{"id":22386,"date":"2016-04-04T15:48:18","date_gmt":"2016-04-04T20:48:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ecce-rexpor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:48:18","modified_gmt":"2016-04-04T20:48:18","slug":"ecce-rexpor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ecce-rexpor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"Ecce Rex\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abEntonces dijo a los jud\u00edos: \u00a1He aqu\u00ed vuestro Rey! Juan 19: 14.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Pilato expres\u00f3 con esto mucho m\u00e1s de lo que era su intenci\u00f3n decir, y, por tanto, no restringiremos nuestra consideraci\u00f3n de sus palabras a lo que \u00e9l quiso decir. Juan nos informa comentando de Caif\u00e1s, \u00abEsto no lo dijo por s\u00ed mismo,\u00bb y nosotros podemos decir lo mismo de Pilato. Todo lo que fue dicho o hecho en conexi\u00f3n con el Salvador durante el d\u00eda de Su crucifixi\u00f3n, rebosa de significado, est\u00e1 much\u00edsimo m\u00e1s cargado de significado de lo que los propios participantes o actores pensaban. Incluso lo trivial se torna solemne y grave, cuando es transformado por la cruz. Cuando Caif\u00e1s afirm\u00f3 que era conveniente que un hombre muriera por el pueblo, y no que toda la naci\u00f3n pereciera, no se imaginaba que estaba enunciando el grandioso Evangelio de la sustituci\u00f3n. Cuando el pueblo jud\u00edo clam\u00f3 delante de Pilato: \u00abSu sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos,\u00bb no ten\u00edan la menor idea de la sentencia que estaban solicitando sobre ellos mismos, que tendr\u00eda su cumplimiento inicial durante el sitio de Jerusal\u00e9n, y que les perseguir\u00eda, como una negra nube suspendida sobre su raza, durante muchos siglos. Cuando el soldado le abri\u00f3 el costado con una lanza, no se imaginaba que estaba extrayendo, delante de los ojos de todos, la sangre y el agua que son para la iglesia entera, los emblemas de la doble purificaci\u00f3n que encontramos en Jes\u00fas, la purificaci\u00f3n mediante la sangre expiatoria y la gracia santificante.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando vino la plenitud del tiempo, todas las cosas desbordaban plenitud. Cada acontecimiento en aquel pasmoso d\u00eda revelaba grande misterio, y cada movimiento y cada palabra de nuestro Se\u00f1or y de quienes le rodeaban, ense\u00f1aban alg\u00fan evangelio o inculcaban una lecci\u00f3n. Mientras que en ciertos d\u00edas la frivolidad gobierna la hora, y queda muy poco de valor de lo mucho que se habla, en el d\u00eda de la pasi\u00f3n, aun los m\u00e1s indiferentes hablaron como hombres inspirados. Pilato, ese esp\u00edritu indeciso y sin un criterio propio, se expres\u00f3 con un lenguaje de tanto peso como si \u00e9l tambi\u00e9n hubiera estado entre los profetas. Su declaraci\u00f3n de la inocencia de nuestro Se\u00f1or, su menci\u00f3n de Barrab\u00e1s, la inscripci\u00f3n que escribi\u00f3 para ser fijada sobre la cabeza de Jes\u00fas, y muchos otros asuntos, todo ello estaba cargado de instrucci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pilato present\u00f3 a Jes\u00fas ante los jud\u00edos vestido con ropas de escarnio, y les dijo: \u00ab<i>Ecce Rex<\/i>\u00bb &#8211; \u00ab\u00a1He aqu\u00ed a vuestro Rey!\u00bb Pero la simiente de Abraham le rechaz\u00f3 como su Rey; mas no nos acordamos de esa infeliz naci\u00f3n para echarle la culpa, sino para que tengamos presente que nosotros tambi\u00e9n podemos caer en el mismo pecado. Como naci\u00f3n favorecida con el Evangelio en muchos aspectos, gozamos de la misma condici\u00f3n privilegiada que disfrutaron los jud\u00edos. A nosotros se nos da a conocer la palabra de Dios; los or\u00e1culos de Dios son puestos bajo nuestra custodia, y nosotros, aunque por naturaleza somos ramas de olivo silvestre, estamos injertados en ese tronco propicio del que Israel ha sido desgajado por un tiempo. \u00bfDemostraremos que somos igualmente indignos? \u00bfSer\u00e1 encontrado culpable alguno de nosotros de la sangre de Jes\u00fas? Jes\u00fas nos es predicado en este d\u00eda; \u00bflo estamos rechazando? El sufriente Mes\u00edas ser\u00e1 presentado nuevamente esta ma\u00f1ana, no por Pilato, sino por uno que ans\u00eda honrarle, y cuando est\u00e9 delante de ustedes, y sea proclamado otra vez con la palabras \u00ab\u00a1He aqu\u00ed vuestro Rey!\u00bb \u00bfgritar\u00e1n ustedes tambi\u00e9n&nbsp;: \u00ab\u00a1Fuera, fuera!\u00bb?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esperemos que no haya aqu\u00ed corazones tan perversos que, imitando a la naci\u00f3n rebelde, griten: \u00abNo queremos que \u00e9ste reine sobre nosotros.\u00bb Oh, que cada uno de nosotros pueda reconocer que el Se\u00f1or Jes\u00fas es su Rey, pues bajo Su cetro hay reposo y gozo. \u00c9l es digno de ser coronado por cada coraz\u00f3n. Un\u00e1monos todos en reverente contemplaci\u00f3n y recib\u00e1mosle con deleite. Presten mucha atenci\u00f3n a mis palabras y prep\u00e1rense con un coraz\u00f3n dispuesto para el momento en que Jes\u00fas sea presentado delante de ustedes, y que, durante los siguientes minutos, su \u00fanica atenci\u00f3n sea: \u00ab\u00a1He aqu\u00ed vuestro Rey!\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> Acomp\u00e1\u00f1enme, entonces, al lugar llamado el Enlosado, y en hebreo Gabata, y \u00ab\u00a1He aqu\u00ed vuestro Rey!\u00bb Primero les pedir\u00e9 que CONTEMPLEN A SU REY PREPARANDO SU TRONO, s\u00ed, y prepar\u00e1ndose para sentarse en \u00e9l. Si miran en respuesta al llamado: \u00ab\u00a1He aqu\u00ed vuestro Rey!\u00bb, \u00bfqu\u00e9 es lo que ven? Ven al \u00abVar\u00f3n de dolores, experimentado en quebranto,\u00bb ce\u00f1ido con una corona de espinas y vestido con un viejo manto de p\u00farpura que le pusieron en son de burla; ustedes pueden ver, si se fijan atentamente, los hilos de sangre que corren, pues acaba de ser flagelado, y tambi\u00e9n pueden descubrir que Su rostro est\u00e1 amoratado por los golpes y manchado con la asquerosa saliva escupida por las bocas de los soldados.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abAs\u00ed ataviado lo presentan a la chusma,<br \/> Que &#8216;crucif\u00edcale&#8217; grita al un\u00edsono,<br \/> Dios calla frente al hombre, pero el hombre grita.