{"id":22437,"date":"2016-04-04T15:50:39","date_gmt":"2016-04-04T20:50:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-juicio-de-nuestro-senor-ante-el-sanedrinpor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:50:39","modified_gmt":"2016-04-04T20:50:39","slug":"el-juicio-de-nuestro-senor-ante-el-sanedrinpor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-juicio-de-nuestro-senor-ante-el-sanedrinpor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"El Juicio de Nuestro Se\u00f1or ante el Sanedr\u00edn\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abY todos ellos le condenaron, declar\u00e1ndole ser digno de muerte.\u00bb Marcos 14: 64.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Selecciono esta frase en particular porque la costumbre exige un texto; pero en realidad seguiremos la narrativa entera del juicio de nuestro Se\u00f1or ante el sumo sacerdote. Veremos c\u00f3mo el Sanedr\u00edn lleg\u00f3 a su injusta sentencia, y lo que hicieron posteriormente, y as\u00ed, en un sentido, nos estaremos apegando a nuestro texto. Acabamos de leer tres pasajes: Juan 18: 12-24; Marcos 14: 53-65; y Lucas 22: 66-71. Por favor, t\u00e9nganlos en mente mientras repaso la aciaga historia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La narraci\u00f3n de la aflicci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or, si se estudia cuidadosamente, es en extremo desgarradora. Uno no puede meditar en ella por largo rato sin derramar l\u00e1grimas; de hecho, yo he me he visto forzado a abandonar mis meditaciones sobre este tema debido al exceso de emoci\u00f3n. Contemplar los sufrimientos de un Ser tan codiciable en S\u00ed mismo y tan amoroso para con nosotros, es suficiente para hacer que el coraz\u00f3n de uno se parta por completo. Sin embargo, este desgarramiento de los sentimientos es sumamente \u00fatil: su efecto posterior es en verdad admirable. Despu\u00e9s de dolernos por Jes\u00fas somos transportados por encima de nuestro dolor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No hay en absoluto ninguna consolaci\u00f3n bajo el cielo como esta, pues las aflicciones de Cristo eliminan el aguij\u00f3n de nuestras propias aflicciones, y las tornan inocuas y soportables. Una contemplaci\u00f3n condolida de la aflicci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or empeque\u00f1ece de tal manera nuestras congojas, que llegamos a considerarlas como ligeras aflicciones, demasiado nimias, demasiado insignificantes para ser mencionadas en el mismo d\u00eda. Cuando hemos acabado de contemplar los agudos quebrantos del Var\u00f3n de Dolores, no nos atrevemos a registrarnos en absoluto en la lista de los afligidos. Las heridas de Jes\u00fas destilan un b\u00e1lsamo que sana todas las dolencias mortales.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y esto no es todo, aunque ser\u00eda mucho en un mundo de angustia como este; pero hay un est\u00edmulo incomparable en lo relativo a la pasi\u00f3n del Se\u00f1or. Aunque hubieren sido casi estrujados por el cuadro de las agon\u00edas de su Se\u00f1or, se han alzado de all\u00ed fuertes, resueltos, fervientes, consagrados. Nada conmueve m\u00e1s las profundidades de nuestros corazones como la angustia de Su coraz\u00f3n. Nada es demasiado dif\u00edcil para que lo intentemos o lo soportemos por Uno que se sacrific\u00f3 a S\u00ed mismo por nosotros. Ser vilipendiados por la amada causa de quien sufri\u00f3 tanta verg\u00fcenza por nosotros, no se convierte en una gran aflicci\u00f3n; incluso el reproche mismo, cuando es soportado por \u00c9l, se torna en mayores riquezas que todos los tesoros de Egipto. Sufrir por \u00c9l en el cuerpo y en la mente, incluso hasta la muerte, es un privilegio m\u00e1s bien que una exigencia: tal amor inflama nuestros corazones de tal forma, que ansiamos vehementemente encontrar una manera de expresar nuestro adeudo. Nos aflige pensar que nuestra mejor voluntad sea una cosa muy peque\u00f1a; pero estamos solemnemente resueltos a no dar nada que no fuera lo mejor de nosotros a Quien nos am\u00f3 y se entreg\u00f3 por nosotros.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo creo tambi\u00e9n que, muy frecuentemente, muchos corazones indiferentes han sido grandemente afectados por los sufrimientos de Jes\u00fas: han sido turbados en su indiferencia, convencidos de su ingratitud, apartados de su amor por el pecado, y atra\u00eddos a Cristo al o\u00edr lo que soport\u00f3 en lugar suyo. Ning\u00fan im\u00e1n puede atraer a los corazones humanos como la cruz de Cristo. Sus heridas hacen que incluso corazones de piedra sangren. Su afrenta averg\u00fcenza a la propia obstinaci\u00f3n. Los hombres no caen tan abundantemente frente al grandioso arco de Dios, como cuando sus flechas son remojadas con la sangre de Jes\u00fas. Esos dardos que est\u00e1n armados con Sus agon\u00edas, causan heridas que nunca pueden ser curadas, excepto por Sus propias manos traspasadas. Estas son las armas que matan al pecado y salvan al pecador, eliminando de un golpe tanto su confianza en s\u00ed mismo como su desesperaci\u00f3n, y convirti\u00e9ndolo en un cautivo de ese conquistador cuya gloria es hacer libres a los hombres.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta ma\u00f1ana no solamente quiero predicar las doctrinas que salen de la cruz, sino la cruz misma. Yo supongo que esa fue una de las grandes diferencias entre la primera predicaci\u00f3n de todas y la predicaci\u00f3n despu\u00e9s de la Reforma. Despu\u00e9s de la Reforma resonaban claramente desde todos los p\u00falpitos la doctrina de la justificaci\u00f3n por la fe y otras gloriosas verdades, que yo espero que les sean otorgadas m\u00e1s y m\u00e1s prominencia; pero los primeros padres de la iglesia proclamaron las mismas verdades de una manera menos teol\u00f3gica. Si ellos trataban poco sobre la justificaci\u00f3n por fe, predicaban con maravillosa profusi\u00f3n sobre la sangre y su poder limpiador, sobre las heridas y su eficacia sanadora, sobre la muerte de Jes\u00fas y nuestra vida eterna.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nosotros retomaremos su estilo por unos momentos, y predicaremos los hechos acerca de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, en vez de hablar sobre sus inferencias doctrinales. Oh, que el Esp\u00edritu Santo lleve las aflicciones de nuestro Se\u00f1or tan cerca de cada coraz\u00f3n, que cada uno de nosotros conozca la comuni\u00f3n con Sus sufrimientos, y posea fe en Su salvaci\u00f3n y un reverente amor por Su persona.