{"id":22338,"date":"2016-04-04T15:46:02","date_gmt":"2016-04-04T20:46:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vete-a-casa-un-sermon-de-navidadpor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:46:02","modified_gmt":"2016-04-04T20:46:02","slug":"vete-a-casa-un-sermon-de-navidadpor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vete-a-casa-un-sermon-de-navidadpor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"Vete a Casa: Un Serm\u00f3n de Navidad\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abVete a tu casa, a los tuyos, y cu\u00e9ntales cu\u00e1n grandes cosas el Se\u00f1or ha hecho contigo, y c\u00f3mo ha tenido misericordia de ti.\u00bb Marcos 5: 19.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">El caso del hombre de quien se hace referencia aqu\u00ed, es verdaderamente extraordinario: ocupa un lugar entre los hechos memorables de la vida de Cristo, tal vez tan prominente como cualquier otra cosa que haya sido registrada por cualquiera de los evangelistas. Este pobre desventurado, pose\u00eddo por una legi\u00f3n de esp\u00edritus inmundos, hab\u00eda sido llevado a una condici\u00f3n peor que la locura. Ten\u00eda su morada en los sepulcros, donde permanec\u00eda de d\u00eda y de noche, siendo el terror de todos los que pasaban por all\u00ed. Las autoridades hab\u00edan tratado de ponerle freno; le hab\u00edan atado con grillos y cadenas, pero en los paroxismos de su locura hab\u00eda destrozado las cadenas y desmenuzado los grillos. Hab\u00edan intentado rehabilitarlo, pero nadie le pod\u00eda dominar. Era peor que las bestias salvajes, pues ellas pod\u00edan ser domadas; pero su fiera naturaleza no se somet\u00eda. Era una calamidad para consigo mismo, pues corr\u00eda sobre los montes de d\u00eda y de noche, dando voces y aullando pavorosamente, hiri\u00e9ndose con piedras filosas y torturando su pobre cuerpo de la manera m\u00e1s terrible.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Jesucristo pas\u00f3 por all\u00ed. \u00c9l dijo a la legi\u00f3n: \u00abSal de este hombre.\u00bb El hombre fue sanado al instante. Se arrodill\u00f3 a los pies de Jes\u00fas. Se volvi\u00f3 un ser racional, un hombre inteligente, s\u00ed, y lo que es m\u00e1s, un hombre convertido al Se\u00f1or. Por gratitud a su liberador, le dijo: \u00abSe\u00f1or, yo te seguir\u00e9 dondequiera que vayas; ser\u00e9 tu constante compa\u00f1ero y tu siervo; permite que lo sea.\u00bb \u00abNo,\u00bb respondi\u00f3 Cristo, \u00abaprecio tu motivo: es uno de gratitud hacia m\u00ed. Pero si quieres mostrar tu gratitud, &#8216;vete a tu casa, a los tuyos, y cu\u00e9ntales cu\u00e1n grandes cosas el Se\u00f1or ha hecho contigo, y c\u00f3mo ha tenido misericordia de ti.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, esto nos ense\u00f1a una importante lecci\u00f3n, es decir, que la verdadera religi\u00f3n no rompe los lazos de la relaci\u00f3n familiar. La verdadera religi\u00f3n raramente se inmiscuye en esa sagrada y casi dir\u00eda divina instituci\u00f3n, llamada hogar; no separa a los hombres de sus familias, enajen\u00e1ndolos de su carne y su sangre. La superstici\u00f3n ha hecho eso. Una terrible superstici\u00f3n, que se llama a s\u00ed misma cristianismo, ha separado a los hombres de sus semejantes. Pero la verdadera religi\u00f3n nunca ha pedido eso. Vamos, si se me permitiera hacerlo, buscar\u00eda al ermita\u00f1o en su solitaria caverna, ir\u00eda a \u00e9l y le dir\u00eda: \u00abamigo, si eres lo que profesas ser, un verdadero siervo del Dios vivo, y no un hip\u00f3crita, como adivino que eres; si eres un verdadero creyente en Cristo y quieres mostrar lo que \u00c9l ha hecho por ti, vuelca ese c\u00e1ntaro, come el \u00faltimo mendrugo de tu pan, abandona esta funesta cueva, lava tu cara, desata tu cinto de hilo de c\u00e1\u00f1amo; y si quieres mostrar tu gratitud, vete a tu casa, a los tuyos, y cu\u00e9ntales cu\u00e1n grandes cosas el Se\u00f1or ha hecho contigo. \u00bfAcaso puedes t\u00fa edificar a las hojas secas del bosque? \u00bfPueden las bestias adorar a ese Dios al que tu gratitud debe esforzarse por honrar? \u00bfAcaso esperas convertir estas rocas, y convencer a los ecos que canten? No, regresa; mora con tus amigos, recupera tu relaci\u00f3n con los hombres y \u00fanete otra vez a tus compa\u00f1eros, pues esta la manera aprobada por Cristo de mostrar gratitud.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y yo ir\u00eda a cada monasterio y a cada convento de monjas y les dir\u00eda a los monjes: \u00ab\u00a1salgan, hermanos, salgan! Si son lo que dicen ser, siervos de Dios, v\u00e1yanse a su casa, a los suyos. \u00a1Olv\u00eddense de esta absurda disciplina; no es el mandamiento de Cristo; est\u00e1n haciendo las cosas de manera diferente a como \u00c9l las quiere; v\u00e1yanse a casa, a los suyos!\u00bb Y a las hermanas de la misericordia les dir\u00edamos: \u00absean hermanas de misericordia para sus propias hermanas; v\u00e1yanse a casa, a los suyos; cuiden a sus ancianos padres; conviertan sus propias casas en conventos; no se queden aqu\u00ed alimentando su orgullo y desobedeciendo el mandato de Cristo, que dice: \u00abv\u00e1yanse a casa, a los suyos.\u00bb \u00abVete a casa, a los tuyos, y cu\u00e9ntales cu\u00e1n grandes cosas el Se\u00f1or ha hecho contigo, y c\u00f3mo ha tenido misericordia de ti.