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Es un terrible espect\u00e1culo, pero les pido que lo observen atentamente y vean el establecimiento del trono del Redentor. Vean c\u00f3mo se convierte en su Rey mediador. \u00c9l estableci\u00f3 un nuevo trono en Gabata, en el que reinar\u00e1 como Rey de los pecadores perdonados y como el Pr\u00edncipe de Paz. \u00c9l era Rey antes de todos los mundos, como tambi\u00e9n Se\u00f1or de todo por el derecho de Su eterno poder y Deidad. \u00c9l ten\u00eda un trono cuando los mundos fueron hechos, como Rey de todos los reyes por la creaci\u00f3n; tambi\u00e9n hab\u00eda ocupado siempre el trono de la providencia, sustentando todas las cosas con la palabra de Su poder. Sobre Su cabeza hab\u00edan muchas coronas, y a la pregunta que le hizo Pilato: \u00ab\u00bfLuego, eres t\u00fa rey?\u00bb respondi\u00f3 adecuadamente: \u00abT\u00fa dices que yo soy rey.\u00bb Pero aqu\u00ed, delante de Pilato y de los jud\u00edos, en Su condici\u00f3n de verg\u00fcenza y humillaci\u00f3n, estaba a punto de ascender y primero que nada a punto de preparar el trono de la gracia celestial, que ahora ha sido establecido entre los hijos de los hombres, para que acudan a \u00e9l y encuentren eterna salvaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adviertan c\u00f3mo est\u00e1 preparando este trono de gracia: <i>es por medio del dolor y de la verg\u00fcenza soportados en lugar nuestro<\/i>. El pecado se interpon\u00eda en el camino de la felicidad del hombre, y la ley quebrantada y la justicia exig\u00edan el castigo: y todo esto deb\u00eda ser resuelto antes de que un trono de gracia pudiera ser erigido entre los hombres. Si ustedes contemplan a nuestro sufriente Se\u00f1or, ver\u00e1n de inmediato las insignias de Su dolor, pues lleva una corona de espinas que traspasa Su frente. El dolor era una gran parte del castigo exigido por el pecado, y por lo tanto, el grandioso Sustituto fue sometido a un dolor extremado. Cuando Pilato present\u00f3 a nuestro Pr\u00edncipe m\u00e1rtir, era el mismo espejo de la agon\u00eda, era la majestad abatida, el abatimiento forjado hasta sus extremas posibilidades. Los crueles surcos de los azotes, y los abundantes hilos de sangre que ba\u00f1aban Su rostro no eran sino indicios que estaba a punto de morir en medio de los crueles dolores de la cruz, y todo esto era forzoso para \u00c9l, porque no podr\u00eda haber un trono de gracia mientras no hubiera un sacrificio sustitutivo. Era menester que sufriera para que se convirtiera en un pr\u00edncipe y un Salvador.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">He aqu\u00ed a su Rey en Sus dolores, pues all\u00ed est\u00e1 poniendo los profundos cimientos de Su reino de misericordia. Muchas coronas han sido obtenidas con sangre, y lo mismo sucede con esta, pero se trata de Su propia sangre; muchos tronos han sido establecidos con sufrimiento, y lo mismo sucede con este, pero \u00c9l mismo soporta el dolor. Por Sus graves aflicciones propiciatorias, nuestro Se\u00f1or ha preparado un trono sobre el que se sentar\u00e1 hasta que todos los de la raza elegida sean convertidos en reyes y sacerdotes para que reinen con \u00c9l. Es en raz\u00f3n de Su agon\u00eda que \u00c9l obtiene el poder real de perdonar: por Sus azotes y cardenales adquiere el derecho de absolver a los pobres pecadores. No tenemos raz\u00f3n para sorprendernos de la grandeza de Su poder mediador cuando consideramos la profundidad de Sus sufrimientos propiciatorios: as\u00ed como Su abatimiento es la fuente de Su majestad, as\u00ed la gravedad de Sus dolores le ha asegurado la plenitud del poder salvador. Si no hubiese cumplido a plenitud la ley, y no hubiese honrado la justicia hasta el m\u00e1s alto grado, no habr\u00eda sido tan gloriosamente capaz de conceder misericordia desde Su elevado y glorioso trono de gracia mediadora. He aqu\u00ed a su Rey, entonces, mientras pone la base de Su trono de gracia en lo profundo de Su dolor y de Su muerte.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y no se trata de dolor \u00fanicamente, pues tambi\u00e9n muestra las se\u00f1ales del <i>escarnio<\/i>. Esa corona de espinas significaba principalmente burla: los soldados lo hicieron monarca de broma, un rey de carnaval, y tambi\u00e9n ese manto de p\u00farpura fue colocado sobre Sus hombros en un gesto lleno de amargo escarnio: as\u00ed se burlaba este mundo de su Dios. Los evangelistas nos dan estas descripciones utilizando frases breves, como si se hubieran detenido entre frase y frase para cubrir sus rostros con las manos y llorar amargamente. As\u00ed que all\u00ed le vemos delante de la multitud, desamparado, abandonado por sus amigos, sin nadie que contara Su generaci\u00f3n o le animara. \u00c9l es abandonado por todos los que antes le llamaban Maestro, y se convierte en el centro de una escena de alboroto y de escarnio. Los soldados hicieron lo peor, y ahora los jefes de la naci\u00f3n le miran con desprecio, y s\u00f3lo se contienen de seguir con el escarnio m\u00e1s imp\u00fadico por causa del odio que los impulsaba a buscar con rapidez Su muerte. No pod\u00edan permitirse el placer de continuar con sus mofas. Sus enemigos hab\u00edan hecho todo lo que estaba en su poder para cubrirle de escarnio, y ped\u00edan permiso para hacer todav\u00eda m\u00e1s, pues gritaban: \u00ab\u00a1Sea crucificado!\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Consideren ustedes, c\u00f3mo se ha despojado de todo el honor de la casa de Su Padre, y de Su propia gloria en medio de los \u00e1ngeles, y all\u00ed est\u00e1, con un manto de burla, un cetro de broma, y una corona de espinas que es el colmo del rid\u00edculo, siendo escarnecido por todos! Sin embargo, esto debe ser as\u00ed, pues el pecado es algo vergonzoso, y una parte del castigo del pecado es la verg\u00fcenza, como lo sabr\u00e1n los que se despierten en el d\u00eda del juicio para ser entregados a la verg\u00fcenza eterna. La verg\u00fcenza cay\u00f3 sobre Ad\u00e1n cuando pec\u00f3, y al punto se dio cuenta que estaba desnudo; y ahora la verg\u00fcenza ha descendido como una tremenda granizada sobre la cabeza del Segundo Ad\u00e1n, el sustituto del hombre vergonzoso, y ha sido cubierto de desprecio. \u00abTodos los que me ven me escarnecen.