{"id":22543,"date":"2016-04-04T15:56:04","date_gmt":"2016-04-04T20:56:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-linaje-verdaderopor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:56:04","modified_gmt":"2016-04-04T20:56:04","slug":"el-linaje-verdaderopor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-linaje-verdaderopor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"El Linaje Verdadero\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cMientras \u00e9l dec\u00eda estas cosas, una mujer de entre la multitud levant\u00f3 la voz y le dijo: Bienaventurado el vientre que te trajo, y los senos que mamaste. Y \u00e9l dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.\u201d Lucas 11: 27, 28.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfEra ella una mujer de un amoroso coraz\u00f3n que fue conmovida por el discurso del amado Salvador? Muchos, sin duda, escucharon las mismas palabras de gracia, algunos con ira, y otros con austera complacencia; pero pudiera ser que el alma de esta mujer comenzara a inflamarse de un santo asombro por las cosas prodigiosas que brotaban de Su boca, y que su alma sintiera mucho afecto por el hombre de quien emanaba tanta gracia, al punto que exclam\u00f3: \u201c\u00a1Bienaventurado el vientre que te trajo!\u201d \u00bfFue as\u00ed? Tal vez se tratara un amor ignorante aunque apasionado, que se abr\u00eda paso por en medio de todo comedimiento.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunas veces presenciamos el mismo tipo de reacciones entre nuestros amigos metodistas primitivos. Son arrebatados de tal manera por el poder de la verdad que acaba de serles declarada, que no pueden evitar dar voces, diciendo: \u201c\u00a1Gloria!\u201d, o \u201c\u00a1Aleluya!\u201d Por todo Gales prevalece esa costumbre -que estoy lejos de condenardurante todo el serm\u00f3n, frecuentemente para gran consuelo del conferenciante, pues le da vida y le anima a proseguir, y le impulsa a remontarse a mayores alturas de las que se hubiera atrevido de no ser por eso. Tal vez pudi\u00e9ramos considerar bajo esta luz esa interrupci\u00f3n por parte de la afectuosa mujer.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, tal vez hubiera sido una atrevida y perpleja ignorancia antes que un intenso afecto. El suyo pudiera haber sido alg\u00fan tipo de vago asombro provocado por lo que hab\u00eda escuchado, que, involuntariamente, delat\u00f3 con su boca. Esto lo he notado, algunas veces, cuando predico la Palabra a nuestros amigos metodistas primitivos: que no siempre han insertado el \u201c\u00a1Gloria!\u201d en el lugar oportuno, o, que la observaci\u00f3n con la que nos han regalado ha sido tan inapropiada como bien podr\u00eda serlo. Aunque me ha alegrado, unas veces, o\u00edr alguna reacci\u00f3n emocional cuando parec\u00eda proceder de una verdadera sensibilidad, y era compatible con el sentido com\u00fan, no me he sentido muy gratificado cuando la ignorancia fue la instigadora. Tal vez sucedi\u00f3 as\u00ed con aquella mujer. Esa, al menos, es la opini\u00f3n de muchos sabios expositores. Tampoco nos da la impresi\u00f3n de que Jes\u00fas la ensalzara. Era un alma pobre e ignorante, que quiz\u00e1 no hab\u00eda escuchado antes ninguna predicaci\u00f3n y menos habr\u00eda escuchado una predicaci\u00f3n como la de Jesucristo y, por tanto, dio voces en una suerte de estupefacto asombro: \u201cBienaventurado el vientre que te trajo, y los senos que mamaste\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">De cualquier manera, sea lo que fuere, esta mujer no es sino un ejemplo de much\u00edsimas personas de su propia \u00e9poca y de millones de personas m\u00e1s de \u00e9pocas sucesivas. Pueden percibir que ella cambi\u00f3 su admiraci\u00f3n de la persona de Cristo y la transfiri\u00f3 a