{"id":22415,"date":"2016-04-04T15:49:37","date_gmt":"2016-04-04T20:49:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-vaquilla-rojapor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:49:37","modified_gmt":"2016-04-04T20:49:37","slug":"la-vaquilla-rojapor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-vaquilla-rojapor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"La Vaquilla Roja\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abPorque si la sangre de los toros y de los machos cabr\u00edos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificaci\u00f3n de la carne, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s la sangre de Cristo, el cual mediante el Esp\u00edritu eterno se ofreci\u00f3 a s\u00ed mismo sin mancha a Dios, limpiar\u00e1 vuestras conciencias de obras muertas para que sirv\u00e1is al Dios vivo?\u00bb Hebreos 9: 13, 14.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Amados hermanos en Cristo, ustedes moran en gran cercan\u00eda a Dios. \u00c9l les llama \u00abel pueblo a \u00e9l cercano.\u00bb Su gracia los ha convertido a ustedes en Sus hijos e hijas, y \u00c9l es un Padre para ustedes. Su palabra es cumplida en ustedes, \u00abHabitar\u00e9 y andar\u00e9 entre ellos, y ser\u00e9 su Dios, y ellos ser\u00e1n mi pueblo.\u00bb Recuerden que su favorecida posici\u00f3n como hijos de Dios, los ha colocado bajo una peculiar disciplina, pues ahora Dios los trata como hijos, y los hijos est\u00e1n sujetos a las normas del hogar. El Se\u00f1or ser\u00e1 santificado en los que a \u00c9l se acercan. Un favor especial implica una norma especial. No se hicieron estrictas leyes para el comportamiento de los amalecitas, ni de los amorreos ni de los egipcios, porque ellos estaban muy alejados de Dios, y \u00c9l pas\u00f3 por alto los tiempos de su ignorancia. Pero el Se\u00f1or apart\u00f3 a Israel para que fuese Su pueblo, y vino y habit\u00f3 en medio de la congregaci\u00f3n. La tienda sagrada en la que mostr\u00f3 Su presencia fue plantada en el centro del campamento, y, all\u00ed, el grandioso Rey enarbol\u00f3 Su estandarte de fuego y de nube. Por esto, como el Se\u00f1or llev\u00f3 al pueblo tan cerca de \u00c9l, lo sujet\u00f3 a leyes especiales, vigentes para Su palacio m\u00e1s bien que para las inmediaciones de Su dominio. Ellos estaban obligados a conservarse muy puros, pues llevaban los utensilios de Jehov\u00e1, y eran una naci\u00f3n de sacerdotes delante de \u00c9l. Ten\u00edan que ser santos espiritualmente, pero como estaban en su ni\u00f1ez, se les ten\u00eda que ense\u00f1ar esto mediante leyes que se refer\u00edan a la purificaci\u00f3n externa. Lean las leyes establecidas en Lev\u00edtico y vean cu\u00e1nto cuidado requer\u00eda la naci\u00f3n favorecida, y cu\u00e1n celosamente deb\u00edan cuidarse de la contaminaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Precisamente as\u00ed como los hijos de Israel en el desierto, estaban sujetos a severas regulaciones, as\u00ed tambi\u00e9n quienes viven cerca de Dios, est\u00e1n sujetos a una santa disciplina en la casa del Se\u00f1or. \u00abNuestro Dios es fuego consumidor.\u00bb Ahora no estamos hablando de nuestra salvaci\u00f3n, o de nuestra justificaci\u00f3n como pecadores, sino de los tratos del Se\u00f1or hacia nosotros como santos. En ese respecto debemos caminar cuidadosamente con \u00c9l, y vigilar nuestros pasos, para no ofenderle. Nuestro sincero deseo es comportarnos en Su casa, de tal manera, que siempre nos permita tener acceso confiado a Su presencia, y que no se vea compelido nunca a rechazar nuestras oraciones, porque hemos estado cayendo en pecado. El deseo de nuestro coraz\u00f3n y nuestro anhelo interior, es que nunca perdamos la sonrisa de nuestro Padre. Si hemos perdido comuni\u00f3n con \u00c9l, aunque sea por una hora, nuestro clamor debe ser, \u00ab\u00a1Qui\u00e9n me diera el saber d\u00f3nde hallar a Dios! Yo ir\u00eda hasta su silla\u00bb; pues cuando tenemos comuni\u00f3n con el Se\u00f1or somos felices, somos fuertes, y estamos llenos de aspiraciones y emociones celestiales. No hay un gozo bajo el cielo semejante al gozo de la comuni\u00f3n con Dios. Es incomparable e inexpresable, y por tanto, cuando perdemos la presencia de Dios, aunque sea por poco tiempo, somos como una paloma separada de su compa\u00f1ero, que no cesa de dolerse. Nuestro coraz\u00f3n y nuestra carne claman por Dios, por el Dios vivo. \u00bfCu\u00e1ndo vendremos, y nos presentaremos delante de Dios?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, amados, he seleccionado el tema de esta ma\u00f1ana para que aprendamos c\u00f3mo renovar nuestra comuni\u00f3n con Dios, siempre que la perdamos por un sentido de pecado. Si el Esp\u00edritu Santo graciosamente nos ilumina, veremos c\u00f3mo la conciencia puede ser guardada limpia, para que as\u00ed el coraz\u00f3n sea capaz de morar con Dios. Veremos nuestro riesgo de contaminaci\u00f3n y la manera mediante la cual nuestra impureza puede ser quitada. Que nos sea otorgada la gracia para evitar las contaminaciones que obstruyen la comuni\u00f3n, y para buscar la purificaci\u00f3n que limpia la inmundicia y restaura la comuni\u00f3n. Primero, voy a esforzarme por <i>describir el tipo <\/i>al que alude el ap\u00f3stol con las palabras: \u00abLas cenizas de la becerra rociadas a los inmundos,\u00bb y despu\u00e9s, en segundo lugar, vamos <i>a engrandecer al Antitipo<\/i>, haciendo hincapi\u00e9 en las palabras, \u00ab\u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s la sangre de Cristo, el cual mediante el Esp\u00edritu eterno se ofreci\u00f3 a s\u00ed mismo sin mancha a Dios, limpiar\u00e1 vuestras conciencias de obras muertas para que sirv\u00e1is al Dios vivo?\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I. <\/b>DESCRIBAMOS EL TIPO. En el cap\u00edtulo diecinueve de N\u00fameros, encontrar\u00e1n el tipo; sean tan amables de abrir sus Biblias, y refrescar sus memorias.