{"id":22521,"date":"2016-04-04T15:54:57","date_gmt":"2016-04-04T20:54:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-ultimas-palabras-de-cristo-en-la-cruzpor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:54:57","modified_gmt":"2016-04-04T20:54:57","slug":"las-ultimas-palabras-de-cristo-en-la-cruzpor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-ultimas-palabras-de-cristo-en-la-cruzpor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"Las \u00daltimas Palabras de Cristo en la Cruz\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cEntonces Jes\u00fas, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu. Y habiendo dicho esto, expir\u00f3\u201d. Lucas 23: 46.<br \/> \u201cEn tu mano encomiendo mi esp\u00edritu; t\u00fa me has redimido, oh Jehov\u00e1, Dios de verdad\u201d. Salmo 31: 5.<br \/> \u201cY apedreaban a Esteban, mientras \u00e9l invocaba y dec\u00eda: Se\u00f1or Jes\u00fas, recibe mi esp\u00edritu\u201d. Hechos 7: 59.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta ma\u00f1ana, queridos amigos, habl\u00e9 sobre las primeras palabras registradas como pronunciadas por nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas, cuando les pregunt\u00f3 a Su madre y a Jos\u00e9: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 me buscabais? \u00bfNo sab\u00edais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?\u201d Vamos a considerar ahora, con la ayuda del bendito Esp\u00edritu, las \u00faltimas palabras de nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas antes de entregar el esp\u00edritu y, juntamente con ellas, examinaremos otros dos pasajes en los que se utilizan expresiones similares.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Las palabras, \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d, si las juzg\u00e1ramos como las \u00faltimas pronunciadas por nuestro Salvador previo a Su muerte, deber\u00edan ser vinculadas con aquellas otras palabras: \u201cConsumado es\u201d, que algunos han pensado que fueron realmente las \u00faltimas palabras expresadas por \u00c9l. Yo creo que no fue as\u00ed; pero, de cualquier manera, ambas expresiones deben de haberse sucedido muy r\u00e1pidamente, y podemos armonizarlas, y luego hemos de ver cu\u00e1n similares son a Sus primeras palabras, tal como lo explicamos esta ma\u00f1ana. Tenemos el clamor: \u201cConsumado es\u201d, que es posible considerarlo en conexi\u00f3n con la traducci\u00f3n de nuestra Versi\u00f3n Autorizada: \u201c\u00bfNo sab\u00edais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?\u201d Todos esos negocios hab\u00edan sido consumados; toda Su vida hab\u00eda estado dedicado a ellos y ahora que se aproximaba al fin de Sus d\u00edas, no quedaba nada pendiente y pod\u00eda decirle a Su Padre: \u201cHe acabado la obra que me diste que hiciese\u201d. Luego, si toman la otra expresi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or en la cruz: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d, comprueben cu\u00e1n bien se acopla a la otra lectura del texto usado esta ma\u00f1ana: \u201c\u00bfNo sab\u00edais que yo deb\u00eda estar en la casa de mi Padre?\u201d Jes\u00fas se pone en las manos del Padre porque siempre hab\u00eda deseado estar all\u00ed, en la casa del Padre con el Padre; y ahora entrega Su esp\u00edritu en las manos del Padre, como un dep\u00f3sito sagrado, para partir y estar con el Padre, para morar en Su casa y no salir jam\u00e1s.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La vida de Cristo es de una sola pieza, tal como el alfa y la omega son letras de un mismo alfabeto. No encontramos que fuera algo al principio, que fuera diferente despu\u00e9s, y que posteriormente fuera de una tercera manera; \u201cJesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos\u201d. Hay una portentosa similitud en torno a todo lo que Cristo dijo e hizo. Nunca se necesita escribir el nombre de \u201cJes\u00fas\u201d al pie de alguno de Sus dichos, como es necesario poner los nombres de los dem\u00e1s escritores al pie de sus dichos, pues no es posible confundir una sola frase expresada por \u00c9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si hay algo registrado como habiendo sido hecho por Cristo, un hijo creyente podr\u00eda juzgar si es aut\u00e9ntico o no. Esos detestables evangelios falsos que han sido publicados, han hecho muy poco o ning\u00fan da\u00f1o, porque nadie que poseyera jam\u00e1s un verdadero discernimiento espiritual, habr\u00eda podido ser embaucado como para hacerle creer que fueran genuinos. Es posible fabricar una moneda falsificada que, durante alg\u00fan tiempo, pase por leg\u00edtima; pero no es posible hacer ni siquiera una imitaci\u00f3n pasable de lo que Jesucristo hizo o dijo. Todo lo relacionado con Cristo es como \u00c9l mismo; en todo hay una semejanza a Cristo que es inconfundible.