{"id":22535,"date":"2016-04-04T15:55:39","date_gmt":"2016-04-04T20:55:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-visita-a-belenpor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:55:39","modified_gmt":"2016-04-04T20:55:39","slug":"una-visita-a-belenpor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-visita-a-belenpor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"Una Visita a Bel\u00e9n\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u201cPasemos, pues, hasta Bel\u00e9n, y veamos esto que ha sucedido, y que el Se\u00f1or nos ha manifestado.\u201d Lucas 2: 15.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Yo quisiera conducir su meditaci\u00f3n de esta noche, no a Bel\u00e9n,<i>tal como es ahora<\/i>, sino a Bel\u00e9n,<i>tal como fue una vez<\/i>.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si visitaran el sitio de esa antigua ciudad de Jud\u00e1 <i>tal como se encuentra en el presente<\/i>, encontrar\u00edan muy pocas cosas que pudieran edificar sus corazones. Aproximadamente a unos diez kil\u00f3metros al sur de Jerusal\u00e9n, en la ladera de una colina, se ubica una aldea, irregular y peque\u00f1a, que no ha sido notoria nunca ni por sus dimensiones ni por la riqueza de sus habitantes. El \u00fanico edificio digno de menci\u00f3n es un convento. Cuando se aproximan al lugar, si su imaginaci\u00f3n les pintara un patio, un establo o un pesebre, a su llegada se ver\u00edan grandemente desilusionados. Todo lo que alcanzar\u00edan a contemplar ser\u00eda ornamentos estridentes, puestos con el prop\u00f3sito de borrar, m\u00e1s bien que de preservar, el sagrado inter\u00e9s con el que un cristiano contemplar\u00eda el lugar. Podr\u00edan caminar sobre el piso de m\u00e1rmol de alguna capilla, y fijar su mirada en las paredes engalanadas con cuadros, y adornadas con las fant\u00e1sticas estatuillas y otras chucher\u00edas que son encontrados usualmente en los lugares de adoraci\u00f3n pertenecientes a la iglesia de Roma. Dentro de una peque\u00f1a gruta, podr\u00edan observar el lugar exacto que la superstici\u00f3n ha atribuido a la natividad de nuestro Se\u00f1or; all\u00ed, una estrella, hecha de plata y piedras preciosas, rodeada de l\u00e1mparas de oro, podr\u00eda recordarles, -pero meramente como una parodia- la sencilla historia de los evangelistas. En verdad, Bel\u00e9n fue siempre peque\u00f1a, y, tal vez, hasta sea la m\u00e1s insignificante entre las familias de Jud\u00e1, siendo famosa \u00fanicamente por sus asociaciones hist\u00f3ricas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces, amados hermanos, \u201cPasemos, pues, hasta Bel\u00e9n\u201d <i>tal como era<\/i>; de ser posible, traslademos hasta nuestros propios d\u00edas, la portentosa historia de ese \u201cNi\u00f1o nacido\u201d, ese \u201cHijo dado\u201d. Imaginen que el evento tiene lugar precisamente ahora. Procurar\u00e9 pintar un cuadro con v\u00edvidos colores, para que perciban de manera fresca la grandiosa verdad, y queden impresionados, -como debe ser- por los hechos relativos al nacimiento de nuestro Se\u00f1or y Salvador Jesucristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo les propongo ahora que hagamos UNA VISITA A BEL\u00c9N, y voy a necesitar cinco acompa\u00f1antes que vuelvan instructiva nuestra visita; entonces, primero, quisiera contar <i>con un anciano jud\u00edo<\/i>; a continuaci\u00f3n, <i>con un gentil anciano<\/i>; luego, <i>con un pecador convicto<\/i>; despu\u00e9s, <i>con un joven crey ente<\/i>; y, por \u00faltimo, <i>con un cristiano avanzado<\/i>. Sus comentarios no podr\u00edan dejar de agradarnos y beneficiarnos. Posteriormente, me gustar\u00eda llevar a<i>una familia entera<\/i> al pesebre, para que todos contemplen al Divino Infante y oigan lo que cada uno tiene que decir respecto a \u00c9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> Entonces, para comenzar, ME GUSTAR\u00cdA IR A BEL\u00c9N ACOMPA\u00d1ADO DE UN ANCIANO JUD\u00cdO.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vamos, mi venerable hermano de luenga barba; t\u00fa eres, en verdad, un israelita, pues tu nombre es Sime\u00f3n. \u00bfVes al Ni\u00f1o \u201cenvuelto en pa\u00f1ales, acostado en un pesebre\u201d? S\u00ed, lo ve; y, subyugado por el espect\u00e1culo, toma al Ni\u00f1o en sus brazos y exclama: \u201cAhora, Se\u00f1or, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra; porque han visto mis ojos tu salvaci\u00f3n.\u201d \u201cAqu\u00ed tenemos\u201d, -dice este hijo fiel de Abraham- \u201cel cumplimiento de mil profec\u00edas y promesas, la esperanza, la expectaci\u00f3n y la dicha de mi noble linaje; aqu\u00ed est\u00e1 el Antitipo de todos aquellos s\u00edmbolos m\u00edsticos y ofrendas t\u00edpicas prescritos en las leyes de Mois\u00e9s. T\u00fa, oh Hijo del Alt\u00edsimo, eres la Simiente prometida de Abraham, el Siloh cuyo advenimiento vaticin\u00f3 Jacob, el m\u00e1s grandioso Hijo del gran David, y el Rey leg\u00edtimo de Israel. \u00a1Nuestros profetas anunciaron Tu venida, en verdad, en cada p\u00e1gina prof\u00e9tica; nuestros bardos compitieron entre ellos para definir qui\u00e9n cantaba Tus loas con las m\u00e1s dulces estrofas; y ahora, oh feliz hora, estos pobres ojos mortecinos ven Tu figura encantadora! Es suficiente, y m\u00e1s que suficiente; \u00a1oh Dios, no pido vivir m\u00e1s tiempo en la tierra!