{"id":22446,"date":"2016-04-04T15:51:08","date_gmt":"2016-04-04T20:51:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-ley-escrita-en-el-corazonpor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:51:08","modified_gmt":"2016-04-04T20:51:08","slug":"la-ley-escrita-en-el-corazonpor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-ley-escrita-en-el-corazonpor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"La Ley Escrita en el Coraz\u00f3n\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abDespu\u00e9s de aquellos d\u00edas, dice Jehov\u00e1: Dar\u00e9 mi ley en su mente, y la escribir\u00e9 en su coraz\u00f3n.\u00bb Jerem\u00edas 31: 33.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">El domingo pasado hablamos sobre la primera gran bendici\u00f3n del pacto de la gracia, es decir, el pleno perd\u00f3n de los pecados. Despu\u00e9s nos quedamos reflexionando con deleite en la promesa maravillosa, \u00abNunca m\u00e1s me acordar\u00e9 de sus pecados y de sus iniquidades\u00bb. Espero que nuestras conciencias hayan sido apaciguadas y nuestros corazones hayan quedado llenos de asombro conforme pens\u00e1bamos que Dios pone a Su espalda los pecados de Su pueblo; de tal forma que cantamos con David, \u00abBendice, alma m\u00eda, a Jehov\u00e1, y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma m\u00eda, a Jehov\u00e1, y no olvides ninguno de sus beneficios.\u00bb Esta grandiosa bendici\u00f3n del pecado perdonado, est\u00e1 siempre vinculada con la regeneraci\u00f3n del coraz\u00f3n. No es otorgada debido al cambio del coraz\u00f3n, sino que siempre es concedida con el cambio de coraz\u00f3n. Si Dios quita la culpa del pecado, se asegura de eliminar a la vez el poder del pecado. Si \u00c9l aparta nuestras ofensas en contra de la ley, nos induce tambi\u00e9n a desear obedecer la ley en el futuro.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Observamos en nuestro texto la excelencia y la dignidad de la ley de Dios. El Evangelio no vino al mundo para abolir la ley. La salvaci\u00f3n por gracia no borra ni un solo precepto de la ley, ni reduce la norma de la justicia en el m\u00e1s m\u00ednimo grado; por el contrario, como dice Pablo, no invalidamos la ley por la fe, sino que confirmamos la ley. El hombre ca\u00eddo no puede cumplir nunca con la ley mientras no sea sacado del encierro de su precepto condenatorio y camine por fe, y viva bajo el pacto de la gracia. Cuando est\u00e1bamos bajo el pacto de obras no respet\u00e1bamos la ley, pero ahora la veneramos como una perfecta manifestaci\u00f3n de rectitud moral.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas ha mostrado a todo un universo congregado, que no se puede jugar con la ley, y que cada transgresi\u00f3n y cada desobediencia deben recibir una justa retribuci\u00f3n, pues el pecado que llev\u00f3 por nuestra cuenta trajo sobre \u00c9l, -como nuestro sustituto inocente-, la condenaci\u00f3n del sufrimiento y la muerte. Nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas ha testificado por Su muerte que aunque el pecado sea perdonado, no es quitado sin un sacrificio expiatorio. La muerte de Cristo rindi\u00f3 mayor honor a la ley que toda la obediencia que todos lo que estuvieron bajo la ley hubieran podido rendirle; y fue un desagravio m\u00e1s eficaz ante la eterna justicia que si todos los redimidos hubieran sido arrojados al infierno. Cuando el Santo hiere a Su propio Hijo, Su ira en contra del pecado es evidente para todos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero esto no basta. En el Evangelio, no s\u00f3lo es desagraviada la ley por el sacrificio de Cristo, sino que es honrada por la obra del Esp\u00edritu de Dios en los corazones de los hombres. Mientras que bajo el antiguo pacto los mandamientos de la ley excitaban a nuestras naturalezas perversas a la rebeli\u00f3n, bajo el pacto de gracia aprobamos que la ley es buena, y nuestra oraci\u00f3n es, \u00abEns\u00e9\u00f1ame a hacer tu voluntad, oh Se\u00f1or\u00bb. Lo que la ley no pudo lograr debido a la debilidad de la carne, el Evangelio lo ha alcanzado por medio del Esp\u00edritu de Dios. As\u00ed, la ley es tenida en honor entre los creyentes, y aunque ya no est\u00e9n m\u00e1s bajo la ley como un pacto de obras, son conformados a ella en alguna medida, al verla en la vida de Cristo Jes\u00fas, y se deleitan en ella seg\u00fan el hombre interior.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El Evangelio otorga las cosas requeridas por la ley. Dios exige obediencia bajo la ley: Dios obra obediencia bajo el Evangelio. La ley exige de nosotros santidad: el Evangelio obra en nosotros esa santidad; de tal forma que la diferencia entre las econom\u00edas de la ley y del Evangelio no podr\u00eda encontrarse en ninguna reducci\u00f3n de las demandas de la ley, sino en que los redimidos reciben realmente lo que la ley exige de ellos, y el Evangelio obra en ellos lo que la ley requiere.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Noten, amados hermanos, que bajo el antiguo pacto, la ley de Dios fue promulgada de un modo aterrador, mas no asegur\u00f3 una fiel obediencia. Dios baj\u00f3 al Sina\u00ed, y todo el monte humeaba, porque Jehov\u00e1 hab\u00eda descendido sobre \u00e9l en fuego; y el humo sub\u00eda como el humo de un horno, y todo el monte se estremec\u00eda en gran manera. Era tan terrible la visi\u00f3n de Dios manifest\u00e1ndose a S\u00ed mismo en el monte Sina\u00ed, que incluso Mois\u00e9s dijo: \u00abEstoy espantado y temblando\u00bb. De las densas tinieblas que cubr\u00edan la sublime c\u00faspide provino el sonido de una bocina que sonaba largamente y cuyo estruendo iba aumentando en extremo, y una voz proclam\u00f3 uno a uno los diez grandes estatutos y las ordenanzas de la ley moral. Creo ver a la gente a la distancia, con un t\u00e9rmino se\u00f1alado alrededor del monte, encorvada y sumida en un pavor desmesurado, suplicando por fin que no se les dijeran m\u00e1s esas palabras directamente a ellos. Tan terrible era el sonido de la voz de Jehov\u00e1, aun cuando no estaba declarando venganza sino simplemente exponiendo la justicia, que el pueblo no lo pudo soportar m\u00e1s: y, sin embargo, no qued\u00f3 una impresi\u00f3n permanente en sus mentes, y sus vidas no mostraron ninguna obediencia. Los hombres pueden sentirse acobardados por el poder, pero s\u00f3lo son convertidos por amor. La espada de