la persona de Su madre. Hubo en otras ocasiones alg\u00fan tipo de manifestaciones en ese sentido en la vida de Cristo, las cuales censur\u00f3, tal como lo hizo en este caso. Ustedes observar\u00e1n que aunque no dice nada irrespetuoso de Su madre, apunta el extinguidor sobre cualquier cosa semejante a bendecirla como si fuese altamente favorecida sobre todos los dem\u00e1s que creen en \u00c9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En la ocasi\u00f3n de las bodas en Can\u00e1 de Galilea, Jes\u00fas respondi\u00f3 a Su madre \u2013no dir\u00e9 que \u00e1speramente, pues no era posible que hiciera eso- pero m\u00e1s o menos severamente, cuando le dijo: \u201c\u00bfQu\u00e9 tienes conmigo, mujer? A\u00fan no ha venido mi hora\u201d. Desalent\u00f3 resueltamente lo que debe de haber percibido como la tendencia natural de la mente de la gente a reverenciar indebidamente a Su madre; y parece muy sorprendente, para cualquier persona pensante, que despu\u00e9s de palabras como las de mi texto, la <i>Mariolatr\u00eda<\/i> hubiere prevalecido en la Iglesia de Roma hasta el l\u00edmite tan aterrador que ha alcanzado y que sigue alcanzando. Vamos, por cada oraci\u00f3n ofrecida a Jesucristo, yo creo que hay cincuenta ofrecidas a la Virgen Mar\u00eda, en el momento presente. Sea lo que fuere, en el rosario de los pros\u00e9litos de Roma hay diez \u2018Avemar\u00edas\u2019 por cada \u2018Padrenuestro\u2019.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Observen que ella debe ser tenida en un profundo respeto, y que es \u201cbendita entre las mujeres\u201d; nunca ha de salir de los labios de ning\u00fan cristiano una sola palabra irrespetuosa hacia ella; fue altamente favorecida, fue un tipo de una segunda Eva, y as\u00ed como Eva engendr\u00f3 el pecado, esta mujer, esta segunda Eva, engendr\u00f3 al Se\u00f1or que es nuestra salvaci\u00f3n. Ella est\u00e1 ubicada en una posici\u00f3n excelsa; pero, aun as\u00ed, de ning\u00fan modo debe ser objeto de adoraci\u00f3n; de ninguna manera debe ser levantada y exaltada como si hubiera sido concebida inmaculadamente, y despu\u00e9s hubiera vivido sin pecado, y fuera asunta a lo alto -como lo declaran los papistas- por medio de una maravillosa asunci\u00f3n al cielo, s\u00f3lo una suposici\u00f3n, en verdad, de parte de ellos, y nada mejor que una suposici\u00f3n, sin ninguna base de ning\u00fan tipo en los hechos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No, hermanos, la Virgen Mar\u00eda fue una pecadora salvada por gracia, como ustedes y yo lo hemos sido. El Salvador, al que ella engendr\u00f3, fue un Salvador para ella de la misma manera que lo es para nosotros. Mar\u00eda tuvo que ser lavada del pecado, tanto del original como del cometido, en la sangre preciosa de su propio Hijo, \u201cel Hijo del Alt\u00edsimo\u201d; ella tampoco habr\u00eda podido entrar al cielo a menos que \u00c9l pronunciara Su absoluci\u00f3n, y fuera, como lo somos nosotros, \u201caceptos en el Amado\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y, sin embargo, no me sorprende que hubiera una tendencia a exaltarla indebidamente; sin embargo, me sorprende mucho que, despu\u00e9s de que Cristo hablara tan claramente y tan expresamente, los hombres hayan tenido el descaro y el diablo haya tenido la audacia de llevar enga\u00f1ados, a millones de cristianos profesantes, a adorar a quien debe ser reverenciada pero nunca adorada.