{"id":22485,"date":"2016-04-04T15:53:09","date_gmt":"2016-04-04T20:53:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/temblando-a-la-palabra-de-diospor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:53:09","modified_gmt":"2016-04-04T20:53:09","slug":"temblando-a-la-palabra-de-diospor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/temblando-a-la-palabra-de-diospor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"Temblando a la Palabra de Dios\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abPero mirar\u00e9 a aquel que es pobre y humilde de esp\u00edritu, y que tiembla a mi palabra.\u00bb Isa\u00edas 66: 2<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La pintura de retratos es un gran arte. Muchos lo intentan, pero los maestros de ese arte son escasos. En la Palabra de Dios contamos con una galer\u00eda de retratos tan fieles, tan sorprendentes, que \u00fanicamente la mano del Se\u00f1or podr\u00eda haberlos pintado. La mayor\u00eda de nosotros nos hemos sobrecogido al ver all\u00ed nuestro retrato. Lo mejor de todo es que al pie de cada pintura, tenemos el juicio del Se\u00f1or sobre el car\u00e1cter, de tal forma que somos capaces de formarnos una valoraci\u00f3n de cu\u00e1l es nuestra verdadera condici\u00f3n delante del Se\u00f1or. Aqu\u00ed tienen a un hombre dibujado v\u00edvidamente: es pobre y de esp\u00edritu humilde, y tiembla a la Palabra del Se\u00f1or. Aqu\u00ed, tambi\u00e9n, comprueban la valoraci\u00f3n del Se\u00f1or acerca de \u00e9l: \u00abPero mirar\u00e9 a aquel.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Espero reflexionar primordialmente sobre el car\u00e1cter descrito en las palabra finales, \u00ab<i>y que tiembla a mi palabra.<\/i>\u00bb Vamos a complementar nuestro texto con el vers\u00edculo cinco: \u00abO\u00edd palabra de Jehov\u00e1, vosotros los que tembl\u00e1is a su palabra.\u00bb Este temblor es, en la opini\u00f3n de Dios, un admirable rasgo de su car\u00e1cter. El glorioso Jehov\u00e1, desde Su trono en el cielo, habla de las personas humildes de esp\u00edritu, que tiemblan a Su Palabra: y luego el profeta toma el acorde y clama: \u00abO\u00edd palabra de Jehov\u00e1, vosotros los que tembl\u00e1is a su palabra.\u00bb Es una muy grande misericordia que haya descripciones en la Palabra de Dios sobre santos que caen muy bajo, y alcanzan los m\u00e1s d\u00e9biles grados de gracia, y los m\u00e1s tristes estados de \u00e1nimo. Algunas veces encontramos a los hijos de Dios sobre las alturas: su vida espiritual es vigorosa, y su gozo interno abundante. Cuando les describimos a los santos que se encuentran en esa condici\u00f3n, muchas personas del tipo de Poca Fe y de Desaliento, claman de inmediato: \u00ab\u00a1Ay, yo lo desconozco! \u00a1Quisiera experimentar eso, pero, lamentablemente, no es as\u00ed!\u00bb Ellos se desalientan gravemente por esas mismas cosas que deber\u00edan levantar sus esp\u00edritus y estimular sus deseos: pues, en verdad, si un creyente es capaz de escalar las Monta\u00f1as Deleitosas, hay mayor esperanza de que otro pueda tambi\u00e9n lograrlo. Sin embargo, debemos dar gracias a Dios porque, en Su inapreciable Escritura, ha pintado para nosotros retratos del creyente en su abatimiento. En la galer\u00eda de cuadros de las personas salvadas por fe, encontramos tanto a Rahab como a Sara, al descarriado Sans\u00f3n as\u00ed como al santo Samuel. En el registro de familia del Se\u00f1or, tenemos los nombres de creyentes que fueron d\u00e9biles, y tristes y deficientes. En ese sagrado registro tenemos tambi\u00e9n ejemplos de hombres indudablemente llenos de gracia, que se encontraron en condiciones muy penosas e indeseables. Se habla de hombres pertenecientes al pueblo de Dios cuando sus almas est\u00e1n enfermas, cuando la gracia se encuentra en un nivel muy bajo, y cuando el gozo est\u00e1 eclipsado. El pueblo de Dios es reconocido como tal en la Escritura, cuando es \u00e9poca de invierno en sus esp\u00edritus, y la gracia se queda adormecida como savia paralizada en el \u00e1rbol. El Se\u00f1or reconoce la vida espiritual en los Suyos, aun cuando haya poca evidencia de ella, y esa evidencia sea confusa. Es sumamente alentador que las Escrituras mencionen evidencias que, aunque sean peque\u00f1as, son seguras.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Conozco a muchos del pueblo de Dios que han sido grandemente consolados por el texto: \u00abNosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos.\u00bb \u00abOh,\u00bb han dicho, \u00absentimos efectivamente amor por todo el pueblo de Dios, sea quien sea; y si esa es una evidencia de gracia, contamos con esa evidencia.\u00bb Los ap\u00f3stoles pod\u00edan decir: \u00abLo sabemos, y estamos muy seguros de ello, que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos;\u00bb por tanto, nosotros tambi\u00e9n podemos sentirnos alentados a gozar de la misma segura confianza en que, asimismo, hemos pasado de muerte a vida, por nuestro sentido de amor a los santos. Algunos de ustedes podr\u00edan considerar que esta es una base incierta de consuelo; pero yo doy testimonio que es como una madriguera de conejos entre las rocas; un resguardo muy seguro del enemigo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay una evidencia muy especial, tambi\u00e9n, en la que Dios habla de aquellos que piensan en Su nombre: \u00abY fue escrito libro de memoria delante de \u00e9l para los que temen a Jehov\u00e1, y para los que piensan en su nombre.\u00bb Si nuestros pensamientos descansan amorosamente en el nombre del Se\u00f1or, este es un signo salvador; y, sin embargo \u00a1cu\u00e1n peque\u00f1o parece! Los pensamientos son como la paja, pero muestran en qu\u00e9 sentido sopla el viento. En verdad, la red de consuelo del Se\u00f1or tiene mallas lo suficientemente peque\u00f1as para retener al pez m\u00e1s peque\u00f1o.