{"id":22548,"date":"2016-04-04T15:56:19","date_gmt":"2016-04-04T20:56:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-tercera-bienaventuranzapor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:56:19","modified_gmt":"2016-04-04T20:56:19","slug":"la-tercera-bienaventuranzapor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-tercera-bienaventuranzapor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"La Tercera Bienaventuranza\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u00abBienaventurados los mansos, porque ellos recibir\u00e1n la tierra por heredad.\u00bb Mateo 5: 5.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Les he recordado a menudo que las bienaventuranzas de este cap\u00edtulo se erigen la una sobre la otra, y cada una brota de otra, y aquellas que anteceden son siempre necesarias para las consecuentes. Esta tercera bienaventuranza, \u00abBienaventurados los mansos\u00bb, no habr\u00eda podido ocupar el primer lugar, pues habr\u00eda estado fuera de lugar all\u00ed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando un hombre es convertido, la primera operaci\u00f3n de la gracia de Dios dentro de su alma, es darle verdadera pobreza de esp\u00edritu, y por eso la primera bienaventuranza es, \u00abBienaventurados los pobres en esp\u00edritu.\u00bb El Se\u00f1or nos lleva a conocer nuestro vac\u00edo, y as\u00ed nos humilla; y luego, despu\u00e9s, nos hace lamentar las deficiencias que son tan manifiestas en nosotros.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Luego sigue la segunda bienaventuranza: \u00abBienaventurados los que lloran.\u00bb Primero hay un verdadero conocimiento de nosotros mismos; y luego una sagrada aflicci\u00f3n que proviene de ese conocimiento. Ahora, nadie puede ser verdaderamente manso, en el sentido cristiano de esa palabra, mientras no se conozca antes a s\u00ed mismo; y despu\u00e9s comienza a deplorar y lamentarse porque est\u00e1 muy lejos de lo que deber\u00eda ser.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La justicia propia no es mansa nunca; el hombre que es orgulloso de s\u00ed mismo, con toda seguridad es de coraz\u00f3n empedernido en sus tratos con otros. Para alcanzar este pelda\u00f1o de la escalera de luz, primero tiene que afirmar su pie en los otros dos pelda\u00f1os. Debe haber pobreza de esp\u00edritu y lamentaci\u00f3n de coraz\u00f3n antes de que venga esa graciosa mansedumbre de la cual habla nuestro texto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Noten tambi\u00e9n, que esta tercera bienaventuranza es de un orden m\u00e1s elevado que las otras dos. Hay algo positivo en ella, en cuanto a la virtud. Las dos primeras son m\u00e1s bien expresivas de una deficiencia, pero aqu\u00ed algo es provisto a la persona.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Un hombre es pobre en esp\u00edritu: esto es, siente que le faltan miles de cosas que deber\u00eda poseer. El hombre llora: esto es, se lamenta por su estado de pobreza espiritual. Pero ahora hay algo que realmente le es dado por la gracia de Dios; no es una cualidad negativa, sino es una prueba positiva de la obra del Esp\u00edritu Santo en su alma, de tal forma que se vuelve manso.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los primeros dos caracteres que reciben una bendici\u00f3n parecen estar encerrados en s\u00ed mismos. El hombre es pobre en esp\u00edritu; eso se relaciona consigo mismo. Su lamentaci\u00f3n es su propio llanto personal que termina cuando recibe consolaci\u00f3n. Pero la mansedumbre tiene que ver con otras personas. Es cierto que tiene una relaci\u00f3n con Dios, pero la mansedumbre de un hombre est\u00e1 referida especialmente hacia sus semejantes. \u00c9l no es simplemente manso por dentro; su mansedumbre se manifiesta en sus tratos con otros. No se podr\u00eda hablar de un eremita que no hubiere visto jam\u00e1s a un ser humano, como de alguien manso; la \u00fanica manera en la que podr\u00edas comprobar si es manso ser\u00eda ponerlo con aquellos que probaran su temperamento.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed que la mansedumbre es una virtud m\u00e1s grande, m\u00e1s expansiva, y que tiene una esfera de acci\u00f3n m\u00e1s amplia que las primeras dos caracter\u00edsticas que Cristo ha decretado como bienaventuradas. Es superior a las otras, como debe ser, puesto que brota de ellas; pero, al mismo tiempo hay a lo largo de todas las bienaventuranzas una especie de descenso paralelo al ascenso, y lo mismo ocurre aqu\u00ed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En el primer caso, el hombre era pobre, y estaba en el fondo; en el segundo caso, el hombre lloraba, y segu\u00eda estando abajo; pero si guardara su llanto para s\u00ed mismo, podr\u00eda parecer grande ante sus semejantes. Pero ahora ha llegado a ser manso entre ellos, -manso y humilde en medio de la sociedad-, de tal forma que sigue descendiendo y descendiendo; y sin embargo, est\u00e1 subiendo con una exaltaci\u00f3n espiritual, aunque se est\u00e9 hundiendo en lo relativo a la humillaci\u00f3n personal, y de esta manera ha recibido verdaderamente mayor gracia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, habiendo hablado del contexto de esta bienaventuranza, vamos a hacer dos preguntas con miras a abrirla. Estas son: primero, <i>\u00bfqui\u00e9nes son los mansos?