{"id":22341,"date":"2016-04-04T15:46:12","date_gmt":"2016-04-04T20:46:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/menospreciar-a-cristopor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:46:12","modified_gmt":"2016-04-04T20:46:12","slug":"menospreciar-a-cristopor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/menospreciar-a-cristopor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"Menospreciar a Cristo\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u201cMas ellos, sin hacer caso, se fueron, uno a su labranza, y otro a sus negocios.\u201d Mateo 22: 5.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">El hombre no ha cambiado mucho desde los d\u00edas de Ad\u00e1n. En su estructura corporal parece ser exactamente el mismo, pues los esqueletos que tienen una antig\u00fcedad de muchos cientos de a\u00f1os, son la exacta contraparte de los nuestros; y, verdaderamente, los hechos del hombre realizados hace siglos y que quedaron registrados en la historia, podr\u00edan ser escritos de nuevo, pues \u201cnada hay nuevo debajo del sol\u201d. Se descubre todav\u00eda la misma clase de hombres (aunque, tal vez, vestidos de manera diferente) que existi\u00f3 en edades muy remotas. Hay todav\u00eda hombres que responden al car\u00e1cter que el Salvador atribuy\u00f3 a otras personas en Su d\u00eda: \u201cSe van, uno a su labranza, y otro a sus negocios\u201d, sin valorar las cosas gloriosas del Evangelio.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Estoy seguro de que tenemos muchos caracteres semejantes aqu\u00ed esta noche, y pido al Se\u00f1or que me d\u00e9 gracia para predicarles muy solemnemente y muy expl\u00edcitamente. Y debo pedirles a quienes entienden el arte celestial de la oraci\u00f3n, que oren para que Dios se agrade en hacer llegar directamente al pecho en el que quiere se alojen, cada uno de estos pensamientos, para que produzcan el fruto consolador de justicia en la salvaci\u00f3n de muchas almas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cNo hicieron caso\u201d; demasiadas personas hacen eso mismo hoy en d\u00eda; y, eso mismo har\u00e1, esta noche, una buena porci\u00f3n de mis oyentes. Yo creo que es pecado menospreciar a Cristo; y a riesgo de ser falsamente llamado legalista, o partidario del libre albedr\u00edo, por quienes son sabios por encima de lo que est\u00e1 escrito, yo los acusar\u00e9 de lo mismo, pues espero que no he de pertenecer jam\u00e1s a esa clase de calvinistas que hacen la labor del diablo excusando a los pecadores en sus pecados.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En primer lugar, les dir\u00e9 unas cuantas palabras concernientes a <i>qu\u00e9 es aquello que el pecador menosprecia<\/i>; en segundo lugar, <i>c\u00f3mo es que lo menosprecia<\/i>; y, en tercer lugar, <i>por qu\u00e9 es que lo menosprecia<\/i>. Despu\u00e9s har\u00e9 una observaci\u00f3n adicional o dos, y ser\u00e1 todo, para no cansarlos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I. <\/b>En primer lugar, \u00bfQU\u00c9 ES AQUELLO QUE EL PECADOR MENOSPRECIA? Seg\u00fan la par\u00e1bola, las personas aludidas menospreciaron la fiesta de bodas que un rey hab\u00eda preparado, con todo tipo de manjares exquisitos, a la que hab\u00edan sido convidados generosamente, y a la que no asistieron intencionadamente. Es f\u00e1cil descubrir el significado espiritual de esto. Los pecadores que menosprecian a Cristo, expresan su desprecio por un glorioso banquete que Dios ha provisto con motivo de la boda de Su Hijo. El lugar en que nos encontramos tierra solemne es. \u00a1Oh, imploramos las ense\u00f1anzas del Esp\u00edritu Santo!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tomando esta par\u00e1bola como la base de nuestros comentarios, podemos se\u00f1alar, primero, que el pecador menosprecia<i>al mensajero que le lleva las noticias que la cena de bodas est\u00e1 preparada<\/i>. Estos hombres rehusaron asistir; decidieron ir, \u201cuno a su labranza, y otro a sus negocios\u201d, y as\u00ed, no tomaron en serio al mensajero; y cada pecador que menosprecia la grandiosa salvaci\u00f3n de Jesucristo, no toma en serio al ministro del Evangelio, y esto no es un insulto insignificante a los ojos de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si el embajador de Inglaterra fuera tratado con indiferencia, eso no ser\u00eda considerado nunca por nuestra gran naci\u00f3n como una ofensa insignificante; y tengan por cierto que no es algo sin importancia para Dios que los embajadores que env\u00eda sean despreciados. Pero eso no es tan grave, comparativamente; los embajadores somos hombres como ustedes, que podemos soportar el menosprecio, si eso fuera todo. De hecho, nos dar\u00eda mucho gusto perdonarlos si estuviese en nuestro poder hacerlo, y si esta fuese toda la culpa de ustedes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero estas personas <i>desde\u00f1aron la fiesta<\/i>. Algunas de ellas se figuraban que los animales engordados y las dem\u00e1s provisiones que estar\u00edan sobre la mesa, no ser\u00edan mejores que los que ellas ten\u00edan en casa. Esas personas pensaban que el banquete real no ser\u00eda algo tan grandioso como para renunciar a sus negocios por un d\u00eda, o como para renunciar a su labranza tan solo por una hora. Despreciaron el banquete, o, al menos, parecer\u00eda que as\u00ed fue, ya que no asistieron.