{"id":22413,"date":"2016-04-04T15:49:30","date_gmt":"2016-04-04T20:49:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-promesa-refrescantepor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:49:30","modified_gmt":"2016-04-04T20:49:30","slug":"una-promesa-refrescantepor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-promesa-refrescantepor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"Una Promesa Refrescante\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abCada momento la regar\u00e9.\u00bb Isa\u00edas 27: 3.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando el Se\u00f1or est\u00e1 m\u00e1s decidido a la justicia, es a la vez sol\u00edcito en Su amor. El d\u00eda de la venganza de nuestro Dios es tambi\u00e9n el a\u00f1o de la buena voluntad del Se\u00f1or. En la Escritura que estamos considerando, el profeta dice: \u00abPorque he aqu\u00ed que Jehov\u00e1 sale de su lugar para castigar al morador de la tierra por su maldad contra \u00e9l\u00bb (Isa\u00edas 26: 21), y anuncia que el Se\u00f1or saldr\u00e1 como alguien armado con una espada grande y fuerte para herir a los m\u00e1s fieros de Sus enemigos con una herida mortal (Isa\u00edas 27: 1); pero antes de haber desnudado Su brazo para la batalla, prepar\u00f3 aposentos de refugio para Su pueblo, para que pudiera habitar como detr\u00e1s de puertas cerradas, hasta que pasara la tempestad de la indignaci\u00f3n (Isa\u00edas 26: 20).\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los gritos de guerra no impidieron que el Se\u00f1or recordara a Su amada y Su cantar de amor relativo a ella, pues dice: \u00abEn aquel d\u00eda cantad acerca de la vi\u00f1a del vino rojo. Yo Jehov\u00e1 la guardo, cada momento la regar\u00e9.\u00bb Feliz el pueblo que incluso en el d\u00eda de la ira es satisfecho con favor. Bienaventurados los herederos de la gracia que oyen decir al vengador justo y terrible en lo tocante a ellos: \u00abNo hay enojo en m\u00ed\u00bb (vers\u00edculo 4).\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El amor del Se\u00f1or hacia toda Su iglesia va dirigido a cada miembro individual suyo; el cuidado que pone de manifiesto para con la vi\u00f1a es ejercido sobre cada vid que ha plantado. As\u00ed, entonces, podemos creer sin ning\u00fan titubeo, que el Se\u00f1or har\u00e1 por nosotros, personalmente, aquello que promete hacer por Su pueblo como un todo; de lo contrario, se habr\u00edan mencionado algunas excepciones, y la palabra habr\u00eda sido en este sentido: Yo regar\u00e9 una parte de mi vi\u00f1a, pero una porci\u00f3n de las plantas ser\u00e1 dejada para que se seque. La palabra del Se\u00f1or es tan fiel, que nunca despertar\u00eda expectaciones infundadas mediante enunciados generales, si hubiera casos, en verdad, que no estuvieren incluidos all\u00ed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Podemos concluir con seguridad que, si el Se\u00f1or hubiese tenido la intenci\u00f3n de dejar sin alg\u00fan privilegio a un alma creyente, lo habr\u00eda mencionado, pues no ha hablado nada en secreto, en alg\u00fan lugar oscuro de la tierra, que militara en contra de la felicidad de un solo miembro de Su pueblo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esto, entonces, amados amigos, es la prenda de amor concerniente a la vida espiritual de mi alma y de la suya, y del alma de cada humilde creyente en Jes\u00fas: \u00abCada momento la regar\u00e9.\u00bb Esta es una preciosa promesa, y entre m\u00e1s meditemos en ella, m\u00e1s rica se manifestar\u00e1. Que seamos regados ahora por el Esp\u00edritu Santo, mientras meditamos en este riego prometido.