{"id":22491,"date":"2016-04-04T15:53:28","date_gmt":"2016-04-04T20:53:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-hambre-y-la-sed-que-son-bienaventuradaspor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:53:28","modified_gmt":"2016-04-04T20:53:28","slug":"el-hambre-y-la-sed-que-son-bienaventuradaspor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-hambre-y-la-sed-que-son-bienaventuradaspor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"El Hambre y la Sed que son Bienaventuradas\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abBienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos ser\u00e1n saciados.\u00bb Mateo 5: 6.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Debido a que el hombre ten\u00eda una perfecta justicia antes de la ca\u00edda, gozaba de una perfecta bienaventuranza. Si ustedes y yo, por la gracia divina, alcanzamos la bienaventuranza en el m\u00e1s all\u00e1, habr\u00e1 sido porque Dios nos ha restablecido la justicia. Como fue en el primer para\u00edso, as\u00ed debe ser en el segundo: la justicia es esencial para la bienaventuranza del hombre. No podemos vivir en pecado y ser verdaderamente felices. El elemento natural de la bienaventuranza es la santidad, y no puede vivir fuera de ese elemento como tampoco el pez podr\u00eda vivir en el fuego.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La felicidad del hombre debe llegar a trav\u00e9s de su justicia: de su relaci\u00f3n correcta con Dios, con el hombre, consigo mismo: una relaci\u00f3n de rectitud en todos los aspectos. Entonces, como la bienaventuranza primigenia de nuestro estado original se ha perdido, y la bienaventuranza de la perfecci\u00f3n en el m\u00e1s all\u00e1 no ha llegado todav\u00eda, \u00bfc\u00f3mo podemos ser bienaventurados en el intervalo ubicado entre ambos extremos?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La respuesta es, \u00abBienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia.\u00bb Aunque no hayan alcanzado todav\u00eda la justicia que desean, su anhelo los vuelve un pueblo bienaventurado. La abundante bienaventuranza del pasado, y la inapreciable bienaventuranza del futuro eterno, son unidas con una cinta de bienaventuranza presente. La cinta no es tan firme como los elementos que vincula, pero es del mismo metal, y fue dise\u00f1ada por la misma mano, y es tan indestructible como los tesoros que sujeta.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">De esta hambre y de esta sed voy a hablarles hoy. Me siento tan inepto para el esfuerzo, que debo corregirme y decir que tengo hambre y sed de predicarles, pero ese es todo el poder que poseo. \u00a1Oh, que yo tambi\u00e9n pudiese ser saciado por causa de ustedes! Oh, que el Esp\u00edritu del Se\u00f1or satisfaga mi intenso deseo de ministrarles sobre la base de esta bienaventuranza de nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas, \u00abBienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos ser\u00e1n saciados.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces, en nuestro texto se hace menci\u00f3n, primero, de <i>apetitos singulares<\/i>: \u00abhambre y sed\u00bb, no de pan y agua, sino, \u00abde justicia\u00bb; en segundo lugar, tenemos una <i>declaraci\u00f3n extraordinaria <\/i>acerca de estas personas hambrientas: Jes\u00fas dice que son \u00abbienaventuradas\u00bb o felices; y m\u00e1s all\u00e1 de toda duda, Su juicio es verdadero. En tercer lugar, en nuestro texto se menciona una <i>especial satisfacci\u00f3n<\/i> que responde a su necesidad, y en su visi\u00f3n anticipada los hace bienaventurados: nuestro Salvador dice: \u00abellos ser\u00e1n saciados.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I. <\/b>Para comenzar, entonces, hablaremos de APETITOS SINGULARES.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En este caso, <i>un deseo insaciable adopta diferentes formas<\/i>. Tienen hambre y tienen sed: las dos necesidades m\u00e1s urgentes del cuerpo son usadas para expresar los anhelos de justicia del alma. El hambre y la sed son diferentes, pero ambas son el lenguaje de un agudo deseo. Quien haya sentido alguna vez cualquiera de las dos, sabe cu\u00e1n severos son los tormentos que acarrean; y si las dos se combinan en una b\u00fasqueda anhelosa, conforman una pasi\u00f3n intranquila, terrible, invencible. \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda resistir a un hombre hambriento y sediento? Su ser entero combate para satisfacer sus espantosas necesidades.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Bienaventurados aquellos que tienen un anhelo de justicia tal, que ninguna palabra puede describir plenamente y ning\u00fan deseo vehemente puede expresar. El hambre debe ser juntada con la sed, para expresar la fuerza y la vehemencia del deseo de justicia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Este deseo es semejante al hambre y a la sed en cuanto a su constancia; no es que siempre tenga la misma intensidad, pues el hombre hambriento no sufre siempre los mismos tormentos; pero, a\u00fan as\u00ed, no puede olvidar nunca la mordedura interna, la quemadura en el coraz\u00f3n. Bienaventurado el hombre que est\u00e1 anhelando siempre la justicia con un ansia insaciable que nada puede apaciguar.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El hambre y la sed son irreprimibles. Mientras no le des de comer a un hombre, su necesidad continuar\u00e1 devor\u00e1ndolo. Podr\u00edas proporcionarle a un hambriento la m\u00fasica m\u00e1s deleitable extra\u00edda de las cuerdas, o producida por las gaitas; pero sus anhelos no ser\u00edan mitigados: s\u00f3lo te estar\u00edas burlando de \u00e9l. Podr\u00edas colocar delante de \u00e9l la mejor perspectiva; pero a menos que en esa perspectiva destaque una hogaza de pan y un vaso de agua, no tendr\u00eda mayor inter\u00e9s por el arroyo o el campo, la monta\u00f1a o el bosque.