{"id":22539,"date":"2016-04-04T15:55:51","date_gmt":"2016-04-04T20:55:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-amor-de-dios-a-los-santospor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:55:51","modified_gmt":"2016-04-04T20:55:51","slug":"el-amor-de-dios-a-los-santospor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-amor-de-dios-a-los-santospor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"El Amor de Dios a los Santos\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abEn esto hemos conocido el amor, en que \u00e9l puso su vida por nosotros.\u00bb &#8212; 1 Juan 3: 16<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">El verdadero amor no soporta el letargo. Es como el fuego, de una naturaleza activa; debe estar ocupado. El amor anhela la expresi\u00f3n; no puede quedarse callado. Ord\u00e9nenle que sea inexpresivo, y le estar\u00e1n quitando la vida. Y el verdadero amor no se satisface con expresarse \u00fanicamente en palabras. Es cierto que utiliza palabras, pero est\u00e1 dolorosamente consciente de la debilidad de esas palabras, pues el pleno significado del amor no puede comunicarse por medio del lenguaje humano. Quiebra el lomo de las palabras, y las aplasta cuando pone en ellas todo el peso de su significado. El amor debe expresarse en obras, como lo dice nuestro viejo refr\u00e1n: \u00ablas acciones hablan m\u00e1s fuerte que las palabras.\u00bb El amor se deleita tambi\u00e9n en sacrificios; se regocija en la abnegaci\u00f3n; y entre m\u00e1s costoso el sacrificio, m\u00e1s se complace el amor en realizarlo. El amor no ofrece lo que no le cuesta nada; el amor no teme soportar dolores, y p\u00e9rdidas, y cruces: as\u00ed se expresa mejor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Este es un principio general, que no s\u00f3lo es aplicable a los hombres, sino que ata\u00f1e a Dios mismo; pues \u00abDios es amor,\u00bb y siendo amor, \u00c9l debe manifestar Su amor, y no puede quedarse satisfecho hablando simplemente de Su amor. Su amor debe manifestarse en la acci\u00f3n. M\u00e1s que eso, Dios no habr\u00eda podido descansar si no hubiera hecho el mayor sacrificio que pod\u00eda hacer, es decir, entregar a Su unig\u00e9nito Hijo para que muriera en lugar de los pecadores. Cuando hubo hecho eso, entonces Su amor descans\u00f3. Dios no viene a nosotros dici\u00e9ndonos: \u00abhombres y mujeres, Yo los amo; y deben creer que Yo los amo aunque no haga nada para demostrarles Mi amor.\u00bb \u00c9l, de cierto, nos pide que creamos en Su amor, pero adem\u00e1s nos ha dado abundantes pruebas de \u00e9l; y, por eso, tiene el derecho de exigir nuestra fe en ese amor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El ap\u00f3stol del amor, que escribi\u00f3 el cap\u00edtulo del cual hemos tomado nuestro texto, nos dice: \u00abEn esto se nos ha dado a conocer\u00bb (pues esa ser\u00eda la verdadera traducci\u00f3n del original), \u00aben esto hemos conocido, conocemos verdaderamente, el amor de Dios, en que \u00e9l puso su vida por nosotros.\u00bb As\u00ed como nosotros descubrimos el amor de otros cuando vemos los sacrificios que est\u00e1n dispuestos a hacer por nosotros, lo mismo sucede con Dios mismo. Nosotros descubrimos, discernimos, percibimos, y somos llevados a conocer el amor que siente por nosotros, por el hecho de que \u00ab\u00e9l puso su vida por nosotros.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I. <\/b>Primero, quiero mostrarles que HAY MUCHOS ACTOS DE DIOS EN LOS QUE SU AMOR QUEDA CLARAMENTE MANIFIESTO, PERO QUE PARA LA MAYOR\u00cdA DE LOS HOMBRES PASAN DESAPERCIBIDOS.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay muchos de Sus actos de los que podr\u00eda decirse: \u00abEn esto es manifestado el amor de Dios;\u00bb sin embargo, muchas personas no se dan cuenta del amor que est\u00e1 detr\u00e1s de esas acciones. Examin\u00e9monos a nosotros mismos, para ver d\u00f3nde nos encontramos en relaci\u00f3n a este tema. Muchos deber\u00edamos haber conocido el amor de Dios a nosotros <i>por el ambiente en el que nacimos<\/i>. Me estoy dirigiendo a muchas personas que, como yo, debemos mucho a nuestro origen cristiano. Muchos de nosotros podr\u00edamos decir en verdad, en las palabras del himno de los ni\u00f1os:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abYo no nac\u00ed, como nacen miles,<br \/> Donde Dios no ha sido nunca conocido,<br \/> Ni aprend\u00ed a decir una oraci\u00f3n in\u00fatil<br \/> Ante bloques de madera y piedra.