{"id":22344,"date":"2016-04-04T15:46:20","date_gmt":"2016-04-04T20:46:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/odio-sin-causapor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:46:20","modified_gmt":"2016-04-04T20:46:20","slug":"odio-sin-causapor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/odio-sin-causapor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"Odio sin Causa\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abSin causa me aborrecieron.\u00bb Juan 15: 25.<br \/> \u00abMe odiaron sin causa.\u00bb La Biblia de las Am\u00e9ricas.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Se entiende usualmente que la cita a la que hace aqu\u00ed referencia nuestro Salvador, se encuentra en el Salmo 35, en el vers\u00edculo 19, donde David, hablando de s\u00ed mismo de manera directa y del Salvador de manera prof\u00e9tica, dice: \u00abNo se alegren de m\u00ed los que sin causa son mis enemigos, ni los que me aborrecen sin causa gui\u00f1en el ojo.\u00bb Nuestro Salvador comenta esto como aplicable a S\u00ed mismo, y de hecho nos est\u00e1 diciendo, realmente, que muchos de los Salmos son mesi\u00e1nicos, es decir, que se refieren al Mes\u00edas; y, por eso, el doctor Hawker no err\u00f3 cuando dijo que cre\u00eda que los Salmos se refieren al Salvador, aunque podr\u00eda estar llevando la verdad demasiado lejos. Pero ser\u00eda un buen plan que cuando leamos los Salmos, los veamos continuamente como aludiendo, no tanto a David, sino al hombre de quien David era el tipo, Jesucristo, el Se\u00f1or de David.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ning\u00fan ser fue jam\u00e1s tan codiciable como el Salvador. Ser\u00eda casi imposible no sentir afecto por \u00c9l. Ciertamente, a simple vista, parecer\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil odiarlo que amarlo. Y sin embargo, amable como era, s\u00ed, \u00abTodo \u00e9l codiciable,\u00bb ning\u00fan ser se encontr\u00f3 tan pronto con el odio, y ninguna criatura soport\u00f3 jam\u00e1s tan continuada persecuci\u00f3n como la que \u00c9l sufri\u00f3. Tan pronto entr\u00f3 en el mundo, la espada de Herodes estuvo lista para eliminarlo, y los inocentes de Bel\u00e9n, por su terrible masacre, dieron un triste anticipo de los sufrimientos que Cristo soportar\u00eda, y del odio que los hombres derramar\u00edan sobre Su cabeza consagrada. Desde Su primer instante y hasta la cruz, excepto por el tiempo pasajero de calma de Su ni\u00f1ez, parecer\u00eda que todo el mundo se ali\u00f3 contra \u00c9l, y todos los hombres buscaron destruirle.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ese odio se manifest\u00f3 de diferentes maneras, algunas veces en acciones descaradas, como cuando le llevaron a la cumbre del monte queriendo despe\u00f1arle, o cuando los jud\u00edos volvieron a tomar piedras para apedrearle, porque hab\u00eda dicho que &#8216;Abraham se goz\u00f3 que hab\u00eda de ver Su d\u00eda; y lo vio, y se goz\u00f3&#8217;. En otros momentos, ese aborrecimiento se manifest\u00f3 en palabras de calumnia, tales como estas: \u00abEste es un hombre comil\u00f3n y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores;\u00bb o en miradas de desprecio, como cuando le miraban sospechosamente porque com\u00eda con publicanos y pecadores y se sentaba a la mesa sin lavarse las manos. En otros momentos ese odio permanec\u00eda enteramente en sus pensamientos, y dec\u00edan dentro de s\u00ed: \u00abEste blasfema,\u00bb porque dijo: \u00abtus pecados te son perdonados.\u00bb Pero casi en todo instante hab\u00eda un odio contra Cristo; y cuando le tomaron queriendo hacerle rey, y una superficial y pasajera r\u00e1faga del aplauso popular lo hubiera elevado a un trono inestable, aun en ese momento hab\u00eda un odio latente contra \u00c9l, s\u00f3lo que bajo control por el milagro de los panes y los peces. Pero \u00fanicamente se necesitaba una cantidad igual de panes y peces ofrecidos por los sacerdotes, para que ese odio se convirtiera en el grito de: \u00ab\u00a1Crucif\u00edcale, crucif\u00edcale!\u00bb, en vez del grito de: \u00ab\u00a1Hosanna! \u00a1Bendito el que viene en el nombre del Se\u00f1or!\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Todo tipo de hombres le aborrec\u00eda. La mayor\u00eda de los hombres tiene que enfrentarse con alguna oposici\u00f3n; pero con frecuencia se trata de una oposici\u00f3n de clase, y siempre hay otras clases que los miran con respeto. El demagogo, que es admirado por el pobre, debe esperar ser despreciado por el rico; y quien trabaja para la aristocracia, se enfrenta, por supuesto, con el menosprecio de muchos. Pero hubo un hombre que caminaba entre el pueblo, que lo am\u00f3, que habl\u00f3 al rico y al pobre como si estuvieran al mismo nivel (y ciertamente lo est\u00e1n) ante Su bendita opini\u00f3n: y, sin embargo, todas las clases conspiraron para aborrecerle; los sacerdotes le