{"id":22534,"date":"2016-04-04T15:55:33","date_gmt":"2016-04-04T20:55:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-tiempo-de-la-siegapor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:55:33","modified_gmt":"2016-04-04T20:55:33","slug":"el-tiempo-de-la-siegapor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-tiempo-de-la-siegapor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"El Tiempo de la Siega\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00ab\u00bfNo es ahora la siembra del trigo?\u00bb 1 Samuel 12: 17.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">No tomar\u00e9 en cuenta el contexto, sino que simplemente adoptar\u00e9 estas palabras como lema; mi serm\u00f3n estar\u00e1 fundamentado en un campo de siega. Usar\u00e9 la siega como mi texto en lugar de cualquier pasaje encontrado aqu\u00ed. \u00ab\u00bfNo es ahora la siembra del trigo?\u00bb Yo supongo que los moradores de las ciudades piensan menos en los tiempos y en las sazones que los moradores del campo. Los hombres que nacieron, crecieron, se nutrieron y se criaron entre trigales, mieses, siembras y siegas, son m\u00e1s propensos a advertir tales cosas, que ustedes, que siempre est\u00e1n involucrados en ocupaciones mercantiles, y que piensan menos en esas cosas de lo que lo hacen los habitantes de las \u00e1reas rurales. Pero yo supongo que aunque fuese casi necesario que repararan menos en la siega que otras personas, esto no deber\u00eda ser llevado al extremo. No debemos ser olvidadizos de los tiempos y de las sazones. Hay mucho que aprender de ellos, y yo quisiera refrescar sus memorias utilizando un campo de siega.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cu\u00e1n maravilloso es el templo de este mundo, pues, en verdad, es un templo construido por Dios en el que los hombres deben adorarle. \u00a1Cu\u00e1n portentoso es ese templo para una mente iluminada espiritualmente, al que puede aplicar los recursos del intelecto y las iluminaciones del Esp\u00edritu Santo de Dios! No hay una sola flor en ese templo que no nos ense\u00f1e una lecci\u00f3n, no hay una sola ola, no hay un solo retumbo del trueno que no tenga alguna lecci\u00f3n que ense\u00f1arnos a nosotros, los hijos de los hombres. Este mundo es un grandioso templo, y de igual manera que si caminaran en un templo egipcio ustedes sabr\u00edan que cada se\u00f1al y cada figura en el templo tienen un significado, as\u00ed tambi\u00e9n, cuando caminan en este mundo deben creer que todo lo que les rodea tiene un significado. No es una idea antojadiza que haya \u00absermones en las piedras\u00bb; pues realmente hay sermones en las piedras, y este mundo tiene el prop\u00f3sito de ense\u00f1arnos a trav\u00e9s de cada cosa que vemos. Bienaventurado el hombre que posee la mente y el esp\u00edritu para recibir estas lecciones que ense\u00f1a la Naturaleza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfQu\u00e9 son las flores? No son sino los pensamientos de Dios solidificados, los hermosos pensamientos de Dios a los que les ha dado un cuerpo. \u00bfQu\u00e9 son las tormentas? Son los pensamientos terribles de Dios que reciben una forma escrita para que podamos leerlos. \u00bfQu\u00e9 son los truenos? Son las poderosas emociones de Dios que son proclamadas para que los hombres las oigan. El mundo es simplemente la materializaci\u00f3n de los pensamientos de Dios, pues el mundo es un pensamiento a los ojos de Dios. \u00c9l lo hizo al principio, a partir de un pensamiento que provino de Su propia mente poderosa, y cada cosa en el templo majestuoso que \u00c9l ha hecho, tiene un significado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En este templo hay cuatro evangelistas. Tal como tenemos cuatro grandes evangelistas en la Biblia, as\u00ed tambi\u00e9n hay cuatro evangelistas en la Naturaleza; y estos son los cuatro evangelistas de las estaciones: primavera, verano, oto\u00f1o e invierno.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Primero llega la primavera, y \u00bfqu\u00e9 nos dice? Miramos y contemplamos que, por el toque m\u00e1gico de la primavera, los insectos que parec\u00edan estar muertos comienzan a despertar, y las semillas que estaban enterradas en el polvo, comienzan a izar sus formas radiantes. \u00bfQu\u00e9 dice la primavera? Emite su voz y dice al hombre: \u00abAunque t\u00fa duermas, resucitar\u00e1s; hay un mundo en el que existir\u00e1s en un estado m\u00e1s glorioso. T\u00fa eres ahora s\u00f3lo una semilla, y ser\u00e1s enterrado en el polvo, y de aqu\u00ed a muy poco tiempo, resucitar\u00e1s.\u00bb La primavera predica esa parte de su evangelio.