{"id":22356,"date":"2016-04-04T15:46:53","date_gmt":"2016-04-04T20:46:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-resurreccion-de-los-muertospor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:46:53","modified_gmt":"2016-04-04T20:46:53","slug":"la-resurreccion-de-los-muertospor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-resurreccion-de-los-muertospor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"La Resurrecci\u00f3n de los Muertos\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abHa de haber resurrecci\u00f3n de los muertos, as\u00ed de justos como de injustos.\u00bb Hechos 24: 15.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Reflexionando el otro d\u00eda acerca del triste estado de las iglesias en nuestro tiempo, fui conducido a mirar en retrospectiva a los tiempos apost\u00f3licos, y a considerar en qu\u00e9 difiere la predicaci\u00f3n de estos d\u00edas, de la predicaci\u00f3n de los ap\u00f3stoles. Not\u00e9 la vasta diferencia en su estilo en relaci\u00f3n a la oratoria formal y determinada de la \u00e9poca presente. Observ\u00e9 que los ap\u00f3stoles no tomaban un texto cuando predicaban, ni se reduc\u00edan a un solo tema, y mucho menos a alg\u00fan lugar de adoraci\u00f3n, y m\u00e1s bien descubro que se paraban en cualquier lugar y declaraban desde la plenitud de su coraz\u00f3n, lo que sab\u00edan de Jesucristo. Pero la principal diferencia que observ\u00e9 radicaba en los temas de su predicaci\u00f3n. Me sorprend\u00ed cuando descubr\u00ed que el elemento principal de la predicaci\u00f3n de los ap\u00f3stoles era la resurrecci\u00f3n de los muertos. Encontr\u00e9 que yo hab\u00eda estado predicando la doctrina de la gracia de Dios, que hab\u00eda estado sosteniendo la elecci\u00f3n libre, que hab\u00eda estado conduciendo al pueblo de Dios de la mejor manera que pod\u00eda a las profundas cosas de Su palabra; pero me sorprend\u00ed al descubrir que no hab\u00eda estado copiando la manera apost\u00f3lica ni siquiera a la mitad de lo que hubiera podido hacerlo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los ap\u00f3stoles, cuando predicaban, siempre daban testimonio de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, y la consecuente resurrecci\u00f3n de los muertos. Parecer\u00eda que el Alfa y la Omega de su evangelio fue el testimonio que Jesucristo muri\u00f3 y resucit\u00f3 otra vez de los muertos de acuerdo a las Escrituras. Cuando eligieron a otro ap\u00f3stol en el lugar de Judas, que se convirti\u00f3 en un ap\u00f3stata (Hechos 1: 22), dijeron: \u00abUno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrecci\u00f3n\u00bb; de tal forma que la esencia del oficio de un ap\u00f3stol era ser un testigo de la resurrecci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y cumplieron muy bien su oficio. Cuando Pedro se present\u00f3 ante la multitud, declar\u00f3 que: \u00abDavid habl\u00f3 de la resurrecci\u00f3n de Cristo\u00bb. Cuando Pedro y Juan fueron llevados ante el concilio, la mayor causa de su arresto fue que los gobernantes estaba resentidos \u00abde que ense\u00f1asen al pueblo, y anunciasen en Jes\u00fas la resurrecci\u00f3n de entre los muertos\u00bb (Hechos 4: 2). Cuando fueron puestos en libertad despu\u00e9s de haber sido examinados, se nos dice que: \u00abCon gran poder los ap\u00f3stoles daban testimonio de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas, y abundante gracia era sobre ellos\u00bb (Hechos 4: 33). Fue esto lo que motiv\u00f3 la curiosidad de los atenienses cuando Pablo predic\u00f3 en medio de ellos: \u00abParece que es predicador de nuevos dioses; porque les predicaba el evangelio de Jes\u00fas, y de la resurrecci\u00f3n.\u00bb Y esto provoc\u00f3 la risa de los areopagitas, pues cuando habl\u00f3 de la resurrecci\u00f3n de los muertos, \u00abunos se burlaban, y otros dec\u00edan: Ya te oiremos acerca de esto otra vez.\u00bb En verdad dijo Pablo, cuando compareci\u00f3 ante el concilio de los fariseos y los saduceos: \u00abAcerca de la resurrecci\u00f3n de los muertos soy juzgado hoy por vosotros.\u00bb Y es igualmente cierto que constantemente aseveraba: \u00absi Cristo no resucit\u00f3, vana es entonces nuestra predicaci\u00f3n, vana es tambi\u00e9n vuestra fe\u2026 a\u00fan est\u00e1is en vuestros pecados.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y la resurrecci\u00f3n de los justos son una doctrina en la que creemos nosotros, pero que raramente predicamos o nos interesamos en leer. Aunque he buscado en varias librer\u00edas un libro especialmente relacionado con el tema de la resurrecci\u00f3n, todav\u00eda no he podido comprar ning\u00fan libro de ning\u00fan tipo relacionado con el tema; y cuando busqu\u00e9 en las obras del doctor Owen, que constituyen una mina inapreciable del conocimiento divino, y que contienen mucho que es valioso casi sobre cualquier tema, escasamente pude encontrar, incluso all\u00ed, m\u00e1s que una ligera menci\u00f3n de la resurrecci\u00f3n. Ha sido clasificada como una verdad bien conocida, y, por tanto, no ha sido discutida nunca. No han surgido herej\u00edas relacionadas con ella; casi habr\u00eda sido una misericordia si hubiesen surgido, pues siempre que una verdad es disputada por los herejes, los ortodoxos luchan denodadamente por ella, y el p\u00falpito resuena con ella cada d\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, estoy persuadido de que hay mucho poder en esta doctrina; y si la predico esta ma\u00f1ana, ver\u00e1n que Dios reconocer\u00e1 la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica, y habr\u00e1 conversiones. Pretendo ponerla a prueba ahora, para ver si no hubiera algo que no podemos percibir en el presente en la resurrecci\u00f3n de los muertos, que sea capaz de mover los corazones de los hombres y llevarlos a sujetarse al Evangelio de nuestro Se\u00f1or y Salvador Jesucristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay muy pocos cristianos que creen en la resurrecci\u00f3n de los muertos. Podr\u00edan asombrarse al escuchar eso, pero no me sorprender\u00eda si descubriera que t\u00fa mismo albergas dudas con respecto a ese tema. Por la resurrecci\u00f3n de los muertos se quiere expresar algo muy diferente de la inmortalidad del alma que cada cristiano cree, y en eso est\u00e1 a nivel con el pagano, que cree tambi\u00e9n en ella. La luz de la naturaleza es suficiente para decirnos que el alma es inmortal, as\u00ed que el infiel que lo duda, es un necio peor que un pagano, pues \u00e9ste, antes