{"id":22527,"date":"2016-04-04T15:55:13","date_gmt":"2016-04-04T20:55:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dulces-remedios-para-el-alma-abatidapor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:55:13","modified_gmt":"2016-04-04T20:55:13","slug":"dulces-remedios-para-el-alma-abatidapor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dulces-remedios-para-el-alma-abatidapor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"Dulces Remedios para el Alma Abatida\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abDios m\u00edo, mi alma est\u00e1 abatida en m\u00ed; me acordar\u00e9, por tanto, de ti desde la tierra del Jord\u00e1n, y de los hermonitas, desde el monte de Mizar\u00bb. Salmo 42: 6.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Aqu\u00ed encontramos una queja com\u00fan al pueblo de Dios; y aqu\u00ed hay dos remedios que David, guiado sabiamente por Dios, administra con discreci\u00f3n. Dirijamos nuestra meditaci\u00f3n en este orden: primero, v<i>amos a hablar de la queja; y luego, en segundo lugar, vamos a examinar el botiqu\u00edn, y a usar los remedios que son provistos all\u00ed.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> HABLEMOS DE LA QUEJA: \u00abDios m\u00edo, mi alma est\u00e1 abatida en m\u00ed.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No sabemos cu\u00e1l era la raz\u00f3n precisa por la que el alma de David estaba abatida. Tal vez era porque hab\u00eda sido arrojado fuera de la ciudad real por su propio hijo, el hijo que hab\u00eda mimado y consentido, y que por tanto, hab\u00eda convertido en una vara para su propia espalda. Estamos bastante seguros de que se le hab\u00eda denegado entonces el privilegio de subir a la casa de Dios; ya no pod\u00eda unirse a la muchedumbre que guardaba el d\u00eda santo. Probablemente tanto su ausencia del tabern\u00e1culo como el motivo de esa ausencia se combinaron para abatir su esp\u00edritu.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, no estoy seguro de que la combinaci\u00f3n de estos dos motivos hubiera bastado para abatir el esp\u00edritu de David, a no ser por la existencia de un ingrediente m\u00e1s amargo en su copa de tristeza. Ha habido buenos individuos que, habi\u00e9ndose encontrado en circunstancias similares a las de David en aquel momento, pudieron ce\u00f1ir los lomos de su mente, y esperar hasta el fin. Cuando fueron mordidos por algo que es m\u00e1s filoso que el colmillo de una serpiente, es decir, un hijo malagradecido y la privaci\u00f3n de la asistencia a la casa de Dios, incluso entonces, fueron capaces de apoyarse en el Se\u00f1or y regocijarse en el Alt\u00edsimo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La verdadera raz\u00f3n de la congoja del salmista era, sin duda, que Dios hab\u00eda ocultado Su rostro de \u00e9l, al menos en cierto grado, y por ello, todas las flores de Sus gracias estaban mustias, y su gozo, que en otro tiempo resplandec\u00eda a la luz del sol de la faz de Dios, era ahora tenue y sombr\u00edo. Los problemas pueden alterar al hombre exterior, pero no pueden conturbar el alma del hijo de Dios mientras sienta que el Se\u00f1or Jehov\u00e1 es su fortaleza de los siglos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">S\u00ed, sucede algunas veces que la propia presi\u00f3n que sobrecarga el platillo de la balanza de sus esperanzas terrenales, tiende a levantar el platillo opuesto de su paz espiritual. Mientras Dios est\u00e9 con \u00e9l, las tribulaciones no son nada, pues las echa sobre Jehov\u00e1, pero si Dios se retira de \u00e9l por un tiempo, entonces est\u00e1 turbado; esa monta\u00f1a que parec\u00eda estar firme, comienza a tambalearse y a temblar, y a demostrar la inestabilidad e insuficiencia de todas las bases mortales de la confianza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>Las causas de nuestro abatimiento son muy numerosas. <\/i>Algunas veces, se trata de un dolor corporal; quiz\u00e1 sea un dolor recalcitrante que pone a prueba los nervios, impide el sue\u00f1o, distrae nuestra atenci\u00f3n, nos despoja de consuelo y oculta de nuestros ojos el contentamiento.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Con frecuencia, tambi\u00e9n, ha sido una debilidad corporal; alguna secreta enfermedad ha estado minando y socavando el propio vigor de nuestra vida, y no sab\u00edamos que estaba all\u00ed, mientras nos acerc\u00e1bamos insensiblemente a las puertas de la muerte. Nos hemos sorprendido por habernos sentido abatidos, cuando habr\u00eda sido mil veces m\u00e1s sorprendente que no hubi\u00e9semos estado deprimidos. Nos hemos asombrado por habernos sentido descorazonados, cuando el m\u00e9dico nos dir\u00eda que este no era sino uno de muchos s\u00edntomas, que comprobaban que no est\u00e1bamos bien en cuanto a nuestra salud corporal.