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Por ejemplo, estoy seguro de que esta ma\u00f1ana, cuando prediqu\u00e9 acerca del Santo Ni\u00f1o Jes\u00fas, ustedes deben de haber sentido que no hubo nunca otro ni\u00f1o como \u00c9l; y en Su muerte fue tan \u00fanico como lo fue en Su nacimiento, en Su ni\u00f1ez y en Su vida. Nunca hubo otro que muriera como \u00c9l muri\u00f3, y nunca hubo otro que viviera enteramente como \u00c9l vivi\u00f3. Nuestro Se\u00f1or Jesucristo ocupa una posici\u00f3n \u00fanica. Algunos tratamos de imitarlo, \u00a1pero cu\u00e1n d\u00e9bilmente podemos seguir Sus pasos! El Cristo de Dios ocupa una posici\u00f3n \u00fanica y no hay ning\u00fan posible rival para \u00c9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Les he indicado ya que voy a usar tres textos en mi serm\u00f3n, pero despu\u00e9s de haber hablado sobre los tres, ustedes ver\u00e1n que son tan semejantes entre s\u00ed, que podr\u00eda haberme contentado con uno solo de ellos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I. <\/b>Primero los invito a considerar LAS PALABRAS DE NUESTRO SALVADOR JUSTO ANTES DE SU MUERTE: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Observen aqu\u00ed, primeramente, <i>c\u00f3mo Cristo vive y muere en la atm\u00f3sfera de la Palabra de Dios. <\/i>Cristo fue un grandioso pensador original, y siempre hubiera podido darnos palabras propias. Nunca careci\u00f3 del lenguaje apropiado, pues \u201c\u00a1Jam\u00e1s hombre alguno ha hablado como este hombre!\u201d Habr\u00e1n notado ustedes, sin embargo, cu\u00e1n continuamente citaba de la Escritura: la gran mayor\u00eda de Sus expresiones pueden ser rastreadas al Antiguo Testamento. Incluso en los casos en que no se trata de citas exactas, Sus palabras adoptan una figura y una forma Escriturales. Se comprueba que la Biblia fue Su \u00fanico Libro. Evidentemente estaba familiarizado con \u00e9l desde su primera p\u00e1gina hasta la \u00faltima, y no solamente con su letra, sino con el alma m\u00e1s \u00edntima de su m\u00e1s rec\u00f3ndito sentido; y, por tanto, al morir, era muy natural que usara un pasaje tomado de un Salmo de David para decir Sus postreras palabras antes de expirar. En Su muerte no fue conducido m\u00e1s all\u00e1 del poder del pensamiento apacible, y no estuvo inconsciente ni muri\u00f3 de debilidad. Ten\u00eda muchas fuerzas incluso estando a punto de morir. Es cierto que dijo: \u201cTengo sed\u201d; pero despu\u00e9s de ser refrescado un poco, clam\u00f3 a gran voz, como s\u00f3lo un hombre fuerte podr\u00eda hacerlo: \u201cConsumado es\u201d. Y ahora, antes de inclinar Su cabeza en el silencio de la muerte, pronuncia Sus palabras finales: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestro Se\u00f1or habr\u00eda podido pronunciar, lo digo de nuevo, un discurso original como Su declaraci\u00f3n antes morir; Su mente estaba l\u00facida, tranquila y apacible; de hecho, era perfectamente feliz, pues ya hab\u00eda dicho: \u201cConsumado es\u201d. Entonces Sus sufrimientos hab\u00edan concluido y ya comenzaba a gozar del sabor de las dulzuras de la victoria; sin embargo, a pesar de esa claridad mental y de esa frescura intelectual, y con la fluidez de palabras que le era posible, no pronunci\u00f3 una nueva frase sino que recurri\u00f3 al Libro de los Salmos, y tom\u00f3 esta expresi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo: \u201cEn tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Cu\u00e1n instructiva es para nosotros esta gran verdad de que la Palabra Encarnada viv\u00eda en la Palabra Inspirada! La Palabra era alimento para \u00c9l as\u00ed como lo es para nosotros; y, hermanos y hermanas, si Cristo vivi\u00f3 de la Palabra de Dios de tal manera, ustedes y yo, \u00bfno deber\u00edamos hacer lo mismo? En algunos aspectos, \u00c9l no necesitaba tanto de este Libro como nosotros lo necesitamos. El Esp\u00edritu de Dios descansaba en \u00c9l sin medida y, sin embargo, \u00c9l amaba la Escritura, acud\u00eda a ella, la estudiaba y usaba sus expresiones continuamente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, que ustedes y yo pudi\u00e9ramos adentrarnos en el propio coraz\u00f3n de la Palabra de Dios para absorber esa Palabra! As\u00ed como he visto al gusano de seda comerse la hoja y consumirla, as\u00ed deber\u00edamos hacer con la Palabra del Se\u00f1or. No deber\u00edamos deambular sobre su superficie, sino que debemos adentrarnos en ella hasta absorberla en nuestras partes m\u00e1s \u00edntimas. Resulta ocioso dejar que el ojo contemple simplemente las palabras, o que recuerde las expresiones po\u00e9ticas, o los hechos hist\u00f3ricos; pero es bienaventurado adentrarse en la propia alma de la Biblia hasta que, al fin, lleguen ustedes a hablar en un lenguaje escritural, y su propio estilo sea configurado sobre los modelos de la Escritura y, lo que es mejor a\u00fan, que su esp\u00edritu est\u00e9 condimentado con las palabras del Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Quisiera citar a John Bunyan como un ejemplo de lo que quiero decir. Lean cualquier escrito suyo y ver\u00e1n que ese ejercicio casi se parece a la lectura la Biblia misma. Bunyan estudi\u00f3 nuestra Versi\u00f3n Autorizada que, a mi juicio, no ser\u00e1 mejorada nunca hasta la venida de Cristo; la ley\u00f3 hasta que su propia alma qued\u00f3 saturada de la Escritura; y, aunque sus escritos est\u00e1n encantadoramente llenos de poes\u00eda, es incapaz de darnos su <i>Progreso del Peregrino<\/i> \u2013el m\u00e1s dulce de todos los poemas en prosa- sin hacernos sentir y decir continuamente: \u201c\u00a1Vamos, este hombre es una Biblia viviente!\u201d P\u00ednchenlo en cualquier parte y ver\u00e1n que su sangre es \u2018Biblina\u2019: la propia esencia de la Biblia fluye de \u00e9l. No puede hablar sin citar un texto b\u00edblico, pues su alma misma est\u00e1 llena de la Palabra de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo les recomiendo su ejemplo, amados, y les recomiendo todav\u00eda m\u00e1s el ejemplo de nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas. Si el Esp\u00edritu de Dios est\u00e1 en ustedes, \u00c9l los llevar\u00e1 a amar la Palabra de Dios; y si alguno de ustedes se imagina que el Esp\u00edritu de Dios lo inducir\u00e1 a prescindir de la Biblia, tal persona estar\u00eda bajo el influjo de otro esp\u00edritu que no es el Esp\u00edritu de Dios en absoluto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo conf\u00edo que el Esp\u00edritu Santo los conducir\u00e1 a encari\u00f1arse con cada una de las p\u00e1ginas de este Registro Divino, de tal manera que se alimenten de \u00e9l y despu\u00e9s les hablen de \u00e9l a las dem\u00e1s personas. Pienso que es muy digno que recuerden constantemente que, incluso en la muerte, nuestro bendito Maestro nos mostr\u00f3 la pasi\u00f3n que gobernaba Su esp\u00edritu, al punto de que Sus \u00faltimas palabras fueron citas de la Escritura.