{"id":22532,"date":"2016-04-04T15:55:29","date_gmt":"2016-04-04T20:55:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cristo-recibe-a-los-pecadorespor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:55:29","modified_gmt":"2016-04-04T20:55:29","slug":"cristo-recibe-a-los-pecadorespor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cristo-recibe-a-los-pecadorespor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"Cristo Recibe a los Pecadores\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abY aconteci\u00f3 que estando \u00e9l sentado a la mesa en la casa, he aqu\u00ed que muchos publicanos y pecadores, que hab\u00edan venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos.\u00bb Mateo 9: 10.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Cu\u00e1n extra\u00f1amente diferente es nuestro Se\u00f1or Jesucristo de los fil\u00f3sofos de Grecia! Estos eran reservados en su comportamiento; eran ecl\u00e9cticos o estudiosamente exquisitos en sus gustos, y eran suspicaces del contacto con sus semejantes. Retir\u00e1banse de los atestados sitios predilectos de los hombres, para rodearse de una atm\u00f3sfera creada por su propio aliento, y no aceptaban a nadie en su cercan\u00eda, excepto a quienes fueran dignos compa\u00f1eros de hombres tan exaltados por su sabidur\u00eda como eran ellos. Sus disc\u00edpulos los miraban con profunda y obsequiosa reverencia; y ellos mismos, en sus diversos salones y aulas, hablaban como suelen hablar los hombres que ense\u00f1an a los ni\u00f1os, y sus alumnos estaban completamente sujetos a su dictado; pero siempre manten\u00edan \u00aba la gente com\u00fan\u00bb a distancia, pues no se preocupaban por instruir a los muchos, sino \u00fanicamente por ense\u00f1ar a unos cuantos que tuvieran la ambici\u00f3n de convertirse en sabios como ellos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestro bendito Dios y Se\u00f1or no era un fil\u00f3sofo de ese tipo, apartado y aislado con sus escasos disc\u00edpulos. Ten\u00eda a Sus doce escogidos, pero todos ellos se mezclaban libremente con el populacho. \u00c9l era un hombre entre los hombres y no un fil\u00f3sofo entre aquellos que estaban aislados de los hombres. Es cierto que ense\u00f1aba mayor sabidur\u00eda que la que pose\u00edan todos los sabios, y una mejor filosof\u00eda que la que era entendida por todos los sabios de Grecia; pero, a pesar de ello, compart\u00eda con la gente del pueblo, y era tierno de coraz\u00f3n, afable y de esp\u00edritu amable. Tenemos un ejemplo de esto aqu\u00ed, donde leemos que Jes\u00fas hizo lo que Sol\u00f3n o S\u00f3crates no habr\u00edan hecho nunca, pues, se sent\u00f3 para tomar los alimentos con la gente com\u00fan que le rodeaba, y comi\u00f3 con publicanos y pecadores.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Podemos agregar, adem\u00e1s, que Cristo era muy diferente de los grandes profetas de los tiempos antiguos! Por mucho que esforz\u00e1ramos nuestra imaginaci\u00f3n, no podr\u00edamos concebir a Mois\u00e9s sentado junto a los pecadores para comer. \u00c9l era rey en Jesur\u00fan; una terrible majestad rodeaba al profeta de Horeb, poderoso en palabra y en obra. Doquiera que iba, se mostraba como el hombre que hab\u00eda sido exaltado sobre sus semejantes debido a su excelso oficio. Todo su car\u00e1cter, -al igual que su rostro en aquella memorable ocasi\u00f3n cuando estuvo en el monte con Dios- resplandec\u00eda con tanta brillantez, que los hombres ordinarios dif\u00edcilmente pod\u00edan contemplarlo, a menos que cubriera su rostro con un velo. M\u00e1s de una vez estuvo oculto en completo retiro con Dios. Es verdad que Mois\u00e9s, en el correcto desempe\u00f1o de su oficio, era lo bastante accesible, para todos aquellos que tuvieran quejas o acusaciones que deb\u00edan ser decididas en el tribunal en el que presid\u00eda como juez; pero \u00bfqui\u00e9n presumir\u00eda en pensar ser un compa\u00f1ero del poderoso Mois\u00e9s? Incluso pareciera que exist\u00eda un gran golfo entre Aar\u00f3n y Mar\u00eda, y su hermano Mois\u00e9s, que ostentaba un porte verdaderamente real; no pod\u00edan acercarse a \u00e9l sin la debida deferencia, ni \u00e9l pod\u00eda descender para estar en un mismo nivel social con ellos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Piensen tambi\u00e9n en El\u00edas, el propio prototipo y modelo de un profeta del Dios Alt\u00edsimo. \u00a1Con cu\u00e1nta distancia sobrepasaba a los hombres de su \u00e9poca! El fuego que El\u00edas convoc\u00f3 del cielo sobre el sacrificio del Carmelo, y sobre los capitanes de cincuenta con sus cincuenta, pareciera ser un tipo adecuado de su propio car\u00e1cter. Uno podr\u00eda admirarle como un profeta, y seguirle como un l\u00edder, pero \u00bfqui\u00e9n pensar\u00eda en tenerle como un compa\u00f1ero y amigo? Severo, resuelto, fiel, demuestra poca o ninguna piedad por el pecador; lo \u00fanico que podr\u00eda decirle a El\u00edas el hombre extraviado, ser\u00eda lo mismo que Acab le dijo: \u00ab\u00bfMe has hallado, enemigo m\u00edo?\u00bb Su severidad al censurar el pecado, su denuncia valerosa y tronante de la idolatr\u00eda, hac\u00eda que los hombres temblaran delante de \u00e9l; y dif\u00edcilmente podr\u00edamos imaginarnos que los publicanos y pecadores hubieran estado ansiosos de sentarse a la mesa con \u00e9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, hermanos m\u00edos, el Cristo, cuyo Evangelio predicamos, no es un fil\u00f3sofo inaccesible. La gloria de Su persona refleja incluso un lustre m\u00e1s resplandeciente que la dignidad de Su oficio. \u00c9l se mostraba entre los hombres, no como alguien que hubiera sido elevado desde de las clases bajas para alcanzar una posici\u00f3n por s\u00ed mismo, sino como alguien que se inclin\u00f3 desde el cielo de los cielos, para derramar bendiciones a los hijos de los hombres; sin embargo, el ignorante y el analfabeto pueden encontrar en \u00c9l a su mejor amigo. \u00c9l no es un legislador r\u00edgido como Mois\u00e9s que, envolvi\u00e9ndose en el manto de su propia integridad, mira al transgresor simplemente con el ojo de la justicia; tampoco es \u00c9l meramente el denunciador despiadado de la iniquidad y