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, es tambi\u00e9n muy consolador que el Se\u00f1or diga: \u00abAlabar\u00e1n a Jehov\u00e1 los que le buscan; vivir\u00e1 vuestro coraz\u00f3n para siempre.\u00bb Aun los buscadores vivir\u00e1n. Aunque todav\u00eda sean buscadores m\u00e1s bien que poseedores, tienen la promesa del Se\u00f1or de vida eterna. Aunque solamente est\u00e9n buscando, y hayan desfallecido en la b\u00fasqueda, el amor que los impuls\u00f3 a buscar, los har\u00e1 seguir adelante.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta es, ciertamente, una bendita palabra: \u00abTodo aquel que invocare el nombre del Se\u00f1or, ser\u00e1 salvo.\u00bb \u00abYo invoco Su nombre,\u00bb dijo alguien, \u00abyo s\u00e9 que lo hago. Estoy clamando a \u00c9l en oraci\u00f3n. Yo deseo que sea perpetuado en m\u00ed Su nombre. Lo escojo por mi Dios , y me entrego a \u00c9l; si eso es invocar el nombre del Se\u00f1or, entonces, en verdad, yo soy un hijo de Dios.\u00bb Este precioso pasaje ha sido un sost\u00e9n especial para mi propio coraz\u00f3n en momentos de gran angustia de esp\u00edritu. Yo s\u00e9 que invoco el nombre del Se\u00f1or, y ser\u00e9 salvo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cu\u00e1n a menudo, tambi\u00e9n me he dicho: \u00ab\u00a1Una cosa s\u00e9, que habiendo yo sido ciego, ahora veo!\u00bb Ver aunque sea un rayo de luz, es evidencia concluyente que ya no soy un ciego. El ojo que puede ver un solitario rayo de luz, tiene una evidencia m\u00e1s clara de haber sido restaurado, de ser posible, que si viviera bajo los reflectores de la luz del sol; pues si puede ver un s\u00f3lo rayo, entonces no s\u00f3lo est\u00e1 all\u00ed la vista, sino que est\u00e1 all\u00ed en abundancia. El hombre que puede confiar en Jes\u00fas, cuando la gracia est\u00e1 en su nivel m\u00e1s bajo en su propia alma, no es de ninguna manera un hombre de poca fe, sino que m\u00e1s bien es un hombre de vigorosa confianza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos amigos, regoc\u00edjense porque el Se\u00f1or, en Su infinita misericordia, se ha dignado expresar las palabras de mi texto, pues sirven de una muy confortable evidencia para el pueblo de Dios. Hay un himno que los cantores del Jubileo sol\u00edan cantar, que comienza: \u00abCol\u00fampiate bajo, dulce carro.\u00bb Me temo que no s\u00e9 lo que los cantores quieren decir con esa expresi\u00f3n. Por tanto le doy mi propia interpretaci\u00f3n, y digo que estoy muy contento cuando una promesa se columpia tan bajo que me puedo subir a ella. En verdad, una promesa de Dios es un carro tapizado de amor, jalado por corceles alados que transportan nuestros corazones a lo alto; y es una misericordia cuando se columpia tan bajo como este texto: \u00abMirar\u00e9 a aquel que es pobre y humilde de esp\u00edritu, y que tiembla a mi palabra.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abTiembla a mi palabra.\u00bb Esta es la descripci\u00f3n para la cual pido su atenci\u00f3n. Aqu\u00ed est\u00e1n los hombres elegidos a los que mira el Se\u00f1or, y con quienes mora. Ellos no son los hidalgos de la tierra, sino los elegidos del cielo. Ellos no bailan, sino tiemblan; y sin embargo, tienen mayor raz\u00f3n para estar felices que aquellos que pasan sus vidas en la risa.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Indaguemos en lo relativo a estos elegidos, primero: <i>\u00bfqui\u00e9nes son estas personas que tiemblan a la Palabra de Dios?<\/i> En segundo lugar, pregunt\u00e9monos, <i>\u00bfpor qu\u00e9 tiemblan?<\/i> \u00bfDe d\u00f3nde proviene su humildad de esp\u00edritu, y su humillaci\u00f3n delante del Se\u00f1or? Luego, a continuaci\u00f3n, daremos un vistazo a una comparaci\u00f3n que es utilizada aqu\u00ed, y responderemos la pregunta: <i>\u00bfa qu\u00e9 los compara Dios? <\/i>\u00bfQu\u00e9 dice Dios que har\u00e1 por ellos? Perm\u00edtanme leerles el pasaje: \u00abJehov\u00e1 dijo as\u00ed: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies; \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 la casa que me habr\u00e9is de edificar, y d\u00f3nde el lugar de mi reposo? Mi mano hizo todas estas cosas, y as\u00ed todas estas cosas fueron, dice Jehov\u00e1; pero mirar\u00e9 a aquel que es pobre y humilde de esp\u00edritu, y que tiembla a mi palabra.\u00bb All\u00ed comprueban que Dios prefiere al hombre que tiembla, que al templo, y al de coraz\u00f3n contrito hace una mayor promesa, que al santuario consagrado de Su gloria. \u00a1Que el Esp\u00edritu Santo bendiga estas meditaciones!\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I. <\/b>Ay\u00fadenme con sus oraciones mientras procuro responder la pregunta: \u00bfQUI\u00c9NES SON ESTAS PERSONAS QUE TIEMBLAN A LA PALABRA DE DIOS? Me parece que oigo clamar a sus corazones: \u00ab\u00a1oh, que fu\u00e9ramos contados entre ellos! Perm\u00edtanme comenzar a responder la pregunta dici\u00e9ndoles QUI\u00c9NES NO SON ESTAS PERSONAS.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>No son un pueblo orgulloso<\/i>: no claman: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es Jehov\u00e1, para que yo oiga su voz?\u00bb Ellos oyen con humildad; oyen la Palabra de Dios, e internamente reverencian al amonestador celestial. Ya no son m\u00e1s ni descuidados ni temerarios, pues la voz del Se\u00f1or los ha reorientado. Han inclinado su cabeza delante de Jehov\u00e1, y escuchan con embelesada atenci\u00f3n todo lo que \u00c9l diga. Pues son como el ni\u00f1o Samuel cuando dijo: \u00abHabla, Jehov\u00e1, porque tu siervo oye.