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En los climas c\u00e1lidos, la irrigaci\u00f3n es esencial para la fertilidad; por esta raz\u00f3n, los viajeros ven por todos lados estanques y corrientes de agua, norias y cisternas, y canales en los que el agua pueda fluir. El riego surge de una necesidad, y se le presta una cuidadosa atenci\u00f3n, porque, de otra manera, el labrador o el hortelano buscar\u00edan el fruto en vano.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo le hice la observaci\u00f3n a un hortelano, en el sur de Francia, que el clima era malo, pero \u00e9l replic\u00f3 que era bueno para el huerto, pues la lluvia proporcionaba mucho agua, y eso era lo principal.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En el Para\u00edso, no era una ventaja insignificante para sus verdes enramadas, que un r\u00edo repartido en cuatro brazos siguiera su curso en su interior, y que, antes de que la lluvia hubiese ca\u00eddo sobre la tierra, sub\u00eda de la tierra un vapor que regaba la faz del suelo. De la necesidad y del valor del agua para las plantas de la tierra, el Se\u00f1or quer\u00eda ense\u00f1arnos nuestra propia necesidad de Su gracia, y la preciosidad de esa gracia, y hac\u00eda m\u00e1s deleitable Su promesa del suministro de gracia para nuestras almas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Para que podamos valorar la bondad del Se\u00f1or en las promesas que est\u00e1n ante nosotros, vamos a considerar la necesidad de que seamos regados, la manera en la que el Se\u00f1or promete suplir nuestra necesidad, y la certeza de que lo har\u00e1. Oh, anhelamos una meditaci\u00f3n viva, que no sea sobre la letra de la palabra \u00fanicamente, sino sobre su ense\u00f1anza m\u00e1s \u00edntima.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> Hay una gran necesidad para el riego prometido en el texto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Podemos concluir esto de la propia promesa, puesto que no hay una palabra de promesa que sea superflua en todas las Escrituras, y m\u00e1s bien se vuelve m\u00e1s evidente cuando reflexionamos en que <i>la vida de toda criatura depende de un perpetuo fluir del poder divino.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La existencia es una creaci\u00f3n continuada, pues las criaturas no tienen ning\u00fan poder en ellas mismas para preservar su propio ser; incluso las s\u00f3lidas rocas y las grandes monta\u00f1as se derretir\u00edan como si fuesen sombras si la eterna omnipotencia no les mantuviera el ser a cada momento. El mundo no es semejante a una rueda, que, habiendo recibido un gran impulso proveniente de una mano poderosa, contin\u00faa girando mucho tiempo despu\u00e9s de que la mano es retirada; m\u00e1s bien, la divina energ\u00eda fluye continuamente para sostener todas las cosas que ha creado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, la misma ley es v\u00e1lida en las m\u00e1s escogidas e ilustres obras de Dios en el reino de la gracia, y multitudes de ilustraciones de esto pueden encontrarse en las Santas Escrituras. Los creyentes son piedras, pero su apoyo proviene continuamente de su cimiento; son ramas que succionan perpetuamente el sustento del tronco, son miembros del cuerpo que reciben siempre vida de la Cabeza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Para con Dios, nosotros somos torrentes y no fuentes; rayos de luz, no soles; l\u00e1mparas que han de ser despabiladas y alimentadas con aceite; ovejas que necesitan de un cuidado y de una alimentaci\u00f3n incesantes. La vida interior no puede sustentarse por s\u00ed misma. Una se\u00f1al de su presencia es que el creyente no s\u00f3lo es dependiente como criatura, sino que lo siente, como criatura viva, sensible, instruida y confiada. El cristiano no tiene ninguna objeci\u00f3n contra la insinuaci\u00f3n de absoluta debilidad que est\u00e1 impl\u00edcita en el texto, pues est\u00e1 muy consciente que debe ser regado a cada instante o se secar\u00eda de ra\u00edz y cesar\u00eda de existir.