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I. <\/b>Vamos a comenzar nuestra narraci\u00f3n esta ma\u00f1ana, pidi\u00e9ndoles primero que piensen en el INTERROGATORIO PRELIMINAR DE NUESTRO BENDITO SE\u00d1OR Y MAESTRO, REALIZADO POR EL SUMO SACERDOTE. Ellos trajeron a nuestro Se\u00f1or desde los linderos del huerto; y cuando lo trajeron, lo sujetaban firmemente, pues leemos: \u00ablos hombres que custodiaban a Jes\u00fas.\u00bb Evidentemente estaban temerosos del prisionero, aun cuando lo ten\u00edan enteramente en su poder. \u00c9l era toda benignidad y sumisi\u00f3n; pero la conciencia los acobardaba a todos ellos, y por eso ten\u00edan todo el cuidado que los cobardes emplean para retenerlo entre sus garras. Como la corte no se hab\u00eda reunido en n\u00famero suficiente para un interrogatorio general, el sumo sacerdote resolvi\u00f3 que ocupar\u00eda el tiempo interrogando personalmente a su prisionero.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Dio principio a su maligno ejercicio. El sumo sacerdote pregunt\u00f3 a Jes\u00fas <i>cosas acerca de Sus disc\u00edpulos<\/i>. No podemos decir cu\u00e1les fueron las preguntas, pero yo supongo que eran algo parecido a estas: \u00ab\u00bfC\u00f3mo es que te has rodeado de un grupo de hombres? \u00bfQu\u00e9 hac\u00edan ellos contigo? \u00bfQu\u00e9 era lo que te propon\u00edas lograr con ellos? \u00bfQui\u00e9nes eran ellos? \u00bfNo eran un conjunto de fan\u00e1ticos, hombres descontentos y listos para la sedici\u00f3n?\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo no s\u00e9 c\u00f3mo el astuto Caif\u00e1s har\u00eda sus preguntas; pero el Salvador no dio respuesta a esta indagaci\u00f3n particular. \u00bfQu\u00e9 habr\u00eda podido decir si hubiese intentado responder? Ah, hermanos, \u00bfqu\u00e9 cosa buena habr\u00eda podido decir de Sus disc\u00edpulos? Podemos estar seguros de que no dir\u00eda nada malo. Pero podr\u00eda haber dicho: \u00aben lo concerniente a mis disc\u00edpulos, uno de ellos me ha traicionado; tiene todav\u00eda en su mano el dinero de sangre que ustedes le dieron como mi precio. Otro de ellos, all\u00e1 en el patio, antes de que cante el gallo, negar\u00e1 haberme conocido alguna vez, y a\u00f1adir\u00e1 juramentos y maldiciones a su negaci\u00f3n: en cuanto a los dem\u00e1s, todos me han abandonado y huyeron.\u00bb Por lo tanto, nuestro Se\u00f1or no dijo nada acerca de Sus disc\u00edpulos, pues no se convertir\u00eda en acusador de los Suyos, a quienes vino, no a condenar, sino a justificar.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El sumo sacerdote tambi\u00e9n le pregunt\u00f3 cosas acerca de <i>Su doctrina<\/i>. Yo supongo que le preguntar\u00eda: \u00ab\u00bfqu\u00e9 nueva ense\u00f1anza es esta tuya? \u00bfAcaso no bastamos <i>nosotros <\/i>para ense\u00f1ar al pueblo: ya que los escribas son tan entendidos en la ley, los fariseos son tan cuidadosos del ritual y los saduceos son tan filos\u00f3ficos y especulativos? \u00bfPor qu\u00e9 necesitas injerirte en este dominio? Yo te considero s\u00f3lo un poco m\u00e1s que el hijo de un campesino: \u00bfcu\u00e1l esta extra\u00f1a ense\u00f1anza tuya?\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A esta indagatoria nuestro Se\u00f1or s\u00ed respondi\u00f3, \u00a1y qu\u00e9<i>triunfante respuesta<\/i> dio! \u00a1Oh, que siempre pudi\u00e9ramos hablar, cuando es conveniente hablar, tan mansa y sabiamente como \u00c9l! \u00c9l le respondi\u00f3: \u00abYo p\u00fablicamente he hablado al mundo; siempre he ense\u00f1ado en la sinagoga y en el templo, donde se re\u00fanen todos los jud\u00edos, y nada he hablado en oculto. \u00bfPor qu\u00e9 me preguntas a m\u00ed? Pregunta a los que han o\u00eddo, qu\u00e9 les haya yo hablado; he aqu\u00ed, ellos saben lo que yo he dicho.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, hermanos, ninguna r\u00e9plica a la calumnia puede compararse con una vida intachable. Jes\u00fas hab\u00eda vivido en el pleno resplandor del d\u00eda donde todos pod\u00edan verlo, y, sin embargo, fue capaz de desafiar la acusaci\u00f3n y decir: \u00abPregunta a los que han o\u00eddo.\u00bb Bienaventurado es el hombre que no tiene necesidad de defenderse porque sus obras y palabras son s\u00f3lidos testimonios de su rectitud y bondad. Nuestro Salvador respondi\u00f3 a Su interrogador muy apaciblemente, y, sin embargo, muy eficazmente, apelando a los hechos. \u00c9l se presenta ante nosotros tanto como el espejo de la mansedumbre como el dechado de la perfecci\u00f3n, y la calumnia se retuerce a Sus pies como una serpiente herida. \u00a1Qu\u00e9 gran deleite es contar con este triunfante intercesor como abogado nuestro, que argumenta Su propia justicia en defensa nuestra! Nadie podr\u00eda impugnar Su absoluta perfecci\u00f3n, y esa perfecci\u00f3n cubre a todos Sus santos en este d\u00eda. \u00bfQui\u00e9n nos acusar\u00e1, ahora que Cristo ha asumido interceder por nosotros?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta sobrecogedora respuesta, sin embargo, atrajo sobre el Salvador<i>una bofetada de uno de los alguaciles de la corte<\/i> que estaba all\u00ed. \u00bfNo fue este un acto sumamente repulsivo? Aqu\u00ed tenemos la primera de una nueva categor\u00eda de agresiones. Hasta este punto no nos hab\u00edamos enterado de bofetadas y golpes; pero ahora se ha cumplido lo dicho: \u00abCon vara herir\u00e1n en la mejilla al juez de Israel\u00bb. Este fue la primera de una larga serie de agresiones. Yo me pregunto qui\u00e9n ser\u00eda el hombre que abofete\u00f3 de esta manera al Se\u00f1or. Yo desear\u00eda que la r\u00e9plica del Se\u00f1or para \u00e9l pudiera haber influido su coraz\u00f3n hacia el arrepentimiento; pero si no fuera as\u00ed, es seguro que figuraba a la vanguardia de la caravana de agresiones personales dirigidas contra la persona de nuestro Se\u00f1or: su mano imp\u00eda fue la primera en golpearlo. Seguramente si muri\u00f3 en la impenitencia, el recuerdo de ese golpe habr\u00e1 de permanecer como un gusano que nunca muere dentro de \u00e9l. Hoy grita: \u00abyo fui el primero en golpearlo: yo le di un golpe en Su boca con la palma de mi mano.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los escritores de anta\u00f1o que escribieron sobre la Pasi\u00f3n, nos dan diversos detalles de las lesiones infligidas contra el Salvador por ese golpe; pero nosotros no le otorgamos ninguna importancia a tales tradiciones, y, por tanto, no las citaremos, sino que diremos simplemente que hab\u00eda una creencia generalizada en la iglesia que este golpe fue muy cruel, y le caus\u00f3 al Salvador mucho dolor. Sin embargo, aunque sinti\u00f3 ese golpe, y tal vez fue sacudido por \u00e9l, el Se\u00f1or no perdi\u00f3 Su compostura, ni mostr\u00f3 el menor resentimiento. Su respuesta fue todo lo que deb\u00eda ser. No hay ninguna palabra de m\u00e1s. \u00c9l no dice: \u00ab\u00a1Dios te golpear\u00e1 a ti, pared blanqueada!