\u00bb El amor a una vida solitaria y asc\u00e9tica, que es considerada por algunos como una virtud divina, no es ni m\u00e1s ni menos que una enfermedad de la mente. En la \u00e9poca en que hab\u00eda muy poca caridad, y por consiguiente pocas manos que construyeran asilos de locos, la superstici\u00f3n compensaba esa falta de asilos permitiendo a hombres y mujeres insensatos que se entregaran a sus caprichos en solitarias guaridas o en descuidada pereza. Young ha dicho con toda verdad:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abLos primeros s\u00edntomas seguros de una mente saludable<br \/> Son el descanso del coraz\u00f3n y el placer encontrado en casa.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Eviten, amigos m\u00edos, sobre todas las cosas, esos conceptos rom\u00e1nticos y absurdos de la virtud, que son la progenie de la superstici\u00f3n y los enemigos de la justicia. Mantengan siempre el afecto natural, y amen a aquellos que est\u00e1n ligados a ustedes por v\u00ednculos naturales.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La verdadera religi\u00f3n no puede ser inconsistente con la naturaleza. No puede requerir nunca que me abstenga de llorar cuando se muere mi amigo. \u00abJes\u00fas llor\u00f3.\u00bb No puede negarme el privilegio de una sonrisa, cuando la Providencia me mira de manera favorable, pues una vez \u00abEn aquella misma hora Jes\u00fas se regocij\u00f3 en el Esp\u00edritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre.\u00bb No conduce al hombre a decir a su padre y a su madre, \u00abya no soy m\u00e1s su hijo.\u00bb Eso no es el cristianismo, sino algo peor de lo que har\u00edan las bestias, que nos llevar\u00eda a un rompimiento completo con nuestros semejantes, a caminar en medio de ellos como si no tuvi\u00e9semos ning\u00fan parentesco con ellos. A todos los que opinan que una vida solitaria debe ser una vida de piedad, yo les dir\u00eda: \u00abes el m\u00e1s grande enga\u00f1o.\u00bb A todos los que piensan que quienes rompen los v\u00ednculos de relaci\u00f3n deben ser buenas personas, dig\u00e1mosles: \u00ablos que mantienen esos v\u00ednculos son los mejores.\u00bb El cristianismo hace al esposo un mejor esposo, y a la esposa una mejor esposa de lo que antes eran. No me libera de mis deberes como hijo; me hace un mejor hijo, y a mis padres los hace mejores padres. En vez de debilitar mi amor, me da una raz\u00f3n renovada para fortalecer mi afecto; y a quien antes amaba como mi padre, ahora le amo como mi hermano y colaborador en Cristo Jes\u00fas; y a quien reverenciaba como mi madre, ahora la amo como mi hermana en el pacto de gracia, hermana m\u00eda para siempre en el estado venidero. \u00a1Oh!, nadie debe suponer que el cristianismo interfiere en los hogares; tiene el objetivo de fortalecerlos, y hacerlos baluartes que ni la misma muerte puede separar, pues los liga en un v\u00ednculo de vida con el Se\u00f1or su Dios, y re\u00fane a los varios individuos al otro lado del r\u00edo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, voy a decirles por qu\u00e9 eleg\u00ed este texto. Pens\u00e9 para m\u00ed: hay una gran cantidad de j\u00f3venes que siempre viene para o\u00edrme predicar; siempre se apretujan en los pasillos de mi capilla, y muchos de ellos han sido convertidos a Dios. Ahora se aproxima otra vez el d\u00eda de Navidad, y ellos ir\u00e1n a casa a ver a los suyos. Cuando lleguen a casa querr\u00e1n cantar un villancico de Navidad en la noche; quisiera sugerirles uno, en especial a quienes han sido convertidos recientemente. Les dar\u00e9 un tema para su discurso en la noche de Navidad; podr\u00e1 no ser tan divertido como \u00abEl Naufragio del Mar\u00eda de Oro,\u00bb pero ser\u00e1 igual de interesante para el pueblo cristiano. El tema ser\u00e1 este: \u00abVete a tu casa, a los tuyos, y cu\u00e9ntales cu\u00e1n grandes cosas el Se\u00f1or ha hecho con sus almas, y c\u00f3mo ha tenido misericordia de ustedes.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En mi opini\u00f3n, desear\u00eda que hubiesen veinte Navidades en el a\u00f1o. Muy raras veces los j\u00f3venes pueden reunirse con los suyos: Raramente pueden estar unidos como felices familias: Y aunque no guardo ning\u00fan respeto por la observancia religiosa de ese d\u00eda, lo amo como una instituci\u00f3n familiar, como uno de los d\u00edas m\u00e1s brillantes de Inglaterra, el gran D\u00eda de reposo del a\u00f1o, cuando el arado descansa en el surco, cuando el estr\u00e9pito de los negocios guarda silencio, cuando el mec\u00e1nico y el obrero salen a refrescarse sobre el verde c\u00e9sped de la tierra alegre. Si algunos de ustedes son jefes, disc\u00falpenme la divagaci\u00f3n, muy respetuosamente les pido que paguen a sus empleados los mismos salarios en el d\u00eda de Navidad como si trabajasen. Estoy seguro que alegrar\u00e1n sus casas si lo hacen as\u00ed. Es injusto que la \u00fanica opci\u00f3n que tengan sea o festejar o ayunar, a menos que les den el dinero necesario para que festejen y se alegren en ese d\u00eda de gozo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero ahora vamos a nuestro tema. Vamos a casa para ver a los nuestros, y esta es la historia que algunos de nosotros tenemos que contar. \u00abVete a tu casa, a los tuyos, y cu\u00e9ntales cu\u00e1n grandes cosas el Se\u00f1or ha hecho contigo, y c\u00f3mo ha tenido misericordia de ti.