{"id":22403,"date":"2016-04-04T15:49:04","date_gmt":"2016-04-04T20:49:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-mas-breve-de-las-siete-palabraspor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:49:04","modified_gmt":"2016-04-04T20:49:04","slug":"la-mas-breve-de-las-siete-palabraspor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-mas-breve-de-las-siete-palabraspor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"La M\u00e1s Breve de las Siete Palabras\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cDespu\u00e9s de esto, sabiendo Jes\u00fas que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed.\u201d Juan 19: 28.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Era sumamente conveniente que cada palabra de nuestro Se\u00f1or en la cruz fuera reunida y preservada. As\u00ed como no ser\u00eda quebrado ni un hueso Suyo, tampoco no se perder\u00eda ni una palabra. El Esp\u00edritu Santo tuvo especial cuidado de que cada una de las sagradas expresiones fueran registradas convenientemente. Como ustedes saben, hubo siete de esas \u00faltimas palabras, y siete es el n\u00famero de perfecci\u00f3n y plenitud; ese n\u00famero combina el tres del Dios infinito con el cuatro de la completa creaci\u00f3n. Como en todo lo dem\u00e1s, nuestro Se\u00f1or fue la perfecci\u00f3n misma en Sus clamores de muerte. Hay una plenitud de significado en cada expresi\u00f3n que nadie ser\u00eda capaz de captar enteramente, y cuando son combinadas, constituyen una vasta profundidad de pensamiento que ninguna medici\u00f3n humana podr\u00eda sondear. Aqu\u00ed, como en cualquier otra parte, nos vemos constre\u00f1idos a decir de nuestro Se\u00f1or: \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d En medio de toda la angustia de Su esp\u00edritu, Sus \u00faltimas palabras demuestran que tuvo pleno control de S\u00ed mismo, y que fue fiel a Su naturaleza perdonadora, fiel a su oficio de Rey, fiel a Su relaci\u00f3n filial, fiel a Su Dios, fiel a Su amor por la palabra escrita, fiel a Su gloriosa obra y fiel a Su fe en Su Padre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Como estas siete palabras fueron registradas fielmente, no nos sorprende que hayan sido frecuentemente el tema de una devota meditaci\u00f3n. Padres y confesores, predicadores y te\u00f3logos se han deleitado en reflexionar en cada s\u00edlaba de estas palabras inigualables. Estas solemnes frases han resplandecido como los siete candeleros o las siete estrellas del Apocalipsis, y han guiado a multitudes de hombres hacia quien las pronunci\u00f3. Hombres reflexivos han extra\u00eddo una riqueza de significado de ellas, y al hacerlo, las han clasificado en diferentes grupos, y las han colocado bajo diversos encabezados.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo s\u00f3lo puedo darles a apreciar una muestra de este rico tema, pero me han impactado especialmente dos maneras de considerar las \u00faltimas palabras de nuestro Se\u00f1or. Primero, esas palabras ense\u00f1an y confirman muchas de las doctrinas de nuestra santa fe. <i>\u201cPadre,<\/i> <i>perd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen\u201d<\/i> es la primera. Aqu\u00ed tenemos el perd\u00f3n del pecado, un perd\u00f3n gratuito en respuesta a la s\u00faplica del Salvador. <i>\u201cHoy estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso\u201d.<\/i> Aqu\u00ed tenemos la seguridad del creyente a la hora de su partida, y su admisi\u00f3n instant\u00e1nea en la presencia de su Se\u00f1or. Es un golpe asestado directamente al coraz\u00f3n de la f\u00e1bula del purgatorio. <i>\u201cMujer, he ah\u00ed tu hijo\u201d.<\/i> Esto manifiesta claramente la propia humanidad real de Cristo, quien hasta el final reconoci\u00f3 Su relaci\u00f3n humana con Mar\u00eda, de quien naci\u00f3. Sin embargo, Su lenguaje nos ense\u00f1a a no adorarla a ella, pues la llama: \u201cmujer\u201d, y nos lleva a honrarlo a \u00c9l, que en Su m\u00e1s terrible agon\u00eda pens\u00f3 en las necesidades y aflicciones de ella, as\u00ed como piensa de igual manera en todos los miembros de Su pueblo ya que ellos son Su madre y Su hermana y Su hermano. <i>\u201cEloi, Eloi, \u00bflama sabactani?\u201d<\/i> es la cuarta palabra que ilustra el castigo soportado por nuestro Sustituto, cuando carg\u00f3 con nuestros pecados y fue as\u00ed desamparado por Su Dios. Ninguna exposici\u00f3n puede revelarnos plenamente la agudeza de esa frase: es penetrante como la propia hoja y la punta de la lanza que atraves\u00f3 Su coraz\u00f3n. <i>\u201cTengo sed\u201d<\/i> es la quinta palabra, y su expresi\u00f3n nos ense\u00f1a la verdad de la Escritura, pues todas las cosas fueron llevadas a cabo para que la Escritura se cumpliese, y por eso nuestro Se\u00f1or dijo: \u201cTengo sed\u201d. La Santa Escritura sigue siendo la base de nuestra fe, confirmada por cada palabra y acto de nuestro Redentor. La pen\u00faltima palabra es: <i>\u201cConsumado es\u201d.<\/i> Ah\u00ed tenemos la completa justificaci\u00f3n del creyente, puesto que la obra por la cual es aceptado, est\u00e1 realizada plenamente. La \u00faltima de Sus palabras finales es tomada tambi\u00e9n de las Escrituras, y nos muestra d\u00f3nde se alimentaba Su mente. Clam\u00f3, antes de inclinar la cabeza que hab\u00eda sostenida erecta en medio de todo Su conflicto, como uno que nunca cedi\u00f3: <i>\u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d.<\/i> En ese clamor hay reconciliaci\u00f3n para con Dios. Aquel que estuvo en nuestro lugar, hab\u00eda completado toda Su obra y ahora Su esp\u00edritu regresa al Padre y nos lleva con \u00c9l. Por tanto, ustedes pueden ver que cada palabra nos ense\u00f1a alguna doctrina fundamental de nuestra bendita fe. \u201cEl que tiene o\u00eddos para o\u00edr, oiga\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Un segundo modo de considerar estas siete palabras es comprobar que exponen la persona y los oficios de nuestro Se\u00f1or, que las pronunci\u00f3. <i>\u201cPadre, perd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen\u201d.