\u00bb, como lo hizo el ap\u00f3stol Pablo. Nosotros no censuraremos al siervo, pero encomiaremos mucho m\u00e1s al Se\u00f1or. \u00c9l dijo mansamente: \u00abSi he hablado mal, testifica en qu\u00e9 est\u00e1 el mal; y si bien, \u00bfpor qu\u00e9 me golpeas?\u00bb Eso habr\u00eda bastado, seguramente, si hubiera quedado alg\u00fan remanente de benevolencia en el coraz\u00f3n del agresor, para hacerle girar su mano hacia su propio pecho movido por un dolor penitencial. Uno no se habr\u00eda sorprendido si hubiera clamado: \u00abperd\u00f3name, oh T\u00fa, que eres divinamente manso y benevolente, y perm\u00edteme desde este momento que sea Tu disc\u00edpulo.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">De esta manera hemos visto la primera parte de los sufrimientos de nuestro Se\u00f1or en la casa del sumo sacerdote, y la lecci\u00f3n de ella es justo esta: seamos mansos y humildes de coraz\u00f3n como lo fue el Salvador, pues all\u00ed radica Su fuerza y dignidad. Ustedes me dir\u00e1n que ya he dicho eso antes. S\u00ed, hermanos, y tendr\u00e9 que decirlo muchas veces m\u00e1s ante ustedes y he aprendido bien la lecci\u00f3n. Es dif\u00edcil ser manso cuando uno es falsamente acusado, ser manso cuando uno es duramente interrogado, ser manso cuando un astuto adversario est\u00e1 a la caza, ser manso cuando uno se duele bajo un atroz golpe que fue una afrenta para una corte de justicia. Ustedes han o\u00eddo hablar de la paciencia de Job, pero aquella empalidece ante la paciencia de Jes\u00fas. Admiren Su paciencia, pero no se contenten con la admiraci\u00f3n; imiten Su ejemplo, descrito bajo este encabezado y sigan cada trazo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh Esp\u00edritu de Dios, aun teniendo a Cristo como un ejemplo, no aprenderemos la mansedumbre a menos que T\u00fa nos ense\u00f1es; y aun teni\u00e9ndote a Ti como un maestro, no la aprenderemos a menos que tomemos Su yugo sobre nosotros y aprendamos de \u00c9l; pues es \u00fanicamente a Sus pies, y bajo Tu unci\u00f3n divina que nos volveremos mansos y humildes de coraz\u00f3n, y hallaremos descanso para nuestras almas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Por tanto, el interrogatorio preliminar ha concluido, y no ha finalizado en absoluto con un \u00e9xito para el sumo sacerdote. \u00c9l ha interrogado a Jes\u00fas y lo ha golpeado, pero la ordal\u00eda no produce nada que pueda contentar al adversario. El prisionero es supremamente victorioso, ya que el agresor fue frustrado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Ahora viene una segunda escena, LA B\u00daSQUEDA DE TESTIGOS CONTRA \u00c9L. \u00abY los principales sacerdotes y todo el concilio buscaban testimonio contra Jes\u00fas, para entregarle a la muerte; pero no lo hallaban.\u00bb Es una extra\u00f1a corte la que se re\u00fane con el designio de encontrar culpable al prisionero, resueltos de una manera u otra a lograr su muerte. Ellos deben proceder de acuerdo a las formas de la justicia, y as\u00ed emplazan testigos, aunque todo el tiempo violan el esp\u00edritu de la justicia, pues rebuscan en Jerusal\u00e9n para encontrar testigos que perjuren para acusar al Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cada miembro del concilio est\u00e1 escribiendo el nombre de alguien que pueda ser tra\u00eddo de fuera, pues la gente ha venido desde todas las partes de la tierra para guardar la Pascua, y seguramente algunos podr\u00edan ser rastreados, en un lugar o en otro, que le hubieren o\u00eddo decir alguna forma de expresi\u00f3n que pudiera ser procesable. Introducen, por tanto, a todo el que puedan encontrar de esa clase degradada que se aventure a perjurar, si hubiere un soborno disponible. Ellos escarbaron en Jerusal\u00e9n para descubrir testigos contra Jes\u00fas; pero ten\u00edan mucha dificultad para lograr su designio, porque estaban obligados a examinar al testigo aparte, y no pod\u00edan hacer que concordaran. Es dif\u00edcil lograr que las mentiras concuerden, pero en cambio las verdades son cortadas con el mismo molde.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, hab\u00eda muchos tipos de testigos que pod\u00edan encontrar con facilidad pero que no se atrev\u00edan a presentarlos. Ten\u00edan muchos testigos que podr\u00edan testificar que Jes\u00fas hab\u00eda hablado en contra de la tradici\u00f3n de los ancianos; pero en cuanto a eso, hab\u00eda en el concilio algunos, esto es, los saduceos, que estaban de acuerdo con \u00c9l en gran medida. No ten\u00eda caso presentar un cargo acerca del cual no ten\u00edan una unanimidad consensual. Sus denuncias de los fariseos no pod\u00edan ser presentadas como cargo, pues estas complac\u00edan a los saduceos; tampoco pod\u00edan alegar Su clamor en contra de los saduceos, pues en esto, los fariseos estaban de acuerdo con \u00c9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ustedes recordar\u00e1n c\u00f3mo Pablo, cuando fue presentado ante este Sanedr\u00edn, se aprovech\u00f3 de esa divisi\u00f3n de opini\u00f3n y clam\u00f3: \u00abYo soy fariseo, hijo de fariseo; acerca de la esperanza y de la resurrecci\u00f3n de los muertos se me juzga\u00bb; y de esta manera cre\u00f3 una disensi\u00f3n en el c\u00f3nclave, que por un tiempo obr\u00f3 a su favor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestro Se\u00f1or se posesion\u00f3 de un terreno m\u00e1s elevado y m\u00e1s noble, y no se inclin\u00f3 par convertir la insensatez de ellos en algo que lo beneficiara; sin embargo, estando ellos conscientes de sus disensiones internas, evitaron cautamente esos puntos sobre los cuales no estaban en armon\u00eda. Ellos podr\u00edan haber presentado su antigua queja de que el Se\u00f1or Jes\u00fas no observaba el s\u00e1bado a la manera de ellos; pero, entonces, se har\u00eda m\u00e1s p\u00fablico que hab\u00eda sanado a los enfermos en el d\u00eda s\u00e1bado. No les ayudar\u00eda publicar ese hecho, pues \u00bfqui\u00e9n pensar\u00eda en matar a una persona por haber abierto los ojos de uno que naci\u00f3 ciego, o por haber restaurado una mano seca en el d\u00eda s\u00e1bado? Ese tipo de testimonio fue por tanto desechado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero \u00bfno podr\u00edan