que la Revelaci\u00f3n fuera dada, lo hab\u00eda descubierto: hay d\u00e9biles vislumbres en los hombres de raz\u00f3n que ense\u00f1an que el alma es una cosa tan maravillosa que ha de perdurar para siempre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero la resurrecci\u00f3n de los muertos es una doctrina bastante diferente, que trata, no con el alma, sino con el cuerpo. La doctrina consiste en que este cuerpo material en el que existo ahora ha de vivir con mi alma; que no s\u00f3lo es la \u00abchispa vital de la llama celestial\u00bb la que ha de arder en el cielo, sino el propio incensario en el que el incienso de mi vida humea, es santo para el Se\u00f1or y ha de ser preservado para siempre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El esp\u00edritu, todo el mundo lo confiesa, es eterno; pero \u00a1cu\u00e1ntos hay que niegan que los cuerpos de los hombres se levantar\u00e1n efectivamente de sus tumbas en el gran d\u00eda! Muchos de ustedes creen que tendr\u00e1n un cuerpo en el cielo, pero creen que ser\u00e1 un fantasmal cuerpo et\u00e9reo, en lugar de creer que ser\u00e1 un cuerpo semejante a este: carne y sangre (aunque no el mismo tipo de carne, pues no toda carne es la misma carne), un cuerpo sustancial, s\u00f3lido, tal como el que tenemos aqu\u00ed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y hay un grupo todav\u00eda menor de personas entre ustedes que creen que los imp\u00edos tendr\u00e1n cuerpos en el infierno; pues est\u00e1 ganando terreno por doquier la convicci\u00f3n de que no habr\u00e1 tormentos positivos para los condenados que afecten sus cuerpos, sino que habr\u00e1 de ser un fuego metaf\u00f3rico, un azufre metaf\u00f3rico, unas cadenas metaf\u00f3ricas y una tortura metaf\u00f3rica.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero si fueran cristianos como profesan serlo, creer\u00edan que cada hombre mortal que haya existido jam\u00e1s no solamente vivir\u00e1 por la inmortalidad de su alma, sino que su cuerpo vivir\u00e1 otra vez, que la propia carne en la que camina ahora en la tierra es tan eterna como el alma, y existir\u00e1 eternamente. Esa es la peculiar doctrina del cristianismo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los paganos no adivinaron ni imaginaron nunca tal cosa, y, por ello, cuando Pablo habl\u00f3 de la resurrecci\u00f3n de los muertos, \u00abunos se burlaban\u00bb, lo que demuestra que entend\u00edan que hablaba de la resurrecci\u00f3n del cuerpo, pues no se habr\u00edan burlado si s\u00f3lo hubiera hablado de la inmortalidad del alma, pues eso ya hab\u00eda sido proclamado por Plat\u00f3n y S\u00f3crates, y hab\u00eda sido recibido con reverencia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora estamos a punto de predicar que habr\u00e1 una resurrecci\u00f3n de los muertos, tanto de los justos como de los injustos. Vamos a considerar primero <i>la resurrecci\u00f3n de los justos<\/i>; y, en segundo lugar, <i>la resurrecci\u00f3n de los injustos<\/i>.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> Habr\u00e1 UNA RESURRECCI\u00d3N DE LOS JUSTOS.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La primera prueba que ofrecer\u00e9 de esto, es que ha sido la <i>constante e invariable verdad de los santos desde los primeros per\u00edodos del tiempo<\/i>. Abraham cre\u00eda en la resurrecci\u00f3n de los muertos, pues se dice en la Ep\u00edstola a los Hebreos, en el cap\u00edtulo 11, y en el vers\u00edculo 19, que \u00abpensaba que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, tambi\u00e9n le volvi\u00f3 a recibir.\u00bb No albergo ninguna duda de que Jos\u00e9 cre\u00eda en la resurrecci\u00f3n, pues dio instrucciones concernientes a sus huesos; y seguramente no habr\u00eda sido tan cuidadoso de su cuerpo, si no hubiera cre\u00eddo que habr\u00eda de ser resucitado de los muertos. El patriarca Job era un firme creyente en la resurrecci\u00f3n, pues coment\u00f3 en el texto que es citado repetidamente (Job 19: 25, 26): \u00abYo s\u00e9 que mi Redentor vive, y al fin se levantar\u00e1 sobre el polvo; y despu\u00e9s de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios.\u00bb David cre\u00eda en la resurrecci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de cualquier sombra de duda, pues cant\u00f3 de Cristo: \u00abPorque no dejar\u00e1s mi alma en el Hades, ni permitir\u00e1s que tu Santo vea corrupci\u00f3n.\u00bb Daniel crey\u00f3 en ella, pues dijo que: \u00abmuchos de los que duermen en el polvo de la tierra ser\u00e1n despertados, unos para vida eterna, y otros para verg\u00fcenza y confusi\u00f3n perpetua.\u00bb Las almas no duermen en el polvo; los cuerpos s\u00ed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Les har\u00e1 bien acudir a uno o dos pasajes para ver qu\u00e9 pensaban estos santos hombres. Por ejemplo, en Isa\u00edas, en 26: 19, se lee: \u00abTus muertos vivir\u00e1n; sus cad\u00e1veres resucitar\u00e1n. \u00a1Despertad y cantad, moradores del polvo!, porque tu roc\u00edo es cual roc\u00edo de hortalizas, y la tierra dar\u00e1 sus muertos.\u00bb No ofreceremos ninguna explicaci\u00f3n. El texto es positivo y seguro.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Dejemos que hable otro profeta: Oseas, en el cap\u00edtulo 6 y vers\u00edculos 1 y 2: \u00abVenid y volvamos a Jehov\u00e1; porque \u00e9l arrebat\u00f3, y nos curar\u00e1; hiri\u00f3, y nos vendar\u00e1. Nos dar\u00e1 vida despu\u00e9s de dos d\u00edas; en el tercer d\u00eda nos resucitar\u00e1, y viviremos delante de \u00e9l.\u00bb Aunque esto no declara la resurrecci\u00f3n, la usa como una figura que no ser\u00eda \u00fatil si no fuera considerada como una verdad establecida. Pablo tambi\u00e9n declara en Hebreos 11: 35, que esa fue la fe constante de los m\u00e1rtires, pues dice: \u00abOtros fueron atormentados, no aceptando el rescate, a fin de obtener mejor resurrecci\u00f3n.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Todos esos hombres y mujeres santos que, durante el tiempo de los Macabeos, se mantuvieron firmes por su fe, y soportaron el fuego y la espada e inenarrables torturas, creyeron en la resurrecci\u00f3n, y esa resurrecci\u00f3n los estimulaba para entregar sus cuerpos a las llamas, sin que les importara ni siquiera la muerte, sino que cre\u00edan que despu\u00e9s alcanzar\u00edan una bendita resurrecci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero nuestro Se\u00f1or trajo la resurrecci\u00f3n a la luz de la manera m\u00e1s excelente, pues expl\u00edcita y frecuentemente la declar\u00f3. \u00abNo os maravill\u00e9is de esto\u00bb; -dijo- \u00abporque vendr\u00e1 hora cuando todos los que est\u00e1n en los sepulcros oir\u00e1n su voz.