{"id":22310,"date":"2016-04-04T15:44:46","date_gmt":"2016-04-04T20:44:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-guerrero-desfallecientepor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:44:46","modified_gmt":"2016-04-04T20:44:46","slug":"el-guerrero-desfallecientepor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-guerrero-desfallecientepor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"El Guerrero Desfalleciente\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201c\u00a1Miserable de m\u00ed! \u00bfQui\u00e9n me librar\u00e1 de este cuerpo de muerte? Gracias doy a Dios, por Jesucristo Se\u00f1or nuestro. As\u00ed que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado\u201d. Romanos 7: 24, 25.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si yo decidiera ocupar el tiempo de ustedes en un asunto controversial, podr\u00eda demostrarles de manera concluyente que el ap\u00f3stol Pablo est\u00e1 describiendo aqu\u00ed su propia experiencia como cristiano. Algunas personas han afirmado que \u00e9l declara aqu\u00ed simplemente lo que hab\u00eda sido antes de su conversi\u00f3n, y no lo que era cuando se convirti\u00f3 en receptor de la gracia de Dios. Pero tales personas est\u00e1n evidentemente equivocadas, y yo dir\u00eda que est\u00e1n obstinadamente equivocadas, pues cualquier mente candorosa y sincera que leyera este cap\u00edtulo, no podr\u00eda caer en tal error. Es Pablo el ap\u00f3stol, nada menos que el m\u00e1s grande de los ap\u00f3stoles; es Pablo, el poderoso siervo de Dios, un verdadero pr\u00edncipe en Israel, uno de los hombres valientes del Rey, es Pablo, el santo y el ap\u00f3stol, el que aqu\u00ed exclama: \u201c\u00a1Miserable de m\u00ed!\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, algunos humildes cristianos son v\u00edctimas a menudo de un error muy necio. Contemplan a ciertos santos avanzados, y a algunos ministros capaces, y dicen: \u201cSeguramente hombres como \u00e9stos no sufren como sufro yo; no contienden con las mismas perversas pasiones como las que me vejan y me turban\u201d. \u00a1Ah!, si conocieran los corazones de esos hombres, si pudieran atisbar en sus conflictos \u00edntimos, pronto descubrir\u00edan que, entre m\u00e1s cercano a Dios viva un hombre, m\u00e1s intensamente tiene que dolerse por su coraz\u00f3n depravado, y entre m\u00e1s lo honra su Se\u00f1or estando a Su servicio, m\u00e1s lo veja y lo atormenta d\u00eda a d\u00eda el mal de la carne.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tal vez, este error sea m\u00e1s natural y m\u00e1s com\u00fan, ciertamente, con relaci\u00f3n a los santos apost\u00f3licos. Nos hemos acostumbrado a decir: San Pablo, y San Juan, como si ellos fuesen m\u00e1s santos que los dem\u00e1s hijos de Dios. Todos ellos son santos a quienes Dios ha llamado por Su gracia y ha santificado por Su Esp\u00edritu; pero, de alguna manera y muy neciamente, anotamos en otra lista a los ap\u00f3stoles y a los primeros santos, y no nos aventuramos a mirarlos como mortales comunes. Los consideramos como seres extraordinarios que no podr\u00edan sentir pasiones iguales a las nuestras. La Escritura nos ense\u00f1a que nuestro Salvador \u201cfue tentado en todo seg\u00fan nuestra semejanza\u201d y, sin embargo, nosotros caemos en el egregio error de imaginar que los ap\u00f3stoles -que eran sustancialmente inferiores al Se\u00f1or Jes\u00fas- escaparon de estas tentaciones e ignoraron estos conflictos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El hecho es que si ustedes hubiesen visto al ap\u00f3stol Pablo, habr\u00edan pensado que era extraordinariamente parecido al resto de la familia elegida, y si hubiesen hablado con \u00e9l, habr\u00edan dicho: \u201cCaramba, Pablo, yo encuentro que tu experiencia y la m\u00eda son exactamente afines. T\u00fa eres m\u00e1s fiel, m\u00e1s santo y has sido instruido m\u00e1s profundamente que yo, pero tienes que soportar exactamente las mismas pruebas. Es m\u00e1s, en algunos sentidos, t\u00fa eres probado m\u00e1s severamente que yo\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No consideres que los santos del pasado estuvieron exentos de enfermedades o de pecados, ni los consideres con esa m\u00edstica reverencia que casi te convierte en un id\u00f3latra. T\u00fa mismo podr\u00edas alcanzar su santidad, y sus fallas deben ser censuradas tanto como las tuyas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo creo que el cristiano tiene el deber de abrirse paso hasta el c\u00edrculo interno de la santidad y si estos santos fueron superiores a nosotros en sus logros -como ciertamente lo fueron- debemos seguirlos; debemos esforzarnos por llegar a su lugar, s\u00ed, y sobrepasarlos, pues no veo que eso sea imposible. Tenemos la misma luz que ellos tuvieron y tenemos acceso a la misma gracia y, \u00bfpor qu\u00e9 deber\u00edamos sentirnos satisfechos mientras no los dejemos atr\u00e1s en la carrera celestial? Debemos bajarlos a la esfera de los mortales comunes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si Jes\u00fas era el Hijo del hombre, y hombre verdadero, \u201chueso de nuestro hueso, y carne de nuestra carne\u201d, tambi\u00e9n lo fueron los ap\u00f3stoles, y es un egregio error suponer que no estaban sujetos a las mismas emociones ni a las mismas pruebas internas a las que se ven sometidos los m\u00e1s nimios miembros del pueblo de Dios. Todo esto tiende a nuestro consuelo y a nuestro \u00e1nimo, cuando descubrimos que estamos involucrados en una batalla en la que los propios ap\u00f3stoles han tenido que pelear.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y ahora, esta ma\u00f1ana consideraremos, primero, <i>las dos naturalezas<\/i>; en segundo lugar, <i>su constante batalla<\/i>; en tercer lugar, nos haremos a un lado y miraremos <i>al guerrero languideciente<\/i> y le oiremos dar voces: \u201c\u00a1Miserable de m\u00ed!