la justicia tiene menos poder sobre los corazones humanos que el cetro de la misericordia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Para preservar a\u00fan m\u00e1s esa ley, Dios mismo la grab\u00f3 en dos tablas de piedra, y puso esas tablas en las manos de Mois\u00e9s. \u00a1Qu\u00e9 tesoro! De cierto, ning\u00fan elemento material hab\u00eda sido tan honrado como estas dos losas, pues fueron tocadas por el dedo de Dios, y mostraban la impresi\u00f3n legible de Su mente. Pero estas leyes sobre piedra no fueron conservadas: ni las piedras ni las leyes fueron reverenciadas. Mois\u00e9s no hab\u00eda permanecido en el monte por mucho tiempo, pero ya la gente que una vez estuvo sumida en el asombro se estaba inclinando delante del becerro de oro, olvidada del Sina\u00ed y de su solemne voz, fabric\u00e1ndose la imagen de un buey que come hierba, e inclin\u00e1ndose delante de ella como el s\u00edmbolo de la deidad. Cuando Mois\u00e9s baj\u00f3 del monte con las inapreciables tablas en sus manos, vio al pueblo enteramente entregado a una ruin idolatr\u00eda, y en su indignaci\u00f3n arroj\u00f3 las tablas al suelo y las quebr\u00f3, al ver c\u00f3mo el pueblo las hab\u00eda quebrantado espiritualmente violando cada palabra del Alt\u00edsimo. De todo esto concluyo que la ley no es realmente observada nunca como resultado del miedo servil. Puedes predicar la ira de Dios y los terrores del mundo venidero, pero no derriten el coraz\u00f3n como para que preste obediencia fiel. Para otros fines, es necesario que el hombre conozca la determinaci\u00f3n de Dios de castigar el pecado, pero el coraz\u00f3n no es conquistado a la virtud por ese hecho. El hombre se rebela todav\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s; es tan obstinado que entre m\u00e1s se le ordene, m\u00e1s se rebela. El dec\u00e1logo en las paredes de su iglesia y en su diario servicio tiene sus fines, pero no puede ser eficaz en las vidas de los hombres, mientras no sea escrito tambi\u00e9n en sus corazones.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Las tablas de piedra son duras, y los hombres consideran dura la obediencia a la ley de Dios: los mandamientos son juzgados como p\u00e9treos cuando el coraz\u00f3n es p\u00e9treo, y los hombres se endurecen porque la v\u00eda del precepto es dura para sus mentes perversas. Las piedras son proverbialmente fr\u00edas, y la ley parece algo g\u00e9lido y fr\u00edo, y por eso, no sentimos ning\u00fan amor si s\u00f3lo se recurre a nuestro miedo. Las tablas de piedra, aunque aparentemente son durables, pueden quebrarse con suficiente facilidad, e igualmente pueden ser quebrantados los mandamientos de Dios; y, en verdad, son quebrantados por nosotros diariamente, e incluso quienes tienen el m\u00e1s claro conocimiento de la voluntad de Dios, ofenden en Su contra. Mientras no haya algo que los detenga, excepto un servil pavor al castigo o una ego\u00edsta esperanza de recompensa, no rinden ning\u00fan homenaje fiel a los estatutos del Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En este momento tengo que mostrarles la forma en que Dios asegura la obediencia a Su ley de una manera muy diferente; no la promulga con truenos desde el monte Sina\u00ed, ni la graba en tablas de piedra, sino que viene a los corazones de los hombres en benignidad e infinita compasi\u00f3n, e inscribe los mandamientos de Su ley en tablas de carne, de tal manera que son gozosamente obedecidos, y los hombres son convertidos en siervos dispuestos de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Este es el segundo gran privilegio del pacto: no segundo en valor sino en orden: \u00abEl es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias\u00bb. Ezequiel lo describe as\u00ed: \u00abY pondr\u00e9 dentro de vosotros mi Esp\u00edritu, y har\u00e9 que and\u00e9is en mis estatutos, y guard\u00e9is mis preceptos, y los pong\u00e1is por obra\u00bb. En la Ep\u00edstola a los Hebreos lo tenemos descrito de otra forma, y lo leemos as\u00ed: \u00abHe aqu\u00ed vienen d\u00edas, dice el Se\u00f1or, en que establecer\u00e9 con la casa de Israel y la casa de Jud\u00e1 un nuevo pacto; no como el pacto que hice con sus padres el d\u00eda que los tom\u00e9 de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos no permanecieron en mi pacto, y yo me desentend\u00ed de ellos, dice el Se\u00f1or. Por lo cual, este es el pacto que har\u00e9 con la casa de Israel despu\u00e9s de aquellos d\u00edas, dice el Se\u00f1or: pondr\u00e9 mis leyes en la mente de ellos, y sobre su coraz\u00f3n las escribir\u00e9; y ser\u00e9 a ellos por Dios, y ellos me ser\u00e1n a m\u00ed por pueblo.\u00bb Esto es tan inestimablemente precioso, que quienes conocen al Se\u00f1or ans\u00edan esto, y su gran deleite es que ser\u00e1 obrado en ellos por la gracia soberana de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Antes que nada, vamos a mirar <i>a las tablas<\/i>: \u00abDar\u00e9 mi ley en su mente, y la escribir\u00e9 en su coraz\u00f3n\u00bb; en segundo lugar, vamos a mirar<i>a la escritura<\/i>; en tercer lugar, <i>al escritor<\/i>; y, en cuarto lugar,<i>a los resultados<\/i> que se obtienen de esta maravillosa escritura. Oh que el Esp\u00edritu que est\u00e1 prometido para encaminarnos en toda la verdad, nos ilumine ahora.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> Primero, invito su atenci\u00f3n a LAS TABLAS sobre las que escribe Su ley: \u00abDar\u00e9 mi ley en su mente\u00bb. Exactamente como una vez puso las dos tablas en el arca de madera de acacia, as\u00ed pondr\u00e1 Su santa ley en nuestra mente, y la introducir\u00e1 en nuestro pensamiento y en nuestra memoria y en nuestro afecto, igual que una joya es puesta en su estuche. Luego agrega: \u00abY la escribir\u00e9 en su coraz\u00f3n\u00bb. De la misma manera que las santas palabras fueron grabadas <i>sobre <\/i>piedra, as\u00ed ser\u00e1n escritas ahora <i>en <\/i>el coraz\u00f3n, con la escritura del propio Dios. Observen que la ley no es escrita sobre el coraz\u00f3n, sino en el coraz\u00f3n, en su propio tejido y constituci\u00f3n, de tal forma que se infunde la obediencia como principio vital en el centro y n\u00facleo del alma.