del crimen, y el audaz portavoz de la pena y del castigo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cristo es el tierno Amante de nuestras almas; es el buen Pastor que sale, no tanto para matar al lobo, como para salvar a la oveja. Como una nodriza que vigila tiernamente al ni\u00f1o confiado a su cargo, as\u00ed vigila Jes\u00fas las almas de los hombres; y como un padre que se apiada de sus hijos, as\u00ed se apiada \u00c9l de los hombres pecadores. No les pide a los pecadores desde una elevada altura que asciendan a \u00c9l, sino que, descendiendo del monte y mezcl\u00e1ndose con ellos en un intercambio social, los atrae por la fuerza magn\u00e9tica de Su amor todopoderoso. Su verdadero t\u00edtulo es: \u00abJes\u00fas, el Amigo de los pecadores\u00bb, pues eso es realmente. \u00a1Oh Jes\u00fas, que te conozcamos personalmente como nuestro amigo en este preciso instante! Nosotros somos pecadores; s\u00e9 T\u00fa nuestro Amigo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Antes de pasar directamente al tema, quiero pintar tres cuadros, para mostrarles, por la fuerza del contraste, la forma en que Cristo, el M\u00e9dico de las almas, cura y sana realmente. Ha habido diversos esquemas para limpiar a la sociedad de la poluci\u00f3n que llega a trav\u00e9s del pecado. Incluso algunos hombres que fueron ellos mismos pecadores, han estado conscientes de que la iniquidad mina y socava de tal manera los cimientos de la sociedad que, de ser posible, debe ser desarraigada y destruida. Contemplen los m\u00faltiples esquemas que los hombres han ideado para este prop\u00f3sito; escuchen las voces que han encantado los o\u00eddos de los hombres, y han sobrecogido sus corazones, pero que no han sido capaces de cambiar ni mejorar sus condiciones.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Primero vino <i>Severidad<\/i>, que dijo: \u00abhay una plaga que se ha desatado en medio del pueblo; hay que apartar a los contaminados. Tienen las manchas fatales sobre sus frentes, el veneno de la terrible enfermedad se ha abierto paso hasta su piel, y no hay duda de que est\u00e9n infectados; por tanto, hi\u00e9ranlos y m\u00e1tenlos, pues han de ser destruidos. Verdugo: ll\u00e9vatelos; es mejor que ellos sean eliminados y no que perezca la naci\u00f3n entera. Separen a las pocas ovejas enfermas, para que no sea afectado todo el reba\u00f1o.\u00bb Pero vino el Salvador y dijo: \u00abno, no, no ha de ser as\u00ed; \u00bfPor qu\u00e9 habr\u00edan de destruirlas? Si hicieran eso, la enfermedad avanzar\u00eda mucho m\u00e1s, pues la sangre de esas ovejas ser\u00eda rociada sobre los hombres que las sacrificaran, e infectar\u00eda a sus verdugos; y ellos, a su vez, regresar\u00edan e infectar\u00edan al hombre que conden\u00f3 a ser eliminadas a las ovejas heridas por la plaga; y, aqu\u00ed, en la propia sala del juicio, los signos de la terrible enfermedad ser\u00edan manifiestos incluso en la frente del juez. \u00bfPor qu\u00e9 tratan tan duramente a sus hermanos? Todos ustedes est\u00e1n enfermos; hay una plaga en cada uno de ustedes. Si comienzan a desarraigar as\u00ed a una parte de la ciza\u00f1a, no s\u00f3lo podr\u00edan arrancar el trigo, sino que podr\u00edan arrancar el cultivo de todo el campo, lo que, despu\u00e9s de todo, podr\u00eda acarrear algo peor que la absoluta esterilidad. No, perd\u00f3nenlos, perd\u00f3nenlos; no deben morir; entr\u00e9guenlos en mis manos.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Naturalmente Su solicitud fue concedida, y \u00c9l se dirigi\u00f3 a quienes hab\u00eda rescatado, dici\u00e9ndoles: \u00abSus vidas, que estaban sentenciadas, han sido perdonadas. Es bien sabido que de acuerdo a las leyes de sus semejantes, merec\u00edan morir; pero me he hecho responsable de que, sin que haya una violaci\u00f3n a la ley, ustedes escapen.\u00bb Luego los toc\u00f3, y san\u00f3 sus supurantes llagas y dijo a todos los que estaban cerca: \u00abAhora estos hombres propagar\u00e1n la vida a trav\u00e9s de sus filas, pues los he restaurado de su enfermedad; y ahora, en lugar de ser para ustedes manantiales de toda cosa abominable e inmunda, se convertir\u00e1n en fuentes de todo lo que sea amable, y puro y todo lo que sea de buen nombre.\u00bb \u00a1Gloria a Ti, oh Jes\u00fas; gloria a Ti, pues T\u00fa has hecho mucho m\u00e1s de lo que Severidad podr\u00eda haber logrado jam\u00e1s!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A continuaci\u00f3n vino alguien con el nombre de <i>Severa Moralidad<\/i>, que dijo: \u00abNo los matemos; las leyes no deben ser como las de Drac\u00f3n, escritas con sangre; m\u00e1s bien, construyamos un lazareto que tenga altas paredes, y encerr\u00e9moslos all\u00ed e impid\u00e1mosles todo contacto con gente de su tipo; de esta manera vivir\u00e1n, pero no causar\u00e1n ning\u00fan da\u00f1o a sus semejantes. Y el fariseo pose\u00eddo de justicia propia dijo: \u00abMi casa ha de estar muy lejos del lugar infectado, para que el viento contaminado no sople en nuestra direcci\u00f3n. Deben ser alejados de sus semejantes, como personas que est\u00e1n bajo una maldici\u00f3n; los dem\u00e1s no deben hablarles, ni acercarse a ellos.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los fariseos practicaban ese m\u00e9todo en los d\u00edas de Cristo. Ellos hab\u00edan convertido en tab\u00faes a los publicanos y pecadores, dici\u00e9ndoles: \u00abNo debemos tocarles ni siquiera con uno de nuestros dedos\u00bb. Se arropaban con sus vestidos y se alejaban a suficiente distancia de los leprosos morales que rondaban en las calles; y si por alguna casualidad entraban efectivamente en contacto con ellos, o se ve\u00edan obligados a tener alg\u00fan trato con ellos en el mercado, eran cuidadosos en lavarse antes de comer pan, para no verse contaminados. As\u00ed que la sociedad decidi\u00f3 que deb\u00eda construir un lazareto, y que los pecadores infectados deb\u00edan ser colocados all\u00ed para que se pudrieran y murieran aisladamente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero Jes\u00fas dijo: \u00abNo es as\u00ed; no es as\u00ed; si quieren encerrar a todos los contagiados, cada uno de ustedes debe ser igualmente encerrado, pues todos ustedes sufren de la misma enfermedad, en un mayor o menor grado. \u00bfPor qu\u00e9 encerrar a estos pocos cuando todos est\u00e1n afectados? No hacen bien; si levantaran las paredes del lazareto tan alto que pudieran llegar al cielo, la enfermedad enconada por dentro encontrar\u00eda todav\u00eda una salida, y contagiar\u00eda a sus hijos y a sus hijas a pesar de todo lo que hicieran; y ese lugar ser\u00eda el foco de todo lo que es inmundo y nocivo, y tender\u00eda a su propia destrucci\u00f3n, a pesar de todos sus esfuerzos de ser alejados de all\u00ed.