\u201d; y luego volveremos nuestros ojos en otra direcci\u00f3n, y veremos al guerrero que antes languidec\u00eda, ci\u00f1\u00e9ndose ahora sus lomos para el conflicto, y convirti\u00e9ndose en <i>un vencedor expectante<\/i>, al tiempo que grita: \u201cGracias doy a Dios por medio de Jesucristo Se\u00f1or nuestro\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">I. Entonces primero hablaremos de LAS DOS NATURALEZAS. Los hombres carnales, los hombres no regenerados, tienen una naturaleza; una naturaleza que heredaron de sus padres, y que, como consecuencia de la antigua transgresi\u00f3n de Ad\u00e1n, es mala, s\u00f3lo mala, y mala de continuo. La simple naturaleza humana, la que es com\u00fan a todos los hombres, contiene muchos rasgos excelentes, si juzgamos el asunto entre hombre y hombre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Un hombre meramente natural puede ser honesto, recto, amable y generoso; puede tener pensamientos nobles y generosos, y puede lograr dominar un lenguaje veraz y viril; pero cuando llegamos a los asuntos de la verdadera religi\u00f3n, a los asuntos espirituales que conciernen a Dios y la eternidad, el hombre natural no puede hacer nada. La mente carnal, sin importar de qui\u00e9n sea, est\u00e1 ca\u00edda, est\u00e1 enemistada con Dios, no conoce las cosas de Dios y no las puede conocer jam\u00e1s.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, cuando una persona es conducida a ser cristiana, es por medio de la infusi\u00f3n de una nueva naturaleza. Esa persona est\u00e1 naturalmente \u201cmuerta en sus delitos y pecados\u201d, \u201csin esperanza y sin Dios en el mundo\u201d. El Esp\u00edritu Santo entra en ella e implanta un nuevo principio, una nueva naturaleza, una nueva vida. Esa vida es un principio excelso, santo y sobrenatural. Es, de hecho, la naturaleza divina, un rayo proveniente del grandioso \u201cPadre de las luces\u201d. Es el Esp\u00edritu de Dios que mora en el hombre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed pueden ver que el cristiano se convierte en un hombre doble, se convierte en dos hombres en uno. Algunos han imaginado que la vieja naturaleza es suprimida en el cristiano. No es as\u00ed, pues la Palabra de Dios y la experiencia nos ense\u00f1an lo contrario; la vieja naturaleza permanece en el cristiano sin ning\u00fan cambio, inalterada, y sigue siendo exactamente la misma naturaleza, tan mala como siempre lo fue; en cambio, la nueva naturaleza del cristiano es santa, pura y celestial, y de aqu\u00ed que surja \u2013como lo habremos de notar a continuaci\u00f3n- un conflicto entre las dos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora quiero que adviertan lo que dice el ap\u00f3stol acerca de estas dos naturalezas del cristiano, pues estamos a punto de contrastarlas. Primero, el ap\u00f3stol en nuestro texto llama a la vieja naturaleza: \u201cEste <i>cuerpo <\/i>de muerte\u201d. \u00bfPor qu\u00e9 lo llama: \u201ceste <i>cuerpo <\/i>de muerte?\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunos suponen que se refiere a estos cuerpos que perecen; pero yo no creo eso. Si no fuera por el pecado, no deber\u00edamos encontrar ning\u00fan defecto en nuestros pobres cuerpos. Ad\u00e1n, en el huerto de la perfecci\u00f3n, no sinti\u00f3 que el cuerpo fuera un estorbo para \u00e9l, y si el pecado estuviera ausente, no encontrar\u00edamos ninguna falla en nuestra carne y sangre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces, \u00bfde qu\u00e9 se trata? Pienso que el ap\u00f3stol llama a la naturaleza depravada en su interior: \u2018un cuerpo\u2019, <i>primero<\/i>, en oposici\u00f3n a quienes hablan de reliquias de corrupci\u00f3n en el cristiano. Me he enterado de que la gente dice que hay reliquias, residuos y remanentes de pecado en el creyente. Esas personas no saben mucho todav\u00eda acerca de ellas mismas. \u00a1Oh!, lo que permanece no es un hueso ni un andrajo; el cuerpo entero de pecado es el que est\u00e1 all\u00ed, \u00edntegramente, \u201cdesde su coronilla hasta la planta de su pie\u201d. La gracia no mutila este cuerpo ni corta sus miembros; lo deja entero, aunque bendito sea Dios, lo crucifica, clav\u00e1ndolo a la cruz de Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y <i>adem\u00e1s<\/i>, yo pienso que lo llama \u2018un cuerpo\u2019 porque es algo tangible. Todos nosotros sabemos que tenemos un cuerpo. Es algo que podemos sentir. Sabemos que est\u00e1 all\u00ed. La nueva naturaleza es un esp\u00edritu, sutil y dif\u00edcil de detectar. Algunas veces me cuestiono si est\u00e1 all\u00ed del todo. Pero mi vieja naturaleza constituye un cuerpo; nunca me es dif\u00edcil reconocer su existencia pues es tan evidente como mi carne y mis huesos. As\u00ed como nunca dudo de que estoy en la carne y en la sangre, as\u00ed tampoco dudo de que el pecado est\u00e1 dentro de m\u00ed. Es un cuerpo, algo que puedo ver y sentir, y que, para mi dolor, est\u00e1 siempre presente dentro de m\u00ed\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entiendan, entonces, que la vieja naturaleza del cristiano es un cuerpo; contiene una sustancia, o, como lo expresa Calvino, es <i>una masa<\/i> de corrupci\u00f3n. No es simplemente un pedazo de tela rasgada, un remanente, un pa\u00f1o del viejo vestido; m\u00e1s bien, toda ella, entera, permanece todav\u00eda all\u00ed. Si bien est\u00e1 aplastada por el pie de la gracia y ha sido arrojada de su trono, est\u00e1 all\u00ed, \u00edntegramente est\u00e1 all\u00ed, en toda su triste condici\u00f3n tangible, como un cuerpo de muerte.