{"id":22423,"date":"2016-04-04T15:49:58","date_gmt":"2016-04-04T20:49:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/salvacion-por-obras-una-doctrina-criminalpor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:49:58","modified_gmt":"2016-04-04T20:49:58","slug":"salvacion-por-obras-una-doctrina-criminalpor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/salvacion-por-obras-una-doctrina-criminalpor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"Salvaci\u00f3n por Obras, una Doctrina Criminal\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abNo desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por dem\u00e1s muri\u00f3 Cristo.\u00bb G\u00e1latas 2: 21.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">La idea que la salvaci\u00f3n es obtenida por el m\u00e9rito de nuestras propias obras es sumamente <i>insinuante<\/i>. No importa cu\u00e1ntas veces sea refutada, se impone una y otra vez; y tan pronto como logra tener el pie adentro, de inmediato alcanza grand\u00edsimos avances. De aqu\u00ed que Pablo tuviera la determinaci\u00f3n de no darle ning\u00fan cuartel, y se opon\u00eda a cualquier cosa que tuviera alguna semejanza con ella. Estaba decidido a no permitir que el lado delgado de la cu\u00f1a se introdujera en la iglesia, pues sab\u00eda muy bien que manos gustosas pronto la estar\u00edan invitando a casa. Por ejemplo, cuando Pedro estuvo del lado del partido de los judaizantes, y apoyaba a los que exig\u00edan que los gentiles fueran circuncidados, nuestro valeroso ap\u00f3stol le resisti\u00f3 cara a cara. \u00c9l luch\u00f3 siempre por la salvaci\u00f3n por gracia por medio de la fe, y pele\u00f3 tenazmente contra toda idea de justicia por la obediencia a los preceptos de la ley ceremonial o de la ley moral. Nadie pudo ser m\u00e1s expl\u00edcito que Pablo sobre la doctrina de que no somos en ning\u00fan grado justificados o salvados por las obras, sino \u00fanicamente por la gracia de Dios. Su trompeta no emiti\u00f3 ning\u00fan sonido incierto. Emiti\u00f3 la clara nota: \u00abPor gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.\u00bb La gracia, para \u00e9l, quer\u00eda decir gracia, y no pod\u00eda soportar ninguna manipulaci\u00f3n del tema, ni que se malinterpretara su significado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es tan fascinante la doctrina de la justicia legal, que la \u00fanica manera de enfrentarse a ella es a la manera de Pablo: extirp\u00e1ndola. Declarar guerra a muerte contra ella. No ceder ante ella nunca, sino recordar la firmeza del ap\u00f3stol, y cu\u00e1n resueltamente mantuvo su posici\u00f3n: \u00abA los cuales,\u00bb dice \u00e9l, \u00abni por un momento accedimos.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El error de la salvaci\u00f3n por obras es sumamente <i>plausible<\/i>. Ustedes oir\u00e1n que constantemente se declara como una verdad evidente en s\u00ed misma, y es vindicada debido a su supuesta utilidad pr\u00e1ctica, mientras que la doctrina evang\u00e9lica de la salvaci\u00f3n por fe es vituperada y acusada de producir malignas consecuencias. Se afirma que si predicamos la salvaci\u00f3n por medio de buenas obras, estaremos promoviendo la virtud; y as\u00ed podr\u00eda parecerlo en teor\u00eda, pero la historia demuestra mediante numerosos ejemplos que, de hecho, donde tal doctrina ha sido predicada, la virtud se ha tornado singularmente rara, y que en la medida que ha sido encomiado el m\u00e9rito de las obras, la moralidad ha declinado. Por otro lado, all\u00ed donde la justificaci\u00f3n por fe ha sido predicada, se han dado conversiones y ha brotado la pureza de vida, incluso en medio de los peores individuos. Quienes llevan vidas piadosas y llenas de gracia, est\u00e1n prestos a confesar que la causa de su celo por la santidad radica en su fe en Cristo Jes\u00fas; pero, \u00bfd\u00f3nde encontrar\u00e1n a un hombre devoto y recto que se glor\u00ede de sus buenas obras?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La justicia propia es <i>connatural a nuestra humanidad ca\u00edda<\/i>. De aqu\u00ed que sea la esencia de todas las religiones falsas. Sin importar cu\u00e1les sean estas, todas est\u00e1n de acuerdo en buscar la salvaci\u00f3n por medio de nuestros propios actos. El que adora a sus \u00eddolos, est\u00e1 dispuesto a torturar su cuerpo, a ayunar, a llevar a cabo largos peregrinajes, y hacer o soportar cualquier cosa para ameritar la salvaci\u00f3n. La Iglesia Romana exhibe continuamente ante los ojos de sus fervientes partidarios, el premio que se alcanza por la abnegaci\u00f3n, por la penitencia, por las oraciones, o por los sacramentos, o por otras realizaciones del hombre. Vayan donde quieran y la religi\u00f3n natural del hombre ca\u00eddo es la salvaci\u00f3n por sus propios m\u00e9ritos. Un viejo te\u00f3logo ha dicho muy bien que cada hombre nace siendo un hereje en este punto, y naturalmente gravita hacia esta herej\u00eda de una forma o de otra. La salvaci\u00f3n por uno mismo, ya sea por m\u00e9ritos personales, o por el arrepentimiento, o por las propias resoluciones, es una esperanza innata de la naturaleza humana, y es muy dif\u00edcil de erradicar. Esta necedad est\u00e1 ligada al coraz\u00f3n de cada ni\u00f1o, y \u00bfqui\u00e9n se la extirpar\u00e1?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta idea err\u00f3nea <i>surge parcialmente de la ignorancia<\/i>, pues los hombres ignoran la ley de Dios, y lo que la santidad realmente es. Si ellos supieran que un simple mal pensamiento quebranta la ley, y que una vez quebrantada la ley en cualquier punto, es violada en su totalidad, estar\u00edan convencidos de inmediato, que no puede haber justicia por la ley para aquellos que ya han ofendido en contra de la ley. Tambi\u00e9n son unos grandes ignorantes en lo concerniente a ellos mismos, pues esas mismas personas que hablan de justicia propia, como regla, son abiertamente acusables de culpa; y aunque no lo fuesen, si se sentaran y analizaran a fondo sus propias vidas, pronto percibir\u00edan que incluso en sus mejores obras hay mucha impureza previa de motivos, o gran orgullo y auto-alabanza posteriores, y por tanto ver\u00edan que todas sus realizaciones pierden el brillo, y estar\u00edan totalmente avergonzadas de ellas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y no es \u00fanicamente la ignorancia la que conduce a los hombres a la justicia propia, pues tambi\u00e9n son enga\u00f1ados por el orgullo. El hombre no puede soportar ser salvado con fundamento en la gracia. No le gusta declararse culpable y apoyarse en el favor del grandioso Rey. No puede tolerar ser tratado como un indigente, ni ser bendecido gracias a la caridad. \u00c9l quiere meter su dedo en su propia salvaci\u00f3n, y reclamar por lo menos alg\u00fan cr\u00e9dito por ella. El orgulloso no aceptar\u00e1 el cielo con base en los t\u00e9rminos de la gracia; pero en tanto que pueda, presentar\u00e1 un argumento u otro, y se asir\u00e1 a su propia justicia como si fuese su vida.