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Son bienaventurados, dice Cristo, aquellos que est\u00e1n buscando siempre la justicia, y que no pueden ser saciados mientras no la encuentren. El deseo de justicia que un hombre debe tener para ser bienaventurado, no es tenue, pues no le conduce a decir l\u00e1nguidamente: \u00abyo desear\u00eda ser justo\u00bb; tampoco es un estallido pasajero de buenos deseos; sino que es m\u00e1s bien un anhelo que, como el hambre y la sed, permanece en el hombre y lo domina. Lo lleva consigo a su trabajo, lo lleva a su hogar, lo lleva a su cama, lo lleva a cualquier lugar donde vaya, pues lo gobierna con sus demandas imperativas. As\u00ed como la sanguijuela de los asnos clama: \u00abdame, dame\u00bb, as\u00ed tambi\u00e9n clama el coraz\u00f3n por pureza, por integridad, y por santidad, una vez que ha aprendido a tener hambre y sed de justicia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>Estos apetitos est\u00e1n concentrados en un objeto<\/i>: el hombre tiene hambre y sed de justicia y de nada m\u00e1s. Las obras teol\u00f3gicas en su mayor parte dicen que esta es justicia imputada o justicia implantada. No hay duda que estas cosas est\u00e1n involucradas, pero no me interesa insertar un adjetivo donde no existe ninguno: el texto no menciona \u00abimputada\u00bb ni \u00abimplantada\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 necesitar\u00edamos enmendarlo? El hombre suspira por la justicia: la justicia en todas sus acepciones.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Primero, siente que su coraz\u00f3n no es recto con Dios, y ese descubrimiento le provoca gran angustia. El Esp\u00edritu de Dios le muestra que no tiene una buena relaci\u00f3n con Dios, pues ha quebrantado la ley que debi\u00f3 guardar, y no ha rendido el homenaje y el amor debidos justamente. El mismo Esp\u00edritu le induce a anhelar una rectitud con Dios; y, habiendo despertado su conciencia, no puede descansar hasta no haber alcanzado esa condici\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esto, por supuesto, incluye el perd\u00f3n de sus ofensas, y la recepci\u00f3n de una justicia que lo har\u00e1 aceptable a Dios: \u00e9l clama \u00e1vidamente a Dios pidiendo esta bendici\u00f3n. Uno de los tormentos m\u00e1s amargos del hambre de su alma es el temor de que esta necesidad no pueda ser satisfecha nunca. \u00bfC\u00f3mo puede ser un hombre justo para con Dios?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La gloria peculiar del Evangelio es que revela la justicia de Dios: el m\u00e9todo por medio del cual los pecadores son hechos rectos con Dios; y esto llega con peculiar dulzura a uno que est\u00e1 luchando y orando, que est\u00e1 hambriento y sediento de justicia. Cuando escucha de la justicia mediante la fe en el Se\u00f1or Jesucristo, la acepta inmediatamente, y se aferra a ella, pues se adapta exactamente a su caso.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El hambre asume ahora otra forma. El hombre perdonado y justificado desea ahora ser justo en su conducta, y en su lenguaje, y en su pensamiento: desea vehementemente ser justo en su vida entera. Quiere ser caracterizado por la integridad, la amabilidad, la clemencia, el amor, y todo lo dem\u00e1s que participa en la conformaci\u00f3n de una condici\u00f3n correcta de cosas hacia sus semejantes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Desea ardientemente ser recto en sus sentimientos y en su conducta hacia Dios: ans\u00eda con vehemencia conocer, obedecer, orar, alabar y amar a Dios rectamente. No puede descansar hasta no tener la relaci\u00f3n debida con Dios y con los hombres. Su anhelo no es \u00fanicamente de ser tratado como justo por Dios, condici\u00f3n que le viene a trav\u00e9s de la sangre expiatoria y de la justicia del Se\u00f1or Jesucristo; sino que anhela ser realmente justo delante del Dios que escudri\u00f1a el coraz\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tampoco eso le bastar\u00e1: no solamente su conducta debe ser recta, sino que ans\u00eda ser justo \u00e9l mismo. Descubre en \u00e9l deseos irregulares, y quisiera que fueran destruidos por completo. Descubre tendencias hacia la injusticia; y aunque las resista y domine, las tendencias mismas son aborrecibles para \u00e9l. Descubre anhelos de placeres que son prohibidos, y aunque rechaza con repugnancia esos placeres, le turba la permanencia persistente de alguna inclinaci\u00f3n hacia ellos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Quisiera ser regenerado de tal manera que el pecado no tuviese ning\u00fan poder sobre \u00e9l. Ha aprendido que una mirada lasciva es adulterio, que un deseo codicioso es robo, y que la ira injusta es homicidio; y, por tanto, anhela vehementemente estar libre de esa mirada, y de ese deseo, y de esa pasi\u00f3n, pero tambi\u00e9n de la tendencia que va en esa direcci\u00f3n. Anhela que la fuente de su ser sea purificada. Tiene hambre de \u00abvestirse del nuevo hombre, creado seg\u00fan Dios en la justicia y santidad de la verdad.\u00bb Tiene sed de \u00abser revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo cre\u00f3 se va renovando hasta el conocimiento pleno.\u00bb No puede estar contento hasta no ser \u00e9l mismo semejante a Jes\u00fas, que es la imagen del Dios invisible, el espejo de justicia y paz.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero observen bien que, si el hombre alcanzara alguna vez esto, su hambre y su sed s\u00f3lo tomar\u00edan otra direcci\u00f3n. El hombre piadoso tiene hambre y sed de ver la justicia en otros. A veces, cuando ve la conducta de los que le rodean, clama: \u00abMi vida est\u00e1 entre leones; estoy echado entre hijos de hombres que vomitan llamas.\u00bb Entre m\u00e1s santo se vuelva, el pecado veja m\u00e1s su alma recta, y clama: \u00ab\u00a1Ay de m\u00ed, que moro en Meses, y habito entre las tiendas de Cedar! Con frecuencia dice: \u00ab\u00a1Qui\u00e9n me diese alas como de paloma! Volar\u00eda yo, y descansar\u00eda.\u00bb Como Cowper clama:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00ab\u00a1Oh, anhelo un albergue en un vasto desierto,<br \/> Alguna ilimitada inmediaci\u00f3n de sombra,<br \/> Donde el rumor de la opresi\u00f3n y del enga\u00f1o,<br \/> De la guerra fracasada o exitosa,<br \/> No me alcanzara ya nunca jam\u00e1s!