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Luego llega el verano. El verano dice al hombre: \u00abContempla la bondad de un Creador misericordioso; &#8216;\u00c9l hace salir su sol sobre malos y buenos&#8217;, cubre la tierra con flores, la adorna con esas gemas de la creaci\u00f3n, y la hace florecer como al Ed\u00e9n y la hace producir como el huerto del Se\u00f1or.\u00bb El verano expresa eso. Luego llega el oto\u00f1o. Vamos a escuchar en breve su mensaje. Pasa y luego viene el invierno, coronado con una guirnalda de hielo, y nos dice que hay tiempos de tribulaci\u00f3n para el hombre; se\u00f1ala los frutos que hemos almacenado en el oto\u00f1o, y nos dice: \u00abhombre, debes tener la precauci\u00f3n de almacenar algo para ti; algo contra el d\u00eda de ira; acumula para ti los frutos del oto\u00f1o, para que puedas alimentarte con ellos en el invierno.\u00bb Y cuando expira el a\u00f1o viejo, su toque de difuntos nos dice que el hombre ha de morir; y cuando el a\u00f1o ha completado su misi\u00f3n evangel\u00edstica, llega otro a\u00f1o para predicar de nuevo la misma lecci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nosotros estamos a punto de escuchar la predicaci\u00f3n del oto\u00f1o. Uno de estos cuatro evangelistas llega, y pregunta: \u00ab\u00bfNo es ahora la siega del trigo?\u00bb Estamos a punto de considerar la siega para aprender algo de ella. \u00a1Que el sumamente bendito Esp\u00edritu de Dios me ayude a m\u00ed, que no soy sino d\u00e9bil polvo y cenizas, a predicar las riquezas inescrutables de Dios para beneficio de sus almas!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vamos a hablar de tres siegas jubilosas y de tres siegas dolorosas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> Primero, vamos a hablar de TRES SIEGAS JUBILOSAS que tendr\u00e1n lugar.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La primera siega jubilosa que debo mencionar es <i>la siega de campo <\/i>a la que aludi\u00f3 Samuel cuando pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfNo es ahora la siega del trigo?\u00bb No podemos olvidar la siega de la tierra. No es conveniente que olvidemos estas cosas; no debemos permitir que los campos se cubran de grano, y que sus tesoros queden almacenados en los graneros, pero que en todo ese tiempo nos olvidemos de la misericordia de Dios. La ingratitud, -el peor de los males- es una de las v\u00edboras que anidan en el coraz\u00f3n del hombre, y esa criatura no puede ser eliminada mientras la divina gracia no llegue all\u00ed, y roc\u00ede la sangre de la cruz sobre el coraz\u00f3n del hombre. Esas v\u00edboras mueren cuando la sangre de Cristo cae sobre ellas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Perm\u00edtanme solamente conducirles por unos instantes a un campo de siega. Ver\u00e1n all\u00ed una mies sumamente exuberante, y a las pesadas espigas inclin\u00e1ndose hasta casi tocar el suelo, como si quisiesen decir: \u00abdel suelo brot\u00e9 y me debo al suelo, ante quien inclino mi cabeza\u00bb, que es justo lo que hace el buen cristiano cuando est\u00e1 lleno de a\u00f1os. Entre m\u00e1s fruto carga, m\u00e1s inclina su cabeza. Pueden ver los tallos con sus cabezas colgantes porque el grano est\u00e1 maduro. Y es hermoso y es precioso ver todas estas cosas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora simplemente supongan lo contrario. Si este a\u00f1o las espigas se vieran agostadas y marchitas; si hubiesen sido como las segundas espigas que vio Fara\u00f3n, muy enjutas y escasas, \u00bfqu\u00e9 habr\u00eda sido de nosotros? En tiempos de paz, habr\u00edamos podido depender de grandes suministros de Rusia para compensar la deficiencia; ahora, en tiempos de guerra, cuando nada nos puede llegar, \u00bfqu\u00e9 ser\u00eda de nosotros? Podr\u00edamos conjeturar, podr\u00edamos imaginar, pero no creo que seamos capaces de llegar a la verdad; s\u00f3lo podemos decir: \u00abBendito sea Dios porque todav\u00eda no tenemos que figurarnos qu\u00e9 suceder\u00eda; pero Dios, al ver una puerta cerrada, ha abierto otra\u00bb. Viendo que podr\u00eda suceder que no recibi\u00e9ramos suministros procedentes de esos ricos campos del sur de Rusia, \u00c9l ha abierto otra puerta en nuestra propia tierra. \u00abT\u00fa eres mi propia isla favorecida\u00bb, -dice- \u00abYo te he amado, Inglaterra, con un amor especial, t\u00fa eres mi favorecida, y el enemigo no te aplastar\u00e1; y para que no te mueras de hambre porque las provisiones fueren cortadas, te dar\u00e9 graneros llenos en casa, y tus campos se ver\u00e1n cubiertos, para que puedas re\u00edrte del enemigo hasta el escarnio, y decirle: &#8216;t\u00fa piensas que podr\u00edas matarnos de hambre, y hacernos perecer; pero Aquel que alimenta a los cuervos, ha alimentado a Su pueblo, y no ha abandonado a Su tierra favorecida.'