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta confianza en uno mismo, tambi\u00e9n brota de una perversa <i>incredulidad<\/i>, pues debido a su arrogancia, el hombre no le cree a Dios. Nada es revelado m\u00e1s claramente en la Escritura que esto: que por las obras de la ley ning\u00fan hombre ser\u00e1 justificado, y sin embargo las personas, de una forma u otra, se aferran a la esperanza de la justicia legal. Ellos suponen que deben prepararse para la gracia, o ayudar a la misericordia, o merecer en alg\u00fan grado la vida eterna. Prefieren sus propios prejuicios aduladores a la declaraci\u00f3n del Dios que escruta los corazones. El testimonio del Esp\u00edritu Santo concerniente a la falsedad del coraz\u00f3n es hecho a un lado, y la declaraci\u00f3n de Dios que no hay quien haga lo bueno, que no hay ni aun uno, es negada rotundamente. \u00bfAcaso no es esto un grand\u00edsimo mal?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La justicia propia es tambi\u00e9n muy promovida por el casi universal <i>esp\u00edritu de frivolidad<\/i>, muy difundido ahora. S\u00f3lo cuando los hombres se tratan con ligereza, pueden abrigar la idea de m\u00e9ritos personales delante de Dios. El que empieza a pensar con seriedad, y comienza a entender el car\u00e1cter de Dios, delante de Quien los cielos no son puros y los \u00e1ngeles son acusados de desatino, repito, el que llega a pensar seriamente y contempla una visi\u00f3n verdadera de Dios, se aborrece en polvo y cenizas, y cualquier pensamiento de justificaci\u00f3n propia es erradicado para siempre. Debido a que no examinamos seriamente nuestra condici\u00f3n, nos consideramos ricos y con abundantes bienes. Un hombre podr\u00eda concebir que est\u00e1 prosperando en los negocios, y sin embargo, podr\u00eda estar retrocediendo en el mundo. Si no audita sus libros de contabilidad, o no verifica sus inventarios, podr\u00eda estar viviendo en el para\u00edso del necio, gastando con liberalidad cuando est\u00e1 al borde de la bancarrota. Muchos se tienen en un alto concepto porque nunca piensan seriamente. No revisan debajo de la superficie y por eso son enga\u00f1ados por las apariencias. El asunto m\u00e1s problem\u00e1tico para muchos hombres es el pensamiento. La \u00faltima acci\u00f3n que har\u00edan es sopesar sus acciones, o verificar sus motivos, o ponderar sus caminos, para ver si las cosas marchan bien para ellos. Cuando la justicia propia es apoyada por la ignorancia, por el orgullo, por la incredulidad, o por la superficialidad natural de la mente humana, est\u00e1 fuertemente atrincherada y no puede ser extirpada con facilidad del ser humano.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, la justicia propia es <i>evidentemente maligna<\/i>, pues no toma en serio al pecado. Habla de m\u00e9ritos en el caso de uno que ya ha transgredido, y se jacta de excelencia en referencia a la criatura ca\u00edda y depravada. Parlotea de faltas peque\u00f1itas, de fallitas, de ligeras omisiones, y as\u00ed convierte al pecado en un error venial que puede ser tolerado f\u00e1cilmente. No sucede as\u00ed con la fe en Dios, pues aunque reconoce el perd\u00f3n, ese perd\u00f3n viene de una manera que comprueba que el pecado es extremadamente pecaminoso. Por otro lado, la doctrina de la salvaci\u00f3n por obras no tiene en s\u00ed una palabra de consuelo para los ca\u00eddos. Le da al hijo mayor todo lo que su orgulloso reclame, pero para el hijo pr\u00f3digo no tiene una palabra de bienvenida. La ley no tiene una invitaci\u00f3n para el pecador, pues no sabe nada de misericordia. Si la salvaci\u00f3n fuera por las obras de la ley, \u00bfqu\u00e9 ser\u00eda de los culpables, de los ca\u00eddos y de los abandonados? \u00bfSobre cu\u00e1les esperanzas pueden ser llamados todos ellos para que regresen? Esta doctrina inmisericorde tranca la puerta de la esperanza, y entrega a los perdidos al verdugo, para que el orgulloso fariseo airee su propia justicia jactanciosa y le d\u00e9 gracias a Dios por no ser como los dem\u00e1s hombres.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El intenso ego\u00edsmo de esta doctrina la condena como algo maligno. Naturalmente exalta el ego. Si un hombre concibe que ser\u00e1 salvado por sus propias obras, es porque se siente alguien, y se glor\u00eda en la dignidad de la naturaleza humana: cuando ha estado atento a los ejercicios religiosos, se frota sus manos y siente que merece el bien de parte de su Hacedor; va a su casa a repetir sus oraciones y antes de quedarse dormido, se sorprende gratamente de c\u00f3mo pudo haberse vuelto tan bueno y tan superior a los que lo rodean. Cuando sale fuera, se siente como si habitara aparte en una excelencia innata, una persona muy diferente al \u00abreba\u00f1o vulgar,\u00bb un ser muy admirado cuando es conocido. Todo el tiempo se considera muy humilde, y a menudo se queda sorprendido por su propia condescendencia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfAcaso no es este un esp\u00edritu aborrecible? Dios, que ve el coraz\u00f3n, abomina de \u00e9l. Dios acepta al humilde y al quebrantado, pero echa fuera a los que se glor\u00edan. En verdad, hermanos m\u00edos, \u00bfen qu\u00e9 podemos gloriarnos? \u00bfAcaso cada jactancia no es una mentira? \u00bfQu\u00e9 es todo este egotismo sino una pluma de pavo real, id\u00f3nea \u00fanicamente para exhibirla en el sombrero del necio? Que Dios nos libre de exaltar el yo; y sin embargo, no podemos evitar hacerlo si sostenemos en alg\u00fan grado la doctrina de la salvaci\u00f3n por medio de nuestras propias buenas obras.