\u00bb Reciben la ense\u00f1anza, y son humildes, y de ninguna manera pertenecen a la escuela de los que corrigen al infalible, y juzgan al que no se equivoca.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>No son un pueblo profano<\/i>, eso es claro: no se mofan ni del pecado ni de la Palabra de Dios. Es una terrible se\u00f1al de dureza de coraz\u00f3n cuando un hombre no encuentra otro libro de chistes tan disponible a sus manos como la Santa Escritura. Si los hombres quieren jugar con palabras, no siempre deben ser culpados por ello; pero deber\u00edan bastarles las palabras del hombre para su diversi\u00f3n, y no tomar la Palabra de Jehov\u00e1 para convertirla en su pelota de frontenis. Ciertamente el alma del hombre es perversa cuando trata la Palabra del Se\u00f1or con ligereza, y la considera igual que la palabra de Shakespeare o Spencer. Esos no son los hombres que tiemblan a la Palabra de Dios, sino son todo lo contrario. No les importa ser descritos as\u00ed; de hecho, rechazan la idea de temer al Libro que desprecian. Hay algunos que son descaradamente burladores. Tuercen los textos de la Escritura; los pervierten para escarnecerlos. Ridiculizan incluso al bendito Cristo de Dios; y ni siquiera el Esp\u00edritu Santo se ha librado de sus expresiones profanas, aunque sea una cosa temible hablar mal de \u00c9l. No, el hombre orgulloso, y el hombre profano, est\u00e1n tan lejanos como los polos, del hombre que tiembla a la Palabra de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Debo incluir en la misma lista a los indiferentes, ya que los que temen al Se\u00f1or <i>no son personas indiferentes<\/i>. Contamos entre nosotros con una clase que nos causa gran angustia de coraz\u00f3n. No es probable que se burlen de la Palabra de Dios, pero no tiene poder sobre ellos; no la escarnecen, pero no se alimentan de ella. Tienen el suficiente tacto y sentido para no convertirse en infieles, pero no dan la debida importancia a la verdad que aceptan. El Libro de Dios permanece en sus casas honrado pero sin ser le\u00eddo. No se preocupan de ir y escuchar las explicaciones acerca de su significado; o si, por pura costumbre, asisten con regularidad a la casa de Dios, oyen el Evangelio, pero les entra por un o\u00eddo y les sale por el otro. Como el rey de Francia que fue tra\u00eddo a Londres con gran ceremonia, pero no era sino un prisionero del Pr\u00edncipe Negro, as\u00ed est\u00e1 la Biblia empastada en piel y con adornos de oro, pero es mantenida encadenada. No hay una consideraci\u00f3n pr\u00e1ctica para ella, no le dan ning\u00fan peso, no la escudri\u00f1an, no meditan sobre ella, no la aplican a su conciencia ni a su vida diaria. Los que descuidan la gran salvaci\u00f3n no pueden ser descritos como que tiemblan a la Palabra de Dios. Ponen lejos de s\u00ed una consideraci\u00f3n de la ley del Alt\u00edsimo, y viven como si se les hubiese otorgado licencia para actuar como se les d\u00e9 la gana. \u00a1Oh, amigos, las almas indiferentes no pueden ser contadas con las que tiemblan a la Palabra de Dios!\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>Este no era un pueblo ni esc\u00e9ptico ni cr\u00edtico.<\/i> Ellos temblaban a la palabra de Dios, y no se sentaban en el trono de infalibilidad usurpada, y citaban a la Escritura a su tribunal. Abundan hombres hoy en d\u00eda (me duele decir que algunos de ellos est\u00e1n en el ministerio) que toman la Biblia, no para que ella los juzgue, sino para juzgarla. Su juicio pone en la balanza la sabidur\u00eda del propio Dios. Hablan de manera sumamente altiva, y su arrogancia se exalta a s\u00ed misma. \u00a1Oh, amigos, no s\u00e9 c\u00f3mo se sientan en relaci\u00f3n al escepticismo prevaleciente en esta \u00e9poca, pero yo me siento enfermo del coraz\u00f3n! Yo evito los lugares donde haya alguna probabilidad de escuchar expresiones de hombres que no tiemblan a la Palabra de Dios. Me aparto de la multitud de libros que propugnan por la duda y el error. Ese mal es demasiado doloroso para m\u00ed. Si me contentara con ser un ismaelita, y mi mano fuera contra todos, buscar\u00eda a estos grupos, pues all\u00ed encontrar\u00eda que cada facultad de mi ser es convocada a la guerra: pero como yo amo la paz, me enferma y me entristece reunirme con los enemigos de mi alma. Si yo supiera que el nombre de mi madre podr\u00eda ser difamado en un cierto c\u00edrculo, me mantendr\u00eda alejado de \u00e9l; si yo supiera que el car\u00e1cter de mi padre podr\u00eda ser arrastrado en el fango, me ir\u00eda lejos para no escuchar un sonido tan ofensivo. Preferir\u00eda ser sordo y ciego, antes de o\u00edr o leer las falsedades modernas que, en estos tiempos, tan a menudo hieren mi esp\u00edritu.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Siento m\u00e1s y m\u00e1s una ternura por la verdad de Dios semejante a la que siento por el buen nombre de mi esposa o de mi madre. Yo desear\u00eda que los denostadores modernos tuvieran alguna compasi\u00f3n de nosotros, los viejos creyentes, para quienes ese tipo de pl\u00e1tica representa una gran tortura. Pueden guardarse sus dudas para el consumo en su casa. Cuando un hombre iba a proferir un juramento, un sabio le pidi\u00f3 que se esperase hasta que estuviera muy lejos del pueblo, para que nadie pudiera o\u00edrlo; pues podr\u00eda ofender al o\u00eddo cristiano. Cuando un hombre tiene algo que decir en contra de la verdad eterna de Dios, que lo diga a quienes les gusta escuchar eso: sus compa\u00f1eros y admiradores. Pero en cuanto a nosotros, estamos resueltos a no ser torturados por este tipo de cosas: no podemos soportarlo; y no permaneceremos en medio de quienes nos salpican con eso. \u00abOh, pero \u00bfest\u00e1s abierto a ser convencido?