{"id":22503,"date":"2016-04-04T15:54:02","date_gmt":"2016-04-04T20:54:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-ultima-palabra-de-nuestro-senor-desde-la-cruzpor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:54:02","modified_gmt":"2016-04-04T20:54:02","slug":"la-ultima-palabra-de-nuestro-senor-desde-la-cruzpor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-ultima-palabra-de-nuestro-senor-desde-la-cruzpor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"La \u00daltima Palabra de Nuestro Se\u00f1or desde la Cruz\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u201cEntonces Jes\u00fas, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu. Y habiendo dicho esto, expir\u00f3.\u201d<\/i> Lucas 23: 46. <\/p>\n<p align=\"justify\">Estas fueron las palabras de nuestro Se\u00f1or Jesucristo al morir: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d. Podr\u00eda ser instructivo que les recuerde que fueron siete las palabras de Cristo en la cruz. Si denominamos a cada uno de Sus clamores, o expresiones, con el t\u00edtulo de: \u2018una palabra\u2019, entonces hablamos de las \u00faltimas siete palabras de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Perm\u00edtanme repasarlas en este momento:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La primera palabra, cuando lo clavaron a la cruz, fue: \u201cPadre, perd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen\u201d. Lucas preserv\u00f3 esta palabra. M\u00e1s tarde, cuando uno de los dos ladrones le dijo a Jes\u00fas: \u201cAcu\u00e9rdate de m\u00ed cuando vengas en tu reino\u201d, Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u201cDe cierto te digo que hoy estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso\u201d. Esta palabra tambi\u00e9n fue preservada cuidadosamente por Lucas. M\u00e1s adelante, estando en grande agon\u00eda, nuestro Se\u00f1or vio a Su madre, quien estaba junto a la cruz con un coraz\u00f3n quebrantado; la mir\u00f3 con indecible amor y dolor, y le dijo: \u201cMujer, he ah\u00ed tu hijo\u201d; y al disc\u00edpulo amado dijo: \u201cHe ah\u00ed tu madre\u201d, y as\u00ed provey\u00f3 un hogar para ella cuando partiera. Esta expresi\u00f3n fue preservada \u00fanicamente por Juan.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La cuarta y la central de las siete palabras, fue: \u201cEloi, Eloi, \u00bflama sabactani?, que traducido es: Dios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado?\u201d Esta fue la culminaci\u00f3n de Su dolor, el punto central de toda Su agon\u00eda. Esa palabra, la m\u00e1s terrible que brotara jam\u00e1s de labios de hombre para expresar la quintaesencia de una agud\u00edsima agon\u00eda, es sabiamente colocada en cuarto lugar, como si requiriera de tres palabras a la vanguardia y de tres palabras a la retaguardia, como sus guardaespaldas. Describe a un hombre bueno, a un hijo de Dios, <i>al <\/i>Hijo de Dios, desamparado por Su Dios. Esa palabra en el centro de las siete, se encuentra en Mateo y Marcos, mas no en Lucas o Juan. La quinta palabra fue preservada por Juan y es: \u201cTengo sed\u201d, la m\u00e1s breve, pero, tal vez, no la m\u00e1s incisiva de todas las palabras del Se\u00f1or, aunque bajo un aspecto corporal, posiblemente sea la m\u00e1s lacerante de todas ellas. Juan atesor\u00f3 tambi\u00e9n otra preciosa palabra de Jesucristo desde la cruz, aquella prodigiosa palabra: \u201cConsumado es\u201d. \u00c9sa fue la pen\u00faltima palabra: \u201cConsumado es\u201d, el resumen de la obra de toda Su vida, pues no dejaba nada pendiente, ning\u00fan hilo quedaba deshebrado, toda la urdimbre de la redenci\u00f3n hab\u00eda sido tejida al igual que Su t\u00fanica: desde arriba hasta abajo, y consumada a la perfecci\u00f3n. Despu\u00e9s que hubo dicho: \u201cConsumado es\u201d, pronunci\u00f3 la \u00faltima palabra: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d, que he tomado como nuestro texto esta noche, pero al que no nos acercaremos de inmediato.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Diversos autores han dicho muchas cosas acerca de estas siete palabras desde la cruz; y si bien he le\u00eddo lo que muchos de ellos escribieron, no podr\u00eda agregar nada a lo ya dicho, pues se deleitaron en reflexionar ampliamente sobre estas \u00faltimas siete palabras; y al respecto de \u00e9sto, los m\u00e1s antiguos escritores de la que ser\u00eda llamada la escuela cat\u00f3lica romana, no podr\u00edan ser superados, ni siquiera por los protestantes, en su intensa devoci\u00f3n por cada letra de las palabras agonizantes de nuestro Salvador; y ellos descubren algunas veces nuevos significados, m\u00e1s ricos y m\u00e1s raros que cualquiera de los que se les hubieran podido ocurrir a las mentes m\u00e1s calculadoras de los cr\u00edticos modernos, que como regla son grandemente bendecidos con los ojos de un topo: son capaces de ver donde no hay nada que se pueda ver, pero son siempre incapaces de ver cuando hay algo digno de verse. Si la cr\u00edtica moderna, -y lo mismo sucede con la teolog\u00eda moderna- fuera ubicada en el Huerto de Ed\u00e9n, no ver\u00eda ninguna flor. Es como el siroco que arremete y quema, pero no tiene ni roc\u00edo ni unci\u00f3n; de hecho, es totalmente lo opuesto de estas preciosas cosas, y demuestra que carece de la bendici\u00f3n de Dios y, por lo tanto, que es incapaz de bendecir a los hombres.