{"id":22324,"date":"2016-04-04T15:45:23","date_gmt":"2016-04-04T20:45:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-llamado-a-los-inconversospor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:45:23","modified_gmt":"2016-04-04T20:45:23","slug":"un-llamado-a-los-inconversospor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-llamado-a-los-inconversospor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"Un Llamado a los Inconversos\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abPorque todos los que dependen de las obras de la ley est\u00e1n bajo maldici\u00f3n, pues escrito est\u00e1: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.\u00bb G\u00e1latas 3: 10.<\/i><\/p>\n<p align=\"justify\">Querido lector, \u00bferes creyente o no lo eres? Seg\u00fan como respondas a esta pregunta, elegir\u00e9 el estilo de dirigirme a ti el d\u00eda de hoy. Yo te pedir\u00eda como un gran favor para tu propia alma, que esta noche no pienses que est\u00e1s sentado en una capilla, oyendo a un ministro que est\u00e1 predicando a una gran congregaci\u00f3n. Piensa que est\u00e1s sentado en tu propia casa, en tu propia silla, e imagina que yo estoy a tu lado, sosteniendo tu mano en la m\u00eda, habl\u00e1ndote a ti, y solamente a ti; pues as\u00ed es como deseo predicar hoy a cada uno de mis lectores: uno por uno. Entonces, antes de empezar, quiero que t\u00fa me respondas, delante de Dios, esta pregunta solemne y de suma importancia: \u00bfest\u00e1s en Cristo o no est\u00e1s? \u00bfHas huido buscando refugio en \u00c9l, Quien es la \u00fanica esperanza para los pecadores? O, \u00bferes todav\u00eda un extra\u00f1o para la naci\u00f3n de Israel, ignorante de Dios y de Su santo Evangelio? S\u00e9 honesto con tu propio coraz\u00f3n, y deja que tu conciencia responda: s\u00ed, o no, pues tu condici\u00f3n hoy, responde a una de estas dos situaciones: o est\u00e1s bajo la ira de Dios, o has sido librado de ella. T\u00fa eres en este d\u00eda, ya sea el blanco de la ira, o un heredero del reino de la gracia. \u00bfCu\u00e1l de las dos situaciones es tu condici\u00f3n?<\/p>\n<p align=\"justify\">En tu respuesta no recurras a ninguno de los condicionantes \u00absi\u00bb o \u00abpero\u00bb. Responde con sinceridad a tu propia alma; y si tienes alguna duda al respecto, te suplico que no descanses hasta que hayas resuelto esa duda. No utilices esa duda en tu propio provecho, sino m\u00e1s bien \u00fasala en tu contra. Puedes estar seguro que es m\u00e1s probable que te equivoques, en lugar de que est\u00e9s en lo correcto; y ahora ponte t\u00fa mismo en la balanza, y si no inclinas completamente alguno de los platillos, y quedas equilibrado entre los dos, diciendo: \u00abno s\u00e9 cu\u00e1l de los dos,\u00bb es mejor que te decidas por la peor de las respuestas, aunque te duela, y no que elijas la mejor, siendo enga\u00f1ado, y as\u00ed prosigas presuntuosamente, hasta que el abismo del infierno te despierte de tu propio enga\u00f1o. \u00bfPuedes, entonces, con una mano puesta sobre la santa palabra de Dios, y con la otra mano sobre tu propio coraz\u00f3n, alzar tus ojos al cielo, y decir: \u00abUna cosa s\u00e9, que habiendo yo sido ciego, ahora veo; yo s\u00e9 que he pasado de muerte a vida; ya no soy lo que antes fui; &#8216;yo soy el primero de los pecadores, pero Jes\u00fas muri\u00f3 por m\u00ed;&#8217; y si no estoy terriblemente enga\u00f1ado, hoy soy, &#8216;un pecador salvado por la sangre, un monumento a la gracia'\u00bb?<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermano m\u00edo, que Dios te ayude; la bendici\u00f3n del Alt\u00edsimo sea contigo. Mi texto no contiene truenos para ti. En lugar de este vers\u00edculo, busquen el vers\u00edculo 13, y lean all\u00ed su herencia: \u00abCristo nos redimi\u00f3 de la maldici\u00f3n de la ley, hecho por nosotros maldici\u00f3n (porque est\u00e1 escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero).\u00bb As\u00ed que Cristo fue hecho maldici\u00f3n en tu lugar, y t\u00fa est\u00e1s seguro, si realmente has sido convertido, y si en verdad eres un regenerado hijo de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">Mi querido amigo, estoy solemnemente convencido de que una gran proporci\u00f3n de esta asamblea no se atrever\u00eda a afirmarlo; y t\u00fa hoy recuerda (pues estoy hablando personalmente a cada uno de ustedes), que eres uno de esos que no se atreve a afirmarlo, pues eres un extra\u00f1o para la gracia de Dios. T\u00fa no te atrever\u00edas a mentir delante de Dios y de tu propia conciencia, y por tanto dices honestamente: \u00abyo s\u00e9 que nunca he sido regenerado; soy ahora lo que siempre fui, y eso es lo m\u00e1s que puedo decir.\u00bb Entonces, contigo tengo que tratar: te exhorto por \u00c9l, que juzgar\u00e1 a vivos y muertos, ante Quien t\u00fa y yo deberemos presentarnos, que escuches las palabras que predico, pues pudiera ser la \u00faltima advertencia que oigas jam\u00e1s, y exhorto tambi\u00e9n a mi propia alma: s\u00e9 fiel a estos hombres moribundos, para que no sea hallada al fin en tus faldas, la sangre de las almas, y t\u00fa misma seas desechada. Oh Dios, haznos fieles hoy, y danos el o\u00eddo que oye, y la memoria que retiene, y la conciencia tocada por el Esp\u00edritu, en el nombre de Jes\u00fas.<\/p>\n<p align=\"justify\">En primer lugar, hoy vamos a <i>juzgar al prisionero<\/i>; en segundo lugar, vamos a <i>decretar su sentencia<\/i>; y en tercer lugar, si nos enteramos que confiesa sus pecados y se vuelve penitente, vamos a <i>proclamar su liberaci\u00f3n<\/i>; pero no la proclamaremos a menos que comprobemos que lo haga.