{"id":22334,"date":"2016-04-04T15:45:51","date_gmt":"2016-04-04T20:45:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pecados-secretospor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:45:51","modified_gmt":"2016-04-04T20:45:51","slug":"pecados-secretospor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pecados-secretospor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"Pecados Secretos\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abL\u00edbrame de los que me son ocultos.\u00bb Salmo 19: 12.<br \/> \u00abAbsu\u00e9lveme de los que me son ocultos.\u00bb Biblia de las Am\u00e9ricas.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">La justicia propia surge en parte del orgullo, pero principalmente de la ignorancia de la ley de Dios. Debido a que los hombres conocen muy poco o nada del terrible car\u00e1cter de la ley divina, se imaginan justos insensatamente. No est\u00e1n conscientes de la profunda espiritualidad, de la rigurosa severidad de la ley, pues de lo contrario tendr\u00edan nociones diferentes y de mayor sabidur\u00eda. Si supieran cu\u00e1n estrictamente la ley juzga los pensamientos, c\u00f3mo se involucra con cada emoci\u00f3n del hombre interior, no habr\u00eda ninguna criatura bajo el cielo de Dios, que se atreviera a considerarse justa delante de Dios, en virtud de sus propias obras y pensamientos. Basta que la ley sea revelada a un hombre, basta que sepa cu\u00e1n estricta es la ley y cu\u00e1n infinitamente justa, para que su justicia propia se marchite hasta convertirse en nada. Su justicia propia ser\u00e1 un harapo inmundo a sus ojos, cuando antes la consideraba un vistoso abrigo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">David, habiendo visto la ley de Dios, y habi\u00e9ndola alabado en este Salmo que hemos le\u00eddo aqu\u00ed el d\u00eda de hoy, al reflexionar en su excelencia, fue conducido a formular esta pregunta: \u00ab\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 entender sus propios errores?\u00bb Y luego ofrece esta oraci\u00f3n, \u00abAbsu\u00e9lveme de los <i>que me son<\/i> ocultos.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En el Concilio Lateranense de la Iglesia de Roma, se aprob\u00f3 un decreto que establece que todo creyente verdadero debe confesar anualmente sus pecados, todos sus pecados, a un sacerdote, y se agreg\u00f3 a ese decreto la declaraci\u00f3n que no hay esperanza de perd\u00f3n si no se cumple con el decreto. \u00bfQu\u00e9 podr\u00eda igualar el disparate de un decreto como ese? \u00bfAcaso supon\u00edan que los hombres pueden decir sus pecados tan f\u00e1cilmente como pueden contar sus dedos? Vamos, si pudi\u00e9ramos recibir el perd\u00f3n de todos nuestros pecados, diciendo cada pecado que hemos cometido en una hora, ninguno de nosotros podr\u00eda entrar al cielo, puesto que, adem\u00e1s de los pecados que nos son conocidos y que podemos ser capaces de confesar, hay un vasto conjunto de pecados que son tan verdaderos pecados como los que podemos observar, pero que est\u00e1n escondidos y pasan desapercibidos delante de nuestros ojos. \u00a1Oh!, si tuvi\u00e9semos ojos como los de Dios, tendr\u00edamos una opini\u00f3n propia muy diferente. Los pecados que vemos y confesamos, son como las peque\u00f1as muestras que el granjero trae al mercado, tomadas del granero que est\u00e1 repleto en su casa. No tenemos sino unos cuantos pecados que podemos observar y detectar, comparados con todos aquellos que est\u00e1n escondidos de nosotros y que tampoco son vistos por nuestros semejantes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No dudo que sea una verdad aplicable a todos los que estamos aqu\u00ed, que en cada hora de nuestra existencia en la que desarrollamos una actividad, cometemos decenas de miles de impiedades por las cuales la conciencia nunca nos ha remordido, porque nunca las hemos visto como cosas malas, en virtud de que no hemos estudiado las leyes de Dios como deber\u00edamos hacerlo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, tenemos que aceptar que pecado es pecado, ya sea que lo veamos o no. Un pecado, aunque sea desapercibido, es un pecado tan real como si advirti\u00e9ramos que es pecado, aunque no es un pecado tan grave a los ojos de Dios como si lo hubi\u00e9ramos cometido deliberadamente, en vista que carece del agravante de la intenci\u00f3n. Todos los que conocemos nuestros pecados, ofrezcamos esta oraci\u00f3n despu\u00e9s de cada una de nuestras confesiones: \u00abSe\u00f1or, he confesado todos los pecados que me son conocidos, pero debo agregar un etc\u00e9tera despu\u00e9s de ellos, diciendo: &#8216;Absu\u00e9lveme de los <i>que me son<\/i> ocultos.'\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, esa no ser\u00e1 la esencia de mi serm\u00f3n de hoy. Mi objetivo es una cierta clase de hombres que tienen pecados no desconocidos para ellos, pero que los mantienen en secreto delante de sus semejantes. Cada vez y cuando levantamos una hermosa piedra colocada sobre el verde c\u00e9sped de la iglesia profesante, bordeada por la espesura de una bondad aparente, y para nuestro asombro, encontramos debajo de ella todo tipo de insectos inmundos y reptiles aborrecibles, y en nuestro disgusto frente a tanta hipocres\u00eda, exclamamos: \u00abtodos los hombres son unos mentirosos; no hay nadie en quien podamos depositar nuestra confianza.