{"id":22364,"date":"2016-04-04T15:47:13","date_gmt":"2016-04-04T20:47:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/predicar-el-evangeliopor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:47:13","modified_gmt":"2016-04-04T20:47:13","slug":"predicar-el-evangeliopor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/predicar-el-evangeliopor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"Predicar el Evangelio\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abPorque si anuncio el evangelio, no tengo de qu\u00e9 jactarme, porque me es impuesta necesidad; pues \u00a1ay de m\u00ed si no anuncio el evangelio!\u00bb &#8211; 1 Corintios 9:16 (RVA)<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">El hombre m\u00e1s destacado de los tiempos apost\u00f3licos fue el ap\u00f3stol Pablo. \u00c9l siempre fue grande en todo. Si se le considera como pecador, \u00e9l fue en extremo pecador; si se le ve como perseguidor, \u00e9l odiaba en extremo a los cristianos y los persegu\u00eda hasta ciudades lejanas; si se le toma como convertido, su conversi\u00f3n fue la m\u00e1s notable de todas las que hayamos le\u00eddo, consumada por medio de un milagroso poder y por la propia voz de Jes\u00fas que le habl\u00f3 desde el cielo: \u00abSaulo, Saulo, \u00bfpor qu\u00e9 me persigues?\u00bb Si lo tomamos simplemente como cristiano, vemos que fue extraordinario, que am\u00f3 a su Maestro m\u00e1s que otros, y buscaba mostrar, m\u00e1s que todos los dem\u00e1s, la gracia de Dios en su vida.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero si lo consideramos como ap\u00f3stol y predicador de la Palabra, sobresale de manera eminente como el pr\u00edncipe de los predicadores, que predic\u00f3 incluso ante reyes y emperadores -como Agripa y Ner\u00f3n- y, asimismo, estuvo frente a emperadores y reyes por causa del nombre de Cristo. Una caracter\u00edstica de Pablo era que cualquier cosa que hiciera, la hac\u00eda con todo su coraz\u00f3n. Era del tipo de personas que no pod\u00eda desempe\u00f1ar una funci\u00f3n a medias, ejercitando una parte de su cuerpo y dejando que la otra parte permaneciera indolente; sino que, cuando se pon\u00eda a trabajar, absolutamente todas sus energ\u00edas -cada nervio, cada tend\u00f3n- eran utilizadas al m\u00e1ximo en el trabajo que deb\u00eda hacer, ya fuera trabajo del malo o del bueno.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pablo, por tanto, pod\u00eda hablar con toda la experiencia en lo tocante a su ministerio, puesto que \u00e9l fue el mayor de los ministros. Todo lo que dice es importante; todo nos llega de lo profundo de su alma. Y podemos estar seguros de que cuando escribi\u00f3 esto, lo escribi\u00f3 con mano firme: \u00abSi anuncio el evangelio, no tengo de qu\u00e9 jactarme, porque me es impuesta necesidad; pues \u00a1ay de m\u00ed si no anuncio el evangelio!\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora bien, estoy convencido de que estas palabras de Pablo son aplicables a muchos ministros en nuestros d\u00edas; a todos aquellos que tienen un llamado especial, que son guiados por el impulso interno del Esp\u00edritu Santo a ocupar la funci\u00f3n de ministros del Evangelio. Al considerar este vers\u00edculo, responderemos a tres preguntas el d\u00eda de hoy: primero, \u00bfqu\u00e9 es predicar el Evangelio? En segundo lugar, \u00bfpor qu\u00e9 el ministro no tiene de qu\u00e9 jactarse? Y en tercer lugar, \u00bfcu\u00e1l es esa necesidad y esa preocupaci\u00f3n involucradas en el vers\u00edculo: \u00abPorque me es impuesta necesidad; pues \u00a1ay de m\u00ed si no anuncio el evangelio!\u00bb?\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> La primera pregunta es: \u00bfQu\u00e9 es predicar el Evangelio? Hay muchas respuestas para esta pregunta, y posiblemente aqu\u00ed mismo, en mi audiencia (aunque yo creo que somos muy uniformes en nuestras convicciones doctrinales) pueden hallarse dos o hasta tres respuestas r\u00e1pidamente disponibles a esta pregunta: \u00bfQu\u00e9 es predicar el Evangelio? Intentar\u00e9, por tanto, responderla yo mismo de conformidad con mi propio juicio, con la ayuda de Dios, y si sucede que no es la respuesta correcta, est\u00e1n ustedes en completa libertad de encontrar una mejor, mediante su propio discernimiento.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>1.<\/b> La primera respuesta que dar\u00e9 a la pregunta es \u00e9sta: <i>Predicar el Evangelio es exponer cada doctrina contenida en la Palabra de Dios, y dar a cada verdad su propia importancia<\/i>. Los hombres pueden predicar una parte del Evangelio; pueden predicar \u00fanicamente una sola doctrina del Evangelio; y yo no dir\u00eda que un hombre no predica en absoluto el Evangelio si s\u00f3lo sostuviera la doctrina de la justificaci\u00f3n por la fe, \u00abPorque por gracia sois salvos por medio de la fe\u00bb. Yo lo considerar\u00eda un ministro del Evangelio, pero es alguien que no predica todo el Evangelio. No puede afirmarse que un hombre predica el Evangelio completo de Dios, si hace a un lado, a sabiendas e intencionalmente, una sola verdad de nuestro bendito Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Este comentario m\u00edo debe ser muy punzante y estallar en las conciencias de muchas personas que, casi como un asunto de principios, no comparten ciertas verdades con la gente debido a que temen esas verdades.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En una reciente conversaci\u00f3n con un eminente creyente, hace un par de semanas, me dec\u00eda: \u00abse\u00f1or, sabemos que no debemos predicar la doctrina de la elecci\u00f3n, ya que no tiene la capacidad de convertir a los pecadores.\u00bb Yo le respond\u00ed: \u00ab\u00bfpero qui\u00e9n se atreve a identificar fallas en la verdad de Dios? Usted est\u00e1 de acuerdo conmigo en que la elecci\u00f3n es una verdad y, sin embargo, usted afirma que no debe predicarse. Yo no me atrever\u00eda a afirmar algo as\u00ed. Considero que es una arrogancia suprema atreverse a decir que una doctrina no debe predicarse, cuando Dios, en su suprema sabidur\u00eda, ha querido revelarla a los hombres.