{"id":22337,"date":"2016-04-04T15:46:00","date_gmt":"2016-04-04T20:46:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-lucha-por-la-verdadpor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:46:00","modified_gmt":"2016-04-04T20:46:00","slug":"la-lucha-por-la-verdadpor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-lucha-por-la-verdadpor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"La Lucha por la Verdad\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abY dijo Mois\u00e9s a Josu\u00e9: Esc\u00f3genos varones, y sal a pelear contra Amalec; ma\u00f1ana yo estar\u00e9 sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano.\u00bb \u00c9xodo 17: 9.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Los hijos de Israel fueron sacados de Egipto con mano alzada y brazo fuerte. Fueron conducidos al vasto desierto ululante, donde hab\u00edan muy escasas moradas permanentes de hombres. Por alg\u00fan tiempo prosiguieron su marcha en la soledad, descubriendo pozos y algunos otros rastros de poblaciones n\u00f3madas, pero sin encontrar a nadie que turbara esa soledad. Pero da la impresi\u00f3n que entonces, como ahora, hab\u00edan tribus errantes que, como los beduinos \u00e1rabes, vagaban por aqu\u00ed y por all\u00e1 a trav\u00e9s de toda la regi\u00f3n en la que se encontraban los hijos de Israel en aquel momento. Esa gente, excitada por la esperanza de un bot\u00edn, cay\u00f3 s\u00fabitamente sobre la retaguardia de los hijos de Israel, hiriendo muy cobardemente a las filas postreras de sus huestes, se apropi\u00f3 del bot\u00edn, y se bati\u00f3 velozmente en retirada. Cobrando fuerza y valor por este exitoso despojo, se atrevi\u00f3 luego a atacar al ej\u00e9rcito de Israel en pleno, que en aquel tiempo debe haber constado de dos o tres millones de almas, que fueron sacadas fuera de Egipto y alimentadas milagrosamente en el desierto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta vez Israel no fue sorprendido, pues Mois\u00e9s hab\u00eda dicho a Josu\u00e9: \u00abEsc\u00f3genos varones, y sal a pelear contra Amalec; ma\u00f1ana yo estar\u00e9 sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano,\u00bb suplicando a Dios, para que cada golpe dado con la espada fuera doblemente eficaz con la poderosa ayuda de Dios. Se nos informa que lograron una gran victoria. Los amalecitas fueron derrotados, y por causa de su inmotivado ataque contra los hijos de Israel, fueron condenados al exterminio. Encontramos que est\u00e1 escrito as\u00ed: \u00abEscribe esto para memoria en un libro, y d\u00ed a Josu\u00e9 que raer\u00e9 del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo. Y Mois\u00e9s edific\u00f3 un altar, y llam\u00f3 su nombre Jehov\u00e1-nisi; y dijo: Por cuanto la mano de Amalec se levant\u00f3 contra el trono de Jehov\u00e1, Jehov\u00e1 tendr\u00e1 guerra con Amalec de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, amados, esta escena de guerra no est\u00e1 registrada en la Escritura como una circunstancia interesante para divertir al amante de la historia, sino que est\u00e1 escrita para nuestra edificaci\u00f3n. Recordamos el texto que dice: \u00abPorque las cosas que se escribieron antes, para nuestra ense\u00f1anza se escribieron.\u00bb Hay una ense\u00f1anza que se debe sacar de esto, y nosotros la consideramos una ense\u00f1anza especial, pues le agrad\u00f3 a Dios que este fuera el primer texto comandado por la autoridad Divina como un registro para las generaciones venideras. Pensamos que las jornadas de los hijos de Israel nos proporcionan muchos s\u00edmbolos del caminar de la iglesia de Dios por el mundo; y creemos que esta pelea con Amalec es una met\u00e1fora y un s\u00edmbolo de esa lucha diaria y constante que todo el pueblo de Dios debe sostener, contra los pecados externos y los pecados internos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El d\u00eda de hoy me limitar\u00e9 especialmente <i>al pecado externo<\/i>; voy a hablar de la gran batalla que al momento presente se est\u00e1 librando por Dios y por Su verdad, en contra de los enemigos de la Cruz de Cristo. Intentar\u00e9, primero, hacer unos cuantos comentarios sobre <i>la guerra en s\u00ed<\/i>, luego vamos a considerar <i>el m\u00e9todo autorizado para la guerra,<\/i> que es doble: golpes consistentes y oraciones consistentes, y luego concluir\u00e9 <i>alentando a la iglesia de Dios <\/i>a una diligencia mayor y m\u00e1s celosa en la guerra por Dios y por Su verdad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> Entonces, en primer lugar, haremos unos comentarios sobre LA GRAN GUERRA que est\u00e1 tipificada por la lucha entre los hijos de Israel y Amalec.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Primero, noten que esta cruzada, esta lucha sagrada, esta guerra santa de la que hablo, <i>no es contra hombres<\/i>, sino contra Satan\u00e1s y contra el error. \u00abNo tenemos lucha contra sangre y carne.