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed, pueden ver que el Se\u00f1or ha seleccionado como Sus tablas <i>lo que constituye el asiento de la vida. <\/i>Es en el coraz\u00f3n donde se encuentra la vida, y una herida all\u00ed es fatal: donde est\u00e1 el asiento de la vida, all\u00ed estar\u00e1 el asiento de la obediencia. La vida tiene su palacio permanente y su perpetua habitaci\u00f3n en el coraz\u00f3n: y Dios dice que, en lugar de escribir Su santa ley sobre piedras que pueden ser colocadas a la distancia, la escribir\u00e1 en el coraz\u00f3n, que siempre est\u00e1 dentro de nosotros. En vez de poner la ley sobre filacterias que pueden ser atadas en medio de los ojos, pero que pueden ser quitadas de all\u00ed con facilidad, \u00c9l la escribe en el coraz\u00f3n, donde debe permanecer siempre. \u00c9l ha ordenado a Su pueblo que escriba Sus leyes en los postes de sus casas y en sus puertas; pero en esos conspicuos lugares podr\u00edan volverse tan familiares que podr\u00edan pasar inadvertidas; ahora el propio Se\u00f1or las escribe donde est\u00e9n siempre visibles y produzcan siempre efecto. Si los hombres tienen los preceptos escritos donde reside su vida, entonces viven con la ley, y ya no pueden vivir sin ella. Es maravilloso que Dios haga esto. Manifiesta infinitamente mayor sabidur\u00eda que si la ley hubiese sido inscrita sobre losas de granito o grabada en l\u00e1minas de oro. \u00a1Qu\u00e9 sabidur\u00eda es esta que opera sobre el manantial original de vida, de tal forma que todo lo que fluya del hombre tendr\u00e1 un origen santificado!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s observen que no solamente es el coraz\u00f3n el asiento de vida, sino que es <i>el poder gobernante<\/i>. Es desde el coraz\u00f3n, como desde una metr\u00f3polis real, que son proclamados los mandamientos imperiales del hombre, por los cuales la mano y el pie, el ojo y la lengua, y todos los miembros son ordenados. Si el coraz\u00f3n es recto, entonces los otros poderes deben reconocer sumisi\u00f3n a su influjo, y se vuelven rectos tambi\u00e9n. Si Dios escribe Su ley en el coraz\u00f3n, entonces el ojo purifica sus miradas, y la lengua habla conforme a la regla, y la mano se mueve y el pie viaja como lo ordena Dios. Cuando el coraz\u00f3n est\u00e1 plenamente influenciado por el Esp\u00edritu de Dios, entonces la voluntad y el intelecto, la memoria y la imaginaci\u00f3n, y todo lo dem\u00e1s que constituye el hombre interior se coloca bajo una alegre sumisi\u00f3n al Rey de reyes. Dios mismo dice: \u00abDame, hijo m\u00edo, tu coraz\u00f3n,\u00bb pues el coraz\u00f3n es la llave de toda la actitud. De aqu\u00ed la sabidur\u00eda suprema del Se\u00f1or al establecer Su ley donde se torna eficaz sobre el hombre integral.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero antes de que Dios escriba en el coraz\u00f3n del hombre,<i>\u00e9ste debe ser preparado<\/i>. Est\u00e1 totalmente indispuesto para ser una mesa de escribir para el Se\u00f1or, mientras no sea renovado. Antes que nada, el coraz\u00f3n debe experimentar borraduras. Lo que ya est\u00e1 escrito en el coraz\u00f3n es conocido por algunos de nosotros, para compunci\u00f3n nuestra. El pecado original ha trazado profundas l\u00edneas, Satan\u00e1s ha puesto las se\u00f1ales de su horrible escritura en letras negras y nuestros h\u00e1bitos malvados han dejado sus huellas all\u00ed. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda el Se\u00f1or escribir all\u00ed? Nadie esperar\u00eda que el santo Dios inscribiera su santa ley en una mente imp\u00eda. Las cosas anteriores deben ser borradas, para que haya un claro espacio sobre el que puedan grabarse nuevas y mejores cosas. Pero, \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda borrar esas l\u00edneas? \u00ab\u00bfMudar\u00e1 el et\u00edope su piel, y el leopardo sus manchas? As\u00ed tambi\u00e9n, \u00bfpodr\u00e9is vosotros hacer bien, estando habituados a hacer mal?\u00bb El Dios que puede quitar las manchas del leopardo, y la negrura del et\u00edope, tambi\u00e9n puede suprimir las perversas l\u00edneas que desfiguran el coraz\u00f3n ahora.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed como el coraz\u00f3n debe experimentar borraduras, debe tambi\u00e9n sufrir una completa purificaci\u00f3n, no de la superficie \u00fanicamente, sino de su urdimbre completa. En verdad, hermanos, fue mucho m\u00e1s f\u00e1cil que H\u00e9rcules limpiara los establos de Aug\u00edas, que nuestros corazones sean purificados; pues el pecado que habita en nosotros no es una acumulaci\u00f3n de contaminaci\u00f3n externa, sino que es una corrupci\u00f3n interna que lo penetra todo. La m\u00e1cula del mal espiritual y secreto est\u00e1 en la vida natural del hombre, y cada latido de su alma es desordenado por ella. Los huevos de todos los cr\u00edmenes est\u00e1n dentro de nuestro ser: el virus maldito de cuyo mortal veneno procede cada designio inmundo, est\u00e1 presente en el alma. No \u00fanicamente la tendencia a pecar, sino el pecado mismo ha tomado posesi\u00f3n del alma, y la ha ennegrecido por completo, hasta no haber ni una sola fibra del coraz\u00f3n que est\u00e9 limpia del tinte de la iniquidad. Dios no puede escribir Su ley en nuestra mente mientras no la haya purificado con agua y con sangre. Las tablas sobre las que escriba el Se\u00f1or deben ser limpias; por tanto, el coraz\u00f3n en el que Dios grabe Su ley debe ser un coraz\u00f3n purificado; y es un gran gozo darnos cuenta de que de la persona de nuestro Se\u00f1or fluy\u00f3 sangre y agua que purifican el coraz\u00f3n, de tal forma que la provisi\u00f3n responde a la necesidad. Bendito sea el nombre de nuestro Dios lleno de gracia, porque \u00c9l sabe c\u00f3mo borrar el mal y purificar el alma a trav\u00e9s de Su Esp\u00edritu Santo, aplic\u00e1ndonos la obra de Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En adici\u00f3n a esto, el coraz\u00f3n necesita ser suavizado, pues el coraz\u00f3n es naturalmente duro, y en algunas personas se ha vuelto m\u00e1s duro que una piedra de diamante. Han resistido el amor hasta volverse impermeables a \u00e9l. Han hecho frente obstinadamente a la voluntad de Dios hasta haberse establecido con desesperaci\u00f3n en la maldad, y nada puede afectarles. Dios debe derretir el coraz\u00f3n, debe transformar el granito en carne; y \u00c9l tiene el poder de hacerlo. Bendito sea Su nombre, pues de acuerdo al pacto de gracia, \u00c9l ha prometido obrar esta maravilla, y la har\u00e1.