\u00bb \u00abViene la hora cuando llamar\u00e1 a los muertos a juicio, y estar\u00e1n delante de su trono.\u00bb En verdad, en toda Su predicaci\u00f3n hubo un flujo continuo de una creencia firme, y de una positiva declaraci\u00f3n p\u00fablica de la resurrecci\u00f3n de los muertos. No los abrumar\u00e9 con pasajes de los escritos de los ap\u00f3stoles: ellos abundan en el tema. De hecho, la Santa Escritura est\u00e1 tan llena de esta doctrina que me sorprende, hermanos, que nos hubi\u00e9ramos apartado tan pronto de la firmeza de nuestra fe, y que se llegara a creer en muchas iglesias que los cuerpos materiales de los santos no vivir\u00e1n otra vez, y especialmente que los cuerpos de los imp\u00edos no tendr\u00e1n una existencia futura. Nosotros sostenemos seg\u00fan nuestro texto, que \u00abha de haber resurrecci\u00f3n de los muertos, as\u00ed de justos como de injustos.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Una segunda prueba, pensamos, la encontramos en <i>la transposici\u00f3n de Enoc y El\u00edas al cielo<\/i>. Leemos de dos hombres que fueron al cielo en sus cuerpos. \u00abCamin\u00f3, pues, Enoc con Dios, y desapareci\u00f3, porque le llev\u00f3 Dios\u00bb; y El\u00edas fue transportado al cielo en un carro de fuego. Ninguno de estos hombres dej\u00f3 sus cenizas en el sepulcro: ninguno dej\u00f3 su cuerpo para que fuera consumido por el gusano, y ambos ascendieron a lo alto en sus cuerpos mortales (sin duda cambiados y glorificados). Ahora, esos dos individuos fueron la garant\u00eda de que todos hemos de resucitar de la misma manera. \u00bfSer\u00eda veros\u00edmil que dos esp\u00edritus relumbrantes estuvieran en el cielo vestidos de carne, mientras que el resto de nosotros estuvi\u00e9ramos desvestidos? \u00bfSer\u00eda algo razonable que Enoc y El\u00edas fueran los \u00fanicos santos que tuvieran sus cuerpos en el cielo, y que nosotros estuvi\u00e9ramos all\u00ed \u00fanicamente en nuestras almas, \u00a1pobres almas!, anhelando contar otra vez con nuestros cuerpos?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No; nuestra fe nos dice que habiendo ido estos dos hombres al cielo con seguridad, como lo expresa John Bunyan, por un puente que nadie m\u00e1s pis\u00f3, gracias al cual no se vieron en la necesidad de vadear el r\u00edo, nosotros seremos alzados de las aguas, y nuestra carne no morar\u00e1 para siempre en la corrupci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay un notable pasaje en Judas, en el que se habla de que cuando el arc\u00e1ngel Miguel contend\u00eda con el diablo por el cuerpo de Mois\u00e9s, no se atrevi\u00f3 a proferir \u00abjuicio de maldici\u00f3n\u00bb. Ahora, esto se refiere a la gran doctrina de que <i>los \u00e1ngeles vigilan los huesos de los santos.<\/i> Ciertamente nos informa que el cuerpo de Mois\u00e9s era vigilado por un grandioso arc\u00e1ngel; el diablo pensaba turbar ese cuerpo, pero Miguel contend\u00eda con \u00e9l por esa causa. Ahora, \u00bfhabr\u00eda una contenci\u00f3n acerca de ese cuerpo si no hubiese sido de ning\u00fan valor? \u00bfContender\u00eda Miguel por aquello que habr\u00eda de servir \u00fanicamente de alimento de los gusanos? \u00bfLuchar\u00eda con el enemigo por aquello que habr\u00eda de ser esparcido a los cuatro vientos del cielo, para no ser reunido nunca en una armaz\u00f3n m\u00e1s buena y nueva? No; seguramente que no.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">De esto aprendemos que un \u00e1ngel vigila sobre cada tumba. No es una ficci\u00f3n cuando esculpimos sobre el m\u00e1rmol los querubes con sus alas. Hay querubes con alas extendidas sobre las l\u00e1pidas sepulcrales de todos los justos; ay, y donde \u00ablos r\u00fasticos antepasados de aldea duermen\u00bb, en alg\u00fan rinc\u00f3n recubierto de ortigas, all\u00ed est\u00e1 un \u00e1ngel noche y d\u00eda para vigilar cada hueso y proteger cada \u00e1tomo, para que en la resurrecci\u00f3n esos cuerpos, con m\u00e1s gloria de la que tuvieron en la tierra, puedan levantarse para morar por siempre con el Se\u00f1or. La custodia de los cuerpos de los santos, por parte de los \u00e1ngeles, demuestra que resucitar\u00e1n otra vez de los muertos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, adem\u00e1s, las <i>resurrecciones que ya han tenido lugar <\/i>nos dan esperanza y confianza de que habr\u00e1 una resurrecci\u00f3n de todos los santos. \u00bfNo recuerdan que est\u00e1 escrito que cuando Jes\u00fas resucit\u00f3 de los muertos, muchos de los santos que estaban en sus sepulcros resucitaron, y vinieron a la ciudad, y aparecieron a muchos? \u00bfNo han o\u00eddo que L\u00e1zaro, aunque hab\u00eda estado muerto tres d\u00edas, sali\u00f3 del sepulcro a la palabra de Jes\u00fas? \u00bfNo han le\u00eddo nunca c\u00f3mo la hija de Jairo despert\u00f3 del sue\u00f1o de la muerte cuando \u00c9l dijo: \u00ab<i>Talita cumi<\/i>\u00ab? \u00bfNo le han visto nunca a las puertas de Na\u00edn, ordenando que el hijo de la viuda se levante del f\u00e9retro? \u00bfHan olvidado que Dorcas, que hac\u00eda vestidos para los pobres, se sent\u00f3 y vio a Pedro despu\u00e9s de haber estado muerta? \u00bfY no recuerdan a Eutico que cay\u00f3 del tercer piso abajo, y fue levantado muerto, pero, ante la oraci\u00f3n de Pablo, fue resucitado de nuevo? O, \u00bfno vuela su imaginaci\u00f3n al tiempo cuando el encanecido El\u00edas se tendi\u00f3 sobre el ni\u00f1o muerto, y el ni\u00f1o respir\u00f3, y estornud\u00f3 siete veces, y su alma volvi\u00f3 a \u00e9l? O, \u00bfno han le\u00eddo que cuando enterraron a un hombre, tan pronto como toc\u00f3 los huesos del profeta, revivi\u00f3, y se levant\u00f3 sobre sus pies? Estas son prendas de la resurrecci\u00f3n; unos cuantos espec\u00edmenes, unas cuantas joyas ocasionales que son arrojadas en el mundo para decirnos cu\u00e1n llena de joyas de la resurrecci\u00f3n est\u00e1 la mano de Dios. \u00c9l nos ha dado pruebas de que es capaz de resucitar a los muertos por la resurrecci\u00f3n de unos cuantos que despu\u00e9s fueron vistos en la tierra por testigos infalibles.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero ahora debemos dejar estas cosas y debemos referirlos al Esp\u00edritu Santo a modo de confirmaci\u00f3n de la doctrina de que los cuerpos de los santos resucitar\u00e1n de nuevo. El cap\u00edtulo en el que encontrar\u00e1n una gran prueba est\u00e1 en la Primera Ep\u00edstola a los Corintios, 6: 13: \u00abPero el cuerpo no es para la fornicaci\u00f3n, sino para el Se\u00f1or, y el Se\u00f1or para el cuerpo.