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ustedes saben c\u00f3mo, incluso hasta este d\u00eda, una cierta clase de pecadores es considerada por algunas personas buenas e intachables, como indignas hasta de que se les hable, o de que se les preste atenci\u00f3n, y algunas personas son lo bastante necias como para tratar de olvidar que en realidad existen.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero nuestro divino Se\u00f1or fue a la puerta del lazareto, y toc\u00f3; y cuando abrieron la puerta, dijo a los que estaban dentro: \u00abPueden salir\u00bb. La sociedad que les rodeaba objet\u00f3; as\u00ed que \u00c9l respondi\u00f3: \u00abBien, entonces, si ellos no pueden salir, yo entrar\u00e9 para estar con ellos.\u00bb Y a quienes estaban dentro, dijo: \u00abHe venido para comer, y para morar con ustedes, que est\u00e1n infectados y son pecadores.\u00bb Extendi\u00f3 Sus dos manos, y los toc\u00f3, y san\u00f3 sus enfermedades, y la sangre se agit\u00f3 otra vez en sus venas, y su carne retorn\u00f3 a ellos como la carne de un beb\u00e9. Entonces \u00c9l abri\u00f3 otra vez la puerta, y, -resulta extra\u00f1o decirlo- la sociedad que estaba afuera fue infectada esta vez, y \u00c9l dio instrucciones a quienes hab\u00edan sido leprosos una vez en el lazareto: \u00abId y sanadlos\u00bb; y ellos salieron para llevar salud a quienes anteriormente cre\u00edan estar bien, y de esta manera \u00c9l hizo que la propia maldici\u00f3n fuera el canal a trav\u00e9s del cual se esparciera la bendici\u00f3n. \u00a1Bendito seas, oh Jes\u00fas! T\u00fa has hecho por los pecadores lo que las leyes m\u00e1s severas y las m\u00e1s estrictas costumbres no hubieran podido lograr jam\u00e1s.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero ha habido otras personas de un esp\u00edritu m\u00e1s afable, &#8211;<i>los fil\u00e1ntropos<\/i>&#8211; que han sido sensibles a los reclamos que les hace la humanidad. Han dicho: \u00abMiremos el caso de estos pecadores rebeldes a la luz m\u00e1s favorable posible. Debemos considerarlos como casos esperanzadores; debemos usar remedios que sean los medios de sanarlos, pero manteng\u00e1moslos en cuarentena durante muchos d\u00edas antes de que les permitamos salir; fumigu\u00e9moslos y saquemos sus ropas hasta que todo rastro de infecci\u00f3n hubiere desaparecido; y, si, despu\u00e9s de una larga prueba, se comprueba que realmente han sanado y han sido limpiados, entonces podr\u00e1n salir a la libertad.\u00bb Pero Jes\u00fas dijo: \u00abNo, no es as\u00ed; \u00bfpor qu\u00e9 habr\u00edan de mantenerlos encerrados y aislados de esa manera? Si alguno de ellos mejorara, el contacto con sus semejantes lo volver\u00eda a enfermar. \u00bfAcaso les negar\u00edan su ayuda y su simpat\u00eda, aisl\u00e1ndolos por completo? Sus disposiciones para una cuarentena engendrar\u00edan m\u00e1s enfermedad, y todas sus fumigaciones ser\u00edan vanas, pues, mientras ustedes buscan curar, estar\u00edan propiciando la propia enfermedad que intentan destruir. El \u00fanico remedio efectivo es que Yo vaya donde est\u00e1n.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed que se present\u00f3 ante ellos. Estaban cubiertos de llagas supurantes y eran muy repugnantes; sin embargo, \u00c9l los toc\u00f3; es m\u00e1s, los abraz\u00f3. Se encontraban mugrientos, pero \u00c9l los tom\u00f3 en Sus propias manos, y los lav\u00f3. Estaban andrajosos, pero \u00c9l mismo les quit\u00f3 sus andrajos, los visti\u00f3 con la vestidura sin mancha de Su propia justicia, y estamp\u00f3 el beso de Su amor en sus mejillas manchadas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00ab\u00a1Oh!\u00bb, -dijeron ellos- \u00abeso es en verdad salud. Nunca hab\u00edamos sido sanados antes. La gente nos dec\u00eda que nos pusi\u00e9ramos bien, y dec\u00eda que, entonces, har\u00edan algo por nosotros. Nos dijeron que nos limpi\u00e1ramos nosotros mismos, y dijeron que, s\u00f3lo as\u00ed, nos recibir\u00edan; pero T\u00fa, oh bendito Salvador, nos tomaste tal como \u00e9ramos, todos negros, y viciados y despreciables, y T\u00fa nos has hecho limpios.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Gloria sea a Ti, oh Jes\u00fas, pues T\u00fa has hecho diez mil veces m\u00e1s por las pobres almas perdidas de lo que Filantrop\u00eda ni siquiera hubiera podido sugerir! Tu sabidur\u00eda ha sido eficaz all\u00ed donde nuestra prudencia ha derrotado a sus propios prop\u00f3sitos. Nuestra simpat\u00eda ha sido estropeada por nuestra vanidad; nuestros consejos han perdido cualquier valor por causa de nuestra soberbia. Hemos decepcionado la confianza de los pecadores, mientras que T\u00fa has ganado sus corazones, pues T\u00fa te has sentado a comer con ellos, y tambi\u00e9n Tus disc\u00edpulos han compartido el fest\u00edn.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">De esta manera he tratado de pintar tres cuadros; no s\u00e9 si he sostenido el pincel con la suficiente firmeza, o si los colores han sido lo suficientemente buenos para una pintura real. Yo s\u00f3lo quiero mostrarles que, mientras nosotros condenamos a los desechados, Cristo Jes\u00fas se presenta y los salva; mientras procuramos mantener a los pecadores alejados de nosotros, \u00c9l se acerca a ellos y los sana; y mientras nosotros esperamos lo mejor en cuanto a ellos, y pensamos en los medios por los cuales pudieran ser renovados gradualmente, \u00c9l va a ellos y los restaura. Cristo toma en Sus brazos a algunos que nosotros no tocar\u00edamos ni siquiera con un par de pinzas. \u00c9l recibe en Su propio coraz\u00f3n a algunos cuyos nombres nosotros dif\u00edcilmente nos atrever\u00edamos ni siquiera a mencionar. \u00c9l levanta al mendigo del muladar, iza del Pantano de la Desconfianza al desesperado, toma a los m\u00e1s viles de los viles, los transforma por Su gracia, y los hace aptos para participar de la herencia de los santos en luz.