\u00bb Primero, <i>tenemos aqu\u00ed lo que deben decir<\/i>; luego, en segundo lugar, <i>por qu\u00e9 deben decirlo<\/i>; y despu\u00e9s, en tercer lugar,<i>c\u00f3mo deben decirlo<\/i>.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> Primero, entonces, TENEMOS AQU\u00cd LO QUE DEBEN DECIR. Debe ser una historia basada en la propia experiencia. \u00abVete a tu casa, a los tuyos, y cu\u00e9ntales cu\u00e1n grandes cosas el Se\u00f1or ha hecho contigo, y c\u00f3mo ha tenido misericordia de ti.\u00bb No deben ir a sus hogares y comenzar a predicar sin dilaci\u00f3n. No se les ordena que hagan eso. No deben comenzar a seleccionar temas doctrinales para exponerlos, esforz\u00e1ndose por convencer a las personas sobre sus puntos de vista y sentimientos peculiares. No deben ir a casa con diversas doctrinas aprendidas recientemente, para tratar de ense\u00f1arlas. Al menos, no se les ordena que hagan eso; pueden hacerlo, si quieren, y nadie se les opondr\u00e1; pero deben ir a casa y decir, no lo que han cre\u00eddo, sino lo que han <i>sentido<\/i>: lo que ustedes verdaderamente saben que les pertenece; no las grandes cosas sobre las que han le\u00eddo, sino las grandes cosas que el Se\u00f1or<i>ha hecho por ustedes<\/i>; no \u00fanicamente los que han visto que se ha obrado en la gran congregaci\u00f3n, y c\u00f3mo grandes pecadores se han vuelto a Dios, sino lo que el Se\u00f1or ha hecho por <i>ustedes<\/i>. Y observen esto: nunca hay una historia m\u00e1s interesante que aquella que un hombre relata acerca de s\u00ed mismo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8216;La Balada del Viejo Marinero&#8217;, genera mucho de su inter\u00e9s porque el hombre que la cont\u00f3 era, \u00e9l mismo, un marinero. Ese hombre, cuyo dedo era huesudo como el dedo de la muerte, se sent\u00f3 y comenz\u00f3 a relatar la l\u00fagubre historia del barco en alta mar en medio de una gran calma, cuando cosas viscosas en verdad arrastraban sus patas en el brillante mar. El invitado de la boda estaba muy quieto, escuchando atentamente, pues el viejo era en s\u00ed mismo una historia. Siempre se genera un gran inter\u00e9s por una narrativa personal. Virgilio, el poeta, sab\u00eda esto y por ello, sabiamente, hace que Eneas relate su propia historia, y hace que la comience diciendo, \u00aben lo que yo mismo tuve gran participaci\u00f3n.\u00bb Entonces, si quieren interesar a sus amigos, cu\u00e9ntenles lo que ustedes mismos sintieron. Cu\u00e9ntenles c\u00f3mo ustedes fueron una vez abandonados pecadores perdidos, c\u00f3mo el Se\u00f1or los encontr\u00f3, c\u00f3mo doblaron sus rodillas, y derramaron su alma delante de Dios, y c\u00f3mo al final saltaron de gozo pues estaban seguros que le oyeron decir interiormente: \u00abYo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de m\u00ed mismo.\u00bb Cuenten a sus amigos una historia basada en su propia experiencia personal.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Noten, a continuaci\u00f3n, que debe ser una historia de <i>gracia inmerecida<\/i>. No dice: \u00abcuenta a los tuyos cu\u00e1n grandes cosas has hecho t\u00fa mismo,\u00bb sino \u00abcu\u00e1n grandes cosas el Se\u00f1or ha hecho contigo.\u00bb El hombre que siempre est\u00e1 convencido del libre albedr\u00edo y del poder de la criatura, y niega las doctrinas de la gracia, invariablemente mezcla mucho de lo que \u00e9l mismo ha hecho, cuando cuenta su experiencia; pero el creyente en la gracia soberana, que sostiene las grandiosas verdades cardinales del Evangelio, ignora esto, y declara: \u00abcontar\u00e9 lo que el Se\u00f1or ha hecho conmigo. Es verdad que debo contarles primero c\u00f3mo fui inicialmente conducido a orar; pero lo contar\u00e9 as\u00ed:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abLa gracia ense\u00f1\u00f3 a mi alma a orar,<br \/> La gracia hizo que mis ojos se inundaran.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Es verdad que debo contarles en cu\u00e1ntas aflicciones y pruebas Dios ha estado conmigo; pero lo contar\u00e9 as\u00ed:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abLa gracia me ha guardado hasta este d\u00eda,<br \/> Y no me abandonar\u00e1.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">No cuenta nada acerca de sus propias acciones, o decisiones, u oraciones o b\u00fasquedas, sino que todo lo atribuye al amor y a la gracia del grandioso Dios que mira con amor a los pecadores, y los convierte en Sus hijos y herederos de la vida eterna. Vete a tu casa, joven, y cuenta la historia del pobre pecador; vete a tu casa, jovencita, y abre tu diario, y cuenta a tus amigos historias de gracia. Cu\u00e9ntales las poderosas obras que la mano de Dios ha obrado en ti por Su amor inmerecido, soberano y gratuito. Cuenta una historia de gracia inmerecida junto a la chimenea familiar.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A continuaci\u00f3n, el relato de este pobre hombre fue una historia <i>agradecida<\/i>. Yo s\u00e9 que fue una historia agradecida, porque el hombre dijo: \u00ables contar\u00e9 cu\u00e1n grandes cosas el Se\u00f1or ha hecho conmigo;\u00bb y (sin querer involucrar para nada ning\u00fan juego de palabras), hago la observaci\u00f3n que un hombre que es agradecido est\u00e1 siempre lleno de la grandeza de la misericordia que Dios le ha mostrado; siempre piensa que lo que Dios ha hecho por \u00e9l es inmensamente bueno y supremamente grandioso. Tal vez, cuando est\u00e9s contando la historia, alguno de tus amigos preguntar\u00e1: \u00aby \u00bfqu\u00e9 con eso?