f3n del bot\u00edn, sino AL TRIUNFO. Cuando un general romano hab\u00eda llevado a cabo grandes haza\u00f1as en un pa\u00eds extra\u00f1o, su recompensa m\u00e1s alta era que el senado le decretara el triunfo. Por supuesto que se llevaba a cabo una distribuci\u00f3n del bot\u00edn en el campo de batalla, y cada soldado y cada capit\u00e1n recib\u00eda su parte; pero cada individuo esperaba anhelante el d\u00eda en que podr\u00eda gozar del triunfo p\u00fablico. En un cierto d\u00eda establecido, las puertas de Roma se abr\u00edan de par en par; todas las casas estaban decoradas con ornamentos; la gente se sub\u00eda a los techos de las casas, o permanec\u00eda en grandes multitudes a lo largo de las calles. Las puertas eran abiertas, y muy pronto la primera legi\u00f3n comenzaba a desfilar al sonido de las trompetas, ondeando sus estandartes. La gente ve\u00eda a los decididos guerreros mientras marchaban por la calle, regresando de sus campos de batalla te\u00f1idos de sangre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Despu\u00e9s que ya hab\u00eda desfilado la mitad del ej\u00e9rcito, tu ojo pod\u00eda posarse en uno que era el centro de toda la atracci\u00f3n: subido en un noble carro tirado por caballos blancos como la nieve, pasaba el propio conquistador, llevando en su cabeza una corona de laurel y parado con firmeza. Encadenados a su carro iban los reyes y los hombres valerosos que habitaban las regiones conquistadas por \u00e9l. Inmediatamente despu\u00e9s de ellos ven\u00eda parte del bot\u00edn. El marfil y el \u00e9bano eran transportados, as\u00ed como las bestias de los diferentes pa\u00edses que hab\u00eda sometido. Despu\u00e9s de ellos desfilaba el resto de los soldados, una larga, larga caravana de hombres valerosos, todos ellos compartiendo los triunfos de su capit\u00e1n. Detr\u00e1s de ellos segu\u00edan los estandartes, las viejas banderas que hab\u00edan ondeado en alto en la batalla, y los estandartes que hab\u00edan sido arrebatados al enemigo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y despu\u00e9s de todo esto, grandes emblemas pintados con las importantes victorias del guerrero. En uno de ellos hab\u00eda un gran mapa que mostraba los r\u00edos que hab\u00eda atravesado, o los mares que hab\u00eda surcado su poder\u00edo naval. Todo era representado en un cuadro, y las masas daban un grito renovado al ver el memorial de cada triunfo. Y luego, detr\u00e1s, conjuntamente con los trofeos, segu\u00edan los prisioneros de rangos menos eminentes. Luego, la retaguardia era acompa\u00f1ada del sonido de la trompeta, que se agregaba a la aclamaci\u00f3n de la muchedumbre. Era un d\u00eda noble para la vieja Roma. Los ni\u00f1os no olvidar\u00edan nunca esos triunfos; ellos calculaban sus a\u00f1os por lapsos de tiempo desde un triunfo al otro. Se guardaba un solemne d\u00eda festivo. Las mujeres arrojaban flores al conquistador, y \u00e9l era el verdadero monarca del d\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, evidentemente, nuestro ap\u00f3stol hab\u00eda visto triunfos as\u00ed, o hab\u00eda escuchado de ellos, y toma esto como una representaci\u00f3n de lo que Cristo hizo en la cruz. Nos dice: \u00abJes\u00fas los exhibi\u00f3 p\u00fablicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.\u00bb \u00bfHan pensado alguna vez que la cruz podr\u00eda ser la escena de un triunfo? Muchos de los viejos comentaristas, escasamente pueden concebir que esto sea verdad. Dicen: \u00abEsto debe referirse, ciertamente, a la resurrecci\u00f3n y ascensi\u00f3n de Cristo.\u00bb Sin embargo, as\u00ed lo dicen las Escrituras, que inclusive en la cruz Cristo goz\u00f3 de un triunfo. \u00a1S\u00ed!, mientras esas manos estaban sangrando, las aclamaciones de los \u00e1ngeles estaban siendo derramadas sobre Su cabeza. S\u00ed, mientras esos pies estaban siendo desgarrados por los clavos, los esp\u00edritus m\u00e1s nobles del mundo se congregaban a Su alrededor llenos de admiraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y cuando \u00c9l muri\u00f3 en esa cruz te\u00f1ida de sangre en medio de agon\u00edas inexpresables, se escuch\u00f3 una exclamaci\u00f3n como nunca se hab\u00eda escuchado antes por los rescatados en el cielo, y todos los \u00e1ngeles de Dios, con la m\u00e1s sonora armon\u00eda, cantaron Su alabanza. Y luego, con el coro completo, se cant\u00f3 el c\u00e1ntico de Mois\u00e9s, el siervo de Dios y del Cordero, pues \u00c9l hab\u00eda cortado ciertamente a Rahab y hab\u00eda herido severamente al drag\u00f3n. Canten al Se\u00f1or, pues \u00c9l ha triunfado gloriosamente. El Se\u00f1or reinar\u00e1 por siempre y para siempre, Rey de Reyes y Se\u00f1or de Se\u00f1ores.