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, \u00bfpor qu\u00e9 lo llama un cuerpo de <i>muerte<\/i>? Lo hace simplemente para expresar qu\u00e9 cosa tan terrible es este pecado que permanece en el coraz\u00f3n. Es un cuerpo de <i>muerte<\/i>. Tengo que usar una figura que siempre est\u00e1 adosada muy apropiadamente a este texto. Era una costumbre de los antiguos tiranos, cuando deseaban someter a los hombres a los m\u00e1s espantosos castigos, atarlos a un cad\u00e1ver, coloc\u00e1ndolos a los dos, espalda contra espalda; y as\u00ed quedaba el hombre vivo con un cad\u00e1ver amarrado a su espalda, en estado de putrefacci\u00f3n, p\u00fatrido, en estado de descomposici\u00f3n, que ten\u00eda que arrastrar dondequiera que iba.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, \u00e9sto es precisamente lo que el cristiano tiene que hacer. Tiene una nueva vida dentro de \u00e9l. Tiene un principio vivo e inmortal que el Esp\u00edritu Santo ha puesto en su interior, pero siente que tiene que cargar cada d\u00eda con este cad\u00e1ver por doquier, con este cuerpo de muerte, con una cosa tan abominable, tan execrable y tan detestable para su nueva vida, como ser\u00eda un cad\u00e1ver para un ser viviente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Francis Quarles nos proporciona, al principio de uno de sus \u2018emblemas\u2019, un cuadro de un gran esqueleto en el que es depositado un hombre vivo. Sin importar cu\u00e1n rara sea la fantas\u00eda, no es menos singular que cierta. All\u00ed est\u00e1 el hombre que es un viejo esqueleto, inmundo, corrupto y abominable. Es una jaula para el nuevo principio que Dios ha puesto en el coraz\u00f3n. Consideren por un momento el impactante lenguaje de nuestro texto,<i>\u201ceste cuerpo de muerte\u201d: es la muerte encarnada, la muerte concentrada<\/i>, la muerte que mora en el propio templo de la vida.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfConsideraron alguna vez qu\u00e9 cosa tan terrible es la muerte? El pensamiento es sumamente detestable para la naturaleza humana. T\u00fa afirmas que no temes a la muerte, y lo dices muy apropiadamente; pero la raz\u00f3n por la que no temes a la muerte es porque esperas una gloriosa inmortalidad. La muerte, en s\u00ed misma, es algo sumamente espantoso. Ahora, el pecado innato est\u00e1 rodeado de todo el terror desconocido, de toda la fuerza destructiva y de toda la l\u00f3brega tenebrosidad de la muerte. Ser\u00eda necesario pedirle a un poeta que describa el conflicto de la vida con la muerte, que describa a un alma viva condenada a caminar a trav\u00e9s de las negras sombras de la confusi\u00f3n y condenada a llevar a la muerte encarnada en sus propias entra\u00f1as.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero \u00e9sa es la condici\u00f3n del cristiano. Como hombre regenerado, es un esp\u00edritu viviente, resplandeciente e inmortal; pero tiene que hollar las sombras de muerte. Tiene que presentar batalla diariamente contra todos los tremendos poderes del pecado, que son tan terribles, tan sublimemente terr\u00edficos como los propios poderes de la muerte y del infierno.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si vemos el cap\u00edtulo precedente, encontramos que el principio maligno es caracterizado como \u201cnuestro viejo hombre\u201d. Hay mucho significado en esa palabra: \u201cviejo\u201d. Pero nos basta con observar que, en edad, la nueva naturaleza no est\u00e1 sobre la misma base que la naturaleza corrompida. Hay algunas personas aqu\u00ed que tienen humanamente sesenta a\u00f1os de edad, pero que escasamente alcanzan los dos a\u00f1os en la vida de la gracia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora hagan una pausa y mediten en la guerra que tiene lugar en el coraz\u00f3n. Es la contienda de un infante contra un hombre maduro, la lucha de un beb\u00e9 contra un gigante. El viejo Ad\u00e1n, como un a\u00f1ejo roble, ha echado sus ra\u00edces hasta las profundidades de la condici\u00f3n del hombre. \u00bfPodr\u00eda el \u2018infante divino\u2019 arrancarlo de ra\u00edz y echarlo fuera de su lugar? Esa es la obra que tiene ante s\u00ed, esa es la labor. Desde su nacimiento, la nueva naturaleza comienza la lucha y no puede dejar de luchar hasta tanto no sea perfectamente lograda la victoria. Sin embargo, se trata de trasladar una monta\u00f1a, de secar un oc\u00e9ano, de trillar los montes y \u00bfqui\u00e9n bastar\u00eda para hacer esas cosas? La naturaleza nacida del cielo requiere de la abundante ayuda de su Autor, y la recibir\u00e1 o, de lo contrario, se rendir\u00eda siendo sometida en la lucha por la potencia superior de su adversario y siendo aplastada bajo su enorme peso.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Observen, adem\u00e1s, que la vieja naturaleza del hombre que permanece en el cristiano, es <i>mala<\/i>, y no podr\u00eda ser nunca otra cosa que mala; pues se nos dice en este cap\u00edtulo que \u201cen m\u00ed, esto es, en mi carne, no mora el bien\u201d. La vieja naturaleza de Ad\u00e1n no puede ser mejorada; no puede ser hecha mejor; intentarlo es una empresa vana. Podr\u00edan hacer lo que quisieran con ella; podr\u00edan educarla, podr\u00edan instruirla, y con eso s\u00f3lo le dar\u00edan m\u00e1s instrumentos para la rebeli\u00f3n, pero no podr\u00edan hacer del rebelde un amigo, no podr\u00edan convertir las tinieblas en luz; es enemiga de Dios, y siempre lo ser\u00e1.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ese es el significado de un pasaje de Juan, donde se dice: \u201cTodo aquel que es nacido de Dios\u2026 no puede pecar, porque es nacido de Dios\u201d. La vieja naturaleza es mala, \u00fanicamente mala y mala de continuo; la nueva naturaleza es buena, enteramente buena; no sabe nada del pecado, excepto odiarlo. Su contacto con el pecado le acarrea dolor y miseria, y exclama: \u201c\u00a1Ay de m\u00ed, que moro en Mesec, y habito entre las tiendas de Cedar!