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, me preguntar\u00eda: \u00bfEl fin de todo el Evangelio es convertir a los pecadores? Hay ciertas verdades que Dios bendice para conversi\u00f3n de los pecadores, pero \u00bfacaso no hay otras verdades destinadas a traer consuelo a los santos? Y, \u00bfno deber\u00edan, estas verdades, ser objeto del ministerio de la predicaci\u00f3n, igual que las dem\u00e1s? \u00bfDebo tomar en cuenta unas y descartar otras? No: si Dios dice: \u00ab\u00a1Consolad, consolad a mi pueblo!\u00bb, si la elecci\u00f3n consuela al pueblo de Dios, entonces debo predicarla. Sin embargo, no estoy tan convencido de que la doctrina de la elecci\u00f3n no pueda convertir pecadores.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El gran Jonathan Edwards nos dice que, en el momento culminante de uno de sus avivamientos, predicaba acerca de la soberan\u00eda de Dios tanto en la salvaci\u00f3n como en la condenaci\u00f3n del hombre, y mostraba que Dios era infinitamente justo si enviaba a los hombres al infierno; que \u00c9l era infinitamente misericordioso si salvaba a algunos, y que todo proven\u00eda de Su inmerecida gracia soberana. Y dec\u00eda: \u00abNo he encontrado ninguna otra doctrina que promueva tanta reflexi\u00f3n: nada encuentra un mejor camino al coraz\u00f3n del hombre que la predicaci\u00f3n de esta verdad.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo mismo puede decirse de otras doctrinas. Hay ciertas verdades en la palabra de Dios que est\u00e1n condenadas al silencio; porque, en verdad, no deben expresarse, ya que, de acuerdo con las teor\u00edas que ciertas personas sostienen de estas doctrinas, no est\u00e1n orientadas a promover ciertos fines. Pero, \u00bfnos corresponde a nosotros juzgar la verdad de Dios? \u00bfDebemos poner Sus palabras en la balanza y decir: \u00abEsto es bueno y esto es malo\u00bb? \u00bfDebemos tomar la Biblia y amputarla y decir: \u00abEsto es paja y esto es grano\u00bb? \u00bfDebemos deshacernos de alguna de las verdades diciendo: \u00abNo me atrevo a predicarla\u00bb? No: Dios no lo quiera. Cualquier cosa que est\u00e1 escrita en la Palabra de Dios, est\u00e1 escrita para instrucci\u00f3n nuestra: toda ella es \u00fatil, ya sea para reprensi\u00f3n o para consuelo o para la instrucci\u00f3n en justicia. Ninguna verdad de la Palabra de Dios debe ocultarse, sino que cada porci\u00f3n de ella debe predicarse seg\u00fan su propio sentido.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunos hombres se limitan intencionalmente a cuatro o cinco t\u00f3picos que predican de manera continua. Si te aventuras a entrar a sus iglesias, naturalmente esperar\u00e1s o\u00edrlos predicar sobre este vers\u00edculo: \u00abNi de la voluntad de la carne, sino de Dios\u00bb o, si no, sobre este otro: \u00abElegidos conforme al previo conocimiento de Dios Padre.\u00bb Ustedes saben muy bien que al entrar a esas iglesias escuchar\u00e1n \u00fanicamente acerca de la elecci\u00f3n y que todo proviene de Dios. Esos individuos se equivocan tanto como los otros, dando demasiada importancia a una verdad y olvidando a las dem\u00e1s. Sobre cualquier cosa que deba predicarse -ll\u00e1menla con el nombre que quieran-, la norma del verdadero cristiano es la Biblia, toda la Biblia y nada m\u00e1s que la Biblia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Desgraciadamente, muchos forjan un c\u00edrculo de hierro alrededor de sus doctrinas, y cualquiera que ose dar un paso mas all\u00e1 de ese peque\u00f1o c\u00edrculo, no es considerado como poseedor de sana doctrina. En ese caso, \u00a1Dios bendiga a los herejes! Se\u00f1or, \u00a1env\u00edanos m\u00e1s herejes! Muchos convierten a la teolog\u00eda en una especie de cilindro con cinco doctrinas que rotan de manera indefinida; nunca se aventuran a otros temas. Debe predicarse toda la verdad. Y si Dios ha escrito en Su palabra \u00abEl que no cree ya ha sido condenado\u00bb, eso debe predicarse tanto como \u00abNinguna condenaci\u00f3n hay para los que est\u00e1n en Cristo Jes\u00fas\u00bb. Si leo: \u00abOh Israel, t\u00fa te has destruido a ti mismo\u00bb (versi\u00f3n King James), la condenaci\u00f3n de ese hombre es su propia obra; debo predicar eso al igual que la frase siguiente: \u00abEn M\u00ed se encuentra tu ayuda\u00bb (versi\u00f3n King James).\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cada uno de nosotros, a quienes se nos ha confiado el ministerio, debe buscar predicar toda la verdad. S\u00e9 que puede resultar imposible tratar de decir toda la verdad. La alta colina de la verdad tiene brumas que envuelven su cima. Ning\u00fan ojo humano puede ver la cumbre; tampoco ning\u00fan pie humano la ha hollado alguna vez. Sin embargo, podemos intentar pintar la bruma, ya que no podemos pintar la cima. Intentemos describir el misterio, ya que no podemos explicarlo. No encubramos nada; si hay nubes en la cima de la monta\u00f1a de la verdad, digamos: \u00abNube y oscuridad hay alrededor de ella.\u00bb No lo neguemos; y no pensemos en reducir la monta\u00f1a de acuerdo con nuestro propio est\u00e1ndar, simplemente porque no podemos ver la cima o porque no podemos alcanzar la cumbre. El que quiera predicar el Evangelio debe predicar todo el Evangelio. Quien quiera ser considerado un ministro fiel, no debe hacer a un lado ning\u00fan aspecto del Evangelio.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>2.<\/b> Nuevamente, si me preguntan: \u00bfQu\u00e9 es predicar el Evangelio? Contesto que <i>predicar el evangelio es exaltar a Jesucristo<\/i>. Tal vez \u00e9sta sea la mejor respuesta que puedo ofrecer. Me entristece comprobar a menudo cu\u00e1n poco se entiende el Evangelio, aun entre algunos de los mejores cristianos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hace alg\u00fan tiempo una joven mujer se encontraba en medio de una gran tribulaci\u00f3n en su alma; ella se acerc\u00f3 a un hombre cristiano muy piadoso, quien le dijo: \u00abMi querida amiga, debes irte a casa a orar.