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, la verdad es especialmente cierta en lo tocante al creyente, pues <i>una multitud de agencias est\u00e1n trabajando para secar la humedad de su alma<\/i>. En lo que respecta a este mundo, el cristiano est\u00e1 plantado en una tierra seca y sedienta, donde no hay agua; sus aflicciones tienden a abrasarlo, como el viento ardiente del desierto, y los goces terrenales son todav\u00eda m\u00e1s como el sim\u00fan que calienta como un horno. Las tentaciones de Satan\u00e1s quemar\u00edan y marchitar\u00edan nuestros corazones a menos que el agua de vida sea derramada en abundancia en nuestra ra\u00edz; y los hombres del mundo act\u00faan de la misma manera.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si confi\u00e1ramos en nosotros mismos, pronto ser\u00edamos como las matas del desierto, o como la hierba que crece en los tejados. El pecado que habita en nosotros es especialmente una r\u00e1faga devoradora, y si actuara sin restricci\u00f3n ni contrapeso, convertir\u00eda el huerto del alma en un desierto desolado. Somos como plantas colocadas en la hoguera de un sol tropical, sobre la que un horno ardiente derrama su calor tremendo. Un instante sin el riego y la sombra divinos, nos secar\u00eda por completo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>Tampoco tenemos ninguna otra fuente de suministro que no sea el Dios viviente<\/i>. \u00abTodas mis fuentes est\u00e1n en ti.\u00bb Tenemos las ordenanzas y los medios de la gracia, pero no podemos, por nosotros mismos, extraer una bendici\u00f3n de ellos: el Esp\u00edritu de Dios es como el roc\u00edo y la lluvia, pero nosotros no podemos regir Sus influencias, pues estas est\u00e1n completamente a la disposici\u00f3n soberana del Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Para convencernos de nuestra absoluta impotencia en el asunto, el Se\u00f1or nos pregunta en el Libro de Job: \u00ab\u00bfAlzar\u00e1s t\u00fa a las nubes tu voz, para que te cubra muchedumbre de aguas?\u00bb No, los odres de los cielos se inclinan al mandato de Jehov\u00e1, y a menos que Su benepl\u00e1cito d\u00e9 a la tierra su refrigerio \u00abel polvo se ha convertido en dureza, y los terrones se han pegado unos con otros\u00bb, los torrentes se han secado, y las fuentes de agua fallan. Nadie puede suministrarnos una gota de agua espiritual a menos que las infinitas profundidades de la gracia divina se derramen para nosotros y el Se\u00f1or visite el coraz\u00f3n y lo riegue con el r\u00edo de Dios, que est\u00e1 lleno de agua. De aqu\u00ed la necesidad de que clamemos con David: \u00abExtend\u00ed mis manos a ti, mi alma a ti como la tierra seca.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tambi\u00e9n recuerden que nuestra necesidad de riego divino es vista claramente cuando consideramos <i>qu\u00e9 sequ\u00eda, y esterilidad y muerte nos sobrevendr\u00edan si Su mano fuese retirada<\/i>. Entonces se cumplir\u00eda en nosotros la profec\u00eda de Jerem\u00edas: \u00abLos nobles enviaron sus criados al agua; vinieron a las lagunas, y no hallaron agua; volvieron con sus vasijas vac\u00edas; se avergonzaron, se confundieron, y cubrieron sus cabezas. Porque se resquebraj\u00f3 la tierra por no haber llovido en el pa\u00eds, est\u00e1n confusos los labradores, cubrieron sus cabezas.