\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed les he dado alguna peque\u00f1a descripci\u00f3n de las dos naturalezas. Perm\u00edtanme recordarles de nuevo que estas dos naturalezas son esencialmente incambiables. No podr\u00edan hacer menos divina a la naturaleza nueva que Dios les ha dado, y no pueden hacer menos impura y menos terrenal a la vieja naturaleza. El viejo Ad\u00e1n est\u00e1 condenado. Podr\u00edan barrer la casa y el esp\u00edritu podr\u00eda dar la impresi\u00f3n de salir de ella, pero regresar\u00e1 otra vez y tomar\u00e1 consigo otros siete esp\u00edritus peores que \u00e9l. Es la casa de un leproso y la lepra est\u00e1 en cada piedra, desde los cimientos hasta el techo; no hay ninguna parte sana. Es una vestimenta manchada por la carne; puedes lavarla, y lavarla y lavarla, pero no podr\u00edas lograr que quede completamente limpia; ser\u00eda necio intentarlo. Mientras que, por otro lado, la nueva naturaleza no puede ser corrompida nunca; siendo sin mancha, santa y pura, mora en nuestros corazones; gobierna y reina all\u00ed, a la expectativa del d\u00eda en que echar\u00e1 fuera a su enemiga, y ya sin rival, ser\u00e1 monarca en el coraz\u00f3n del hombre para siempre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> He descrito as\u00ed a los dos combatientes; ahora, vamos a considerar a continuaci\u00f3n SU BATALLA. No hubo jam\u00e1s, entre las naciones de todo el mundo, un odio inveterado m\u00e1s mortal que el que hay entre los dos principios: el bueno y el malo. Pero lo bueno y lo malo est\u00e1n divididos con frecuencia el uno del otro por la distancia, y por eso tienen un odio menos intenso.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Supongan un caso: el bien sostiene la libertad; por tanto, el bien odia al mal de la esclavitud. Pero nosotros no odiamos tan intensamente la esclavitud como lo har\u00edamos si la vi\u00e9ramos ante nuestros ojos: entonces hervir\u00eda la sangre cuando vi\u00e9ramos a nuestro hermano de raza negra siendo azotado con un l\u00e1tigo de cuero de vaca. Imaginen al amo de los esclavos, de pie all\u00ed, azotando a su pobre esclavo hasta que la roja sangre brota a borbotones y se convierte en un r\u00edo; \u00bfpueden concebir la indignaci\u00f3n que eso les producir\u00eda? Ahora, es la distancia la que los induce a sentir eso menos agudamente. Lo bueno olvida a lo malo porque est\u00e1 muy distante.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero ahora supongan que lo bueno y lo malo viven en la misma casa; imaginen a dos enemigos encarnizados, enjaulados, encerrados y confinados dentro de esta estrecha casa que es <i>el hombre<\/i>; supongan que los dos son forzados a morar juntos; \u00bfpueden imaginar a qu\u00e9 nivel de furia llegar\u00edan entre ellos? El elemento malo dice: \u201cintruso, te voy a echar fuera; no puedo estar tranquilo como yo quisiera, no puedo entregarme al desenfreno como quisiera, no puedo entregarme a la lascivia como quisiera; fuera de aqu\u00ed; no estar\u00e9 contento nunca mientras no te haya matado\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cNo\u201d, dice la naturaleza nacida de nuevo: \u201cyo te matar\u00e9, y te echar\u00e9 fuera. No tolerar\u00e9 que sobreviva de ti ni una vara de madera ni una piedra; he jurado hacerte una guerra a muerte; he desenvainado la espada y he arrojado lejos mi vaina, y no voy a descansar nunca mientras no pueda cantar una completa victoria sobre ti, y te haya echado fuera de \u00e9sta que es mi casa\u201d. Mantienen siempre su enemistad en dondequiera que est\u00e9n; nunca fueron amigas, y nunca podr\u00edan serlo. Lo malo tiene que odiar a lo bueno, y lo bueno tiene que odiar a lo malo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y noten que, aunque pudi\u00e9ramos comparar esa enemistad con la que guardan el lobo y la oveja, la naturaleza nacida de nuevo no es la oveja desde todo punto de vista. Pudiera serlo en su inocencia y en su mansedumbre, pero no lo es en su fuerza; pues la naturaleza nacida de nuevo tiene toda la omnipotencia de Dios en torno a ella, mientras que la vieja naturaleza tiene toda la fuerza del mal en ella, la cual es una fuerza que no puede ser exagerada f\u00e1cilmente, pero que nosotros frecuentemente subestimamos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Estas dos naturalezas est\u00e1n siempre enemistadas una contra otra desesperadamente. Incluso cuando ambas est\u00e1n quietas, se odian mutuamente exactamente al mismo nivel. Cuando mi naturaleza depravada est\u00e1 inactiva, sigue odiando a la naturaleza nacida de nuevo, y cuando la naturaleza nacida de nuevo est\u00e1 inactiva, siente un \u00edntimo aborrecimiento por toda iniquidad. La una no puede tolerar a la otra y tienen que esforzarse por ir a la carga. Tampoco permiten en ning\u00fan momento dejar pasar una oportunidad de vengarse la una de la otra. Hay momentos en que la vieja naturaleza est\u00e1 muy activa, y entonces, c\u00f3mo usa todas las armas de su letal armer\u00eda contra el cristiano.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ustedes se encontrar\u00e1n s\u00fabitamente atacados por la ira, y cuando se protegen de la ardiente tentaci\u00f3n, repentinamente descubrir\u00e1n que el orgullo se alza y entonces comienzan a decirse: \u201c\u00bfAcaso no soy una buena persona puesto que pude controlar mi temperamento?\u201d Y en el momento en que derriban a su orgullo llega otra tentaci\u00f3n, y la lujuria mira por la ventana de sus ojos y desean algo que no deber\u00edan mirar, y antes de que puedan cerrar sus ojos a la vanidad, la pereza les rodea con su letargo letal, y los somete a su influencia y dejan de trabajar para Dios. Y, entonces, cuando se mueven otra vez, descubren en el propio intento de levantarse que han despertado a su orgullo. El mal les persigue sin importar ad\u00f3nde vayan o qu\u00e9 postura adopten.