\u00bb Yo pens\u00e9 para mis adentros que eso no es nada b\u00edblico. La Biblia no dice: \u00abVete a casa y ora.\u00bb La pobre joven se fue a casa y or\u00f3 y continu\u00f3 sufriendo su tribulaci\u00f3n. \u00c9l le dijo: \u00abDebes tener paciencia, debes leer las Escrituras y estudiarlas.\u00bb Eso tampoco es b\u00edblico; eso no es exaltar a Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Encuentro que muchos predicadores est\u00e1n predicando esa clase de doctrina. Le dicen a un pobre pecador convencido: \u00abTienes que ir a casa y orar, y leer las Escrituras; debes asistir al culto&#8230;\u00bb, etc\u00e9tera. Obras, obras, obras, en vez de: \u00abPor gracia sois salvos por medio de la fe.\u00bb Yo le dir\u00eda: \u00abCristo debe salvarte, cree en el nombre del Se\u00f1or Jesucristo.\u00bb Yo no le dir\u00eda a nadie, en esas circunstancias, que ore o que lea las Escrituras o que asista al templo; le presentar\u00eda la fe, la fe simple en el Evangelio de Dios. No es que menosprecie la oraci\u00f3n; eso debe venir despu\u00e9s de la fe. No es que diga ni una palabra en contra de buscar en las Escrituras; \u00e9sa es una se\u00f1al infalible de ser hijo de Dios. No es que tenga objeciones en contra de ir al templo a escuchar la palabra de Dios, \u00a1Dios no lo quiera! Me gozo viendo a la gente en el templo. Pero ninguna de esas cosas es el camino de la salvaci\u00f3n. En ninguna parte est\u00e1 escrito: \u00abEl que asista al templo ser\u00e1 salvo\u00bb o \u00abEl que lea la Biblia ser\u00e1 salvo\u00bb. No he le\u00eddo en ninguna parte: \u00abEl que ore y sea bautizado ser\u00e1 salvo\u00bb; pero s\u00ed: \u00abEl que cree\u00bb -el que tiene una fe desnuda en el \u00abHombre Cristo Jes\u00fas\u00bb- \u00aben Su Divinidad, en Su humanidad, es librado del pecado. Predicar que s\u00f3lo la fe salva es predicar la verdad de Dios.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tampoco reconocer\u00e9 a nadie como ministro del Evangelio, en ning\u00fan momento, si predica como plan de la salvaci\u00f3n cualquier otra cosa que no sea la fe en Jesucristo; es la fe, la fe y solamente la fe en Su nombre. Pero la mayor\u00eda de las personas se encuentra enredada en sus propias ideas. Tenemos tanto concepto del trabajo almacenado en nuestro cerebro, tal idea del m\u00e9rito y de las obras labrada en nuestros corazones, que nos resulta casi imposible predicar de manera clara y completa la justificaci\u00f3n por la fe. Y si llegamos a hacerlo, entonces la gente no puede recibirla. Les decimos: \u00abCree en el Se\u00f1or Jes\u00fas y ser\u00e1s salvo.\u00bb Pero ellos tienen la noci\u00f3n de que la fe es algo tan maravilloso y misterioso, que es casi imposible que la puedan alcanzar sin tener que hacer algo m\u00e1s.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, esa fe que nos une al Cordero es un don instant\u00e1neo de Dios, y aquel que cree en el Se\u00f1or Jes\u00fas es salvo en el momento, sin ning\u00fan otro requerimiento. \u00a1Ah!, mis amigos, \u00bfacaso no queremos exaltar m\u00e1s todav\u00eda a Cristo en nuestra predicaci\u00f3n, y exaltar m\u00e1s a\u00fan a Cristo en nuestras vidas? La pobre Mar\u00eda dijo: \u00abHan sacado al Se\u00f1or del sepulcro y no sabemos d\u00f3nde le han puesto\u00bb, y podr\u00eda decir ahora lo mismo si saliera de la tumba. \u00a1Oh, que haya siempre un ministerio que s\u00f3lo exalte a Cristo! \u00a1Oh, que la predicaci\u00f3n siempre lo muestre a \u00c9l como Profeta, Sacerdote y Rey para Su pueblo! \u00a1Que el Esp\u00edritu manifieste al Hijo de Dios a Sus hijos a trav\u00e9s de la predicaci\u00f3n! Necesitamos tener una predicaci\u00f3n que diga: \u00ab\u00a1Mirad a m\u00ed y sed salvos, todos los confines de la tierra!\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Predicaci\u00f3n del Calvario, teolog\u00eda del Calvario, libros sobre el Calvario, sermones sobre el Calvario! \u00c9stas son las cosas que queremos y en la proporci\u00f3n en que el Calvario sea exaltado y Cristo sea engrandecido, en esa medida el Evangelio es predicado en nuestro medio.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>3.<\/b> La tercera respuesta a la pregunta planteada es: <i>predicar el Evangelio es dar a los diferentes tipos de personas lo que requieran<\/i>. \u00abS\u00f3lo debes predicar al pueblo de Dios, cuando est\u00e9s en ese p\u00falpito\u00bb, le dijo una vez un di\u00e1cono a un ministro. El ministro respondi\u00f3: \u00ab\u00bfHas marcado a todo el pueblo de Dios en la espalda, para poder reconocerlo?\u00bb \u00bfDe qu\u00e9 sirve esta gran capilla si s\u00f3lo voy a predicar al amado pueblo de Dios? Son demasiado pocos. El amado pueblo de Dios puede caber en un peque\u00f1o sal\u00f3n. Tenemos aqu\u00ed mucha gente que no pertenece al amado pueblo de Dios, mas \u00bfc\u00f3mo puedo saber si la predicaci\u00f3n que me piden que dirija al pueblo de Dios no puede tambi\u00e9n alcanzar a alguien m\u00e1s? Alguien podr\u00eda decir por otro lado: \u00abPor favor, predica a los pecadores. Si no predicas a los pecadores esta ma\u00f1ana, no habr\u00edas predicado el Evangelio. Te escucharemos s\u00f3lo una vez, y tendremos la certeza de que no caminas correctamente, si no predicas particularmente a los pecadores en esta ma\u00f1ana, en este serm\u00f3n en particular.\u00bb \u00a1Qu\u00e9 tonter\u00eda, mis amigos!