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, pecador, cuando t\u00fa desde\u00f1as la gran salvaci\u00f3n, ser\u00eda bueno que recordaras qu\u00e9 es lo que desprecias; cuando menosprecias el Evangelio de Dios, menosprecias la justificaci\u00f3n por fe, menosprecias ser lavado en la sangre de Jes\u00fas, menosprecias al Esp\u00edritu Santo, menosprecias el camino al cielo, y luego menosprecias a la fe, a la esperanza y al amor; menosprecias todas las promesas del pacto eterno, todas las cosas gloriosas que Dios ha reservado para quienes le aman, y menosprecias todo aquello que \u00c9l ha revelado en Su Palabra como el don que promete a quienes vienen a \u00c9l. Desde\u00f1ar el Evangelio es algo grave, pues en esa Palabra, -las buenas nuevas inspiradas por Dios- est\u00e1 resumido todo lo que la naturaleza humana pudiera requerir, y todo lo que incluso los santos que est\u00e1n en la bienaventuranza reciben. \u00a1Oh, es una locura despreciar el Evangelio del Dios bendito! \u00a1Es peor que una insensatez! Si desprecias las estrellas, eres un necio; si desprecias la tierra de Dios, con sus gloriosas monta\u00f1as, con sus r\u00edos que fluyen en sus hermosos prados, eres un loco mani\u00e1tico; pero si menosprecias el Evangelio de Dios, eres el equivalente de diez mil mani\u00e1ticos en uno. Si desde\u00f1as eso, eres mucho m\u00e1s necio que quien no ve ninguna luz en el sol, no contempla ninguna hermosura en la luna ni ninguna brillantez en el firmamento estrellado. Pisotea, si quieres, Sus obras inferiores; pero, \u00a1oh!, recuerda que cuando desde\u00f1as el Evangelio, est\u00e1s menospreciando la obra maestra de tu grandioso Creador -eso que le cost\u00f3 m\u00e1s que crear una mir\u00edada de mundos- la compra sangrienta realizada por las agon\u00edas de nuestro Salvador.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y, adem\u00e1s, estas personas <i>menospreciaron al Hijo del Rey<\/i>. Se trataba de <i>Su <\/i>matrimonio, y en tanto que no asistieron, deshonraron a ese Ser glorioso en cuyo honor fue preparada la cena. Desde\u00f1aron a Aquel a quien Su Padre amaba. \u00a1Ah, pecador!, cuando desde\u00f1as el Evangelio, desde\u00f1as a Cristo, a ese Cristo delante de quien los gloriosos querubines se inclinan, a ese Cristo a cuyos pies el excelso arc\u00e1ngel considera una felicidad arrojar su corona; desde\u00f1as a Aquel con cuya alabanza resuena la b\u00f3veda del cielo; desde\u00f1as a Aquel a quien Dios tiene en muy alta consideraci\u00f3n, pues le ha llamado: \u201cDios sobre todas las cosas, bendito por los siglos.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ah!, es algo solemne menospreciar a Cristo. Si desprecias a un pr\u00edncipe, recibir\u00e1s por ello poca honra de manos del rey; pero si desprecias al Hijo de Dios, el Padre se vengar\u00e1 de ti por el menosprecio de Su Hijo. \u00a1Oh, mis queridos amigos!, me parece que es un pecado, no imperdonable, lo s\u00e9, pero, aun as\u00ed, un pecado sumamente atroz, que los hombres menosprecien a mi bendito Se\u00f1or Jesucristo y le traten con cruel desd\u00e9n. \u00a1Menospreciarte a Ti, dulce Jes\u00fas! \u00a1Oh!, cuando te veo cubierto con un manto de sangre, luchando en Getseman\u00ed, me encorvo ante Ti, y digo: \u201cOh, Redentor, que sangras por el pecado, \u00bfpodr\u00eda desde\u00f1arte alg\u00fan pecador? Cuando le contemplo y veo un r\u00edo de sangre que cae ba\u00f1ando Su hombro, por la maldita flagelaci\u00f3n del l\u00e1tigo de Pilato, pregunto: \u201c\u00bfPuede desde\u00f1ar alg\u00fan pecador a un Salvador como \u00e9ste?\u201d Y cuando le veo por all\u00e1, cubierto con Su sangre, clavado a un madero, expirando en medio de la tortura, y gritando: \u201cEl\u00ed, El\u00ed, \u00bflama sabactani?\u201d, me pregunto: \u201c\u00bfpuede alguien menospreciar esto?\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ay, si lo hicieran, entonces, en verdad, ser\u00eda un pecado que bastar\u00eda para condenarlos, aunque no hubieran cometido ning\u00fan otro pecado: que hubieren desde\u00f1ado al Pr\u00edncipe de Paz, que es glorioso y todo \u00c9l codiciable.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, amigo m\u00edo!, si desde\u00f1as a Cristo, habr\u00e1s insultado al \u00fanico ser que puede salvarte, al \u00fanico que puede transportarte al otro lado del Jord\u00e1n, al \u00fanico que puede correr los cerrojos de las puertas del cielo y darte la bienvenida. No permitas que ning\u00fan predicador de cosas melifluas te persuada de que eso no es un crimen. Oh, pecador, piensa en tu pecado si es que le est\u00e1s desde\u00f1ando, pues entonces desde\u00f1as al \u00fanico Hijo del Rey.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y, adem\u00e1s, estas personas <i>menospreciaron tambi\u00e9n al Rey<\/i> que hab\u00eda preparado el banquete. \u00a1Ah!, poco sabes, oh pecador, que cuando tomas a la ligera el Evangelio, insultas a Dios. He o\u00eddo que algunas personas dicen: \u201cse\u00f1or, yo no creo en Cristo, pero aun as\u00ed estoy seguro de que procuro reverenciar a Dios; a m\u00ed no me importa el Evangelio, yo no deseo ser lavado en la sangre de Jes\u00fas, ni ser salvado por la gracia inmerecida; pero yo no desprecio a Dios; \u00a1yo soy un religioso natural!\u201d No, se\u00f1or, t\u00fa, en verdad, insultas al Todopoderoso, en la medida que niegas a Su Hijo. Si desprecias al v\u00e1stago de un hombre, insultas al propio hombre; si rechazas al unig\u00e9nito Hijo de Dios, rechazas al propio Ser eterno. No hay tal cosa como la verdadera religi\u00f3n natural aparte de Cristo; es una mentira y una falsedad; es el refugio de un hombre que no es lo suficientemente valiente para decir que odia a Dios, pero es un refugio de mentiras, pues quien niega a Cristo, en ese acto ofende a Dios, y se cierra las puertas del cielo contra s\u00ed mismo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No se puede amar al Padre excepto a trav\u00e9s del Hijo; y no hay una adoraci\u00f3n aceptable del Padre, excepto a trav\u00e9s del Grandioso Sumo Sacerdote, el Mediador, Jesucristo. \u00a1Oh, amigo m\u00edo!, recuerda que t\u00fa no has despreciado simplemente el Evangelio, sino has menospreciado el Evangelio de Dios. Al re\u00edrte de las doctrinas de la revelaci\u00f3n, t\u00fa te has re\u00eddo de Dios; al ultrajar la verdad del Evangelio, has ultrajado al propio Dios; has cerrado tu pu\u00f1o ante el rostro del Eterno; tus blasfemias no han sido contra la iglesia, sino contra Dios mismo. \u00a1Oh, recuerden, ustedes, que se burlan del mensaje de Cristo! \u00a1Oh, recuerden, ustedes, que se alejan del ministerio de la verdad! Dios es un Dios fuerte; \u00a1cu\u00e1n severamente puede castigar! Dios es un Dios celoso: \u00a1oh, cu\u00e1n severamente castigar\u00e1! \u00bfMenospreciar a Dios, pecador? Vamos, esto, por encima de todo lo dem\u00e1s, es un pecado que condena, y al cometerlo, pudiera ser que un d\u00eda firmes tu propia sentencia de muerte, pues desde\u00f1ar a Dios, a Cristo, y a Su santo Evangelio, es destruir la propia alma, y es precipitarse de cabeza a la perdici\u00f3n. \u00a1Ah, almas infelices, sumamente infelices han de ser ustedes, si viven y mueren desde\u00f1ando a Jes\u00fas, y prefiriendo sus labranzas y sus negocios a los tesoros del Evangelios!