{"id":22357,"date":"2016-04-04T15:46:55","date_gmt":"2016-04-04T20:46:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-vision-beatificapor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:46:55","modified_gmt":"2016-04-04T20:46:55","slug":"la-vision-beatificapor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-vision-beatificapor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"La Visi\u00f3n Beat\u00edfica\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abLe veremos tal como \u00e9l es.\u00bb 1 Juan 3: 2.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Uno de los deseos m\u00e1s naturales del mundo es querer ver a alguien cuando nos enteramos que se trata de una persona grandiosa y buena. Cuando leemos las obras de cualquier autor eminente, solemos revisar la portada para ver su retrato. Cuando nos enteramos de alg\u00fan portentoso acto de bravura, nos apretujamos junto a nuestras ventanas para ver al guerrero en cuesti\u00f3n mientras cabalga por las calles. Si nos llegan noticias de alguien santo y entregado de manera eminente a su labor, no nos importa esperar en cualquier parte, con tal de que alcancemos a ver a ese hombre que Dios ha bendecido tan grandemente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Este sentimiento se vuelve doblemente poderoso cuando tenemos alguna conexi\u00f3n con ese hombre. Cuando sentimos, no s\u00f3lo que es grande, sino que es grande para nosotros. No simplemente que es bueno, sino que es bueno para con nosotros. No \u00fanicamente que es benevolente, sino que ha sido nuestro benefactor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces el deseo de verle se convierte en un deseo insaciable, y el deseo es insaciable hasta que pueda ser satisfecho al ver a ese donador desconocido e invisible hasta ese momento, que ha realizado actos prodigiosamente buenos para con nosotros.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo estoy seguro, hermanos m\u00edos, que todos ustedes confesar\u00e1n que este fuerte deseo ha surgido en sus mentes en relaci\u00f3n al Se\u00f1or Jesucristo. A nadie le debemos tanto como a \u00c9l; de nadie hablamos tanto, de nadie esperamos tanto, en nadie pensamos tanto como en \u00c9l: de cualquier manera, nadie piensa tan constantemente en nosotros. Yo creo que todos aquellos que amamos Su nombre, tenemos un deseo sumamente insaciable de contemplar Su persona. La cosa que pido por encima de todo lo dem\u00e1s, es poder contemplar por siempre Su rostro, poner por siempre mi cabeza en Su pecho, saber por siempre que soy Suyo, y morar por siempre con \u00c9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ay, un breve atisbo, una visi\u00f3n transitoria de Su gloria, una r\u00e1pida mirada a Su desfigurada pero ahora exaltada y resplandeciente faz, recompensar\u00eda con creces casi un mundo de tribulaciones. Tenemos un fuerte deseo de verle. Y no creo que sea un deseo indebido. El propio Mois\u00e9s pidi\u00f3 poder ver a Dios. Si hubiese sido un deseo indebido surgido de la vana curiosidad, no le habr\u00eda sido concedido, pero Dios le concedi\u00f3 a Mois\u00e9s su deseo: le puso en la hendidura de la roca, le cubri\u00f3 con la sombra de Sus manos y le orden\u00f3 que mirara el borde de Sus vestiduras, porque no podr\u00eda ver Su rostro.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">S\u00ed, y a\u00fan hay m\u00e1s: el deseo sincero de los mejores hombres ha estado orientado en la misma direcci\u00f3n. Job dijo: \u00abYo s\u00e9 que mi Redentor vive, y al fin se levantar\u00e1 sobre el polvo; y despu\u00e9s de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios.\u00bb \u00c9se era su deseo. Y el santo Salmista dijo: \u00abEstar\u00e9 satisfecho cuando despierte a tu semejanza\u00bb; \u00abVer\u00e9 tu rostro en justicia.\u00bb Y la mayor\u00eda de los santos, encontr\u00e1ndose en el lecho de muerte, han expresado su m\u00e1s vivo, bendito y caro anhelo del cielo, resumido en el vehemente deseo: \u00abestar con Cristo, lo cual es much\u00edsimo mejor\u00bb. Y nuestro dulce cantor de Israel entreteji\u00f3 con primor las palabras cuando dijo humildemente, pero tambi\u00e9n dulcemente:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abDurante millones de a\u00f1os mis ojos asombrados<br \/> Recorrer\u00e1n Tus hermosuras;<br \/> Y por edades sin fin adorar\u00e9<br \/> Las glorias de Tu amor.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Nos regocijamos al encontrar un verso como este, pues nos dice que nuestra curiosidad ser\u00e1 satisfecha, nuestro deseo se ver\u00e1 consumado y nuestra bienaventuranza ser\u00e1 perfeccionada. \u00abLE VEREMOS TAL COMO \u00c9L ES.\u00bb El cielo ser\u00e1 nuestro, y todo aquello que so\u00f1amos alguna vez acerca de \u00c9l, ser\u00e1 algo m\u00e1s que una posesi\u00f3n nuestra.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Con la ayuda del poderoso Esp\u00edritu de Dios, que es el \u00fanico que puede poner palabras en nuestras bocas, hemos de hablar primero de todo lo concerniente a <i>la gloriosa posici\u00f3n<\/i>: \u00abTAL COMO \u00c9L ES\u00bb; en segundo lugar, de <i>Su identidad personal: <\/i>\u00abLe veremos <i>tal como \u00c9l es\u00bb<\/i>; en tercer lugar, <i>la visi\u00f3n positiva<\/i>: \u00abLE VEREMOS tal como \u00c9l es\u00bb; y en cuarto lugar, las personas involucradas: \u00abLe VEREMOS tal como \u00c9l es.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I. <\/b>Primero, entonces, LA GLORIOSA POSICI\u00d3N. A menudo nuestras mentes se vuelven a Cristo como era, y como tal hemos deseado verle. \u00a1Ah, con cu\u00e1nta frecuencia hemos deseado ver al beb\u00e9 que dorm\u00eda en Bel\u00e9n! \u00a1Cu\u00e1n sinceramente hemos deseado ver al hombre que habl\u00f3 con la mujer junto al pozo! \u00a1Cu\u00e1n frecuentemente hemos deseado que pudi\u00e9ramos haber visto al bendito M\u00e9dico caminando en medio de los enfermos y de los moribundos, dando vida con Su tacto, y sanando con Su aliento! \u00a1Cu\u00e1n frecuentemente tambi\u00e9n nuestros pensamientos se han retirado a Getseman\u00ed, y hemos deseado que nuestros ojos fueran lo suficientemente fuertes para atravesar a trav\u00e9s de mil ochocientos cincuenta a\u00f1os que nos separan del prodigioso espect\u00e1culo, para verle como era! Nunca le veremos as\u00ed; las glorias de Bel\u00e9n han partido para siempre; las lobregueces del Calvario han sido despejadas; la escena de Getseman\u00ed est\u00e1 disuelta; e incluso los esplendores del Tabor est\u00e1n apagados en el pasado. Son como cosas que fueron, y no tendr\u00e1n nunca una resurrecci\u00f3n. La corona de espinas, la lanza, la esponja y los clavos, ya no existen. El pesebre y el sepulcro de piedra ya no est\u00e1n. Los lugares est\u00e1n all\u00ed, pero no son hollados por pies cristianos, ni son bendecidos y santificados por la presencia de su Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nunca le veremos como era. En vano intenta pintarle nuestra fantas\u00eda, o figurarle nuestra imaginaci\u00f3n. No podemos ni debemos verle como era; tampoco deseamos hacerlo, pues tenemos una mejor promesa: \u00abLe veremos tal como \u00e9l es.