\u00bb No ser\u00eda justo aplicar ese calificativo a todos; pero realmente, los descubrimientos que se hacen sobre la insinceridad de nuestros semejantes, son suficientes para que los despreciemos, pues pueden ir muy lejos en cuanto a las apariencias, y sin embargo albergan muy poca pureza de coraz\u00f3n. A ustedes, se\u00f1ores, que pecan en secreto, pero que hacen profesi\u00f3n de fe; a ustedes que quebrantan los pactos de Dios en la oscuridad, pero que se ponen m\u00e1scaras de bondad cuando est\u00e1n en la luz; a ustedes, se\u00f1ores, que cierran las puertas y cometen impiedades en secreto; a ustedes voy a predicar esta ma\u00f1ana. Oh, que Dios se agrade en hablarles tambi\u00e9n, y los conduzca a decir esta oraci\u00f3n: \u00abAbsu\u00e9lveme de los <i>que me son<\/i> ocultos.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Me esforzar\u00e9 por exhortar a todos los hip\u00f3critas, pidi\u00e9ndoles que abandonen, que renuncien, que detesten, que odien, que aborrezcan todos sus pecados secretos. Y, primero, me voy a esforzar para mostrar <i>la insensatez de los pecados secretos<\/i>; en segundo lugar,<i>la miseria de los pecados secretos<\/i>; en tercer lugar, <i>la culpa de los pecados secretos<\/i>; en cuarto lugar, <i>el peligro de los pecados secretos<\/i>; y luego intentar\u00e9 aplicar algunas palabras a manera de remedio, para que todos nosotros recibamos la gracia de evitar los pecados secretos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> Primero, entonces, LA INSENSATEZ DE LOS PECADOS SECRETOS.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hip\u00f3crita, eres hermoso cuando se te ve; tu conducta exterior es recta, afable, liberal, generosa y cristiana; pero te entregas a alg\u00fan pecado que el ojo del hombre no ha detectado todav\u00eda. Tal vez es la borrachera en privado. T\u00fa denigras al borracho cuando se tambalea por las calles; pero t\u00fa puedes entregarte a la borrachera en privado. Puede ser cualquier otro apetito o vicio; no me corresponde especificar cu\u00e1l es en este momento. Pero, hip\u00f3crita, te decimos que eres un necio cuando piensas en albergar un pecado secreto. Eres un necio por una raz\u00f3n especial, que tu pecado no es un pecado secreto; es conocido, y ser\u00e1 revelado un d\u00eda; tal vez, muy pronto. Tu pecado no es un secreto; el ojo de Dios lo ha visto; t\u00fa has pecado delante de Su rostro. T\u00fa has cerrado la puerta, has corrido las cortinas, y te has ocultado del ojo del sol, pero el ojo de Dios traspasa la oscuridad; la sombra que te rodeaba era tan clara como la luz del mediod\u00eda de verano para el ojo de Aquel que ve todas las cosas. \u00bfAcaso no sabes, oh hombre, que \u00abtodas las cosas est\u00e1n desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que rendir cuentas\u00bb?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando el sacerdote hund\u00eda su cuchillo en las entra\u00f1as de su v\u00edctima, descubr\u00eda el coraz\u00f3n y el h\u00edgado, y todo lo que estaba contenido dentro. As\u00ed eres t\u00fa, oh hombre, visto por Dios, cortado en dos mitades por el Todopoderoso. No tienes ninguna c\u00e1mara secreta donde te puedas esconder. No tienes ning\u00fan s\u00f3tano oscuro donde puedas encubrir tu alma. Cava profundo, ay, tan profundo hasta llegar al infierno, pero no podr\u00e1s encontrar suficiente tierra sobre el globo terr\u00e1queo para cubrir tu pecado; su pudieras reunir monta\u00f1as sobre la tumba de ese pecado, esas monta\u00f1as contar\u00edan el secreto de qui\u00e9n est\u00e1 bajo sus entra\u00f1as. Si pudieras arrojar tu pecado al mar, mil olas susurrantes contar\u00edan el secreto. No es posible que lo escondas de Dios. Tu pecado est\u00e1 fotografiado en el alto cielo. El acto, cuando fue cometido, fue fotografiado en el cielo y all\u00ed permanecer\u00e1, y un d\u00eda t\u00fa ser\u00e1s revelado al ojo curioso de todos los hombres, como un hip\u00f3crita y un falso, que cometiste el pecado en un supuesto secreto, aunque eras observado por Jehov\u00e1 que todo lo ve.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, cu\u00e1n insensatos son los hombres cuando piensan que pueden hacer algo en secreto. Este mundo es semejante a esas colmenas de cristal, dentro de las cuales trabajan las abejas: las podemos observar, y vemos todas las operaciones de esas criaturitas. As\u00ed, Dios mira desde arriba y lo ve todo. Nuestros ojos son d\u00e9biles. No podemos ver en la oscuridad. Pero Su ojo, como un orbe de fuego, traspasa las tinieblas. \u00c9l lee los pensamientos del hombre y ve sus actos, cuando cree que est\u00e1 muy escondido.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, este pensamiento bastar\u00eda para refrenarnos de todo pecado, si verdaderamente lo aplic\u00e1ramos a nosotros: \u00ab\u00a1T\u00fa eres Dios que ve!