{"id":22421,"date":"2016-04-04T15:49:53","date_gmt":"2016-04-04T20:49:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/amado-y-sin-embargo-afligidopor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:49:53","modified_gmt":"2016-04-04T20:49:53","slug":"amado-y-sin-embargo-afligidopor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/amado-y-sin-embargo-afligidopor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"Amado, y, sin embargo, Afligido\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abSe\u00f1or, he aqu\u00ed el que amas est\u00e1 enfermo.\u00bb Juan 11: 3.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Aquel disc\u00edpulo a quien Jes\u00fas amaba no est\u00e1 de ninguna manera renuente a registrar que Jes\u00fas tambi\u00e9n amaba a L\u00e1zaro: no existen celos entre aquellos que son elegidos por el Bienamado. Jes\u00fas amaba a Mar\u00eda, y a Marta, y a L\u00e1zaro: es algo dichoso cuando una familia entera vive en el amor de Jes\u00fas. Eran un tr\u00edo favorecido, y, sin embargo, como la serpiente entr\u00f3 en el Para\u00edso, as\u00ed tambi\u00e9n la aflicci\u00f3n entr\u00f3 a su tranquilo hogar de Betania.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">L\u00e1zaro estaba enfermo. Todos ellos sent\u00edan que si Jes\u00fas estuviese all\u00ed, la enfermedad escapar\u00eda de Su presencia; entonces, \u00bfqu\u00e9 otra cosa deb\u00edan hacer sino notificarle su tribulaci\u00f3n? L\u00e1zaro se encontraba a las puertas de la muerte, y entonces sus amorosas hermanas reportaron de inmediato su aflicci\u00f3n a Jes\u00fas, dici\u00e9ndole: \u00abSe\u00f1or, he aqu\u00ed el que amas est\u00e1 enfermo.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Desde entonces, ese mismo mensaje ha sido enviado muchas veces a nuestro Se\u00f1or, ya que en much\u00edsimos casos \u00c9l ha escogido a Su pueblo en horno de aflicci\u00f3n. Del Maestro se dice: \u00ab\u00c9l mismo tom\u00f3 nuestras enfermedades, y llev\u00f3 nuestra dolencias\u00bb, y, entonces, en este asunto no es algo extraordinario que los miembros sean conformados a su Cabeza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I. <\/b>Observen, primero, UN HECHO que es mencionado en el texto: \u00abSe\u00f1or, he aqu\u00ed el que amas est\u00e1 enfermo.\u00bb Las hermanas estaban algo sorprendidas de que as\u00ed fuera, pues la expresi\u00f3n \u00abhe aqu\u00ed\u00bb implica un cierto grado de sorpresa. \u00ab<i>Nosotras <\/i>lo amamos y querr\u00edamos sanarlo directamente: T\u00fa lo amas, y, sin embargo, permanece enfermo. T\u00fa podr\u00edas sanarlo con una palabra, entonces, \u00bfpor qu\u00e9 raz\u00f3n el que amas est\u00e1 enfermo?\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Querido amigo enfermo, \u00bfno te has preguntado a menudo c\u00f3mo tu dolorosa o persistente enfermedad es consistente con el hecho de ser elegido, y llamado, y ser uno con Cristo? Me atrever\u00eda a decir que esto te deja grandemente perplejo, y si embargo, con toda verdad, no es de ninguna manera extra\u00f1o, sino es algo que debe esperarse.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No deber\u00eda sorprendernos que el hombre a quien el Se\u00f1or ama est\u00e9 enfermo, pues <i>es s\u00f3lo un hombre<\/i>. El amor de Jes\u00fas no nos separa de las necesidades y de las debilidades comunes de la vida humana. Los hombres de Dios siguen siendo hombres. El pacto de gracia no es una carta de privilegio que nos exima de la tisis, o del reumatismo, o del asma. Los males corporales, que nos sobrevienen por causa de nuestra carne, nos acompa\u00f1ar\u00e1n hasta la tumba, pues Pablo dice: \u00abLos que estamos en este tabern\u00e1culo gemimos.