\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Tiene hambre de piadosa compa\u00f1\u00eda: tiene hambre de ver que lo imp\u00edo se torne santo; y debido a ello clama en su oraci\u00f3n diaria: \u00abVenga tu reino. H\u00e1gase tu voluntad, como en el cielo, as\u00ed tambi\u00e9n en la tierra.\u00bb Con hambre y sed clama: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, ponle un fin al reino del pecado! \u00a1Se\u00f1or, derriba los \u00eddolos! \u00a1Se\u00f1or, suprime de la tierra el error! Se\u00f1or, aparta a los hombres de la lascivia, y de la avaricia, y de la crueldad, y de la borrachera.\u00bb Quiere vivir y morir para la justicia; el celo de la justicia lo consume.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos, espero que hayan sido capaces de seguir, por conocimiento propio, los diversos movimientos de esta absorbente pasi\u00f3n por la justicia, que he bosquejado d\u00e9bilmente para ustedes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Noten bien que estos <i>apetitos concentrados son muy discriminadores.<\/i> El hombre no anhela veinte cosas, sino \u00fanicamente una cosa, y \u00fanicamente esa cosa. El hambre y la sed son \u00abde justicia\u00bb. El hombre no tiene hambre de riquezas: prefiere ser pobre y justo, que ser rico mediante el mal. No tiene hambre de salud: aunque querr\u00eda gozar de esa gran bendici\u00f3n, preferir\u00eda estar enfermo y tener justicia, que gozar de buena salud y ser injusto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No se propone como su gran objetivo las recompensas de la justicia. Estas son muy deseables: el respeto de los semejantes, la paz de la mente y la comuni\u00f3n con Dios, no son en ning\u00fan sentido cosas insignificantes; pero \u00e9l no las convierte en los objetivos principales de su deseo, pues sabe que le ser\u00e1n a\u00f1adidas si busca primero la justicia misma.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si no hubiese un cielo, el hombre piadoso desear\u00eda ser justo; si no hubiese un infierno, \u00e9l aborrecer\u00eda la injusticia. Su hambre y su sed son de honestidad, pureza, rectitud y santidad: tiene hambre y sed de ser lo que Dios quiere que sea. Hagan siempre una distinci\u00f3n entre buscar el cielo y buscar a Dios, entre huir del infierno y huir del pecado; pues cualquier hip\u00f3crita desea el cielo, y teme el infierno; pero solamente el hombre sincero tiene hambre de justicia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El ladr\u00f3n quiere evitar la prisi\u00f3n, pero quiere seguir dedic\u00e1ndose al robo; el asesino quiere escapar del pat\u00edbulo, pero est\u00e1 presto a poner otra vez su mano en la daga.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El deseo de ser feliz, el deseo de estar en paz con la conciencia: estos son unos pobres objetivos. El hambre verdadera y noble del alma es el deseo de ser recto por causa de la justicia. \u00a1Oh, ser santo, ya sea que implique gozo o tristeza! \u00a1Oh, ser de puro coraz\u00f3n, ya sea que eso me acarree honra o menosprecio! Esta, esta es la sed que es bienaventurada.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, donde se conjuntan esa hambre y esa sed, <i>har\u00e1n un trabajo a su manera<\/i>. El hambre y la sed no hacen la cama de la casa de la condici\u00f3n del hombre. No, suenan los timbres de alarma, e incluso sacuden los cimientos de la casa. El hombre hambriento no se aguanta. Al final, sus terribles necesidades podr\u00edan reducirlo a una condici\u00f3n pasiva por la v\u00eda del desfallecimiento y de la insensibilidad; pero mientras el sentido permanezca en el hombre, el hambre y la sed son unas fuerzas fieras, que lo impulsan a los m\u00e1s intensos esfuerzos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando un prisionero fue colocado a las puertas de la prisi\u00f3n para interceder por los pobres deudores, en tiempos antiguos, intercedi\u00f3 verdaderamente. Reducido \u00e9l mismo a la condici\u00f3n de un esqueleto, hac\u00eda sonar la caja en los o\u00eddos de los transe\u00fantes, y ped\u00eda muy lastimosamente que donaran algo para los pobres deudores que se mor\u00edan de hambre dentro de la prisi\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1C\u00f3mo te mira un hombre hambriento! Su simple mirada es una s\u00faplica conmovedora. Un hombre que tiene hambre y sed de justicia suplica a Dios con toda su alma. La oraci\u00f3n fingida no tiene cabida en \u00e9l. El hombre que tiene hambre y sed de justicia es un hombre luchador. Esto lo vuelve tambi\u00e9n un hombre activo; pues el hambre atraviesa paredes de piedra; har\u00eda cualquier cosa por conseguir el alimento.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo peor de todo es que a menudo intenta cosas insensatas: procura calmar el hambre con lo que no es pan, y gasta su esfuerzo en lo que no le satisface. Sin embargo, esto demuestra \u00fanicamente cu\u00e1n vigorosos son estos apetitos, y c\u00f3mo convocan cada potencia de la condici\u00f3n humana cuando est\u00e1n orientados a la justicia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Amados, <i>estos apetitos no son de ninguna manera comunes<\/i>. Multitudes de personas en el mundo no sienten nunca hambre y sed de justicia. Algunos de ustedes querr\u00edan ser salvos; pero pueden pasarlo muy bien si no lo son. Un hombre que tiene hambre y sed no dir\u00e1 nunca: \u00abme gustar\u00eda una comida, pero podr\u00eda prescindir de ella\u00bb; y no tienes ni hambre ni sed si puedes quedarte sin la bendici\u00f3n que profesas valorar. Si tienes hambre y sed de justicia, la necesitas de inmediato: estos anhelos vehementes no tolerar\u00e1n demoras: claman por provisiones inmediatas. El tiempo del hambriento es el tiempo presente. \u00a1Oh, cu\u00e1ntas personas hay que, por su dilaci\u00f3n y descuido, demuestran que no tienen nunca hambre y sed de justicia!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Veo a otros tambi\u00e9n que ya son justos. Son tan buenos como quieren serlo. Escuchen c\u00f3mo habla ese hombre: \u00abyo no hago ninguna profesi\u00f3n de religi\u00f3n, pero soy bastante mejor que muchos que la hacen.