\u00bb \u00a1Ladr\u00f3n, detente! Deja eso que te has robado. \u00a1Dios te ve! Ning\u00fan ojo de detecci\u00f3n en la tierra te ha descubierto, pero los ojos de Dios te est\u00e1n mirando ahora a trav\u00e9s de las nubes. \u00a1Blasfemo! Aquellas personas que te preocupan no oyeron tu juramente, pero Dios s\u00ed lo escuch\u00f3; penetr\u00f3 en los o\u00eddos del Se\u00f1or Dios de los ej\u00e9rcitos. \u00a1Ah!, t\u00fa, que llevas una vida inmunda, y sin embargo pareces un comerciante respetable que muestra a los hombres un car\u00e1cter afable y bueno. Tus vicios son todos conocidos y est\u00e1n escritos en el libro de Dios. \u00c9l guarda un diario de todos tus actos. Y qu\u00e9 pensar\u00e1s en aquel d\u00eda cuando una muchedumbre est\u00e9 reunida, comparada con la cual, esta inmensa multitud no es sino una gota en un balde, y Dios lea la historia de tu vida secreta, y los hombres y los \u00e1ngeles la escuchen. Estoy seguro que no hay nadie a quien le guste que se lean todos sus secretos, en especial, nuestros secretos pensamientos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si yo eligiera de entre esta congregaci\u00f3n al hombre m\u00e1s santo, y le pidiera que pasara al frente y le dijera: \u00abbien, se\u00f1or, yo conozco todos sus pensamientos, y estoy a punto de contarlos,\u00bb estoy seguro que me ofrecer\u00eda el soborno m\u00e1s grande que pudiera conseguir, para que yo ocultara al menos algunos de ellos. \u00abCuente,\u00bb me dir\u00eda, \u00abmis acciones; de ellas no me averg\u00fcenzo; pero no cuente mis pensamientos ni mis imaginaciones: de ellos siempre estar\u00e9 avergonzado delante de Dios.\u00bb Cu\u00e1n grande, entonces, pecador, ser\u00e1 tu verg\u00fcenza cuando tus lascivias secretas, tus transgresiones privadas, tus cr\u00edmenes ocultos sean anunciados desde el trono de Dios, y publicados por Su propia boca, y con una voz m\u00e1s fuerte que mil truenos sean predicados a los o\u00eddos del mundo congregado. Cu\u00e1l no ser\u00e1 tu terror y confusi\u00f3n entonces, cuando todas las obras que has hecho sean publicadas a la faz del sol, a los o\u00eddos de toda la humanidad. Oh, renuncia a la insensata esperanza de sigilo, pues tu pecado ha sido registrado en este d\u00eda, y ser\u00e1 publicado un d\u00eda en todas las paredes del cielo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> A continuaci\u00f3n, veamos LA MISERIA DE LOS PECADOS SECRETOS.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">De todos los pecadores, el hombre que hace una profesi\u00f3n de religi\u00f3n, y sin embargo vive en la iniquidad, es el m\u00e1s miserable. Un imp\u00edo descarado, que toma un vaso en su mano y dice: \u00absoy un borracho, y no me averg\u00fcenzo de serlo,\u00bb ser\u00e1 indeciblemente miserable en los mundos venideros, pero aunque sea breve, tiene su hora de placer. Un hombre que maldice y dice juramentos, y afirma: \u00abEsa es mi costumbre, soy un blasfemo,\u00bb y hace una profesi\u00f3n de ello, tiene, al menos, algo de paz en su alma; pero el hombre que camina con el ministro de Dios, que est\u00e1 unido a la Iglesia de Dios, que sale delante del pueblo de Dios y se une a \u00e9l, y luego vive en pecado, \u00a1cu\u00e1n miserable debe ser su existencia! Vamos, tiene una existencia peor que el rat\u00f3n que est\u00e1 en su escondrijo de la sala, y corre a escondidas para recoger las migajas, y luego regresa velozmente a su agujero. Tales hombres deben apresurarse a salir para pecar de vez en cuando; y \u00a1oh, cu\u00e1n temerosos est\u00e1n de ser descubiertos! Un d\u00eda, tal vez, se muestra su car\u00e1cter, pero con maravillosa astucia se las arreglan para esconderlo y disimularlo; pero al siguiente d\u00eda otra cosa vuelve a suceder, y viven en constante temor, diciendo mentira tras mentira, tratando de que la \u00faltima mentira sea convincente, agregando enga\u00f1o tras enga\u00f1o, para que los dem\u00e1s no los descubran.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abOh, es una enmara\u00f1ada tela la que tejemos,<br \/> Cuando una vez nos aventuramos a enga\u00f1ar.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Si voy a ser un imp\u00edo, llevar\u00e9 la vida de un pecador fanfarr\u00f3n, que peca delante de la faz del d\u00eda; pero, si peco, no voy a actuar como un hip\u00f3crita y un cobarde. No voy a profesar ser de Dios, mientras gasto mi vida para el diablo. Esa forma de enga\u00f1ar al diablo es algo de lo que todo pecador honesto deber\u00e1 avergonzarse. Dir\u00e1: \u00abAhora, si en verdad sirvo a mi se\u00f1or, le servir\u00e9 de una forma declarada, no fingir\u00e9 al respecto; si hago una profesi\u00f3n, la cumplir\u00e9; pero si no la hago, si vivo en pecado, no voy a disimularlo por medio de hipocres\u00eda y enga\u00f1o.\u00bb Algo que ha desjarretado a la iglesia y que ha partido su vigor en dos, ha sido la hipocres\u00eda m\u00e1s infame. \u00a1Oh!, en cu\u00e1ntos lugares hay hombres a quienes podr\u00edamos alabar hasta los propios cielos, si crey\u00e9ramos en sus palabras, pero que arrojar\u00edamos al abismo m\u00e1s profundo si pudi\u00e9ramos ver sus acciones secretas. \u00a1Que Dios perdone a cualquiera que est\u00e9 actuando as\u00ed!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo casi dir\u00eda que dif\u00edcilmente podr\u00eda perdonarle. Yo puedo perdonar al hombre que se entrega al desenfreno abiertamente, y no profesa ser mejor. Pero al hombre que adula, y habla con enga\u00f1o, y simula, y ruega, y luego vive en pecado, a ese hombre lo odio, no puedo soportarlo, lo aborrezco con toda mi alma. Si se volviera de sus caminos, lo amar\u00eda, pero en su hipocres\u00eda, es para m\u00ed la m\u00e1s aborrecible de todas las criaturas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Dice un cuento que la rana en verdad lleva un joya en su cabeza, pero este hombre no tiene ninguna, sino que carga con la inmundicia mientras simula estar enamorado de la justicia. Una simple profesi\u00f3n, se\u00f1ores, no es m\u00e1s que ostentaci\u00f3n maquillada para ir al infierno; es como los penachos en la carroza f\u00fanebre y los jaeces que llevan los negros caballos que arrastran a los hombres a sus tumbas. Cu\u00eddense, por sobre todas las cosas, de una profesi\u00f3n hecha con cera que no resiste los rayos del sol; eviten una vida que necesita dos caras; debe ser una cosa o la otra. Si te decides a servir a Satan\u00e1s, no pretendas servir a Dios; y si sirves a Dios, s\u00edrvele de todo coraz\u00f3n. \u00abNinguno puede servir a dos <i>se\u00f1ores<\/i>;\u00bb no lo intenten, no se empe\u00f1en en hacerlo, pues ninguna vida ser\u00e1 m\u00e1s miserable que esa. Por sobre todas las cosas, eviten cometer actos que sea preciso esconder.