<\/i>, y, en segundo lugar, <i>\u00bfc\u00f3mo y en qu\u00e9 sentido se dice que recibir\u00e1n la tierra por heredad?<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> Primero, entonces, \u00bfQUI\u00c9NES SON LOS MANSOS?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ya he dicho que son aquellos que han sido hechos pobres en esp\u00edritu por Dios, y que han sido conducidos a llorar delante de Dios y han sido consolados; pero aqu\u00ed aprendemos que tambi\u00e9n son mansos, esto es, de mente humilde y amable delante de Dios y delante de los hombres.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Son mansos delante de Dios, y el buen amigo Watson divide esta cualidad en dos encabezados, es decir, que son sumisos a Su voluntad, y flexibles a Su Palabra. \u00a1Que estas dos cualidades tan expresivas sean encontradas en cada uno de nosotros!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed que los verdaderos mansos son, antes que nada, <i>sumisos a la voluntad de Dios.<\/i> Todo lo que Dios quiera, ellos lo quieren. Comparten la mente de aquel pastor de ovejas proveniente de la regi\u00f3n de Salisbury Plain (en Inglaterra) a quien el doctor Stenhouse le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfcu\u00e1l es el pron\u00f3stico del tiempo para ma\u00f1ana?\u00bb \u00abPues\u00bb, -respondi\u00f3 el pastor-, \u00abtendremos el tipo de clima que me agrada.\u00bb Entonces el doctor le pregunt\u00f3, \u00ab\u00bfqu\u00e9 es lo que quieres decir?\u00bb Y el pastor le respondi\u00f3: \u00abel clima que agrade a Dios siempre me agrada a m\u00ed.\u00bb \u00abPastor de ovejas\u00bb, -replic\u00f3 el doctor-, \u00abtu porci\u00f3n parece ser un poco dura.\u00bb \u00ab\u00a1Oh, no, se\u00f1or!\u00bb, -repuso el pastor-, \u00abno es as\u00ed; pues abunda en misericordias.\u00bb \u00abPero tienes que trabajar muy duro, \u00bfno es cierto?\u00bb \u00abS\u00ed\u00bb, -respondi\u00f3-, \u00abtengo mucho trabajo, pero eso es mejor que estar holgazaneando.\u00bb \u00abPero tienes que soportar muchas penalidades, \u00bfno es as\u00ed?\u00bb \u00ab\u00a1Oh, s\u00ed, se\u00f1or!\u00bb, -dijo-, \u00abmuch\u00edsimas; pero entonces no tengo tantas tentaciones como las que tienen esas personas que viven en las ciudades, y tengo m\u00e1s tiempo para meditar en mi Dios. As\u00ed que estoy completamente satisfecho porque donde Dios me ha puesto es la mejor posici\u00f3n en la que podr\u00eda estar.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Con un esp\u00edritu feliz y contento como ese, los mansos no altercan con Dios. No hablan, como lo hace alguna gente insensata, de haber nacido bajo la influencia de un planeta poco propicio, y de estar colocados en circunstancias desfavorables para su desarrollo. Y aun cuando son golpeados por la vara de Dios, los mansos no se rebelan contra \u00c9l, ni lo llaman un Se\u00f1or duro; se quedan m\u00e1s bien mudos y en silencio, y no abren su boca porque Dios lo haya hecho, o si llegan a hablar, es para pedir gracia para que la prueba que est\u00e1n soportando sea santificada para ellos, o para que puedan elevarse tan alto en la gracia como para gloriarse en las debilidades, para que el poder de Cristo descanse sobre ellos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los de orgulloso coraz\u00f3n llegan a denunciar a su Hacedor, y el vaso de barro podr\u00eda decir al que lo form\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me has hecho as\u00ed?\u00bb Pero estos hombres de gracia no actuar\u00edan as\u00ed. Para ellos basta que Dios quiera algo; si \u00c9l lo quiere as\u00ed, que as\u00ed sea: ya sea el trono de Salom\u00f3n o el muladar de Job; ellos desean ser igualmente felices en cualquier lugar que el Se\u00f1or los coloque, o de cualquier manera que los trate.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ellos son tambi\u00e9n <i>flexibles a la Palabra de Dios;<\/i> si realmente son mansos, siempre est\u00e1n dispuestos a doblegarse. Ellos no se imaginan lo que deber\u00eda ser la verdad, para luego acudir a la Biblia en busca de los textos que demuestren que lo que ellos piensan est\u00e1 all\u00ed; m\u00e1s bien recurren al Libro inspirado con una mente c\u00e1ndida, y oran con el Salmista, \u00abAbre mis ojos, y mirar\u00e9 las maravillas de tu ley.\u00bb Y cuando, al escudri\u00f1ar las Escrituras, encuentran profundos misterios que no pueden comprender, creen lo que no pueden entender; y donde, algunas veces, diferentes partes de la Escritura parecieran estar en conflicto unas con otras, ellos dejan la explicaci\u00f3n al grandioso Int\u00e9rprete que es el \u00fanico que puede aclararles todo. Cuando se enfrentan con doctrinas que son contrarias a sus propias opiniones, y duras para ser recibidas por carne y sangre, se entregan al Esp\u00edritu Divino y oran, \u00abens\u00e9\u00f1anos lo que no sabemos.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando los mansos en esp\u00edritu encuentran alg\u00fan precepto en la Palabra de Dios, de inmediato buscan obedecerlo. No le ponen objeciones, ni preguntan si podr\u00edan evitarlo, ni hacen esa pregunta tan frecuentemente repetida: \u00ab\u00bfes eso esencial para la salvaci\u00f3n?