<\/i> Aqu\u00ed vemos al Mediador intercediendo: Jes\u00fas est\u00e1 delante del Padre suplicando por el culpable. \u201c<i>De cierto te digo que hoy estar\u00e1s<\/i> <i>conmigo en el para\u00edso<\/i>\u201d. Aqu\u00ed est\u00e1 el Se\u00f1or Jes\u00fas en el poder de un Rey, abriendo con la llave de David una puerta que nadie puede cerrar, admitiendo dentro de las puertas del cielo a la pobre alma que le hab\u00eda confesado sobre el madero. \u00a1Salve, eterno Rey en el cielo, T\u00fa admites a Tu para\u00edso a quienquiera que te agrade! Tampoco estableces un tiempo de espera, sino que abres la puerta de perla al instante. T\u00fa tienes todo poder en el cielo as\u00ed como en la tierra. Luego vino: <i>\u201cMujer, he ah\u00ed tu hijo\u201d.<\/i> All\u00ed vemos al Hijo del hombre preocup\u00e1ndose por Su afligida madre con la ternura de un hijo. En una palabra anterior, cuando abri\u00f3 el Para\u00edso, vieron al Hijo de Dios; ahora ven a Aquel que fue cierta y verdaderamente nacido de una mujer y sometido a la ley; y bajo la ley le ven todav\u00eda, pues honra a Su madre y se preocupa por ella en el art\u00edculo de la muerte. Luego viene: <i>\u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado?\u201d<\/i> Aqu\u00ed contemplamos Su <i>alma<\/i> humana en angustia, Su \u00edntimo coraz\u00f3n sobrecogido por la retirada del rostro de Jehov\u00e1, y siendo conducido a clamar como sumido en la perplejidad y en el asombro. <i>\u201cTengo<\/i> <i>sed\u201d,<\/i> es Su <i>cuerpo<\/i> humano atormentado por un penoso dolor. Aqu\u00ed pueden ver c\u00f3mo la carne mortal tuvo que participar en la agon\u00eda del esp\u00edritu interior. <i>\u201cConsumado es\u201d<\/i> es la pen\u00faltima palabra y all\u00ed ven al Salvador perfecto, al Capit\u00e1n de nuestra salvaci\u00f3n que ha completado el cometido asumido, que termin\u00f3 con la transgresi\u00f3n, que puso un fin al pecado y que trajo la justicia eterna. La \u00faltima palabra al expirar, en la que <i>encomend\u00f3 Su esp\u00edritu a Su Padre,<\/i> es la nota de aceptaci\u00f3n para S\u00ed mismo y para todos nosotros. Al encomendar Su esp\u00edritu a la mano del Padre, as\u00ed lleva a todos los creyentes cerca de Dios, y de all\u00ed en adelante estamos en la mano del Padre, que es m\u00e1s grande que todos, por lo que nadie nos arrancar\u00e1 de all\u00ed. \u00bfAcaso no es \u00e9ste un f\u00e9rtil campo de pensamiento? Que el Esp\u00edritu Santo nos conduzca a menudo a espigar all\u00ed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay muchas otras maneras en las que se pudieran leer estas palabras y se encontrar\u00eda que todas est\u00e1n llenas de instrucci\u00f3n. Como los pelda\u00f1os de una escalera o los eslabones de una cadena de oro, hay una dependencia mutua y una vinculaci\u00f3n interna entre cada una de las palabras, de tal manera que una conduce a la otra y \u00e9sa, a una tercera. Separadamente o en conexi\u00f3n, las palabras de nuestro Maestro desbordan instrucci\u00f3n para las mentes ponderativas: pero de todas ella, con la excepci\u00f3n de una, debo decir: \u201cde las cuales no se puede hablar ahora en detalle\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestro texto contiene la m\u00e1s breve de todas las palabras del Calvario; consta de dos palabras en nuestro idioma: \u201cTengo sed\u201d, pero en el idioma griego s\u00f3lo tiene una. No puedo decir que sea breve y dulce, pues, ay, fue la amargura misma para nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas; y, sin embargo, yo conf\u00edo que de su amargura ha de brotar una gran dulzura para nosotros. Aunque fueron amargas para \u00c9l, al decirlas, ser\u00e1n dulces para nosotros al o\u00edrlas, tan dulces, que toda la amargura de nuestras pruebas ser\u00e1n olvidadas al recordar el vinagre y la hiel que \u00c9l bebi\u00f3.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Con la ayuda del Esp\u00edritu Santo intentaremos considerar estas palabras de nuestro Salvador bajo una luz qu\u00edntupla. Primero, hemos de mirarlas como LA ENSE\u00d1A DE SU VERDADERA HUMANIDAD. Jes\u00fas dijo: \u201cTengo sed\u201d, y \u00e9sta es la queja de un hombre. Nuestro Se\u00f1or es el Hacedor del oc\u00e9ano y de las aguas que est\u00e1n sobre el firmamento: Su mano detiene o abre las botellas del cielo, y hace llover sobre malos y buenos. \u201cSuyo tambi\u00e9n el mar, pues \u00e9l lo hizo\u201d, y \u00c9l abre todas las fuentes y los manantiales. \u00c9l derrama los arroyos que corren entre las colinas, los torrentes que caen desde las monta\u00f1as, y los r\u00edos que fluyen y enriquecen las llanuras. Uno habr\u00eda dicho: \u2018si \u00c9l estuviera sediento no nos lo dir\u00eda, pues todas las nubes y las lluvias se alegrar\u00edan de refrescar Su frente, y los riachuelos y las corrientes fluir\u00edan dichosamente a Sus pies\u2019.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y, sin embargo, siendo el Se\u00f1or de todo, hab\u00eda tomado la forma de un siervo tan plenamente y era hecho en la semejanza de la carne de pecado tan perfectamente, que clam\u00f3 con desfalleciente voz: \u201cTengo sed\u201d. Cu\u00e1n verdaderamente es un hombre; \u00c9l es, en verdad, \u201chueso de nuestros huesos y carne de nuestra carne\u201d, pues lleva nuestras dolencias.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo los invito a meditar sobre la humanidad verdadera de nuestro Se\u00f1or, muy reverentemente y muy amorosamente. Qued\u00f3 demostrado que Jes\u00fas era realmente hombre, porque sufri\u00f3 los dolores propios de la condici\u00f3n de hombre. Los \u00e1ngeles no pueden sufrir de sed. Un fantasma, como le han llamado algunos, no podr\u00eda sufrir de esa manera; pero Jes\u00fas sufri\u00f3 realmente, no s\u00f3lo los m\u00e1s refinados dolores de mentes delicadas y sensibles, sino tambi\u00e9n las dolencias m\u00e1s torvas y m\u00e1s comunes de carne y sangre. La sed es una miseria com\u00fan, tal como la sufren los campesinos y los mendigos; es un dolor real, y no un producto de la imaginaci\u00f3n o una pesadilla del pa\u00eds de los sue\u00f1os. Aunque los reyes no suelen padecer de sed, es un mal universal de la condici\u00f3n humana. Jes\u00fas es hermano de los m\u00e1s pobres y de los m\u00e1s humildes de nuestra raza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestro Se\u00f1or, sin embargo, padeci\u00f3 la sed a un grado extremo, pues \u00c9l sent\u00eda la sed de la muerte y algo peor todav\u00eda, ya que era la sed de alguien cuya muerte no era com\u00fan, pues \u201c\u00c9l gust\u00f3 