\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No hay una sola persona que no tenga inter\u00e9s en este asunto. Algunos dicen que los pobres deber\u00edan estar agradecidos de que haya abundancia de pan. De igual manera deber\u00edan estar agradecidos los ricos. No hay nada que le ocurra a un miembro de la sociedad que no afecte a todos. Los rangos sociales se apoyan los unos en los otros; si hay escasez en los rangos inferiores, afecta al rango siguiente, y al siguiente, e incluso la Reina, sentada en su trono, siente en alg\u00fan grado la escasez, cuando a Dios le agrada enviarla. Afecta a todos los hombres. Nadie debe decir: \u00absin importar cu\u00e1l sea el precio del grano, yo puedo vivir\u00bb; sino que m\u00e1s bien ha de bendecir a Dios que le ha dado m\u00e1s que suficiente. Tu oraci\u00f3n debe ser, \u00abEl pan nuestro de cada d\u00eda, d\u00e1noslo hoy\u00bb; y recuerda que, independientemente de la riqueza que tengas, debes atribuir todas tus misericordias diarias a Dios, igual que si vivieras de la mano a la boca; y algunas veces esta es una bienaventurada manera de vivir: cuando Dios da a Sus hijos la porci\u00f3n de la canasta de mano, en vez de otorgarla en gran volumen. \u00a1Bendito sea Dios porque ha enviado una siega abundante! \u00a1Oh t\u00fa, que est\u00e1s temeroso, alza tu cabeza! \u00a1Y t\u00fa, que est\u00e1s descontento, averg\u00fc\u00e9nzate, y desecha tu descontento!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los jud\u00edos sol\u00edan observar la fiesta de los tabern\u00e1culos cuando llegaba el tiempo de la siega. En el campo siempre celebran \u00abla fiesta de la siega\u00bb, \u00bfy por qu\u00e9 no habr\u00edamos de hacerlo nosotros? Yo quiero que todos ustedes celebren una fiesta. \u00a1Regoc\u00edjense, regoc\u00edjense, regoc\u00edjense!, pues la siega ha llegado, \u00ab\u00bfNo es ahora la siega del trigo?\u00bb Pobre alma abatida, abandona todas tus dudas y temores. \u00abSe te dar\u00e1 tu pan, y tus aguas ser\u00e1n seguras.\u00bb Esta es una siega jubilosa.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, la segunda siega jubilosa es <i>la siega de cada cristiano<\/i>. En un sentido, el cristiano es la semilla; en otro sentido, es un sembrador. En un sentido, el cristiano es una semilla sembrada por Dios, que ha de crecer, y madurar, y germinar hasta que llegue el tiempo de la gran siega. En otro sentido, cada cristiano es un sembrador enviado al mundo para sembrar la buena semilla, y para sembrar \u00fanicamente la buena semilla. Yo no afirmo que los cristianos no siembran nunca ninguna otra semilla que no sea la buena semilla. Algunas veces, en momentos en que est\u00e1n desprevenidos, toman ajo en sus manos en vez de tomar trigo; y podemos sembrar ciza\u00f1a en lugar de trigo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunas veces los cristianos cometen errores, y Dios permite a ratos que Su pueblo caiga, de tal forma que siembran pecados, pero el cristiano nunca siega sus pecados; Cristo los siega por \u00e9l. A menudo tiene que tomar un cocimiento preparado con las hojas amargas del pecado, pero nunca siega el fruto de ese pecado. Cristo ha soportado el castigo. Sin embargo, tengan presente que si ustedes y yo pecamos contra Dios, Dios tomar\u00e1 nuestro pecado y extraer\u00e1 de \u00e9l una esencia que ser\u00e1 amarga a nuestro gusto; aunque no nos obligue a comer los frutos, nos har\u00e1 afligirnos y lamentarnos por causa de nuestros pecados. Pero el cristiano, como he dicho, debe ocuparse en sembrar la buena semilla, y haciendo eso, tendr\u00e1 una siega gloriosa.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En alg\u00fan sentido u otro, el cristiano ha de mantenerse sembrando su semilla. Si Dios le llama al ministerio, es un sembrador de la semilla; si Dios le llama a la escuela dominical, es un sembrador de la semilla; cualquiera que sea su oficio, \u00e9l es un sembrador de la semilla. Yo siembro al voleo la semilla por todo este inmenso campo; yo no s\u00e9 ad\u00f3nde cae mi semilla. Algunas personas son como la tierra est\u00e9ril, y reh\u00fasan recibir la semilla que siembro. No puedo evitar que alguien haga eso. Yo s\u00f3lo soy responsable ante Dios, cuyo siervo soy. Hay otros, y mi semilla cae sobre ellos, y produce un poco de fruto, pero pronto, cuando el sol est\u00e1 en lo alto, debido a la persecuci\u00f3n, se marchitan y mueren. Pero yo espero que haya muchos que sean semejantes a la buena tierra que Dios ha preparado, y cuando esparza la semilla al voleo, que caiga sobre buena tierra, y produzca fruto para una abundante siega.