haber encontrado algunos testigos que juraran que hab\u00eda hablado acerca de un reino que estaba estableciendo? \u00bfNo podr\u00eda esto haberse interpretado prontamente como que implicaba sedici\u00f3n y rebeli\u00f3n? S\u00ed, pero entonces ese era un cargo que habr\u00eda que alegar m\u00e1s bien ante la corte civil de Pilato, pero el suyo era un tribunal eclesi\u00e1stico. Adem\u00e1s, hab\u00eda herodianos en el concilio que estaban muy inquietos bajo el yugo romano, y no habr\u00edan podido tener la cara de condenar a alguien por ser un patriota; y, adem\u00e1s, el pueblo afuera habr\u00eda simpatizado con Jes\u00fas mucho m\u00e1s si hubieran supuesto que los guiar\u00eda en una rebeli\u00f3n contra C\u00e9sar. Por tanto, ellos no pod\u00edan forzar ese punto. Deben haberse sentido grandemente confundidos sin saber qu\u00e9 hacer; especialmente cuando incluso en aquellos puntos en los que decidieron presentar a los testigos, tan pronto abr\u00edan sus bocas, se contradec\u00edan entre s\u00ed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Por fin los ten\u00edan. Vinieron dos cuya evidencia m\u00e1s o menos concordaba; y estos aseveraron que en una cierta ocasi\u00f3n Jesucristo hab\u00eda dicho: \u00abYo derribar\u00e9 este templo hecho a mano, y en tres d\u00edas edificar\u00e9 otro hecho sin mano.\u00bb Aqu\u00ed hab\u00eda una blasfemia en contra de la santa y hermosa casa del Se\u00f1or, y eso bastar\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, el Salvador hab\u00eda dicho algo que era semejante al testimonio de estos falsos testigos, y un malentendido lo hab\u00eda hecho todav\u00eda m\u00e1s semejante; pero aun as\u00ed, el dicho de esos testigos era una mentira, y no menos mentira porque una sombra de verdad hubiere ca\u00eddo sobre \u00e9l, pues el peor tipo de mentira es la que es producida a partir de una verdad: hace mucho mayor da\u00f1o que si fuera una falsedad de principio a fin.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El Salvador no hab\u00eda dicho: \u00abYo voy a destruir este templo\u00bb; \u00c9l dijo: \u00abDestruid este templo\u00bb, es decir, \u00abUstedes lo destruir\u00e1n, y lo pueden destruir.\u00bb \u00c9l no se hab\u00eda referido al templo de Jerusal\u00e9n para nada; esto dijo concerniente al templo de Su cuerpo que ser\u00eda destruido. Cristo nunca dijo: \u00abDestruid este templo hecho a mano, y edificar\u00e9 otro hecho sin mano\u00bb: en Su lenguaje no hay ninguna alusi\u00f3n a las manos en absoluto. Estos refinamientos proced\u00edan de la propia invenci\u00f3n de ellos, y Su lenguaje no ten\u00eda ning\u00fan v\u00ednculo con el de ellos. \u00c9l no hab\u00eda dicho: \u00abYo edificar\u00e9 otro\u00bb; \u00c9l hab\u00eda dicho: \u00ablo levantar\u00e9\u00bb, que es algo muy diferente. \u00c9l quer\u00eda decir que Su cuerpo, despu\u00e9s de ser destruido, ser\u00eda levantado otra vez en el tercer d\u00eda. Ellos hab\u00edan alterado una palabra aqu\u00ed y una palabra all\u00e1, el modo de un verbo y la forma de otro, y as\u00ed hicieron decir al Se\u00f1or lo que nunca hab\u00eda pensado. Sin embargo, incluso en la acusaci\u00f3n no concordaban. Uno dijo una cosa al respecto, y otro dijo otra, de tal forma que incluso esta vil acusaci\u00f3n no pod\u00eda ser utilizada en contra del Salvador. Su parchada falsedad estaba hecha de un material tan podrido que las piezas no se habr\u00edan sostenido juntas. Ellos estaban listos a jurar cualquier cosa que viniera a sus imaginaciones perjuras, pero no se pod\u00eda lograr que dos de ellos juraran por el mismo testimonio.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Mientras tanto el Se\u00f1or <i>permanece callado<\/i>; como oveja delante de Sus trasquiladores, enmudeci\u00f3, y no abri\u00f3 Su boca; y yo supongo que la raz\u00f3n fue en parte para cumplir la profec\u00eda, y, en parte, porque la grandiosidad de Su alma no se pod\u00eda rebajar a contender con mentirosos, y sobre todo, porque Su inocencia no necesitaba ninguna defensa. El que es culpable en alguna medida, est\u00e1 \u00e1vido de excusarse y de paliar las cosas: sus excusas sugieren usualmente a los hombres de experiencia la creencia que podr\u00eda haber alguna base para la acusaci\u00f3n. El que es perfectamente inocente no tiene ninguna prisa para responder a sus calumniadores, pues muy pronto ellos se responden entre s\u00ed. Nuestro Se\u00f1or no deseaba entrar en una pendencia con ellos, para no provocarlos a que expresaran m\u00e1s falsedades. Si las palabras no pueden ayudar, entonces, en verdad, el silencio es sabio: cuando el \u00fanico resultado habr\u00eda sido provocar a Sus enemigos a a\u00f1adir a sus iniquidades, fue una compasi\u00f3n magn\u00e1nima la que condujo al calumniado Salvador a no decir nada.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No debemos dejar de advertir <i>el consuelo <\/i>que en alguna medida hab\u00eda sido ministrado a nuestro Se\u00f1or por la acusaci\u00f3n que fue presentada como la mejor. \u00c9l est\u00e1 all\u00ed, y sabe que est\u00e1n a punto de sentenciarlo a muerte, pero ellos mismos le recuerdan que el poder de ellos sobre \u00c9l tiene un contrato de arrendamiento no mayor de tres d\u00edas, y al final de ese corto per\u00edodo, \u00c9l ser\u00e1 levantado de nuevo, y ya no estar\u00e1 m\u00e1s a su disposici\u00f3n. Sus enemigos le dieron testimonio de la resurrecci\u00f3n. No digo que Su memoria fuera d\u00e9bil, o que posiblemente lo hubiera olvidado en medio de Sus aflicciones, pero, sin embargo, nuestro Se\u00f1or era humano, y algunos modos de consuelo que son valiosos para nosotros, eran \u00fatiles para \u00c9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando la mente es torturada con una falsedad maliciosa, y el hombre entero es sacudido por dolores y aflicciones, es bueno que se nos recuerden las consolaciones de Dios. Leemos acerca de algunos que fueron \u00abatormentados, no aceptando el rescate\u00bb, y fue la esperanza de la resurrecci\u00f3n la que los sostuvo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestro Se\u00f1or sab\u00eda que Su alma no ser\u00eda dejada en las moradas de la muerte, y que Su carne no ver\u00eda corrupci\u00f3n, y los falsos testigos trajeron esto v\u00edvidamente delante de Su mente. Ahora, en verdad, nuestro Redentor pod\u00eda decir: \u00abDestruid este templo, y en tres d\u00edas lo levantar\u00e9.