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Primero, el tipo menciona inmundicias ceremoniales, que eran los s\u00edmbolos de las impurezas causadas por el pecado. Los israelitas pod\u00edan volverse inmundos con suma facilidad, hasta quedar incapacitados de ir al tabern\u00e1culo de Jehov\u00e1. Hab\u00edan inmundicias vinculadas tanto con el nacimiento como con la muerte, con los alimentos y con las bebidas, con los vestidos y con las casas. Los estatutos eran muy detallados y abarcaban todo, hasta el punto que un hombre dif\u00edcilmente pod\u00eda moverse fuera de su tienda o incluso permanecer en su propia tienda, sin incurrir en impurezas, de una manera o de otra, que le dejaban incapacitado para entrar en los atrios del Se\u00f1or o para ser un miembro aceptable de la congregaci\u00f3n. En el pasaje de N\u00fameros que est\u00e1 ahora delante de nosotros, la fuente primordial de contaminaci\u00f3n considerada, es la muerte. \u00abCualquiera que tocare alg\u00fan muerto a espada sobre la faz del campo, o alg\u00fan cad\u00e1ver, o hueso humano, o sepulcro, siete d\u00edas ser\u00e1 inmundo.\u00bb Ahora, la muerte es peculiarmente el s\u00edmbolo del pecado, as\u00ed como el fruto del pecado. El pecado, como la muerte, desfigura la imagen de Dios en el hombre. Tan pronto como la muerte se aferra al cuerpo de un hombre, destruye la lozan\u00eda de la belleza y la dignidad de la fuerza, y ahuyenta de la divina forma humana ese misterioso algo que es el s\u00edmbolo de la vida interior. Independientemente de cu\u00e1n conservado pueda parecer por alg\u00fan tiempo un cad\u00e1ver, est\u00e1 estropeado; la excelencia de su vida ha partido, y, ay, en unas cuantas horas, o cuando mucho, en unos cuantos d\u00edas, la imagen de Dios comienza a desvanecerse completamente. La corrupci\u00f3n y el gusano comienzan su obra desoladora, y el horror sigue a esa comitiva. Abraham, independientemente de cu\u00e1nto haya amado a su Sara, se pone pronto ansioso y quiere enterrar a su bienamada fuera de la vista de todos. Ahora, lo que hace la muerte a la \u00abdivina forma humana,\u00bb eso hace el pecado a la imagen espiritual de Dios en nosotros. La desfigura totalmente. La naturaleza humana, en su madurez, es una moneda corriente del dominio de Dios, acu\u00f1ada por el grandioso Rey; pero, por el pecado, es estropeada y desfigurada, para gran deshonra del Rey, cuya imagen e inscripci\u00f3n lleva. Por esto, el pecado es sumamente aborrecible para Dios, y la muerte es aborrecible como tipo del pecado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Las impurezas que adquir\u00edan los israelitas por la muerte, deben haber sido muy frecuentes. Como toda una generaci\u00f3n muri\u00f3 en el desierto, la mayor\u00eda de los habitantes debe haber ca\u00eddo una y otra vez bajo la ley aplicable a la inmundicia, ya sea por causa de sus padres o de sus amigos. Un hombre pod\u00eda excavar en el campo algunos restos humanos, o arar sobre una tumba, o encontrar un cuerpo muerto accidentalmente, y de inmediato era inmundo. \u00a1Cu\u00e1n frecuente eran, entonces, las ocasiones de ser inmundos! Pero, ah, hermanos m\u00edos, no tan frecuentes como las ocasiones de contaminaci\u00f3n que enfrentan nuestras conciencias, en un mundo como este, pues podemos errar y transgredir de mil maneras.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abOh, por un albergue en alg\u00fan vasto desierto,<br \/> Alguna ilimitada proximidad de sombra,<br \/> \u00a1donde el pecado no alcanzara nunca mi alma!<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero es en vano suspirar de esta manera, pues aun si pudi\u00e9ramos escapar del tropel de gente, no por eso escapar\u00edamos del pecado. El israelita se pod\u00eda encontrar con la inmundicia, incluso en su propia tienda. Les he recordado ya que estos estatutos acerca de la muerte, nos presentan \u00fanicamente una parte de las ocasiones de contaminaci\u00f3n que rodeaban al pueblo de Israel: eran mucho m\u00e1s numerosas que estas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Un hombre podr\u00eda ser inmundo incluso en su sue\u00f1o; la ley le segu\u00eda la pista muy de cerca aun en sus lugares m\u00e1s secretos, y circundaba sus horas de mayor descuido. De la misma manera nos asedia el pecado. \u00a1Como un perro sigui\u00e9ndonos los talones, siempre est\u00e1 con nosotros! Como nuestra sombra, nos persigue, vayamos donde vayamos. S\u00ed, y cuando el sol no brilla, y las sombras se han disipado, el pecado todav\u00eda est\u00e1 all\u00ed. \u00bfAd\u00f3nde huiremos de su presencia, y ad\u00f3nde nos ocultaremos de su poder? Queriendo nosotros hacer el bien, el mal est\u00e1 en nosotros. \u00a1Cu\u00e1n humillados deber\u00edamos sentirnos al recordar esto!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El israelita se volv\u00eda inmundo incluso al hacer el bien, pues definitivamente era una buena obra enterrar a los muertos. Un hombre era impuro si por motivos de caridad, ayudaba a enterrar al pobre, o al que hab\u00eda sido asesinado, o a las tristes reliquias de mortalidad que pudieran quedar al descubierto en la llanura, y sin embargo, esta era una acci\u00f3n encomiable. Ay, hay pecado incluso en nuestras cosas santas. La moralidad m\u00e1s pura, en la que ning\u00fan ojo de hombre pudiera detectar una mancha, es defectuosa a los ojos de Dios. Hermanos, el pecado mancilla nuestra piedad y contamina nuestra devoci\u00f3n. Ni siquiera podemos orar, sin que necesitemos pedirle a Dios que perdone nuestra oraci\u00f3n. Nuestros actos de fe conllevan una medida de incredulidad, pues la fe no es nunca tan s\u00f3lida como deber\u00eda serlo. Nuestras l\u00e1grimas penitenciales tienen alg\u00fan componente de impenitencia en ellas, y nuestras aspiraciones celestiales tienen una medida de carnalidad que las degrada. El mal de nuestra naturaleza se adhiere a todo lo que hacemos. \u00bfQui\u00e9n har\u00e1 limpio a lo inmundo? Nadie. De una forma o de otra, la inmundicia nos alcanzar\u00e1.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hemos sido lavados una vez con la sangre de Jes\u00fas, y estamos limpios delante del tribunal de Dios, y sin embargo, en la familia divina, necesitamos que nuestros pies sean limpiados despu\u00e9s de caminar un rato por este mundo polvoriento, y no hay ning\u00fan disc\u00edpulo que est\u00e9 por encima de la necesidad de este lavamiento. A cada uno de nosotros y a todos, el Se\u00f1or nos dice: \u00abSi no te lavare, no tendr\u00e1s parte conmigo.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si un hombre tocaba a un muerto, no solamente se volv\u00eda inmundo, sino que se convert\u00eda en fuente de inmundicia. \u00abY todo lo que el inmundo tocare, ser\u00e1 inmundo; y la persona que lo tocare ser\u00e1 inmunda hasta la noche.