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si miran el texto, ver\u00e1n que contiene algo muy hermoso. La mujer pronunci\u00f3 una bendici\u00f3n para la Virgen Mar\u00eda; Cristo la recoge y la coloca sobre todo Su pueblo. Ella dijo: \u201cBienaventurada la mujer que te engendr\u00f3\u201d. \u201cS\u00ed\u201d \u2013replic\u00f3 Jes\u00fas- \u201ces bienaventurada; pero (en el mismo preciso sentido) bienaventurados son los que oyen la palabra de Dios, y la guardan\u201d. As\u00ed, hermanos m\u00edos, todas las bendiciones que pudieran pertenecer a Mar\u00eda, les pertenecen a ustedes y me pertenecen a m\u00ed, si o\u00edmos la Palabra de Dios y la guardamos; no importa cu\u00e1les mercedes supongamos que fueron incluidas en el hecho de ser una persona altamente favorecida, esas mism\u00edsimas misericordias son de ustedes y son m\u00edas, si, oyendo la Palabra de Dios, la guardamos verdaderamente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> Muchos suponen, y muy naturalmente, que debe de haber sido algo encantador ser la madre de nuestro Se\u00f1or, PORQUE, ENTONCES, HABR\u00cdAMOS TENIDO EL HONOR DEL TRATO M\u00c1S CERCANO CON \u00c9L.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Haber visto al infante en Su cuna, y haberle cargado sobre las rodillas, haber observado los a\u00f1os de crecimiento del Santo Ni\u00f1o, haber percibido Sus agraciadas palabras, Su santa piedad, Su completa obediencia a Sus padres, haber permanecido con \u00c9l los treinta a\u00f1os que, sin duda, Jos\u00e9 y Mar\u00eda pasaron con su honrado y glorioso Hijo, debe de haber sido no poca bendici\u00f3n. El mismo esp\u00edritu, ustedes saben, surge en el himno de la se\u00f1ora Lucas, tan favorito de nuestros queridos hijos y que a todos nosotros nos encanta cantar:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cPienso, cuando leo esa antigua y dulce historia,<br \/> Cuando Jes\u00fas estuvo aqu\u00ed entre los hombres,<br \/> C\u00f3mo llamaba a los ni\u00f1itos como ovejas a Su redil;<br \/> Pienso que me habr\u00eda gustado estar entonces con ellos.<\/i><br \/>\n<i>Habr\u00eda deseado que Sus manos estuvieran sobre mi cabeza,<br \/> Que Sus brazos me hubieran abrazado;<br \/> Y que hubiera podido ver Su tierna mirada cuando dec\u00eda:<br \/> \u2018Dejad a los ni\u00f1os venir a m\u00ed\u2019\u201d.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">S\u00ed, muchas madres podr\u00edan estar convencidas de que ser besadas por esos labios peque\u00f1itos, ser estrechadas en el cuello por Sus bracitos, ser miradas por los ojos de ese Ni\u00f1o que destilaban amor, habr\u00eda sido una bienaventuranza apetecible cada d\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Bien, pareciera ser as\u00ed, amados; y, sin embargo, si pensamos rectamente al respecto, la ilusi\u00f3n se disipa r\u00e1pidamente. Fue un gran privilegio tener una asociaci\u00f3n con Cristo; pero, a menos que hubieran sido santificados espiritualmente, podr\u00eda haber constituido una solemne responsabilidad que hundir\u00eda m\u00e1s profundamente al alma en la culpa en vez de levantarla a una m\u00e1s elevada santificaci\u00f3n. Perm\u00edtanme que me aventure a recordarles de uno que tuvo la m\u00e1s \u00edntima relaci\u00f3n con Cristo en los d\u00edas de Su ministerio p\u00fablico. El Salvador confiaba tanto en \u00e9l que guardaba los peque\u00f1os ahorros generados por los sobrantes de las ofrendas de la caridad; \u00e9l era el tesorero del peque\u00f1o grupo, y ya saben qui\u00e9n es: Judas. \u00c9l hab\u00eda estado con Jes\u00fas casi en todas partes; hab\u00eda sido Su amigo cercano y Su conocido, y cuando moj\u00f3 el pan con \u00e9l, no fue sino un indicativo de la cercana relaci\u00f3n que hab\u00eda sido preservada entre el Divino Maestro y esa vil criatura que era completamente indigna de tal privilegio. Nunca hubo otro \u201chijo de perdici\u00f3n\u201d del calibre de Judas, el amigo y conocido de Cristo. Nunca alguien m\u00e1s se hundi\u00f3 tan bajo en las profundidades de la divina ira, con una piedra de molino tan gigantesca atada a su cuello, como este hombre a quien Cristo comunicaba dulcemente los secretos, y