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En este momento deseo disparar al propio coraz\u00f3n de esa doctrina destructora del alma, mostr\u00e1ndoles, en primer lugar, que <i>dos grandes cr\u00edmenes est\u00e1n contenidos en la idea de la justificaci\u00f3n propia<\/i>. Cuando haya presentado mi denuncia, me esforzar\u00e9 adem\u00e1s en demostrar que <i>estos dos grandes cr\u00edmenes son cometidos por muchos<\/i>, y luego, en tercer lugar, ser\u00e1 un deleite afirmar que <i>el creyente verdadero no comete estos cr\u00edmenes<\/i>. Que Dios, el Esp\u00edritu Santo, nos ayude mientras meditamos acerca de este importante tema.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> Entonces, en primer lugar, LA JUSTICIA PROPIA CONTIENE DOS GRANDES CR\u00cdMENES. Estos graves cr\u00edmenes y delitos desechan la gracia de Dios, y hacen que Cristo muera en vano.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El primer crimen es <i>el de desechar la gracia de Dios<\/i>. La palabra traducida como \u00abdesechar\u00bb quiere decir hacer nula, rechazar, rehusar, considerar innecesaria. Ahora, <i>el que espera ser salvado por su justicia propia rechaza la gracia o favor inmerecido de Dios, consider\u00e1ndola in\u00fatil, y en ese sentido la desecha<\/i>. Primero, es muy claro que si la justicia viene por la ley, ya no se requiere de la gracia de Dios. Si podemos ser salvados por nuestros propios m\u00e9ritos, necesitamos justicia pero en verdad no requerimos de misericordia. Si podemos guardar la ley y reclamar ser aceptados como un asunto de deuda, es claro que no necesitamos convertirnos en suplicantes ni implorar dinero. All\u00ed donde se puede demostrar alg\u00fan m\u00e9rito, la gracia se vuelve una superfluidad. Un hombre que puede presentarse en la corte con un caso claro y un rostro decidido, no le pide misericordia al juez, y se sentir\u00eda insultado si le fuere ofrecida. \u00abDenme justicia,\u00bb dir\u00eda; \u00abconc\u00e9danme mis derechos;\u00bb y los defiende como cualquier ciudadano valeroso lo har\u00eda. \u00danicamente cuando el hombre siente que la ley le condena, implora misericordia. Nadie so\u00f1\u00f3 jam\u00e1s en encomendar a un inocente a la misericordia. Digo, entonces, que el hombre que cree que por guardar la ley, o por practicar ceremonias, o por presenciar espect\u00e1culos religiosos, puede hacerse aceptable delante de Dios, muy decididamente hace a un lado la gracia de Dios como algo superfluo en lo que concierne a \u00e9l. \u00bfNo es claramente as\u00ed? Y \u00bfacaso desechar la gracia de Dios no es un crimen flagrante?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A continuaci\u00f3n, <i>convierte la gracia de Dios al menos en algo secundario<\/i>, lo cual es \u00fanicamente un grado menor del mismo error. Muchos piensan que deben ameritar tanto como puedan por sus propios esfuerzos, y luego la gracia de Dios compensar\u00e1 la diferencia. La teor\u00eda parece ser que debemos guardar la ley lo m\u00e1s que podamos, y esta obediencia imperfecta ser\u00e1 una buena proporci\u00f3n, un tipo de componente, digamos un chel\u00edn en una libra esterlina, o quince chelines en una libra esterlina, de conformidad a c\u00f3mo juzgue el hombre su propia excelencia; y entonces, lo que se requiera por encima de nuestro dinero ganado duramente, la gracia de Dios lo suplir\u00e1: en breve, el plan es que todo hombre sea su propio &#8216;Salvador&#8217;, y Jesucristo y Su gracia compensen nuestras deficiencias. Ya sea que el hombre lo vea o no, esta mezcolanza de ley y gracia es muy deshonrosa para la salvaci\u00f3n de Jesucristo. Convierte la obra del Salvador en algo incompleto, aunque en la cruz \u00c9l haya clamado: \u00abConsumado es.\u00bb S\u00ed, incluso la considera como completamente ineficaz, puesto que parecer\u00eda que no sirve de nada mientras no se le agreguen las obras del hombre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">De acuerdo a este concepto, somos redimidos tanto por nuestras acciones como por el precio del rescate de la sangre de Jes\u00fas, y el hombre y Cristo participan, ambos, en la obra y en la gloria. Esta es una intensa forma de traici\u00f3n arrogante en contra de la majestad de la misericordia divina: un crimen capital, que condenar\u00e1 a todos los que contin\u00faen en \u00e9l. Que Dios nos libre de insultar as\u00ed el trono de la gracia, al pretender traer un precio de compra en nuestra mano, como si nosotros pudi\u00e9semos merecer los dones incomparables del amor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">M\u00e1s que eso, el que conf\u00eda en s\u00ed mismo, en sus sentimientos, en sus obras, en sus oraciones, o en cualquier otra cosa excepto la gracia de Dios, <i>virtualmente renuncia a confiar en la gracia de Dios por completo<\/i>: pues sepan ustedes que la gracia de Dios no compartir\u00e1 nunca la obra con el m\u00e9rito del hombre. As\u00ed como el aceite no combina con el agua, tampoco se mezclar\u00e1n el m\u00e9rito humano y la misericordia celestial. El ap\u00f3stol dice en Romanos 11: 6, \u00abY si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra. Deben alcanzar la salvaci\u00f3n, ya sea porque la merecen en su totalidad, o porque Dios la otorga gratuitamente en su totalidad, aunque no la merezcan. Deben recibir la salvaci\u00f3n de la mano del Se\u00f1or ya sea como una deuda o como una caridad, no puede haber una fusi\u00f3n de las ideas. Una combinaci\u00f3n de los dos principios de ley y gracia es completamente imposible. La confianza en nuestras propias obras, en cualquier medida, nos impide efectivamente toda esperanza de salvaci\u00f3n por gracia; y as\u00ed desecha la gracia de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta es otra faceta de este crimen, que cuando los hombres predican acciones humanas, sufrimientos, sentimientos, o emociones, como el fundamento de la salvaci\u00f3n,<i>hacen que el hombre prescinda de la confianza en Cristo<\/i>, pues en tanto que el hombre mantenga alguna esperanza en s\u00ed mismo, no mirar\u00e1 nunca al Redentor. Podr\u00edamos predicar eternamente, pero mientras permanezca latente en el pecho la esperanza que \u00e9l puede eficazmente limpiarse de pecado y ganar el favor de Dios por medio de sus buenas