\u00bb Oh, s\u00ed, yo lo conozco a usted, se\u00f1or; y la Virgen Mar\u00eda lo conoc\u00eda tambi\u00e9n, pues ella dijo en su c\u00e1ntico: \u00abA los hambrientos colm\u00f3 de bienes, y a los ricos envi\u00f3 vac\u00edos.\u00bb Un d\u00eda ser\u00e1n vaciados, mas no ser\u00e1n colmados nunca. \u00bfPor qu\u00e9 habr\u00edan de serlo? Est\u00e1n tan inflados de viento que no hay espacio para la sustancia celestial dentro de su coraz\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Muchos rechazan al Se\u00f1or Jesucristo, que es el pan del cielo. Cuando tu hijo se sienta a la mesa, y te dice que no quiere comer nada, evidentemente no est\u00e1 hambriento. Los que repudian a Cristo, y no quieren aceptar Su expiaci\u00f3n, ni Su santificaci\u00f3n, no tienen hambre de justicia. Muchos critican las peque\u00f1as cosas del Evangelio, los asuntos insignificantes acerca de la voz del ministro, y su tono, y su apariencia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando un hombre se sienta a comer, y comienza a notar que uno de los platos est\u00e1 desportillado, y que hay un insecto sobre una de las rosas del centro, y que el salero no est\u00e1 en la posici\u00f3n correcta con una precisi\u00f3n milim\u00e9trica, que el perejil no est\u00e1 armoniosamente acomodado alrededor de la carne fr\u00eda, ese sujeto no est\u00e1 hambriento.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Prueben con un pobre trabajador de un astillero, o, mejor a\u00fan, con su esposa y sus hijos, y comprobar\u00e1n que comen carne sin mostaza, y pan sin mantequilla. El hombre hambriento se come tanto el pellejo como la carne, se los garantizo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si los hombres estuvieran realmente hambrientos de la verdad, la predicaci\u00f3n no ser\u00eda sometida a comentarios tontos. \u00abDenme un cuchillo y una oportunidad,\u00bb dir\u00e1 el hombre que est\u00e1 hambriento. \u00abDenme el Evangelio,\u00bb -dice el buscador ansioso-, \u00aby no me importa para nada la elocuencia.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Amados, yo quisiera que tuviesen tal hambre y sed de justicia, que las nimiedades fueran nimiedades para ustedes, y la verdad esencial fuera su \u00fanica preocupaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ay!, hay algunos de los que estamos seguros que no tienen hambre y sed de justicia, pues no les interesa ni siquiera o\u00edr acerca de ella. Cuando su muchacho se queda en el camino a la hora de la cena, pueden estar seguros de que no est\u00e1 muy hambriento. La campanilla de la cena es un razonador muy convincente cuando transmite sus argumentos al interior de quien la escucha. Tan pronto hay una notificaci\u00f3n de que la comida est\u00e1 lista, el hambriento se apresura a la mesa. Dios quiera que tengamos m\u00e1s personas espiritualmente hambrientas a las que podamos predicarles. Quien les predicara ser\u00eda un predicador bienaventurado, pues estar\u00eda predicando a un pueblo bienaventurado. \u00abBienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos ser\u00e1n saciados.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Les he dado d\u00e9bilmente una descripci\u00f3n del car\u00e1cter, y ahora paso a se\u00f1alar la INSIGNE DECLARACI\u00d3N de nuestro Se\u00f1or. \u00c9l dice: \u00abBienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esto es una paradoja. No pareciera posible que la gente est\u00e9 hambrienta y sedienta, y que sin embargo sea bienaventurada. El hambre y la sed conllevan dolor. Yo te conozco, amigo m\u00edo, t\u00fa est\u00e1s aqu\u00ed esta ma\u00f1ana; y te est\u00e1s diciendo: \u00ab\u00a1oh, que yo pudiese ser recto! Soy un gran pecador; \u00a1oh, que fuese perdonado! \u00a1Oh, que pudiera volverme justo delante de Dios!\u00bb Otro estar\u00e1 diciendo: \u00abconf\u00edo en que he sido perdonado y soy salvo; pero siento un temor tremendo de caer en pecado. \u00a1Miserable de m\u00ed, tengo tendencias pecaminosas! \u00a1Oh, que pudiera ser perfecto, y librado por completo de esta muerte encarnada que me rodea en la forma de una naturaleza pecadora!\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">O, tal vez, otro amigo sentado por aqu\u00ed est\u00e9 clamando: \u00abDios me ha dado mucha gracia; pero mis hijos, mi esposa, mi hermano est\u00e1n viviendo en pecado, y son mi carga diaria. He venido aqu\u00ed con un coraz\u00f3n muy abatido porque no conocen al Se\u00f1or.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Escucha con atenci\u00f3n, querido amigo, y ten \u00e1nimo; independientemente de la forma que adopte tu hambre de justicia, eres una persona bienaventurada. Aunque tengas que soportar esa pena acerca de ti mismo y de otros, eres bienaventurado. El hambre y la sed provocan a menudo un sentimiento de desfallecimiento, y ese sentimiento de desfallecimiento se convierte a veces en una languidez mortal.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Podr\u00eda resultar que le est\u00e9 hablando a uno que hubiera alcanzado ese estado; a \u00e9l le digo: \u00aberes bienaventurado.\u00bb Te escucho decir suspirando: \u00ab\u00a1oh, que pudiera ser lo que quiero ser! &#8216;\u00a1Miserable de m\u00ed! \u00bfQui\u00e9n me librar\u00e1 de este cuerpo de muerte?&#8217; Estas corrupciones internas, estas imaginaciones perversas, me matar\u00e1n, no puedo soportarlas. Dios me ha ense\u00f1ado a amar lo que es bueno, y ahora &#8216;El querer el bien est\u00e1 en m\u00ed, pero no el hacerlo.&#8217; Incluso mis oraciones son interrumpidas por pensamientos de distracci\u00f3n, y mis l\u00e1grimas de arrepentimiento tienen al pecado mezclado en ellas.