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En segundo lugar, noten ahora que <i>nuestro Se\u00f1or reconoci\u00f3 a un Dios personal en el momento de Su muerte<\/i>: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d. Para algunas personas, Dios es un Dios desconocido. \u201cPudiera haber un Dios\u201d, eso dicen, pero sin acercarse m\u00e1s a la verdad fuera de eso. \u201cTodas las cosas son Dios\u201d, dice otro. \u201cNosotros no podemos estar seguros de que haya un Dios\u201d, -dicen algunos otros, \u201cy, por tanto, no sirve de nada que pretendamos creer en \u00c9l y ser entonces influenciados por una suposici\u00f3n\u201d. Otras personas dicen: \u201c\u00a1Oh, hay un Dios, ciertamente, pero est\u00e1 muy lejos! \u00c9l no se acerca a nosotros, y no nos es posible concebir que interfiera en nuestros asuntos.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ah!, pero nuestro bendito Se\u00f1or Jesucristo no cre\u00eda en un Dios impersonal, pante\u00edsta, so\u00f1ador y lejano, sino en Uno a quien le dijo: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d. Su lenguaje muestra que \u00c9l se daba cuenta de la personalidad de Dios, de la misma manera que yo estar\u00eda reconociendo la personalidad de un banquero si le dijera: \u201cse\u00f1or, entrego este dinero en sus manos\u201d. Yo s\u00e9 que no debo decirle una cosa as\u00ed a un mero maniqu\u00ed, o a un \u2018algo\u2019 abstracto o a la \u2018nada\u2019; pero s\u00ed se lo puedo decir a un hombre que vive, y s\u00f3lo se lo debo decir a un hombre viviente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces, amados, los hombres no entregan sus almas a la guarda de \u2018nadas\u2019 impalpables; en la muerte, no sonr\u00eden al tiempo de entregarse al infinito desconocido, al nebuloso Padre de todo quien podr\u00eda ser, \u00c9l mismo, nada o todo. No, no; nosotros s\u00f3lo confiamos en lo que conocemos; y as\u00ed, Jes\u00fas conoc\u00eda al Padre, y sab\u00eda que es una Persona real que posee manos, y en esas manos encomend\u00f3 Su esp\u00edritu al partir. F\u00edjense bien que no estoy hablando ahora materialmente, como si Dios tuviese manos como las nuestras; pero \u00c9l es un Ser real, que tiene poderes de acci\u00f3n, que es capaz de tratar con los hombres seg\u00fan le plazca, y que est\u00e1 anuente a tomar posesi\u00f3n de sus esp\u00edritus y a protegerlos por los siglos de los siglos. Jes\u00fas habla como alguien que cre\u00eda eso; y ruego que, tanto en la vida como en la muerte, ustedes y yo tratemos siempre con Dios de la misma manera.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nosotros tenemos demasiada ficci\u00f3n en la religi\u00f3n, y una religi\u00f3n de ficci\u00f3n s\u00f3lo brindar\u00e1 un consuelo ficticio a la hora de la muerte. Apoy\u00e9monos en hechos s\u00f3lidos, hombre. \u00bfEs tan real Dios para ti como lo eres t\u00fa para ti mismo? Vamos, \u00bfhablas con \u00c9l \u201ccomo habla cualquiera a su compa\u00f1ero\u201d? \u00bfPuedes confiar en \u00c9l y descansar en \u00c9l, como conf\u00edas y descansas en la \u00edntima compa\u00f1era de tu pecho? Si tu Dios es irreal, entonces tu religi\u00f3n es irreal. Si tu Dios es un sue\u00f1o, entonces tu esperanza ser\u00e1 tambi\u00e9n un sue\u00f1o; y, \u00a1ay de ti cuando salgas de ese sue\u00f1o y despiertes! Jes\u00fas no confiaba de esa manera. \u201cPadre\u201d, -dijo- \u201cen tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, en tercer lugar, aqu\u00ed tenemos todav\u00eda un mejor punto. Adviertan c\u00f3mo <i>Jesucristo nos ense\u00f1a la Paternidad de Dios.<\/i> El Salmo citado no dice: \u201cPadre\u201d. David no lleg\u00f3 tan lejos en sus palabras, aunque, en esp\u00edritu, s\u00ed lo hizo a menudo; pero Jes\u00fas ten\u00eda el derecho de alterar las palabras del Salmista. \u00c9l puede mejorar la Escritura, pero ustedes y yo no lo podemos hacer. \u00c9l no dijo: \u201cOh Dios, en tu mano encomiendo mi esp\u00edritu\u201d, sino que dijo: \u201cPadre\u201d. \u00a1Oh, esa dulce palabra! Esa fue la joya que atrajo a nuestro pensamiento esta ma\u00f1ana, que Jes\u00fas dijera: \u201c\u00bfNo sab\u00edais que me es necesario estar con Mi Padre, que me es necesario estar en la casa de Mi Padre?\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, s\u00ed!, el Santo Ni\u00f1o sab\u00eda que \u00c9l era el Hijo del Alt\u00edsimo en un sentido especial y peculiar y, por tanto, dijo: \u201cPadre m\u00edo\u201d; y, al morir, Su agonizante coraz\u00f3n fue sostenido y consolado por el pensamiento de que Dios era Su Padre. Fue debido a que dijo que Dios era Su Padre que lo mataron y, sin embargo, lo sostuvo incluso en la hora de Su muerte, diciendo: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Qu\u00e9 bendici\u00f3n es tambi\u00e9n para nosotros, hermanos m\u00edos, morir conscientes de que somos hijos de Dios! Oh, en la vida y en la muerte, cu\u00e1n dulce es sentir en nuestra alma el esp\u00edritu de adopci\u00f3n por el cual clamamos: \u201c\u00a1Abba, Padre!