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay momentos en que debe alimentarse a los hijos, y hay otras ocasiones en que debe advertirse a los pecadores. Hay prop\u00f3sitos diferentes para ocasiones diferentes. Si un ministro predica a los santos de Dios, y no dice nada a los pecadores, est\u00e1 actuando correctamente, siempre y cuando en otras oportunidades en que no est\u00e9 consolando a los santos, dirija su atenci\u00f3n de manera especial a los imp\u00edos. Escuch\u00e9, el otro d\u00eda, un buen comentario de un amigo m\u00edo muy inteligente. Una persona estaba criticando las fallas de <i>Lecturas para la Ma\u00f1ana y para la Noche, <\/i>del Dr. Hawker, ya que no ten\u00edan por objetivo la conversi\u00f3n de los pecadores. Mi amigo le dijo al caballero: \u00ab\u00bfHas le\u00eddo la <i>Historia de Grecia<\/i> escrita por Grote?\u00bb -\u00abS\u00ed\u00bb. -\u00abPues bien, \u00bfno es cierto que \u00e9se es un libro chocante, puesto que no tiene por objetivo la conversi\u00f3n de los pecadores?\u00bb \u00abS\u00ed\u00bb -respondi\u00f3 el otro-, \u00abpero la Historia de Grecia, escrita por Grote, no fue escrita para convertir a los pecadores.\u00bb \u00abNo\u00bb -respondi\u00f3 mi amigo- \u00aby si t\u00fa hubieras le\u00eddo el prefacio de <i>Lecturas para la Ma\u00f1ana y para la Noche<\/i>, del Dr. Hawker, habr\u00edas visto que ese libro no fue escrito para convertir a los pecadores, sino para alimento del pueblo de Dios, y si cumple con ese objetivo, entonces el escritor ha sido sabio, aunque no haya tenido otro objetivo.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cada grupo de personas debe recibir lo suyo. El que predica \u00fanicamente a los santos y s\u00f3lo a ellos, no predica el Evangelio completo; el que predica \u00fanicamente a los pecadores y s\u00f3lo a ellos, y nunca a los santos, no predica el Evangelio completo. Nosotros tenemos aqu\u00ed una mezcla de todo. Tenemos al santo que est\u00e1 lleno de seguridad y es fuerte; tenemos al santo que es d\u00e9bil y de poca fe; tenemos al reci\u00e9n convertido; tenemos al hombre que duda entre dos opiniones; tenemos al hombre moral; tenemos al pecador; tenemos al r\u00e9probo; tenemos al marginado. Cada uno de esos grupos debe recibir su palabra. Cada uno de ellos debe recibir su porci\u00f3n de alimento a su tiempo; no en todo tiempo, sino a su <i>debido <\/i>tiempo. El predicador que olvida a alguno de esos grupos no sabe c\u00f3mo predicar el Evangelio completo. \u00a1Qu\u00e9! \u00bfMe pueden exigir que me limite en el p\u00falpito a predicar ciertas verdades \u00fanicamente, para confortar a los santos? No lo puedo aceptar. Dios les da a los hombres corazones para que amen a su pr\u00f3jimo y, por tanto, deben desarrollar esos corazones. Si amo a los imp\u00edos, \u00bfno debo tener los medios para hablarles? \u00bfNo puedo hablarles acerca del juicio venidero, de la justicia y de su propio pecado?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Dios no permita que yo corrompa de tal manera mi naturaleza y de tal manera me endurezca, que no llegue a derramar ninguna l\u00e1grima, cuando considere la perdici\u00f3n de los seres humanos que me rodean, y cuando de pie me dirija a ellos as\u00ed: \u00ab\u00a1Ustedes est\u00e1n muertos, por tanto no tengo nada que decirles a ustedes!\u00bb y cuando en realidad predique (aunque no sea con palabras) esa herej\u00eda tan abominable, que si los hombres est\u00e1n destinados a la salvaci\u00f3n, entonces se salvar\u00e1n, y que si no est\u00e1n destinados a la salvaci\u00f3n, entonces no se salvar\u00e1n; que entonces, necesariamente, deben quedarse quietos y no hacer absolutamente nada; y que no tiene ninguna importancia si viven en pecado o en justicia; un destino fatal los tiene aprisionados con cadenas inquebrantables y su destino est\u00e1 tan determinado que pueden continuar tranquilamente viviendo en pecado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Creo que su destino est\u00e1 determinado. Como elegidos se salvar\u00e1n, y si no son elegidos, est\u00e1n condenados para siempre. Sin embargo, no creo en la herej\u00eda -que se deriva como una inferencia- que establece que, por lo tanto, los hombres no son responsables y no deben hacer nada. \u00c9sa es una herej\u00eda a la cual siempre me he opuesto, ya que es una doctrina del demonio y no de Dios. Creemos en el destino; creemos en la predestinaci\u00f3n; creemos en que hay elegidos y no elegidos: pero, a pesar de ello, creemos que debemos predicar a los hombres: \u00abCree en el Se\u00f1or Jes\u00fas y ser\u00e1s salvo\u00bb, pero si no crees en \u00c9l, est\u00e1s condenado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>4.<\/b> Hab\u00eda pensado dar una respuesta adicional a la pregunta, pero no me alcanza el tiempo. La respuesta habr\u00eda sido algo as\u00ed como: predicar el Evangelio no es predicar ciertas verdades <i>acerca del <\/i>Evangelio; no es predicar acerca de la gente, sino predicar a la gente. Predicar el Evangelio no consiste en hablar sobre lo que el Evangelio es, sino en predicarlo al coraz\u00f3n, no por medio de tu propio poder, sino bajo la influencia del Esp\u00edritu Santo. No es estar en el p\u00falpito y hablar como si nos estuvi\u00e9ramos dirigiendo al \u00e1ngel Gabriel dici\u00e9ndole ciertas cosas, sino hablar de hombre a hombre y derramar nuestro coraz\u00f3n en el coraz\u00f3n del compa\u00f1ero. Esto, creo yo, es predicar el Evangelio, y no pronunciar entre dientes alg\u00fan \u00e1rido manuscrito el domingo en la ma\u00f1ana o en la noche. Predicar el Evangelio no es mandar a un cura para que haga el trabajo por ti; no es vestir la ropa fina y pronunciar una alt\u00edsima disertaci\u00f3n. Predicar el Evangelio no es, con las manos de obispo, hacer una oraci\u00f3n que constituye un bello ejemplar y luego ceder el p\u00falpito para que una persona m\u00e1s humilde predique. No.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Predicar el Evangelio es proclamar con lengua de trompeta y celo encendido las inescrutables riquezas de Cristo Jes\u00fas, para que los hombres puedan o\u00edr, y entendiendo, puedan volverse a Dios con todo su coraz\u00f3n. Esto es predicar el Evangelio.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> La segunda pregunta es: \u00bfPOR QU\u00c9 NO LES ES PERMITIDO A LOS MINISTROS GLORIARSE? \u00abPorque si anuncio el evangelio, no tengo de qu\u00e9 jactarme.