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Por otro lado, la nueva naturaleza no perder\u00e1 nunca una oportunidad de aplastar a la vieja naturaleza. En cuanto a los medios de la gracia, la naturaleza nacida de nuevo no quedar\u00e1 satisfecha jam\u00e1s mientras no los disfrute. En cuanto a la oraci\u00f3n, por medio de ella buscar\u00e1 luchar con el enemigo. Emplear\u00e1 la fe, la esperanza, el amor, las amenazas, las promesas, la providencia, la gracia y todo lo dem\u00e1s para echar fuera al mal.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cBien\u201d \u2013dice alguien- \u201cno me parece que sea as\u00ed\u201d. Entonces tengo miedo de ti. Si no odias tanto al pecado como para hacer lo que sea, con tal de echarlo fuera, me temo que no eres un hijo vivo de Dios. A los antinomianos les encanta o\u00edr que prediques acerca del mal que hay en el coraz\u00f3n, pero \u00e9sta es la falla con ellos: no les gusta que se les diga que a menos que odien ese mal, a menos que busquen echarlo fuera, y a menos que la constante disposici\u00f3n de su naturaleza nacida de nuevo sea arrancarlo de ra\u00edz, est\u00e1n todav\u00eda en sus pecados.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los hombres que s\u00f3lo creen en su depravaci\u00f3n pero que no la odian, no aventajan al demonio en el camino al cielo. Mi corrupci\u00f3n no demuestra que soy un cristiano, ni tampoco saber que soy corrupto; lo que lo demuestra es mi odio a mi corrupci\u00f3n. Lo que demuestra que soy un hijo viviente de Dios es mi agonizante lucha a muerte contra mis corrupciones. Estas dos naturalezas nunca dejar\u00e1n de luchar en tanto que estemos en este mundo. La vieja naturaleza nunca se rendir\u00e1; nunca clamar\u00e1 pidiendo una tregua, nunca pedir\u00e1 que se establezca un pacto entre las dos. Atacar\u00e1 con la frecuencia que pueda. Cuando est\u00e1 inactiva, s\u00f3lo est\u00e1 prepar\u00e1ndose para alguna batalla futura.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La batalla de Cristiano contra Apoli\u00f3n dur\u00f3 tres horas, pero la batalla de Cristiano contra \u00e9l mismo dur\u00f3 todo el trayecto desde la \u2018Puerta-angosta\u2019 hasta el R\u00edo Jord\u00e1n. El enemigo que est\u00e1 dentro no puede ser echado fuera nunca mientras estemos aqu\u00ed. Satan\u00e1s podr\u00eda estar ausente de nosotros algunas veces, y podr\u00eda experimentar tal derrota que se alegrar\u00eda de poder regresar aullando a su guarida, pero el viejo Ad\u00e1n permanece con nosotros desde el principio hasta el fin. Estaba con nosotros cuando cre\u00edmos en Jes\u00fas por primera vez, y a\u00fan mucho antes de eso, y estar\u00e1 con nosotros hasta el momento en que depositemos nuestros huesos en la tumba, nuestros miedos en el Jord\u00e1n y nuestros pecados en el olvido.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Observen, adem\u00e1s, que ninguna de estas dos naturalezas estar\u00e1 contenta en la lucha, si no trae a unos aliados en su ayuda. La naturaleza depravada tiene antiguas relaciones y en su esfuerzo para echar fuera a la gracia que est\u00e1 dentro, env\u00eda mensajeros a todos sus ayudadores. Como Quedorlaomer, el rey de Elam, lleva a otros reyes consigo cuando sale a la batalla.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201c\u00a1Ah!\u201d, \u2013dice el viejo Ad\u00e1n- \u201ctengo amigos en el abismo\u201d. Entonces env\u00eda una misiva a las profundidades, y de all\u00ed salen aliados dispuestos, esp\u00edritus procedentes de la vasta profundidad del infierno; un sinn\u00famero de diablos suben en ayuda de su hermano. Y luego, insaciable, la carne dice: \u201c\u00a1Ah!, yo tengo amigos en este <i>mundo<\/i>\u201d; y entonces el mundo env\u00eda a sus fieras cohortes de tentaci\u00f3n, tales como los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida. Qu\u00e9 batalla se da cuando el pecado, Satan\u00e1s y el mundo est\u00e1n contra el cristiano al mismo tiempo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cOh\u201d, -dir\u00e1 alguien- \u201ces algo terrible ser cristiano\u201d. Yo te aseguro que lo es. Ser un hijo de Dios es una de las cosas m\u00e1s duras del mundo; de hecho, es imposible, a menos que el Se\u00f1or nos haga Sus hijos y nos mantenga siendo tales.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Bien, \u00bfqu\u00e9 es lo que hace la nueva naturaleza? Cuando v\u00e9 a todos esos enemigos, clama al Se\u00f1or, y entonces el Se\u00f1or le env\u00eda amigos. Primero, Jehov\u00e1 interviene en su ayuda, en el consejo eterno, y revela al coraz\u00f3n su propio inter\u00e9s en los secretos de la eternidad. Luego viene Jes\u00fas con Su sangre. \u201cT\u00fa vencer\u00e1s\u201d, le dice; \u201cte har\u00e9 m\u00e1s que un vencedor por medio de mi muerte\u201d. Y luego aparece el Esp\u00edritu Santo, el Consolador. Con tal ayuda, esta naturaleza nacida de nuevo es m\u00e1s que un rival para sus enemigos. Dios deja sola algunas veces a esa nueva naturaleza para hacerle saber su propia debilidad; pero eso no ser\u00e1 por mucho tiempo, para que no se hunda en la desesperaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfEst\u00e1n luchando con el enemigo hoy, mis amados hermanos cristianos? \u00bfEst\u00e1n Satan\u00e1s, la carne y el mundo \u2013esa infernal trinidad- todos ellos en su contra? Recuerden que hay una trinidad divina de su lado. Contin\u00faen luchando, aunque como la \u2018Valiente por la Verdad\u2019, su sangre ruede de su mano y fije su espada a su brazo. \u00a1Contin\u00faen luchando!, pues de su lado est\u00e1n las legiones del cielo; Dios mismo est\u00e1 con ustedes; Jehov\u00e1-nisi es el estandarte suyo y Jehov\u00e1-rafa es el sanador de sus heridas. Ustedes han de triunfar, pues, \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda vencer a la Omnipotencia, o pisotear a la Divinidad bajo su pie?