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aquellos a quienes el Se\u00f1or ama, son m\u00e1s propensos a enfermarse, pues est\u00e1n <i>bajo una disciplina peculiar<\/i>. Est\u00e1 escrito: \u00abPorque el Se\u00f1or al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo.\u00bb La aflicci\u00f3n de cualquier tipo, es una de las se\u00f1ales de los hijos verdaderamente nacidos de Dios, y sucede con frecuencia que la prueba toma la forma de la enfermedad. \u00bfHabr\u00eda de sorprendernos, entonces, que tengamos que tomar nuestro turno en el lecho de la enfermedad? Si Job, y David y Ezequ\u00edas en su momento tuvieron que dolerse, \u00bfqui\u00e9nes somos nosotros para sorprendernos porque nos encontremos sufriendo de mala salud?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tampoco deber\u00eda sorprendernos que nos enfermemos, si reflexion\u00e1ramos en el grandioso <i>beneficio que fluye de la prueba hacia nosotros<\/i>. Yo desconozco qu\u00e9 perfeccionamiento peculiar haya sido obrado en L\u00e1zaro, pero muchos disc\u00edpulos de Jes\u00fas habr\u00edan sido de poca utilidad si no hubiesen sido afligidos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los hombres fuertes son proclives a ser duros, mandones e indiferentes, y, por tanto, necesitan ser colocados y fundidos en el horno. He conocido a ciertas mujeres cristianas que nunca habr\u00edan sido tan delicadas, tiernas, sabias, experimentadas y santas si no hubiesen sido ablandadas por el dolor f\u00edsico.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay frutos en el huerto de Dios, as\u00ed como en el huerto del hombre, que no maduran mientras no sean golpeados. J\u00f3venes mujeres que son propensas a ser vol\u00e1tiles, altivas o locuaces, a menudo son entrenadas por una enfermedad tras otra para que est\u00e9n llenas de dulzura y luz, y de esta manera son ense\u00f1adas a sentarse a los pies de Jes\u00fas. Muchas de ellas han sido capaces de decir con el salmista: \u00abBueno me es haber sido humillado, para que aprenda tus estatutos.\u00bb Por esta raz\u00f3n, incluso aquellas que son favorecidas y benditas entre las mujeres, pueden sentir que una espada atraviesa sus corazones.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Muchas veces esta enfermedad de los amados del Se\u00f1or es <i>para el bien de otros<\/i>. A L\u00e1zaro se le dej\u00f3 que se enfermara y muriera, para que por su muerte y resurrecci\u00f3n los ap\u00f3stoles fueran beneficiados. Su enfermedad fue \u00abpara la gloria de Dios\u00bb.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A lo largo de todos estos mil novecientos a\u00f1os que han transcurrido desde la enfermedad de L\u00e1zaro, todos los creyentes han obtenido un bien de ello, y, esta tarde, todos estamos tanto mejor porque L\u00e1zaro languideci\u00f3 y muri\u00f3. La iglesia y el mundo pueden extraer un inmenso beneficio de las aflicciones de los hombres buenos: los descuidados pueden ser despertados, los que dudan pueden ser convencidos, los imp\u00edos pueden ser convertidos y los enlutados pueden ser consolados a trav\u00e9s de nuestro testimonio en la enfermedad; y, si es as\u00ed, \u00bfdesear\u00edamos evitar el dolor y la debilidad? \u00bfAcaso no estamos muy dispuestos a que nuestros amigos digan de nosotros tambi\u00e9n: \u00abSe\u00f1or, he aqu\u00ed el que amas est\u00e1 enfermo\u00bb?\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Sin embargo, nuestro texto no s\u00f3lo registra un hecho, sino que menciona UN REPORTE de ese hecho: las hermanas enviaron y le contaron a Jes\u00fas. Hemos de mantener una correspondencia constante con nuestro Se\u00f1or acerca de todo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abC\u00e1ntale un himno a Jes\u00fas cuando tu coraz\u00f3n desfallezca<br \/> Cu\u00e9ntale todo a Jes\u00fas, tu j\u00fabilo o tu queja.