{"id":2235,"date":"2015-12-01T00:41:34","date_gmt":"2015-12-01T05:41:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ambicion-camino-seguro-a-la-perdicion\/"},"modified":"2015-12-01T00:41:34","modified_gmt":"2015-12-01T05:41:34","slug":"ambicion-camino-seguro-a-la-perdicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ambicion-camino-seguro-a-la-perdicion\/","title":{"rendered":"Ambici\u00f3n: \u00a1Camino seguro a la perdici\u00f3n!"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Alberto Pineda S.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El mundo moderno valoriza la ambici\u00f3n; el sistema capitalista la ve como una virtud y hasta la iglesia ha terminado \u00absantific\u00e1ndola\u00bb, en cierta manera. \u00bfAcaso no son muchos de los programas ministeriales existentes -incluyendo algunos \u00e9nfasis en el crecimiento num\u00e9rico- nada m\u00e1s que m\u00e1scaras de la ambici\u00f3n eclesi\u00e1stica?<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Hace alg\u00fan tiempo mi madre me pregunt\u00f3 cu\u00e1ndo iba a estar satisfechos con el crecimiento que Dios me habia permitido en mi trabajo en la obra&#8230; Pense:\u00a0\u00bfCu\u00e1les son los impulsos del Esp\u00edritu y de servir al cuerpo de Cristo, y cu\u00e1les son nuestros deseos o ambiciones? Debemos analizar nuestras motivaciones antes de tomar muchas decisiones. La ambici\u00f3n permanece potencialmente latente en todos nosotros como elemento de bien o de mal. Es vital que la reconozcamos, aunque se tome dif\u00edcil el hacerlo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cierta vez, le pregunt\u00e9 al Dr. Brandt (un psic\u00f3logo cristiano que ha viajado por el mundo ayudando a grupos cristianos a resolver conflictos) c\u00f3mo hac\u00eda para descubrir las causas b\u00e1sicas de los conflictos. \u00abEs f\u00e1cil\u00bb, me contest\u00f3, \u00abcuando hay un problema en una iglesia u organizaci\u00f3n, hay que preguntarse qui\u00e9n tiene celos y ambici\u00f3n personal\u00bb, y me ley\u00f3 Santiago 3.16: \u00abPorque donde hay celos y contenci\u00f3n, all\u00ed hay perturbaci\u00f3n y toda obra perversa. He descubierto a trav\u00e9s de miles de entrevistas que el problema n\u00b0 1 detr\u00e1s de los conflictos y los malos entendidos son los celos y la ambici\u00f3n personal. Hasta que uno no los identifica, no se resuelven los problemas. Sin embargo, nadie va a admitir que su motivaci\u00f3n est\u00e1 siendo controlada por los celos o la ambici\u00f3n personal\u00bb. Han pasado ya quince a\u00f1os desde entonces&#8230;. y ten\u00eda raz\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00ab\u00bfQu\u00e9 fue lo m\u00e1s importante que aprendi\u00f3 de la historia de la iglesia?\u00bb, le pregunt\u00e9 una noche a un conocido profesor de historia eclesi\u00e1stica. Nunca olvid\u00e9 su contestaci\u00f3n breve. Me explic\u00f3 c\u00f3mo las divisiones y los problemas en la iglesia han sido provocados, en general, por motivos personales, disfrazados y justificados por discusiones teol\u00f3gicas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La mayor\u00eda de los eruditos dicen que Lucifer era el \u00e1ngel de m\u00e1s belleza, posici\u00f3n y talento, antes de su ca\u00edda. La historia muestra en incontables casos que las personas con grandes dones, habilidades y talentos han ambicionado aun m\u00e1s, lo que ha acarreado serios problemas. Rara vez es el creyente nuevo, el miembro de poca experiencia o posici\u00f3n en la congregaci\u00f3n quien crea las divisiones. Son las personas dotadas las que est\u00e1n detr\u00e1s de los grandes conflictos. Son aquellos que est\u00e1n \u00abinsatisfechos\u00bb con la realidad de la iglesia, y que en vez de canalizar su insatisfacci\u00f3n en cambios producidos por el Esp\u00edritu en vidas, con impaciencia quieren imponer cambios (detr\u00e1s suele estar, a menudo, el deseo de cambiar a las personas que impiden su propio avance y reconocimiento).