\u00bb Mientras un hombre permaneciera inmundo, no pod\u00eda subir a la adoraci\u00f3n a Dios, y estaba en peligro de ser cortado de entre la congregaci\u00f3n, \u00abpor cuanto,\u00bb dice la ley, \u00abcontamin\u00f3 el tabern\u00e1culo de Jehov\u00e1.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La contaminaci\u00f3n brotaba del contaminado. \u00bfAcaso ustedes y yo podemos recordar, lo suficiente, cu\u00e1nto mal diseminamos cuando estamos fuera de la comuni\u00f3n con Dios? Cualquier temperamento poco generoso proyecta su sombra en los dem\u00e1s. Nunca lanzamos alguna mirada, sin provocar resentimiento y malos sentimientos en los otros. Esta persona o aquella seguir\u00e1 nuestro ejemplo, si somos holgazanes; y as\u00ed estar\u00edamos haciendo mucho da\u00f1o, aun cuando no estemos haciendo nada. Ni siquiera podr\u00edan enterrar su talento en una servilleta, sin poner un ejemplo, para que los dem\u00e1s hicieran lo mismo; y si ese ejemplo fuera seguido por todos, \u00a1cu\u00e1n terribles ser\u00edan las consecuencias! F\u00edjense que no estoy hablando ahora de los pecadores del mundo, sino de los santos de Dios. Como las ordenanzas contenidas en el cap\u00edtulo delante de nosotros eran para Israel, as\u00ed estas cosas son predicadas para aquellos en quienes est\u00e1 el Esp\u00edritu del Se\u00f1or. El anhelo ferviente de mi alma es que nuestro caminar sea digno del Se\u00f1or, para agradarle en todo, y que no nos volvamos indignos de la comuni\u00f3n con \u00c9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta inmundicia le imped\u00eda al hombre subir para adorar a Dios, y lo separaba de esa grandiosa y permanente congregaci\u00f3n que era llamada a morar en la casa de Dios, pues resid\u00eda alrededor del lugar santo. \u00c9l era, por decirlo as\u00ed, excomulgado, o suspendido, por lo menos, de su comuni\u00f3n: no pod\u00eda traer ninguna ofrenda, no pod\u00eda estar en medio de la multitud y presenciar la solemne adoraci\u00f3n, pues era inmundo, y deb\u00eda considerarse as\u00ed. \u00bfLlegan los hijos de Dios, alguna vez, a este punto? Ah, queridos amigos, en lo relativo a nuestras conciencias, con frecuencia estamos en medio de los inmundos. No estamos contaminados como los paganos, ni condenados con el mundo, pero como hijos de Dios, sentimos que nos hemos desviado, y nuestra conciencia nos remuerde. El pecado ya ha sido quitado de nosotros, pues somos criminales ya juzgados delante de un juez, pero pesa sobre la conciencia de la misma manera que las fallas de un hijo le causan dolor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta inmundicia debe ser purificada de la conciencia, y nuestro serm\u00f3n entero es sobre esa materia. No hablo de quitar efectivamente el pecado delante de Dios, sino de quitar de la conciencia su contaminaci\u00f3n, de tal manera que la comuni\u00f3n con Dios pueda ser posible. Recuerden la palabra del Se\u00f1or, \u00abVuestras iniquidades han hecho divisi\u00f3n entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no o\u00edr.\u00bb Cuando el pecado est\u00e1 en su conciencia, no se necesita de ninguna ley que impida su comuni\u00f3n con Dios; pues no pueden acercarse naturalmente a \u00c9l, porque tienen miedo de hacerlo, y sienten una aversi\u00f3n a hacerlo. Mientras la sangre perdonadora no hable paz dentro de su esp\u00edritu, no pueden acercarse a Dios. El ap\u00f3stol dice: \u00abAcerqu\u00e9monos con coraz\u00f3n sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.\u00bb El lavamiento es el que nos permite acercarnos. Nos hacemos para atr\u00e1s, temblamos, encontramos que la comuni\u00f3n es imposible, hasta que somos purificados.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Suficiente en cuanto a las contaminaciones descritas en el cap\u00edtulo; ahora, hablaremos en lo relativo a la purificaci\u00f3n que menciona.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La contaminaci\u00f3n era frecuente, pero la purificaci\u00f3n siempre estaba disponible. En un determinado momento, todo el pueblo de Israel tra\u00eda una vaquilla roja para que fuera usada en la expiaci\u00f3n. No era a costa de una persona, o de una tribu, sino que toda la congregaci\u00f3n tra\u00eda la becerra alazana, para ser sacrificada. Ten\u00eda que ser su sacrificio, y era tra\u00edda por todos ellos. No era conducida, sin embargo, al lugar santo para el sacrificio, sino que era sacada fuera del campamento, y all\u00ed era degollada en presencia del sacerdote, y era quemada completamente con fuego, no como un sacrificio sobre el altar, sino como una cosa inmunda de la que hab\u00eda que deshacerse fuera del campamento. No se trataba de un sacrificio regular, pues, si as\u00ed hubiera sido, lo habr\u00edamos encontrado descrito en Lev\u00edtico; era una ordenanza enteramente \u00fanica, que proclamaba un aspecto muy diferente de la verdad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero regresemos al capitulo; la vaquilla roja era degollada, antes de que la inmundicia fuera cometida, de igual manera que nuestro Se\u00f1or Jesucristo fue hecho maldici\u00f3n por el pecado, hace mucho, mucho tiempo. Antes que ustedes y yo hubi\u00e9ramos vivido para cometer la inmundicia, ya hab\u00eda un sacrificio provisto para nosotros. Para descargo de nuestra conciencia, ser\u00e1 bueno que veamos este sacrificio como el de un sustituto por el pecado, y que consideremos los resultados de esa expiaci\u00f3n. El pecado en la conciencia necesita, para su remedio, el fruto de la sustituci\u00f3n del Redentor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La vaquilla roja era degollada: la v\u00edctima ca\u00eda bajo el hacha del carnicero. Se tomaba entonces todo: su cuero, su carne, su sangre, su esti\u00e9rcol, todo, pues no deb\u00eda quedar ninguna traza de ella, y era quemada enteramente con fuego, conjuntamente con madera de cedro, e hisopo, y lana carmes\u00ed, que yo supongo que se hab\u00eda usado previamente para rociar la sangre de la vaquilla, y por tanto deb\u00eda estar empapada con esa sangre. \u00a1Todo ese conjunto era destruido fuera del campamento! Lo mismo sucedi\u00f3 con nuestro Se\u00f1or, que aunque \u00c9l mismo era inmaculado, fue hecho pecado por nosotros, y sufri\u00f3 fuera del campamento, sintiendo la separaci\u00f3n de Dios, mientras clamaba: \u00abDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado?\u00bb \u00a1Ah, cu\u00e1nto le cost\u00f3 a nuestro Se\u00f1or ponerse en nuestro lugar y cargar con las iniquidades de los hombres!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces las cenizas eran recogidas y puestas en lugar limpio, accesible para todo el campamento. Todo mundo sab\u00eda d\u00f3nde estaban las cenizas, y siempre que hab\u00eda una inmundicia, se dirig\u00edan a ese mont\u00f3n de cenizas y tomaban una peque\u00f1a porci\u00f3n. Cuando las cenizas se agotaban, tra\u00edan otra vaquilla roja, y hac\u00edan la misma operaci\u00f3n que hab\u00edan hecho antes, para que esta purificaci\u00f3n para los inmundos siempre estuviera disponible.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero aunque esta vaquilla roja era degollada para todos, y la sangre era rociada hacia la parte delantera del tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n, nadie derivaba ning\u00fan beneficio personal en referencia a su propia inmundicia, a menos que la utilizara personalmente. Cuando un hombre se volv\u00eda inmundo, consegu\u00eda a una persona limpia, para que fuera a nombre suyo a tomar un poco de las cenizas, y a ponerlas en un recipiente y echar sobre ellas agua corriente, y luego rociar esta agua de purificaci\u00f3n sobre \u00e9l, sobre su tienda, y sobre todos sus muebles. Mediante esa aspersi\u00f3n, al cabo de siete d\u00edas, la persona inmunda era purificada. No hab\u00eda ning\u00fan otro m\u00e9todo de purificaci\u00f3n de su inmundicia, excepto ese.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo mismo sucede con nosotros. Hoy, el agua viva de las sagradas influencias del divino Esp\u00edritu, debe tomar el fruto de la sustituci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or, y aplicarlo a nuestras conciencias. Lo que queda de Cristo despu\u00e9s que el fuego pas\u00f3 sobre \u00c9l, incluyendo los m\u00e9ritos eternos, y la virtud permanente de nuestro grandioso sacrificio, debe ser rociado sobre nosotros, a trav\u00e9s del Esp\u00edritu de nuestro Dios. Entonces estamos limpios en la conciencia, pero no antes. Nuestro Se\u00f1or se levant\u00f3 otra vez al tercer d\u00eda, y bienaventurados aquellos que reciben la justificaci\u00f3n del tercer d\u00eda por la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or. As\u00ed es quitado el pecado de la conciencia; pero en tanto que estemos en este cuerpo, habr\u00e1n algunos temblores, alguna medida de desasosiego, por causa del pecado alojado en nosotros; pero bendito sea Dios porque hay una purificaci\u00f3n al cabo del s\u00e9ptimo d\u00eda, que completar\u00e1 la limpieza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando irrumpa el Domingo eterno, entonces tendr\u00e1 lugar la \u00faltima aspersi\u00f3n con el hisopo, y seremos limpios, y entraremos en el reposo que queda para el pueblo de Dios, limpios por completo. Al final, vendremos delante de Dios sin mancha ni arruga, ni cosa semejante, y seremos tan capaces de tener comuni\u00f3n con \u00c9l, como si no hubi\u00e9semos transgredido nunca, siendo presentados sin mancha delante de Su presencia, con sumo y grande gozo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Suficiente en lo concerniente al tipo, con el cual ya hemos mezclado alg\u00fan grado de exposici\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> ENGRANDEZCAMOS AL GRANDIOSO ANTITIPO. \u00abPorque si la sangre de los toros y de los machos cabr\u00edos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificaci\u00f3n de la carne, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s la sangre de Cristo?\u00bb \u00bfCu\u00e1nto m\u00e1s? \u00c9l no nos da la medida, sino simplemente lo deja con un interrogante. Nunca seremos capaces de decir cu\u00e1nto m\u00e1s, pues la diferencia entre la sangre de los toros y de los machos cabr\u00edos y la sangre de Cristo; la diferencia entre las cenizas de la vaquilla roja y los eternos m\u00e9ritos del Se\u00f1or Jes\u00fas, debe ser una diferencia infinita. Perm\u00edtanme ayudar a su juicio mientras declaramos la suma grandeza de nuestro poderoso Redentor, por quien somos reconciliados con Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Primero, entonces, <i>nuestra impureza es mucho mayor<\/i>, pues la impureza de la que habla nuestro texto est\u00e1 en la conciencia. Ahora, yo puedo creer que el Israelita, cuando se volv\u00eda inmundo por tocar un cad\u00e1ver por necesidad, o un pedazo de un hueso por accidente, no sent\u00eda nada en su conciencia, pues no hab\u00eda pecado en ese asunto; era s\u00f3lo ceremonialmente inmundo, y eso era todo. Su incapacidad ceremonial le turbaba, pues habr\u00eda estado muy contento de subir al tabern\u00e1culo del Se\u00f1or y tener compa\u00f1erismo con las huestes de Israel, pero no hab\u00eda nada en su conciencia. Si hubiera habido algo, la sangre de los toros y de los machos cabr\u00edos no le hubiera podido ayudar.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Amados, ustedes y yo sabemos lo que es, a veces, tener inmundicia sobre nuestras conciencias, y tener que lamentarnos porque nos hemos descarriado de los mandamientos del Se\u00f1or. Los imp\u00edos no se afligen as\u00ed: su conciencia los acusa, espasm\u00f3dicamente, pero ellos nunca escuchan sus acusaciones, como para sentir su incapacidad de acercarse a Dios. Es m\u00e1s, pueden llegar a ponerse de rodillas con una conciencia culpable, y pretender ofrecer a Dios el sacrificio de la oraci\u00f3n y la alabanza, mientras todav\u00eda no son perdonados, y est\u00e1n desunidos y son rebeldes. Ustedes y yo, si en verdad somos el pueblo del Se\u00f1or, no podr\u00edamos hacer eso. La culpa en nuestra conciencia es para nosotros algo terrible. No hay dolores corporales, no hay torturas infligidas por la Inquisici\u00f3n que sean del todo comparables a los l\u00e1tigos de alambre ardiente que flagelan a la conciencia culpable.