\u00bb Vamos, consideremos eso por unos cuantos momentos a manera de contraste, y entonces estoy seguro de que preferir\u00e1n ver a Cristo como es, a contemplarle como era.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Consideren, antes que nada, que no le veremos <i>humillado en Su encarnaci\u00f3n, sino exaltado en Su gloria<\/i>. No hemos de ver al infante de un palmo de longitud; no hemos de admirar al juvenil muchacho; no hemos de dirigirnos al hombre incipiente; no hemos de conmiserarnos del hombre que se limpia el sudor c\u00e1lido de Su frente ardiente; no hemos de contemplarle tiritando de fr\u00edo en el aire de la medianoche; no hemos de verle estando sujeto a los dolores, y debilidades, y aflicciones y achaques como los nuestros. No hemos de ver el ojo fatigado por el sue\u00f1o; no hemos de contemplar las manos cansadas por la labor; no hemos de contemplar los pies sangrantes por las arduas jornadas, demasiado largas para su fortaleza. No hemos de verle con Su alma turbada; no hemos de contemplarle humillado y afligido. \u00a1Oh, la visi\u00f3n es todav\u00eda mejor! Hemos de verle exaltado. Veremos la cabeza, pero no con su corona de espinas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abLa cabeza que una vez fue coronada de espinas,<br \/> Est\u00e1 ahora coronada de gloria.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Veremos la mano, y la se\u00f1al del clavo tambi\u00e9n, pero no veremos el clavo; fue quitado y quitado para siempre. Veremos Su costado, y la herida con la que fue traspasado, pero no manar\u00e1 sangre de ella. No le veremos con los vestidos de un campesino, sino con el imperio del universo sobre Sus hombros. No le veremos con una ca\u00f1a en Su mano, sino sosteniendo un cetro de oro. No le veremos siendo escarnecido y escupido e insultado, ni siendo hueso de nuestro hueso en todas nuestras agon\u00edas, aflicciones y zozobras, sino que le veremos exaltado. No ser\u00e1 m\u00e1s Cristo, el var\u00f3n de dolores, experimentado en quebranto, sino Cristo, el Hombre-Dios, radiante de esplendor, refulgente de luz, vestido con arco\u00edris, ce\u00f1ido con nubes, envuelto en rel\u00e1mpagos, coronado de estrellas, con el sol bajo Sus pies. \u00a1Oh gloriosa visi\u00f3n! \u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos adivinar lo que \u00c9l es? \u00bfQu\u00e9 palabras podr\u00edan explic\u00e1rnoslo? \u00bfO, c\u00f3mo podr\u00edamos hablar de ello? Sin embargo, sea lo que fuere, con todo su esplendor descubierto, todas Sus glorias despejadas, y \u00c9l mismo sin velo ni reboso: <i>le veremos tal como \u00c9l es<\/i>.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Recuerden adem\u00e1s que no hemos de ver a Cristo como era, el <i>despreciado<\/i>, el <i>tentado<\/i>. No veremos nunca a Cristo sentado en el desierto cuando el architraidor le dice: \u00abSi eres Hijo de Dios, d\u00ed que estas piedras se conviertan en pan.\u00bb No le veremos parado firmemente sobre el pin\u00e1culo del templo, desafiando al maligno que le pide que se eche abajo desde esa elevada altura. No le veremos erguido sobre el monte de la tentaci\u00f3n, con la tierra si\u00e9ndole ofrecida si solamente se postrara a los pies del demonio. No; tampoco le veremos escarnecido por los fariseos, tentado por los saduceos, ridiculizado por los herodianos. No le contemplaremos siendo se\u00f1alado por el dedo del escarnio. Nunca le veremos siendo llamado un \u00abhombre comil\u00f3n y bebedor de vino.\u00bb Nunca veremos al calumniado, al insultado, al vejado, al despreciado Jes\u00fas. \u00c9l no ser\u00e1 visto como uno de quien esconderemos nuestros rostros, que \u00abfue menospreciado, y no lo estimamos.\u00bb Estos ojos nunca ver\u00e1n esas benditas mejillas chorreando saliva; estas manos no tocar\u00e1n nunca esa bendita mano Suya mientras estaba siendo manchada por la infamia. No le veremos menospreciado por los hombres y oprimido: sino que \u00ab<i>le veremos tal como \u00e9l es<\/i>.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abYa no estar\u00e1 la lanza sangrienta,<br \/> Ni la cruz ni los clavos estar\u00e1n;<br \/> Pues el propio infierno tiembla ante Su nombre,<br \/> Y todos los cielos adoran.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">No habr\u00e1 un demonio tentador cerca de \u00c9l, pues el drag\u00f3n est\u00e1 debajo de Sus pies. No habr\u00e1 hombres insultadores, pues \u00a1he aqu\u00ed!, los redimidos echan sus coronas delante de Sus pies. No hay demonios asediadores, pues los \u00e1ngeles hacen resonar Su excelsa alabanza a lo largo de las calles de oro; los pr\u00edncipes se inclinan delante de \u00c9l; los reyes de las islas traen tributo; todas las naciones le rinden homenaje, en tanto que el grandioso Dios del cielo y de la tierra brilla sobre \u00c9l y le concede honor poderoso. Le veremos, amados, no aborrecido, ni despreciado y rechazado, sino adorado, honrado, coronado, exaltado, servido por esp\u00edritus fl\u00e1meos, y adorado por querubines y serafines. \u00ab<i>Le veremos tal como \u00e9l es<\/i>.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Observen, adem\u00e1s, que no veremos al Cristo <i>que lucha con el dolor<\/i>, sino al Cristo <i>que es un vencedor<\/i>. Nunca le veremos pisar solo el lagar, sino que le veremos y exclamaremos: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste que viene Edom, de Bosra, con vestidos rojos? \u00bf\u00c9ste hermoso en su vestido, que marcha en la grandeza de su poder?\u00bb No le veremos cuando estuvo luchando cuerpo a cuerpo con el enemigo: pero le veremos cuando Su enemigo est\u00e9 debajo de Sus pies. Nunca le veremos al tiempo que el sudor sangriento brota de todo Su cuerpo; pero le veremos cuando todas las cosas est\u00e9n sujetas bajo Sus pies, y cuando haya vencido al infierno mismo. Nunca le veremos como el luchador, pero le veremos tomar el premio. Nunca le veremos escalando la muralla, pero le veremos blandiendo la espada de la victoria en su cima. No le veremos luchar, pero le veremos regresar victorioso del combate, y exclamaremos: \u00ab\u00a1Cor\u00f3nenle! \u00a1Cor\u00f3nenle! Las coronas son apropiadas para la frente del vencedor.\u00bb <i>Le veremos tal como \u00e9l es.