\u00bb Y tu respuesta ser\u00e1: \u00abtal vez no es algo grande para ti, pero lo es para m\u00ed. T\u00fa dices que arrepentirse es poca cosa, pero a m\u00ed me parece todo lo contrario; es algo grandioso y precioso ser conducido a reconocerme como pecador, y a confesarlo; \u00bfdices t\u00fa que es poca cosa haber encontrado un Salvador?\u00bb M\u00edralos a la cara y diles: \u00abSi ustedes lo hubiesen encontrado tambi\u00e9n, no lo considerar\u00edan poca cosa. Consideran poca cosa que me haya quitado la carga de mi espalda; pero si ustedes hubieran sufrido con esa carga, y sentido su peso como lo he sentido durante largos a\u00f1os, no considerar\u00edan poca cosa ser emancipados y liberados por una mirada a la cruz.\u00bb Cu\u00e9ntales que es una historia grandiosa, y si ellos no pueden ver su grandeza, derrama l\u00e1grimas amargas, y cu\u00e9ntales la historia con gran sinceridad, y yo espero que sean conducidos a creer que al menos t\u00fa est\u00e1s agradecido, aunque ellos no lo est\u00e9n. Que Dios les conceda que puedan contar una historia agradecida.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y finalmente, sobre este punto: debe ser una historia contada por un pobre pecador convencido que <i>no ha merecido<\/i> lo que recibi\u00f3. \u00abC\u00f3mo ha tenido <i>misericordia <\/i>de ti.\u00bb No fue un simple acto de bondad, sino un acto de misericordia inmerecida hacia uno que se encontraba en la aflicci\u00f3n. \u00a1Oh!, he o\u00eddo a hombres que cuentan la historia de su conversi\u00f3n y de su vida espiritual de tal forma, que mi coraz\u00f3n <i>los <\/i>ha aborrecido tanto a ellos como a su historia, pues han contado sus pecados como si verdaderamente se jactaran de la grandeza de su crimen, y han mencionado el amor de Dios sin una l\u00e1grima de gratitud, sin la simple acci\u00f3n de gracias de un coraz\u00f3n realmente humilde, sino, m\u00e1s bien, como si se exaltasen cuando exaltaban a Dios. \u00a1Oh!, cuando contemos la historia de nuestra propia conversi\u00f3n, quisiera que lo hicieran con profunda tristeza, al recordar lo que sol\u00edamos ser, y con grande gozo y gratitud, al recordar cu\u00e1n poco merecemos estas cosas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En una ocasi\u00f3n estaba predicando sobre la conversi\u00f3n y la salvaci\u00f3n, y sent\u00ed dentro de m\u00ed, como a menudo lo sienten los predicadores, que no era sino un trabajo est\u00e9ril decir esta historia, y era para m\u00ed un deslucido, deslucido relato; pero s\u00fabitamente pas\u00f3 por mi mente el pensamiento: \u00abvamos, t\u00fa mismo eres un pobre pecador perdido; cuenta, cuenta como recibiste la gracia; comienza a contar sobre la gracia de Dios seg\u00fan la has sentido.\u00bb Bien, entonces mis ojos se convirtieron en fuentes de l\u00e1grimas; aquellos oyentes que estaban cabece\u00e1ndose comenzaron a iluminarse, y escucharon, porque estaban oyendo algo que el predicador sent\u00eda verdaderamente, y que ellos reconoc\u00edan como verdadero para \u00e9l, aunque no lo fuera para ellos. Cuenten su historia, mis lectores, como pecadores perdidos. No vayas a tu casa y entres a tu hogar con un aire altivo, como diciendo: \u00abhe aqu\u00ed un santo que viene a casa, a los pobres pecadores, para contarles una historia;\u00bb sino que ve a tu casa como pobre pecador que eres t\u00fa mismo; y cuando entres, como tu madre recuerda lo que sol\u00edas ser, no necesitas decirle que has tenido un cambio: ella lo notar\u00e1, aunque est\u00e9s con ella solamente un d\u00eda. Tal vez te pregunte: \u00abJuan, \u00bfcu\u00e1l es ese cambio que se ha dado en ti?\u00bb Y si es una madre piadosa, comenzar\u00e1s a contarle la historia, y yo s\u00e9 (y aunque seas un hombre no te avergonzar\u00e1s que te lo diga), que rodear\u00e1 tu cuello con sus brazos, y te dar\u00e1 un beso como no lo hizo nunca antes, pues eres su hijo que ha nacido dos veces, su hijo del que ya no se apartar\u00e1 jam\u00e1s, aunque la misma muerte los divida por un breve instante. \u00abVete a tu casa, a los tuyos, y cu\u00e9ntales cu\u00e1n grandes cosas el Se\u00f1or ha hecho contigo, y c\u00f3mo ha tenido misericordia de ti.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Pero ahora, en segundo lugar, \u00bfPOR QU\u00c9 DEBEMOS CONTAR ESTA HISTORIA? Pues oigo a muchos miembros de mi congregaci\u00f3n que dicen: \u00abse\u00f1or, yo podr\u00eda contar esta historia a cualquier persona menos a mis propios familiares; podr\u00eda venir a su sacrist\u00eda para contarle algo de lo que he probado y experimentado de la Palabra de Dios; pero no podr\u00eda cont\u00e1rselo a mi padre, ni a mi madre, ni a mis hermanos, ni a mis hermanas.\u00bb Bien, entonces tratar\u00e9 de argumentar con ustedes, para inducirles a que lo hagan, para que pueda enviarlos a casa en este d\u00eda de Navidad, y que sean misioneros en sus respectivas localidades, y verdaderos predicadores, aunque no lo sean de nombre. Queridos amigos, por favor cuenten esta historia cuando vayan a casa.