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ah!, el ministro tiene una siega jubilosa, incluso en este mundo, cuando ve que las almas son convertidas. Yo he tenido un tiempo de siega cuando he conducido a las ovejas al ba\u00f1o del bautismo, cuando he visto que el pueblo de Dios sale de la masa del mundo, y cuenta lo que el Se\u00f1or ha hecho por sus almas. Vale la pena vivir para ver que los hijos de Dios son edificados, y formados, y vale la pena morir diez mil muertes, para ser el medio de salvar a un alma. \u00a1Cu\u00e1n jubilosa es la cosecha cuando Dios nos da convertidos por decenas y por centenas, y a\u00f1ade a Su iglesia abundantemente a los que han de ser salvos!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora soy como un labriego precisamente en esta estaci\u00f3n del a\u00f1o. He cosechado una buena cantidad de trigo, y quiero guardarlo en el granero, por temor de que venga la lluvia y lo pudra. Creo que cuento con muchas personas que insisten en permanecer afuera en el campo. Yo quiero meterlas en los graneros. Son buenas personas, aunque no les gusta hacer una profesi\u00f3n y unirse a una iglesia. Yo quiero meterlas en el granero de mi Se\u00f1or, y ver a un mayor n\u00famero de cristianos agregados a la iglesia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Percibo que algunos agachan sus cabezas y dicen: \u00abse est\u00e1 refiriendo a nosotros\u00bb. En efecto, me estoy refiriendo a ustedes. Deber\u00edan haberse unido a la iglesia antes de esto, y a menos que est\u00e9n preparados para ser reunidos en el peque\u00f1o granero de Cristo aqu\u00ed en la tierra, no tienen ning\u00fan derecho de conjeturar que ser\u00e1n reunidos en aquel gran granero que est\u00e1 en el cielo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Todo cristiano tiene su siega. El maestro de la escuela dominical tiene su siega. \u00c9l sale y se afana, y ara con frecuencia sobre una tierra muy pedregosa, pero tendr\u00e1 su siega. Oh, pobre y afanoso maestro de la escuela dominical, \u00bfno has visto ning\u00fan fruto todav\u00eda? Te preguntas: \u00ab\u00bfQui\u00e9n ha cre\u00eddo a nuestro anuncio?, \u00bfy sobre qui\u00e9n se ha manifestado el brazo de Jehov\u00e1?\u00bb Al\u00e9grate, t\u00fa que laboras en una buena causa, pues habr\u00e1 algunos que se aprovechen de tu trabajo. \u00bfNo has visto a ning\u00fan hijo convertido? No tengas temor:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abAunque la semilla quede enterrada por largo tiempo en el polvo,<br \/> No defraudar\u00e1 tu esperanza,<br \/> El precioso grano no puede perderse nunca,<br \/> Pues Dios garantiza la cosecha.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Prosigue sembrando todav\u00eda, y tendr\u00e1s una siega en la que ver\u00e1s a ni\u00f1os convertidos. Yo he conocido a algunos maestros de la escuela dominical que pod\u00edan contar una docena, o treinta ni\u00f1os, que, uno tras otros, hab\u00edan llegado a conocer al Se\u00f1or Jesucristo y a unirse a la iglesia. Pero si no vivieras para verlo en la tierra, recuerda que s\u00f3lo tendr\u00e1s que rendir cuentas por tu labor, y no por tu \u00e9xito. \u00a1Contin\u00faa sembrando, contin\u00faa laborando! \u00abEcha tu pan sobre las aguas; porque despu\u00e9s de muchos d\u00edas lo hallar\u00e1s\u00bb. Dios no permitir\u00e1 que Su palabra sea desperdiciada; no regresar\u00e1 a \u00c9l vac\u00eda, sino que har\u00e1 lo que \u00c9l quiere.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Podr\u00eda haber una pobre madre, que con frecuencia ha estado triste. Tiene un hijo y una hija, y siempre ha estado orando para que Dios convierta sus almas. Madre, tu hijo es todav\u00eda un muchacho sin gracia; es motivo de aflicci\u00f3n para tu coraz\u00f3n; todav\u00eda las c\u00e1lidas l\u00e1grimas escaldan tus mejillas por su causa. Y t\u00fa, padre, a menudo le has censurado; \u00e9l es un hijo d\u00edscolo, y todav\u00eda corre cuesta abajo. \u00a1No ceses de orar! \u00a1Oh hermanos y hermanas m\u00edos, que son padres, ustedes tendr\u00e1n una siega!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hab\u00eda una vez un muchacho, un hijo muy pecador, que no atend\u00eda el consejo de sus padres; pero su madre oraba por \u00e9l, y ahora sube al p\u00falpito para predicar a esta congregaci\u00f3n cada domingo. Y cuando su madre piensa en su primog\u00e9nito que predica el Evangelio, ella siega una gloriosa cosecha que la llena de alegr\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, padres y madres, ese podr\u00eda ser su caso. Por malos que sean sus hijos en el momento presente, acudan sin cesar al trono de la gracia, y tendr\u00e1n una cosecha. \u00bfQu\u00e9 piensas t\u00fa, madre, no te alegrar\u00eda ver que tu hijo fuera un ministro del Evangelio; que tu hija estuviera ense\u00f1ando y apoyando en la causa de Dios? Dios no permitir\u00e1 que ores y que tus oraciones sean desatendidas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Jovencito, tu madre ha estado luchando por ti durante largo tiempo, y no ha ganado tu alma todav\u00eda. \u00bfQu\u00e9 piensas t\u00fa? \u00a1T\u00fa le estafas