<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I. <\/b>Entonces, en primer lugar, estamos a punto de JUZGAR AL PRISIONERO.<\/p>\n<p align=\"justify\">El texto dice: \u00abMaldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.\u00bb Hombre inconverso, \u00bferes culpable o no eres culpable? \u00bfHas permanecido \u00aben todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas\u00bb? Me parece que no te atrever\u00edas a declararte: \u00abinocente.\u00bb Pero voy a suponer por un momento que eres lo suficientemente audaz para hacerlo. As\u00ed que, entonces, amigo m\u00edo, quieres sostener que has permanecido \u00aben todas las cosas escritas en el libro de la ley.\u00bb De cierto la simple lectura de la ley deber\u00eda ser suficiente para convencerte que est\u00e1s en el error. \u00bfAcaso sabes lo que es la ley? Vamos, te voy a dar lo que podr\u00eda llamarse una pincelada exterior de la ley, pero recuerda que dentro de ella hay un esp\u00edritu m\u00e1s profundo, no expresado por las simples palabras.<\/p>\n<p align=\"justify\">Escucha estas palabras de la ley: <i>\u00abNo tendr\u00e1s dioses ajenos delante de m\u00ed.\u00bb<\/i> \u00a1Qu\u00e9! \u00bfNo has amado jam\u00e1s alguna otra cosa m\u00e1s que a Dios? \u00bfNunca has hecho un Dios de tu vientre, o de tu negocio, o de tu familia, o de tu propia persona? \u00a1Oh!, seguramente no te atrever\u00edas a decir que eres inocente en esto. <i>\u00abNo te har\u00e1s imagen, ni ninguna semejanza de lo que est\u00e9 arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. <\/i>\u00a1Qu\u00e9!, \u00bfnunca en tu vida has puesto algo en el lugar de Dios? Si t\u00fa no lo has hecho, yo s\u00ed, y muchas veces. Y yo s\u00e9 que si tu conciencia hablara con sinceridad, te dir\u00eda: \u00ab\u00a1hombre, t\u00fa has sido un adorador de las riquezas, has sido un adorador del vientre, te has inclinado delante del oro y la plata; te has postrado delante del honor, te has inclinado ante el placer, has hecho un dios de tu borrachera, un dios de tu concupiscencia, un dios de tu inmundicia, un dios de tus placeres!\u00bb \u00bfTe atrever\u00edas a decir que jam\u00e1s has tomado <i>el nombre de Jehov\u00e1 tu Dios en vano<\/i>? Si nunca has jurado profanamente, seguramente en la conversaci\u00f3n com\u00fan, has hecho uso algunas veces del nombre de Dios, cuando no deb\u00edas haberlo hecho. Responde: \u00bfhas santificado siempre ese sant\u00edsimo nombre? \u00bfNunca has nombrado a Dios sin necesidad? \u00bfAcaso nunca has le\u00eddo Su libro con un esp\u00edritu fr\u00edvolo? \u00bfNunca has o\u00eddo Su Evangelio sin la debida reverencia? Seguramente eres culpable de esto. Y en cuanto al cuarto mandamiento, relativo a guardar el d\u00eda de reposo: \u00ab<i>Acu\u00e9rdate del d\u00eda de reposo para santificarlo<\/i>.\u00bb \u00bfNunca lo has quebrantado? \u00a1Oh, calla la boca y confi\u00e9sate culpable, pues estos cuatro mandamientos ser\u00edan suficientes para condenarte!<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00ab<i>Honra a tu padre y a tu madre<\/i>.\u00bb \u00bfMe dir\u00e1s que has guardado ese mandamiento? \u00bfAcaso nunca fuiste desobediente en tu juventud? \u00bfNunca has pisoteado el amor de tu madre, y nunca has pugnado con las llamadas de atenci\u00f3n de tu padre? Pasa las p\u00e1ginas de tu historia hasta llegar a tu ni\u00f1ez: ve si no puedes comprobar que ya est\u00e1 escrito all\u00ed; ay, y tu madurez podr\u00eda confesar que no siempre has hablado a tus padres como deb\u00edas, y no siempre los has tratado con ese honor que merec\u00edan, y que Dios te mand\u00f3 que les dieras. \u00ab<i>No matar\u00e1s<\/i>;\u00bb tal vez no has matado a nadie nunca, pero \u00bfacaso no te has enojado nunca? Cualquiera que se enoja contra su hermano es un asesino; t\u00fa eres culpable en esto. \u00ab<i>No cometer\u00e1s adulterio<\/i>.\u00bb Tal vez has realizado actos inmundos y en este preciso d\u00eda est\u00e1s manchado de lascivia; pero si has sido muy casto, estoy seguro que no est\u00e1s exento de culpa, cuando el Se\u00f1or dice: \u00abCualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulter\u00f3 con ella en su coraz\u00f3n.\u00bb \u00bfAcaso ning\u00fan pensamiento lascivo ha atravesado por tu mente? \u00bfAcaso ninguna impureza ha sacudido tu imaginaci\u00f3n? De seguro que si te atrevieras a afirmarlo, ser\u00edas un imp\u00fadico desvergonzado. Y, \u00bfacaso nunca has robado? \u00ab<i>No hurtar\u00e1s:<\/i>\u00bb tal vez est\u00e1s hoy aqu\u00ed en medio de la multitud con el producto de tu robo; has cometido ese acto; has perpetrado un robo; pero si has sido muy honesto, ha habido momentos en los que has sentido una inclinaci\u00f3n a defraudar a tu vecino, hasta podr\u00edan haber existido algunos peque\u00f1os fraudes, o tal vez algunos m\u00e1s graves que has cometido secreta y silenciosamente, en los que la ley civil no te pudo echar mano, pero que, no obstante, fueron un quebrantamiento de esta ley. Y, \u00bfqui\u00e9n se atrever\u00eda a afirmar <i>que no ha hablado contra su pr\u00f3jimo falso testimonio<\/i>? \u00bfAcaso no hemos repetido nunca alguna historia que fuera en detrimento de nuestro vecino y que era falsa? \u00bfAcaso nunca hemos malinterpretado sus motivos? \u00bfAcaso nunca hemos entendido siniestramente sus planes? Y, \u00bfqui\u00e9n de nosotros se atrever\u00eda a decir que es inocente del \u00faltimo mandamiento: \u00abNo <i>codiciar\u00e1s<\/i>\u00ab? Pues todos hemos deseado tener m\u00e1s de lo que Dios nos ha dado; y a veces nuestro coraz\u00f3n descarriado ha codiciado cosas que el Se\u00f1or no nos ha concedido. Vamos, si nos declaramos inocentes, estar\u00edamos anunciando nuestra propia insensatez; pues, en verdad, hermanos m\u00edos, la simple lectura de la ley es suficiente, si somos bendecidos por el Esp\u00edritu, para conducirnos a declararnos: \u00abculpables, oh Se\u00f1or, culpables.