\u201d As\u00ed habla el anciano jud\u00edo; y, mientras habla, observo la sonrisa embelesada que ilumina cada facci\u00f3n de su rostro y escucho los profundos tonos melodiosos de su tr\u00e9mula voz. Mientras contempla al tierno Ni\u00f1o, le oigo citar las palabras de Isa\u00edas: \u201cSubir\u00e1 cual renuevo delante de \u00e9l\u201d; y luego, cuando mira hacia a un costado a la virgen madre, descendiente de la casa real de David, vuelve r\u00e1pidamente su mirada al Ni\u00f1o sin m\u00e1cula y dice: \u201ccomo ra\u00edz de tierra seca\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Adi\u00f3s, venerable jud\u00edo, tu pl\u00e1tica resuena dulcemente en mis o\u00eddos; que pronto amanezca el d\u00eda en el que todos tus hermanos retornen a su patria, y confiesen all\u00ed a nuestro Jes\u00fas como su Mes\u00edas y su Rey!\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Mi siguiente acompa\u00f1ante ser\u00e1 UN ANCIANO GENTIL.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Se trata de un hombre inteligente. No me hagan pregunta alguna en cuanto a su credo. Profundamente versado en las obras de Dios en la naturaleza, \u00e9l posee una luz tr\u00e9mula y tenue que le basta para detectar la tenebrosidad moral que le circunda, aunque la verdad del Evangelio no ha encontrado a\u00fan una entrada a su coraz\u00f3n. Ll\u00e1menlo un esc\u00e9ptico, desde el punto de vista pagano, si les parece; pero la suya no es una testaruda perversi\u00f3n del coraz\u00f3n; es m\u00e1s bien ese estado de transici\u00f3n de la mente en donde las falsas esperanzas son rechazadas, pero no ha sido todav\u00eda abrazada la verdadera esperanza. Este hermano gentil est\u00e1 qued\u00e1ndose en Jerusal\u00e9n, y caminamos y conversamos juntos al dirigir nuestros pasos hacia Bel\u00e9n. \u00c9l me ha dicho cu\u00e1n gran placer siente cuando lee las Escrituras jud\u00edas, y c\u00f3mo ha anhelado con frecuencia el amanecer de aquel d\u00eda que los videntes de la Escritura predicen. Ahora entramos en la casa, -una estrella brilla intensamente en el cielo y est\u00e1 suspendida sobre el establo-; contemplamos al Ni\u00f1o y mi acompa\u00f1ante exclama en un \u00e9xtasis: \u201c\u00a1Luz para revelaci\u00f3n a los gentiles!\u201d \u201c\u00a1Hermoso Ni\u00f1o de la promesa\u201d, -dice- \u201cTu nacimiento ser\u00e1 un j\u00fabilo para todos los pueblos! \u00a1Pr\u00edncipe de paz, Tu reino ser\u00e1 pac\u00edfico! Los reyes te ofrecer\u00e1n dones; todas las naciones te servir\u00e1n. Los pobres se alegrar\u00e1n en Tu advenimiento, pues T\u00fa les har\u00e1s justicia; y los opresores se estremecer\u00e1n en Tu venida, pues Tus labios pronunciar\u00e1n juicio en su contra.\u201d Luego habl\u00f3 muy dulcemente de las esperanzas que hab\u00edan florecido en esa \u2018sala de maternidad\u2019. Parec\u00eda como si en esa precisa hora viera en el Ni\u00f1o maravilloso que estaba frente a \u00e9l, el cumplimiento de muchas promesas antiguas en cuya letra ya era versado. Era alentador escuchar a ese gentil citar palabras como estas, tomadas del profeta evang\u00e9lico: \u201cMorar\u00e1 el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostar\u00e1; el becerro y el le\u00f3n y la bestia dom\u00e9stica andar\u00e1n juntos, <i>y un ni\u00f1o los pastorear\u00e1<\/i>\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En tanto que me despido de este amigo, han de permitirme que les ofrezca una o dos reflexiones propias. Cuando, en Su ira, Dios ocult\u00f3 Su rostro de la casa de Jacob, alz\u00f3 la luz de Su faz sobre los gentiles. Cuando la tierra fecunda se convirti\u00f3 en un desierto, al mismo tiempo el p\u00e1ramo comenz\u00f3 a florecer como el huerto del Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Mois\u00e9s hab\u00eda anticipado estos dos eventos y los profetas inspirados hab\u00edan previsto tanto el uno como el otro. El coraz\u00f3n engrosado del pueblo jud\u00edo, la pesadez de sus ojos y la dureza de sus o\u00eddos, no son m\u00e1s sorprendentes, -como un exacto cumplimiento del juicio divinoque la extrema susceptibilidad de la mente gentil para recibir la evidencia de la condici\u00f3n de Mes\u00edas de nuestro Se\u00f1or, y abrazar Su Evangelio.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed hab\u00eda dicho Jehov\u00e1 mil quinientos a\u00f1os antes: \u201cYo tambi\u00e9n los mover\u00e9 a celos con un pueblo que no es pueblo, los provocar\u00e9 a ira con una naci\u00f3n insensata.\u201d No se asombren, entonces, sino admiren las crisis de la historia cuando Pablo y Bernab\u00e9 fueron comisionados a decirles a los jud\u00edos que rechazaron el Evangelio: \u201c<i>He aqu\u00ed, nos volvemos a los gentiles\u201d<\/i>.