{"id":22406,"date":"2016-04-04T15:49:13","date_gmt":"2016-04-04T20:49:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-enfermo-que-se-tuvo-que-quedarpor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:49:13","modified_gmt":"2016-04-04T20:49:13","slug":"el-enfermo-que-se-tuvo-que-quedarpor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-enfermo-que-se-tuvo-que-quedarpor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"El Enfermo Que Se Tuvo Que Quedar\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abY a Tr\u00f3fimo dej\u00e9 en Mileto enfermo.\u00bb 2 Timoteo 4: 20\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Estas fueron casi las \u00faltimas palabras del ap\u00f3stol Pablo, pues las encontramos en los vers\u00edculos finales de la \u00faltima de sus Ep\u00edstolas. El cap\u00edtulo nos recuerda el adi\u00f3s final de un moribundo a su amigo m\u00e1s querido, en el que trae a la mente a personas asociadas a su vida. Entre sus recuerdos de amor, vemos a Pablo recordando a Tr\u00f3fimo, con quien hab\u00eda compartido frecuentemente peligros de r\u00edos y peligros de ladrones que, sin interrupci\u00f3n, acompa\u00f1aron la carrera del ap\u00f3stol. Dej\u00f3 al buen hombre enfermo en Mileto, y como Timoteo estaba en \u00c9feso, y se encontraba a una corta jornada de \u00e9l, no ten\u00eda necesidad de sugerirle que lo visitara, pues Timoteo con seguridad lo har\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El amor de Jes\u00fas obra en los corazones de Sus disc\u00edpulos gran ternura y unidad. El desbordamiento del alma grandiosa de nuestro Se\u00f1or, ha saturado a todos Sus verdaderos seguidores con afecto fraternal: como Jes\u00fas ama a Pablo, Pablo ama a Timoteo, y Timoteo ineludiblemente ama a Tr\u00f3fimo. De este amor brota una comuni\u00f3n de sentimientos, de tal forma que, en simpat\u00eda, cada uno comparte los gozos y las tristezas de los dem\u00e1s. Cuando un miembro se regocija, el cuerpo se regocija, y cuando un miembro sufre, todo el cuerpo sufre con \u00e9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tr\u00f3fimo est\u00e1 enfermo y Pablo no puede olvidarlo, aunque \u00e9l mismo espera morir la muerte de un m\u00e1rtir en unas pocas semanas; tampoco quiere que Timoteo ignore ese hecho, aunque dos veces en pocos vers\u00edculos le apura a venir a Roma, diciendo: \u00abProcura venir pronto a verme.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si Timoteo no pudiera visitar personalmente al amigo enfermo, era bueno de todas maneras que supiera de su aflicci\u00f3n, pues entonces le podr\u00eda recordar en sus oraciones. \u00abAmados, am\u00e9monos unos a otros; porque el amor es de Dios.\u00bb Recordemos a quienes son uno con nosotros en Cristo, y especialmente llevemos en nuestros corazones a todos aquellos que son afligidos en su mente, en su cuerpo, o en sus bienes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si hemos tenido que dejar a Tr\u00f3fimo en Mileto, o en Brighton, o en Ventnor, dejemos con \u00e9l tambi\u00e9n el amor de nuestro coraz\u00f3n; y si nos enteramos que otro Tr\u00f3fimo yace enfermo, no lejos de donde nosotros vivimos, aceptemos esa informaci\u00f3n como conteniendo en s\u00ed misma un citatorio para ministrar al amigo afligido. Que una santa simpat\u00eda sature todas nuestras almas, pues, independientemente de cu\u00e1n activos y celosos seamos, todav\u00eda no hemos alcanzado un car\u00e1cter perfecto a menos que estemos llenos de compasi\u00f3n, tengamos un coraz\u00f3n tierno, y seamos ben\u00e9volos con los que sufren, pues \u00e9sta es la mente de Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sencilla, como ciertamente es la afirmaci\u00f3n de nuestro texto, se encuentra en un libro inspirado, y es por tanto algo m\u00e1s que una nota ordinaria de una carta com\u00fan. Como otro vers\u00edculo del mismo cap\u00edtulo, \u00abTrae, cuando vengas, el capote que dej\u00e9 en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos,\u00bb ha sido juzgado que est\u00e1 por debajo de la dignidad de la inspiraci\u00f3n; pero nosotros creemos que no es as\u00ed. El Dios que cuenta los cabellos de nuestras cabezas en providencia, puede muy bien mencionar a Su siervo enfermo, en la p\u00e1gina inspirada. En lugar de objetar la peque\u00f1ez del hecho registrado, admiremos \u00abel amor del Esp\u00edritu\u00bb que, mientras por un lado eleva a Ezequiel y a Daniel por encima de las esferas, e inspira el lenguaje de David y de Isa\u00edas al grado supremo de la poes\u00eda y de la elocuencia, tambi\u00e9n se digna inspirar una l\u00ednea como esta, \u00aby a Tr\u00f3fimo dej\u00e9 en Mileto enfermo.