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, pobre amigo m\u00edo digno de compasi\u00f3n, considera que cuando desde\u00f1as todas las cosas que he mencionado, <i>est\u00e1s menospreciando las grandes solemnidades de la eternidad<\/i>. El hombre que desde\u00f1a el Evangelio, menosprecia el infierno; piensa que sus fuegos no son ardientes, y sus llamas no son como Cristo las ha descrito; desde\u00f1a las l\u00e1grimas ardientes que escaldan sempiternamente las mejillas desesperadas; menosprecia los alaridos y los gritos que han de ser los cantos lastimeros y la m\u00fasica terrible de las almas que perecen. \u00a1Ah, no es sabio menospreciar el infierno!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Considera de nuevo: menosprecias al cielo, ese lugar al que los bienaventurados anhelan llegar, donde la gloria reina sin una nube, y la bienaventuranza reina sin un suspiro. T\u00fa pones la corona de la vida eterna debajo de tus pies; pisoteas la rama de palma debajo de tu pie malvado y consideras poca cosa ser salvado, y poca cosa ser glorificado. \u201c\u00a1Ah, pobre alma!, una vez que est\u00e9s en el infierno, y una vez que la llave de hierro sea girada para siempre en la cerradura del destino inevitable, descubrir\u00e1s que el infierno es un algo que no es tan f\u00e1cil de despreciar; y cuando hayas perdido el cielo y toda su bienaventuranza, y s\u00f3lo puedas o\u00edr el c\u00e1ntico de los bienaventurados resonando tenuemente en la distancia, aumentando tu miseria por el contraste con su dicha, entonces descubrir\u00e1s que no es algo sin importancia haber menospreciado el cielo. Todo hombre que desde\u00f1a la religi\u00f3n, menosprecia estas cosas. Juzga err\u00f3neamente el valor de su propia alma, y la importancia de su estado eterno.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esto es lo que los hombres menosprecian. \u201c\u00a1Oh, se\u00f1or!\u201d, -dice alguien- \u201cyo nunca doy lugar a palabras hostiles contra la verdad de Dios; nunca me r\u00edo del ministro, ni desprecio el d\u00eda domingo.\u201d Alto, amigo m\u00edo, yo te absuelvo de todo eso; y, sin embargo, solemnemente te acusar\u00e9 de este gran pecado de menospreciar el Evangelio. \u00a1\u00d3yeme, entonces!\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> \u00bfC\u00d3MO ES QUE LOS HOMBRES LO MENOSPRECIAN?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En primer lugar, <i>cuando los hombres van a o\u00edr la predicaci\u00f3n pero no prestan atenci\u00f3n<\/i>, est\u00e1n menospreciando el Evangelio y todas las cosas gloriosas de Dios. \u00a1Cu\u00e1ntas personas frecuentan las iglesias y capillas para entregarse a una siesta confortable! Consideren qu\u00e9 insulto tan horrendo es eso para el Rey del cielo. \u00bfAcaso entrar\u00edan en el palacio de su majestad, la reina, y pedir\u00edan una audiencia, para luego echarse a dormir en su cara? Y, sin embargo, el pecado de dormir en la presencia de \u2018su majestad\u2019 no ser\u00eda tan grande, incluso contra sus leyes, como el pecado de dormir intencionadamente en el santuario de Dios. Cu\u00e1ntas personas van a nuestras casas de adoraci\u00f3n, y no se duermen, pero se sientan con una mirada vac\u00eda, escuchando como escuchar\u00edan a un hombre que no puede tocar una tonada cautivante con un buen instrumento. Lo que entra por un o\u00eddo sale por el otro. Todo lo que entra en el cerebro sale sin afectar jam\u00e1s al coraz\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ah, mis oyentes, ustedes son culpables de menospreciar el Evangelio de Cristo cuando escuchan un serm\u00f3n sin prestarle atenci\u00f3n! \u00a1Oh, cu\u00e1nto dar\u00edan las almas perdidas por o\u00edr otro serm\u00f3n! \u00a1Qu\u00e9 dar\u00eda aquel pobre desgraciado que se est\u00e1 aproximando ahora a la tumba, por otro d\u00eda domingo! \u00a1Y cu\u00e1nto dar\u00edas t\u00fa, uno de estos d\u00edas, cuando est\u00e9s a la orilla del Jord\u00e1n, por poder recibir una advertencia m\u00e1s, y escuchar una vez m\u00e1s la voz cortejadora del ministro de Dios! Nosotros desde\u00f1amos el Evangelio cuando lo o\u00edmos sin prestarle una solemne y seria atenci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero algunas personas dicen que ellos, <i>en verdad<\/i>, ponen atenci\u00f3n. Bien, es posible poner atenci\u00f3n al Evangelio, y, sin embargo, desde\u00f1arlo. He visto llorar a algunos hombres bajo la influencia de alg\u00fan poderoso serm\u00f3n; he visto que las l\u00e1grimas ruedan unas tras otras: l\u00e1grimas, benditas evidencias de las emociones internas. Algunas veces me he dicho a m\u00ed mismo: es maravilloso ver llorar a estas personas bajo la influencia de alguna palabra eficaz de Dios, que les est\u00e1 provocando una alarma, como si el propio Sina\u00ed estuviese tronando en sus o\u00eddos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero hay algo m\u00e1s maravilloso que el llanto de los hombres bajo la influencia de la palabra. Es el hecho de que pronto, demasiado pronto, se enjugan todas sus l\u00e1grimas. Pero, \u00a1ah!, mi querido oyente, recuerda que si t\u00fa oyes acerca de estas cosas y te deshaces de alguna solemne impresi\u00f3n, al hacer eso, menosprecias a Dios y desde\u00f1as Su verdad; y ten mucho cuidado cuando hagas eso, para que tus propios vestidos no se manchen de rojo con la sangre de tu alma, y se diga: \u201cTe perdiste, oh Israel.