\u201d En un caso como \u00e9se:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cNo es la muerte morir\u201d.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Citando las palabras del Salvador: \u201cConsumado es\u201d, y confiando en Su Padre y en nuestro Padre, podemos llegar incluso hasta las fauces de la muerte sin tener los \u201clabios tr\u00e9mulos\u201d seg\u00fan acabamos de cantar. Gozosos, con toda la fuerza que poseemos, nuestros labios cantan confiadamente, retando a la muerte y al sepulcro a que acallen nuestra m\u00fasica que siempre se eleva y se intensifica. \u00a1Oh Padre m\u00edo, Padre m\u00edo, si yo estoy en Tus manos, puedo morir sin miedo!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, hay otro pensamiento que es, tal vez, el m\u00e1s importante de todos. De este pasaje aprendemos que <i>nuestro Divino Se\u00f1or entreg\u00f3 alegremente Su alma a Su Padre cuando le lleg\u00f3 el tiempo de morir:<\/i> \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d. Ninguno de nosotros podr\u00eda usar esas palabras con estricta propiedad. Tal vez pudi\u00e9ramos expresarlas cuando lleguemos a la hora de nuestra muerte y Dios las acepte. Antes de morir, estas fueron las propias palabras de Policarpo, de Bernardo, de Lutero, de Melancton, de Jer\u00f3nimo de Praga, de Juan Huss y de una lista casi interminable de santos: \u201cEn tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La versi\u00f3n del Antiguo Testamento de ese pasaje o, alternativamente, la propia versi\u00f3n del Se\u00f1or, han sido convertidas en una oraci\u00f3n en lat\u00edn, y son com\u00fanmente usadas entre los cat\u00f3licos romanos casi como un ensalmo; al morir, han repetido esas palabras en lat\u00edn o, si no eran capaces de hacerlo, el sacerdote las repet\u00eda por ellos, asignando una suerte de poder m\u00e1gico a esa f\u00f3rmula particular.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero ninguno de nosotros podr\u00eda usar plenamente estas palabras en el sentido en que nuestro Salvador las pronunci\u00f3. Nosotros podemos entregar o encomendar nuestro esp\u00edritu a Dios; sin embargo, hermanos, recuerden que, a menos que el Se\u00f1or venga primero, hemos de morir; y morir no es un acto que est\u00e9 bajo nuestro control. Tenemos que ser pasivos en el proceso, porque no est\u00e1 en nuestro poder retener nuestra vida. Yo supongo que si un hombre pudiera tener tal control de su vida, podr\u00eda ser cuestionable cu\u00e1ndo deber\u00eda renunciar a \u00e9l, porque el suicidio es un crimen, y a ning\u00fan hombre se le puede exigir que se mate. Dios no demanda tal acci\u00f3n de la mano de ning\u00fan hombre; y, en un cierto sentido, eso es lo que pasar\u00eda siempre que un hombre se entregara a la muerte. Pero no hab\u00eda necesidad de que nuestro bendito Se\u00f1or y Maestro muriera, excepto la necesidad que \u00c9l asumi\u00f3 al convertirse en el Sustituto de Su pueblo. No hab\u00eda ninguna necesidad para Su muerte incluso en el \u00faltimo momento sobre la cruz, pues, tal como les he recordado, \u00c9l clam\u00f3 a gran voz cuando la debilidad natural le habr\u00eda forzado a susurrar o suspirar. Pero Su vida interna era vigorosa; si hubiera querido hacerlo, habr\u00eda podido desclavarse y descender en medio de la multitud que lo escarnec\u00eda. \u00c9l muri\u00f3 por Su propia y libre voluntad, \u201cel Justo por los injustos, para llevarnos a Dios\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Un hombre puede renunciar justamente a su vida por el bien de su pa\u00eds, y por la seguridad de los dem\u00e1s. Ha habido frecuentemente oportunidades para que los hombres hagan \u00e9sto, y ha habido sujetos valerosos que lo han hecho dignamente; pero todos esos hombres habr\u00edan tenido que morir en alg\u00fan momento u otro. Ellos s\u00f3lo estaban anticipando ligeramente el pago de la deuda de la naturaleza; pero, en el caso de nuestro Se\u00f1or, \u00c9l estaba entregando al Padre el esp\u00edritu que habr\u00eda podido guardar si as\u00ed lo hubiera resuelto. \u201cNadie me la quita\u201d \u2013dijo concerniente a Su vida- \u201csino que yo de m\u00ed mismo la pongo\u201d; y hay aqu\u00ed una alegre disposici\u00f3n a encomendar Su esp\u00edritu en las manos de Su Padre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es m\u00e1s bien notable que ninguno de los evangelistas describa a nuestro Se\u00f1or como: \u2018muriendo\u2019. \u00c9l muri\u00f3, en verdad, pero todos ellos hablan de \u00c9l como: entregando el esp\u00edritu, como cediendo Su esp\u00edritu a Dios. Ustedes y yo morimos pasivamente; pero \u00c9l entreg\u00f3 activamente Su esp\u00edritu a Su Padre. En Su caso, la muerte fue un acto, y \u00c9l realiz\u00f3 ese acto por el glorioso motivo de redimirnos de la muerte y del infierno; entonces, en este sentido, Cristo es \u00fanico en Su muerte.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, oh, amados hermanos y hermanas, si no podemos encomendar nuestro esp\u00edritu como \u00c9l lo hizo, cuando nuestra vida sea tomada de nosotros tenemos que estar perfectamente dispuestos a entregarla. Que Dios nos lleve a tal estado de mente y coraz\u00f3n que no realicemos ning\u00fan forcejeo para mantener nuestra vida, antes bien que tengamos una dulce disposici\u00f3n para que sea como Dios quiera, una renuncia de todo en Sus manos sinti\u00e9ndonos seguros de que, en el mundo de los esp\u00edritus, nuestra alma estar\u00e1 muy segura en las manos del Padre, y que, hasta el d\u00eda de la resurrecci\u00f3n, el germen de vida del cuerpo estar\u00e1 a salvo bajo Su custodia, y seguros de que, cuando la trompeta resuene, esp\u00edritu, alma y cuerpo \u2013esa trinidad de nuestra humanidad- ser\u00e1n reunidos en la absoluta perfecci\u00f3n de nuestro ser para contemplar al Rey en Su hermosura, en la tierra que est\u00e1 muy distante.