\u00bb<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero alguien exclama: \u00abyo no me declarar\u00e9 culpable, pues aunque estoy muy consciente que no he permanecido &#8216;en todas las cosas escritas en el libro de la ley&#8217;, he hecho lo mejor que he podido.\u00bb Esa es una mentira; delante de Dios es una falsedad. \u00a1No lo has hecho! No has hecho lo mejor que pod\u00edas. Ha habido muchas ocasiones en las que pudiste haber realizado un mejor esfuerzo. \u00bfAcaso aquel joven que est\u00e1 all\u00e1, se atrever\u00eda a decirme que est\u00e1 haciendo lo mejor que puede <i>ahora<\/i>? \u00bfQue no puede reprimir su risa en la casa de Dios? Es posible que sea dif\u00edcil para \u00e9l que lo haga, pero es posible que pudiera, si quisiera, refrenarse de insultar a su Hacedor en Su cara. De cierto, ninguno de nosotros ha hecho lo mejor que pod\u00eda. En cada per\u00edodo, en cada momento, ha habido oportunidades de escapar de la tentaci\u00f3n. Si no hubi\u00e9ramos tenido ninguna libertad de escapar del pecado, podr\u00eda haber alguna excusa por \u00e9l; pero ha habido puntos decisivos en nuestra historia cuando habr\u00edamos podido decidir por lo correcto o lo incorrecto, pero hemos hecho el mal y hemos evitado el bien, y nos hemos dirigido a ese camino que conduce al infierno.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abAh, pero yo declaro, se\u00f1or,\u00bb dice otro, \u00abque aunque es cierto que he quebrantado esa ley, sin duda alguna, no he sido peor que mis semejantes.\u00bb Y, por cierto, ese es un argumento muy triste, pues \u00bfde qu\u00e9 te sirve? Ser condenado en grupo no te sirve de m\u00e1s consuelo, que si eres condenado t\u00fa solo. Es cierto que no has sido peor que tus semejantes, pero esto no te servir\u00e1 de nada. Cuando los imp\u00edos sean arrojados en el infierno, ser\u00e1 de muy poco consuelo para ti que Dios diga: \u00abApartaos de m\u00ed, malditos\u00bb a mil personas junto contigo. Recuerda que la maldici\u00f3n de Dios, cuando arrastre a una naci\u00f3n al infierno, ser\u00e1 sentida por cada individuo de la muchedumbre de igual manera como si el castigo fuera para un solo individuo. Dios no es como nuestros jueces terrenales. Si sus tribunales estuvieran saturados de prisioneros, podr\u00edan sentirse inclinados a tratar superficialmente muchos casos. Pero con Jehov\u00e1 no sucede lo mismo. \u00c9l es tan infinito en Su mente, que la abundancia de criminales no ser\u00e1 una dificultad para \u00c9l. Tratar\u00e1 contigo con la misma severidad y justicia como si no hubiese ning\u00fan otro pecador en todo el mundo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y yo te pregunto: \u00bfqu\u00e9 tienes que ver con los pecados de otros hombres? T\u00fa no eres responsable de ellos. Dios determin\u00f3 que t\u00fa te sostengas o caigas por ti mismo. De acuerdo a tus propias acciones ser\u00e1s juzgado. El pecado de la ramera puede ser m\u00e1s grave que el tuyo, pero t\u00fa no ser\u00e1s condenado por sus iniquidades. La culpa del asesino puede sobrepasar en mucho tus transgresiones, pero t\u00fa no ser\u00e1s condenado por el asesino. Oh, hombre, la religi\u00f3n es algo entre Dios y tu propia alma; y por tanto, te imploro que no mires al coraz\u00f3n de tu vecino, sino a tu propio coraz\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abAy,\u00bb exclama alguien, \u00abpero yo me he esforzado muchas veces para guardar la ley, y pienso que lo he logrado por alg\u00fan tiempo.\u00bb Escucha otra vez la lectura del vers\u00edculo: \u00abMaldito todo aquel que no <i>permaneciere <\/i>en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.\u00bb \u00a1Oh, se\u00f1ores!, no es alg\u00fan rubor febril en las mejillas que brota por una irresoluci\u00f3n enfermiza, lo que Dios reconoce como la salud de la obediencia. No se trata de una ligera obediencia durante una hora, lo que Dios aceptar\u00e1 en el d\u00eda del juicio. \u00c9l usa la palabra \u00abpermaneciere;\u00bb y a menos que desde mi m\u00e1s temprana ni\u00f1ez hasta el d\u00eda en que mis cabellos grises desciendan a la tumba, haya permanecido en obediencia a Dios, deber\u00e9 ser condenado. A menos que haya servido obedientemente a Dios, desde el primer despertar de la raz\u00f3n, cuando comenc\u00e9 a ser responsable, hasta que, como una mata de trigo, sea juntado en el granero de mi Se\u00f1or, la salvaci\u00f3n por obras ser\u00e1 imposible para m\u00ed, y yo ser\u00e9 condenado si estoy apoyado en mi propio fundamento. No es, lo afirmo, alguna fluctuante obediencia lo que salvar\u00e1 al alma. T\u00fa no has permanecido \u00aben todas las cosas escritas en el libro de la ley,\u00bb y por tanto est\u00e1s condenado.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abPero,\u00bb dir\u00e1 otro, \u00abhay muchas cosas que no he hecho, pero a pesar de todo he sido muy virtuoso.\u00bb Esa, tambi\u00e9n, es una pobre excusa. Sup\u00f3n que has sido virtuoso; sup\u00f3n que has evitado muchos vicios: lee mi texto. No es mi palabra, sino la palabra de Dios, l\u00e9elo: \u00ab<i>todas las cosas<\/i>.\u00bb No dice: \u00ab<i>algunas cosas<\/i>.