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, sin llegar al extremo de haber nacido esclavos o paganos, podr\u00eda haber sucedido que nuestra ni\u00f1ez transcurriera en los barrios bajos de Londres. Algunos de ustedes piensan que han sido muy buenos; pero, \u00bfhabr\u00edan sido mejores que los muchachos que pueblan nuestros reformatorios? \u00bfHabr\u00edan sido mejores que las personas que abarrotan nuestras prisiones, si hubiesen tenido el mismo ambiente, sin ning\u00fan entrenamiento, que les ha tocado en suerte? Si hubieran tenido el ejemplo que ellos han tenido: si el sabor del fuerte licor les hubiese sido familiar casi desde el nacimiento; si la primera cosa que hubiesen escuchado hubiese sido una blasfemia; si hubieran convivido en la cocina con los ladrones, \u00bfpiensan que habr\u00edan estado m\u00e1s libres de culpa que todos ellos? Cuando desde\u00f1amos a otros y los despreciamos, pudiera ser que, si conoci\u00e9ramos todas sus tentaciones y las condiciones de su educaci\u00f3n, llegar\u00edamos casi a admirarlos por no ser peores de lo que son. A mucha gente le cuesta mucho ser honesta; y hay muchas mujeres en esta espantosa ciudad de Londres, de quienes nosotros tal vez pensamos mal, que, sin embargo, han sufrido casi un martirio, y que han peleado duras batallas contra la tentaci\u00f3n. Si han ca\u00eddo un poco, deber\u00edan ser honradas por no haber ca\u00eddo m\u00e1s bajo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero qu\u00e9 bendici\u00f3n fue para nosotros que, cuando abrimos nuestros ojos a este mundo, miramos al rostro que nos sonre\u00eda, y los labios que muy pronto nos hablaron de Jesucristo. El primer ejemplo que tuvimos fue uno que, hasta este d\u00eda, hemos deseado seguir. Nuestros compa\u00f1eros, desde la ni\u00f1ez, han sido de una naturaleza piadosa; y hay algunos, que ahora est\u00e1n en el cielo, que tuvieron mucho que ver con la formaci\u00f3n de nuestro car\u00e1cter, y por quienes debemos dar gracias a Dios siempre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, si hubi\u00e9semos sido sabios, si hubi\u00e9semos entendido el significado de esta disposici\u00f3n llena de gracia, podr\u00edamos haber conocido, en las propias condiciones en que nacimos y fuimos educados, el amor de Dios para con nosotros; sin embargo, muchos de nosotros no lo percibimos. No me sorprender\u00eda que algunos de ustedes pensaran que fueron maltratados por haber nacido en una familia tan estricta, donde eran controlados y no se les permit\u00eda disfrutar libremente de los placeres de la vida. Muchos j\u00f3venes han sentido, tal vez, que han sido demasiado atados a los lazos del delantal de sus madres. Ve\u00edan a otros j\u00f3venes que se la pasaban muy bien, pero ellos no pod\u00edan seguirlos; sus padres, como inflexibles carceleros, siempre estaban cuid\u00e1ndolos estrechamente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esa era la forma en que muchos de nosotros lo expres\u00e1bamos en los d\u00edas de nuestra ignorancia; pero ahora que Dios ha abierto nuestros ojos, podemos ver el amor de Dios en todo ello. Pero no lo ve\u00edamos en su momento; y, como regla general, los j\u00f3venes y las j\u00f3venes, que tienen el alto privilegio de un origen y de una educaci\u00f3n cristianos, no conocen el amor de Dios en eso, sino que a menudo se quejan, y desear\u00edan no haber tenido que soportar lo que consideran una gran opresi\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Luego, queridos amigos, el amor de Dios puede ser visto claramente, en cuanto a todos nosotros, <i>en que \u00c9l nos ha dado una ley sabia y juiciosa<\/i>. La ley de los diez mandamientos es un don de gran bondad para los hijos de los hombres, porque nos indica la manera de vivir que es m\u00e1s sabia y feliz. No nos proh\u00edbe nada sino aquello que es nocivo para nosotros, y no nos impide nada que sea un verdadero placer para nosotros. Los mandamientos que dicen: \u00abt\u00fa har\u00e1s\u00bb o \u00abt\u00fa no har\u00e1s\u00bb son como los avisos que ponen a veces en los balnearios, con las palabras: \u00ab\u00a1Peligro! Mant\u00e9nganse alejados tantos metros de este lugar.\u00bb Dios no establece leyes que denieguen algo que realmente sea bueno para nosotros.