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> Despu\u00e9s de una introducci\u00f3n tan extensa, debo comprimir el resto de mi discurso en la medida de lo posible; y, primero, voy a ILUSTRAR LA MANERA EN QUE CRISTO RECIBE A LOS PECADORES.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hubo un hombre -un colector de impuestos- que ten\u00eda una mala reputaci\u00f3n en todas partes; nadie era m\u00e1s detestable para los altivos, morales y ortodoxos fariseos que \u00e9l. Un d\u00eda, oy\u00f3 que Jes\u00fas de Nazaret, el gran Profeta y Taumaturgo, estaba a punto de pasar por su lugar de residencia, la maldita ciudad de Jeric\u00f3; y sintiendo una gran curiosidad, una simple curiosidad de ver al poderoso Salvador, -no pensando, sin duda, nada mejor acerca de \u00c9l, excepto que era un extra\u00f1o entusiasta- subi\u00f3 al \u00e1rbol, con la esperanza de que, oculto entre sus hojas, pudiera mirar al famoso Extra\u00f1o, desde arriba, sin ser observado. Si un fariseo hubiera estado caminando por esa ruta, habr\u00eda evitado hasta la sombra de ese \u00e1rbol, por si acaso el pecado estuviese oculto en su sombra, y lo contaminara.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero Cristo, cuyos instintos de misericordia lo hacen tener siempre una mirada penetrante donde haya un objeto para Su compasi\u00f3n, se puso exactamente debajo de ese \u00e1rbol, y, mirando hacia arriba, clam\u00f3 en alta voz: \u00abZaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.\u00bb No ha de sorprendernos que los fariseos, y la gente en general, murmuraran porque Cristo fuera un hu\u00e9sped del hombre que era \u00abun pecador\u00bb en un sentido muy especial. Estaban sorprendidos de que un hombre de tan mala reputaci\u00f3n tuviera el honor de hospedar al Se\u00f1or Jesucristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero nuestro Se\u00f1or entr\u00f3 en la casa de Zaqueo, y Su verdad entr\u00f3 en el coraz\u00f3n de Zaqueo; y all\u00ed, en el acto, ese pecador fue convertido en un santo, demostrando en la pr\u00e1ctica la realidad de su conversi\u00f3n, dici\u00e9ndole a Jes\u00fas: \u00abHe aqu\u00ed, Se\u00f1or, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado\u00bb; y Jes\u00fas le dijo: \u00abHoy ha venido la salvaci\u00f3n a esta casa\u00bb. \u00a1Oh, Salvador, T\u00fa hiciste muy bien!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Supongan que el Se\u00f1or hubiere pasado junto a Zaqueo sin prestarle ninguna atenci\u00f3n: habr\u00eda permanecido siendo un pecador tan grande como siempre. Supongan que le hubiere reprendido; posiblemente, entonces, el colector de impuestos habr\u00eda replicado en un lenguaje no del todo obsequioso; pero esa palabra amable, esa dulce mirada de piedad, esa graciosa se\u00f1al de perd\u00f3n, quebrantaron el empedernido coraz\u00f3n del rico opresor, y de buen grado hosped\u00f3 a su Salvador, y se convirti\u00f3 en Su disc\u00edpulo. Esta es la forma en la que Jes\u00fas sigue tratando con los pecadores.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfTenemos alg\u00fan pecador en esta casa, la casa en la que Cristo ha obrado milagros de misericordia durante largo tiempo? Pecador, \u00c9l no te despreciar\u00e1, y nos alegramos de verte en el lugar en donde Cristo es predicado. Sus ojos est\u00e1n fijos en ti ahora; yo no podr\u00eda decir d\u00f3nde te encuentras t\u00fa, pero \u00c9l s\u00ed puede decirlo; y tal vez, en esta misma hora, \u00c9l te diga: \u00abPecador, date prisa, desciende, porque esta noche es necesario que pose yo en tu casa.\u00bb \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda decirlo? Tal vez suceda contigo como ha sucedido con much\u00edsimas personas en esta casa: t\u00fa podr\u00edas ir a casa para abandonar la copa del borracho, o dejar de ir a los lugares frecuentados por el que quebranta los d\u00edas de guardar, o abandonar las moradas de la blasfemia, y decir, de una vez por todas: \u00abCristo me ha llamado; suyo soy, y a \u00c9l deseo servir.\u00bb As\u00ed es como Jes\u00fas trata con los pecadores, incluso con los pecadores que s\u00f3lo son movidos por la curiosidad de verlo, como Zaqueo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En otra ocasi\u00f3n, Cristo pas\u00f3 por un cierto lugar, donde un colector de impuestos estaba \u00absentado al banco de los tributos p\u00fablicos\u00bb. Su nombre era Lev\u00ed; al menos ese era su nombre cuando estaba en casa; pero ahora que se hab\u00eda convertido en uno de los odiados publicanos, hab\u00eda tomado el nombre de Mateo, justo como muchos j\u00f3venes que cuando abandonan el hogar, y se alistan en el ej\u00e9rcito o en la marina, toman un nombre que no les pertenece. Poco pens\u00f3 Lev\u00ed que, cuando Jes\u00fas pasara por all\u00ed, pondr\u00eda Su atenci\u00f3n en \u00e9l; pero lo hizo, pues le dijo: \u00abS\u00edgueme.\u00bb Eso fue todo lo que le dijo, pero hab\u00eda todo un volumen de significado en esas dos palabras; y la mirada de Sus ojos, y la majestad con la que pronunci\u00f3 Su divino mandato, produjo una obediencia instant\u00e1nea y sumamente dispuesta, pues \u00abse levant\u00f3 y le sigui\u00f3\u00bb, y Mateo, el publicano, se convirti\u00f3 en Mateo el ap\u00f3stol y en Mateo el evangelista. Ahora, si Cristo necesitaba un ap\u00f3stol, \u00bfpor qu\u00e9 no seleccion\u00f3 a uno de los fariseos? Si necesitaba un evangelista, \u00bfpor qu\u00e9 no escogi\u00f3 a uno de los escribas? La raz\u00f3n es que un publicano y pecador era alguien m\u00e1s conforme a Su prop\u00f3sito.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tal vez, en este momento, el Se\u00f1or est\u00e9 buscando un valeroso predicador de la verdad; y pudiera ser que t\u00fa, amigo m\u00edo, que est\u00e1s all\u00e1 lejos, en medio de la multitud, seas el hombre a quien \u00c9l ha elegido para esta noble y excelsa empresa. Cristo encontr\u00f3 a John Bunyan jugando \u00abtala\u00bb en el descampado de Elstow, y encontr\u00f3 a Richard Weaver en la profundidad de las minas, blasfemando el nombre de Dios. \u00bfQui\u00e9n sabe si no te pudiera encontrar para este excelso prop\u00f3sito: para bendecirte y para convertirte en una bendici\u00f3n?