\u00bb Los cristianos no est\u00e1n en guerra contra ning\u00fan hombre que camina sobre la tierra. Estamos en guerra contra la infidelidad, pero a los infieles los amamos y oramos por ellos; estamos en guerra contra cualquier herej\u00eda, pero no tenemos enemistad contra los herejes; nos oponemos y declaramos la guerra a muerte con todo lo que se oponga a Dios y a Su verdad: pero en relaci\u00f3n a todo hombre procuraremos practicar la santa m\u00e1xima: \u00abAmad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen.\u00bb El soldado cristiano no tiene ni pistola ni espada, pues no pelea con hombres. Es contra las \u00abhuestes espirituales de maldad en las regiones celestes\u00bb que combate, y contra otros principados y potestades diferentes de los que se sientan en los tronos con cetros en sus manos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">He observado, sin embargo, que algunos cristianos (y es un sentimiento al cual estamos inclinados todos), son muy propensos a convertir la guerra de Cristo en una lucha de carne y sangre, en vez de que sea una contienda contra el error y la maldad espirituales. \u00bfAcaso no han notado nunca, en las controversias religiosas, c\u00f3mo los hombres ri\u00f1en entre s\u00ed, y hacen alusiones personales y se insultan mutuamente? \u00bfQu\u00e9 es eso sino la consecuencia de olvidar que es la guerra de Cristo? No estamos luchando contra los hombres; estamos peleando en <i>favor <\/i>de los hombres m\u00e1s bien que <i>contra <\/i>ellos. Estamos combatiendo por Dios y Su verdad en contra del error y en contra del pecado; mas no en contra de los hombres. No toquen a las personas de los hombres, sino hieran su pecado con coraz\u00f3n decidido y brazo fuerte. Maten a los peque\u00f1os y a los grandes; que no sobreviva nada que sea contra Dios y Su verdad; pero no tenemos guerra contra las personas de los pobres hombres equivocados. Odiamos a Roma de la misma manera que aborrecemos el infierno, pero oramos siempre por sus fervientes partidarios. Denunciamos con fiereza a la idolatr\u00eda y a la infidelidad, pero los hombres que se degradan con cualquiera de ellas no son objeto de nuestra ira, sino de nuestra piedad. No peleamos contra hombres, sino contra las cosas que consideramos falsas delante de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Debemos hacer siempre esa distinci\u00f3n, pues de lo contrario el conflicto con la iglesia de Cristo ser\u00e1 degradado a una simple batalla de fuerza bruta y de ropa ensangrentada; y as\u00ed el mundo ser\u00e1 otra vez Ac\u00e9ldama: un campo de sangre. Este error es el que ha atado a los m\u00e1rtires a la hoguera y ha arrojado a los confesores a la prisi\u00f3n, porque sus oponentes no pod\u00edan distinguir entre el error imaginario y el hombre. Al tiempo que hablaban con vigor contra el pretendido error, en su intolerancia sent\u00edan que deb\u00edan tambi\u00e9n perseguir al hombre, cosa que no necesitaban hacer ni deb\u00edan hacer. Nunca tendr\u00e9 miedo de expresar lo que pienso utilizando todas las palabras m\u00e1s sencillas que pueda juntar, y no temo decir cosas duras contra el diablo, ni contra lo que el diablo ense\u00f1a; pero soy amigo de todo habitante de este ancho mundo, y no tengo enemistad con nadie ni por un momento, como no podr\u00eda tenerla con un beb\u00e9 que acaba de ser tra\u00eddo a este mundo. Debemos odiar al error, debemos aborrecer la falsedad; pero no debemos odiar a los hombres, pues la guerra de Dios es contra el pecado. Que Dios nos ayude siempre a hacer esa distinci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero ahora observemos que la guerra que hace el cristiano (y podemos dec\u00edrselo para alentarlo), es una guerra muy <i>justa<\/i>. En cualquier otro conflicto en que los hombres hayan participado, han habido dos opiniones: algunos han opinado que la guerra era justa, y otros han dicho que era injusta; pero en relaci\u00f3n a la guerra sagrada en la que han estado involucrados todos los creyentes, ha habido una sola opini\u00f3n entre los hombres de mente recta. Cuando el antiguo sacerdote estimulaba a los cruzados a la guerra, les hac\u00eda gritar <i>Deus vult<\/i>: es la voluntad de Dios. Y nosotros podemos decir lo mismo con mayor raz\u00f3n. Una guerra en contra de la falsedad, una guerra en contra del pecado, es una guerra de Dios; es una guerra estimulante para cualquier cristiano, pues est\u00e1 muy seguro que cuenta con el sello de la aprobaci\u00f3n de Dios cuando va a la guerra contra los enemigos de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Amados, no dudamos de ninguna manera que cuando alzamos nuestras voces como una trompeta en contra del pecado, nuestra guerra es justificada por las leyes eternas de la justicia. \u00a1Que todas las guerras tuvieran una causa tan justa y verdadera, como la guerra que Dios pele\u00f3 con Amalec: contra el pecado en el mundo!