\u00bb No son tan ego\u00edstas como para no hacer nada excepto aquello de lo que depende su salvaci\u00f3n; ellos aman tanto a su Dios que desean obedecer incluso el mandamiento m\u00e1s m\u00ednimo que les d\u00e9, sencillamente por amor a \u00c9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los de esp\u00edritu manso son como las placas sensibles del fot\u00f3grafo, pues conforme la Palabra de Dios pasa enfrente de ellos, desean tener su imagen impresa en sus corazones. Sus corazones son las tablas de carne donde est\u00e1 grabada la mente de Dios; Dios es el Escritor y ellos se convierten en ep\u00edstolas vivientes, escritas, no con tinta, sino con el dedo del Dios vivo. De esta manera son mansos para con Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero la mansedumbre es una cualidad que tambi\u00e9n se relaciona en gran medida con los hombres; y pienso que quiere decir, primero, que <i>el hombre es humilde<\/i>. Se comporta, entre sus semejantes, no como un C\u00e9sar que, como dice Shakespeare, \u00abcruza de un tranco el estrecho mundo como un Coloso\u00bb, bajo cuyas gigantescas piernas los hombres ordinarios pueden caminar, y atisbar por todos lados para encontrar sus tumbas deshonrosas; sino que sabe que s\u00f3lo es un hombre, y que los mejores hombres no dejan de ser hombres, y ni siquiera pretende ser uno de los mejores hombres.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00c9l se reconoce menos que el menor de todos los santos; y, en cierto sentido, el primero de los pecadores. Por tanto, no espera que se le conceda el primer lugar en la sinagoga, ni el asiento m\u00e1s honroso en el festejo; estar\u00eda muy satisfecho si pudiera pasar entre sus semejantes como un caso notable del poder de la gracia de Dios, y ser conocido entre ellos como uno que es un gran deudor de la misericordia del Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No se reconoce como un ser muy superior. Si es de noble cuna, no se jacta de ello; si naci\u00f3 humildemente, no trata de colocarse a nivel con aquellos que ocupan un rango m\u00e1s alto en la vida. No es alguien que se jacte de su riqueza, o de sus talentos; sabe que un hombre no es juzgado por Dios por ninguna de estas cosas; y si el Se\u00f1or se agrada en darle mucha gracia, y en hacerlo muy \u00fatil en el servicio, \u00fanicamente siente que est\u00e1 en mayor deuda con su Se\u00f1or, y que tiene una mayor responsabilidad para con \u00c9l. As\u00ed que est\u00e1 m\u00e1s bajo delante de Dios, y camina m\u00e1s humildemente entre los hombres.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El hombre de esp\u00edritu manso es siempre de un temperamento y de un comportamiento humilde. Es exactamente lo contrario del hombre orgulloso quien, se percibe, debe ser una persona de importancia, por lo menos para \u00e9l mismo, y a quien t\u00fa sabes que le debes ceder el paso, a menos que quieras tener un altercado con \u00e9l. El orgulloso es un caballero que espera tener siempre completamente desplegadas sus velas en cualquier circunstancia, y siempre debe llevar su estandarte delante de \u00e9l, y todo el mundo debe rendirle pleites\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El grandioso \u00abYo\u00bb sobresale conspicuamente en \u00e9l en todo momento. \u00a1Vive en la mejor casa de la calle, en la mejor habitaci\u00f3n, y tiene la sala m\u00e1s elegante; y cuando se despierta por la ma\u00f1ana, se da la mano a s\u00ed mismo, y se congratula por ser un hombre muy distinguido! Eso es exactamente lo opuesto del manso; y, por tanto, aunque la humildad no es el \u00fanico elemento que la mansedumbre contiene, es una de sus principales caracter\u00edsticas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">De esto brota la delicadeza de esp\u00edritu. <i>El hombre es amable<\/i>; no habla con rudeza; sus tonos no son imperiosos, ni su esp\u00edritu es dominante. A menudo renuncia a lo que considera que podr\u00eda ser leg\u00edtimo, cuando no cree que sea conveniente para el bien de otros. Busca ser un verdadero hermano entre sus hermanos, y se considera muy honrado si puede ser el portero de la casa del Se\u00f1or, o desempe\u00f1ar cualquier servicio insignificante para la familia de la fe.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo conozco a algunos cristianos profesantes que son muy duros y repelentes. No se te ocurrir\u00eda acudir con ellos para contarles tus problemas; no podr\u00edas abrirles tu coraz\u00f3n. Parecer\u00eda que no pueden descender a tu nivel. Est\u00e1n sobre un monte, y te hablan desde su altura como quien habla con una criatura muy por debajo de ellos. Ese no es el verdadero esp\u00edritu cristiano; eso no es ser manso.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El cristiano que es realmente superior a los dem\u00e1s con quienes convive, es precisamente el hombre que se rebaja al nivel de los m\u00e1s bajos con miras al bien general de todos. \u00c9l imita a su Se\u00f1or, quien, aunque era igual a Dios, \u00abSe despoj\u00f3 a s\u00ed mismo, tomando forma de siervo.