obras, ese hombre no aceptar\u00e1 nunca la proclamaci\u00f3n del perd\u00f3n gratuito por medio de la sangre de Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sabemos que no podemos frustrar la gracia de Dios: la gracia se saldr\u00e1 con la suya, y el prop\u00f3sito eterno ser\u00e1 cumplido; pero como la tendencia de toda ense\u00f1anza que mezcle las obras con la gracia es suprimir en los hombres la fe en el Se\u00f1or Jesucristo, su impulso es desechar la gracia de Dios, y cada acto debe ser juzgado por su tendencia, aun si el poder divino del Se\u00f1or previene que provoque su resultado natural. Ning\u00fan hombre puede poner ning\u00fan otro cimiento que el que est\u00e1 puesto, pero en tanto que lo intenten, son culpables de despreciar el fundamento de Dios, al igual que aquellos constructores de la antig\u00fcedad que rechazaron la piedra que Dios eligi\u00f3 para que fuera cabeza del \u00e1ngulo. Que la gracia de Dios nos guarde de un crimen como este, para que la sangre de las almas de otros hombres no ti\u00f1a de rojo nuestras vestiduras.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta esperanza de ser salvados por nuestra propia justicia <i>le roba Su gloria a Dios<\/i>. Es como si dijera: \u00abNo necesitamos la gracia; no requerimos de ning\u00fan favor inmerecido.\u00bb Lee sobre el nuevo pacto que el infinito amor ha hecho, pero por aferrarse al viejo pacto pone deshonra sobre \u00e9l. Murmura en su coraz\u00f3n: \u00ab\u00bfcu\u00e1l es la necesidad de este pacto de gracia? Para nosotros, el pacto de obras responde a todo prop\u00f3sito.\u00bb Lee sobre el grandioso don de gracia en la persona de Jesucristo, y lo desprecia por el secreto pensamiento que las acciones humanas son tan buenas como la vida y muerte del Hijo de Dios. Clama: \u00abno aceptamos que este hombre nos salve.\u00bb Una esperanza de justicia propia empa\u00f1a la gloria de Dios, puesto que es claro que si un hombre puede ser salvo por sus propias obras, naturalmente quiere llevarse el honor; pero si un hombre es salvado por la gracia inmerecida de Dios, entonces \u00fanicamente Dios es glorificado. Ay de aquellos que ense\u00f1an una doctrina que quiere quitar la corona real de la cabeza de nuestro soberano Se\u00f1or y deshonrar el trono de Su gloria. Que Dios nos ayude a estar libres de esta degradante ofensa contra el alto cielo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo me irrito con un tema como este, pues mi indignaci\u00f3n se levanta contra lo que deshonra a mi Se\u00f1or, y frustra Su gracia. Este es un pecado tan vil que ni siquiera los paganos lo cometen. Ellos nunca han o\u00eddo de la gracia de Dios, y por tanto no la pueden menospreciar: cuando perezcan recibir\u00e1n una menor condenaci\u00f3n que aquellos que han sido informados que Dios es un Dios de gracia y est\u00e1 presto a perdonar, y sin embargo, se dan vuelta y perversamente se jactan de inocencia y pretenden estar limpios delante de Dios. Este es un pecado que los demonios no pueden cometer. Con toda la obstinaci\u00f3n de su rebeli\u00f3n, no pueden llegar hasta all\u00ed. Nunca han resonado en sus o\u00eddos las dulces notas de la gracia inmerecida y del amor agonizante, y por lo tanto nunca han rechazado la invitaci\u00f3n celestial. Lo que nunca se les ha presentado para su aceptaci\u00f3n, no puede ser el objeto de su rechazo. Entonces, de esta manera, querido lector, si cayeras en esta profunda zanja caer\u00edas m\u00e1s bajo que los paganos, m\u00e1s bajo que Sodoma y Gomorra, y m\u00e1s bajo que el demonio mismo. Despierta, te lo ruego, y no te atrevas a frustrar la gracia de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El segundo gran crimen cometido por la justificaci\u00f3n propia es <i>hacer que por dem\u00e1s muera Cristo<\/i>. Esto es muy claro. Si la salvaci\u00f3n puede ser por las obras de la ley, \u00bfpor qu\u00e9 muri\u00f3 nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas para salvarnos? Oh, T\u00fa, sangrante Cordero de Dios, Tu encarnaci\u00f3n es un prodigio, pero Tu muerte sobre el \u00e1rbol maldito es tal milagro de misericordia que llena todo el cielo de asombro. \u00bfSe atrever\u00eda alguien a decir que Tu muerte, oh Dios encarnado, fue una superfluidad, un extravagante desperdicio de sufrimiento? \u00bfOsan considerarte un entusiasta generoso pero ignorante, cuya muerte era innecesaria? \u00bfPuede haber alguien que piense que Tu cruz es una cosa vana? S\u00ed, miles lo hacen virtualmente, y, de hecho, todos aquellos que suponen que los hombres pueden ser salvados de alguna u otra manera, o que pueden ser salvados ahora por sus voluntades y sus obras, lo hacen.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aquellos que dicen que la muerte de Cristo cumple s\u00f3lo una parte del cometido, pero que el hombre debe hacer el complemento para ameritar la vida eterna, estos, afirmo yo, hacen que la muerte de Cristo sea \u00fanicamente parcialmente eficaz, y, en t\u00e9rminos todav\u00eda m\u00e1s claros, ineficaz en s\u00ed y por s\u00ed. Aunque s\u00f3lo se sugiera que la sangre de Jes\u00fas no es suficiente precio en tanto que el hombre no a\u00f1ada su plata o su oro, \u00a1entonces Su sangre no es nuestra redenci\u00f3n del todo, y Cristo no es ning\u00fan Redentor! Si se ense\u00f1a que aunque nuestro Se\u00f1or cargara con el pecado por nosotros, no se complet\u00f3 una perfecta expiaci\u00f3n, y que es ineficaz mientras nosotros no hagamos algo o suframos algo para completarla, entonces en la obra suplementaria radica la virtud real, y la obra de Cristo es en s\u00ed insuficiente. Su clamor de muerte: \u00abConsumado es,\u00bb debe haber sido un error, si todav\u00eda no est\u00e1 consumado; y si un creyente en Cristo no es completamente salvo por lo que Cristo ha hecho, y debe hacer algo \u00e9l mismo para completar la obra, entonces la salvaci\u00f3n no estaba consumada, y la obra del Salvador permanece imperfecta hasta que nosotros, pobres pecadores, le echemos la mano para compensar Sus deficiencias. \u00a1Qu\u00e9 blasfemia subyace en tal suposici\u00f3n! Cristo en el Calvario hizo una ofrenda de S\u00ed mismo innecesaria e in\u00fatil, si cualquiera de ustedes puede ser salvo por las obras de la ley.