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Recordemos, adem\u00e1s, que es una guerra de <i>suma importancia<\/i>. Se grita a veces en otras guerras: \u00ab\u00a1Ingleses, luchen por lo que les pertenece y por sus hogares, por sus esposas y por sus hijos, combatan y repelan al enemigo!\u00bb Pero esta guerra no es meramente por proteger nuestras pertenencias y nuestros hogares, nuestras esposas y nuestros hijos, sino que es por algo m\u00e1s que todo eso. No es contra quienes matan el cuerpo, y despu\u00e9s nada m\u00e1s pueden hacer; sino que es una lucha por las almas, por la eternidad, contra quienes quieren arrojar al hombre a la perdici\u00f3n eterna. Es un combate por Dios, por la liberaci\u00f3n de las almas de los hombres de la ira venidera. Es en verdad una guerra que debe ser comenzada, debe ser continuada y combatida en esp\u00edritu, por el ej\u00e9rcito entero de los elegidos de Dios, sabiendo que ninguna guerra puede ser m\u00e1s importante. La salvaci\u00f3n instrumental de los hombres es, por encima de todas las cosas, el objetivo m\u00e1s elevado que podremos alcanzar, y ahuyentar a los enemigos de la verdad es una victoria que sobrepasa todas las cosas deseables. La religi\u00f3n debe ser el cimiento de cada bendici\u00f3n que la sociedad espera gozar. Aunque le den poca importancia, la religi\u00f3n tiene mucho que ver con nuestra libertad, con nuestra felicidad, y con nuestro bienestar. Inglaterra no hubiera sido lo que ahora es, si no hubiese sido por su religi\u00f3n; y en aquella hora en la que abandone a su Dios, su gloria habr\u00e1 ca\u00eddo, y en sus estandartes se escribir\u00e1: \u00abIcabod.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En aquel d\u00eda cuando el Evangelio fuere silenciado, cuando nuestros ministros dejaran de predicar, cuando la Biblia fuera encadenada, en aquel d\u00eda (Dios quiera que no suceda nunca), en aquel d\u00eda, Inglaterra podr\u00eda contarse entre los muertos, pues habr\u00eda ca\u00eddo, puesto que Dios la habr\u00eda abandonado, viendo que ha desechado su alianza con \u00c9l. Cristianos, en esta pelea por la justicia, ustedes est\u00e1n combatiendo por su naci\u00f3n, por sus libertades, por su felicidad y su paz; pues a menos que se mantenga la religi\u00f3n, la religi\u00f3n del cielo, todo ello en verdad ser\u00e1 destruido.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A continuaci\u00f3n, reflexionemos en que, en esta gran guerra por Dios y por Cristo, estamos peleando con enemigos insidiosos y muy <i>poderosos<\/i>. Perm\u00edtanme hacer otra vez la observaci\u00f3n que en tanto que hablo de ciertos caracteres, no estoy hablando de los hombres, sino de sus errores. En este momento, estamos experimentando dificultades especiales en la gran contienda por la verdad: especiales, debido a que muy pocos la aprecian. Tenemos enemigos de todas las clases, y todos ellos mucho m\u00e1s despiertos que nosotros. El infiel tiene sus ojos muy abiertos; y mientras creemos (somos hombres muy confiados), que en verdad nuestra grandeza est\u00e1 madura, una helada est\u00e1 quemando nuestros hermosos reto\u00f1os, y a menos que despertemos \u00a1que Dios nos ayude!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Casi en todo lugar, la infidelidad parece cobrar una gran influencia; no la infidelidad osada y jactanciosa de Tom Payne, sino una infidelidad m\u00e1s cort\u00e9s y moderada; no la infidelidad que mata a la religi\u00f3n con un garrote, sino aquella que trata de envenenar con peque\u00f1as dosis de veneno, y sigue su camino, afirmando que todav\u00eda no ha lesionado a la moral social. En todas partes esto est\u00e1 aumentando; me temo que la gran masa de nuestra poblaci\u00f3n est\u00e1 imbuida de un esp\u00edritu infiel. Entonces tenemos que preocuparnos m\u00e1s de eso que de Roma. No de Roma en su ataque abierto. De eso tenemos poco temor. Dios ha dado al pueblo de Inglaterra un esp\u00edritu protestante tan valeroso que cualquier abierta innovaci\u00f3n proveniente del Papa de Roma ser\u00eda repelida instant\u00e1neamente. Me refiero al catolicismo romano que se ha infiltrado en la Iglesia de Inglaterra bajo el nombre Puse\u00edsmo. Se ha incrementado por todas partes; est\u00e1n comenzando a prender velas en el altar, que es s\u00f3lo un preludio de esa grandes llamas con las que quieren consumir nuestro protestantismo. \u00a1Oh, que hubiesen hombres que los desenmascararan! Hay mucho por qu\u00e9 temerles. Pero no le dar\u00eda mayor importancia si no fuera por algo que es todav\u00eda peor. Tenemos que luchar con un esp\u00edritu, que no s\u00e9 c\u00f3mo denominarlo, a menos que lo llame un esp\u00edritu de &#8216;moderaci\u00f3n enfermiza&#8217; en los p\u00falpitos de las iglesias protestantes. Los hombres han