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, hoy no me siento capaz de describir una escena tan grandiosa, y sin embargo, tan contraria a cualquier cosa que la carne pudiera adivinar, como el cuadro de Cristo triunfando efectivamente en la cruz: en medio de Su sangre derramada, Sus heridas, y Sus dolores, siendo verdaderamente un vencedor triunfante, admirado por todos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">M\u00e1s bien elijo tomar mi texto de esta manera: la cruz es la base del triunfo final de Cristo. Puede decirse que \u00c9l triunf\u00f3 realmente all\u00ed, porque fue por ese acto Suyo, ese ofrecimiento de S\u00ed mismo, que conquist\u00f3 por completo a todos Sus enemigos, y se sent\u00f3 para siempre a la diestra de la Majestad en los cielos. En la cruz, para el ojo espiritual, est\u00e1 contenida cada victoria de Cristo. Puede no estar all\u00ed de hecho, pero est\u00e1 all\u00ed virtualmente; el germen de Sus glorias puede ser descubierto por el ojo de la fe en las agon\u00edas de la cruz.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">T\u00e9nganme paciencia mientras humildemente intento describir el triunfo que resulta ahora de la cruz.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cristo ha vencido para siempre a todos Sus enemigos, y ha dividido el bot\u00edn en el campo de batalla, y ahora, inclusive en este mismo d\u00eda, \u00c9l goza de la recompensa bien ganada y del triunfo de Su terrible esfuerzo. Vuelvan sus ojos a las almenas del cielo, la grandiosa metr\u00f3polis de Dios. Las puertas de perlas est\u00e1n abiertas de par en par, y la ciudad brilla con sus murallas enjoyadas como una novia preparada para su esposo. \u00bfVen a los \u00e1ngeles que se arremolinan junto a las almenas? \u00bfPueden observarlos en cada mansi\u00f3n de la ciudad celestial, anhelando \u00e1vidamente y buscando algo que no ha llegado todav\u00eda? Al fin, se escucha el sonido de una trompeta, y los \u00e1ngeles se apresuran a las puertas: la vanguardia de los redimidos se aproxima a la ciudad. Abel entra solo, cubierto con un manto escarlata, heraldo de un glorioso ej\u00e9rcito de m\u00e1rtires. \u00a1Escuchen los gritos de aclamaci\u00f3n! Este es el primero de los guerreros de Cristo, a la vez un soldado y un trofeo, que han sido liberados. Muy cercano a \u00e9l le siguen otros, que en esos tiempos iniciales hab\u00edan aprendido acerca de la fama del Salvador que ven\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Detr\u00e1s de ellos puede descubrirse un poderoso ej\u00e9rcito de veteranos patriarcas, que dieron testimonio de la venida del Se\u00f1or en una era perversa. Vean a Enoc caminando con su Dios, cantando dulcemente: \u00abHe aqu\u00ed, vino el Se\u00f1or con sus santas decenas de millares.\u00bb All\u00ed tambi\u00e9n est\u00e1 No\u00e9, que hab\u00eda navegado en el arca con el Se\u00f1or como su piloto. Luego siguen Abraham, Isaac, y Jacob, Mois\u00e9s, y Josu\u00e9, y Samuel, y David, todos hombres poderosos de valor. \u00a1Esc\u00fachenlos cuando entran! Cada uno de ellos agita su yelmo en el aire, y clama: \u00abAl que nos am\u00f3, y nos lav\u00f3 de nuestros pecados con su sangre,&#8230;., a \u00e9l sea honra, y gloria, y dominio e imperio por los siglos de los siglos.