quisieron hacer callar a fuerza de voces porque \u00c9l desbarataba sus dogmas; los nobles quer\u00edan matarlo porque dec\u00eda que era Rey; mientras que los pobres, por alguna raz\u00f3n que s\u00f3lo ellos conoc\u00edan, (aunque admiraban Su elocuencia y frecuentemente se habr\u00edan postrado ante \u00c9l en adoraci\u00f3n por las maravillosas obras que realizaba), aun ellos, conspiraron para matarlo y para consumar su culpa clav\u00e1ndolo al madero, guiados por hombres que deber\u00edan haber hecho una mejor labor de liderazgo. Luego meneaban sus cabezas injuri\u00e1ndole, y dici\u00e9ndole que ya que pod\u00eda reedificar un templo en tres d\u00edas, que se salvara a S\u00ed mismo y descendiera de la cruz. Cristo fue aborrecido, calumniado y escarnecido en grado sumo; fue \u00abDespreciado y desechado entre los hombres, var\u00f3n de dolores, experimentado en quebranto.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, esta ma\u00f1ana, trataremos de <i>justificar los comentarios del Salvador, que sin causa le aborrecieron<\/i>; segundo, vamos a reflexionar <i>en el pecado de los hombres: que los hombres sin causa le aborrecieron<\/i>; en tercer lugar, <i>daremos una lecci\u00f3n o dos al propio pueblo de Cristo<\/i>, que debe aprender del hecho de que su Salvador fue aborrecido sin causa.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I. <\/b>Primero, entonces, amados, JUSTIFIQUEMOS LO QUE EL SALVADOR DIJO: \u00abSin causa me aborrecieron.\u00bb Y nosotros hacemos la observaci\u00f3n de que, aparte de la consideraci\u00f3n de la pecaminosidad del hombre, y la pureza de Cristo, ciertamente no hay una sola causa que pueda mencionarse para el odio que el mundo le ten\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Primero consideremos a <i>Cristo en Su persona<\/i>. \u00bfHab\u00eda algo en la persona de Cristo como hombre, cuando vivi\u00f3 en este mundo, que tuviera una tendencia natural a provocar el odio de alguien? Advirtamos que hab\u00eda una ausencia de casi todo lo que provoca el aborrecimiento entre hombre y hombre. En primer lugar no hab\u00eda en Cristo <i>un gran rango<\/i> que provocara la envidia. Es un hecho muy conocido que aunque un hombre sea muy bueno, si es elevado por encima de su pr\u00f3jimo por las riquezas, o por alg\u00fan t\u00edtulo, aunque cada hombre individualmente lo respete, sin embargo los muchos a menudo hablar\u00e1n en su contra, no tanto por lo que es, sino por su rango y su t\u00edtulo. Parece natural que los hombres pertenecientes a las masas desprecien a los nobles; cada hombre, individualmente, piensa que es algo distinguido y maravilloso conocer a un lord; pero junten a los hombres, y en grupo, despreciar\u00e1n a los lores y a los obispos, y hablar\u00e1n con mucha ligereza en contra de principados y potestades.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, Cristo no contaba con ninguna de las circunstancias externas de rango, no ten\u00eda un carruaje, no usaba ropas finas, nada por encima de Sus compa\u00f1eros; cuando sal\u00eda fuera, no ten\u00eda heraldos que anunciaran Su viaje, ni tampoco iba rodeado de pompas que le honraran. De hecho, uno pensar\u00eda que la apariencia de Cristo naturalmente produc\u00eda l\u00e1stima. En vez de ser elevado por encima de los hombres, en cierto sentido, parec\u00eda estar por debajo de ellos, pues las zorras ten\u00edan sus guaridas, y las aves del cielo nidos, mas el Hijo del Hombre no ten\u00eda d\u00f3nde recostar Su cabeza. Muchos dem\u00f3cratas han hablado mal contra el arzobispo cuando ha ido al Palacio de Lambeth; pero, \u00bfle habr\u00edan maldecido o despreciado si supieran que ese arzobispo no ten\u00eda d\u00f3nde recostar su cabeza, y que simplemente trabajaba arduamente por la causa de la verdad, y no recib\u00eda ninguna recompensa? La envidia naturalmente provocada por el rango, la ocupaci\u00f3n, y cosas semejantes, no habr\u00eda podido operar en el caso de Cristo; no hab\u00eda nada en Su t\u00fanica que llamara la atenci\u00f3n; era la t\u00fanica de un campesino de Galilea, \u00abla cual era sin costura, de un solo tejido de arriba abajo.\u00bb No hab\u00eda nada en Su rango. Podr\u00e1 haber sido el hijo de una antigua familia real, pero su realeza estaba aparentemente extinta, y era conocido \u00fanicamente como el Hijo del carpintero. Le aborrecieron, entonces, en ese sentido, \u00abSin causa.