{"id":2243,"date":"2015-12-01T00:41:44","date_gmt":"2015-12-01T05:41:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-la-predicacion-no-es-su-fuerte\/"},"modified":"2015-12-01T00:41:44","modified_gmt":"2015-12-01T05:41:44","slug":"cuando-la-predicacion-no-es-su-fuerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-la-predicacion-no-es-su-fuerte\/","title":{"rendered":"Cuando la predicaci\u00f3n no es su fuerte"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Roberto Hall<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\u00abYo soy de Pablo y yo de Apolo, pero a mi me gusta m\u00e1s Billy Graham\u00bb. Si Pablo escribiera a los corintios hoy en d\u00eda, quiz\u00e1 eso es lo que les dir\u00eda. Sal\u00ed del seminario pensando que para los hermanos de esta peque\u00f1a iglesia yo ser\u00eda otro Billy Graham. Sin embargo algo sali\u00f3 mal. Me era imposible hablar como \u00e9l.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Hab\u00eda viajado en autob\u00fas cinco horas bajo el sol abrasador para cumplir con mi primera asignaci\u00f3n como seminarista: predicar en una iglesia de otra ciudad. Los ancianos, todos vistiendo camisas blancas, me recibieron en el frente de la sencilla iglesia del pueblo con estas palabras: \u00abEl encargado de la parte de adoraci\u00f3n se fue de campamento y no tenemos organista\u00bb. No parec\u00eda un buen comienzo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Del asiento trasero del auto saqu\u00e9 mi saco, el malet\u00edn y unos pantalones para cambiarme antes del culto. No corr\u00eda nada de aire. Entr\u00e9 en el cuarto contiguo a la capilla para prepararme para la adoraci\u00f3n. \u00abMmmm, no hay ventilador\u00bb, pens\u00e9, pero encontr\u00e9 la soluci\u00f3n. Dej\u00e9 abierta la puerta que daba al fondo y apenas abierta la que daba al santuario.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Quit\u00e1ndome los pantalones arrugados por el viaje, murmur\u00e9: \u00abBueno, as\u00ed por lo menos corre algo de aire\u00bb. En ese momento, una r\u00e1faga de viento abri\u00f3 por completo la puerta interior. Me encontr\u00e9 en calzoncillos y a plena vista de la familia sentada en el primer banco. A los tropezones llegu\u00e9 hasta la puerta y la cerr\u00e9 r\u00e1pidamente.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando entr\u00e9 a la capilla para comenzar la reuni\u00f3n, ya me ve\u00eda venir las risas sofocadas. Turbado y desconcertado comenc\u00e9 a predicar m\u00ed primer serm\u00f3n. Sorprendentemente, la familia del primer banco no s\u00f3lo control\u00f3 su risa sino que me invitaron a almorzar con ellos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Me alegro que esto jam\u00e1s me volvi\u00f3 a ocurrir, pero aprend\u00ed algo ese d\u00eda: Mis fallas siempre est\u00e1n visibles cuando predico. Soy vulnerable e imperfecto. En una era de expectativas elevadas y comparaciones desfavorables con predicadores famosos y experimentados, es necesario tener buen sentido del humor y aceptar mis limitaciones cada vez que acepto la gran responsabilidad de presentar la Palabra de Dios a otros.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00abYo soy de Pablo y yo de Apolo, pero a mime gusta m\u00e1s Billy Graham\u00bb. Si Pablo escribiera a los corintios hoy en d\u00eda, quiz\u00e1 eso es lo que les dir\u00eda. Sal\u00ed del seminario pensando que para los hermanos de esta peque\u00f1a iglesia yo ser\u00eda otro Billy Graham. Sin embargo algo sali\u00f3 mal. Me era imposible hablar como \u00e9l.