\u00bb Y en consecuencia, es amado y es digno de confianza como lo fue su Se\u00f1or, e incluso los ni\u00f1os vienen a \u00e9l, y no los rechaza. Es delicado con ellos, como una madre amante evita cualquier dureza al tratar con sus hijos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En adici\u00f3n a ser humildes y amables, <i>los mansos son pacientes.<\/i> Saben que \u00abEs necesario que vengan tropiezos\u00bb; ellos son demasiado mansos ya sea para ofender o para ser ofendidos. Si otros los agravian, ellos lo toleran. No solamente perdonan siete veces, sino setenta veces siete; de hecho, a menudo no sienten que se les haya hecho algo que necesite alg\u00fan perd\u00f3n, pues no lo han tomado como una afrenta; consideran que se cometi\u00f3 un error, de tal forma que no se enojan por ello. Podr\u00edan enojarse por un momento; no ser\u00eda humano si no lo hiciesen. Pero hay tal cosa como enojarse y sin embargo no pecar; y el hombre manso vuelca toda su ira sobre el mal, pero lejos de la persona que hizo lo malo, y est\u00e1 tan presto a brindarle una amabilidad como si no hubiese transgredido nunca.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si hubiese alguien aqu\u00ed que sea de un esp\u00edritu airado, que amablemente se lleve a casa estos comentarios, y trate de corregir ese asunto, pues un cristiano debe dominar un temperamento col\u00e9rico. Las ollitas hierven pronto; y yo he conocido algunos cristianos profesantes que son como ollitas, porque el m\u00e1s peque\u00f1o fuego los hace hervir. Cuando no has tenido del todo la intenci\u00f3n de herir sus sentimientos, han sido terriblemente heridos. El m\u00e1s sencillo comentario ha sido tomado como un insulto, y se han hecho una serie de deducciones inexistentes acerca de cosas, y consideran a sus hermanos ofensores por una palabra, o por media palabra, ay, e incluso por no decir palabra.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunas veces, si un hombre no les ve en la calle por ser miope, se quedan convencidos que no los advirti\u00f3 a prop\u00f3sito, y le quitan la palabra porque ellos no est\u00e1n al nivel que \u00e9l est\u00e1. Si se hace algo o se deja de hacer algo, de cualquier manera est\u00e1n molestos. Siempre est\u00e1n en alerta para encontrar una causa de molestia, y casi le recuerdan a uno la historia del irland\u00e9s en la Feria de Donnybrook, que arrastraba su saco en el polvo, mientras le ped\u00eda a la gente que lo pisara, para tener el placer de derribar a alguien.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando oigo que alguien pierde los estribos, siempre oro para que no los encuentre otra vez, pues resulta m\u00e1s conveniente perder un temperamento as\u00ed. El hombre manso de esp\u00edritu puede ser, naturalmente, muy ardiente y fogoso, pero ha recibido gracia para mantener su temperamento bajo sujeci\u00f3n. No dice: \u00abas\u00ed es mi constituci\u00f3n, no puedo evitarlo\u00bb, como afirman muchos. Dios no nos excusar\u00e1 nunca por causa de nuestra constituci\u00f3n; recibimos Su gracia para curar nuestras constituciones perversas, y para eliminar nuestras corrupciones. No debemos apiadarnos de los amalecitas porque sean llamados pecados constitucionales, sino que debemos echarlos a todos, -incluso a Agag que viene alegremente-, y eliminarlos a todos delante del Se\u00f1or, que nos convierte en m\u00e1s que vencedores sobre todo pecado, ya sean constitucionales o de otro tipo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero como este es un mundo malvado, y hay algunos hombres que nos perseguir\u00e1n, y otros que tratar\u00e1n de usurpar nuestros derechos y lesionarnos gravemente, el hombre manso va m\u00e1s all\u00e1 de soportar lo que ha de soportarse, pues <i>\u00e9l perdona libremente la injuria que se le inflige<\/i>. Es una mala se\u00f1al cuando alguien reh\u00fasa perdonar a otro. He sabido de un padre que dijo que su hijo no deb\u00eda regresar a casa jam\u00e1s. \u00bfSabe ese padre que no podr\u00e1 entrar nunca al cielo mientras alimente un esp\u00edritu as\u00ed? He sabido de gente que dice: \u00abnunca voy a perdonar a Fulano de Tal.\u00bb \u00bfSabes t\u00fa que Dios no oir\u00e1 nunca tu oraci\u00f3n en la que pides perd\u00f3n mientras no perdones a otros? Esa es la propia condici\u00f3n que Cristo ense\u00f1\u00f3 a Sus disc\u00edpulos que deb\u00edan presentar: \u00abPerd\u00f3nanos nuestras deudas, como tambi\u00e9n nosotros perdonamos a nuestros deudores.\u00bb Si agarras del cuello a tu hermano, porque te debe un peso, \u00bfpuedes esperar que Dios te perdone los mil talentos que le debes?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed que el hombre de esp\u00edritu manso perdona a los que hacen mal; \u00e9l reconoce que las injurias son permitidas para que le sirvan como pruebas de su gracia, para ver si puede perdonar, y lo hace, y lo hace verdaderamente de coraz\u00f3n. Se sol\u00eda decir del Arzobispo Cranmer, \u00abju\u00e9gale a mi se\u00f1or de Canterbury una mala pasada, y ser\u00e1 tu amigo durante toda tu vida.