\u00bb Es dif\u00edcil decir si la crueldad o el escarnio prevalec\u00edan en el ataque contra la persona de nuestro Se\u00f1or en Gabata; pero al soportar estos dos flagelos unidos, puso la base inamovible de la piedra del \u00e1ngulo de Su dominio de amor y de gracia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfC\u00f3mo habr\u00eda podido ser Rey de un pueblo redimido si no lo hubiera redimido as\u00ed? Podr\u00eda haber sido se\u00f1or sobre un pueblo condenado a morir, el severo gobernante de un pueblo que continu\u00f3 en el pecado, y continuar\u00eda en \u00e9l hasta perecer para siempre de su presencia; pero \u00c9l no buscaba un reino as\u00ed; \u00c9l buscaba un reino sobre corazones que estuvieran eternamente agradecidos con \u00c9l, corazones que, habiendo sido redimidos desde el m\u00e1s profundo infierno por Su muerte expiatoria, le amaran para siempre con supremo fervor. Su dolor asegur\u00f3 Su poder de salvar, Su verg\u00fcenza le otorg\u00f3 el derecho de bendecir.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00ab\u00a1He aqu\u00ed vuestro Rey!\u00bb M\u00edrenle con una mirada resuelta y vean c\u00f3mo es Rey ahora <i>por el derecho del beneficio conferido<\/i>. He aqu\u00ed, \u00c9l ha quitado para siempre el pecado por el sacrificio de S\u00ed mismo, y por eso todos los seres rescatados est\u00e1n de acuerdo que Aquel que mat\u00f3 al drag\u00f3n que devoraba a las naciones, debe ser el Rey. He aqu\u00ed, al humillarse hasta la verg\u00fcenza, \u00c9l ha destronado a Satan\u00e1s, que era el pr\u00edncipe de este mundo; y, \u00bfqui\u00e9n debe ocupar el trono sino Aquel que lo obtuvo, y que arroj\u00f3 al hombre fuerte que gobernaba anteriormente? Cristo ha hecho m\u00e1s por los hombres de lo que el pr\u00edncipe de las tinieblas hubiera podido o querido hacer, pues \u00c9l ha muerto por los hombres, y as\u00ed se ha ganado una justa supremac\u00eda sobre todos los corazones agradecidos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En cuanto a la muerte, Jes\u00fas, entreg\u00e1ndose a la muerte, la ha vencido. Coronemos con el lauro de la victoria al que ha destruido al destructor del mundo. En medio de Su verg\u00fcenza, tambi\u00e9n vean al Se\u00f1or Jesucristo cumpliendo la ley y honr\u00e1ndola. Quien honr\u00f3 a esa ley, que de otra manera nos hubiera maldecido, merece recibir todo el honor y el homenaje tributado por los hijos de los hombres, a quienes rescat\u00f3 de la maldici\u00f3n. Ustedes vean, entonces, que nuestro Se\u00f1or, cuando se visti\u00f3 con esa vieja t\u00fanica de p\u00farpura, y present\u00f3 Sus sienes para que fueran ce\u00f1idas con las espinas, realmente estaba estableciendo para \u00c9l un imperio cuyos cimientos nunca ser\u00e1n conmovidos: \u00c9l estaba efectuando esa obra salvadora que lo ha hecho Rey de los pecadores salvados por \u00c9l, y Se\u00f1or del reino de la gracia, que mediante Su muerte es otorgada a los hombres.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Observen esto, tambi\u00e9n, que los hombres son reyes entre sus semejantes cuando muestran <i>profunda compasi\u00f3n, y brindan socorro verdadero<\/i>. Aquel que siente compasi\u00f3n, gana un poder del mejor tipo, no la fuerza bruta sino una refinada influencia espiritual. Por esta causa nuestro Se\u00f1or fue afligido, como lo puedes ver, para que se identifique contigo en tu terrible dolor, y en tu m\u00e1s espantosa deshonra. As\u00ed que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, \u00c9l tambi\u00e9n particip\u00f3 de lo mismo y como ellos deb\u00edan sufrir, as\u00ed el Capit\u00e1n de su salvaci\u00f3n fue perfeccionado por el sufrimiento. Esto le otorga Su glorioso poder sobre nosotros. \u00c9l es un fiel Sumo Sacerdote, pues puede ser conmovido con el sentimiento de nuestras debilidades, y esta habilidad de compenetrarse con nuestras debilidades y aflicciones le da supremac\u00eda en nuestros corazones.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Contempla a tu Rey en el dolor y en el escarnio, y mira Su condici\u00f3n de rey para tu coraz\u00f3n! Cu\u00e1n soberanamente ordena a tu coraz\u00f3n que se regocije. Con qu\u00e9 poder real ordena a tus miedos que se disipen, y cu\u00e1n obedientemente tu desaliento se somete a Su palabra. Ahora, lo mismo que sucede contigo, ocurre a una escala mayor en el mundo. Las sufrientes naciones ver\u00e1n todav\u00eda a su verdadero libertador en su Se\u00f1or sufriente. Ese cetro de ca\u00f1a le asegurar\u00e1 un poder mucho mayor que una vara de hierro. Su amor a los hombres est\u00e1 comprobado por Su sufrimiento por ellos, y esto, cuando el Esp\u00edritu Santo haya hecho sabios a los hombres, ser\u00e1 para los millares de nuestra raza, la raz\u00f3n para proclamarle Se\u00f1or de todo. Los reyes y los pr\u00edncipes que gobiernan a la humanidad en raz\u00f3n de su linaje o por la fuerza de las armas, s\u00f3lo tienen el nombre de reyes. Los verdaderos reyes son los grandes benefactores. Los h\u00e9roes son, despu\u00e9s de todo, nuestros reyes. Consideramos que tienen condici\u00f3n de reyes aquellos que arriesgan sus vidas por sus semejantes, para obtener libertad para ellos, o para ense\u00f1arles la verdad. La raza olvida a sus se\u00f1ores, pero recuerda a sus amigos. Si no fuera por Jes\u00fas, la tierra ser\u00eda una vasta prisi\u00f3n, y los hombres ser\u00edan una raza de criminales condenados, pero Aquel que est\u00e1 delante de nosotros en Gabata, en medio de toda Su verg\u00fcenza y dolor, nos ha salvado de nuestra condici\u00f3n perdida, y por tanto \u00c9l debe ser Rey. \u00bfQui\u00e9n votar\u00e1 en Su contra? Si el amor debe triunfar al final y si la abnegaci\u00f3n desinteresada debe recibir el homenaje, entonces Jes\u00fas es y ser\u00e1 el Rey. Cuando despunte la ma\u00f1ana y el coraz\u00f3n sea purificado del prejuicio y de la injusticia ocasionados por el pecado, el poder estar\u00e1 del lado de la justicia, y la verdad prevalecer\u00e1; entonces Jes\u00fas reinar\u00e1. La eterna adecuaci\u00f3n de las cosas exige que el mejor sea encumbrado y que el que preste el mayor servicio sea mayormente honrado entre los hombres; en una palabra, que el que fue hecho nada en favor del hombre, debe convertirse en todo para \u00e9l. \u00a1Vean ustedes, entonces, c\u00f3mo la corona de espinas es madre de la corona que lleva Jes\u00fas en Su iglesia! El manto de p\u00farpura es el precio de compra de la vestidura de la soberan\u00eda universal, y la ca\u00f1a que simulaba un cetro es la precursora de la vara de las naciones, con la cual la tierra entera ser\u00e1 gobernada en el futuro. \u00ab\u00a1He aqu\u00ed vuestro Rey!