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y el ablandamiento no basta, pues hay algunas personas que poseen una ternura de un tipo sumamente embaucador. Reciben la palabra con gozo: sienten cada expresi\u00f3n de la palabra, pero prontamente siguen su propio camino y se olvidan qu\u00e9 tipo de personas son. Son tan impresionables como el agua, pero la impresi\u00f3n desaparece muy pronto; de tal forma que otro cambio es necesario, es decir, tienen que ser hechos capaces de retener lo bueno: de otra forma podr\u00edas grabar y regrabar, pero, como una inscripci\u00f3n sobre cera, desaparecer\u00eda al instante si se expusiera al calor. El diablo, el mundo, y las tentaciones de la vida pronto borrar\u00edan del coraz\u00f3n lo que Dios escribiese, si no lo hubiese creado de nuevo con la facultad de apegarse a lo que es bueno.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En una palabra, el coraz\u00f3n del hombre necesita ser cambiado totalmente, como le dijo Jes\u00fas a Nicodemo: \u00abOs es necesario nacer de nuevo\u00bb. Queridos lectores, nosotros les predicamos que el que crea en Cristo tiene vida eterna, y no decimos ni m\u00e1s ni menos que la verdad de Dios cuando afirmamos esto; sin embargo, cr\u00e9annos, debe haber un cambio tan grande en la persona como si un hombre fuese muerto y revivido. Debe haber una nueva creaci\u00f3n, una resurrecci\u00f3n de los muertos; las cosas viejas deben pasar y todas las cosas deben ser hechas nuevas. La ley de Dios no puede ser escrita nunca en el viejo coraz\u00f3n natural: nos debe ser dada una nueva naturaleza espiritual, y luego, en el centro de esa nueva vida, sobre el trono de ese nuevo poder dentro de nuestra vida, Dios establecer\u00e1 la proclamaci\u00f3n de Su bendita voluntad, y lo que \u00c9l ordena ser\u00e1 cumplido.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces, ustedes pueden ver que no se puede escribir tan f\u00e1cilmente sobre estas tablas como pens\u00e1bamos al principio. Si Dios escribe la ley en el coraz\u00f3n, el coraz\u00f3n debe estar preparado, y para estar preparado debe ser renovado enteramente por un milagro de la misericordia, que s\u00f3lo puede ser obrado por esa mano omnipotente que hizo tanto el cielo como la tierra.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II. <\/b>En segundo lugar, procedamos a notar LA ESCRITURA. \u00abDar\u00e9 mi ley en su mente, y la escribir\u00e9 en su coraz\u00f3n\u00bb. \u00bfCu\u00e1l es esta escritura? Primero, <i>su tema es la ley de Dios<\/i>. Dios escribe en los corazones de Su pueblo aquello que ya ha sido revelado; no escribe all\u00ed nada nuevo y sin revelar, sino Su propia voluntad que ya nos ha dado en el libro de la ley. \u00c9l escribe en el coraz\u00f3n mediante una operaci\u00f3n de gracia, lo que ya ha escrito en la Biblia mediante una revelaci\u00f3n de gracia. \u00c9l no escribe filosof\u00eda, ni imaginaci\u00f3n, ni superstici\u00f3n, ni fanatismo, ni fantas\u00edas ociosas. Si alguien me dijera: \u00abDios ha escrito tal y tal cosa en mi coraz\u00f3n\u00bb, yo le responder\u00eda: \u00abmu\u00e9stramela en el Libro\u00bb, pues si no es acorde a las otras Escrituras, no es la escritura de Dios. Una fantas\u00eda relativa a que un hombre es profeta, o un pr\u00edncipe, o un \u00e1ngel, podr\u00e1 estar en el coraz\u00f3n del hombre, pero Dios no la escribi\u00f3 all\u00ed, pues Su propia declaraci\u00f3n es: \u00abescribir\u00e9 mi ley en su coraz\u00f3n\u00bb, y no habla de nada m\u00e1s all\u00e1 de eso. El disparate de los hombres modernos que pretenden ser profetas, no es una escritura de Dios; ser\u00eda una deshonra para un hombre sano adjudicarse esa funci\u00f3n: \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda ser del Se\u00f1or? \u00c9l promete aqu\u00ed escribir Su propia ley en el coraz\u00f3n, pero nada m\u00e1s. Cont\u00e9ntense con tener la ley escrita en su alma, y no se pierdan en vanas imaginaciones, para que no se decepcionen gravemente por creer en una mentira.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, observen que Dios dice que escribir\u00e1 toda Su ley en el coraz\u00f3n: esto est\u00e1 incluido en las palabras, \u00abmi ley\u00bb. La obra de Dios es completa en todas sus partes, y hermosamente armoniosa. No escribe un mandamiento y deja fuera el resto como hacen muchos en sus propias reformas. En su virtud, se indignan contra un pecado en particular, pero obran desordenadamente en otros males. La ebriedad es para ellos la m\u00e1s condenable de todas las transgresiones, pero toleran la avaricia y la inmundicia. Denuncian el robo, y sin embargo defraudan; vociferan en contra del orgullo, y sin embargo se entregan a la envidia: as\u00ed son parciales, y hacen falsamente la obra del Se\u00f1or. No debe ser as\u00ed. Dios no pone delante de nosotros una santidad parcial, sino la ley moral completa. \u00abEscribir\u00e9 mi ley en su coraz\u00f3n.\u00bb Las reformas humanas son generalmente sesgadas, pero la obra de gracia del Se\u00f1or es balanceada y proporcionada. El Se\u00f1or escribe la ley perfecta en los corazones de los hombres, porque tiene la intenci\u00f3n de producir hombres maduros.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">F\u00edjense, adem\u00e1s, que en el coraz\u00f3n est\u00e1 escrita la ley, no suavizada y alterada, sino \u00abmi ley\u00bb, la mism\u00edsima ley que fue escrita al principio en el coraz\u00f3n del hombre antes de la ca\u00edda. Pablo dice, de los hombres naturales, que \u00abmuestran la obra de la ley escrita en sus corazones\u00bb. Hay suficiente luz en la conciencia para condenar a los hombres por la mayor\u00eda de sus iniquidades. El grabado original de la ley en el coraz\u00f3n del hombre en su creaci\u00f3n, ha sido da\u00f1ado y casi borrado por la ca\u00edda del hombre y por sus subsiguientes transgresiones, pero el Se\u00f1or, cuando renueva el coraz\u00f3n, restablece la escritura y la deja v\u00edvida y fresca, la escritura de los primeros principios de justicia y verdad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero acerc\u00e1ndonos m\u00e1s al tema: \u00bfqu\u00e9 quiere decir la Escritura cuando expresa: escribir la ley de Dios en el coraz\u00f3n? <i>La escritura misma incluye much\u00edsimas cosas<\/i>. Un hombre que tiene la ley de Dios escrita en su coraz\u00f3n, antes que nada, la conoce. Es instruido en las ordenanzas y estatutos del Se\u00f1or. Es una persona iluminada, y ya no es m\u00e1s uno de esos que desconocen