<\/i>\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, nunca veremos a nuestro Salvador bajo el <i>desagrado <\/i>de Su Padre, sino que le veremos <i>honrado por la sonrisa de Su Padre<\/i>. La hora m\u00e1s tenebrosa de la vida de Cristo fue cuando Su Padre le desampar\u00f3, esa hora sombr\u00eda cuando la mano sin remordimientos de Su Padre llev\u00f3 la copa a los propios labios de Su Hijo, y a pesar de lo amarga que era, le dijo: \u00abBebe, Hijo m\u00edo; ay, bebe\u00bb; y cuando el tr\u00e9mulo Salvador, resentido en Su naturaleza humana exacerbada por la agon\u00eda del momento, dijo: \u00abPadre, si quieres, pasa de m\u00ed esta copa.\u00bb \u00a1Oh, fue un momento tenebroso cuando los o\u00eddos del Padre fueron sordos a las peticiones de Su Hijo, cuando los ojos del Padre se mantuvieron cerrados frente a las agon\u00edas de Su Hijo! \u00abPadre m\u00edo\u00bb, -dijo el Hijo- \u00ab\u00bfno podr\u00edas quitar la copa? \u00bfNo hay otra opci\u00f3n para Tu severa justicia? \u00bfNo hay otro medio para la salvaci\u00f3n del hombre?\u00bb \u00a1No hay otro! \u00a1Ah, fue un momento terrible cuando prob\u00f3 el ajenjo y la hiel! Y ciertamente fue todav\u00eda m\u00e1s tenebrosa esa triste medianoche de mediod\u00eda, cuando el sol ocult\u00f3 su faz en oscuridad, mientras Jes\u00fas clamaba: \u00abDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado?\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Creyente, t\u00fa no ver\u00e1s nunca ese rostro triste; t\u00fa no ver\u00e1s nunca esa p\u00e1lida, p\u00e1lida frente; t\u00fa no ver\u00e1s nunca esas pobres sienes cubiertas de cicatrices; t\u00fa no ver\u00e1s nunca esos ojos llenos de l\u00e1grimas; t\u00fa no ver\u00e1s nunca ese p\u00e1lido cuerpo enjuto; t\u00fa no ver\u00e1s nunca ese desfallecido, desfallecido coraz\u00f3n; t\u00fa no ver\u00e1s nunca ese esp\u00edritu sumamente afligido, pues el Padre no aparta nunca Su rostro ahora.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, \u00bfqu\u00e9 es lo que ver\u00e1s? Ver\u00e1s a tu Se\u00f1or iluminado por la luz de Su Padre as\u00ed como por la suya propia; le ver\u00e1s acariciado por Su amante Padre; le ver\u00e1s sentado a la diestra de Su Padre, glorificado y exaltado para siempre. \u00ab<i>Le veremos tal como \u00e9l es.<\/i>\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tal vez no he mostrado con suficiente claridad la diferencia entre las dos visiones: la visi\u00f3n de lo que era y de lo que es. Entonces, conc\u00e9danme unos momentos m\u00e1s, y voy a procurar establecer m\u00e1s claramente la diferencia. Cuando vemos a Cristo como era, \u00a1cu\u00e1n <i>asombrados <\/i>nos quedamos! Uno de los primeros sentimientos que deber\u00edamos haber tenido, si hubi\u00e9ramos podido ir al Monte de los Olivos y ver a nuestro Salvador sudando all\u00ed, habr\u00eda sido el asombro. Cuando se nos informa que era el Hijo de Dios en agon\u00edas, habr\u00edamos alzado nuestras manos, y nos hubi\u00e9ramos quedado sin habla ante ese pensamiento.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero entonces, amados, aqu\u00ed est\u00e1 la diferencia. El creyente estar\u00e1 tan asombrado cuando vea las glorias de Jes\u00fas sentado en Su trono, como habr\u00eda estado al haber visto Sus sufrimientos terrenales. Un sentimiento habr\u00eda sido el asombro, seguido por el horror; pero cuando vemos a Jes\u00fas como es, ser\u00e1 <i>asombro sin horror<\/i>. No nos sentiremos horrorizados ni por un instante ante esa visi\u00f3n, sino m\u00e1s bien,\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abNuestras dichas har\u00e1n rondas eternas,<br \/> M\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de los cielos,<br \/> Y de las fronteras m\u00e1s remotas de la tierra.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Si pudi\u00e9ramos ver a Jes\u00fas como era, le ver\u00edamos con <i>gran temor.<\/i> Si le hubi\u00e9ramos visto caminando sobre el agua, \u00a1qu\u00e9 espanto habr\u00edamos sentido! Si le hubi\u00e9ramos visto resucitando a los muertos, le habr\u00edamos considerado un Ser sumamente augusto. As\u00ed nos sentiremos sobrecogidos cuando veamos a Cristo en Su trono; pero el primer tipo de sobrecogimiento es un sobrecogimiento mezclado con temor, pues cuando vieron a Jes\u00fas andando sobre el agua, dieron voces y tuvieron miedo; pero cuando veamos a Cristo tal como es, diremos:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abMajestuosa dulzura est\u00e1 entronizada<br \/> Sobre Su terrible sien.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">No habr\u00e1 temor mezclado con el sobrecogimiento, sino que habr\u00e1 <i>sobrecogimiento sin temor<\/i>. No nos inclinaremos delante de \u00c9l con temblor, sino que ser\u00e1 con gozo; no nos estremeceremos ante Su presencia, sino que nos regocijaremos con indecible gozo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, si hubi\u00e9ramos visto a Cristo como era, habr\u00edamos sentido un gran amor por \u00c9l; pero ese amor habr\u00eda tenido un componente de <i>conmiseraci\u00f3n<\/i>. Habr\u00edamos estado mir\u00e1ndole, y diciendo:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00ab\u00a1Ay!, \u00bfy sangr\u00f3 mi Salvador,<br \/> Y muri\u00f3 mi Salvador?<br \/> \u00bfEntregar\u00eda esa sagrada cabeza<br \/> Para un gusano tal como soy yo?\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Le amaremos tanto cuando le veamos en el cielo, y m\u00e1s, tambi\u00e9n, pero ser\u00e1 un amor sin conmiseraci\u00f3n; no diremos: \u00ab\u00a1ay!\u00bb, sino que exclamaremos:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abAclamemos todos el poder del nombre de Jes\u00fas;<br \/> Los \u00e1ngeles caigan postrados:<br \/> Traigan la diadema real,<br \/> Y cor\u00f3nenle Se\u00f1or de todo.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, si hubi\u00e9semos visto a Jesucristo como era aqu\u00ed abajo, habr\u00edamos tenido gozo al pensar que vino para <i>salvarnos<\/i>; pero habr\u00edamos experimentado <i>tristeza <\/i>mezclada con ese gozo al pensar que <i>necesit\u00e1bamos ser salvados.<\/i> Nuestros pecados nos har\u00edan dolernos porque tuviera que morir; y el \u00ab\u00a1ay!\u00bb, brotar\u00eda de nosotros conjuntamente con un canto de gozo. Pero cuando le veamos, tendremos <i>gozo sin aflicci\u00f3n<\/i>; el pecado y la aflicci\u00f3n se habr\u00e1n ido; nuestro gozo habr\u00e1 de ser puro, sin mezcla, sin adulteraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aun m\u00e1s, si hubi\u00e9semos visto a nuestro Salvador como era, habr\u00eda sido un <i>triunfo <\/i>ver c\u00f3mo venci\u00f3, pero todav\u00eda habr\u00eda estado circundado de <i>suspenso<\/i>. Habr\u00edamos temido que no pudiera vencer. Pero cuando le veamos all\u00e1 arriba, ser\u00e1 <i>triunfo sin suspenso<\/i>. Envainen la espada; la batalla ha sido ganada. Ya termin\u00f3. \u00abConsumado es,\u00bb se ha dicho. El sepulcro es cosa del pasado; las puertas han sido abiertas; y ahora, en lo futuro y para siempre, \u00c9l est\u00e1 sentado a la diestra de Su Padre, desde donde vendr\u00e1 para juzgar a vivos y muertos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aqu\u00ed, entonces, radica la diferencia. \u00abLe veremos tal como \u00e9l es.