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En primer lugar, h\u00e1ganlo <i>por su Se\u00f1or<\/i>. \u00a1Oh!, yo s\u00e9 que le aman; estoy seguro que le aman, si tienen la prueba que \u00c9l les am\u00f3. No podr\u00e1n pensar nunca en Getseman\u00ed y en Su sudor sangriento, en Gabata y en la espalda lacerada de Cristo, flagelada por el l\u00e1tigo: no podr\u00e1n pensar nunca en el Calvario y en Sus manos y pies traspasados, sin amarle; y utilizo un argumento muy poderoso cuando les digo, por su amado Se\u00f1or que les am\u00f3 tanto, que vayan a casa y lo cuenten. \u00a1Qu\u00e9!, \u00bfacaso piensan que podemos recibir tanto y no contarlo? Cuando hacemos algo por nuestros hijos, no se esperan mucho tiempo para contarlo a todo el mundo: \u00abfulano de tal me dio un regalo, y me hizo tal y tal favor.\u00bb Y \u00bfdeber\u00edan los hijos de Dios ser remisos en declarar c\u00f3mo fueron salvados cuando sus pies se apresuraban al infierno, y c\u00f3mo la misericordia redentora los arrebat\u00f3 como tizones del fuego? \u00a1Joven, amas a Jes\u00fas! Te pregunto, entonces, \u00bfte rehusar\u00e1s a contar la historia de Su amor por ti? \u00bfSe quedar\u00e1n callados tus labios cuando Su honor est\u00e1 comprometido? \u00bfAcaso no contar\u00e1s, doquiera que vayas, que Dios te am\u00f3 y muri\u00f3 por ti? Se nos informa que este pobre hombre \u00abse fue, y comenz\u00f3 a publicar en Dec\u00e1polis cu\u00e1n grandes cosas hab\u00eda hecho Jes\u00fas con \u00e9l; y todos se maravillaban.\u00bb Lo mismo debes hacer t\u00fa. Si Cristo ha hecho mucho por ti, no puedes evitarlo: debes contarlo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Mi estimado amigo, el se\u00f1or Oncken, un ministro en Alemania, nos cont\u00f3 el pasado lunes por la noche, que tan pronto \u00e9l fue convertido, el primer impulso de su alma reci\u00e9n nacida fue hacer el bien a otros. Y \u00bfd\u00f3nde deber\u00eda realizarlo? Pens\u00f3 que deber\u00eda ir a Alemania. Era su tierra natal, y el mandamiento era \u00abVete a tu casa, a los tuyos, y cu\u00e9ntales.\u00bb No hab\u00eda entonces un solo bautista en toda Alemania, ni nadie con quien tuviese afinidad, pues los luteranos se hab\u00edan desviado de la fe de Lutero, y se hab\u00edan apartado de la verdad de Dios. Pero fue all\u00ed y predic\u00f3, y ahora cuenta con setenta u ochenta iglesias establecidas en el continente europeo. \u00bfQu\u00e9 lo condujo a hacerlo? Nada sino el amor a su Se\u00f1or, que hizo tanto por \u00e9l, le motiv\u00f3 a ir y contar a sus semejantes la maravillosa historia de la bondad divina.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero a continuaci\u00f3n pregunto: \u00bfson piadosos sus amigos? Entonces vayan a casa y cu\u00e9ntenles, para <i>alegrar sus corazones<\/i>. Recib\u00ed anoche una breve ep\u00edstola escrita por una mano temblorosa, por alguien que ha sobrepasado la edad natural del hombre, que vive en el condado de Essex. Su hijo, por la soberan\u00eda de Dios, fue convertido al escuchar la Palabra predicada, y el buen hombre no pudo evitar escribir al ministro, agradeci\u00e9ndole y bendiciendo m\u00e1s que nada a su Dios, porque su hijo hab\u00eda sido regenerado. \u00abSe\u00f1or,\u00bb comienza la carta, \u00abun viejo rebelde escribe para agradecerle, y por sobre todo dar gracias a Dios, porque su amado hijo ha sido convertido.\u00bb Prosigue diciendo: \u00ab\u00a1contin\u00fae su labor, y que el Se\u00f1or le bendiga!\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y hubo otro caso que escuch\u00e9 hace alg\u00fan tiempo, en el que una joven fue a casa de sus padres, y cuando su madre la vio, le dijo: \u00absi el ministro me hubiese regalado todo Londres, no lo hubiera considerado tan valioso como valoro esto: pensar que eres una persona renovada, y que est\u00e1s viviendo en el temor de Dios.\u00bb \u00a1Oh!, si quieres hacer que el coraz\u00f3n de tu madre salte de gozo, y si quieres alegrar a tu padre, si quieres hacer feliz a tu hermana que te envi\u00f3 tantas cartas que alguna vez le\u00edste junto a un poste de luz, con tu pipa en la boca, vete a casa y cu\u00e9ntale a tu madre que sus deseos todos se han cumplido, que sus oraciones han sido escuchadas, que no te burlar\u00e1s m\u00e1s de sus clases en la escuela dominical, ni te reir\u00e1s de ella porque ama al Se\u00f1or, sino que ir\u00e1s con ella a la casa de Dios, pues amas a Dios, y has dicho: \u00abtu pueblo ser\u00e1 mi pueblo y tu Dios ser\u00e1 mi Dios, y tengo la esperanza que tu cielo ser\u00e1 mi cielo para siempre.\u00bb \u00a1Oh, qu\u00e9 alegr\u00eda ser\u00eda si alguien de aqu\u00ed, que se hubiese descarriado, regresara de esta manera a casa!