{"id":22325,"date":"2016-04-04T15:45:28","date_gmt":"2016-04-04T20:45:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-sermon-de-pablo-ante-felixpor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:45:28","modified_gmt":"2016-04-04T20:45:28","slug":"el-sermon-de-pablo-ante-felixpor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-sermon-de-pablo-ante-felixpor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"El Serm\u00f3n de Pablo ante F\u00e9lix\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abPero al disertar Pablo acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero, F\u00e9lix se espant\u00f3, y dijo: Ahora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamar\u00e9.\u00bb Hechos 24: 25.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">El poder del Evangelio se manifiesta en su maravillosa grandeza cuando vemos su impacto sobre los corazones consagrados a \u00e9l, cuando se ven sujetos a tribulaci\u00f3n, a persecuci\u00f3n o aflicci\u00f3n. \u00a1Cu\u00e1n poderoso ha de ser ese Evangelio, pues, cuando entr\u00f3 en el coraz\u00f3n de Pablo, ya no pudo ser expulsado nunca de all\u00ed! Pablo sufri\u00f3 la p\u00e9rdida de todas las cosas, y las tuvo por basura, para ganar a Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Para difundir la verdad se enfrent\u00f3 a penalidades, a naufragios, a peligros en tierra y peligros en el mar, pero ninguna de estas cosas lo hizo desistir, y no consider\u00f3 valiosa su vida, pues quer\u00eda ganar a Cristo y ser hallado en \u00c9l. Una persecuci\u00f3n se suced\u00eda a la otra; fue azotado con varas por los jud\u00edos; fue arrastrado de un tribunal a otro; casi no hubo ninguna ciudad en la que no encontrara que le esperaban cadenas y prisi\u00f3n. Atacado en su propio pa\u00eds, es acusado en Jerusal\u00e9n, y procesado en Cesarea; es llevado de un tribunal a otro en busca de quitarle la vida.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero observen c\u00f3mo conserva siempre la prominente pasi\u00f3n de su alma. No importa d\u00f3nde lo pongan, pareciera ser como John Bunyan, que dice: \u00absi me dejaran salir hoy de la prisi\u00f3n, predicar\u00eda otra vez ma\u00f1ana el Evangelio, por la gracia de Dios.\u00bb No, es m\u00e1s que eso, pues lo predic\u00f3 en la prisi\u00f3n y lo proclam\u00f3 delante de sus jueces.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Estando delante del Sanedr\u00edn clama: \u00abAcerca de la resurrecci\u00f3n de los muertos soy juzgado.\u00bb Cuando fue citado a comparecer ante Agripa, Pablo relata su conversi\u00f3n y habla tan dulcemente de la gracia de Dios, que el propio rey exclama: \u00abPor poco me persuades a ser cristiano.\u00bb Y aqu\u00ed, en nuestro texto, cuando comparece delante del Procurador Romano para ser juzgado en un juicio en el que est\u00e1n en juego su vida o su muerte, en lugar de comenzar a defenderse a s\u00ed mismo, diserta \u00abde la justicia, del dominio propio y del juicio venidero\u00bb, hasta que su juez se espanta, y entonces, el que se sienta sobre el trono toma el lugar del prisionero, y ahora el prisionero lo juzga en anticipaci\u00f3n de aquel tiempo cuando los santos juzgar\u00e1n a los \u00e1ngeles, como asistentes que participan con Cristo Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vamos, una vez que el hombre cree en el Evangelio y resuelve difundirlo, es convertido en un gran hombre. Si se trata de un hombre despose\u00eddo de poder, de intelecto y de talento, es convertido en un hombre grandemente denodado en su arduo deseo de servir a Cristo, en la peque\u00f1a medida en que pueda hacerlo; pero si se trata de un hombre dotado, enciende su alma entera, saca a relucir todos sus poderes, desarrolla todo lo que permanece oculto, encuentra cada talento que hab\u00eda sido guardado en un pa\u00f1uelo, y despliega todo el oro y la plata de la riqueza intelectual del hombre, exponi\u00e9ndolo todo para honra de ese Cristo que lo ha comprado todo con Su sangre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Podr\u00edamos detenernos un poco m\u00e1s y demorarnos en esta reflexi\u00f3n para mostrarles c\u00f3mo, en todas las \u00e9pocas, esta ha sido la verdad: que el poder el Evangelio en la influencia ejercida sobre los corazones de los hombres ha sido eminentemente demostrado, probando la verdad de aquella expresi\u00f3n de Pablo cuando dijo que: &#8216;ni tribulaci\u00f3n, o angustia, o persecuci\u00f3n, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada habr\u00e1 de separarlos del amor de Dios, que es en Jesucristo su Se\u00f1or&#8217;.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero en vez de hacer eso, los invito a escudri\u00f1ar el texto m\u00e1s cuidadosamente. Tenemos ante nosotros un cuadro que muestra a tres personajes: F\u00e9lix y Drusila, ambos sentados en el tribunal; Pablo, el prisionero, que fue conducido all\u00ed atado con cadenas para que explicara a Drusila y F\u00e9lix las doctrinas de la religi\u00f3n cristiana y resolvieran si era absuelto o era condenado a morir.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tienen por un lado a un juez dispuesto a condenar a muerte al prisionero, porque deseaba agradar a los jud\u00edos; tambi\u00e9n tienen, por otro lado, a un prisionero impert\u00e9rrito que se presenta ante el juez y que sin recurrir a ning\u00fan debate, comienza a revelar el Evangelio seleccionando una cierta porci\u00f3n de \u00e9l, lo cual es descrito en nuestro texto diciendo que Pablo disertaba acerca de \u00abla justicia, del dominio propio y del juicio venidero.