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo he consultado el mapa y he mirado, con intensa emoci\u00f3n, la ruta que Pablo y Bernab\u00e9 tomaron en su primer viaje misionero. Antioqu\u00eda, la ciudad de la que partieron, est\u00e1 situada directamente al norte de Jerusal\u00e9n, y all\u00ed, en proporciones no muy desiguales, se pod\u00eda encontrar tanto jud\u00edos como gentiles. \u201cAl jud\u00edo, primeramente\u201d, era conforme al precepto divino; y, puesto que su propia naci\u00f3n rechaz\u00f3 la gracia de Dios, he aqu\u00ed, se volvieron a los gentiles, con un resultado manifestado inmediatamente que los alegr\u00f3 grandemente, pues los gentiles oyeron con regocijo, y glorificaban la Palabra del Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Conforme sigan los diversos viajes del ap\u00f3stol Pablo, ver\u00e1n que el curso fue siempre hacia el norte, o, m\u00e1s bien, en una direcci\u00f3n noroeste, y as\u00ed las nuevas del Evangelio prosiguieron su viaje hasta que la Iglesia de los redimidos encontr\u00f3 un punto central en nuestra isla grandemente favorecida.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Me parece o\u00edr que algunos de ustedes dicen: \u201cNo somos anticuarios del suficiente calibre para apreciar la compa\u00f1\u00eda de tus dos venerables acompa\u00f1antes.\u201d Bien, entonces, amados, los tres compa\u00f1eros que siguen ser\u00e1n tomados de entre ustedes y pudiera ser que descubran sus propios pensamientos expresados en los esbozos que estoy a punto de a\u00f1adir.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III. <\/b>El siguiente en el orden ES EL PECADOR DESPIERTO\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ven aqu\u00ed, hermana m\u00eda, me agrada verte, y voy a disfrutar mucho de tu compa\u00f1\u00eda en nuestro camino a Bel\u00e9n. \u00bfPor qu\u00e9 retrocedes? No tengas miedo; no hay nada aqu\u00ed que deba horrorizarte. Entra, entra. Con tr\u00e9mulo recelo, mi hermana avanza hasta el tosco pesebre en el que se encuentra el Ni\u00f1o. Pareciera que tiene miedo de alegrarse, y est\u00e1 desmesuradamente asombrada de s\u00ed misma porque no se ha desmayado. Me pregunta: \u201c\u00bfY acaso, se\u00f1or, es este, real y verdaderamente, el gran misterio de la piedad? \u00bfAcaso contemplo yo, en este pesebre, a \u2018Dios manifestado en la carne\u2019? Yo esperaba ver algo muy diferente.\u201d Mirando su rostro, comprend\u00ed claramente que ella dif\u00edcilmente pod\u00eda creer debido al gozo. Esta tr\u00e9mula penitente es una visitante humilde aunque cautivadora del lugar de nacimiento de mi Se\u00f1or. Yo desear\u00eda tener esta noche muchas m\u00e1s personas como ella en esta congregaci\u00f3n. Ustedes ver\u00edan c\u00f3mo el misterio se disuelve en misericordia. Ninguna espada encendida que se revuelve por todos lados obstruye su entrada; ning\u00fan boleto de admisi\u00f3n es requerido por un insolente criado a la puerta; no se muestra ning\u00fan favor por rangos o t\u00edtulos especiales; pueden entrar libremente para ver al m\u00e1s noble Ni\u00f1o, nacido de mujer, en el m\u00e1s humilde catre en el que un infante hubiere estado cobijado alguna vez. Ni siquiera una visible tiara de luz circunda Su frente. Es demasiado humilde, se los aseguro, para ser descrito por la imaginaci\u00f3n del poeta, o bosquejado por el pincel del artista: como hijo de pobre, est\u00e1 envuelto en pa\u00f1ales y es acunado en un pesebre. Se requiere de fe para creer lo que el ojo del sentido no podr\u00eda discernir jam\u00e1s, cuando se mira al \u201cPr\u00edncipe de la vida\u201d con tan humilde aspecto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>IV.<\/b> Mi cuarto acompa\u00f1ante es UN JOVEN CREYENTE.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Bien, hermano m\u00edo, t\u00fa y yo juntos hemos tenido a menudo una dulce comuni\u00f3n relacionada con las cosas del reino; \u201c<i>Pasemos<\/i>, pues, hasta Bel\u00e9n, y veamos esto que ha sucedido, y que el Se\u00f1or nos ha manifestado.\u201d Diviso la sagrada jovialidad en el rostro de mi joven amigo conforme se aproxima al misterio encarnado. Con frecuencia le he o\u00eddo discutir sobre curiosas sutilezas doctrinales; pero ahora, con serenidad de esp\u00edritu, mira el rostro del Divino Ni\u00f1o, y dice: \u201cLa verdad ha brotado de la tierra, pues una mujer ha dado a luz a su Hijo; y la justicia ha mirado desde el cielo, pues Dios, en verdad, se ha revelado en ese Ni\u00f1o\u201d. Mira al peque\u00f1o Ni\u00f1o tan ansiosamente como si un fresco manantial de santa gratitud se hubiere abierto en su coraz\u00f3n. \u201cAqu\u00ed no hay visi\u00f3n, ni imaginaci\u00f3n, ni mito\u201d, -afirma- \u201csino un part\u00edcipe real de nuestra carne y de nuestra sangre; \u00c9l no ha asumido la naturaleza de los \u00e1ngeles, sino la naturaleza de la simiente de Abraham. El cielo y la tierra se han unido para hacernos bienaventurados. \u00a1La fuerza y la debilidad se han dado la mano aqu\u00ed!