la muerte por todos\u201d. Tal vez, esa sed fue provocada en parte por la p\u00e9rdida de sangre, y por la fiebre creada por la irritaci\u00f3n causada por Sus cuatro dolorosas heridas. Los clavos estaban sujetados en las partes m\u00e1s sensibles del cuerpo, y las heridas se abr\u00edan conforme el peso de Su cuerpo arrastraba los clavos a trav\u00e9s de Su carne bendita y romp\u00eda Sus delicados nervios. La tensi\u00f3n extrema produc\u00eda una fiebre ardiente. El severo dolor le secaba Su boca convirti\u00e9ndola en un horno, hasta llevarlo a declarar, en el lenguaje del Salmo veintid\u00f3s: \u201cMi lengua se peg\u00f3 a mi paladar\u201d. Fue una sed tal que nadie de nosotros ha conocido jam\u00e1s, pues el roc\u00edo de la muerte no se ha condensado todav\u00eda sobre nuestra frente. Tal vez la conoceremos a nuestra medida en la hora de nuestra muerte, pero no todav\u00eda, ni la sentiremos tan terriblemente como \u00c9l lo hizo. Nuestro Se\u00f1or sinti\u00f3 esa penosa sequ\u00eda de la disoluci\u00f3n que provoca que toda humedad se evapore y que la carne retorne al polvo de la muerte: aqu\u00e9llos que han comenzado a caminar en el valle de la sombra de muerte saben de \u00e9sto. Jes\u00fas, siendo un hombre, no escap\u00f3 de ninguno de los males que son repartidos al hombre en la muerte. \u00c9l es en verdad \u201cEmanuel, Dios con nosotros\u201d en todo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Creyendo esto, debemos sentir con ternura cu\u00e1n \u00edntimamente semejante a nosotros se ha vuelto nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas. T\u00fa has estado enfermo, t\u00fa has sido quemado por la fiebre como \u00c9l lo fue, y tambi\u00e9n has dicho jadeando: \u201cTengo sed\u201d. Tu senda corre muy cerca de la de tu Maestro. \u00c9l dijo: \u201cTengo sed\u201d, para que alguien le trajera algo de beber, igual que t\u00fa desear\u00edas beber alg\u00fan fresco sorbo que te fuera ofrecido cuando no puedes serv\u00edrtelo t\u00fa mismo. \u00bfPodr\u00edas evitar sentir cu\u00e1n cercano est\u00e1 Jes\u00fas a nosotros, cuando Sus labios deb\u00edan ser humedecidos con una esponja y ten\u00eda que depender de otros tanto como para pedir de beber de sus manos? La pr\u00f3xima vez que tus labios enfebrecidos murmuren: \u201cTengo mucha sed\u201d, te podr\u00edas decir: \u201cEsas son palabras sagradas, pues mi Se\u00f1or habl\u00f3 de esa manera\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Las palabras \u201cTengo sed\u201d, son una voz com\u00fan en las c\u00e1maras mortuorias. No podemos olvidar las dolorosas escenas de las que hemos sido testigos, cuando hemos observado la disoluci\u00f3n de alg\u00fan cuerpo humano. Hemos visto a algunos de nuestros seres m\u00e1s queridos en una incapacidad de atenderse a s\u00ed mismos; el sudor de la muerte estaba sobre ellos, y \u00e9sta ha sido una de las se\u00f1ales de su pr\u00f3xima disoluci\u00f3n: que ard\u00edan de sed, y s\u00f3lo pod\u00edan musitar entre sus labios semiabiertos: \u201cdame de beber\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ah, amados, nuestro Se\u00f1or era un hombre, tan verdaderamente, que todos nuestros dolores nos traen recuerdos Suyos: la pr\u00f3xima vez que estemos sedientos podemos contemplarlo a \u00c9l; y siempre que veamos a alg\u00fan amigo desfallecido y sediento a la hora de su muerte, podemos contemplar a nuestro Se\u00f1or reflejado en sus miembros tenuemente, si bien verdaderamente. Cu\u00e1n \u00edntimamente relacionado con nosotros est\u00e1 el sediento Salvador. Debemos amarle m\u00e1s y m\u00e1s.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Cu\u00e1n grande es el amor que le condujo a una condescendencia como \u00e9sa! No debemos olvidar la infinita distancia que hay entre el Se\u00f1or de gloria en Su trono y el Crucificado consumido por la sed. Un r\u00edo del agua de vida, pura como el cristal, proviene hoy del trono de Dios y del Cordero y, sin embargo, una vez \u00c9l condescendi\u00f3 a decir: \u201cTengo sed\u201d. \u00c9l es Se\u00f1or de las fuentes y de todos los abismos, pero ni un solo vaso de agua fresca fue puesto en Sus labios. Oh, si \u00c9l en cualquier momento hubiera dicho delante de Sus guardas ang\u00e9licos: \u201cTengo sed\u201d, ellos seguramente habr\u00edan emulado el valor de los hombres de David cuando se abrieron paso hasta el pozo de Bel\u00e9n que estaba junto a la puerta, y sacaron agua a riesgo de sus vidas. \u00bfQui\u00e9n de nosotros no derramar\u00eda voluntariamente su alma hasta la muerte si s\u00f3lo pudiera darle un refrigerio al Se\u00f1or? Y sin embargo, por nuestra causa \u00c9l se puso en una posici\u00f3n de verg\u00fcenza y de sufrimiento en la que nadie querr\u00eda atenderle, sino que cuando clam\u00f3: \u201cTengo sed\u201d, m\u00e1s bien le dieron a beber vinagre. \u00a1Cu\u00e1n gloriosa inclinaci\u00f3n de nuestra Cabeza exaltada! \u00a1Oh Se\u00f1or Jes\u00fas, nosotros te amamos y te adoramos! \u00a1De buena gana enaltecemos Tu nombre en recuerdo agradecido de las profundidades a las que descendiste!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Mientras admiramos as\u00ed Su condescendencia, nuestros pensamientos han de dirigirse con deleite a Su evidente identificaci\u00f3n con nosotros: pues si Jes\u00fas dijo: \u201cTengo sed\u201d, entonces \u00c9l conoce todas nuestras fragilidades y aflicciones. La pr\u00f3xima vez que sintamos dolor o que suframos de depresi\u00f3n de esp\u00edritu recordaremos que nuestro Se\u00f1or lo entiende todo, pues ha tenido una experiencia pr\u00e1ctica y personal de eso. Ni en la tortura del cuerpo ni en la pesadumbre del coraz\u00f3n somos abandonados por nuestro Se\u00f1or; Su l\u00ednea es paralela a la nuestra. La flecha que te ha traspasado \u00faltimamente, hermano m\u00edo, primero fue manchada con Su sangre. La copa que ahora eres conducido a beber, por muy amarga que sea, muestra la huella de Sus labios sobre su borde. \u00c9l ha recorrido el aciago camino antes que t\u00fa, y cada huella que dejas sobre el suelo mojado muestra junto a ella la huella de Sus pies. Entonces, debemos creer plenamente y apreciar profundamente la simpat\u00eda de Cristo, puesto que dijo: \u201cTengo sed\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A partir de ahora, tenemos que