\u00bb \u00abMaldito todo aquel que no permaneciere en <i>todas las cosas<\/i> escritas en el libro de la ley, para hacerlas.\u00bb Ahora, \u00bfhas puesto en pr\u00e1ctica todas las virtudes? \u00bfTe has apartado de todos los vicios? \u00bfTe puedes poner de pie y declarar: \u00abnunca fui un borracho\u00bb? Sin embargo, ser\u00e1s condenado, si has sido un fornicario. \u00bfRespondes acaso: \u00abnunca fui inmundo\u00bb? Sin embargo, has quebrantado el d\u00eda de reposo. \u00bfTe declaras culpable de ese cargo? \u00bfAcaso declaras que nunca has quebrantado el d\u00eda de reposo? T\u00fa has tomado el nombre de Dios en vano, \u00bfno es cierto? En alguna parte u otra, la ley de Dios te puede herir. Es cierto (deja ahora que hable tu conciencia y afirme lo que yo asevero), es cierto que no has permanecido \u00aben todas las cosas escritas en el libro de la ley.\u00bb Es m\u00e1s, estoy convencido que no has permanecido plenamente en ning\u00fan mandamiento de Dios, pues el mandamiento es sumamente amplio. No es el acto patente, simplemente, el que condenar\u00e1 a un hombre; es el pensamiento, la imaginaci\u00f3n, la concepci\u00f3n del pecado, los que bastan para arruinar al alma. Recuerden, mis queridos lectores, que estoy predicando ahora la propia palabra de Dios, no una rigurosa doctrina de mi propiedad. Si nunca hubiesen cometido un solo acto de pecado, el puro pensamiento de pecado, la simple imaginaci\u00f3n del pecado bastar\u00edan para arrastrar al alma al infierno para siempre.<\/p>\n<p align=\"justify\">Si hubieses nacido en una celda, y no hubieras podido salir nunca al mundo, ya fuera para cometer actos de lascivia, asesinato o robo, bastar\u00eda el pensamiento del mal en esa celda solitaria, para apartar tu alma para siempre del rostro de Dios. \u00a1Oh!, no hay nadie aqu\u00ed que pueda tener la esperanza de escapar. Cada uno de nosotros debe inclinar su cabeza delante de Dios, y clamar: \u00abculpable, Se\u00f1or, culpable, cada uno de nosotros es culpable: &#8216;Maldito <i>todo aquel <\/i>que no permaneciere en <i>todas las cosas<\/i> escritas en el libro de la ley, para hacerlas.'\u00bb Cuando miro tu rostro, oh Ley, mi esp\u00edritu tiembla de horror. Cuando escucho tus truenos, mi coraz\u00f3n se derrite como la cera en medio de mis entra\u00f1as. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda soportarte? Si voy a ser juzgado al fin por mi vida, de seguro no necesitar\u00e9 un juez, pues yo ser\u00e9 mi propio acusador voluntario, y mi conciencia ser\u00e1 un testigo para condenarme.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pienso que no necesito alargarme m\u00e1s en este punto. Oh, t\u00fa, que est\u00e1s sin Cristo y sin Dios, \u00bfno permaneces condenado delante de \u00c9l? Qu\u00edtate todas las m\u00e1scaras, y desecha todas las excusas; que cada uno de nosotros arroje al viento todas sus vanas pretensiones. A menos que contemos con la sangre y la justicia de Cristo para que nos cubran, cada uno de nosotros debe reconocer que esta sentencia cierra las puertas del cielo en nuestra cara, y \u00fanicamente nos prepara para las llamas de la perdici\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II. <\/b>De esta manera he juzgado el car\u00e1cter, y ha sido encontrado culpable; ahora tengo que DECLARAR LA SENTENCIA.<\/p>\n<p align=\"justify\">A los ministros de Dios no les gusta para nada un trabajo como este. Yo preferir\u00eda pararme en este p\u00falpito y predicar veinte sermones acerca del amor de Jes\u00fas, que predicar uno como este. Muy raramente toco este tema, pues no creo que sea necesario hacerlo a menudo; pero siento que si estas cosas se guardaran completamente en el trasfondo, y la ley no fuera predicada, el Se\u00f1or no bendecir\u00eda ese evangelio; pues \u00c9l quiere que ambos temas sean predicados en su medida, y cada uno debe tener su propia prominencia. Ahora, por tanto, \u00f3iganme mientras les digo, lleno de tristeza, cu\u00e1l es la sentencia contra todos ustedes que est\u00e1n sin Cristo, el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pecador, t\u00fa eres maldito en este d\u00eda. <i>T\u00fa eres maldito<\/i>, no por alg\u00fan hechicero cuyo ensalmo imaginario aterra \u00fanicamente al ignorante. Has sido maldecido, no por alg\u00fan monarca terrenal que podr\u00eda enviar sus tropas contra ti, y apoderarse r\u00e1pidamente de tu casa y de tu patrimonio. \u00a1Maldito! \u00a1Oh, qu\u00e9 terrible cosa es una maldici\u00f3n de cualquier tipo! Qu\u00e9 cosa tan sobrecogedora es la maldici\u00f3n de un padre. Hemos o\u00eddos de algunos padres que, conducidos a la locura por la conducta desobediente y ofensiva de sus hijos, han alzado sus manos al cielo, y han implorado una maldici\u00f3n, una maldici\u00f3n fulminante sobre sus hijos. No podemos excusar el acto insensato e irreflexivo de ese padre. No podr\u00edamos eximirlo de pecado; pero, oh, la maldici\u00f3n de un padre debe ser horrenda. No puedo imaginar qu\u00e9 ser\u00eda ser maldecido por la persona que me engendr\u00f3. Seguramente apagar\u00eda la luz del sol de mi historia para siempre, si fuese merecida. Pero ser maldecido por Dios: no tengo palabras para decirles qu\u00e9 debe ser eso. \u00abOh, no,\u00bb dir\u00e1s, \u00abeso pertenece al futuro; no nos importa la maldici\u00f3n de Dios; no est\u00e1 cayendo sobre nosotros ahora.