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Amados, yo entiendo esa languidez y ese abatimiento, ese gemir y ese ansiar; sin embargo, ustedes son bienaventurados, pues el texto dice, -y es un comentario extraordinario-, \u00abBienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfPor qu\u00e9 son bienaventurados? Bien, primero, porque <i>Jes\u00fas dice que lo son<\/i>; y si \u00c9l lo dice, no necesitamos ninguna prueba adicional. Si, mirando a Su alrededor a la multitud, nuestro Se\u00f1or pasa por alto a aquellos que est\u00e1n satisfechos consigo mismos; y si Sus ojos se posan sobre los hombres que suspiran, y lloran, y tienen hambre y sed de justicia, y si, con un rostro sonriente, afirma: \u00abestos son los bienaventurados\u00bb, entonces pueden estar seguros de que lo son; pues yo s\u00e9 que aquellos de quienes \u00c9l declara que son bienaventurados deben ser bienaventurados con certeza. Yo prefiero ser uno que Cristo define como bienaventurado, que uno que fuera estimado por todo el mundo, pues la opini\u00f3n del Se\u00f1or es la que cuenta.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El hombre que tiene hambre de justicia deber\u00eda considerarse un hombre feliz, porque ha sido <i>conducido a conocer el valor correcto de las cosas<\/i>. Antes, otorgaba un alto valor al placer despreciable, y valoraba la escoria de la alabanza de los hombres como si fuese oro puro; pero ahora valora la justicia, y ya no es como el ni\u00f1o que aprecia las canicas m\u00e1s que las perlas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ese hombre ha obtenido ya alguna medida de justicia, pues su juicio valora correctamente. Deber\u00eda estar agradecido por haber sido iluminado de esa manera. Antes tomaba lo dulce por amargo, y lo amargo por dulce; la oscuridad por luz y la luz por oscuridad; pero ahora el Se\u00f1or lo ha llevado a conocer lo que es bueno, y qu\u00e9 es lo que el Se\u00f1or requiere de \u00e9l: al alcanzar este sano juicio es un hombre bienaventurado, y est\u00e1 encaminado a una mayor bienaventuranza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Observen, adem\u00e1s, que no s\u00f3lo valora las cosas correctamente, sino que<i>su coraz\u00f3n est\u00e1 inclinado hacia lo que es bueno y deseable<\/i>. Antes s\u00f3lo se preocupaba por el bienestar terrenal; ahora tiene hambre y sed de justicia. \u00abDenme un poquito de carne de la olla,\u00bb -clama el mundano-, \u00aby yo les dejo su preciosa justicia a todos aquellos que la quieran\u00bb; pero este hombre valora lo espiritual por sobre lo natural: la justicia es la felicidad para \u00e9l. Su \u00fanico clamor es: \u00abDame justicia.\u00bb Su coraz\u00f3n entero est\u00e1 puesto en ello, y no es un privilegio insignificante. El que est\u00e1 lleno del deseo de aquello que Dios aprueba, es \u00e9l mismo aprobado. A tal hombre le es otorgada una magnanimidad que es superior a la naturaleza real, y por ello debe estar agradecido con Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es bienaventurado porque, en presencia de esta hambre, <i>muchas hambres menores desaparecen<\/i>. Una pasi\u00f3n suprema, como la vara de Aar\u00f3n, se traga a todas las dem\u00e1s. Tiene hambre y sed de justicia; y, por tanto, ha terminado con el anhelo vehemente de la lascivia, con la ambici\u00f3n de la avaricia, con la pasi\u00f3n del odio, y con el hambre de la ambici\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hemos conocido a muchos enfermos que cuando son dominados por una enfermedad, han visto desaparecer todas sus viejas quejas: un nuevo fuego ha apagado a todos los anteriores.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed los hombres, bajo la influencia de un anhelo vehemente de justicia, han descubierto que el hambre de tierras y de oro, y que la sed de orgullo y de lascivia han llegado a un t\u00e9rmino. Los nuevos afectos han expulsado a los viejos, al igual que los israelitas confinaron a los cananeos a las monta\u00f1as, o los mataron. S\u00f3lo Dios puede dar esta hambre y sed de justicia; y una de sus grandiosas cualidades es que expulsa las lascivias rastreras y pecaminosas que de otra forma consumir\u00edan nuestros corazones.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Estos hombres son bienaventurados por ser <i>liberados de muchos errores insensatos.<\/i> El enga\u00f1o m\u00e1s com\u00fan es que el hombre puede obtener de s\u00ed mismo todo lo que necesita en la religi\u00f3n. La mayor\u00eda de los hombres es enga\u00f1ada de esta manera: piensan que tienen un manantial que brota por dentro, por medio del cual se pueden purificar, y revivir, y satisfacerse a s\u00ed mismos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Prueben a un hambriento, o a un sediento, con esta doctrina: \u00abmi querido amigo, no necesitas tener hambre; en ti mismo se encuentra la satisfacci\u00f3n de tu hambre.\u00bb \u00bfQu\u00e9 respuesta ser\u00eda esta? \u00abMe puse un cintur\u00f3n de hambre a mi alrededor, para controlar el hambre; pero no pude controlar eso dentro de m\u00ed. Estoy hambriento, debo encontrar alimento en el exterior, o me morir\u00e9.\u00bb No puede comer su propio coraz\u00f3n, ni alimentarse de su propio h\u00edgado: no es posible que satisfaga su hambre con elementos propios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El enga\u00f1o espiritual com\u00fan es de naturaleza semejante. Los hombres se imaginan que pueden, mediante su propio esfuerzo, satisfacer a la conciencia, volverse puros, y producir un car\u00e1cter justo. Todav\u00eda sue\u00f1an con extraer una cosa pura de algo inmundo. Que venga sobre ellos el hambre y la sed espirituales, y que escapen de esta trampa. El hombre clama \u00abla confianza en uno mismo es un refugio de mentiras. Debo ser ayudado de lo alto. Debo ser salvo por gracia, o permanecer\u00e9 siendo injusto hasta el fin.\u00bb El hambre y la sed espirituales son maestros asombrosos, y eficaces dispersores de las ilusiones del orgullo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s: estos hombres son bienaventurados porque <i>el Esp\u00edritu Santo ya ha obrado en ellos.<\/i> El hambre y la sed de justicia son siempre la producci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. No es natural que el hombre ame lo bueno y lo santo; \u00e9l ama lo malo y lo perverso; \u00e9l ama la ofensa o la omisi\u00f3n, pero no busca la estricta rectitud delante de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero cuando un hombre tiene hambre de ser verdadero, hambre de ser sobrio, hambre de ser puro, hambre de ser santo, entonces su hambre es una bendici\u00f3n proveniente del cielo, y una prenda del cielo de donde provino.