cultivar tambi\u00e9n el esp\u00edritu de resignaci\u00f3n, pues har\u00edamos bien en regocijarnos al tomar una cruz que Sus hombros han llevado ya antes que nosotros. Amados, si nuestro Maestro dijo: \u201cTengo sed\u201d, \u00bfacaso esperamos beber diariamente de los torrentes del L\u00edbano? \u00c9l era inocente y, sin embargo, tuvo sed; \u00bfhabr\u00edamos de asombrarnos si los culpables son castigados de vez en cuando? Si era tan pobre que fue despojado de Sus vestidos y fue colgado en un madero, sin un centavo y sin amigos, hambriento y sediento, \u00bfacaso gemir\u00e1n o murmurar\u00e1n a partir de ahora porque llevan un yugo de pobreza y carencia? Hay pan en tu mesa hoy, y habr\u00e1 al menos un vaso de agua fr\u00eda para refrescarte. Por tanto, no eres tan pobre como era \u00c9l. Entonces, no debes quejarte. \u00bfSer\u00e1 m\u00e1s el siervo que su Se\u00f1or, o el disc\u00edpulo m\u00e1s que su Maestro? \u201cTenga la paciencia su obra completa\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">T\u00fa realmente sufres. Tal vez, amada hermana, sufres de una royente enfermedad que carcome tu coraz\u00f3n; pero Jes\u00fas tom\u00f3 nuestras enfermedades, y Su copa fue m\u00e1s amarga que la tuya. Que el jadeo de tu Se\u00f1or al decir: \u201cTengo sed\u201d, entre en tus o\u00eddos en tu aposento, y cuando lo oigas, deja que toque tu coraz\u00f3n y haga que te ci\u00f1as y que digas: \u201c\u00bfDice \u00c9l: \u201cTengo sed\u201d? Entonces tendr\u00e9 sed con \u00c9l y no me quejar\u00e9; sufrir\u00e9 con \u00c9l y no murmurar\u00e9\u201d. El clamor del Redentor: \u201cTengo sed\u201d es una solemne lecci\u00f3n de paciencia para Sus afligidos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Al pensar en esta expresi\u00f3n: \u201cTengo sed\u201d, que demuestra la humanidad de nuestro Se\u00f1or, debemos resolver adem\u00e1s que no hemos de rehuir ninguna negaci\u00f3n, antes bien que hemos de cortejarlas para ser conformados a Su imagen. \u00bfNo deber\u00edamos sentirnos medio avergonzados de nuestros placeres, cuando <i>\u00c9l<\/i> dice: \u201cTengo sed\u201d? \u00bfNo podr\u00edamos despreciar nuestra mesa sobrecargada cuando <i>\u00c9l<\/i> est\u00e1 tan abandonado? \u00bfSer\u00e1 una penalidad jam\u00e1s que se nos niegue el trago que satisface cuando <i>\u00c9l<\/i> dijo: \u201cTengo sed\u201d? \u00bfSer\u00e1n satisfechos los apetitos carnales y ser\u00e1n consentidos los cuerpos, cuando Jes\u00fas clam\u00f3: \u201cTengo sed\u201d? \u00bfQu\u00e9 importa que el pan est\u00e9 seco, qu\u00e9 importa que la medicina sea nauseabunda, cuando para Su sed no hubo alivio sino hiel y vinagre? \u00bfAcaso nos atrever\u00edamos a quejarnos? Por Su causa debemos regocijarnos en la autonegaci\u00f3n y aceptar a Cristo y un mendrugo de pan como todo lo que deseamos de aqu\u00ed al cielo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Un cristiano que vive para satisfacer los bajos apetitos de una bestia bruta, para comer y beber casi hasta la glotoner\u00eda y la ebriedad, es completamente indigno del nombre. La conquista de los apetitos y la entera subyugaci\u00f3n de la carne deben alcanzarse, pues antes nuestro grandioso Ejemplo dijo: \u201cConsumado es\u201d, en donde me parece que alcanz\u00f3 la mayor altura de todas. Cuando dijo: \u201cTengo sed\u201d s\u00f3lo descendi\u00f3 un escal\u00f3n desde aquella suprema elevaci\u00f3n. El poder de sufrir por otro, la capacidad de ser abnegado incluso hasta el extremo para cumplir alguna gran obra para Dios, esto es algo que ha de buscarse, y debe ser ganado antes de que nuestra obra est\u00e9 terminada, y en esto Jes\u00fas es para nosotros nuestro ejemplo y nuestra fortaleza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed he tratado de atisbar alguna medida de ense\u00f1anza, usando ese lente para los ojos del alma a trav\u00e9s del cual miramos la expresi\u00f3n: \u201cTengo sed\u201d como la ense\u00f1a de Su verdadera humanidad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> En segundo lugar, consideraremos estas palabras: \u201cTengo sed\u201d, como EL SIGNO DE SU DOLIENTE SUSTITUCI\u00d3N. La gran Fianza dice: \u201cTengo sed\u201d, porque es colocado en el lugar del pecador y, por tanto, debe sufrir el castigo del pecado de los imp\u00edos. \u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado?\u201d, se\u00f1ala la angustia de Su alma; \u201cTengo sed\u201d expresa en parte la tortura de Su cuerpo; y ambas cosas eran necesarias porque est\u00e1 escrito del Dios de justicia que \u00c9l es quien \u201cpuede destruir el alma y el cuerpo en el infierno\u201d, y los dolores agudos que se han de pagar a la ley son de ambos tipos, y tocan el coraz\u00f3n y la carne.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vean, hermanos, d\u00f3nde comienza el pecado, y f\u00edjense que all\u00ed termina. Comenz\u00f3 con la boca del apetito, cuando fue gratificado pecaminosamente, y termina cuando un apetito similar es negado resueltamente. Nuestros primeros padres arrancaron el fruto prohibido, y al comerlo, mataron a la raza. El apetito fue la puerta del pecado, y por tanto, nuestro Se\u00f1or fue expuesto al dolor en ese punto. Con \u201cTengo sed\u201d, el mal es destruido y recibe su expiaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vi el otro d\u00eda el emblema de una serpiente con su cola en su boca, y si lo transporto m\u00e1s all\u00e1 de la intenci\u00f3n del artista, el s\u00edmbolo puede expresar al apetito trag\u00e1ndose a s\u00ed mismo. Un apetito carnal del cuerpo, la satisfacci\u00f3n del deseo de alimentos, nos abati\u00f3 bajo el primer Ad\u00e1n, y ahora el agudo malestar de la sed, la negaci\u00f3n de lo que el cuerpo apetec\u00eda, nos restaura a nuestro lugar.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y esto no es todo. Sabemos por experiencia que el efecto presente del pecado en todo hombre que se entrega a \u00e9l, es la sed del alma. La mente del hombre es como las hijas de la sanguijuela que dicen todo el tiempo: \u201c\u00a1dame! \u00a1Dame!\u201d Entendida metaf\u00f3ricamente, la sed es insatisfacci\u00f3n, el deseo ardiente de la mente, de algo que no tiene, pero que desea con vehemencia. Nuestro Se\u00f1or dice: \u201cSi alguno tiene sed, venga a m\u00ed y beba\u201d, siendo esa sed el resultado del pecado en cada hombre imp\u00edo en este momento.