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando Dios nos llame a morir, ser\u00eda una dulce manera de morir si pudi\u00e9ramos hacerlo como nuestro Se\u00f1or, con un texto de la Escritura en nuestros labios, con un Dios personal dispuesto a recibirnos, con ese Dios reconocido claramente como nuestro Padre, y as\u00ed, morir gozosamente, rindiendo enteramente nuestra voluntad a la dulce voluntad del Ser siempre bendito, y diciendo: \u201cEs el Se\u00f1or\u201d, \u201cmi Padre\u201d, \u201chaga de m\u00ed lo que bien le pareciere\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Mi segundo texto est\u00e1 en el Salmo 31, y en el vers\u00edculo 5; y es, evidentemente, el pasaje que nuestro Se\u00f1or ten\u00eda en mente justo entonces: \u201cEn tu mano encomiendo mi esp\u00edritu; t\u00fa me has redimido, oh Jehov\u00e1, Dios de verdad\u201d. Me parece que \u00c9STAS SON PALABRAS QUE HAN DE SER USADAS EN VIDA, pues este Salmo no concierne tanto a la muerte del creyente, como a su vida.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfNo es muy singular, queridos amigos, que las palabras que Jes\u00fas dijo en la cruz, puedan seguir siendo utilizadas por ustedes? Pueden alcanzar a o\u00edr su eco, y no s\u00f3lo cuando lleguen al punto de morir, sino que esta noche, ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana, y mientras est\u00e9n aqu\u00ed, pueden repetir todav\u00eda el texto que el Maestro cit\u00f3, y decir: \u201cEn tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es decir, primero, <i>hemos de encomendar alegremente nuestras almas a Dios,<\/i> y sentir que est\u00e1n muy seguras en Sus manos. Nuestro esp\u00edritu es la parte m\u00e1s noble de nuestro ser. Nuestro cuerpo es \u00fanicamente la envoltura. Como nuestro esp\u00edritu es el n\u00facleo vivo, entonces, pong\u00e1moslo bajo la custodia de Dios. Algunos de ustedes no han hecho eso nunca hasta ahora, por lo que yo los invito a que lo hagan ahora. Es el acto de fe lo que salva al alma, ese acto que el hombre lleva a cabo cuando dice: \u201cYo me conf\u00edo a Dios seg\u00fan \u00c9l mismo se revela en Cristo Jes\u00fas; yo no puedo guardarme a m\u00ed mismo, pero \u00c9l s\u00ed puede guardarme; por la preciosa sangre de Cristo \u00c9l puede limpiarme, de tal manera que tomo mi esp\u00edritu y lo pongo en las manos del grandioso Padre\u201d. No vivir\u00e1s nunca realmente mientras no hagas eso; todo lo que viene antes de ese acto de plena entrega es muerte; pero cuando conf\u00edas una vez en Cristo, entonces has comenzado realmente a vivir. Y cada d\u00eda, en tanto que vivas, pon atenci\u00f3n en repetir este proceso y entr\u00e9gate alegremente en las manos de Dios, sin ninguna reserva; es decir, entr\u00e9gate a Dios: entrega tu cuerpo, entrega estar sano o estar enfermo, ser longevo o ser cortado s\u00fabitamente; tu alma y tu esp\u00edritu entr\u00e9galos tambi\u00e9n a Dios, entrega tu felicidad o tu tristeza, tal como \u00c9l quiera. Entr\u00e9gale tu ser entero a \u00c9l y dile: \u201cPadre m\u00edo, hazme rico o hazme pobre, dame buena visi\u00f3n o hazme ciego, perm\u00edteme tener todos mis sentidos o qu\u00edtamelos, hazme famoso o d\u00e9jame en la oscuridad; yo me entrego a Ti \u00fanicamente; en Tu mano encomiendo mi esp\u00edritu. No quiero ejercer m\u00e1s mi propia elecci\u00f3n, sino que T\u00fa has de elegir mi herencia por m\u00ed. Mis tiempos est\u00e1n en Tus manos\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, queridos hijos de Dios, \u00bfhacen eso siempre? \u00bfLo han hecho alguna vez? Me temo que hay algunas personas incluidas entre quienes profesan ser seguidores de Cristo, que dan coces contra la voluntad de Dios; y hasta cuando le dicen a Dios: \u201cH\u00e1gase tu voluntad\u201d, lo arruinan todo al agregar, en su propia mente: \u201cy mi voluntad, tambi\u00e9n\u201d. Esas personas oran as\u00ed: \u201cSe\u00f1or, haz que mi voluntad sea tu voluntad\u201d, en lugar de decirle: \u201cHaz que Tu voluntad sea mi voluntad\u201d. Cada uno de nosotros debe elevar esta oraci\u00f3n cada d\u00eda: \u201cEn tu mano encomiendo mi esp\u00edritu\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En nuestra oraci\u00f3n familiar, a m\u00ed me gusta en la ma\u00f1ana ponerme junto con todo lo que tengo en las manos de Dios, y luego, en la noche, me gusta simplemente mirar entre Sus manos, y ver cu\u00e1n seguro he estado, y luego decirle: \u201cSe\u00f1or, enci\u00e9rrame otra vez esta noche; cu\u00eddame a lo largo de todas las vigilias de la noche. \u2018En tus manos encomiendo mi esp\u00edritu.\u2019\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Noten, queridos amigos, que nuestro segundo texto contiene al final estas palabras: \u201c<i>T\u00fa me has redimido,<\/i> oh Jehov\u00e1, Dios de verdad\u201d. \u00bfNo es \u00e9sa una buena raz\u00f3n para que se entreguen enteramente a Dios? Cristo los ha redimido, y por tanto, ustedes le pertenecen. Si yo soy un hombre redimido y le pido a Dios que me cuide, no estoy sino pidi\u00e9ndole al Rey que cuide a una de Sus propias joyas, a una joya que le cost\u00f3 la sangre de Su coraz\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y yo puedo esperar que \u00c9l lo har\u00e1, todav\u00eda de una manera m\u00e1s especial, debido al t\u00edtulo que le es otorgado aqu\u00ed: \u201cT\u00fa me has redimido, <i>oh Jehov\u00e1, Dios de verdad<\/i>\u201d. \u00bfSer\u00eda \u00c9l el Dios de la verdad, si comenzara la redenci\u00f3n pero la terminara en destrucci\u00f3n; si comenzara por entregar a Su Hijo a la muerte por nosotros, pero luego retuviera otras misericordias que necesitamos diariamente para llevarnos al cielo? No; el don de Su Hijo es la garant\u00eda de que \u00c9l salvar\u00e1 a Su pueblo de sus pecados, y los llevar\u00e1 al hogar en la gloria; y \u00c9l lo har\u00e1.