\u00bb <i>El cuerpo, entonces, es del Se\u00f1or<\/i>. Cristo muri\u00f3, no solamente para salvar mi alma, sino para salvar mi cuerpo. Se afirma que \u00c9l \u00abvino a buscar y a salvar lo que se hab\u00eda perdido\u00bb.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando Ad\u00e1n pec\u00f3 perdi\u00f3 su cuerpo, y perdi\u00f3 tambi\u00e9n su alma; era un hombre perdido, perdido por completo. Y cuando Cristo vino para salvar a Su pueblo, vino para salvar sus cuerpos y sus almas. \u00abPero el cuerpo no es para la fornicaci\u00f3n, sino para el Se\u00f1or.\u00bb \u00bfAcaso es este cuerpo para el Se\u00f1or, y sin embargo ser\u00e1 devorado por la muerte? \u00bfAcaso es este cuerpo para el Se\u00f1or, y los vientos esparcir\u00e1n muy lejos sus part\u00edculas donde nunca encontrar\u00e1n a sus cong\u00e9neres? \u00a1No!, el cuerpo es para el Se\u00f1or, y el Se\u00f1or lo tendr\u00e1. \u00abY Dios, que levant\u00f3 al Se\u00f1or, tambi\u00e9n a nosotros nos levantar\u00e1 con su poder.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora miren el verso siguiente: \u00ab\u00bfNo sab\u00e9is que <i>vuestros cuerpos son miembros de Cristo<\/i>?\u00bb No \u00fanicamente el alma es una parte de Cristo, unida a Cristo, sino el cuerpo lo es tambi\u00e9n. Estas manos, estos pies, estos ojos, son miembros de Cristo, si soy un hijo de Dios. Soy uno con \u00c9l, no \u00fanicamente en cuanto a mi mente, sino uno con \u00c9l en cuanto a este cuerpo f\u00edsico. El propio cuerpo es tomado en uni\u00f3n. La cadena de oro que ata a Cristo a Su pueblo se extiende alrededor del cuerpo y del alma tambi\u00e9n. \u00bfAcaso no dijo el ap\u00f3stol: \u00abLos dos ser\u00e1n una sola carne. Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia\u00bb? Efesios 5: 31, 32. \u00abLos dos ser\u00e1n una sola carne\u00bb; y el pueblo de Cristo no s\u00f3lo es uno con \u00c9l en esp\u00edritu sino que son \u00abuna sola carne\u00bb tambi\u00e9n. La carne del hombre est\u00e1 unida con la carne del Dios-hombre; y nuestros cuerpos son miembros de Jesucristo. Bien, mientras viva la cabeza, el cuerpo no puede morir; y mientras Jes\u00fas viva, los miembros no pueden perecer.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, el ap\u00f3stol dice, en el vers\u00edculo 19: \u00ab\u00bfO ignor\u00e1is que vuestro <i>cuerpo es templo del Esp\u00edritu Santo<\/i>, el cual est\u00e1 en vosotros, el cual ten\u00e9is de Dios, y que no sois vuestros? Porque hab\u00e9is sido comprados por precio.\u00bb Dice que este cuerpo es el templo del Esp\u00edritu Santo; y cuando el Esp\u00edritu Santo mora en un cuerpo, no s\u00f3lo lo santifica, sino que lo vuelve eterno. El templo del Esp\u00edritu Santo es tan eterno como el Esp\u00edritu Santo. Se pueden demoler otros templos y sus dioses tambi\u00e9n, pero el Esp\u00edritu Santo no puede morir, ni \u00abpuede perecer Su templo\u00bb. \u00bfAcaso este cuerpo que ha contenido una vez al Esp\u00edritu Santo ser\u00e1 pasto de gusanos siempre? \u00bfNo ser\u00e1 visto m\u00e1s, sino que ser\u00e1 como los huesos secos del valle? No; los huesos secos vivir\u00e1n, y el templo del Esp\u00edritu Santo ser\u00e1 edificado otra vez. Aunque las piernas -los pilares- de ese templo caigan, aunque los ojos -sus ventanas- se oscurezcan, y aquellos que ven a trav\u00e9s de ellos no vean m\u00e1s, sin embargo, Dios reconstruir\u00e1 este tejido, alumbrar\u00e1 otra vez los ojos, y restaurar\u00e1 sus pilares y renovar\u00e1 su belleza, s\u00ed, \u00abcuando esto corruptible se haya vestido de incorrupci\u00f3n, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero el argumento fundamental con el que concluimos nuestra prueba es que <i>Cristo resucit\u00f3 de los muertos<\/i>, y, en verdad, Su pueblo lo har\u00e1 tambi\u00e9n. El cap\u00edtulo que le\u00edmos al comienzo del servicio es prueba de una demostraci\u00f3n de que si Cristo resucit\u00f3 de los muertos, todo Su pueblo ha de resucitar; que si no hay resurrecci\u00f3n, entonces Cristo no ha resucitado. Pero no me quedar\u00e9 considerando esta prueba por mucho tiempo, pues yo s\u00e9 que todos ustedes sienten su poder, y no hay necesidad de que yo la exponga claramente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Como Cristo resucit\u00f3 en realidad de los muertos: carne y sangre, as\u00ed ser\u00e1 para nosotros. Cristo no era un esp\u00edritu cuando resucit\u00f3 de los muertos; Su cuerpo pod\u00eda ser tocado. \u00bfAcaso no puso Tom\u00e1s su mano en Su costado? \u00bfY no le dijo Cristo: \u00abPalpad, y ved; porque un esp\u00edritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.\u00bb Y si hemos de resucitar como resucit\u00f3 Cristo -y eso es lo que se nos ense\u00f1a- entonces resucitaremos en nuestros cuerpos, no como esp\u00edritus, no como excelentes cosas et\u00e9reas, hechos de no s\u00e9 que, de alguna sustancia sumamente el\u00e1stica y refinada, sino que \u00abcomo el Se\u00f1or nuestro Salvador resucit\u00f3, as\u00ed todos sus seguidores han de resucitar\u00bb.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Resucitaremos en nuestra carne, aunque \u00abno toda carne es la misma carne\u00bb; resucitaremos en nuestros cuerpos, aunque no todos los cuerpos son los mismos cuerpos; y resucitaremos en gloria, aunque no todas las glorias son las mismas glorias. \u00abUna carne es la de los hombres, otra carne es la de las bestias\u00bb; y hay una carne de este cuerpo, y otra carne del cuerpo celestial. Hay aqu\u00ed un cuerpo para el alma, y otro cuerpo para el esp\u00edritu all\u00e1 arriba; y, sin embargo, ser\u00e1 el mismo cuerpo que resucitar\u00e1 de nuevo del sepulcro: el mismo, digo, en identidad, aunque no en gloria o en adaptaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Llego ahora a algunos pensamientos pr\u00e1cticos derivados de esta doctrina, antes de pasar a otras consideraciones.