\u00bb Entonces nuestra hoja se marchitar\u00eda y nuestra ra\u00edz se secar\u00eda; en cuanto al fruto, no habr\u00eda ninguno, y s\u00f3lo ser\u00edamos buenos para ser quemados. Sin riego, cada momento los m\u00e1s fieles de nosotros ser\u00edan desechados, y s\u00f3lo ser\u00edamos buenos para el fuego; cada profeta se volver\u00eda un Balaam, cada ap\u00f3stol un Judas y cada disc\u00edpulo un Demas. Debemos ser regados, y regados a cada instante, o moriremos. Se\u00f1or s\u00e1lvanos porque perecemos. Mira desde el cielo, y contempla y visita esta vid y la vi\u00f1a que Tu diestra ha plantado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II. <\/b>Este punto est\u00e1 claro, y nuestra experiencia lo trae diariamente a nuestra consideraci\u00f3n. Ahora hemos de ver cuidadosamente LA MANERA en la que el Se\u00f1or promete regar a Su pueblo: \u00abCada momento la regar\u00e9\u00bb.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestro primer pensamiento es generado por <i>el acto perpetuo<\/i>: \u00abcada momento\u00bb el Se\u00f1or regar\u00e1 la vi\u00f1a. No hay nunca un momento en el que cese de necesitar el riego, y, por tanto, el suministro es tan constante como la demanda. \u00c9l dice adem\u00e1s: \u00abLa guardar\u00e9 de noche y de d\u00eda, para que nadie la da\u00f1e\u00bb, de tal forma que a todas horas de la noche, as\u00ed como del d\u00eda, el cuidado del Se\u00f1or est\u00e1 sobre Su pueblo. La misericordia no conoce pausas. La gracia no tiene horas can\u00f3nicas, o, m\u00e1s bien, todas las horas son igualmente can\u00f3nicas: s\u00ed, y todos los instantes tambi\u00e9n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nosotros podemos cesar en nuestras peticiones, pero Dios no detiene Su dar. Tal vez no percibamos los flujos de Su gracia, y, sin embargo, nunca son suspendidos, no, ni siquiera por un instante, pues de lo contrario no ser\u00eda verdad: \u00abcada momento la regar\u00e9.\u00bb Esto nos conduce a estar seguros de nuestra perseverancia final, puesto que Su perseverancia en regar producir\u00e1 nuestra perseverancia en florecer, en echar hojas y producir fruto, pues de lo contrario Su riego ser\u00eda vano, Su gracia ineficaz, y Su prop\u00f3sito ser\u00eda frustrado, y no ser\u00eda verdad que nadie da\u00f1ar\u00eda a la vi\u00f1a.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Gloria sea dada al grandioso Guarda de las vi\u00f1as, ya que \u00c9l rendir\u00e1 buenas cuentas de Su cargo, diciendo: \u00abDe los que me diste, no perd\u00ed ninguno.\u00bb Entre aqu\u00ed y el cielo nunca habr\u00e1 un momento en el que el Se\u00f1or no riegue a Su pueblo, y, por tanto, nunca habr\u00e1 un momento en el que se secar\u00e1n, y sean expuestos a perecer. La fe ha de asirse a esto y obtener fuerzas de esto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y esto no es todo: el riego del Se\u00f1or es <i>un acto renovado<\/i>. \u00c9l no nos riega una vez en gran abundancia, y luego deja que vivamos con aquello que ya derram\u00f3. \u00c9l no provoca que caiga tanta lluvia en un d\u00eda que pueda regar la tierra durante siete a\u00f1os, pues no podr\u00eda haber entonces una dependencia diaria de \u00c9l en cuanto a la lluvia y al roc\u00edo; tampoco da a Sus siervos gracia suficiente en un momento dado para que les sirva durante un mes, o una semana, o un d\u00eda, o incluso una hora, sino que los riega \u00abcada momento\u00bb para que puedan saber que ning\u00fan instante del tiempo pueden prescindir de \u00c9l. \u00c9l coloc\u00f3 la fuente entera del agua viva en Su Hijo, pues en \u00c9l habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, pero en nuestro caso \u00c9l mide Sus lluvias para que busquemos y obtengamos nuevos flujos de vida eterna, y cada momento contraigamos nuevas deudas para con Su infinito amor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es muy dulce que sea as\u00ed, pues de esta manera tenemos en cada momento una raz\u00f3n para acudir a \u00c9l, en vista de que cada momento tiene algo que impartirnos. Si estuvi\u00e9semos conscientes de nuestra pobreza en este momento, no deber\u00edamos desesperar, y ni siquiera sentirnos abatidos, pues el siguiente momento tiene su riego establecido, y antes del siguiente tictac del reloj, la fe recibir\u00e1 una inundaci\u00f3n de gracia, de acuerdo a la promesa: \u00abPorque yo derramar\u00e9 aguas sobre el sequedal, y r\u00edos sobre la tierra \u00e1rida.