\u00bb, y vean la fuentes de Su poder mediador.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Oh, ustedes que ven en su Se\u00f1or rechazado y sangrante \u00abal Rey en su hermosura,\u00bb vengan aqu\u00ed una vez m\u00e1s y CONT\u00c9MPLENLO EXIGIENDO SU HOMENAJE. Vean de qu\u00e9 manera \u00c9l viene para ganar sus corazones. \u00bfCu\u00e1l es Su derecho a reinar sobre ustedes? Existen muchos derechos, pues sobre Su cabeza hay muchas coronas, pero el derecho principal que tiene Jes\u00fas sobre cualquiera de nosotros est\u00e1 simbolizado por esa corona de espinas: <i>es el derecho del amor supremo<\/i>: \u00c9l nos am\u00f3 como nadie m\u00e1s nos pudo haber amado. Si juntamos todos los amores de los padres y de las esposas y de los hijos, no podr\u00edan todos ellos rivalizar ni un instante con el amor de Cristo por nosotros, y cuando ese amor nos conmueve y sentimos su poder, le coronamos de inmediato como Rey.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfQui\u00e9n puede resistir Sus encantos? Una mirada de Sus ojos nos subyuga. Vean con su coraz\u00f3n esos ojos llenos de l\u00e1grimas por los pecadores que se pierden, y se convertir\u00e1n en s\u00fabditos voluntarios. Una mirada a Su bendita persona, sometida a los azotes y escupitajos por nosotros, nos dar\u00e1 una mejor idea de Sus derechos a la corona, que cualquier otra cosa nos pudiera dar. Miren a Su coraz\u00f3n traspasado derramando el l\u00edquido de la vida por nosotros, y todas las disputas acerca de Su soberan\u00eda llegan a un t\u00e9rmino en nuestros corazones. Le reconocemos Se\u00f1or porque vemos c\u00f3mo nos am\u00f3. \u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos hacer otra cosa? El amor en acci\u00f3n, o m\u00e1s bien el amor en el sufrimiento, conlleva una omnipotencia. Contemplen lo que ese amor soport\u00f3, y as\u00ed \u00ab\u00a1He aqu\u00ed vuestro Rey!\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas vestido de escarnio, desfigurado con las huellas de Su dolor, tambi\u00e9n nos recuerda<i>que es pleno propietario<\/i> de nosotros por Sus obras y por Su muerte. \u00ab\u00bfO ignor\u00e1is . . . .que no sois vuestros? Porque hab\u00e9is sido comprados por precio.\u00bb Contemplen a su Rey, y vean el precio. Es el precio de un sufrimiento inmenso, de la verg\u00fcenza m\u00e1s cruel. Es un precio incalculable, pues el Se\u00f1or de todo es reducido a nada. Es un precio terrible, pues el \u00fanico que tiene inmortalidad se somete a la muerte. Es un precio de sangre. Son los azotes y el derramamiento de sangre y el dolor de Jes\u00fas; es m\u00e1s, es \u00c9l mismo. Si quieren ver el precio de Su redenci\u00f3n, \u00ab\u00a1He aqu\u00ed vuestro Rey!\u00bb Es \u00c9l quien nos redimi\u00f3 para Dios por Su sangre, \u00c9l que \u00abse despoj\u00f3 a s\u00ed mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condici\u00f3n de hombre, se humill\u00f3 a s\u00ed mismo, haci\u00e9ndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.\u00bb T\u00fa reconoces ese derecho. El amor de Cristo te constri\u00f1e. Sientes que de ahora en adelante vivir\u00e1s \u00fanicamente para \u00c9l, y consideras un gozo, en todos los aspectos, que \u00c9l reine sobre ti con dominio ilimitado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Porque Jes\u00fas sufri\u00f3, ha adquirido un poder sobre nosotros que es muy superior a cualquiera que pudiera ser impuesto por cortes judiciales, o puesto en vigor por el simple poder, pues nuestros corazones se han sometido voluntariamente a \u00c9l y le han otorgado <i>Su derecho a nuestra voluntaria sumisi\u00f3n,<\/i> encantados de otorgar sumisi\u00f3n a un amor tan imperial. \u00bfAcaso es posible que un creyente contemple al Se\u00f1or Jesucristo sin sentir que anhela ser m\u00e1s y m\u00e1s Su siervo y Su disc\u00edpulo? \u00bfAcaso no tienen sed de servirle? \u00bfPueden contemplarle en el precipicio de la verg\u00fcenza sin desear con vehemencia elevarle a las alturas de la gloria? \u00bfPuedes verle humill\u00e1ndose as\u00ed por ti, sin suplicarle a Dios que un elevado trono glorioso sea Suyo, y que \u00c9l se siente all\u00ed para gobernar a los corazones de los hombres? No hay ninguna necesidad de debatir el derecho del Rey Jes\u00fas, pues t\u00fa lo sientes; Su amor te ha tomado por asalto, y te retiene como su presa firmemente. No puedes tener un Salvador sin que sea tu Rey, y viendo a tal Rey en una condici\u00f3n as\u00ed, no puedes pensar en \u00c9l sin que te goces en atribuirle a \u00c9l todo el poder y el dominio. Si pudi\u00e9ramos escaparnos de Su poder, entrar\u00edamos en casa de servidumbre, y cuando en cualquier instante dejamos de reconocerlo como Rey, experimentamos la peor aflicci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00ab\u00a1He aqu\u00ed vuestro Rey!\u00bb, entonces, \u00c9l mismo es Su propia raz\u00f3n para que le obedezcan. Vean lo que sufri\u00f3 por ustedes, hermanos m\u00edos, y de ahora en adelante no rehuyan ning\u00fan trabajo, verg\u00fcenza, o sufrimiento por Su amada causa. \u00ab\u00a1He aqu\u00ed vuestro Rey!\u00bb, y cuenten con ser tratados como \u00c9l. \u00bfEsperan ser coronados de oro cuando \u00c9l fue coronado de espinas? \u00bfAcaso crecer\u00e1n lirios para ustedes y cardos para \u00c9l? Nunca m\u00e1s se averg\u00fcencen de confesar Su glorioso nombre, a menos que en verdad puedan ser tan viles como para ser traidores a un Se\u00f1or como \u00c9l. Vean la verg\u00fcenza a la que fue expuesto, y aprendan de \u00c9l a despreciar toda verg\u00fcenza por causa de la verdad. \u00bfAcaso ser\u00e1 el disc\u00edpulo superior a su maestro, o el siervo m\u00e1s que su se\u00f1or? Si han maltratado de esta manera al due\u00f1o de la casa, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1n con los que habitan en la casa? Contemos con nuestra porci\u00f3n de un trato vergonzoso, y al aceptarlo demostraremos a todos los hombres, que el que fue despreciado y desechado entre los hombres es realmente Rey en medio de nosotros, y que los s\u00fabditos no se averg\u00fcenzan de ser como su monarca. Aunque el costo sea toda la verg\u00fcenza que el mundo pueda derramar sobre nosotros, o todo el sufrimiento que carne y sangre puedan soportar en cualquier condici\u00f3n, seamos fieles en nuestra lealtad, y digamos \u00ab\u00bfQui\u00e9n nos separar\u00e1? \u00bfNos podr\u00e1 alejar de nuestro Rey la persecuci\u00f3n, o la angustia, o la tribulaci\u00f3n? No, en todas estas cosas somos m\u00e1s que vencedores. \u00a1Rey de dolores, T\u00fa eres Rey de mi alma! \u00a1Oh Rey en verg\u00fcenza, T\u00fa eres monarca absoluto de mi coraz\u00f3n! T\u00fa eres Rey por derecho divino, y Rey por mi propia elecci\u00f3n voluntaria. Otros se\u00f1ores han tenido dominio sobre nosotros, pero ahora, puesto que T\u00fa te has revelado de esta manera, \u00fanicamente Tu nombre gobernar\u00e1 nuestros esp\u00edritus.