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si hay unas moras venenosas en tu jard\u00edn, le dices a tu hijo que no debe comerlas. Si es un ni\u00f1o inteligente, entender\u00e1 que tu amor por \u00e9l te ha llevado a decirle que no coma de esas moras venenosas. Si no te importara para nada, \u00e9l podr\u00eda comer del veneno que quisiera; pero porque lo amas, les dices: \u00abhijo m\u00edo, no hagas esto, y no hagas eso, porque te causar\u00e1 un da\u00f1o, y posiblemente la muerte, si desobedeces.\u00bb Nosotros debemos ver el amor de Dios en el don de la ley, pero nadie puede hacer eso jam\u00e1s mientras no haya sido guiado a ver el amor de Dios de otras maneras. Por naturaleza no podemos decir de la ley, aunque debemos hacerlo, \u00abEn esto hemos conocido el amor de Dios hacia nosotros.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tambi\u00e9n hemos tenido abundantes manifestaciones del amor de Dios, <i>en las diarias munificencias de la divina providencia<\/i>. Si nuestros ojos estuviesen realmente abiertos, recibir\u00edamos cada barra de pan como una se\u00f1al del cuidado de nuestro Padre, y cada gota que bebi\u00e9ramos vendr\u00eda como el don de la generosidad de nuestro Padre. \u00bfAcaso no estamos vestidos por Su amor? El aliento que inhalan nuestras fosas nasales, \u00bfqui\u00e9n lo proporciona, sino nuestro Creador? \u00bfQui\u00e9n nos mantiene la salud, sino nuestro grandioso Benefactor? \u00bfAcaso no es una muestra de amor que no est\u00e9s esta noche en tu lecho de enfermo, que no est\u00e9s en un manicomio, que no te encuentres al borde la tumba, ay, y que no est\u00e9s en el infierno?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nosotros somos un conglomerado de misericordias y un conglomerado de pecados; parecemos estar constituidos por una mezcla simult\u00e1nea de misericordia e ingratitud. Pero si el Se\u00f1or abre nuestros ojos, entonces percibiremos que somos recipientes de misericordia ilimitada, y comenzaremos a conocer Su amor; pero este no es el primer lugar en que el hombre ve el amor de Dios. La cruz es la ventana ojival desde la cual se puede ver mejor el amor de Dios; pero, mientras no se abra esa ventana, todas las d\u00e1divas de la providencia de Dios no nos convencer\u00e1n de Su amor. Observen c\u00f3mo la mayor\u00eda de los hombres siega la mies, pero nunca bendice al Dios que da la cosecha. Miren c\u00f3mo transportan sus cargamentos hasta los graneros, y luego trillan el grano y lo env\u00edan a los mercados para su venta; pero, \u00bfhan o\u00eddo alguna vez que canten alg\u00fan himno de alabanza en el mercado, cuando han tra\u00eddo las primicias del grano para su venta? \u00bfAlguna vez se han enterado de algo as\u00ed? Vamos, pensar\u00edan que est\u00e1bamos completamente locos si, en Mark Lane, comenz\u00e1ramos a cantar a la llegada del primer cargamento del nuevo grano:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abAlaben a Dios de Quien provienen todas las bendiciones.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">M\u00e1s bien habr\u00e1 muchos all\u00ed maldiciendo porque el grano baj\u00f3 de precio un centavo o dos, y posiblemente la gente pobre obtenga su pan un poco m\u00e1s barato. Dar gracias a Dios parece haber pasado de moda, y los fil\u00f3sofos nos dicen, y deber\u00edamos saberlo, que el grano brota naturalmente, y que Dios no tiene nada que ver en el asunto. Ellos afirman que, ya sea que llueva o que brille el sol, los procesos naturales est\u00e1n regulados por una ley f\u00e9rrea que no tiene nada que ver con Dios; y pr\u00e1cticamente nos dejan con la implicaci\u00f3n que \u00c9l se ha ido de vacaciones, y ha dejado que el mundo se maneje solo, o que tal vez le dio cuerda, como un reloj, y lo puso bajo Su almohada y se durmi\u00f3. Esa es la religi\u00f3n del fil\u00f3sofo; y, en lo que a m\u00ed respecta, los fil\u00f3sofos se pueden quedar con ella, pues esa no es mi religi\u00f3n. Mi religi\u00f3n cree en el Dios de las lluvias, y en el Dios que hace brillar el sol, y en el Dios de las cosechas. Yo creo en \u00abel Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos;\u00bb y que Su nombre sea alabado por ello. Si nuestros corazones fueran rectos con \u00c9l, deber\u00edamos conocer \u00aben esto\u00bb el amor de Dios, pero no lo conocemos; esa percepci\u00f3n nos llega a trav\u00e9s de un vitral, esa ventana manchada de rojo por la sangre preciosa de Cristo. All\u00ed, y \u00fanicamente all\u00ed, percibimos el amor de Dios, \u00aben que \u00e9l puso su vida por nosotros.