\u00bb No, alma, s\u00ed est\u00e1 cayendo. La ira de Dios est\u00e1 sobre ti, incluso ahora. Todav\u00eda no has llegado al punto de conocer la plenitud de esa maldici\u00f3n, pero maldito eres en esta misma hora. Todav\u00eda no est\u00e1s en el infierno; todav\u00eda Dios no se ha agradado en cerrar las entra\u00f1as de Su compasi\u00f3n, y arrojarte para siempre de Su presencia; pero a pesar de todo ello, eres maldito. Busca el pasaje en el libro de Deuteronomio, y comprueba c\u00f3mo la maldici\u00f3n es algo que est\u00e1 presente en el pecador. En el cap\u00edtulo 28 de Deuteronomio, en el vers\u00edculo 15 y siguientes, leemos todo esto como la sentencia del pecador: \u00abMaldito ser\u00e1s t\u00fa en la ciudad,\u00bb donde realizas tus negocios, Dios te maldecir\u00e1. \u00abY maldito en el campo,\u00bb donde tomas tu recreo; donde vayas, all\u00ed te alcanzar\u00e1 la maldici\u00f3n. \u00abMaldita tu canasta, y tu artesa de amasar. Maldito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, la cr\u00eda de tus vacas, y los reba\u00f1os de tus ovejas. Maldito ser\u00e1s en tu entrar, y maldito en tu salir.\u00bb Hay algunos hombres sobre quienes esta maldici\u00f3n es muy visible. Ellos alcanzan riquezas, pero all\u00ed est\u00e1 la maldici\u00f3n de Dios en sus riquezas. Yo no querr\u00eda tener el oro de algunos hombres ni por todas las estrellas, aunque fueran de oro: y si pudiese tener toda la riqueza del mundo, pero tuviera que tener la avaricia del taca\u00f1o, preferir\u00eda ser pobre que tener esa riqueza. Hay algunos hombres que son visiblemente malditos. \u00bfNo ves al borracho? \u00c9l es maldito, no importa d\u00f3nde vaya. Cuando llega a su casa, sus peque\u00f1os hijos suben corriendo a sus camas, pues tienen miedo de ver a su propio padre; y cuando crecen un poco m\u00e1s, comienzan a beber igual que \u00e9l, y lo seguir\u00e1n y lo imitar\u00e1n; y ellos tambi\u00e9n comenzar\u00e1n a blasfemar, de tal manera que el borracho es maldito en el fruto de su cuerpo. \u00c9l pens\u00f3 que no era tan malo que fuera un borracho y que blasfemara; oh, pero qu\u00e9 dolor atraviesa la conciencia del padre, si es que tiene conciencia, cuando ve a su hijo siguiendo sus pasos. La borrachera atrae tal maldici\u00f3n sobre un hombre, que no puede disfrutar lo que come. Maldita es su canasta y su artesa de amasar. Y en verdad, aunque un vicio d\u00e9 la impresi\u00f3n que atrae la maldici\u00f3n m\u00e1s que otros, todo pecado acarrea la maldici\u00f3n, aunque no siempre la veamos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh!, t\u00fa que est\u00e1s sin Dios, y sin Cristo, y eres un extra\u00f1o para Jes\u00fas, t\u00fa eres maldito donde te sientes, y maldito donde te pares; maldita es la cama sobre la que te acuestas; maldito el pan que comes; maldito el aire que respiras. Todo es maldito para ti. No importa donde vayas, eres un hombre maldito. \u00a1Ah!, ese es un pensamiento espantoso. \u00a1Oh!, algunos de ustedes son malditos hoy. \u00a1Oh, que un hombre tenga que decir eso de sus hermanos! Pero debemos decirlo, o no ser\u00edamos fieles a sus pobres almas agonizantes. Oh, Dios quiera que alguna pobre alma dijera en este lugar: \u00abentonces yo soy maldito en este d\u00eda; maldito por Dios, y maldito por Sus santos \u00e1ngeles: \u00a1maldito! \u00a1Maldito! \u00a1Maldito! Soy maldito pues estoy bajo la ley.\u00bb Pienso en verdad que, con la bendici\u00f3n de Dios el Esp\u00edritu Santo en ella, s\u00f3lo se necesita esa \u00fanica palabra: \u00ab\u00a1maldito!\u00bb \u00abMaldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.\u00bb<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero ahora, querido lector, t\u00fa que te encuentras en este estado, impenitente e incr\u00e9dulo, tengo trabajo por delante antes de concluir. Recuerda, la maldici\u00f3n que reciben los hombres en esta vida, no es nada comparada con la maldici\u00f3n que caer\u00e1 sobre ellos en el m\u00e1s all\u00e1. En unos breves a\u00f1os, t\u00fa y yo vamos a morir. Vamos, hablar\u00e9 contigo sobre una base personal otra vez: joven amigo, pronto envejeceremos, o, tal vez, moriremos antes de ese momento, y seremos colocados en nuestras camas (la \u00faltima cama sobre la que dormiremos jam\u00e1s), y vamos a despertar de nuestro \u00faltimo sue\u00f1o para o\u00edr las l\u00fagubres nuevas que no tenemos esperanza; \u00a1el m\u00e9dico tomar\u00e1 nuestro pulso, y asegurar\u00e1 solemnemente a nuestros parientes que todo ha terminado! Y yaceremos inm\u00f3viles en ese cuarto, donde todo calla excepto el tictac del reloj, y el llanto de nuestra esposa e hijos; y vamos a morir. \u00a1Oh, cu\u00e1n solemne ser\u00e1 esa hora cuando tengamos que combatir con ese enemigo, la Muerte! Los estertores de la muerte est\u00e1n en nuestra garganta (a duras penas podemos articular algo), tratamos de hablar, el barniz de la muerte est\u00e1 sobre nuestros ojos: la Muerte ha puesto sus dedos en esas ventanas del cuerpo, y ha apagado la luz para siempre; las manos se niegan a alzarse, y all\u00ed estamos, \u00a1acerc\u00e1ndonos a los l\u00edmites de la tumba! \u00a1Ah, ese momento, cuando el esp\u00edritu ve su destino; ese momento, el m\u00e1s solemne de todos los momentos, cuando el alma mira al mundo venidero a trav\u00e9s de los barrotes de su jaula! No, no puedo decirles lo que siente el esp\u00edritu, si es un esp\u00edritu imp\u00edo, cuando ve el trono ardiente del juicio, y oye los truenos de la ira de Todopoderoso, cuando no hay sino un instante entre eso y el infierno. \u00a1No puedo describirles cu\u00e1l ser\u00e1 el terror que sentir\u00e1n los hombres, cuando experimenten aquello que a menudo escucharon! \u00a1Ah!, est\u00e1 bien que se r\u00edan de m\u00ed esta noche. Cuando se vayan, ser\u00e1 algo divertido hacer un