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Con frecuencia, alguna calamidad aplastante ha sido la causa de la depresi\u00f3n de esp\u00edritu. Una prueba ha sucedido a la otra, todas sus esperanzas se han perdido, y sus propios medios de subsistencia les han sido arrebatados. Todas sus necesidades han permanecido, pero las provisiones les fueron retiradas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En otros momentos, ha sido el luto el que los ha abatido en gran manera. El hacha ha estado activa en el bosque de sus dichas dom\u00e9sticas. Ha ca\u00eddo un \u00e1rbol tras otro; aquellos de los que tomabas los frutos m\u00e1s maduros de dulce compa\u00f1\u00eda y congenial comuni\u00f3n, han sido derribados por el despiadado le\u00f1ador. Han experimentado su p\u00e9rdida definitiva en lo que concierne a este mundo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">O pudiera ser que hubieran sido calumniados. Se ha hablado mal de su bien, sus motivos m\u00e1s santos han sido malinterpretados, sus aspiraciones m\u00e1s divinas han sido tergiversadas, y ustedes han andado girando como con un espada atravesada en sus huesos, mientras los maliciosos les han lanzado improperios, diciendo: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 ahora Jehov\u00e1 tu Dios?\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los casos de depresi\u00f3n de esp\u00edritu son tan diversos que se requerir\u00eda en verdad de una rara panacea, de un maravilloso remedio, para que se adecuara a todos ellos. Sin embargo, cuando hablamos de los remedios mencionados en nuestro texto, los encontraremos adecuados para la mayor\u00eda de estos casos, si no es que para todos, y adecuados para todos los casos, en alg\u00fan grado, aunque no lo fueran en toda su m\u00e1s plena extensi\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pasemos ahora, de las m\u00e1s obvias,<i>a las causas m\u00e1s sutiles del desaliento del alma.<\/i> Esta queja es muy com\u00fan en medio del pueblo de Dios. Cuando el joven creyente tiene que sufrirla por primera vez, piensa que no puede ser un hijo de Dios; \u00abpues\u00bb -dice- \u00absi fuera un hijo de Dios, \u00bfacaso me sentir\u00eda as\u00ed?\u00bb \u00a1Qu\u00e9 sue\u00f1os tan hermosos tenemos algunos de nosotros cuando apenas somos convertidos! Nos imaginamos que vamos a navegar directo al cielo, y que vamos a tener un pr\u00f3spero viaje en todo el camino; el viento ser\u00e1 siempre favorable para nosotros, y no ha de haber nunca un mar alborotado, y ninguna nube de tormenta ha de rondar sobre el barco en todo el d\u00eda; y, si hubiesen noches, las estrellas ser\u00e1n tan brillantes que ser\u00e1 tan claro como el d\u00eda. O, posiblemente, nos imaginamos que hemos llegado a un pa\u00eds donde todas las personas ser\u00e1n amables con nosotros, donde todas las circunstancias nos ser\u00e1n propicias, donde todo propender\u00e1 a nutrir nuestra piedad, y nuestros propios corazones, en verdad, se ver\u00e1n libres para siempre de terrores legales y alarmas peligrosas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, qu\u00e9 insensatas criaturas somos cuando so\u00f1amos de esa necia manera! No sabemos a lo que hemos nacido en nuestro segundo nacimiento, pues, as\u00ed como un hombre nace a las tribulaciones en su primer nacimiento, cuando nace una segunda vez, nace a una doble porci\u00f3n de tribulaciones. La primera vez, naci\u00f3 a la tribulaci\u00f3n f\u00edsica y mental; pero ahora que ha nacido de nuevo, ha nacido a tribulaciones espirituales; y as\u00ed como tendr\u00e1 nuevos gozos, tambi\u00e9n tendr\u00e1 una larga lista de nuevas aflicciones.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Todo eso, sin embargo, nos es desconocido al principio y, cuando nos llega, nos sorprende. \u00bfMe estoy dirigiendo a alguien que est\u00e1 presto a exclamar: \u00abvoy a renunciar a toda esperanza; estoy seguro de que no puedo ser un hijo de Dios porque estoy muy abatido\u00bb? \u00a1Oh, t\u00fa, alma ignorante, has de saber que los m\u00e1s avanzados santos sufren exactamente de la misma manera! Hombres que han sido seguidores de Cristo durante cuarenta, cincuenta o sesenta a\u00f1os, se quejan de que, algunas veces, se preguntan si han conocido a Cristo en absoluto. Experimentan temporadas cuando preferir\u00edan arrastrarse dentro de una ratonera y ocultar sus cabezas, antes que ser vistos en medio del pueblo de Dios, porque temen ser hip\u00f3critas, y tienen miedo de que no haya una ra\u00edz real en ellos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vamos, j\u00f3venes cristianos, yo les digo que los m\u00e1s experimentados creyentes, los hombres que tienen gran conocimiento doctrinal y mucha sabidur\u00eda experimental, los hombres que han vivido muy cerca de Dios y han tenido la m\u00e1s extasiada e \u00edntima comuni\u00f3n con su Se\u00f1or y Salvador, son precisamente los hombres que experimentan sus decaimientos, y sus inviernos, y sus tiempos cuando se preguntan si realmente aman al Se\u00f1or o no.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aun el ap\u00f3stol Pablo no estaba exento de dudas y temores, pues escribi\u00f3: \u00abDe fuera, conflictos; de dentro, temores\u00bb; y en otra ocasi\u00f3n coment\u00f3: \u00abGolpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El var\u00f3n conforme al coraz\u00f3n del propio Dios, David, un hombre de tan profunda experiencia que ninguno de nosotros podr\u00eda descifrar plenamente, y mucho menos emular; un hombre de tan ferviente amor que unos pocos de nosotros podr\u00edan hacer algo m\u00e1s que aspirar a captar esa santa llama, sin embargo, ten\u00eda que clamar en alto, y adem\u00e1s con mucha frecuencia: \u00abDios m\u00edo, mi alma est\u00e1 abatida en m\u00ed.