\u00bb Sentiremos asombro sin horror, sobrecogimiento sin temor, amor sin conmiseraci\u00f3n, gozo sin aflicci\u00f3n, triunfo sin suspenso. Esa es la gloriosa posici\u00f3n. Pobres palabras, \u00bfpor qu\u00e9 me fallan? Pobres labios, \u00bfpor qu\u00e9 no hablan de mejor manera? Si pudieran lo har\u00edan; pues ustedes est\u00e1n hablando de cosas gloriosas. \u00abLe veremos tal como \u00e9l es.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Ahora, en segundo lugar, tenemos una IDENTIDAD PERSONAL. Tal vez, mientras he estado hablando, algunos hayan comentado: \u00ab\u00a1Ah!, pero yo quiero ver al Salvador, al Salvador del Calvario, al Salvador de Judea, al mismo que muri\u00f3 por m\u00ed. Yo no deseo con tanta ansia ver al glorioso Salvador del que has hablado; quiero ver a ese mismo Salvador que hizo las obras de amor, al Salvador sufriente, pues yo le amo.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Amados, ustedes le ver\u00e1n. Es el mismo. Hay una identidad personal. \u00abLe veremos.\u00bb \u00abMis ojos lo ver\u00e1n, y no otro.\u00bb \u00abLE veremos tal como \u00e9l es.\u00bb Que veremos al propio, al mismo Cristo, es un pensamiento encantador; y el poeta cant\u00f3 bien cuando dijo:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00ab\u00a1Oh!, c\u00f3mo el pensamiento de que conocer\u00e9<br \/> Al hombre que sufri\u00f3 aqu\u00ed abajo,<br \/> Para manifestar Su favor<br \/> Por m\u00ed, y por mis seres m\u00e1s queridos,<br \/> O aqu\u00ed, o con \u00c9l mismo en lo alto,<br \/> Mueve mi extasiada pasi\u00f3n,<br \/> Ante esa dulce palabra: \u00abpor siempre\u00bb.<br \/> Contemplarle resplandeciente por siempre,<br \/> Llamarle m\u00edo sempiternamente,<br \/> Y verle siempre ante m\u00ed.<br \/> Contemplar por siempre Su Faz<br \/> Y recibir Sus rayos concentrados en pleno<br \/> Mientras el Padre exhibe todo,<br \/> A todos los santos por siempre.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Esto es lo que queremos: ver al mismo Salvador. Ay, ser\u00e1 el mismo Se\u00f1or el que veremos en el cielo. Nuestros ojos le ver\u00e1n a <i>\u00c9l <\/i>y no a otro. Estaremos seguros de que se trata de \u00c9l, pues cuando entremos en el cielo le conoceremos por <i>Su humanidad y Deidad<\/i>. Descubriremos que es un hombre, tal como era en la tierra. Encontraremos que es un hombre y Dios tambi\u00e9n, y estaremos muy seguros de que nunca hubo otro Hombre-Dios; nunca le\u00edmos ni so\u00f1amos de otros. No supongan que cuando lleguen al cielo tendr\u00e1n que preguntar: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el hombre Cristo Jes\u00fas?\u00bb Le ver\u00e1n justo enfrente de ustedes en Su trono, un hombre como ustedes mismos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abEsplendoroso como un hombre se sienta el Salvador;<br \/> El Dios, cu\u00e1n resplendente brilla.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Pero entonces le conocer\u00e1n por Sus heridas. \u00bfNunca han o\u00eddo sobre algunas madres que han tenido que reconocer a sus ni\u00f1os a\u00f1os despu\u00e9s de que se perdieron, por las se\u00f1ales y heridas de sus cuerpos? \u00a1Ah!, amados, si vemos alguna vez a nuestro Salvador, le conoceremos por Sus heridas. \u00abPero\u00bb, -dir\u00e1n- \u00abhan desaparecido todas\u00bb. Oh, no; pues \u00c9l\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abParece un Cordero que fue una vez inmolado,<br \/> Y todav\u00eda lleva Su sacerdocio.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Las manos est\u00e1n todav\u00eda traspasadas, aunque los clavos no est\u00e1n all\u00ed; los pies tienen todav\u00eda las horadaciones que los perforaron; el costado est\u00e1 todav\u00eda ampliamente hendido, y le reconoceremos por Sus heridas. Nos hemos enterado de algunas personas que han buscado a los muertos en el campo de batalla; han alzado sus rostros y los han mirado, pero no los reconocieron. Pero ha llegado la tierna esposa, y hab\u00eda alguna profunda herida, alg\u00fan corte hecho por el sable que su esposo recibi\u00f3 en su pecho, y dijo: \u00abes \u00e9l; lo reconozco por esa herida.\u00bb De igual manera en el cielo detectaremos al instante a nuestro Salvador por Sus heridas, y diremos: \u00abes \u00c9l; es \u00c9l, el mismo que dijo una vez: &#8216;Horadaron mis manos y mis pies.'\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, hermanos, Cristo y nosotros no somos extra\u00f1os, pues le hemos visto a menudo en el espejo de la Palabra. Cuando nuestros pobres ojos han sido ungidos por el Esp\u00edritu Santo con colirio, algunas veces hemos tenido una suficiente vislumbre de Cristo para conocerle por su medio. Nunca le hemos visto excepto de manera refleja. Cuando hemos contemplado la Biblia, \u00c9l ha estado sobre nosotros y la ha mirado; y hemos mirado all\u00ed como a un espejo, y le hemos visto \u00abpor espejo, oscuramente.\u00bb Pero hemos visto lo suficiente de \u00c9l para conocerle. Y, oh, me parece que cuando le vea, dir\u00e9: \u00abEse el esposo del que le\u00ed en el Cantar de Salom\u00f3n; estoy seguro de que es el mismo Se\u00f1or del quien David sol\u00eda cantar. S\u00e9 que ese es Jes\u00fas, pues ahora se parece a Jes\u00fas, el que le dijo a la pobre mujer: \u00abNi yo te condeno\u00bb, es como ese bendito Jes\u00fas que dijo: <i>Talita cumi<\/i>, &#8216;Ni\u00f1a, a ti te digo, lev\u00e1ntate.'\u00bb Le conoceremos porque ser\u00e1 tan parecido al Jes\u00fas de la Biblia, que le reconoceremos de inmediato.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, adem\u00e1s, le hemos conocido mejor que por las Escrituras algunas veces: por una cercana e \u00edntima <i>comuni\u00f3n <\/i>con \u00c9l. Vamos, nos encontramos con Jes\u00fas en la oscuridad alguna veces; pero sostenemos una dulce conversaci\u00f3n con \u00c9l, y \u00c9l pone Sus labios junto a nuestro o\u00eddo, y nuestro labio se acerca en gran manera a Su o\u00eddo, cuando sostenemos una conversaci\u00f3n con \u00c9l. \u00a1Oh!, le conoceremos muy bien cuando le veamos. Pueden confiar que el creyente conocer\u00e1 a su Se\u00f1or cuando le encuentre. No necesitaremos que Jesucristo nos sea presentado cuando vayamos al cielo, pues si estuviera fuera de Su trono y estuviese sentado con todo el resto de los benditos esp\u00edritus, ir\u00edamos directo a \u00c9l, y dir\u00edamos: \u00abJes\u00fas, yo te conozco.