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas sabe todo acerca de nosotros, pero <i>experimentamos un gran alivio cuando derramamos nuestros corazones delante de \u00c9l<\/i>. Cuando los angustiados disc\u00edpulos de Juan el Bautista vieron a su l\u00edder decapitado, \u00abTomaron el cuerpo y lo enterraron; y fueron y dieron las nuevas a Jes\u00fas.\u00bb No habr\u00edan podido hacer algo mejor. En todo problema que tengan deben enviar un mensaje a Jes\u00fas, y no guarden su abatimiento dentro de ustedes mismos. Trat\u00e1ndose de \u00c9l, no hay necesidad de ninguna reserva, no hay temor de que los trate con fr\u00eda altivez, o con despiadada indiferencia o con cruel perfidia. \u00c9l es un confidente que nunca nos traicionar\u00e1, un amigo que nunca nos rechazar\u00e1.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Contamos con una alentadora esperanza que nos motiva a contarle todo a Jes\u00fas: que <i>con seguridad \u00c9l nos ayudar\u00e1<\/i>. Si acudes a Jes\u00fas, y le dices: \u00abSe\u00f1or tan lleno de gracia, \u00bfpor qu\u00e9 estoy enfermo? Yo pensaba que era \u00fatil para Ti mientras gozaba de salud, y ahora no puedo hacer nada; \u00bfpor qu\u00e9 sucede esto?\u00bb, entonces podr\u00eda agradarle mostrarte el por qu\u00e9, o, si no, har\u00e1 que est\u00e9s dispuesto a someterte con paciencia a Su voluntad, aunque no sepas los motivos. \u00c9l puede transmitir Su verdad a tu mente para alentarte, o fortalecer tu coraz\u00f3n con Su presencia, o enviarte inesperados consuelos y concederte que te glor\u00edes en tus aflicciones. \u00abDerramad delante de \u00e9l vuestro coraz\u00f3n; Dios es nuestro refugio.\u00bb No en vano Marta y Mar\u00eda enviaron a decir a Jes\u00fas, y no en vano alguien busca Su faz.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Recuerden, tambi\u00e9n, que <i>Jes\u00fas puede sanar<\/i>. No ser\u00eda sabio vivir por una supuesta fe, y desechar al m\u00e9dico y sus medicinas, como tampoco ser\u00eda sabio descartar al carnicero, o al sastre, o esperar ser alimentado y vestido por fe; pero esto ser\u00eda mucho mejor que olvidar por completo al Se\u00f1or, y confiar \u00fanicamente en el hombre. La salud, tanto para el cuerpo como para el alma, ha de buscarse en Dios. Hacemos uso de medicinas, pero estas no pueden hacer nada aparte del Se\u00f1or, \u00abque sana todas nuestras dolencias\u00bb. Podemos contarle a Jes\u00fas nuestros dolores y sufrimientos, y nuestros declives graduales y nuestra tos desgarradora. Algunas personas tienen miedo de acudir a Dios en lo tocante a su salud: piden por el perd\u00f3n del pecado, pero no se atreven a pedirle al Se\u00f1or que les quite un dolor de cabeza: y, sin embargo, en verdad, si los cabellos de la parte exterior de nuestra cabeza est\u00e1n todos contados por Dios, no implica una mayor condescendencia de parte Suya aliviar las palpitaciones y las presiones que tenemos dentro de nuestra cabeza. Nuestras grandes cosas han de ser muy peque\u00f1itas para el grandioso Dios y nuestras cositas no podr\u00edan ser menores.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es una prueba de la grandeza de la mente de Dios, que mientras gobierna los cielos y la tierra, no est\u00e1 tan absorto en estos grandes asuntos como para olvidar el dolor m\u00e1s min\u00fasculo o la menor necesidad de cualquiera de Sus pobres hijos. Podemos acudir a \u00c9l en lo tocante a nuestra respiraci\u00f3n dificultosa, pues \u00c9l nos dio primero los pulmones y la vida. Podemos contarle acerca de nuestros ojos que pierden su vigor, y acerca de nuestro o\u00eddo que pierde audici\u00f3n, pues \u00c9l los hizo a ambos. Podemos mencionarle la rodilla inflamada, y el dedo fruncido, y el cuello tieso, y el pie torcido, pues \u00c9l hizo todos estos miembros nuestros, y los redimi\u00f3 a todos, y los resucitar\u00e1 a todos ellos de la tumba. Vayan de inmediato, y d\u00edganle: \u00abSe\u00f1or, he aqu\u00ed el que amas est\u00e1 enfermo.