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando oigan a personas que hablan acerca de las horribles figuras de la edad medieval con relaci\u00f3n al infierno, y la fuertes met\u00e1foras usadas, algunas veces, por los ortodoxos hasta el d\u00eda de hoy, recuerden que s\u00f3lo son figuras y entonces, que cualquiera que haya sentido las agon\u00edas de una conciencia culpable, juzgue si las figuras podr\u00edan ser exageradas. Es algo terrible que te sientas culpable, y en la medida que seas mejor, m\u00e1s te afligir\u00e1s al encontrarte conscientemente en el estado indebido. Yo le pregunto a cualquier hombre regenerado aqu\u00ed, que en el fondo tenga ya una seguridad que su pecado ha sido perdonado delante de Dios, si puede hacer el mal sin dolerse. Siempre que transgredes, y est\u00e1s consciente de ello, aunque no dudes del amor de Dios hacia ti, \u00bfno eres como alguien que tiene rotos todos sus huesos? Yo s\u00e9 que es as\u00ed, y entre mejor seas, m\u00e1s intenso ser\u00e1 el terror de tu esp\u00edritu cuando la culpa est\u00e9 sobre tu conciencia, en cualquier medida. Bien, ahora, lo que puede quitar la culpa de la conciencia debe ser infinitamente mayor que lo que pod\u00eda quitar una simple contaminaci\u00f3n ceremonial.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos, la culpa en la conciencia es el m\u00e1s eficaz impedimento para que nos acerquemos a Dios. El Se\u00f1or llama a Su pueblo para que se acerque a \u00c9l, y hay un camino de acceso que siempre est\u00e1 abierto; pero en la medida en que est\u00e9s consciente de pecado, est\u00e1s renuente a usar esa v\u00eda de acceso. Podemos venir a Dios como pecadores para buscar perd\u00f3n, pero no podemos venir delante del Se\u00f1or como amados hijos mientras haya alguna desavenencia entre nosotros y nuestro grandioso Padre. No, debemos estar limpios, o no podr\u00edamos acercarnos a Dios. Vean c\u00f3mo los sacerdotes lavaban sus pies en la fuente de bronce antes de ofrecer incienso al Se\u00f1or. No podemos tener comuni\u00f3n con Dios mientras haya un sentido de pecado inconfesado y sin perd\u00f3n, sobre nosotros. \u00abReconciliaos con Dios\u00bb es un texto tanto para santos como para pecadores: los hijos pueden tener desavenencias con un padre, as\u00ed como los rebeldes pueden tenerlas con un rey. Debe haber unidad de coraz\u00f3n con Dios, o habr\u00e1 un fin a la comuni\u00f3n, y por tanto la conciencia debe ser limpiada.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El hombre que era inmundo <i>podr\u00eda <\/i>haber subido al tabern\u00e1culo si no hubiese habido ninguna ley que se lo impidiera, y es posible que hubiera podido adorar a Dios en esp\u00edritu, independientemente de su descalificaci\u00f3n ceremonial. La contaminaci\u00f3n no era una barrera en s\u00ed misma, excepto en tanto que era t\u00edpica; pero el pecado en la conciencia es una pared natural entre Dios y el alma. No puedes entrar en una comuni\u00f3n amorosa con \u00c9l, hasta que la conciencia est\u00e9 despejada; por tanto, los exhorto a que vuelen de inmediato a Jes\u00fas en busca de paz.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Amados, si nuestras conciencias estuvieran m\u00e1s plenamente desarrolladas de lo que est\u00e1n, tendr\u00edamos tan gran sentido de la frecuencia de nuestra inmundicia, como el israelita consciente ten\u00eda la conciencia de su riesgo de inmundicia ceremonial. Les digo solemnemente que la pl\u00e1tica que hemos escuchado \u00faltimamente acerca de la perfecci\u00f3n en la carne, proviene del ego y de la ignorancia de la ley. Cuando he le\u00eddo expresiones que parecen afirmar que quienes las dec\u00edan estaban totalmente libres de pecado de pensamiento, y de palabra, y de actos, he sentido l\u00e1stima por las v\u00edctimas enga\u00f1adas de la presunci\u00f3n, y me he estremecido ante su esp\u00edritu. Entre m\u00e1s r\u00e1pido sea limpiada de la iglesia de Dios esta jactancia, mejor. El pueblo verdadero de Dios tiene, dentro de s\u00ed, el esp\u00edritu de la verdad, que lo convence de pecado, y no el esp\u00edritu arrogante y mentiroso que conduce a los hombres a decir que no tienen pecado. Los verdaderos santos moran en el lugar de la penitencia y de la fe constante en la sangre expiadora, y no se atreven a exaltarse como los fariseos que clamaban: \u00abDios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres.\u00bb \u00abCiertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.\u00bb (Eclesiast\u00e9s 7: 20)\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vamos, amados, de acuerdo a mi propia experiencia, constantemente estamos siendo contaminados estando en este mundo inmundo, y subiendo y bajando por \u00e9l. As\u00ed como un hombre no pod\u00eda dar un paseo sin tropezarse con una tumba, ni pod\u00eda encerrarse en su casa sin correr el riesgo que la muerte entrase en ella, as\u00ed estamos nosotros expuestos al pecado en todas partes. Pareciera que es inevitable, mientras estemos en este cuerpo y en este mundo pecaminoso, que entremos en contacto con el pecado, de una forma u otra, y cualquier contacto con el pecado es contaminante. Nuestro Se\u00f1or pudo vivir entre los pecadores y permanecer inc\u00f3lume, porque no hab\u00eda mal en Su coraz\u00f3n; pero en nuestro caso, el pecado que est\u00e1 fuera despierta los ecos internos, y as\u00ed causa una medida de consentimiento y contaminaci\u00f3n. La voluntad cede m\u00e1s o menos a la tentaci\u00f3n, y cuando la voluntad no cede, la imaginaci\u00f3n juega el papel del traidor, y los afectos parlamentan y traicionan al alma. Aunque venga acompa\u00f1ado de una determinaci\u00f3n de no caer en el mal, el simple pensamiento del mal es pecado. El pecado no atraviesa la placa sensible de nuestra alma, seg\u00fan est\u00e1 expuesta en su c\u00e1mara de cada d\u00eda, sin dejar, aun si nosotros mismos no la vemos, alguna traza y una mancha que Dios s\u00ed ve.