\u00bb El juez se espanta, despide apresuradamente al prisionero y promete escucharle cuando tenga oportunidad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces, consideren en primer lugar,<i>el serm\u00f3n apropiado<\/i>; noten, en segundo lugar, el oyente afectado, pues el que le escuchaba estaba en verdad conmovido: \u00ab\u00a1F\u00e9lix se espant\u00f3!\u00bb Luego noten, en tercer lugar, la <i>lamentable desilusi\u00f3n<\/i>. En vez de que se prestara atenci\u00f3n al mensaje, la \u00fanica respuesta que recibi\u00f3 fue: \u00abAhora vete\u00bb.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> Entonces, en primer lugar, tenemos un SERM\u00d3N APROPIADO. S\u00f3lo escuchen por unos pocos momentos la historia de F\u00e9lix. F\u00e9lix fue originalmente un esclavo; fue manumitido por Claudio, y posteriormente se convirti\u00f3 en uno de los infames favoritos del emperador. Por supuesto que estando en esa posici\u00f3n, F\u00e9lix consent\u00eda los vicios de su se\u00f1or, y estaba preparado en todo momento a complacer cualquier deseo lascivo de su abominable coraz\u00f3n. Gracias a esto fue promovido, y escal\u00f3 todos los pelda\u00f1os del sistema de ascensos en Roma, hasta que obtuvo el cargo de gobernador de Judea. Siendo gobernador all\u00ed, comet\u00eda todo tipo de actos de extorsi\u00f3n que le fueran posibles y lleg\u00f3 a tal extremo, al final, que el emperador Ner\u00f3n se vio obligado a destituirlo, y habr\u00eda sido severamente castigado por sus cr\u00edmenes, a no ser por la influencia que ten\u00eda su hermano Palas -otro liberto- con el emperador, a trav\u00e9s de quien obtuvo la exoneraci\u00f3n no sin antes recibir una severa reprensi\u00f3n. El historiador romano T\u00e1cito, comenta: \u00ab\u00e9l desempe\u00f1aba las funciones imperiales en Judea con un alma mercenaria.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces pueden ver con facilidad cu\u00e1n apropiado era el discurso, cuando el ap\u00f3stol Pablo disertaba acerca de la justicia. F\u00e9lix hab\u00eda sido un extorsionador injusto, y el ap\u00f3stol seleccion\u00f3 a prop\u00f3sito la justicia como uno de los t\u00f3picos de su discurso.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Junto a F\u00e9lix estaba sentada Drusila. En el vers\u00edculo que precede a nuestro texto ella es llamada su mujer. Se dice que era jud\u00eda. Esta Drusila era la hija de Herodes Agripa, el grande; era una mujer notable en aquella \u00e9poca por sus encantos superlativos, y por su voluptuosidad desenfrenada. Hab\u00eda estado comprometida con Ant\u00edoco, quien, a la muerte de Herodes, rehus\u00f3 casarse con ella. Posteriormente cas\u00f3 con un reyezuelo sirio de nombre Azizo de Emesa, el cual, aunque era un pagano, estaba tan enamorado de ella que se someti\u00f3 a los m\u00e1s rigurosos ritos de la religi\u00f3n jud\u00eda para conseguirla en matrimonio. Su amor fue muy mal correspondido, pues en poco tiempo ella lo abandon\u00f3 por instigaci\u00f3n de F\u00e9lix, y al momento del mensaje de Pablo, estaba viviendo como la mujer del lascivo F\u00e9lix.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces podemos entender f\u00e1cilmente por qu\u00e9 el ap\u00f3stol Pablo, fijando su severa mirada en Drusila, disert\u00f3 acerca de la continencia, y p\u00fablicamente censur\u00f3 tanto a F\u00e9lix como a Drusila, por la desvergonzada lascivia en la que viv\u00edan p\u00fablicamente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y luego ustedes podr\u00e1n imaginar cu\u00e1n sorprendentemente apropiado era el \u00faltimo de los temas: \u00abel juicio venidero\u00bb, puesto que se hab\u00eda iniciado un juicio y el propio F\u00e9lix era el juez y Pablo era el prisionero.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Creo, hermanos m\u00edos, que no ser\u00eda muy dif\u00edcil imaginarnos cu\u00e1n adecuadamente el ap\u00f3stol manej\u00f3 su tema. Yo concibo que F\u00e9lix esperara tener una gran disquisici\u00f3n sobre algunos temas rec\u00f3nditos del Evangelio. Posiblemente esperara que el ap\u00f3stol disertara acerca de la resurrecci\u00f3n de los muertos. Pens\u00f3 tal vez que la predestinaci\u00f3n, la elecci\u00f3n y el libre albedr\u00edo ser\u00edan los t\u00f3picos del discurso del ap\u00f3stol. \u00abEn verdad\u00bb -pensar\u00eda- \u00abme dir\u00e1 esas cosas profundas y ocultas en las que el Evangelio de Jes\u00fas difiere del juda\u00edsmo.\u00bb Pero no fue as\u00ed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En otro lugar, sobre la Colina de Marte, el ap\u00f3stol hablar\u00eda sobre la resurrecci\u00f3n; en otro lugar habr\u00eda podido hablar de la elecci\u00f3n, y declarar que Dios era el alfarero, y que el hombre no era sino barro. Pero este no era el lugar para eso; y tampoco este no era el momento propicio para tales temas; este era el momento para predicar los claros preceptos del Evangelio, y para tratar severamente con un hombre malvado que sustentaba un poder eminente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Conciban entonces el incisivo estilo de sus palabras iniciales: c\u00f3mo se dirigir\u00eda a F\u00e9lix en lo tocante a la justicia. Puedo imaginarme c\u00f3mo pondr\u00eda ante la consideraci\u00f3n de F\u00e9lix a la viuda a quien le hab\u00eda sido arrebatada su herencia, a los ni\u00f1os hu\u00e9rfanos de padre que, despose\u00eddos de la abundancia, eran conducidos a mendigar su pan. Puedo suponer c\u00f3mo trajo a la mente de ese hombre ruin los muchos sobornos que hab\u00eda recibido cuando impart\u00eda justicia. Le recordar\u00eda las falsas decisiones que hab\u00eda tomado; querr\u00eda recordarle c\u00f3mo los jud\u00edos como naci\u00f3n hab\u00edan sido oprimidos; c\u00f3mo por causa de los impuestos hab\u00edan sido oprimidos en extremo; le presentar\u00eda una escena tras otra en las que la avaricia hab\u00eda pasado por encima de la equidad, describiendo valerosa y severamente el car\u00e1cter preciso del hombre; para luego declarar al final que tales hombres no podr\u00edan tener una herencia en el reino de Dios, y pedirle que se arrepintiera de esta su iniquidad, para que sus pecados pudieran ser perdonados.