\u00bb Estos cuervos le han tra\u00eddo al Salvador pan y carne. En estos leones muertos nuestro glorioso Sans\u00f3n ha encontrado miel. Sostenido por el gozo puesto delante de \u00c9l, desprecia la verg\u00fcenza. Extra\u00f1o es que de las bocas de aquellos que buscaban Su sangre, proviniera el memorial de una de Sus mayores glorias.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, hermanos, aqu\u00ed adem\u00e1s aprendemos otra vez la misma lecci\u00f3n, es decir, crezcamos en mansedumbre, y demostr\u00e9mosla guardando silencio. La elocuencia es dif\u00edcil de adquirir, pero el silencio es mucho m\u00e1s dif\u00edcil de practicar. Un hombre puede aprender m\u00e1s r\u00e1pido a hablar bien que a no hablar del todo. Tenemos tanta prisa por vindicar nuestra propia causa que la da\u00f1amos con un lenguaje irreflexivo: si fu\u00e9ramos calmados, benevolentes, tranquilos, pacientes como lo fue el Salvador, nuestro sendero a la victoria ser\u00eda mucho m\u00e1s f\u00e1cil.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Observen, adem\u00e1s, la armadura que cubr\u00eda a Cristo: vean el escudo invulnerable de Su santidad. Su vida era tal que la calumnia no pod\u00eda fraguar una acusaci\u00f3n en contra Suya que durara lo suficiente para poder ser repetida. Los cargos eran tan fr\u00e1giles que, como burbujas, se desvanec\u00edan tan pronto como ve\u00edan la luz. Los enemigos de nuestro Se\u00f1or estaban totalmente desconcertados. Ellos lanzaban sus dardos contra \u00c9l, y como si cayesen sobre un escudo de ardiente diamante, cada flecha era quebrada y consumida.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aprendamos tambi\u00e9n esta otra lecci\u00f3n: que habremos de ser tergiversados. Podemos contar con que, para o\u00eddos hostiles, nuestras palabras tendr\u00e1n otros significados que el que nos propon\u00edamos darles; podemos esperar que cuando ense\u00f1amos una cosa que es verdadera, ellos inventar\u00e1n que hemos expresado otra cosa que es falsa; pero no debemos sobrecogernos por esta prueba de fuego como si fuese algo extra\u00f1o. Nuestro Se\u00f1or y Maestro la ha soportado y los siervos no han de escaparse de ella. Por tanto, soporten la aspereza como buenos soldados de Jesucristo, y no tengan miedo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En medio del estr\u00e9pito de estas mentiras y perjurios, oigo el silbo apacible y delicado de una verdad sumamente preciosa, pues a semejanza de cuando Jes\u00fas estuvo ante el tribunal por nosotros, y ellos no pod\u00edan lograr que alguna acusaci\u00f3n prevaleciera contra \u00c9l, as\u00ed cuando estemos en \u00c9l en el \u00faltimo gran d\u00eda, lavados en Su sangre y cubiertos con Su justicia, nosotros tambi\u00e9n seremos absueltos. \u00ab\u00bfQui\u00e9n acusar\u00e1 a los escogidos de Dios?\u00bb Si Satan\u00e1s se presentara como el acusador de los hermanos, ser\u00e1 recibido por la voz: \u00abJehov\u00e1 te reprenda, oh Satan\u00e1s; Jehov\u00e1 que ha escogido a Jerusal\u00e9n te reprenda. \u00bfNo es \u00e9ste un tiz\u00f3n arrebatado del incendio?\u00bb S\u00ed, amados, nosotros tambi\u00e9n seremos absueltos de la calumnia. Entonces los justos resplandecer\u00e1n como el sol en el reino de su Padre. La gloriosa justicia de Aquel, que fue falsamente acusado, librar\u00e1 a los santos y toda iniquidad cerrar\u00e1 su boca.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III. <\/b>Pero no debo demorarme demasiado incluso en temas como estos, y, por tanto, prosigo AL INTERROGATORIO PERSONAL que sigui\u00f3 al fracaso de querer presentar testigos. El sumo sacerdote, demasiado indignado para quedarse sentado, se pone de pie y se inclina sobre el prisionero como un le\u00f3n rugiente sobre su presa, y comienza a interrogarlo de nuevo. Estaba haciendo algo injusto. \u00bfAcaso el juez que tiene el oficio de administrar la ley, habr\u00eda de darse a la tarea de demostrar la culpabilidad del prisionero, o, lo que es peor, habr\u00eda de tratar de extraer una confesi\u00f3n del acusado que pudiera ser usada en su contra? Esto implicaba una confesi\u00f3n t\u00e1cita de que se hab\u00eda demostrado la inocencia de Cristo hasta ese momento. El sumo sacerdote no habr\u00eda necesitado sacarle algo al acusado si hubiese habido suficiente material en su contra por otro lado. El juicio hab\u00eda sido un completo fracaso hasta ese punto, y \u00e9l lo sab\u00eda, y estaba rojo de rabia. Ahora \u00e9l intenta intimidar al prisionero, para poder arrancarle alguna declaraci\u00f3n que pudiera solventar cualquier problema de conseguir testigos, y as\u00ed terminar con el asunto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La pregunta fue formulada con una solemne orden imperiosa, y alcanz\u00f3 su prop\u00f3sito, pues el Se\u00f1or Jes\u00fas en efecto habl\u00f3, aunque sab\u00eda que con eso estaba proporcionando un arma en Su contra. \u00c9l se sinti\u00f3 bajo la obligaci\u00f3n de responder al sumo sacerdote de Su pueblo cuando us\u00f3 tal conjuro, a pesar de que ese sumo sacerdote era un hombre malo; y no pod\u00eda evadir una acusaci\u00f3n tan solemne para que no pareciera que por Su silencio estaba negando la verdad sobre la cual est\u00e1 asentada la salvaci\u00f3n del mundo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed que, cuando el sumo sacerdote le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfEres t\u00fa el Cristo, el Hijo del Bendito?\u00bb, cu\u00e1n clara y franca fue la respuesta del Se\u00f1or. Aunque \u00c9l sab\u00eda que esto le acarrear\u00eda Su muerte, dio testimonio de una buena confesi\u00f3n. \u00c9l claramente dijo: \u00abYo soy\u00bb, y luego agreg\u00f3 a esa declaraci\u00f3n: \u00aby ver\u00e9is al Hijo del Hombre\u00bb, -y de esta manera expone Su humanidad as\u00ed como Su deidad- \u00absentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Qu\u00e9 fe tan majestuosa! Es maravilloso pensar que estuviera tan calmado como para confrontar a los que se burlaban de \u00c9l, y reivindicar Su gloria cuando se encontraba sumido en las profundidades de la verg\u00fcenza. Fue como si dijera: \u00abustedes est\u00e1n fungiendo como mis jueces, pero pronto Yo los estar\u00e9 juzgando a ustedes: les parezco un insignificante campesino, pero Yo soy el Hijo del Bendito; ustedes creen que me aplastar\u00e1n, pero nunca lo har\u00e1n; pues muy pronto me sentar\u00e9 a la diestra del poder de Dios, y vendr\u00e9 en las nubes del cielo.\u00bb \u00c9l habl\u00f3 audazmente, como era lo apropiado. Yo admiro la mansedumbre que pod\u00eda estar callada, y admiro la mansedumbre que pod\u00eda hablar suavemente, pero admiro todav\u00eda m\u00e1s la mansedumbre que pod\u00eda hablar con valent\u00eda, pero que segu\u00eda siendo mansa.