a tu madre su cosecha! Si ella tuviese un peque\u00f1o pedazo de tierra, muy cerca de su casita, en el que hubiere sembrado alg\u00fan grano, \u00bfir\u00edas y le pegar\u00edas fuego? Si ella tuviese una flor muy especial en su jard\u00edn, \u00bfir\u00edas y la hollar\u00edas bajo tu pie? Pero al proseguir en los caminos del r\u00e9probo, t\u00fa est\u00e1s defraudando la cosecha de tu padre y de tu madre. Tal vez haya algunos padres que est\u00e9n llorando por sus hijos y por sus hijas que est\u00e1n endurecidos y son inconversos. \u00a1Oh Dios, vuelve sus corazones!, pues amarga es la condenaci\u00f3n de aquel hombre que va al infierno por el camino que est\u00e1 regado por las l\u00e1grimas de su madre, o que tropieza en los reproches de su padre, y huella todas aquellas cosas que Dios ha puesto en su camino: las oraciones de su madre y los suspiros de su padre. \u00a1Que Dios ayude a aquel hombre que se atreva a hacer tales cosas! Y es una gracia portentosa si Dios le ayuda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ustedes tendr\u00e1n una siega, independientemente de lo que hagan. Conf\u00edo que todos est\u00e9n haciendo algo. Aunque no pueda mencionar cu\u00e1l sea su peculiar ocupaci\u00f3n, conf\u00edo que todos est\u00e1n sirviendo a Dios de alguna manera; y ustedes seguramente tendr\u00e1n una siega doquiera que est\u00e9n esparciendo su semilla.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero supongan lo peor: aunque no vivieran para ver la siega en este mundo, tendr\u00e1n una siega cuando lleguen al cielo. Si vives y mueres como un hombre decepcionado en este mundo, no te ver\u00e1s desilusionado en el siguiente. Pienso que algunos elementos del pueblo de Dios estar\u00e1n muy sorprendidos cuando lleguen al cielo. Ver\u00e1n a su Se\u00f1or, y \u00c9l les dar\u00e1 una corona. \u00abSe\u00f1or, \u00bfcu\u00e1l es la raz\u00f3n de esa corona?\u00bb Esa corona es porque t\u00fa le diste un vaso de agua fr\u00eda a uno de mis disc\u00edpulos\u00bb. \u00ab\u00a1C\u00f3mo! \u00bfUna corona por un vaso de agua?\u00bb \u00abS\u00ed\u00bb, responde el Se\u00f1or, \u00abas\u00ed es como pago a mis siervos. Primero les doy gracia para que den ese vaso de agua, y luego, habi\u00e9ndoles dado gracia, les doy una corona\u00bb. \u00abLas maravillas de la gracia a Dios le pertenecen\u00bb. Quien siembra liberalmente segar\u00e1 liberalmente; y aquel que siembra de mala gana, segar\u00e1 parcamente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ah, si pudiese haber pesar en el cielo, pienso que ser\u00eda el pesar de algunos cristianos que sembraron muy poco. Despu\u00e9s de todo, \u00a1cu\u00e1n poco siembra la mayor\u00eda de nosotros! Yo s\u00e9 que siembro muy poco en comparaci\u00f3n con lo que podr\u00eda sembrar. \u00a1Cu\u00e1n poco siembra cualquiera de ustedes! Simplemente sumen cu\u00e1nto le dan a Dios en el a\u00f1o. Me temo que no llegar\u00eda sino a un m\u00ednimo porcentaje. Recuerden que siegan de acuerdo a lo que siembran.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh amigos m\u00edos, \u00a1qu\u00e9 sorpresa experimentar\u00e1n algunos de ustedes cuando Dios les pague por sembrar un \u00fanico grano! El suelo del cielo es rico en extremo. Si un agricultor tuviera un terreno como el que hay en el cielo, dir\u00eda: \u00abdebo sembrar much\u00edsimos acres de tierra\u00bb; y por tanto, esforc\u00e9monos pues, entre m\u00e1s sembremos, m\u00e1s segaremos en el cielo. Sin embargo, deben recordar que todo es por gracia, y no por deuda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, amados, debo mencionar apresuradamente la tercera cosecha jubilosa. Hemos visto la siega del campo, y la siega del cristiano. Ahora hemos de considerar otra, y <i>es la siega de Cristo<\/i>.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cristo tuvo Sus tiempos de siega. \u00a1Cu\u00e1n amargos tiempos de siega fueron esos! Cristo fue alguien que sal\u00eda llevando una preciosa semilla. \u00a1Oh, me imagino a Cristo sembrando en el mundo! Lo sembr\u00f3 con l\u00e1grimas; lo sembr\u00f3 con gotas de sangre; lo sembr\u00f3 con suspiros; lo sembr\u00f3 con agon\u00eda del coraz\u00f3n, y al final se sembr\u00f3 \u00c9l mismo en la tierra, para ser la simiente de una gloriosa cosecha. \u00a1Qu\u00e9 tiempo de siembra fue el Suyo! \u00c9l sembr\u00f3 en l\u00e1grimas, en pobreza, en simpat\u00eda, en aflicci\u00f3n, en agon\u00eda, en dolores, en sufrimiento, y en muerte. \u00c9l tendr\u00e1 tambi\u00e9n una siega. Jehov\u00e1 lo ha jurado, bendito sea Su nombre; la eterna predestinaci\u00f3n del Todopoderoso ha establecido que Cristo tendr\u00e1 una siega. \u00c9l ha sembrado, y \u00c9l segar\u00e1; \u00c9l ha esparcido, y \u00c9l recoger\u00e1. \u00abVer\u00e1 linaje, vivir\u00e1 por largos d\u00edas, y la voluntad de Jehov\u00e1 ser\u00e1 en su mano prosperada.