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos m\u00edos, qu\u00e9 pensamientos de consuelo hay en esta doctrina, que afirma que los muertos resucitar\u00e1n de nuevo. Algunos de nosotros hemos estado parados junto a la tumba esta semana; y uno de nuestros hermanos, que sirvi\u00f3 largamente a su Se\u00f1or en nuestro medio, fue colocado en la tumba. \u00c9l fue un hombre valiente por la verdad, infatigable en la labor, abnegado en el deber, y siempre preparado a seguir a su Se\u00f1or (se trata del se\u00f1or Turner, de la escuela Lamb and Flag), y en la m\u00e1xima medida de su capacidad, fue servicial para la iglesia. Ahora, all\u00ed se vieron algunas l\u00e1grimas derramadas: \u00bfsaben a qu\u00e9 se deb\u00edan? No hubo una sola l\u00e1grima solitaria que haya sido derramada por su alma. No tuvimos que recurrir a la doctrina de la inmortalidad del alma para que nos diera consuelo, pues la conoc\u00edamos bien, est\u00e1bamos perfectamente seguros de que hab\u00eda ascendido al cielo. El servicio funerario acostumbrado en la Iglesia de Inglaterra no nos ofrece ning\u00fan consuelo relativo al alma del creyente que ha partido, y eso es sabio de su parte, puesto que est\u00e1 en la bienaventuranza, sino que nos alienta record\u00e1ndonos la resurrecci\u00f3n prometida para el cuerpo; y cuando hablo en relaci\u00f3n a los muertos, no es para dar consuelo en cuanto al alma, sino en cuanto al cuerpo. Y esta doctrina de la resurrecci\u00f3n tiene consuelo para los deudos en relaci\u00f3n a la mortalidad enterrada. Ustedes no lloran porque su padre, hermano, esposa, esposo, haya ascendido al cielo: ser\u00edan crueles si lloraran por eso. Ninguno de ustedes llora porque su amada madre est\u00e9 delante del trono, sino lloran porque su cuerpo est\u00e1 en la tumba, porque esos ojos ya no pueden sonre\u00edrles, porque esas manos no pueden acariciarles, porque esos dulces labios no pueden pronunciar melodiosas notas de afecto. Lloran porque el cuerpo est\u00e1 fr\u00edo, y muerto, semejante al barro. Ustedes no lloran por el alma.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero yo tengo un consuelo para ustedes. Ese mismo cuerpo resucitar\u00e1 de nuevo; ese ojo destellar\u00e1 con fuerza de nuevo; esa mano ser\u00e1 extendida con afecto una vez m\u00e1s. Cr\u00e9anme, no les estoy diciendo ninguna ficci\u00f3n. Esa misma mano, esa mano real, esos brazos fr\u00edos, semejantes al barro, que cuelgan por el costado y se caen al ser levantados por ustedes, sostendr\u00e1n un arpa un d\u00eda; y esos pobres dedos, ahora helados y tiesos, ser\u00e1n agitados a lo largo de las cuerdas vivas de las arpas de oro en el cielo. S\u00ed, ustedes ver\u00e1n ese cuerpo una vez m\u00e1s.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abSus pecados innatos requieren<br \/> Que su carne vea el polvo,<br \/> Pero as\u00ed como el Se\u00f1or su Salvador resucit\u00f3,<br \/> As\u00ed han de hacerlo Sus seguidores.\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfNo secar\u00e1 eso sus l\u00e1grimas? \u00abNo est\u00e1 muerto, sino que duerme.\u00bb No est\u00e1 perdido, sino que es \u00absemilla sembrada para que madure para la cosecha.\u00bb Su cuerpo est\u00e1 descansando por poco tiempo, ba\u00f1\u00e1ndose en especias, para que sea apto para los abrazos de su Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y aqu\u00ed hay consuelo para ustedes tambi\u00e9n, para ustedes, pobres sufrientes, que sufren en sus cuerpos. Algunos de ustedes son casi m\u00e1rtires que experimentan dolores de un tipo o de otro: lumbago, gota, reumatismos, y todo tipo de tristes situaciones de las que la carne es heredera. Escasamente transcurre un d\u00eda sin que sean atormentados con un sufrimiento de alg\u00fan tipo u otro; y si no fueran lo suficientemente necios para estar autorecet\u00e1ndose siempre, podr\u00edan tener a cada rato al doctor de visita en su casa.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aqu\u00ed hay consuelo para ustedes. Ese pobre cuerpo suyo destartalado vivir\u00e1 otra vez sin sus dolores, sin sus agon\u00edas; ese pobre andamio tr\u00e9mulo recibir\u00e1 el reembolso de todo lo que ha sufrido. \u00a1Ah!, pobre esclavo negro, cada cicatriz sobre tu espalda tendr\u00e1 una franja de honor en el cielo. \u00a1Ah!, pobre m\u00e1rtir, la crepitaci\u00f3n de tus huesos en el fuego te ganar\u00e1 algunos sonetos en la gloria; todos tus sufrimientos ser\u00e1n bien pagados por la felicidad que experimentar\u00e1s all\u00e1. No temas sufrir en el cuerpo, porque tu cuerpo participar\u00e1 un d\u00eda de tus deleites. Cada nervio se estremecer\u00e1 de gozo, cada m\u00fasculo se mover\u00e1 por la bienaventuranza; tus ojos destellar\u00e1n con el fuego de la eternidad; tu coraz\u00f3n palpitar\u00e1 y pulsar\u00e1 con bienaventuranza inmortal; tu estructura ser\u00e1 el canal de beatitud; el cuerpo que es con frecuencia ahora una copa de ajenjo, ser\u00e1 un recipiente de miel; este cuerpo que es a menudo un panal del cual destila hiel, ser\u00e1 un panal de bienaventuranza para ti. Reciban consuelo, entonces, ustedes que sufren, que languidecen desfallecidos en el lecho: no tengan miedo, pues sus cuerpos vivir\u00e1n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero quiero extraer del texto una palabra de <i>instrucci\u00f3n <\/i>en relaci\u00f3n a la doctrina del reconocimiento. Muchos se preguntan perplejos si conocer\u00e1n a sus amigos en el cielo. Bien, ahora, si los cuerpos han de resucitar de los muertos, no veo raz\u00f3n alguna para que no los reconozcamos. Creo que conocer\u00e9 a algunos de mis hermanos, incluso por sus esp\u00edritus, pues conozco muy bien su car\u00e1cter, habiendo hablado con ellos de las cosas de Jes\u00fas, y conociendo muy bien las partes m\u00e1s prominentes de su car\u00e1cter.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero ver\u00e9 tambi\u00e9n sus cuerpos. Siempre consider\u00e9 como un golpe contundente, la respuesta a la pregunta que hizo al viejo John Ryland su esposa. \u00bf\u00bbPiensas\u00bb, -pregunt\u00f3- \u00abque me conocer\u00e1s en el cielo\u00bb? \u00abVamos\u00bb -le respondi\u00f3- \u00abte conozco aqu\u00ed; y, \u00bfcrees que ser\u00e9 m\u00e1s insensato en el cielo de lo que soy en la tierra?