\u00bb El diablo le conoc\u00eda, pues dijo: \u00abS\u00e9 qui\u00e9n eres\u00bb; y yo estoy seguro de que el pueblo de Dios le conocer\u00e1. \u00abJes\u00fas, s\u00e9 qui\u00e9n eres\u00bb, diremos de inmediato, cuando nos dirijamos a \u00c9l. \u00ab\u00bfC\u00f3mo me conoces?\u00bb, pregunta Jes\u00fas. \u00abBien, dulce Jes\u00fas, no somos desconocidos. T\u00fa te has manifestado a m\u00ed como no lo has hecho con el mundo; T\u00fa me has dado algunas veces grandes muestras de Tu afecto inmerecido; \u00bfpiensas que te he olvidado? Vamos, he visto algunas veces Tus manos y Tus pies por la fe, y he puesto mi mano en Tu costado, como Tom\u00e1s, en tiempos antiguos; \u00bfy piensas que soy un extra\u00f1o para contigo? No, bendito Jes\u00fas; si fueras a poner Tu mano delante de Tus ojos, y ocultaras Tu rostro, te conocer\u00eda en esa condici\u00f3n. Si fueras vendado una vez m\u00e1s, mi ojo te reconocer\u00eda, pues te he conocido durante demasiado tiempo para dudar de Tu personalidad.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Creyente, ll\u00e9vate este pensamiento contigo: \u00ab<i>Le <\/i>veremos\u00bb, a pesar de todos los cambios en Su posici\u00f3n. Ser\u00e1 la misma persona. Veremos las mismas manos que fueron horadadas, los mismos pies que experimentaron el cansancio, los mismos labios que predicaron, los mismos ojos que lloraron, el mismo coraz\u00f3n que palpit\u00f3 en agon\u00eda; positivamente el mismo, excepto en lo relativo a Su condici\u00f3n. Escriban la palabra \u00c9L en las mayores may\u00fasculas posibles. \u00ab<i>Le <\/i>veremos tal como \u00e9l es.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III.<\/b> Esto nos conduce al tercer punto: LA NATURALEZA POSITIVA DE LA VISI\u00d3N, \u00abLe veremos tal como \u00e9l es.\u00bb Esta no es una tierra de vista; es demasiado oscuro para verle a <i>\u00c9l<\/i>, y nuestros ojos no son lo suficientemente buenos. Aqu\u00ed andamos por fe, y no por vista. Es placentero creer en Su gracia, pero preferimos verla. Bien, \u00abLe veremos\u00bb. Pero tal vez piensen que cuando dice: \u00abLe <i>veremos<\/i>\u00ab, quiere decir que sabremos m\u00e1s acerca de \u00c9l; pensaremos m\u00e1s en \u00c9l; tendremos mejores perspectivas de \u00c9l por la fe.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, no, no significa eso para nada. Significa lo que dice: vista positiva. Tan sencillamente como puedo ver a mi hermano aqu\u00ed, tan sencillamente como puedo ver a cualquiera de ustedes, ver\u00e9 tambi\u00e9n a Cristo con estos mismos ojos. Con estos mismos ojos que los est\u00e1n mirando a ustedes, ver\u00e9 al Salvador. No es una fantas\u00eda que le veremos. No comiencen a desmenuzar estas palabras. \u00bfVen la l\u00e1mpara de gas? Ver\u00e1n al Salvador de la misma manera: naturalmente, positivamente, realmente, efectivamente. No le ver\u00e1n como en sue\u00f1os, no le ver\u00e1n en el sentido po\u00e9tico de la palabra ver, no le ver\u00e1n en el sentido metaf\u00f3rico de la palabra; sino que, positivamente, \u00abLe ver\u00e1n tal como \u00e9l es.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abLe veremos\u00bb: f\u00edjense en eso. No pensaremos acerca de \u00c9l, y so\u00f1aremos acerca de \u00c9l, sino que positivamente \u00abLe veremos tal como \u00e9l es.\u00bb Cu\u00e1n diferente ser\u00e1 esa visi\u00f3n de \u00c9l de la que tenemos aqu\u00ed. Pues aqu\u00ed le vemos <i>por reflejo<\/i>. Ya se los he dicho antes: ahora vemos a Cristo \u00abpor espejo, oscuramente\u00bb; entonces le veremos cara a cara.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El buen doctor John Owen, en uno de sus libros, explica este pasaje: \u00abaqu\u00ed vemos por espejo\u00bb, y dice que eso significa: \u00abaqu\u00ed vemos a trav\u00e9s de un telescopio, y vemos a Cristo s\u00f3lo oscuramente a trav\u00e9s de \u00e9l.\u00bb Pero el buen hombre se olvid\u00f3 de que los telescopios no fueron inventados sino hasta cientos de a\u00f1os despu\u00e9s de que escribi\u00f3 Pablo; as\u00ed que Pablo no ten\u00eda a los telescopios en mente. El hecho es que el cristal no fue usado nunca para ver a trav\u00e9s de \u00e9l en aquella \u00e9poca. Usaban el cristal para ver <i>por<\/i>, pero no para ver <i>a trav\u00e9s<\/i>. El \u00fanico cristal que ten\u00edan para ver era el espejo. Ten\u00edan un tipo de cristal que no era m\u00e1s brillante que nuestro com\u00fan cristal oscuro de botella. \u00abAhora vemos por espejo, oscuramente.\u00bb Esto significa, por medio de un espejo. Tal como les he dicho, Jes\u00fas es retratado en la Biblia; all\u00ed est\u00e1 Su retrato; estudiamos la Biblia y lo vemos. Le vemos \u00abpor espejo, oscuramente.\u00bb Igual que algunas veces, cuando est\u00e1n viendo en su espejo, ven a alguien que pasa por la calle, mas no ven a la persona en s\u00ed, \u00fanicamente la ven reflejada. Ahora, nosotros vemos a Cristo reflejado, pero entonces no le veremos en el espejo, veremos positivamente Su persona. No veremos a Cristo reflejado, no veremos a Cristo en el santuario, no veremos al Cristo brillando desde la Biblia, no veremos a Cristo reflejado desde el p\u00falpito sagrado, sino que \u00able veremos tal como \u00e9l es\u00bb.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s:<i>cu\u00e1n parcialmente vemos aqu\u00ed a Cristo<\/i>. El mejor creyente s\u00f3lo obtiene un atisbo a medias de Cristo. Mientras est\u00e1 aqu\u00ed, un cristiano ve la gloriosa cabeza de Cristo, y se deleita mucho en la esperanza de Su venida; otro contempla Sus heridas, y predica siempre sobre la expiaci\u00f3n; otro mira dentro de Su coraz\u00f3n, y se glor\u00eda m\u00e1s en la inmutabilidad y en la doctrina de la elecci\u00f3n; otro mira s\u00f3lo la humanidad de Cristo, y habla mucho en lo concerniente a la identificaci\u00f3n de Cristo con los creyentes; otro piensa m\u00e1s en Su Deidad, y siempre le oir\u00e1n aseverando la divinidad de Cristo. No creo que haya un creyente que haya visto el todo de Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No. Nosotros predicamos en la medida que podemos hacerlo, sobre el Se\u00f1or, pero no podemos pintarle enteramente. Ustedes saben que algunas de las mejores pinturas, \u00fanicamente presentan la cabeza y los hombros; no dan un cuadro completo. No hay un creyente, no hay un te\u00f3logo selecto que pudiera pintar un cuadro completo de Cristo. Algunos de ustedes no podr\u00edan pintar algo m\u00e1s que Su dedo me\u00f1ique; y f\u00edjense, si pudi\u00e9ramos pintar bien el dedo me\u00f1ique de Jes\u00fas, ser\u00e1 digno del tiempo de toda una vida para hacer eso. Aquellos que pueden pintar mejor, no pueden pintar ni siquiera Su rostro completo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ah!, \u00c9l es tan glorioso y maravilloso que no podemos retratarlo \u00edntegramente. No le hemos visto m\u00e1s que parcialmente. Vamos, amados; \u00bfcu\u00e1nto saben de Cristo? Ustedes dir\u00e1n: \u00ab\u00a1Ah!, yo conozco un poco sobre \u00c9l; puedo unirme a la esposa cuando ella declara que todo \u00c9l es codiciable. Pero yo no le he inspeccionado de la cabeza a los pies, y no puedo enfatizar Sus prodigiosas glorias.