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Este esp\u00edritu tambi\u00e9n rechaza el pacto que fue sellado con la muerte de Cristo, pues si podemos ser salvos por el viejo pacto de obras, entonces el nuevo pacto no era requerido. En la sabidur\u00eda de Dios el nuevo pacto fue introducido porque el primero se hab\u00eda vuelto viejo, y fue anulado por la transgresi\u00f3n, pero si no hubiese sido anulado, entonces el nuevo pacto es una vana innovaci\u00f3n, y el sacrificio de Jes\u00fas ratific\u00f3 una transacci\u00f3n insensata. Aborrezco esas palabras mientras las estoy pronunciando. Nadie fue salvado jam\u00e1s bajo el pacto de obras, y no lo ser\u00e1 jam\u00e1s, y el nuevo pacto fue introducido por esa raz\u00f3n; pero si hubiese salvaci\u00f3n por el primer pacto, entonces, \u00bfqu\u00e9 necesidad habr\u00eda del segundo? La justicia propia, en la medida que pueda, anula el pacto, rompe su sello, y desprecia la sangre de Jesucristo que es la sustancia, el certificado, y el sello de ese pacto. Si t\u00fa sostienes que un hombre puede ser salvado por sus propias buenas obras, derramas menosprecio en el testamento del amor que la muerte de Cristo ha puesto en vigor, pues no hay necesidad de recibir como un legado de amor, eso que puede ganarse como salario del trabajo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, se\u00f1ores, este es un pecado contra cada persona de la sagrada Trinidad. Es un pecado contra el Padre. \u00bfC\u00f3mo puede \u00c9l ser sabio y bueno, y sin embargo entregar a Su \u00fanico Hijo en angustia a la muerte en aquel madero, si la salvaci\u00f3n del hombre puede lograrse por otros medios? Es un pecado contra el Hijo de Dios: ustedes se atreven a decir que el precio de nuestra redenci\u00f3n pudo haberse pagado de otra manera, y que por tanto Su muerte no era absolutamente necesaria para la redenci\u00f3n del mundo; o si hubiese sido necesaria, no fue eficaz, pues requiere que se le agregue algo, antes de poder completar su prop\u00f3sito. Es un pecado contra el Esp\u00edritu Santo, y tengan cuidado de c\u00f3mo pecan contra \u00c9l, pues tales pecados son fatales. El Esp\u00edritu Santo da testimonio de la gloriosa perfecci\u00f3n y del inconquistable poder de la obra del Redentor, y ay de aquellos que rechazan ese testimonio. \u00c9l ha venido al mundo con el prop\u00f3sito de convencer a los hombres del pecado de no creer en Cristo Jes\u00fas: y por eso, si pensamos que podemos ser salvos fuera de Cristo, estamos despreciando el Esp\u00edritu de Su gracia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La doctrina de la salvaci\u00f3n por obras es un pecado contra todos los ca\u00eddos hijos de Ad\u00e1n, pues si los hombres no pueden ser salvos excepto por sus propias obras, \u00bfqu\u00e9 esperanza le queda a cualquier transgresor? Ustedes cierran las puertas de la misericordia para la humanidad; condenan al culpable a que muera sin la posibilidad de remisi\u00f3n. Niegan toda esperanza de bienvenida al hijo pr\u00f3digo que retorna, y toda promesa de Para\u00edso al ladr\u00f3n moribundo. Si el cielo se alcanza por obras, miles de nosotros no ver\u00edamos sus puertas nunca. Yo s\u00e9 que yo nunca las ver\u00eda. Ustedes, sujetos buenos, pueden regocijarse ante sus perspectivas, \u00bfpero qu\u00e9 ser\u00eda de nosotros? Ustedes nos arruinan a todos con su esquema de jactancia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y esto no es todo. Es un pecado en contra de los santos, pues ninguno de ellos tiene otra esperanza, excepto en la sangre y en la justicia de Jesucristo. Si quitan la doctrina de la sangre expiatoria, habr\u00e1n quitado todo; nuestro fundamento habr\u00eda desaparecido. Si hablan as\u00ed, ofenden al linaje entero de hombres piadosos. Voy m\u00e1s all\u00e1: traficar con las obras es un pecado contra los perfeccionados de arriba. La doctrina de la salvaci\u00f3n por obras silenciar\u00eda todos los aleluyas del cielo. C\u00e1llense ustedes, cantantes del coro, \u00bfcu\u00e1l es el significado de su canci\u00f3n? Ustedes est\u00e1n cantando: \u00abAl que nos am\u00f3, y nos lav\u00f3 de nuestros pecados con su sangre.\u00bb Pero, \u00bfpor qu\u00e9 cantan as\u00ed? Si la salvaci\u00f3n es por obras, sus objetos de alabanza son lisonjas vac\u00edas. Ustedes deber\u00edan cantar m\u00e1s bien: \u00abA nosotros que guardamos nuestras vestiduras limpias, a nosotros sea la gloria por los siglos de los siglos.\u00bb O al menos, \u00aba nosotros cuyos actos convirtieron en eficaz la obra del Redentor sea una buena parte de la alabanza.\u00bb Pero nunca se ha escuchado en el cielo una sola nota laudatoria del yo, y por tanto nos sentimos seguros que la doctrina de la justificaci\u00f3n propia no es de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Les exhorto a que renuncien a ella como enemiga tanto de Dios como del hombre. Este orgulloso sistema es un pecado del tinte m\u00e1s negro contra el Bienamado. No soporto pensar en el insulto que lanza en contra de nuestro Se\u00f1or agonizante. Si hacen que Cristo haya vivido en vano, eso es lo suficientemente malo, \u00a1pero presentarlo como habiendo muerto en vano! \u00bfQu\u00e9 se podr\u00eda decir de esto? Que Cristo vino a la tierra para nada es un enunciado sumamente horrible; pero que se haya hecho obediente hasta la muerte de cruz sin resultado, es la peor clase de blasfemia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> No dir\u00e9 nada m\u00e1s en lo relativo a la naturaleza de estos dos pecados, sino que proseguir\u00e9, en segundo lugar, al solemne hecho de que MUCHAS PERSONAS COMETEN ESTOS DOS GRANDES CR\u00cdMENES. Me temo que son cometidos por algunos que me est\u00e1n leyendo en este d\u00eda. Que cada uno se escudri\u00f1e a s\u00ed mismo y vea si estas cosas malditas est\u00e1n escondidas en su coraz\u00f3n, y si est\u00e1n, que clame a Dios para que lo libere de ellas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ciertamente se puede acusar de estos cr\u00edmenes a <i>aquellos que juegan con el Evangelio. <\/i>Tenemos ante nosotros el mayor descubrimiento que haya sido hecho jam\u00e1s, el m\u00e1s maravilloso objeto de conocimiento que haya sido jam\u00e1s revelado, y sin embargo, ustedes no lo consideran digno de su pensamiento. Vienen de vez en cuando a o\u00edr un serm\u00f3n, pero lo