\u00bb Hay maleza que puede crecer en cualquier parte, y una maleza que puede crecer es el ORGULLO. El orgullo puede crecer tanto en una roca como en un jard\u00edn. El orgullo crece en el coraz\u00f3n de un limpiabotas y crece en el coraz\u00f3n de un pol\u00edtico. El orgullo crece en el coraz\u00f3n de una muchacha de servicio e igualmente crece en el coraz\u00f3n de su se\u00f1ora.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y el orgullo puede tambi\u00e9n crecer en el p\u00falpito. Es una hierba que se esparce de manera terrible. Requiere cortarse cada semana, pues, de otra forma, estar\u00edamos hundidos hasta nuestras rodillas en \u00e9l. Este p\u00falpito es un excelente terreno para el orgullo. Crece de manera desenfrenada, y yo estoy seguro que dif\u00edcilmente encontrar\u00edan a un predicador del Evangelio que no confiese que tiene una muy fuerte tentaci\u00f3n hacia el orgullo. Yo supongo que incluso aquellos ministros sobre los que no se comenta nada, pero que son gente muy buena y tiene una iglesia en una ciudad grande a la que asisten al menos seis personas, sufren la tentaci\u00f3n del orgullo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero independientemente de que eso sea as\u00ed o no, estoy seguro de que dondequiera que haya una gran asamblea y dondequiera que haya mucho ruido y agitaci\u00f3n en relaci\u00f3n a un hombre, hay all\u00ed un grave peligro de orgullo. Y, v\u00e9anlo bien, entre m\u00e1s orgulloso sea un hombre, m\u00e1s estrepitosa ser\u00e1 su ca\u00edda al final. Si la gente sostiene en sus brazos en alto a un ministro y deja de sostenerlo y lo suelta, \u00a1qu\u00e9 golpazo se dar\u00e1 el pobre individuo al t\u00e9rmino de todo! As\u00ed les ha ocurrido a muchos. Muchos hombres han sido sostenidos en alto por los brazos de otros hombres; han sido sostenidos en alto por los brazos de <i>la alabanza<\/i> y no <i>por la oraci\u00f3n<\/i>; estos brazos se han debilitado y han ca\u00eddo al suelo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Digo que hay la tentaci\u00f3n al orgullo en el p\u00falpito; pero no hay raz\u00f3n para el orgullo en el p\u00falpito; no hay terreno para que crezca el orgullo; pero crecer\u00e1 de todas maneras. \u00abNo tengo de qu\u00e9 jactarme.\u00bb Pero, a pesar de todo ello, a menudo se introduce alg\u00fan motivo para enorgullecernos, no real, sino aparente para nosotros mismos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>1.<\/b> Ahora, \u00bfc\u00f3mo es que un verdadero ministro siente que \u00abno tiene de qu\u00e9 jactarse\u00bb? Primero, <i>porque est\u00e1 muy consciente de sus propias imperfecciones<\/i>. Creo que nadie se formar\u00e1 una opini\u00f3n m\u00e1s justa de s\u00ed mismo que quien es llamado constante e incesantemente a orar.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Una vez un hombre pens\u00f3 que pod\u00eda predicar, y cuando le fue permitido ocupar el p\u00falpito, encontr\u00f3 que las palabras no flu\u00edan libremente como \u00e9l esperaba y en un momento de ansiedad nerviosa y temor, se inclin\u00f3 hacia delante sobre el p\u00falpito y dijo: \u00abAmigos m\u00edos, si ustedes se subieran al p\u00falpito, perder\u00edan toda la soberbia que pudieran poseer.\u00bb Creo que eso<i>les pasar\u00eda <\/i>a muchos, si intentaran alguna vez la predicaci\u00f3n. Les quitar\u00eda la inclinaci\u00f3n a criticar y les har\u00eda pensar que, despu\u00e9s de todo, la predicaci\u00f3n no es un trabajo f\u00e1cil. Cuando se predica mejor es cuando se piensa que se ha predicado mal. Quien se ha fijado en la mente un elevado concepto de lo que debe ser la elocuencia y una arenga sincera, sabr\u00e1 qu\u00e9 tan corto se queda. \u00c9l, mejor que nadie, puede reprobarse cuando reconoce su propia deficiencia. No creo que un hombre deba gloriarse cuando hace algo bien. Por otro lado, creo que \u00e9l ser\u00e1 el mejor juez de sus propias imperfecciones y que las ver\u00e1 claramente. <i>\u00c9l <\/i>sabe lo que debe ser: otros hombres no. Miran y ven y piensan que todo es maravilloso, mientras que el predicador piensa que todo es maravillosamente absurdo, y se retira meditando en las cosas en las que ha fallado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cualquier ministro verdadero sentir\u00e1 sus deficiencias. Se comparar\u00e1 a s\u00ed mismo con hombres tales como Whitfield, con predicadores de la talla de los puritanos, y dir\u00e1: \u00ab\u00bfQu\u00e9 soy yo? Un enano al lado de un gigante; el mont\u00edculo de un hormiguero al lado de una monta\u00f1a.\u00bb Cuando se retira a descansar el domingo por la noche, dar\u00e1 vueltas en su cama porque siente que err\u00f3 el tiro, que no ha tenido la vehemencia, la solemnidad, la mortal intensidad de prop\u00f3sito que requer\u00eda su funci\u00f3n. Se reprochar\u00e1 por no haber enfatizado lo suficiente alg\u00fan punto, o por haber evitado alg\u00fan otro, o por no haber sido lo suficientemente expl\u00edcito en alg\u00fan tema en particular, o por haber considerado demasiado alg\u00fan otro. Ver\u00e1 sus propias fallas, ya que Dios siempre disciplina a sus hijos en la noche, cuando han hecho algo mal. No necesitamos que otros nos reprendan; Dios mismo lo hace directamente. El ministro m\u00e1s honrado por Dios a menudo se sentir\u00e1 deshonrado en su propia estima.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>2. <\/b>Adem\u00e1s, otro medio que nos lleva a no jactarnos es el hecho de que Dios nos recuerda que<i>todos nuestros dones son prestados.