con quien andaba en amistad en la casa de Dios. El mismo sol madura el grano y las adormideras. Este hombre fue madurado en la culpa por el mismo proceso externo que madur\u00f3 a otros en santidad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces, despu\u00e9s de todo, no resulta ser una bienaventuranza tan grande, si se considera como una bendici\u00f3n natural. Pero, independientemente de cu\u00e1l sea la bendici\u00f3n, est\u00e1 disponible espiritualmente para cada cristiano. Amados, si son parte de Su pueblo, ustedes podr\u00edan tener un trato con Cristo m\u00e1s cercano y mucho m\u00e1s duradero que cualquier trato que Su madre pudiera haber logrado simplemente por haberlo mecido sobre sus rodillas, o haber suplido con sus pechos Sus necesidades. Hoy se puede hablar con Jes\u00fas. Para ustedes, herederos del cielo, la compa\u00f1\u00eda del Divino Hermano Mayor es libre; s\u00f3lo necesitan acudir a \u00c9l, y \u00c9l los llevar\u00e1 a Su casa del banquete, y el pend\u00f3n que ondear\u00e1 sobre ustedes ser\u00e1 el del amor. Su izquierda est\u00e1 todav\u00eda debajo de la cabeza de los santos, y Su derecha los abraza. Hay cosas m\u00e1s preciosas que las que el Cristo infante pudo dar a Su madre; hay besos de Sus labios m\u00e1s dulces, m\u00e1s espirituales, que cualquiera de los que hubiere recibido Mar\u00eda. Ustedes s\u00f3lo tienen que anhelarlos y desearlos con vehemencia; y, cuando los obtienen, s\u00f3lo tienen que atesorarlos, y los tendr\u00e1n cada d\u00eda. Conf\u00edo, hermanos, que algunos de nosotros no necesitemos dar voces con la esposa en el Cantar: \u201c\u00a1Oh, si t\u00fa fueras como un hermano m\u00edo que mam\u00f3 los pechos de mi madre! Entonces, hall\u00e1ndote fuera, te besar\u00eda\u201d; pues podemos decir: \u201cMi amado es m\u00edo, y yo suya\u2026 Sustentadme con pasas, confortadme con manzanas; porque estoy enferma de amor\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo afirmo, entonces, que todo el honor de asociarse con Cristo puede ser gozado, en el presente, por Su pueblo; podemos disfrutar de la comuni\u00f3n m\u00e1s dulce, en el sentido m\u00e1s excelso y m\u00e1s puro, de tal forma que la bendici\u00f3n que tuvo Mar\u00eda es nuestra, y podemos decir con Cristo: \u201cAntes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Adem\u00e1s, algunas personas suponen naturalmente que debe de haber sido algo dulce ser la madre de nuestro Se\u00f1or, PORQUE, ENTONCES, LE HABR\u00cdAMOS CONOCIDO M\u00c1S, Y HABR\u00cdAMOS CONOCIDO M\u00c1S DE SU CORAZ\u00d3N.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si ten\u00eda algunos secretos, seguramente los habr\u00eda confiado a Su madre. Seguramente se habr\u00edan transparentado, en Su vida privada, algunas cosas que los hombres no ver\u00edan en p\u00fablico. Tal vez hubo algo que no pod\u00eda ser manifestado muy bien ante la mirada de los millones, que ser\u00eda percibido por Jos\u00e9 y por Su admiradora madre. Ella estaba tras bastidores; ten\u00eda el beneficio de mirar dentro de Su propio coraz\u00f3n de la manera en que nosotros no podemos hacerlo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Bien, podr\u00eda haber algo en eso, pero no creo que haya mucho. Yo no s\u00e9 si Mar\u00eda sab\u00eda m\u00e1s que otros. Lo que sab\u00eda, hizo bien en guardarlo en su coraz\u00f3n. Pero no parecer\u00eda, por lo que leemos en los evangelios, que hubiere sido una creyente m\u00e1s instruida que cualquier otro de los disc\u00edpulos de Cristo, y no tenemos ning\u00fan indicativo de que ella hubiere logrado algunos extraordinarios avances en la instrucci\u00f3n espiritual que Su Hijo imparti\u00f3.