la ley y son malditos. El Esp\u00edritu de Dios le ha ense\u00f1ado lo que est\u00e1 bien y lo que est\u00e1 mal: lo sabe como algo suyo, y, por tanto, no puede confundir las tinieblas con la luz, ni la luz con las tinieblas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, esta ley permanece en su memoria. Cuando ten\u00eda la ley escrita sobre una tabla, deb\u00eda ir necesariamente a su casa para mirarla, pero ahora la lleva consigo en su coraz\u00f3n a todas partes, y sabe de inmediato lo que es correcto y lo que es incorrecto. Dios le ha dado un criterio mediante el cual juzga todas las cosas. Descubre que \u00abno todo lo que brilla es oro\u00bb, y que todo lo que pretende ser santo, no lo es. Separa lo valioso de lo vil, y hace eso habitualmente; pues su conocimiento de la ley de Dios y su recuerdo de ella van acompa\u00f1ados por un discernimiento de esp\u00edritu que Dios ha obrado en \u00e9l, de tal forma que discierne r\u00e1pidamente aquello que es acorde con la mente de Dios y lo que no lo es. Ahora, este es un punto crucial, pues los hombres hacen com\u00fanmente muchas cosas que incluso llegan a defender, afirmando que no hay nada malo en ellas; pero de conformidad a la regla divina son totalmente inicuas. El pueblo de Dios juzga estas cosas, y no siente placer en ellas. Un instinto sagrado advierte al creyente de la cercan\u00eda del pecado. Mucho antes de que el sentimiento p\u00fablico hubiere sonado la alarma en contra de pr\u00e1cticas cuestionables, el cristiano, aunque fuese enga\u00f1ado moment\u00e1neamente por la costumbre vigente, siente un temblor y una intranquilidad. Aun si consintiera externamente siendo arrastrado por la opini\u00f3n general, un algo interno protesta, y lo conduce a considerar si en verdad el asunto puede ser defendido. Tan pronto detecta el mal, huye de \u00e9l. Es algo grandioso poseer un detector universal, de tal forma que sin importar donde vayas, no dependes del juicio de otros, y, por tanto, no eres enga\u00f1ado como son enga\u00f1adas las multitudes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, esto es s\u00f3lo una parte del asunto, y comparativamente, una peque\u00f1\u00edsima parte. La ley est\u00e1 escrita en el coraz\u00f3n del hombre m\u00e1s all\u00e1 de este punto, es decir, el hombre aprueba que la ley es buena; y su conciencia restaurada clama: \u00abs\u00ed, eso es as\u00ed, y tiene que ser as\u00ed. Este mandamiento mediante el cual Dios ha prohibido un cierto camino es un mandamiento adecuado y prudente: ten\u00eda que ser prescrito.\u00bb Es un signo esperanzador cuando un hombre no desea m\u00e1s que los mandamientos divinos sean diferentes de lo que son, sino que los confirma mediante el veredicto de su aprobaci\u00f3n. \u00bfAcaso no hay hombres que en su ira desear\u00edan que matar no fuera un crimen? \u00bfAcaso no hay otros que no roban, pero que desear\u00edan apoderarse de los bienes de sus vecinos? \u00bfAcaso no hay muchos que desear\u00edan que la fornicaci\u00f3n y el adulterio no fueran vicios? Esto comprueba que sus corazones son depravados; pero no sucede as\u00ed con los regenerados; no quisieran que la ley fuera alterada por ning\u00fan motivo. Su voto es a favor de la ley, pues la consideran como el guardi\u00e1n de la sociedad, la \u00fanica base sobre la que se puede construir la paz del universo, pues \u00fanicamente mediante la justicia puede ser establecido alg\u00fan orden en las cosas. Si posey\u00e9ramos la sabidur\u00eda de Dios, proclamar\u00edamos precisamente esa ley que Dios ha proclamado, ya que la ley es santa, y justa, y buena, y promueve el m\u00e1s elevado beneficio para el hombre. Es algo grandioso cuando el hombre llega a ese punto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, adem\u00e1s, Dios introduce en el coraz\u00f3n un amor a la ley as\u00ed como una aprobaci\u00f3n de la misma, de tal magnitud, que el hombre agradece a Dios por haberle dado tan justa y amable representaci\u00f3n de lo que es la perfecta santidad; le agradece porque le ha dado tales cordeles de medida, por los cu\u00e1les sabe c\u00f3mo debe construirse una casa en la que more Dios. Y agradeciendo as\u00ed al Se\u00f1or, su oraci\u00f3n, su deseo, su anhelo, su hambre, y su sed son por la justicia, para poder ser en todo acorde a la mente de Dios. Es algo glorioso cuando el coraz\u00f3n se deleita en la ley del Se\u00f1or y encuentra en ella su solaz y su placer. La ley est\u00e1 plenamente escrita en el coraz\u00f3n cuando un hombre se complace en la santidad, y siente un profundo dolor cuando se le aproxima el pecado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, mi querido amigo, el Se\u00f1or ha hecho grandes cosas por ti cuando cada cosa mala se vuelve detestable para ti. Aunque caigas en pecado por causa de la debilidad de tu carne, si te causa intensa agon\u00eda y dolor, es debido a que Dios ha escrito Su ley en tu coraz\u00f3n. Aunque no puedas ser tan santo como quisieras serlo, sin embargo, si los caminos de la santidad son tu placer, si son el verdadero elemento en el que vives as\u00ed como el pez vive en el mar, entonces has sido el sujeto de un muy maravilloso cambio de coraz\u00f3n. No es tanto lo que haces, sino aquello en lo que te deleitas, lo que se convierte en la clara prueba de tu car\u00e1cter. Muchas personas estrictamente religiosas que van y vienen de la iglesia a la capilla, estar\u00edan inusualmente alegres si no se sintieran obligadas a hacerlo. \u00bfAcaso no es su adoraci\u00f3n p\u00fablica una formalidad muerta? Una buena cantidad de personas tiene reuniones de oraci\u00f3n familiar y oraciones privadas pero desear\u00eda poder liberarse de tales estorbos. \u00bfHay acaso alguna religi\u00f3n en los ejercicios corporales que son una carga para el coraz\u00f3n? Nada es aceptable a Dios mientras no sea aceptable para ustedes mismos: Dios no recibir\u00e1 su sacrificio a menos que lo ofrezcan voluntariamente. Cu\u00e1n contrario es esto a la creencia de muchos, pues dicen: \u00abvea usted, yo me niego a m\u00ed mismo al ir tantas veces a un lugar de adoraci\u00f3n y por hacer oraci\u00f3n privada, por tanto debo ser muy religioso.