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Luego amable y delicadamente volvi\u00e9ndose a la otra persona, puedo imaginar c\u00f3mo fijar\u00eda sus ojos en Drusila, y le recordar\u00eda que ella hab\u00eda perdido todo aquello por lo que una mujer hab\u00eda de vivir, y comentar\u00eda solemnemente los m\u00e1s poderosos motivos que prevalec\u00edan en su lascivo coraz\u00f3n; y luego, dirigi\u00e9ndose a F\u00e9lix, le recordar\u00eda que los ad\u00falteros, y fornicarios y personas inmundas, no tienen una herencia en el reino de Dios; le recordar\u00eda c\u00f3mo los vicios de un gobernante tienden a contaminar a una naci\u00f3n, y c\u00f3mo las iniquidades de la naci\u00f3n de los jud\u00edos deb\u00edan en gran medida serles inculpadas a \u00e9l. Puedo concebir c\u00f3mo por un instante F\u00e9lix se morder\u00eda los labios. Pablo no le dio oportunidad para que sintiera ira o pasi\u00f3n; pues en un instante, en un arranque de elocuencia apasionada, introdujo el tema del \u00abjuicio venidero.\u00bb Condujo a F\u00e9lix a pensar que ve\u00eda el gran trono blanco, los libros abiertos, y a \u00e9l mismo siendo denunciado delante de su juez: lo condujo a o\u00edr las voces de la trompeta, el \u00abVenid, benditos\u00bb; el \u00abApartaos, malditos.\u00bb Lo petrific\u00f3, lo clav\u00f3 en su asiento, abri\u00f3 sus o\u00eddos, y le hizo escuchar, mientras con denuedo severo y apasionado -aunque sus manos estaban amarradas con cadenas- usaba la libertad del Evangelio para reconvenirle.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Puedo concebir muy bien que entonces F\u00e9lix haya comenzado a espantarse. Aquel que era ruin, y vil, y p\u00e9rfido, se espant\u00f3 como un cobarde esclavo, como lo que era realmente; y aunque estaba sentado en un trono, se vio ya condenado. No podr\u00edamos decir lo que habr\u00eda hecho a continuaci\u00f3n si el diablo no le hubiera sugerido entonces que era tiempo de levantarse; pues con una prisa impaciente \u00e9l y Drusila se levantaron del trono. \u00abAhora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamar\u00e9.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Esc\u00fachenme, entonces, hermanos! Cada ministro deber\u00eda hacer lo que hizo el ap\u00f3stol Pablo. \u00c9l seleccion\u00f3 un t\u00f3pico apropiado para su auditorio. A nosotros nos corresponde hacer lo mismo. Pero \u00bfacaso no se puede encontrar a muchos ministros que, si se dirigieran a reyes o a pr\u00edncipes, derramar\u00edan delante de ellos la adulaci\u00f3n y la lisonja m\u00e1s viles que jam\u00e1s brotaran de labios mortales? \u00bfAcaso no hay muchos que, cuando se dan cuenta de que personas grandes y poderosas los est\u00e1n escuchando, adaptando su doctrina, cortan los filos agudos de su pr\u00e9dica, y se esfuerzan de una manera u otra por hacerse agradables a su auditorio? \u00bfAcaso no se puede encontrar a muchos ministros que, si se dirigen a un grupo antinomiano, se limitan a hablar estrictamente de la predestinaci\u00f3n y la reprobaci\u00f3n? \u00bfY no hay ministros que, si se dirigen a un auditorio de fil\u00f3sofos, s\u00f3lo hablar\u00e1n de moralidad, pero nunca mencionan palabras tales como el pacto de gracia y la salvaci\u00f3n por la sangre? \u00bfAcaso no se podr\u00eda encontrar a algunos que piensan que el m\u00e1s elevado objetivo del ministro es atraer a la multitud para luego agradarla? \u00a1Oh, Dios m\u00edo, cu\u00e1n solemnemente deber\u00eda deplorar cada uno de nosotros nuestro pecado, si sinti\u00e9ramos que hemos sido culpables en este asunto! \u00bfQu\u00e9 importancia tendr\u00eda haber agradado a los hombres? \u00bfHay en ello algo que permita que nuestra cabeza descanse tranquila sobre la almohada de nuestra muerte? \u00bfHay en ello algo que nos proporciones valor en el d\u00eda del juicio o produzca nuestra felicidad cuando nos enfrentemos a Tu tribunal, oh Juez de los vivos y los muertos?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No, hermanos m\u00edos, debemos siempre tomar nuestros textos de tal manera que apuntemos hacia nuestros oyentes con todo nuestro poder. Yo espero no predicar nunca <i>delante <\/i>de una congregaci\u00f3n; yo deseo siempre predicarles a ustedes; tampoco deseo exhibir poderes de elocuencia, ni tampoco pretender\u00eda ninguna profundidad de erudici\u00f3n. Yo quiero decir simplemente: \u00abesc\u00fachenme, mis semejantes, pues Dios en verdad me env\u00eda a ustedes. Hay ciertas cosas que les conciernen y les hablar\u00e9 de ellas. Ustedes se est\u00e1n muriendo; muchos de ustedes, cuando mueran, han de perecer para siempre; no me corresponde a m\u00ed estarlos divirtiendo con algunas cosas profundas que pudieran instruir su intelecto, pero sin entrar en sus corazones; a mi me corresponde poner la flecha en el arco y dispararla a su destino -desenvainar la espada- y aunque la vaina est\u00e9 m\u00e1s reluciente que nunca, arrojarla a un lado, para que la majestad de la verdad desnuda hiera sus corazones; pues en el d\u00eda del juicio, exceptuando las predicaciones sencillas, todo lo dem\u00e1s ser\u00e1 consumido como madera, heno y hojarasca; pero las predicaciones claras permanecer\u00e1n como el oro y la plata y las piedras preciosas que no pueden ser consumidos.