\u201d Hace una pausa para adorar, y luego habla de nuevo: \u201c\u00a1en qu\u00e9 tabern\u00e1culo tan peque\u00f1o, d\u00e9bil y delicado te dignas morar ahora, oh glorioso Dios! En verdad, la misericordia y la verdad se han encontrado aqu\u00ed, y la justicia y la paz se han besado. Oh Jes\u00fas, Salvador, T\u00fa eres la misericordia misma, la entra\u00f1able misericordia de nuestro Dios est\u00e1 encarnada en Ti. T\u00fa eres la Verdad, la misma Verdad que los profetas anhelaban ver, y en la cual los \u00e1ngeles deseaban mirar, la Verdad que mi alma busc\u00f3 por tanto tiempo, pero que no pod\u00eda encontrar hasta que contempl\u00e9 Tu faz. Una vez pens\u00e9 que la Verdad estaba oculta en alg\u00fan profundo tratado, o en alg\u00fan docto libro, pero ahora s\u00e9 que es revelada en Ti, \u00a1oh Jes\u00fas, mi pariente, y, sin embargo, el igual de Tu Padre! Y, dulce Ni\u00f1o, T\u00fa eres tambi\u00e9n la justicia, la \u00fanica justicia que Dios puede aceptar. \u00a1Qu\u00e9 condescendencia, y a la vez qu\u00e9 paciencia! \u00a1Ah, amado Ni\u00f1o, cu\u00e1n quieto te quedas! \u00a1Me sorprende que, consciente de Tu divino poder, puedas soportar de esta manera las fastidiosas y prolongadas horas de la infancia con una humildad tan extra\u00f1a, tan extraordinaria! Creo que, si hubieras estado a mi lado, y me hubieras cuidado, ese habr\u00eda sido un servicio que podr\u00eda muy bien admirar; pero, sobrepasa cualquier esfuerzo de la imaginaci\u00f3n, darse cuenta de lo que ser\u00e1 para Ti ser tan d\u00e9bil, tan desvalido, tan necesitado de ser alimentado y cuidado por una madre terrenal. \u00a1Que el Admirable, el Dios fuerte, se humille de esta manera, es profunda humildad!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed habl\u00f3 el joven creyente y me gust\u00f3 mucho su discurso, pues pude ver en \u00e9l c\u00f3mo la fe obraba por amor, y c\u00f3mo el fin de la controversia y del argumento es alcanzado en Bel\u00e9n, pues \u201cindiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>V.<\/b> Ahora voy a ir a Bel\u00e9n en compa\u00f1\u00eda de UN CRISTIANO MADURO, tal como lo era Pablo, el anciano, o Juan, el te\u00f3logo; no, m\u00e1s bien lo har\u00e9 con alg\u00fan cristiano que encuentre en el c\u00edrculo de los miembros de mi propia iglesia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tranquilo, pac\u00edfico y benigno, pareciera como si su entrenamiento en la escuela de Cristo y la sagrada unci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo le han convertido en un ni\u00f1o, conforme su car\u00e1cter madura y su idoneidad para el reino de los cielos se vuelve m\u00e1s aparente. Las l\u00e1grimas resplandec\u00edan en los ojos del anciano al momento de mirar con terneza expresiva a ese \u201cNi\u00f1o de eternos d\u00edas\u201d. No habl\u00f3 mucho, y lo que dijo no fue exactamente parecido a lo que cualquier otro de mis acompa\u00f1antes hab\u00eda hablado. Su comportamiento consist\u00eda en citar breves frases de la Palabra de Dios, con gran exactitud. Las expresaba lentamente, las ponderaba profundamente, y hab\u00eda abundante unci\u00f3n espiritual en el acento con el que hablaba. S\u00f3lo voy a mencionar unas cuantas de las \u00fatiles frases que expres\u00f3:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Primero dijo: \u201cNadie subi\u00f3 al cielo, sino el que descendi\u00f3 del cielo; <i>el Hijo del Hombre, que est\u00e1 en el cielo<\/i>\u201d; y realmente daba la impresi\u00f3n de que pod\u00eda ver m\u00e1s de lo yo hubiere visto jam\u00e1s en aquel pasaje; \u00a1Jes\u00fas, el hijo del hombre, que estaba en el cielo incluso cuando estaba en la tierra! Luego mir\u00f3 al Ni\u00f1o y dijo: \u201cEste era en el principio con Dios\u201d. Despu\u00e9s de eso, expres\u00f3 estas tres breves frases en sucesi\u00f3n: \u201cEn el principio era el Verbo\u201d; \u201cTodas las cosas por \u00e9l fueron hechas\u201d; \u201cY aquel Verbo fue hecho carne\u201d. Se ve\u00eda como si se diese cuenta de la grandeza del misterio de que nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas hiciera primero todas las cosas, y posteriormente \u00c9l mismo \u201cfuera hecho carne\u201d. Luego, reverentemente, dobl\u00f3 su rodilla, junt\u00f3 sus manos y exclam\u00f3: \u201cel don de mi Padre, \u2018\u00a1Mirad cu\u00e1l amor!