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Amigos m\u00edos, Cristo ha comenzado a segar su cosecha. S\u00ed, cada alma que es convertida es parte de Su recompensa; cada persona que viene al Se\u00f1or es una parte de ella. Cada alma que es rescatada del lodo cenagoso y colocada en la calzada del Rey, es una parte de la cosecha de Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero \u00c9l cosechar\u00e1 a\u00fan m\u00e1s. Se aproxima otra cosecha, en el \u00faltimo d\u00eda, cuando segar\u00e1 brazadas a la vez, y recoger\u00e1 las gavillas en Su granero. Ahora, los hombres vienen a Cristo de a uno y de a dos y de a tres; pero, entonces, vendr\u00e1n en multitudes, de tal manera que la iglesia dir\u00e1: \u00ab\u00bfQui\u00e9nes son \u00e9stos que vuelan como nubes, y como palomas a sus ventanas?\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Habr\u00e1 una cosecha mayor cuando el tiempo deje de existir. Vayan al cap\u00edtulo 14 de Apocalipsis, y al vers\u00edculo 13: \u00abO\u00ed una voz que desde el cielo me dec\u00eda: Escribe: Bienaventurados de aqu\u00ed en adelante los muertos que mueren en el Se\u00f1or. S\u00ed, dice el Esp\u00edritu, descansar\u00e1n de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen.\u00bb No van delante de ellos, para ganarles el cielo. \u00abMir\u00e9, y he aqu\u00ed una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del Hombre, que ten\u00eda en la cabeza una corona de oro, y en la mano una hoz aguda. Y del templo sali\u00f3 otro \u00e1ngel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra est\u00e1 madura. Y el que estaba sentado sobre la nube meti\u00f3 su hoz en la tierra, y la tierra fue segada\u00bb. Esa fue la cosecha de Cristo. Observen simplemente un elemento. Cuando Cristo viene a segar Su campo, trae puesta una corona. \u00a1All\u00ed est\u00e1n las naciones congregadas delante del Segador coronado!\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abVienen, vienen: los grupos de exiliados,<br \/> Doquiera que descansaran o vagaran;<br \/> Oyeron Su voz en tierras distantes,<br \/> Y se apresuraron a su hogar\u00bb.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">All\u00ed est\u00e1n, forman un gran ej\u00e9rcito delante de Dios. Luego llega desde Su trono el Segador coronado; toma Su hoz aguda, y v\u00e9anle segar gavilla tras gavilla, y transportarlas al granero celestial. Hag\u00e1monos la pregunta en cuanto a nosotros: si estaremos entre los segados, el trigo del Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Observen de nuevo, que primero hubo una cosecha, y luego una vendimia. La siega son los justos; la vendimia son los imp\u00edos. Cuando los imp\u00edos son reunidos, un \u00e1ngel los re\u00fane; pero Cristo no confiar\u00e1 a un \u00e1ngel que siegue a los justos. \u00abY el que estaba sentado sobre la nube meti\u00f3 su hoz\u00bb.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh alma m\u00eda, cuando llegues a la hora de tu muerte, Cristo mismo vendr\u00e1 por ti; cuando vayas a ser cortada, el que est\u00e1 sentado en el trono te cortar\u00e1 con una hoz muy aguda, con el objeto de hacerlo tan f\u00e1cilmente como sea posible. \u00c9l mismo ser\u00e1 el Segador; no se le permitir\u00e1 a ning\u00fan segador reunir a los santos de Cristo, sino a Cristo, el Rey de los santos. Oh, \u00bfacaso no ser\u00e1 una jubilosa siega cuando toda la raza escogida, cada uno de sus elementos, sea reunida? All\u00ed est\u00e1 un granito arrugado de trigo, que ha estado creciendo en alg\u00fan extremo del terreno, y que estar\u00e1 tambi\u00e9n all\u00ed. Hay much\u00edsimos que han tenido sus cabezas colgantes porque est\u00e1n cargadas de grano, y estar\u00e1n all\u00ed tambi\u00e9n. Ser\u00e1n reunidos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abSu honor est\u00e1 comprometido a salvar<br \/> A la m\u00e1s insignificante de Sus ovejas;<br \/> Todo lo que Su Padre celestial le dio<br \/> Sus manos guardan con seguridad.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Pero ahora estamos obligado a pasar a LAS TRES DOLOROSAS SIEGAS. \u00a1Ay, ay!, el mundo fue una vez como un arpa eolia; cada corriente de aire que soplaba sobre \u00e9l produc\u00eda una melod\u00eda; ahora las cuerdas est\u00e1n todas distendidas, y est\u00e1n llenas de notas discordantes, de tal manera que, cuando tenemos una melod\u00eda de j\u00fabilo, nosotros hemos de tener el bajo profundo de la aflicci\u00f3n para acompa\u00f1arla.