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay un singular poema escrito por Hood, llamado \u00abEl Sue\u00f1o de Eugenio Aram,\u00bb una poes\u00eda sumamente notable en verdad, que ilustra el punto sobre el que estoy reflexionando. Aram ha asesinado a un hombre y ha tirado su cuerpo al r\u00edo: \u00abuna lenta corriente, negra como tinta, profunda en extremo.\u00bb Al d\u00eda siguiente visita la escena de su culpa:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abY busc\u00f3 la negra poza maldita,<br \/> Con una desordenada mirada recelosa;<br \/> Y vio al muerto en el lecho del r\u00edo,<br \/> Pues el infiel curso estaba seco.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Luego cubri\u00f3 el cad\u00e1ver con montones de hojas, pero un viento violento cubri\u00f3 el bosque dejando el secreto a la intemperie y bajo el sol:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abEntonces ca\u00ed rostro en tierra,<br \/> Y por primera vez comenc\u00e9 a llorar,<br \/> Pues entonces supe que mi secreto era uno<br \/> Que la tierra rehusaba guardar,<br \/> En suelo o mar, aunque estuviera<br \/> A diez mil brazas de profundidad.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">\u00c9l profetiza que ser\u00e1 descubierto en notas quejumbrosas. Enterr\u00f3 a su v\u00edctima en una cueva y la cubri\u00f3 con piedras, pero cuando los a\u00f1os completaron su cansada ronda, el hecho macabro fue descubierto y el asesino fue ejecutado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La culpa es un \u00abchambel\u00e1n ce\u00f1udo,\u00bb aun cuando sus dedos no est\u00e9n te\u00f1idos de sangre. Los pecados secretos traen ojos afiebrados y noches de insomnio, hasta que los hombres apagan sus conciencias, y se tornan realmente maduros para la fosa. La hipocres\u00eda es un juego dif\u00edcil de jugar, pues se trata de un enga\u00f1ador ante muchos observadores; y ciertamente es un intercambio miserable, que conducir\u00e1 al fin, como su certero cl\u00edmax, a una tremenda bancarrota. \u00a1Ah!, ustedes que han pecado sin ser descubiertos, \u00abest\u00e9n seguros que su pecado los encontrar\u00e1;\u00bb y consideren que puede encontrarlos antes de que pase mucho tiempo. El pecado, como el asesinato, ser\u00e1 descubierto; los hombres cuentan sus historias inclusive en sus sue\u00f1os. Dios ha compungido de tal manera algunas veces a los hombres en sus conciencias, que han sido obligados a pasar al frente y confesar la historia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Pecador secreto! Si quieres el gusto anticipado de la condenaci\u00f3n en la tierra, contin\u00faa con tus pecados secretos, pues nadie es m\u00e1s miserable que el que peca secretamente pero trata de preservar su imagen. Aquel ciervo, perseguido por sabuesos sangrientos, con las fauces abiertas, es mucho m\u00e1s feliz que el hombre que es perseguido por sus pecados. Aquel p\u00e1jaro, atrapado en la red del cazador, y luchando por escapar, es mucho m\u00e1s feliz que aquel que se ha tejido a su alrededor una red de enga\u00f1o, y se esfuerza por escapar de ella d\u00eda con d\u00eda haciendo que los trabajos sean m\u00e1s dif\u00edciles y la red se haga m\u00e1s fuerte. \u00a1Oh, la miseria de los pecados secretos! En verdad, uno puede orar, \u00abL\u00edbrame de los que me son ocultos.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III. <\/b>Y ahora, a continuaci\u00f3n, la culpa, LA SOLEMNE CULPA DEL PECADO SECRETO.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, Juan, t\u00fa crees que no hay nada malo en una cosa hasta que alguien la vea, \u00bfno es cierto? Sientes que es un gran pecado que tu jefe te descubra robando del caj\u00f3n donde guarda su dinero, pero que no es pecado si no te descubre, ning\u00fan pecado. Y usted, se\u00f1or, se imagina que es un pecado grave hacer trampas en el negocio, si es descubierto y llevado a la corte; pero hacer fraudes sin ser descubierto nunca, eso est\u00e1 muy bien: no diga nada al respecto, se\u00f1or Spurgeon, se trata de negocios; usted no debe inmiscuirse en los negocios; los fraudes que no son descubiertos, no deben representar ning\u00fan problema para usted. La medida com\u00fan del pecado es su notoriedad. Pero yo no creo en eso. Un pecado es un pecado, ya sea que se cometa en privado o delante del ancho mundo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es muy singular c\u00f3mo los hombres miden la culpa. Un obrero del ferrocarril pone una se\u00f1al equivocada y hay un accidente; el hombre es juzgado y es severamente censurado. El d\u00eda anterior tambi\u00e9n hab\u00eda puesto la se\u00f1al equivocada, pero no hubo ning\u00fan accidente, y por tanto nadie lo acus\u00f3 por su descuido. Pero era exactamente lo mismo, accidente o no accidente; el accidente no gener\u00f3 la culpa, sino el acto; no fue su notoriedad y ni siquiera su consecuencia. Era su responsabilidad haber tenido cuidado. Y era tan culpable la primera vez como lo fue en la segunda instancia, pues expuso negligentemente vidas humanas. No midan el pecado por lo que otras personas digan de \u00e9l; sino m\u00eddanlo por lo que Dios dice de \u00e9l, y lo que les digan sus propias conciencias.