\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Al retirarnos de aquel pesebre y de aquel establo, ese anciano cristiano pone su mano en mi hombro y dice: \u201cjoven amigo, he ido a Bel\u00e9n muchas veces; era uno de mis sitios m\u00e1s favoritos antes de que nacieras, y he aprendido una dulce lecci\u00f3n all\u00ed que me gustar\u00eda transmitirte: el Infinito se volvi\u00f3 finito; el Todopoderoso consinti\u00f3 en volverse d\u00e9bil; Aquel que sostuvo todas las cosas por la palabra de Su poder, se torn\u00f3 indefenso voluntariamente; Aquel cuya palabra dio existencia a todos los mundos, renunci\u00f3 por un tiempo incluso al poder del habla. En todas estas cosas, \u00c9l cumpli\u00f3 la voluntad de Su Padre; as\u00ed que no tengas miedo, ni te sorprendas con ning\u00fan asombro, si fueras tratado de igual manera, pues Su Padre es tambi\u00e9n tu Padre. T\u00fa, que te has gozado en los antiguos convenios del pacto eterno, podr\u00edas tener que depender d\u00e9bilmente de las misericordias de la hora. T\u00fa te has recostado sobre el pecho de tu Salvador a Su mesa; pero en el momento presente podr\u00edas ser tan d\u00e9bil que debes depender de la atenci\u00f3n de una mujer. Tu lengua fue tocada como con un carb\u00f3n proveniente del altar celestial, pero tus labios pueden ser sellados todav\u00eda como los de un infante. Si a\u00fan te hundieras m\u00e1s profundamente en la humillaci\u00f3n, nunca alcanzar\u00edas la profundidad a la que descendi\u00f3 Jes\u00fas en ese acto \u00fanico de condescendencia.\u201d \u201cCierto, cierto\u201d, -respond\u00ed- \u201cel hermano que es joven apunt\u00f3 a la maravillosa condescendencia del Hijo de Dios; t\u00fa me las has explicado m\u00e1s plenamente\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces, de esta manera, amados, me he esforzado por cumplir mi prop\u00f3sito de ir a Bel\u00e9n con cinco acompa\u00f1antes distintos, siendo todos ellos personas representativas. \u00a1Ay, es lamentable que algunos de ustedes no est\u00e9n representados por alguno de estos personajes! \u201c\u00bfNo os conmueve a cuantos pas\u00e1is por el camino?\u201d \u00bfNo les importa esta bendita natividad, que marc\u00f3 desde tiempos antiguos \u201cel cumplimiento del tiempo\u201d? Si murieran sin el conocimiento de este misterio, sus vidas ser\u00edan un terrible hueco, y su porci\u00f3n eterna ser\u00e1 verdaderamente terrible.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>VI.<\/b> Pr\u00e9stenme su m\u00e1s sol\u00edcita atenci\u00f3n, por un poco m\u00e1s de tiempo, mientras intento cambiar la l\u00ednea de la meditaci\u00f3n. Podr\u00eda agradarle a Dios que, mientras procuro CONDUCIR A UNA FAMILIA ENTERA A BEL\u00c9N, algunos corazones que hasta aqu\u00ed se han resistido a todos mis llamados, puedan todav\u00eda rendirse al Se\u00f1or Jesucristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Un cuadro familiar servir\u00e1 a mi prop\u00f3sito. Imaginen que hoy es la noche previa del d\u00eda de Navidad, y que un padre cristiano tiene a todo su hogar reunido junto a \u00e9l en torno a la lumbre de la chimenea. Deseoso de combinar la instrucci\u00f3n con el placer, propone que el tema de la conversaci\u00f3n sea \u201cel nacimiento de Cristo\u201d, y que cada uno de los ni\u00f1os diga algo al respecto, y que \u00e9l predicar\u00e1 un breve serm\u00f3n sobre cada una de sus observaciones. Invita a Mar\u00eda, -la sirvienta- a la habitaci\u00f3n, y cuando todos est\u00e1n confortablemente sentados, comienzan.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>(1)<\/b> Despu\u00e9s de un simple bosquejo de los hechos, el padre se vuelve a su hijo menor, y le pregunta: \u201c\u00bfqu\u00e9 tienes que decir, Memito?\u201d El muchachito, que es apenas lo suficientemente grande para asistir a la escuela dominical, repite dos l\u00edneas que ha aprendido a cantar all\u00ed, y que muchos de ustedes, sin duda, conocen:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cJesucristo, mi Se\u00f1or y Salvador,<br \/> Una vez se hizo un ni\u00f1o como yo.\u201d <\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cBien, mi querido hijo\u201d, -le dice el padre- \u201cuna vez se volvi\u00f3 un ni\u00f1o como yo.\u201d S\u00ed, Jes\u00fas naci\u00f3 en el mundo como nacen los otros beb\u00e9s. \u00c9l era tan peque\u00f1o, tan delicado, tan d\u00e9bil, como los otros infantes y necesit\u00f3 ser alimentado al igual que ellos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cEl Dios Todopoderoso se hizo hombre,<br \/> Un beb\u00e9 igual que los otros que vemos:<br \/> Tan peque\u00f1o en tama\u00f1o, y d\u00e9bil de cuerpo,<br \/> Como siempre han sido los beb\u00e9s. A partir de all\u00ed creci\u00f3 y fue un infante d\u00f3cil<br \/> A pasos tersos y normales;<br \/> Y luego se convirti\u00f3 en un muchacho m\u00e1s grande,<br \/> Sentado en el regazo de Mar\u00eda. Inicialmente cargado por falta de fuerzas,<br \/> Con el tiempo corri\u00f3 solo;<br \/> Luego lleg\u00f3 a ser un mozuelo, un adolescente; luego,<br \/> Un joven; por fin, un hombre.\u201d <\/p>\n<p align=\"justify\">Es incorrecto pintar cuadros del ni\u00f1o Jes\u00fas, y luego decirles que son como \u00c9l. Los id\u00f3latras perversos hacen eso. M\u00e1s bien debemos pensar de Jesucristo como hecho en todo semejante a Sus hermanos. Nunca hubo algo en lo que no fuera semejante a nosotros, excepto que \u00c9l no ten\u00eda pecado. \u00c9l sol\u00eda comer, y beber, y dormir, y se despertaba, y re\u00eda, y gritaba, y era cari\u00f1oso con Su madre, igual que lo hacen otros ni\u00f1os. As\u00ed que est\u00e1 muy bien que digas, Memito: \u2018una vez se hizo un ni\u00f1o como yo\u2019.