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero hay otras personas que la menosprecian de una manera diferente. Oyen la palabra y le ponen atenci\u00f3n; pero, \u00a1ay!, <i>le ponen atenci\u00f3n conjuntamente a algo m\u00e1s<\/i>.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, hombre que me escuchas, t\u00fa menosprecias a Cristo, si lo colocas en cualquier lugar, salvo en el centro de tu coraz\u00f3n! Aquel que da a Cristo un poco de sus afectos, menosprecia a Cristo, pues Cristo quiere recibir el coraz\u00f3n entero o no quiere recibir nada. Aquel que da a Cristo una porci\u00f3n, y al mundo otra porci\u00f3n, desprecia a Cristo, pues cree que Cristo no merece recibir la totalidad. Y, en tanto que dice eso, o piensa eso, tiene pensamientos rastreros y malvados acerca de Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, hombre carnal, t\u00fa eres medio religioso y medio profano; t\u00fa eres algunas veces serio, pero con frecuencia eres fr\u00edvolo; algunas veces eres aparentemente piadoso, pero con frecuencia eres perverso, pues t\u00fa menosprecias a Cristo! Y, ustedes, que lloran el d\u00eda domingo y luego regresan a sus pecados el d\u00eda lunes; ustedes, que ponen al mundo y sus placeres por encima de Cristo, tienen menor estima por \u00c9l de la que merece; y, \u00bfqu\u00e9 es eso sino desde\u00f1arlo? \u00a1Oh!, te exhorto, amigo que me escuchas esta noche, a que te preguntes si no eres ese hombre. \u00bfNo menosprecias t\u00fa mismo a Cristo? El hombre con justicia propia, que se coloca a s\u00ed mismo como socio de Cristo en el asunto de la salvaci\u00f3n, no obstante sus buenas obras de hojarasca, es tal cabecilla entre los despreciadores, que yo quisiera ponerlo en la picota en el propio centro de ellos, y pedirles a todos los que son como \u00e9l que tiemblen, para que no sean encontrados ellos tambi\u00e9n menospreciadores de Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, menosprecia a Cristo <i>quien hace una profesi\u00f3n de religi\u00f3n, y, sin embargo, no vive de acuerdo con ella.<\/i> \u00a1Ah, miembros de la iglesia, ustedes necesitan una buena zarandeada!; tenemos ahora una inmensa cantidad de ciza\u00f1a mezclada con el trigo; y algunas veces pienso que tenemos algo peor que eso. Tenemos algunas personas en nuestra iglesia que no son tan buenas como la ciza\u00f1a, pues no parecieran haber estado cerca del trigo del todo; no son nada mejor que el tamo. Han entrado a nuestras iglesias, justo igual que si hubieran entrado a una asociaci\u00f3n comercial, porque piensan que su negocio mejorar\u00e1. Tomar el sacramento proporciona respetabilidad a su nombre; haber sido bautizados o ser miembros de una iglesia cristiana los vuelve estimables; y as\u00ed, entran en grandes cantidades en pos de los panes y de los peces, pero no en pos de Jesucristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ah, hip\u00f3crita, t\u00fa menosprecias a Cristo si piensas que \u00c9l es un pretexto para allegarte riquezas! Si t\u00fa sue\u00f1as que has de poner montura y freno a Cristo, y cabalgar hacia las riquezas en \u00c9l, cometes un grave error, pues nunca tuvo la intenci\u00f3n de llevar a los hombres a ninguna parte excepto al cielo. Si t\u00fa supones que la religi\u00f3n ten\u00eda el prop\u00f3sito de dar lustre a tu hogar, de alfombrar tus pisos y forrar tus bolsas, te has equivocado grandemente. Tiene el prop\u00f3sito de ser provechosa para el alma; y aquel que piensa usar la religi\u00f3n para su propia ventaja personal, menosprecia a Cristo; y en el \u00faltimo d\u00eda, este crimen le ser\u00e1 imputado en su contra: que le ha \u201cmenospreciado\u201d; y el Rey enviar\u00e1 a sus ej\u00e9rcitos para cortarlo en pedazos, entre aquellos que despreciaron a Su Majestad, y no quisieron obedecer Sus leyes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III. <\/b>Y ahora, en tercer lugar, les dir\u00e9 POR QU\u00c9 LO HAN MENOSPRECIADO. Lo han hecho por diferentes razones.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunos de ellos lo menospreciaron <i>porque eran ignorantes<\/i>; no sab\u00edan cu\u00e1n excelente era la fiesta, no sab\u00edan cu\u00e1n generoso era el rey, no sab\u00edan cu\u00e1n hermoso era el Pr\u00edncipe, pues, de otra manera, habr\u00edan pensado de manera diferente. Ahora, hay muchas personas presentes esta noche que desde\u00f1an el Evangelio porque no lo entienden. He o\u00eddo a menudo a la gente re\u00edrse de la religi\u00f3n; pero preg\u00fantales en qu\u00e9 consiste, y no saben m\u00e1s de la religi\u00f3n de lo que sabe un caballo, y todav\u00eda es peor, pues creen cosas err\u00f3neas acerca de ella, y un caballo no hace eso. Se r\u00eden de la religi\u00f3n, simplemente, porque no la entienden; es algo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de su alcance.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos hemos enterado de un necio que, siempre que se mencionaba un pasaje en lat\u00edn, se re\u00eda, porque pensaba que era un chiste, o, de cualquier manera, era una manera muy rid\u00edcula de hablar, y, por eso se re\u00eda. Lo mismo sucede con muchas personas cuando oyen el Evangelio; no saben lo que es, y, por tanto, se r\u00eden. \u201c\u00a1Oh!\u201d, -dicen- \u201cese hombre est\u00e1 loco\u201d. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 est\u00e1 loco? Porque no le entiendes. \u00bfEres tan soberbio como para suponer que toda la sabidur\u00eda y todo el conocimiento han de descansar en ti? Yo te sugerir\u00eda que la locura est\u00e1 de tu lado. Y aunque pudieras decir de \u00e9l: \u201cMuchas letras te han vuelto loco\u201d; nosotros replicar\u00edamos: \u201ces muy f\u00e1cil volverse loco cuando no se tiene ning\u00fan conocimiento en absoluto.