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, estando en el lugar del imp\u00edo, Cristo sufre de sed como un tipo que nos ense\u00f1a que est\u00e1 soportando el resultado del pecado. M\u00e1s solemne a\u00fan es la reflexi\u00f3n de que, de acuerdo a la propia ense\u00f1anza de nuestro Se\u00f1or, la sed ser\u00e1 tambi\u00e9n el eterno resultado del pecado, pues \u00c9l dice en relaci\u00f3n al glot\u00f3n millonario: \u201cY en el Hades alz\u00f3 sus ojos, estando en tormentos\u201d, y su petici\u00f3n, que le fue negada, fue, \u201cPadre Abraham, ten misericordia de m\u00ed, y env\u00eda a L\u00e1zaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama\u201d. Ahora, recuerden que si Jes\u00fas no hubiera tenido sed, cada uno de nosotros habr\u00eda tenido sed por siempre muy lejos de Dios, con una impasable sima entre nosotros y el cielo. Nuestras lenguas pecaminosas, ampolladas por la fiebre de la pasi\u00f3n, habr\u00edan tenido que arder eternamente si Su lengua no hubiese sido atormentada por la sed en lugar nuestro. Yo supongo que la frase: \u201cTengo sed\u201d fue expresada suavemente, de modo que quiz\u00e1s uno o dos que estaban cerca de la cruz alcanzaron a o\u00edrla; en contraste con el m\u00e1s fuerte clamor: <i>\u201cLama sabactani\u201d<\/i> y el triunfante grito de: \u201c\u00a1Consumado es!\u201d, ese suspiro que fue suave y desfalleciente: \u201cTengo sed\u201d, ha calmado la sed para nosotros que de otra manera, insaciablemente feroz, habr\u00eda hecho presa de nosotros a lo largo de la eternidad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, asombrosa sustituci\u00f3n del justo por el injusto, de Dios por el hombre, del perfecto Cristo por nosotros, seres culpables y rebeldes que merec\u00edamos el infierno. Debemos engrandecer y bendecir el nombre de nuestro Redentor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Me parece muy asombroso que estas palabras: \u201cTengo sed\u201d, fueran, por decirlo as\u00ed, la liquidaci\u00f3n de todo. Tan pronto dijo: \u201cTengo sed\u201d, y sorbi\u00f3 el vinagre, clam\u00f3: \u201c\u00a1Consumado es!\u201d; y todo termin\u00f3: la batalla fue peleada y la victoria fue ganada para siempre, y la sed de nuestro grandioso Liberador fue el signo de que \u00c9l hab\u00eda eliminado al \u00faltimo enemigo. La inundaci\u00f3n de Su dolor hab\u00eda sobrepasado la l\u00ednea de pleamar, y comenzaba a bajar. \u201cTengo sed\u201d fue la experimentaci\u00f3n del \u00faltimo dolor agudo; \u00bfqu\u00e9 si digo que fue la expresi\u00f3n del hecho de que Sus dolores hab\u00edan comenzado a cesar por fin, y que su furia hab\u00eda pasado, y le hab\u00eda dejado en libertad de notar Sus dolores menores? La excitaci\u00f3n de una gran lucha hace que los hombres olviden la sed y la debilidad; es s\u00f3lo cuando todo ha terminado que vuelven en s\u00ed y notan el desgaste de sus fuerzas. La gran agon\u00eda de ser desamparado por Dios hab\u00eda terminado, y cuando la tensi\u00f3n fue retirada, se sent\u00eda desfallecido.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Me gusta pensar que la palabra de nuestro Se\u00f1or: \u201c\u00a1Consumado es!\u201d fue dicha inmediatamente despu\u00e9s de que hubo exclamado: \u201cTengo sed\u201d, pues estas dos voces vienen muy naturalmente juntas. Nuestro glorioso Sans\u00f3n hab\u00eda luchado contra nuestros enemigos; \u2018un mont\u00f3n, dos montones hab\u00eda herido a sus miles\u2019, y ahora como Sans\u00f3n, estaba terriblemente sediento. Sorbi\u00f3 del vinagre y se refresc\u00f3, y tan pronto como hubo apagado la sed clam\u00f3 como un vencedor: \u201c\u00a1Consumado es!\u201d, y abandon\u00f3 el campo cubierto de renombre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Debemos exultarnos al ver a nuestro Sustituto completando Su obra hasta su m\u00e1s amargo fin, y luego con un \u201cConsummatum est\u201d (Consumado es), retornando a Su Padre, Dios. Oh almas cargadas de pecado, descansen ustedes aqu\u00ed, y descansando, vivan.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III.<\/b> Ahora tomaremos el texto desde una tercera perspectiva, y pedimos que el Esp\u00edritu de Dios nos instruya una vez m\u00e1s. La expresi\u00f3n: \u201cTengo sed\u201d expuso UN TIPO DEL TRATAMIENTO DEL HOMBRE PARA SU SE\u00d1OR. Fue una confirmaci\u00f3n del testimonio de la Escritura con relaci\u00f3n a la enemistad natural del hombre para con Dios. De acuerdo al pensamiento moderno, el hombre es una criatura muy buena y noble que se esfuerza por volverse mejor. Ha de ser grandemente alabado y admirado, pues se dice que su pecado es una b\u00fasqueda de Dios, y su superstici\u00f3n es una lucha por alcanzar la luz. Puesto que es un ser grandioso y excelent\u00edsimo, la verdad debe ser alterada para \u00e9l y el Evangelio ha de ser modulado para que se adecue al tono de sus variadas generaciones, y todos los arreglos del universo han de subordinarse a sus intereses. La justicia debe abandonar el campo, no vaya a resultar demasiado severa para un ser tan merecedor; en cuanto al castigo, no debe susurrarse a sus corteses o\u00eddos. De hecho, la tendencia es exaltar al hombre por encima de Dios y darle el lugar m\u00e1s elevado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero \u00e9sa no es la apreciaci\u00f3n verdadera del hombre de acuerdo a las Escrituras: all\u00ed el hombre es una criatura ca\u00edda, con una mente carnal que no puede ser reconciliada con Dios; peor que una criatura salvaje, devuelve mal por bien y trata a su Dios con una vil ingratitud. Ay, el hombre es un esclavo embaucado por Satan\u00e1s, y un traidor de negro coraz\u00f3n a su Dios. \u00bfNo dec\u00edan las profec\u00edas que el hombre dar\u00eda a su Dios encarnado hiel para comer y vinagre para beber? Ya lo hizo. \u00c9l vino para salvarlo, pero el hombre le neg\u00f3 la hospitalidad: al principio no hubo espacio para \u00c9l en el mes\u00f3n, y al final no hubo ni un solo vaso de agua fresca que pudiera beber; antes bien, cuando tuvo sed, le dieron a beber vinagre. Este es el tratamiento que el hombre da a su Salvador. El hombre universal, dejado a s\u00ed mismo, rechaza, crucifica y escarnece al Cristo de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00c9ste