\u00bb \u00bfNo ven entonces que Jes\u00fas, delante de Pilato, revela Su derecho en Su aspecto externo? \u00ab\u00a1He aqu\u00ed vuestro Rey!\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III. <\/b>\u00ab\u00a1He aqu\u00ed vuestro Rey!\u00bb, por tercera vez, para que le puedan ver SOMETIENDO SUS DOMINIOS. Vestido con ropas de escarnio, y con un rostro desfigurado por el dolor, viene como conquistador y para conquistar. Esto no es muy aparente para una mirada superficial, pues no lleva el atuendo de un hombre de guerra. No puedes ver una espada al cinto, ni un arco en la mano. De Sus labios no brotan amenazas terribles, ni habla con persuasi\u00f3n elocuente. Est\u00e1 desarmado, y sin embargo victorioso; est\u00e1 silencioso, pero conquista. Con este traje va a la guerra. Su verg\u00fcenza es Su armadura, y Sus sufrimientos son Su hacha de combate. \u00bfC\u00f3mo, preguntar\u00e1s? \u00bfC\u00f3mo puede ser eso? No estoy hablando de ficci\u00f3n, sin de un hecho real, y ser\u00e1 demostrado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los misioneros han salido a ganar a <i>los paganos<\/i> para Cristo, y han comenzado dici\u00e9ndoles a los incivilizados hijos del pecado, que hay un Dios, y que \u00c9l es grandioso y justo: la gente escucha inconmovible, o simplemente ha respondido: \u00ab\u00bfacaso piensas que no sabemos esto?\u00bb Luego, han hablado del pecado y su castigo, y han anunciado anticipadamente la venida del Se\u00f1or para juzgar, pero la gente permanece impasible, y ha respondido con frialdad: \u00abes cierto,\u00bb y han seguido su camino, viviendo en el pecado como antes. Por fin, estos hombres denodados han descubierto el bendito secreto, y han hablado del amor de Dios que entrega a Su Unig\u00e9nito Hijo, y han comenzado a contar la historia de los dolores incomparables de Emanuel. Entonces los huesos secos han cobrado vida, y los sordos han comenzado a o\u00edr. Esos misioneros nos informan que tan pronto comenzaron a contar la historia, se daban cuenta que los ojos estaban clavados en ellos, y los rostros mostraban destellos de inter\u00e9s, cuando antes estaban distra\u00eddos, y se tuvieron que preguntar: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no comenzamos con esto?\u00bb Ay, \u00bfpor qu\u00e9 no? Pues esto es lo que toca los corazones de los hombres.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cristo crucificado es el conquistador. No somete corazones con Sus vestiduras de gloria, sino vestido con Sus ropas de verg\u00fcenza. No gana al principio la fe y los afectos de los pecadores sentado en el trono, sino como el Salvador que sangra, sufre y muere en el lugar de ellos. \u00abPero lejos est\u00e9 de m\u00ed gloriarme,\u00bb dice el ap\u00f3stol, \u00absino en la cruz de nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u00bb; y aunque cada tema que est\u00e1 conectado con el Salvador debe jugar un papel en nuestro ministerio, sin embargo, este es el tema principal. La obra de propiciaci\u00f3n de Jes\u00fas es el gran ca\u00f1\u00f3n de nuestra bater\u00eda. La cruz es el poderoso ariete que despedaza las puertas de bronce de los prejuicios humanos y la barras de hierro de la obstinaci\u00f3n. Cristo que viene como nuestro juez, nos alarma, pero Cristo, el var\u00f3n de dolores, nos subyuga. La corona de espinas tiene un poder real en s\u00ed para forzar una lealtad voluntaria; el cetro de ca\u00f1a rompe corazones mejor que una vara de hierro, y el manto de escarnio inspira m\u00e1s amor que la p\u00farpura imperial de C\u00e9sar. No hay nada parecido bajo el cielo. Millones de victorias han sido obtenidas por Aquel a quien Pilato present\u00f3 delante de la multitud, victorias claramente atribuibles a la corona de espinas y al manto de escarnio, y \u00bfacaso no est\u00e1n escritas esas victorias en el libro de las guerras del Se\u00f1or? Y habr\u00e1 m\u00e1s victorias conforme \u00c9l sea predicado m\u00e1s frecuentemente a Su manera, y se invite a los hombres a que, en el Var\u00f3n de dolores, vean a su Rey.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfAcaso no ha sucedido lo mismo <i>en casa<\/i>, igual que en las lejanas tierras de los paganos? \u00bfQu\u00e9 es lo que gana hoy los corazones de los hombres para Cristo? \u00bfQu\u00e9 otra cosa sino Cristo en la verg\u00fcenza y Cristo en el sufrimiento? Apelo a ustedes que se han convertido recientemente; \u00bfqu\u00e9 es lo que los at\u00f3 como cautivos al carro de Jes\u00fas? \u00bfQu\u00e9 les ha hecho comprometerse de aqu\u00ed en adelante a ser Sus seguidores, regocij\u00e1ndose en Su nombre? \u00bfQu\u00e9 otra cosa sino esta: que inclin\u00f3 Su cabeza a la muerte por causa de ustedes, y los ha redimido para Dios por Su sangre? Yo s\u00e9 que as\u00ed es.