\u201d Y aquellos que no poseen ninguno, y especialmente aquellos que no tienen ning\u00fan conocimiento de Cristo, son los m\u00e1s propensos a despreciarle. Bien dijo Watts:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cSi todas las naciones conocieran Su valor,<br \/> Seguramente, la tierra entera le amar\u00eda.\u201d <\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, queridos amigos!, si ustedes supieran cu\u00e1n bendito maestro es Cristo, si ustedes supieran qu\u00e9 cosa tan bendita es el Evangelio, si pudieran ser conducidos a creer que Dios es un Dios muy bendito, si pudieran tener una hora del goce que experimenta el cristiano, si pudieran experimentar una promesa aplicada a su coraz\u00f3n, nunca menospreciar\u00edan otra vez el Evangelio.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, t\u00fa dices que no te gusta! Vamos, \u00bfno lo has probado nunca? \u00bfDespreciar\u00eda un hombre el vino del cual no ha dado ning\u00fan sorbo? Podr\u00eda ser m\u00e1s dulce de lo que se imagina. \u00a1Oh, gustad y ved que es bueno Jehov\u00e1!; y es muy seguro que si lo pruebas una vez, ver\u00e1s Su bondad. Me aventurar\u00e9 a decir, otra vez, que hay muchas personas que menosprecian el Evangelio, simplemente, debido a su ignorancia; y si eso es as\u00ed, tengo de alguna manera la esperanza de que cuando sean iluminadas un poco por asistir a escuchar la Palabra, el Se\u00f1or se agrade en llevarlos a S\u00ed por gracia; y entonces yo s\u00e9 que nunca m\u00e1s menospreciar\u00e1n a Cristo. \u00a1Oh, no sean ignorantes, pues \u201cel alma sin ciencia no es buena\u201d! Busquen conocerle, ya que conocerle rectamente es la vida eterna; y cuando le conozcan, nunca le menospreciar\u00e1n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Otras personas le menosprecian <i>debido al orgullo<\/i>. \u201c\u00bfde qu\u00e9 me sirve\u201d, -dice alguien- \u201cque me traigas esa invitaci\u00f3n? Entra en mi casa, amigo, y yo te mostrar\u00e9 una fiesta tan buena como cualquiera de la que pudieras hablarme. \u00a1Mira esto! Aqu\u00ed puedes comer op\u00edparamente; mi mesa est\u00e1 tan bien surtida como la mejor; que me perdone su Majestad, pero el Rey no puede dar una mejor fiesta que yo; y no veo por qu\u00e9 he de andar arrastrando mis huesos por all\u00ed, si no voy a conseguir nada mejor de lo que puedo conseguir en casa.\u201d As\u00ed que no quiso ir debido a su orgullo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y lo mismo sucede con algunos de ustedes. \u00a1<i>T\u00fa <\/i>necesitas ser lavado! No, nunca fuiste inmundo, \u00bfno es cierto? \u00a1<i>T\u00fa <\/i>necesitas ser perdonado! \u00a1Oh, no, t\u00fa eres demasiado bueno para eso! Vamos, t\u00fa eres tan tremendamente piadoso en tu propia opini\u00f3n, que si todo fuera verdad, har\u00edas que incluso el \u00e1ngel Gabriel se sonrojara al pensar en ti. T\u00fa no consideras que un \u00e1ngel sea capaz ni siquiera de sostener una vela para ti. \u00a1C\u00f3mo! \u00bfQu\u00e9 t\u00fa busques misericordia? Eso es un insulto para ti. \u201cAnda, y d\u00edselo al borracho\u201d -comentas- \u201canda y trae a la ramera; yo soy un hombre respetable; yo voy siempre a la iglesia o a la capilla; yo soy un buen individuo; puedo jaranear de vez en cuando, pero lo compenso alg\u00fan otro d\u00eda; algunas veces soy un poco negligente, pero, entonces, le pongo las riendas a los caballos, y cubro la distancia despu\u00e9s; y me atrever\u00eda a decir que voy a ir al cielo tan f\u00e1cilmente como los dem\u00e1s. Yo soy un tipo muy bueno.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Bien, amigo m\u00edo, no me sorprende que desprecies el Evangelio, pues el Evangelio s\u00f3lo te dice que est\u00e1s enteramente perdido. Te dice que tu justicia propia est\u00e1 llena de pecado. Te dice que, en cuanto a cualquier esperanza de ser salvado por tu justicia propia, podr\u00edas, de igual manera, intentar navegar a trav\u00e9s del Atl\u00e1ntico sobre una hoja marchita, que llegar al cielo por medio de tu justicia propia. Y en cuanto a que es un vestido adecuado para cubrirte, podr\u00edas, de igual manera, tomar una telara\u00f1a para ir a la corte y considerarla un vestido apropiado para presentarte delante de su Majestad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ah, mi oyente!, yo s\u00e9 por qu\u00e9 desprecias a Cristo; es por causa de tu orgullo sat\u00e1nico. Que el Se\u00f1or te despoje de tu orgullo; pues si no lo hace, ser\u00e1 el tiz\u00f3n que rostizar\u00e1 tu alma para siempre. Cu\u00eddate del orgullo; los \u00e1ngeles cayeron por el orgullo. \u00bfC\u00f3mo pueden los hombres, entonces, aunque sean la imagen de su Creador, esperar ganar por medio de \u00e9l? Ev\u00edtenlo, huyan de \u00e9l; pues tan ciertamente como eres altivo, incurrir\u00e1s en la culpa de menospreciar a Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tal vez, un n\u00famero equivalente menospreci\u00f3 la buenas nuevas, porque <i>no le creyeron al mensajero<\/i>. \u201c\u00a1Oh!\u201d, -dijeron- \u201cdetente un momento. \u00a1C\u00f3mo!, \u00bfser\u00e1 ofrecida una cena? No lo creo. \u00a1Qu\u00e9!, \u00bfel joven Pr\u00edncipe se va a casar? Cu\u00e9ntaselo a los necios, ya que nosotros no creemos una cosa as\u00ed. No lo creemos; la historia es incre\u00edble.\u201d El pobre mensajero regres\u00f3 a casa y le dijo a su Se\u00f1or que no le quisieron creer. Esa es precisamente otra raz\u00f3n del por qu\u00e9 muchas personas desde\u00f1an el Evangelio, porque no lo creen. \u201c\u00bfQu\u00e9\u201d, -dicen- \u201cJesucristo muri\u00f3 para limpiar a los hombres de sus pecados? No lo creemos. \u00a1C\u00f3mo! \u00a1Un cielo! \u00bfQui\u00e9n lo vio alguna vez? \u00a1Un infierno! \u00bfQui\u00e9n oy\u00f3 jam\u00e1s sus gemidos? \u00a1C\u00f3mo! \u00a1La eternidad! \u00bfQui\u00e9n regres\u00f3 jam\u00e1s de esa \u00faltima esperanza de todo esp\u00edritu? \u00a1C\u00f3mo! \u00bfBendici\u00f3n en la religi\u00f3n? No lo creemos: es una cosa entorpecedora y miserable. \u00a1C\u00f3mo! \u00bfDulzura en las promesas? No, no la hay; nosotros creemos que hay dulzura en el mundo, pero no creemos que haya ninguna dulzura en los pozos que el Se\u00f1or ha cavado.