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abPero\u00bb -dir\u00e1 alguien- \u00abeste desfallecimiento semejante a la muerte me sobreviene a menudo; por tanto, yo no puedo ser un hijo de Dios\u00bb. -Ay, pero d\u00e9jame decirte que, posiblemente, te vendr\u00e1 con mayor frecuencia; o, si viniera m\u00e1s espaciadamente, si gozaras de semanas de alegr\u00eda, o incluso de meses de dicha, es justamente posible que tus dudas se vean redobladas en intensidad, y tu alma experimente todav\u00eda mayores tribulaciones. Puesto que tan grande Salvador es provisto para nuestra liberaci\u00f3n, debemos esperar tener grandes abatimientos de los que necesitaremos ser liberados.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vamos, creyente, \u00bfqu\u00e9 valor tendr\u00edan la mitad de las promesas si no estuvi\u00e9remos sujetos a dudas y temores? \u00bfPor qu\u00e9 nos ha dado tantos &#8216;<i>Yo har\u00e9&#8217; y &#8216;As\u00ed ser\u00e1&#8217; <\/i>si no fuera porque sab\u00eda que tendr\u00edamos tantos desafortunados condicionales, como <i>si y por ventura<\/i>? \u00c9l no nos habr\u00eda dado nunca tal provisi\u00f3n de consuelo tan bien surtida, si no hubiese sabido con anticipaci\u00f3n que habr\u00edamos de tener una medida plena de aflicci\u00f3n. Dios no establece nunca una provisi\u00f3n mayor de la que ser\u00e1 necesaria; entonces, como hay abundancia de consolaciones, podemos estar seguros de que habr\u00e1 tambi\u00e9n una abundancia de tribulaciones. Habr\u00e1 mucho temor y abatimiento, para cada uno de nosotros, antes de que veamos el rostro de Dios en el cielo. Esta enfermedad de la depresi\u00f3n del alma es com\u00fan a todos los santos; no hay ning\u00fan miembro del pueblo de Dios que escape por completo de ella.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Perm\u00edtanme dar un paso adelante, y decir que <i>la enfermedad mencionada en nuestro texto, aunque es sumamente dolorosa, no es peligrosa en absoluto<\/i>. Cuando un hombre tiene un dolor de muelas, aunque se trata de una experiencia muy aflictiva, no le mata. Ha habido algunas personas que, insensata y enojadizamente, han deseado morir para escapar de ese dolor, pero nadie muere por su causa. Las cifras de mortalidad no se ven incrementadas por sus v\u00edctimas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y, de igual manera, los hijos de Dios son muy hostigados por sus dudas y temores, pero nunca pierden la vida por su causa. Representan un grave problema, pero no son una enfermedad mortal; son sensiblemente vejatorios, pero no son destructivos. \u00a1Vamos, es posible que tengan una fe real, y, sin embargo, que posean la m\u00e1s aflictiva incredulidad!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00ab\u00a1Oh!\u00bb, -preguntas t\u00fa- \u00ab\u00bfc\u00f3mo pueden coexistir la fe y la incredulidad?\u00bb No pueden vivir en paz juntas, pero pueden morar juntas en el mismo coraz\u00f3n. Recuerden lo que nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas le dijo a Pedro: \u00ab\u00a1Hombre de poca fe! \u00bfPor qu\u00e9 dudaste?\u00bb No le dijo: \u00ab\u00a1Hombre <i>sin <\/i>fe!\u00bb, sino \u00abde <i>poca <\/i>fe.\u00bb Esto es, hab\u00eda alguna fe, aunque tambi\u00e9n hab\u00eda mucha duda en \u00e9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces, en el salmista hab\u00eda alguna fe, -hab\u00eda, en verdad, mucha fe- pues dijo: \u00abDios <i>m\u00edo<\/i>\u00ab, y se requiere de gran fe para decir: \u00abDios m\u00edo.\u00bb Y, sin embargo, \u00bfacaso no hay aqu\u00ed tambi\u00e9n una gran incredulidad? De otra manera, \u00bfhabr\u00eda estado abatida su alma en absoluto? Pero, a la vez, \u00bfacaso no pose\u00eda los intensos anhelos de una esperanza viva en Dios? Si no fuera as\u00ed, \u00bfse habr\u00eda atrevido a decir: \u00abMe acordar\u00e9, por tanto, de ti desde la tierra del Jord\u00e1n, y de los hermonitas, desde el monte de Mizar?\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El hecho es que nosotros somos la m\u00e1s extra\u00f1a mezcla de contradicciones que se hubiere conocido jam\u00e1s. No seremos capaces de entendernos nunca. Dios nos conoce completamente, pero nosotros nunca nos comprenderemos enteramente, al menos en esta vida. Recordar\u00e1n aquel vers\u00edculo acerca de las santas mujeres en el sepulcro de Cristo. Despu\u00e9s que hubieron o\u00eddo el mensaje del \u00e1ngel: \u00abSalieron del sepulcro <i>con temor y gran gozo<\/i>.\u00bb \u00a1Cu\u00e1n extra\u00f1a mezcla es esa! Por un lado, tenemos el fruto de oro del gozo; y, por el otro, el negro fruto del miedo. As\u00ed que se convierte en un tipo de obra de contrastes: hay blancos y negros, gozos y aflicciones, bienaventuranza y lamento, que est\u00e1n entremezclados. En el cristiano pueden encontrarse el gozo m\u00e1s sublime y la aflicci\u00f3n m\u00e1s profunda, y en el hijo de Dios pueden juntarse la fe m\u00e1s verdadera y las m\u00e1s aflictivas dudas. Por supuesto que s\u00f3lo se encuentran all\u00ed para convertir a su coraz\u00f3n en un campo de batalla, pero pueden encontrarse all\u00ed, y su fe puede ser real a la vez que sus dudas son sobrecogedoras.