{"id":22554,"date":"2016-04-04T15:56:37","date_gmt":"2016-04-04T20:56:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-bienaventuranzaspor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:56:37","modified_gmt":"2016-04-04T20:56:37","slug":"las-bienaventuranzaspor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-bienaventuranzaspor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"Las Bienaventuranzas\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abViendo la multitud, subi\u00f3 al monte; y sent\u00e1ndose, vinieron a \u00e9l sus disc\u00edpulos. Y abriendo su boca les ense\u00f1aba diciendo: Bienaventurados los pobres en esp\u00edritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibir\u00e1n consolaci\u00f3n. Bienaventurados los mansos, porque ellos recibir\u00e1n la tierra por heredad. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos ser\u00e1n saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzar\u00e1n misericordia. Bienaventurados los de limpio coraz\u00f3n, porque ellos ver\u00e1n a Dios. Bienaventurados los pacificadores, porque ellos ser\u00e1n llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecuci\u00f3n por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galard\u00f3n es grande en los cielos; porque as\u00ed persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.\u00bb Mateo 5: 1-12.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Uno disfruta mucho m\u00e1s de un serm\u00f3n cuando sabe algo acerca <i>del predicador.<\/i> Es natural que, como Juan en Patmos, nos volvamos para ver la voz que ha hablado con nosotros. Volv\u00e1monos aqu\u00ed, entonces, y aprendamos que el Cristo de Dios es el Predicador del Serm\u00f3n del monte. El que predic\u00f3 las Bienaventuranzas era no s\u00f3lo el Pr\u00edncipe de los predicadores, sino que estaba calificado, m\u00e1s que cualquier otro, para disertar sobre <i>el tema<\/i> que hab\u00eda elegido. Jes\u00fas, el Salvador, era el m\u00e1s capaz de responder la pregunta, \u00ab\u00bfQui\u00e9nes son los salvos?\u00bb Siendo \u00c9l mismo el siempre bendito Hijo de Dios, y el conducto de las bendiciones, era el m\u00e1s calificado para informarnos qui\u00e9nes son en verdad los bienaventurados del Padre. Como Juez, ser\u00e1 Su oficio dividir al fin a los benditos de los malditos, y por tanto era lo m\u00e1s conveniente que, en majestad evang\u00e9lica, declarara las bases de ese juicio, para que todos los hombres pudieran ser advertidos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No caigan en el error de suponer que los vers\u00edculos iniciales del Serm\u00f3n del monte declaran c\u00f3mo vamos a ser salvados, pues eso ser\u00eda causa de que su alma tropiece. Ustedes encontrar\u00e1n la plena luz sobre este asunto en otras partes de la ense\u00f1anza de nuestro Se\u00f1or; pero aqu\u00ed \u00c9l responde \u00fanicamente a la pregunta: \u00ab<i>\u00bfQui\u00e9nes<\/i> son los salvos?\u00bb o, \u00ab\u00bfcu\u00e1les son las marcas y evidencias de una obra de gracia en el alma?\u00bb \u00bfQui\u00e9n m\u00e1s conoce mejor a los salvos que el Salvador? El pastor es quien discierne mejor a sus propias ovejas, y el \u00fanico que conoce infaliblemente a los que son Suyos, es el propio Se\u00f1or. Podemos considerar las marcas de los bienaventurados dadas aqu\u00ed, como testimonios ciertos de la verdad, pues son dadas por Aqu\u00e9l que no puede errar, que no puede enga\u00f1arse, y que, como su Redentor, conoce a los Suyos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Las Bienaventuranzas derivan mucho de su peso, de la sabidur\u00eda y gloria de Quien las pronunci\u00f3; y, por tanto, desde el principio se les pide su atenci\u00f3n a ese hecho. Lange afirma que \u00abel hombre es la boca de la creaci\u00f3n, y Jes\u00fas es la boca de la humanidad;\u00bb pero nosotros preferimos, en este lugar, pensar que Jes\u00fas es la boca de la Deidad, y recibir cada una de Sus palabras como investidas de un poder infinito.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>La ocasi\u00f3n <\/i>de este serm\u00f3n es notable. Fue predicado cuando se nos describe a nuestro Se\u00f1or \u00abViendo la multitud.