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>(2)<\/b> \u201cAhora, Juan\u201d, -dijo el padre, dirigi\u00e9ndose a un chamaco un poco mayor- \u201ct\u00fa, \u00bfqu\u00e9 tienes que decir?\u201d \u201cBien, pap\u00e1\u201d, -dijo Juan- \u201csi Jesucristo fue igual a nosotros en algunas cosas, no creo que haya tenido tantas comodidades como nosotros; no tendr\u00eda un cuarto de juegos tan bonito, ni una cama tan c\u00f3moda. \u00bfAcaso no era turbado por los caballos, y las vacas y los camellos? Me parece chocante que haya tenido que vivir en un establo.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cEsa es una observaci\u00f3n muy apropiada, Juan\u201d, le respondi\u00f3 su padre. \u2018Todos nosotros debemos considerar c\u00f3mo nuestro Se\u00f1or comparti\u00f3 Su vida con los pobres. Cuando esos magos vinieron del oriente, me atrever\u00eda a decir que estuvieron sorprendidos, primero, al descubrir que Jes\u00fas era el ni\u00f1o de un hombre pobre; sin embargo, se postraron y le adoraron, y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes muy costosos: oro, incienso y mirra. \u00a1Ah!, y cuando el Hijo de Dios se humill\u00f3 del cielo a la tierra, dej\u00f3 atr\u00e1s los esplendentes palacios de los reyes, y los salones de m\u00e1rmol de los opulentos y los nobles, y estableci\u00f3 Su morada en los alojamientos de la pobreza. Aun as\u00ed, \u00c9l era \u2018nacido Rey de los jud\u00edos\u2019. Ahora, Juan, \u00bfle\u00edste alguna vez sobre alg\u00fan hijo que fuera nacido rey? Nunca lo hiciste, por supuesto; los hijos han nacido siendo pr\u00edncipes, y herederos al trono, pero nadie, aparte de Jes\u00fas, naci\u00f3 jam\u00e1s siendo rey.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La pobreza de las circunstancias de nuestro Salvador es como un contraste que realza la gloriosa dignidad de Su persona. Ustedes han le\u00eddo acerca de algunos reyes buenos, tales como David, y Ezequ\u00edas y Jos\u00edas; sin embargo, si no hubieran sido reyes, nunca nos habr\u00edamos enterado de ellos; pero sucedi\u00f3 algo muy diferente con Jesucristo. \u00c9l pose\u00eda una mayor grandeza verdadera en ese establo que la que hubiere pose\u00eddo cualquier otro rey en un palacio; pero no se imaginen que solamente en Su ni\u00f1ez fue el Pariente del pobre. Cuando creci\u00f3 y lleg\u00f3 a ser un hombre, dijo: \u201cLas zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene d\u00f3nde recostar su cabeza.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfSaben, hijos m\u00edos, que nuestros consuelos fueron comprados con el precio de Sus sufrimientos? \u201cSe hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.\u201d Por tanto, debemos dar gracias y alabar al bendito Jes\u00fas cada vez que recordemos que \u00c9l estaba en este mundo en una peor condici\u00f3n de la que nos encontramos nosotros.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>(3)<\/b> \u201cAhora te toca a ti\u201d, -dijo el padre mirando a su hijita, una ni\u00f1a inteligente, que apenas comenzaba a ser de alguna ayuda para su madre en el desempe\u00f1o de los deberes dom\u00e9sticos cotidianos. Pobre ni\u00f1a; al o\u00edr esto, inclin\u00f3 modestamente su cabeza, pues record\u00f3, justo entonces, cu\u00e1n frecuentemente los peque\u00f1os actos de descuido la hab\u00edan expuesto a los fieles pero tiernos rega\u00f1os de sus padres. Por fin dijo: \u201c\u00a1oh, padre, cu\u00e1n bueno fue Jesucristo! \u00c9l no hizo nunca nada malo.\u201d \u201cMuy cierto, mi amor\u201d, le respondi\u00f3 el padre. \u201cEso que comentas es un dulce tema para la meditaci\u00f3n. Su naturaleza fue sin pecado, Sus pensamientos eran puros, Su coraz\u00f3n era transparente, y todas Sus acciones fueron justas y rectas. Ustedes han le\u00eddo acerca de las ovejas que Mois\u00e9s orden\u00f3 en la ley que fueran ofrecidas en sacrificio a Dios. Todas deb\u00edan estar libres de mancha y defecto; y si hubiere habido la menor traza de impureza en el Ni\u00f1o que naci\u00f3 de Mar\u00eda, no habr\u00eda podido ser nunca nuestro Salvador.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunas veces se nos vienen pensamientos perversos y nadie lo sabe sino Dios; y, algunas veces, hacemos lo que es malo, aunque nadie nos descubra. No sucedi\u00f3 igual con el manso y humilde Salvador; \u00c9l no tuvo nunca ni siquiera una imperfecci\u00f3n. En la ley de Jehov\u00e1 estaba Su delicia y en Su ley meditaba de d\u00eda y de noche. Aun cuando no cometamos ning\u00fan pecado positivo, a menudo olvidamos cumplir con nuestro deber; pero Jes\u00fas nunca lo hizo. Era como \u00e1rbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo. No frustr\u00f3 jam\u00e1s alguna esperanza que hubiere sido depositada en \u00c9l.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cHasta aqu\u00ed\u201d, -dijo el padre- \u201chemos tenido ya tres hermosos pensamientos: Jesucristo tom\u00f3 nuestra naturaleza, condescendi\u00f3 a ser muy pobre, y era sin pecado.