\u00bb Ese era un esp\u00edritu noble, tomar al hombre que hab\u00eda sido su enemigo, y convertirlo a partir de ese momento en un amigo. Esta es la manera de imitar a Aquel que or\u00f3 por Sus asesinos, \u00abPadre, perd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen\u00bb; y esto es exactamente lo opuesto de un esp\u00edritu vengativo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay algunos que dicen que les han hecho da\u00f1o, y que se van a vengar; pero \u00abrepresalia\u00bb no es una palabra cristiana. \u00abVenganza\u00bb no es una palabra que deba encontrarse en un diccionario cristiano; el manso lo reconoce como dialecto babil\u00f3nico y lenguaje de Satan\u00e1s. Su \u00fanica venganza es amontonar ascuas sobre la cabeza de su adversario, haci\u00e9ndole todo el bien que pueda en retorno por el mal que \u00e9l le ha hecho.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo creo que la mansedumbre tambi\u00e9n involucra <i>contentamiento<\/i>. El hombre de esp\u00edritu manso no es ambicioso; est\u00e1 satisfecho con lo que Dios le provee. No dice que su alma detesta el man\u00e1 de cada d\u00eda, y el agua proveniente de la roca no pierde nunca su dulzura para su gusto. Su lema es, \u00abla providencia de Dios es mi herencia.\u00bb Experimenta altibajos, pero bendice al Se\u00f1or porque su Dios es Dios de los montes y tambi\u00e9n Dios de los valles; y si el rostro de Dios brilla sobre \u00e9l, no le importa mucho si camina por montes o por valles.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Est\u00e1 contento con lo que tiene, y dice: \u00ablo suficiente es tan bueno como un fest\u00edn.\u00bb No importa lo que le suceda, viendo que sus tiempos est\u00e1n en las manos de Dios, \u00e9l est\u00e1 tranquilo, en el mejor y m\u00e1s enf\u00e1tico sentido. El hombre manso no es un Napole\u00f3n que est\u00e1 dispuesto a vadear en medio de sangre humana para alcanzar un trono, y cerrar las puertas de la misericordia sobre la humanidad. El hombre manso no es un avaro que atesore con una voracidad que lo devora todo, todo lo que caiga en su mano, y agregue una casa a la otra, y un campo al otro, en tanto que viva.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El hombre manso tiene un laudable deseo de hacer uso de los talentos que Dios le ha dado, y de encontrarse una posici\u00f3n en la que pueda hacer m\u00e1s bien a sus semejantes; pero no es inquieto, ansioso, irritable, apesadumbrado, codicioso; \u00e9l est\u00e1 contento y es agradecido.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pongan estas cinco cualidades juntas, y tendr\u00e1n a un hombre verdaderamente manso: humilde, delicado, paciente, perdonador y contento; es exactamente lo opuesto del hombre que es orgulloso, duro, airado, vengativo y ambicioso. \u00danicamente la gracia de Dios, obrando en nosotros por el Esp\u00edritu Santo, puede hacernos as\u00ed de mansos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ha habido algunos que se han considerado mansos sin serlo. Los hombres de la Quinta Monarqu\u00eda, en los d\u00edas de Cromwell, dec\u00edan que ellos eran mansos, y que por tanto, recibir\u00edan la tierra por heredad; as\u00ed que quer\u00edan sacar a otros hombres de sus propiedades y de sus casas para poder obtenerlas, y de esta manera demostraban que no eran mansos; pues, si lo hubiesen sido, habr\u00edan estado contentos con lo que pose\u00edan, y habr\u00edan dejado que la dem\u00e1s gente gozara de lo que les pertenec\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay algunas personas que son muy amables y mansas en tanto que nadie los moleste. Todos nosotros tenemos un car\u00e1cter notable mientras hacemos lo que queremos; pero la verdadera mansedumbre, que es una obra de gracia, soportar\u00e1 el fuego de la persecuci\u00f3n, y pasar\u00e1 la prueba de la enemistad, de la crueldad, y del mal infligido, de la misma manera que la mansedumbre de Cristo lo hizo sobre la cruz del Calvario.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Ahora, en segundo lugar, pensemos en C\u00d3MO LOS MANSOS RECIBEN LA TIERRA POR HEREDAD.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas dijo: \u00abBienaventurados los mansos, porque ellos recibir\u00e1n la tierra por heredad.\u00bb Esta promesa es similar a la inspirada declaraci\u00f3n de Pablo, \u00abLa piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.\u00bb As\u00ed, primero, el hombre manso es el que recibe la tierra por heredad, pues <i>\u00e9l es el conquistador de la tierra.<\/i> \u00c9l es el conquistador del mundo doquiera que va. Guillermo el Conquistador vino a Inglaterra con espada y fuego, pero el conquistador cristiano gana sus victorias de una manera superior con las armas de la amabilidad y de la mansedumbre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En los tiempos de los puritanos, vivi\u00f3 un ministro eminente y piadoso, llamado el se\u00f1or Deering, que ha dejado escritos que todav\u00eda son valiosos. Cuando estaba sentado a la mesa, un d\u00eda, un tipo malvado lo insult\u00f3 arroj\u00e1ndole un vaso de cerveza a la cara. El buen hombre solamente sac\u00f3 su pa\u00f1uelo, limpi\u00f3 su rostro, y continu\u00f3 comiendo su comida. El hombre le provoc\u00f3 una segunda vez haciendo lo mismo, e incluso lleg\u00f3 a hacerlo una tercera vez en medio de muchos juramentos y blasfemias. El se\u00f1or Deering no