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Muchas personas parecen ser susceptibles de envidia contra aquellos que <i>ejercen mando <\/i>o gobierno sobre ellos. El simple hecho de que un hombre tenga autoridad sobre m\u00ed, agita mis pasiones perversas y comienzo a verlo con sospecha, porque \u00e9l est\u00e1 investido con esa autoridad. Algunos hombres se adaptan naturalmente al sistema y obedecen simplemente porque la regla est\u00e1 dada; principados y potestades son establecidos y ellos se someten por el Se\u00f1or; pero la mayor\u00eda, especialmente en estos tiempos republicanos, parecen tener una tendencia natural a dar coces contra la autoridad, simplemente porque se trata de la autoridad. Pero si las autoridades y los gobiernos cambiaran cada mes, yo creo que en algunos pa\u00edses, en Francia por ejemplo, habr\u00edan revoluciones, tanto bajo un gobierno como bajo el otro; de hecho, ellos all\u00ed odian cualquier gobierno, y quisieran estar sin ley, para que todo hombre pudiese hacer lo que se le viniese en gana. Pero esto no oper\u00f3 en el caso de Cristo. \u00c9l no fue un rey; \u00c9l no asumi\u00f3 ning\u00fan imperio sobre la multitud. En verdad fue Se\u00f1or sobre las tempestades y los mares; es cierto que conminaba a los demonios, y, si as\u00ed lo hubiera querido, los hombres habr\u00edan sido Sus siervos obedientes. Pero \u00c9l no asumi\u00f3 poder sobre ellos. No comand\u00f3 ej\u00e9rcitos, no promulg\u00f3 leyes, no se hizo grande en el territorio; la gente hac\u00eda lo que quer\u00eda, porque \u00c9l no impon\u00eda Su autoridad sobre ellos. De hecho, en vez de darles leyes que fueran severas, parec\u00eda haber suavizado la rigidez de su sistema; pues cuando la mujer ad\u00faltera que, de otra manera, habr\u00eda sido castigada con la muerte, fue tra\u00edda ante \u00c9l, le dijo: \u00abNi yo te condeno.\u00bb Y mitig\u00f3, hasta cierto punto, la rigidez de la ordenanza sab\u00e1tica, que era en ciertos aspectos demasiado onerosa, diciendo: \u00abEl d\u00eda de reposo fue hecho por causa del hombre.\u00bb Ciertamente, entonces, ellos le aborrecieron \u00absin causa.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunos hombres resultan desagradables para otros porque son <i>altivos<\/i>. Conozco a algunas personas que me habr\u00edan ca\u00eddo muy bien si no hubiesen sido tan almidonadas; realmente habr\u00eda simpatizado con ellas y les habr\u00eda admirado si hubiesen tenido el menor grado de condescendencia, pero \u00a1caminaban por el mundo con tan orgulloso paso! Tal vez no sean orgullosas: muy probablemente no lo sean; pero, como dec\u00eda un viejo te\u00f3logo: \u00abcuando vemos la cola de una zorra en un hoyo, esperamos naturalmente que la zorra est\u00e9 all\u00ed.\u00bb Y, de alguna manera u otra, la mente humana no puede soportar el orgullo; siempre le damos de patadas. Pero no hab\u00eda nada parecido en nuestro Salvador. \u00a1Cu\u00e1n humilde era! \u00c9l se rebaj\u00f3 a todo. Lav\u00f3 los pies de Sus disc\u00edpulos; y cuando caminaba entre los hombres, no hab\u00eda alarde en \u00c9l que les dijera: \u00abvean mi talento, vean mi poder, vean mi rango, vean mi dignidad, som\u00e9tanse, yo soy m\u00e1s grande que ustedes.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No, \u00c9l toma un sitio en medio de ellos. All\u00ed est\u00e1 Mateo, el publicano, sentado junto a \u00c9l, y no se siente inc\u00f3modo por el publicano, aunque sea el peor de los pecadores; y hay una ramera, y \u00c9l le habla; hay otra mujer con siete demonios, y \u00c9l echa los demonios fuera de ella, y hay otro que tiene lepra, y llega a tocar a ese leproso, para mostrar cu\u00e1n humilde era, y que no hab\u00eda nada de orgullo en \u00c9l. \u00a1Oh, si hubiesen podido ver al Salvador; \u00c9l era el mism\u00edsimo modelo de humildad! No hab\u00eda en \u00c9l nada de las formas de etiqueta y urbanidad t\u00edpicas de ustedes. Pose\u00eda esa verdadera cortes\u00eda que lo hac\u00eda amable a todos los hombres, porque era una cortes\u00eda afable y afectuosa para todos. No hab\u00eda altivez en el Salvador, y consecuentemente no hab\u00eda nada que provocara la ira de los hombres por esa causa. Por tanto, Le aborrecieron \u00absin causa.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay otras personas por quienes no puedes evitar sentir aversi\u00f3n, porque son muy rega\u00f1onas, e irascibles y <i>airadas<\/i>; parecer\u00eda que nacieron en un d\u00eda terriblemente oscuro de tormenta, y que, en la composici\u00f3n de sus cuerpos, se hubiese empleado una buena cantidad de vinagre. No podr\u00edas sentarte largo rato junto a ellas, sin sentir que debes mantener tu lengua encadenada; no puedes hablar con libertad, pues de lo contrario habr\u00eda una ri\u00f1a, ya que la palabra que dijeras la convertir\u00edan en una ofensa. Dir\u00edas: \u00abfulano de tal es sin duda un buen hombre; pero realmente no puedo soportar su car\u00e1cter.\u00bb Y cuando un hombre sobresale en p\u00fablico, pero cuenta con una disposici\u00f3n amarga y s\u00f3rdida, uno siente la inclinaci\u00f3n de aborrecerle. Pero no hab\u00eda nada de esto en el Salvador. \u00abQuien cuando le maldec\u00edan, no respond\u00eda con maldici\u00f3n.\u00bb Si los hombres escup\u00edan Su rostro, no les dec\u00eda nada; y cuando Le golpearon, \u00c9l no los maldijo; se qued\u00f3 quieto y soport\u00f3 el escarnio. Camin\u00f3 por el mundo recibiendo sobre \u00c9l constante menosprecio e infamia; pero \u00abJes\u00fas no respondi\u00f3 palabra.