\u00bb Aqu\u00ed vemos parcialmente a Cristo; all\u00e1 le veremos enteramente, cuando \u00able veremos tal como \u00e9l es.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aqu\u00ed, tambi\u00e9n,<i>\u00a1cu\u00e1n oscuramente vemos a Cristo! <\/i>Es a trav\u00e9s de muchas sombras que ahora contemplamos a nuestro Maestro. La visi\u00f3n aqu\u00ed es bastante oscura, pero all\u00e1 \u00abLe veremos tal como \u00e9l es.\u00bb \u00bfNo han estado nunca en la cima de los montes cuando la niebla se dispersa en el valle? Han dirigido su mirada abajo para ver la ciudad y el riachuelo al pie del monte, pero s\u00f3lo pod\u00edan divisar alg\u00fan campanario, y observar alg\u00fan pin\u00e1culo; pod\u00edan ver un domo en la distancia; pero todo eso estaba tan envuelto en la niebla que con dificultad pod\u00edan discernirlos. S\u00fabitamente el viento dispers\u00f3 la neblina que cubr\u00eda la parte baja, y han podido ver el hermoso, hermoso valle.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ah!, sucede lo mismo cuando el creyente entra en el cielo. Aqu\u00ed se pone de pie y mira a Cristo velado en la niebla, a Jes\u00fas que est\u00e1 cubierto. Pero cuando llegue a lo alto, a la cima del Pisga, y m\u00e1s alto a\u00fan, hasta donde est\u00e1 su Jes\u00fas, entonces no le ver\u00e1 oscuramente, sino que le ver\u00e1 brillantemente. Veremos a Jes\u00fas entonces \u00absin un velo que interfiera\u00bb, no oscuramente, sino cara a cara.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aqu\u00ed, tambi\u00e9n, <i>\u00a1cu\u00e1n distantemente vemos a Cristo!<\/i> \u00a1Casi tan lejanamente como a la lejana estrella! Le vemos, pero no de cerca; le contemplamos, pero no junto a nosotros; tenemos un atisbo de \u00c9l, pero, \u00a1oh!, \u00a1qu\u00e9 longitudes y distancias se extienden de por medio! \u00a1Qu\u00e9 montes de culpa: una pesada carga! Pero entonces le veremos cercanamente; le veremos cara a cara; como un hombre habla con su amigo, as\u00ed hablaremos entonces con Jes\u00fas. Ahora estamos lejos de \u00c9l; entonces estaremos cerca de \u00c9l. Lejos en las tierras altas, donde Jes\u00fas mora, all\u00ed estar\u00e1n nuestros corazones tambi\u00e9n, cuando coraz\u00f3n y cuerpo est\u00e9n \u00abpresentes al Se\u00f1or\u00bb.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y \u00a1oh!, <i>\u00a1cu\u00e1n transitoria es nuestra visi\u00f3n de Jes\u00fas! <\/i>Es \u00fanicamente un breve espacio de tiempo cuando tenemos un atisbo de Cristo, y luego pareciera apartarse de nosotros. Nuestros carros han sido a veces como los de Aminadab; pero, en breve, las ruedas se han ido, y perdemos al bendito Se\u00f1or. \u00bfNo han sentido en algunas horas de su vida que han estado de tal manera en la presencia de Cristo, que casi no sab\u00edan donde se encontraban? No hablemos de los carros de El\u00edas y de los caballos de fuego; ustedes mismos ard\u00edan; podr\u00edan haberse convertido en un caballo y en un carro de fuego, e ir al cielo sin ning\u00fan problema. Pero entonces, s\u00fabitamente, \u00bfnunca sintieron como si un bloque de hielo hubiera ca\u00eddo en su coraz\u00f3n, y apagado el fuego, y han exclamado: \u00abAd\u00f3nde se ha ido mi amado? \u00bfPor qu\u00e9 ha ocultado su rostro? \u00a1Oh, que oscuro! \u00a1Qu\u00e9 sombr\u00edo!\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, \u00a1cristianos, no habr\u00e1 rostros ocultos en el cielo! \u00a1Bendito Se\u00f1or Jes\u00fas! Tus ojos no estar\u00e1n cubiertos en la gloria. \u00bfNo es tu coraz\u00f3n un mar de amor, donde discurren todas mis emociones? Y no hay marea baja en tu mar, dulce Jes\u00fas, all\u00ed. \u00bfNo eres T\u00fa todo? All\u00ed no te perderemos, no pondr\u00e1s Tu mano delante de Tus ojos all\u00ed; pero sin una sola alteraci\u00f3n, sin cambio o disminuci\u00f3n, nuestros ojos descansados, despejados, te contemplar\u00e1n perpetuamente a trav\u00e9s de la eternidad. \u00abLe veremos tal como \u00e9l es.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfSaben?, adem\u00e1s habr\u00e1 otra diferencia. Cuando \u00able veamos tal como \u00e9l es\u00bb, \u00a1cu\u00e1nto mejor ser\u00e1 esa visi\u00f3n de la que tenemos aqu\u00ed! Cuando vemos a Cristo aqu\u00ed, lo vemos para nuestro beneficio; cuando le veamos all\u00e1, le veremos <i>para nuestra perfecci\u00f3n.<\/i> Doy testimonio de mi Se\u00f1or, que todav\u00eda no le he visto sin resultar beneficiado por \u00c9l. Hay muchos hombres en este mundo a quienes vemos muy a menudo, pero que no obtenemos ning\u00fan bien de ellos, y entre menos les veamos, mejor. Pero de nuestro Jes\u00fas podemos decir que nunca nos acercamos a \u00c9l sin recibir un bien de \u00c9l. No he tocado todav\u00eda Sus vestiduras sin sentir que mis dedos ol\u00edan a mirra, y \u00e1loes y casia, desde palacios de marfil. Nunca me acerqu\u00e9 a Sus labios sin que Su propio aliento derramara perfume sobre m\u00ed. No he estado nunca cerca de mi Se\u00f1or, sin que haya eliminado alg\u00fan pecado para m\u00ed. No me he acercado nunca a \u00c9l sin que Sus benditos ojos no quemaran una lascivia en mi coraz\u00f3n. Nunca me he acercado para o\u00edrle hablar, sin que sintiera que me derret\u00eda cuando el Amado hablaba, siendo conformado a Su imagen.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, entonces, amados, cuando le veamos all\u00e1, no ser\u00e1 para mejorarnos, ser\u00e1 para perfeccionarnos. \u00abSeremos semejantes a \u00e9l, porque le veremos tal como \u00e9l es.\u00bb \u00a1Oh, esa primera dulce mirada a Cristo, cuando abandonemos el cuerpo! Estoy recubierto de harapos: \u00c9l me mira, y entonces vestir\u00e9 ropas de luz. Soy negro; \u00c9l me mira, y olvido la tiendas de Cedar y me vuelvo blanco como las cortinas de Salom\u00f3n. Estoy manchado; el pecado me ha mirado, y hay inmundicia en mis vestidos: he aqu\u00ed, soy m\u00e1s blanco que la nieve apretada, porque \u00c9l me ha mirado. Tengo malos deseos y malos pensamientos, pero han huido como el demonio delante de Su rostro, cuando dijo: \u00abVete, Satan\u00e1s; te mando que salgas de ese hombre.\u00bb \u00abSeremos semejantes a \u00e9l, porque le veremos tal como \u00e9l es.