escuchan sin coraz\u00f3n; leen las Escrituras ocasionalmente, pero no las escudri\u00f1an para buscar el tesoro escondido. El primer objetivo de sus vidas no es entender completamente y recibir de coraz\u00f3n el Evangelio que Dios ha proclamado: sin embargo, ese deber\u00eda ser el caso. Qu\u00e9, amigo m\u00edo, \u00bfacaso dice tu indiferencia que no estimas de gran valor la gracia de Dios? No consideras que valgan la pena los esfuerzos de oraci\u00f3n, de lectura de la Biblia y de atenci\u00f3n. La muerte de Cristo no es nada para ti, un hecho hermoso, sin duda; t\u00fa conoces bien la historia, pero no te interesa lo suficiente para desear ser part\u00edcipe de sus beneficios. Su sangre podr\u00e1 tener poder para limpiar tu pecado, pero t\u00fa no quieres la remisi\u00f3n; Su muerte podr\u00e1 ser la vida de los hombres, pero t\u00fa no anhelas vivir por \u00c9l. Ser salvados por la sangre expiatoria no conlleva ni la mitad de importancia como continuar con su negocio con ganancia y adquirir una fortuna para su familia. Rest\u00e1ndole importancia a estas preciosas cosas ustedes desechan, en la medida de lo posible, la gracia de Dios y hacen que Cristo muera en vano.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Otro grupo de personas que hace esto son <i>aquellos que no tienen un sentido de culpa<\/i>. Tal vez son naturalmente amigables, civiles, honestos y generosos, y piensan que estas virtudes naturales son todo lo que se requiere. Tenemos a muchas personas que son as\u00ed, en quienes hay mucho que es atractivo, pero la cosa necesaria les falta. No est\u00e1n conscientes que hayan hecho algo, alguna vez, que sea demasiado malo, y ciertamente se consideran tan buenos como los dem\u00e1s, y en algunos aspectos incluso mejores. Es altamente probable que seas tan bueno como los dem\u00e1s, e incluso mejor que otros, pero \u00bfacaso no ves, mi querido amigo, si me estoy dirigiendo a alguien as\u00ed, que si eres tan bueno que vas a ser salvo por tu bondad, consideras a la gracia de Dios como algo inadmisible, y la haces vana? El sano no necesita al m\u00e9dico, s\u00f3lo los que est\u00e1n enfermos necesitan de sus servicios, y por tanto fue innecesario que Cristo muriera para tales personas como t\u00fa, porque t\u00fa, en tu propia opini\u00f3n, no has hecho nada digno de muerte. Argumentas que no has hecho nada muy malo; y sin embargo hay algo en lo que has transgredido gravemente, y te ruego que no te enojes cuando te acuse de ello. T\u00fa eres muy malo, porque eres tan orgulloso que te consideras justo, aunque Dios ha dicho que no hay justo, ni aun uno. T\u00fa le dices a tu Dios que es un mentiroso. Su palabra te acusa, y Su ley te condena; pero quieres creerle, y en realidad te jactas de tener una justicia propia. Esta es alta presunci\u00f3n y arrogante orgullo. Que el Se\u00f1or te purifique de ello. \u00bfGuardar\u00e1s eso en tu coraz\u00f3n? Y recuerda que si nunca has sido culpable de ninguna otra cosa, este es suficiente pecado para hacer que te lamentes delante del Se\u00f1or d\u00eda y noche. En la medida que has podido, por tu orgullosa opini\u00f3n de ti mismo, has hecho nula la gracia de Dios, y has declarado que Cristo muri\u00f3 en vano. Oculta tu rostro por la verg\u00fcenza e implora misericordia por esta clara ofensa.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Otro grupo de personas puede suponer que escapar\u00e1, pero ahora debemos dirigirnos a ellos. <i>Los que desesperan<\/i> a menudo clamar\u00e1n: \u00abyo s\u00e9 que no puedo ser salvado excepto por gracia, pues soy un gran pecador; pero, ay, soy un pecador demasiado grande para ser salvado. Estoy demasiado negro para que Cristo lave mis pecados.\u00bb Ah, mi querido amigo, aunque no lo sabes, est\u00e1s haciendo nula la gracia de Dios, negando su poder y limitando su fuerza. Dudas de la eficacia de la sangre del Redentor, y del poder de la gracia del Padre. \u00a1C\u00f3mo! \u00bfAcaso la gracia de Dios no es capaz de salvar? \u00bfAcaso el Padre de nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas no es capaz de perdonar el pecado? Nosotros gozosamente cantamos:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00ab\u00bfCu\u00e1l es el Dios que perdona como T\u00fa?<br \/> O cu\u00e1l tiene gracia tan rica e inmerecida?\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Y t\u00fa dices que \u00c9l no puede perdonarte, y esto lo afirmas pese a Sus m\u00faltiples promesas de misericordia. \u00c9l dice: \u00abTodo pecado y blasfemia ser\u00e1 perdonado a los hombres.\u00bb \u00abVenid luego, dice Jehov\u00e1, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve ser\u00e1n emblanquecidos; si fueren rojos como el carmes\u00ed, vendr\u00e1n a ser como blanca lana.\u00bb T\u00fa dices que esto no es verdad. As\u00ed frustras la gracia de Dios, y estableces que Cristo muri\u00f3 en vano, al menos para ti, pues afirmas que \u00c9l no te puede limpiar. Oh, no digas eso: que tu incredulidad no haga a Dios mentiroso. Oh, cree que \u00c9l capaz de salvarte incluso a ti, y hacerlo inmerecidamente, en este preciso instante, quitar todo tu pecado, y aceptarte en Cristo Jes\u00fas. Cu\u00eddate del desaliento, pues si t\u00fa no conf\u00edas en \u00c9l, har\u00e1s que Su gracia sea nula.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>Y aquellos que hacen del Evangelio una miscel\u00e1nea,<\/i> yo pienso, cometen en gran medida este pecado. Quiero decir esto: cuando predicamos el Evangelio, \u00fanicamente tenemos que decir: \u00abpecadores, ustedes son culpables; nunca podr\u00e1n ser ninguna otra cosa, excepto culpables en y por ustedes: si ese pecado de ustedes es perdonado, debe ser por medio de un acto de la gracia soberana, y no por causa de algo en ustedes, o que pueda ser realizado por ustedes. La gracia les es dada porque Jes\u00fas muri\u00f3, y por ninguna otra raz\u00f3n; y la v\u00eda por la que pueden tener la gracia es simplemente confiando en Cristo. \u00abPor la fe en Jesucristo obtendr\u00e1n pleno perd\u00f3n.\u00bb Esto es el puro Evangelio. El hombre se vuelve y pregunta: \u00ab\u00bfpor qu\u00e9 tengo derecho a creer en Cristo?