\u00bb Nunca se enoj\u00f3. Al leer la vida del Salvador, no pueden encontrar que haya dicho una palabra de enojo, excepto esas palabras de santa ira que derram\u00f3, como aceite hirviente, sobre la cabeza del orgullo farisaico; entonces, en verdad, Su ira hirvi\u00f3, pero se trataba de ira santa. Con un esp\u00edritu tan afectuoso, tan amable, y tan manso, uno pensar\u00eda que \u00c9l pudo haber ido por el mundo con toda la facilidad posible. Su amable esp\u00edritu deber\u00eda haber encontrado un camino recto para Sus pies. Pero, a pesar de todo eso, Le aborrecieron. En verdad, podemos decir: \u00abSin causa le aborrecieron.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay otro grupo de personas al cual dif\u00edcilmente puedes evitar aborrecer: son las personas ego\u00edstas. Ahora, conocemos algunas personas que tienen una muy excelente \u00edndole, que son extremadamente honestas y rectas, \u00a1pero que son tan ego\u00edstas! Cuando est\u00e1s con ellas, sientes que son tus amigas \u00fanicamente por lo que pueden obtener de ti; y cuando les has cumplido el prop\u00f3sito, te hacen simplemente a un lado y tratan de buscar a otra persona. Cuando intentan hacer el bien, su buena obra tiene un objetivo ulterior, pero, de alguna manera u otra, siempre son descubiertos; y ning\u00fan hombre en el mundo recibe una mayor porci\u00f3n de odio p\u00fablico que el hombre que vive una vida ego\u00edsta. Entre los hombres m\u00e1s miserables del universo, pateados por todo el mundo como bal\u00f3n de f\u00fatbol, est\u00e1 el m\u00edsero ego\u00edsta. Pero en Cristo no hubo nada de ego\u00edsmo; todo lo que hac\u00eda, lo hac\u00eda por otros. Ten\u00eda un poder maravilloso de obrar milagros, pero ni siquiera quiso cambiar una piedra por pan para \u00c9l; reservaba Su poder milagroso para otros; no parec\u00eda tener ninguna part\u00edcula de ego en Su naturaleza entera. De hecho, la descripci\u00f3n de Su vida podr\u00eda darse de manera muy breve: \u00abA otros salv\u00f3, a s\u00ed mismo no se pudo salvar.\u00bb Camin\u00f3 por diversos lugares. Toc\u00f3 a los m\u00e1s pobres, a los m\u00e1s ruines, y a aquellos que estaban m\u00e1s enfermos. No le importaba lo que los hombres dijeran de \u00c9l. No ten\u00eda ninguna consideraci\u00f3n por la fama, o la dignidad, o la comodidad, o el honor. No tomaba en consideraci\u00f3n en lo absoluto ni Sus satisfacciones corporales ni mentales. Abnegaci\u00f3n fue la vida de Cristo; pero la practicaba con tal tranquilidad que no parec\u00eda un sacrificio. \u00a1Ah!, amados, en ese sentido, ciertamente aborrecieron a Cristo sin causa, pues no hab\u00eda nada en Cristo que motivara su odio. De hecho, por otro lado, hab\u00eda todo lo necesario para conducir al mundo entero a amar y reverenciar a una persona tan eminentemente abnegada.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay otro tipo de personas que no me agrada, es decir, los hip\u00f3critas; es m\u00e1s, pienso que puedo convivir con el hombre ego\u00edsta, si supiera que es ego\u00edsta; pero al hip\u00f3crita no le permito ni que se acerque a m\u00ed. Si se comprueba que un hombre p\u00fablico ha sido hip\u00f3crita una vez, el mundo dif\u00edcilmente volver\u00e1 a confiar en \u00e9l; lo aborrecer\u00e1n. Pero en este respecto, Cristo estuvo libre de culpa; y si le aborrecieron, no le aborrecieron por eso, pues nunca existi\u00f3 un hombre m\u00e1s sencillo que Cristo. Fue llamado, ustedes lo saben, el ni\u00f1o Jes\u00fas; pues como un ni\u00f1o que dice todo y no se reserva nada, y no es astuto, as\u00ed era Jes\u00fas; no ten\u00eda afectaci\u00f3n ni enga\u00f1o. Siempre era el mismo, en el cual \u00abno hay mudanza, ni sombra de variaci\u00f3n.\u00bb Entre todas las cosas que el mundo habl\u00f3 de Cristo, nunca dijo que cre\u00eda que fuera un hip\u00f3crita; y entre todas las calumnias que le endilgaron, nunca dudaron de Su sinceridad. Si hubiesen podido demostrar que realmente se hac\u00eda pasar como bueno ante ellos, habr\u00edan tenido una base para aborrecerle; pero \u00c9l viv\u00eda a la luz del sol de la sinceridad y caminaba en la cima de la monta\u00f1a ya que era observado continuamente. No pod\u00eda ser un hip\u00f3crita, y los hombres lo sab\u00edan, y, sin embargo, le aborrecieron. Verdaderamente, amigos m\u00edos, si ustedes inspeccionaran el car\u00e1cter de Cristo en toda su hermosura, en toda su benevolencia, en toda su entrega, en toda su intensa avidez de beneficiar al hombre, en verdad dir\u00edan: \u00abSin causa le aborrecieron.\u00bb No hab\u00eda nada en la persona de Cristo que condujera a los hombres a aborrecerle.