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s: este hombre es bienaventurado, pues <i>en su hambre y su sed est\u00e1 en armon\u00eda con el Se\u00f1or Jesucristo.<\/i> Cuando nuestro Se\u00f1or estaba aqu\u00ed, ten\u00eda hambre de justicia, y anhelaba cumplir y sufrir la voluntad de Su Padre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En una ocasi\u00f3n Sus disc\u00edpulos fueron a la ciudad para comprar alimento; y \u00c9l, habi\u00e9ndose quedado solo, tuvo sed de bendecir a la pobre mujer pecadora de Samaria, que vino al pozo para sacar agua. A ella le dijo: \u00abDame de beber\u00bb, no s\u00f3lo para comenzar la conversaci\u00f3n, sino debido a que ten\u00eda sed de hacer justa a aquella mujer. Ten\u00eda sed de convencerla de su pecado, y de conducirla a la fe salvadora; y cuando lo hubo hecho, Su deseo fue gratificado. Cuando Sus disc\u00edpulos regresaron, aunque no hab\u00eda tocado ni un mendrugo de pan, ni una gota de agua, dijo: \u00abYo tengo una comida que comer. Mi comida es que haga la voluntad del que me envi\u00f3, y que acabe su obra.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestro Se\u00f1or, en la cruz, dijo, \u00abTengo sed\u00bb, y esa sed de Su labio y de Su boca no era sino el indicativo de la sed m\u00e1s profunda de Su coraz\u00f3n y de Su alma, de que la justicia reinara por Su muerte. \u00c9l muri\u00f3 para que la justicia de Dios fuera vindicada; \u00c9l vive para que la justicia de Dios sea proclamada; \u00c9l intercede para que la justicia de Dios sea llevada a los pecadores; \u00c9l reina para que Su justicia expulse fuera de este mundo a la iniquidad que ahora lo destruye.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando tienen hambre y sed de justicia en cualquiera de las maneras que he descrito, son en una medida part\u00edcipes con Cristo, y tienen comuni\u00f3n con \u00c9l en el deseo de Su coraz\u00f3n. As\u00ed como \u00c9l es bienaventurado, de la misma manera lo son ustedes, pues \u00abBienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo supongo que habr\u00e9 asombrado a alguno que haya estado lament\u00e1ndose y clamando: \u00ab\u00a1oh, que el Se\u00f1or me concediera vivir en Su justicia, y yo le dar\u00eda gracias por siempre y para siempre!\u00bb Vamos, t\u00fa eres uno de los bienaventurados. \u00ab\u00a1Ay!\u00bb, -clama uno- \u00abyo estoy anhelante de ser liberado del pecado; no me refiero a su castigo, se\u00f1or, sino liberado de su mancha; quisiera ser perfectamente puro y santo.\u00bb \u00bfLo quieres? Mi querido amigo, t\u00fa te cuentas entre los bienaventurados en este mismo instante.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Un gran profesante de la fe, sentado a tu lado en la banca, est\u00e1 diciendo: \u00ab\u00a1bendito sea Dios, yo ya soy perfecto!\u00bb Bien, yo no estoy seguro de la bienaventuranza de esa persona. Ese fino p\u00e1jaro no es mencionado en mi texto; pero estoy seguro acerca de aquella alma que est\u00e1 all\u00e1, que tiene hambre y sed de justicia, pues la Palabra es clara y sencilla: \u00abBienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III. <\/b>Y ahora concluyo con lo mejor de todo, LA SATISFACCI\u00d3N ESPECIAL. \u00abBienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, <i>porque ellos ser\u00e1n saciados<\/i>.\u00bb Este es un enunciado singular. Ellos han de ser bienaventurados mientras tengan hambre y sed; si son saciados, \u00bfser\u00edan todav\u00eda bienaventurados? S\u00ed, y es m\u00e1s, todav\u00eda tendr\u00e1n hambre y sed. T\u00fa dices que eso es extra\u00f1o. S\u00ed, lo es; pero todo es prodigioso en el reino de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Las paradojas, en las cosas espirituales, son tan copiosas como las zarzamoras; de hecho, si no puedes creer en una paradoja, no podr\u00edas creer en Cristo mismo, pues \u00c9l es Dios y hombre en una persona, y ese es un misterio parad\u00f3jico. \u00bfC\u00f3mo puede una persona ser infinita, y sin embargo ser finita? \u00bfC\u00f3mo puede ser inmortal y, sin embargo, morir? El nuestro es un Evangelio en el que anidan muchas paradojas ortodoxas. El que ha sido saciado por Cristo tiene m\u00e1s hambre que antes, excepto que su hambre es de otro tipo, y no contiene amargura. El que tiene m\u00e1s hambre es el que est\u00e1 m\u00e1s lleno en el sentido m\u00e1s elevado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abTengo sed, pero no como la ten\u00eda antes,<br \/> De compartir los vanos deleites de la tierra;<br \/> Tus heridas, Emanuel, todas me impiden<br \/> Que busque mis placeres all\u00ed.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Se\u00f1or, cuando recibo lo que T\u00fa me das por Tu gracia, entonces siento un nuevo anhelo que va tras las cosas m\u00e1s elevadas! Mi alma se agranda por lo que come, y luego clama: \u00abdenme todav\u00eda m\u00e1s.\u00bb Cuando un hombre deja de clamar por m\u00e1s, puede muy bien dudar de que haya recibido jam\u00e1s alguna cosa. La gracia llena, y luego agranda. Un incremento de gracia es un incremento de la capacidad para mayor gracia. Clama todav\u00eda: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, aumenta mi fe, mi amor, mi esperanza, todas mis gracias! \u00a1Agranda mi alma, para que pueda recibir m\u00e1s y m\u00e1s de Ti!