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La primera siega dolorosa es<i>la siega de la muerte<\/i>. Todos nosotros estamos viviendo, \u00bfy para qu\u00e9? Para la tumba. Algunas veces me he sentado, y he experimentado una meditaci\u00f3n como esta: me he preguntado: \u00bfqu\u00e9 es el hombre? Crece y crece, hasta que llega a la plenitud de su vigor; y cuando llega a los cuarenta y cinco a\u00f1os, si Dios le da vida, tal vez entonces haya llegado a su mejor edad. \u00bfQu\u00e9 hace entonces? Contin\u00faa donde est\u00e1 por un poco de tiempo, y luego comienza a ir cuesta abajo; y si contin\u00faa con vida, \u00bfpara qu\u00e9 es? Para morir. Pero hay muchas probabilidades contra una, seg\u00fan lo sostiene el mundo, que no cumplir\u00e1 los setenta a\u00f1os. Podr\u00eda morir muy pronto. \u00bfAcaso no vivimos todos para morir? Pero nadie morir\u00e1 mientras no est\u00e9 maduro. La muerte nunca siega su grano cuando est\u00e1 verde, nunca corta su grano hasta que madure. Los imp\u00edos mueren, pero est\u00e1n siempre maduros para el infierno cuando mueren; los justos mueren, pero siempre est\u00e1n maduros para el cielo cuando mueren. Ese pobre ladr\u00f3n que est\u00e1 all\u00e1, que no hab\u00eda cre\u00eddo en Jes\u00fas, tal vez una hora antes de morir estar\u00eda tan maduro como un santo de setenta a\u00f1os de experiencia. El santo est\u00e1 siempre listo para la gloria, siempre que la muerte, el segador, llegue, y los imp\u00edos siempre est\u00e1n maduros para el infierno siempre que a Dios le agrade enviar por ellos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, ese gran segador; recorre toda la tierra, y siega a sus cientos y a sus miles! Todo est\u00e1 quieto; la muerte no hace ning\u00fan ruido en sus movimientos, y camina por toda la tierra con pasos aterciopelados; nadie puede resistir a ese incesante segador. Es irresistible, y siega, y siega, y corta a todos. Algunas veces se detiene y humedece su guada\u00f1a; sumerge su guada\u00f1a en sangre, y luego nos siega con guerras; luego toma su esmeril del c\u00f3lera, y siega m\u00e1s que nunca. Todav\u00eda clama: \u00ab\u00a1M\u00e1s, m\u00e1s, m\u00e1s!\u00bb \u00a1Ese trabajo contin\u00faa incesantemente! \u00a1Portentoso segador! \u00a1Portentoso cortador! Oh, cuando vengas para segarme, no podr\u00e9 resistirte, pues he de caer como los otros; cuando vengas, no tendr\u00e9 nada que decirte. \u00a1Como una brizna de hierba he de quedarme inm\u00f3vil, y t\u00fa habr\u00e1s de cortarme! Pero, \u00a1oh, que est\u00e9 yo preparado para la guada\u00f1a! \u00a1Ruego que el Se\u00f1or est\u00e9 junto a m\u00ed, y que me consuele y me aliente; y que pueda yo descubrir que la muerte es un \u00e1ngel de vida; que la muerte es el portal del cielo, el vest\u00edbulo de la gloria!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay una segunda siega dolorosa, y es<i>la siega que el imp\u00edo ha de cosechar.<\/i> As\u00ed dice la voz de la inspiraci\u00f3n: \u00abTodo lo que el hombre sembrare, eso tambi\u00e9n segar\u00e1\u00bb. Ahora hay una siega que todo imp\u00edo ha de segar en este mundo. Nadie peca jam\u00e1s contra su cuerpo sin cosechar una siega por ello. El joven dice: \u00abhe pecado con impunidad\u00bb. \u00a1Detente, joven amigo!, acude a ese hospital, y mira a los sufrientes retorci\u00e9ndose en su agon\u00eda. Mira a ese pobre infeliz, hinchado y tambaleante. Yo te digo: \u00a1det\u00e9n tu mano, para que no te vuelvas como \u00e9l! La sabidur\u00eda te pide que te detengas, pues tus pasos conducen al descenso que llega al infierno. Si entras a la casa de la mujer extra\u00f1a, segar\u00e1s una mies.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay una mies que todo hombre siega si peca contra <i>sus semejantes<\/i>. El hombre que peca contra sus semejantes segar\u00e1 una mies. Algunos individuos caminan a lo largo del mundo como caballeros con espuelas en sus talones, y piensan que pueden pisotear a quienes les plazca; pero descubrir\u00e1n su error. Quien peca contra otros, peca contra s\u00ed mismo; eso es la Naturaleza. Es una ley de la Naturaleza que un hombre no pueda da\u00f1ar a sus semejantes sin da\u00f1arse a s\u00ed mismo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, t\u00fa que causas aflicci\u00f3n a las mentes de otros, no creas que la aflicci\u00f3n terminar\u00e1 all\u00ed; has de segar una mies incluso aqu\u00ed. Adem\u00e1s, un hombre no puede pecar contra su estado sin cosechar <i>sus efectos<\/i>. El infeliz avariento que almacena su oro, peca contra su oro. Se torna corrompido, y de esos soberanos de oro tendr\u00e1 que segar una mies; s\u00ed, ese infeliz avariento, despierto en la noche, y esforzando su cansada vista para contar su oro, ese hombre siega su mies.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y lo mismo hace el joven derrochador. \u00c9l segar\u00e1 su mies cuando todo su tesoro se agote. Se dice del hijo pr\u00f3digo que: \u00abNadie le daba\u00bb, -nadie de aquellos que sol\u00eda agasajar- y as\u00ed el pr\u00f3digo descubrir\u00e1 que lo mismo le sucede a \u00e9l. Nadie le dar\u00e1 nada.