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Procurar\u00eda ser, entonces, como el predicador din\u00e1mico que me precedi\u00f3 en la primera iglesia a donde me asignaron. Fall\u00e9 tambi\u00e9n. Adem\u00e1s de eso, me sent\u00eda oprimido por la agobiante responsabilidad de ser un vocero de Dios. Por cierto que no sonre\u00eda: era un asunto demasiado serio, y no me sent\u00eda capaz de realizar la tarea. Pronto comenc\u00e9 a comprender que, seg\u00fan algunas normas corrientes, la predicaci\u00f3n no era mi mejor don. <\/P><br \/>\n<P align=justify>A trav\u00e9s de los a\u00f1os, sin embargo, he aprendido a aceptar el hecho de que no soy un gran predicador y que, probablemente, jam\u00e1s lo ser\u00e9. Tambi\u00e9n he aprendido que puedo ministrar efectivamente a pesar de eso, pero he tenido que cambiar algunas de mis ideas acerca de la tarea. Descubr\u00ed que mi sentido de fracaso lo produjo el hecho de procurar acomodarme a un molde creado en algunas de las clases sobre sermones; en otras palabras, procurar ser algo que no soy. Jam\u00e1s pude predicar sin tropiezos leyendo un manuscrito, por ejemplo. No soy un gran exegeta del griego o del hebreo, ni tampoco me siento c\u00f3modo predicando en un nivel demasiado sencillo. (Uno de nuestros libros de textos dec\u00eda: \u00abNo tomen nada por descontado\u00bb, refiri\u00e9ndose a la ignorancia espiritual de los oyentes). Sin embargo. he predicado algunos sermones conmovedores; nada que produjera aplausos, pero a veces se me ha dicho que un serm\u00f3n ha sido de ayuda para algunas personas. Otras veces me he sentido satisfecho al ver los rostros de los oyentes o sus comentarios mucho tiempo despu\u00e9s, y ver que lo hab\u00edan aplicado a la vida diaria.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Estas son algunas cosas que he aprendido acerca de la predicaci\u00f3n, aun cuando no ha sido mi fuerte.<\/P><br \/>\n<P align=justify>1. Procuro recordar que no soy el \u00fanico sobre el escenario. Toda la congregaci\u00f3n est\u00e1 sobre el escenario delante de Dios. Tener eso en mente ayuda a compartir la responsabilidad, y me mantiene alerta para observar c\u00f3mo Dios habla en formas no verbales. En ocasiones, algunos pacientes de un instituto mental cercano asisten a nuestra iglesia. Un domingo, mientras yo predicaba, uno de ellos, llamado Samuel, se adelant\u00f3 hasta el primer banco. Me distraje un poco, y se me cay\u00f3 el bosquejo. El se acerc\u00f3, lo levant\u00f3, me lo alcanz\u00f3 y volvi\u00f3 a su asiento. Fue una sensaci\u00f3n muy extra\u00f1a. La congregaci\u00f3n trat\u00f3 de mostrar inter\u00e9s en mi serm\u00f3n, pero sus ojos estaban fijos sobre Samuel.Despu\u00e9s de la reuni\u00f3n, Samuel dijo que se hab\u00eda adelantado para demostrar que el pastor y la congregaci\u00f3n tienen que estar y trabajar juntos, que no se debe depender exclusivamente del pastor. El transform\u00f3 mi torpeza en una afirmaci\u00f3n elocuente.<\/P><br \/>\n<P align=justify>2. Predico mejor en tono conversacional. Dejo la proclamaci\u00f3n en voz muy alta a otros que han sido bendecidos por Dios al predicar de esa manera. Cuando yo lo prob\u00e9, mi predicaci\u00f3n sonaba forzada y artificial. Me alent\u00f3 recordar que los cursos sobre predicaci\u00f3n se llaman \u00abhomil\u00e9tica\u00bb, de homil\u00eda, la clase de discurso \u00edntimo y personal, para los hermanos y hermanas en la fe. La palabra kerygma se refiere a la proclamaci\u00f3n, otra clase de pr\u00e9dica que requiere, quiz\u00e1, un don diferente.