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero algunos hombres dir\u00e1n: \u00abse\u00f1or, lo ministros no deben ser personales.\u00bb Los ministros deben ser personales, y nunca ser\u00e1n fieles a su Se\u00f1or mientras no lo sean. Yo admiro a John Knox por presentarse, Biblia en mano, ante la reina Mar\u00eda, para censurarla severamente. Yo admito que no me gusta exactamente la manera en que lo hizo; pero me encanta el acto en s\u00ed. La mujer hab\u00eda sido una pecadora, y \u00e9l se lo dijo llanamente en su cara. Pero ahora, nosotros pobres y pusil\u00e1nimes hijos de nadie tenemos que pararnos y hablar acerca de generalidades; tenemos miedo de se\u00f1alarlos y hablarles de sus pecados personalmente. Pero -bendito sea Dios- yo he sido liberado de ese miedo desde hace mucho tiempo. No hay ning\u00fan hombre que camine sobre la superficie de esta tierra al que no me atreva a reprender. No hay nadie -por relacionado que est\u00e9 conmigo por lazos de profesi\u00f3n o de cualquier otro tipo- a quien me diera pena hablarle personalmente en todo lo relacionado al reino de Dios; y es \u00fanicamente por ser intr\u00e9pidos y valerosos, y por convencer de la verdad, que estaremos limpios al final de la sangre de nuestros oyentes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Que Dios nos conceda el poder de Pablo, para que podamos disertar sobre lo temas apropiados, y que no seleccionemos generalidades cuando debamos decir la verdad para convencer a la conciencia de nuestros oyentes. Despu\u00e9s de todo, el ap\u00f3stol Pablo no necesita ning\u00fan elogio. El mejor elogio que podr\u00eda rendirse al ap\u00f3stol fue el comentario de que \u00abF\u00e9lix se espant\u00f3.\u00bb Y eso nos conduce a la segunda parte de nuestro tema.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> \u00abF\u00c9LIX SE ESPANT\u00d3.\u00bb S\u00ed, el pobre prisionero, sin contar con nada que le ayudara en la predicaci\u00f3n de la verdad, y m\u00e1s bien, teniendo todo en contra: las cadenas, el uniforme de prisionero, la imagen de uno que hab\u00eda promovido la sedici\u00f3n en una naci\u00f3n; este pobre presidiario, con mano creyente tom\u00f3 la espada de la verdad, y con esto parti\u00f3 las coyunturas y los tu\u00e9tanos. Le arranc\u00f3 los bigotes al le\u00f3n en su guarida. \u00a1A\u00fan ahora le veo mirando severamente al gobernador en su cara, atac\u00e1ndolo en su coraz\u00f3n, rebatiendo sus excusas, hundiendo la palabra en \u00e9l con la bayoneta de la verdad, ech\u00e1ndolo de cada uno de los refugios de mentiras, y llegando a espantarlo!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, qu\u00e9 maravilloso es el poder del Evangelio predicado! \u00a1Oh cu\u00e1n poderosa es la verdad de que Dios est\u00e1 con el ministerio porque cuando los reyes de la tierra consultan unidos todav\u00eda desfallecen ante \u00e9l! \u00bfQui\u00e9n es aquel que no ve aqu\u00ed algo m\u00e1s que elocuencia humana, cuando un prisionero se convierte en juez y el pr\u00edncipe que est\u00e1 sobre el trono se convierte en el criminal?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abF\u00e9lix se espant\u00f3.\u00bb \u00bfNo hay algunas personas aqu\u00ed presentes que hayan experimentado los mismos sentimientos que F\u00e9lix? Alg\u00fan ministro de habla sencilla les dijo algo que era m\u00e1s bien demasiado sencillo para ustedes. Al principio se enojaron; despu\u00e9s que lo pensaron bien, y conforme el hombre prosegu\u00eda en su discurso, ustedes se sintieron mortificados por haberle dado la oportunidad de que los expusiera de esa manera, seg\u00fan lo imaginaban.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Luego les vino un mejor pensamiento, y vieron de inmediato que el hombre no ten\u00eda ninguna intenci\u00f3n de insultarlos personalmente; y luego sus sentimientos cambiaron. Una centella tras otra brotaba de sus labios; parec\u00eda el propio &#8216;J\u00fapiter Tonante&#8217; sentado en su trono, arrojando rayos de sus labios. Ustedes comenzaron a temblar. \u00abEn verdad aqu\u00ed est\u00e1 un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho siempre; \u00bfacaso no es este un hombre enviado de Cristo?\u00bb \u00a1Ah, y de esta manera han dado su testimonio de la verdad del Evangelio! Aunque no hayan sentido su poder para su salvaci\u00f3n, han sido testigos involuntarios de que el Evangelio es verdadero; pues han sentido su poder cuando ha puesto sus rodillas a temblar, y sus ojos derramaron muchas l\u00e1grimas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero \u00bfqu\u00e9 es lo que hace que los hombres se espanten bajo el sonido del Evangelio? Algunos dicen que es su conciencia. S\u00ed, y sin duda lo es en alg\u00fan sentido. El poeta dijo: \u00abla conciencia nos hace cobardes a todos\u00bb; y, ciertamente, cuando la exposici\u00f3n del ministro es fiel y pertinente a nuestro propio caso, la conciencia, si no est\u00e1 completamente cauterizada y muerta, har\u00e1 sonrojar nuestras mejillas. Pero yo entiendo que la conciencia en s\u00ed misma es tan completamente corrupta, conjuntamente con todos los otros poderes de la condici\u00f3n humana, que nunca har\u00eda que un hombre fuese tan lejos como llegar a espantarse, si no hubiese algo que obrara en la conciencia, y s\u00f3lo fuese confiada a la obra de su propia fuerza natural.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos m\u00edos, yo creo que lo que algunas personas llaman convicci\u00f3n natural es, despu\u00e9s de todo, la obra del Esp\u00edritu. Algunos te\u00f3logos muy profundos son tan entusiastas de la doctrina que afirma que el Esp\u00edritu Santo obra siempre eficazmente, que opinan que el Esp\u00edritu no puede obrar nunca una emoci\u00f3n transitoria en el alma de un hombre: ellos imputan tales cosas a la conciencia. Y si ven a un hombre como F\u00e9lix, espantado, \u00a1dicen que se trata de la conciencia natural!