comenzado a limar los \u00e1speros filos de la verdad, a desechar las doctrinas de Lutero, y de Zuinglio y de Calvino, tratando de adaptarlas para complacer a los gustos m\u00e1s refinados. Pueden visitar en estos d\u00edas una capilla de la iglesia cat\u00f3lica, y o\u00edr un serm\u00f3n predicado por alg\u00fan sacerdote cat\u00f3lico que es tan bueno como el que pueda predicar un ministro protestante, porque no aborda los puntos controversiales, ni expone las partes claves de nuestra religi\u00f3n protestante. Adviertan, tambi\u00e9n, \u00a1cu\u00e1nto desprecio hay en la gran mayor\u00eda de nuestro libros hacia la sana doctrina! Los autores se imaginan que la verdad no tiene mayor valor que el error; que en cuanto a las doctrinas que predicamos, no tienen mayor importancia; todav\u00eda sostienen que:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abEl hombre de recta vida no puede equivocarse.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">El letargo y la frialdad se est\u00e1n infiltrando en los p\u00falpitos bautistas y de muchas otras denominaciones, y con ellos, una suerte de anulaci\u00f3n de toda verdad. Al tiempo que generalmente predican s\u00f3lo peque\u00f1os errores dignos de notarse, sin embargo, <i>la verdad misma <\/i>es expresada de una manera tan diluida que nadie la detecta, y en un estilo tan ambiguo que nadie es sacudido por ella. En la medida que est\u00e9 al alcance del hombre, las flechas de Dios deben ser quebradas y la espada debe ser envainada en el d\u00eda de la batalla. Los hombres ya no oyen la verdad como sol\u00edan hacerlo. Una boca de terciopelo est\u00e1 reemplazando al coj\u00edn de terciopelo, y el \u00f3rgano es lo \u00fanico en el edificio que expresa un <i>cierto <\/i>sonido. De tales cosas, \u00ab\u00a1l\u00edbranos, Se\u00f1or!\u00bb Que el cielo ponga un fin a toda esta moderaci\u00f3n mal entendida; necesitamos una verdad expresada con franqueza en estos peligrosos d\u00edas; necesitamos un hombre en este momento que hable como Dios le indique, y que no se preocupe por nadie.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, si tuvi\u00e9semos entre nosotros a algunos de los viejos predicadores escoceses! Esos predicadores escoceses hac\u00edan temblar a los reyes; no eran siervos de hombres; eran muy se\u00f1ores doquiera que iban, porque cada uno de ellos dec\u00eda: \u00abDios me ha dado un mensaje; mi frente es adamantina contra los hombres; hablar\u00e9 lo que Dios me diga.\u00bb Como Mica\u00edas, esos predicadores dec\u00edan: \u00abVive Jehov\u00e1, que lo que Jehov\u00e1 me hablare, eso dir\u00e9.\u00bb \u00a1H\u00e9roes de la verdad, soldados de Cristo, despierten! En este momento tenemos enemigos. No crean que la lucha ha terminado; la gran guerra de la verdad se torna m\u00e1s intensa y fiera que nunca. \u00a1Oh, soldados de Cristo! \u00a1Desenvainen sus espadas! Lev\u00e1ntense otra vez por Dios y por Su verdad, para que el Evangelio de la gracia inmerecida no sea olvidado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">S\u00f3lo d\u00e9jenme agregar, en lo relativo a esta guerra, que tendr\u00e1 <i>perpetua duraci\u00f3n<\/i>. Recordemos, amados hermanos, que esta guerra entre el bien y el mal debe ser continua, y no debe cesar nunca, hasta que la verdad haya obtenido la victoria. Si suponen que nuestros antepasados hicieron lo suficiente por la verdad y por Dios, y que ustedes pueden disfrutar del ocio, cometen un grave error. Hasta ese d\u00eda cuando el mando tenga la verdad y la verdad tenga el mando, no debemos envainar nunca nuestras espadas; hasta la feliz hora en que Cristo reine, cuando sea Se\u00f1or de todas las tierras, cuando \u00abForjemos azadones de nuestras espadas, hoces de nuestras lanzas,\u00bb y los hombres ya no aprendan m\u00e1s la guerra, hasta ese d\u00eda el conflicto debe mantenerse. Que nadie piense que hemos alcanzado una posici\u00f3n en la que no tenemos necesidad de estar vigilantes: as\u00ed como la guerra ha sido terrible en el pasado, sigue si\u00e9ndolo ahora, aunque de otra manera. Ahora no tenemos necesidad de resistir hasta la muerte en nuestra lucha con el pecado, pero tenemos necesidad de un poder de resistencia tan firme como el que poseyeron los m\u00e1rtires y confesores en los d\u00edas del pasado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos, tenemos que despertar; el ej\u00e9rcito debe estar presto, los soldados del Se\u00f1or deben despertar a una conciencia de su posici\u00f3n. Ahora, ahora, tocamos la trompeta; \u00a1apres\u00farense a la batalla, soldados amodorrados! \u00a1Arriba, arriba, arriba! Sus estandartes deben ondear, y sus espadas deben ser desenvainadas; es un d\u00eda de lucha: un d\u00eda de guerra y de contienda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, no puedo concluir esta secci\u00f3n de mi serm\u00f3n sin se\u00f1alar que, no