\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora voy a mostrarles c\u00f3mo es que podemos ser saciados incluso ahora, aunque todav\u00eda tengamos hambre y sed. Pues, primero, aunque tengamos hambre y sed de justicia, estamos m\u00e1s que <i>saciados con la justicia de Dios<\/i>. Yo verdaderamente creo que mi Dios es perfectamente justo, no \u00fanicamente en Su naturaleza y esencia, en Su ley y juicio, sino tambi\u00e9n en todos Sus decretos, actos, palabras, y ense\u00f1anzas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo me siento, y ansiosamente me asomo a la terrible verdad de la eterna perdici\u00f3n de los malvados; pero mi coraz\u00f3n est\u00e1 lleno de reposo cuando recuerdo que Dios es justo: el Juez de toda la tierra ha de hacer lo que es justo. Yo no puedo desatar los nudos de la dificultad por la que los hombres se quedan perplejos, pero yo s\u00e9 que Dios es justo, y all\u00ed abandono mi azoramiento. Dios se encargar\u00e1 de que lo justo sea hecho en cada caso, y para siempre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, conforme veo c\u00f3mo la iniquidad abunda en el mundo, estoy verdaderamente feliz de que no haya iniquidad en el Se\u00f1or, mi Dios. Al ver el error en la iglesia, descanso en el hecho que ning\u00fan error encuentra sustento en \u00c9l. La maldad parece estar en todas partes: ciertos hombres arrebatar\u00edan la propiedad de todos los hombres, y el orden opuesto aplastar\u00eda al pobre en su salario; pero esta es nuestra \u00e1ncora de salvaci\u00f3n; hay un poder encaminado a la justicia, y ese poder es Dios. Estoy lleno de gozo al ver a la justicia entronizada en Dios. \u00bfNo conocen ustedes esta dicha?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, somos tambi\u00e9n <i>saciados con la justicia de Cristo<\/i>. Qu\u00e9 importa que est\u00e9 lleno de pecado, no importa que no tenga ninguna justicia que me atreva a presentar delante de Dios; sin embargo:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abJes\u00fas, Tu sangre y justicia,<br \/> Son mi ornamento, mi vestido glorioso.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Es cierto que tengo que gritar con el leproso: \u00abinmundo, inmundo\u00bb; y, sin embargo, como un creyente en el Se\u00f1or Jes\u00fas, yo soy justificado en \u00c9l, acepto en \u00c9l, y completo en \u00c9l. Dios me mira, no como soy, sino como Cristo es. \u00c9l me ve a trav\u00e9s de la perfecta obediencia del Bienamado, y yo estoy delante de \u00c9l sin condenaci\u00f3n, es m\u00e1s, con plena aceptaci\u00f3n y favor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entre m\u00e1s piensen en la justicia de Cristo, m\u00e1s los saciar\u00e1 con agradecida satisfacci\u00f3n, pues Su justicia es mucho mayor que la injusticia de ustedes. Sin embargo ustedes estar\u00e1n clamando de igual manera: \u00ab\u00a1oh, Se\u00f1or, perfecci\u00f3name a Tu imagen, y dame justicia!\u00bb Una plenitud de contenido divino, que llega a desbordarse, ser\u00e1 suya, mientras cantan: \u00abAhora, pues, ninguna condenaci\u00f3n hay para los que est\u00e1n en Cristo Jes\u00fas.\u00bb \u00abJustificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ustedes ser\u00e1n saciados, primero, con el car\u00e1cter justo de Dios, y luego, con el plan de justicia divina revelado en Cristo Jes\u00fas. Miren al pecado de este mundo, y giman por \u00e9l. \u00a1Qu\u00e9 mundo tan perverso es! Lean de guerras y opresiones, falsedades y supersticiones; o, si lo prefieren, vean con sus propios ojos los barrios bajos del este de Londres, o la iniquidad de nuestros grandes personajes del oeste de Londres; y entonces tendr\u00e1n hambre y sed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero aun en lo concerniente a todo esto ustedes ser\u00e1n saciados cuando piensen en la expiaci\u00f3n de Cristo, y recuerden que ella es m\u00e1s dulce para Dios que el nauseabundo pecado del hombre. El grato olor de Su sacrificio ha quitado de delante del tres veces santo Dios el vaho de este mundo convertido en muladar, y \u00c9l ya no dice m\u00e1s que se arrepiente de haber creado al hombre sobre la tierra. Debido a la justicia de Cristo, el Se\u00f1or Dios es indulgente con el hombre culpable, y todav\u00eda espera derramar gracia en la tierra, y hacerla nueva en Cristo Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, los que tienen hambre y sed de justicia son <i>saciados con la justicia que el Esp\u00edritu Santo obra en ellos.<\/i> Yo no digo que est\u00e9n satisfechos de permanecer como son, sino que est\u00e1n muy agradecidos por lo que son. Yo soy un pecador, y sin embargo, no amo al pecado: \u00bfno es esto grato? Aunque tengo que luchar diariamente contra la corrupci\u00f3n, he recibido una vida interior que combatir\u00e1, y debe luchar, y no ser\u00e1 vencida. Si todav\u00eda no he derrotado al pecado, es algo con lo que estoy luchando. Incluso ahora, por fe reclamamos la victoria. \u00abGracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfAcaso no han sentido nunca como si estuviesen llenos hasta el borde, al enterarse que fueron \u00abrenacidos para una esperanza viva, por la resurrecci\u00f3n de Jesucristo de los muertos\u00bb? \u00bfAcaso no han sido inundados de gozo al saber que ya no eran m\u00e1s lo que sol\u00edan ser, sino que ahora han sido hechos part\u00edcipes de la naturaleza divina, y han sido elevados a la esfera espiritual, en la que tienen comuni\u00f3n con hombres justos hechos maduros?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No desprecien nunca lo que el Esp\u00edritu Santo ha hecho por ustedes. No menosprecien la gracia que han recibido; sino, por el contrario, sientan un deleite divino, un rebalsar de su coraz\u00f3n, con lo que el Se\u00f1or ya ha hecho. Dentro de tu alma la perfecci\u00f3n vive en embri\u00f3n: toda lo que vas a ser est\u00e1 all\u00ed en la simiente. El cielo dormita en arrepentimiento, como un roble dentro de una bellota. \u00a1Gloria a Dios por un nuevo coraz\u00f3n: gloria a Dios por la vida de los muertos! Estamos llenos de agradecimiento; y sin embargo, continuamos teniendo hambre y sed de que la bendici\u00f3n que Dios ha dado pueda ser gozada m\u00e1s plenamente en nuestra experiencia, y manifestada en nuestra vida.