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Podr\u00eda haber algunas personas aqu\u00ed, que har\u00edan temblar a las antiguas columnas del infierno, aunque hoy sean amigos jurados del pecado y Satan\u00e1s; pero Aquel, que les ha permitido adentrarse tanto en el pecado, puede emitir Su divino decreto, relativo a cada uno de ellas:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abGracia todopoderosa, atrae a ese hombre\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">y ser\u00e1 renovado en su coraz\u00f3n, ser\u00e1 cambiado en su vida, y ser\u00e1 conducido a ser \u00abuna nueva creaci\u00f3n en Cristo Jes\u00fas.\u00bb Cierto es que muchos de los siervos m\u00e1s \u00fatiles y honrados del Se\u00f1or Jesucristo han sido tomados precisamente de esa clase con la que Jes\u00fas y Sus disc\u00edpulos com\u00edan el pan.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En una ocasi\u00f3n, se necesitaba que una persona fungiera como dama de honor -si se me permite usar ese t\u00e9rmino- del Rey de reyes. Las reinas podr\u00edan haber estado muy contentas de deshacerse de sus coronas, a cambio de un honor como ese; sin embargo \u00abUna mujer de la ciudad, que era pecadora\u00bb, fue elegida para prestar ese humilde servicio al Se\u00f1or Jesucristo, y \u00abEstando detr\u00e1s de \u00e9l a sus pies, llorando, comenz\u00f3 a regar con l\u00e1grimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ung\u00eda con el perfume.\u00bb Sim\u00f3n, el fariseo, critic\u00f3 a Cristo por permitirle a la mujer que hiciera esto, pero Jes\u00fas dijo que era el gran amor de ella, el que la hab\u00eda motivado a hacer lo que el fariseo hab\u00eda descuidado para con su invitado; y Jes\u00fas le dijo a la mujer: \u00abTus pecados te son perdonados\u2026 Tu fe te ha salvado, anda en paz.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfMe estoy dirigiendo a alguna mujer que pudiera aplicarse verdaderamente a s\u00ed misma el t\u00e9rmino de \u00abpecadora\u00bb? Hermana m\u00eda, as\u00ed es como Cristo recibi\u00f3 a esta mujer que era pecadora. \u00c9l acept\u00f3 el homenaje de su amor, un amor que s\u00f3lo ella pod\u00eda dar, un amor que s\u00f3lo pod\u00eda proceder de una mujer que hab\u00eda llevado una vida como la que ella hab\u00eda llevado, y que, por tanto, estaba saturado de intensa gratitud hacia su Se\u00f1or y Salvador. \u00a1As\u00ed es como Cristo recibe a los pecadores; oh, que te recibiera as\u00ed, a ti, en este instante!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aqu\u00ed tenemos otro caso en el que Cristo recibe a un pecador. Ya les he recordado c\u00f3mo visit\u00f3 la casa de un pecador, c\u00f3mo escogi\u00f3 a un pecador para que fuera uno de Sus disc\u00edpulos, y c\u00f3mo fue ungido por una mujer pecadora; ahora, \u00c9l estaba pr\u00f3ximo a morir, y se necesitaba que alguien le acompa\u00f1ara de la tierra al cielo. Cuando \u00c9l regresara a casa, no era apropiado que lo hiciera solo. El grandioso Vencedor no deb\u00eda reingresar al cielo sin alguna se\u00f1al de Sus victorias aqu\u00ed abajo. \u00a1Oh poderoso H\u00e9roe, T\u00fa no puedes atravesar las puertas de Tu metr\u00f3polis paternal sin llevar contigo a alg\u00fan cautivo! \u00bfQui\u00e9n acompa\u00f1ar\u00e1 al Salvador a Su gloria? \u00bfSer\u00e1 alg\u00fan m\u00e1rtir quien, en un carro de fuego, remonte al cielo con su Redentor? \u00bfSer\u00e1 alg\u00fan devoto disc\u00edpulo y di\u00e1cono, como Esteban, quien, en medio de una lluvia de piedras, vea al cielo abierto para \u00e9l, y entre junto a su Se\u00f1or?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No; pero hay un ladr\u00f3n agonizante en la cruz, muy cerca del Hijo sufriente de Dios, pues Jes\u00fas fue contado con los inicuos, y muri\u00f3 en la compa\u00f1\u00eda de los pecadores, tal como hab\u00eda vivido en medio de ellos. El ladr\u00f3n or\u00f3: \u00abSe\u00f1or, acu\u00e9rdate de m\u00ed cuando vengas en tu reino\u00bb; y Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abDe cierto te digo que hoy estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso\u00bb; y, probablemente, la primera alma en entrar al cielo despu\u00e9s del retorno del Rey, fue el alma de este pobre ladr\u00f3n penitente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Voy a mencionar \u00fanicamente un caso m\u00e1s en que Cristo recibe a un pecador. Despu\u00e9s que hubo regresado al cielo, necesitaba un hombre que fuera Su ap\u00f3stol para los gentiles. Pedro, el jud\u00edo, era demasiado prejuiciado, aun cuando su naturaleza estuviera regida por la gracia, -a\u00fan permanec\u00eda mucho de la exclusividad jud\u00eda en \u00e9l- y no era apto para ser el ap\u00f3stol de los gentiles. El Se\u00f1or, por tanto, resolvi\u00f3 que, una vez al menos, hablar\u00eda desde el cielo con una voz audible, y que, como un modelo para todos los que creyeran posteriormente en \u00c9l, quer\u00eda contar con un alma especial. \u00bfQui\u00e9n deber\u00eda ser?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ustedes podr\u00edan enviar a un oficial a trav\u00e9s de Grecia y Roma, y ese oficial podr\u00eda encontrar un gran n\u00famero de personas recomendables para el puesto; pero el propio Cristo seleccion\u00f3 al individuo menos indicado del mundo entero. All\u00ed est\u00e1, \u00abRespirando a\u00fan amenazas y muerte contra los disc\u00edpulos del Se\u00f1or\u00bb, pues odia a Cristo y tambi\u00e9n a Sus seguidores. Cuando Esteban fue apedreado, se deleitaba por el sufrimiento de los m\u00e1rtires que mor\u00edan. Est\u00e1 constantemente arrojando en prisi\u00f3n tanto a hombres como a mujeres; y ahora va camino a Damasco, -estando sumamente airado en contra de los santos- para perseguir a todos los que pueda encontrar all\u00e1 que sean seguidores de Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La secuela de la historia es expresada en las propias palabras de Pablo a Agripa: \u00abA mediod\u00eda, oh rey, yendo por el camino, vi una luz del cielo que sobrepasaba el resplandor del sol, la cual me rode\u00f3 a m\u00ed y a los que iban conmigo. Y habiendo ca\u00eddo todos nosotros en tierra, o\u00ed una voz que me hablaba, y dec\u00eda en lengua hebrea: Saulo, Saulo, \u00bfpor qu\u00e9 me persigues?