<\/i> Y de manera sorprendente, al leer un peri\u00f3dico esta ma\u00f1ana, esta verdad me fue recordada: que todos nuestros dones son prestados. El art\u00edculo dice as\u00ed: \u00abLa semana pasada, la quieta comunidad de Pueblo Nuevo fue trastornada por un evento que ha tra\u00eddo tristeza a la comunidad completa. Un caballero muy exitoso, que hab\u00eda obtenido un t\u00edtulo universitario con honores, se ha vuelto loco desde hace algunos meses. \u00c9l hab\u00eda administrado una academia para la educaci\u00f3n de j\u00f3venes, pero su locura lo ha obligado a abandonar su ocupaci\u00f3n, y desde hace alg\u00fan tiempo ha vivido solo en una casa en esa comunidad. El casero obtuvo una orden de desalojo; y habiendo sido necesario esposarlo, lo dejaron negligentemente sentado en unas escaleras a la vista de una gran multitud, hasta que lleg\u00f3 el medio de transporte que lo condujo al asilo. Uno de sus alumnos (seg\u00fan el peri\u00f3dico) es el Sr. Spurgeon.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1El hombre que me ense\u00f1\u00f3 todo lo que s\u00e9 en cuanto a conocimiento humano, se ha convertido en un loco de atar! Al darme cuenta de eso, sent\u00ed que pod\u00eda doblar mi rodilla con humilde gratitud y dar gracias a Dios que mi raz\u00f3n no se ha tambaleado y que sus poderes permanecen intactos. \u00a1Oh, cu\u00e1n agradecidos debemos estar de que nuestros talentos nos hayan sido preservados y que nuestra mente sea sana! Ninguna otra cosa me habr\u00eda podido afectar m\u00e1s directamente. Ese gran hombre se hab\u00eda esforzado juntamente conmigo, un hombre de genio y habilidad; y \u00a1miren en lo que se hab\u00eda convertido! \u00a1C\u00f3mo ha ca\u00eddo! \u00a1C\u00f3mo ha ca\u00eddo! \u00a1Cu\u00e1n velozmente la naturaleza humana cae desde la altura y se hunde por debajo del nivel de los animales!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Bendigan al Se\u00f1or, amigos m\u00edos, por los talentos que les ha dado! \u00a1Den gracias al Se\u00f1or por la raz\u00f3n y por el intelecto que poseen! Aunque \u00e9stos no sean muy sofisticados, responden a sus necesidades; y si los llegasen a perder, pronto se dar\u00edan cuenta de la diferencia. Tengan mucho cuidado de no pensar en relaci\u00f3n con cualquier tema: \u00ab\u00bfNo es \u00e9sta la gran Babilonia que yo edifiqu\u00e9?\u00bb Siempre debemos recordar que tanto la cuchara de alba\u00f1il como la mezcla nos vienen de Dios. La vida, la voz, el talento, la imaginaci\u00f3n, la elocuencia, todos son dones de Dios; y quien haya recibido los mayores dones, debe sentir que a Dios pertenece el escudo de los poderosos, puesto que \u00c9l ha dado poder a Su pueblo y fortaleza a Sus siervos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>3. <\/b>Otra respuesta a la pregunta. Otro medio que utiliza el Se\u00f1or para preservar a sus ministros de la tendencia a jactarse, es \u00e9ste: <i>\u00c9l les hace sentir su dependencia constante del Esp\u00edritu Santo<\/i>. Confieso que algunos ministros no sienten eso. Algunos se atreven a predicar sin el Esp\u00edritu de Dios o sin haberle orado. Pero pienso que ning\u00fan hombre que verdaderamente haya sido llamado de lo alto, se atrever\u00e1 a hacer eso, sino m\u00e1s bien sentir\u00e1 que necesita al Esp\u00edritu.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Una vez que me encontraba predicando en Escocia, el Esp\u00edritu de Dios quiso dejarme solo; no pude hablar como usualmente lo hago. Tuve la necesidad de decirle a la gente que el coche hab\u00eda perdido sus ruedas; que el coche se arrastraba pesadamente. He sentido el beneficio de eso desde entonces. Fui humillado amargamente y pude haberme arrastrado bajo la c\u00e1scara de una nuez o pude haberme escondido en cualquier oscuro rinc\u00f3n de la tierra. Sent\u00ed como si no deb\u00eda hablar m\u00e1s en el nombre del Se\u00f1or; y entonces me vino el pensamiento: \u00ab\u00a1Oh!, eres una criatura ingrata, pues \u00bfno ha hablado Dios por tu medio cientos de veces? Y, por esta vez que no quiso hacerlo, \u00bfvas a reconvenir a Dios por eso? M\u00e1s bien dale gracias por los cientos de veces que ha estado a tu lado; y si alguna vez te ha abandonado, entonces admira Su bondad de mantenerte humilde por este medio.\u00bb Algunos pueden pensar que fue el poco estudio lo que me llev\u00f3 a esa situaci\u00f3n, pero puedo afirmar con toda honestidad, que no fue eso. Pienso que estoy obligado a estudiar con dedicaci\u00f3n y as\u00ed no tentar al Esp\u00edritu con sermones sin preparaci\u00f3n. Usualmente considero mi deber pedir la gu\u00eda del Se\u00f1or para mis sermones y le imploro que lo grabe en mi mente; pero en esa ocasi\u00f3n, creo que me hab\u00eda preparado m\u00e1s cuidadosamente de como ordinariamente lo hago, de tal forma que la falta de preparaci\u00f3n no era la causa. La simple causa fue: \u00abEl viento sopla de donde quiere\u00bb, y los vientos no siempre son huracanados. En algunas ocasiones el viento est\u00e1 quieto. Y, por tanto, si me apoyo en el Esp\u00edritu, debo saber que no siempre sentir\u00e9 su poder con la misma fuerza. \u00bfQu\u00e9 har\u00eda yo sin la influencia celestial, ya que a ella le debo todo? Por medio de este pensamiento Dios humilla a los que le sirven. Dios nos ense\u00f1ar\u00e1 cu\u00e1nto lo necesitamos. No permitir\u00e1 que pensemos que hacemos algo por nosotros mismos. \u00abNo -dice \u00c9l-, no te corresponde nada de la gloria. Voy a humillarte. \u00bfEst\u00e1s pensando: yo hago esto? Te mostrar\u00e9 lo que eres sin M\u00ed.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vemos a Sans\u00f3n ir tras los filisteos para atacarlos. \u00c9l se imagina que puede matarlos, pero los filisteos est\u00e1n encima de Sans\u00f3n. Le sacan los ojos. Su gloria se esfuma, porque no confi\u00f3 en su Dios, sino que confiaba en s\u00ed mismo. Cada ministro ser\u00e1 llevado a sentir su dependencia en el Esp\u00edritu; y entonces dir\u00e1 con \u00e9nfasis, igual que Pablo: \u00abPorque si anuncio el evangelio, no tengo de qu\u00e9 jactarme.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III.<\/b> Ahora viene la tercera pregunta, con la cual concluiremos este mensaje. \u00bfCU\u00c1L ES ESA NECESIDAD QUE NOS ES IMPUESTA DE PREDICAR EL EVANGELIO?