\u00bb Si yo le respondiera que tiene derecho de creer en Cristo porque siente internamente la obra de la ley, o porque tiene deseos santos, estar\u00eda confundiendo el asunto: habr\u00eda introducido algo del hombre en el tema y habr\u00eda estropeado la gloria de la gracia. Mi respuesta es: \u00abhombre, tu derecho de creer en Cristo no radica en lo que eres o en lo que sientes, sino en el mandamiento de Dios que creas, y en la promesa de Dios que es hecha a toda criatura bajo el cielo, que el que crea en Jesucristo ser\u00e1 salvo.\u00bb Esta es nuestra comisi\u00f3n: \u00abId por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, ser\u00e1 salvo.\u00bb Si t\u00fa eres una criatura, te predicamos ese Evangelio. Conf\u00eda en Cristo y ser\u00e1s salvo. No porque seas un pecador sensible, o un pecador penitente, o cualquier otra cosa, sino simplemente porque Dios, por Su gracia inmerecida, sin ninguna consideraci\u00f3n dada a \u00c9l de tu parte, sino gratis y por nada, inmerecidamente perdona todas tus deudas en el nombre de Jesucristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, yo no he mutilado el Evangelio; all\u00ed est\u00e1, sin nada de la criatura en su contenido, excepto la fe del hombre, e incluso eso, es el don del Esp\u00edritu Santo. Aquellos que mezclan sus condicionantes: \u00absi\u00bb y \u00abpero\u00bb e insisten en que \u00abdebes hacer esto, y sentir eso, antes de que puedas aceptar a Cristo,\u00bb desechan la gracia de Dios en alguna medida, y lesionan al Evangelio glorioso del Dios bendito.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y tambi\u00e9n cometen ese pecado los <i>que apostatan<\/i>. \u00bfLes estoy hablando ahora a algunos que alguna vez profesaron la religi\u00f3n, que alguna vez dijeron la oraci\u00f3n en medio de la congregaci\u00f3n, que una vez caminaron como santos, pero que han regresado a sus viejos pasos, quebrantando el d\u00eda de reposo, abandonando la casa de Dios, y viviendo en el pecado? T\u00fa, amigo m\u00edo, por el derrotero de tu vida dices: \u00abyo tuve la gracia de Dios, pero no me importa: no vale nada. La he rechazado, he renunciado a ella: la he anulado: he regresado al mundo.\u00bb Act\u00faas como diciendo: \u00abuna vez confi\u00e9 en Jesucristo, pero \u00c9l no es digno de mi confianza.\u00bb Le has negado, has vendido a tu Dios y Se\u00f1or. No voy a preguntarte si en realidad fuiste sincero alguna vez, aunque yo creo que nunca lo fuiste, pero ese es el caso seg\u00fan tu propia demostraci\u00f3n. Ten mucho cuidado para que estos dos terribles cr\u00edmenes no descansen sobre ti, que no deseches la gracia de Dios, ni hagas que Cristo muera en vano.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III.<\/b> En mi tercer punto voy a llevar conmigo las profundas convicciones y las gozosas confianzas de todos los verdaderos creyentes. Es este: que NING\u00daN CREYENTE VERDADERO SER\u00c1 CULPABLE DE ESTOS CR\u00cdMENES. En su alma misma \u00e9l desprecia estos pecados infames.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Primero que nada, <i>ning\u00fan creyente en Cristo puede soportar pensar en desechar la gracia de Dios o en volverla nula<\/i>. Vamos, ahora, corazones honestos, les hablo a ustedes. \u00bfConf\u00edan \u00fanicamente en la gracia, o en alguna medida se apoyan en ustedes mismos? Aunque sea en un m\u00ednimo grado, \u00bfdependen de sus propios sentimientos, de su propia fidelidad, de su propio arrepentimiento? Yo s\u00e9 que aborrecen su simple pensamiento. No tienen ni siquiera la sombra de una esperanza ni la semblanza de una confianza en algo que hayan sido alguna vez, o que puedan ser alguna vez, o que esperan ser alguna vez. Ustedes arrojan lejos esto como si fuese un harapo inmundo lleno de contagio que quisieran tirar fuera del universo, si pudieran. Yo en verdad declaro que aunque he predicado el Evangelio con todo mi coraz\u00f3n, y me glor\u00edo en \u00e9l, sin embargo, desechar\u00eda mis predicaciones como escoria y esti\u00e9rcol si pensara en ellas como un fundamento de confianza: y aunque he tra\u00eddo muchas almas a Cristo, bendito sea Su nombre, no me atrevo nunca, ni por un momento, a poner la m\u00e1s ligera confianza en ese hecho como base de mi propia salvaci\u00f3n, pues yo s\u00e9 que yo, despu\u00e9s de haber predicado a otros, puedo todav\u00eda ser arrojado fuera. No puedo apoyarme en un ministerio exitoso, o en una iglesia edificada, sino que descanso \u00fanicamente en mi Redentor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo que digo de m\u00ed mismo, yo s\u00e9 que cada uno de ustedes lo dir\u00e1 de s\u00ed mismo. Sus limosnas, sus oraciones, sus l\u00e1grimas, su persecuci\u00f3n dolorosa, sus donativos para la iglesia, su sincero trabajo en la escuela dominical o en cualquier otro lado, \u00bfalguna vez pensaron en ponerlo lado a lado con la sangre de Cristo como su esperanza? No, nunca so\u00f1aron con hacerlo; estoy seguro que nunca lo hicieron, y su simple menci\u00f3n es totalmente digna de desprecio para ustedes, \u00bfno es cierto? La gracia, la gracia, la gracia es su \u00fanica esperanza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es m\u00e1s, no solamente han renunciado a toda confianza en las obras, sino que renuncian a ella en este d\u00eda m\u00e1s sentidamente de lo que lo hayan hecho jam\u00e1s. Entre m\u00e1s viejos sean, y entre m\u00e1s santos se sean, menos pensar\u00e1n en confiar en ustedes mismos. Entre m\u00e1s crezcamos en la gracia, m\u00e1s creceremos en el amor de la gracia; entre m\u00e1s escudri\u00f1emos en nuestros corazones, y entre m\u00e1s conozcamos de la santa ley de Dios, m\u00e1s profundo ser\u00e1 nuestro sentido de indignidad, y por consiguiente m\u00e1s elevado ser\u00e1 nuestro deleite en la misericordia inmerecida, gratuita, rica, en el don inmerecido del real coraz\u00f3n de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Dime, \u00bfno salta tu coraz\u00f3n dentro de ti cuando oyes las doctrinas de la gracia? Yo s\u00e9 que hay algunas personas que jam\u00e1s se sintieron pecadoras, que respingan como si estuvieran sentadas sobre espinas cuando estoy predicando la gracia y nada m\u00e1s que la gracia. Pero no sucede as\u00ed con los que se apoyan en Cristo. \u00ab\u00a1oh, no,\u00bb dir\u00e1s, \u00abtoca esa campana otra vez, amigo! \u00a1Toca esa campana de nuevo; no hay m\u00fasica semejante a ella. Toca esa cuerda otra vez, porque es nuestra nota favorita!