\u00bb Lo contrario es m\u00e1s aproximado a la verdad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando servir a Dios se convierte en una desdicha, entonces, en verdad, el coraz\u00f3n est\u00e1 muy lejos de la salud espiritual; pues cuando el coraz\u00f3n ha sido renovado, se deleita en adorar y servir al Se\u00f1or. En lugar de decir: \u00abyo dejar\u00eda de orar si pudiera\u00bb, la mente regenerada clama: \u00abyo quisiera poder estar orando siempre\u00bb. En vez de decir: \u00absi pudiera, yo me mantendr\u00eda lejos de la asamblea del pueblo de Dios\u00bb, la naturaleza reci\u00e9n nacida desea morar, como David, en la casa del Se\u00f1or para siempre. Esta es una gran evidencia de la escritura de la ley en el coraz\u00f3n, cuando la santidad se vuelve un placer y el pecado se convierte en una amargura. Cuando esto ha sido obrado, \u00a1cu\u00e1n grandes cosas ha hecho Dios por nosotros!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El punto principal de todo radica en que, cuando nuestra naturaleza era una vez contraria a la ley de Dios, todo lo que Dios prohib\u00eda era deseado de inmediato por nosotros, y todo lo que Dios ordenaba era un disgusto para nosotros; pero el Esp\u00edritu Santo viene y cambia nuestra naturaleza y la hace congruente con la ley, de tal forma que ahora todo lo que Dios proh\u00edbe, nosotros tambi\u00e9n lo prohibimos, y todo lo que Dios ordena, nuestra voluntad tambi\u00e9n lo ordena. \u00a1Cu\u00e1nto mejor es tener la ley escrita en el coraz\u00f3n que sobre tablas de piedra!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si alguien preguntara <i>c\u00f3mo mantiene el Se\u00f1or legible la escritura en el coraz\u00f3n<\/i>, me gustar\u00eda dedicar un minuto o dos para mostrarles el proceso. Yo no s\u00e9 decirles c\u00f3mo el Esp\u00edritu Santo escribe inicialmente la ley en el coraz\u00f3n. Los medios externos son la predicaci\u00f3n de la palabra y su lectura; pero c\u00f3mo opera directamente el Esp\u00edritu Santo en el alma, no lo sabemos; es uno de los grandes misterios de la gracia. Esto s\u00ed conocemos dentro de nosotros, que aunque antes \u00e9ramos ciegos, ahora podemos ver, y aunque aborrec\u00edamos la ley de Dios, ahora sentimos un intenso deleite en ella: tambi\u00e9n sabemos que el Esp\u00edritu Santo obr\u00f3 este cambio, pero c\u00f3mo lo hizo, permanece en el misterio. Esa parte que podemos discernir de Su santo oficio, es completada de conformidad a las leyes usuales de la operaci\u00f3n mental. \u00c9l ilumina por medio del conocimiento, convence mediante argumento, conduce por persuasi\u00f3n, fortalece por instrucci\u00f3n, y as\u00ed sucesivamente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tambi\u00e9n sabemos esto, que una forma por la que la ley permanece escrita en el coraz\u00f3n de un cristiano es esta: un sentido de la presencia de Dios. El creyente siente que no podr\u00eda pecar sin que Dios dejara de mirarle. Se necesitar\u00eda un rostro de bronce para que un hombre jugara el papel de traidor en la presencia de un rey; estas cosas son llevadas a cabo \u00aben secreto\u00bb, seg\u00fan la descripci\u00f3n de los hombres, pero no delante del rostro del monarca. As\u00ed el cristiano siente que mora a la vista de Dios, y esto le impide desobedecer. El ojo del Padre celestial es el mejor amonestador del hijo de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A continuaci\u00f3n, el cristiano tiene un vivo sentido dentro de s\u00ed de la degradaci\u00f3n que una vez le trajo el pecado. Si hay algo que no puedo olvidar personalmente, es el horror de mi coraz\u00f3n, cuando estando todav\u00eda bajo pecado, Dios me revel\u00f3 mi estado. Ah, amigos, el viejo proverbio que un hijo que ha sufrido quemaduras siente terror por el fuego, tiene una intensidad de verdad muy inherente, en el caso de alguien que ha sido quemado por el pecado hasta ser conducido a la desesperaci\u00f3n por ese pecado; lo odia con un odio perfecto, y, por ese medio, Dios escribe la ley en el coraz\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero un sentido del amor es todav\u00eda un factor m\u00e1s poderoso. Basta que un hombre sepa que Dios le ama, que se sienta seguro que Dios le am\u00f3 siempre desde antes de la fundaci\u00f3n del mundo, y tratar\u00e1 de agradar a Dios. Basta que tenga por cierto que el Padre le am\u00f3 tanto como para entregar a Su unig\u00e9nito Hijo a la muerte para que esa persona pudiera vivir a trav\u00e9s de \u00c9l, y entonces amar\u00e1 a Dios y odiar\u00e1 el mal. Un sentido de perd\u00f3n, de adopci\u00f3n, y del dulce favor de Dios, tanto en la providencia como en la gracia, deben santificar al hombre. No puede ofender voluntariamente en contra de tal amor; por el contrario, se siente obligado a obedecer a Dios en retorno por esa gracia inescrutable; y as\u00ed, mediante un sentido de amor, Dios escribe efectivamente Su ley en el coraz\u00f3n de Su pueblo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Otra pluma muy poderosa con la que escribe el Se\u00f1or se encuentra en los sufrimientos de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Cuando vemos a Jes\u00fas escupido, y flagelado, y crucificado, sentimos que debemos odiar el pecado con toda la intensidad de nuestra naturaleza. \u00bfAcaso pueden contar las gotas p\u00farpuras de Su sangre redentora y luego regresar a vivir en la iniquidad que le cost\u00f3 tanto al Se\u00f1or? La muerte de Cristo escribe la ley de Dios muy profundamente en el centro del coraz\u00f3n del hombre. La cruz crucifica al pecado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s de eso, Dios establece efectivamente Su santa ley en el trono del coraz\u00f3n, d\u00e1ndonos una vida nueva, una vida celestial. Hay dentro de un cristiano un principio inmortal que no puede pecar, porque es nacido de Dios, y no puede morir, pues es la simiente viva e incorruptible que vive y permanece para siempre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En la regeneraci\u00f3n hay un algo que se nos imparte, completamente extra\u00f1o a nuestra naturaleza corrupta; un principio divino es colocado en el alma que no puede ser corrompido ni tampoco puede morir, y por este medio, la ley es escrita en el coraz\u00f3n. No pretendo explicar el proceso de regeneraci\u00f3n, pero en verdad involucra una vida divina, implantada por el Esp\u00edritu Santo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, el propio Esp\u00edritu Santo mora en los creyentes. Les ruego que no olviden nunca esta maravillosa doctrina, que tan cierto como Dios habit\u00f3 en carne humana en la persona del Dios-hombre Mediador, as\u00ed de cierto es que el Esp\u00edritu Santo mora en los cuerpos de todos los hombres y mujeres redimidos que han nacido de nuevo; y por la fuerza de esa permanencia, \u00c9l guarda la mente impregnada de santidad para siempre, por siempre sumisa a la voluntad del Alt\u00edsimo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III.