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, ellos no ven que en esto est\u00e1n tocando otra doctrina igualmente amada por ellos, -la doctrina de la depravaci\u00f3n total- pues si los hombres son totalmente depravados por naturaleza, entonces, como espantarse es algo bueno, no ser\u00edan capaces ni siquiera de eso sin alguna influencia del Esp\u00edritu Santo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El hecho es, querido lector, que el Esp\u00edritu Santo obra de dos maneras. En los corazones de algunos hombres \u00c9l obra con Gracia restrictiva solamente, y la Gracia restrictiva, aunque no los salve, es suficiente para impedirles que se entreguen a los vicios corruptos y evidentes a los que se entregan algunos hombres que se quedan por completo sin los constre\u00f1imientos del Esp\u00edritu.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, en F\u00e9lix hab\u00eda alguna peque\u00f1a porci\u00f3n de esta Gracia restrictiva; y cuando el ap\u00f3stol le present\u00f3 el Evangelio, esta Gracia restrictiva revivi\u00f3 su conciencia, y condujo a F\u00e9lix a espantarse. Noten que el hombre puede resistir y en efecto resiste esta Gracia restrictiva; pues, no obstante que el Esp\u00edritu Santo es omnipotente y que no puede ser resistido nunca cuando obra omnipotentemente, sin embargo, al igual que el hombre fuerte algunas veces no ejerce toda su fuerza sino que se esfuerza con su dedo, por ejemplo, de tal manera que permite que incluso un mosquito o una hormiga lo dominen, as\u00ed mismo el Esp\u00edritu Santo obra algunas veces s\u00f3lo temporalmente y por buenos y excelentes prop\u00f3sitos, que siempre logra; pero \u00c9l permite que los hombres apaguen y resistan Sus influencias, de tal forma que la salvaci\u00f3n no es asequible de esa forma.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Dios el Esp\u00edritu Santo puede obrar en los hombres algunos buenos deseos y sentimientos, y sin embargo, podr\u00eda no tener ning\u00fan prop\u00f3sito de salvarlos. Pero noten que ninguno de estos sentimientos son cosas que acompa\u00f1en la salvaci\u00f3n, pues si as\u00ed fuera, continuar\u00edan. Pero \u00c9l no obra omnipotentemente para salvar, excepto en las personas de Sus propios elegidos, a quienes ciertamente atrae a S\u00ed. Entonces, yo creo que el espanto de F\u00e9lix ha de ser explicado por la Gracia restrictiva del Esp\u00edritu que revivi\u00f3 su conciencia e hizo que se espantara.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero \u00bfqu\u00e9 se dir\u00e1 de algunos de ustedes que nunca se espantan? T\u00fa has venido aqu\u00ed esta ma\u00f1ana con tu rostro de bronce y con tu coraz\u00f3n insolente y altivo. Has estado vociferando tus blasfemias contra el alto cielo; y ahora permaneces inconmovible y desvergonzado en la casa de Dios. Aunque un Baxter resucitara de los muertos, y con conmovedoras l\u00e1grimas y suspiros predicara el Evangelio, t\u00fa te reir\u00edas y te burlar\u00edas; aunque Boanerges, con una lengua de trueno viniera y te predicara, t\u00fa fruncir\u00edas el labio y encontrar\u00edas alguna falla en su oratoria, y sus palabras nunca alcanzar\u00edan tu coraz\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh generaci\u00f3n imp\u00eda! \u00a1C\u00f3mo Dios los ha dado por perdidos, y c\u00f3mo los ha embelesado el infierno! \u00a1Oh raza de hacedores de maldad! \u00a1Ni\u00f1os que son corruptores! \u00a1Cu\u00e1n cauterizados est\u00e1n! \u00a1Mi alma lee con una mirada prof\u00e9tica la escritura sobre la pared! Ustedes ya han sido condenados; ustedes dejaron atr\u00e1s toda esperanza, \u00ab\u00e1rboles oto\u00f1ales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados.\u00bb Pues en el hecho de que ustedes no se espantan, hay una prueba no s\u00f3lo de su muerte sino de su positiva putrefacci\u00f3n. Han de morir como son, sin esperanza, sin confianza ni refugio; pues quien ha perdido el sentimiento ha perdido la esperanza; el que ya no tiene conciencia ha sido abandonado por Dios el Esp\u00edritu Santo, y ya no contender\u00e1 con \u00e9l para siempre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III.<\/b> Y ahora, pasando r\u00e1pidamente este punto del auditorio espantado, llegamos a continuaci\u00f3n a LA LAMENTABLE DESILUSI\u00d3N que experiment\u00f3 Pablo, cuando vio que F\u00e9lix se levantaba con celeridad, y lo desped\u00eda de su presencia. \u00abEs maravilloso\u00bb -d\u00edjole una vez un hombre a un ministro- \u00abes maravilloso ver a toda una congregaci\u00f3n conmovida hasta las l\u00e1grimas por la predicaci\u00f3n de la Palabra.\u00bb \u00abS\u00ed\u00bb -respondi\u00f3 ese ministro- \u00abes maravilloso; pero yo conozco una maravilla diez veces mayor que esa: la maravilla es que esa gente se limpie sus l\u00e1grimas tan r\u00e1pido, y olvide lo que ha escuchado.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es maravilloso que F\u00e9lix se espantara delante de Pablo; es m\u00e1s maravilloso a\u00fan que F\u00e9lix dijera: \u00abAhora vete.