\u00bb La pregunta est\u00e1 fuera de toda disputa. Hemos de vivir en el cielo con cuerpos, y eso decide el asunto. Nos vamos a conocer los unos a los otros en el cielo; pueden tomar eso como un hecho positivo, y no como una simple fantas\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero ahora tendremos una palabra de <i>advertencia<\/i>, y entonces habr\u00e9 concluido con esta parte de mi tema. Si sus cuerpos han de morar en el cielo, les suplico que los cuiden. No me refiero a que tengan cuidado con lo que comen y beben, y con lo que se han de vestir, sino que me refiero a que tengan cuidado de que sus cuerpos no sean contaminados por el pecado. Si esta garganta ha de gorjear para siempre los c\u00e1nticos de gloria, no permitan que palabras de impudencia la ensucien. Si estos ojos han de ver al rey en su hermosura, entonces esta ha de ser su oraci\u00f3n: \u00abAparta mis ojos, que no vean la vanidad\u00bb. Si estas manos han de sostener una rama de palma, oh, entonces nunca han de recibir un soborno, nunca han de buscar el mal. Si estos pies han de caminar por las calles de oro, entonces no han ser ligeros tras la maldad. Si esta lengua ha de hablar por siempre de todo lo que \u00c9l dijo e hizo, \u00a1ah!, entonces no ha de expresar cosas ligeras y fr\u00edvolas. Y si este coraz\u00f3n ha de palpitar para siempre con bienaventuranza, les suplico que no se lo entreguen a extra\u00f1os; tampoco le permitan extraviarse tras el mal. Si este cuerpo ha de vivir para siempre, qu\u00e9 cuidado hemos de darle, pues nuestros cuerpos son templos del Esp\u00edritu Santo, y son miembros del Se\u00f1or Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, \u00bfcreer\u00e1n en esta doctrina o no? Si no creen, est\u00e1n excomulgados de la fe. Esta es la fe del Evangelio; y si no creen en ella, todav\u00eda no han recibido el Evangelio. \u00abSi Cristo no resucit\u00f3, vuestra fe es vana; a\u00fan est\u00e1is en vuestros pecados.\u00bb Los muertos en Cristo <i>van <\/i>a resucitar, y resucitar\u00e1n <i>primero<\/i>.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Pero ahora llegamos a LA RESURRECCI\u00d3N DE LOS IMP\u00cdOS. \u00bfResucitar\u00e1n los imp\u00edos tambi\u00e9n? Aqu\u00ed tenemos un punto de controversia. Ahora tendr\u00e9 que decir algunas cosas duras: podr\u00eda detenerlos un poco, pero les ruego que me escuchen con atenci\u00f3n. S\u00ed, los imp\u00edos resucitar\u00e1n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La primera prueba nos es proporcionada en la segunda Ep\u00edstola a los Corintios, 5: 10: \u00abEs necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba seg\u00fan lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.\u00bb Ahora, puesto que todos hemos de comparecer, los imp\u00edos han de comparecer, y recibir\u00e1n seg\u00fan lo que hayan hecho en el cuerpo. Como el cuerpo peca, es natural que el cuerpo sea castigado. Ser\u00eda injusto castigar el alma y no el cuerpo, pues el cuerpo ha estado tan involucrado con el pecado como lo ha estado el alma en todo momento.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero doquiera que voy ahora oigo que se afirma: \u00abLos ministros en tiempos antiguos eran proclives a decir que hab\u00eda fuego en el infierno para nuestros cuerpos, pero no es as\u00ed; es un fuego metaf\u00f3rico, un fuego imaginario.\u00bb \u00a1Ah!, no es as\u00ed. Recibir\u00e1n las cosas hechas en su cuerpo. Aunque sus almas habr\u00e1n de ser castigadas, sus cuerpos ser\u00e1n castigados tambi\u00e9n. Ustedes que son sensuales y diab\u00f3licos, no se preocupan de que sus almas sean castigadas, porque nunca piensan acerca de sus almas, pero si yo les hablo de un castigo corporal, pensar\u00e1n mucho m\u00e1s en \u00e9l. Cristo ha dicho que el alma ser\u00e1 castigada, pero describi\u00f3 con mayor frecuencia al cuerpo en aflicci\u00f3n para impresionar a Sus oyentes, pues sab\u00eda que eran sensuales y diab\u00f3licos, y que nada que no afectara el cuerpo los tocar\u00eda en lo m\u00e1s m\u00ednimo. \u00abEs necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba seg\u00fan lo haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero este no es el \u00fanico texto que demuestra la doctrina, y les dar\u00e9 uno que es mejor: Mateo 5: 9: \u00abSi tu ojo derecho te es ocasi\u00f3n de caer, s\u00e1calo, y \u00e9chalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.\u00bb No dice: \u00abque toda tu <i>alma<\/i>\u00ab, sino \u00abtodo tu <i>cuerpo<\/i>.\u00bb Amigo, esto no dice que tu alma estar\u00e1 en el infierno -eso es afirmado muchas veces- sino que declara positivamente que <i>tu cuerpo <\/i>estar\u00e1. Ese mismo cuerpo que ahora est\u00e1 parado en el pasillo, o sentado en la banca, si llegaras a morir sin Cristo, arder\u00e1 por siempre en las llamas del infierno. No es una fantas\u00eda del hombre, sino una verdad que tu carne material y tu sangre, y esos propios huesos sufrir\u00e1n: \u00abtodo tu cuerpo sea echado en el infierno.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero por si una prueba no te satisface, escucha otra extra\u00edda del mismo Evangelio, cap\u00edtulo 10: 28: \u00abNo tem\u00e1is a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed m\u00e1s bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. El infierno ser\u00e1 un lugar para cuerpos as\u00ed como para almas. Tal como he observado, siempre que Cristo habla del infierno y del estado perdido de los imp\u00edos, habla en todo momento de sus cuerpos; escasamente le encuentran diciendo algo acerca de sus almas. \u00c9l dice: \u00abDonde el gusano de ellos no muere\u00bb, que es una figura de un sufrimiento f\u00edsico: el gusano que tortura por siempre lo \u00edntimo del coraz\u00f3n, como un c\u00e1ncer dentro de la propia alma.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00c9l habla del \u00abfuego que no puede ser apagado.\u00bb Ahora, no comiencen a decirme que se trata de un fuego metaf\u00f3rico: \u00bfa qui\u00e9n le importa eso? Si un hombre me amenazara con darme un golpe metaf\u00f3rico en la cabeza, poco me preocupar\u00eda al respecto; seria bienvenido para que me diera los golpes que quisiera. \u00bfY qu\u00e9 dicen los imp\u00edos? \u00abA nosotros no nos importan los fuegos metaf\u00f3ricos.\u00bb Pero, amigo, son <i>reales<\/i>, s\u00ed, tan reales como t\u00fa mismo. Hay un fuego real en el infierno, tan ciertamente como ahora tienes un cuerpo real, hay un fuego exactamente igual en todo al que tenemos en la tierra, excepto en esto: que no consumir\u00e1, aunque te torturar\u00e1.