\u00bb No estamos abiertos a ning\u00fan convencimiento que sea contrario a la verdad que nos ha salvado de ser arrojados al abismo. No estamos dispuestos a dejarnos convencer de algo que nos robe nuestra esperanza eterna, y nuestro gloriarnos en la cruz de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. No necesitamos deliberar, pues hemos decidido. Sostener siempre la verdad de Dios, como si eventualmente pudiera resultar ser una mentira, le har\u00eda perder todo su consuelo. Estar siempre preparado para abandonar a nuestro Dios y Se\u00f1or, y seguir al fil\u00f3sofo de moda, significar\u00eda deslealtad perpetua. No, no hemos llegado hasta aqu\u00ed por medio de una conjetura. Hemos conocido a nuestro Se\u00f1or y Su verdad durante estos cuarenta a\u00f1os, y para nosotros ahora, no se trata de: puede ser o puede no ser. No especulamos ni dudamos, sino que sabemos a Qui\u00e9n hemos cre\u00eddo, y por Su gracia seremos fieles a \u00c9l en la vida y en la muerte.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Quienes tiemblan a la Palabra de Dios <i>no son personas presuntuosas<\/i>, que obtienen un consuelo ficticio de ella. A veces nos encontramos con alg\u00fan hombre con una vana confianza, que pone a sus espaldas toda advertencia y toda amenaza, y \u00fanicamente se apropia de cada promesa, aunque la promesa no le haya sido dada a \u00e9l. Este hombre se roba el pan de los hijos, y sin duda, se atreve a poner en su boca criminal lo que Dios ha reservado para Sus propios hijos. Este ladr\u00f3n desconoce por completo lo que significa temblar a la Palabra de Dios: hace que sea demasiado libre aquello que el hombre piadoso dif\u00edcilmente se atreve a mirar. No voy a decir una palabra a favor de la incredulidad: es un terrible pecado; pero quiero decir mucho en honor de esa santa cautela, de esa sagrada modestia, de esa piadosa reverencia, que trata las cosas santas con profunda humildad y cuidadoso celo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunos de los m\u00e1s amados hijos de Dios le tienen tanto miedo a la presunci\u00f3n, que llegan hasta el otro extremo, y dif\u00edcilmente se atreven a tener la confianza que deber\u00edan tener. Algunas de las personas m\u00e1s santas que conozco tienen miedo de decir lo que podr\u00edan decir; pues con dificultad se atreven a llamarse hijos de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Por otro lado, he o\u00eddo que otros dicen lo que me temo que no deb\u00edan haber dicho, pues se han jactado de que nunca han tenido una duda. O\u00ed a un ministro de gran experiencia, que cree en la doctrina de la perfecci\u00f3n, aseverar muy claramente que hab\u00eda vivido en medio de la iglesia de Dios durante muchos a\u00f1os, y que hab\u00eda conocido a muchas personas que se consideraban perfectas, pero no cre\u00eda que nadie estuviera de acuerdo con ellas; y, por otro lado, \u00e9l hab\u00eda conocido \u00edntimamente a ciertas personas que \u00e9l consideraba que eran casi tan perfectas como podr\u00eda llegar a serlo un hombre, pero en cada caso esas mismas personas hab\u00edan sido las primeras en negar todo concepto de perfecci\u00f3n personal, y se lamentaban de su propia imperfecci\u00f3n reconocida.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esa es tambi\u00e9n mi observaci\u00f3n. Desconf\u00edo de los hombres que publican su propia perfecci\u00f3n: no le creo a ninguno de ellos, sino m\u00e1s bien tengo una m\u00e1s baja opini\u00f3n de ellos, de la que me atrevo a manifestar. La deformidad habla de su belleza, mientras que la verdadera belleza lamenta su deformidad. Yo contemplo con amante simpat\u00eda a esos que s\u00e9 que son semejantes a lirios cargados de roc\u00edo: est\u00e1n tan cargados de roc\u00edo del cielo que se inclinan profundamente hasta casi tocar el suelo. Puedo necesitar un ojo entrenado para ver la belleza de la humildad, pero ciertamente nada puede sobrepasar una casta belleza. El lirio del valle tiene un encanto en s\u00ed que no se encuentra en las flores que ponen en alto sus gloriosos colores. Yo prefiero esos lirios, pues creo que Jes\u00fas vive en medio de ellos, y que ama mucho a los hombres que poseen un esp\u00edritu contrito y humillado, que tiemblan a Su Palabra. Hay demasiado lat\u00f3n y muy poco oro en la perfecci\u00f3n del presente d\u00eda. Tiene una frente de bronce, y una forma de sentarse junto al camino, una forma que anta\u00f1o no pertenec\u00eda a la verdadera pureza. Yo prefiero temblar a la palabra de Dios que testificar acerca de mi excelencia. Hemos tenido suficientes apologistas de s\u00ed mismos; tengamos ahora testigos a favor de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Les he dicho mayormente lo que no son los que tiemblan; y ahora debo decirles un poco QU\u00c9 SON ESTAS PERSONAS. <i>Son gente que verdaderamente cree que hay una Palabra de Dios<\/i>. Hay muchas personas que profesan y se llaman a s\u00ed mismas cristianas, y sin embargo no creen que este sagrado Libro es verdaderamente la Palabra de Dios. Si se les dice que es inspirado, ellos responden: \u00abtambi\u00e9n lo es el Cor\u00e1n y tambi\u00e9n lo son los Vedas.\u00bb Hablan de esta manera: \u00abEste es el libro religioso de la antigua naci\u00f3n hebrea. Es un libro muy respetable, pero ciertamente no es infalible, ciertamente no lo es: no es verdaderamente la propia palabra de Dios.\u00bb Bien, entonces, nosotros claramente nos separamos de quienes hablan as\u00ed. No podemos tener ning\u00fan tipo de comuni\u00f3n con ellos, en ning\u00fan grado ni medida, con relaci\u00f3n a las cosas de Dios. Ellos son para nosotros como paganos y publicanos. Si vamos a ser considerados en la categor\u00eda de quienes tiemblan a la Palabra de Dios, debemos creer que hay una Palabra del Se\u00f1or ante la que se debe temblar, como lo creemos de manera completamente firme, sin que nos importe c\u00f3mo hablan los dem\u00e1s.