\u00bb \u00abEs extra\u00f1o, es sorprendentemente extra\u00f1o\u00bb, que cuando la palabra toca la conciencia, aun entonces el pecado tiene tal poder sobre los hombres que la verdad puede ser resistida y expulsada del coraz\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1F\u00e9lix, infeliz F\u00e9lix! \u00bfPor qu\u00e9 es que te levantas de tu asiento en el tribunal? \u00bfEs tal vez porque tienes muchos asuntos que resolver? Detente, F\u00e9lix; deja que Pablo te hable un minuto m\u00e1s. T\u00fa tienes negocios: pero \u00bfno te importa tratar los asuntos de tu alma? \u00a1Detente, hombre infeliz! \u00bfAcaso est\u00e1s a punto de ser un extorsionador otra vez; de nuevo vas a darle mayor peso a tus riquezas personales? Oh, detente: \u00bfno puedes dedicar otro minuto a tu pobre alma? Ha de vivir para siempre: \u00bfno has reservado nada para ella, ninguna esperanza en el cielo, nada de la sangre de Cristo, ning\u00fan perd\u00f3n de pecado, ning\u00fan Esp\u00edritu santificador, ninguna justicia imputada? \u00a1Ah, hombre!, habr\u00e1 un tiempo cuando el asunto que te parezca m\u00e1s importante demostrar\u00e1 no haber sido sino una enso\u00f1aci\u00f3n, un pobre sustituto para las s\u00f3lidas realidades que t\u00fa has olvidado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Acaso respondes: \u00abno, el rey me ha hecho un encargo urgente; debo atender asuntos de C\u00e9sar.\u00bb \u00a1Ah, F\u00e9lix!, pero t\u00fa tienes un monarca m\u00e1s grande que C\u00e9sar: hay uno que es Emperador del cielo y Se\u00f1or de la tierra: \u00bfno puedes dedicarle un momento para ejecutar Sus mandatos? Delante de Su presencia C\u00e9sar no es sino un gusano. \u00a1Hombre!, \u00bfobedecer\u00e1s a uno, y despreciar\u00e1s a otro? \u00a1Ah, no! Yo s\u00e9 lo que no te atreves a decir. F\u00e9lix, t\u00fa te est\u00e1s apartando de nuevo para entregarte a tus placeres lascivos. \u00a1Vete, y que vaya Drusila contigo! \u00a1Pero detente! \u00bfTe atrever\u00edas a hacer eso con esas \u00faltimas palabras resonando en tus o\u00eddos: \u00abel juicio venidero\u00bb? \u00a1C\u00f3mo!, \u00bfacaso repetir\u00e1s esa inexcusable tardanza que ya te ha condenado, y regresar\u00e1s a empapar tus manos con la lascivia, y condenar doblemente tu esp\u00edritu, despu\u00e9s de las advertencias sentidas y o\u00eddas? \u00a1Oh, hombre!, yo podr\u00eda llorar por ti al pensar que como el novillo va al matadero, y como la oveja lame el cuchillo, as\u00ed tambi\u00e9n te diriges al pecado que te destruye y a la concupiscencia que te arruina.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ustedes tambi\u00e9n, muchos de ustedes, han quedado grandemente impresionados bajo el ministerio. Pero yo s\u00e9 lo que han dicho la ma\u00f1ana del lunes, despu\u00e9s de los profundos escudri\u00f1amientos de coraz\u00f3n efectuados el d\u00eda domingo; han dicho: \u00abdebo atender mis negocios, debo cuidar de las cosas de este mundo.\u00bb \u00a1Ah!, van a decir eso un d\u00eda cuando el infierno se r\u00eda en su cara por su insensatez. \u00a1Piensen en los hombres que est\u00e1n muriendo cada d\u00eda diciendo: \u00abhemos de vivir\u00bb, pero que olvidan que han de morir! \u00a1Oh, pobre alma, que te preocupas por esa casa, por tu cuerpo, y descuidas al hu\u00e9sped que vive dentro!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Otro replica: \u00abhe de tener un poco m\u00e1s de placer.\u00bb \u00bfLlamas placer a eso? \u00a1C\u00f3mo!, \u00bfpuede haber placer cuando entregas a tu alma al suicidio; placer cuando desaf\u00edas a tu Hacedor, cuando pisoteas Sus leyes y desprecias Su gracia? Si esto es placer, es un placer en relaci\u00f3n al cual los \u00e1ngeles lloran. \u00bfQu\u00e9, hombre, considerar\u00e1s eso un placer cuando est\u00e9s a punto de morir? Por sobre todo, \u00bfconsiderar\u00e1s eso un placer cuando te presentes delante del tribunal de tu Hacedor al fin? Es extra\u00f1o el enga\u00f1o que te conduce a creer una mentira. No hay placer en eso que atrae la ira sobre tu alma hasta un grado sumo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero la respuesta usual es: \u00abtodav\u00eda hay suficiente tiempo.\u00bb El joven dice: \u00abd\u00e9jame en paz hasta que me vuelva viejo.\u00bb Y t\u00fa, anciano, \u00bfqu\u00e9 dices? Puedo suponer que la juventud espere con satisfacci\u00f3n la vida, y cuente con encontrar un momento futuro m\u00e1s conveniente. Pero hay algunos de ustedes sobre los que han soplado setenta inviernos. \u00bfCu\u00e1ndo esperan encontrar una ocasi\u00f3n propicia? Est\u00e1n a pocos d\u00edas de marcha de la tumba: si s\u00f3lo abrieran sus pobres ojos l\u00e1nguidos podr\u00edan ver a la muerte a una peque\u00f1a distancia de ustedes. \u00a1Los j\u00f3venes <i>pueden <\/i>morir; los viejos <i>deben <\/i>morir! Dormir en la juventud es morir en el asedio; dormir en la ancianidad es dormitar durante el ataque. \u00a1C\u00f3mo, hombre!, t\u00fa que est\u00e1s tan cerca del tribunal de tu hacedor, \u00bflo desechar\u00e1s ahora con un \u00abAhora vete\u00bb? \u00a1C\u00f3mo!, \u00bfpondr\u00e1s dilaciones ahora, cuando el cuchillo est\u00e1 puesto en tu garganta; cuando el gusano est\u00e1 en el coraz\u00f3n del \u00e1rbol, y las ramas han comenzado a marchitarse; cuando las muelas ya no funcionan ahora porque son s\u00f3lo unas cuantas, y las ventanas de los ojos est\u00e1n oscurecidas? \u00a1La hoja amarilla y marchita ha aparecido en ti, y t\u00fa est\u00e1s todav\u00eda desprevenido para tu condena! \u00a1Oh, hombre!, de todos los necios, un necio de cabellos canos es el peor que pudiera encontrarse. Con un pie en el sepulcro y otro pie en el cimiento de arena, \u00bfc\u00f3mo habr\u00eda de describirte, sino dici\u00e9ndote como le dijo Dios al rico: \u00abNecio, en unas cuantas noches m\u00e1s vienen a pedirte tu alma\u00bb? \u00bfY entonces d\u00f3nde estar\u00e1s?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero aun as\u00ed, el clamor com\u00fan es: \u00abhay tiempo suficiente.