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A continuaci\u00f3n, <i>\u00bfhubo algo en la misi\u00f3n de Cristo <\/i>que pudiera hacer que la gente le aborreciera? Si le hubiesen preguntado: \u00ab\u00bfpor qu\u00e9 raz\u00f3n has venido del cielo,\u00bb habr\u00eda habido algo en Su respuesta que provocara su indignaci\u00f3n y su odio? No lo creo. \u00bfCu\u00e1l fue el prop\u00f3sito de Su venida? \u00c9l vino, primordialmente, para explicar misterios. Para decirles lo que significaba el cordero del sacrificio, cu\u00e1l era el significado del chivo expiatorio (Azazel), cu\u00e1l era el prop\u00f3sito del arca, de la serpiente de bronce, y de la urna que conten\u00eda el man\u00e1; vino para rasgar el velo del lugar sant\u00edsimo, y para mostrar a los hombres los secretos que no hab\u00edan conocido nunca antes. \u00bfPor qu\u00e9 habr\u00edan de odiar a Aqu\u00e9l que alz\u00f3 el velo del misterio y alumbr\u00f3 las cosas entenebrecidas y resolvi\u00f3 los enigmas? \u00bfPor qu\u00e9 habr\u00edan de odiar a Aqu\u00e9l que les ense\u00f1\u00f3 lo que Abraham deseaba ver, y lo que los profetas y los reyes anhelaban conocer, pero que murieron sin conocerlo? \u00bfHab\u00eda algo en todo eso que los condujera a odiarlo?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfCon qu\u00e9 otra misi\u00f3n vino? Vino a la tierra para recuperar al descarriado; y \u00bfhay algo en ello que llevara a los hombres a odiar a Cristo? Si vino a reformar al borracho, a recuperar a la ramera, y a salvar a los publicanos y pecadores, y llevar de nuevo a la casa de su padre al hijo pr\u00f3digo, ciertamente esos son objetivos con los que todo fil\u00e1ntropo deber\u00eda coincidir; es para eso que nuestros gobiernos son formados y estructurados, para conducir a los hombres a un mejor estado; y si Cristo vino con ese prop\u00f3sito, \u00bfhab\u00eda algo en ello que hiciera que los hombres lo odiaran?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfCon qu\u00e9 otro prop\u00f3sito vino? Vino para sanar las enfermedades del cuerpo; \u00bfacaso es eso un leg\u00edtimo objeto de odio? \u00bfAcaso vamos a odiar al m\u00e9dico que va por el mundo sanando gratuitamente todo tipo de enfermedades? Los o\u00eddos sordos son abiertos, las bocas mudas hablan, los muertos son levantados, y los ciegos pueden ver, y las viudas son bendecidas juntamente con sus hijos. \u00bfAcaso es todo esto una causa para que un hombre sea aborrecible? En verdad, \u00c9l podr\u00eda preguntar: \u00ab\u00bfpor cu\u00e1l de ellas me apedre\u00e1is?\u00bb \u00abSi he hecho buenas obras, \u00bfpor qu\u00e9 raz\u00f3n habl\u00e1is en mi contra?\u00bb Pero ninguna de estas obras era la causa del odio de los hombres. Le aborrecieron sin causa. Y \u00c9l vino a la tierra a morir, para que los pecadores no murieran. \u00bfFue ese el motivo del odio? \u00bfDeber\u00eda odiar al Salvador porque vino a sofocar las llamas del infierno para m\u00ed? \u00bfDeber\u00eda despreciar a Aqu\u00e9l que permiti\u00f3 que la espada encendida de Su Padre fuera apagada con Su propia sangre vital? \u00bfDeber\u00eda mirar con indignaci\u00f3n al sustituto que asume mis pecados y dolores sobre \u00c9l, y carga con mis aflicciones? \u00bfDeber\u00eda aborrecer y despreciar al hombre que me am\u00f3 m\u00e1s de lo que Se am\u00f3 a S\u00ed mismo: que me am\u00f3 tanto que visit\u00f3 la l\u00fagubre tumba para salvarme? \u00bfSon estas las causas del odio? En verdad Su misi\u00f3n deber\u00eda habernos hecho cantar Sus alabanzas para siempre, y unirnos a las arpas de los \u00e1ngeles en sus himnos de embeleso. \u00abSin causa me aborrecieron.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, adem\u00e1s: <i>\u00bfhubo algo en la doctrina de Cristo<\/i> que nos condujera a aborrecerle? Respondemos que no; no hab\u00eda nada en Su doctrina que pudiera provocar el odio de los hombres. Tomen Sus doctrinas preceptivas. \u00bfAcaso no nos ense\u00f1\u00f3 que hagamos a otros como queremos que ellos hagan con nosotros? \u00bfAcaso no fue el exponente de todo lo que es amable y honorable y de buena reputaci\u00f3n? Y \u00bfacaso Su ense\u00f1anza no fue la propia esencia de la virtud, de tal forma que si la misma virtud la hubiese escrito, no habr\u00eda podido escribir un c\u00f3digo tan perfecto de buena conducta y de excelentes virtudes?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfFue acaso la parte \u00e9tica de Sus doctrinas lo que odiaron los hombres? \u00c9l ense\u00f1\u00f3 que los ricos y los pobres deben estar al mismo nivel; \u00c9l ense\u00f1\u00f3 que Su Evangelio no deb\u00eda limitarse a una naci\u00f3n en particular, sino que hab\u00eda de ser gloriosamente expansivo, y que deb\u00eda cubrir todo el mundo. Esta, tal vez, fue la raz\u00f3n principal de su odio contra \u00c9l; pero ciertamente no hab\u00eda una causa justificable para su indignaci\u00f3n en esto. No hab\u00eda nada en Cristo que condujera a los hombres a odiarle. \u00abSin causa le aborrecieron.