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero es cierto que, sin importar lo que Mar\u00eda hubiere podido descubrir, ustedes y yo podemos descubrirlo ahora, no naturalmente, sino espiritualmente. \u00bfSe sorprenden de que diga esto? Aqu\u00ed tenemos un texto que lo comprueba: \u201cLa comuni\u00f3n \u00edntima de Jehov\u00e1 es con los que le temen, y a ellos har\u00e1 conocer su pacto\u201d. Yo recuerdo tambi\u00e9n las palabras del Maestro cuando dijo: \u201cYa no os llamar\u00e9 siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su se\u00f1or; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que o\u00ed de mi Padre, os las he dado a conocer\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es m\u00e1s, tan bienaventuradamente nos dice este Divino Revelador de secretos lo que hay en Su coraz\u00f3n, que no se reserva nada que sea de provecho para nosotros, y puede decirnos lo que dijo a Sus disc\u00edpulos: \u201cSi as\u00ed no fuera, yo os lo hubiera dicho\u201d. Cristo no oculta nada a Sus elegidos. Entre el coraz\u00f3n de un verdadero santo y Cristo no hay ning\u00fan secreto; nosotros derramamos nuestros corazones en Su coraz\u00f3n, y \u00c9l derrama a su vez Su coraz\u00f3n en el nuestro. \u00bfAcaso no se manifiesta a nosotros, en estos d\u00edas, como no se manifiesta al mundo? Ustedes saben que lo hace y, por tanto, no dar\u00e1n voces ignorantemente como lo hizo aquella mujer: \u201cBienaventurado el vientre que te trajo\u201d; antes bien, inteligentemente bendecir\u00e1n a Dios porque, habiendo o\u00eddo y guardado la Palabra, ustedes tienen, ante todo, una comuni\u00f3n tan verdadera con el Salvador como la tuvo la Virgen, y tienen, en segundo lugar, una participaci\u00f3n tan verdadera en los secretos de Su coraz\u00f3n como podemos suponer que ella los tuvo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III.<\/b> Por otra parte, quiz\u00e1 un comentario m\u00e1s com\u00fan sea este: \u201chubiera deseado ser la madre de Cristo, para HABER PODIDO ALIMENTARLE Y SUPLIR SUS NECESIDADES, cuidarlo en Su debilidad, ponerlo a descansar, y o\u00edr los primeros balbuceos cuando comenz\u00f3 a hablar. Oh, ser\u00eda algo importante poder decir, al llegar al cielo, que aliment\u00e9 al Ser que es exaltado ahora muy por encima de todos los principados y potestades, y que escuch\u00e9 el llanto de Su infancia, y alivi\u00e9 Sus necesidades\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Bien, eso ser\u00eda algo; pero d\u00e9jenme decirles que pueden alcanzar eso, amados: cada hijo de Dios deber\u00eda alcanzarlo. Cristo est\u00e1 todav\u00eda en la tierra, no en cuanto a Su persona corporal, sino en t\u00e9rminos de Su persona m\u00edstica; y todav\u00eda puedes alimentar a esa persona m\u00edstica. Nosotros, ministros de Dios, \u00bfacaso no somos padres nutricios de la Iglesia de Dios? Y ustedes, cada uno de ustedes, en su esfera, al ense\u00f1ar al ignorante, guiar al descarriado y consolar a quienes est\u00e1n abatidos, oyen el llanto pla\u00f1idero de un Salvador sufriente, y est\u00e1n, con los pechos de su consolaci\u00f3n, supliendo las necesidades de Su todav\u00eda infante Iglesia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tal vez sea mejor, y mucho m\u00e1s noble, tener el honor de nutrir el cuerpo m\u00edstico de Cristo en lugar de cuidar Su estructura corporal, porque hay un rango mucho m\u00e1s amplio en esto. El Salvador s\u00f3lo necesitaba un refrigerio, alg\u00fan bocado y un trago de agua; pero ahora su vasto cuerpo, extendido como est\u00e1 desde Jap\u00f3n hasta Am\u00e9rica, Su vasto cuerpo que se encuentra presente, como es el caso, en cada parte de este mundo, Su vasto cuerpo, encontrado en aquellos enfermos, en aquellos aquejados de pobreza, requiere vastamente m\u00e1s y, por tanto, de tu riqueza puedes dar m\u00e1s, s\u00ed, puedes ofrecer m\u00e1s de tu fortaleza para alimentarle y suplir Sus necesidades espirituales. Entonces, cualquier honra que la Virgen hubiere tenido a este respecto, puede ser alcanzada todav\u00eda por las v\u00edrgenes puras de Cristo si atienden a Su Iglesia, y la ministran con la riqueza de su coraz\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201c\u00a1Jes\u00fas, el m\u00e1s pobre de los pobres!