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>Son personas que conocen la Palabra de Dios<\/i>. No pueden temblar, en el sentido significado aqu\u00ed, a una voz que nunca han o\u00eddo, o a un libro que nunca han abierto. No hay nada sagrado en tanto papel, tinta, y pastas, nada a la manera de un volumen que te haga temblar: debes o\u00edr hablar al Se\u00f1or, y saber lo que te dice. Cuando, como el antiguo rey, encuentran la Palabra de Dios y leen sus santas leyes, entonces van a temblar. Se sorprender\u00e1n al descubrir cu\u00e1nto han quebrantado la ley, y cu\u00e1n lejos est\u00e1n del pleno gozo del Evangelio, y entonces tiemblan. Una apreciaci\u00f3n inteligente de la Palabra de Dios es lo \u00fanico que puede hacer a un hombre temblar ante ella; y entre m\u00e1s la entienda, m\u00e1s causa para temblar encontrar\u00e1 en ella. Ay, y entre m\u00e1s la goce, m\u00e1s temblar\u00e1. El gozo m\u00e1s elevado que ofrece a los mortales, est\u00e1 acompa\u00f1ado de un miedo reverente y de un santo estremecimiento delante de Dios. Si el creyente fuera m\u00e1s all\u00e1 del gozo de la Palabra literal, y viera a la misma Palabra Encarnada, en todo el esplendor de Su persona, temblar\u00eda a\u00fan m\u00e1s. \u00bfPor qu\u00e9 dijo Juan: \u00abCuando le vi, ca\u00ed como muerto a sus pies\u00bb? Una visi\u00f3n de la Palabra Encarnada crea un temblor a\u00fan mayor, que el pleno entendimiento de la Palabra como est\u00e1 escrita y revelada. Sin embargo, tal temblor es un signo de gracia, y de ninguna manera debe ser censurado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, \u00bfqu\u00e9 significa este temblor? Cr\u00e9anme, no quiere decir un <i>miedo esclavizado<\/i>. Quienes tiemblan a la Palabra de Dios, podr\u00edan hacerlo al principio, porque la palabra los amenaza de muerte. Pero despu\u00e9s, conforme avanzan y crecen en la gracia, y se vuelven conocedores del amor de Dios, y entran en el secreto de Su pacto, tiemblan por una raz\u00f3n muy diferente. Tiemblan porque tienen una <i>santa reverencia<\/i> de Dios, y consecuentemente de esa Palabra en la que reside tanto de la majestad y del poder del Alt\u00edsimo. Estos son los hombres de quienes vamos a hablar en este momento: estos son quienes reverencian la Palabra, que no aceptan que se toque ninguna de sus s\u00edlabas, que la consideran divina en su medida, y por consiguiente sagrada, como las faldas de la Deidad. Lo que Dios ha hablado lleva una porci\u00f3n de Su majestad, y reconocemos esa majestad. Yo digo que estos esp\u00edritus selectos son personas que durante toda su vida contin\u00faan temblando a la Palabra de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">George Fox, el famoso fundador de la Sociedad de Amigos, era llamado un \u00abCu\u00e1quero\u00bb (temblador) \u00fanicamente por esta raz\u00f3n: que a menudo, cuando el Esp\u00edritu de Dios estaba en \u00e9l, y predicaba la Palabra con poder, temblaba de la cabeza a los pies bajo el peso del mensaje. Ning\u00fan hombre debe avergonzarse de temblar cuando Mois\u00e9s dijo: \u00abEstoy espantado y temblando.\u00bb En la presencia de Dios un hombre tiembla. En verdad ser\u00eda peor que el demonio si no lo hiciera; pues los demonios creen y tiemblan. Los demonios llegan hasta ese punto; y el que conoce a Dios, y tiene alg\u00fan sentido de Su infinito poder y de Su pureza y Su justicia inconcebibles, tiemblan delante de \u00c9l. Yo creo que no s\u00f3lo temblaba George Fox sino que hac\u00eda temblar a los dem\u00e1s; y si temblamos a la Palabra de Dios, haremos temblar a otros. Cuando descansa en nosotros el verdadero poder, manifestar\u00e1 nuestra propia debilidad, pero no ser\u00e1 obstaculizado por ella.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II. <\/b>He descrito a estos tembladores en la medida en que mi escaso conocimiento y corto tiempo lo han permitido: ha llegado el momento de inquirir, \u00bfPOR QU\u00c9 TIEMBLAN? Ya he estado arando en este campo de investigaci\u00f3n. No tiemblan porque van a perderse. Los que van a perderse est\u00e1n generalmente libres de temblores: \u00abPorque no tienen congojas por su muerte, pues su vigor est\u00e1 entero.\u00bb Yo quisiera, endurecido lector, que temblaras; y debido a que no tiemblas por ti mismo, yo tiemblo por ti. \u00a1Oh, que te juzgaras t\u00fa mismo, para que no seas juzgado! Yo quisiera que t\u00fa te condenaras a ti mismo, para que Dios te absuelva; yo quisiera que t\u00fa estuvieras terriblemente temeroso, pues entonces la gran causa de miedo habr\u00eda desaparecido. F\u00edjate c\u00f3mo el texto bendice a todos los contritos y a los que tiemblan; y, cuando lo hayas visto, procura estar entre ellos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El pueblo de Dios tiembla, primero, debido a <i>Su suma majestad.<\/i> Miren lo que les pas\u00f3 a Ezequiel, a Habacuc, a Juan el amado, cuando tuvieron visiones de Dios. Ning\u00fan hombre puede ver el rostro de Dios y vivir. Siempre debe haber un tipo de nube en medio. A trav\u00e9s del velo de la humanidad de Cristo vemos a Dios y vivimos; pero Dios est\u00e1 absolutamente m\u00e1s all\u00e1 del alcance de toda criatura. Su visi\u00f3n ser\u00eda demasiado para nosotros. \u00a1Aun el vislumbre de Sus faldas es algo sobrecogedor! Los que han visto a Dios en cualquier tiempo han temblado a \u00c9l y a Su palabra. Pues la Palabra del Se\u00f1or est\u00e1 llena de majestad. Hay una realeza divina en cada frase de la Escritura que el verdadero creyente siente y reconoce, y por eso tiembla delante de ella.