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La atenci\u00f3n debe ser dirigida agradecidamente al hecho de que el riego prometido por el Se\u00f1or <i>es un acto personal<\/i>. \u00abLa regar\u00e9.\u00bb Apolos riega, pero \u00e9l no puede hacerlo por s\u00ed mismo, ni tampoco puede hacerlo a cada momento, ni hacerlo en absoluto, excepto como un instrumento en las manos de Dios. El Se\u00f1or hace Su obra eficazmente; as\u00ed como en la creaci\u00f3n no habl\u00f3 en vano, sino que habl\u00f3 y fue hecho, as\u00ed en la gracia \u00c9l riega, y nosotros somos verdaderamente regados.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Dulce es la verdad de que no somos abandonados a segundas causas o agentes; estos podr\u00edan fallarnos en la hora de la necesidad, s\u00ed, demostrar\u00edan ser embusteros para con nosotros si dependi\u00e9ramos de ellos, pues ser\u00eda imposible que cualquiera de ellos, o todos ellos puestos juntos, nos regaran a cada momento; pero el Dios todo suficiente, de Sus ilimitados dep\u00f3sitos de gracia y en Su propia persona, puede y quiere suministrar para siempre a Sus santos, d\u00e1ndoles para que sean llenos de Su plenitud y que nunca conozcan una carencia. Ni siquiera a Sus \u00e1ngeles les ha entregado el cuidado de Sus santos, sino que \u00c9l mismo, por medio de la mediaci\u00f3n de Su amado Hijo, nos guarda y nos riega cada momento por Su gracia eficaz.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Cu\u00e1n condescendiente es esto de parte del Se\u00f1or! Quien conduce a las estrellas por sus ej\u00e9rcitos, inclina los cielos para visitar las almas de ustedes y la m\u00eda, teniendo cuidado de que haya un canal para que el agua de vida fluya a los m\u00e1s pobres y m\u00e1s insignificantes de Su pueblo. Cu\u00e1n cerca se aproxima el Se\u00f1or hacia nosotros, y qu\u00e9 idea nos da de Su perpetua presencia activa. As\u00ed como el jardinero est\u00e1 sobre la planta, y derrama con sumo cuidado el agua a su alrededor, para nutrir sus ra\u00edces y lavar las hojas, de igual manera el Se\u00f1or se pone sobre Su pueblo, por decirlo as\u00ed, vigil\u00e1ndolos para bien, y dispensando Su gracia con toda sabidur\u00eda y prudencia conforme a su capacidad de recibirla.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestra necesidad requiere de Su presencia permanente, y Su amor la concede. Cada momento el Se\u00f1or est\u00e1 cerca de nosotros, pues cada momento nos riega. Cada momento nos ama, porque Su amor se est\u00e1 demostrando activamente en acciones condescendientes. Su amor sugiere el riego, y el riego demuestra Su amor. \u00c9l no est\u00e1 cansado nunca del trabajo que \u00c9l mismo ha asumido en amor, y que no delegar\u00e1 a otros porque est\u00e1 muy complacido en hacerlo \u00c9l mismo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III.<\/b> Esto basta para llenar nuestro escaso espacio: hemos de considerar ahora, en tercer lugar, LA CERTEZA de que el Se\u00f1or regar\u00e1 cada planta que Su propia diestra ha plantado. En este punto un gran n\u00famero de argumentos surgen naturalmente, pero nos contentaremos con el cimiento especial de confianza que es encontrado en el propio Se\u00f1or y Sus actos previos de amor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El Se\u00f1or nuestro Dios es veraz y no puede mentir, y, por tanto, si \u00c9l dice: \u00abLa regar\u00e9\u00bb no necesitamos ninguna garant\u00eda adicional de que se har\u00e1. \u00abEl dijo, \u00bfy no har\u00e1?