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfPodemos aprender algo de esta sencilla l\u00ednea de la pluma apost\u00f3lica? Veamos. Si el mismo Esp\u00edritu divino que la inspir\u00f3, brilla sobre ella, no la habremos le\u00eddo en vano.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> Del hecho que Pablo dej\u00f3 a Tr\u00f3fimo en Mileto enfermo, aprendemos que ES LA VOLUNTAD DE DIOS QUE ALGUNOS BUENOS HOMBRES NO GOCEN DE BUENA SALUD. Cualquiera que haya sido la dolencia que aquejaba a Tr\u00f3fimo, Pablo ciertamente habr\u00eda podido sanarlo, si el Esp\u00edritu divino le hubiera permitido el uso de sus poderes milagrosos con ese fin. Pablo hab\u00eda levantado a Eutico de los muertos, y le hab\u00eda devuelto el uso de sus extremidades inferiores al cojo de nacimiento en Listra; tenemos, por tanto, la absoluta certeza que si Dios le hubiera permitido al ap\u00f3stol el uso de la energ\u00eda sanadora, Tr\u00f3fimo se habr\u00eda levantado de su lecho, y continuado su jornada a Roma. Sin embargo, \u00e9sa no era la voluntad del Se\u00f1or; la vid que produce buen fruto debe ser podada, y Tr\u00f3fimo deb\u00eda sufrir: hab\u00edan fines que deb\u00edan cumplirse en su enfermedad que no podr\u00edan ser alcanzados en salud. Pudo haber recibido restauraci\u00f3n instant\u00e1nea, pero bajo la direcci\u00f3n divina no le fue otorgada.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta doctrina <i>nos gu\u00eda lejos de la vana idea de la casualidad<\/i>. No somos heridos por flechas lanzadas a la ventura, sino que nos dolemos por el determinado consejo del cielo. Una mano predominante est\u00e1 presente en todas partes, previniendo o permitiendo el mal, y nunca vuela furtivamente ning\u00fan dardo de la enfermedad, proyectado por el arco de la muerte. Si alguien deb\u00eda estar enfermo, fue una sabia providencia la que seleccion\u00f3 a Tr\u00f3fimo, pues era mejor que \u00e9l estuviera enfermo y no Tito, ni T\u00edquico, ni Timoteo. Fue bueno, tambi\u00e9n, que se enferm\u00f3 en Mileto, cerca de ciudad natal, \u00c9feso. No siempre podemos ver la mano de Dios en la providencia, pero podemos estar seguros, siempre, que est\u00e1 all\u00ed. Si ning\u00fan pajarillo cae a tierra sin nuestro Padre, seguramente ning\u00fan hijo de la familia divina es abatido sin Su sagrada voluntad. La suerte es una idea pagana, que no puede vivir en la presencia del Dios vivo, que trabaja y que est\u00e1 presente en todas partes. \u00a1Toda mente cristiana debe evitar esa palabra! Deshonra a Dios a la vez que nos lastima.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esto tambi\u00e9n impide que consideremos que la aflicci\u00f3n es visitada en los hombres por su pecado personal. Muchas enfermedades han sido el resultado directo de la intemperancia, o alg\u00fan otro tipo de perversidad; pero aqu\u00ed tenemos a un hermano digno, bien aprobado, que tiene que guardar cama y es dejado en el camino por causa de una dolencia no atribuible a \u00e9l. Es muy com\u00fan hoy d\u00eda, que los hombres tengan un esp\u00edritu duro y cruel, y atribuyan las enfermedades, inclusive las que corresponden a los verdaderos hijos de Dios, a alguna falta en sus h\u00e1bitos de vida. Me pregunto c\u00f3mo les gustar\u00eda que fueran tratados de la misma manera si estuvieran sufriendo, aunque pudieran lavarse sus manos en inocencia en cuanto a su vida diaria.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En el d\u00eda de nuestro Se\u00f1or le dijeron: \u00abSe\u00f1or, he aqu\u00ed el que amas est\u00e1 enfermo;\u00bb y Salom\u00f3n, mucho tiempo antes, escribi\u00f3:\u00bbPorque Jehov\u00e1 al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere.\u00bb Esta era una expresi\u00f3n m\u00e1s verdadera, m\u00e1s humana, y mejor, que la filosof\u00eda congelante de los tiempos modernos que achaca la enfermedad de cada hombre a su propia violaci\u00f3n de la ley natural, y, en vez de derramar el b\u00e1lsamo de consolaci\u00f3n, derrama el \u00e1cido sulf\u00farico de la insinuaci\u00f3n calumniosa.