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ellos tiemblan <i>ante el poder escudri\u00f1ador de la Palabra de Dios<\/i>. \u00bfNunca vienen a este lugar y se sientan en una banca, y dicen: \u00abSe\u00f1or, conc\u00e9deme que Tu Palabra me examine y me pruebe, para que no sea enga\u00f1ado\u00bb? Cierta gente debe tener siempre dulzuras y consuelos; pero los sabios hijos de Dios no desean estas cosas en una medida indebida. Pedimos por nuestro pan de cada d\u00eda, no por el az\u00facar de cada d\u00eda. Los creyentes sabios oran para que la Palabra del Se\u00f1or demuestre que es viva y poderosa, y que discierna los pensamientos y las intenciones de los corazones; que haga con ellos lo que hace el carnicero con el animal cuando lo parte por la mitad, y deja las propias entra\u00f1as abiertas para que sean inspeccionadas; ay, corta el hueso por la mitad, y permite que se vea la m\u00e9dula. Eso es lo que la Palabra de Dios ha hecho por ustedes y por m\u00ed, estoy seguro; y cuando lo ha hecho, hemos temblado. Puedo atestiguar personalmente acerca de la forma en que la solemne Palabra de Dios hace que toda mi alma tiemble hasta en su centro. La Palabra de Dios ha compungido profundamente a muchos de ustedes y han clamado: \u00ab\u00bfSoy salvo o no?\u00bb El hombre que no tembl\u00f3 nunca delante de Dios, no le conoce. Es muy f\u00e1cil dar por un hecho la salvaci\u00f3n de sus almas, y sin embargo, estar equivocados. Es infinitamente mejor preguntar acerca de su camino veinte veces, que perderse en el camino. Y yo no culpo al hombre que con santa ansiedad dice: \u00ab\u00bfes as\u00ed, o no es as\u00ed? Pues yo quiero saber y estar seguro.\u00bb Oh amados, yo no lamento que ustedes tiemblen delante del fuego purificador de la verdad sagrada; estar\u00eda m\u00e1s angustiado si no lo hicieran.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La Palabra examinadora de Dios hace que el hombre tiemble; as\u00ed lo hace la Palabra cuando est\u00e1 en la forma de <i>amenazas<\/i>. Cr\u00e9anme, queridos amigos, las palabras de Dios acerca de la condenaci\u00f3n de los pecadores son terribles. De aqu\u00ed que haya personas que procuren cercenarlas, y eliminar su significado solemne; y dicen: \u00abno podr\u00eda descansar confortablemente si creyera en la doctrina ortodoxa acerca de la ruina del hombre.\u00bb Muy cierto, pero \u00bfqu\u00e9 derecho tenemos de descansar confortablemente? \u00bfQu\u00e9 fundamento o raz\u00f3n puede haber para que alguna vez tengamos un pensamiento confortable en relaci\u00f3n a la condenaci\u00f3n de los que rechazan al Salvador? Si con esa terrible condenaci\u00f3n delante de nosotros con que la Santa Escritura amenaza a los imp\u00edos, nos volvemos demasiado indiferentes, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 de la iglesia de Dios cuando haya quitado la doctrina de la Biblia, y haya renunciado a ella? Pues, los pecadores se endurecer\u00e1n, y los que profesan lo har\u00e1n m\u00e1s a la ligera. El que busca consuelo a expensas de la verdad, ser\u00e1 un insensato por sus dolores. Al final, bienaventurado ser\u00e1 ese hombre que puede soportar la Palabra de Dios, cuando es trueno y fuego consumidor; y no se rebela en contra de ella, sino que se inclina delante de ella. Si te hace temblar, ten\u00eda por objetivo hacerte temblar.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Alguien dijo, despu\u00e9s de haber escuchado a Massillon, \u00ab\u00a1cu\u00e1n elocuente serm\u00f3n! \u00a1Cu\u00e1n gloriosamente ha predicado!\u00bb Massillon replic\u00f3: \u00abentonces \u00e9l no me entendi\u00f3; otro serm\u00f3n ha sido tirado a la basura.\u00bb Si un serm\u00f3n concerniente al castigo futuro del pecado no hace que el oyente tiemble, es claro que no es de Dios; pues el infierno no es algo que de lo que se pueda hablar sin temblar. Mi deseo m\u00e1s \u00edntimo es sentir m\u00e1s y m\u00e1s el poder sobrecogedor del juicio de Jehov\u00e1 contra el pecado, para que pueda predicar con la mayor solemnidad acerca del peligro del impenitente, y con l\u00e1grimas y temblores, pueda suplicarles que sean reconciliados.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El que conoce rectamente al Se\u00f1or tiembla tambi\u00e9n con <i>miedo para no quebrantar la ley de Dios<\/i>. \u00c9l ve cu\u00e1n perfecta es la ley de Dios, y cu\u00e1n espiritual es, y c\u00f3mo abarca toda la vida humana, y el hombre clama: \u00abes alta; no puedo alcanzarla; oh, Dios m\u00edo, ay\u00fadame, te lo ruego.\u00bb \u00c9l ve la ley con reverencia. Admira con un temor sagrado. Tiembla a la palabra de Dios, no porque le desagrade, sino porque no puede soportar estar tan lejos del cumplimiento de sus justas demandas. \u00c9l ve la ley cumplida en Cristo, y all\u00ed est\u00e1 su paz; pero sin embargo, la paz est\u00e1 mezclada con el m\u00e1s profundo temor. \u00abOh,\u00bb dir\u00e1 alguno: \u00absi tiembla de esa manera, demuestra que no conoce el amor de Dios.\u00bb Demuestra que efectivamente lo conoce.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfHan o\u00eddo del muchacho cuyo padre le amaba profundamente? Otros muchachos le pidieron que fuera y robara en un huerto con ellos, pero \u00e9l respondi\u00f3: \u00abno, no ir\u00e9.\u00bb Ellos replicaron: \u00abtu padre no te reprender\u00e1, ni te pegar\u00e1; puedes venir sin problemas.\u00bb A esto \u00e9l respondi\u00f3: \u00ab\u00a1qu\u00e9!, \u00bfpiensan que porque mi padre me ama, por eso yo lo afligir\u00e9? No, yo lo amo, y amo hacer lo que \u00e9l desea que yo haga. Debido a que me ama temo enfadarlo.