<br \/> \u00a1Var\u00f3n de dolores! \u00a1Hijo de aflicci\u00f3n!<br \/> Felices son aquellos cuya abundante reserva<br \/> Sirvi\u00f3 para Tu alivio.<\/i><br \/>\n<i>Jes\u00fas, aunque Tu cabeza est\u00e1 coronada,<br \/> Coronada con la m\u00e1s excelsa majestad,<br \/> En Tus miembros eres encontrado,<br \/> Sumido en la m\u00e1s profunda pobreza.<\/i><br \/>\n<i>* * * <\/i><br \/>\n<i>\u201cQuienes alimentan a Tus pobres y desfallecidos<br \/> Proveen un banquete para TI MISMO;<br \/> Aquellos que visten a los santos desnudos<br \/> Alrededor de TUS lomos colocan esos vestidos\u201d.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>IV.<\/b> Podr\u00eda ser muy posible que otras personas lo hayan considerado de otra manera. Han dicho: \u201cBienaventurado el vientre que te trajo, y los senos que mamaste; pues si nos hubiese correspondido ser Su madre, entonces, creemos QUE \u00c9L ESTAR\u00cdA DISPUESTO A O\u00cdR NUESTRO CLAMOR, pues un hijo seguramente no puede resistir la oraci\u00f3n de su propia madre; y cuando una madre dice: \u2018Hijo m\u00edo, ay\u00fadame, yo soy pecadora; yo creo en ti, ay\u00fadame\u2019; cuando clama a aqu\u00e9l a quien ha concebido, \u2018Ay\u00fadame, quita mis pecados\u2019, seguramente Jes\u00fas oir\u00eda, con un o\u00eddo dispuesto, y dir\u00eda: \u2018madre, tus pecados te son perdonados\u2019.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, amados, esto es \u00fanicamente nuestra imaginaci\u00f3n, pues Cristo est\u00e1 tan dispuesto a salvar a cualquier pecador en este lugar, como lo estuvo para salvar a Su madre, pues es Su mayor deleite ver a un pecador, con l\u00e1grimas en sus ojos, clamando: \u201cDios, s\u00e9 propicio a m\u00ed, pecador\u201d. Si yo tuviera el poder de perdonarlos, creo que ustedes saben de qu\u00e9 buen grado lo har\u00eda. Oh, si yo pudiera quebrantar sus corazones, los vendar\u00eda de nuevo; Dios sabe que no dejar\u00eda pasar esta noche sin hacerlo; y, \u00bfpiensan que mi Dios y Se\u00f1or es menos amoroso que yo? Ustedes sienten que si \u00c9l estuviera aqu\u00ed esta noche y ustedes fueran Su madre, que oir\u00eda con certeza su clamor y les responder\u00eda; pero Jesucristo respondi\u00f3 -mirando a la multitud que se hab\u00eda congregado- a alguien que le dijo: \u201cHe aqu\u00ed tu madre y tus hermanos est\u00e1n afuera, y te quieren hablar\u201d, \u00bfqu\u00e9 le respondi\u00f3? \u201c\u00bfQui\u00e9n es mi madre, y qui\u00e9nes son mis hermanos? Y extendiendo Su mano hacia Sus disc\u00edpulos, dijo: He aqu\u00ed mi madre y mis hermanos. Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que est\u00e1 en los cielos, \u00e9se es mi hermano, y hermana, y madre\u201d. Y t\u00fa, si pones tu confianza en el Se\u00f1or Jesucristo, no estar\u00e1s en una condici\u00f3n inferior a Su madre, es m\u00e1s, \u00bfpor qu\u00e9 no decirlo?, incluso tendr\u00edas la preferencia. Cristo predicaba cuando le dijeron: \u201cAqu\u00ed est\u00e1 tu madre\u201d. \u00bfSe detuvo acaso para atender primero a Su madre? No, antes bien quiso alimentar primero a Sus disc\u00edpulos, primero quiso ense\u00f1arles; y as\u00ed, pecador, no estar\u00e1s en una condici\u00f3n inferior a la madre del Salvador. S\u00f3lo clama a \u00c9l ahora. Oh, que el Esp\u00edritu Santo te ense\u00f1ara tu condici\u00f3n perdida, te revelara tu necesidad, y pusiera un clamor penitente en tu boca; pues, cuando puedas clamar: \u201cJes\u00fas, api\u00e1date de m\u00ed, y s\u00e1lvame\u201d, t\u00fa puedes clamar a \u00c9l con la mayor confianza, pues:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201c\u00c9l es capaz, \u00c9l est\u00e1 dispuesto,<br \/> No dudes m\u00e1s\u201d.