ha sido tambi\u00e9n el acto del hombre en su mejor momento, cuando es movido a la compasi\u00f3n; pues parece claro que aqu\u00e9l que alz\u00f3 la esponja h\u00fameda hasta los labios del Redentor, lo hizo por compasi\u00f3n. Yo creo que ese soldado romano ten\u00eda buenas intenciones, al menos buenas para un rudo soldado con poca luz y conocimiento. Corri\u00f3 y remoj\u00f3 la esponja en vinagre: era la mejor manera que conoc\u00eda de poner unas cuantas gotas de humedad en los labios de alguien que estaba sufriendo tanto; pero aunque sinti\u00f3 un grado de piedad, era del tipo que uno podr\u00eda mostrar a un perro; no sinti\u00f3 ninguna reverencia, sino que se burlaba al tiempo que aliviaba. Leemos: \u201cLos soldados tambi\u00e9n lo escarnec\u00edan, acerc\u00e1ndose y present\u00e1ndole vinagre\u201d. Cuando nuestro Se\u00f1or clam\u00f3: \u201cEloi, Eloi\u201d, y dijo despu\u00e9s: \u201cTengo sed\u201d, las personas en torno a la cruz dijeron: \u201cDeja, veamos si viene El\u00edas a librarle\u201d, burl\u00e1ndose de \u00c9l; y, seg\u00fan Marcos, el que le dio el vinagre expres\u00f3 las mismas palabras. Tuvo piedad del sufriente pero pens\u00f3 tan poco en \u00c9l, que se uni\u00f3 a las voces de escarnio. Incluso cuando el hombre se compadece de los sufrimientos de Cristo, -y el hombre dejar\u00eda de ser humano si no lo hiciera- aun as\u00ed se burla de \u00c9l; la propia copa que el hombre le da a Jes\u00fas es a la vez escarnio y compasi\u00f3n, pues \u201cel coraz\u00f3n de los imp\u00edos es cruel\u201d. Miren c\u00f3mo el hombre, en su mejor momento, mezcla la admiraci\u00f3n por la persona del Salvador con el desprecio de Sus pretensiones; escribe libros para ponerlo como un ejemplo y al mismo tiempo rechaza Su deidad; admite que fue un hombre portentoso, pero niega Su m\u00e1s sagrada misi\u00f3n; encomia Su ense\u00f1anza \u00e9tica y luego pisotea Su sangre: as\u00ed tambi\u00e9n le da de beber, pero la bebida es vinagre. Oh, mis oyentes, eviten elogiar a Jes\u00fas y negar Su sacrificio expiatorio. Eviten rendirle homenaje y deshonrar Su nombre al mismo tiempo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ay, hermanos m\u00edos, no puedo decir mucho sobre el recuento de la crueldad del hombre hacia nuestro Se\u00f1or, sin hacer referencia a m\u00ed mismo y a ustedes. \u00bfAcaso nosotros no le hemos dado a beber vinagre a menudo? \u00bfNo hicimos \u00e9so a\u00f1os antes de que lo conoci\u00e9ramos? Sol\u00edamos derretirnos cuando o\u00edamos acerca de Sus sufrimientos, pero no nos arrepent\u00edamos de nuestros pecados. Le d\u00e1bamos nuestras l\u00e1grimas y luego lo contrist\u00e1bamos con nuestros pecados. Algunas veces pens\u00e1bamos que lo am\u00e1bamos cuando o\u00edamos la historia de Su muerte, pero no cambi\u00e1bamos nuestras vidas por causa de \u00c9l, ni pon\u00edamos nuestra confianza en \u00c9l y, as\u00ed, le d\u00e1bamos a beber vinagre. Y la aflicci\u00f3n no termina ah\u00ed, pues las mejores obras que hemos hecho jam\u00e1s, y los mejores sentimientos que hemos sentido jam\u00e1s, y las mejores oraciones que hemos ofrecido jam\u00e1s, \u00bfacaso no han sido amargados y agriados por el pecado? \u00bfPodr\u00edan compararse con el vino generoso? \u00bfNo son acaso m\u00e1s semejantes al punzante vinagre? Me asombra que las haya recibido jam\u00e1s, como uno se pregunta por qu\u00e9 recibi\u00f3 este vinagre; y, sin embargo, los ha recibido, y nos ha sonre\u00eddo por present\u00e1rselos. \u00c9l supo c\u00f3mo convertir el agua en vino en una ocasi\u00f3n, y en amor inigualable ha convertido a menudo nuestras amargas libaciones en algo dulce para S\u00ed, aunque en s\u00ed mismas, me parece, han sido el jugo de uvas amargas, lo suficientemente agrias para producirle dentera. Por lo tanto, podemos presentarnos delante de \u00c9l con todo el resto de nuestra raza, cuando Dios los rinda al arrepentimiento por Su amor y lo miren a \u00c9l, a quien hemos traspasado y lloramos por \u00c9l como quien se aflige por su primog\u00e9nito. Har\u00edamos bien en recordar nuestras faltas en este d\u00eda,\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cNosotros, cuya propensi\u00f3n a olvidar<br \/> Que Tu precioso amor, en el Olivo<br \/> Ba\u00f1\u00f3 Tu frente con sudor sangriento;<\/i><br \/>\n<i>Nosotros, cuyos pecados, con terrible poder,<br \/> Como una nube descendieron sobre Ti,<br \/> En aquella hora que excluy\u00f3 a Dios;<\/i><br \/>\n<i>Nosotros, que todav\u00eda, en pensamiento y obra,<br \/> A menudo sostenemos la amarga vara<br \/> Para Ti, en Tu tiempo de necesidad\u201d.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">He tocado ese punto muy ligeramente porque quiero un poco m\u00e1s de tiempo para reflexionar sobre una cuarta perspectiva de esta escena. Pido que el Esp\u00edritu Santo nos ayude a o\u00edr una cuarta sintonizaci\u00f3n de esta m\u00fasica doliente, \u201cTengo sed\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>IV.<\/b> Pienso, queridos amigos, que el clamor que dec\u00eda: \u201cTengo sed\u201d fue LA EXPRESI\u00d3N M\u00cdSTICA DEL DESEO DE SU CORAZ\u00d3N: \u201cTengo sed\u201d. No puedo pensar que lo \u00fanico que sent\u00eda era la sed natural. Sin duda ten\u00eda necesidad de agua, pero Su alma estaba sedienta en un sentido m\u00e1s elevado; en verdad, pareciera que \u00c9l habl\u00f3 para que se cumplieran las Escrituras en lo relativo al ofrecimiento del vinagre. Siempre estuvo en armon\u00eda consigo mismo, y Su cuerpo fue siempre expresivo de los deseos ardientes de Su alma as\u00ed como tambi\u00e9n de sus propios anhelos. \u201cTengo sed\u201d quer\u00eda decir que Su coraz\u00f3n estaba sediento de salvar a los hombres. Esta sed hab\u00eda estado en \u00c9l desde Sus m\u00e1s tempranos d\u00edas terrenales. \u201c\u00bfNo sab\u00edais\u201d \u2013dijo \u00c9l, siendo todav\u00eda un muchacho- \u201cque en los negocios de mi Padre me es necesario estar?\u201d \u00bfNo les dijo a Sus disc\u00edpulos: \u201cDe un bautismo tengo que ser bautizado; y \u00a1c\u00f3mo me angustio hasta que se cumpla!?\u201d Ten\u00eda sed de arrancarnos de entre las fauces del infierno, de pagar el precio de nuestra redenci\u00f3n y de liberarnos de la eterna condenaci\u00f3n que pesaba sobre nosotros; y cuando Su obra estaba casi completada en la cruz, Su sed no hab\u00eda sido aliviada y no pod\u00eda serlo hasta decir: \u201c\u00a1Consumado es!