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">T\u00fa has visto al asbesto cuando est\u00e1 al rojo vivo dentro del fuego, pero cuando lo sacas, no se ha consumido. De igual manera tu cuerpo ser\u00e1 preparado por Dios de tal manera que arder\u00e1 para siempre sin ser consumido; estar\u00e1 metido, no como t\u00fa consideras, en un fuego metaf\u00f3rico, sino en una llama real. \u00bfTen\u00eda en mente nuestro Salvador una ficci\u00f3n cuando dijo que arrojar\u00eda cuerpo y alma en el infierno? \u00bfPara qu\u00e9 habr\u00eda un abismo si no hubiese cuerpos? \u00bfPor qu\u00e9 el fuego, por qu\u00e9 las cadenas, si no fueran a estar los cuerpos all\u00ed? \u00bfPuede tocar el fuego al alma? \u00bfPueden encerrar el abismo a los esp\u00edritus? \u00bfPueden las cadenas atar a las almas? No; el abismo y el fuego y las cadenas son para los cuerpos, y los cuerpos estar\u00e1n all\u00ed. T\u00fa dormir\u00e1s en el polvo por poco tiempo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando mueras, tu alma ser\u00e1 atormentada sola, -eso ser\u00e1 un infierno para ella- pero en el d\u00eda del juicio tu cuerpo se unir\u00e1 a tu alma, y entonces tendr\u00e1s infiernos gemelos, cuerpo y alma estar\u00e1n juntas, ambos repletos de dolor hasta el borde, tu alma sudando gotas de sangre por los poros m\u00e1s \u00edntimos y tu cuerpo cubierto de agon\u00eda de la cabeza a los pies; conciencia, juicio, memoria, todos siendo torturados, pero m\u00e1s a\u00fan: tu cabeza siendo atormentada por dolores desgarradores, tus ojos saltando de sus cuencas con cuadros de sangre y dolor; tus o\u00eddos siendo atormentados con\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abT\u00e9tricos gemidos y quejidos profundos.<br \/> Y alaridos de torturados esp\u00edritus.\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tu coraz\u00f3n palpitar\u00e1 precipitadamente por la fiebre; tu pulso se agitar\u00e1 en agon\u00eda a una enorme velocidad; tus miembros crujir\u00e1n en el fuego como los de los m\u00e1rtires, pero no arder\u00e1n; t\u00fa mismo, colocado en un recipiente de aceite hirviente, estar\u00e1s dolorido, pero permanecer\u00e1s siendo indestructible; todas tus venas se convertir\u00e1n en una senda que ser\u00e1 recorrida por los pies ardientes del dolor; cada nervio ser\u00e1 una cuerda sobre la cual el diablo tocar\u00e1 por siempre su diab\u00f3lica melod\u00eda del &#8216;Lamento Inenarrable del Infierno&#8217;; tu alma se doler\u00e1 eternamente y para siempre, y tu cuerpo palpitar\u00e1 al un\u00edsono con tu alma.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ficciones, se\u00f1or! De nuevo lo digo: no son ficciones, y vive Dios que se trata de una verdad s\u00f3lida y severa. Si Dios es veraz, y esta Biblia es verdadera, lo que he dicho es la verdad, y descubrir\u00e1n alg\u00fan d\u00eda que as\u00ed es.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero ahora debo tener un peque\u00f1o razonamiento con los imp\u00edos sobre uno o dos puntos. Primero, razonar\u00e9 con aquellos de ustedes que est\u00e1n muy orgullosos de sus atractivos cuerpos, y que se arreglan con excelentes ornamentos, y se tornan gloriosos en sus ropajes. Hay algunos de ustedes que no tienen tiempo para la oraci\u00f3n, pero tienen suficiente tiempo para ataviarse; no tienen tiempo para la reuni\u00f3n de oraci\u00f3n, pero tienen suficiente tiempo para cepillarse su cabello por toda una eternidad; no tienen tiempo para doblar sus rodillas, pero tienen tiempo abundante para tratar de parecer listos y grandiosos. \u00ab\u00a1Ah, fina dama, t\u00fa que cuidas tu rostro muy bien maquillado!, recuerda qu\u00e9 dijo alguien en la antig\u00fcedad cuando alz\u00f3 una calavera para contemplarla:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abD\u00edganle a ella, que aunque se cubra con una pulgada de pintura,<br \/> A este cutis ha de llegar al final.\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y algo peor que eso: ese bello rostro ser\u00e1 marcado con las garras de los demonios, y ese hermoso cuerpo ser\u00e1 \u00fanicamente el instrumento del tormento. \u00a1Ah!, v\u00edstete para el gusano, altivo caballero; \u00fangete para las rastreras criaturas del sepulcro; y peor a\u00fan, ven al infierno con tu cabello empolvado: &#8216;un caballero en el infierno&#8217;; desciende al abismo con tus preciosos vestidos; se\u00f1or m\u00edo, v\u00e9 all\u00e1, para encontrarte no m\u00e1s alto que los dem\u00e1s, excepto tal vez por una mayor tortura, y sumergido m\u00e1s profundamente en las llamas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ay, no nos conviene desperdiciar aqu\u00ed tanto tiempo en las cosas menudas, cuando hay tanto por hacer, y tan poco tiempo para hacerlo, en lo relacionado a la salvaci\u00f3n de las almas de los hombres. Oh Dios, nuestro Dios, libra a los hombres de celebrar y de darle gusto a sus cuerpos, cuando s\u00f3lo los est\u00e1n engordando para el matadero, y aliment\u00e1ndolos para que sean devorados en las llamas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, \u00f3iganme cuando digo que est\u00e1n gratificando a sus concupiscencias: \u00bfsaben que esos cuerpos cuyas lascivias gratificamos aqu\u00ed, estar\u00e1n en el infierno, y que tendr\u00e1n las mismas concupiscencias en el infierno que las que tiene aqu\u00ed? El libertino se apresura a dar gusto a su cuerpo en lo que desee; \u00bfpodr\u00e1 hacer eso en el infierno? \u00bfPodr\u00e1 encontrar un lugar all\u00ed en el gratifique su concupiscencia y encuentre indulgencia para su sucio deseo? Aqu\u00ed, el borracho puede vaciar por su garganta la copa intoxicante y mortal; pero, \u00bfd\u00f3nde encontrar\u00e1 el licor para beber en el infierno, cuando la borrachera ser\u00e1 tan ardiente sobre \u00e9l como lo es aqu\u00ed? Ay, \u00bfd\u00f3nde encontrar\u00e1 siquiera una gota de agua para refrescar su lengua ardiente? El hombre que ama aqu\u00ed la glotoner\u00eda, ser\u00e1 un glot\u00f3n all\u00e1, pero \u00bfd\u00f3nde estar\u00e1 la comida que le satisfaga, cuando aunque sostuviera su dedo en alto ver\u00eda que los panes se alejan, y no le ser\u00e1 permitido que tome ning\u00fan fruto? \u00a1Oh, tener tu pasiones, y, sin embargo, no poder satisfacerlas! \u00a1Encerrar a un borracho en su celda y no darle nada de beber! Se arrojar\u00eda contra la pared para conseguir el licor, pero no hay licor para \u00e9l. \u00bfQu\u00e9 har\u00e1s en el infierno, oh borracho, con esa sed en la garganta, y no pudiendo tragar nada sino flamas que incrementan tu suplicio?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1s t\u00fa, oh persona disoluta, cuando todav\u00eda quisieras estar seduciendo a otros, pero no hay nadie con quien puedas pecar? \u00bfHablo claramente? Si los hombres quieren pecar, encontrar\u00e1n hombres que no se averg\u00fcencen de reprocharles. \u00a1Ah, tener un cuerpo en el infierno, con todas sus concupiscencias, pero sin el poder de satisfacerlas! \u00a1Cu\u00e1n horrible ser\u00e1 ese infierno!