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces, acudan cada d\u00eda a \u00c9l con esta declaraci\u00f3n: \u201cEn tu mano encomiendo mi esp\u00edritu\u201d. Es m\u00e1s, h\u00e1ganlo no s\u00f3lo cada d\u00eda, sino a lo largo de todo el d\u00eda. \u00bfAcaso un caballo te arrastra consigo? Entonces no puedes hacer nada mejor que decir: \u201cPadre, en tu mano encomiendo mi esp\u00edritu\u201d. Y si el caballo no te arrastra, no puedes hacer nada mejor que decir esas mismas palabras. \u00bfTienes que entrar en una casa donde hay fiebre; quiero decir, es tu deber entrar ah\u00ed? Entonces anda y di: \u201cPadre, en tu mano encomiendo mi esp\u00edritu\u201d. Yo te recomendar\u00eda que hicieras eso cada vez que camines por la calle, o incluso cuando est\u00e9s dentro de tu propia casa.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El doctor Gill, mi famoso predecesor, pasaba much\u00edsimo tiempo en su estudio y, un d\u00eda, alguien le dijo: \u201cBien, de cualquier manera, el hombre estudioso est\u00e1 a salvo de la mayor\u00eda de los accidentes de la vida\u201d. Sucedi\u00f3 que, una ma\u00f1ana, cuando el buen hombre se levant\u00f3 moment\u00e1neamente del sof\u00e1 familiar, vino una fuerte r\u00e1faga de viento que derrib\u00f3 una buena cantidad de chimeneas que fueron a estrellarse contra el techo de su casa, perfor\u00e1ndolo y cayendo exactamente en el lugar donde habr\u00eda estado sentado si la providencia de Dios no le hubiera apartado de ah\u00ed; y \u00e9l dijo: \u201cCompruebo que necesitamos que la divina providencia nos cuide en nuestros estudios de la misma manera que lo hace en las calles\u201d. \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">He notado a menudo que, cuando alguno de nuestros amigos sufre accidentes y problemas, lo hace usualmente cuando anda de vacaciones; es algo curioso, pero lo he observado con frecuencia. Salen llenos de salud, y regresan enfermos; nos dejan y se van con todas sus extremidades sanas, y regresan lisiados a nosotros; por tanto, debemos pedirle a Dios que cuide especialmente a los amigos que est\u00e1n en el campo o junto al mar, y hemos de encomendarnos en Sus manos dondequiera que estemos. Si tuvi\u00e9ramos que ir a un lazareto, ciertamente le pedir\u00edamos a Dios que nos protegiera de la lepra mortal; pero deber\u00edamos buscar igualmente la protecci\u00f3n del Se\u00f1or cuando estemos en el lugar m\u00e1s sano o cuando nos encontremos en nuestros hogares.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">David le dijo al Se\u00f1or: \u201cEn tu mano encomiendo mi esp\u00edritu\u201d; pero perm\u00edtanme pedirles que agreguen aquella palabra que nuestro Se\u00f1or insert\u00f3, \u201c<i>Padre<\/i>\u201d. David es frecuentemente un buen gu\u00eda para nosotros, pero el Se\u00f1or de David es mucho mejor gu\u00eda; y si lo seguimos, lograremos mejoras en comparaci\u00f3n a David.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces, cada uno de nosotros debe decir: \u201c<i>Padre, Padre<\/i>, en tu mano encomiendo mi esp\u00edritu\u201d. Esa es una dulce manera de vivir cada d\u00eda, encomendando todo en la mano de nuestro Padre Celestial, pues esa mano s\u00f3lo puede ser benigna con Su hijo. \u201cPadre, tal vez no sea capaz de confiar en Tus \u00e1ngeles, pero puedo confiar en Ti\u201d. El Salmista no dice: \u201cEn la mano de la providencia encomiendo mi esp\u00edritu\u201d. \u00bfHan advertido c\u00f3mo los hombres tratan de deshacerse de Dios diciendo: \u201cLa providencia hizo esto\u201d, y \u201cla providencia hizo aquello\u201d, y \u201cla providencia hizo eso otro\u201d? Si les preguntaras: \u201c\u00bfqu\u00e9 es la providencia?\u201d, probablemente te responder\u00edan: \u201cpues bien, la providencia es\u2026 la providencia\u201d. Eso es todo lo que te pueden decir. Hay much\u00edsimas personas que hablan muy confiadamente acerca de reverenciar a la naturaleza, de obedecer las leyes de la naturaleza, de notar los poderes de la naturaleza y as\u00ed sucesivamente. Ac\u00e9rcate a ese conferencista elocuente y dile: \u201c\u00bfSer\u00edas tan amable de explicarme qu\u00e9 es la naturaleza?\u201d. \u00c9l te responde: \u201cVamos, la naturaleza\u2026 bien, es\u2026 la naturaleza\u201d. Precisamente es eso, amigo; pero, entonces, \u00bfqu\u00e9 es la naturaleza? Y \u00e9l dice: \u201cBien, bien, es la naturaleza\u201d; y eso es todo lo que podr\u00edas sacarle.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, yo creo en la naturaleza, y yo creo en la providencia; pero, detr\u00e1s de todo, yo creo en Dios, y en el Dios que tiene manos; no en un \u00eddolo que no tiene manos, y que no puede hacer nada, sino en el Dios a quien le puedo decir: \u2018\u201cPadre, en tu mano encomiendo mi esp\u00edritu\u2019\u201d. Me alegro porque soy capaz de ponerme all\u00ed, pues me siento absolutamente seguro al confiarme a Tu guarda\u201d. Entonces, vivan, amados, y vivir\u00e1n segura y felizmente, y tendr\u00e1n esperanza en su vida y esperanza en su muerte.