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>(4 )<\/b> En la habitaci\u00f3n se encontraba tambi\u00e9n un muchacho m\u00e1s grande, que acababa de regresar del internado escolar para pasar sus vacaciones de Navidad en casa. Entonces su padre se dirigi\u00f3 a este hijo y le dijo: \u201cFred, a continuaci\u00f3n tenemos que o\u00edr tu comentario\u201d. Muy breve, pero muy significativa, fue la respuesta de Fred: \u201cese Ni\u00f1o ten\u00eda una mente maravillosa\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cEn verdad la ten\u00eda\u201d, -dijo el padre- \u201cy ser\u00eda muy bueno que hubiere en todos nosotros este sentir que hubo tambi\u00e9n en Cristo Jes\u00fas. Su mente era infinita, pues particip\u00f3 en los eternos consejos de Dios. Pero yo preferir\u00eda sugerirles otra l\u00ednea de pensamiento: \u2018En \u00c9l estaba la luz\u2019. La mente de Jes\u00fas era como la luz por su claridad y pureza. Nosotros vemos con frecuencia a las cosas a trav\u00e9s de un medio distorsionado; nos formamos impresiones err\u00f3neas, y nos cuesta bastante corregirlas; pero Jes\u00fas era de un r\u00e1pido entendimiento para discernir entre el bien y el mal. Su mente no se vio nunca influida por el prejuicio; ve\u00eda las cosas tal como son. Nunca tuvo que pedir prestados los ojos de otras personas, y nunca guiaron Su juicio las ideas incubadas en el cerebro de otras personas. Ten\u00eda luz en S\u00ed mismo, y esa luz era la vida de los hombres, por lo que fue capaz siempre de instruir a los ignorantes, y guiar sus pies en los senderos de paz. De igual manera, Su coraz\u00f3n era puro, y eso tiene m\u00e1s que ver con el desarrollo de la mente, y el mejoramiento del entendimiento, de lo que estamos inclinados a suponer. Ninguna imaginaci\u00f3n corrupta empa\u00f1\u00f3 jam\u00e1s Su visi\u00f3n. Siempre estaba en armon\u00eda con Dios, y siempre sinti\u00f3 buena voluntad para con el hombre. Bien dices, Fred, que pose\u00eda una mente maravillosa\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>(5) <\/b>Despu\u00e9s de que cada uno de los hijos hizo alguna observaci\u00f3n, el padre se dirigi\u00f3, a continuaci\u00f3n, a Mar\u00eda, la sirvienta. \u201cNo seas t\u00edmida\u201d, -le dijo- \u201cy di lo que piensas, y comparte con nosotros tu pensamiento\u201d. \u201cSolamente pensaba, se\u00f1or\u201d, -dijo Mar\u00eda- \u201ccu\u00e1n humilde de parte del Se\u00f1or fue asumir la forma de un siervo.\u201d \u201cCierto, Mar\u00eda, muy cierto; y siempre es muy \u00fatil considerar c\u00f3mo Jes\u00fas se rebaj\u00f3 a nuestro humilde estado. Deber\u00edamos reconciliarnos con cualquier \u2018porci\u00f3n\u2019 que Jes\u00fas escogiera voluntariamente para S\u00ed mismo. Pero hay algo m\u00e1s en tu comentario que es aplicable a Bel\u00e9n, y a la natividad, de lo que t\u00fa, tal vez, hubieres imaginado; pues, de acuerdo al relato que hace el doctor Kitto sobre la posada, o <i>caravanserai<\/i>, la sagrada familia ocupaba el lugar de los siervos. Imaginen ahora una construcci\u00f3n cuadrada de paredes altas y s\u00f3lidas, construidas de ladrillos sobre un cimiento de piedra, con un gran arco en la entrada. Estas paredes encierran un gran espacio abierto con un pozo en medio de esa \u00e1rea. En el centro hay un patio interior, que contiene una plataforma levantada, cubierta en sus cuatro costados por hileras de <i>portales<\/i>, y luego, en la pared trasera hay unas puertas peque\u00f1as que conducen a diminutas celdas que constitu\u00edan los alojamientos. As\u00ed podemos suponer que era el \u2018mes\u00f3n\u2019 en el que \u2018no hab\u00eda lugar\u2019 para Mar\u00eda y Jos\u00e9.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora vamos a hacer una descripci\u00f3n del establo. Est\u00e1 formado por una avenida cubierta que corre entre la pared trasera de las habitaciones de la posada y la pared exterior de todo el edificio; as\u00ed, est\u00e1 al mismo nivel del patio, y un metro aproximadamente por debajo de la plataforma suspendida. Las paredes laterales del cuadr\u00e1ngulo interior, al proyectarse por detr\u00e1s hacia el patio, forman nichos o pesebres, que los siervos y los muleros usaban como albergue del mal clima. Nos da la impresi\u00f3n de que Jos\u00e9 y Mar\u00eda encontraron un refugio en uno de esos nichos. Se supone que all\u00ed naci\u00f3 el ni\u00f1o Jes\u00fas; y si as\u00ed fuera, \u00a1cu\u00e1n literalmente cierto es que tom\u00f3 la forma de siervo, y ocup\u00f3 la habitaci\u00f3n de los siervos!\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>(6 )<\/b> Una vez m\u00e1s el padre busc\u00f3 un texto fresco, y, mirando a su esposa, le dijo: \u201cquerida, has adoptado un tranquilo inter\u00e9s en nuestras conversaciones esta noche; oigamos ahora tu reflexi\u00f3n. Estoy seguro de que puedes decir algo que nos agradar\u00e1 escuchar a todos.