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y, oh, amados <i>hijos de Dios<\/i>, si alguna vez sienten el poder de Cristo en ustedes de manera suprema, hasta someterles por completo, \u00bfno es el recuerdo del dolor redentor el que lo logra? Cuando ustedes se convierten en una especie de arpas y Jes\u00fas es el trovador que toca con Sus dedos las cuerdas de sus corazones, y s\u00f3lo ta\u00f1e alabanzas para Su amado nombre, \u00bfqu\u00e9 es lo que les cautiva de la m\u00fasica del amor agradecido, sino el hecho de su condescendencia a favor de ustedes? \u00bfAcaso su canci\u00f3n no es que \u00c9l fue inmolado y los ha redimido para Dios por Su sangre? Yo confieso que me podr\u00eda sentar al pie de la cruz y quedarme sin hacer nada excepto llorar hasta deshacerme en l\u00e1grimas, pues Sus sufrimientos derriten mi alma dentro de m\u00ed. Entonces, si se escucha el llamado del deber, me siento intensamente \u00e1vido de interceder por otros, listo para realizar cualquier sacrificio para traer a otros bajo el dominio del Se\u00f1or, y lleno de una santa pasi\u00f3n que ni la muerte podr\u00eda apagar. Todo esto podr\u00eda realizar, lo digo, cuando acabo de regresar de contemplar la pasi\u00f3n del Redentor, y de beber de Su copa y de ser bautizado con Su bautismo. El cetro de ca\u00f1a gobierna como ninguna otra cosa lo ha hecho, pues despierta entusiasmo. La corona de espinas inspira el homenaje como ninguna otra diadema lo hizo, pues fortifica a los hombres para que sean h\u00e9roes y m\u00e1rtires. Ninguna realeza es tan imponente como esa que tiene por insignia la guirnalda de espinas, la ca\u00f1a, el manto de p\u00farpura y las cinco heridas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Otras soberan\u00edas son forzadas, y fingidas y vac\u00edas, comparadas con la soberan\u00eda del \u00abdesechado entre los hombres\u00bb: el miedo, o la costumbre o la ambici\u00f3n convierten a los hombres en cortesanos en otras partes, pero el amor ferviente satura las cortes del Rey Jes\u00fas. No decimos simplemente que el rostro desfigurado es el m\u00e1s majestuoso que se haya visto jam\u00e1s, pero en diversas ocasiones hemos sentido que lo es, s\u00ed, y sentimos que lo es ahora. \u00bfQuieren ablandar nuestros corazones endurecidos? H\u00e1blennos del dolor de Jes\u00fas. \u00bfQuieren convertirnos en ni\u00f1os, a nosotros, hombres fuertes? Pongan al Var\u00f3n de dolores en medio de nosotros; no hay manera de <i>resist\u00edrsele<\/i>.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Miren tambi\u00e9n a <i>los rebeldes<\/i> si quieren ver el poder del Nazareno despreciado. Si se han alejado de Cristo, si se han vuelto tibios, si sus corazones se han vuelto insensibles a \u00c9l, que en un tiempo los embelesaba, \u00bfqu\u00e9 puede hacerlos regresar? S\u00f3lo conozco un im\u00e1n que en las manos del Esp\u00edritu Santo atraer\u00e1 a estos seres tristemente ca\u00eddos: es Jes\u00fas en Su verg\u00fcenza y en Sus dolores. Les decimos que crucifican nuevamente al Hijo de Dios, y lo presentan a la verg\u00fcenza p\u00fablica, y entonces miran a \u00c9l a quien han traspasado y se lamentan por \u00c9l. Oh, ustedes que despu\u00e9s de haber sorbido de la copa de la comuni\u00f3n han ido a beber de la mesa de Baco, ustedes que despu\u00e9s de haber hablado del amor a Cristo han seguido a las concupiscencias de la carne, ustedes que despu\u00e9s de cantar Sus alabanzas han blasfemado el sagrado nombre con el que ustedes son llamados, que Su omnipotencia de amor sea demostrada en ustedes tambi\u00e9n. \u00bfQu\u00e9 puede traerlos de regreso excepto esta triste reflexi\u00f3n, que ustedes tambi\u00e9n han tejido para \u00c9l una corona de espinas y han sido causa de que \u00c9l sea blasfemado entre Sus enemigos? A pesar de ello, el m\u00e9rito de Su muerte est\u00e1 disponible para ustedes: el poder y eficacia de Su preciosa sangre no ha cesado incluso para ustedes, y si regresan a \u00c9l (y, oh, que una contemplaci\u00f3n de \u00c9l los induzca a regresar), \u00c9l los recibir\u00e1 lleno de gracia como la primera vez. Yo les digo: \u00ab\u00a1He aqu\u00ed vuestro Rey!\u00bb, y que la soberan\u00eda de Su humillaci\u00f3n y de Su sufrimiento sea comprobada esta ma\u00f1ana, en algunos de ustedes, cuando vengan inclin\u00e1ndose a Sus pies, conquistados por Su gran amor y restaurados al arrepentimiento y a la fe, por Su compasi\u00f3n maravillosa. Una visi\u00f3n de Sus heridas y golpes nos sana, y nos conduce a dolernos de nuestras rebeliones y a anhelar a ser regresados al hogar, a Dios, para no descarriarnos m\u00e1s.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ah, queridos hermanos, mientras el mundo permanezca, siempre encontraremos que entre los santos, pecadores, rebeldes, y todas las clases de hombres, el poder de Jesucristo es m\u00e1s sentido en verdad cuando Su humillaci\u00f3n es declarada con m\u00e1s fidelidad y es conocida con m\u00e1s fe. Es mediante esto que \u00c9l someter\u00e1 a S\u00ed todas las cosas. Si les predicamos a los hind\u00faes, no es necesario que respondamos todas sus sutilezas metaf\u00edsicas. Los dolores de Jes\u00fas son una espada tan aguda que cortan el nudo gordiano. Si vamos en medio de los habitantes m\u00e1s degradados del \u00c1frica, no necesitaremos civilizarlos primero; la cruz es una gran palanca que levanta a los hombres ca\u00eddos: conquista el mal y establece la verdad y la justicia. Los seres m\u00e1s depravados y endurecidos aprenden de Su grandioso amor, y los corazones de piedra comienzan a latir; ellos ven a Jes\u00fas sufriendo hasta la muerte por la \u00fanica raz\u00f3n del amor hacia ellos, y son conmovidos por esto, y preguntan con avidez qu\u00e9 deben hacer para ser salvados por ese Salvador. El Esp\u00edritu Santo obra en las mentes de muchos al exponer el gran amor y el dolor de Jes\u00fas. Que nosotros que somos ministros tengamos gran fe en Su cruz, y de aqu\u00ed en adelante digamos, al predicar al Jes\u00fas sufriente: \u00ab\u00a1He aqu\u00ed vuestro Rey!\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>IV. <\/b>En cuarto lugar les ruego que consideren \u00ab\u00a1He aqu\u00ed vuestro Rey!\u00bb PROMULGANDO EL MODELO DE SU REINO. Cuando le contemplan de inmediato piensan que si \u00c9l es rey, es diferente a cualquier otro monarca, pues otros reyes est\u00e1n cubiertos de ricos vestidos y rodeados de pompa, pero \u00c9l no posee nada de esto. Sus glorias usualmente consisten en guerras por las cuales han hecho sufrir a otros, pero Su gloria es Su propio sufrimiento; ninguna sangre ha sido derramada excepto la Suya, para hacerle ilustre. \u00c9l es un rey, pero no puede ser incluido en la lista de soberanos del tipo que las naciones de la tierra se ven compelidas a servir. Cuando Antonino P\u00edo coloc\u00f3 la estatua de Jes\u00fas en el Pante\u00f3n, como uno m\u00e1s del c\u00edrculo de dioses y h\u00e9roes, debe haber sido algo extra\u00f1amente fuera de lugar para los visitantes que contemplaban Su rostro, si el escultor fue fiel al modelo. Debe haberse destacado como alguien que no pod\u00eda ser contado con el resto. Tampoco puedes contarle entre los se\u00f1ores de la raza humana que han aplastado a la humanidad bajo su tal\u00f3n de hierro. \u00c9l no era C\u00e9sar; no puedes compararlo con uno de ellos: no puedes llamarle aut\u00f3crata, emperador, o zar. \u00c9l tiene una autoridad mayor que la de todos estos, aunque es una autoridad diferente. Su p\u00farpura es diferente a la de ellos, y Su corona tambi\u00e9n, pero Su rostro difiere todav\u00eda m\u00e1s, y Su coraz\u00f3n much\u00edsimo m\u00e1s. \u00abMi reino,\u00bb dice, \u00abno es de este mundo.