\u00bb \u00bfHa quebrantado jam\u00e1s la palabra que ha salido alguna vez de Su boca? Ciertamente no. El Se\u00f1or es poderoso, y, por tanto, no puede dejar incumplida Su promesa por falta de poder para cumplirla. \u00c9l puede decir con seguridad: \u00ablo har\u00e9\u00bb, porque nada es imposible para \u00c9l. El \u00abyo har\u00e9\u00bb del hombre es a menudo un alarde vac\u00edo, pero no es as\u00ed con el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos. Nuestras almas necesitan suministros tan grandes como para vaciar r\u00edos de gracia, pero el Dios todo suficiente es capaz de satisfacer las mayores demandas del innumerable pueblo Suyo, y \u00c9l las satisfar\u00e1 para Su propia honra y gloria para siempre. Aqu\u00ed, entonces, vemos Su verdad, Su poder, y Su plena suficiencia comprometidos para proveer para Sus elegidos, y podemos estar seguros de que la garant\u00eda permanecer\u00e1.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La inmutabilidad y la omnipresencia de Dios, ambas, hablan en el mismo sentido. El Se\u00f1or ha regado a Su pueblo hasta este momento, y como \u00c9l no puede cambiar, pueden esperar un tratamiento semejante de Sus manos. \u00c9l no revocar\u00e1 Su promesa ni cesar\u00e1 de cumplirla. Adem\u00e1s, \u00c9l puede estar con Sus siervos necesitados en cada momento, como lo implica Su promesa; pues nunca se dir\u00e1 de \u00c9l: \u00abQuiz\u00e1 est\u00e1 meditando, o tiene alg\u00fan trabajo, o va de camino; tal vez duerme, y hay que despertarle.\u00bb Mientras \u00c9l est\u00e1 trabajando en el cielo y en la tierra, y en todos los lugares profundos, Su mano agraciada puede estar ocupada entre las tiernas plantas de Su gracia, y eso, en todos los momentos, s\u00ed, en cada momento.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si necesitamos una confirmaci\u00f3n adicional, podemos recordar muy bien que el Se\u00f1or ya ha regado Su vi\u00f1a de una manera mucho m\u00e1s costosa de la que vaya a necesitar jam\u00e1s. El Se\u00f1or Jes\u00fas la ha regado con un sudor de sangre, y \u00bfpodr\u00eda suponerse que la dejar\u00e1 ahora? Getseman\u00ed obr\u00f3 para la iglesia mucho m\u00e1s all\u00e1 de cualquier necesidad futura que pudiera present\u00e1rsele; Aquel que no escatim\u00f3 Su propia sangre, no suspender\u00e1 el riego para aquellos que ha redimido.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Querido amigo, t\u00fa y yo le hemos costado ya tanto al Salvador, que no hay temor de que se separe de nosotros, o que pierda Su recompensa en nosotros, entreg\u00e1ndonos a la esterilidad. Jes\u00fas ha cumplido en favor nuestro un compromiso m\u00e1s pesado que el compromiso que est\u00e1 contenido en el texto. \u00c9l dijo: \u00abYo redimir\u00e9\u00bb, y ha cumplido Su palabra; y ahora, si \u00c9l declara: \u00abLa regar\u00e9\u00bb, ser\u00eda un exceso de incredulidad desconfiar de Su palabra.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hasta aqu\u00ed la sagrada promesa ha sido debidamente cumplida, pues hemos sido preservados por gracia en la vida espiritual. Nos han sobrevenido tiempos de sequ\u00eda, y, sin embargo, no se ha permitido que nuestra alma pase hambre; \u00bfpor qu\u00e9, entonces, habr\u00edamos de cuestionar la bondad de Dios en cuanto a los a\u00f1os por venir? Su deleite est\u00e1 en nosotros al igual que siempre, porque Jes\u00fas, en quien nos contempla, es tan codiciable y amable como siempre, y, por tanto, podemos esperar la misma amabilidad proveniente del mismo coraz\u00f3n amante.