\u201d Est\u00e1 casi hecho, oh Cristo de Dios; T\u00fa casi has salvado a Tu pueblo; queda una sola cosa m\u00e1s: que debes morir realmente, y a esto se debe Tu poderoso deseo de llegar hasta el fin y de completar Tu labor. T\u00fa estabas constre\u00f1ido hasta sentir el \u00faltimo dolor agudo y hasta decir la \u00faltima palabra para completar la plena redenci\u00f3n, y de ah\u00ed Tu clamor: \u201cTengo sed\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Amados, hay ahora en nuestro Maestro, y siempre ha habido, una sed de amor de Su pueblo. \u00bfNo recuerdan cu\u00e1n tremenda era Su sed en los antiguos d\u00edas del profeta? Evoquen Su queja en el cap\u00edtulo quinto de Isa\u00edas: \u201cAhora cantar\u00e9 por mi amado el cantar de mi amado a su vi\u00f1a. Ten\u00eda mi amado una vi\u00f1a en una ladera f\u00e9rtil. La hab\u00eda cercado y despedregado y plantado de vides escogidas; hab\u00eda edificado en medio de ella una torre, y hecho tambi\u00e9n en ella un lagar\u201d. \u00bfQu\u00e9 esperaba de Su vi\u00f1a y de su lagar? \u00bfQu\u00e9 otra cosa esperaba sino el jugo de la vid para poder refrescarse? \u201cY esperaba que diese uvas, y dio uvas silvestres\u201d; dio vinagre, mas no vino; amargura, mas no dulzura. \u00c9l estaba sediento entonces.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">De acuerdo al sagrado cantar de amor, en el cap\u00edtulo quinto del Cantar de los Cantares, aprendemos que cuando \u00c9l bebi\u00f3, en aquellos tiempos de anta\u00f1o, fue en el huerto de Su iglesia donde fue refrescado. \u00bfQu\u00e9 dice? \u201cYo vine a mi huerto, oh hermana, esposa m\u00eda; he recogido mi mirra y mis aromas; he comido mi panal y mi miel, mi vino y mi leche he bebido. Comed, amigos; bebed en abundancia, oh amados\u201d. En el mismo cantar \u00c9l habla de Su iglesia, y dice: \u201cY tu paladar como el buen vino, que se entra a mi amado suavemente, y hace hablar los labios de los viejos\u201d. Y, sin embargo, en el cap\u00edtulo octavo, la esposa dice: \u201cYo te har\u00eda beber vino adobado del mosto de mis granadas\u201d. S\u00ed, a \u00c9l le encanta estar con Su pueblo; ellos son el huerto donde camina para refrescarse, y el amor de ellos y sus gracias, son la leche y el vino que a \u00c9l le encanta beber.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cristo siempre estuvo sediento de salvar a los hombres y de ser amado por los hombres; y vemos un tipo de Su deseo vitalicio cuando, estando cansado se sent\u00f3 as\u00ed junto al pozo y le dijo a la mujer de Samaria: \u201cDame de beber\u201d. Hab\u00eda un significado m\u00e1s profundo en Sus palabras de lo que ella se imaginaba, como un vers\u00edculo posterior lo demuestra plenamente, cuando le dijo a Sus disc\u00edpulos: \u201cYo tengo una comida que comer, que vosotros no sab\u00e9is\u201d. \u00c9l obten\u00eda refrigerio espiritual al ganar para S\u00ed el coraz\u00f3n de esa mujer.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y, ahora, hermanos, nuestro bendito Se\u00f1or tiene en este momento una sed de comuni\u00f3n con cada uno de ustedes, los que son miembros de Su pueblo, no porque pudieran hacerle alg\u00fan bien, sino porque \u00c9l puede hacerles un bien a ustedes. \u00c9l tiene sed de bendecirlos de recibir a cambio su agradecido amor; \u00c9l tiene sed de verlos mirar con ojos creyentes a Su plenitud, y de que le ofrezcan con mano extendida su vac\u00edo, para que \u00c9l remedie la carencia. \u00c9l dice: \u201cHe aqu\u00ed, yo estoy a la puerta y llamo\u201d. \u00bfPara qu\u00e9 llama? Es para comer y beber contigo, pues \u00c9l promete que si le abrimos, entrar\u00e1 y cenar\u00e1 con nosotros, y nosotros con \u00c9l. Vean, \u00c9l todav\u00eda est\u00e1 sediento de nuestro pobre amor, y seguramente no podemos neg\u00e1rselo. Vengan y derramemos vasijas llenas hasta que Su gozo sea cumplido en nosotros.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfY qu\u00e9 le hace amarnos as\u00ed? Ah, eso no podr\u00eda decirlo, excepto Su propio gran amor. \u00c9l <i>debe<\/i> amar; es Su naturaleza. \u00c9l tiene que amar a Sus escogidos a quienes comenz\u00f3 a amar una vez, pues \u00c9l es el mismo ayer, hoy y para siempre. Su gran amor le hace sentir sed de tenernos mucho m\u00e1s cerca de lo que estamos; \u00c9l no estar\u00e1 satisfecho hasta que todos Sus redimidos est\u00e9n m\u00e1s all\u00e1 del alcance de los proyectiles del enemigo. Voy a darles una de Sus oraciones sedientas: \u201cPadre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, tambi\u00e9n ellos est\u00e9n conmigo, para que vean mi gloria\u201d. \u00c9l te quiere, hermano, \u00c9l te quiere, hermana, \u00c9l anhela tenerlos enteramente para S\u00ed. Vengan a \u00c9l en oraci\u00f3n, vengan a \u00c9l en comuni\u00f3n, vengan a \u00c9l con una perfecta consagraci\u00f3n, vengan a \u00c9l entregando su ser entero a las dulces influencias misteriosas de Su Esp\u00edritu. Si\u00e9ntense a Sus pies con Mar\u00eda, ap\u00f3yense en Su pecho con Juan; s\u00ed, vengan con la esposa en el cantar y digan: \u201c\u00a1Oh, si \u00e9l me besara con besos de su boca! Porque mejores son tus amores que el vino\u201d. \u00c9l pide eso: \u00bfno se lo dar\u00e1s? \u00bfEst\u00e1 tan congelado tu coraz\u00f3n que ni un solo vaso de agua fresca puede ser derretido para Jes\u00fas? \u00bfEres tibio? Oh hermano, si \u00c9l dice: \u201cTengo sed\u201d y t\u00fa le traes un coraz\u00f3n tibio, eso es peor que el vinagre, pues \u00c9l ha dicho: \u201cTe vomitar\u00e9 de mi boca\u201d. \u00c9l puede aceptar vinagre, pero no un coraz\u00f3n tibio. Vamos, ll\u00e9vale tu c\u00e1lido coraz\u00f3n, y deja que beba de ese c\u00e1liz purificado todo lo que quiera. Todo tu amor ha de ser Suyo. Yo s\u00e9 que a \u00c9l le encanta recibir algo de ti, porque \u00c9l se deleita incluso con un vaso de agua fr\u00eda que t\u00fa le des a uno de Sus disc\u00edpulos; \u00bfcu\u00e1nto no se deleitar\u00e1 en la d\u00e1diva de todo tu ser a \u00c9l? Por tanto, ya que tiene sed, dale de beber en este d\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>V.