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo s\u00e9, amados, que el Salvador les parece como un gran barco, y yo como un peque\u00f1o bote, tratando de remolcar al barco fuera de la bah\u00eda. As\u00ed me siento yo. Tengo los remos, y estoy tratando de jalar; pero se trata de un barco tan grande y glorioso que no puedo remolcarlo. Hay algunos temas cuyo tim\u00f3n puedo asir y guiar a cualquier parte; saldr\u00e1n de cualquier bah\u00eda, por estrecho que sea el paso; pero este es un noble barco; tan grande que es muy dif\u00edcil sacarlo al mar. Se requiere que el Esp\u00edritu Santo sople las velas para ustedes, y que su alma entera lo considere con detenimiento, y desee pensar en este maravilloso cuadro; y luego espero que no salgan satisfechos con el predicador, porque sentir\u00e1n que el tema los hab\u00eda dominado por completo a \u00e9l y a ustedes tambi\u00e9n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>IV. <\/b>Por \u00faltimo, aqu\u00ed est\u00e1n LAS PERSONAS INVOLUCRADAS: \u00ab<i>Nosotros <\/i>le veremos tal como \u00e9l es.\u00bb \u00a1Vamos, ahora, amados! No me gusta dividirlos; parece un trabajo duro que ustedes y yo tengamos que ser separados por completo, cuando estoy seguro de que nos amamos con todo nuestro coraz\u00f3n. Diez mil actos de amor recibidos de parte de ustedes, diez mil actos de sincero amor y simpat\u00eda, unen a mi coraz\u00f3n con mi pueblo. Pero, \u00a1oh amados!, \u00bfno es obvio que cuando decimos: \u00ab<i>nosotros <\/i>le veremos\u00bb, esa palabra \u00abnosotros\u00bb no quiere decir todos nosotros, no incluye a todos los aqu\u00ed presentes? \u00ab\u00a1<i>Nosotros <\/i>le veremos tal como \u00e9l es!\u00bb Vamos, dividamos ese \u00abnosotros\u00bb en \u00abyos\u00bb. \u00bfCu\u00e1ntos \u00abyos\u00bb hay aqu\u00ed, que le ver\u00e1n tal como \u00e9l es\u00bb?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermano, con nieve sobre tu cabeza, \u00bfquerr\u00e1s verle \u00abtal como \u00e9l es\u00bb? T\u00fa has tenido muchos a\u00f1os de luchas, y pruebas y tribulaciones: si le ves alguna vez \u00abtal como \u00e9l es\u00bb, eso recompensar\u00e1 todo. \u00abS\u00ed\u00bb, -respondes- \u00abyo s\u00e9 a qui\u00e9n he cre\u00eddo.\u00bb Bien, hermano, tus viejos ojos apagados no necesitar\u00e1n lentes en breve. Verle \u00abtal como \u00e9l es\u00bb, te devolver\u00e1 el ojo resplandeciente de tu juventud, con todo su lustre y su fuego. Pero, \u00bfest\u00e1n tus canas llenas de pecado? Y, \u00bfpermanece la lujuria en tu vieja sangre fr\u00eda? \u00a1Ah, t\u00fa le ver\u00e1s, pero no de cerca; t\u00fa ser\u00e1s echado de Su presencia! Dios quisiera que este brazo m\u00edo fuera lo suficientemente fuerte para arrastrarte al Salvador; pero no lo es. Te dejo en Sus manos. \u00a1Que Dios te salve!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y t\u00fa, querido hermano, y t\u00fa, querida hermana, que has llegado a la mitad de tu vida, batallando con las faenas de la vida, involucrado en todas sus batallas, soportando sus males, t\u00fa te est\u00e1s preguntando, -pudiera ser- si le ver\u00e1s. El texto dice: \u00abLe veremos\u00bb; y \u00bfpodemos ustedes y yo poner nuestras manos en nuestro coraz\u00f3n y conocer nuestra uni\u00f3n con Jes\u00fas? Si es as\u00ed, \u00abNosotros le veremos tal como \u00e9l es.\u00bb \u00a1Hermano, sigue luchando! \u00a1Arriba contra el diablo! \u00a1P\u00e9gale duro! \u00a1No tengas miedo! Esa visi\u00f3n de Cristo te recompensar\u00e1. Soldado de la cruz, afila tu espada de nuevo, y haz que corte profundo. \u00a1Obrero, trabaja de nuevo, penetra m\u00e1s profundo, alza el hacha m\u00e1s alto, con un brazo m\u00e1s fornido y m\u00e1s robusto, pues la visi\u00f3n de tu Se\u00f1or al final, te agradar\u00e1 mucho! \u00a1Arriba, guerrero! \u00a1Escala la muralla, pues la victoria espera sonriendo en la cima, y t\u00fa encontrar\u00e1s a tu Capit\u00e1n all\u00ed! Cuando tu espada est\u00e9 humeante con la sangre de tus pecados, ser\u00e1 una gloria, en verdad, reunirte con tu Se\u00f1or, cuando est\u00e9s revestido de triunfo, y entonces \u00abverle tal como \u00e9l es.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Joven, mi hermano en la edad, el texto dice: \u00ab<i>Nosotros <\/i>le veremos tal como \u00e9l es.\u00bb \u00bfAcaso \u00abnosotros\u00bb significa aquel joven que est\u00e1 en el pasillo? \u00bfSe refiere a ti, hermano m\u00edo, que est\u00e1s all\u00e1 arriba? \u00bfLe veremos nosotros tal como \u00e9l es? No nos avergonzamos de llamarnos entre nosotros hermanos en esta casa de oraci\u00f3n. Joven, t\u00fa tienes una madre y su alma chochea por ti. Si tu madre pudiera venir a ti esta ma\u00f1ana, te tomar\u00eda por el brazo y te dir\u00eda: \u00abJuan, &#8216;le veremos tal como \u00e9l es&#8217;; no soy yo, Juan, quien le ver\u00e1 sola por m\u00ed misma, sino que t\u00fa y yo le veremos juntos, &#8216;<i>nosotros <\/i>le veremos tal como \u00e9l es'\u00bb. \u00a1Oh, qu\u00e9 amargo, amargo pensamiento acaba de atravesar mi alma! \u00a1Oh cielos, si fu\u00e9ramos separados alguna vez de quienes amamos tan entra\u00f1ablemente, cuando llegue el \u00faltimo d\u00eda de rendir cuentas! \u00a1Oh, si no le vi\u00e9ramos tal como \u00c9l es! Me parece que para el alma de un hijo no hay algo m\u00e1s lacerante que el pensamiento de que podr\u00eda suceder que algunos de los hijos de su madre ver\u00e1n a Dios, \u00a1pero que \u00e9l no le ver\u00e1!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Acabo de recibir una carta de una persona que agradece a Dios porque ley\u00f3 el serm\u00f3n basado en el texto: \u00abVendr\u00e1n muchos del oriente y del occidente\u00bb, y conf\u00eda que le ha tra\u00eddo a Dios. Dice: \u00absoy miembro de una familia numerosa, y todos ellos aman a Dios excepto yo; no creo haber pensado antes en ello, pero tom\u00e9 este serm\u00f3n suyo, y me ha conducido al Salvador.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, amados, piensen en traer al \u00faltimo de nueve al Salvador! \u00bfNo tengo una madre que salta de gozo? Pero, \u00a1oh!, si ese joven entre nueve se hubiera perdido, y hubiera visto a sus ocho hermanos y hermanas en el cielo, mientras \u00e9l mismo era echado fuera, me parece que hubiera tenido nueve infiernos: ser\u00eda nueve veces m\u00e1s infeliz en el infierno, viendo a cada uno de ellos, y a su madre y a su padre, tambi\u00e9n, aceptos, y \u00e9l mismo echado fuera. No habr\u00eda sido \u00abnosotros\u00bb all\u00ed con la familia entera.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Cu\u00e1n agradable pensamiento es que podamos reunirnos hoy, algunos de nosotros, y podamos poner nuestras manos alrededor de quienes amamos, y estar como una familia sin divisiones: padre, madre, hermana, hermano, y todos los dem\u00e1s que nos son queridos, y poder decir por medio de una humilde fe: \u00abNosotros le veremos tal como \u00e9l es\u00bb, todos nosotros, sin que nadie quede fuera!