<\/b> Ahora tornamos a pensar por un minuto en EL ESCRITOR. \u00bfQui\u00e9n es el que escribe la ley en el coraz\u00f3n? Es el propio Dios. \u00abYo lo har\u00e9\u00bb, dice \u00c9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Noten, primero, que <i>\u00c9l tiene un derecho <\/i>de redactar Su ley en el coraz\u00f3n. \u00c9l hizo el coraz\u00f3n; es Su tabla: puede escribir all\u00ed lo que quiera. Como arcilla en las manos del alfarero, as\u00ed somos nosotros en Sus manos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Noten, a continuaci\u00f3n, que <i>\u00fanicamente \u00c9l puede escribir <\/i>la ley en el coraz\u00f3n. Nunca ser\u00e1 escrita all\u00ed por ninguna otra mano. La ley de Dios no puede ser escrita en el coraz\u00f3n por alg\u00fan poder humano. Ay, cu\u00e1n a menudo he expuesto la ley de Dios y el Evangelio de Dios, pero yo no he penetrado m\u00e1s all\u00e1 del o\u00eddo: \u00fanicamente el Dios vivo puede escribir en el coraz\u00f3n vivo. Esta es una obra noble que ni los propios \u00e1ngeles pueden llevar a cabo. \u00abDedo de Dios es este.\u00bb Como \u00fanicamente Dios puede y debe escribir all\u00ed, s\u00f3lo \u00c9l obtendr\u00e1 la gloria de esa escritura cuando sea perfeccionada.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando Dios escribe, <i>\u00c9l escribe perfectamente<\/i>. Ustedes y yo hacemos manchones y borrones: tenemos que poner un \u00edndice de errata al fin de cada pieza de humana escritura, pero cuando Dios escribe, los borrones o errores no tienen ninguna participaci\u00f3n. Ninguna santidad puede sobrepasar la santidad producida por el Esp\u00edritu Santo cuando Su obra interna est\u00e1 completada en su totalidad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, <i>\u00c9l escribe indeleblemente<\/i>. Yo desaf\u00edo al diablo que saque una sola letra de la ley de Dios del coraz\u00f3n de un hombre, cuando Dios ha escrito all\u00ed. Cuando el Esp\u00edritu Santo ha llegado con todo el poder de Su divinidad y ha reposado en nuestra naturaleza, y ha grabado en ella la vida de santidad, entonces puede venir el diablo con sus alas negras y toda su malvada astucia, pero no puede borrar nunca las l\u00edneas eternas. Llevamos en nuestros corazones las se\u00f1ales del eterno Dios y Se\u00f1or, y las llevaremos eternamente. Las rocas grabadas muestran las inscripciones durante mucho tiempo, pero los corazones grabados las llevan por siempre y para siempre. \u00bfAcaso no dice el Se\u00f1or: \u00abPondr\u00e9 mi temor en el coraz\u00f3n de ellos, para que no se aparten de m\u00ed\u00bb? Bendito sea Dios por esos principios inmortales que proh\u00edben que el hijo de Dios peque.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>IV.<\/b> Quiero concluir notando LOS RESULTADOS de la ley escrita de esa manera en el coraz\u00f3n. Quisiera que mientras he estado predicando acerca de esto, muchos de ustedes se hayan estado diciendo: \u00abyo espero que la ley sea escrita en mi coraz\u00f3n\u00bb. Recuerden que esto es un don y un privilegio del pacto de la gracia, y no es obra del hombre. Queridos amigos, si alguno de ustedes se ha dicho: \u00abno encuentro nada bueno en m\u00ed, por tanto, no puedo venir a Cristo\u00bb, habla insensatamente. La ausencia de bien es una buena raz\u00f3n para que vengas a Cristo, para que \u00c9l supla tus necesidades. \u00abOh, pero si pudiera escribir la ley de Dios en mi coraz\u00f3n, vendr\u00eda a Cristo.\u00bb \u00bfLo har\u00edas? \u00bfPara qu\u00e9 necesitar\u00edas a Cristo? Pero si la ley no est\u00e1 escrita en tu coraz\u00f3n, entonces ven a Jes\u00fas para que te la escriba. El nuevo pacto dice: \u00abDar\u00e9 mi ley en su mente, y la escribir\u00e9 en su coraz\u00f3n.\u00bb Ven entonces para que te escriba as\u00ed la ley internamente. Ven tal como eres, antes de que una sola l\u00ednea haya sido escrita. El Se\u00f1or Jes\u00fas quiere preparar Sus propias tablas, y escribir cada una de las letras de Sus propias ep\u00edstolas: ven a \u00c9l tal como eres, para que \u00c9l haga todo por ti.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfCu\u00e1les son los resultados de que la ley sea escrita en los corazones de los hombres? Frecuentemente el primer resultado es un gran dolor. Si la ley de Dios est\u00e1 escrita en mi coraz\u00f3n, entonces me digo a m\u00ed mismo, \u00ab\u00a1ah, que yo haya vivido como un quebrantador de la ley durante tanto tiempo! Esta bendita ley, esta amable ley, ni siquiera hab\u00eda pensado en ella, o si pens\u00e9 en ella, me provoc\u00f3 a la desobediencia. El pecado revivi\u00f3, y yo mor\u00ed cuando vino el mandamiento.\u00bb Nos retorcemos las manos y clamamos: \u00ab\u00bfc\u00f3mo podemos ser tan perversos como para quebrantar una ley tan justa? \u00bfC\u00f3mo podemos ser tan obstinados como para ir en contra de nuestros propios intereses? \u00bfAcaso no sab\u00edamos que la violaci\u00f3n del mandamiento es un da\u00f1o para nosotros mismos?\u00bb As\u00ed estamos sumidos en la amargura como uno que est\u00e1 amargura por la muerte de su primog\u00e9nito. Si no se han lamentado por causa del pecado, no creo que Dios haya escrito jam\u00e1s Su ley en sus corazones. Uno de los primeros signos de la gracia es un roc\u00edo en los ojos debido al pecado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El siguiente efecto es que le viene al hombre una determinaci\u00f3n firme y r\u00edgida de no quebrantar otra vez la ley, sino de guardarla con todas sus fuerzas. \u00c9l clama con David: \u00abJur\u00e9 y ratifiqu\u00e9 que guardar\u00e9 tus justos juicios.\u00bb Al leer los preceptos del Se\u00f1or, su coraz\u00f3n entero dice: \u00abs\u00ed, eso es lo que debo ser, eso es lo que deseo ser, y eso es lo que ser\u00e9, de acuerdo a la voluntad de Dios.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ese firme prop\u00f3sito pronto conduce a un fiero conflicto; pues otra ley alza su cabeza, una ley que est\u00e1 en nuestros miembros; y esa otra ley clama: \u00abno tan r\u00e1pido; tu nueva ley que ha venido a tu alma para gobernarte, no ser\u00e1 obedecida: yo ser\u00e9 la ley en vigor.