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Me gustar\u00eda comentar, adicionalmente, que no s\u00f3lo es posible que un hombre est\u00e9 abatido de esa manera y que, sin embargo, tenga verdadera fe en todo momento, sino que <i>podr\u00eda estar creciendo efectivamente en gracia mientras est\u00e1 abatido<\/i>; ay, y cuando est\u00e1 abatido podr\u00eda estar colocado realmente m\u00e1s alto que cuando estaba puesto en pie. \u00a1Es un extra\u00f1o enigma! Pero nosotros, que hemos pasado por esa experiencia, sabemos que es verdad. Cuando estamos inclinados sobre nuestros rostros, estamos generalmente m\u00e1s cerca del cielo. Cuando nos hundimos m\u00e1s abajo en nuestra propia estima, ascendemos m\u00e1s alto en la comuni\u00f3n con Cristo, y en Su conocimiento.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Alguien dijo: \u00abLa ruta hacia el cielo no es hacia arriba, sino hacia abajo.\u00bb Hay algo de verdad en ese dicho: aunque es hacia arriba en Cristo, es hacia abajo en el yo. Como canta el doctor Watts:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>Entre m\u00e1s me deslumbren Tus glorias,<br \/> M\u00e1s humilde estar\u00e9 tendido.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Lo inverso es igualmente cierto: entre m\u00e1s humilde me tienda a los pies de mi Salvador, Sus glorias me deslumbrar\u00e1n m\u00e1s. El propio abatimiento en el polvo capacita al cristiano algunas veces para soportar una bendici\u00f3n de Dios que no podr\u00eda haber resistido si hubiera estado de pie. Existe tal cosa como ser aplastado por un peso de gracia, ser doblegado por el tremendo peso de las bendiciones, recibir tales bendiciones de Dios que, si nuestra alma no fuere abatida por ellas, ser\u00edan nuestra ruina. Es algo bueno para nosotros, algunas veces, que el miedo nos aterrorice y la prosperidad nos turbe. Algunos de ustedes tal vez no entiendan lo que digo, y no lo har\u00e1n hasta que vivan esta experiencia de la que les he estado hablando; pero sucede, en efecto, que las amarguras limpian y endulzan el paladar espiritual de los hijos de Dios, mientras que hay golosinas que llenan su boca de amarguras.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo s\u00e9 que yo mismo he entonado c\u00e1nticos en la noche despu\u00e9s de haber gemido durante el d\u00eda; y, a menudo, un golpe saludable proveniente de la amorosa mano de Dios, aunque me haya dolido, me ha curado de alg\u00fan otro dolor mucho m\u00e1s funesto. All\u00ed donde los besos her\u00edan, los golpes han sanado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La vida cristiana es un enigma, y el pueblo de Dios est\u00e1 sumamente familiarizado con ese enigma en su experiencia. Deben resolverlo antes de poder entenderlo. As\u00ed que repito que este abatimiento es consistente con el m\u00e1s elevado grado de piedad. La depresi\u00f3n de esp\u00edritu no es un \u00edndice de una gracia que declina; la propia p\u00e9rdida de gozo y la ausencia de seguridad, pueden ir acompa\u00f1adas del mayor avance en la vida espiritual. Noten que si contin\u00faa mes tras mes, y aun a\u00f1o tras a\u00f1o, entonces ser\u00eda un signo de gran debilidad de fe; pero si s\u00f3lo viene ocasionalmente, como nubes pasajeras que sobrevuelan nuestro cielo, est\u00e1 bien. No necesitamos lluvia todos los d\u00edas de la semana, ni todas las semanas del a\u00f1o; pero si la lluvia viene algunas veces, vuelve f\u00e9rtiles a los campos, y llena de agua los arroyos; y despu\u00e9s de que ha ca\u00eddo el aguacero, el sol brilla otra vez, y proyecta un nuevo resplandor sobre la faz de la naturaleza, hace que los p\u00e1jaros afinen sus gargantas y canten un c\u00e1ntico nuevo. La tierra nunca luce tan hermosa como cuando se levanta como alguien que ha lavado su rostro en el arroyo, y muestra la frescura de su verdor en el agua refulgente, y cuenta la historia de la prodigiosa habilidad con la que Dios se ha agradado en adornarla. Lo mismo sucede con el cristiano cuando sale de grandes y agudos problemas, y su arpa ha sido afinada, su salterio resuena con alabanzas, y sus labios confiesan agradecidamente a su Dios: \u00abAumentar\u00e1s mi grandeza, y volver\u00e1s a consolarme.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A pesar de lo dolorosa que es esta enfermedad del abatimiento del alma, es frecuentemente de mucha ayuda para nuestro esp\u00edritu cuando nos vemos obligados a clamar, con David: \u00abDios m\u00edo, mi alma est\u00e1 abatida en m\u00ed.\u00bb Con frecuencia, estar abatido es lo mejor que podr\u00eda sucedernos. Me preguntar\u00e1s: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9?\u00bb Porque cuando estamos abatidos, nuestro orgullo es sofocado. Somos propensos a crecer demasiado; entonces es algo bueno que nos veamos obligados a descender un nivel o dos. Algunas veces nos elevamos tan alto en nuestra propia estimaci\u00f3n, que, a menos que el Se\u00f1or nos quite algo de nuestro gozo, ser\u00edamos destruidos completamente por el orgullo. Si no fuera por este aguij\u00f3n en la carne, querr\u00edamos ser exaltados m\u00e1s all\u00e1 de toda medida.