chiste relativo a lo que dijo el predicador; que comenten entre s\u00ed, y se diviertan con todo esto. Pero cuando est\u00e9n en sus lechos de muerte, no se reir\u00e1n. Ahora, la cortina est\u00e1 cerrada y no pueden ver las cosas del futuro; est\u00e1 bien que se diviertan. Cuando Dios corra esa cortina y se den cuenta de la solemne realidad, no van a poder encontrar bromas en su coraz\u00f3n. Acab, sentado en su trono, se re\u00eda de Mica\u00edas. Sin embargo, no leemos que Acab se haya re\u00eddo de Mica\u00edas cuando la flecha se clav\u00f3 por entre las junturas de su armadura. En los tiempos de No\u00e9, la gente se re\u00eda del viejo; le llamaban un necio decr\u00e9pito, no lo dudo, porque les dec\u00eda que Dios estaba a punto de destruir la tierra con un diluvio. Pero, \u00a1ah!, ustedes burladores, ustedes no se re\u00edan en aquel d\u00eda cuando las cataratas estaban desplom\u00e1ndose del cielo, y cuando Dios abri\u00f3 las puertas del gran abismo, y dio la orden a todas las aguas escondidas que salieran con \u00edmpetu a la superficie; entonces se dieron cuenta que No\u00e9 ten\u00eda raz\u00f3n. Y cuando se aproxime la hora de su muerte, tal vez ustedes no se reir\u00e1n de m\u00ed. Dir\u00e1n, cuando est\u00e9n en ese trance: \u00abpuedo recordar que una cierta noche camin\u00e9 a la calle Park Street; escuch\u00e9 a un hombre que hablaba muy solemnemente; en aquel momento decid\u00ed que no me gustaba, pero sab\u00eda que era sincero, ten\u00eda la certeza que quer\u00eda mi bien; \u00a1oh, que hubiera escuchado con atenci\u00f3n su consejo; oh, que hubiera considerado sus palabras!<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ah!, no hace mucho, un hombre que se hab\u00eda re\u00eddo y se hab\u00eda burlado de m\u00ed muchas veces, fue un domingo a Brighton, para pasar ese d\u00eda en una excursi\u00f3n. \u00a1Regres\u00f3 esa misma noche para morir! El lunes por la ma\u00f1ana, cuando se estaba muriendo, \u00bfa qui\u00e9n creen que busc\u00f3? \u00a1Necesitaba que viniera el se\u00f1or Spurgeon! Necesitaba al hombre del que siempre se hab\u00eda re\u00eddo; necesitaba que viniera y le ense\u00f1ara el camino al cielo, y le se\u00f1alara al Salvador. Y aunque me alegr\u00e9 de ir, fue una tarea triste tener que hablarle a un hombre que acababa de quebrantar el d\u00eda de reposo, y que hab\u00eda gastado su tiempo al servicio de Satan\u00e1s, y hab\u00eda regresado a casa a morir. Y efectivamente se muri\u00f3, sin una Biblia en su hogar, sin que se ofrecieran oraciones por \u00e9l, excepto la oraci\u00f3n que yo ofrec\u00ed junto a su lecho.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ah!, es extra\u00f1o c\u00f3mo la visi\u00f3n del lecho de un moribundo puede ser bendecida para estimular nuestro celo. Hace un a\u00f1o, m\u00e1s o menos, estuve junto al lecho de un pobre muchacho, de aproximadamente diecis\u00e9is a\u00f1os de edad, que hab\u00eda estado bebiendo hasta provocar su muerte, en un episodio alcoh\u00f3lico que tuvo lugar como una semana antes. Cuando le habl\u00e9 acerca del pecado y de la justicia, y del juicio venidero, s\u00e9 que tembl\u00f3, y pens\u00e9 que se hab\u00eda aferrado a Jes\u00fas. Cuando baj\u00e9 las escaleras, despu\u00e9s de orar por \u00e9l muchas veces, y de tratar de que mirara a Jes\u00fas, y no teniendo sino una d\u00e9bil esperanza de su salvaci\u00f3n final, pens\u00e9 dentro de m\u00ed: \u00a1Oh Dios!, quisiera poder predicar cada hora, y cada momento del d\u00eda, las inescrutables riquezas de Cristo; pues qu\u00e9 cosa tan terrible es morir sin un Salvador. Y luego record\u00e9 cu\u00e1ntas veces hab\u00eda estado en el p\u00falpito, y no hab\u00eda predicado con el denuedo con que deb\u00ed haber predicado; c\u00f3mo he narrado con frialdad la historia del Salvador, cuando deb\u00ed haber llorado torrentes de l\u00e1grimas, con emoci\u00f3n abrumadora. En muchas ocasiones he ido a mi cama, y he llorado hasta quedarme dormido, porque no he predicado como he deseado, y suceder\u00e1 lo mismo esta noche. Pero, \u00a1oh, la ira venidera! \u00a1La ira venidera! \u00a1La ira venidera!<\/p>\n<p align=\"justify\">Mis queridos lectores, los temas de los que ahora hablo no son sue\u00f1os, ni fraudes, ni chifladuras, ni viejas historias de comadres. Son realidades y pronto las verificar\u00e1n. Oh pecador, t\u00fa que no has permanecido en todas las cosas escritas en el libro de la ley; t\u00fa que no tienes a Cristo; se aproxima el d\u00eda cuando estas cosas estar\u00e1n frente a ti, como cosas reales, solemnes y terribles. Y entonces; \u00a1ah!, entonces; \u00a1ah!, entonces, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1s? \u00abEst\u00e1 establecido para los hombres que mueran una sola vez, y despu\u00e9s de esto <i>el juicio<\/i>.\u00bb Oh, imag\u00ednense:<\/p>\n<p align=\"justify\"><i><b>\u00abLa pompa de ese tremendo d\u00eda,<br \/> Cuando Cristo venga con las nubes.