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">De alguna manera u otra, cuando nosotros respondemos al valor, dejamos entrar a la dureza por la misma puerta, o si dejamos fuera nuestra ira, somos propensos a olvidar nuestra firmeza. Jes\u00fas nunca elimina una virtud para dejar espacio a otra. Su car\u00e1cter es completo, \u00edntegro, perfecto, de cualquier manera que lo veamos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y seguramente, hermanos, esto debe haber tra\u00eddo otro dulce consuelo para el coraz\u00f3n de nuestro divino Maestro. Mientras se dol\u00eda bajo ese duro golpe, mientras se retorc\u00eda bajo esas inmundas acusaciones, mientras soportaba tal contradicci\u00f3n de pecadores en contra Suya, debe haberse sentido satisfecho internamente en la conciencia de Su condici\u00f3n de Hijo y Su poder, y ante la perspectiva de Su gloria y triunfo. Un manantial de agua brota de dentro de Su alma cuando ve por anticipado que se sentar\u00e1 a la diestra de Dios, y que juzgar\u00e1 a los vivos y a los muertos, y que vindicar\u00e1 a Sus redimidos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es sabio tener estas consolaciones siempre listas a la mano. El enemigo podr\u00eda no ver su poder consolador, pero nosotros s\u00ed lo vemos. Para nosotros, de debajo del altar procede un r\u00edo cuyo suave fluir provee a nuestros esp\u00edritus de una tranquila alegr\u00eda con la que las aguas terrenales no pueden rivalizar. Aun ahora o\u00edmos tambi\u00e9n que el Padre dice: \u00abYo soy tu escudo, y tu galard\u00f3n ser\u00e1 sobremanera grande.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Noten, antes de que dejemos este punto, que, pr\u00e1cticamente, el juicio y el interrogatorio concluyeron con la condenaci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or,<i>debido a Su confesi\u00f3n de Su deidad<\/i>. Ellos dijeron: \u00abHab\u00e9is o\u00eddo la blasfemia; \u00bfqu\u00e9 os parece? Y todos ellos le condenaron, declar\u00e1ndole ser digno de muerte.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo no puedo entender del todo a esas personas que se llaman &#8216;unitarianos&#8217;, y niegan la deidad de nuestro Se\u00f1or. Nosotros tambi\u00e9n somos unitarianos, pues creemos en un Dios, y en un Dios \u00fanicamente; pero ellos nos dicen que este Cristo bendito, nuestro Se\u00f1or, no es Dios, y, sin embargo, reconocen que \u00c9l fue el m\u00e1s excelente de los hombres, el m\u00e1s perfecto de los seres humanos. Yo no puedo verlo as\u00ed. Me parecer\u00eda que es un blasfemo, y nada m\u00e1s, si no fuera Dios; y los jud\u00edos, evidentemente, sosten\u00edan esa opini\u00f3n, y lo trataban de conformidad a ella. Si no hubiera dicho que Dios era Su Padre, ellos no habr\u00edan estado tan enojados en Su contra. Ellos lo condenaron a muerte debido a la afirmaci\u00f3n de Su deidad, y la declaraci\u00f3n de que se sentar\u00eda a la diestra del poder y juzgar\u00eda al mundo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hoy d\u00eda, hay multitudes que est\u00e1n dispuestas a tomar a Cristo como un maestro, pero no lo aceptar\u00e1n como el Hijo de Dios. Yo no dudo que la religi\u00f3n cristiana podr\u00eda ser recibida en muchos lugares si su fuerza fuese trasquilada, si, de hecho, su propia alma y sus entra\u00f1as le fueran arrancadas, al proclamar a Jes\u00fas como uno de los profetas y nada m\u00e1s. Miren c\u00f3mo nuestros sabios hablan de \u00c9l como uno de una l\u00ednea de grandes reformadores, tales como Mois\u00e9s, Samuel, El\u00edas, y con frecuencia agregan a Confucio y a Mahoma.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfLe abrimos un espacio nosotros a esto? No, ni por un instante. \u00c9l es verdaderamente el Hijo del Bendito. \u00c9l es divino, o falso. La acusaci\u00f3n de blasfemia deber\u00eda ser lanzada contra \u00c9l, si no fuera el Hijo del Alt\u00edsimo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>IV. <\/b>Ahora debemos proseguir y quedarnos por un segundo o dos en el tema de LA CONDENA. Lo condenaron por Su propia boca: pero esto, aunque ten\u00eda una apariencia de justicia, era realmente injusto. Ante el tribunal, el prisionero ha afirmado que \u00c9l es el Hijo de Dios. \u00bfCu\u00e1l es el problema? \u00bfAcaso no puede decir la verdad? Si es verdad, \u00c9l no ha de ser condenado, sino adorado. La justicia requiere que se haga un interrogatorio para verificar si es el Cristo, el Hijo del Bendito, o no. \u00c9l ha reclamado ser el Mes\u00edas. Muy bien, todos los que est\u00e1n en la corte, est\u00e1n esperando al Mes\u00edas; algunos de ellos esperan que aparezca muy pronto. \u00bfNo podr\u00eda ser este el enviado del Se\u00f1or? Que se haga un interrogatorio en cuanto a sus argumentos. \u00bfCu\u00e1l es su linaje? \u00bfD\u00f3nde naci\u00f3? \u00bfLo ha confirmado alguno de los profetas? \u00bfHa obrado milagros? Algunas de esas preguntas son debidas a cualquier hombre cuya vida est\u00e9 en juego. No pueden condenar a muerte justamente a un hombre sin un examen que se adentre en la verdad de su defensa, pues podr\u00eda resultar que sus pronunciamientos fueran correctos. Pero no, ellos no quieren escuchar al hombre que odian, y su mera afirmaci\u00f3n lo condena; es blasfemia, y ha de morir.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00c9l afirma ser el Hijo de Dios. Vamos, entonces, Caif\u00e1s y el concilio, convoquen a testigos para la defensa. Pregunten si ojos ciegos han sido abiertos, y si los muertos han resucitado. Pregunten si \u00c9l ha obrado milagros tales como nadie obr\u00f3 en medio de Israel a lo largo de todos los tiempos. \u00bfPor qu\u00e9 no hacer esto? Oh, no, por c\u00e1rcel y por juicio \u00c9l ha de ser quitado, y Su generaci\u00f3n, \u00bfqui\u00e9n la contar\u00e1? Entre menor sea el interrogatorio, m\u00e1s f\u00e1cil ser\u00e1 condenarlo injustamente. \u00c9l ha dicho que \u00c9l es el Cristo y el Hijo de Dios, por lo tanto, es digno de muerte.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ay, cu\u00e1ntos hay que condenan la doctrina de Cristo sin hacer las debidas investigaciones acerca de ella; y la condenan por los argumentos m\u00e1s triviales. Vienen a o\u00edr un serm\u00f3n, y tal vez encuentran fallas en los gestos del predicador, como si eso bastara para negar la verdad que \u00e9l predica; o tal vez digan: \u00abesto es muy extra\u00f1o; no podemos creerlo.