\u00bb Eso es semejante al hijo de Dios. Entre m\u00e1s conoce el amor de Dios, m\u00e1s tiembla al pensar que puede ofender al Alt\u00edsimo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tambi\u00e9n nosotros temblamos por temor <i>de perder las promesas <\/i>cuando son desplegadas delante de nosotros, resplandecientes como joyas invaluables. O\u00edmos de algunos que \u00abno pudieron entrar a causa de incredulidad;\u00bb y nos sobrecoge el temblor de que nos suceda lo mismo. Temblamos porque haya alg\u00fan pasaje de la Escritura o doctrina de la revelaci\u00f3n que no seamos capaces de creer: oramos pidiendo gracia para que nunca tambaleemos por nada de la Palabra. Yo pienso que Mart\u00edn Lutero habr\u00eda enfrentado al propio diablo infernal sin ning\u00fan miedo; y sin embargo, tenemos su propia confesi\u00f3n que sus rodillas a menudo se entrechocaban cuando estaba a punto de predicar. Temblaba porque no quer\u00eda ser infiel a la Palabra de Dios. Los \u00e1ngeles tienen un santo temor de Dios, y muy bien ustedes y yo podemos temblar cuando estamos involucrados en Su servicio. Predicar toda la verdad es una terrible responsabilidad. Era lo que hac\u00eda el Hijo del hombre para cumplir a plenitud su misi\u00f3n aqu\u00ed abajo. Ustedes y yo, que somos embajadores de Dios, no debemos tratarlo a la ligera, sino que debemos temblar a la Palabra de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III.<\/b> Ahora hemos completado la descripci\u00f3n de estas personas que tiemblan, y hemos mostrado por qu\u00e9 tiemblan y se agitan en grado sumo; nuestra tercera pregunta ser\u00e1, \u00bfA QU\u00c9 LOS COMPARA DIOS? Pongan atenci\u00f3n, pues hay algo que debe ser notado y considerado. <i>El Se\u00f1or compara a los que tiemblan a Su Palabra con un templo<\/i>. \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la casa que me habr\u00e9is de edificar, y d\u00f3nde el lugar de mi reposo?. . . Pero mirar\u00e9 a aquel que es pobre y humilde de esp\u00edritu, y que tiembla a mi palabra.\u00bb Ellos son Su templo. Y para los jud\u00edos el templo era algo muy maravilloso. All\u00ed estaba la santa y hermosa casa, el gozo de toda la tierra. Cubierta de madera incorruptible, y ba\u00f1ada de oro puro, sus piedras labradas colocadas sin martillo o hacha. Para la mente del israelita no hubo nunca un edificio comparable. Sin embargo, el glorioso Jehov\u00e1 habla sin darle importancia al templo, y dice: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la casa que me habr\u00e9is de edificar, y d\u00f3nde el lugar de mi reposo? Mirar\u00e9 a aquel que es pobre y humilde de esp\u00edritu, y que tiembla a mi palabra.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed, entonces, un hombre que tiembla a la Palabra de Dios es templo de Dios; lo es enf\u00e1ticamente. \u00c9l est\u00e1 mucho m\u00e1s all\u00e1 del sentido en que fue honrada la casa de Salom\u00f3n. Su coraz\u00f3n est\u00e1 lleno de adoraci\u00f3n. Su temblor es, en s\u00ed mismo, adoraci\u00f3n. Como los \u00e1ngeles velan sus rostros en la presencia del Se\u00f1or, as\u00ed los hombres buenos y veraces velan los suyos, temblando todo el tiempo, mientras adoran a Aquel que vive para siempre. Como el templo, incluyendo los postes de las puertas, se conmov\u00edan a la presencia del Dios de toda la tierra, as\u00ed cada parte de nuestra humanidad se conmueve impactada por el asombro, cuando Aquel que habita entre los querubines resplandece dentro de nuestro esp\u00edritu. \u00a1Aquellos de nosotros a quienes el Infinito atrae a S\u00ed, debemos temblar! Los imp\u00edos en su brutalidad, podr\u00e1n estar libres del temor de Dios; pero el hombre a quien la gracia ha dado una santa sensibilidad, adora con temor y temblor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Observen que el Se\u00f1or no nos compara simplemente con el templo, sino que <i>nos prefiere al templo<\/i>; y adem\u00e1s, nos prefiere incluso al grandioso templo del universo no hecho de manos humanas, que \u00c9l mismo coloca muy por encima de la casa que Salom\u00f3n construy\u00f3. El Se\u00f1or dice: \u00abEl cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies;\u00bb y sin embargo parece decir: \u00abTodo esto no es mi reposo, ni el lugar de mi habitaci\u00f3n; sino que con este hombre habitar\u00e9, con el que tiembla a mi Palabra.\u00bb El Se\u00f1or prefiere al esp\u00edritu tembloroso, no \u00fanicamente a la casa de oro abajo, sino a la casa celestial arriba. El Se\u00f1or habla del cielo como Su trono; y \u00bfqu\u00e9 es el que tiembla a la Palabra de Dios sino el trono de Dios? Dios est\u00e1 entronizado evidentemente en \u00e9l. Bajo un sentido de la divina presencia, el peso estupendo de la Deidad ha aplastado al hombre, y lo ha hecho temblar en cada parte de su naturaleza. La gloria de la revelaci\u00f3n es la que causa el hundimiento del coraz\u00f3n, el encogimiento del alma.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En cuanto a la tierra, es el estrado de Jehov\u00e1; pero tambi\u00e9n lo es, este humilde hombre tembloroso. \u00c9l est\u00e1 anuente de ser el estrado de Dios, deseoso de ser como el polvo debajo de los pies de Dios. \u00bfQui\u00e9nes de ustedes, amados m\u00edos en el Se\u00f1or, no se sentir\u00edan altamente honrados si les fuera permitido ser como el estrado de la Majestad Infinita? \u00a1Es un lugar demasiado alto para nosotros! Ser puestos como una estera a las puertas de Su templo para que los santos m\u00e1s pobres sacudan sus zapatos sobre ella, es un honor mayor de lo que merecemos: sentimos que es as\u00ed. De todas maneras, yo hablo por m\u00ed: cuando Dios est\u00e1 cerca de m\u00ed, siento como si fuera un honor ser el siervo del m\u00e1s peque\u00f1o de Su pobre pueblo. \u00abEscoger\u00eda antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad.\u00bb Sin embargo, \u00a1vean!, del coraz\u00f3n y de la conciencia del hombre que tiembla a Su Palabra, el Se\u00f1or hace Su trono y Su estrado. Es una comparaci\u00f3n sublime: ustedes son los templos de Dios, y algo m\u00e1s. Entre m\u00e1s estudien estos vers\u00edculos, m\u00e1s se asombrar\u00e1n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y \u00bfqu\u00e9 es lo que Dios har\u00e1? \u00c9l dice: <i>\u00abMirar\u00e9 a aquel.\u00bb<\/i> Lo mirar\u00e1, primero, <i>con aprobaci\u00f3n<\/i>.\u00bb El Se\u00f1or parece decir: \u00abNo mirar\u00e9 a los orgullosos fariseos; no mirar\u00e9 a los presuntuosos; sino que mirar\u00e9 al hombre humilde que conf\u00eda y tiembla. Fijar\u00e9 mi mirada en \u00e9l; ser\u00e1 contemplado por m\u00ed. Alzar\u00e9 la luz de mis rostro a \u00e9l. \u00c9l es recto conmigo, y me mostrar\u00e9 lleno de gracia a \u00e9l.\u00bb Es justo que la criatura tiemble delante de su Juez; es necesario que un hijo otorgue el debido honor a su augusto Padre; por tanto el Se\u00f1or mirar\u00e1 a los tales con aprobaci\u00f3n. La se\u00f1orita Steele ora dulcemente en su canto:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abHumilde a Tus pies mi alma quiere estar,<br \/> Aqu\u00ed mora la seguridad, y la divina paz;<br \/> Perm\u00edteme vivir bajo tu mirada divina,<br \/> Pues Tuya es la vida, la vida eterna.\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A continuaci\u00f3n el texto quiere decir que \u00c9l mirar\u00e1 a aquel para cuidarlo. Ustedes saben c\u00f3mo usamos la expresi\u00f3n: \u00abvoy a cuidarlo;\u00bb as\u00ed mirar\u00e1 Dios al hombre que tiembla a Su Palabra. Ustedes que se cuidan solos, pueden hacerlo; pero el que tiembla tendr\u00e1 a Dios para que le cuide. Cuando ustedes se vuelven tan satisfechos de s\u00ed mismos que como j\u00f3venes, pueden correr sin cansancio, se cansar\u00e1n y caer\u00e1n. \u00a1Oh, no conf\u00eden en ustedes mismos, sino tiemblen delante del Se\u00f1or, y \u00c9l los cuidar\u00e1, y ver\u00e1 que ning\u00fan mal se acerque a ustedes!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abCon profundo temor pronuncia Su nombre,<br \/> A Quien no pueden alcanzar ni palabras ni pensamientos,<br \/> Un coraz\u00f3n contrito le agradar\u00e1 m\u00e1s<br \/> Que las m\u00e1s nobles formas de elocuencia.\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La mirada del Se\u00f1or querr\u00e1 decir una tercera cosa, es decir: deleite. Entendemos una parte de ese significado en el t\u00e9rmino aprobaci\u00f3n: es maravilloso que Dios se deleite en el hombre que tiembla a la Su Palabra. El Se\u00f1or no tiene ese placer en los hombres descuidados y seguros carnalmente. Ese que va pisando con fuerza en su carrera cristiana como si fuese alguien, y todo estuviese seguro, no es un favorito del cielo. El hombre que toma las cosas con tranquilidad y confianza en s\u00ed mismo, con un tipo de sentimiento atolondrado que al fin todo le saldr\u00e1 bien, no tiene consideraci\u00f3n de Dios. \u00bfHan visto al admirable hombre que profesa que ha despreciado al de coraz\u00f3n enternecido? F\u00edjate en ese hombre, pues el fin de ese hombre ser\u00e1 un fracaso: \u00abgrande ser\u00e1 su ruina.\u00bb \u00bfHan o\u00eddo al predicador jactancioso, autosuficiente en cuanto a su conocimiento y elocuencia? Observen tambi\u00e9n a ese hombre, pues su fin es confusi\u00f3n. Pero miren al que tiembla, cuya \u00fanica esperanza est\u00e1 en Cristo, cuya \u00fanica fortaleza es en el Se\u00f1or, pues ser\u00e1 sostenido. Observen al que desconf\u00eda de s\u00ed mismo que nunca salta sobre un privilegio como si fuera suyo por derecho de m\u00e9ritos, sino que lo acepta humildemente como un don para alguien indigno. Ese es el hombre que permanecer\u00e1 en el d\u00eda malo. El que camina por la vida temiendo, es el hombre que no tiene nada que temer. \u00abBienaventurado el hombre que siempre teme a Dios,\u00bb dice la Palabra de Dios. El que teme caer bajo juicio, y clama, \u00abNo nos metas en tentaci\u00f3n, mas l\u00edbranos del mal;\u00bb \u00e9l ser\u00e1 guardado de pecado; pero el que se precipita temerariamente a la tentaci\u00f3n caer\u00e1 en ella. \u00a1El que vigila tanto de d\u00eda como de noche, se pone su armadura cuando no parece que haya guerra, y lleva siempre su espada desenvainada cuando no hay un enemigo visible: oh, ese es el hombre que arrostrar\u00e1 al enemigo mortal de las almas!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El Esp\u00edritu Santo est\u00e1 en \u00e9l, y el Se\u00f1or le tiene consideraci\u00f3n; no caer\u00e1 por manos enemigas. Aunque tiemble a menudo, al final estar\u00e1 seguro. Gloria ser\u00e1 dada a Dios que le ayud\u00f3. El que tiene confianza en s\u00ed mismo no habr\u00eda glorificado a Dios si hubiera tenido \u00e9xito, o habr\u00eda arrojado en alto su sombrero dentro de las puertas del cielo, y habr\u00eda engrandecido su propio nombre. En cuanto a este hombre, \u00e9l se quita su corona. \u00abNon nobis, Domine,\u00bb (No a nosotros, oh Jehov\u00e1, no a nosotros), clama, cuando entra al cielo. \u00abNo a nosotros, oh Jehov\u00e1, no a nosotros,\u00bb es todav\u00eda su clamor. Al que nos am\u00f3, y nos lav\u00f3 de nuestros pecados con su sangre; al que nos guard\u00f3 para que no cay\u00e9ramos, y nos preserv\u00f3 para Su reino y Su gloria, a \u00e9l sea todo honor. Todo hombre que hoy tiembla a la Palabra de Dios dice: \u00abAm\u00e9n,\u00bb a esto. \u00a1Dios les bendiga, amados m\u00edos! \u00a1Que el Se\u00f1or los mire, y more con ustedes!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abPero mirar\u00e9 a aquel que es pobre y humilde de esp\u00edritu, y que tiembla a mi palabra.\u00bb Isa\u00edas 66: 2 La pintura de retratos es un gran arte. Muchos lo intentan, pero los maestros de ese arte son escasos. 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