respond\u00eda nada, sino solamente se limpiaba el rostro; y, en la tercera ocasi\u00f3n, el hombre vino y cay\u00f3 a sus pies, y coment\u00f3 que el espect\u00e1culo de su mansedumbre cristiana, y la mirada de ternura, y de amor compasivo que el se\u00f1or Deering le hab\u00eda dirigido, lo hab\u00edan doblegado por completo. As\u00ed el hombre bueno fue el conquistador del malo. Ning\u00fan Alejandro ha sido jam\u00e1s mayor que el hombre que puede soportar insultos como esos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y el santo se\u00f1or Dodd, cuando le habl\u00f3 a un hombre que estaba lanzando juramentos en la calle, recibi\u00f3 un golpe en la boca que le rompi\u00f3 dos dientes. El santo hombre se limpi\u00f3 la sangre de su rostro, y le dijo a su atacante: \u00abpuedes romperme todos mis dientes pero s\u00f3lo permite que te hable para que tu alma pueda ser salva\u00bb; y el hombre fue ganado por esta cristiana clemencia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es maravilloso comprobar lo que las naturalezas \u00e1speras pueden experimentar frente a naturalezas delicadas. Despu\u00e9s de todo, no es el fuerte el que vence sino el d\u00e9bil. Ustedes saben que ha habido una larga enemistad entre los lobos y las ovejas, y que las ovejas no se han puesto nunca a pelear, y sin embargo han ganado la victoria, y hay m\u00e1s ovejas que lobos en el mundo hoy en d\u00eda. En nuestro propio pa\u00eds todos los lobos han muerto, pero las ovejas se han multiplicado en decenas de miles.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El yunque permanece firme mientras el martillo golpea sobre \u00e9l, pero un yunque desgasta a muchos martillos. Y la amabilidad y la paciencia tendr\u00e1n \u00e9xito a la larga. En este momento presente, \u00bfqui\u00e9n es el m\u00e1s poderoso, C\u00e9sar con sus legiones o Cristo con Su cruz? Sabemos qui\u00e9n ser\u00e1 el triunfador antes de mucho tiempo entre Mahoma con su filosa cimitarra o Cristo con Su doctrina de amor. Cuando todas las fuerzas terrenales sean vencidas, el reino de Cristo permanecer\u00e1. Nada es m\u00e1s poderoso que la mansedumbre, y el manso es el que hereda la tierra en ese sentido.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los mansos reciben la tierra en heredad en otro sentido, y es que <i>ellos disfrutan lo que tienen<\/i>. Si ustedes me presentaran a un hombre que disfrutara de la vida a plenitud, yo les dir\u00eda de inmediato que es un hombre manso y de esp\u00edritu tranquilo. El gozo de la vida no consiste en la posesi\u00f3n de riquezas. Hay muchos ricos que son completamente miserables, y hay muchos pobres que son igualmente miserables. Pueden experimentar la miseria o pueden disfrutar de felicidad, de conformidad al estado de su coraz\u00f3n en cualquier condici\u00f3n de vida.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El hombre manso es agradecido, feliz, y est\u00e1 contento, y el contentamiento es el que vuelve disfrutable a la vida. Lo mismo sucede con nuestras comidas comunes. All\u00ed vemos llegar a casa a un hombre que se dispone a cenar; inclina su cabeza, y dice: \u00abpor lo que estamos a punto de recibir, que el Se\u00f1or nos vuelva verdaderamente agradecidos\u00bb; y luego abre sus ojos, y gru\u00f1e: \u00ab\u00a1C\u00f3mo! \u00bfCarnero fr\u00edo otra vez?\u00bb Su esp\u00edritu es muy diferente al del buen cristiano que, cuando lleg\u00f3 a casa, encontr\u00f3 dos arenques y dos o tres papas en la mesa, y pronunci\u00f3 sobre ellos esta bendici\u00f3n, \u00abPadre celestial, te damos gracias porque T\u00fa has rebuscado tanto en la tierra como en el mar para encontrarnos este convite.\u00bb Su cena no era tan buena como la del otro hombre, pero estaba contento con ella, y eso la hac\u00eda mejor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, qu\u00e9 contraste entre los refunfu\u00f1os que albergan muchos mientras se revuelcan en la riqueza, y el gozo que otros experimentan cuando s\u00f3lo cuentan con muy poco, pues la cena de hierbas es m\u00e1s dulce que el novillo cebado si es acompa\u00f1ada de contentamiento. \u00abLa vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee\u00bb, sino en el esp\u00edritu manso y tranquilo que le da gracias a Dios por cualquier cosa que se agrade en darle.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00ab\u00a1Oh!\u00bb, -dir\u00e1 alguien- \u00abpero eso no es recibir la tierra por heredad; es s\u00f3lo heredar una parte de ella.\u00bb Bien, es heredar lo que necesitamos, y hay un sentido en el que el manso realmente hereda la tierra entera. A menudo he sentido, -cuando he estado con un esp\u00edritu manso y tranquilo-, como si todo a mi alrededor me perteneciera. He caminado por un parque perteneciente a un caballero, y le he quedado muy agradecido por mantenerlo en tal orden a prop\u00f3sito para que yo lo recorriera. He entrado a su casa, y he visto su galer\u00eda de cuadros, y le he estado muy agradecido porque ha comprado tan grandiosos cuadros, y he llegado a desear que comprara m\u00e1s para que yo pudiera verlos cuando regresara la pr\u00f3xima vez. Yo estaba muy contento porque no ten\u00eda que comprarlos, y pagar a algunos siervos para que los cuidaran, y que todo esto hubiera sido hecho para m\u00ed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y algunas veces he mirado, desde una colina, a las extensas llanuras, o a alguna tranquila aldea, o a alguna ciudad industrial, congestionada de casa y tiendas, y he sentido que todo eso era m\u00edo, y que adem\u00e1s no ten\u00eda la molestia de cobrar las rentas que tal vez la gente no quisiera pagar. Yo s\u00f3lo ten\u00eda que mirarlo todo como el sol brillaba sobre todo ello, y luego ten\u00eda que mirar al cielo, y decir: \u00abPadre m\u00edo, todo esto es tuyo; y, por lo tanto, todo es m\u00edo; pues yo soy un heredero de Dios, y un coheredero con Jesucristo.