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, amigos m\u00edos, sentimos que somos una familia en la Capilla de Park Street. Yo siento, cuando estoy lejos de ustedes, que no hay nada como este lugar, que no hay nada sobre la tierra que pueda recompensar el dolor de la ausencia de este sagrado recinto. \u00a1De alguna manera u otra nos sentimos unidos por tales lazos de amor!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El domingo pasado fui a un lugar en el que el ministro nos dio el material m\u00e1s vil que haya sido producido jam\u00e1s. Yo deseaba haber estado de regreso aqu\u00ed, para poder predicar un poco de la piedad, o de lo contrario o\u00edrla. \u00a1Pobre predicador wesleyano! Predic\u00f3 sobre obras de principio a fin, con base en ese hermoso texto: \u00abLos que sembraron con l\u00e1grimas, con regocijo segar\u00e1n\u00bb, dici\u00e9ndonos que sin importar lo que sembr\u00e1ramos, deb\u00edamos cosechar, sin mencionar jam\u00e1s la salvaci\u00f3n para los pecadores y el perd\u00f3n requerido incluso por los santos. Era algo semejante a esto: \u00absean buenas personas, y obtendr\u00e1n el cielo gracias a ello. \u00abLo que siembren, con seguridad cosechar\u00e1n; si son muy buenas personas y hacen lo mejor que puedan, todos ir\u00e1n al cielo, pero si son muy malos y perversos, entonces tendr\u00e1n que ir al infierno; siento tener que decirles eso, pero cualquier cosa que siembren, eso cosechar\u00e1n\u00bb. Ni un solo bocado acerca de Jesucristo, de principio a fin; ni un mendrugo. \u00abBien\u00bb, -pens\u00e9- \u00abafirman que soy m\u00e1s bien duro con estos sujetos arminianos; pero si no atravieso mi vieja espada en ellos m\u00e1s que nunca, ahora que los he escuchado otra vez, entonces no soy un hombre que vive\u00bb. Yo pens\u00e9 que pudieran haber cambiado un poco, y no predicar tanto sobre obras; pero estoy seguro de que nunca hubo un serm\u00f3n m\u00e1s lleno de salvaci\u00f3n por obras predicado por el propio Papa, que ese serm\u00f3n. Ellos creen en realidad en la salvaci\u00f3n por obras, independientemente de lo que digan, e independientemente de la forma en que lo nieguen cuando los conduces a un escrutinio cercano; pues te est\u00e1n diciendo de manera tan permanente que seas bueno y recto y piadoso y nunca te dirigen a que mires primero a las sangrantes heridas de un Salvador agonizante; nunca te dicen acerca de la gracia inmerecida de Dios, que te ha sacado de enormes pecados, sino que siempre est\u00e1n hablando acerca de esa bondad, bondad, bondad que no ser\u00e1 encontrada nunca en la criatura.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Bien, amados, de alguna manera u otra, doquiera que vayamos, nos parece que debemos regresar aqu\u00ed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abAqu\u00ed moran nuestros mejores amigos, nuestra parentela;<br \/> Aqu\u00ed reina Dios nuestro Salvador.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Y el pensamiento de perder a uno de ustedes me aflige casi tanto como el pensamiento de perder a uno de mis parientes. \u00a1Con cu\u00e1nta frecuencia nos hemos mirado unos a otros con placer! \u00a1Cu\u00e1ntas veces nos hemos reunido, para cantar los mismos viejos himnos con las mismas viejas melod\u00edas! \u00a1Cu\u00e1n a menudo hemos orado juntos! Y cu\u00e1n encarecidamente amamos todos nosotros el sonido de la palabra \u00ab\u00a1Gracia, gracia, gracia!\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y, sin embargo, hay algunos de ustedes que yo conozco en mi coraz\u00f3n, y que ustedes mismos conocen, que no le ver\u00e1n, a menos que experimenten un cambio, a menos que tengan un nuevo coraz\u00f3n y un esp\u00edritu recto. Bien, \u00bfles gustar\u00eda encontrarse con su pastor en el d\u00eda del juicio, y sentir que deben ser separados de \u00e9l porque sus advertencias permanecieron sin ser escuchadas y su invitaci\u00f3n fue arrojada al viento? \u00bfPiensas, joven amigo, que te gustar\u00eda reunirte conmigo en el d\u00eda del juicio, para recordar all\u00ed lo que has o\u00eddo, y lo que has despreciado? Y, \u00bfpiensas t\u00fa que te gustar\u00eda estar delante de tu Dios, y recordar c\u00f3mo te fue predicado el camino de salvaci\u00f3n: \u00abCree y s\u00e9 bautizado y ser\u00e1s salvo\u00bb, y que t\u00fa desechaste el mensaje? Eso ser\u00eda en verdad muy triste.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero dejamos este pensamiento con ustedes, y para que no piensen que si no son dignos no le ver\u00e1n -si no son buenos no le ver\u00e1n, si no hacen tales y tales cosas buenas, no le ver\u00e1n- perm\u00edtanme decirles, quienquiera que seas, aunque seas el peor pecador bajo el cielo, quienquiera que seas, aunque tu vida sea la m\u00e1s inmunda y la m\u00e1s corrupta, quienquiera que seas, aunque hasta ahora hayas sido el m\u00e1s descuidado y el m\u00e1s libertino: el que crea en el Se\u00f1or Jesucristo tendr\u00e1 vida eterna, pues Dios borrar\u00e1 sus pecados, le dar\u00e1 justicia por medio de Jes\u00fas, le har\u00e1 acepto en el amado, le salvar\u00e1 por Su misericordia, le guardar\u00e1 por Su gracia, y al final le presentar\u00e1 sin mancha y sin arrugas delante de Su presencia con gozo grande y sumo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Mis queridos amigos, para concluir aqu\u00ed tenemos un dulce pensamiento: que junto con una gran porci\u00f3n de ustedes puedo decir: \u00ab<i>Nosotros <\/i>le veremos tal como \u00e9l es.\u00bb Pues ustedes saben que cuando nos sentamos a la mesa del Se\u00f1or, ocupamos todo el s\u00f3tano de esta capilla, y yo creo que la mitad de nosotros somos del pueblo de Dios de aqu\u00ed, pues yo s\u00e9 que muchos miembros no pueden asistir a la mesa del Se\u00f1or en la noche. Hermanos, tenemos un solo coraz\u00f3n, una sola alma: \u00abun Se\u00f1or, una fe, un bautismo.\u00bb Podemos ser separados por un poco tiempo, aqu\u00ed abajo; algunos podr\u00edan morir antes que nosotros, tal como nuestro querido hermano Mitchell ha muerto; algunos podr\u00edan cruzar el r\u00edo antes que nos corresponda a nosotros; pero nos reuniremos de nuevo al otro lado del r\u00edo, y \u00abLe veremos tal como \u00e9l es.\u00bb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abLe veremos tal como \u00e9l es.\u00bb 1 Juan 3: 2. Uno de los deseos m\u00e1s naturales del mundo es querer ver a alguien cuando nos enteramos que se trata de una persona grandiosa y buena. Cuando leemos las obras de cualquier autor eminente, solemos revisar la portada para ver su retrato. 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