\u00bb La secuela ulterior es descrita en palabras de Pablo a la iglesia de \u00c9feso: \u00abA m\u00ed, que soy menos que el m\u00e1s peque\u00f1o de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo.\u00bb Esta es la forma que tiene mi Se\u00f1or de tratar con los pecadores, incluso con aquel que se autonombr\u00f3 &#8216;el primero de los pecadores&#8217;.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cristianos profesantes, cuyos corazones se han empedernido, \u00bfes esta la manera en que act\u00faan para con las pobres almas pecadoras? Y, oh, pobre alma perdida, \u00bfes esta la manera en que piensas que Cristo tratar\u00eda contigo? \u00c9l har\u00e1 contigo lo mismo que hizo con ellos. Est\u00e1 tan dispuesto a salvar hoy, como lo estuvo en d\u00edas pasados. Tiene ahora tan grande amor por los pecadores como lo ten\u00eda cuando iba a trav\u00e9s de las ciudades y aldeas de Galilea, ense\u00f1ando y sanando al pueblo, o cuando derram\u00f3 Su alma hasta la muerte, para redimir a los perdidos, compr\u00e1ndolos con Su sangre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Ahora voy a mi segundo punto, y pregunto: \u00bfC\u00d3MO ES QUE CRISTO EST\u00c1 TAN DISPUESTO A DESCENDER HASTA LOS POBRES PECADORES, PARA SALVARLOS?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No se imaginen que sea debido a que es insensible a su culpa. Pecador, Jesucristo saber mucho mejor que t\u00fa, qu\u00e9 cosa tan mala y amarga es el pecado. Es m\u00e1s odioso y despreciable para \u00c9l que cualquier otra cosa. Por lo tanto, no busca la sociedad con las almas perdidas porque sea insensible a su culpa. Vamos, entonces, \u00bfacaso desea estar en su compa\u00f1\u00eda?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es<i>debido a que siente un profundo afecto por los pecadores<\/i>. Hay un peque\u00f1ito que llora en el piso superior; algunas personas presentes en la casa desear\u00edan que el ruido se detuviera, pues afirman que no pueden soportarlo; pero la madre dice: \u00abEs mi hijo el que est\u00e1 llorando all\u00e1 arriba\u00bb, y se apresura a consolar y a calmar a su beb\u00e9. Entonces, cuando o\u00edmos blasfemar al pecador, nos enojamos con \u00e9l; pero Cristo llora por \u00e9l, y sale para salvarlo. \u00abSe trata de mi hijo\u00bb, dice \u00c9l:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abHeredero conjunto Conmigo ha de ser<br \/> En la gloria sempiterna.\u00bb<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay un mundo de diferencia entre lo que una esposa har\u00eda por su esposo enfermo y lo que un extra\u00f1o podr\u00eda hacer por \u00e9l. Imaginen que el esposo est\u00e1 sufriendo por causa de alguna enfermedad repugnante. La enfermera dice: \u00abNo; ni por todo el dinero del mundo me quedar\u00eda por m\u00e1s tiempo. Adem\u00e1s, la enfermedad es infecciosa, y yo podr\u00eda transmitirla a los seres queridos de mi casa.\u00bb Pero si fuere tan infecciosa como la propia peste, y tan nociva como el gran hoyo en el que han sido arrojados los cuerpos de los muertos sin sus cajas, aun as\u00ed esa esposa permanecer\u00eda con su ser amado, -y si fuese necesario, llegar\u00eda hasta enfermarse, y sufrir y morir- pues afirma: \u00ab\u00e9l es mi esposo\u00bb.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y aqu\u00ed est\u00e1 un pecador, tan repleto de inmundicia que a\u00fan los m\u00e1s compasivos se hacen a un lado, y no se le acercan; pero el Se\u00f1or Jes\u00fas ve en ese abyecto pecador un objeto ideal para Su piedad y Su gracia salvadora. \u00ab\u00c9l es uno conmigo\u00bb, -dice- \u00abpor el pacto y la uni\u00f3n eternos, y me quedar\u00e9 con \u00e9l hasta que le haya sanado; vigilar\u00e9 a su lado hasta que le haya salvado de toda su inmundicia y de todo su pecado.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, pobre pecador, hay otra raz\u00f3n por la que el Se\u00f1or Jesucristo est\u00e1 tan profundamente interesado en ti. <i>\u00c9l ve en ti la compra efectuada con Su preciosa sangre<\/i>. \u00abLo compr\u00e9\u00bb, -afirma- \u00abcon la sangre de mi coraz\u00f3n; \u00bfpiensan que habr\u00eda de perderlo despu\u00e9s de eso?\u00bb \u00abPero, Se\u00f1or, \u00e9l blasfema de Ti\u00bb. \u00abAy, pero Yo lo compr\u00e9 con mi sangre\u00bb. \u00abPero, Se\u00f1or, \u00e9l ha hecho un pacto con la muerte, y un acuerdo con el infierno.\u00bb \u00abS\u00ed\u00bb, -dice Cristo- \u00abS\u00e9 que lo ha hecho; pero Yo anular\u00e9 ese pacto, y cancelar\u00e9 ese acuerdo, pues lo he comprado, y voy a tenerlo como M\u00edo.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas no olvida nunca el precio que pag\u00f3 por la redenci\u00f3n, incluso de una sola alma. Hermanos m\u00edos, me parece que le oigo decir: \u00abPor mi agon\u00eda y sudor sangriento, por mi cruz y mi pasi\u00f3n, por mi muerte y mi sepultura, lo tendr\u00e9 como M\u00edo, pues no sufr\u00ed en vano todas estas cosas.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, <i>Cristo ve al pecador, no como es en s\u00ed mismo, sino como es en el prop\u00f3sito de redenci\u00f3n<\/i>. \u00abSu cabeza entera est\u00e1 enferma\u00bb, -dice Cristo- \u00abpero yo la puedo curar; su coraz\u00f3n entero est\u00e1 desfalleciente, pero yo lo puedo restaurar y lo har\u00e9. Sus pies se han descarriado, su boca es un sepulcro abierto, sus ojos son ventanas de concupiscencia, sus manos est\u00e1n manchadas de sangre; pero yo voy a corregir todo eso, y voy a convertirlo en una nueva criatura, apta para participar de la herencia de los santos en luz.