es meramente el error en la religi\u00f3n lo que debemos combatir, sino el error en la pr\u00e1ctica. \u00a1Oh!, amados, este mundo es un mundo perverso todav\u00eda, y Londres es todav\u00eda una ciudad abominable. Tenemos un hermoso lustre por doquier: un hermoso exterior, pero, ay, en sus partes ocultas el pecado a\u00fan domina. Esta es la gran ciudad de las falsas apariencias, la lucida casa de la impostura, el hogar inmundo de la corrupci\u00f3n. Nuestras calles est\u00e1n bordeadas de bellas casas; pero \u00bfqu\u00e9 encontramos en su interior? \u00bfQu\u00e9 encontramos all\u00ed, en las entra\u00f1as de nuestra ciudad? Londres es un culpable colosal, es un pecador monstruoso, y por todos lados hay quienes viven en los m\u00e1s repugnantes vicios, y sin embargo prosiguen su carrera sin freno y sin reproche, pues es de mal gusto se\u00f1alar a los hombres sus pecados, adem\u00e1s de que son muy pocos los que tienen el esp\u00edritu de hablar claramente contra los pecados de los hombres.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando consideramos la presencia del libertinaje femenino que cuenta entre sus adeptos a decenas de miles, \u00bfacaso no somos conducidos a concluir que el mismo pecado debe ser muy com\u00fan entre los hombres? Y \u00a1ah!, qu\u00e9 terrible que tengamos que expresar esto. Y los hombres que enga\u00f1an y seducen a las pobres desventuradas mujeres, \u00bfno son admitidos en la sociedad como personas respetables y morales? \u00bfQu\u00e9 es esto sino abominable hipocres\u00eda? En Londres somos m\u00e1s pecadores de lo que muchos suponen. Todo est\u00e1 encubierto. Pero no crean que pueden enga\u00f1ar a Dios de esta manera. El pecado merodea a un h\u00f3rrido ritmo por la tierra; la iniquidad todav\u00eda recorre nuestras calles, disfrazada, es cierto, no como pecado abierto, pero muy ofensiva para Dios y para los hombres buenos. \u00a1Oh!, hermanos m\u00edos, el mundo no es bueno todav\u00eda. Tiene una pel\u00edcula protectora, pero en todo momento la repugnante enfermedad acecha por dentro. Otra vez les digo: lev\u00e1ntense en armas, soldados de Cristo; la guerra contra el pecado no ha terminado, a duras penas ha comenzado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Pero ahora, en segundo lugar, tenemos que advertir brevemente, LOS MEDIOS ESTABLECIDOS PARA LA GUERRA. Cuando Amalec sali\u00f3 contra Israel, Dios estableci\u00f3 dos medios para combatirlos. Si hubiese querido, habr\u00eda podido enviar un viento para ahuyentarlos, o habr\u00eda podido acabar con sus ej\u00e9rcitos mediante la r\u00e1faga de la plaga; pero no le agrad\u00f3 hacerlo de esa manera, pues hubiera otorgado el honor al esfuerzo humano, y, por eso, dijo a Josu\u00e9: \u00abEsc\u00f3genos varones, y sal a pelear contra Amalec.\u00bb Es cierto que, con la fortaleza de Dios, Josu\u00e9 pudo haber vencido al enemigo; pero Dios dice: \u00abA la vez que honro el esfuerzo humano, a\u00fan as\u00ed har\u00e9 comprender a los hombres que Dios lo hace todo. \u00a1Mois\u00e9s!, sube a la cumbre del collado; permanece all\u00ed en oraci\u00f3n, sost\u00e9n en alto tu vara, y mientras los soldados de Josu\u00e9 se apresuran a la batalla, Mois\u00e9s interceder\u00e1, y ustedes obtendr\u00e1n un triunfo conjunto. Tu oraci\u00f3n, oh Mois\u00e9s, sin la espada de Josu\u00e9, no prosperar\u00e1; y la espada de Josu\u00e9 sin la vara de Mois\u00e9s, no ser\u00e1 eficaz.\u00bb Las dos formas de combatir contra el pecado son estas: golpes consistentes y oraciones consistentes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Primero, la iglesia debe emplear golpes fuertes y batalla encarnizada en contra del pecado. De nada servir\u00e1 que se encierren en sus casas y le pidan a Dios que detenga el pecado, a menos que vayan y hagan algo ustedes mismos. Si oran hasta quedarse mudos, nunca tendr\u00e1n una bendici\u00f3n a menos que se involucren ustedes mismos. El agricultor ora por su cosecha; \u00bfpodr\u00eda obtenerla si no ha arado y no ha sembrado luego su semilla? El guerrero ora por la victoria, pero si sus soldados se quedan tranquilos y permiten que les disparen, \u00bfobtendr\u00eda alg\u00fan triunfo? No, debe haber un activo ejercicio del poder otorgado por Dios, pues la oraci\u00f3n, sin ese ejercicio, no aprovechar\u00eda en nada.