\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>1. <\/b>En primer lugar, <i>una gran parte de esa necesidad se debe al llamamiento mismo<\/i>. Si un hombre es verdaderamente llamado por Dios para el ministerio, lo desaf\u00edo a que se niegue a aceptar el llamamiento. Un hombre que verdaderamente tiene en su seno la inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo que lo ha llamado a predicar, no puede dejar de hacerlo. Tiene que predicar. Como fuego en los huesos, as\u00ed ser\u00e1 esa influencia hasta que proyecte sus llamas hacia fuera. Los amigos pueden querer frenarlo, los enemigos criticarlo, los despreciadores burlarse de \u00e9l, pero el hombre es indomable; \u00e9l tiene que predicar si tiene el llamado del cielo. Todo el mundo lo puede abandonar; pero \u00e9l le predicar\u00eda a las \u00e1ridas cumbres de las monta\u00f1as. Si tiene el llamado del cielo, aunque no tenga una congregaci\u00f3n, le predicar\u00eda a las cascadas y dar\u00eda su voz a los riachuelos. No podr\u00eda callarse. Ser\u00eda una voz proclamando en el desierto: \u00abPreparad el camino del Se\u00f1or.\u00bb No creo que se pueda detener a un ministro de la misma forma que no se puede detener a las estrellas del cielo. No creo que se pueda lograr que un ministro deje de predicar, si realmente tiene el llamado, de la misma manera que no se puede detener a las poderosas cataratas queriendo consumir sus aguas con la tacita de un ni\u00f1o.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El hombre que ha sido guiado por el cielo no puede ser detenido por nadie. Ha sido tocado por Dios y nadie le impedir\u00e1 predicar. Volar\u00e1 sobre alas de \u00e1guila y nadie podr\u00e1 encadenarlo a la tierra. Hablar\u00e1 con la voz de un seraf\u00edn y nadie podr\u00e1 cerrar su boca. \u00bfNo es su palabra como un fuego dentro de m\u00ed? \u00bfDebo de callar cuando Dios ha colocado su Palabra en m\u00ed? Y cuando un hombre habla de conformidad con lo que el Esp\u00edritu le da a hablar, siente un gozo semejante al cielo; y cuando termina desea volver a su trabajo de nuevo y ans\u00eda estar predicando nuevamente. Yo creo que los j\u00f3venes que predican tan s\u00f3lo una vez a la semana y piensan que ya han cumplido con su deber, no han sido llamados por Dios a una gran obra. Pienso que si Dios ha llamado a alguien, lo impulsar\u00e1 a predicar constantemente y sentir\u00e1 que debe predicar en medio de las naciones, las riquezas inescrutables de Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>2.<\/b> Pero otra cosa nos har\u00e1 predicar: sentiremos \u00ab\u00a1ay de m\u00ed si no anuncio el Evangelio!\u00bb y \u00e9sa es <i>la triste carencia de este pobre mundo ca\u00eddo<\/i>. \u00a1Oh ministro del Evangelio, haz un alto por un instante y piensa en tus pobres pr\u00f3jimos! \u00a1Velos como un arroyo, apresur\u00e1ndose a la eternidad; diez mil vuelan a su morada eterna cada solemne momento! \u00a1Mira el t\u00e9rmino de ese arroyo, esa tremenda catarata que lanza corrientes de almas al abismo! Oh, ministro, piensa que los hombres se condenan por millares cada hora, y que cada vez que late tu pulso, una nueva alma abre sus ojos en el infierno en medio de tormentos; piensa en c\u00f3mo los hombres aceleran su camino a la destrucci\u00f3n, c\u00f3mo \u00abel amor de muchos se enfr\u00eda\u00bb y \u00ababunda la iniquidad\u00bb. Te pregunto: \u00bfno sientes una gran necesidad? \u00bfNo sientes el \u00a1ay de m\u00ed si no predico el Evangelio!?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Camina una tarde por las calles de Londres en el momento del ocaso, cuando la oscuridad abriga a la gente. \u00bfNo ves a aquella ramera caminar veloz a su maldito trabajo? \u00bfNo ves a miles y miles de millares lanzados a la ruina cada a\u00f1o? Del hospital y del asilo salen voces que dicen: \u00ab\u00a1Ay de ti si no predicas el evangelio!\u00bb Ac\u00e9rcate a ese gran edificio construido con paredes impresionantes; entra en los calabozos y mira all\u00ed a los ladrones que por a\u00f1os han gastado sus vidas en el pecado. \u00c1brete paso en alguna ocasi\u00f3n hacia la triste plaza de Newgate y mira al asesino ajusticiado. Una voz saldr\u00e1 de cada instituci\u00f3n correccional, de cada prisi\u00f3n, de cada pat\u00edbulo, diciendo: \u00ab\u00a1Ay de ti si no predicas el evangelio!\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ac\u00e9rcate a las camas de los moribundos y observa c\u00f3mo los hombres mueren en la ignorancia sin conocer los caminos del Se\u00f1or. Mira el terror en sus rostros conforme se acercan a su Juez, sin haber conocido la salvaci\u00f3n, sin haber siquiera conocido el camino; y mientras los ves temblando ante su Hacedor, escucha una voz: \u00abMinistro, ay de ti si no predicas el evangelio.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Puedes tambi\u00e9n seguir otra ruta. Ve alrededor de esta gran metr\u00f3polis y p\u00e1rate a la puerta de alg\u00fan lugar donde se escuchen el sonar de campanillas, cantos y m\u00fasica, pero bajo el total influjo de la ramera de Babilonia, donde las mentiras se predican como verdades; y cuando regreses a casa y pienses en los Papas, deja que una voz te recuerde: \u00abMinistro, ay de ti si no predicas el evangelio.\u00bb O entra en la habitaci\u00f3n del infiel, donde blasfema en contra de su Hacedor; o asiste al teatro donde se ponen en escena obras llenas de lujuria y libertinaje, y de lo profundo de todos estos antros de vicio sale una voz: \u00abMinistro, ay de ti si no predicas el evangelio.\u00bb Y da una \u00faltima caminata por las c\u00e1maras de los condenados; cuando pueda verse el abismo del infierno, p\u00e1rate frente a \u00e9l y escucha:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00ablos tristes lamentos, las quejas vac\u00edas,<br \/>y los chillidos de fantasmas torturados.