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, yo sostengo que el pecado secreto, en todo caso, es el peor de los pecados, porque el pecado secreto implica que el hombre que lo comete tiene anidado al ate\u00edsmo en su coraz\u00f3n. Se preguntar\u00e1n c\u00f3mo puede ser eso. Yo respondo que podr\u00e1 ser un cristiano que profesa, pero le dir\u00e9 en su cara que es un ateo pr\u00e1ctico, si se esfuerza por mantener una profesi\u00f3n respetable delante del hombre, y luego transgrede en secreto. D\u00edganme, \u00bfacaso no es un ateo el que dice que hay un Dios, pero al mismo tiempo le da m\u00e1s importancia al hombre que a Dios? \u00bfAcaso no es la propia esencia del ate\u00edsmo, no es una negaci\u00f3n de la divinidad del Alt\u00edsimo, cuando los hombres valoran con ligereza a Dios y dan m\u00e1s importancia al ojo de la criatura que a la observaci\u00f3n de su Creador? Hay personas que por nada del mundo dir\u00edan una mala palabra en presencia de su ministro, pero lo pueden hacer cuando saben que Dios los est\u00e1 viendo. Esos son ateos. Hay algunos que no har\u00edan trampas en los negocios por nada del mundo si supieran que ser\u00edan descubiertos, pero pueden hacerlo mientras Dios est\u00e1 con ellos; esto es, valoran m\u00e1s el ojo del hombre que el ojo de Dios; y piensan que es peor ser condenados por el hombre, que ser condenados por Dios. Ll\u00e1menlo como quieran, su nombre correcto es ate\u00edsmo pr\u00e1ctico. Es deshonrar a Dios; es destronarle; es ponerlo por debajo de Sus propias criaturas; y \u00bfqu\u00e9 es eso sino negarle Su divinidad?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos, les imploro que no incurran en la terrible culpa de los pecados secretos. Ning\u00fan hombre puede pecar poco en secreto, pues en verdad engendrar\u00e1 m\u00e1s pecados. Nadie puede ser un hip\u00f3crita y sin embargo tener una culpa moderada. Ir\u00e1 de mal en peor, y continuar\u00e1 as\u00ed, hasta que cuando su culpa sea publicada, ser\u00e1 descubierto como el peor y m\u00e1s endurecido de los hombres. Atribuyan mucha importancia a la culpa del pecado secreto. \u00a1Ah, si pudiera, ahora predicar\u00eda como Rowland Hill lo hac\u00eda, haciendo sentir a ciertas personas que les estaba predicando en lo personal, y que temblaran! Se dice que cuando \u00e9l predicaba, no hab\u00eda ning\u00fan hombre junto a la ventana, o en medio de la multitud, o sentado en alg\u00fan lugar alto, que no dijera: \u00abvaya, me est\u00e1 predicando a m\u00ed; me est\u00e1 hablando acerca de mis pecados secretos.\u00bb Y cuando proclamaba la omnisciencia de Dios, se dice que los hombres se inclinaban a pensar que estaban viendo a Dios presente corporalmente en medio de ellos, mir\u00e1ndolos. Y cuando terminaba el serm\u00f3n, escuchaban una voz que susurraba a sus o\u00eddos, \u00ab\u00bfSe ocultar\u00e1 alguno, dice Jehov\u00e1, en escondrijos que yo no lo vea? \u00bfNo lleno yo, dice Jehov\u00e1, el cielo y la tierra?\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo quisiera poder hacer lo mismo. Hacer que cada hombre se mirara, y descubriera su pecado secreto. Vamos, lector, \u00bfcu\u00e1l es? S\u00e1calo a la luz del d\u00eda; tal vez se muera bajo la luz del sol. A estas cosas no les gusta ser descubiertas. Dile ahora a tu propia conciencia cu\u00e1l es. M\u00edralo a la cara; confi\u00e9salo delante de Dios, y que \u00c9l te d\u00e9 gracia para hacer desaparecer ese pecado y cualquier otro, y \u00a1volverte a \u00c9l con pleno prop\u00f3sito de coraz\u00f3n! Y agrego esto: que tu culpa es culpa, sea descubierta o no, y si acaso hay alguna diferencia, es una culpa mayor, porque ha sido secreta. \u00a1Dios nos libre de la culpa del pecado secreto! \u00abAbsu\u00e9lveme de los <i>que me son<\/i> ocultos.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>IV.<\/b> Y miren, a continuaci\u00f3n, EL PELIGRO DEL PECADO SECRETO. Un peligro es que un hombre no puede cometer un pecadito en secreto sin que, con el tiempo, se convierta en un pecado p\u00fablico. Si cometes un pecado, es como cuando se derrite el glaciar inferior en los Alpes; los otros lo seguir\u00e1n. Amontonas hoy una piedra sobre el majano, al d\u00eda siguiente echas otra, y as\u00ed sucesivamente, hasta que el mont\u00f3n, erigido piedra sobre piedra, se convierte en una pir\u00e1mide.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vean al insecto del coral en su trabajo. Ustedes no pueden decretar donde concluir\u00e1 su trabajo. No edificar\u00e1 su roca exactamente tan alta como la quieran ustedes, sino que no se detendr\u00e1 hasta que no est\u00e9 cubierta de algas, y luego hasta que las algas se decompongan; y luego habr\u00e1 tierra sobre ella, y finalmente una isla ser\u00e1 construida por estas diminutas criaturas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El pecado no puede ser contenido por el freno y la brida. \u00abPero yo s\u00f3lo voy a tomarme un traguito de ven en cuando, s\u00f3lo voy a estar intoxicado una vez a la semana o algo as\u00ed. Nadie lo ver\u00e1; me ir\u00e9 directamente a la cama.\u00bb Pronto estar\u00e1s borracho en las calles. \u00ab\u00danicamente voy a leer un libro lascivo y lo voy a esconder debajo del sof\u00e1 cuando entre alguien.