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces, hermanos y hermanas, que cada uno de nosotros, en nuestras respectivas esferas, aseste duros golpes en contra del enemigo. Esta es una lucha en la que cada uno de los miembros del pueblo del Se\u00f1or puede hacer algo. \u00a1Los que cojean apoyados en muletas, pueden usarlas como armas de guerra, as\u00ed como los hombres fuertes pueden blandir sus espadas! Cada uno de nosotros tiene una tarea que le ha sido asignada, si somos de los elegidos de Dios; procuremos cumplirla. T\u00fa distribuyes folletos; prosigue con tu tarea, hazla con entrega. T\u00fa eres un maestro de la escuela dominical; prosigue, no te detengas en esa bendita obra, hazla como para Dios, y no como para el hombre. T\u00fa eres un predicador; predica conforme a la habilidad que Dios te da, y ten siempre presente que \u00c9l no requiere m\u00e1s de un hombre de lo que \u00c9l mismo le ha dado; por tanto, no te desanimes si tienes poco \u00e9xito, prosigue con tu trabajo. \u00bfEres como Zabul\u00f3n, alguien que puede manejar la pluma? Man\u00e9jala con sabidur\u00eda, y con ella podr\u00e1s herir los lomos de los reyes. Y si no puedes hacer gran cosa, al menos p\u00e1sales las municiones a los otros, y puedes ser de ayuda en sus obras de fe y en sus labores de amor. Hagamos todos algo por Cristo. No podr\u00eda creer que haya un cristiano en el mundo que no pueda hacer algo. No hay ninguna ara\u00f1a que se cuelgue de las paredes del palacio de rey que no tenga una funci\u00f3n; no hay ninguna ortiga que crezca en un rinc\u00f3n del cementerio que no tenga su prop\u00f3sito; no hay ning\u00fan insecto que bata sus alas en la brisa que no cumpla con alg\u00fan decreto divino; y yo no podr\u00eda aceptar que Dios haya creado a alg\u00fan hombre, especialmente a alg\u00fan hombre cristiano, para que fuera un vac\u00edo, para que no fuera nada. \u00c9l te hizo con un prop\u00f3sito. Descubre cu\u00e1l es ese prop\u00f3sito; encuentra tu nicho, y ll\u00e9nalo. Aunque sea muy peque\u00f1o, aunque sea &#8216;cortar tu le\u00f1a o sacar tu agua,&#8217; haz algo en esta gran batalla por Dios y por la verdad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Josu\u00e9 debe salir y escoger varones. Me parece verlo; da la impresi\u00f3n que era un hombre de guerra desde su juventud; pero \u00a1entre qu\u00e9 mezcolanza ten\u00eda que elegir! Vamos, ellos eran un conjunto de esclavos. No hab\u00edan visto una espada nunca en sus vidas, excepto en las manos de los egipcios. Eran unas criaturas pobres y miserables; fueron unos cobardes cuando vieron a sus viejos enemigos en el Mar Rojo, y ahora sus armas eran aquellas que el propio Mar Rojo hab\u00eda arrojado de sus entra\u00f1as, y sus uniformes respond\u00edan a todas las descripciones posibles sobre la tierra. Josu\u00e9, sin embargo, escoge a los m\u00e1s fuertes de ellos, y les dice: \u00abvengan conmigo.\u00bb Era de verdad, como uno lo llamar\u00eda, un \u00abregimiento harapiento\u00bb con el cual se present\u00f3 a la lucha: y sin embargo, ese regimiento harapiento sali\u00f3 victorioso. Josu\u00e9 gan\u00f3 el combate contra los amalecitas, gente que pose\u00eda un entrenamiento para llevar una vida de rapi\u00f1a.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces, ustedes hijos de Dios, es posible que sepan muy poco de las t\u00e1cticas de guerra, y sus enemigos podr\u00edan derrotarlos en cuanto a los argumentos, y aniquilarlos en materia de l\u00f3gica; pero, si son hijos de Dios, los que est\u00e1n con ustedes son m\u00e1s que suficientes para luchar con los enemigos; vivir\u00e1n para verlos tendidos, muertos en el campo de batalla. S\u00f3lo pelea con fe en Dios, y saldr\u00e1s victorioso.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero esto no es todo. Josu\u00e9 podr\u00eda haber peleado, pero pudo haber sido derrotado, si no hubiese sido por Mois\u00e9s en la cumbre del collado. Ambos eran necesarios. \u00bfNo ves la batalla? No es de grandes proporciones, pero aun as\u00ed es digna de toda tu atenci\u00f3n. All\u00e1 est\u00e1n los amalecitas, lanz\u00e1ndose a la guerra con gritos discordantes; \u00a1mira, Israel los est\u00e1 repeliendo y Amalec huye! Pero, \u00bfqu\u00e9 es lo que veo? Ahora Israel retrocede y huye; ahora, \u00a1de nuevo se reaniman y ahuyentan a Amalec! \u00a1Miren!, son despedazados por la espada de Josu\u00e9, y el poderoso Amalec se abate como el grano bajo la hoz del segador. Las hordas de Amalec se est\u00e1n extinguiendo. Pero \u00a1otra vez!, otra vez la batalla fluct\u00faa; Josu\u00e9 huye; pero \u00a1nuevamente reanima a sus tropas! Y \u00bfacaso no han observado el fen\u00f3meno milagroso? All\u00e1, en la cumbre del collado est\u00e1 Mois\u00e9s. Observar\u00e1n que cuando sus brazos estaban extendidos, Israel derrotaba a Amalec; pero en el instante en que por el cansancio bajaba sus manos, entonces Amalec ten\u00eda una victoria temporal; y cuando de nuevo alzaba su vara, Israel dispersaba al enemigo. Cada vez que la mano de la oraci\u00f3n ca\u00eda, la victoria fluctuaba entre los combatientes. \u00bfVen al venerable intercesor? Mois\u00e9s, siendo un hombre de avanzada edad, se cansa de permanecer de pie, as\u00ed, tantas horas. Entonces lo sientan sobre una piedra; a pesar de ello, sus brazos no son de hierro, y sus manos est\u00e1n bajando; pero, \u00a1vean!, sus ojos despiden fuego y sus manos son alzadas