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, cuando llega este abatimiento, nos pone a trabajar en un autoexamen. Esa religi\u00f3n, que hab\u00eda comenzado a ser un asunto de forma y de rito para nosotros, se convierte en algo que debe ser considerado con m\u00e1s profunda diligencia; la vemos como algo real debido a nuestras dudas reales. A menudo, estoy seguro de que, cuando su casa ha sido sacudida, les ha conducido a ver si estaba cimentada sobre una roca. Mientras su barca s\u00f3lo encontraba un excelente clima, prosegu\u00edan navegando presuntuosamente; pero cuando la tempestad amenazaba, entonces fue cuando arrizaron las velas, y buscaron su mapa para encontrar su latitud y longitud, temiendo que pudiera haber peligro m\u00e1s adelante. As\u00ed que, cuando son conducidos a examinarse, obtienen un bien para su alma.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Una gran p\u00e9rdida en los negocios ha ayudado algunas veces a un hombre a volverse rico, pues a partir de entonces ha sido m\u00e1s cuidadoso en sus tratos. Ha comenzado a cambiar un sistema de comerciar que, tal vez, le hubiera acarreado la insolvencia, y as\u00ed su negocio ha sido colocado sobre un fundamento m\u00e1s s\u00f3lido que antes. De igual manera, este abatimiento de esp\u00edritu, al conducirnos a escudri\u00f1arnos, puede ayudar, al final, para hacernos m\u00e1s ricos en gracia. Cuando nuestra alma est\u00e1 abatida en nuestro interior, comenzamos a tener tratos m\u00e1s estrechos con Cristo de los que ten\u00edamos antes. Una prolongada continuaci\u00f3n de calma induce al descuido. Hay una forma de ser petulantes para con Cristo. Comenzamos a pensar que podemos pas\u00e1rnoslas sin \u00c9l; nos imaginamos que tenemos tal cantidad de dinero disponible que podemos hacer negocios por nuestra propia cuenta. Pero cuando surgen las sombr\u00edas dudas, regresamos al lugar en el que comenz\u00f3 nuestra vida espiritual, y cantamos de nuevo:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abNada en mi mano traigo,<br \/> Simplemente a Tu cruz me aferro\u00bb.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Existe una tendencia, en todos los p\u00e1mpanos de la Vid viva y verdadera, de intentar dar fruto sin extraer ning\u00fan alimento del tallo; as\u00ed que el Se\u00f1or, cada vez y cuando, quita el flujo visible de la consolaci\u00f3n divina, para que entendamos de manera consciente nuestra entera dependencia de \u00c9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando ustedes y yo \u00e9ramos unos ni\u00f1os peque\u00f1os, y sal\u00edamos a caminar con nuestro padre a la ca\u00edda de la tarde, sol\u00edamos algunas veces adelantarnos corriendo un buen trecho; pero, de pronto, hab\u00eda un gran perro suelto por el camino, y era sorprendente c\u00f3mo nos aferr\u00e1bamos entonces a nuestro padre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ustedes recordar\u00e1n c\u00f3mo Juan Bunyan pintaba ese rasgo del car\u00e1cter de los ni\u00f1os que iban en la peregrinaci\u00f3n con su madre, Cristiana. \u00abCuando llegaron al lugar donde se encontraban los leones, los muchachos que iban al frente se aglomeraron en la retaguardia, pues ten\u00edan miedo de los leones; as\u00ed que regresaron y se colocaron atr\u00e1s. Ante esto, su gu\u00eda sonri\u00f3, y dijo: &#8216;\u00bfc\u00f3mo es esto, muchachos, prefieren ir al frente cuando no se aproxima ning\u00fan peligro, y deciden ir atr\u00e1s tan pronto aparecen los leones?'\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo mismo sucede con nuestras dudas y temores. Nos adelantamos tanto corriendo, que perdemos de vista a Cristo; cuando algunas cosas espantosas nos alarman, entonces salimos huyendo de regreso a la sombra de Su cruz. Esta experiencia es buena y saludable para nosotros.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Otro beneficio que obtenemos cuando somos abatidos es que <i>nos prepara para identificarnos con los dem\u00e1s<\/i>. Si nunca hubi\u00e9ramos tenido problemas, ser\u00edamos muy pobres consoladores de otros. Les har\u00eda bien a la mayor\u00eda de los m\u00e9dicos si, ocasionalmente, tuvieran que ingerir algo de su propia medicina. No ser\u00eda en detrimento del cirujano que supiera una vez en qu\u00e9 consiste tener un hueso roto; pueden estar seguros de que su mano ser\u00eda mucho m\u00e1s tierna despu\u00e9s; no ser\u00eda tan \u00e1spero con sus pacientes como pudiera haberlo sido si \u00e9l mismo no hubiera sentido tal dolor. Mu\u00e9strenme a un hombre que no haya sufrido nunca una tribulaci\u00f3n, y yo les mostrar\u00e9 a un hombre sin coraz\u00f3n. Sobre todas las cosas, l\u00edbrenme del hombre que nunca haya tenido alg\u00fan problema en toda su vida; no deben permitirme que entre en su casa, o que est\u00e9 cerca de \u00e9l en ninguna otra parte. Si estoy enfermo, no le permitan siquiera que pase junto a mi ventana, para que su sombra no se proyecte sobre m\u00ed, y me ponga peor; pues, si no ha conocido nunca una tribulaci\u00f3n, y nunca ha atravesado el horno de la aflicci\u00f3n, ha de ser un hombre de fr\u00edo coraz\u00f3n y desprovisto de simpat\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo s\u00e9 que, siempre que Dios elige a un hombre para el ministerio, y tiene el prop\u00f3sito de hacerle \u00fatil, si ese hombre espera tener una