\u00bb Todav\u00eda lo mantienes en tu biblioteca, amigo. \u00abS\u00f3lo me re\u00fano con esos amigos ocasionalmente.\u00bb Luego te reunir\u00e1s todos los d\u00edas, tal es su car\u00e1cter embrujador; no puedes evitarlo. Es igual que le pidas al le\u00f3n que te permita meter tu cabeza en sus fauces. T\u00fa no puedes controlar sus mand\u00edbulas: tampoco puedes regular el pecado. Un vez que te adentras en \u00e9l, no puedes decir cu\u00e1ndo ser\u00e1s destruido. Podr\u00e1s ser un individuo tan afortunado que, como Van Amburgh, metas y saques tu cabeza much\u00edsimas veces; pero puedes estar seguro que uno de estos d\u00edas ser\u00e1 una aventura costosa.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, puedes empe\u00f1arte en esconder tu h\u00e1bito depravado, pero saldr\u00e1 a la luz, no puedes evitarlo. T\u00fa guardas tu peque\u00f1o pecado favorito en casa; pero f\u00edjate bien en esto, cuando la puerta est\u00e9 abierta de par en par, el perro saldr\u00e1 a la calle. C\u00fabrelo en tu pecho, pon sobre \u00e9l pliegue tras pliegue de hipocres\u00eda para mantenerlo secreto, pero el desdichado estar\u00e1 cantando alg\u00fan d\u00eda cuando est\u00e9s en compa\u00f1\u00eda de otros; no puedes mantener quieto al p\u00e1jaro del mal. Tu pecado deambular\u00e1 lejos; y lo que es peor, no te importar\u00e1 uno de esto d\u00edas. El hombre que se entrega al pecado en privado, gradualmente vuelve su frente tan dura como el bronce. La primera vez que pec\u00f3, las gotas de sudor brotaban de su frente al recordar lo que hab\u00eda hecho; la segunda vez, ya no hab\u00eda sudor caliente en su frente, s\u00f3lo una cierta agitaci\u00f3n del m\u00fasculo; la tercera vez, hab\u00eda un aspecto solapado y furtivo, pero no hab\u00eda agitaci\u00f3n; la siguiente vez, pec\u00f3 un poco m\u00e1s; y gradualmente se volvi\u00f3 el atrevido blasfemo de su Dios, que lleg\u00f3 a exclamar: \u00ab\u00bfQui\u00e9n soy yo para que tema a Jehov\u00e1, y qui\u00e9n es \u00c9l para que le sirva?\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los hombres van de lo malo a lo peor. Echa tu barca a la corriente, y seguramente ir\u00e1 a donde la corriente la arrastre. Col\u00f3cate en el remolino, y ser\u00e1s como una paja en el viento: ir\u00e1s adonde sople el viento, no te puedes controlar. El globo puede remontarse, pero no puede controlar su curso; ir\u00e1 en la direcci\u00f3n que sople el viento. Si t\u00fa te montas una vez en el pecado, no hay forma de detenerte. Ten cuidado. Si no quieres convertirte en el peor de los individuos, cu\u00eddate de los pecaditos, porque ellos, apil\u00e1ndose unos sobre otros, pueden al fin lanzarte desde la cima y destruir tu alma para siempre. Hay un gran peligro en los pecados secretos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero yo tengo aqu\u00ed algunos verdaderos cristianos que consienten pecados secretos. Afirman que no es sino un pecadito, y por lo tanto pueden pasarlo por alto. Queridos hermanos, les hablo a ustedes ahora, y me hablo a m\u00ed mismo, cuando digo esto: destruyamos todos nuestros peque\u00f1os pecados secretos. Son llamados peque\u00f1os y si lo son, recordemos que son las zorras, inclusive las zorras peque\u00f1as, las que destruyen nuestros vi\u00f1edos, pues nuestros vi\u00f1edos tienen tiernos reto\u00f1os. Cuid\u00e9monos de nuestros peque\u00f1os pecados. Un pecadito, como una piedrita en el zapato, har\u00e1 que el viajero que va al cielo camine con mucha dificultad. Los pecaditos, como ladronzuelos, pueden abrir la puerta a los m\u00e1s grandes que est\u00e1n afuera.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cristianos, recuerden que los peque\u00f1os pecados deterioran su comuni\u00f3n con Cristo. Los pecaditos, como la manchitas en la seda, pueden da\u00f1ar la fina textura de la comuni\u00f3n. Los pecados peque\u00f1os, como las peque\u00f1as irregularidades de una maquinaria, pueden da\u00f1ar todo el tejido de su religi\u00f3n. Una mosca muerta arruina todo el tarro de ung\u00fcento. Ese cardo puede llenar todo un continente de ciza\u00f1a nociva.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos, matemos nuestros pecados tan pronto los descubramos. Alguien dijo: \u00abEl coraz\u00f3n est\u00e1 lleno de p\u00e1jaros inmundos. Es su jaula.\u00bb \u00abAh, \u00bb dijo otro te\u00f3logo, \u00abpero no debes hacer una apolog\u00eda de eso, pues la responsabilidad del cristiano es torcerles el cuello.\u00bb Y as\u00ed es. Si hay cosas malas, nuestra responsabilidad es matarlas. Los cristianos no deben tolerar pecados secretos. No debemos albergar traidores; es alta traici\u00f3n en contra del Rey del Cielo. Arrastr\u00e9moslos a la luz, y ofrezc\u00e1moslos sobre el altar, renunciando a nuestro pecados secretos m\u00e1s queridos, siguiendo la voluntad y el mandamiento de Dios. Hay un gran peligro en el peque\u00f1o pecado secreto; por tanto evit\u00e9moslo, no pasemos cerca de \u00e9l, volv\u00e1monos de \u00e9l y huyamos de \u00e9l, y \u00a1que Dios les d\u00e9 gracia para dominarlo!\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>V.