<\/b> Por \u00faltimo, el clamor de: \u201cTengo sed\u201d es para nosotros EL MODELO DE NUESTRA MUERTE CON \u00c9L. \u00bfAcaso ignoran, amados, (pues hablo con los que conocen al Se\u00f1or), que han sido crucificados juntamente con Cristo? Bien, entonces, \u00bfqu\u00e9 significa este clamor: \u201cTengo sed\u201d, sino que nosotros hemos de estar sedientos tambi\u00e9n? No estamos sedientos seg\u00fan la antigua manera en la que est\u00e1bamos amargamente afligidos, pues \u00c9l ha dicho: \u201cEl que bebiere del agua que yo le dar\u00e9, no tendr\u00e1 sed jam\u00e1s\u201d; pero ahora codiciamos una nueva sed, un apetito refinado y celestial, una gran urgencia de nuestro Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh bendito Maestro, si estamos en verdad clavados al madero Contigo, danos sed de Ti con una sed que \u00fanicamente la copa del \u201cnuevo pacto en tu sangre\u201d puede satisfacer jam\u00e1s.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ciertos fil\u00f3sofos han dicho que a ellos les gusta perseguir la verdad incluso m\u00e1s que el conocimiento de la verdad. Yo difiero grandemente de ellos, pero esto dir\u00e9, que despu\u00e9s del gozo real de la presencia de mi Se\u00f1or, amo tener hambre y sed de \u00c9l. Rutherford us\u00f3 palabras m\u00e1s o menos en este sentido: \u201cYo tengo sed de mi Se\u00f1or y esto es un gozo; un gozo que nadie me quita. Incluso si no puedo acercarme a \u00c9l, estar\u00e9 lleno de consuelo, pues tener sed de \u00c9l es el cielo, y seguramente \u00c9l nunca negar\u00e1 a una pobre alma la libertad de admirarle, y de adorarle y de tener sed de \u00c9l\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En cuanto a m\u00ed, quisiera volverme m\u00e1s y m\u00e1s insaciable de mi divino Se\u00f1or, y cuando tenga mucho de \u00c9l, todav\u00eda anhelar\u00e9 m\u00e1s; y luego m\u00e1s y todav\u00eda m\u00e1s. Mi coraz\u00f3n no estar\u00e1 contento hasta que \u00c9l sea todo en todo para m\u00ed, y yo est\u00e9 totalmente perdido en \u00c9l. Oh, poder tener el alma m\u00e1s ancha para poder tomar sorbos m\u00e1s grandes de Su dulce amor, pues nuestro coraz\u00f3n no se conforma con eso. Uno desear\u00eda ser como la esposa, que ya hab\u00eda festejado en la casa del banquete, y hab\u00eda encontrado que Su fruto era dulce a su paladar, al punto que estaba muy llena de gozo, pero aun as\u00ed clamaba: \u201cSustentadme con pasas, confortadme con manzanas; porque estoy enferma de amor\u201d. Ella ambicionaba vasos llenos de amor aunque ya estaba doblegada por \u00e9l. Este es un tipo de dulzura de la cual, si un hombre ha recibido mucha, tiene que obtener m\u00e1s, y cuando ha tenido m\u00e1s, est\u00e1 bajo mayor necesidad de recibir m\u00e1s, y as\u00ed sucesivamente, pues su apetito est\u00e1 creciendo siempre, alimentado por lo que come, hasta quedar saciado con toda la plenitud de Dios. \u201cTengo sed\u201d, esta es la palabra de mi alma para su Se\u00f1or. Tomada prestada de Sus labios se adecua muy bien a mi boca.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cTengo sed, pero no como una vez la tuve,<br \/> De compartir los vanos deleites de la tierra;<br \/> Tus heridas, Emanuel, todas proh\u00edben<br \/> Que busque mis placeres all\u00ed.<\/i><br \/>\n<i>\u00a1Amada fuente de desconocido deleite!<br \/> No bajes m\u00e1s debajo del borde<br \/> Sino desborda y derrama sobre m\u00ed<br \/> Una corriente viva y dadora de vida\u201d.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas tuvo sed, entonces hemos de tener sed en esta tierra seca y sedienta, donde no hay agua. As\u00ed como el ciervo brama por las corrientes de aguas, nuestras almas tienen sed de Ti, oh Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Amados, hemos de sentir sed de las almas de nuestros semejantes. Ya les he dicho que \u00e9se fue el deseo m\u00edstico de nuestro Se\u00f1or; ha de ser el nuestro tambi\u00e9n. Hermano, ten sed de que tus hijos sean salvos. Hermano, te ruego que tengas sed de que tus trabajadores sean salvos. Hermana, ten sed de la salvaci\u00f3n de tu clase, sed de la redenci\u00f3n de tu familia, sed de la conversi\u00f3n de tu esposo. Todos nosotros tenemos que anhelar conversiones. \u00bfSucede as\u00ed con cada uno de ustedes? Si no es as\u00ed, p\u00f3nganse en movimiento de inmediato. Fijen su coraz\u00f3n en alguien que no es salvo, y sientan sed hasta que sea salvo. Es la manera por la que muchos ser\u00e1n llevados a Cristo, cuando esta bendita sed del alma de la verdadera caridad cristiana est\u00e9 en aquellos que son salvos ellos mismos. Recuerden c\u00f3mo dijo Pablo: \u201cVerdad digo en Cristo, no miento, y mi conciencia me da testimonio en el Esp\u00edritu Santo, que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi coraz\u00f3n. Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes seg\u00fan la carne\u201d. \u00c9l se habr\u00eda sacrificado para salvar a sus paisanos, pues deseaba de todo coraz\u00f3n su bienestar eterno. Esta misma mente debe haber en ustedes. Haya, pues, en ustedes este sentir.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En cuanto a ustedes, tengan sed de perfecci\u00f3n. Tengan hambre y sed de justicia, pues ser\u00e1n saciados. Odien el pecado, y aborr\u00e9zcanlo de coraz\u00f3n; tengan sed de ser santos como Dios es santo, tengan sed de ser semejantes a Cristo, sed de dar gloria a Su sagrado nombre por una completa conformidad a Su voluntad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Que el Esp\u00edritu Santo obre en ustedes el modelo completo de Cristo crucificado, y a \u00c9l sea la alabanza por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Porci\u00f3n de la Escritura le\u00edda antes del serm\u00f3n: Marcos 15: 15-37; Salmo 69: 1-21.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cDespu\u00e9s de esto, sabiendo Jes\u00fas que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed.\u201d Juan 19: 28. Era sumamente conveniente que cada palabra de nuestro Se\u00f1or en la cruz fuera reunida y preservada. As\u00ed como no ser\u00eda quebrado ni un hueso Suyo, tampoco no se perder\u00eda ni una palabra. El &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-mas-breve-de-las-siete-palabraspor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa M\u00e1s Breve de las Siete Palabras<br \/>\nPor Charles H. 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