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No s\u00f3lo se ha comprometido \u00c9l mismo a regar a Su pueblo, sino que una y otra vez ha hablado en tal sentido. Oigan c\u00f3mo habla Isa\u00edas por el Esp\u00edritu Santo: \u00abJehov\u00e1 te pastorear\u00e1 siempre, y en las sequ\u00edas saciar\u00e1 tu alma, y dar\u00e1 vigor a tus huesos; y ser\u00e1s como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Jerem\u00edas tambi\u00e9n habla en el mismo sentido, en su cap\u00edtulo treinta y uno, en el vers\u00edculo doce. \u00bfSe arrepentir\u00e1 el Se\u00f1or de Su pacto? \u00bfBlasfemar\u00edamos Su nombre suponiendo que ser\u00e1 falso a Sus compromisos? Incredulidad, oculta tu cabeza culpable. T\u00fa que dudas, consu\u00e9late. El que dijo: \u00abCada momento la regar\u00e9\u00bb no debe ser deshonrado por tus sospechas culpables, pues \u00c9l har\u00e1 conforme ha dicho. Es verdad que tu coraz\u00f3n es por naturaleza est\u00e9ril y seco, pero \u00bfqu\u00e9 tiene eso que ver con la promesa de la gracia inmerecida como para volverla in\u00fatil? \u00bfAcaso tu condici\u00f3n reseca y desolada no ha de ser vista como una mayor raz\u00f3n para que el Se\u00f1or abra las ventanas del cielo sobre ti y derrame Su bendici\u00f3n?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Una cosa no ha de ser olvidada nunca: pertenecemos al Se\u00f1or. Por tanto, si no nos regara, \u00c9l mismo ser\u00eda el perdedor. Si un due\u00f1o de tierras de vi\u00f1edos permitiera que sus tierras se quemaran por la sequ\u00eda, no se beneficiar\u00eda en nada de su propiedad; la vi\u00f1a se secar\u00eda, y \u00e9l mismo no recoger\u00eda los racimos. Debemos decir esto con reverencia: el Se\u00f1or mismo no ver\u00eda nunca el fruto de la aflicci\u00f3n de Su alma en vides desatendidas, ni en corazones que no son santificados ni regenerados, ni en hombres cuyas gracias decaen y mueren por falta de riegos divinos. El Se\u00f1or debe completar la obra, o perder lo que ha obrado, y eso no ser\u00eda consistente con la visi\u00f3n anticipada de Su sabidur\u00eda, o el prop\u00f3sito de Su coraz\u00f3n. \u00c9l nos eligi\u00f3, \u00c9l nos compr\u00f3, \u00c9l se deleita en nosotros, \u00c9l empe\u00f1\u00f3 Su propia gloria en lo relativo a nosotros, y por ellos podemos estar seguros, m\u00e1s all\u00e1 de toda contingencia, de que nos regar\u00e1 hasta el fin.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfNos riega \u00c9l cada momento? Entonces Su alabanza ha de estar en nuestra boca continuamente. \u00bfSe preocupa de esta manera por nosotros? Entonces, preocup\u00e9monos por el avance de Su causa, por la extensi\u00f3n de Su reino y por el bien de Su pueblo. Aquel que es regado de esta manera debe a su vez regar a otros. Si el Se\u00f1or pone dentro de nosotros una fuente de agua viva a trav\u00e9s de Su riego divino, entonces demos a otros r\u00edos de agua viva. Sin embargo, este no ha de ser nuestro primer pensamiento, sino hemos de salir clamando: \u00abSe\u00f1or, haz de mi alma como un huerto de riego.\u00bb Satura mi vell\u00f3n, llena mi vasija hasta el borde, y mantenlo lleno por siempre. Cumple esta palabra a Tu siervo, con la cual me has motivado a esperar, y ri\u00e9game cada momento,<i>tambi\u00e9n a m\u00ed.<\/i>\u00bb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abCada momento la regar\u00e9.\u00bb Isa\u00edas 27: 3. Cuando el Se\u00f1or est\u00e1 m\u00e1s decidido a la justicia, es a la vez sol\u00edcito en Su amor. El d\u00eda de la venganza de nuestro Dios es tambi\u00e9n el a\u00f1o de la buena voluntad del Se\u00f1or. En la Escritura que estamos considerando, el profeta dice: \u00abPorque he aqu\u00ed que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-promesa-refrescantepor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abUna Promesa Refrescante<br \/>\nPor Charles H. 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