\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando te decaes y deprimes, \u00bfqu\u00e9 tipo de libro te gusta leer? \u00bfNo es acaso un libro acerca de la gracia de Dios? \u00bfQu\u00e9 pasajes buscas en las Escrituras? \u00bfNo te diriges a las promesas hechas al culpable, al imp\u00edo, al pecador, y no encuentras que \u00fanicamente en la gracia de Dios, y \u00fanicamente al pie de la cruz hay alg\u00fan descanso para ti? Yo s\u00e9 que es as\u00ed. Entonces te puedes levantar y decir con Pablo: \u00abNo desecho la gracia de Dios.\u00bb Algunos pueden hacerlo, si quieren, pero Dios no quiera que yo alguna vez la anule, pues es toda mi salvaci\u00f3n y todo mi deseo.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El verdadero creyente es inocente tambi\u00e9n del segundo crimen:<i>no hace que por dem\u00e1s muera Cristo<\/i>. No, no, no, \u00e9l conf\u00eda en la muerte de Cristo; \u00e9l pone toda su entera confianza en el grandioso Sustituto que le am\u00f3, y vivi\u00f3 y muri\u00f3 por \u00e9l. No se atreve a asociar su pobre coraz\u00f3n sangrante, ni sus oraciones, ni su santificaci\u00f3n, ni ninguna otra cosa, con el sangrante sacrificio. \u00abNadie sino Cristo, nadie sino Cristo,\u00bb es el clamor de su alma. Detesta cualquier propuesta de mezclar algo de ceremonia o de acci\u00f3n legal con la obra consumada de Jesucristo. Queridos hermanos, conf\u00edo que entre m\u00e1s vivamos, veamos m\u00e1s la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo. Nos maravillamos por la sabidur\u00eda de la forma por la que un sustituto fue introducido: que Dios castigara el pecado y perdonara al pecador. Estamos sumidos en la admiraci\u00f3n del amor sin par de Dios, que no perdon\u00f3 a Su propio Hijo. Estamos llenos de reverente adoraci\u00f3n al amor de Cristo, que a pesar de que supo que el precio del perd\u00f3n era Su sangre, Su piedad nunca se desvaneci\u00f3.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y, es m\u00e1s, no solamente nos gozamos en Cristo, sino que sentimos una creciente uni\u00f3n con \u00c9l. No sab\u00edamos al principio, pero lo sabemos ahora, que fuimos crucificados con \u00c9l, que fuimos enterrados con \u00c9l, y que fuimos resucitados otra vez con \u00c9l. No aceptamos a Mois\u00e9s como nuestro gobernante, ni a Aar\u00f3n como nuestro sacerdote, pues Jes\u00fas es tanto Rey como Sacerdote para nosotros. Cristo es en nosotros, y nosotros en Cristo, y somos completos en \u00c9l, y nada puede ser tolerado como una ayuda para la sangre y la justicia de Jesucristo nuestro Se\u00f1or. Somos uno con \u00c9l, y siendo uno con \u00c9l nos damos cada d\u00eda m\u00e1s cuenta que no muri\u00f3 en vano. Su muerte nos ha comprado una vida real: Su muerte nos ha liberado de la esclavitud del pecado, <i>y nos ha <\/i>tra\u00eddo liberaci\u00f3n incluso ahora, del miedo de la ira eterna. Su muerte nos ha comprado la vida eterna, nos ha comprado la condici\u00f3n de hijo y todas las bendiciones que conlleva que la Paternidad de Dios se deleita en otorgar; la muerte de Cristo ha cerrado las puertas del infierno para nosotros, y ha abierto las puertas del cielo; la muerte de Cristo ha obrado misericordias para nosotros, no en visi\u00f3n ni en imaginaci\u00f3n, sino reales y verdaderas, que en este mismo d\u00eda gozamos, y as\u00ed no corremos peligro de pensar que por dem\u00e1s muri\u00f3 Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nosotros nos gozamos al sostener estos dos grandiosos principios que dejar\u00e9 con ustedes, esperando que chupen su m\u00e9dula y su grosura. Estos son los dos principios. La gracia de Dios no puede ser desechada, y Jes\u00fas no muri\u00f3 en vano. Estos dos principios, pienso, yacen en el fondo de toda sana doctrina. <i>La gracia de Dios no puede ser desechada despu\u00e9s de todo<\/i>. Su eterno prop\u00f3sito ser\u00e1 cumplido, su sacrificio y su sello ser\u00e1n eficaces: los elegidos de la gracia ser\u00e1n tra\u00eddos a la gloria. No habr\u00e1 ninguna falla en cuanto al prop\u00f3sito de Dios en ning\u00fan punto: al final, cuando todo sea resumido, se ver\u00e1 que la gracia rein\u00f3 por medio de la justicia para vida eterna, y la piedra del coronamiento saldr\u00e1 a relucir con gritos de \u00abGracia, gracia a ella.\u00bb Y como la gracia no puede ser desechada, as\u00ed <i>Cristo no muri\u00f3 en vano<\/i>. Algunos pensar\u00edan que hay prop\u00f3sitos en el coraz\u00f3n de Cristo que nunca ser\u00e1n cumplidos. Nosotros no conocemos a Cristo de ese modo. Los prop\u00f3sitos por los que \u00c9l muri\u00f3 ser\u00e1n cumplidos; a los que compr\u00f3, los recibir\u00e1; los que redimi\u00f3, ser\u00e1n libres; no fallar\u00e1 la recompensa por la portentosa obra de Cristo: ver\u00e1 el fruto de la aflicci\u00f3n de su alma, y quedar\u00e1 satisfecho. Yo pongo mi alma a descansar sobre estos dos principios. Creo en Su gracia, y creo que esa gracia nunca me fallar\u00e1. \u00abB\u00e1state mi gracia,\u00bb dice el Se\u00f1or, y as\u00ed ser\u00e1. Si tengo fe en Jesucristo, Su muerte me salvar\u00e1. No podr\u00eda ser, oh Calvario, que t\u00fa me fallaras; oh, Getseman\u00ed, no podr\u00eda ser que tu sudor sangriento fuera en vano. Por medio de la divina gracia, descansando en la preciosa sangre de nuestro Salvador, seremos salvos. G\u00f3cense y regoc\u00edjense conmigo, y sigan su camino y cu\u00e9ntenlo a otros. Que Dios les bendiga cuando as\u00ed lo hagan, por Jesucristo nuestro Se\u00f1or. Am\u00e9n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Porci\u00f3n de la Escritura le\u00edda antes del serm\u00f3n: G\u00e1latas 1: 11; 2.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abNo desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por dem\u00e1s muri\u00f3 Cristo.\u00bb G\u00e1latas 2: 21. La idea que la salvaci\u00f3n es obtenida por el m\u00e9rito de nuestras propias obras es sumamente insinuante. No importa cu\u00e1ntas veces sea refutada, se impone una y otra vez; y tan pronto como &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/salvacion-por-obras-una-doctrina-criminalpor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSalvaci\u00f3n por Obras, una Doctrina Criminal<br \/>\nPor Charles H. 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