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, en referencia a estas siete palabras desde la cruz, muchos autores han extra\u00eddo de ellas lecciones concernientes <i>a siete deberes<\/i>. Escuchen. Cuando nuestro Se\u00f1or dijo: \u201cPadre, perd\u00f3nalos\u201d, nos dijo a nosotros, en efecto: \u201cPerdonen a sus enemigos\u201d. Incluso cuando abusen de ti malignamente y te causen un terrible dolor, debes estar dispuesto a perdonarlos. Debes ser como el \u00e1rbol de s\u00e1ndalo, que perfuma al hacha que lo derriba. Debes ser muy benevolente, amable y amoroso, y \u00e9sta debe ser tu oraci\u00f3n: \u201cPadre, perd\u00f3nalos\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El siguiente deber es tomado de la segunda palabra, y se trata del deber de penitencia y fe en Cristo, pues \u00c9l le dijo al ladr\u00f3n moribundo: \u201cHoy estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso\u201d. \u00bfHas confesado tu pecado como \u00e9l lo hizo? \u00bfTienes la fe y la devoci\u00f3n suyas? Entonces t\u00fa ser\u00e1s aceptado igual que \u00e9l lo fue. Aprende, entonces, de la segunda palabra, el deber de la penitencia y de la fe.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando nuestro Se\u00f1or, en la tercera palabra, le dijo a Su madre: \u201cMujer, he ah\u00ed tu hijo\u201d, nos ense\u00f1\u00f3 el deber del amor filial. Ning\u00fan cristiano debe carecer de amor por su madre, por su padre, o por quienes son sus seres queridos por las relaciones que Dios ha establecido que observemos. \u00a1Oh, por el amor agonizante de Cristo hacia Su madre, ning\u00fan hombre aqu\u00ed presente debe despojarse de su condici\u00f3n de hombre olvidando a su madre! Ella te engendr\u00f3; sust\u00e9ntala en su ancianidad, y prot\u00e9gela amorosamente hasta el final.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La cuarta palabra de Jesucristo nos ense\u00f1a el deber de asirnos de Dios y de confiar en \u00c9l: \u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo\u201d. Vean c\u00f3mo se aferra a \u00c9l con ambas manos: \u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado?\u201d No puede soportar ser abandonado por Dios; todo lo dem\u00e1s le causa poca pena en comparaci\u00f3n con la angustia de ser desamparado por Dios. Entonces, aprende a asirte a Dios, a sujetarlo con las dos manos de la fe; y si piensas que \u00c9l te ha desamparado, clama a \u00c9l, y dile: \u201cHazme entender por qu\u00e9 contiendes conmigo, pues no puedo soportar estar sin Ti\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La quinta palabra, \u201cTengo sed\u201d, nos ense\u00f1a a valorar altamente el cumplimiento de la Palabra de Dios. \u201cDespu\u00e9s de esto, sabiendo Jes\u00fas que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed\u201d. Presta mucha atenci\u00f3n, en todo tu dolor y debilidad, a preservar la Palabra de tu Dios, a obedecer el precepto, a aprender la doctrina y a deleitarte en la promesa. As\u00ed como el Se\u00f1or, en Su gran angustia dijo: \u201cTengo sed\u201d, porque estaba escrito que dir\u00eda eso, t\u00fa tienes que tener en consideraci\u00f3n a la Palabra de Dios incluso en las cosas peque\u00f1as.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La sexta palabra, \u201cConsumado es\u201d, nos ense\u00f1a obediencia perfecta. Ap\u00e9gate a tu cumplimiento del mandamiento de Dios; no dejes fuera ning\u00fan mandamiento, y sigue obedeciendo hasta que puedas decir: \u201cConsumado es\u201d. Haz la obra de tu vida, obedece a tu Maestro, sufre o sirve de acuerdo a Su voluntad, pero no descanses hasta que puedas decir con tu Se\u00f1or: \u201cConsumado es\u201d. \u201cHe acabado la obra que me diste que hiciese\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y esa \u00faltima palabra, \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d, nos ense\u00f1a resignaci\u00f3n. Entrega todas tus cosas, entrega incluso tu esp\u00edritu a Dios, a Su mandato. Qu\u00e9date quieto y som\u00e9tete plenamente al Se\u00f1or, y que \u00e9sta sea tu consigna de principio a fin: \u201cEn tus manos, Padre m\u00edo, encomiendo mi