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Acerca tu o\u00eddo a las puertas del infierno y por unos instantes escucha los gritos entremezclados y los alaridos de agon\u00eda y desesperaci\u00f3n que te romper\u00e1n los t\u00edmpanos; y cuando regreses de ese triste lugar con su m\u00fasica l\u00fagubre aun produci\u00e9ndote terror, escuchar\u00e1s la voz que te recuerda: \u00ab\u00a1Ministro! \u00a1Ministro! \u00a1Ay de ti si no anuncias el evangelio!\u00bb Mantengamos estas cosas al alcance de nuestra vista y entonces tendremos que predicar. Si te dijeran: <i>\u00a1Deja de predicar! \u00a1Deja de predicar!<\/i> Responder\u00edas: Aunque el sol dejara de brillar, nosotros predicar\u00edamos en la oscuridad. Aunque las mareas dejaran de existir en las playas, nuestra voz predicar\u00eda el Evangelio. Aunque el mundo dejara de girar, y los planetas detuvieran su curso, nosotros todav\u00eda predicar\u00edamos el Evangelio. Hasta tanto que el centro encendido de la tierra no estalle a trav\u00e9s de las gruesas estructuras de sus monta\u00f1as abiertas, nosotros mientras predicaremos el Evangelio; hasta que la conflagraci\u00f3n universal no disuelva la tierra, y la materia desaparezca, estos labios o los labios de otros ministros llamados por Dios tronar\u00e1n llevando la voz de Jehov\u00e1. No podemos evitarlo. \u00abPorque me es impuesta necesidad\u00bb; s\u00ed, \u00a1ay de nosotros si no anunciamos el Evangelio!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, mis queridos hermanos, una palabra para ustedes. Algunas personas que me escuchan hoy son verdaderamente culpables a los ojos de Dios, porque ellos no predican el Evangelio. No puedo imaginar que de las mil quinientas o dos mil personas aqu\u00ed presentes que escuchan mi voz, no haya personas calificadas para predicar el Evangelio, adem\u00e1s de m\u00ed. No tengo tan mala opini\u00f3n de ustedes para considerarme superior en intelecto a la mitad de ustedes, o a\u00fan en el poder de predicar la Palabra de Dios: y aun suponiendo que yo lo fuera, no puedo creer que tengo tal congregaci\u00f3n que no haya muchos dotados de talentos y dones que no los puedan utilizar en la predicaci\u00f3n de la Palabra.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entre los Bautistas de Escocia existe la costumbre de invitar a los hermanos para que exhorten los domingos en la ma\u00f1ana; no tienen un ministro de planta que predique en esa ocasi\u00f3n, sino que cada hombre que se sienta inclinado a hacerlo, se levanta y habla. Todo eso est\u00e1 muy bien; s\u00f3lo me temo que muchos hermanos sin las calificaciones adecuadas se convertir\u00edan en los mayores conferencistas, ya que es un hecho conocido que los hombres que tienen poco que decir, se tomar\u00e1n el mayor tiempo; y, si yo presidiera, les dir\u00eda: \u00abHermano, est\u00e1 escrito, habla para edificaci\u00f3n.\u00bb \u00abEstoy seguro de que no te edificar\u00edas ni a ti mismo ni a tu esposa, intenta lograr eso primero y si no lo puedes lograr, no desperdicies nuestro precioso tiempo.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo repito nuevamente: no puedo dejar de creer que hay algunos presentes este d\u00eda que son flores \u00abdesperdiciando su dulce aroma en el aire del desierto\u00bb, joyas de brillant\u00edsima luz perdidas en las cavernas del mar del olvido. \u00c9ste es un asunto muy serio. Si hay talentos en la iglesia de New Park Street (la iglesia cuyo pastor era Spurgeon), espero que se desarrollen. Si hay predicadores en mi congregaci\u00f3n, dejemos que prediquen. Muchos ministros se esfuerzan para limitar a los j\u00f3venes en el asunto de la predicaci\u00f3n. Aqu\u00ed tienen mi mano, tal como es, para apoyar a cualquiera de ustedes que quiera decir a los pecadores por doquier cu\u00e1n amado Salvador han encontrado. Quisiera descubrir muchos predicadores entre ustedes; quiera Dios que todos los servidores del Se\u00f1or sean profetas. Hay algunos presentes que deber\u00edan ser profetas, excepto que est\u00e1n medio temerosos; bien, debemos encontrar para ellos el remedio para quitarles su timidez. No puedo soportar el pensamiento de que mientras el demonio pone a todos sus servidores a trabajar, haya un siervo de Jesucristo que est\u00e9 dormido. Joven, cuando regreses a casa, exam\u00ednate a ti mismo, date cuenta de cu\u00e1les son tus habilidades, y si descubres alguna habilidad, entonces haz la prueba en alguna pobre y humilde habitaci\u00f3n y habla a una docena de pobres gentes acerca de lo que deben hacer para ser salvos. No necesitas tener aspiraciones de dedicarte de tiempo completo al ministerio, pero si Dios as\u00ed lo quiere, entonces puedes aspirar a ello. El que desea un obispado buena cosa desea. De cualquier manera, busca predicar el Evangelio de Dios. He predicado este serm\u00f3n de manera especial, porque deseo iniciar un movimiento que parta desde este lugar y que alcance a muchas personas. Quiero descubrir a algunos en mi iglesia, de ser posible, que prediquen el Evangelio. Y pongan atenci\u00f3n, ustedes que tienen talento y poder, \u00a1ay de ustedes si no predican el Evangelio!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Pero mis amigos!, si se dice: Ay de nosotros si no predicamos el Evangelio, \u00bfc\u00f3mo ser\u00e1 el ay de ustedes si escuchan y no reciben el Evangelio? Dios quiera que escapemos de esa condenaci\u00f3n. Que el Evangelio de Dios sea para nosotros sabor de vida para vida y no de muerte para muerte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abPorque si anuncio el evangelio, no tengo de qu\u00e9 jactarme, porque me es impuesta necesidad; pues \u00a1ay de m\u00ed si no anuncio el evangelio!\u00bb &#8211; 1 Corintios 9:16 (RVA) El hombre m\u00e1s destacado de los tiempos apost\u00f3licos fue el ap\u00f3stol Pablo. \u00c9l siempre fue grande en todo. Si se le considera como pecador, \u00e9l fue &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/predicar-el-evangeliopor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPredicar el Evangelio<br \/>\nPor Charles H. 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