<\/b> Y ahora, para concluir, voy a exhortar con todo mi poder a algunos de ustedes a quienes Dios ha compungido en sus conciencias. He venido a suplicarles, hasta las l\u00e1grimas si fuera posible, que renuncien a sus pecados secretos. Tengo a uno aqu\u00ed por quien bendigo a Dios; le amo, aunque no le conozco. Casi est\u00e1 persuadido de ser un cristiano; claudica entre dos opiniones, tiene la intenci\u00f3n de servir a Dios, se esfuerza por abandonar el pecado, pero encuentra que es una lucha dif\u00edcil, y por lo pronto no sabe qu\u00e9 ser\u00e1 de \u00e9l. Me dirijo a \u00e9l con todo mi amor: amigo m\u00edo, \u00bfconservar\u00e1s tu pecado y te ir\u00e1s al infierno, o dejar\u00e1s tu pecado e ir\u00e1s al cielo? Esta es la solemne alternativa: la presento a todos los pecadores que han despertado; que Dios elija por ustedes, de otra manera tiemblo al pensar cu\u00e1l alternativa podr\u00e1n elegir. Los placeres de esta vida son tan intoxicantes, sus gozos entrampan de tal manera, que si no recordara que Dios es el que en nosotros produce as\u00ed el querer como el hacer, no tendr\u00eda esperanza en ustedes. Pero conf\u00edo que Dios decidir\u00e1 el asunto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Perm\u00edtanme poner la alternativa delante de ustedes: por un lado est\u00e1 el j\u00fabilo de una hora, una breve vida de dicha, aunque ser\u00e1 una pobre, pobre dicha; por otro lado, hay vida eterna y gloria perpetua. De un lado, hay una felicidad transitoria, y despu\u00e9s sobrecogedora aflicci\u00f3n; en este caso, hay s\u00f3lida paz y gozo eterno, y despu\u00e9s bienaventuranza sobreabundante. No temo ser considerado un arminiano cuando digo, como dijo El\u00edas: \u00ab\u00bfHasta cu\u00e1ndo claudicar\u00e9is vosotros entre dos pensamientos? Si Jehov\u00e1 es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de \u00e9l.\u00bb Pero, ahora, hagan voluntariamente su elecci\u00f3n; y \u00a1que Dios les ayude a hacerla! No digan que van a adoptar la religi\u00f3n sin tomar en cuenta primero su costo; recuerden, est\u00e1 su lujuria a la que deben renunciar, su placer que deben abandonar; \u00bfpueden hacerlo por Cristo? \u00bfPueden? Yo s\u00e9 que no pueden, a menos que la gracia de Dios les ayude para hacer esa elecci\u00f3n. Pero \u00bfpueden decir: \u00abs\u00ed, con la ayuda de Dios, yo renuncio a todos los juguetes llamativos de la tierra, a sus pompas, boatos y frusler\u00edas?\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abTodo esto no puede nunca satisfacer,<br \/> Denme a Cristo, o muero.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Pecador, nunca te arrepentir\u00e1s de esa elecci\u00f3n, si Dios te ayuda a tomarla; encontrar\u00e1s la felicidad aqu\u00ed, y ser\u00e1s tres veces feliz por toda la eternidad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abPero,\u00bb dir\u00e1 alguien, \u00abse\u00f1or, yo tengo la intenci\u00f3n de ser religioso, pero no estoy de acuerdo con su rigurosidad.\u00bb Yo no pido eso; yo espero, sin embargo, que des el benepl\u00e1cito a la rigurosidad de <i>Dios<\/i>, y la rigurosidad de Dios es diez mil veces m\u00e1s grande que la m\u00eda. Podr\u00e1s decir que soy puritano en mi predicaci\u00f3n; Dios ser\u00e1 puritano cuando juzgue en aquel gran d\u00eda. Puedo ser percibido como severo, pero nunca podr\u00e9 ser tan severo como lo ser\u00e1 Dios. Yo puedo pasar la grada de dientes filosos en tu conciencia, pero Dios pasar\u00e1 gradas de fuego eterno en todo tu ser un d\u00eda. \u00a1Yo podr\u00e9 hablar cosas que truenan! Dios no las dir\u00e1 sino que las lanzar\u00e1 de Sus manos. Recuerden que los hombres se pueden re\u00edr del infierno, y decir que no existe; pero deben rechazar sus Biblias antes de creer esa mentira. Las conciencias de los hombres les dicen que:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abHay un terrible infierno,<br \/> Y dolores eternos;<br \/> Donde los pecadores con diablos deben morar,<br \/> En tinieblas, fuego y cadenas.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Se\u00f1ores, \u00bfconservar\u00e1n sus pecados secretos y merecer\u00e1n el fuego eterno por ellos? Recuerden que no hay opci\u00f3n, o renuncian a todos ellos, o de lo contrario no pueden ser hijos de Dios. No se pueden alcanzar ambas cosas; no puede ser Dios y el mundo, no puede ser Cristo y el diablo; debe ser uno u otro. \u00a1Oh!, que Dios les d\u00e9 gracia para renunciar a todos los pecados; pues \u00bfcu\u00e1nto valen? Son sus enga\u00f1adores ahora, y ser\u00e1n sus torturadores para siempre. \u00a1Oh!, que sus ojos estuviesen abiertos para ver la podredumbre, el vac\u00edo y el embuste de la iniquidad. \u00a1Oh!, que Dios los vuelva a \u00c9l. \u00a1Oh!, que Dios les d\u00e9 la gracia para atravesar el Rubic\u00f3n del arrepentimiento en esta misma hora; para que digan: \u00aba partir de ahora es guerra a muerte con mis pecados; no voy a mantener voluntariamente ninguno de ellos, sino que fuera con ellos, fuera con ellos; cananeos, hititas, jebuseos, todos ser\u00e1n echados fuera.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abEl \u00eddolo m\u00e1s amado que he conocido,<br \/> Cualquiera que haya sido;<br \/> Ay\u00fadame a derribarlo del trono,<br \/> Y adorarte solamente a Ti.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abPero, \u00a1oh!, se\u00f1or, no puedo hacerlo; ser\u00eda como sacarme los ojos.\u00bb Ay, escucha lo que dice Cristo: \u00abmejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego.\u00bb \u00abPero ser\u00eda como cortarme un brazo.