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Hermanos m\u00edos, miren con admiraci\u00f3n este noble ej\u00e9rcito! Observen a los h\u00e9roes conforme marchan a los largo de las calles de oro, encontr\u00e1ndose por todas partes con un recibimiento entusiasta de los \u00e1ngeles que guardaron su primer estado. Avanzan, avanzan muchedumbres, esas legiones incontables: \u00bfhubo jam\u00e1s un espect\u00e1culo as\u00ed? No es el desfile de un d\u00eda, sino el \u00abespect\u00e1culo\u00bb de todo tiempo. Por cuatro mil a\u00f1os, el ej\u00e9rcito de los redimidos de Cristo avanza como un arroyo. Algunas veces el escuadr\u00f3n es peque\u00f1o, pues a menudo el pueblo ha sido mermado y humillado; pero, muy pronto, sigue una muchedumbre, y avanzan y avanzan, y avanzan muchos m\u00e1s, todos clamando, todos alabando a Quien los am\u00f3 y Se entreg\u00f3 por ellos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Pero vean, <i>\u00c9l <\/i>viene! Veo a Su heraldo inmediato, cubierto con una piel de pelo de camello, y un cintur\u00f3n de cuero alrededor de sus lomos. El Pr\u00edncipe de la casa de David est\u00e1 muy cerca. Que todos los ojos est\u00e9n muy abiertos. \u00a1Ahora, f\u00edjense, no \u00fanicamente los \u00e1ngeles, sino tambi\u00e9n los redimidos abarrotan las ventanas de los cielos! \u00a1\u00c9l viene! \u00a1\u00c9l viene! \u00a1Es el propio Cristo! Azota a los corceles, blancos como la nieve, para que suban las colinas eternas; \u00abAlzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrar\u00e1 el Rey de gloria.\u00bb Vean, \u00c9l entra en medio de aclamaciones. \u00a1Es \u00c9l! Pero no est\u00e1 coronado de espinas. \u00a1Es \u00c9l! Pero aunque Sus manos llevan las cicatrices, ya no est\u00e1n manchadas de sangre. Sus ojos son como una llama de fuego, y en Su cabeza hay muchas coronas, y en Su vestidura y en Su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SE\u00d1OR DE SE\u00d1ORES. Est\u00e1 parado en alto en esa carroza que tiene su interior \u00abrecamado de amor por las doncellas de Jerusal\u00e9n.\u00bb Cubierto con una vestidura te\u00f1ida en sangre, es reconocido como Emperador del cielo y de la tierra. Avanza, prosigue hacia delante, y \u00a1m\u00e1s fuerte que el sonido de muchas aguas y como poderosos truenos son las aclamaciones que lo rodean!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Consideren c\u00f3mo la visi\u00f3n de Juan se ha vuelto realidad, pues ahora podemos ver por nosotros mismos y o\u00edr con nuestros o\u00eddos, el c\u00e1ntico nuevo del que escribe: \u00abY cantaban un nuevo c\u00e1ntico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque t\u00fa fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y naci\u00f3n; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra. Y mir\u00e9, y o\u00ed la voz de muchos \u00e1ngeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su n\u00famero era millones de millones, que dec\u00edan a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabidur\u00eda, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. Y a todo lo creado que est\u00e1 en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, o\u00ed decir: Al que est\u00e1 sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. Los cuatro seres vivientes dec\u00edan: Am\u00e9n; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, \u00bfqui\u00e9nes son los que van junto a las ruedas de la carroza? \u00bfQui\u00e9nes son esos monstruos repulsivos que vienen aullando atr\u00e1s? Yo los conozco. El primero de todos, el archienemigo. Miren a la serpiente antigua, amarrada y encadenada, \u00a1c\u00f3mo retuerce su cuerpo roto! Sus tonos azulados todos manchados al ser arrastrada en el polvo, sus escamas desprovistas de su tan alardeada brillantez. Ahora la cautividad es llevada cautiva, y la muerte y el infierno ser\u00e1n arrojados al lago de fuego. Con cuanta burla es contemplado el cabecilla de los rebeldes. C\u00f3mo se ha convertido en el objeto de eterno desprecio. El que se sienta en el cielo se r\u00ede, el Se\u00f1or se burla de \u00e9l. Miren c\u00f3mo ha sido herida la cabeza de la serpiente, y el drag\u00f3n es pisoteado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y ahora, miren atentamente aquel monstruo horrible. <i>El pecado<\/i>, atado a la mano de su sat\u00e1nico progenitor. Miren c\u00f3mo voltea sus ojos encendidos, observen c\u00f3mo se contorsiona y se retuerce en agon\u00edas. Vean c\u00f3mo contempla la ciudad santa, pero \u00e9l es incapaz de escupir su veneno all\u00ed, pues est\u00e1 encadenado y amordazado, y est\u00e1 siendo arrastrado, involuntario cautivo, junto a las ruedas del vencedor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y all\u00ed tambi\u00e9n est\u00e1 la vieja Muerte, con sus dardos rotos y sus manos atr\u00e1s: el siniestro rey de los terrores; \u00e9l tambi\u00e9n va cautivo. Escuchen la canci\u00f3n de los redimidos, de quienes han entrado al Para\u00edso, al ver c\u00f3mo son arrastrados estos imponentes prisioneros. \u00abDigno es \u00c9l,\u00bb claman, \u00abde vivir y reinar al lado de Su Padre Todopoderoso, por cuanto subiendo a lo alto, llev\u00f3 cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y ahora, detr\u00e1s de \u00c9l, veo fluir a la gran masa de Su pueblo. Llegan primero los ap\u00f3stoles, que en piadosa comuni\u00f3n, cantan himnos al Se\u00f1or; y luego sus sucesores inmediatos; y luego, la larga formaci\u00f3n de quienes soportando crueles burlas y sangre, a trav\u00e9s de la llama y de la espada, han seguido a su Se\u00f1or. Estos son aquellos de quienes el mundo no es digno, las m\u00e1s brillantes estrellas del cielo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Miren tambi\u00e9n a los poderosos predicadores y confesores de la fe, Cris\u00f3stomo, Atanasio, Agust\u00edn, y los dem\u00e1s. Sean testigos de su santa unanimidad cuando alaban al Se\u00f1or. Despu\u00e9s dejen que su mirada recorra los centelleantes escuadrones hasta que lleguen a los d\u00edas de la Reforma. Veo en el centro del escuadr\u00f3n a Lutero, Calvino y Zuinglio, tres santos hermanos. Veo a la cabeza de ellos a Wickliffe, y a Huss, y a Jer\u00f3nimo de Praga, todos marchando juntos. Y luego veo un n\u00famero que nadie puede contar, convertidos a Dios por medio de estos reformadores poderosos, que ahora siguen al Rey de reyes y Se\u00f1or de se\u00f1ores.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y mirando a nuestro propio tiempo veo que la corriente se hace m\u00e1s ancha y m\u00e1s amplia. Pues son muchos los soldados que han entrado al triunfo de su Se\u00f1or en estos \u00faltimos tiempos. Podremos lamentarnos de de su ausencia de <i>nosotros<\/i>, pero debemos gozarnos por su presencia con el Se\u00f1or. Pero, \u00bfcu\u00e1l es el clamor un\u00e1nime, cu\u00e1l es el c\u00e1ntico que resuena desde el primer escuadr\u00f3n hasta el \u00faltimo? Es este: \u00abAl que nos am\u00f3, y nos lav\u00f3 de nuestros pecados con su sangre, a \u00e9l sea gloria e imperio por los siglos de los siglos.\u00bb \u00bfAcaso han cambiado la tonada? \u00bfHan suplantado Su nombre por el de otro? \u00bfHan puesto la corona en la cabeza de otro, o han colocado a otro h\u00e9roe en la carroza? Ah, no: ellos est\u00e1n contentos de ver que la triunfante procesi\u00f3n contin\u00fae su marcha triunfal; y se gozan al contemplar los renovados trofeos de Su amor, pues cada soldado es un trofeo, cada guerrero en el ej\u00e9rcito de Cristo es otra prueba de Su poder salvador, y de Su victoria sobre la muerte y el infierno.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No tengo tiempo para extenderme m\u00e1s, pues de lo contrario describir\u00eda los impresionantes cuadros al fin de la procesi\u00f3n; pues en los antiguos triunfos romanos, los hechos del conquistador eran descritos en las pinturas. Las ciudades que hab\u00eda tomado, los r\u00edos que hab\u00eda atravesado, las provincias que hab\u00eda sometido, las batallas que hab\u00eda librado, todo eso era representado en cuadros expuestos a la vista del pueblo, que con gran j\u00fabilo y gozo se arremolinaba alrededor de \u00e9l, o lo ve\u00edan por las ventanas de sus casas, y llenaban el aire con sus aclamaciones y aplausos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo podr\u00eda mostrarles, en primer lugar, el cuadro de los calabozos del infierno, destruidos por completo. Satan\u00e1s hab\u00eda preparado en lo m\u00e1s profundo de los abismos de las tinieblas, una prisi\u00f3n para los elegidos de Dios; pero Cristo no ha dejado piedra sobre piedra de ellos. En el cuadro veo las cadenas hechas pedazos, las