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III.<\/b> En tercer lugar, en el caso de L\u00e1zaro hemos de advertir UN RESULTADO que nosotros no habr\u00edamos esperado. Sin duda, cuando Mar\u00eda y Marta enviaron para decir a Jes\u00fas, ellas esperaban ver la recuperaci\u00f3n de L\u00e1zaro tan pronto como el mensajero llegara al Maestro; pero no fueron complacidas. Durante dos d\u00edas el Se\u00f1or permaneci\u00f3 en el mismo lugar, y no fue hasta que supo que L\u00e1zaro hab\u00eda muerto, que habl\u00f3 de ir a Judea.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esto nos ense\u00f1a que Jes\u00fas puede ser informado de nuestro problema, y sin embargo, podr\u00eda actuar como si fuese indiferente al mismo. No debemos esperar en cada caso que la oraci\u00f3n por la recuperaci\u00f3n ser\u00e1 atendida, pues si as\u00ed fuese, nadie que tuviera un muchacho o un ni\u00f1o, o un amigo o un conocido que orara por \u00e9l, morir\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En nuestras oraciones por las vidas de los amados hijos de Dios, no debemos olvidar que hay una oraci\u00f3n que podr\u00eda estar cruz\u00e1ndose con las nuestras, pues Jes\u00fas ora: \u00abPadre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, tambi\u00e9n ellos est\u00e9n conmigo, para que vean mi gloria.\u00bb Nosotros pedimos que permanezcan con nosotros, pero cuando reconocemos que Jes\u00fas los quiere all\u00e1 arriba, \u00bfqu\u00e9 podemos hacer sino admitir su derecho superior, y decir: \u00abNo sea como yo quiero, sino como t\u00fa.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En nuestro propio caso, podemos pedirle al Se\u00f1or que nos levante, y, sin embargo, aunque nos ama, podr\u00eda permitir que nos pongamos peor y peor, y al final, que muramos. A la vida de Ezequ\u00edas le fueron a\u00f1adidos quince a\u00f1os, pero nosotros tal vez ni siquiera consigamos la pr\u00f3rroga de un solo d\u00eda. Nunca le des tanta importancia a la vida de alguien muy querido para ti, y ni siquiera a tu propia vida, como para rebelarte en contra del Se\u00f1or. Si sostuvieras la vida de cualquier ser querido con una mano demasiado firme, entonces estar\u00edas haciendo una vara para tu propia espalda; y si amaras demasiado tu vida terrenal, estar\u00edas elaborando una almohada cubierta de espinas para tu lecho de muerte.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los hijos son a menudo \u00eddolos, y en tales casos, sus amantes demasiado ardientes son id\u00f3latras. Si adoramos a nuestros semejantes, es como si hici\u00e9ramos un dios de arcilla y lo ador\u00e1ramos, al igual que lo hacen los hind\u00faes, pues \u00bfqu\u00e9 cosa son ellos sino arcilla? \u00bfSer\u00e1 el polvo tan querido para nosotros que alterquemos con nuestro Dios por su causa? Si nuestro Se\u00f1or permite que suframos, no debemos quejarnos. \u00c9l har\u00e1 para nosotros lo que sea m\u00e1s beneficioso y lo mejor, pues nos ama m\u00e1s de lo que nos amamos a nosotros mismos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfMe parece que te oigo decir: \u00abs\u00ed, Jes\u00fas permiti\u00f3 que L\u00e1zaro muriera,<i>pero lo resucit\u00f3 de nuevo\u00bb<\/i>? Yo respondo, \u00c9l es la resurrecci\u00f3n y la vida para nosotros tambi\u00e9n. Consu\u00e9lense en lo concerniente a los que ya han partido: \u00abTu hermano resucitar\u00e1\u00bb, y todos aquellos de nosotros cuya esperanza est\u00e1 en Jes\u00fas, participaremos en la resurrecci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or. No solamente vivir\u00e1n nuestras almas, sino tambi\u00e9n nuestros cuerpos ser\u00e1n resucitados incorruptibles. La tumba servir\u00e1 de crisol y este vil cuerpo se levantar\u00e1 sin ser ya vil.