\u00bb \u00bfPor qu\u00e9 no? \u00bfAcaso las cosas extra\u00f1as no son algunas veces verdaderas, y no son muchas verdades sorpresivamente extra\u00f1as hasta que se familiarizan con ellas? Estos hombres no quieren condescender a o\u00edr la demostraci\u00f3n de la aseveraci\u00f3n de Cristo: no quieren hacer ninguna pregunta. En esto, como los sacerdotes jud\u00edos, pr\u00e1cticamente gritan: \u00ab\u00a1Muera! \u00a1Muera!\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00c9l es condenado a muerte, y el sumo sacerdote rasga su vestidura. Yo no s\u00e9 si llevaba en aquel momento las ropas con las que ministraba, pero sin duda llevaba alg\u00fan traje peculiar a su oficio sacerdotal, y este es el que rasg\u00f3. \u00a1Oh, cu\u00e1n significativo fue eso! La casa de Aar\u00f3n y la tribu de Lev\u00ed rasgaron sus vestiduras, y el templo, en unas cuantas horas, rasg\u00f3 su velo de arriba abajo: pues los sacerdotes y el templo fueron igualmente abolidos. Ellos lo desconoc\u00edan, pero en todo lo que hac\u00edan hab\u00eda una significaci\u00f3n singular: esas vestiduras rasgadas eran un \u00edndice del hecho que ahora el sacerdocio aar\u00f3nico hab\u00eda sido rasgado para siempre, y el grandioso sacerdocio de Melquisedec hab\u00eda entrado, pues el verdadero Melquisedec, en ese instante y en ese lugar, estaba delante de ellos en toda la majestad de Su paciencia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Observen que todos concordaban; no hab\u00eda disidentes; ellos se hab\u00edan cuidado, no lo dudo, de no dejar que Nicodemo y Jos\u00e9 de Arimatea supieran algo acerca de esta reuni\u00f3n suya. La convocaron en la noche, y s\u00f3lo la ensayaron muy temprano en la ma\u00f1ana, con el objeto de guardar su antigua ley rab\u00ednica que establec\u00eda que deb\u00edan juzgar a los prisioneros cuando hubiera luz del d\u00eda. Ellos apresuraron el juicio, y cualquiera que pudiera haber hablado en contra de la sentencia sedienta de sangre, fue mantenido fuera del camino.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La asamblea fue un\u00e1nime. \u00a1Ay de la unanimidad de los corazones imp\u00edos en contra de Cristo! Es sorprendente que haya tales altercados entre los amigos de Cristo, y tal unidad entre Sus enemigos, cuando el punto es sentenciarlo a muerte. Yo no he o\u00eddo nunca de altercados entre los demonios, ni he le\u00eddo nunca de sectas en el infierno: todos ellos son uno en su odio en contra de Cristo y de Dios. Pero aqu\u00ed estamos divididos en secciones y partidos, y con frecuencia, estamos en guerra unos con otros. Oh Se\u00f1or de amor, perd\u00f3nanos: Rey de concordia, ven y reina sobre nosotros, y cond\u00facenos a una perfecta unidad alrededor Tuyo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La sentencia fue: \u00abmuerte\u00bb. No digo nada de ella excepto esto: la muerte era la sentencia debida a m\u00ed, la sentencia debida a ustedes, y ellos la impusieron sobre nuestro Sustituto. \u00abDigno de muerte\u00bb, -dijeron- todos ellos. Todas las manos fueron levantadas; todas las voces dijeron: \u00abS\u00ed, s\u00ed\u00bb al veredicto. Sin embargo, no hab\u00eda delito en \u00c9l. M\u00e1s bien digamos que toda excelencia se encontraba en \u00c9l. Cuando oigo que Jes\u00fas es condenado a morir, mi alma cae a Sus pies y clama: \u00abbendito Se\u00f1or, ahora has asumido mi condenaci\u00f3n; no hay, por tanto, ninguna condenaci\u00f3n para m\u00ed. Ahora has tomado mi copa de muerte para beberla, y a partir de este momento, est\u00e1 seca para m\u00ed. Gloria sea a Tu bendito nombre, desde ahora y para siempre.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>V. <\/b>Casi me da gusto que mi tiempo haya avanzado tanto, pues debo necesariamente colocar delante de ustedes la quinta y m\u00e1s dolorosa escena. Tan pronto como estos malvados hombres del Sanedr\u00edn lo decretan culpable de muerte, los siervos, los guardias, y aquellos que custodiaban el sal\u00f3n donde se encontraban los principales sacerdotes, \u00e1vidos de agradar a sus se\u00f1ores, y todos ellos tocados por el mismo esp\u00edritu brutal que moraba en ellos, de inmediato comenzaron a ultrajar la infinita majestad de nuestro Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Consideren EL ULTRAJE. Perm\u00edtanme leer las palabras: \u00abAlgunos comenzaron a escupirle.\u00bb \u00ab\u00a1Comenzaron a escupirle!\u00bb As\u00ed fue expresado el menosprecio m\u00e1s efectivamente que por medio de palabras. Qu\u00e9dense pasmados, oh cielos, y sientan un horrible miedo. Su faz es la luz del universo, Su persona es la gloria del cielo, y ellos \u00ab\u00a1Comenzaron a escupirle!\u00bb \u00a1Ay, mi Dios, que el hombre sea tan vil! Algunos fueron m\u00e1s lejos, y \u00abcomenzaron a cubrirle el rostro.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es una costumbre oriental cubrir el rostro de los condenados, como si no fueran aptos para ver la luz, ni aptos para contemplar a sus semejantes. Yo no s\u00e9 si fue por esta raz\u00f3n, o como simple burla, que cubrieron Su rostro para que no pudieran verlo, y para que \u00c9l no pudiera verlos. C\u00f3mo pod\u00edan de esta manera apagar al sol y tapar a la bienaventuranza. Luego, cuando todo era oscuridad para \u00c9l, comenzaron a decir: \u00abProfetiza, \u00bfqui\u00e9n es el que te golpe\u00f3?\u00bb Entonces otro hizo lo mismo, y muchos fueron los crueles bofetones que propinaron a Su bendito rostro.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los escritores medievales se deleitaban en hablar acerca de los dientes que fueron quebrados, de las heridas en las mejillas, de la sangre que flu\u00eda, de la carne que fue golpeada y amoratada; pero nosotros no nos atrevemos a imaginarnos esto. La Escritura ha corrido un velo, y dejemos que all\u00ed se quede. Sin embargo, debe de haber sido un espect\u00e1culo horrible ver al Se\u00f1or de gloria con Su rostro todo manchado con la maldita saliva de ellos y herido por sus crueles pu\u00f1os. Aqu\u00ed el insulto y la crueldad se hab\u00edan combinado: el rid\u00edculo de Sus t\u00edtulos prof\u00e9ticos y la deshonra de Su divina persona. Nada fue considerado lo suficientemente malo. Inventaron toda la verg\u00fcenza y el escarnio que pudieron, y \u00c9l permaneci\u00f3 paciente all\u00ed, aunque un solo destello de Sus ojos los habr\u00eda consumido en un momento.