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No necesitas buscar conmover Su coraz\u00f3n con muchos clamores; pues Su coraz\u00f3n ya est\u00e1 conmovido. \u00c9l ama a los hijos de los hombres; Sus delicias est\u00e1n con ellos. No podr\u00edas hacerle un mayor favor que dej\u00e1ndole que te salve. Som\u00e9tete, con todo tu vac\u00edo, a la plenitud de Su indecible compasi\u00f3n. \u00bfAcaso no tengo un pensamiento aqu\u00ed, sostenido ahora como un im\u00e1n, que arrulle a algunos? \u00bfNo hay alg\u00fan metal aqu\u00ed que sea atra\u00eddo por \u00e9l? El amor de Cristo a Su pueblo, a los pobres pecadores que le buscan, es tan grande como el amor que le hubiere tenido a Su madre, e incluso mayor; pueden venir con determinaci\u00f3n a \u00c9l, aunque no hayan buscado Su rostro nunca antes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">V. Adem\u00e1s, soy del parecer que algunos piensan que, si hubieran sido Su madre, HABR\u00cdAN PODIDO VENIR A \u00c9L CON MAYOR FACILIDAD.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cEs f\u00e1cil hablarle a alguien que conocemos. No tenemos ning\u00fan temor de declarar nuestras carencias a uno que ha estado tan cerca de nosotros como Cristo lo estuvo de Su madre\u201d. Sin embargo, quisiera que recordaran que Cristo, como el Hijo de Dios, no era el Hijo de Mar\u00eda; Cristo, el Divino Salvador no estaba m\u00e1s cerca de Mar\u00eda de lo que est\u00e1 cercano a nosotros. El Cristo concebido en su vientre o que mam\u00f3 de sus pechos fue meramente el hombre Cristo; y, por tanto, en Su divina persona se yergue tan por encima de ella como de nosotros. Y entonces, aunque fue nacido de la sustancia de Su madre, fue de nuestra sustancia tambi\u00e9n, pues es hueso de nuestros huesos, y carne de nuestra carne, un hombre tal como somos nosotros. Si fuera un \u00e1ngel, siendo de un tipo diferente, podr\u00edamos tener miedo de venir a \u00c9l; pero \u00c9l es un hombre, tiene las emociones de un hombre, el coraz\u00f3n de un hombre, la compasi\u00f3n de un hombre, el amor de un hombre, y no tenemos que tener miedo de venir a \u00c9l. Aunque no naciera de nosotros, \u00c9l es de nosotros; aunque no seamos Su madre, somos Sus hermanos. Entonces, vayamos a \u00c9l con resoluci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pecador, t\u00fa tienes tanto derecho de venir como el que jam\u00e1s tuvo Mar\u00eda. Ella no ten\u00eda nada excepto lo que la gracia le dio; t\u00fa tienes lo mismo. \u00bfAcaso Cristo ech\u00f3 fuera jam\u00e1s a alg\u00fan pecador que viniera a \u00c9l? Es m\u00e1s, \u00bfrechaz\u00f3 jam\u00e1s a alguno que hubiere sido llevado ante \u00c9l? Hubo una mujer sorprendida en adulterio, y ella no vino voluntariamente, sino que la llevaron a \u00c9l, pensando; \u201cSeguramente Cristo la condenar\u00e1\u201d. \u00bfCu\u00e1l fue el resultado? Despu\u00e9s de echar fuera a todos sus adversarios, le dijo a ella: \u201cVete, y no peques m\u00e1s\u201d. Y lo mismo te dir\u00eda a ti si tus dudas y temores y miedos no te impidieran ir a \u00c9l. Cuando eche fuera a un alma, entonces otras almas han de temer venir a \u00c9l; pero mientras mi bendito Se\u00f1or est\u00e9 con los brazos abiertos, y reciba al m\u00e1s protervo, y al m\u00e1s vil y al m\u00e1s pobre para ministrarle Su amor, te ruego que no te quedes atr\u00e1s por verg\u00fcenza o miedo. Tanto como si fueras Su madre, y \u00c9l tu hijo, ven a \u00c9l, pues te invita a venir, diciendo: \u201cVenid a m\u00ed todos los que est\u00e1is trabajados y cargados, y yo os har\u00e9 descansar\u201d. Con ojos llenos de l\u00e1grimas, les implora que vengan a \u00c9l; y si no vienen, alivia Su coraz\u00f3n exclamando: \u201c\u00a1Cu\u00e1ntas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina a sus polluelos debajo de sus alas, y no quisiste!