vida f\u00e1cil all\u00ed, ser\u00e1 el m\u00e1s desilusionado de los mortales del mundo. Desde el d\u00eda en que Dios le llama a ser uno de Sus capitanes, y le dice: \u00abMira, te he convertido en un l\u00edder de los ej\u00e9rcitos de Israel\u00bb, \u00e9l debe aceptar todo lo que incluye su misi\u00f3n, aun si eso implica una medida incrementada siete veces de abuso, de tergiversaci\u00f3n y de calumnia. Necesitamos un mayor ejercicio del alma que cualquier miembro de nuestro reba\u00f1o, pues, de lo contrario, no podr\u00edamos mantenernos al frente de \u00e9l. No seremos capaces de ense\u00f1ar a otros a menos que Dios nos ense\u00f1e a nosotros. Debemos tener comuni\u00f3n con Cristo en el sufrimiento as\u00ed como comuni\u00f3n en la fe. Aun as\u00ed, con todos sus inconvenientes, es un bendito servicio, y no quisi\u00e9ramos retirarnos de \u00e9l. \u00bfAcaso no aceptamos todo esto con nuestra comisi\u00f3n? Entonces ser\u00edamos cobardes y desertores si fu\u00e9ramos a volvernos. Estos abatimientos del esp\u00edritu son parte de nuestro llamamiento. Si has de ser un buen soldado de Jesucristo, debes soportar rigores. Tendr\u00e1s que estar metido en las trincheras, algunas veces, con una bala alojada aqu\u00ed o all\u00e1, con una cortada en tu frente hecha por un sable, o un brazo o una pierna desprendidos; donde hay guerra, han de haber heridas, y ha de haber guerra all\u00ed donde ha de obtenerse la victoria.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II. <\/b>No voy a decir nada m\u00e1s con respecto a nuestro abatimiento. Probablemente ya he dicho lo suficiente acerca de la enfermedad, as\u00ed que ahora abramos el gran botiqu\u00edn, y examinemos LOS DOS REMEDIOS que son mencionados aqu\u00ed: \u00abDios m\u00edo, mi alma est\u00e1 abatida en m\u00ed; me acordar\u00e9, por tanto, de ti desde la tierra del Jord\u00e1n, y de los hermonitas, desde el monte de Mizar.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El primer remedio para el abatimiento del alma es: <i>una referencia de nosotros a Dios<\/i>, como dice David: \u00abDios m\u00edo, mi alma est\u00e1 abatida en m\u00ed; me acordar\u00e9, por tanto, de ti.\u00bb Si tienes que enfrentar un problema, lo mejor que puedes hacer es no tratar de cargarlo en absoluto, sino colocarlo sobre los hombros del Eterno. Si tienes algo que te perturba, el plan m\u00e1s sencillo para ti ser\u00e1, no que trates de resolver la dificultad, sino buscar direcci\u00f3n del cielo en relaci\u00f3n a eso. Si en este momento tienes alguna duda que te est\u00e1 desconcertando, tu plan m\u00e1s sabio ser\u00e1, no combatir la duda, sino venir a Cristo tal como te encuentras, y referirle a \u00c9l la duda. Recuerda c\u00f3mo act\u00faan los hombres cuando est\u00e1n involucrados en un litigio; si son sabios, no emprenden el caso por s\u00ed solos. Conocen nuestro familiar proverbio: \u00abel que es su propio abogado tiene a un necio por cliente\u00bb, as\u00ed que llevan su caso a alguien que es capaz de manejarlo, y lo entregan en sus manos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Bien, ahora, si los hombres no tienen la suficiente capacidad para tratar con asuntos que se presentan en las cortes de ley, \u00bfpiensan que cuentan con la habilidad suficiente para argumentar en la corte del cielo en contra de un viejo abogado astuto como es el demonio, que se ha ganado el apelativo de \u00abel acusador de los hermanos\u00bb, y bien merece el t\u00edtulo? Nunca traten de argumentar en contra suya, sino m\u00e1s bien pongan su caso en las manos de nuestro grandioso Abogado, pues, \u00absi alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.\u00bb As\u00ed que refieran su caso a \u00c9l; \u00c9l interceder\u00e1 por ustedes, y saldr\u00e1 airoso. Si intentaran interceder por ustedes mismos, les acarrear\u00e1 una gran cantidad de problemas, y luego saldr\u00e1n derrotados despu\u00e9s de todo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A menudo, cuando visito a un cristiano atribulado, \u00bfsaben qu\u00e9 es lo que casi seguramente me dir\u00e1? \u00ab\u00a1Oh, se\u00f1or, no siento esto, y en verdad temo eso, y no puedo evitar pensar en lo otro!\u00bb Ese grandioso yo es la ra\u00edz de todas nuestras aflicciones: lo que siento o lo que no siento; eso basta para volver miserable a cualquiera. Es un sabio plan decirle a alguien as\u00ed: \u00ab\u00a1Oh, s\u00ed!, yo s\u00e9 que todo lo que dices acerca de ti es exactamente cierto; pero, ahora, hazme saber qu\u00e9 tienes que decir de Cristo. Durante las siguientes veinticuatro horas al menos, deja de pensar en ti, y piensa \u00fanicamente en Cristo.