\u201d Y as\u00ed, ellos desprecian el Evangelio, porque no lo creen. Pero, yo estoy seguro de que, una vez que un hombre cree en \u00e9l, nunca lo menosprecia. Si yo tengo una solemne convicci\u00f3n en mi coraz\u00f3n, por el Esp\u00edritu Santo, de que si no soy salvo, hay un golfo abierto que me devorar\u00e1; \u00bfpiensas que puedo ir a descansar despu\u00e9s de haber temblado de la cabeza a los pies? Si creo de coraz\u00f3n que hay un cielo provisto para aquellos que creen en Cristo, \u00bfpiensas que puedo dar sue\u00f1o a mis ojos, o descanso a mis p\u00e1rpados despu\u00e9s de haber llorado porque no es m\u00edo? Yo creo que no.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero la incredulidad infame introduce su mano en la boca de un hombre, y le arranca su coraz\u00f3n, y, as\u00ed, le destruye, pues no le permitir\u00e1 creer, y, por tanto, no puede sentir, porque no cree. \u00a1Oh, amigos m\u00edos, la incredulidad conduce a los hombres a menospreciar a Cristo, pero la incredulidad no permanece para siempre! No hay infieles en el infierno: todos son creyentes all\u00ed. Hay muchos que fueron infieles aqu\u00ed, pero no lo son ahora; las llamas son demasiado hirvientes para hacerlos dudar de su existencia. Es dif\u00edcil que un hombre, en medio del tormento de las llamas, dude de la existencia del fuego. Ser\u00eda dif\u00edcil que un hombre, estando delante del ojo ardiente de un Dios, dude despu\u00e9s de eso de la existencia de un Dios. \u00a1Ah, incr\u00e9dulos! Arrepi\u00e9ntanse, o m\u00e1s bien, que el Se\u00f1or los vuelva de su incredulidad, pues esto les hace desde\u00f1ar a Cristo; y esto es lo que les est\u00e1 quitando la vida, y destruyendo sus almas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Otro conjunto de personas menospreci\u00f3 esta fiesta <i>porque eran muy mundanos<\/i>; ten\u00edan que hacer demasiadas cosas. Me he enterado de un rico comerciante que fue visitado un d\u00eda por un hombre piadoso, y cuando le tuvo enfrente, le dijo: \u201cbien, se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1l es el estado de su alma?\u201d \u201c\u00a1Alma!\u201d, -le respondi\u00f3- \u201c\u00a1maldita sea! No tengo tiempo de cuidar mi alma; tengo suficientes cosas que hacer cuidando mis barcos.\u201d Aproximadamente una semana despu\u00e9s sucedi\u00f3 que tuvo que encontrar tiempo para morir, pues Dios se lo llev\u00f3. Tememos que Dios le dijo: \u201cNecio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, \u00bfde qui\u00e9n ser\u00e1?\u201d Ustedes, comerciantes de Londres, hay muchos de ustedes que leen m\u00e1s sus libros de contabilidad que sus Biblias. Tal vez deban hacerlo, pero ustedes no leen sus Biblias del todo, y, en cambio, revisan sus libros de contabilidad todos los d\u00edas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Se dice que en Am\u00e9rica adoran al d\u00f3lar todopoderoso; yo creo que en Londres, muchas personas adoran a nuestras monedas de oro todopoderosas; tienen el mayor respeto posible por un pagar\u00e9 bancario; ese es el dios que muchos hombres est\u00e1n adorando siempre. El libro de oraci\u00f3n que llevan muy religiosamente en sus manos es su libro del registro de efectivo. Incluso los domingos, hay un caballero por all\u00e1,&nbsp; -no piensa que su capataz lo sepa- pero estuvo sentado toda la ma\u00f1ana dentro de la oficina, porque estaba lloviendo, haciendo sus cuentas; y ahora asiste aqu\u00ed en la noche, porque es un hombre muy piadoso, extraordinariamente piadoso. \u00c9l ser\u00eda capaz de cerrar los parques los domingos, \u00e9l querr\u00eda que ninguna persona recibiera aire puro, porque es muy piadoso, pero \u00e9l mismo puede sentarse medio d\u00eda en la oficina, el d\u00eda domingo, para contar su dinero, y no lo considera pecado. Pero algunos est\u00e1n demasiado ocupados para pensar en estas cosas. \u201c\u00a1Orar!\u201d, -dicen- \u201cno tengo tiempo para eso; tengo que pagar. \u00bfQu\u00e9? \u00bfLeer la Biblia? No, no puedo; tengo que supervisar esto y aquello, y revisar el desempe\u00f1o de los mercados. Yo encuentro el tiempo para leer el peri\u00f3dico <i>Tiempos<\/i>, pero no podr\u00eda pensar en leer la Biblia\u201d. Ser\u00e1 maravillosamente desafortunado para algunos de ustedes cuando descubran que el contrato de renta de sus vidas es m\u00e1s bien m\u00e1s corto lo que esperaban. Si hubieran firmado un contrato por sus vidas por ochenta y ocho a\u00f1os a partir de este momento, ser\u00edan muy necios, tal vez, al gastar cuarenta y cuatro de ellos en el pecado. Pero considerando que son arrendatarios a discreci\u00f3n, y sujetos a ser sacados cualquier d\u00eda, es el colmo de la necedad, el propio cl\u00edmax del absurdo, -que excede todo lo que el buf\u00f3n, con su gorra y sus campanillas hizo jam\u00e1s- vivir simplemente para recoger las riquezas mal habidas de este mundo, y no vivir para las cosas venideras. La mundanalidad es un demonio que ha estrujado el cuello de muchas almas; \u00a1que Dios nos conceda que no perezcamos debido a nuestra mundanalidad!