\u201d La madre se ve\u00eda absorta en el pensamiento, y daba la impresi\u00f3n que ten\u00eda ante s\u00ed un cuadro v\u00edvido de la escena completa, y sus ojos se iluminaron como si en realidad pudiese ver al amado Ni\u00f1o en el pesebre. Habl\u00f3 con suma naturalidad y lo hizo muy maternalmente. \u00a1Qu\u00e9 Ni\u00f1o tan hermoso! Y, sin embargo, -agreg\u00f3 con un profundo suspiro- \u201c\u00c9l, que es as\u00ed m\u00e1s hermoso en Su cuna que los hijos de los hombres, despu\u00e9s de unos breves a\u00f1os, estaba tan sobrecogido de ansiedad, sufrimiento y angustia, que su parecer fue desfigurado m\u00e1s que el de cualquier otro hombre, y su hermosura m\u00e1s que la de los hijos de los hombres.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Una melanc\u00f3lica tristeza se desliz\u00f3 en el semblante de cada uno mientras aquella piadosa madre compart\u00eda sus reflexiones. La ternura de la mujer parec\u00eda ser santificada por la gracia divina en su coraz\u00f3n, para producir su m\u00e1s rica fragancia. El padre de inmediato rompi\u00f3 la quietud cuando dijo: \u201c\u00a1Ah, amada m\u00eda, t\u00fa has dicho lo mejor!\u201d Su coraz\u00f3n estaba quebrantado con reproche; ese humilde nacimiento no era sino el preludio de una vida todav\u00eda m\u00e1s humilde, y de una muerte todav\u00eda m\u00e1s humillante. Tu sentimiento, amor m\u00edo, es una evidencia sumamente preciosa de tu \u00edntima relaci\u00f3n con \u00c9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cUn amigo fiel participa del dolor;<br \/> Pero no puede haber ninguna uni\u00f3n<br \/> Entre un coraz\u00f3n que se derrite como la cera<br \/> Y corazones tan duros como la piedra;<br \/> Entre una cabeza que vierte sangre<br \/> Y miembros inc\u00f3lumes y sanos,<br \/> Entre un Dios agonizante<br \/> Y un alma que no siente.\u201d <\/p>\n<p align=\"justify\"><b>(7)<\/b> \u201cPara concluir ahora\u201d, dijo el padre, mirando a su alrededor y recorriendo con una expresi\u00f3n animada a los miembros de su hogar, \u201cyo supongo que ustedes esperan unas cuantas palabras de mi parte. Por mucho que les gusten las observaciones de su madre, pienso que no ser\u00eda correcto, en un d\u00eda tan propicio como este, terminar con un tono melanc\u00f3lico y triste. Ustedes saben que los padres son generalmente sumamente precavidos acerca de las perspectivas de sus hijos. Yo puedo mirarlos a ustedes, muchachos, y pensar, \u2018no te ha de importar si tienes unas cuantas dificultades, en tanto que puedas esforzarte exitosamente frente a ellas\u2019. Bien, ahora, me he estado imaginando el pesebre, el Ni\u00f1o que estaba acostado all\u00ed, y, Mar\u00eda, Su madre, vigil\u00e1ndolo amorosamente; les dir\u00e9 lo que pensaba. Esas manitas tomar\u00e1n un d\u00eda el cetro del imperio universal; esos bracitos luchar\u00e1n a brazo partido con el monstruo llamado \u2018Muerte\u2019, y lo destruir\u00e1n; esos diminutos pies hollar\u00e1n el cuello de la serpiente, y aplastar\u00e1n la cabeza de ese antiguo enga\u00f1ador; s\u00ed, y esa peque\u00f1a lengua, que todav\u00eda no ha aprendido a articular palabra, derramar\u00e1, en breve, tales arroyos de elocuencia proveniente de Sus labios, que fertilizar\u00e1n las mentes de toda la raza humana, e infundir\u00e1n Su ense\u00f1anza en la literatura del mundo; y despu\u00e9s de un breve tiempo, esa lengua pronunciar\u00e1 los juicios del cielo sobre los destinos de toda la humanidad. Todos nosotros hemos considerado que es maravilloso que el Dios de la gloria se humillara tanto; pero un d\u00eda consideraremos que es m\u00e1s maravilloso que el Var\u00f3n de dolores sea exaltado muy en alto. La tierra no pudo encontrar un lugar tan bajo para \u00c9l; el cielo dif\u00edcilmente encontrar\u00e1 un lugar lo suficientemente excelso para \u00c9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces ya s\u00f3lo queda por decir esto acerca de Jesucristo: \u00c9l es \u2018el mismo ayer, y hoy, y por los siglos\u2019. Nosotros podemos cambiar con las circunstancias, pero Jes\u00fas nunca lo hizo y nunca lo har\u00e1. Cuando le miramos en el pesebre, podemos decir: \u201c\u00c9l es el Admirable, el Consejero, el Dios fuerte\u2019. Y cuando le veamos exaltado a la diestra de Su Padre, podremos exclamar: \u2018\u00a1He aqu\u00ed el Hombre!\u2019\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cTodav\u00eda retiene Su coraz\u00f3n humano,<br \/> Aunque est\u00e9 entronizado en la m\u00e1s excelsa bienaventuranza,<br \/> Siente los dolores de cada miembro tentado,<br \/> Pues nuestra aflicci\u00f3n es la Suya\u201d. <\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed concluy\u00f3 la serie de observaciones hechas por varios miembros de una familia cristiana en torno a la chimenea en el tiempo de Navidad. El padre dijo que era tiempo de retirarse y les dio a todos las buenas noches; y tal como dijo el padre, as\u00ed digo yo: \u201c\u00a1buenas noches y que el Se\u00f1or los bendiga a todos!\u201d Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cPasemos, pues, hasta Bel\u00e9n, y veamos esto que ha sucedido, y que el Se\u00f1or nos ha manifestado.\u201d Lucas 2: 15. 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