\u00bb Ay, mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que ser echado en el fuego eterno. \u00a1Oh!, cuando el pecador venga delante de Dios al final, \u00bfpiensan que hablar\u00e1 como lo hace ahora? Dios revelar\u00e1 sus pecados secretos: el pecador no dir\u00e1 entonces: \u00abSe\u00f1or, consideraba a mis pecados secretos tan dulces, que no pod\u00eda renunciar a ellos.\u00bb Me imagino cu\u00e1n diferente ser\u00e1 entonces. \u00ab<i>Se\u00f1or<\/i>,\u00bb me dicen ahora, \u00ab<i>usted es demasiado estricto;<\/i>\u00bb \u00bfdir\u00e1n eso mismo cuando los ojos del Todopoderoso est\u00e9n mir\u00e1ndolos airadamente? Ustedes me dicen ahora: \u00ab<i>se\u00f1or, usted es demasiado preciso<\/i>;\u00bb \u00bfle dir\u00e1n eso al Dios Todopoderoso en Su cara? \u00ab<i>Se\u00f1or, tengo la intenci\u00f3n de conservar tal y tal pecado<\/i>.\u00bb \u00bfPueden decirlo en el tribunal de Dios al fin? No se atrever\u00e1n a hacerlo en aquel momento.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ah!, cuando Cristo venga una segunda vez, habr\u00e1 un cambio sorprendente en la manera en que hablan los hombres. Me parece verle; all\u00ed est\u00e1 sentado en Su trono. \u00a1Vamos, Caif\u00e1s, ven a condenarle ahora! \u00a1Judas, ven y b\u00e9sale ahora! Hombre, \u00bfcu\u00e1l es tu problema ahora? \u00bfLe tienes miedo? Vamos, Barrab\u00e1s, sal; ve si te prefieren ahora en lugar de Cristo. Blasfemo, ahora es tu momento; has sido un hombre valeroso; mald\u00edcelo en Su cara ahora. Ahora, borracho, camina tambaleante hacia \u00c9l. Vamos, infiel; dile ahora que no hay Cristo: ahora que el mundo est\u00e1 encendido con Su rayo y la tierra es sacudida con el trueno hasta que sus s\u00f3lidos pilares se doblegan: dile a Dios ahora que no hay Dios; r\u00edete ahora de la Biblia; b\u00farlate ahora del ministro. Vamos, caballeros, \u00bfcu\u00e1l es el problema que tienen? \u00bfQu\u00e9, no pueden hacerlo? \u00a1Ah, all\u00e1 los tienen; han huido a los montes y a las rocas: \u00aby dec\u00edan a los montes y a las pe\u00f1as: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que est\u00e1 sentado sobre el trono.\u00bb \u00a1Ah!, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n ahora sus jactancias, sus alardes, y sus glorias? \u00a1Ay!, \u00a1ay!, ay de ustedes en aquel terrible d\u00eda de maravillas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pecador secreto, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 entonces de ti? Sal de este lugar sin tu m\u00e1scara; sal para examinarte, sal para doblar tu rodilla, sal para llorar, sal para orar. \u00a1Que Dios te d\u00e9 gracia para creer! Y, \u00a1oh, cu\u00e1n placentero es el pensamiento que hoy los pecadores han huido para refugiarse en Cristo, y los hombres han nacido de nuevo para Jes\u00fas!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos, antes de concluir, repito las palabras que han causado tanta pol\u00e9mica: es ahora o nunca, <i>es volverse o perderse <\/i>(turn or burn). Lo digo solemnemente a los ojos de Dios; si no fuera la verdad de Dios, yo debo dar cuentas por ello en el gran d\u00eda de rendir cuentas. Sus conciencias les dicen que es verdad. Ll\u00e9venselo a casa, y b\u00farlense de m\u00ed si quieren; hoy estoy limpio de su sangre: si alguien no busca a Dios, sino que vive en pecado, yo ser\u00e9 limpio de su sangre en aquel d\u00eda cuando demande sus almas de mano del atalaya; oh, que Dios les conceda que queden limpios de una manera bendita!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando baj\u00e9 las escaleras de este p\u00falpito el domingo pasado o tal vez hace dos domingos, un amigo me dijo unas palabras que han permanecido en mi mente desde entonces: \u00abse\u00f1or, hay nueve mil personas hoy que no tendr\u00e1n excusa en el d\u00eda del juicio.\u00bb Eso es v\u00e1lido para ustedes tambi\u00e9n hoy. Si son condenados, no ser\u00e1 por falta de predicaci\u00f3n a ustedes, ni tampoco ser\u00e1 por falta de oraci\u00f3n por ustedes. Dios sabe que si mi coraz\u00f3n pudiera partirse por sus almas, lo har\u00eda, porque Dios me es testigo de c\u00f3mo los amo a todos ustedes con el entra\u00f1able amor de Jesucristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, que \u00c9l toque sus corazones y los lleve a \u00c9l! Pues la muerte es algo solemne, la condenaci\u00f3n es algo terrible, estar sin Cristo es algo espantoso, estar muerto en el pecado es algo pavoroso. \u00a1Que Dios los gu\u00ede a ver estas cosas como son, y los salve, por Su misericordia! \u00abEl que creyere y fuere bautizado, ser\u00e1 salvo.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abSe\u00f1or, escudri\u00f1a mi alma, prueba cada pensamiento;<br \/> Aunque mi propio coraz\u00f3n no me acuse<br \/> De caminar con un falso disfraz,<br \/> Ruego el juicio de Tus ojos.<\/i> <i>\u00bfLa perversidad secreta se oculta adentro?<br \/> \u00bfCedo ante alg\u00fan pecado desconocido?<br \/> Oh, vuelve mis pasos cuando me extrav\u00ede,<br \/> Y cond\u00faceme en Tu perfecto camino.\u00bb<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abL\u00edbrame de los que me son ocultos.\u00bb Salmo 19: 12. \u00abAbsu\u00e9lveme de los que me son ocultos.\u00bb Biblia de las Am\u00e9ricas. La justicia propia surge en parte del orgullo, pero principalmente de la ignorancia de la ley de Dios. Debido a que los hombres conocen muy poco o nada del terrible car\u00e1cter de la ley &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pecados-secretospor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPecados Secretos<br \/>\nPor Charles H. 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