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, mis queridos amigos, qu\u00e9 cambio sobrevendr\u00eda en nuestros esp\u00edritus si todos actu\u00e1ramos de esa manera! Pues, cuando terminamos con el yo, y echamos todos nuestros cuidados en Cristo, no nos queda ning\u00fan motivo para preocuparnos o turbarnos o angustiarnos. El dicho de <i>Juanito el buhonero<\/i>, que a menudo he repetido, describe la m\u00e1s sublime experiencia, aunque es tambi\u00e9n la m\u00e1s baja:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abSoy un pobre pecador, y nada m\u00e1s,<br \/> Pero Jesucristo es mi Todo en todo\u00bb;<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Es tan simple, y, sin embargo, es tan seguro vivir d\u00eda a d\u00eda por fe en el Hijo de Dios, que me am\u00f3, y se entreg\u00f3 por m\u00ed; ser un ni\u00f1ito, no un hombre fuerte sino un ni\u00f1ito, que no puede pelear sus propias batallas, por lo que le pide a Jes\u00fas que pelee por \u00e9l; ser un ni\u00f1ito d\u00e9bil, que no puede correr solo, sino que ha de ser llevado en los brazos del buen Pastor. Nunca somos tan fuertes como cuando somos d\u00e9biles, como escribi\u00f3 Pablo: \u00abCuando soy d\u00e9bil, entonces soy fuerte\u00bb; y nunca somos tan d\u00e9biles como cuando somos fuertes, y nunca somos tan necios como cuando somos sabios en nuestra propia opini\u00f3n, y nunca somos tan tenebrosos como cuando pensamos que estamos llenos de luz. Generalmente somos mejores cuando pensamos que somos peores; cuando estamos vac\u00edos es cuando estamos llenos; cuando estamos llenos es cuando estamos vac\u00edos; cuando no tenemos nada, entonces tenemos todas las cosas; pero cuando nos imaginamos que somos \u00abricos, y que nos hemos enriquecido, y de ninguna cosa tenemos necesidad\u00bb, somos semejantes a los de Laodicea, y no sabemos que somos \u00abunos desventurados, miserables, pobres, ciegos y desnudos.\u00bb \u00a1Oh, pidamos gracia para resolver estos enigmas, y as\u00ed vivir, d\u00eda a d\u00eda, fuera del yo, y apoyados en el Se\u00f1or Jesucristo!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Perm\u00edtanme darles un ejemplo; se trata del caso f\u00e1cilmente imaginable de una pobre anciana, que no tiene ning\u00fan dinero, pero que cuenta con un amigo rico, que le dice: \u00abVen a mi casa cada s\u00e1bado, y yo te dar\u00e9 una cierta cantidad en concepto de una asignaci\u00f3n regular; y si hay algo m\u00e1s que necesites, yo lo pagar\u00e9; todas tus necesidades ser\u00e1n provistas.\u00bb \u00c9l no le entrega una gran suma de dinero para que la guarde, porque podr\u00eda no saber c\u00f3mo gastarla sabiamente, o podr\u00eda ser despojada del dinero; entonces se lo entrega semana a semana. Un s\u00e1bado por la ma\u00f1ana, la anciana est\u00e1 llena de miedo y de alarma. Si de casualidad la visitaras precisamente entonces, la oir\u00edas quejarse: \u00abno poseo ni un centavo en el mundo; acabo de gastar mi \u00faltima moneda de plata (seis peniques). No tengo nada de dinero en el banco, ni casas de las que pueda cobrar una renta; no tengo nada sino estas pocas cosas que ves aqu\u00ed. \u00bfC\u00f3mo voy a vivir s\u00f3lo con esto?\u00bb Si no supieras nada m\u00e1s acerca de esa mujer, te quedar\u00edas sintiendo piedad por ella, \u00bfno es cierto? Cuando se aproximan las doce del d\u00eda, ella te dice: \u00abdebo irme\u00bb. Le preguntas: \u00ab\u00bfad\u00f3nde vas?\u00bb Ella responde: \u00abvoy a ver a un amigo que me ha dicho que lo busque cada s\u00e1bado, y \u00e9l me dar\u00e1 todo lo que necesito.\u00bb \u00ab\u00a1C\u00f3mo!\u00bb, -exclamas- \u00abnecia amiga, me has estado hablando de toda esta historia de necesidad, y provocando mi piedad, cuando realmente eres una mujer rica; simplemente porque no tienes el dinero a la mano, me has estado contando esta historia conmovedora que, realmente, no es verdad\u00bb.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">De igual manera, cuando veo a un heredero del cielo, sentado y lament\u00e1ndose y llorando porque no tiene esto y porque no tiene lo otro, y cuando busco en las Escrituras y leo: \u00abTodo es vuestro\u2026 y vosotros de Cristo, y Cristo de Dios\u00bb, y encuentro promesas como esta: \u00abTodo lo que pidiereis en oraci\u00f3n, creyendo, lo recibir\u00e9is\u00bb, o esta: \u00abPorque sol y escudo es Jehov\u00e1 Dios; gracia y gloria dar\u00e1 Jehov\u00e1. No quitar\u00e1 el bien a los que andan en integridad\u00bb, si no le dijera esto al que est\u00e1 murmurando sin causa, me lo digo a m\u00ed mismo, pues, con frecuencia, he sido un necio como la anciana que acabo de mencionar: \u00ab\u00a1Oh, t\u00fa, insensato ego, cu\u00e1n lento de coraz\u00f3n eres para creer! \u00a1Cu\u00e1n insensato eres al estar sentado as\u00ed, deplorando tu propio vac\u00edo, cuando Cristo es tuyo, con toda Su plenitud ilimitada, cuando el amor del Padre, y el poder del Esp\u00edritu, y la gracia del Salvador, est\u00e1n todos involucrados en llevarte con seguridad a trav\u00e9s de tus tribulaciones, en liberarte de tus problemas, y depositarte triunfantemente en el cielo!\u00bb Ten buen \u00e1nimo, entonces, creyente atribulado y deprimido, y apl\u00edcate este sagrado remedio; recuerda al Se\u00f1or, refi\u00e9rele tu caso, y m\u00edralo para todo lo que necesites.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El otro remedio de David para su alma, cuando estaba abatida en \u00e9l, era<i>el recuerdo agradecido del pasado, cuando, por las misericordias del Se\u00f1or, fue alzado: <\/i>\u00abMe acordar\u00e9, por tanto, de ti desde la tierra del Jord\u00e1n, y de los hermonitas, desde el monte de Mizar.