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay otra clase de personas que s\u00f3lo puedo caracterizar de esta manera: <i>son enteramente atolondradas<\/i>. Si les preguntas algo concerniente a la religi\u00f3n, no tienen ninguna opini\u00f3n en absoluto al respecto. No la detestan positivamente, ni se burlan de ella; pero no tienen ni idea al respecto. El hecho es que tienen la intenci\u00f3n de pensar al respecto en un futuro. La suya es un tipo de existencia de mariposas; siempre revolotean por todos lados, sin hacer nunca nada, ni para otros ni para s\u00ed mismas. Y estas son personas muy amigables; siempre est\u00e1n listas a dar alg\u00fan dinero para una caridad; nunca rechazan a nadie, aunque dar\u00edan su dinero de la misma manera si fuera para un juego de cr\u00edquet o para una iglesia. Ahora, si yo fuere forzado a regresar al mundo, y tuviera que elegir el car\u00e1cter que querr\u00eda ser, la \u00faltima posici\u00f3n que desear\u00eda ocupar ser\u00eda la del hombre atolondrado. Yo creo que las personas irreflexivas son las que est\u00e1n en mayor peligro de caer en la perdici\u00f3n, de todas las clases que conozco.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunas veces me gusta dirigir la palabra a un hombre completamente resuelto, inflexible, y que odia el Evangelio, pues su coraz\u00f3n es como un pedernal, y cuando es golpeado con el martillo del Evangelio, el pedernal queda destrozado en un instante. Pero estas personas atolondradas poseen corazones de goma el\u00e1stica: las golpeas, y ceden; las golpeas de nuevo, y vuelven a ceder. Si est\u00e1n enfermas, y las visitas, te dicen: \u201cs\u00ed\u201d. Cuando les hablas acerca de la importancia de la religi\u00f3n; te dicen: \u201cs\u00ed\u201d. Cuando les hablas acerca de escapar del infierno y entrar al cielo, te dicen: \u201cs\u00ed\u201d. Les predicas un serm\u00f3n cuando ya est\u00e1n mejor, y les recuerdas los votos que hicieron durante su enfermedad; \u201ceso es correcto, se\u00f1or\u201d, te dicen. Y responden lo mismo sin importar lo que les digas. Son siempre muy corteses contigo, pero hacen a un lado cualquier cosa que les digas. Si comienzas a hablarles acerca de los borrachos, \u00a1oh!, ellos no son borrachos; tal vez se emborracharon accidentalmente en alguna ocasi\u00f3n, pero esa fue una peque\u00f1a cosa fuera de lo usual. Y pres\u00e9ntales cualquier pecado que quieras a ellos, y pueden golpearlos, y golpearlos, pero no sirve de nada, pues no son quebrantados ni la mitad de f\u00e1cilmente (hablando a la manera de los hombres), que el hombre de verdadero coraz\u00f3n firme que odia el Evangelio.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vamos, hay un marinero que regresa a casa de su traves\u00eda en el mar, jurando, blasfemando, y maldiciendo; entra en la casa de Dios, y el Esp\u00edritu aplica casi la primera palabra para quebrantar el coraz\u00f3n de Juan. Otro joven dice: \u201cyo s\u00e9 lo que cualquier ministro pudiera decirme; pues mi propia madre me ense\u00f1\u00f3, y mi anciano padre sol\u00eda leerme la Biblia hasta el punto de tener, -yo creo- cada part\u00edcula de ella en mi cabeza. Voy a la capilla por causa del respeto a su memoria, pero realmente no me importa nada de todo eso; eso est\u00e1 muy bien para los ancianos, est\u00e1 muy bien para las ancianas, y para quienes se est\u00e1n muriendo en los tiempos del c\u00f3lera. Es algo muy bueno, pero yo no tengo ning\u00fan inter\u00e9s en eso por el momento.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, yo les digo muy solemnemente, personas descuidadas, que ustedes son los propios socorristas del diablo; ustedes constituyen su reserva; \u00e9l los mantiene alejados de la batalla; no los env\u00eda al frente como env\u00eda al blasfemo, pues teme que alg\u00fan disparo podr\u00eda caer casualmente sobre ustedes, y podr\u00edan ser salvados. Pero \u00e9l dice: \u201cespera aqu\u00ed, y si has de salir yo te proporcionar\u00e9 una cota de malla impenetrable.\u201d Las flechas vuelan zumbando contra ti: todas te alcanzan, pero, \u00a1ay!, ni una sola de ellas penetra en tu coraz\u00f3n, pues \u00e9se se qued\u00f3 en alguna otra parte. T\u00fa eres solamente una cris\u00e1lida vac\u00eda. Cuando vienes a la casa de Dios, y se predica Su palabra, la desde\u00f1as, pues tu h\u00e1bito consiste en ser atolondrado acerca de todo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tengo que tocar otro caso muy brevemente, y luego los dejar\u00e9 ir. Pueden desde\u00f1ar el Evangelio <i>debido a una consumada presunci\u00f3n<\/i>. Son como el necio, que sigue adelante y es castigado; no son como el hombre prudente, que \u201cve el mal y se esconde.\u201d Ellos siguen adelante; ese paso es seguro, y lo dan; el siguiente paso es seguro, y tambi\u00e9n lo dan; su pie se balancea sobre el abismo de tinieblas; pero intentar\u00e1n dar un paso, y como ese paso es seguro, piensan que intentar\u00e1n dar el siguiente; y como el \u00faltimo ha sido seguro, y como durante muchos a\u00f1os han dado pasos seguros, suponen que siempre los dar\u00e1n; y como todav\u00eda no han muerto, piensan que nunca morir\u00e1n. Y as\u00ed, por pura presunci\u00f3n, pensando que \u201ctodos los hombres son mortales, excepto ellos\u201d, prosiguen su camino menospreciando a Cristo. Tiemblen, ustedes, hombres presuntuosos, ya que no siempre ser\u00e1n capaces de hacer eso.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y, por \u00faltimo, me temo que hay una gran cantidad de personas que desde\u00f1an a Cristo <i>debido al car\u00e1cter com\u00fan del Evangelio<\/i>. Es predicado en todas partes, y esa es la raz\u00f3n por la que lo desde\u00f1an. Pueden o\u00edrlo en la esquina de cada calle; pueden leerlo en esta Biblia que tiene amplia circulaci\u00f3n; y debido a que el Evangelio es tan com\u00fan, les tiene sin cuidado. \u00a1Ah, mis queridos amigos!, si s\u00f3lo hubiera un ministro del Evangelio en Londres que les pudiera decir la verdad; si s\u00f3lo hubiera una Biblia en Londres, yo creo que ustedes acudir\u00edan apresuradamente a o\u00edr la lectura de esa Biblia; y el hombre que tuviera el mensaje no tendr\u00eda ninguna sinecura, pues estar\u00eda obligado a trabajar de la ma\u00f1ana a la noche para explic\u00e1rselos a ustedes. Pero ahora, porque tienen tantas Biblias, se les olvida leerlas; porque tienen tantos op\u00fasculos, empacan cualquier art\u00edculo en vez de ellos; porque tienen tantos sermones, no los tienen en gran valor para nada. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 sucede eso? \u00bfTienes en menos estima al sol porque derrama sus rayos ampliamente? \u00bfTienes en menos estima al pan porque es el alimento que Dios da a todos sus hijos? \u00bfTienes en menos estima al agua, cuando est\u00e1s sediento, porque todos los riachuelos te la suministran? No. Si t\u00fa estuvieras sediento de Cristo, le amar\u00edas mucho m\u00e1s, porque \u00c9l es predicado en todas partes; y no le menospreciar\u00edas debido a eso.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cEllos, sin hacer caso.\u201d \u00bfCuantos de mis oyentes esta noche, pregunto de nuevo, est\u00e1n menospreciando a Cristo? Muchos de ustedes lo est\u00e1n haciendo, sin duda. Les dar\u00e9, entonces, s\u00f3lo una advertencia, y luego nos despediremos. \u00a1Menosprecia a Cristo, pecador! Perm\u00edteme decirte que t\u00fa lamentar\u00e1s el d\u00eda cuando est\u00e9s en tu lecho mortuorio. Ser\u00e1 duro para ti cuando el monstruo huesudo te aferre, y cuando te est\u00e9 llevando al r\u00edo, para hundirte en el lago de muerte. Ser\u00e1 duro para ti, cuando los tendones de tus ojos se rompan, y cuando el sudor mortal ba\u00f1e tu frente. Recuerda la \u00faltima vez que tuviste fiebre; \u00a1ah!, c\u00f3mo temblabas. Recuerda, anoche, c\u00f3mo te estremec\u00edas en la cama durante la tormenta, cuando los rayos atravesaban tu ventana; y c\u00f3mo temblabas cuando el trueno profundo hablaba la voz de Dios. \u00a1Ah!, pecador, t\u00fa temblar\u00e1s m\u00e1s entonces, cuando veas que la muerte viene por ti, cuando el jinete huesudo sobre su caballo blanco, tome su dardo y lo hunda en tus entra\u00f1as. Ser\u00e1 duro para ti entonces, si no tienes a Cristo como refugio, ni cuentas con la sangre para lavar tu alma.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Recuerda, adem\u00e1s, que despu\u00e9s de la muerte viene el juicio. Ser\u00e1 duro para ti si has despreciado a Cristo, y mueres como un despreciador. \u00bfVes a aquel \u00e1ngel volador? Sus alas est\u00e1n hechas de llamas, y en su mano blande una puntiaguda espada de dos filos. Oh, \u00e1ngel, \u00bfa qu\u00e9 se debe tu vuelo presuroso? \u201c\u00a1Escucha!\u201d, -dice \u00e9l- \u201cesta trompeta te lo dir\u00e1\u201d. Y lleva la trompeta a sus labios, y:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cToca un llamado tan fuerte y terrible,<br \/> Que nunca los sonidos prof\u00e9ticos fueron tan llenos de infortunios.\u201d <\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Miren, los muertos en sus sudarios se han levantado de sus tumbas! He aqu\u00ed, el carruaje sombr\u00edo es jalado por manos de querubes. \u00a1Observen! All\u00e1 sobre el trono se sienta el Rey, el Pr\u00edncipe. Oh, \u00e1ngel, \u00bfqu\u00e9 habr\u00e1 de ser, en este terrible d\u00eda, del hombre que ha menospreciado a Cristo? Miren all\u00ed, \u00c9l desenvaina Su espada. \u201cEsta hoja\u201d, -dice- \u201cle encontrar\u00e1 y le atravesar\u00e1. Esta hoja, como una guada\u00f1a, arrancar\u00e1 toda ciza\u00f1a del trigo, y este brazo fuerte le atar\u00e1 en un manojo para ser quemado; y este gran brazo m\u00edo le sujetar\u00e1, y le arrojar\u00e1 abajo, abajo, abajo, donde las llamas arden para siempre, y el infierno a\u00falla por siempre\u201d. Ser\u00e1 muy duro para ustedes entonces. F\u00edjense en la palabra de este hombre esta noche; salgan y b\u00farlense de ella; pero recuerden, se los repito, que ser\u00eda algo terrible para ustedes, -cuando Cristo venga para juicio- si fueran encerrados en las cavernas de la desesperaci\u00f3n, si alguna vez oyeran decir: \u201cApartaos de m\u00ed, malditos\u201d, si mezclaran sus terribles gritos con los dolorosos aullidos de mir\u00edadas de perdidos, si vieran el abismo que no tiene fondo, y el golfo que tiene paredes de fuego, por haberle menospreciado. \u00a1Ser\u00eda algo terrible que se encontraran all\u00ed, sabiendo que nunca podr\u00e1n salir de all\u00ed!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pecador, esta noche yo te predico el Evangelio. Antes de que te vayas, \u00f3yelo y cree en \u00e9l; que Dios te d\u00e9 gracia para recibirlo, para que seas salvo. \u201cEl que creyere y fuere bautizado, ser\u00e1 salvo; mas el que no creyere\u201d, -eso dice la Escritura- \u201cser\u00e1 condenado\u201d. Creer, es poner tu confianza en Cristo; ser bautizado, es ser sumergido en agua en el nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas, como una profesi\u00f3n de que ya eres salvo, y de que amas a Cristo. \u201cEl que creyere y fuere bautizado, ser\u00e1 salvo; mas el que no creyere, ser\u00e1 condenado.\u201d Oh, que ustedes no lleguen a saber nunca el significado de esa \u00faltima palabra: CONDENADO. \u00a1Adi\u00f3s!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cMas ellos, sin hacer caso, se fueron, uno a su labranza, y otro a sus negocios.\u201d Mateo 22: 5. El hombre no ha cambiado mucho desde los d\u00edas de Ad\u00e1n. En su estructura corporal parece ser exactamente el mismo, pues los esqueletos que tienen una antig\u00fcedad de muchos cientos de a\u00f1os, son la exacta contraparte &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/menospreciar-a-cristopor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMenospreciar a Cristo<br \/>\nPor Charles H. Spurgeon\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-22341","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22341","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22341"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22341\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22341"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22341"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22341"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}