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hace poco tiempo, tuve el privilegio de predicar para una noble instituci\u00f3n que recibe a mujeres que han llevado vidas negligentes, y antes de predicar el serm\u00f3n, le ped\u00ed a Dios que lo bendijera, y en el serm\u00f3n impreso notar\u00e1n que al final hay un relato de dos personas que fueron bendecidas y restauradas por ese serm\u00f3n. Ahora, d\u00e9jenme contarles una historia de lo que una vez le sucedi\u00f3 al se\u00f1or Vanderkist, un misionero de la ciudad, que trabaja arduamente toda la noche para hacer el bien en esa gran obra. Hab\u00eda habido una ri\u00f1a de borrachos en la calle; \u00e9l se interpuso entre los dos hombres para separarlos, y le dijo algo a una mujer all\u00ed presente, concerniente a cu\u00e1n horrible es que los hombres sean as\u00ed de borrachos. Ella camin\u00f3 junto a \u00e9l unos momentos, y comenz\u00f3 a contarle una historia de dolor y pecado; de c\u00f3mo hab\u00eda sido atra\u00edda lejos del hogar de sus padres en Somersetshire, y hab\u00eda terminado aqu\u00ed para el eterno mal de su alma. \u00c9l la llev\u00f3 a casa, y le ense\u00f1\u00f3 el temor y el amor de Cristo; y \u00bfqu\u00e9 es lo primero que hizo cuando regres\u00f3 a los senderos de la piedad, y descubri\u00f3 que Cristo es el Salvador de los pecadores? Dijo: \u00abahora debo irme a casa, a los m\u00edos.\u00bb Le escribi\u00f3 a los suyos; ellos fueron a recibirla a la estaci\u00f3n de Bristol, y dif\u00edcilmente pueden concebir cu\u00e1n feliz fue esa reuni\u00f3n. El padre y la madre hab\u00edan perdido a su hija; nunca m\u00e1s hab\u00edan sabido de ella; y all\u00ed estaba, enviada por medio de una instituci\u00f3n (el Dormitorio Femenino de Londres) y restaurada al seno familiar.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ah, que hubiese alguien as\u00ed aqu\u00ed! No lo s\u00e9; en medio de tan grande multitud, es posible que haya alguien as\u00ed. \u00a1Mujer! \u00bfTe has extraviado de tu familia? \u00bfLos has abandonado desde hace largo tiempo? \u00abVete a tu casa, a los tuyos,\u00bb te lo ruego, antes de que tu padre se aproxime tambaleante hacia su tumba, y antes de que los grises cabellos de tu madre descansen sobre la almohada, blanca como la nieve, de su f\u00e9retro. \u00a1Regresa, te lo suplico! Diles que eres una penitente; diles que Dios se ha encontrado contigo; que el joven ministro dijo: \u00abVete a tu casa, a los tuyos.\u00bb Y si es as\u00ed, no me avergonzar\u00e9 de haber dicho estas cosas, aunque ustedes piensen que no deb\u00ed mencionarlas; pues si pudiera ganar aunque fuera un alma de esta manera, bendecir\u00e9 a Dios por toda la eternidad. \u00abVete a tu casa, a los tuyos. Vete a tu casa y cu\u00e9ntales cu\u00e1n grandes cosas el Se\u00f1or ha hecho contigo.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfAcaso no pueden imaginar la escena cuando el pobre endemoniado mencionado en mi texto regres\u00f3 a casa? \u00c9l hab\u00eda sido un loco de remate; y cuando lleg\u00f3 y toc\u00f3 a la puerta, imaginen ver a sus amigos comentando los unos a los otros, en medio del terror, \u00ab\u00a1oh!, all\u00ed viene otra vez,\u00bb y a la madre subiendo las escaleras a toda velocidad y poniendo llave a todas las puertas, porque su hijo que estaba perdidamente loco hab\u00eda regresado; y los peque\u00f1itos gritando porque sab\u00edan lo que hab\u00eda hecho antes: c\u00f3mo se her\u00eda con piedras, porque estaba pose\u00eddo de los demonios. Y podr\u00e1n imaginarse el gozo, cuando el hombre dijo: \u00ab\u00a1madre!, Jesucristo me ha sanado; d\u00e9jame entrar; ahora ya no soy un lun\u00e1tico!\u00bb Y cuando el padre abri\u00f3 la puerta, le dijo: \u00ab\u00a1padre!, ya no soy lo que era; todos los esp\u00edritus malignos se han ido; ya no vivir\u00e9 m\u00e1s en los sepulcros. Quiero contarles c\u00f3mo hizo el milagro el hombre glorioso que obr\u00f3 mi liberaci\u00f3n: c\u00f3mo les dijo a los demonios: &#8216;Salgan de \u00e9l&#8217; y ellos se precipitaron en el mar por un despe\u00f1adero, y he regresado a casa sanado y salvado.\u00bb \u00a1Oh!, si alguien as\u00ed, pose\u00eddo del pecado, estuviese aqu\u00ed hoy, y fuera a casa a los suyos, para contarles de su liberaci\u00f3n, me parece que la escena ser\u00eda muy semejante.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Una vez m\u00e1s, queridos amigos. Me parece que alguien podr\u00eda decir: \u00ab\u00a1ah!, se\u00f1or, quisiera poder ir a casa y que los m\u00edos fueran piadosos! Pero cuando voy a casa voy al peor de los lugares; pues los m\u00edos est\u00e1n en medio de quienes nunca conocieron a Dios, y por consiguiente nunca oraron por m\u00ed, y nunca me ense\u00f1aron nada concerniente al cielo.\u00bb Bien, joven amigo, vete a tu casa, a los tuyos. Aunque sean tan malos, son los tuyos. Algunos veces me re\u00fano con j\u00f3venes que quieren ser miembros de la iglesia. Cuando les pregunto acerca de su padre, me responden: \u00aboh, se\u00f1or, me he separado de mi padre.\u00bb Entonces yo les digo: \u00abjoven, debes ir y ver a tu padre antes de que yo trate algo contigo; si sientes antipat\u00eda por tu padre y tu madre, yo no te recibir\u00e9 en la iglesia; aunque sean muy malos, <i>son tus padres.<\/i>\u00bb Vete a tu casa, con ellos, y cu\u00e9ntales, no para alegrarlos, pues muy probablemente est\u00e9n enojados contigo; pero cu\u00e9ntales para la <i>salvaci\u00f3n de sus almas<\/i>. Yo espero que, cuando est\u00e9s contando la historia de lo que Dios hizo por ti, sean conducidos por el Esp\u00edritu a anhelar la misma misericordia para ellos. Pero te dar\u00e9 un consejo. No cuentes esta historia a tus amigos imp\u00edos cuando est\u00e9n todos reunidos, pues se reir\u00e1n de ti. T\u00f3malos uno a uno, cuando te puedas reunir con cada uno a solas, y comienza a contarles la historia, y te oir\u00e1n seriamente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hab\u00eda una vez una dama muy piadosa que ten\u00eda una casa de hu\u00e9spedes para j\u00f3venes. Todos los j\u00f3venes eran muy alegres y fr\u00edvolos, y ella quer\u00eda comentarles algo concerniente a la religi\u00f3n. Introdujo el tema, y fue de inmediato motivo de risa. Ella pens\u00f3: \u00abhe cometido un error.