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II. <\/b>Esto me lleva al segundo punto, que es: EL AMOR DE CRISTO ES VISTO MEJOR EN LA D\u00c1DIVA DE SU VIDA.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ya he dicho que, en muchos actos de Dios, debemos ver Su amor; pero, de conformidad con el texto, nosotros \u00aben esto\u00bb hemos conocido el amor de Dios, \u00aben que \u00e9l puso su vida por nosotros.\u00bb Es universalmente admitido que <i>no puede haber mayor prueba de amor que una persona ponga su vida por el objeto de su amor<\/i>. Todo tipo de sacrificios pueden ser aceptados como pruebas de afecto, pero la d\u00e1diva de la vida es la prueba suprema de amor, que nadie puede dudar.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es f\u00e1cil que un hombre diga que ama a su pa\u00eds; pero supongamos que ese hombre estuviera en la condici\u00f3n de Curtius, en la antigua f\u00e1bula romana, cuando un gran brecha se abri\u00f3 en el Foro, y fue declarado por el or\u00e1culo que \u00fanicamente podr\u00eda ser tapada si se lanzaba dentro del Foro la cosa m\u00e1s preciosa que se pudiera encontrar en Roma. La historia contin\u00faa diciendo que Curtius, armado hasta los dientes y montado en su corcel, salt\u00f3 al abismo, y \u00e9ste se cerr\u00f3 instant\u00e1neamente. Bien, nadie podr\u00eda dudar del amor de ese hombre por su pa\u00eds.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si la pregunta fuera acerca del amor a la humanidad, tenemos la historia (la verdadera historia) de un cirujano de Marsella; y si nosotros actu\u00e1ramos como \u00e9l lo hizo, nadie podr\u00eda dudar de nuestro amor por el pr\u00f3jimo. La plaga se ensa\u00f1aba por toda la ciudad, y la gente mor\u00eda por millares. El buen obispo permaneci\u00f3 entre su gente, ministrando los \u00faltimos ritos a los moribundos, y animando a los vivos; y muchos de los m\u00e9dicos de la ciudad, que podr\u00edan haberse marchado, se quedaron para atender a los enfermos. En una junta celebrada entre ellos, fue resuelto que se hiciera un examen <i>post mortem<\/i> de uno de los peores casos de la peste; y la pregunta era que qui\u00e9n lo har\u00eda, pues quienquiera que lo hiciera, ciertamente morir\u00eda de la enfermedad en un lapso de breves horas. Uno de ellos, para su honra, dijo: \u00abmi vida no es de mayor valor que la de cualquier otro hombre; \u00bfpor qu\u00e9 no habr\u00eda de sacrificarla, si al hacerlo pudiera descubrir la causa de este terrible mal, y as\u00ed salvar a la ciudad?\u00bb Finaliz\u00f3 su horrenda tarea, escribi\u00f3 sus notas acerca del caso, y luego se fue a casa y muri\u00f3. Nadie dud\u00f3 que amara a Marsella, pues hab\u00eda puesto su vida por ella.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y probablemente ustedes leyeron, el otro d\u00eda, la historia del amor de una madre, que nadie podr\u00eda dudar. En las recientes inundaciones desastrosas, una madre que ten\u00eda a sus dos hijitos en una cuna, subi\u00f3 a una colina llev\u00e1ndolos consigo; se acerc\u00f3 a un \u00e1rbol, o a cualquier otro fr\u00e1gil refugio, con estos dos amados objetos de su amor, y los sostuvo hasta que descubri\u00f3 que el apoyo al que se hab\u00eda aferrado, no era lo suficientemente fuerte para sostenerla a ella y a sus dos beb\u00e9s; as\u00ed que, coloc\u00e1ndolos tan alto como pudo, fuera de peligro, fue tragada por las aguas y pronto se hundi\u00f3. Nadie podr\u00eda dudar del amor de esa madre cuando puso su vida por sus hijos. Esta es la prueba suprema de amor; aun \u00abel abogado del diablo\u00bb no se levantar\u00eda para disputar esta verdad. Quienes pueden dar su vida por otros, seguramente deben amar a aquellos por quienes ponen sus vidas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, <i>nuestro Se\u00f1or Jesucristo ha demostrado Su amor a los pecadores muriendo por ellos.