<\/P><br \/>\n<P align=justify>3. Predico usando bosquejo. Predicando con la ayuda de un bosquejo me permite m\u00e1s contacto visual con la congregaci\u00f3n. Ya que mi fuerte no es la oratoria o la fuerza de las frases, me conviene resaltar lo que es en verdad positivo en mi estilo: el tono \u00edntimo y personal. Me siento inhibido si predico leyendo un manuscrito. El utilizar s\u00f3lo un bosquejo promueve una atm\u00f3sfera sin tensiones, donde se habla de coraz\u00f3n a coraz\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>4. Dependo de la sinceridad m\u00e1s que de la persuasi\u00f3n potente. Tengo que ser yo mismo. \u00bfQu\u00e9 otra cosa puede ser? La congregaci\u00f3n se da cuenta enseguida cuando uno es falso, de modo que no trato de predicar imitando a otro. Aun cuando Samuel se adelant\u00f3 y me ayud\u00f3 con el bosquejo, procur\u00e9 mostrarle amor en esa situaci\u00f3n inusual, agradeci\u00e9ndole, no manteniendo un decoro falso al hacer de cuenta que el incidente no hab\u00eda ocurrido. Siendo natural y exhibiendo una vida de amor, se da mas peso a las palabras que las frases bien preparadas de alguien que evidentemente est\u00e1 actuando.<\/P><br \/>\n<P align=justify>5. Utilizo abundantemente mis propias experiencias. Trabaj\u00e9 ocho a\u00f1os en el comercio antes de entrar al pastorado. Ese tiempo no fue una p\u00e9rdida. Aquellos a\u00f1os me proveyeron una riqueza valiosa de experiencias. Las actividades de la vida, tales como el ser padres, esposos y miembros de la comunidad, constituyen un tesoro de aplicaciones pr\u00e1cticas. Aunque algunos predicadores son renuentes a mencionar sus experiencias personales en la predicaci\u00f3n, yo encuentro que la congregaci\u00f3n recuerda mejor, precisamente, esos ejemplos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>6. Hazte amigo de ellos. Ning\u00fan predicador televisivo puede tomar contacto con las vidas de la congregaci\u00f3n como lo puedes t\u00fa. No descuidar las relaciones personales en la semana es invertir en la efectividad de tu predicaci\u00f3n. Podemos tomar contacto con individuos fuera del pulpito y de esa forma nuestra pr\u00e9dica se torna personal.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Dos ocasiones, cuando prediqu\u00e9, se destacan en mi memoria. Recuerdo el d\u00eda que sub\u00ed los escalones hasta el pulpito para predicar por primera vez en mi iglesia natal. Ten\u00eda p\u00e1nico. A trav\u00e9s de los a\u00f1os hab\u00eda penetrado en cada rinc\u00f3n y escondrijo de ese edificio, pero jam\u00e1s me hab\u00eda atrevido a subir al pulpito. Sin embargo, all\u00ed estaba, temblando. Recuerdo tambi\u00e9n la vez que prediqu\u00e9 desde un pulpito que ten\u00eda un palco al costado. En el interior del paleo, y mir\u00e1ndome fijo a la cara, estaban todos los l\u00edderes y ancianos de la congregaci\u00f3n. No hab\u00eda ni ni\u00f1os, ni familias, ni damas: s\u00f3lo l\u00edderes y ancianos mir\u00e1ndome fijamente. Parec\u00edan esc\u00e9pticos. Yo estaba convencido que me estaban poniendo a prueba.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Desde esos primeros d\u00edas de turbaci\u00f3n he aprendido que ning\u00fan pulpito o grupo de personas es inaccesible. Si estamos llenos del Esp\u00edritu Santo no s\u00f3lo podemos suplir cualquier pulpito sino que, Dios mediante, podemos satisfacer las necesidades del anciano m\u00e1s tozudo y esc\u00e9ptico.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>Apuntes Pastorales, Volumen VI \u0096 N\u00famero 2<\/B><\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Roberto Hall \u00abYo soy de Pablo y yo de Apolo, pero a mi me gusta m\u00e1s Billy Graham\u00bb. Si Pablo escribiera a los corintios hoy en d\u00eda, quiz\u00e1 eso es lo que les dir\u00eda. Sal\u00ed del seminario pensando que para los hermanos de esta peque\u00f1a iglesia yo ser\u00eda otro Billy Graham. 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