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">De esta manera me he esforzado por describir el conflicto, pero enti\u00e9ndanme que no puede ser descrito. Debemos decir, como lo hace Dart en su himno cuando, despu\u00e9s de cantar las emociones de su alma, declara:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n\u201cPero, hermanos, ustedes pueden adivinarlo con seguridad,<br \/> Pues han sentido, tal vez, lo mismo\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si pudieran ver una llanura en la que se libra una batalla, ver\u00edan c\u00f3mo es arrancada la tierra por las ruedas del ca\u00f1\u00f3n, por los cascos de los caballos y por las pisadas de los hombres. Cu\u00e1nta desolaci\u00f3n puede verse all\u00ed donde crecieron los dorados granos de la cosecha. C\u00f3mo est\u00e1 remojada la tierra con la sangre de los muertos. Cu\u00e1n aterrador es el resultado de esta terrible lucha. Pero si pudieran ver el coraz\u00f3n del creyente despu\u00e9s de una batalla espiritual, descubrir\u00edan que es justamente la contraparte del campo de batalla, tan cortado como el terreno del campo de batalla despu\u00e9s del m\u00e1s horrendo conflicto que los hombres o los demonios hayan librado jam\u00e1s. Pues piensen: nuestro combate es del hombre contra s\u00ed mismo; es peor todav\u00eda, pues se trata del hombre contra el mundo entero; no, es peor que \u00e9so, pues se trata del hombre contra el infierno; Dios con el hombre contra el hombre, el mundo y el infierno. \u00a1Qu\u00e9 lucha es \u00e9sa! Valdr\u00eda la pena que un \u00e1ngel viniera desde los m\u00e1s remotos campos del \u00e9ter para que pudiera contemplar un conflicto as\u00ed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III. <\/b>Nos toca considerar ahora al AGOTADO COMBATIENTE. Alza su voz y clama llorando: \u201c\u00a1Miserable de m\u00ed! \u00bfQui\u00e9n me librar\u00e1 de este cuerpo de muerte?\u201d Es el grito de un guerrero jadeante. Ha combatido durante tanto tiempo que ha perdido el aliento, y lo aspira con profundidad. Toma aliento por medio de la oraci\u00f3n. \u201c\u00a1Miserable de m\u00ed! \u00bfQui\u00e9n me librar\u00e1 de este cuerpo de muerte?\u201d No renunciar\u00e1 al conflicto. Sabe que no puede hacerlo y no se atreve a hacerlo. Ese pensamiento no pasa por su mente, pero el conflicto es tan intenso y la batalla es tan furiosa, que casi est\u00e1 derrotado; se sienta para refrescarse y exhala su alma en suspiros; como el jadeante ciervo que brama por las corrientes de las aguas, dice: \u201c\u00a1Miserable de m\u00ed!\u201d No, es peor que eso. Es el grito de uno que est\u00e1 desfallecido. Ha gastado todas sus fuerzas en la lucha y se desploma sobre los brazos de su Redentor y musita entre l\u00e1nguidos jadeos: \u201c\u00a1Miserable de m\u00ed!\u201d Sus fuerzas le han abandonado; ha sido duramente golpeado en la batalla; siente que sin la ayuda de Dios estar\u00eda derrotado tan completamente, que comienza su propio lamento de derrota: \u201c\u00a1Miserable de m\u00ed!\u201d Y luego hace esta pregunta: \u201c\u00bfQui\u00e9n me librar\u00e1?\u201d Y por all\u00ed se escucha una voz proveniente de Ley: \u201cYo no puedo y no quiero librarte\u201d. Llega otra voz proveniente de Conciencia: \u201cYo puedo hacer que veas la batalla, pero no puedo ayudarte en ella\u201d. \u201c\u00a1Ah!, nadie puede librarte; yo te voy a destruir; caer\u00e1s por manos de tu enemigo; la casa de David ser\u00e1 destruida y Sa\u00fal vivir\u00e1 y reinar\u00e1 para siempre\u201d. Y el pobre soldado desfallecido grita de nuevo: \u201c\u00bfQui\u00e9n me librar\u00e1?\u201d Pareciera un caso irremediable, y yo creo que algunas veces el verdadero cristiano podr\u00eda considerarse entregado irremediablemente al poder del pecado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La desgracia de Pablo, yo creo, radica en dos cosas que bastan para hacer desgraciado a cualquier hombre. Pablo <i>cre\u00eda <\/i>en la doctrina de la responsabilidad humana y, sin embargo, <i>sent\u00eda <\/i>la doctrina de la incapacidad humana. Hay gente que dice algunas veces: \u201cDile al pecador que no puede creer ni arrepentirse sin la ayuda del Esp\u00edritu Santo, y, no obstante, dile que es su deber creer y arrepentirse. \u00bfC\u00f3mo pueden ser reconciliadas ambas cosas? Nosotros respondemos que no buscan ninguna reconciliaci\u00f3n; son dos verdades de la Santa Escritura, y las dejamos para que solas se reconcilien; son amigas, y los amigos no necesitan ninguna reconciliaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero lo que parece una dificultad en t\u00e9rminos de doctrina, resulta ser claro como la luz del d\u00eda en t\u00e9rminos de la experiencia. Yo s\u00e9 que mi deber es ser perfecto, pero estoy consciente de que no puedo serlo. Yo s\u00e9 que cada vez que cometo pecado soy culpable y, sin embargo, estoy muy seguro que he de pecar, pues tengo tal naturaleza que no puedo evitarlo. Yo siento que soy incapaz de deshacerme de este cuerpo de pecado y de muerte y, sin embargo, yo s\u00e9 que debo deshacerme de \u00e9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Estas dos cosas bastan para hacer miserable a cualquier persona: saber que es responsable por su naturaleza pecaminosa y, sin embargo, saber que no puede deshacerse de ella; saber que es su obligaci\u00f3n guardar perfectamente la ley de Dios y caminar irreprochablemente en los mandamientos de la ley y, sin embargo, saber por la triste experiencia que es incapaz de hacerlo, as\u00ed como ser\u00eda incapaz de revertir el movimiento del globo, o desplazar al sol del centro de los astros.