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos, quiero decirles cu\u00e1ndo somos saciado otra vez con la justicia, y es cuando <i>vemos que la justicia aumenta entre nuestros semejantes<\/i>. El espect\u00e1culo de un pobre joven convertido ha llenado mi coraz\u00f3n durante una semana con indecible gozo. He hablado frecuentemente, -lo hice la semana pasada-, con unos pobres seres que han sido grandes pecadores, pero el Se\u00f1or los ha vuelto grandes santos, y he estado muy saciado de felicidad suma. Una docena de conversiones ha puesto a ta\u00f1er a todas las campanas de mi coraz\u00f3n con repiques nupciales, y la fiesta se mantuvo durante un mes continuo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es cierto que pude haber recordado con tristeza las multitudes de pecadores que todav\u00eda est\u00e1n pereciendo, y esto me debi\u00f3 haber conducido a tener hambre y sed como lo hago; pero a\u00fan as\u00ed, una veintena o dos de conversiones han sido una bendici\u00f3n tan rica que he sido saciado de gozo hasta el desbordamiento. En ese momento me he sentido como el buen anciano Sime\u00f3n cuando dijo: \u00abAhora, Se\u00f1or, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra; porque han visto mis ojos tu salvaci\u00f3n.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfSabes lo que eso significa? Tal vez no, si eres un gran hombre, y debes hacer todo a gran escala; pero, en cuanto a una pobre alma como yo, ha sido el cielo salvar a una sola alma de la muerte. Yo considero una gran recompensa salvar a un peque\u00f1o ser. Es una bendici\u00f3n para m\u00ed llevar a un humilde obrero a los pies del Se\u00f1or, y verlo aprendiendo el camino de la justicia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, int\u00e9ntenlo, amados! Procuren y vean si el hambre de las almas de los hombres no es seguida por una plenitud de deleite, que a su vez conducir\u00e1 a mayor hambre para traer de regreso a las ovejas perdidas al redil de Cristo. No dir\u00e1n nunca: \u00abhe visto muchas conversiones, y por tanto estoy satisfecho de no ver m\u00e1s conversiones.\u00bb No, entre m\u00e1s \u00e9xito tengan, tendr\u00e1n m\u00e1s hambre y sed de que venga el reino de Cristo a los corazones de los hijos de Ad\u00e1n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pronto abandonaremos este cuerpo mortal, y nos encontraremos en un estado incorp\u00f3reo, \u00aby as\u00ed estaremos siempre con el Se\u00f1or.\u00bb No tendremos o\u00eddos ni ojos, pero nuestro esp\u00edritu discernir\u00e1 y entender\u00e1 prescindiendo de estos \u00f3rganos ineptos. Liberados de esta sustancia material, no conoceremos el pecado. Pronto sonar\u00e1 la trompeta de la resurrecci\u00f3n, y el esp\u00edritu entrar\u00e1 en el cuerpo refinado y espiritual, y la humanidad perfeccionada ser\u00e1 nuestra. Entonces el hombre tendr\u00e1 sus ojos, pero no mirar\u00e1n nunca una mirada lasciva; tendr\u00e1 sus o\u00eddos, pero no buscar\u00e1n nunca la conversaci\u00f3n profana; tendr\u00e1 sus labios, pero no mentir\u00e1n nunca; tendr\u00e1 un coraz\u00f3n que latir\u00e1 siempre verdadera y obedientemente: no habr\u00e1 nada impropio dentro de la humanidad perfecta.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, qu\u00e9 cielo ser\u00e1 para nosotros! Yo declaro que no quiero ning\u00fan otro cielo que estar con Cristo, y ser semejante a \u00c9l. La m\u00fasica de las arpas, y las coronas de honor son poca cosa comparadas con el \u00abel reino de Dios y su justicia.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces estaremos rodeados de una sociedad justa. No tendr\u00e1s que vigilar tu lengua, por temor de ofender a alguien con una palabra. No estar\u00e1s plagado de conversaciones fr\u00edvolas y murmuraciones tontas cuando llegues al cielo; no oir\u00e1s mentiras all\u00ed, no oir\u00e1s nada que desmerezca de la infinita majestad del Alt\u00edsimo. Todo mundo ser\u00e1 perfecto. Oh, \u00bfno te deleitar\u00e1s en la abundancia de la justicia?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y entonces tu Se\u00f1or descender\u00e1 del cielo con voz de mando, y los muertos en Cristo resucitar\u00e1n, y \u00c9l reinar\u00e1 con ellos en la tierra, Rey de reyes y Se\u00f1or de se\u00f1ores. Entonces vendr\u00e1n mil a\u00f1os de perfecta paz, y reposo, y gozo, y gloria; y t\u00fa estar\u00e1s all\u00ed. \u00a1Entonces t\u00fa estar\u00e1s nadando en un mar de justicia! Ser\u00e1s entonces semejante a Cristo en todas las cosas, y todos tus contornos ser\u00e1n acordes a tu condici\u00f3n. El cielo y la tierra se dar\u00e1n la mano en justicia. La eternidad seguir\u00e1 con su bienaventuranza inquebrantable. No habr\u00e1 impureza en el reino del Dios bendito. No habr\u00e1 demonio que tiente, ni carne que corrompa, ni necesidad de la que preocuparse, ni nada que turbe; estar\u00e1s:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abLejos de un mundo de dolor y pecado,<br \/> Cercano a Dios eternamente.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, esto ser\u00e1 ser saciado con justicia!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos lectores, ustedes no ser\u00e1n saciados nunca a menos que primero tengan hambre. Deben tener hambre y sed aqu\u00ed para que puedan ser saciados en el m\u00e1s all\u00e1. Si tienen hambre y sed, \u00bfqu\u00e9 deben hacer? Miren a Jes\u00fas, pues \u00fanicamente \u00c9l puede satisfacerlos. Crean en nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Crean en \u00c9l ahora, pues \u00c9l nos es hecho por Dios justificaci\u00f3n; y si necesitan justicia la encontrar\u00e1n en el Se\u00f1or Jesucristo, el Unig\u00e9nito Hijo de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Estoy seguro que esos queridos amigos que gritaron tan fuertemente justo ahora, se unir\u00e1n conmigo para clamar con todo su coraz\u00f3n: \u00ab\u00a1am\u00e9n, am\u00e9n!\u00bb Que cada uno de ustedes comience a tener hambre de inmediato. Todos digamos: \u00abAm\u00e9n\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abBienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos ser\u00e1n saciados.\u00bb Mateo 5: 6. Debido a que el hombre ten\u00eda una perfecta justicia antes de la ca\u00edda, gozaba de una perfecta bienaventuranza. Si ustedes y yo, por la gracia divina, alcanzamos la bienaventuranza en el m\u00e1s all\u00e1, habr\u00e1 sido porque Dios nos ha &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-hambre-y-la-sed-que-son-bienaventuradaspor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Hambre y la Sed que son Bienaventuradas<br \/>\nPor Charles H. 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