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Y ahora, en segundo lugar, voy a reflexionar sobre EL PECADO DEL HOMBRE, como el motivo de haberle aborrecido sin causa. \u00a1Ah!, hermanos, no les dir\u00e9 de los adulterios del hombre, y las fornicaciones, y los asesinatos, y los envenenamientos, y las sodom\u00edas. No les hablar\u00e9 de las guerras del hombre, y los derramamientos de sangre, y las crueldades, y las rebeliones. Si necesito hablarles del pecado del hombre, debo decirles que el hombre es un deicida: que hizo morir a su Dios, y sacrific\u00f3 a su Salvador; y cuando les haya dicho eso, les habr\u00e9 dado la esencia de todo pecado, la obra maestra del crimen, el mismo pin\u00e1culo y el cl\u00edmax de la terr\u00edfica pir\u00e1mide de la culpa mortal. El hombre se excedi\u00f3 a s\u00ed mismo cuando asesin\u00f3 a su Salvador, y el pecado eclips\u00f3 a Herodes cuando sacrific\u00f3 al Se\u00f1or del universo, al amante de la raza humana, que vino a la tierra a morir. Nunca se muestra tanto el pecado en su car\u00e1cter sumamente pecaminoso como cuando lo vemos apuntando a la persona de Cristo, a Quien aborreci\u00f3 sin causa. En cualquier otro caso, cuando el hombre ha aborrecido el bien, ha habido siempre circunstancias atenuantes. Nunca vemos el bien en este mundo sin alguna aleaci\u00f3n; independientemente de cu\u00e1n grande sea la bondad de alguien, hay siempre una clavija en la que podamos colgar una censura; independientemente de cu\u00e1n excelente pueda ser un hombre, hay siempre alguna falla que disminuye nuestra admiraci\u00f3n o nuestro amor. Pero en el Salvador no hab\u00eda nada igual. No hab\u00eda nada que pudiera ensuciar el cuadro; la santidad se destacaba a plenitud en la vida; hab\u00eda santidad y \u00fanicamente santidad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si un hombre odiara a Whitefield, uno de los hombres m\u00e1s santos que jam\u00e1s haya existido, les dir\u00eda que no odiaba su bondad, sino que odiaba su predicaci\u00f3n delirante y las extraordinarias an\u00e9cdotas que contaba; o citar\u00eda algo brotado de sus labios y lo someter\u00eda a escarnio. Pero en el caso de Cristo, los hombres no podr\u00edan hacer eso; pues aun cuando buscaron falsos testigos, sus testigos no pudieron ponerse de acuerdo. No hab\u00eda nada en \u00c9l sino santidad: y cualquier persona medio tuerta podr\u00eda ver que los hombres odiaron simplemente que Cristo fuera perfecto; no podr\u00edan haberle odiado por ninguna otra causa. Y as\u00ed pueden ver el abominable mal, el detestable mal del coraz\u00f3n humano: el hombre odia el bien porque s\u00ed. No es cierto que nosotros, el pueblo cristiano, seamos odiados por nuestras debilidades; los hombres convierten nuestras debilidades en un clavo en el que cuelgan su risa; pero si no fu\u00e9semos cristianos, no odiar\u00edan nuestras debilidades. Ridiculizan nuestras inconsistencias; pero no creo que les importen nuestras inconsistencias; si no profes\u00e1ramos la religi\u00f3n, o si pensaran que no poseemos ninguna, podr\u00edamos ser tan inconsistentes como el resto del mundo. Pero debido a que el Salvador no ten\u00eda ni inconsistencias ni debilidades, los hombres se quedaron sin excusa para odiarle, y se vio que el hombre naturalmente odia al bien, porque es tan malo que no puede hacer otra cosa que detestar el bien.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y perm\u00edtanme apelar ahora a cada pecador presente, y preguntar a cada uno en particular, si ha tenido alguna vez una raz\u00f3n para odiar a Cristo. Alguien dir\u00e1: \u00abyo no le odio; si viniera a mi casa le amar\u00eda mucho.\u00bb Pero es muy notable que Cristo es tu vecino de al lado, en la persona de la pobre Beatriz que vive all\u00ed. Asiste a tal y tal capilla, y t\u00fa dices que Beatriz no es otra cosa que una pobre metodista hip\u00f3crita. \u00bfPor qu\u00e9 no quieres a Beatriz? Ella es una parte de los miembros de Cristo, y \u00aben cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos m\u00e1s peque\u00f1os, a m\u00ed lo hicisteis.\u00bb T\u00fa dices que no odias a Cristo. Ahora, mira al otro lado de la capilla. \u00bfAcaso no conoces a aquel hombre, un miembro de este lugar, un hombre muy santo, pero que por una raz\u00f3n no soportas: porque una vez te habl\u00f3 de tus fallas. \u00a1Ah!, amigo, si amaras a Cristo amar\u00edas a Sus miembros. \u00a1C\u00f3mo!, me dices que amas mi cabeza, pero que no amas mis manos? Mi querido amigo, no puedes cortar mi cabeza y permitirme que siga siendo la misma persona. Si amas a Cristo, la cabeza, debes amar a Sus miembros. Pero t\u00fa dices: \u00abyo en efecto amo a Su pueblo.\u00bb Muy bien, entonces has pasado de muerte a vida, si amas a los hermanos. Pero t\u00fa dices: \u00abno estoy seguro de ser una persona cambiada, todav\u00eda. No estoy consciente de que haya alguna oposici\u00f3n en mi coraz\u00f3n contra Cristo y Su Evangelio.