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Que el propio afligido se examine a s\u00ed mismo para ver si la vara no ha sido enviada para corregir alg\u00fan mal secreto, y que considere diligentemente d\u00f3nde puede enmendarse; pero lejos est\u00e9 de nosotros que nos pongamos junto a su lecho como jueces o lictores, y veamos a nuestro amigo como un ofensor as\u00ed como un sufriente. Tal brutalidad puede ser cedida a los fil\u00f3sofos, pero no es adecuada para los hijos de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No podemos tener a Tr\u00f3fimo en un menor concepto porque est\u00e1 enfermo en Mileto; es probablemente un hombre mucho mejor que cualquiera de nosotros, y tal vez es precisamente por eso que es probado. Hay oro en \u00e9l que paga cuando es puesto en el crisol; lleva tan rico fruto que es digno de ser podado; es un diamante de un agua tan pura que pagar\u00e1 con creces el trabajo del lapidario. Esto puede que no sea verdad para muchos de nosotros, y, por eso escapamos de Sus pruebas m\u00e1s punzantes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Como dice Santiago: \u00abtengamos por bienaventurados a los que sufren,\u00bb y, como David, digamos: \u00abBienaventurado el hombre a quien t\u00fa, JAH, corriges, y en tu ley lo instruyes.\u00bb Las Escrituras dicen: \u00abPorque el Se\u00f1or al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. Si soport\u00e1is la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque \u00bfqu\u00e9 hijo es aquel a quien el padre no disciplina?\u00bb L\u00e1zaro de Betania, Dorcas, Epafrodito, y Tr\u00f3fimo son unos cuantos miembros de ese grandioso ej\u00e9rcito de enfermos a quienes el Se\u00f1or ama en su enfermedad, para quienes fue escrita la promesa: \u00abJehov\u00e1 los sustentar\u00e1 sobre el lecho del dolor; mullir\u00e1s toda su cama en su enfermedad.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Nosotros s\u00f3lo tenemos ahora fortaleza y espacio para simples sugerencias, y as\u00ed observamos, en segundo lugar, que HOMBRES BUENOS PUEDEN SER HECHOS A UN LADO CUANDO PARECE QUE SON M\u00c1S NECESARIOS, como le sucedi\u00f3 a Tr\u00f3fimo cuando el anciano ap\u00f3stol contaba solamente con una escolta muy reducida, y requer\u00eda de su ayuda. Pablo lo necesit\u00f3 enormemente muy pronto, despu\u00e9s que se vio obligado a dejarlo en Mileto, pues escribe con dolor: \u00abDemas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesal\u00f3nica. Crescente fue a Galacia, y Tito a Dalmacia. S\u00f3lo Lucas est\u00e1 conmigo.\u00bb \u00abA T\u00edquico lo envi\u00e9 a \u00c9feso.\u00bb Cu\u00e1n contento habr\u00eda estado con Tr\u00f3fimo, pues vemos c\u00f3mo le ruega a Timoteo que procure venir pronto, y que tome a Marcos con \u00e9l, cuyo servicio es grandemente requerido.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, ni siquiera por causa de Pablo, Tr\u00f3fimo puede ser sanado s\u00fabitamente: su Se\u00f1or considera necesario que sienta el calor del horno, y al crisol debe ir. Nosotros pensamos que la iglesia no puede prescindir de su valioso ministro, de su misionero infatigable, de su fiel di\u00e1cono, de su tierno maestro; pero Dios no lo cree as\u00ed. Nadie es indispensable en la casa de Dios. \u00c9l puede hacer Su obra no solamente sin Tr\u00f3fimo, sino inclusive sin Pablo. S\u00ed, vamos m\u00e1s adelante. Sucede a veces que la obra del Se\u00f1or es avivada por la muerte de uno de quien parec\u00eda depender. Cuando un \u00e1rbol grande y muy frondoso es cortado, muchos arbolitos m\u00e1s peque\u00f1os que eran diminutos y enanos al lado del otro \u00e1rbol, s\u00fabitamente se desarrollan con un crecimiento vigoroso; de la misma manera, un buen hombre puede hacer mucho, pero cuando es quitado de en medio, otros pueden hacer m\u00e1s. Las enfermedades temporales de grandes obreros pueden llamar al frente a quienes, por pura modestia, han permanecido en la retaguardia, y el resultado puede ser gran ganancia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El pobre Tr\u00f3fimo hab\u00eda sido, en sus d\u00edas de buena salud, la causa inocente de meter a Pablo en un mundo de problemas, pues leemos en Hechos 21: 27, que los jud\u00edos provocaron un tumulto, porque imaginaban que Pablo hab\u00eda llevado a Tr\u00f3fimo al interior del templo, y as\u00ed lo hab\u00eda profanado. Ahora, cuando podr\u00eda haber sido de servicio, est\u00e1 enfermo, y sin duda, esa enfermedad represent\u00f3 una gran aflicci\u00f3n para Tr\u00f3fimo: pero tanto para \u00e9l, como a menudo para nosotros, no hay otra alternativa sino someternos bajo la mano de Dios, y sentir que el Se\u00f1or siempre tiene la raz\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 no nos sometemos de una vez? \u00bfPor qu\u00e9 mascamos el freno y pateamos el suelo, ansiosos de ponernos otra vez en camino? Si el Se\u00f1or nos ordena que nos quedemos quietos, \u00bfno podemos quedarnos quietos?