al cielo; las l\u00e1grimas comienzan a rodar por sus mejillas y sus oraciones jaculatorias suben al cielo como muchos dardos que encontrar\u00e1n su objetivo en el o\u00eddo de Dios. \u00bfPueden verlo? \u00c9l es el eje de la victoria; cuando vacila, Amalec prevalece; y cuando recupera su fuerza, el pueblo elegido gana la victoria. \u00a1Miren! Aar\u00f3n est\u00e1 sosteniendo su mano por un momento; y luego se apoya sobre Hur, y el anciano cambia sus manos, pues la batalla dura todo el d\u00eda, y bajo el ardiente sol es un trabajo muy agotador mantenerlas en una sola posici\u00f3n. Pero vean cu\u00e1n virilmente las mantiene; duras, como si hubiesen sido esculpidas en piedra; cansado y agotado, a\u00fan as\u00ed sus manos est\u00e1n extendidas, como si fuese una estatua, y sus amigos le ayudan en su celo. Y vean ahora, las filas de Amalec est\u00e1n deshechas como delgadas nubes ante un viento fuerte de Vizcaya. \u00a1Huyen! \u00a1Huyen! Todav\u00eda sus manos est\u00e1n inm\u00f3viles; todav\u00eda pelean; todav\u00eda los amalecitas huyen; todav\u00eda Josu\u00e9 prevalece, hasta que al fin, todos los enemigos yacen tendidos muertos sobre la llanura, y Josu\u00e9 regresa con un grito de j\u00fabilo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, esto nos ense\u00f1a que debe haber oraci\u00f3n acompa\u00f1ada de esfuerzo. \u00a1Ministro!, aunque contin\u00faes predicando, no tendr\u00e1s ning\u00fan \u00e9xito a menos que ores. Si no sabes c\u00f3mo luchar con Dios de rodillas, encontrar\u00e1s que es muy dif\u00edcil luchar de pie en el p\u00falpito con los hombres. Podr\u00e1s esforzarte para hacerlo pero no tendr\u00e1s \u00e9xito, a menos que apoyes tus esfuerzos en la oraci\u00f3n. Es m\u00e1s probable que falles en tus oraciones que en tus esfuerzos. No leemos en ning\u00fan momento que la mano de Josu\u00e9 haya estado cansada de blandir la espada, pero la mano de Mois\u00e9s s\u00ed estaba cansada de sostener la vara. Entre m\u00e1s espiritual sea la tarea, m\u00e1s propensos estaremos a cansarnos de ella. Podr\u00edamos pararnos y predicar todo el d\u00eda, pero no podr\u00edamos orar todo el d\u00eda. Podr\u00edamos salir para visitar enfermos todo el d\u00eda, pero no podr\u00edamos estar encerrados ni la mitad del d\u00eda en nuestras habitaciones. Pasar una noche con Dios en oraci\u00f3n ser\u00eda mucho m\u00e1s dif\u00edcil que pasar una noche predicando al hombre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, cu\u00eddate, cu\u00eddate, iglesia de Cristo, de dejar de orar! Por sobre todo, me dirijo a mi propia iglesia muy amada, a mi propio pueblo. Ustedes me han amado, y yo les he amado, y Dios nos ha dado un gran \u00e9xito, y nos ha bendecido. Pero, f\u00edjense bien, yo atribuyo todo eso a sus oraciones. Ustedes se han congregado en multitudes perfectamente incomparables, para orar por m\u00ed cada lunes por la noche, y yo s\u00e9 que soy mencionado en sus altares familiares, como alguien que es muy amado en sus corazones; pero tengo miedo que sus oraciones cesen. Dejen que el mundo diga: \u00ababajo con \u00e9l;\u00bb yo me enfrentar\u00e9 a todos ellos, si ustedes oran por m\u00ed; pero si ustedes cesan en sus oraciones, todo habr\u00e1 terminado para m\u00ed y para ustedes. Sus oraciones nos hacen poderosos; la legi\u00f3n que ora es una legi\u00f3n que truena. Si me pudiera comparar con un comandante militar, dir\u00eda esto: que cuando veo que mis hombres se levantan para orar en n\u00fameros tan grandes, me siento como Napole\u00f3n, cuando envi\u00f3 a su vieja guardia. La batalla hab\u00eda amainado; \u00abAll\u00e1 van,\u00bb dijo, \u00abahora la victoria es segura.\u00bb O, como nuestros propios guardias, los boinas negras, que, dondequiera que iban, llevaban la victoria con ellos. La legi\u00f3n que ora es una legi\u00f3n que truena en todas partes. Los hombres pueden enfrentarse a todo menos a la oraci\u00f3n. Si or\u00e1ramos como algunos hombres lo han hecho, arrancar\u00edamos de tajo las propias puertas del infierno. \u00a1Oh!, que tuvi\u00e9semos poder en la oraci\u00f3n. No cesen, se los ruego, se los suplico, no cesen de orar; dejen de hacer cualquier otra cosa, pero no dejen de orar; puestos de rodillas, luchen con Dios, y ciertamente el Se\u00f1or nuestro Dios nos bendecir\u00e1, \u00abY t\u00e9manlo todos los t\u00e9rminos de la tierra.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III. <\/b>Y ahora, en tercer lugar, voy a concluir solamente con unas cuantas observaciones, PARA ANIMARLOS A LA GUERRA. Recuerden, oh hijos de Dios, que hay muchas cosas que deben hacerlos valientes para combatir por Dios y por Su verdad. Lo primero que voy a traer a su memoria es el hecho de que esta guerra en la que est\u00e1n involucrados es una guerra <i>hereditaria<\/i>; no es una que <i>ustedes <\/i>hayan comenzado, sino una que han heredado desde el momento en que la sangre de Abel clam\u00f3 por venganza. Cada m\u00e1rtir que ha muerto ha pasado la bandera ensangrentada al siguiente, y este a su vez se la ha pasado a otro m\u00e1rtir. Cada confesor que ha sido atado en la hoguera para ser quemado, ha encendido su vela, y se la ha entregado a otro, dici\u00e9ndole: \u00ab\u00a1cu\u00eddala!