\u00bb A la ma\u00f1ana siguiente, despu\u00e9s del desayuno, cuando ya todos se iban, le dijo a uno de ellos: \u00abjovencito, me gustar\u00eda hablar contigo por unos momentos,\u00bb y llev\u00e1ndolo aparte, a otra habitaci\u00f3n, habl\u00f3 con \u00e9l. La siguiente ma\u00f1ana tom\u00f3 a otro, y la siguiente, a otro, y le agrad\u00f3 a Dios bendecir su sencillo mensaje, dado de manera individual: pero, sin duda, si les hubiese hablado a todos juntos, se hubieran apoyado entre s\u00ed para burlarse de ella. Redarguye a un hombre cuando est\u00e9 solo. Un vers\u00edculo puede impactarle mientras un serm\u00f3n le deja fr\u00edo. Ustedes pueden ser el instrumento de llevar a Cristo al hombre que a menudo ha o\u00eddo la Palabra y \u00fanicamente se ha re\u00eddo de ella, pero que no puede resistir una suave admonici\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En uno de los estados de los Estados Unidos, hab\u00eda un infiel que despreciaba grandemente a Dios, odiaba guardar el d\u00eda domingo y todas las instituciones religiosas. Los ministros no sab\u00edan qu\u00e9 hacer por \u00e9l. Se reun\u00edan y oraban por \u00e9l. Pero uno de ellos, un tal di\u00e1cono B, decidi\u00f3 pasar un largo tiempo de oraci\u00f3n por el hombre; despu\u00e9s de eso se mont\u00f3 en su caballo, y se dirigi\u00f3 a la fragua del hombre, pues era un herrero. Dej\u00f3 su caballo afuera, y le dijo: \u00abvecino, estoy sumamente preocupado por la salvaci\u00f3n de tu alma; te quiero decir que oro d\u00eda y noche por la salvaci\u00f3n de tu alma.\u00bb Lo dej\u00f3, y regres\u00f3 a casa a caballo. El infiel entr\u00f3 en su casa despu\u00e9s de un minuto o dos, y le dijo a uno de sus amigos fieles: \u00abaqu\u00ed tenemos un nuevo argumento; tenemos al di\u00e1cono B, que vino hasta aqu\u00ed, y no vino a disputar, y no me dijo m\u00e1s palabras que estas: &#8216;yo digo que estoy sumamente preocupado por tu alma; no puedo soportar que te pierdas.&#8217; \u00a1Oh!, a ese tipo,\u00bb dijo, \u00abno puedo responderle;\u00bb y las l\u00e1grimas comenzaron a rodar por sus mejillas. Fue con su esposa y le dijo: \u00abno puedo entender esto; yo mismo nunca me preocup\u00e9 por mi alma, pero ese di\u00e1cono, que no tiene ning\u00fan v\u00ednculo conmigo, y de quien siempre me he re\u00eddo, ha cabalgado ocho kil\u00f3metros esta ma\u00f1ana, solamente para decirme que est\u00e1 sumamente preocupado por mi salvaci\u00f3n.\u00bb Despu\u00e9s de un poco de tiempo, pens\u00f3 que ya era tiempo de que se preocupara \u00e9l tambi\u00e9n acerca de su salvaci\u00f3n. Entr\u00f3, cerr\u00f3 la puerta, comenz\u00f3 a orar, y al d\u00eda siguiente fue a la casa del di\u00e1cono, y le dijo que \u00e9l tambi\u00e9n ya estaba preocupado por su salvaci\u00f3n, y le pidi\u00f3 que le dijera qu\u00e9 deb\u00eda hacer para ser salvo. \u00a1Oh!, que el eterno Dios use a algunos de los aqu\u00ed presentes de la misma manera, para que sean inducidos a\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abDecir a otros a su alrededor<br \/> Cu\u00e1n amable Salvador han encontrado;<br \/> Se\u00f1alar Su sangre redentora,<br \/> Y decir: \u00a1He aqu\u00ed el Camino a Dios!\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III.<\/b> No voy a detenerlos m\u00e1s tiempo; pero hay un tercer punto, sobre el que debemos ser muy breves. \u00bfC\u00f3mo DEBE CONTARSE ESTA HISTORIA?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Primero, <i>cu\u00e9ntenla sinceramente<\/i>. No digan m\u00e1s de lo que sepan; no cuenten la experiencia de John Bunyan, cuando deben contar la propia. No digan a su madre que han sentido algo que \u00fanicamente Rutherford ha sentido. Solamente cuenten la verdad. Cuenten su experiencia sinceramente; pues tal vez una sola mosca en el frasco de ung\u00fcento lo echar\u00e1 a perder, y una expresi\u00f3n que no sea verdadera puede arruinarlo todo. Cuenten la historia sinceramente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A continuaci\u00f3n, <i>cu\u00e9ntenla muy humildemente.<\/i> Ya lo he dicho antes. No se entrometan con quienes son mayores y saben m\u00e1s; sino que cuenten su historia humildemente; no como un predicador, no ex cathedra, (desde la c\u00e1tedra), sino como un amigo y un hijo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Luego, <i>cu\u00e9ntenla seriamente<\/i>. Que vean que ustedes lo dicen en serio. No hablen de religi\u00f3n con locuacidad; no har\u00e1n ning\u00fan bien si lo hacen as\u00ed. No hagan juegos de palabras sobre los textos; no citen la Escritura de manera jocosa: si lo hacen, podr\u00e1n hablar hasta enmudecer, y no har\u00e1n ning\u00fan bien si les dan la menor oportunidad de que se r\u00edan, ya que ustedes mismos se r\u00eden de las cosas santas. Cu\u00e9ntenla seriamente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y, adem\u00e1s, <i>cu\u00e9ntala muy devotamente<\/i>. No trates de contar la historia a ning\u00fan hombre mientras no la hayas contado a Dios primero. Cuando est\u00e9s en casa el d\u00eda de Navidad, no permitas que nadie vea tu rostro hasta que Dios