esp\u00edritu\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo pienso que deber\u00eda interesarles este estudio de las \u00faltimas palabras de Cristo; por tanto, perm\u00edtanme demorarme un poco m\u00e1s en el tema. Esas siete palabras desde la cruz nos ense\u00f1an tambi\u00e9n algo acerca de <i>los atributos y los oficios de nuestro Se\u00f1or<\/i>. Son siete ventanas de \u00e1gata y puertas de carbunclo a trav\u00e9s de las cuales pueden verlo a \u00c9l y acercarse a \u00c9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Primero, \u00bfquieres verlo como Intercesor? Entonces, \u00c9l clama: \u201cPadre, perd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen\u201d. \u00bfQuieres contemplarlo como Rey? Entonces, oye Su segunda palabra: \u201cDe cierto te digo que hoy estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso\u201d. \u00bfQuieres identificarlo como un tierno Guardi\u00e1n? \u00d3yelo decir a Mar\u00eda: \u201cMujer, he ah\u00ed tu hijo\u201d, y a Juan, \u201che ah\u00ed tu madre\u201d. \u00bfQuisieras atisbar dentro del oscuro abismo de las agon\u00edas de Su alma? \u00d3yelo clamar: \u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado?\u201d \u00bfQuieres entender la realidad y la intensidad de Sus sufrimientos corporales? Entonces, \u00f3yelo decir: \u201cTengo sed\u201d, pues hay algo exquisito en la tortura de la sed cuando \u00e9sta es provocada por la fiebre de las heridas sangrantes. Los hombres que han perdido mucha sangre en el campo de batalla son devorados por la sed, y nos comentan que es el peor de todos los suplicios. \u201cTengo sed\u201d, dice Jes\u00fas. Contempla al Sufriente en el cuerpo, y entiende c\u00f3mo \u00c9l puede identificarse con quienes sufren, ya que sufri\u00f3 tanto en la cruz.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfQuieres verlo como el Consumador de tu salvaci\u00f3n? Entonces, escucha Su clamor: \u201c<i>Consummatum est<\/i>\u201d, \u201cConsumado es\u201d. \u00a1Oh, qu\u00e9 nota tan gloriosa! Aqu\u00ed ves al bendito Consumador de tu fe. \u00bfY, luego, quisieras echar una mirada m\u00e1s y entender cu\u00e1n voluntario fue Su sufrimiento? Entonces \u00f3yelo decir, no como a alguien que se le roba la vida, sino como alguien que toma Su alma y la entrega a la custodia de otro: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfAcaso no hay mucho que aprender de estas palabras desde la cruz? Ciertamente estas siete notas constituyen una asombrosa escala musical, si sabemos c\u00f3mo escucharlas. Perm\u00edtanme recorrer la escala de nuevo. Aqu\u00ed, primero, tienen la comuni\u00f3n de Cristo con los hombres: \u201cPadre, perd\u00f3nalos\u201d. \u00c9l est\u00e1 junto a los pecadores e intenta hacer una apolog\u00eda a favor de ellos: \u201cNo saben lo que hacen\u201d. Aqu\u00ed tenemos, a continuaci\u00f3n, Su poder de Rey. \u00c9l abre de par en par las puertas del cielo para el ladr\u00f3n moribundo, y le hace pasar. \u201cHoy estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso\u201d. En tercer lugar, contemplen Su relaci\u00f3n humana. \u00a1Es nuestro pariente muy cercano! \u201cMujer, he ah\u00ed tu hijo\u201d. Recuerden c\u00f3mo dice: \u201cTodo aquel que hace la voluntad de mi Padre que est\u00e1 en los cielos, \u00e9se es mi hermano, y hermana, y madre\u201d. \u00c9l es hueso de nuestro hueso, y carne de nuestra carne. \u00c9l pertenece a la familia humana. Es m\u00e1s hombre que cualquier hombre. Tan ciertamente como es Dios verdadero de Dios verdadero, \u00c9l es tambi\u00e9n hombre verdadero de hombre verdadero, tomando para S\u00ed la naturaleza, no solamente del jud\u00edo, sino tambi\u00e9n del gentil. Perteneciendo a Su propia nacionalidad, pero alz\u00e1ndose sobre todas, \u00c9l es el Hombre de los hombres, el Hijo del hombre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">V\u00e9anlo, a continuaci\u00f3n, quitando nuestro pecado. Ustedes se preguntar\u00e1n: \u201c\u00bfCu\u00e1l nota es \u00e9sa?\u201d Bien, todas ellas son para tal efecto; pero \u00e9sta lo es principalmente: \u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado?\u201d Fue porque llev\u00f3 \u00c9l mismo nuestros pecados en Su cuerpo sobre el madero, que fue desamparado por Dios. \u201cAl que no conoci\u00f3 pecado, por nosotros lo hizo pecado\u201d, y \u00e9sto explica el clamor amargo: \u201cEloi, Eloi, \u00bflama sabactani?