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, \u00bfambas cosas no conducir\u00edan a cualquiera a la desesperaci\u00f3n? La forma en la que algunas personas evitan el dilema es por medio de la negaci\u00f3n de una de estas verdades. Afirman: \u201cBien, es cierto que soy incapaz de dejar de pecar\u201d; y entonces niegan su obligaci\u00f3n de hacerlo; no claman: \u201c\u00a1Miserable de m\u00ed!\u201d Viven como quieren y dicen que no pueden evitarlo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Por otro lado, hay algunas personas que saben que son responsables, pero entonces dicen: \u201cS\u00ed, pero yo puedo desechar mi pecado\u201d, y esas personas son tolerablemente felices. Tanto el arminiano como el hipercalvinista siguen adelante confortablemente; pero el hombre que cree en estas dos doctrinas, seg\u00fan son ense\u00f1adas en la Palabra de Dios, que cree que es responsable por el pecado y a la vez que es incapaz de deshacerse de \u00e9l, no me sorprende que cuando mira dentro de \u00e9l encuentre bastante material para hacerle suspirar y llorar hasta el punto del desmayo y de la desesperaci\u00f3n: \u201c\u00a1Miserable de m\u00ed! \u00bfQui\u00e9n me librar\u00e1 de este cuerpo de muerte?\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y ahora alguien dice: \u201cAh, no quisiera ser un cristiano si \u00e9sa es la senda en que desfallece, si siempre ha de estar peleando consigo mismo, incluso hasta el punto de desesperar de la victoria\u201d. Deteng\u00e1monos un momento. Tenemos que completar el cuadro. Este hombre est\u00e1 desfalleciente, pero pronto ser\u00e1 restaurado. No piensen que est\u00e1 irremediablemente derrotado; cae para levantarse; desfallece pero para ser revivido nuevamente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Conozco una magia que puede despertar sus esperanzas dormidas, y provocar un estremecimiento a lo largo de la corriente congelada de su sangre. Hagamos resonar la promesa a sus o\u00eddos, y veremos cu\u00e1n pronto revive. Acerquemos a sus labios el cordial; veamos c\u00f3mo reacciona y desempe\u00f1a nuevamente el papel de hombre. \u201cCasi he sido derrotado\u201d \u2013dice- \u201ccasi he sido conducido a la desesperaci\u00f3n. Oh, enemigo m\u00edo, no te regocijes por m\u00ed; aunque caiga, me levantar\u00e9 de nuevo\u201d. Y arremete contra \u00e9l una vez m\u00e1s, gritando: \u201cDoy gracias a Dios por medio de Jesucristo nuestro Se\u00f1or\u201d. Y as\u00ed sigue adelante de nuevo, siendo m\u00e1s que un vencedor, por medio de Aquel que le am\u00f3.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>IV.<\/b> Esto me lleva al cuarto punto que consiste en que EL CRISTIANO VENCER\u00c1 AL FINAL. \u00bfCreen que hemos de ser para siempre los burros de carga y los esclavos del pecado? \u00bfHe de ser para siempre el galeote de mi propia naturaleza, esforz\u00e1ndome arduamente por la libertad sin poder escapar nunca? \u00bfHe de tener siempre este cad\u00e1ver encadenado a mi espalda y he de oler las pest\u00edferas exhalaciones de su p\u00fatrido cuerpo? No, no, no, eso que est\u00e1 dentro de mi coraz\u00f3n es como un \u00e1guila enjaulada y yo s\u00e9 que esas barras que me confinan se romper\u00e1n pronto; la puerta de mi jaula ser\u00e1 abierta, y yo ascender\u00e9 con mis ojos puestos en el sol de gloria, remont\u00e1ndome a lo alto, fiel a la senda, sin desviarme ni a la mano derecha ni a la izquierda, volando hasta alcanzar mi nido en las sempiternas rocas del amor eterno de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No, nosotros, lo que amamos al Se\u00f1or, no hemos de morar para siempre en Mesec. El polvo podr\u00eda ensuciar nuestras ropas, la mugre podr\u00eda cubrir nuestra frente y nuestro vestido podr\u00eda estar harapiento, pero no estaremos as\u00ed para siempre. Viene el d\u00eda cuando nos levantaremos y nos sacudiremos el polvo, y nos pondremos nuestras hermosas ropas. Es verdad que somos ahora como Israel en Cana\u00e1n. La tierra de Cana\u00e1n est\u00e1 llena de enemigos, pero los cananeos ser\u00e1n arrojados y tendr\u00e1n que ser echados fuera. Amalec ser\u00e1 eliminado; Agag ser\u00e1 cortado en pedazos; nuestros enemigos ser\u00e1n dispersados, cada uno de ellos, y la tierra entera, desde Dan hasta Beerseba, ser\u00e1 del Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Cristianos, regoc\u00edjense! Pronto ser\u00e1n perfectos, pronto ser\u00e1n librados de pecado, pronto estar\u00e1n totalmente libres de \u00e9l, sin ninguna mala inclinaci\u00f3n, sin ning\u00fan deseo perverso. Pronto ser\u00e1n tan puros como los \u00e1ngeles en luz; no, m\u00e1s que \u00e9so, tendr\u00e1n los vestidos de su Maestro puestos sobre ustedes, ser\u00e1n \u201csantos como el Santo\u201d. \u00bfPueden imaginar eso? \u00bfAcaso el hecho de que han de ser perfectos no es la propia suma del cielo, el embeleso de la bienaventuranza y el soneto de las cumbres de los montes de gloria? Ninguna tentaci\u00f3n puede alcanzarte proveniente del ojo, o del o\u00eddo o de la mano; si la tentaci\u00f3n pudiera alcanzarte tampoco ser\u00edas da\u00f1ado por ella, pues no habr\u00e1 nada en ti que pudiera apuntalarla. Ser\u00eda como cuando una chispa cae en el oc\u00e9ano: tu santidad la apagar\u00eda en un instante. S\u00ed, lavados en la sangre de Jes\u00fas, bautizados de nuevo con el Esp\u00edritu Santo, pronto han de caminar en las calles de oro, vestidos de blanco y con un coraz\u00f3n blanco, y perfectos como su Hacedor, estar\u00e1n ante Su trono y cantar\u00e1n Sus alabanzas por toda la eternidad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ahora, soldados de Cristo, a las armas de nuevo! Una vez m\u00e1s, apres\u00farense a la batalla, sabiendo que no pueden ser derrotados, sabiendo que han de vencer. Aunque languidezcan un poco, cobren \u00e1nimo, pues vencer\u00e1n por medio de la sangre del Cordero.