\u00bb Por tropas tiene un ej\u00e9rcito de aflicciones, por pompa los contornos del escarnio, por porte distinguido la humildad, por adulaci\u00f3n la burla, por homenaje los escupitajos, por gloria la verg\u00fcenza, por trono una cruz. Sin embargo nunca hubo un rey m\u00e1s verdadero, pues todos los reyes no son sino un nombre, excepto este Rey, que es un gobernante en S\u00ed y por S\u00ed, y no por una fuerza extra\u00f1a. Verdaderamente regio es el Nazareno, pero no puede ser comparado con los pr\u00edncipes de la tierra, ni Su reino puede ser contado entre ellos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo pido que venga pronto el d\u00eda cuando no haya nadie que sue\u00f1e con ver a la iglesia como una organizaci\u00f3n mundana, capaz de aliarse con soberan\u00edas temporales para ser patrocinada, dirigida o reformada por ellos. El reino de Cristo brilla como una estrella solitaria con un esplendor propio. Permanece aparte como un monte de luz, sagrado y sublime: las altas colinas pueden saltar de envidia por su causa, pero no pertenece a ellas ni es semejante a ellas. \u00bfAcaso no es manifiesto esto incluso en la presentaci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or cuando Pilato le saca al pueblo diciendo: \u00ab\u00a1He aqu\u00ed vuestro Rey!\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, conforme promulga en Su propia persona, delante de nosotros, el modelo de Su reino, podemos esperar ver una semejanza a \u00c9l en Sus s\u00fabditos; y si analizan la iglesia, que es Su reino, desde el primer d\u00eda de su historia hasta ahora, ver\u00e1n que ella tambi\u00e9n lleva un manto de p\u00farpura. La sangre de los m\u00e1rtires es el vestido de p\u00farpura de la iglesia de Cristo; las pruebas y persecuciones de los creyentes, son su corona de espinas. Piensen en el furor de la persecuci\u00f3n en la pagana Roma, y en los procedimientos igualmente inhumanos de la Roma Papal, y ver\u00e1n c\u00f3mo la ense\u00f1a del reino de Cristo es una corona de espinas; una corona formada con espinas; unas espinas que forman una corona. La zarza est\u00e1 ardiendo, pero no se consume. Si ustedes, amados, son verdaderamente seguidores de Jes\u00fas, deben esperar recibir su raci\u00f3n de verg\u00fcenza y deshonra, y pueden contar con su porci\u00f3n de dolores y penalidades. El \u00abVar\u00f3n de dolores\u00bb atrae un s\u00e9quito doloroso. El cordero de la Pascua de Dios todav\u00eda se come con hierbas amargas. El hijo de Dios no puede escapar a la vara, pues el hermano mayor no la escap\u00f3, y debemos ser conformados a \u00c9l. Debemos \u00abcumplir en nuestra carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia\u00bb (Colosenses 1: 24).\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Recuerden, sin embargo, que los sufrimientos de Cristo como modelo, no fueron por Sus propios pecados, ni fueron puestos sobre \u00c9l como un castigo por Sus propias faltas, as\u00ed que los sufrimientos que pertenecen a Su reino son aquellos que son soportados por causa de Su nombre y de Su gloria, y por el bien de otros. Si los hombres est\u00e1n encerrados en prisi\u00f3n por sus propios cr\u00edmenes, eso no tiene nada que ver con Su reino; si sufrimos por nuestros pecados, eso no es parte de Su reino; pero cuando un hombre pierde su patrimonio por la causa de Cristo, y se entrega a un arduo trabajo hasta la muerte, y aguanta el desprecio y sufre las durezas como un cristiano, esto es de conformidad al tipo del reino de Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando el misionero se va con su vida en su mano entre los paganos, o cuando el creyente se despoja de cualquier manera del consuelo por el bien de otros, es entonces que verdaderamente copia el modelo establecido para \u00e9l en el pretorio de Pilato, por nuestro grandioso Rey. Yo les pregunto a ustedes, cristianos, que se entregan al ocio, a ustedes que est\u00e1n atesorando su oro, a ustedes que no hacen nada que los exponga a las cr\u00edticas de sus semejantes, a ustedes que s\u00f3lo viven para ustedes mismos, \u00bfno ser\u00eda una iron\u00eda extrema si yo les mostrara a Jes\u00fas delante de Pilato y les dijera: \u00ab\u00a1He aqu\u00ed vuestro Rey!\u00bb? \u00a1C\u00f3mo es posible que vivan en el lujo indebido, amasando riquezas, pas\u00e1ndosela bien, viviendo para su disfrute personal! \u00bfEs ese su Rey? Ustedes son unos pobres s\u00fabditos muy dis\u00edmiles a su Se\u00f1or; pero si hay en medio de nosotros algunos que pueden hacer sacrificios por Su causa, podemos contemplar a nuestro Rey sin miedo. Ustedes que se quedan imp\u00e1vidos ante el desprecio, y que estar\u00edan dispuestos a dar todo lo que tienen, s\u00ed, y se entregan a conocer a Jes\u00fas, y lo est\u00e1n haciendo, a tales yo les digo: \u00ab\u00a1He aqu\u00ed vuestro Rey!