\u201d Cont\u00e9mplenle, en esa quinta palabra: \u201cTengo sed\u201d, tomando, no s\u00f3lo nuestro pecado, sino tambi\u00e9n nuestra debilidad y todo el sufrimiento de nuestra naturaleza corporal. Entonces, si quieren ver Su plenitud as\u00ed como Su debilidad, si quieren ver Su suficiencia en todo as\u00ed como tambi\u00e9n Su aflicci\u00f3n, \u00f3iganlo clamar: \u201cConsumado es\u201d. \u00a1Qu\u00e9 maravillosa plenitud hay en esa nota! Toda la redenci\u00f3n est\u00e1 cumplida; toda ella est\u00e1 completa; toda ella es perfecta. No queda nada pendiente, ni una sola gota de amargura en la copa de hiel; Jes\u00fas ha bebido hasta la \u00faltima gota. Ni una blanca se ha de sumar al precio del rescate; Jes\u00fas pag\u00f3 por todo. Contemplen Su plenitud en el clamor: \u201cConsumado es\u201d. Y luego, si quieren ver c\u00f3mo nos ha reconciliado con \u00c9l, cont\u00e9mplenle: el Var\u00f3n hecho por nosotros maldici\u00f3n, retornando a Su Padre con una bendici\u00f3n, y llev\u00e1ndonos con \u00c9l, cuando nos lleva a todos a lo alto por esa \u00faltima palabra amada: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u201cAhora la Fianza y el pecador est\u00e1n libres\u201d.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Cristo regresa al Padre, pues \u201cConsumado es\u201d, y ustedes y yo vamos al Padre por medio de Su obra perfecta.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">S\u00f3lo he practicado dos o tres tonadas que pueden ser tocadas con esta arpa, pero es un instrumento maravilloso. Si no fuera un arpa de diez cuerdas, ser\u00eda, de cualquier manera, un instrumento de siete cuerdas, y ni el tiempo ni la eternidad ser\u00edan capaces de extraer jam\u00e1s toda la m\u00fasica. Esas siete palabras agonizantes del Cristo siempre vivo, tocar\u00e1n para nosotros la melod\u00eda en la gloria a lo largo de todas las edades de la eternidad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora te voy a pedir tu atenci\u00f3n por un breve tiempo al texto mismo: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfVes a nuestro Se\u00f1or? Aunque est\u00e1 muriendo, Su rostro mira todav\u00eda al hombre. Su postrera palabra para el hombre es este clamor: \u201cConsumado es\u201d. \u00bfPodr\u00edas encontrar una palabra m\u00e1s selecta con la que \u00c9l pudiera decirte \u201cAdieu\u201d (Adi\u00f3s) en la hora de la muerte? \u00c9l te dice que no has de temer que Su obra sea imperfecta, que no tiembles porque pudiera resultar insuficiente. Te habla y te declara con su palabra agonizante: \u201cConsumado es\u201d. Ahora que ha terminado de hablar contigo, vuelve Su rostro en la otra direcci\u00f3n. Su d\u00eda laboral ha finalizado, Su labor m\u00e1s que herc\u00falea ha sido cumplida, y el grandioso Palad\u00edn regresa al trono de Su Padre, y habla, mas no a ti. Su postrera palabra est\u00e1 dirigida a Su Padre: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d. \u00c9stas son Sus primeras palabras al regresar a casa de Su Padre, as\u00ed como \u201cConsumado es\u201d, es su postrera palabra ya que, por un tiempo, se aparta de nuestra compa\u00f1\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Piensa en estas palabras y, \u00a1que pudieran ser tambi\u00e9n tus primeras palabras cuando retornes a tu Padre! \u00a1Que pudieras hablar as\u00ed a tu Padre Divino en la hora de la muerte! Las palabras fueron muy manoseadas en tiempos de los cat\u00f3licos romanos; pero no se da\u00f1aron ni siquiera por eso. Sol\u00edan ser expresadas en lat\u00edn por los moribundos: \u201c<i>In manus tuas, Domine, commendo spiritum meum\u201d (Se\u00f1or, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu). <\/i>Todo moribundo sol\u00eda intentar decir esas palabras en lat\u00edn; y si no lo hac\u00eda, alguien trataba de decirlas por \u00e9l. Fueron convertidas en una especie de hechizo de brujer\u00eda; y as\u00ed, en lat\u00edn perdieron esa dulzura para nuestros o\u00eddos; pero en el idioma ingl\u00e9s siempre ser\u00e1n como la propia esencia de la m\u00fasica para un santo moribundo: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es digno de advertirse que las \u00faltimas palabras que nuestro Se\u00f1or expres\u00f3, fueron tomadas de las Escrituras. Esta frase es tomada, -y me atrevo a decir que la mayor\u00eda de ustedes lo sabe- del Salmo treinta y uno, de su vers\u00edculo cinco. Perm\u00edtanme le\u00e9rselos. \u00a1Es una gran prueba de cu\u00e1n lleno de la Biblia estaba Cristo! \u00c9l no era de aqu\u00e9llos que tienen en poca consideraci\u00f3n a la Palabra de Dios. Estaba saturado de ella. Estaba tan lleno de la Escritura como el vell\u00f3n de Gede\u00f3n estaba lleno de roc\u00edo. No pod\u00eda hablar, ni siquiera en Su muerte, sin citar una Escritura.