<\/i> \u00bfNecesitan que les narre la historia de nuevo? \u00a1Oh, hermanos y hermanas m\u00edos, l\u00e9anla ustedes mismos; l\u00e9anla a menudo! La encuentran escrita cuatro veces, pero todav\u00eda no es suficiente: la historia del Hijo de Dios, que, por nuestra causa, muri\u00f3 la muerte de un malhechor, clavado b\u00e1rbaramente a la cruz para que diera Su sangre hasta la muerte. Lean esa historia, y vean c\u00f3mo demostr\u00f3 Su amor por ustedes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero hubo ciertos puntos acerca de la muerte de Cristo que son muy extraordinarios, y que son mejores pruebas de amor que las que acabo de mencionarles. La primera es \u00e9sta: <i>Jes\u00fas no necesitaba morir del todo. Cuando muri\u00f3 el cirujano de Marsella, \u00fanicamente hizo entonces lo que deber\u00eda hacer unos cuantos a\u00f1os m\u00e1s tarde. Cuando pereci\u00f3 la madre para salvar a sus hijos, s\u00f3lo muri\u00f3 unas cuantas semanas, o meses, o a\u00f1os, antes del tiempo se\u00f1alado; pues, siendo mortal, ella deb\u00eda morir. Si en efecto ponemos nuestra vida por otros, realmente no estamos poniendo nuestra vida; simplemente pagamos la deuda de la naturaleza un poco antes del tiempo debido. Pero fue totalmente diferente en el caso del Se\u00f1or Jesucristo. La muerte no ten\u00eda ning\u00fan poder sobre \u00c9l. Es de \u00c9l que escribe Pablo: \u00abel \u00fanico que tiene inmortalidad.\u00bb \u00bfQui\u00e9n habr\u00eda podido, sin Su consentimiento, poner su mano sobre el Pr\u00edncipe de la vida, el Hijo de Dios, y decirle: \u00abmorir\u00e1s\u00bb? Nadie podr\u00eda haber hecho eso; fue un acto puramente voluntario que Cristo muriera; ya no digamos morir en la cruz, sino el simple hecho de morir, fue un acto voluntario de Su parte; y, consecuentemente, una prueba muy singular de Su amor a nosotros. <\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Recuerden, tambi\u00e9n, que en el caso de nuestro Se\u00f1or, <i>no ten\u00eda ninguna obligaci\u00f3n de morir por aqu\u00e9llos por quienes muri\u00f3.<\/i> Yo puedo entender que una madre muera por sus hijos. \u00ab\u00bfSe olvidar\u00e1 la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre?\u00bb Puedo encontrar una raz\u00f3n por la que un noble ciudadano est\u00e9 anuente a morir por su ciudad. Cuando los seis diputados de Calais se pusieron sogas alrededor de sus cuellos, y fueron a Eduardo III para ofrecerse a morir en lugar de sus conciudadanos, puedo entender su acci\u00f3n. \u00bfAcaso no eran los l\u00edderes de esa comunidad? \u00bfNo ocupaban una posici\u00f3n de responsabilidad y honor que, si bien no les exig\u00eda exactamente ese sacrificio, sin embargo, al menos, era natural que ellos, si eran hombres de verdadero esp\u00edritu noble, lo hicieran? Pero no hab\u00eda tales argumentos sobre nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Cuando la reina Eleonor chup\u00f3 el veneno de las heridas de su esposo, a riesgo de su propia vida, puedo entender lo que hizo. No estoy diciendo que estaba obligada a hacerlo, pero s\u00ed digo que la relaci\u00f3n de esposa explica lo que hizo. Pero Jesucristo, el Hijo de Dios, no ten\u00eda relaci\u00f3n con nosotros hasta que eligi\u00f3 asumir la relaci\u00f3n que asumi\u00f3 y que brot\u00f3 de Su infinita compasi\u00f3n. No hab\u00eda mayor relaci\u00f3n entre \u00c9l y nosotros que la que hay entre el alfarero y la arcilla; y si la arcilla se da\u00f1a en la rueda \u00bfqu\u00e9 hace el alfarero sino tomarla y arrojarla a un rinc\u00f3n? Y as\u00ed pudo haber hecho el grandioso Creador con nosotros; pero, en lugar de hacer eso, \u00c9l derrama Su sangre para hacer de nosotros vasijas de honra adecuadas para Su propio uso.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, Hijo de Dios, \u00bfc\u00f3mo pudiste inclinarte tan bajo hasta tomar nuestra naturaleza, y en esa naturaleza desangrarte y morir, cuando entre T\u00fa y nosotros hab\u00eda una distancia infinitamente mayor que la que hay entre una hormiga y un querube, o entre una polilla y un arc\u00e1ngel? Sin embargo, sin ninguna obligaci\u00f3n de Tu parte, por Tu propia libre voluntad, T\u00fa te entregaste a la muerte por causa de Tu asombroso amor por nosotros.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Otra caracter\u00edstica extraordinaria del amor de Cristo fue que nadie Le suplic\u00f3 para que muriera por su causa. En los otros casos que he mencionado, ustedes recordar\u00e1n que no se hicieron apelaciones vocales. Los beb\u00e9s en la cuna no rogaron a su madre que muriera por ellos. No, pero la simple presencia de ellos fue suficiente para que fuera una s\u00faplica virtual para su madre. En el caso de la ciudad que mor\u00eda de la epidemia, \u00bfpodr\u00eda el cirujano (que sab\u00eda que, por un an\u00e1lisis, podr\u00eda descubrir el secreto del mal), ir por las calles, y ver las puertas marcadas con la cruz fatal, y o\u00edr los lamentos de las viudas y de los ni\u00f1os, sin sentir que estaban haciendo las m\u00e1s lastimeras s\u00faplicas a su coraz\u00f3n?