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero esc\u00fachenme todav\u00eda una vez m\u00e1s. Oh, pobre pecador, si viera que vas al escondrijo del inquisidor para ser atormentado, \u00bfno te rogar\u00eda que te detuvieras antes de que traspasaras el umbral? Y ahora te estoy hablando de cosas que son reales. Si estuviera esta ma\u00f1ana sobre un escenario, y estuviera actuando estas cosas como si fueran fantas\u00edas, les har\u00eda llorar: har\u00eda llorar a los piadosos al pensar que tantos ser\u00e1n condenados, y har\u00eda llorar a los imp\u00edos al pensar que ser\u00e1n condenados. Pero cuando hablo de realidades, no los conmueven ni la mitad de lo que lo har\u00edan las ficciones, y est\u00e1n sentados como lo estaban antes de que el servicio comenzara.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero \u00f3iganme mientras afirmo de nuevo la verdad de Dios. Yo te digo pecador, que esos ojos que ahora miran a la lujuria, mirar\u00e1n a las aflicciones que te han de vejar y atormentar. Esos o\u00eddos que prestas ahora para o\u00edr la canci\u00f3n de la blasfemia, oir\u00e1n gemidos, y quejidos, y h\u00f3rridos sonidos, que s\u00f3lo los condenados conocen. Esa misma garganta por la que ahora derramas la bebida, estar\u00e1 llena de fuego. Esos propios labios y brazos tuyos ser\u00e1n torturados al mismo tiempo. Vamos, si t\u00fa tienes un dolor de cabeza, correr\u00edas a tu m\u00e9dico; pero, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1s cuando tu cabeza, y tu coraz\u00f3n, y tus manos, y tus pies te duelan todos a la vez? Cuando s\u00f3lo tienes un dolor en tus ri\u00f1ones, buscas las medicinas que te sanen, pero \u00bfqu\u00e9 har\u00e1s cuando la gota, y el reumatismo, y le v\u00e9rtigo y todo lo vil ataquen tu cuerpo a la vez? \u00bfC\u00f3mo te comportar\u00e1s cuando seas aborrecible con todo tipo de enfermedad, leproso, paral\u00edtico, negro, podrido, tus huesos te duelan, tu m\u00e9dula tiemble, cada miembro que tienes est\u00e9 lleno de dolor; tu cuerpo un templo de los demonios y un canal de aflicciones? Y, \u00bfproseguir\u00e1s a ciegas? Como va el buey al degolladero, y como lame la oveja el cuchillo del carnicero, lo mismo ocurre con muchos de ustedes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Se\u00f1ores, ustedes est\u00e1n viviendo sin Cristo, muchos de ustedes; son justos con justicia propia e imp\u00edos. Uno de ustedes sale esta tarde para tomar su porci\u00f3n de placer del d\u00eda; otro es un fornicador en secreto; otro puede enga\u00f1ar a su vecino; otro puede maldecir a Dios de vez en cuando; otro viene a esta capilla pero en secreto es un borracho; otro parlotea acerca de la piedad, y Dios sabe que es un hip\u00f3crita desventurado. \u00bfQu\u00e9 har\u00e1s en aquel d\u00eda cuando est\u00e9s delante de tu Hacedor? Es poco que tu ministro te censure ahora; es poco ser juzgado por el juicio del hombre; \u00bfqu\u00e9 har\u00e1s cuando Dios truene, no tu acusaci\u00f3n, sino tu condenaci\u00f3n: \u00abApartaos de m\u00ed, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus \u00e1ngeles\u00bb?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ah!, ustedes que son sensuales, yo sab\u00eda que no les conmover\u00eda nunca mientras hablara acerca de tormentos para sus almas. \u00bfLes conmuevo ahora? \u00a1Ah, no! Muchos de ustedes se ir\u00e1n y se reir\u00e1n, y me llamar\u00e1n -como recuerdo que me llamaron una vez antes- \u00abun cl\u00e9rigo del fuego del infierno\u00bb. Bien, vayan; pero ver\u00e1n un d\u00eda al predicador del fuego del infierno en el cielo, tal vez, y ustedes mismos ser\u00e1n echados fuera; y mirando hacia abajo con una mirada reprobatoria, pudiera ser, les recordar\u00e9 que oyeron la palabra, y no la escucharon.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ah, hombres, es algo sin importancia o\u00edrla; ser\u00e1 algo duro soportarla! Ahora me escuchan inconmovibles; ser\u00e1 trabajo m\u00e1s duro cuando la muerte se aferre a ustedes y est\u00e9n rostiz\u00e1ndose en el fuego. Ahora desprecian a Cristo; no le despreciar\u00e1n entonces. Ahora pueden desperdiciar sus d\u00edas domingo; entonces dar\u00edan mil mundos por un domingo si pudieran tenerlo en el infierno. Ahora pueden mofarse y burlarse; entonces no habr\u00e1 ni mofas ni burlas; estar\u00e1n gritando, y aullando, y llorando y pidiendo misericordia; pero:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abNo se permiten actos de perd\u00f3n<br \/> En la fr\u00eda tumba a la que nos apresuramos;<br \/> La oscuridad, la muerte y la larga desesperaci\u00f3n,<br \/> Reinan en eterno silencio all\u00ed.\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, mis queridos lectores! \u00a1La ira venidera! \u00a1La ira venidera! \u00a1La ira venidera! \u00bfQui\u00e9n de ustedes morar\u00e1 con el fuego consumidor? \u00bfQui\u00e9n de ustedes habitar\u00e1 con las llamas eternas? \u00bfPuedes hacerlo t\u00fa, amigo m\u00edo? \u00bfY t\u00fa? \u00bfPuedes habitar con la llama eterna? \u00abOh, no\u00bb, -respondes- \u00ab\u00bfqu\u00e9 debo hacer para ser salvo?\u00bb Escucha lo que Cristo tiene que decir: \u00abCree en el Se\u00f1or Jesucristo, y ser\u00e1s salvo; el que cree no ser\u00e1 condenado\u00bb. \u00abVenid luego, dice Jehov\u00e1, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve ser\u00e1n emblanquecidos; si fueren rojos como el carmes\u00ed, vendr\u00e1n a ser como blanca lana.\u00bb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abHa de haber resurrecci\u00f3n de los muertos, as\u00ed de justos como de injustos.\u00bb Hechos 24: 15. Reflexionando el otro d\u00eda acerca del triste estado de las iglesias en nuestro tiempo, fui conducido a mirar en retrospectiva a los tiempos apost\u00f3licos, y a considerar en qu\u00e9 difiere la predicaci\u00f3n de estos d\u00edas, de la predicaci\u00f3n de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-resurreccion-de-los-muertospor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Resurrecci\u00f3n de los Muertos<br \/>\nPor Charles H. Spurgeon\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-22356","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22356","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22356"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22356\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22356"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22356"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22356"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}