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed es como lo expres\u00f3 David: \u201cEn tu mano encomiendo mi esp\u00edritu; t\u00fa me has redimido, oh Jehov\u00e1, Dios de verdad\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, amados, el Salvador alter\u00f3 este pasaje, pues de lo contrario no se habr\u00eda adecuado a \u00c9l. \u00bfVen, primero, que fue obligado a agregarle algo, con el objeto de que se adecuara a Su propio caso? \u00bfQu\u00e9 fue lo que le agreg\u00f3? Pues bien, esa palabra: \u201cPadre\u201d. David dijo: \u201cEn tu mano encomiendo mi esp\u00edritu\u201d; pero Jes\u00fas dice: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d. \u00a1Es un bendito avance! \u00c9l sab\u00eda m\u00e1s de lo que David sab\u00eda, pues \u00c9l era m\u00e1s el Hijo de Dios de lo que David pudiera serlo. \u00c9l era el Hijo de Dios en un sentido muy excelso y especial por eterna filiaci\u00f3n; y as\u00ed, comienza la oraci\u00f3n con: \u201cPadre\u201d. Pero luego le quita algo. Era necesario que lo hiciera, pues David dijo: \u201cEn tu mano encomiendo mi esp\u00edritu; t\u00fa me has redimido\u201d. Nuestro bendito Maestro no fue redimido, pues \u00c9l es el Redentor, y pudiera haber dicho: \u201cEn tu mano encomiendo mi esp\u00edritu, pues he redimido a mi pueblo\u201d; pero decidi\u00f3 no decir eso. \u00c9l simplemente tom\u00f3 aquella parte que se le adecuaba, y la us\u00f3 como Suya: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, hermanos m\u00edos, no har\u00edan nada mejor, despu\u00e9s de todo, que citar la Escritura, especialmente en la oraci\u00f3n. No hay oraciones tan buenas como aquellas que est\u00e1n saturadas de la Palabra de Dios. \u00a1Que toda nuestra conversaci\u00f3n estuviera aderezada con textos! Yo desear\u00eda que lo estuviera m\u00e1s. La gente se re\u00eda de nuestros antepasados puritanos porque los propios nombres de sus hijos eran seleccionados de pasajes de la Escritura; pero yo, por mi parte, preferir\u00eda que se rieran de m\u00ed por hablar mucho de la Escritura, que por hablar mucho de novelas sin ning\u00fan valor, novelas con las que (me averg\u00fcenza decirlo) son rellenados muchos sermones de nuestros d\u00edas, s\u00ed, rellenados con novelas que no son aptas para ser le\u00eddas por hombres decentes y que est\u00e1n revestidas de tal manera, que uno dif\u00edcilmente sabe si est\u00e1 oyendo acerca de un hecho hist\u00f3rico o \u00fanicamente de alg\u00fan trozo de ficci\u00f3n. \u00a1L\u00edbranos, buen Dios, de tal abominaci\u00f3n!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pueden ver, entonces, cu\u00e1n bien us\u00f3 el Salvador la Escritura, y c\u00f3mo, desde Su primera batalla con el diablo en el desierto hasta Su \u00faltima lucha con la muerte en la cruz, Su arma siempre fue: \u201cEscrito est\u00e1\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora llego al texto mismo, y voy a predicar acerca de \u00e9l solamente por un breve espacio de tiempo. Al hacerlo, <i>aprendamos la doctrina<\/i> de esta palabra postrera desde la cruz; en segundo lugar, <i>cumplamos el deber<\/i>; y, en tercer lugar, <i>disfrutemos del privilegio<\/i>.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I. <\/b>Primero, APRENDAMOS LA DOCTRINA de la \u00faltima palabra de nuestro Se\u00f1or desde la cruz.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfCu\u00e1l es la doctrina de esta \u00faltima palabra de nuestro Se\u00f1or Jesucristo? <i>Dios es Su Padre<\/i>, <i>y Dios es nuestro Padre<\/i>. Quien dijo: \u201cPadre\u201d, no dijo para S\u00ed: \u201cNuestro Padre\u201d, pues el Padre, es el Padre de Cristo en un sentido m\u00e1s excelso de lo que es nuestro Padre; sin embargo, \u00c9l no es m\u00e1s verdaderamente el Padre de Cristo de lo que es nuestro Padre, si hemos cre\u00eddo en Jes\u00fas. \u201cTodos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jes\u00fas\u201d. Jes\u00fas le dijo a Mar\u00eda Magdalena: \u201cSubo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios\u201d. Crean en la doctrina de la Paternidad de Dios en cuanto a Su pueblo. Tal como les he advertido antes, han de aborrecer la doctrina de la paternidad universal de Dios, pues es una mentira y un profundo enga\u00f1o. Primero, asesta pu\u00f1aladas al coraz\u00f3n de la doctrina de la adopci\u00f3n ense\u00f1ada en la Escritura, pues \u00bfc\u00f3mo puede Dios adoptar a los hombres, si ya todos son Sus hijos? En segundo lugar, asesta pu\u00f1aladas al coraz\u00f3n de la doctrina de la regeneraci\u00f3n, que es ciertamente ense\u00f1ada en la Palabra de Dios. Ahora, es por la regeneraci\u00f3n y por la fe que nos convertimos en hijos de Dios, pero \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda ser eso si ya fu\u00e9ramos hijos de Dios? \u201cA todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de var\u00f3n, sino de Dios\u201d. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda Dios dar a los hombres el poder de convertirse en Sus hijos si ya tuvieran ese poder? No crean en esa mentira del diablo, antes bien, crean en esta verdad de Dios: que Cristo y todos los que est\u00e1n en Cristo mediante una fe viva, pueden regocijarse en la Paternidad de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A continuaci\u00f3n deben aprender esta doctrina: que <i>en este hecho radica nuestro principal consuelo<\/i>. En nuestra hora de tribulaci\u00f3n, en nuestro tiempo de guerra, debemos decir: \u201cPadre\u201d. Adviertan que la primera palabra desde la cruz es como la postrera; la nota m\u00e1s alta es como la m\u00e1s baja. Jes\u00fas comienza con: \u201cPadre, perd\u00f3nalos\u201d, y concluye con: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d. Pidan ayuda en cualquier riguroso deber, clamando: \u201cPadre\u201d. Para recibir ayuda en un agudo sufrimiento y en la muerte, clamen: \u201cPadre\u201d. Su principal fortaleza radica en ser verdaderamente un hijo de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aprendan la siguiente doctrina, que <i>morir es ir a la casa de nuestro Padre<\/i>. No hace mucho tiempo, le dije a un viejo amigo: \u201cEl anciano se\u00f1or \u2018Fulano de Tal\u2019 se ha ido a casa\u201d. Quise decir que hab\u00eda muerto. \u00c9l coment\u00f3: \u201cS\u00ed, \u00bfad\u00f3nde m\u00e1s habr\u00eda de ir?\u201d Pens\u00e9 que \u00e9sa era una sabia pregunta. \u00bfAd\u00f3nde m\u00e1s ir\u00edamos? Cuando nuestros cabellos encanezcan y nuestra labor del d\u00eda est\u00e9 cumplida, \u00bfad\u00f3nde ir\u00edamos sino a casa? Entonces, cuando Cristo ha dicho: \u201cConsumado es\u201d, Su siguiente palabra es, por supuesto: \u201cPadre\u201d. \u00c9l ha concluido Su vida terrenal, y ahora ir\u00e1 a casa al cielo. As\u00ed como un hijo corre al pecho de su madre cuando est\u00e1 cansado y quiere dormir, as\u00ed Cristo dice: \u201cPadre\u201d, antes de quedarse dormido en la muerte.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aprendan otra doctrina: que si Dios es nuestro Padre, y nos consideramos como yendo a casa cuando morimos porque vamos a \u00c9l, entonces, <i>\u00c9l nos recibir\u00e1<\/i>. No hay ninguna insinuaci\u00f3n de que podemos encomendar nuestro esp\u00edritu a Dios, y que, sin embargo, \u00c9l no nos recibir\u00e1. Recuerden c\u00f3mo clam\u00f3 Esteban bajo una lluvia de piedras: \u201cSe\u00f1or Jes\u00fas, recibe mi esp\u00edritu\u201d. De cualquier manera que muramos, hemos de hacer de \u00e9sta nuestra postrera emoci\u00f3n aunque no sea nuestra \u00faltima expresi\u00f3n: \u201cPadre, recibe mi esp\u00edritu\u201d. \u00bfNo recibir\u00e1 nuestro Padre celestial a Sus hijos? Si ustedes, siendo malos, reciben a sus hijos al caer la noche cuando regresan a casa para dormir, su Padre que est\u00e1 en el cielo, \u00bfno los recibir\u00e1 cuando su d\u00eda laboral est\u00e9 concluido? Esa es la doctrina que tenemos que aprender de esta postrera palabra desde la cruz: la Paternidad de Dios y todo lo que proviene de ella para los creyentes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II. <\/b>En segundo lugar, CUMPLAMOS CON EL DEBER.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ese deber me parece que es, primero, la resignaci\u00f3n. Siempre que algo los turbe y alarme, som\u00e9tanse a Dios. Digan: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d. Canten con Faber:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u201cYo me inclino a Tu voluntad, oh Dios,<br \/>Y adoro todos Tus caminos;<br \/>Y cada d\u00eda que viva buscar\u00e9<br \/>Agradarte m\u00e1s y m\u00e1s\u201d.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">A continuaci\u00f3n, aprendan el deber de la oraci\u00f3n. Cuando est\u00e9n sumidos en la propia angustia del dolor, cuando est\u00e9n rodeados por amargas aflicciones tanto de la mente como del cuerpo, sigan orando. No abandonen el \u201cPadre nuestro\u201d. No permitan que sus llantos sean dirigidos al aire; no permitan que sus gemidos sean ante su m\u00e9dico, o su enfermera, sino que deben clamar: \u201cPadre\u201d. \u00bfAcaso no clama as\u00ed el ni\u00f1o que ha perdido su camino? Si est\u00e1 a oscuras en la noche, y se despierta en una habitaci\u00f3n solitaria, \u00bfno grita: \u201cPadre\u201d; y acaso no es conmovido el coraz\u00f3n de un padre por ese grito? \u00bfHay alguien aqu\u00ed que nunca haya clamado a Dios? \u00bfHay alguien aqu\u00ed que nunca haya dicho: \u201cPadre\u201d? Entonces, Padre m\u00edo, pon Tu amor en sus corazones, y cond\u00facelos a decir esta noche: \u201cMe levantar\u00e9 e ir\u00e9 a mi Padre\u201d. T\u00fa ser\u00e1s realmente reconocido como hijo de Dios si resuena ese clamor en tu coraz\u00f3n y en tus labios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El siguiente deber es <i>nuestra entrega a Dios por la fe<\/i>. Entr\u00e9guense a Dios, conf\u00edense a Dios. Cada ma\u00f1ana, cuando se levanten, t\u00f3mense