\u00bb Revisen sus viejos diarios; muchos de ustedes tienen cabellos grises, por lo que sus cuadernos de notas tienen una larga historia. Leamos uno o dos de los registros. \u00a1Vamos, aqu\u00ed hay una p\u00e1gina brillante! Aunque la que le precede es negra, y llena de aflicci\u00f3n, esta p\u00e1gina es brillante de gozo, y jubilosa de c\u00e1ntico. \u00bfQu\u00e9 leo? Veo escrito all\u00ed:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00ab\u00a1Cada d\u00eda te alabar\u00e9!<br \/> Ahora que Tu ira se ha alejado,<br \/> Brotan consoladores pensamientos<br \/> Del sacrificio sangrante.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Escribiste ese verso en tu diario inmediatamente despu\u00e9s de que hab\u00edas encontrado al Salvador, y tus pecados hab\u00edan sido perdonados por Su causa. Bien, entonces, aunque tu arpa est\u00e1 ahora desencordada, y no est\u00e1s alabando hoy a tu Se\u00f1or, te pido que recuerdes aquella hora cuando conociste por primera vez Su amor, y que digas: \u00abSi nunca hubiese recibido m\u00e1s que una misericordia de \u00c9l, he de bendecirle por ella en el tiempo, y bendecirle por ella a lo largo de toda la eternidad.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aqu\u00ed est\u00e1 otra p\u00e1gina de tu diario; veo que estabas experimentando una tribulaci\u00f3n temporal, y que tus amigos terrenales te hab\u00edan abandonado; pero que, en medio de tu tribulaci\u00f3n, justo cuando habr\u00eda esperado encontrar estas palabras: \u00abestoy completamente abatido, pues Dios me ha abandonado\u00bb, encuentro que est\u00e1 escrito aqu\u00ed:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abCuando la pena, como tenebrosa nube,<br \/> Se ha acumulado y ha tronado fuerte,<br \/> \u00c9l siempre ha estado cerca de mi alma,<br \/> Su misericordia, \u00a1oh cu\u00e1n buena es!\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfAcaso piensas que no est\u00e1 a tu lado ahora? Si hay fuertes retumbos de truenos, y si hay una densa oscuridad, \u00bfte dejar\u00e1 \u00c9l? En verdad estas reflexiones sobre lo que has experimentado en el pasado, deber\u00edan conducirte a confiar en Cristo en el presente; y, al considerar todos Sus tratos con tu alma, muy bien puedes decir:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00ab\u00bfPodr\u00eda haberme ense\u00f1ado a confiar en Su nombre,<br \/> Y haberme tra\u00eddo hasta aqu\u00ed para avergonzarme?\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Dios no permita que pensemos jam\u00e1s que \u00c9l sea tan cruel como para iluminarnos y consolarnos, y alentarnos y ayudarnos durante tanto tiempo, para luego dejarnos que nos hundamos y perezcamos al final!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En este diario tuyo, tambi\u00e9n encuentro un encantador registro que representa un gran contraste con tu presente estado triste y sombr\u00edo; debes haber tenido una visi\u00f3n de Cristo crucificado, pues escribiste:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abAqu\u00ed me sentar\u00e9 para siempre viendo<br \/> Arroyos de misericordia en los arroyos de sangre;<br \/> \u00a1Preciosas gotas!, que riegan mi alma,<br \/> Intercedan y reclamen mi paz con Dios.<\/i> <i>En verdad bendecida es esta estaci\u00f3n,<br \/> Humilde delante de la cruz me quedo;<br \/> Mientras veo a la compasi\u00f3n divina<br \/> Flotando en Sus l\u00e1nguidos ojos\u00bb.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Sin embargo, t\u00fa, que has estado al pie de la cruz, tienes temor de ser echado fuera al final! \u00a1Has conocido la dulzura del amor de Jes\u00fas, y, sin embargo, est\u00e1s abatido! \u00a1\u00c9l te ha besado con los besos de Sus labios, Su mano izquierda est\u00e1 debajo de tu cabeza, y Su derecha te ha abrazado, y, sin embargo, piensas que te abandonar\u00e1 al final para que te hundas en el problema! Has estado en Su casa del banquete, y has recibido un alimento que los \u00e1ngeles nunca probaron, y, sin embargo, \u00a1sue\u00f1as que ser\u00e1s arrojado en el infierno! Qu\u00edtate esos vestidos de luto, haz a un lado ese cilicio y esas cenizas, baja tus arpas de los sauces, y juntos cantemos alabanzas a Aquel cuyo amor, y poder, y fidelidad, y bondad, ser\u00e1n siempre los mismos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si hay algunas personas aqu\u00ed que son extra\u00f1os para todas estas cosas, s\u00f3lo puedo desear que conozcan nuestras aflicciones, para que puedan tener una experiencia de nuestros gozos, para que la atesoren en el recuerdo. Los creyentes en Jes\u00fas no constituyen una cuadrilla miserable; tienen c\u00e1nticos para cantar, y tienen un buen motivo para cantarlos; tienen lo suficiente para ser benditos en la tierra, y para ser benditos en la eternidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abDios m\u00edo, mi alma est\u00e1 abatida en m\u00ed; me acordar\u00e9, por tanto, de ti desde la tierra del Jord\u00e1n, y de los hermonitas, desde el monte de Mizar\u00bb. Salmo 42: 6. Aqu\u00ed encontramos una queja com\u00fan al pueblo de Dios; y aqu\u00ed hay dos remedios que David, guiado sabiamente por Dios, administra con discreci\u00f3n. Dirijamos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dulces-remedios-para-el-alma-abatidapor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDulces Remedios para el Alma Abatida<br \/>\nPor Charles H. 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