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y ahora, desvi\u00e1ndonos por un minuto, voy a concluir haciendo una o dos observaciones para muchos de los presentes. Hay algunas personas aqu\u00ed que dicen: \u201cyo no nunca me siento turbado de esa manera\u201d. Entonces, lo siento por ti. Les dir\u00e9 la raz\u00f3n de su falsa paz. No poseen la gracia de Dios en sus corazones. Si la tuvieran, seguramente descubrir\u00edan este conflicto en su interior. No desprecien al cristiano por estar en el conflicto; despr\u00e9ciense a ustedes mismos por estar fuera de \u00e9l. La raz\u00f3n por la cual el diablo los deja tranquilos es porque sabe que ustedes le pertenecen. No necesita preocuparlos ahora; tendr\u00e1 el tiempo suficiente para darles su paga al final. \u00c9l asedia al cristiano porque tiene miedo de perderlo; piensa que si no lo molesta aqu\u00ed, nunca tendr\u00e1 la oportunidad de hacerlo en la eternidad; as\u00ed que lo morder\u00e1, y le ladrar\u00e1 mientras pueda hacerlo. Esa es la raz\u00f3n por la cual el cristiano es vejado m\u00e1s que t\u00fa.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En cuanto a ti, es posible que est\u00e9s sin ning\u00fan dolor, pues los muertos no sienten los golpes. Podr\u00edas muy bien no tener ning\u00fan remordimiento de conciencia, pues es muy improbable que los hombres corruptos sientan las heridas, aunque les asestes pu\u00f1aladas desde la cabeza hasta los pies. Su condici\u00f3n me da l\u00e1stima, pues el gusano que no muere se est\u00e1 preparando para alimentarse de ustedes; el eterno buitre del remordimiento remojar\u00e1 pronto su h\u00f3rrido pico en la sangre de sus almas. Tiemblen, pues los fuegos del infierno est\u00e1n hirviendo y son inapagables, y el lugar de perdici\u00f3n es horrendo m\u00e1s all\u00e1 del sue\u00f1o de un loco. Oh, que pensaran en su fin \u00faltimo. El cristiano podr\u00eda tener un mal presente, pero tendr\u00e1 un glorioso futuro. Pero el futuro de ustedes es la oscuridad de las tinieblas para siempre. Imploro por el Dios vivo a ustedes, que no temen a Cristo, que consideren sus caminos. Ustedes y yo tenemos que rendir cuentas por el servicio de esta ma\u00f1ana. \u00a1Quedan advertidos, se\u00f1ores; quedan advertidos! Pongan mucha atenci\u00f3n, para que no piensen que esta vida lo es todo. <i>Hay <\/i>un mundo venidero; est\u00e1 establecido para los hombres que mueran una sola vez, y \u201cdespu\u00e9s de esto el juicio\u201d. Si no temen al Se\u00f1or, habr\u00e1 despu\u00e9s del juicio, ira eterna y sempiterna miseria.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y ahora, una palabra para quienes est\u00e1n buscando a Cristo. \u201c\u00a1Ah!\u201d, &#8211; dir\u00e1 alguien- \u201camigo, he buscado a Cristo, pero me siento peor de lo que fui jam\u00e1s en mi vida. Antes de tener cualquier pensamiento acerca de Cristo, me sent\u00eda bueno, pero ahora me siento malo\u201d. Est\u00e1 muy bien, amigo m\u00edo; me alegra o\u00edrte decir eso. Cuando los cirujanos curan la herida de un paciente, siempre se cuidan de extirpar la carnosidad, pues la curaci\u00f3n no podr\u00eda ser radical nunca si permaneciera la carnosidad. El Se\u00f1or te est\u00e1 quitando la confianza en ti mismo y la justicia propia. \u00c9l est\u00e1 revelando, precisamente ahora, el c\u00e1ncer letal que est\u00e1 haciendo estragos dentro de ti. Vas en el sendero seguro a recuperar tu salud, si fueras en camino de ser herido. Dios hiere antes de sanar; \u00c9l da muerte al hombre en su propia estima antes de revivirlo. \u201cAh\u201d, -exclama alguien- \u201cpero, \u00bfpuedo yo esperar que ser\u00e9 librado alguna vez?\u201d S\u00ed, hermano m\u00edo, si miras a Cristo ahora. No me importan cu\u00e1n graves sean tu pecado o tu desesperaci\u00f3n de coraz\u00f3n; basta con que vuelvas tus ojos hacia \u00c9l, que sangr\u00f3 sobre el madero, y no solamente hay esperanza para ti, sino que hay una certeza de salvaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo mismo, mientras meditaba sobre este tema, sent\u00eda el horror de una gran oscuridad que le sobrevino a mi esp\u00edritu, cuando pensaba en qu\u00e9 peligro me encontraba de ser derrotado, y no pod\u00eda ver un rayo de luz en mi agobiado esp\u00edritu, hasta que volv\u00ed mi mirada y vi a mi Se\u00f1or clavado del madero. Vi la sangre que flu\u00eda todav\u00eda; la fe se asi\u00f3 del sacrificio y me dije: \u201cEsta cruz es el instrumento de la victoria de Jes\u00fas, y ser\u00e1 tambi\u00e9n el instrumento de la m\u00eda\u201d. Mir\u00e9 a Su sangre; record\u00e9 que yo era victorioso en esa sangre, y me levant\u00e9 de mis meditaciones, humillado, pero regocij\u00e1ndome; abatido, pero sin estar sumido en la desesperaci\u00f3n; expectante de la victoria.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Haz lo mismo. \u201cCristo Jes\u00fas vino al mundo para salvar a los pecadores\u201d; cree \u00e9so. T\u00fa eres un pecador despierto, consciente y penitente; por tanto, \u00c9l vino para salvarte. Cree en Su palabra; conf\u00eda en \u00c9l. No hagas nada para tu salvaci\u00f3n por ti mismo, antes bien conf\u00eda en que \u00c9l lo har\u00e1. Arr\u00f3jate simple y \u00fanicamente en \u00c9l y, como esta Biblia es veraz, no encontrar\u00e1s que la promesa te falle: \u201cel que busca, halla; y al que llama, se le abrir\u00e1\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Que Dios les ayude d\u00e1ndoles esta nueva vida interior! Que los ayude a mirar a Jes\u00fas, y aunque el conflicto sea prolongado y duro, la victoria ser\u00e1 dulce.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c\u00a1Miserable de m\u00ed! \u00bfQui\u00e9n me librar\u00e1 de este cuerpo de muerte? Gracias doy a Dios, por Jesucristo Se\u00f1or nuestro. As\u00ed que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado\u201d. Romanos 7: 24, 25. 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