y p\u00f3nganse bajo la custodia de Dios; enci\u00e9rrense, por decirlo as\u00ed, en el cofre de la protecci\u00f3n divina; y cada noche, cuando hayan quitado la llave de la caja, antes de quedarse dormidos, ci\u00e9rrenla con llave de nuevo, y pongan la llave en la mano de Aquel que es capaz de guardarlos cuando la imagen de la muerte est\u00e9 en su rostro. Antes de su sue\u00f1o, entr\u00e9guense a Dios; quiero decir, hagan eso cuando no haya nada que los aterrorice, cuando todo est\u00e9 tranquilo, cuando el viento sople suavemente del sur, y el barco se aproxime velozmente al puerto deseado, no se tranquilicen con su propia tranquilidad. El que trincha con fines ego\u00edstas, se cortar\u00e1 los dedos y adem\u00e1s tendr\u00e1 un plato vac\u00edo. El que deja que Dios trinche por \u00e9l ver\u00e1 a menudo gruesos tu\u00e9tanos presentados ante s\u00ed. Si puedes confiar, Dios recompensar\u00e1 tu confianza de una manera que no has conocido todav\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y luego cumple otro deber, el de <i>la experimentaci\u00f3n continua y personal de la presencia de Dios<\/i>. \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d. \u201cT\u00fa est\u00e1s aqu\u00ed, yo s\u00e9 que est\u00e1s aqu\u00ed. Me doy cuenta de que est\u00e1s aqu\u00ed en el tiempo de aflicci\u00f3n, y de peligro, y me pongo en Tus manos. De igual manera que si alguien me atacara me entregar\u00eda a la protecci\u00f3n de un polic\u00eda, o de un soldado, as\u00ed me entrego a ti, invisible Guardi\u00e1n de la noche, a ti, incansable Guarda del d\u00eda. T\u00fa cubrir\u00e1s mi cabeza en el d\u00eda de la batalla. Bajo Tus alas confiar\u00e9 como un polluelo se oculta bajo la gallina\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Mira, entonces, tu deber. Consiste en someterte a Dios, en orar a Dios, en entregarte a Dios, y descansar gracias a un sentido de la presencia de Dios. \u00a1Que el Esp\u00edritu de Dios te ayude en la pr\u00e1ctica de tales deberes invaluables como \u00e9stos!\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III. <\/b>Ahora, por \u00faltimo, DEBEMOS GOZAR DEL PRIVILEGIO.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Primero, debemos gozar del excelso privilegio de <i>descansar en Dios en todos los tiempos de peligro y dolor<\/i>. El doctor te acaba de anunciar que tendr\u00e1s que sufrir una operaci\u00f3n. Di: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d. Existe toda probabilidad de que esa debilidad tuya, o esa enfermedad tuya, se agravar\u00e1, y que pronto tendr\u00e1s que guardar cama, y permanecer all\u00ed, tal vez, durante muchos d\u00edas. Entonces, di: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d. No te agobies, pues eso no te ayudar\u00e1. Entr\u00e9gate a Dios (es tu privilegio hacerlo) para que seas guardado por esas amadas manos que fueron perforadas por ti, para que seas entregado al amor de ese amado coraz\u00f3n que fue abierto por la lanza para comprar tu redenci\u00f3n. Es portentoso el descanso de esp\u00edritu que Dios puede proporcionar al hombre o a la mujer que se encuentran en la peor condici\u00f3n. \u00a1Oh, c\u00f3mo han cantado en la hoguera algunos de los m\u00e1rtires! \u00a1C\u00f3mo se han regocijado sobre el potro de tormento! La carbonera de Bonner, al otro lado del agua, all\u00e1 en Fulham, donde encerraba a los m\u00e1rtires, era un lugar desdichado para estar en \u00e9l en una noche de fr\u00edo invierno; pero se nos informa que: \u201cellos se animaban en la paja, cuando estaban en la carbonera; con el canto m\u00e1s dulce procedente del cielo, y cuando Bonner les dijo: \u2018\u00a1Qu\u00e9 verg\u00fcenza que hagan tanto ruido!\u2019, ellos le respondieron que \u00e9l tambi\u00e9n har\u00eda un ruido semejante si estuviera tan feliz como ellos lo estaban\u201d. Cuando has encomendado tu esp\u00edritu a Dios, entonces puedes gozar de un dulce descanso en tiempos de peligro y de dolor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El siguiente privilegio es el de <i>una valerosa confianza en el momento de la muerte, o ante el temor de la muerte<\/i>. Fui conducido a reflexionar sobre este texto, us\u00e1ndolo muchas veces la noche del jueves pasado. Tal vez ninguno de ustedes olvide nunca la noche del jueves pasado. Yo pienso que nunca la olvidar\u00e9, aunque llegue a ser tan viejo como Matusal\u00e9n. Desde este lugar hasta que llegu\u00e9 a mi hogar, parec\u00eda que iba en medio de una continua cortina de fuego; y entre m\u00e1s avanzaba, m\u00e1s v\u00edvidos se tornaban los rel\u00e1mpagos; pero cuando llegu\u00e9 por fin a dar vuelta en Leigham Court Road, entonces los rayos parec\u00edan descender en barras desde el cielo; y por fin, cuando alcanc\u00e9 la