\u00bb Y ahora he aqu\u00ed la vieja espada \u00ab\u00a1Por Jehov\u00e1 y por Gede\u00f3n!\u00bb Recuerden qu\u00e9 brazos la han blandido; recuerden cu\u00e1n a menudo ha \u00abpenetrado hasta partir el alma y el esp\u00edritu, las coyunturas y los tu\u00e9tanos.\u00bb \u00bfLa van a deshonrar? <i>\u00bfLa deshonrar\u00e1n?<\/i> Aqu\u00ed est\u00e1 el grandioso estandarte: ha ondeado en muchas brisas; mucho antes que la bandera de esta nuestra tierra fuera confeccionada, la bandera de Cristo fue suspendida en alto. \u00bfVan a mancharla? <i>\u00bfLa manchar\u00e1n?<\/i> \u00bfNo la entregar\u00e1n a sus hijos, todav\u00eda inmaculada, diciendo: \u00abprosigan, prosigan; les dejamos la herencia de guerra; prosigan, prosigan, y venzan\u00bb? Lo que hicieron sus padres, h\u00e1ganlo ustedes otra vez; todav\u00eda sostengan la lucha, hasta el final de los tiempos.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo amo a mi Biblia porque es una Biblia bautizada con sangre; la amo todav\u00eda m\u00e1s, porque muestra la sangre de Tyndale; la amo porque est\u00e1 te\u00f1ida de la sangre de John Bradford, y Rowland Taylor, y Hooper; la amo porque est\u00e1 manchada de sangre. A veces pienso que me gusta la fosa bautismal porque ha sido manchada con sangre, y ahora est\u00e1 prohibida por la ley en el continente europeo. La amo porque veo en ella la sangre de hombres y mujeres que fueron martirizados porque amaron la verdad. \u00bfAcaso no defender\u00e1n el estandarte de la verdad, despu\u00e9s que tan ilustre linaje de guerreros lo ha sostenido en sus manos?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Quisiera haber podido dirigirme a ustedes como habr\u00eda deseado, pero mi voz me falla; por tanto, no puedo exhortarlos exceptuando una consideraci\u00f3n, que es, la perspectiva de la victoria final. Es cierto que antes de que pase mucho tiempo, triunfaremos; por tanto, no renunciemos a la lucha. Me ha dado mucha satisfacci\u00f3n o\u00edr que, \u00faltimamente, ha habido un avivamiento en las filas de la iglesia de Cristo; por aqu\u00ed y por all\u00e1 oigo que se est\u00e1n levantando grandes evangelistas. Algunos me han preguntado, cuando se han mencionado sus nombres, \u00ab\u00bfqu\u00e9 puedes comentar?\u00bb Mi respuesta es \u00abOjal\u00e1 todo el pueblo de Jehov\u00e1 fuese profeta.\u00bb \u00a1Oh!, que Dios env\u00ede miles y miles de hombres, que re\u00fanan multitudes para o\u00edr Su palabra. Yo quisiera que llegue el d\u00eda en que cada iglesia y cada capilla de Inglaterra estuviesen tan llenas de almas como esta, y que fueran tan grandes como esta. Pienso que en verdad las iglesias est\u00e1n teniendo un avivamiento; pero si no es as\u00ed, la victoria es todav\u00eda segura: Dios conseguir\u00e1 la victoria; Jehov\u00e1 triunfar\u00e1. Satan\u00e1s podr\u00e1 so\u00f1ar que \u00e9l triunfar\u00e1, pero no lo har\u00e1. Por tanto, hombres y hermanos, marchemos a la victoria; que la corona que est\u00e1 delante de ustedes, les anime para el combate, hasta obtener la victoria, hasta obtener la victoria, y \u00a1adelante, adelante, adelante! Pues Dios es por ustedes. Recuerden al grandioso intercesor: Cristo est\u00e1 en la cumbre del collado, y mientras ustedes se encuentran en el valle, \u00c9l intercede, y prevalecer\u00e1, \u00a1contin\u00faen y obtengan la victoria, en el nombre de Cristo!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No puedo extenderme m\u00e1s, pero debo concluir repitiendo las palabras con las que siempre me gusta terminar mis sermones: \u00abel que creyere en el Se\u00f1or Jes\u00fas y fuere bautizado, ser\u00e1 salvo; \u00a1mas el que no creyere, ser\u00e1 condenado!\u00bb \u00a1Oh!, que crean en Cristo; \u00a1oh!, que Dios les d\u00e9 fe para que pongan su confianza en \u00c9l; este es el \u00fanico camino de salvaci\u00f3n. \u00abCree en el Se\u00f1or Jesucristo, y ser\u00e1s salvo.\u00bb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abY dijo Mois\u00e9s a Josu\u00e9: Esc\u00f3genos varones, y sal a pelear contra Amalec; ma\u00f1ana yo estar\u00e9 sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano.\u00bb \u00c9xodo 17: 9. Los hijos de Israel fueron sacados de Egipto con mano alzada y brazo fuerte. Fueron conducidos al vasto desierto ululante, donde hab\u00edan muy &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-lucha-por-la-verdadpor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Lucha por la Verdad<br \/>\nPor Charles H. 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