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero el hombre no suplic\u00f3 a Dios que muriera por \u00e9l. Nuestro padre Ad\u00e1n (y \u00e9l era el representante de todos nosotros), no cay\u00f3 de rodillas en la presencia de Dios, diciendo: \u00abDios, s\u00e9 propicio a m\u00ed, pecador. \u00a1Oh, Dios, a quien he ofendido, dame un Salvador, y l\u00edbrame de Tu ira!\u00bb Ninguna oraci\u00f3n y ni siquiera una confesi\u00f3n brotaron de los labios de Ad\u00e1n; s\u00f3lo un perverso y malvado intento de echarle la culpa a Dios por su desobediencia: \u00abLa mujer que me diste por compa\u00f1era me dio del \u00e1rbol, y yo com\u00ed.\u00bb Eso es todo lo que la naturaleza humana normalmente hace; no reconocer\u00e1 que necesita un Salvador, y no confesar\u00e1 que ha pecado lo suficiente para necesitar de un sacrificio expiatorio; y, consecuentemente, la excusa del hombre podr\u00eda haber paralizado el amor de Cristo, si hubiera podido lograrlo. T\u00fa no pediste misericordia, no solicitaste una expiaci\u00f3n, no deseabas la expiaci\u00f3n por tu pecado; sin embargo Jes\u00fas vino, sin que se le pidiera, sin que se le deseara, sin que se le buscara, para poner Su vida por los pecadores.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Observen adem\u00e1s que Jesucristo muy bien sab\u00eda que, si pon\u00eda Su vida, <i>no recibir\u00eda un amor rec\u00edproco de aquellos por quienes mor\u00eda, a menos que \u00c9l mismo creara ese amor.<\/i> Esto lo ha hecho \u00c9l en los corazones de Su propio pueblo; pero, en los corazones de los que han sido dejados a s\u00ed mismos, no hay amor para Jesucristo. Aqu\u00ed, domingo a domingo, es nuestro privilegio predicar a un Salvador moribundo a pecadores moribundos; pero, de todos los temas en el mundo, parece que es el que causa menos impresi\u00f3n en algunos de nuestros oyentes. Si vini\u00e9ramos aqu\u00ed, y habl\u00e1ramos de la devoci\u00f3n de Howard que vivi\u00f3 y muri\u00f3 para mejorar las penosas condiciones de los prisioneros en nuestras c\u00e1rceles, muchos estar\u00edan inclinados a admirar al fil\u00e1ntropo; pero, \u00a1cu\u00e1n poca admiraci\u00f3n siente la mayor\u00eda de los hombres por nuestro dulce Dios y Se\u00f1or! Es una vieja historia, dicen ustedes, y la han escuchado tan a menudo, que les importa muy poco.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, esa madre que muri\u00f3 para salvar a sus hijos, sinti\u00f3 que ellos la amaban. Cu\u00e1n a menudo la hab\u00edan embelesado con sus arrullos y sonrisas mientras descansaban en su pecho, y ella sent\u00eda que pod\u00eda dar con gusto su vida por ellos. Pero nuestro Se\u00f1or Jesucristo sab\u00eda que mor\u00eda por unos monstruos con corazones de piedra, cuya reciprocidad por Su amor, si dependiera de ellos, ser\u00eda un completo rechazo. No quieren creer en \u00c9l; prefieren confiar en su propia justicia que en la de \u00c9l, y quieren tratar de encontrar un camino al cielo por medio de los sacramentos y las ceremonias m\u00e1s bien que por la fe en el sacrificio meritorio que \u00c9l hizo, cuando puso Su vida por los pecadores.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Recuerden, tambi\u00e9n, <i>que nuestro Se\u00f1or muri\u00f3 a manos de los hombres, habiendo muerto en lugar de ellos. <\/i>El cirujano de Marsella no muri\u00f3 por los actos de sus conciudadanos. La madre no muri\u00f3 a manos de sus hijos. Curtius, saltando al abismo, no fue forzado a hacerlo por la ira de sus conciudadanos. Al contrario, todos ellos hubiesen estado muy contentos si hubieran continuado viviendo. Pero fue esto lo que hizo que la muerte de Cristo fuera tan tristemente \u00fanica, porque vino para morir por los hombres que deseaban matarlo. \u00ab\u00a1Crucif\u00edcale, crucif\u00edcale!\u00bb gritaban en su loca furia, echando espuma por la boca. \u00ab\u00a1Oh!\u00bb dir\u00e1n algunos, \u00abpero yo nunca he dicho eso.