cima de la colina, se produjo un estruendo del tipo m\u00e1s espeluznante, y cay\u00f3 un torrente de granizo, piedras de granizo que no intentar\u00e9 describir, pues podr\u00edan pensar que exagero, y entonces sent\u00ed, y mi amigo sinti\u00f3 igual que yo, que dif\u00edcilmente podr\u00edamos llegar vivos a casa. Nos encontr\u00e1bamos all\u00ed en el propio centro y en el \u00e1pice de la tormenta. Por todos lados en torno a nosotros, y por decirlo as\u00ed, dentro de nosotros, no se ve\u00eda otra cosa que el fluido el\u00e9ctrico; y la diestra de Dios parec\u00eda desnuda para la guerra. Yo pens\u00e9 entonces: \u201cBien, ahora muy probablemente ir\u00e9 al hogar\u201d, y encomend\u00e9 mi esp\u00edritu a Dios; y a partir de aquel momento, aunque no podr\u00eda decir que sent\u00eda placer con los estruendos de los truenos y los destellos de los rayos, me sent\u00ed tan tranquilo como me siento aqu\u00ed en este momento; tal vez estaba un poco m\u00e1s tranquilo de lo que me siento en presencia de tantas personas; me sent\u00eda feliz al pensar que, en un instante, podr\u00eda entender m\u00e1s que todo lo que pudiera aprender en la tierra, y ver en un instante m\u00e1s de lo que podr\u00eda esperar ver si vivera aqu\u00ed durante un siglo. Yo s\u00f3lo pod\u00eda decirle a mi amigo: \u201cEncomend\u00e9monos a Dios; sabemos que estamos cumpliendo con nuestro deber al seguir adelante como lo estamos haciendo, y todo estar\u00e1 bien para nosotros\u201d. Entonces s\u00f3lo pod\u00edamos regocijarnos juntos ante la perspectiva de estar pronto con Dios. No fuimos llevados a casa en el carro de fuego; se nos permiti\u00f3 seguir un poco m\u00e1s de tiempo con la obra de nuestra vida; pero experiment\u00e9 la dulzura de ser capaz de concluir con todo, de no tener ning\u00fan deseo, ninguna voluntad, ninguna palabra, escasamente una oraci\u00f3n, y de s\u00f3lo elevar nuestro coraz\u00f3n y entreg\u00e1rselo al grandioso Guarda, diciendo: \u201cPadre, cu\u00eddame. Bajo Tu cuidado he de vivir, y bajo Tu cuidado he de morir. A partir de este momento no tengo ning\u00fan deseo de nada; ha de ser como T\u00fa quieras. En Tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Este privilegio no consiste \u00fanicamente en tener descanso en el peligro y confianza ante la perspectiva de la muerte; est\u00e1 lleno tambi\u00e9n de <i>gozo consumado<\/i>. Amados, si supi\u00e9ramos c\u00f3mo entregarnos en las manos de Dios, \u00a1qu\u00e9 lugar es para que estemos all\u00ed! \u00a1Qu\u00e9 lugar para estar all\u00ed: en las manos de Dios! Hay mir\u00edadas de estrellas; est\u00e1 el universo mismo; la mano de Dios sostiene sus pilares sempiternos, y no caen. Si nos ponemos en las manos de Dios, llegamos adonde se apoyan todas las cosas, y tenemos un hogar y felicidad. Salimos de la nada de la criatura y entramos en la suficiencia para todo del Creador. \u00a1Oh, p\u00f3nganse all\u00ed; apres\u00farense a colocarse all\u00ed, queridos amigos, y a partir de ahora, vivan en las manos de Dios!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cConsumado es\u201d. Ustedes no han concluido, pero Cristo s\u00ed lo hizo. Todo est\u00e1 consumado. Lo que tendr\u00e1n que hacer ser\u00e1 \u00fanicamente ejecutar lo que \u00c9l ya ha consumado para ustedes, y mostrarlo a los hijos de los hombres en sus vidas. Y puesto que todo est\u00e1 consumado, digan: \u201cAhora, Padre, yo regreso a Ti. Mi vida a partir de ahora ser\u00e1 estar en Ti. Mi gozo ser\u00e1 volverme nada en la presencia de Todo en Todo, morir para entrar en la vida eterna, hundir mi <i>ego<\/i> en Jehov\u00e1, y dejar que mi humanidad, que mi condici\u00f3n de criatura viva \u00fanicamente para su Creador, y manifieste \u00fanicamente la gloria del Creador. Oh amados, terminen esta noche y comiencen ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana con: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d. \u00a1El Se\u00f1or est\u00e9 con todos ustedes! \u00a1Oh, si nunca has orado, que Dios te ayude a orar ahora, por Jesucristo nuestro Se\u00f1or! Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEntonces Jes\u00fas, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu. Y habiendo dicho esto, expir\u00f3.\u201d Lucas 23: 46. Estas fueron las palabras de nuestro Se\u00f1or Jesucristo al morir: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d. Podr\u00eda ser instructivo que les recuerde que fueron siete las palabras de Cristo en la cruz. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-ultima-palabra-de-nuestro-senor-desde-la-cruzpor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa \u00daltima Palabra de Nuestro Se\u00f1or desde la Cruz<br \/>\nPor Charles H. 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