\u00bb As\u00ed, que, en este sentido, el hombre de esp\u00edritu manso hereda la tierra entera.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tambi\u00e9n hereda en otro sentido, es decir, <i>\u00e9l se alegra cuando piensa en todo lo que tienen los dem\u00e1s<\/i>. Tal vez camine y se sienta cansado; alguien va cabalgando por all\u00ed, y se dice: \u00abgracias a Dios ese hombre no necesita caminar y cansarse, como lo hago yo. Me alegra que haya alguien que est\u00e1 libre de esa prueba.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Trabaja muy duro, y tal vez gana muy poco; pero es vecino de un obrero que gana el doble, y piensa, \u00abgracias a Dios porque mi vecino no experimenta los apuros que yo paso; no me gustar\u00eda verlo en el aprieto en que me encuentro.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunas veces, cuando estoy enfermo, alguien entra, y me dice: \u00abfui a visitar a alguien que est\u00e1 peor que usted\u00bb; pero yo no obtengo ning\u00fan consuelo de una observaci\u00f3n como esa, y mi respuesta usual es: \u00abme has hecho sentir peor de lo que me sent\u00eda antes que me dijeras que hay alguien que est\u00e1 peor que yo.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El mayor consuelo de un manso es este, \u00abaunque yo estoy enfermo, hay mucha gente que est\u00e1 bien\u00bb; o este, \u00abaunque yo estoy ciego, bendigo a Dios porque mis queridos hermanos pueden ver las flores y el sol\u00bb; o este, \u00abaunque yo soy cojo, estoy agradecido porque otros puedan correr\u00bb; o este, \u00abaunque mi esp\u00edritu est\u00e1 muy deprimido, me alegra que haya cantores de dulce voz\u00bb; o este, \u00abaunque yo sea un b\u00faho, me regocija que haya alondras que se remontan y cantan, y \u00e1guilas que vuelan hacia el sol.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El hombre de esp\u00edritu manso se alegra al saber que otras personas son felices, y la felicidad de ellos es su felicidad; tendr\u00e1 un gran n\u00famero de cielos, pues el cielo de los dem\u00e1s ser\u00e1 un cielo para \u00e9l. Ser\u00e1 un cielo para \u00e9l saber que muchas otras personas est\u00e1n en el cielo, y por cada uno que vea all\u00ed, alabar\u00e1 al Se\u00f1or. La mansedumbre nos da el gozo de lo que pertenece a otras personas, y el gozo de ellas no se ve reducido por el nuestro.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, el hombre de esp\u00edritu manso hereda la tierra en este sentido: <i>si hay alguien que sea bueno en cualquier lugar cerca de \u00e9l, procura verlo<\/i>. He conocido a personas que se han unido a la iglesia, y despu\u00e9s de haber estado poco tiempo en ella, han dicho: \u00abaqu\u00ed no hay amor.\u00bb Ahora, cuando un hermano afirma: \u00abaqu\u00ed no hay amor\u00bb, s\u00e9 que se ha estado mirando al espejo, y que su propio reflejo ha sugerido ese comentario. Esas personas se quejan de los enga\u00f1os y de las hipocres\u00edas de la iglesia profesante, y tienen alguna base para hacerlo; s\u00f3lo lamentamos que no puedan reconocer a la buena gente, a los verdaderos santos que est\u00e1n all\u00ed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El Se\u00f1or todav\u00eda tiene un pueblo que le ama y le teme, un pueblo que ser\u00e1 Suyo en el d\u00eda en que re\u00fana Sus joyas; y es una l\u00e1stima que no seamos capaces de ver lo que Dios admira tanto. Si somos mansos, m\u00e1s f\u00e1cilmente veremos las excelencias de otras personas. Hay un pasaje muy hermoso en la segunda parte del \u00abProgreso del Peregrino\u00bb, que narra que, cuando Cristiana y Misericordia fueron ba\u00f1adas ambas en el ba\u00f1o y vestidas de lino fino, blanco y limpio, \u00abcomenzaron a valorarse m\u00e1s entre ellas\u00bb. Si nosotros tambi\u00e9n hacemos esto, no pensaremos tan mal de esta pobre vida presente, como algunos de nosotros lo hacemos ahora, sino que la viviremos dando gracias a Dios, y alabando Su nombre, y as\u00ed estaremos heredando la tierra.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Con un suave temperamento, y un esp\u00edritu tranquilo, y gracia para que se mantengan as\u00ed, recibir\u00e1n la tierra por herencia bajo cualesquiera circunstancias. Si viene alg\u00fan problema, se inclinar\u00e1n ante \u00e9l, como el sauce se doblega ante el viento, y as\u00ed se escapa de los da\u00f1os que sufren los \u00e1rboles m\u00e1s robustos. Si llegaran peque\u00f1as vejaciones, ustedes no permitir\u00e1n ser vejados por ellas; sino que dir\u00e1n: \u00abcon un poco de paciencia, pasar\u00e1n.