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III. <\/b>Mi tercer texto no nos retendr\u00e1 muchos minutos; tiene el prop\u00f3sito de explicarnos EL USO DE LAS PALABRAS AGONIZANTES DE NUESTRO SALVADOR PARA NOSOTROS MISMOS. Vayamos al relato de la muerte de Esteban, en el cap\u00edtulo 7 de Hechos, y en el vers\u00edculo 59, y ver\u00e1n ustedes all\u00ed, cu\u00e1n lejos se puede atrever a ir un hombre de Dios en sus \u00faltimos momentos al citar a David y al Se\u00f1or Jesucristo: \u201cY apedreaban a Esteban, mientras \u00e9l invocaba y dec\u00eda: Se\u00f1or Jes\u00fas, recibe mi esp\u00edritu\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces, aqu\u00ed tenemos un texto para usarlo en la hora de nuestra muerte: \u201cSe\u00f1or Jes\u00fas, recibe mi esp\u00edritu\u201d. Les he explicado que, estrictamente, dif\u00edcilmente podemos hablar de entregar nuestro esp\u00edritu, pero podemos afirmar que Cristo lo recibe, y decir, con Esteban: \u201cSe\u00f1or Jes\u00fas, recibe mi esp\u00edritu\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfQu\u00e9 significa esta oraci\u00f3n? Debo darles apresuradamente dos o tres pensamientos al respecto, y as\u00ed concluir mi discurso. Yo pienso que esta oraci\u00f3n quiere decir que, <i>si pudi\u00e9ramos morir como muri\u00f3 Esteban, moriremos con una certeza de inmortalidad.<\/i> Esteban or\u00f3: Se\u00f1or Jes\u00fas, recibe mi esp\u00edritu\u201d. No dijo: \u201cTengo miedo de que mi pobre esp\u00edritu va a morir\u201d. No; el esp\u00edritu es algo que existe todav\u00eda despu\u00e9s de la muerte, algo que Cristo puede recibir y, por tanto, Esteban le pide que lo reciba. Ustedes y yo no vamos a subir las escaleras para morir como si fu\u00e9ramos \u00fanicamente gatos y perros; vamos all\u00e1 para morir como seres inmortales que se quedan dormidos en la tierra, y abren sus ojos en el cielo. Entonces, al sonido de la trompeta del arc\u00e1ngel, nuestro propio cuerpo ha de resucitar para morar otra vez con nuestro esp\u00edritu; no tenemos ninguna duda al respecto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Creo que les he mencionado lo que un infiel le dijo una vez a un cristiano: \u201cAlgunos cristianos sienten un gran miedo de morir porque ustedes creen que hay otro estado que ha de seguirle a \u00e9ste. Yo no tengo el menor miedo, pues creo que voy a ser aniquilado, y por eso estoy libre de todo miedo a la muerte\u201d. \u201cS\u00ed\u201d, -respondi\u00f3 el cristiano- \u201cy en ese respecto me parece a m\u00ed que est\u00e1s en los mismos t\u00e9rminos que ese buey que est\u00e1 pastando all\u00e1, que, como t\u00fa, est\u00e1 libre de cualquier miedo a la muerte. Amigo, te ruego que me permitas hacerte una simple pregunta. \u00bfTienes alguna esperanza? \u201c\u00bfEsperanza, amigo? No, no tengo ninguna esperanza; por supuesto que no tengo ninguna esperanza, amigo\u201d. \u201c\u00a1Ah!, entonces\u201d, -replic\u00f3 el otro- \u201cno obstante los miedos que les sobrevienen a veces a los creyentes d\u00e9biles, ellos tienen una esperanza a la que no quisieran renunciar ni podr\u00edan hacerlo\u201d. Y esa esperanza es que nuestro esp\u00edritu, ese esp\u00edritu que encomendamos en las manos de Jesucristo, estar\u00e1 \u201ceternamente con el Se\u00f1or\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El siguiente pensamiento es que, <i>para un hombre que puede morir como muri\u00f3 Esteban, hay una certeza de que Cristo est\u00e1 cerca<\/i>, tan cerca, que el hombre le habla y le dice: \u201cSe\u00f1or Jes\u00fas, recibe mi esp\u00edritu\u201d. En el caso de Esteban, el Se\u00f1or Jes\u00fas estaba tan cerca que el m\u00e1rtir pudo verle, pues dijo: \u201cHe aqu\u00ed, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que est\u00e1 a la diestra de Dios\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Muchos santos moribundos han ofrecido un testimonio similar; para nosotros no es algo extra\u00f1o o\u00edrles decir, antes de morir, que pod\u00edan ver adentro de las puertas de perla; y nos han dicho \u00e9sto con tan evidente veracidad, y con tal arrobamiento, o a veces, tan calmadamente, en un tono de voz tan comedido, que est\u00e1bamos seguros de que no estaban enga\u00f1ados ni nos dec\u00edan una falsedad. Dec\u00edan lo que sab\u00edan que era verdad, pues Jes\u00fas estaba all\u00ed con ellos. S\u00ed, amados, antes de que puedan reunir a sus hijos en torno a su lecho de muerte, Jes\u00fas ya estar\u00e1 all\u00ed, y en Sus manos pueden encomendar su esp\u00edritu.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, <i>tenemos la certeza de que estamos muy seguros en Sus manos.<\/i> Por inseguros que estemos en cualquier otra parte, si le pedimos que reciba nuestro esp\u00edritu, y \u00c9l lo recibe, \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda hacernos da\u00f1o? \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda arrancarnos de Sus manos? \u00a1Despierten, ustedes, infierno y muerte! \u00a1Pasen al frente, todos ustedes, poderes de las tinieblas! \u00bfQu\u00e9 podr\u00edan hacer ustedes cuando un esp\u00edritu ya se encuentra en las manos del Redentor omnipotente? Estamos a salvo all\u00ed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Luego est\u00e1 la otra certidumbre: <i>que \u00c9l est\u00e1 muy dispuesto a tomarnos en Sus manos<\/i>. Pong\u00e1monos en Sus manos ahora; y, luego, no hemos de avergonzarnos de repetir la operaci\u00f3n cada d\u00eda, y podemos estar seguros de que no seremos rechazados al final.