lo haya visto. Lev\u00e1ntate de ma\u00f1ana, lucha con Dios; y si tus amigos no son convertidos, <i>lucha con Dios por ellos<\/i>; y luego descubrir\u00e1s que es un trabajo f\u00e1cil <i>luchar con ellos por Dios<\/i>. Trata, si puedes, de reunirte con ellos a solas, uno por uno, y cu\u00e9ntales la historia. No tengas miedo; piensa \u00fanicamente en el bien que posiblemente puedas hacer. Recuerda que quien salva a un alma de la muerte ha cubierto una multitud de pecados, y tendr\u00e1 estrellas en su corona por siempre y para siempre. Busca someterte a Dios-Salvador, para que en tu familia seas el medio de conducir a tus seres amados a buscar y encontrar al Se\u00f1or Jesucristo, y entonces un d\u00eda, cuando se encuentren en el Para\u00edso, sea un gozo y una bendici\u00f3n que est\u00e9s all\u00ed, y que los tuyos est\u00e9n tambi\u00e9n all\u00ed, para quienes Dios te hizo el instrumento de salvaci\u00f3n. Que tu confianza en el Esp\u00edritu Santo sea total y honesta. No conf\u00edes en ti; no temas confiar en \u00c9l. \u00c9l te puede proporcionar palabras. \u00c9l puede aplicar esas palabras a sus corazones, y capacitarte para \u00abdar gracia a los oyentes.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Quiero concluir con un breve y pienso que agradable cambio de perspectiva del texto, para sugerir otro significado. Pronto, queridos amigos, muy pronto para algunos de nosotros, el Se\u00f1or dir\u00e1: \u00abVete a tu casa, a los tuyos.\u00bb Ustedes saben d\u00f3nde est\u00e1 ese hogar. Est\u00e1 por encima de las estrellas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abDonde nuestros mejores amigos, nuestra parentela mora,<br \/> Donde Dios nuestro Salvador reina.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Aquel hombre de cabellos grises ha enterrado a todos sus amigos; \u00e9l ha dicho; \u00abyo ir\u00e9 a ellos, pero ellos no regresar\u00e1n a m\u00ed.\u00bb Pronto su Se\u00f1or le dir\u00e1; \u00abte has quedado lo suficiente aqu\u00ed en este valle de l\u00e1grimas; \u00a1vete a tu casa, a los tuyos!\u00bb \u00a1Oh, hora feliz! \u00a1Oh, momento bendito, cuando esa sea la palabra: \u00ab\u00a1Vete a tu casa, a los tuyos!\u00bb Y cuando vayamos a casa, a los nuestros, en el Para\u00edso, \u00bfqu\u00e9 haremos? Bien, en primer lugar nos dirigiremos a ese bendito asiento donde se sienta Jes\u00fas, nos quitaremos la corona y al arrojaremos a Sus pies, y le coronaremos Se\u00f1or de todo. Y cuando hayamos hecho eso, \u00bfcu\u00e1l ser\u00e1 nuestra siguiente actividad? Pues, contaremos a los seres benditos del cielo lo que el Se\u00f1or ha hecho por nosotros, y c\u00f3mo ha tenido compasi\u00f3n de nosotros. Y \u00bfacaso tal historia ser\u00e1 contada en el cielo? \u00bfSer\u00e1 ese el villancico de Navidad de los \u00e1ngeles? S\u00ed, lo ser\u00e1; ha sido publicado all\u00ed anteriormente (no se averg\u00fcencen de decirlo de nuevo), pues Jes\u00fas lo ha contado antes: \u00abY al llegar a casa, re\u00fane a sus amigos y vecinos, dici\u00e9ndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se hab\u00eda perdido.\u00bb Y t\u00fa, pobre oveja, cuando seas encontrada, \u00bfno contar\u00e1s c\u00f3mo te busc\u00f3 tu Pastor, y c\u00f3mo te encontr\u00f3? \u00bfAcaso no te sentar\u00e1s en las f\u00e9rtiles praderas del cielo, y contar\u00e1s la historia de tu propia redenci\u00f3n? \u00bfNo hablar\u00e1s con tus hermanos y con tus hermanas para contarles, c\u00f3mo Dios te am\u00f3 y c\u00f3mo te ha tra\u00eddo aqu\u00ed? Tal vez digas: \u00abser\u00e1 una historia muy breve.\u00bb \u00a1Ah!, lo ser\u00eda si la escribieras ahora. Un librito podr\u00eda contener toda tu biograf\u00eda; pero all\u00e1 arriba cuando tu memoria sea agrandada, cuando tu pasi\u00f3n sea purificada y tu entendimiento sea aclarado, descubrir\u00e1s que lo que no era sino un op\u00fasculo en la tierra, ser\u00e1 un gigantesco tomo en el cielo. Contar\u00e1s una larga historia all\u00ed sobre la gracia que sostiene, que restringe, y que constri\u00f1e, y pienso que har\u00e1s una pausa para dejar que otro cuente su historia, y luego otro, y despu\u00e9s otro, y al fin, despu\u00e9s que hayas estado en el cielo mil a\u00f1os, prorrumpir\u00e1s en exclamaciones: \u00aboh santos, tengo algo m\u00e1s que decir.\u00bb Otra vez contar\u00e1n sus historias, y otra vez los interrumpir\u00e1s con: \u00aboh, amados, he pensado en otro caso de la misericordia salvadora de Dios.\u00bb Y as\u00ed proseguir\u00e1s, d\u00e1ndoles temas para himnos, encontr\u00e1ndoles el material para la trama y la urdimbre de sonetos celestiales. \u00abVete a tu casa,\u00bb dir\u00e1 \u00c9l pronto, \u00abvete a tu casa, a los tuyos, y cu\u00e9ntales cu\u00e1n grandes cosas el Se\u00f1or ha hecho contigo, y c\u00f3mo ha tenido misericordia de ti.\u00bb Espera un momento; espera lo que \u00c9l quiera, y pronto ser\u00e1s reunido en la tierra del m\u00e1s all\u00e1, en el hogar de los benditos, donde la felicidad sin fin ser\u00e1 tu porci\u00f3n. \u00a1Que Dios nos conceda una bendici\u00f3n, por Su nombre!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abVete a tu casa, a los tuyos, y cu\u00e9ntales cu\u00e1n grandes cosas el Se\u00f1or ha hecho contigo, y c\u00f3mo ha tenido misericordia de ti.\u00bb Marcos 5: 19. 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