\u00bb Puede ser que no est\u00e9s consciente, pero el hecho de que no est\u00e9s consciente hace tu caso m\u00e1s triste. Tal vez si lo supieras, y lloraras por ello, vendr\u00edas a Cristo; pero como no lo sabes y no lo sientes, esa es una prueba de tu hostilidad. Ahora, \u00a1vamos! Debo suponer que eres hostil a Cristo, a menos que le ames; pues yo s\u00e9 que s\u00f3lo hay dos opiniones acerca de \u00c9l. O le amas o le odias. Ser indiferente en a Cristo es simplemente una imposibilidad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Un hombre muy bien podr\u00eda decir: \u00absoy indiferente a la honestidad.\u00bb Vamos, entonces es deshonesto \u00bfno es cierto? \u00bfEres indiferente a Cristo? Entonces le aborreces. Y \u00bfpor qu\u00e9 le odias? Muchas veces has sido cortejado por el Evangelio; has resistido los llamados, muchos de ellos; dime, ahora, \u00bfpor cu\u00e1l de las obras de Cristo le aborreces? \u00bfTengo frente a m\u00ed a un perseguidor? \u00a1Pecador! \u00bfpor qu\u00e9 raz\u00f3n aborreces a Cristo? \u00bfLe maldices? Dime qu\u00e9 ha hecho para que est\u00e9s enojado con \u00c9l. Se\u00f1ala una sola falta Suya en Su proceder hacia ti. \u00bfTe ha hecho da\u00f1o Cristo alguna vez? \u00ab\u00a1Oh!\u00bb dir\u00e1 alguno, \u00abme ha quitado a mi esposa y la ha convertido en una de Sus hijas, y ha sido bautizada y asiste a la capilla, y yo no puedo soportar eso.\u00bb \u00a1Ah!, pecador, \u00bfes esa la causa por la que aborreces a Cristo? \u00bfHabr\u00edas aborrecido a Cristo si \u00c9l la hubiera arrebatado de las llamas, si la hubiera salvado de descender a la muerte? No, le habr\u00edas amado. Y \u00c9l ha salvado el alma de tu esposa. \u00a1Ah!, aunque nunca te salvara a ti, si t\u00fa amas a tu esposa, tendr\u00edas suficiente motivo para amarle, pensando que ha sido tan bueno contigo. Yo te digo que si t\u00fa aborreces a Cristo, no s\u00f3lo le odias sin causa, sino que le aborreces teniendo amplias razones para amarle. Vamos, pobre pecador, \u00bfqu\u00e9 ganas con odiar a Cristo? Tienes remordimientos de conciencia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Muchos pecadores, por odiar a Cristo, han sido encerrados en la c\u00e1rcel, tienen un abrigo andrajoso, un cuerpo enfermo, una casa asquerosa y s\u00f3rdida con sus cristales rotos, y una pobre esposa que ha sido golpeada hasta casi morir, y ni\u00f1os que se escabullen de su presencia tan pronto el padre llega a casa. \u00bfQu\u00e9 ganas con odiar a Cristo? \u00a1Oh!, si fueras a estimar tus ganancias, encontrar\u00edas que tener a Cristo ser\u00eda ganancia, pero que aborrecerle es una p\u00e9rdida irreparable para ti. Ahora, si odias a Cristo y a la religi\u00f3n de Cristo, yo te digo que odias a Cristo sin causa; y perm\u00edteme darte una solemne advertencia, que consiste en esto: que si contin\u00faas odiando a Cristo hasta tu muerte, no lesionar\u00e1s a Cristo por ello, pero t\u00fa te har\u00e1s un da\u00f1o terrible. \u00a1Oh, que Dios te libre de ser de aquellos que aborrecen a Cristo! No hay nada que ganar y todo por perder al aborrecerle. \u00bfPor qu\u00e9 causa odias a Cristo, perseguidor? \u00bfPor qu\u00e9 causa odian a Cristo, ustedes que son hombres carnales e imp\u00edos? \u00bfPor qu\u00e9 odian el Evangelio de Cristo? Sus ministros, \u00bfqu\u00e9 da\u00f1o les han hecho? \u00bfQu\u00e9 da\u00f1o pueden hacerles, cuando m\u00e1s bien anhelan hacerles todo el bien del mundo? \u00bfPor qu\u00e9 es que odias a Cristo? \u00a1Ah!, es s\u00f3lo porque est\u00e1s desesperadamente metido en la maldad: porque veneno de \u00e1spides hay debajo de tus labios, y sepulcro abierto es tu garganta. De otra manera, amar\u00edas a Cristo. \u00abSin causa le aborrecieron.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y ahora, hombres cristianos, debo predicarles por unos instantes. En verdad ustedes tienen una gran raz\u00f3n para amar a Cristo ahora, pues una vez le odiaron sin causa. \u00bfAlguna vez han tratado mal a un amigo sin darse cuenta? Es algo desafortunado que la mayor\u00eda de nosotros lo hayamos hecho alguna vez. Sospech\u00e1bamos que un amigo nos hab\u00eda hecho alg\u00fan da\u00f1o; re\u00f1imos con \u00e9l durante varias semanas y, sin embargo, no nos hab\u00eda hecho nada. Lo \u00fanico que hizo fue advertirnos. \u00a1Ah!, no hay l\u00e1grimas comparables a las que derramamos cuando hemos hecho da\u00f1o a un amigo. Y \u00bfno deber\u00edamos llorar cuando hemos injuriado al Salvador? \u00bfAcaso no vino a mi puerta una noche h\u00fameda y fr\u00eda, y yo le cerr\u00e9 mi puerta en Su cara? \u00a1Oh!, he hecho lo que no puedo deshacer; he menospreciado a mi Se\u00f1or, he insultado a mi amigo, he arrojado deshonra sobre Aqu\u00e9l que admiro. \u00bfAcaso no llorar\u00e9 por \u00c9l? \u00a1Oh!, \u00bfno gastar\u00e9 mi propia vida por \u00c9l? Derram\u00f3 Su sangre por mis pecados, por mi propia traici\u00f3n. Monumentos, \u00a1ah!, monumentos construir\u00e9; doquiera que viva, doquiera que vaya, acumular\u00e9 monumentos de alabanza, para que Su nombre sea divulgado; y doquiera que vaya, dir\u00e9 con abundantes l\u00e1grimas lo que \u00c9l ha hecho, y dir\u00e9 que yo le he tratado mal y le he malentendido pavorosamente durante mucho tiempo. Le aborrecimos sin causa; por tanto, am\u00e9mosle.