\u00bb No, no entonces; pero tal vez lo est\u00e1s diciendo ahora; pues todav\u00eda hay muchos que odian el Evangelio de Cristo, y odiar el Evangelio es odiar a Cristo mismo, pues es Su propia esencia y coraz\u00f3n; y rechazar a Cristo, para elegir tu propio placer y postergar tu arrepentimiento, como algunos lo hacen, y vivir en enemistad con Cristo, es casi lo mismo que gritar, \u00ab\u00a1Crucif\u00edcale!\u00bb y viene a ser lo mismo a la larga.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ustedes saben que, si pudieran estar absolutamente seguros que no hay un Cristo, ni un Dios, ni un cielo, ni un infierno, ser\u00edan perfectamente felices. Es decir, si pudieran, crucificar\u00edan a Cristo, y lo dejar\u00edan sin existencia, conjuntamente con todo lo que tenga que ver con \u00c9l. Bien, ese es exactamente el mismo esp\u00edritu que llev\u00f3 a los antiguos jud\u00edos a clamar: \u00ab\u00a1Crucif\u00edcale, crucif\u00edcale!\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, hubo algo notable acerca de la muerte de Cristo y es que, <i>al morir por nosotros, \u00c9l tom\u00f3 sobre S\u00ed una terrible carga de verg\u00fcenza y deshonor, y tambi\u00e9n entr\u00f3 en una muy \u00edntima conexi\u00f3n con el pecado<\/i>. No hubo nada vergonzoso acerca del salto de Curtius al abismo; si yo hubiera sido un espectador all\u00ed, le habr\u00eda aplaudido, y gritado: \u00ab\u00a1bien hecho, Curtius!\u00bb \u00bfQui\u00e9n no habr\u00eda dicho lo mismo? Pero cuando nuestro Se\u00f1or muri\u00f3, los hombres le sacaron la lengua, y se burlaron de \u00c9l. La Suya fue ciertamente una muerte vergonzosa. Y me parece que cuando esa madre puso a sus beb\u00e9s en un lugar seguro, y ella se hundi\u00f3 en la corriente furiosa, los \u00e1ngeles se alegraron a la vez que se entristecieron ante tal acto de hero\u00edsmo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero cuando Jes\u00fas Se hundi\u00f3 en la impetuosa corriente para salvarnos, ni siquiera Dios mismo Le sonri\u00f3. Entre los clamores del Salvador al expirar estaba aquel grito agonizante: \u00abDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado?\u00bb Esto fue porque, como nuestro Representante, hab\u00eda entrado en contacto con el pecado del hombre, y por tanto con la verg\u00fcenza del hombre. El justo y santo Hijo de Dios fue hecho maldici\u00f3n por nosotros; o, como nos dice Pablo, Dios \u00abAl que no conoci\u00f3 pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fu\u00e9semos hechos justicia de Dios en \u00e9l.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Todo esto ayuda a manifestarnos el asombroso amor de Cristo, por lo que termino mi serm\u00f3n haciendo la pregunta, como dice el texto: \u00abEn esto hemos conocido el amor, en que \u00e9l puso su vida por nosotros,\u00bb \u00bfhemos conocido ese amor? \u00bfLo percibimos? Esa es una pregunta muy sencilla, sin embargo me tomo la libertad de recalcarla ante ustedes. Creo que es Arist\u00f3teles el que afirma (y \u00e9l fue un gran maestro del pensamiento), que es imposible que una persona sepa que es amada sin sentir a cambio alg\u00fan amor. Pienso que como regla, eso es verdad; por tanto, si realmente conoces que Cristo te ha amado tanto para morir por ti, brotar\u00e1 en tu coraz\u00f3n, de alguna manera, amor por \u00c9l. Un domingo por la noche, yo estaba leyendo en Exeter Hall, el himno que comienza:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abJes\u00fas, Amante de mi alma.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Y, justo en ese momento, se apareci\u00f3 por casualidad en el sal\u00f3n un hombre de moda, un hombre del mundo, sin preocupaci\u00f3n por las cosas espirituales; pero ese verso lleg\u00f3 a su o\u00eddo:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abJes\u00fas, Amante de mi alma.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">\u00c9l se pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfacaso Jes\u00fas <i>me <\/i>ama realmente? \u00bfAcaso \u00c9l es el Amante de mi alma?\u00bb y esa l\u00ednea fue el medio para engendrar amor en su insensato coraz\u00f3n, y en ese instante se someti\u00f3 al amor de Cristo. Oh, que un resultado as\u00ed pueda venir de mi repetici\u00f3n de la historia aqu\u00ed; que algunos que no han amado nunca al Se\u00f1or Jesucristo hasta este momento, se pregunten: \u00ab\u00bfacaso am\u00f3 \u00c9l as\u00ed a Sus enemigos, los am\u00f3 tan extra\u00f1amente hasta la muerte? Entonces nosotros, aunque hemos sido hasta aqu\u00ed Sus enemigos, no podemos ser ya m\u00e1s Sus enemigos, sino que lo amaremos en reciprocidad a Su gran amor por nosotros.