\u00bb<\/b><\/i><\/p>\n<p align=\"justify\">Creo que veo ese terrible d\u00eda. La campana del tiempo ha ta\u00f1ido el \u00faltimo d\u00eda. Ahora viene el funeral de las almas condenadas. Tu cuerpo se acaba de levantar de la tumba, y te desatas la mortaja encerada, y miras hacia arriba. \u00bfQu\u00e9 es lo que veo? \u00a1Oh!, \u00bfqu\u00e9 es lo que oigo? Oigo una explosi\u00f3n tremenda y terrible, que sacude los pilares del cielo, y hace que el firmamento se tambalee de espanto; la trompeta, la trompeta, la trompeta del arc\u00e1ngel sacude los \u00faltimos l\u00edmites de la creaci\u00f3n. Miras y quedas pasmado. S\u00fabitamente se escucha una voz, y unos dan alaridos, y otros cantan himnos, \u00c9l viene, \u00c9l viene, \u00c9l viene; todo ojo le ver\u00e1. All\u00ed est\u00e1; el trono descansa sobre una nube, blanca como el alabastro. All\u00ed est\u00e1 sentado. \u00abEs \u00c9l, el Hombre que muri\u00f3 en el Calvario (veo Sus manos traspasadas), pero, \u00a1ah, cu\u00e1n cambiado est\u00e1! No tiene una corona de espinas. Estuvo ante el tribunal de Pilato, pero ahora la tierra entera debe estar ante Su tribunal. Pero \u00a1escuchen! La trompeta suena otra vez: el Juez abre el libro, hay un silencio en el cielo, un solemne silencio: el universo est\u00e1 quieto. \u00abJunta a mis escogidos y a mis redimidos de los cuatro vientos del cielo.\u00bb R\u00e1pidamente son juntados. Y como el brillo de un rel\u00e1mpago, el ala de \u00e1ngel divide a la multitud. Aqu\u00ed est\u00e1n los justos todos congregados; y, pecador, all\u00e1 est\u00e1s t\u00fa, a la izquierda, dejado fuera, entregado a soportar la sentencia ardiente de la ira eterna. \u00a1Escucha! Las arpas del cielo tocan dulces melod\u00edas; pero a ti no te traen ning\u00fan gozo, mientras los \u00e1ngeles est\u00e1n repitiendo la bienvenida del Salvador a Sus santos. \u00abVenid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundaci\u00f3n del mundo.\u00bb Ustedes han tenido ese momento de respiro, y ahora Su rostro est\u00e1 acumulando nubes de ira, y el trueno est\u00e1 en Su frente; te mira a ti que le has despreciado, a ti que te burlaste de Su gracia, que despreciaste Su misericordia, a ti que quebrantaste Su d\u00eda de descanso, a ti que te mofaste de Su cruz, a ti que no aceptaste que reinara sobre ti; y con una voz m\u00e1s fuerte que diez mil truenos, \u00c9l clama: \u00abApartaos de m\u00ed, malditos.\u00bb Y luego: . . . no, no continuar\u00e9. No hablar\u00e9 de las llamas inextinguibles. No voy a hablar de los padecimientos del cuerpo, ni de las torturas del esp\u00edritu. Pero el infierno es terrible; la condenaci\u00f3n es aflictiva. \u00a1Oh, escapa! \u00a1Escapa! \u00a1Escapa, para que, all\u00ed donde est\u00e1s, no tengas que aprender tal vez qu\u00e9 significan los horrores de la eternidad, en el golfo de la eterna perdici\u00f3n! \u00abMaldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.\u00bb<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III.<\/b> LIBERACI\u00d3N PROCLAMADA.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abNos has condenado a todos,\u00bb exclama uno. S\u00ed, pero no he sido yo: Dios lo ha hecho. \u00bfEst\u00e1s condenado? \u00bfSientes esta noche que est\u00e1s condenado? Ven, otra vez, d\u00e9jame tomar tu mano, hermano m\u00edo: s\u00ed, puedo mirar alrededor de toda esta asamblea, y puedo decir que no hay nadie en este lugar a quien no ame como a un hermano. Si le hablo con severidad a cualquiera de ustedes, es para que sepa la verdad. Mi coraz\u00f3n y mi esp\u00edritu entero est\u00e1n conmovidos por ustedes. Mis palabras m\u00e1s duras est\u00e1n mucho m\u00e1s llenas de amor que las suaves palabras de los ministros que hablan con tranquilidad, y que dicen: \u00abpaz, paz;\u00bb y no hay paz. \u00bfUstedes piensan que me causa placer predicar de esta manera? \u00a1Oh!, preferir\u00eda mucho m\u00e1s estar predicando acerca de Jes\u00fas; de Su dulce y gloriosa persona, y de Su justicia que es completamente suficiente.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora ven aqu\u00ed, y platiquemos con dulces palabras antes de terminar. \u00bfSientes que est\u00e1s condenado? \u00bfDices: \u00abOh, Dios, yo confieso que ser\u00edas justo, si hicieras todo esto conmigo\u00bb? \u00bfSientes que no puedes ser salvado jam\u00e1s por tus propias obras, sino que est\u00e1s totalmente condenado por tu pecado? \u00bfOdias al pecado? \u00bfTe arrepientes sinceramente? Entonces, d\u00e9jame decirte c\u00f3mo puedes escapar.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hombres y hermanos, Jesucristo, de la simiente de David, fue crucificado, muerto y sepultado; ahora ha resucitado, y est\u00e1 sentado a la diestra de Dios, donde tambi\u00e9n intercede por nosotros. \u00c9l vino a este mundo para salvar a los pecadores, por Su muerte. \u00c9l vio que los pobres pecadores eran malditos: \u00c9l tom\u00f3 la maldici\u00f3n sobre Sus propios hombros, y nos salv\u00f3 de ella. Ahora, si Dios ha hecho maldici\u00f3n a Cristo por alg\u00fan hombre, no maldecir\u00e1 a ese hombre de nuevo. T\u00fa me preguntas, entonces: \u00ab\u00bffue Cristo hecho maldici\u00f3n por m\u00ed?\u00bb Resp\u00f3ndeme esta pregunta, y yo te lo dir\u00e9: \u00bfte ha ense\u00f1ado el Esp\u00edritu que eres maldito? \u00bfTe ha hecho sentir la amargura del pecado? \u00bfTe ha conducido a clamar: \u00abDios, s\u00e9 propicio a m\u00ed, pecador\u00bb? Entonces, mi querido amigo, Cristo fue hecho maldici\u00f3n por ti; y t\u00fa no eres maldito. T\u00fa no eres maldito ahora. Cristo fue hecho maldici\u00f3n por ti. Ten \u00e1nimo; si Cristo fue hecho maldici\u00f3n por ti, t\u00fa no puedes ser maldito de nuevo. \u00ab\u00a1Oh!\u00bb dir\u00e1 alguno, \u00absi pudiera estar convencido que fue hecho maldici\u00f3n por m\u00ed.\u00bb \u00bfLe ves sangrando en el madero? \u00bfVes Sus manos y Sus pies goteando sangre? M\u00edralo, pobre pecador. Ya no te mires m\u00e1s a ti mismo, ni a tu pecado; m\u00edrale a \u00c9l y s\u00e9 salvo. Todo lo que te pide que hagas es que mires, y \u00c9l te ayudar\u00e1 a hacer incluso eso. Ven a \u00c9l, conf\u00eda en \u00c9l, cree en \u00c9l. Dios el Esp\u00edritu Santo te ha ense\u00f1ado que t\u00fa eres un pecador condenado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, te suplico, oye esta palabra y cr\u00e9ela: \u00abPalabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jes\u00fas vino al mundo para salvar a los pecadores.