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vean, Jes\u00fas mira, no tanto a lo que el pecador es en s\u00ed mismo, sino a lo que \u00c9l puede hacer del pecador. \u00c9l ve, en cada pecador, la posibilidad de convertirlo en un santo glorificado, que habr\u00e1 de morar con \u00c9l por siempre y para siempre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si \u00c9l te escogi\u00f3, pobre pecador, antes que todos los mundos fueran hechos, y te compr\u00f3 con Su sangre, \u00c9l te ve, no como eres ahora, sino como habr\u00e1s de ser cuando \u00c9l te haya perfeccionado. \u00a1Oh, qu\u00e9 maravilla ser\u00e1 cuando ese pobre borracho, que est\u00e1 all\u00e1, cante en el cielo como uno de los esp\u00edritus de los justos hechos perfectos, y, cuando, aquella prostituta, que est\u00e1 all\u00e1, sostenga un arpa de oro en su mano, y toque las alabanzas de Aquel que la am\u00f3, y le lav\u00f3 sus pecados con Su propia sangre! Y quien lo ha dicho, lo har\u00e1; \u00c9l, que es \u00abgrande para salvar\u00bb, redimir\u00e1 en poder a aquellos a quienes ha asegurado por la compra.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y, pecador penitente, Jes\u00fas ya est\u00e1 oy\u00e9ndote entonar Su alabanza; y \u00c9l te ve, tal como ser\u00e1s, sin mancha, ni arruga, ni nada parecido, lavado en Su sangre, renovado por Su esp\u00edritu, llevado seguramente a casa, y glorificado con \u00c9l para siempre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No es una sorpresa, entonces, que Cristo est\u00e9 dispuesto a venir a los pobres pecadores, para morar con ellos. \u00c9l puede ver lo que ustedes y yo no podemos ver: lo que ser\u00e1n cuando haya cumplido Sus prop\u00f3sitos de misericordia y de gracia concernientes a ellos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pecador, t\u00fa est\u00e1s tan avergonzado por tu pecado, que no te atreves a acercarte a un ministro, pero s\u00ed te puedes acercar a Cristo. No hay ning\u00fan orgullo en \u00c9l, ni ninguna reserva cautelosa, como los que nosotros podr\u00edamos ejercer rectamente al tratar contigo. Aunque t\u00fa no le puedas decir ni siquiera a tu propio padre todo lo concerniente a ti, puedes dec\u00edrselo todo a Jes\u00fas. Tal vez t\u00fa no puedas decirle toda la historia de tu pecado y de tu arrepentimiento a tu esposa amada, pero puedes dec\u00edrselo a Jes\u00fas. No hay m\u00fasica que \u00c9l ame tanto como la voz de un pecador que confiesa su pecado; no hay perlas que valore m\u00e1s altamente que esas l\u00e1grimas perladas que el arrepentimiento forma en el ojo del alma que tiembla a Su Palabra. No te imagines que \u00c9l sea dif\u00edcil de agradar, pues ama a los pecadores; no supongas que es dif\u00edcil tener acceso a \u00c9l. Como el padre de la par\u00e1bola, \u00c9l puede ver a un pecador cuando todav\u00eda se encuentra muy lejos, y correr\u00e1 para recibirte, y darte una c\u00e1lida recepci\u00f3n, y una amorosa bienvenida. T\u00fa estar\u00e1s feliz de ser salvado, pero \u00c9l estar\u00e1 m\u00e1s feliz de salvarte. T\u00fa te regocijar\u00e1s al ser perdonado, pero \u00c9l se regocijar\u00e1 m\u00e1s a\u00fan al perdonarte.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo no puedo expresar esta bendita verdad acerca de la compasi\u00f3n de Cristo hacia los pecadores, con tales palabras como quisiera hacerlo si pudiera. Si t\u00fa no admites que eres un pecador, no tengo ning\u00fan evangelio que predicarte; pero si t\u00fa est\u00e1s autocondenado, tengo un mensaje de misericordia que debo entregarte. Para el autoconvicto, para el condenado por la ley, para los prisioneros que se declaran culpables, aquellos que est\u00e1n dispuestos a confesar que no tienen ning\u00fan merecimiento, que merecen el castigo, que son pecadores que merecen el infierno, tengo que decirles que Cristo es un Salvador al que pueden acercarse. No, es todav\u00eda algo m\u00e1s que eso, \u00c9l est\u00e1 esperando para derramar Su gracia; \u00c9l est\u00e1 con Sus brazos extendidos, anhelante de estrechar a los pecadores en Su pecho. \u00bfPor qu\u00e9 habr\u00edas de esperar?\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III.<\/b> Ahora cierro mi discurso esforz\u00e1ndome por ense\u00f1arles LA LECCI\u00d3N PR\u00c1CTICA QUE DEBER\u00cdA SEGUIRSE del hecho de que Cristo recibe a los pecadores, y come con ellos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Perm\u00edtanme expresar s\u00f3lo una palabra de advertencia aqu\u00ed. Cuando afirmamos que Cristo recibe a los pecadores, todos dicen: \u00abBien, yo soy un pecador.\u00bb Es una prueba curiosa de que la gente no sabe qu\u00e9 es ser un pecador, pues de otra forma, no estar\u00edan tan dispuestos a admitir que est\u00e1n incluidos en esa clase. Si yo le dijera a cualquiera que me encontrara: \u00abt\u00fa eres un criminal\u00bb, casi invariablemente replicar\u00eda: \u00abno, se\u00f1or, no lo soy\u00bb.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero \u00bfcu\u00e1l es la diferencia entre ser un criminal y ser un pecador, excepto que el pecador es el peor de los dos? Un criminal es una persona que ofende contra las leyes de los hombres; \u00abun pecador\u00bb es un t\u00e9rmino teol\u00f3gico, que significa: uno que ofende contra las leyes de Dios. La gente dice: \u00abser criminales; \u00a1oh, qu\u00e9 horrible! Pero, ser pecadores; bien, todos somos pecadores\u00bb; no parecieran pensar nada acerca de esa terrible verdad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ah!, pero a menos que la gracia de Dios los cambie, el d\u00eda vendr\u00e1 en que pensar\u00e1n que hubiera sido mejor ser una rana, un sapo, una v\u00edbora, o cualquier otra criatura, en lugar de haber sido un pecador; pues, despu\u00e9s de la palabra \u00abdemonio\u00bb, no hay otra palabra de contenido m\u00e1s terrible como esa palabra: \u00abpecador\u00bb.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abUn pecador\u00bb quiere decir alguien a quien no le importa Dios para nada, alguien que quebranta las leyes de Dios, que desprecia la misericordia de Dios, y que, si contin\u00faa siendo lo que es, tendr\u00e1 que soportar la ira de Dios como un castigo por su pecado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, estas son las personas que Cristo est\u00e1 dispuesto a recibir. Por tanto, ninguno de ustedes podr\u00eda decir, si pereciera, que perece porque \u00c9l no quiso recibirlo. \u00ab\u00a1Oh, pero!\u00bb, -dir\u00e1s t\u00fa- \u00ab\u00c9l nunca recibir\u00eda a alguien como yo.