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestros colegas son una fuente terrible de contaminaci\u00f3n para nosotros. \u00bfNo notaron en el cap\u00edtulo que le\u00edmos (N\u00fameros 19) que quien tocaba al cad\u00e1ver de un hombre era inmundo por siete d\u00edas? Ahora, si van a Lev\u00edtico 11: 31, ver\u00e1n que cualquiera que tocara la carro\u00f1a de una bestia inmunda era solamente inmundo hasta la noche. De esta forma, el hombre muerto era siete veces m\u00e1s inmundo que un animal muerto. Esa es la evaluaci\u00f3n que hace Dios del hombre ca\u00eddo, no regenerado, y es una evaluaci\u00f3n justa, pues los hombres perversos hacen muchas cosas que las bestias brutas no hacen nunca. Todos los hombres imp\u00edos nos manchan, y no estoy seguro que pueda terminar all\u00ed, pues la verdad es todav\u00eda m\u00e1s amplia: no me importa c\u00f3mo escojan a sus amistades (y deber\u00edan ser muy selectivos al escogerlas) pero aunque s\u00f3lo se asocien con santos, ellos tambi\u00e9n ser\u00e1n ocasi\u00f3n de pecado para ustedes, en un momento o en otro: habr\u00e1 algo en ellos, ay, incluso acerca de su santidad, que pueda despertar su idolatr\u00eda hacia ellos, o su envidia de ellos, y de una forma u otra, conducirlos a pecar. T\u00fa no puedes estar completamente libre de inmundicia, ya que eres hombre inmundo de labios, y habitas en medio de pueblo que tiene labios inmundos, y por tanto, siempre tendr\u00e1s necesidad de usar el mecanismo de purificaci\u00f3n, que el Se\u00f1or ha preparado y revelado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Recuerda que en el tipo, el menor roce contaminaba: si \u00fanicamente levantaban un hueso, los israelitas eran inmundos; si simplemente pasaban sobre una tumba, se volv\u00edan inmundos. Hermanos m\u00edos, los mejores de ustedes dif\u00edcilmente pueden leer en el peri\u00f3dico un relato de un crimen, sin que se les pegue alguna mancha. No pueden ver el pecado en otra persona sin estar en terrible peligro de ser, en alguna medida, afectados por ello. El pecado es de una naturaleza tan sutil y penetrante, que mucho antes que estemos conscientes, empa\u00f1a nuestro brillo y carcome nuestro esp\u00edritu. \u00danicamente el Dios santo y puro es sin mancha; pero en cuanto a los mejores de Sus santos, ellos necesitan velar sus rostros en Su presencia y pregonar: \u00ab\u00a1inmundo! \u00a1Inmundo!\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Bajo la antigua ley, los hombres podr\u00edan ser inmundos sin saberlo. Un hombre habr\u00eda podido tocar un hueso sin darse cuenta, mas la ley operaba de igual manera: habr\u00eda podido caminar sobre una tumba sin saberlo, pero era inmundo. Me temo que nuestro orgulloso sentido de lo que pensamos que es nuestra limpieza interior, refleja simplemente la estupidez de nuestra conciencia. Si nuestra conciencia fuera m\u00e1s sensible y tierna, percibir\u00eda al pecado all\u00ed donde ahora nos congratulamos porque todo es puro. Hermanos m\u00edos, esta ense\u00f1anza m\u00eda, nos coloca en un lugar muy bajo, pero entre m\u00e1s baja sea nuestra posici\u00f3n, ser\u00e1 mejor y m\u00e1s segura para nosotros, y seremos m\u00e1s capaces de valorar la expiaci\u00f3n por la cual nos acercamos a Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Puesto que la mancha est\u00e1 sobre la conciencia, quitarla es una obra mucho mayor, que quitar una simple inmundicia ritual.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En segundo lugar, en este encabezado, <i>nuestro sacrificio es m\u00e1s grande en S\u00ed mismo.<\/i> No voy a enfatizar cada punto de su grandeza, para no cansarlos, mas simplemente voy a notar que en la degollaci\u00f3n de la vaquilla, la sangre era presentada y rociada hacia la parte delantera del tabern\u00e1culo siete veces, aunque no entraba efectivamente all\u00ed; y as\u00ed, en la expiaci\u00f3n por medio de la cual encontramos la paz de conciencia, hay sangre, pues \u00absin derramamiento de sangre no se hace remisi\u00f3n.\u00bb Ese es un decreto establecido por el Gobierno Eterno, y la conciencia nunca alcanzar\u00e1 la paz hasta que entienda el misterio de la sangre. No s\u00f3lo necesitamos los sufrimientos de Cristo, sino la muerte de Cristo, manifiesta en Su sangre. El sustituto debe morir. La muerte era nuestro destino, y muerte por muerte ofreci\u00f3 Cristo al Dios eterno. Es por un sentido de la muerte sustitutiva de nuestro Se\u00f1or, que la conciencia se queda limpia de las obras muertas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, la propia vaquilla era ofrecida. Despu\u00e9s que la sangre era rociada hacia la parte delantera del tabern\u00e1culo por la mano sacerdotal, la v\u00edctima era totalmente consumida. Lean ahora nuestro texto: \u00abCristo, el cual mediante el Esp\u00edritu eterno se ofreci\u00f3 a s\u00ed mismo a Dios.\u00bb Nuestro Se\u00f1or Jesucristo no entreg\u00f3 simplemente Su muerte, sino Su persona entera, con todo lo que le compet\u00eda, para ser nuestro sacrificio sustitutivo. Se ofreci\u00f3 a S\u00ed mismo, Su persona, Su gloria, Su santidad, Su vida, Su propio Yo, en nuestro lugar. Pero, hermanos, si una pobre vaquilla, cuando era ofrecida y consumida, hac\u00eda que el hombre inmundo fuera limpio, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s seremos purificados por Jes\u00fas, puesto que \u00c9l se dio a S\u00ed mismo, a Su glorioso Yo, en quien habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad? \u00a1Oh, qu\u00e9 sacrificio es este!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Se agrega que nuestro Se\u00f1or hizo esto \u00abmediante el Esp\u00edritu eterno\u00bb. La vaquilla no era una ofrenda espiritual, sino carnal. La criatura no sab\u00eda nada de lo que se estaba haciendo, y por eso era una v\u00edctima involuntaria; pero Cristo estaba bajo los impulsos del Esp\u00edritu Santo, que hab\u00eda sido derramado sobre \u00c9l, y fue movido por \u00c9l para entregarse a S\u00ed mismo como un sacrificio por el pecado. De aqu\u00ed surge algo de la mayor eficacia de Su muerte, pues la disposici\u00f3n del sacrificio aument\u00f3 grandemente su valor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Para darles a ustedes otra interpretaci\u00f3n de esas palabras, y probablemente una que es mejor, hab\u00eda un eterno Esp\u00edritu vinculado con la humanidad de Cristo nuestro Se\u00f1or, y por \u00c9l, se entreg\u00f3 para Dios. \u00c9l era Dios as\u00ed como hombre, y esa eterna Deidad Suya, otorg\u00f3 un valor infinito a los sufrimientos de Su cuerpo humano, de tal manera que se ofreci\u00f3 a S\u00ed mismo como un Cristo entero, en la energ\u00eda de Su eterno poder y Deidad. \u00a1Oh, qu\u00e9 sacrificio es ese en el Calvario! Es por la sangre del hombre Cristo que ustedes son salvados, y sin embargo est\u00e1 escrito: \u00abLa iglesia del Se\u00f1or, la cual \u00e9l gan\u00f3 por su propia sangre.