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A menudo les he comentado acerca de la buena anciana que se estaba muriendo, y a quien alguien le pregunt\u00f3: \u201c\u00bfNo tiene miedo de morir?\u201d \u201cOh, no\u201d; -replic\u00f3 ella- \u201cno hay nada que temer en absoluto. He hundido mi pie en el r\u00edo de la muerte cada ma\u00f1ana antes de tomar mi desayuno, y no tengo miedo de morir ahora\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ustedes recuerdan a aquella amada santa que muri\u00f3 en la noche, y que hab\u00eda dejado escrito sobre un trozo de papel junto a su lecho estas l\u00edneas que, antes de quedarse dormida, se sinti\u00f3 con la suficiente fuerza para escribirlas:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cPuesto que Jes\u00fas es m\u00edo, no temer\u00e9 desvestirme,<br \/> Sino que alegre me despojar\u00e9 de este vestido de arcilla;<br \/> Morir en el Se\u00f1or es una bendici\u00f3n del pacto,<br \/> Puesto que Jes\u00fas lider\u00f3 el camino a la gloria, con Su muerte\u201d.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Fue bueno que ella pudiera decirlo, y ser\u00eda bueno que nosotros seamos capaces de decir lo mismo en el momento que el Se\u00f1or nos llame para que ascendamos a lo alto! Queridos amigos, yo quiero que cada uno de nosotros tenga tanta disposici\u00f3n de partir como si se tratase de un asunto que dependiera de nuestra propia voluntad. Bendito sea Dios porque la fecha de nuestra muerte no queda a nuestra elecci\u00f3n, ni a nuestra voluntad. Dios ha establecido el d\u00eda, y ni diez mil demonios podr\u00edan consignarnos a la tumba antes de nuestro tiempo. No moriremos mientras Dios no lo decrete.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cPlagas y muerte vuelan a mi alrededor,<br \/> Pero si \u00c9l no lo quiere, no morir\u00e9;<br \/> Ni una sola saeta acierta en el blanco<br \/> Mientras el Dios de amor no lo consienta\u201d.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero hemos de estar tan anuentes a partir como si se tratara realmente de un asunto de elecci\u00f3n; pues, sabiamente, cuidadosamente, apaciblemente, consideren que si se nos permitiera elegir, ninguno de nosotros ser\u00eda sabio si no eligiera partir. Aparte de la venida de nuestro Se\u00f1or, lo m\u00e1s lamentable que conozco ser\u00eda la sospecha de que no pudi\u00e9ramos morir.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfSaben ustedes lo que el pintoresco anciano Rowland Hill sol\u00eda decir cuando se dio cuenta de que estaba volvi\u00e9ndose un anciano? Dijo: \u201cEn verdad tienen que estarme olvidando all\u00e1 arriba\u201d; y cada vez y cuando, si alg\u00fan amado santo anciano mor\u00eda, \u00e9l le dec\u00eda: \u201cCuando llegues al cielo, dale mi afectuoso saludo a Juan Berridge y Juan Bunyan, y a todos los dem\u00e1s \u2018Juanes\u2019 buenos, y diles que espero que en breve ver\u00e1n al pobre anciano \u2018Rowly\u2019 all\u00e1 en lo alto\u201d. Bien, hab\u00eda un sentido com\u00fan en ese desear ir a casa y anhelar estar con Dios. Estar con Cristo es mucho mejor que estar aqu\u00ed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La propia sobriedad nos conducir\u00eda a elegir morir; bien, entonces, no hemos de tolerar retroceder, y volvernos completamente indispuestos, y luchar y esforzarnos e inquietarnos y estar furiosos por eso. Cuando me entero de creyentes a quienes no les gusta hablar de la muerte, me da miedo con respecto a ellos. Es sumamente sabio que nos familiaricemos con nuestro lugar de descanso.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando fui, recientemente, al cementerio de Norwood para sepultar all\u00ed el cuerpo de nuestro amado hermano Perkins, por breve tiempo, sent\u00ed que era algo saludable para m\u00ed ponerme al borde de la tumba y caminar luego en medio de ese bosque de memoriales de la muerte, pues es all\u00ed donde yo tambi\u00e9n he de ir. Ustedes, hombres que gozan de vida, venga y vean el terreno donde muy pronto yacer\u00e1n; y, como as\u00ed ha de ser, d\u00e9mosle la bienvenida nosotros que somos creyentes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, \u00bfqu\u00e9 pasa si no son creyentes? \u00a1Ah!, Eso es un asunto completamente diferente. Si ustedes no han cre\u00eddo en Cristo, har\u00edan bien en tener miedo incluso de descansar en el asiento donde est\u00e1n sentados ahora. Me pregunto por qu\u00e9 la propia tierra no dice: \u201c\u00a1oh Dios, no voy a retener m\u00e1s tiempo a este desgraciado pecador! \u00a1Perm\u00edteme que abra mi boca y me lo trague!\u201d Toda la naturaleza tiene que odiar al hombre que odia a Dios. Seguramente todas las cosas han de despreciar ministrar a la vida de un hombre que no vive para Dios. \u00a1Oh, que buscaran al Se\u00f1or, y confiaran en Cristo, y encontraran la vida eterna! Si ya lo han hecho, no tengan miedo de enfrentarse a la vida o a la muerte, seg\u00fan agrade a Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEntonces Jes\u00fas, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu. Y habiendo dicho esto, expir\u00f3\u201d. Lucas 23: 46. \u201cEn tu mano encomiendo mi esp\u00edritu; t\u00fa me has redimido, oh Jehov\u00e1, Dios de verdad\u201d. Salmo 31: 5. \u201cY apedreaban a Esteban, mientras \u00e9l invocaba y dec\u00eda: Se\u00f1or Jes\u00fas, recibe mi esp\u00edritu\u201d. Hechos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-ultimas-palabras-de-cristo-en-la-cruzpor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLas \u00daltimas Palabras de Cristo en la Cruz<br \/>\nPor Charles H. 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