\u00bb Incluso el moralista mundano dijo: \u00abtiempo suficiente es siempre insuficiente.\u00bb \u00a1Tiempo suficiente, hombre! \u00bfPara qu\u00e9? Seguramente has gastado tiempo suficiente en el pecado: \u00abBaste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles.\u00bb \u00a1C\u00f3mo!, \u00bftiempo suficiente para servir a un Dios que entreg\u00f3 Su vida por ti? \u00a1No!, la eternidad no ser\u00e1 demasiado larga para expresar Sus preces, y por tanto no puede ser demasiado largo el tiempo de amarlo aqu\u00ed, y servirle los pocos d\u00edas restantes que habr\u00e1s de vivir en la tierra. Pero \u00a1detente! Voy a razonar contigo. \u00a1Vamos, F\u00e9lix! No te ir\u00e1s esta ma\u00f1ana hasta que mi alma entera se haya derramado en ti, no hasta que te haya abrazado, y haya tratado de detenerte esta vez para que no le des la espalda a quien te invita a que vivas. T\u00fa respondes: \u00aben otra oportunidad.\u00bb \u00bfC\u00f3mo sabes t\u00fa que volver\u00e1s a sentir alguna vez lo que sientes ahora? Esta ma\u00f1ana, tal vez, una voz est\u00e1 diciendo en tu coraz\u00f3n: \u00abPrep\u00e1rate para venir al encuentro de tu Dios.\u00bb Ma\u00f1ana esa voz ser\u00e1 acallada. Los alborozos del sal\u00f3n de fiestas y del teatro apagar\u00e1n esa voz que te advierte ahora, y tal vez no la oigas nunca m\u00e1s.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los hombres reciben sus advertencias, y todas las personas que perecen han recibido una <i>advertencia final. <\/i>Tal vez esta sea tu \u00faltima advertencia. Se te dice hoy que a menos que te arrepientas, debes perecer; a menos que pongas tu confianza en Cristo, has de ser desechado para siempre. Tal vez nunca volver\u00e1n a advertirte unos labios honestos; tal vez nunca te mirar\u00e1n afectuosamente otra vez unos ojos llenos de l\u00e1grimas; Dios est\u00e1 jalando las riendas duramente para detener tu concupiscencia; tal vez, si hoy das coces contra el bocado del freno, y prosigues locamente tu carrera, \u00c9l echar\u00e1 las riendas tras tu espalda, diciendo: \u00abD\u00e9jalo\u00bb; y luego es una oscura carrera de obst\u00e1culos entre la tierra y el infierno, y correr\u00e1s en ella en loca confusi\u00f3n, no pensando nunca en un infierno hasta que te encuentres m\u00e1s all\u00e1 de toda advertencia, m\u00e1s all\u00e1 del arrepentimiento, m\u00e1s all\u00e1 de la fe, m\u00e1s all\u00e1 de la esperanza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero adem\u00e1s: \u00bfc\u00f3mo sabes t\u00fa, -si volvieras a tener de nuevo estos sentimientos alguna vez- que Dios te aceptar\u00e1 entonces? \u00abHoy\u00bb -dice- \u00abSi oyereis hoy su voz, no endurezc\u00e1is vuestros corazones.\u00bb En esta hora Su amor llora por ti, y Sus entra\u00f1as te anhelan vivamente. Hoy dice: \u00abVenid luego\u2026 y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve ser\u00e1n emblanquecidos; si fueren rojos como el carmes\u00ed, vendr\u00e1n a ser como blanca lana.\u00bb \u00bfPones hoy un o\u00eddo sordo a Sus palabras? \u00bfDesprecias hoy Su invitaci\u00f3n y desde\u00f1as Su advertencia? \u00a1Pon atenci\u00f3n! Un d\u00eda podr\u00edas necesitar lo que ahora desprecias, y entonces podr\u00edas clamar a \u00c9l, pero no te oir\u00e1; podr\u00edas entonces suplicarle, pero \u00c9l desechar\u00e1 tu oraci\u00f3n, y Su \u00fanica respuesta ser\u00e1: \u00ab<i>\u00a1Yo llam\u00e9!<\/i>\u00bb &#8216;\u00a1Recuerda el Surrey Music Hall aquella ma\u00f1ana!&#8217; \u00ab<i>Yo llam\u00e9, y no quisiste o\u00edr<\/i>.\u00bb T\u00fa estabas apoyado contra esa columna bajo el balc\u00f3n;<i>\u00a1Yo llam\u00e9, y t\u00fa rehusaste! Extend\u00ed mi mano<\/i>, como queriendo atraerte a mi pecho, <i>y no hubo quien atendiese<\/i>. T\u00fa estabas all\u00ed en el balc\u00f3n; escuchabas, pero era como si no oyeras; por tanto\u00bb, y \u00a1oh, qu\u00e9 terrible conclusi\u00f3n!: \u00ab<i>Tambi\u00e9n yo me reir\u00e9 en vuestra calamidad, y me burlar\u00e9 cuando os viniere lo que tem\u00e9is<\/i>.\u00bb \u00a1Alto! Esas no son mis palabras; son las palabras de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vayan al libro de Proverbios, y las encontrar\u00e1n all\u00ed. Ser\u00eda algo duro que yo dijera eso de Dios; pero Dios lo dice de S\u00ed mismo, y Dios es veraz, aunque todo hombre sea mentiroso; y si \u00c9l es veraz, \u00bfc\u00f3mo sabes t\u00fa que no menospreciar\u00e1 tu oraci\u00f3n un d\u00eda, que no escuchar\u00e1 tu clamor, y que te proscribir\u00e1 para siempre?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero adem\u00e1s, \u00bfc\u00f3mo sabes que has de vivir para ser advertido de nuevo? Un ministro dijo una vez -cuando yo le suger\u00ed delicadamente que no hab\u00eda predicado el Evangelio esa ma\u00f1ana: \u00abno, no ten\u00eda la intenci\u00f3n de predicar a los pecadores en la ma\u00f1ana; pero les voy a predicar en la noche.\u00bb \u00ab\u00a1Ah!\u00bb, -respond\u00ed- \u00ab\u00bfpero qu\u00e9 pasar\u00eda si alguien de tu congregaci\u00f3n de la ma\u00f1ana est\u00e9 en el infierno antes de que llegue la noche?\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo mismo podr\u00eda decirte a ti. Has prometido ir hoy a la casa de un amigo, y piensas que no puedes romper esa promesa; quisieras poder hacerlo. Quisieras poder ir a casa y caer de rodillas y orar; pero no, no puedes hacerlo, porque tu promesa te ata. \u00a1Tendr\u00e1s un momento propicio uno de esto d\u00edas! \u00a1Y as\u00ed el Dios Todopoderoso ha de esperar la conveniencia del hombre! \u00bfC\u00f3mo sabes que vivir\u00e1s hasta que esa conveniencia se presente?