\u00bb pues ustedes pertenecen a Su reino y reinar\u00e1n con \u00c9l. En su conquista de ustedes mismos ya se han convertido en reyes. Al reinar sobre sus propios deseos e inclinaciones carnales, por causa de Su inapreciable amor, ustedes ya son reyes y sacerdotes para Dios, y reinar\u00e1n por siempre y para siempre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El que es dominado por sus pasiones en cualquier medida, es todav\u00eda un esclavo, pero el que vive para Dios y para sus semejantes, tiene un alma regia. Las insignias de un pr\u00edncipe para Dios son todav\u00eda la verg\u00fcenza y el sufrimiento: y esos atav\u00edos son usados con prontitud cuando el Se\u00f1or ordena a ese pr\u00edncipe que los use. Aquellos que son m\u00e1s semejantes a su Se\u00f1or y tienen la mente m\u00e1s humilde y sumisa, y son verdaderos siervos de todos, son los pares del m\u00e1s alto rango en el reino de Cristo. Los pr\u00edncipes secundarios de Su reino no se aproximan tan cercanamente a \u00c9l, y entre m\u00e1s bajo desciendas en la escala, menos parecido a \u00c9l eres en ese respecto. El cristiano rodeado de toda la comodidad, que no ha soportado ninguna dureza por Cristo, que nunca supo lo que era ser escarnecido por causa de Jes\u00fas, que nunca hizo un sacrificio que haya ido tan lejos como para pellizcarle en lo m\u00e1s m\u00ednimo, \u00e9l, si en verdad es un cristiano, es el menor en reino de los cielos. Los hombres orgullosos y los ricos que dan una nimiedad para la causa de Cristo son parias en Su reino. Pero los que est\u00e1n dispuestos a ser los menores de todos, son los primeros. Los que se convierten en la hez de todas las cosas por causa de Su nombre son pr\u00edncipes, como lo fueron los ap\u00f3stoles y los primeros m\u00e1rtires, y otros que han sido constre\u00f1idos grandemente por Su amor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>V.<\/b> Nuestro comentario para concluir ser\u00e1: \u00ab\u00a1He aqu\u00ed vuestro Rey!\u00bb &#8211; DEMOSTRANDO LA CERTIDUMBRE DE SU IMPERIO &#8211; pues, amados, si Cristo fue Rey cuando se encontraba en manos de Pilato, despu\u00e9s de ser azotado y escupido, y cuando vest\u00eda ese manto y esa corona de escarnio, \u00bfcu\u00e1ndo es que no ser\u00e1 Rey? Si fue Rey en las peores circunstancias, \u00bfcu\u00e1ndo es que puede ser alguna vez sacudido Su trono? Le abatieron, le abatieron por debajo de los hijos de los hombres, pues le convirtieron en gusano y no hombre, despreciado del pueblo,<i>\u00a1y sin embargo, \u00c9l es Rey<\/i>! Se\u00f1ales de realeza hab\u00eda en el d\u00eda de Su muerte. \u00c9l repart\u00eda coronas cuando estaba en la cruz: \u00c9l dio la promesa de la entrada al Para\u00edso al ladr\u00f3n moribundo. En Su muerte hizo temblar la tierra, abri\u00f3 las tumbas, parti\u00f3 las rocas, oscureci\u00f3 al sol, e hizo que los hombres se golpearan el pecho espantados. Una voz tras otra, incluso dentro de las filas enemigas, proclamaban que \u00c9l era Rey, aun cuando mor\u00eda como un malhechor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfEra un Rey en ese momento? \u00bfCu\u00e1ndo dejar\u00eda de ser Rey? Y \u00bfqui\u00e9n hay que pudiera por alg\u00fan medio sacudir Su trono? En los d\u00edas de Su carne \u00abLos reyes de la tierra se levantaron, y pr\u00edncipes consultaron unidos. . . diciendo: rompamos sus ligaduras, y echemos de nosotros sus cuerdas;\u00bb pero el que mora en los cielos se ri\u00f3, el Se\u00f1or se burl\u00f3 de ellos, y Cristo sobre la cruz fue reconocido, en hebreo, en griego y en lat\u00edn, como el Rey de los jud\u00edos. \u00bfCu\u00e1ndo dejar\u00e1 de ser Rey? Si era Rey antes de morir y de ser colocado en la tumba, \u00bfqu\u00e9 es, ahora que resucit\u00f3 de los muertos, ahora que ha vencido al destructor de nuestra raza, y vive para no morir m\u00e1s? \u00bfQu\u00e9 es \u00c9l ahora? \u00a1Ustedes, \u00e1ngeles, proclamen cu\u00e1les glorias le circundan ahora! Si era Rey cuando estuvo ante el tribunal de Pilato, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 cuando Pilato se tenga que presentar ante Su tribunal, cuando venga sentado en Su gran trono blanco y congregue a toda la humanidad delante de \u00c9l para juicio? \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 Su reconocida soberan\u00eda y Su terrible majestad en el d\u00eda del Se\u00f1or?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vengan, vamos a adorarle; rindamos en este d\u00eda nuestro humilde homenaje en los atrios de la casa del Se\u00f1or; y luego vayamos a cumplir con nuestro servicio diario en Su nombre, y tomemos esta firme resoluci\u00f3n, con la ayuda de Su Esp\u00edritu, que viviremos para coronarle en nuestros corazones y en nuestras vidas, en cualquier lugar donde sea nuestra porci\u00f3n estar, hasta que despunte el d\u00eda y las sombras se alejen, y contemplemos al Rey en Su belleza y la tierra que se encuentra muy lejana. Nadie puede derrocar un reino que est\u00e1 fundado en la muerte de su Rey; nadie puede abolir un dominio cuyos profundos cimientos est\u00e1n colocados sobre las l\u00e1grimas y la sangre del propio Pr\u00edncipe. Napole\u00f3n dijo que \u00e9l fund\u00f3 su imperio por la fuerza, y por lo tanto hab\u00eda pasado; pero a\u00f1adi\u00f3: \u00abJes\u00fas fund\u00f3 Su reino en el amor, y durar\u00e1 para siempre.\u00bb As\u00ed debe ser, pues independientemente de lo que sea o de lo que no sea, est\u00e1 escrito: \u00ab<i>Preciso es que \u00e9l reine.<\/i>\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En cuanto a nosotros, si deseamos extender el reino del Redentor debemos estar preparados para negarnos a nosotros mismos por Cristo, debemos estar preparados para el cansancio, la calumnia y la abnegaci\u00f3n. Con este signo venceremos. La cruz tendr\u00e1 que ser tomada por nosotros as\u00ed como tambi\u00e9n fue tomada por \u00c9l, si vamos a reinar con Jes\u00fas. Tenemos que ense\u00f1ar la cruz y cargar con la cruz. Tenemos que participar en la verg\u00fcenza si queremos ser part\u00edcipes de la gloria. No hay trono sin espinas. Cuando se oiga otra vez la voz: \u00ab\u00a1He aqu\u00ed vuestro Rey!\u00bb y tanto el jud\u00edo como el gentil le vean entronizado, y rodeado por todos los \u00e1ngeles de Su Padre, con toda la tierra sometida bajo Su poder, feliz ser\u00e1 el que en el exaltado Salvador contemple entonces a su Rey. Que el Se\u00f1or nos conceda en este d\u00eda que seamos s\u00fabditos leales del Crucificado para que seamos favorecidos de compartir Su gloria.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Porci\u00f3n de la Escritura le\u00edda antes del Serm\u00f3n: Juan 19: 1-30.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEntonces dijo a los jud\u00edos: \u00a1He aqu\u00ed vuestro Rey! Juan 19: 14. Pilato expres\u00f3 con esto mucho m\u00e1s de lo que era su intenci\u00f3n decir, y, por tanto, no restringiremos nuestra consideraci\u00f3n de sus palabras a lo que \u00e9l quiso decir. Juan nos informa comentando de Caif\u00e1s, \u00abEsto no lo dijo por s\u00ed mismo,\u00bb y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ecce-rexpor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEcce Rex<br \/>\nPor Charles H. 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