\u00bb El que ha nacido en nosotros para ser nuestro rey, encuentra al viejo Herodes listo para matar al peque\u00f1o ni\u00f1o. La concupiscencia de los ojos, la concupiscencia de la carne, y el orgullo de la vida, cada uno de ellos, jura combatir en contra del nuevo monarca y del poder reciente que ha llegado al coraz\u00f3n. Algunos de ustedes conocen lo que esta lucha significa. Es un duro combate el que sostienen algunos, para mantenerse libres del pecado real. Cuando se han visto asediados por el mal car\u00e1cter, \u00bfno han tenido que llevarse la mano a la boca para callarse y no decir lo que sol\u00edan decir, pero que no desear\u00edan decir otra vez? A menudo, \u00bfno se han recluido en el aposento de arriba para estar solos, sintiendo que pronto resbalar\u00edan si el Se\u00f1or no los sostuviera? \u00a1Cu\u00e1n sabio es estar a solas con Dios y clamar a \u00c9l por ayuda! \u00a1Cu\u00e1n prudente vigilar de d\u00eda y de noche en contra del mal! Ciertos jactanciosos hablan de haber superado todo eso. Me encantar\u00eda pensar que existen tales hermanos: pero me encantar\u00eda conservarlos en una urna de cristal para exhibirlos por todos lados, o en una caja de hierro donde los ladrones no pudieran descubrirlos. Concibo que es una trampa del diablo si ustedes imaginan que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de la necesidad de una vigilancia diaria. En lo que a m\u00ed respecta, no he sobrepasado el conflicto o la lucha: testifico que la batalla se torna m\u00e1s dura cada d\u00eda. Y encuentro que aquellos miembros del pueblo de Dios con quienes me relaciono, todav\u00eda est\u00e1n combatiendo y luchando.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunas veces s\u00e9 que el diablo no ruge, pero le tengo m\u00e1s miedo cuando est\u00e1 quieto que cuando se enfurece. Yo preferir\u00eda que rugiera, pues un diablo rugiente es mejor que un diablo durmiente. Se le da la mano y se toma hasta el codo; y siempre que comienzas a decirte: \u00abmis corrupciones est\u00e1n todas muertas; ahora no tengo tendencias a pecar\u00bb, est\u00e1s en un grave peligro. Pobre alma, no sabes de lo que dices. Que Dios te env\u00ede a la escuela y te ilumine un poco, y estoy seguro de que antes de que pase mucho tiempo, cantar\u00edas otra tonada. Estos son los resultados incidentales: cuando el Se\u00f1or escribe la ley en el coraz\u00f3n, las refriegas y las luchas son comunes dentro del hombre, pues la santidad se esfuerza por alcanzar el predominio.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, \u00bfacaso no resulta de la escritura divina algo mejor que esto? Oh, s\u00ed. Viene una obediencia real. El hombre no s\u00f3lo aprueba la ley porque es buena, sino que la obedece; y cualquier cosa que Cristo ordene, no importa cu\u00e1l sea, el hombre busca cumplirla: no solamente desea hacerla, sino que la cumple realmente; y si hay algo que est\u00e1 mal, no solamente desea abstenerse de ello, sino que se abstiene. Con la ayuda de Dios, se vuelve recto, y justo, y sobrio y piadoso, y amante, y semejante a Cristo, pues esto es lo que el Esp\u00edritu de Dios obra en \u00e9l. \u00c9l querr\u00eda ser perfecto, a no ser por las viejas concupiscencias de la carne que permanecen en los corazones de los regenerados. El creyente siente ahora un intenso placer en todo lo que es bueno. Si hay algo recto y verdadero en el mundo, \u00e9l est\u00e1 de parte de todo eso: si la verdad sufre derrotas, \u00e9l es derrotado; pero si la verdad prosigue su ruta victoriosa y de triunfos futuros, \u00e9l vence tambi\u00e9n, y toma y divide el bot\u00edn con gozo. Ahora \u00e9l est\u00e1 de parte de Dios, ahora est\u00e1 del lado de Cristo, ahora pertenece al bando de la verdad, ahora pertenece al bando de la santidad; y un hombre no puede ser eso sin que sea un hombre feliz. Con todas sus luchas, y todas sus l\u00e1grimas, y todas sus confesiones, \u00e9l es un hombre feliz, pues est\u00e1 del lado feliz. Dios est\u00e1 con \u00e9l, y \u00e9l est\u00e1 con Dios, y debe ser bendito.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Conforme esto progresa, el hombre es m\u00e1s y m\u00e1s preparado para morar en el cielo. Es transformado de gloria en gloria en la imagen de Dios, como por el Esp\u00edritu del Se\u00f1or. Nuestra idoneidad para el cielo no es algo que nos ser\u00e1 aplaudido en los \u00faltimos pocos minutos de nuestra vida, cuando estemos a punto de morir; sino que los hijos de Dios tienen una aptitud para el cielo tan pronto son salvos, y esa adecuaci\u00f3n crece y se incrementa hasta estar maduros, y entonces, como una fruta madura, se caen del \u00e1rbol y se encuentran en el seno de su Padre Dios. Dios no mantendr\u00e1 a un alma fuera del cielo ni medio minuto, si est\u00e1 totalmente preparada para ir all\u00ed; y as\u00ed, cuando Dios nos ha preparado para ser part\u00edcipes de la herencia de los santos en luz, entraremos de inmediato en el gozo de nuestro Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos m\u00edos, siento que he hablado endeble y prosaicamente acerca de uno de los temas m\u00e1s benditos que hubieren ocupado jam\u00e1s los pensamientos del hombre: c\u00f3mo es guardada la ley de Dios, c\u00f3mo es honrada, c\u00f3mo viene al mundo la santidad, y c\u00f3mo ya no somos rebeldes. En esto, confiemos en nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas, que es para nosotros la fianza de ese pacto, del cual, una de las grandiosas promesas es esta: \u00abDar\u00e9 mi ley en su mente, y la escribir\u00e9 en su coraz\u00f3n.\u00bb Que Dios lo haga as\u00ed con nosotros, por Cristo nuestro Se\u00f1or. Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abDespu\u00e9s de aquellos d\u00edas, dice Jehov\u00e1: Dar\u00e9 mi ley en su mente, y la escribir\u00e9 en su coraz\u00f3n.\u00bb Jerem\u00edas 31: 33. El domingo pasado hablamos sobre la primera gran bendici\u00f3n del pacto de la gracia, es decir, el pleno perd\u00f3n de los pecados. Despu\u00e9s nos quedamos reflexionando con deleite en la promesa maravillosa, \u00abNunca m\u00e1s &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-ley-escrita-en-el-corazonpor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Ley Escrita en el Coraz\u00f3n<br \/>\nPor Charles H. 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