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III.<\/b> DOS LECCIONES PARA LOS SANTOS.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En primer lugar, <i>si su Se\u00f1or fue aborrecido sin causa, no esperen tener una vida tranquila en este mundo<\/i>. Si su Se\u00f1or estuvo sujeto a todo este menosprecio y a todo este dolor, \u00bfsuponen ustedes que siempre pasear\u00e1n a lo largo de este mundo en un carruaje? Si as\u00ed lo suponen, estar\u00e1n maravillosamente equivocados. Como su Se\u00f1or fue perseguido, ustedes deben esperar lo mismo. Algunos de ustedes nos compadecen cuando somos perseguidos y despreciados. \u00a1Ah!, guarden su piedad, gu\u00e1rdenla para aquellos de quienes el mundo habla bien; gu\u00e1rdenla para aquellos contra quienes el \u00a1ay! es pronunciado: \u00ab\u00a1Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!\u00bb Guarden su piedad para los favoritos de la tierra; guarden su compasi\u00f3n para los se\u00f1ores de esta tierra, que son aplaudidos por todos los hombres. Nosotros no les pedimos conmiseraci\u00f3n; es m\u00e1s, se\u00f1ores, en todas estas cosas nos regocijamos, y \u00abnos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que las cosas que nos han sucedido, han redundado m\u00e1s bien para el progreso del evangelio.\u00bb Y contamos como gozo cuando caemos en todo tipo de pruebas, pues nos alegramos porque de esta forma el nombre de Cristo es conocido y Su reino es extendido.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La otra lecci\u00f3n es, <i>traten de que, si el mundo los odia, los odie sin causa<\/i>. Si el mundo va a opon\u00e9rseles, no tiene caso que provoquen que el mundo se les oponga. Este mundo es lo suficientemente amargo, sin necesidad que yo le ponga vinagre. Algunas personas se figuran que el mundo los perseguir\u00e1; por tanto, se ponen en una posici\u00f3n de lucha, como si estuvieran invitando a las persecuciones. Ahora, yo no veo qu\u00e9 bien se deriva de hacer eso. No intenten ni provoquen que otras personas los aborrezcan. Realmente, la oposici\u00f3n a la que se enfrentan algunas personas no es por causa de la justicia, sino por causa de su propio pecado, o por causa de su propio car\u00e1cter ofensivo. Muchos cristianos conviven en alguna casa: tal vez una sirvienta cristiana; ella dice que es perseguida por causa de la justicia. Pero ella posee una mala disposici\u00f3n, algunas veces habla con dureza, y luego la se\u00f1ora de la casa la rega\u00f1a. Eso no es ser perseguido por causa de la justicia. Hay otra persona, un comerciante en la ciudad, tal vez; \u00e9l no es visto con mucha estima. \u00c9l dice que es perseguido por causa de la justicia; pero en realidad es que no mantuvo un descuento ofrecido hace alg\u00fan tiempo. Otro dice que es perseguido por causa de la justicia; pero anda por todos lados asumiendo autoridad sobre los dem\u00e1s, y de vez en cuando las personas le responden y le reconvienen.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pueblo cristiano, cu\u00eddate de que si eres perseguido, sea por causa de la justicia; pues si te persiguen por tu causa, debes aguantar las consecuencias. En las persecuciones que t\u00fa mismo provocas por tus propios pecados, Cristo no tiene nada que ver; son castigos sobre ti mismo. Aborrecieron a Cristo sin causa; entonces no teman ser aborrecidos. Odiaron a Cristo sin causa; entonces no provoquen el ser odiados, y no den al mundo ning\u00fan motivo para ello.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y ahora, ustedes que odian a Cristo, que pudieran amarle. \u00a1Oh, que \u00c9l viniera a ustedes ahora! \u00a1Oh, que se manifestara a ustedes! Y entonces seguramente lo amar\u00edan de inmediato. El que cree en el Se\u00f1or Jes\u00fas ciertamente lo amar\u00e1 y el que le ama ser\u00e1 salvo. \u00a1Oh, que Dios les d\u00e9 fe, y les d\u00e9 amor, por Cristo Jes\u00fas! Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abSin causa me aborrecieron.\u00bb Juan 15: 25. \u00abMe odiaron sin causa.\u00bb La Biblia de las Am\u00e9ricas. Se entiende usualmente que la cita a la que hace aqu\u00ed referencia nuestro Salvador, se encuentra en el Salmo 35, en el vers\u00edculo 19, donde David, hablando de s\u00ed mismo de manera directa y del Salvador de manera prof\u00e9tica, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/odio-sin-causapor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abOdio sin Causa<br \/>\nPor Charles H. 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