<\/P><br \/>\n<P align=justify>La historia de Santiago y Juan (Mr. 10.32-37), donde estos piden a Jes\u00fas el sentarse a su derecha e izquierda, nos ense\u00f1a una lecci\u00f3n importante. No les faltaba fe. Expresaban su fe en la victoria de Jes\u00fas sobre las tribulaciones y la muerte que reci\u00e9n hab\u00eda experimentado. Su ambici\u00f3n era energizada por la fe. Hoy muchos proyectos, sue\u00f1os y planes no son m\u00e1s que la ambici\u00f3n potenciada por la fe, y \u00absantificada\u00bb por la religiosidad. En sus mentes. Dios empieza a ser la persona que los va a ayudar a ser importantes si ellos se identifican con algo que, supuestamente, beneficia a Dios; el \u00abtrueque\u00bb religioso. Esto se manifiesta en cosas tales como \u00abQueremos que nuestra iglesia sea la m\u00e1s grande de la ciudad\u00bb, o \u00abQuiero tener un ministerio radial que abarque toda la naci\u00f3n\u00bb, etc\u00e9tera.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Por apuesto, hay gran necesidad de ambici\u00f3n santa, de empuje y deseo de ver el Reino de Dios exaltado, adelantado y extendido. \u00a1Cu\u00e1nto necesitamos de hombres y mujeres encendidos con celo santo, donde la expresi\u00f3n sincera de sus corazones sea que Cristo crezca y el yo disminuya! Pero la naturaleza pecaminosa pervierte esto, buscando el engrandecimiento personal, el prestigio y la estima en los ojos de otros.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfC\u00f3mo ayudamos en esto?. Aprendiendo a discernir en nuestras vidas la pasi\u00f3n incorrecta. Debemos ver si estamos:<\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nExaltando o buscando nuestra propia estima. <\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nCon celos o competencia. <\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nDescontentos y sin abundante fruto. <\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nDescuidando el camino estrecho, a fin de lograr adelantamos.<\/LI><br \/>\n<P align=justify>La prevenci\u00f3n con actitudes y acciones correctas, adem\u00e1s de evitar la mala ambici\u00f3n, nos ayudar\u00e1 a crecer en virtud interior. Si aceptamos que la exaltaci\u00f3n valedera viene \u00fanicamente de Dios (Sal. 75:6,7), ya no estaremos tan motivados para buscar la humana. Por otro lado, Dios nos llama a la fidelidad y al servicio, no necesariamente al \u00e9xito. Tambi\u00e9n debemos recordar que Dios es quien pone l\u00edmites, a trav\u00e9s de los dones que tenemos; s\u00f3lo Cristo tiene todos los dones y El los ha repartido entre todos nosotros. Todos tambi\u00e9n tenemos una medida. Salir de s\u00f3lo Cristo tiene fe sin medida. Salir de estos l\u00edmites es desobediencia, a la vez de entrar en \u00e1reas donde no tenemos autoridad ni responsabilidad.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Por \u00faltimo, debemos reconocer tambi\u00e9n que el crecimiento de las personas nos limita. Hasta que las personas a nuestro alrededor no hayan alcanzada cierto punto -el que Dios ha designado- no debemos extendernos (2 Co. 10.15-18). No olvidemos que hemos sido llamados a ser siervos fieles. No somos el Se\u00f1or ni se\u00f1ores, s\u00f3lo pecadores salvados por gracia. Con paciencia y perseverancia llegaremos a reinar con El si tomamos cuidado de no caer en la pasi\u00f3n que hizo, al diablo, diablo.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>Apuntes Pastorales, Volumen VIII N\u00famero 4. Todos los derechos reservados.<\/B><\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Alberto Pineda S. El mundo moderno valoriza la ambici\u00f3n; el sistema capitalista la ve como una virtud y hasta la iglesia ha terminado \u00absantific\u00e1ndola\u00bb, en cierta manera. \u00bfAcaso no son muchos de los programas ministeriales existentes -incluyendo algunos \u00e9nfasis en el crecimiento num\u00e9rico- nada m\u00e1s que m\u00e1scaras de la ambici\u00f3n eclesi\u00e1stica? Hace alg\u00fan tiempo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ambicion-camino-seguro-a-la-perdicion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAmbici\u00f3n: \u00a1Camino seguro a la perdici\u00f3n!\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2235","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2235","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2235"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2235\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2235"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2235"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2235"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}