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Creo que nunca admir\u00e9 m\u00e1s al Arzobispo Leighton que cuando le\u00ed acerca de un cierto incidente que est\u00e1 registrado en su vida. \u00c9l viv\u00eda en una peque\u00f1a casa en Escocia, y s\u00f3lo contaba con un criado en la casa. Juan, el criado, era muy olvidadizo; y, una ma\u00f1ana, cuando se levant\u00f3 antes que su se\u00f1or, se le ocurri\u00f3 ir de pesca ese d\u00eda, as\u00ed que se fue, y dej\u00f3 encerrado con llave a su se\u00f1or. Pesc\u00f3 hasta muy tarde ese d\u00eda, y se olvid\u00f3 por completo de su se\u00f1or, y cuando regres\u00f3, \u00bfqu\u00e9 creen que le dijo el obispo? Le dijo simplemente: \u00abJuan, si te vas de pesca otro d\u00eda, por favor recuerda de dejarme la llave.\u00bb \u00c9l hab\u00eda pasado todo un d\u00eda feliz de oraci\u00f3n y de estudio en soledad. Si se hubiese tratado de alguno de nosotros, nos habr\u00edamos encolerizado y habr\u00edamos estado muy irritables, y le habr\u00edamos dado una buena conferencia al regresar; y lo ten\u00eda muy merecido; pero no creo que hubiera valido la pena que el buen hombre se hubiera sacado de quicio por Juan. Creo que el incidente es una buena ilustraci\u00f3n de nuestro texto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero el texto significa m\u00e1s de lo que he dicho hasta este momento, pues la promesa, \u00abRecibir\u00e1n <i>la tierra <\/i>por heredad,\u00bb puede leerse como la tierra prometida, el Cana\u00e1n celestial. Estos son los hombres que heredar\u00e1n el cielo, pues all\u00e1 arriba todos son mansos. No hay contenciones all\u00e1; el orgullo no puede entrar all\u00ed. El enojo, la ira, y la malicia no contaminar\u00e1n nunca la atm\u00f3sfera de la ciudad celestial. All\u00ed, todos se postran delante del Rey de reyes, y todos se gozan en la comuni\u00f3n con \u00c9l y en la comuni\u00f3n mutua.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ah, amados, si hemos de entrar alguna vez al cielo, debemos deshacernos de la ambici\u00f3n, y del descontento y de la ira, y de buscar los propios intereses, y del ego\u00edsmo. Que la gracia de Dios nos limpie de todas estas cosas; pues, en tanto que alg\u00fan remanente de esa mala levadura permanezca en nuestra alma, donde est\u00e1 Dios no podr\u00edamos estar nosotros.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y luego, queridos amigos, el texto significa todav\u00eda m\u00e1s que eso: recibiremos la tierra por heredad dentro de alg\u00fan tiempo. David escribi\u00f3, \u00abPero los mansos heredar\u00e1n la tierra, y se recrear\u00e1n con abundancia de paz.\u00bb Despu\u00e9s de que esta tierra haya sido purificada por el fuego, despu\u00e9s de que Dios haya incinerado las obras de los hombres y cualquier traza de la humanidad corrupta haya sido destruida por el calor ardiente, entonces esta tierra ser\u00e1 aprestada otra vez, y los \u00e1ngeles descender\u00e1n con nuevos c\u00e1nticos para cantar, y la Nueva Jerusal\u00e9n descender\u00e1 procedente del cielo de Dios en toda su gloria.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y entonces sobre esta tierra, en la que una vez hubo guerra, el clar\u00edn ya no sonar\u00e1 m\u00e1s; no habr\u00e1 ni espadas ni lanzas, y los hombres ya no aprender\u00e1n m\u00e1s las artes de la guerra. Los mansos poseer\u00e1n entonces la tierra, y cada colina y cada valle se alegrar\u00e1, y cada llanura f\u00e9rtil sonar\u00e1 gritos de gozo, y de paz, y de alegr\u00eda, a todo lo largo del d\u00eda eterno. \u00a1Que el Se\u00f1or lo env\u00ede y que todos nosotros nos contemos entre los mansos que poseer\u00e1n el nuevo Ed\u00e9n, cuyas flores no se marchitar\u00e1n nunca, y donde el rastro de la serpiente no ser\u00e1 visto jam\u00e1s!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero esto tiene que ser la obra de la gracia. Debemos nacer de nuevo, pues de lo contrario nuestros esp\u00edritus altivos no ser\u00e1n mansos nunca. Y si hemos nacido de nuevo, que sea nuestro gozo, en tanto que vivamos, mostrar que somos seguidores del manso y humilde Jes\u00fas, con cuyas palabras llenas de gracia concluyo mi serm\u00f3n: \u00abVenid a m\u00ed todos los que est\u00e1is trabajados y cargados, y yo os har\u00e9 descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de m\u00ed, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n; y hallar\u00e9is descanso para vuestras almas; porque mi yugo es f\u00e1cil, y ligera mi carga.\u00bb \u00a1Que as\u00ed sea, por Jesucristo nuestro Se\u00f1or! Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abBienaventurados los mansos, porque ellos recibir\u00e1n la tierra por heredad.\u00bb Mateo 5: 5. Les he recordado a menudo que las bienaventuranzas de este cap\u00edtulo se erigen la una sobre la otra, y cada una brota de otra, y aquellas que anteceden son siempre necesarias para las consecuentes. Esta tercera bienaventuranza, \u00abBienaventurados los mansos\u00bb, no habr\u00eda &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-tercera-bienaventuranzapor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Tercera Bienaventuranza<br \/>\nPor Charles H. 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