puertas de la prisi\u00f3n quemadas por el fuego, y todas las profundidades del ancho abismo sacudidas hasta sus cimientos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En otro cuadro veo el cielo abierto para todos los creyentes; veo las puertas que estuvieron firmemente cerradas, abiertas ahora por la palanca de oro de la expiaci\u00f3n de Cristo. Veo otro cuadro, que es la tumba despojada; contemplo a Cristo en ella, durmiendo por un rato, para luego correr la piedra y levantarse a la inmortalidad y a la gloria. Pero no nos podemos detener para describir estos cuadros impresionantes de las victorias de Su amor. Sabemos que llegar\u00e1 el tiempo cuando la triunfante procesi\u00f3n se detenga, cuando el \u00faltimo de Sus redimidos entre en la ciudad de la felicidad y del gozo, y cuando al sonido de la trompeta que se escuche por \u00faltima vez, \u00c9l ascender\u00e1 al cielo, y tomar\u00e1 a Su pueblo para que reine con Dios, nuestro Padre, por los siglos de los siglos, mundo que no conoce fin.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestra \u00fanica pregunta, y con ella concluimos, es, \u00bftenemos una buena esperanza, por medio de la gracia, de que marcharemos en esa tremenda procesi\u00f3n? \u00bfPasaremos revista en ese d\u00eda de pompa y de gloria? Dime, alma m\u00eda, \u00bftendr\u00e1s una humilde parte en ese glorioso desfile? \u00bfCaminar\u00e1s tras las ruedas de Su carroza? \u00bfTe unir\u00e1s a los tronantes hosannas? \u00bfSe unir\u00e1 tu voz al coro eterno? Algunas veces, temo que no. Hay momentos en que se nos ocurre la terrible pregunta: \u00bfqu\u00e9 pasa si mi nombre queda fuera cuando se lea la lista de convocaci\u00f3n?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos, \u00bfno les preocupa ese pensamiento? Sin embargo, hago la pregunta de nuevo. \u00bfPueden responderla? \u00bfEstar\u00e1n all\u00ed; podr\u00e1n ver esta pompa? \u00bfLe ver\u00e1n triunfar sobre el pecado, la muerte, y el infierno al fin? \u00bfPuedes contestar esta pregunta? Hay otra pregunta, pero la respuesta servir\u00e1 para ambas: \u00bfcrees en el Se\u00f1or Jesucristo? \u00bfEs \u00c9l tu confianza y tu protecci\u00f3n? \u00bfLe has entregado tu alma para que la guarde? Descansando en Su poder, puedes decir a nombre de tu esp\u00edritu inmortal:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abNo tengo ning\u00fan otro refugio,<br \/> Mi alma desvalida depende de Ti.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Si puedes decir eso, tus ojos lo ver\u00e1n en el d\u00eda de Su gloria; es m\u00e1s, t\u00fa compartir\u00e1s Su gloria, y te sentar\u00e1s con \u00c9l en Su trono, as\u00ed como \u00c9l ha vencido y se sienta con Su Padre en Su trono. Me ruborizo al predicar como lo he hecho hoy, acerca de un tema que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de mi alcance; sin embargo, no pod\u00eda dejar de cantarlo; m\u00e1s bien, de la mejor manera posible, deb\u00eda cantarlo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Que Dios engrandezca su fe, y fortalezca su esperanza, e inflame su amor, y los prepare para ser hechos part\u00edcipes de la herencia de los santos en la luz, para que cuando venga en medio de las nubes del cielo, sobre las alas del viento, est\u00e9n listos para encontrarse con \u00c9l, y puedan ascender con \u00c9l para ver para siempre la visi\u00f3n de Su gloria.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Que Dios nos otorgue esta bendici\u00f3n, por Cristo nuestro Se\u00f1or. Am\u00e9n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abY despojando a los principados y a las potestades, los exhibi\u00f3 p\u00fablicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.\u00bb Colosenses 2: 15. Para el ojo de la raz\u00f3n, la cruz es el centro de la aflicci\u00f3n y el fondo de la profundidad de la verg\u00fcenza. Jes\u00fas muere la muerte de un malefactor. \u00c9l cuelga del pat\u00edbulo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cristo-triunfantepor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCristo Triunfante<br \/>\nPor Charles H. 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