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ah!, pero la peor siega ser\u00e1 la de aquellos que pecan contra <i>la Iglesia de Cristo<\/i>. Yo no querr\u00eda que un hombre pecara contra su cuerpo; yo no querr\u00eda que un hombre pecara contra su estado; yo no querr\u00eda que un hombre pecara contra sus semejantes; pero, m\u00e1s que nada, no querr\u00eda que tocara la Iglesia de Cristo. Aquel que toca a uno de los elementos del pueblo de Dios, toca la ni\u00f1a de Sus ojos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando he le\u00eddo acerca de algunas personas que censuran a los siervos del Se\u00f1or, he pensado: \u00abyo no har\u00eda eso\u00bb. El mayor insulto para un hombre es que se hable mal de sus hijos. Si hablas mal de los hijos de Dios, ser\u00e1s recompensado por ello con el castigo eterno. No hay un solo miembro de la familia de Dios a quien Dios no ame, y si tocas a uno de ellos, \u00c9l aplicar\u00e1 la venganza sobre ti. Nada pica m\u00e1s el amor propio de un hombre que toquen a sus hijos; y si tocas a la Iglesia de Dios, ser\u00e1s el blanco de la m\u00e1s horrenda venganza. Las llamas m\u00e1s ardientes del infierno son para aquellos que tocan a los hijos de Dios. Contin\u00faa, pecador, r\u00edete de la religi\u00f3n si te place, pero has de saber que es el pecado m\u00e1s negro de todo el cat\u00e1logo del crimen. Dios perdonar\u00e1 cualquier cosa antes que eso; y aunque no es imperdonable, sin embargo, si no hay un arrepentimiento de \u00e9l, recibir\u00e1 el mayor castigo. Dios no puede soportar que Sus elegidos sean tocados, y si lo haces, es el mayor crimen que pudieras cometer.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La tercera siega dolorosa es <i>la siega de la ira todopoderosa<\/i>, cuando los imp\u00edos sean reunidos al final. En el cap\u00edtulo 14 de Apocalipsis, ver\u00e1n que la vid de la tierra fue echada en el gran lagar de la ira de Dios; y, despu\u00e9s de eso, el lagar fue pisado fuera de la ciudad, y sali\u00f3 la sangre hasta los frenos de los caballos; \u00a1esta una maravillosa figura para expresar la ira de Dios! Imaginen, luego, alg\u00fan gran lagar, en el que nuestros cuerpos son puestos como uvas; e imaginen que alg\u00fan poderoso gigante viene y nos huella a todos bajo su pie; esa es la idea: que los imp\u00edos ser\u00e1n arrojados juntos, y ser\u00e1n pisados hasta que la sangre suba hasta los frenos de los caballos. \u00a1Que Dios nos conceda, por Su soberana misericordia, que ustedes y yo nunca seamos segados en esa siega tremebunda, sino que m\u00e1s bien seamos inscritos entre los santos del Se\u00f1or!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tendr\u00e1n una mies en la estaci\u00f3n debida si no desmayan. Prosigue sembrando, hermano; prosigue sembrando, hermana; y en el tiempo se\u00f1alado segar\u00e1s una abundante mies. D\u00e9jame decirte algo en caso de que la semilla que sembraste hace mucho tiempo no haya brotado nunca. Una vez me dijeron: \u00abcuando siembres semillas en tu jard\u00edn, ponlas en un poco de agua durante la noche, pues as\u00ed crecer\u00e1n mucho mejor.\u00bb De igual manera, si has estado sembrando tu semilla, rem\u00f3jala con l\u00e1grimas, y esto har\u00e1 que tu semilla germine mejor. \u00abLos que sembraron con l\u00e1grimas, con regocijo segar\u00e1n\u00bb. Sumerge tu semilla en l\u00e1grimas, y luego ponla en la tierra, y segar\u00e1s con regocijo. Ning\u00fan p\u00e1jaro puede devorar esa semilla; ning\u00fan p\u00e1jaro puede sostenerla en su pico. Ning\u00fan gusano puede comerla, pues los gusanos no comen nunca semillas que son sembradas con l\u00e1grimas. Prosigue tu camino, y cuando llores m\u00e1s, entonces es cuando sembrar\u00e1s mejor. Cuando est\u00e9s m\u00e1s abatido lo estar\u00e1s haciendo mejor. Si vienes a la reuni\u00f3n de oraci\u00f3n, y no tienes una palabra que decir, contin\u00faa orando; no te des por vencido, pues con frecuencia oras mejor cuando piensas que est\u00e1 orando peor. Contin\u00faa y en el momento debido, por la gracia poderosa de Dios, cosechar\u00e1s si no desmayas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab\u00bfNo es ahora la siembra del trigo?\u00bb 1 Samuel 12: 17. No tomar\u00e9 en cuenta el contexto, sino que simplemente adoptar\u00e9 estas palabras como lema; mi serm\u00f3n estar\u00e1 fundamentado en un campo de siega. Usar\u00e9 la siega como mi texto en lugar de cualquier pasaje encontrado aqu\u00ed. \u00ab\u00bfNo es ahora la siembra del trigo?\u00bb Yo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-tiempo-de-la-siegapor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Tiempo de la Siega<br \/>\nPor Charles H. 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