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunos cristianos son grandemente alentados por el pensamiento de vivir hasta que el Se\u00f1or venga, y escapar as\u00ed de la muerte. Yo confieso que creo que esto no es una gran ganancia, pues lejos de tener alguna preferencia sobre aquellos que han muerto, quienes viven y permanecen hasta Su venida, perder\u00e1n un punto de comuni\u00f3n, al no morir y resucitar como su Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Amados, todo es vuestro, y la muerte es expresamente mencionada en la lista; por tanto no han de tenerle miedo, sino m\u00e1s bien,\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abAnhelen la noche, para desvestirse,<br \/> Y que puedan descansar con Dios.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\"><b>IV.<\/b> Voy a concluir con UNA PREGUNTA: \u00abAmaba Jes\u00fas a Marta, a su hermana y a L\u00e1zaro\u00bb; \u00bfte ama Jes\u00fas en un sentido especial? Ay, muchos enfermos no poseen ninguna evidencia de alg\u00fan amor especial de Jes\u00fas hacia ellos, pues nunca han buscado Su rostro, ni han confiado en \u00c9l. Jes\u00fas podr\u00eda declararles: \u00abNunca os conoc\u00ed\u00bb, pues le han dado la espalda a Su sangre y a Su cruz.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Querido amigo, responde a tu propio coraz\u00f3n esta pregunta: \u00ab\u00bfamas a Jes\u00fas?\u00bb Si lo amas, lo amas porque \u00c9l te am\u00f3 primero. \u00bfEst\u00e1s confiando en \u00c9l? Si conf\u00edas en \u00c9l, esa fe tuya es la prueba que \u00c9l te ha amado desde antes de la fundaci\u00f3n del mundo, pues la fe es la se\u00f1al por la cual promete Su fidelidad a Su amado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si Jes\u00fas te ama, y est\u00e1s enfermo, que todo el mundo vea c\u00f3mo glorificas a Dios en tu enfermedad. Los amigos y las enfermeras han de ver c\u00f3mo los amados del Se\u00f1or son alentados y consolados por \u00c9l. Tu santa resignaci\u00f3n ha de asombrarlos, y ha de conducirlos a admirar a tu Amado, que es tan lleno de gracia para contigo, que te hace feliz en el dolor y te da gozo a las puertas del sepulcro.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si tu religi\u00f3n tiene alg\u00fan valor, deber\u00eda apoyarte ahora, y entonces forzar\u00e1 a los incr\u00e9dulos a ver que aquel a quien el Se\u00f1or ama est\u00e1 en una mejor condici\u00f3n cuando est\u00e1 enfermo, que los imp\u00edos cuando est\u00e1n llenos de salud y vigor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si no sabes que Jes\u00fas te ama, careces de la estrella m\u00e1s resplandeciente que pueda alegrar la noche de la enfermedad. Espero que no mueras como est\u00e1s ahora, y pases al otro mundo sin gozar del amor de Jes\u00fas: esa ser\u00eda en verdad una calamidad terrible. Busca Su rostro de inmediato, y pudiera ser que tu actual enfermedad fuera una parte de la faceta del amor por el cual Jes\u00fas quiere atraerte a \u00c9l. Se\u00f1or, sana a todos estos enfermos en el alma y en el cuerpo. Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abSe\u00f1or, he aqu\u00ed el que amas est\u00e1 enfermo.\u00bb Juan 11: 3. Aquel disc\u00edpulo a quien Jes\u00fas amaba no est\u00e1 de ninguna manera renuente a registrar que Jes\u00fas tambi\u00e9n amaba a L\u00e1zaro: no existen celos entre aquellos que son elegidos por el Bienamado. Jes\u00fas amaba a Mar\u00eda, y a Marta, y a L\u00e1zaro: es algo dichoso &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/amado-y-sin-embargo-afligidopor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAmado, y, sin embargo, Afligido<br \/>\nPor Charles H. 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