\u00bb Oh, puedes decir: \u00abyo creo en esta Palabra (es verdadera), bendito sea Su amado nombre; es verdad para m\u00ed, pues independientemente de lo que no soy, yo s\u00e9 que soy un pecador; el serm\u00f3n de hoy me ha convencido de ello, aunque no me hubiera convencido de otra cosa; y, buen Se\u00f1or, t\u00fa sabes que cuando digo que soy un pecador, no quiero decir lo que antes sol\u00eda decir mediante esa palabra. Quiero decir que soy un pecador real. Quiero decir que si T\u00fa me condenaras, lo merezco; si T\u00fa me echaras de Tu presencia para siempre, ser\u00eda \u00fanicamente lo que he ameritado en abundancia. Oh, mi Se\u00f1or, yo soy un pecador; soy un pecador desahuciado, a menos que T\u00fa me salves; soy un pecador sin esperanza, a menos que t\u00fa me sanes. No tengo ninguna esperanza en mi justicia propia; y, Se\u00f1or, bendigo Tu nombre, y digo algo m\u00e1s: yo soy un pecador doliente, pues el pecado me aflige; no puedo descansar, estoy atribulado. Oh, si pudiera deshacerme del pecado, ser\u00eda santo como Dios es santo. Se\u00f1or, yo creo.\u00bb<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00ab\u00a1C\u00f3mo, se\u00f1or, creer que Cristo muri\u00f3 por m\u00ed simplemente porque soy un pecador!\u00bb S\u00ed, as\u00ed es. \u00abNo, se\u00f1or, pero si yo tuviera un poquito de justicia, si pudiera orar bien, entonces podr\u00eda pensar que Cristo muri\u00f3 por m\u00ed.\u00bb No, eso no ser\u00eda fe del todo, eso ser\u00eda confianza en el yo. La fe cree en Cristo cuando ve que el pecado es negro, y conf\u00eda en \u00c9l para quitarlo por completo. Ahora, pobre pecador, con todo el pecado que tienes, toma esta promesa en tus manos, y vete a casa el d\u00eda de hoy, o si pudieras, hazlo antes de llegar a casa: vete a casa, digo, sube a tu aposento, solo, de rodillas junto a tu cama, y derrama tu coraz\u00f3n: \u00aboh, Se\u00f1or, todo lo que ese hombre dijo es verdad; estoy condenado, y, Se\u00f1or, yo lo merezco. Oh, Se\u00f1or, he tratado de ser mejor, y no he logrado nada, sino todo lo contrario, me he vuelto peor. Oh, Se\u00f1or, he restado importancia a Tu gracia, y he despreciado Tu Evangelio: me sorprende que no me hayas condenado hace a\u00f1os; Se\u00f1or, me maravilla que hayas permitido vivir a un miserable tan ruin, como soy yo. He despreciado la ense\u00f1anza de una madre, y he olvidado las oraciones de un padre. Se\u00f1or, yo te he olvidado; he quebrantado el d\u00eda de reposo, he tomado Tu nombre en vano. He hecho todo lo que es malo; y si T\u00fa me condenas, \u00bfqu\u00e9 puedo decir? Se\u00f1or, me quedo mudo ante Tu presencia. No tengo nada que argumentar. Pero Se\u00f1or, vengo a decirte el d\u00eda de hoy que T\u00fa has dicho en la Palabra de Dios: \u00abAl que a m\u00ed viene, no le echo fuera.\u00bb Se\u00f1or, yo vengo: mi \u00fanico argumento es que T\u00fa has dicho: \u00abPalabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jes\u00fas vino al mundo para salvar a los pecadores.\u00bb Se\u00f1or, yo soy un pecador; \u00c9l vino para salvarme a m\u00ed; conf\u00edo en ello (ya sea que me hunda o nade), Se\u00f1or, esta es mi \u00fanica esperanza: desecho cualquier otra, y me odio al pensar que jam\u00e1s haya tenido otra esperanza. Dios, yo descanso \u00fanicamente en Jes\u00fas. S\u00e1lvame, te lo pido, y aunque no espero borrar mi pecado pasado con mi vida futura, oh Se\u00f1or, te pido que me des un nuevo coraz\u00f3n y un esp\u00edritu recto, para que a partir de este momento y por siempre, camine en la senda de Tus mandamientos: pues, Se\u00f1or, no deseo nada sino s\u00f3lo ser Tu hijo. Oh, Se\u00f1or, renunciar\u00eda a todo porque T\u00fa me amaras; y estoy motivado a pensar que T\u00fa me amas; pues as\u00ed lo siente mi coraz\u00f3n. Soy culpable, pero nunca habr\u00eda sabido que soy culpable, si T\u00fa no me lo hubieras ense\u00f1ado. Soy vil, pero nunca habr\u00eda conocido mi vileza, si T\u00fa no me la hubieras revelado. Ciertamente, T\u00fa no me destruir\u00e1s, oh Dios, despu\u00e9s de haberme ense\u00f1ado esto. Si lo hicieras, ser\u00edas justo, pero:<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8216;<i><b>Salva a un pecador tembloroso, Se\u00f1or,<br \/> Cuyas esperanzas revolotean alrededor de Tu Palabra,<br \/> Quisiera descansar sobre alguna dulce promesa all\u00ed;<br \/> Alg\u00fan apoyo seguro contra la desesperaci\u00f3n.'\u00bb<\/b><\/i><\/p>\n<p align=\"justify\">Si no pudieras orar con una oraci\u00f3n tan larga como esa, te digo que vayas a casa y digas esto: \u00abSe\u00f1or Jes\u00fas, yo s\u00e9 que no soy absolutamente nada; s\u00e9 T\u00fa mi precioso todo en todo.\u00bb<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, yo conf\u00edo en Dios, que habr\u00e1 algunas personas hoy que ser\u00e1n capaces de orar de esa manera, y si es as\u00ed, que toquen las campanas del cielo; canten ustedes serafines; griten, ustedes los redimidos; pues el Se\u00f1or lo ha hecho, y gloria sea dada a Su nombre, por toda la eternidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abPorque todos los que dependen de las obras de la ley est\u00e1n bajo maldici\u00f3n, pues escrito est\u00e1: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.\u00bb G\u00e1latas 3: 10. 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