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y ustedes cristianos, que verdaderamente lo aman, si han conocido algo de Su amor, traten de conocerlo a\u00fan m\u00e1s, para que puedan amarlo m\u00e1s; y si realmente Lo aman m\u00e1s, traten de mostrar ese amor. Observen el resto del vers\u00edculo del que es tomado mi texto; no dej\u00e9 fuera la \u00faltima parte porque tuviera temor de \u00e9l, sino porque no contaba con el tiempo para comentarlo como lo merece: \u00abEn esto hemos conocido el amor, en que \u00e9l puso su vida por nosotros; tambi\u00e9n nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.\u00bb Debemos demostrar nuestro amor a nuestro Dios por medio del amor a nuestro pr\u00f3jimo, y especialmente a nuestros hermanos, y demostrar nuestro amor mediante acciones.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo no s\u00e9 lo que valga el amor de algunas personas que profesan la fe; yo supongo que ellos lo saben, si registran lo que les cuesta en un a\u00f1o. Me temo que no les cuesta tanto dar para su religi\u00f3n como les cuestan sus condecoraciones o algunas insensatas indulgencias. Pagan mejor a sus limpiabotas que a sus ministros, y se cuidan en gastar en ellos mismos, en perfecto desperdicio, cien veces m\u00e1s de lo gastan en la divulgaci\u00f3n del Evangelio, en la salvaci\u00f3n de los paganos, en ayudar a los pobres, o en el rescate de los ca\u00eddos. Nosotros no creemos en un cristianismo as\u00ed, y ciertamente no deseamos practicarlo. Si profesamos ser cristianos, seamos cristianos de hecho, y especialmente mostremos nuestro amor por Cristo amando a nuestros hermanos. Si ven a cualquiera de ellos en una necesidad, ay\u00fadenles hasta donde se pueda. Si necesitan aliento o consuelo, denles buen aliento y consuelo; pero, si necesitan ayuda monetaria, ayuda financiera, ay\u00fadenles con eso tambi\u00e9n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En los antiguos tiempos de persecuci\u00f3n, hubo siempre algunas almas nobles que trataban de esconder a los cristianos de los perseguidores que buscaban sus vidas, aunque lo hac\u00edan arriesgando sus propias vidas; y muchos cristianos se han entregado a la muerte para salvar las vidas de sus hermanos. Algunas de las personas viejas ven\u00edan vacilantes ante el juez porque pensaban que no har\u00edan tanta falta como los m\u00e1s j\u00f3venes; y, posiblemente, algunos de ellos tambi\u00e9n pensaron que ten\u00edan m\u00e1s fe que la que ten\u00edan los m\u00e1s j\u00f3venes; y si ten\u00edan m\u00e1s fe, estaban m\u00e1s preparados para morir, y as\u00ed permit\u00edan que los m\u00e1s j\u00f3venes continuaran viviendo hasta que crecieran m\u00e1s en la fe, y en la esperanza y en el amor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero por otro lado, a veces los m\u00e1s j\u00f3venes suavemente hac\u00edan a un lado a los padres dici\u00e9ndoles: \u00abno; ustedes est\u00e1n viejos: ustedes qu\u00e9dense todav\u00eda por ac\u00e1 un rato, y ense\u00f1en a los j\u00f3venes; pero nosotros los j\u00f3venes, somos fuertes, as\u00ed que iremos y moriremos por Cristo.\u00bb Y hubo muchas contenciones en la Iglesia de Dios, en tiempos de persecuci\u00f3n, en relaci\u00f3n a qui\u00e9n deb\u00eda morir primero por Cristo. Todos quer\u00edan poner sus vidas por sus hermanos. \u00bfD\u00f3nde se ha ido ahora este amor abnegado? Quisiera ver algo de ese amor; inclusive usar\u00eda microscopios en mis ojos si supiera que de esa manera pudiera descubrirlo; pero me temo que no podr\u00e9 hacerlo. Vamos, si nos am\u00e1ramos unos a otros ahora, como los cristianos se amaron en aquel entonces, ser\u00edamos el tema de conversaci\u00f3n de la ciudad, e inclusive los mundanos dir\u00edan: \u00abVed c\u00f3mo estos cristianos se aman unos a los otros.\u00bb Pero esto es \u00fanicamente lo que debemos hacer; por tanto, hermanos y hermanas en Cristo, que sea eso lo que hagamos. \u00a1Que Dios les ayude a hacerlo, por Cristo nuestro Se\u00f1or! Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEn esto hemos conocido el amor, en que \u00e9l puso su vida por nosotros.\u00bb &#8212; 1 Juan 3: 16 El verdadero amor no soporta el letargo. Es como el fuego, de una naturaleza activa; debe estar ocupado. 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