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los esp\u00edritus activos est\u00e1n inclinados a volverse esp\u00edritus inquietos bajo el peso de la mano que los restringe; la energ\u00eda pronto se amarga en rebeli\u00f3n, y altercamos con Dios porque no nos permite que lo glorifiquemos a nuestra manera: es una forma insensata de contienda que en el fondo significa que tenemos una voluntad propia, y \u00fanicamente serviremos a Dios a condici\u00f3n que esa voluntad sea complacida.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos, el que escribe estas l\u00edneas sabe lo que est\u00e1 escribiendo, y este es el veredicto de su experiencia: la obra de Dios nos necesita mucho menos de lo que nos imaginamos, y Dios quiere que estemos conscientes de este hecho, pues \u00c9l no dar\u00e1 Su gloria a instrumentos humanos como tampoco permitir\u00e1 que Su alabanza sea otorgada a los \u00eddolos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III. <\/b>Nuestro texto muestra claramente que LOS HOMBRES BUENOS ANHELAN QUE LA OBRA DE DIOS PROSIGA SIN IMPORTAR LO QUE LES OCURRA A ELLOS.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pablo no abandon\u00f3 a Tr\u00f3fimo, sino que lo dej\u00f3 porque un llamado perentorio le ordenaba ir a Roma. Podemos estar seguros que Tr\u00f3fimo no deseaba demorar al gran ap\u00f3stol, sino que estaba contento de quedarse. Sin duda ambos sintieron la separaci\u00f3n, pero como verdaderos soldados de Cristo, soportaron la dureza y se separaron por un tiempo, todo por la causa de Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ser\u00eda un motivo de grave preocupaci\u00f3n para un obrero entregado de coraz\u00f3n, si se enterara que cualquier compa\u00f1ero suyo ha bajado su ritmo de trabajo por su causa. Los enfermos en un ej\u00e9rcito de un monarca terrenal, son necesariamente un impedimento, pero no tiene que ser as\u00ed en el ej\u00e9rcito del Rey de reyes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La enfermedad espiritual es un penoso estorbo, pero la enfermedad corporal no debe retener al hu\u00e9sped. Si no podemos predicar, podemos orar; si una obra est\u00e1 fuera de nuestro alcance, podemos intentar otra, y si no podemos hacer nada, nuestra incapacidad debe servir como un llamado a los siervos vigorosos para que trabajen m\u00e1s. Tr\u00f3fimo est\u00e1 enfermo. Entonces que Timoteo trabaje con mayor energ\u00eda. Tr\u00f3fimo no puede apoyar al ap\u00f3stol, entonces que Timoteo sea m\u00e1s diligente en venir antes del invierno. As\u00ed, actuando como un incentivo, la falta de servicio de un hombre puede producir diez veces m\u00e1s resultados en otros, que son levantados a un esfuerzo extra.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos, el alivio m\u00e1s dulce para un pastor enfermo es que pueda ver en todos ustedes una entrega con una especial diligencia; su inactividad obligada ser\u00e1 m\u00e1s llevadera si sabe que la Iglesia de Dios no est\u00e1 siendo afectada por ella; y toda su mente y su esp\u00edritu ministrar\u00e1n para la salud de su cuerpo, si ve el fruto del Esp\u00edritu de Dios en todos ustedes, manteni\u00e9ndolos fieles y llenos de celo. \u00bfNo intentar\u00e1n hacer esto, por Jes\u00fas?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abY a Tr\u00f3fimo dej\u00e9 en Mileto enfermo.\u00bb 2 Timoteo 4: 20 Estas fueron casi las \u00faltimas palabras del ap\u00f3stol Pablo, pues las encontramos en los vers\u00edculos finales de la \u00faltima de sus Ep\u00edstolas. El cap\u00edtulo nos recuerda el adi\u00f3s final de un moribundo a su amigo m\u00e1s querido, en el que trae a la mente &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-enfermo-que-se-tuvo-que-quedarpor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Enfermo Que Se Tuvo Que Quedar<br \/>\nPor Charles H. Spurgeon\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-22406","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22406","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22406"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22406\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22406"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22406"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22406"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}