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos, hermanas, esto es lo que nuestro pecado merec\u00eda. \u00a1Algo vergonzoso eres t\u00fa, oh pecado! \u00a1T\u00fa mereces que te escupan! Esto es lo que el pecado le est\u00e1 haciendo constantemente a Cristo. Siempre que ustedes y yo pecamos, por decirlo as\u00ed, escupimos Su rostro: tambi\u00e9n tapamos Sus ojos tratando de olvidar que \u00c9l nos ve; y tambi\u00e9n le golpeamos siempre que transgredimos y afligimos Su Esp\u00edritu. No hablemos de los crueles jud\u00edos: pensemos en nosotros, y hemos de ser humillados por ese pensamiento. Esto es lo que el mundo imp\u00edo le est\u00e1 haciendo siempre a nuestro bendito Se\u00f1or. Ellos tambi\u00e9n pretenden tapar Sus ojos que son la luz del mundo: ellos tambi\u00e9n desprecian Su Evangelio, y lo escupen como algo totalmente desgastado y sin valor: ellos tambi\u00e9n desprecian a los miembros de Su cuerpo a trav\u00e9s de Sus pobres santos afligidos que tienen que aguantar calumnias y ultrajes por Su amada causa.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y, sin embargo, por sobre todo esto, me parece ver una luz sumamente bendita. Cristo ha de ser escupido, pues \u00c9l ha tomado nuestro pecado: Cristo ha de ser torturado, pues \u00c9l est\u00e1 ocupando nuestro lugar. \u00bfQui\u00e9n habr\u00e1 de ser el verdugo de todo este dolor? \u00bfQui\u00e9n asumir\u00e1 la tarea de avergonzar a Cristo? Nuestra redenci\u00f3n fue obrada de esta manera, pero \u00bfqui\u00e9n ser\u00e1 el esclavo que ejecutar\u00e1 ese miserable trabajo? Echen los racimos m\u00e1s ricos que las uvas de Escol; \u00e9chenlos, pero \u00bfqui\u00e9n los hollar\u00e1 y extraer\u00e1 laboriosamente el vino, el generoso mosto que alegra a Dios y al hombre? Los pies ser\u00e1n los pies dispuestos de los propios enemigos de Cristo: ellos extraer\u00e1n de \u00c9l lo que nos redimir\u00e1 y destruir\u00e1 todo el mal.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo me regocijo de ver a Satan\u00e1s vencido en su astucia, y su malicia convertida en el instrumento de su propio trastorno. \u00c9l piensa destruir a Cristo, y mediante ese acto, se destruye a s\u00ed mismo. \u00c9l atrae el mal sobre su propia cabeza y cae en el hoyo que \u00e9l ha cavado. As\u00ed, todo mal obrar\u00e1 siempre para bien del pueblo del Se\u00f1or; s\u00ed, su mayor bien muy a menudo preceder\u00e1 de aquellos que amenazaban con su ruina, y que les provocaban la mayor angustia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tres d\u00edas ha de sufrir el Cristo y morir y yacer en el sepulcro; pero despu\u00e9s de eso, \u00c9l debe herir la cabeza de la serpiente y llevar cautiva la cautividad, y eso, por los medios del propio sufrimiento y verg\u00fcenza que \u00c9l est\u00e1 ahora soportando; de igual manera ocurrir\u00e1 a Su cuerpo m\u00edstico, y Satan\u00e1s ser\u00e1 herido bajo nuestros pies dentro de poco.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Dejo este tema, esperando que ustedes lo contin\u00faen en sus meditaciones. Aqu\u00ed hay tres observaciones.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La primera es: cu\u00e1n prestos hemos de estar a soportar la calumnia y el rid\u00edculo por causa de Jes\u00fas. No te encolerices, ni pienses que sea algo duro que la gente se burle de ti. \u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa, querido amigo? \u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa? \u00bfQu\u00e9 podr\u00edas ser cuando eres comparado con Cristo? Si le escupieron, \u00bfpor qu\u00e9 no habr\u00edan de escupirte a ti? Si lo abofetearon, \u00bfpor qu\u00e9 no habr\u00edan de abofetearte a ti? \u00bfAcaso el Se\u00f1or habr\u00e1 de soportar toda la dureza? \u00bfHabr\u00e1 de tener \u00c9l toda la amargura, y t\u00fa toda la dulzura? \u00a1Bonito soldado eres t\u00fa, que demandas una mejor suerte que tu Capit\u00e1n!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A continuaci\u00f3n, cu\u00e1n sinceramente hemos de honrar a nuestro amado Se\u00f1or. Si los hombres estaban tan \u00e1vidos de avergonzarle, nosotros debemos ser diez veces m\u00e1s denodados en darle gloria. \u00bfHay algo que pudi\u00e9ramos hacer hoy por lo cual \u00c9l pudiera ser honrado? Pong\u00e1monos a ejecutarlo. \u00bfPodemos hacer alg\u00fan sacrificio? \u00bfPodemos realizar alguna tarea dif\u00edcil que le glorifique? No debemos deliberar, sino que hemos de hacerlo de inmediato con todo nuestro poder. Hemos de ser creativos en los modos de glorificarlo a \u00c9l, as\u00ed como Sus adversarios fueron ingeniosos en los m\u00e9todos de Su verg\u00fcenza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Finalmente, cu\u00e1n seguramente y cu\u00e1n dulcemente pueden, todos los que creen en \u00c9l, venir y descansar sus almas en Sus manos. Ciertamente yo s\u00e9 que quien sufri\u00f3 esto, puesto que era verdaderamente el Hijo del Bendito, tiene la capacidad de salvarnos. Tales aflicciones han de ser una plena expiaci\u00f3n por nuestras transgresiones. Gloria sea dada a Dios, porque esa saliva en Su rostro significa un rostro limpio y resplandeciente para m\u00ed. Esas falsas acusaciones contra Su car\u00e1cter significan que no hay condenaci\u00f3n para m\u00ed. Esa sentencia de muerte para \u00c9l, demuestra la certeza de nuestro texto que vimos el domingo pasado por la ma\u00f1ana: \u00abDe cierto, de cierto os digo: El que cree en m\u00ed, tiene vida eterna.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Descansemos dulcemente en Jes\u00fas, y si nuestra fe se ve agitada alguna vez, vayamos a la sala de la casa de Caif\u00e1s, y veamos al Justo estando en el lugar de los injustos, al Inmaculado soportando la condenaci\u00f3n por los pecadores. Juzguemos y condenemos cada pecado y cada duda en la sala del sumo sacerdote, y salgamos glori\u00e1ndonos porque el Cristo ha vencido por nosotros, y ahora esperamos Su aparici\u00f3n con deleite. Que Dios los bendiga, hermanos, por Cristo nuestro Se\u00f1or. Am\u00e9n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Porciones de la Escritura le\u00eddas antes del serm\u00f3n: Juan 18: 12-24; Marcos 14: 53-65; Lucas 22: 66-71.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abY todos ellos le condenaron, declar\u00e1ndole ser digno de muerte.\u00bb Marcos 14: 64. Selecciono esta frase en particular porque la costumbre exige un texto; pero en realidad seguiremos la narrativa entera del juicio de nuestro Se\u00f1or ante el sumo sacerdote. Veremos c\u00f3mo el Sanedr\u00edn lleg\u00f3 a su injusta sentencia, y lo que hicieron posteriormente, y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-juicio-de-nuestro-senor-ante-el-sanedrinpor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Juicio de Nuestro Se\u00f1or ante el Sanedr\u00edn<br \/>\nPor Charles H. 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