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Un poco de calor en exceso, o demasiado fr\u00edo dentro del cerebro; un flujo demasiado r\u00e1pido de la sangre, o una circulaci\u00f3n demasiado lenta de la misma; basta que los fluidos del cuerpo se vayan por el lugar equivocado, y \u00a1est\u00e1s muerto!\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abLos peligros pululan por todo el terreno,<br \/> Para cargarte a la tumba,<br \/> Y torvas enfermedades aguardan en derredor,<br \/> Para apresurar a los mortales al hogar.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh!, \u00bfpor qu\u00e9 te atreves entonces a posponerlo diciendo: \u00abtodav\u00eda tengo tiempo suficiente\u00bb? \u00bfSer\u00e1 salvada tu alma jam\u00e1s porque digas: \u00abtodav\u00eda tengo tiempo suficiente\u00bb? Muy bien dice el arzobispo Tillotson: \u00abun hombre podr\u00eda decir: estoy resuelto a comer, pero la resoluci\u00f3n de comer nunca alimentar\u00e1 su cuerpo. Un hombre podr\u00eda decir: estoy resuelto a beber, pero la resoluci\u00f3n de beber nunca apagar\u00e1 su sed.\u00bb Y t\u00fa podr\u00edas decir: \u00abestoy resuelto a buscar a Dios con el tiempo\u00bb; pero tu resoluci\u00f3n no te salvar\u00e1. No es el oyente olvidadizo sino el hacedor de la palabra el que ser\u00e1 bendecido por ella.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, que pudieras decir ahora: hoy, Dios m\u00edo, hoy yo confieso mi pecado; hoy te pido que manifiestes Tu gracia; hoy recibe mi alma culpable, y mu\u00e9strame la sangre del Salvador; hoy yo renuncio a mis necedades, a mis vicios, y a mis pecados, constre\u00f1ido por la Gracia soberana; hoy desecho mis buenas obras como mi base para confiar; hoy clamo:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abNada en mis manos traigo,<br \/> \u00a1Simplemente a Tu cruz me aferro!\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, feliz es aquel ministro que tenga un auditorio as\u00ed! \u00a1Ese ministro ser\u00eda m\u00e1s feliz que Pablo si supiera que su congregaci\u00f3n ha dicho esto! Ven, oh Esp\u00edritu Santo, y atrae a los corazones renuentes y haz que se inclinen delante del cetro de la gracia soberana.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Predicar, ustedes pueden verlo, hace que pierda mi voz. \u00a1Ah!, no es eso. No es la predicaci\u00f3n, sino el estar suspirando por sus almas lo que representa un duro trabajo. Yo podr\u00eda predicar indefinidamente: podr\u00eda pararme aqu\u00ed d\u00eda y noche para hablarles del amor de mi Se\u00f1or, y advertir a las pobres almas; pero lo que me afecta es el pensamiento posterior que me seguir\u00e1 cuando descienda las escaleras de este p\u00falpito: que muchos de ustedes, amigos m\u00edos, desde\u00f1ar\u00e1n esta advertencia. Ustedes se ir\u00e1n; saldr\u00e1n a la calle; bromear\u00e1n; se reir\u00e1n. Mi Se\u00f1or dice: \u00abhijo de hombre, \u00bfhas o\u00eddo lo que los hijos de Israel dicen de ti? He aqu\u00ed, t\u00fa eres como uno que toca una tonada con un instrumento; gozan contigo y luego siguen su camino.\u00bb S\u00ed, pero eso no tendr\u00eda importancia. Que se r\u00edan de m\u00ed no es gran molestia para m\u00ed. Puedo gozarme con las burlas y los desprecios; las caricaturas, las s\u00e1tiras y las calumnias son mi gloria; de estas cosas me jacto, en estas cosas me gozo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero que ustedes se aparten de su propia misericordia, esa es mi aflicci\u00f3n. \u00a1Esc\u00fapanme, pero, oh, arrepi\u00e9ntanse! \u00a1R\u00edanse de m\u00ed: pero, oh, crean en mi Se\u00f1or! Conviertan mi cuerpo en la basura de las calles, si quieren: \u00a1pero no condenen su propia alma! Oh, no desprecien su propia misericordia. No desechen el Evangelio de Cristo. Hay muchas otras formas de hacerle al tonto adem\u00e1s de esa. Lleven carbones en su pecho; golpeen sus cabezas contra la pared para que otros necios se r\u00edan: pero no condenen sus almas por el simple objetivo de ser necios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ded\u00edquense con seriedad a un tema serio. Si no hubiese un m\u00e1s all\u00e1, vivan como quieran; si no hubiera un cielo, si no hubiera un infierno, r\u00edanse de m\u00ed. Pero si estas cosas son ciertas, y creen en ellas, los exhorto, -puesto que los ver\u00e9 en el tribunal del Se\u00f1or Jes\u00fas en el d\u00eda del juicio- los exhorto, por su propio bienestar inmortal, que reciban estas cosas en el coraz\u00f3n. \u00a1Prep\u00e1rense a venir al encuentro de su Dios, oh hijos de Israel! Y que el Se\u00f1or les ayude en esto; por Jesucristo nuestro Se\u00f1or. Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abPero al disertar Pablo acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero, F\u00e9lix se espant\u00f3, y dijo: Ahora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamar\u00e9.\u00bb Hechos 24: 25. El poder del Evangelio se manifiesta en su maravillosa grandeza cuando vemos su impacto sobre los corazones consagrados a \u00e9l, cuando se ven sujetos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-sermon-de-pablo-ante-felixpor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Serm\u00f3n de Pablo ante F\u00e9lix<br \/>\nPor Charles H. Spurgeon\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-22325","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22325","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22325"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22325\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22325"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22325"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22325"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}