\u00bb \u00bfC\u00f3mo sabes eso? \u00bfLe has probado alguna vez? No hay ning\u00fan pecador, ni siquiera en el propio infierno, que se atreva a decir jam\u00e1s que se acerc\u00f3 a Jes\u00fas, pero que Jes\u00fas rehus\u00f3 recibirle. No hay un alma perdida en el hoyo profundo, que pudiera mirar hacia Dios, y decirle justamente: \u00abGrandioso Dios, yo ped\u00ed misericordia por medio de la preciosa sangre de Jes\u00fas, pero T\u00fa dijiste: &#8216;No te la conceder\u00e9 a ti&#8217;.\u00bb No, eso no podr\u00e1 ser nunca; ni en la tierra, ni en el infierno, habr\u00e1 un alma jam\u00e1s que hubiera confiado en Cristo para perecer despu\u00e9s. T\u00fa dices que Cristo no te salvar\u00e1, as\u00ed que te pregunto de nuevo: \u00bfLe has probado alguna vez? \u00bfLe diste alguna vez una oportunidad? \u00bfLe dijiste alguna vez, estando de rodillas, consciente de tu condici\u00f3n perdida: \u00abJes\u00fas, s\u00e1lvame porque perezco\u00bb? T\u00fa est\u00e1s espiritualmente ciego; \u00bfle dijiste alguna vez: \u00abHijo de David, ten misericordia de m\u00ed\u00bb? \u00bfClamaste a \u00c9l, una y otra vez, y acaso te dio la espalda, y permiti\u00f3 que continuaras en las tinieblas?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Leproso, tu eres repulsivo a Su vista en raz\u00f3n de tu pecado; pero \u00bfle dijiste alguna vez: \u00abSe\u00f1or, si quieres, puedes limpiarme\u00bb? No, t\u00fa sabes que no lo has hecho, aunque a menudo has resuelto que lo har\u00edas. Bajo la influencia de un serm\u00f3n sincero, t\u00fa has dicho: \u00abvoy a buscar al Se\u00f1or\u00bb; pero cuando saliste de la casa de oraci\u00f3n, alg\u00fan compa\u00f1ero ocioso se reuni\u00f3 contigo, y pronto olvidaste todo lo concerniente a tu buena resoluci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero d\u00e9jame decirte ahora que a pesar de todos los a\u00f1os en que has o\u00eddo el Evangelio en vano, si el Esp\u00edritu Santo te moviera incluso ahora a confesar tu pecado a Jes\u00fas, y a decirle: \u00abHijo de David, ten misericordia de m\u00ed; pongo los asuntos de mi alma en Tus manos a partir de este momento\u00bb; pecador, \u00c9l te salvar\u00e1. Si no lo hiciera, entonces yo perecer\u00eda contigo, pues esta es toda nuestra esperanza: que Jes\u00fas muri\u00f3 para salvar a los perdidos; y si pudiera perecer un alma que mirara con fe a Sus heridas, entonces todos deben perecer, y el abismo deber\u00e1 tragar a toda la familia de Dios comprada con sangre. Pero eso no puede suceder nunca.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay una antigua tradici\u00f3n, que voy a repetir como una censura para quienes tienen justicia propia, y como un consuelo para los pecadores. Dean Trench, citando a un moralista persa, cuenta una de sus antiguas f\u00e1bulas acerca de Jes\u00fas. Por supuesto, es \u00fanicamente una f\u00e1bula; pero contiene el propio esp\u00edritu de la verdad acerca de la cual he estado predicando.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando Cristo, de acuerdo a esta f\u00e1bula, viajaba a trav\u00e9s de cierta regi\u00f3n, se qued\u00f3 en la cueva de un ermita\u00f1o. Sucedi\u00f3 que viv\u00eda un joven en una ciudad vecina, cuyos vicios eran tan grandes que, de acuerdo a la habladur\u00eda com\u00fan, el diablo mismo no se atrev\u00eda a asociarse con \u00e9l para no volverse peor de lo que era. Este joven, oyendo que el Salvador, que pod\u00eda perdonar el pecado, se encontraba en la cueva del ermita\u00f1o, fue a verlo. Cayendo de rodillas, hizo la confesi\u00f3n de su culpa, y reconoci\u00f3 que era completamente indigno de misericordia, pero suplic\u00f3 a Cristo, en el amor de Su gracioso coraz\u00f3n, que lo perdonara por el pasado, y lo convirtiera en un hombre nuevo en el futuro. El monje que viv\u00eda en la cueva, le dijo al joven: \u00abvete de aqu\u00ed; t\u00fa no eres digno de estar en un lugar tan santo como este\u00bb; y, volvi\u00e9ndose al Salvador, le dijo: \u00abSe\u00f1or, en el otro mundo, as\u00edgname un lugar tan lejos de este infeliz como sea posible\u00bb. El Salvador respondi\u00f3: \u00abTu oraci\u00f3n ha sido escuchada; t\u00fa eres justo con justicia propia, as\u00ed que te asigno tu lugar en el infierno; este hombre es penitente, y busca misericordia de mis manos; Yo le asigno su lugar en el cielo. De esta forma, ambos ver\u00e1n cumplido el deseo de su coraz\u00f3n.\u00bb He aqu\u00ed, en esa vieja f\u00e1bula, la propia esencia de la doctrina de la justificaci\u00f3n por fe.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vayan ustedes, los que conf\u00edan en sus propias buenas obras, y perezcan. Vamos, ustedes, los que confiesan sus actos malos, \u00f3dienlos, huyan de ellos, y conf\u00eden en Jes\u00fas, y ser\u00e1n salvos, mientras que aquellos que andan tratando de establecer su propia justicia, perecer\u00e1n eternamente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, que mi Se\u00f1or atraiga a algunos de ustedes a \u00c9l en este instante! \u00bfQu\u00e9 dices t\u00fa? \u00bfAcudir\u00e1s a este Hombre, que recibe a los pecadores? \u00c9l te pide que vayas a \u00c9l; \u00bfir\u00e1s? No puedes argumentar que eres demasiado vil, pues \u00c9l acepta a los propios desechos de los hombres: \u00e9l no echar\u00e1 fuera a los desechados por el diablo, si s\u00f3lo acuden a \u00c9l. Por muy desesperanzados que est\u00e9n de ustedes mismos, no deben decir de \u00c9l: \u00abme rechazar\u00e1\u00bb. Conf\u00eden en que los recibir\u00e1, y conf\u00eden en \u00c9l ahora. \u00a1Oh Esp\u00edritu del Dios viviente, demuestra la divinidad del Evangelio de Cristo, en esta precisa hora, convirtiendo a los leones en corderos, y a los cuervos en palomas, y que el primero de los pecadores demuestre Tu poder para salvar! Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abY aconteci\u00f3 que estando \u00e9l sentado a la mesa en la casa, he aqu\u00ed que muchos publicanos y pecadores, que hab\u00edan venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos.\u00bb Mateo 9: 10. \u00a1Cu\u00e1n extra\u00f1amente diferente es nuestro Se\u00f1or Jesucristo de los fil\u00f3sofos de Grecia! 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