\u00bb Uno que es a la vez Dios y hombre se ha entregado a S\u00ed mismo como un sacrificio por nosotros. \u00bfAcaso el sacrificio no es inconcebiblemente m\u00e1s grande en el hecho de que contiene al tipo? \u00bfNo debe purificar eficazmente nuestra conciencia?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Despu\u00e9s que quemaban la vaquilla, recog\u00edan todas las cenizas. Todo lo que pod\u00eda arder, hab\u00eda sido consumido. Nuestro Se\u00f1or fue hecho un sacrificio por el pecado, y \u00bfqu\u00e9 queda de \u00c9l? No unas cuantas cenizas, sino el Cristo entero, que todav\u00eda permanece, para no morir m\u00e1s, sino que permanece inmutable para siempre. Pas\u00f3 por los fuegos sin quemarse, y ahora vive para siempre para interceder por nosotros. Es la aplicaci\u00f3n de Su m\u00e9rito eterno la que nos purifica, y, \u00bfno es ese m\u00e9rito eterno, inconcebiblemente mayor de lo que puedan ser jam\u00e1s las cenizas de una vaquilla?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, hermanos m\u00edos, quiero que por un momento recuerden que nuestro Se\u00f1or mismo era sin mancha, puro y perfecto, y sin embargo (lo digo con aliento entrecortado), Dios \u00abpor nosotros lo hizo pecado,\u00bb al que no conoci\u00f3 pecado. Sus\u00farrenlo con mayor asombro todav\u00eda, \u00abHecho por nosotros maldici\u00f3n,\u00bb s\u00ed, una maldici\u00f3n, porque est\u00e1 escrito, \u00abMaldito todo el que es colgado en un madero.\u00bb Esa vaquilla roja, aunque sin ninguna falta, y sobre la cual no se hab\u00eda puesto yugo, era considerada una cosa inmunda. S\u00e1quenla del campamento. No debe vivir; m\u00e1tenla. Es una cosa inmunda; qu\u00e9menla enteramente; pues Dios no puede soportarla. Contemplen, y marav\u00edllense que el propio y adorable Hijo siempre bendito de Dios, en inconcebible condescendencia de amor inefable, tom\u00f3 el lugar del pecado, el lugar del pecador, y fue contado con los inicuos. \u00c9l debe morir, clav\u00e1ndolo a una cruz; debe ser abandonado por los hombres, y el propio Dios le desampara. \u00abCon todo eso, Jehov\u00e1 quiso quebrantarlo, sujet\u00e1ndolo a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiaci\u00f3n por el pecado.\u00bb \u00abTodos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apart\u00f3 por su camino; mas Jehov\u00e1 carg\u00f3 en \u00e9l el pecado de todos nosotros,\u00bb no el castigo simplemente, sino la iniquidad, el pecado mismo fue puesto sobre el Siempre Bendito. Los sabios de nuestra \u00e9poca dicen que es imposible que el pecado sea imputado legalmente al inocente; eso es lo que dicen los fil\u00f3sofos, pero Dios declara que as\u00ed se hizo: \u00abAl que no conoci\u00f3 pecado, por nosotros lo hizo pecado.\u00bb Por tanto, fue posible; s\u00ed, as\u00ed se hizo; consumado es. El sacrificio entonces es mucho mayor. \u00ab\u00bfCu\u00e1nto m\u00e1s la sangre de Cristo,\u00bb podemos clamar exultantes conforme pensamos en ello, \u00abel cual mediante el Esp\u00edritu eterno se ofreci\u00f3 a s\u00ed mismo sin mancha a Dios, limpiar\u00e1 vuestras conciencias de obras muertas para que sirv\u00e1is al Dios vivo?\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora daremos un paso al frente. Como la contaminaci\u00f3n y el sacrificio eran mayores, as\u00ed <i>la limpieza es mucho mayor<\/i>. El poder purificador de la sangre de Cristo debe ser mucho mayor que el poder limpiador del agua mezclada con las cenizas de la vaquilla. Pues, primero, el agua no pod\u00eda limpiar a la conciencia de pecado, pero la aplicaci\u00f3n de la expiaci\u00f3n puede hacerlo, y lo hace. No voy a hablar para nada, esta ma\u00f1ana, acerca de doctrina, sino acerca de hechos. \u00bfHan sentido alguna vez la expiaci\u00f3n de Cristo aplicada por el Esp\u00edritu Santo a sus conciencias? Entonces estoy seguro de que el cambio experimentado por su mente ha sido s\u00fabito y glorioso, como si las tinieblas de la medianoche se hubieran encendido con el brillo del mediod\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo recuerdo muy bien sus efectos sobre mi alma al inicio, y c\u00f3mo rompi\u00f3 mis ataduras e hizo que mi coraz\u00f3n saltara lleno de deleite. Pero lo he encontrado igualmente poderoso desde entonces, pues cuando me estoy examinando a m\u00ed mismo delante de Dios, sucede algunas veces que fijo mis ojos sobre alg\u00fan mal que he cometido, y lo repaso hasta que su memoria corroe mi propia alma como un \u00e1cido c\u00e1ustico, o como un gusano que carcome, o como carbones encendidos. He procurado argumentar que la falta era excusable en m\u00ed, o que hubo ciertas circunstancias que hac\u00edan casi imposible que yo pudiera hacer otra cosa, pero nunca he tenido \u00e9xito en aquietar mi conciencia de esa manera; sin embargo, pronto estoy tranquilo cuando vengo delante del Se\u00f1or, y clamo: \u00abSe\u00f1or, aunque yo soy Tu propio amado hijo, soy inmundo en raz\u00f3n de este pecado: aplica, nuevamente, el m\u00e9rito del sacrificio expiatorio de mi Se\u00f1or, pues \u00bfno has dicho T\u00fa: &#8216;Si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo?&#8217; Se\u00f1or, oye Su alegato, y perdona mis ofensas.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos m\u00edos, la paz que viene de esta manera es muy dulce. No pueden orar aceptablemente sin esa paz, y deben dar gracias a Dios que no puedan orar, pues es algo terrible continuar con sus devociones bajo un sentido de culpa, a diferencia de cuando la conciencia est\u00e1 tranquila. Es un mal hijo el que puede estar feliz cuando su padre no est\u00e1 complacido; un verdadero hijo no puede hacer nada mientras no haya sido perdonado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, la aspersi\u00f3n de las cenizas de la vaquilla sobre el inmundo no era comprensible en cuanto a sus efectos por parte del que la recib\u00eda. Me refiero a que no hab\u00eda una conexi\u00f3n obvia entre la causa y el efecto. Supongamos que un Israelita era inmundo, y fue rociado con el agua. Ahora pod\u00eda subir a la casa del Se\u00f1or, pero, \u00bfver\u00eda alguna raz\u00f3n del cambio? Dir\u00eda: \u00abhe recibido el agua de la separaci\u00f3n y soy limpio, pero no s\u00e9 por qu\u00e9 la aspersi\u00f3n de esas cenizas me haya limpiado excepto porque Dios as\u00ed lo ha establecido.