\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>VI.<\/b> Quiz\u00e1 si reflexionan sobre esto, ver\u00e1n muchas cosas m\u00e1s que son hermosas. Estoy seguro de que no hay t\u00f3pico m\u00e1s consolador que el que mi texto contiene. LA PROPIA BENDICI\u00d3N QUE PERTENECI\u00d3 A LA VIRGEN MADRE DE JES\u00daS, PERTENECE A CADA ALMA QUE OYE LA PALABRA DE DIOS, Y LA GUARDA.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora la oyen. \u00bfLa oyen con sus o\u00eddos interiores, con los o\u00eddos de su coraz\u00f3n; y cuando la oyen, la guardan en su memoria? \u00bfLa guardan en su fe? \u00bfProcuran guardarla en su obediencia? Y, \u00bfest\u00e1n dando testimonio cotidianamente de su verdad? Si fuera as\u00ed, estas bendiciones son suyas; y perm\u00edtanme decirle a cualquier pecador temeroso, despierto, convicto, que todas estas bendiciones podr\u00edan ser suyo si oyera la Palabra de Dios, y la guardara esta noche. Aqu\u00ed tenemos una o dos palabras de Dios que quiero que guarden: \u201cVenid luego, dice Jehov\u00e1, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve ser\u00e1n emblanquecidos; si fueren rojos como el carmes\u00ed, vendr\u00e1n a ser como blanca lana\u201d. \u00bfNo quieres venir y estar a cuenta con Dios, y discutir este asunto? Has o\u00eddo la Palabra. Te ruego que la guardes, esto es, que la obedezcas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aqu\u00ed hay otro mensaje de la Palabra: \u201cPalabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jes\u00fas vino al mundo para salvar a los pecadores\u201d. Has o\u00eddo eso: gu\u00e1rdalo, cree que, aunque eres un pecador, \u00c9l vino para salvarte; ap\u00f3yate en eso, conf\u00eda en eso. Aqu\u00ed hay otro mensaje; te ruego que al momento de o\u00edrlo, lo guardes: \u201cEl que creyere y fuere bautizado, ser\u00e1 salvo\u201d. Lo has o\u00eddo; ahora gu\u00e1rdalo. Creer es confiar; conf\u00eda en Cristo ahora; le pido a Dios que te constri\u00f1a a hacerlo antes de que salgas por esas puertas. P\u00f3strate, rostro en tierra, sobre la promesa de Cristo; \u00a1en cuanto a tu propia justicia, arr\u00f3jala a los perros! Ninguna oraci\u00f3n, ninguna l\u00e1grima, ning\u00fan voto, ning\u00fan suspiro que sean tuyos pueden hacer nada en este asunto. Conf\u00eda en Jesucristo ahora; entonces, si has o\u00eddo esa Palabra, y la has guardado, prosigue tu camino, y deja que Satan\u00e1s diga lo que quiera, y que la carne haga el ruido que le plazca; Cristo te ha bendecido y eres bienaventurado; \u00c9l te ha dicho aunque seas pecador: \u201cBienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan\u201d. \u00a1Cuando ustedes y yo lleguemos al cielo, vamos a encontrar que es as\u00ed! Hemos de gloriarnos en eso, y hemos de cantar un c\u00e1ntico tan sonoro como lo hizo Mar\u00eda, cuando dijo: \u201cEngrandece mi alma al Se\u00f1or; y mi esp\u00edritu se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha mirado la bajeza de su sierva\u201d, pues todas las generaciones pueden decirle bienaventurado a aquel que busc\u00f3 y encontr\u00f3 al Salvador. Oh, amados, incluso en el cielo ese c\u00e1ntico de Mar\u00eda ser\u00e1 un dulce canto para todos nosotros. Hemos de comenzar a cantarlo aqu\u00ed, y para Cristo sea la alabanza. Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cMientras \u00e9l dec\u00eda estas cosas, una mujer de entre la multitud levant\u00f3 la voz y le dijo: Bienaventurado el vientre que te trajo, y los senos que mamaste. 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