\u00bb Hermanos, ustedes y yo sabemos, efectivamente, c\u00f3mo es que Dios nos ha limpiado, pues sabemos que Cristo ha sufrido en lugar nuestro. La sustituci\u00f3n explica el misterio, y por esto tiene un mayor efecto sobre la conciencia, que cualquier forma ritual\u00edstica y externa que no pudiera ser explicada. La conciencia es el entendimiento ejercitado sobre los sujetos morales, y lo que convence al entendimiento que todo est\u00e1 bien, pronto da paz a la conciencia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El tiempo apremia, y por tanto s\u00f3lo dir\u00e9 que, como las cenizas de la vaquilla eran para todo el campamento, as\u00ed son los m\u00e9ritos de Cristo para todo Su pueblo. Como fueron puestos all\u00ed donde son accesibles, as\u00ed ustedes pueden venir siempre y participar del poder purificador de la preciosa expiaci\u00f3n de Cristo. Como un simple rociamiento convert\u00eda en limpio lo inmundo, as\u00ed tambi\u00e9n ustedes pueden venir y ser limpiados aunque su fe sea peque\u00f1a, y parezcan obtener poco de Cristo. Oh, hermanos, el Se\u00f1or Dios de infinita misericordia les da a conocer el poder de su grandioso sacrificio para que obre paz en ustedes, no despu\u00e9s de tres o de siete d\u00edas, sin al instante; y paz no simplemente por un tiempo, sino para siempre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Debo explicarles un enigma. Salom\u00f3n, de acuerdo con la tradici\u00f3n jud\u00eda, declar\u00f3 que no entend\u00eda por qu\u00e9 las cenizas de la vaquilla hac\u00edan inmundo a todo mundo, excepto a aquellos que ya eran inmundos. Ustedes vieron en la lectura que el sacerdote, el hombre que degollaba a la vaquilla roja, la persona que recog\u00eda las cenizas, y el que mezclaba las cenizas con agua y las rociaba, todos se volv\u00edan inmundos por esos actos, y sin embargo, las cenizas purificaban a los inmundos. \u00bfAcaso no es esto an\u00e1logo al enigma de la serpiente de bronce? Fue por una serpiente que el pueblo fue mordido, y fue por una serpiente de bronce que eran salvados. Es por el Ser de Cristo, considerado como inmundo, que nosotros somos limpiados, y la operaci\u00f3n de Su sacrificio es justo como la de las cenizas, pues revela la inmundicia y la quita. Si t\u00fa est\u00e1s limpio, y piensas en la muerte de Cristo, \u00a1qu\u00e9 sentido de pecado trae sobre ti! Pueden juzgar acerca del pecado por la expiaci\u00f3n. Si son inmundos, acercarse a Cristo quita el pecado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abAs\u00ed, mientras Su muerte mi pecado exhibe<br \/> En todos sus negros matices,<br \/> Tal es el misterio de la gracia,<br \/> Que sella mi perd\u00f3n tambi\u00e9n.\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si creemos que somos inmundos, una mirada a la sangre expiatoria nos lleva a ver cu\u00e1n inmundos somos; y si nos juzgamos inmundos, entonces la aplicaci\u00f3n del sacrificio expiatorio da descanso a nuestras conciencias.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, \u00bfde qu\u00e9 se trata todo esto? Esta vaquilla degollada la entiendo, puesto que admit\u00eda a los israelitas inmundos a los atrios del Se\u00f1or; pero este Cristo de Dios, ofreci\u00e9ndose a S\u00ed mismo sin mancha, mediante el Esp\u00edritu eterno, \u00bfcu\u00e1l es Su prop\u00f3sito? Su objetivo es <i>un servicio m\u00e1s elevado:<\/i> es para que podamos ser limpiados de la obras muertas para servir al Dios vivo. La obras muertas han desaparecido, Dios los absuelve, ustedes est\u00e1n limpios, y lo sienten. \u00bfEntonces, qu\u00e9? \u00bfNo aborrecer\u00e1n la obras muertas en el futuro? El pecado es muerte. Luchen para evitarlo. En la medida que sean liberados del yugo del pecado, vayan y sirvan a Dios. Puesto que \u00c9l es el Dios vivo, y evidentemente odia a la muerte, y la define como inmundicia para \u00c9l, ab\u00f3quense a las cosas vivas. Ofrezcan a Dios oraciones vivas, y l\u00e1grimas vivas, \u00e1menle con un amor vivo, conf\u00eden en \u00c9l con una fe viva, s\u00edrvanle con una obediencia viva.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Est\u00e9n todos vivos con Su vida; no s\u00f3lo tengan vida, sin t\u00e9nganla m\u00e1s abundantemente. \u00c9l le ha limpiado de la contaminaci\u00f3n de la muerte; vivan ahora en la belleza y la gloria y la excelencia de la vida divina, y p\u00eddanle al Esp\u00edritu Santo que los reviva para que puedan permanecer en plena comuni\u00f3n con Dios. Si una persona inmunda fuera limpiada, y hubiera dicho entonces: \u00abno voy a adorar al Se\u00f1or, ni tampoco le servir\u00e9,\u00bb \u00a1lo considerar\u00edamos un ser perverso! Y si cualquier persona aqu\u00ed presente dijera: \u00abmi pecado ha sido perdonado y yo lo s\u00e9, pero no har\u00e9 nada para Dios,\u00bb muy bien podr\u00edamos exclamar: \u00ab\u00a1Ah, hombre desgraciado!\u00bb Cu\u00e1n hip\u00f3crita y enga\u00f1adora debe ser esa persona. Cuando el perd\u00f3n se recibe de las manos del Se\u00f1or, el alma tiene que sentir un amor a Dios que se eleva dentro de s\u00ed. Al que se le ha perdonado mucho, tiene que amar mucho, y tiene que hacer mucho por \u00c9l, por quien obtuvo ese perd\u00f3n. Que le Se\u00f1or los bendiga por Jesucristo nuestro Se\u00f1or. Am\u00e9n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Porci\u00f3n de la Escritura le\u00edda antes del serm\u00f3n: N\u00fameros 19.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>Nota del traductor: <\/b>La expresiones<i>la vaquilla roja y lana carmes\u00ed <\/i>est\u00e1n tomadas de la Versi\u00f3n Reina Valera Actualizada (RVA).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abPorque si la sangre de los toros y de los machos cabr\u00edos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificaci\u00f3n de la carne, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s la sangre de Cristo, el cual mediante el Esp\u00edritu eterno se ofreci\u00f3 a s\u00ed mismo sin mancha a Dios, limpiar\u00e1 vuestras conciencias de obras &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-vaquilla-rojapor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Vaquilla Roja<br \/>\nPor Charles H. 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