\u00bb Esper\u00f3 hasta que la congregaci\u00f3n a Su alrededor alcanzara su mayor tama\u00f1o y estuviera sumamente impresionada con Sus milagros, y luego aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n, como debe hacerlo todo hombre. El espect\u00e1culo de una vasta concurrencia de personas debe movernos siempre a la piedad, pues representa un mont\u00f3n de ignorancia, de dolor, de pecado, y de necesidad, demasiado grande para que podamos medirlo. El Salvador mir\u00f3 a la gente con un ojo omnisciente que capt\u00f3 toda su triste condici\u00f3n; \u00c9l vio las multitudes en un sentido enf\u00e1tico y Su alma se agit\u00f3 ante ese espect\u00e1culo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La Suya no fue la l\u00e1grima pasajera de Jerjes cuando pens\u00f3 en la muerte de sus millares armados, sino que fue una identificaci\u00f3n pr\u00e1ctica con las huestes de la humanidad. Nadie se preocupaba por ellas, eran como ovejas sin su pastor, o como matas de trigo a punto de secarse y caer al suelo por falta de segadores que las segaran. Jes\u00fas, por tanto, se apresur\u00f3 al rescate. \u00c9l sin duda, con placer, se dio cuenta de la avidez de la muchedumbre para escuchar, y esto lo condujo a hablar. Un escritor citado en la \u00abCatena Aurea\u00bb, ha dicho atinadamente: \u00abTodo hombre, en su propia actividad o profesi\u00f3n, se regocija cuando ve una oportunidad para ejercerla; el carpintero, si ve un \u00e1rbol atractivo, desea derribarlo para poder emplear su habilidad en \u00e9l; y de igual manera el predicador, cuando ve una gran congregaci\u00f3n, se regocija en su coraz\u00f3n, y se alegra por la oportunidad de ense\u00f1ar.\u00bb Si los hombres se volvieran negligentes para escuchar, y nuestra audiencia menguara hasta quedar reducida a un simple pu\u00f1ado, ser\u00eda una gran pena para nosotros cuando record\u00e1ramos que, habiendo habido muchos con la avidez de o\u00edr, no fuimos diligentes para predicarles. El que no siegue cuando los campos est\u00e1n blancos para la siega, \u00fanicamente podr\u00e1 culparse a s\u00ed mismo si, en otras \u00e9pocas, es incapaz de llenar sus brazos con las gavillas. Las oportunidades deben ser aprovechadas con prontitud siempre que el Se\u00f1or las pone delante de nosotros. Es bueno pescar cuando hay muchos peces, y cuando los p\u00e1jaros se juntan alrededor del cazador de aves, es tiempo que extienda sus redes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A continuaci\u00f3n, es digno de considerarse <i>el lugar<\/i> desde donde fueron pregonadas estas Bienaventuranzas: \u00abViendo la multitud, subi\u00f3 <i>al monte.<\/i>\u00bb Si ese monte elegido es el conocido como los Cuernos de Hattin, no nos corresponde a nosotros debatir; que ascendi\u00f3 a una elevaci\u00f3n es suficiente para nuestro prop\u00f3sito. Por supuesto, esto ser\u00eda principalmente por la comodidad que la extendida ladera de la colina proporcionar\u00eda al pueblo, y la presteza con la que el predicador podr\u00eda sentarse sobre un pe\u00f1asco saliente para poder ser visto y o\u00eddo por todos; pero nosotros creemos que el lugar escogido para la reuni\u00f3n tambi\u00e9n conten\u00eda su propia instrucci\u00f3n. La exaltaci\u00f3n de la doctrina podr\u00eda muy bien estar simbolizada por el ascenso al monte. De cualquier manera, es importante que todo ministro est\u00e9 convencido que debe ascender en esp\u00edritu cuando vaya a disertar acerca de los encumbrados temas del Evangelio. Una doctrina que no puede ser ocultada, y que producir\u00e1 una Iglesia semejante a una ciudad construida sobre un monte, comenz\u00f3 a ser proclamada muy apropiadamente desde un lugar conspicuo. Una cripta o una caverna habr\u00edan sido lugares completamente inadecuados para un mensaje que debe ser pregonado desde los tejados de las casas, y predicado a toda criatura bajo el cielo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, las monta\u00f1as han estado siempre asociadas con distintas \u00e9pocas de la historia del pueblo de Dios; el monte Sina\u00ed es sagrado para la ley, y el monte Si\u00f3n es simb\u00f3lico de la Iglesia. El Calvario iba a estar conectado a su debido tiempo con la redenci\u00f3n, y el monte de los Olivos con la ascensi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or resucitado. Era conveniente, por tanto, que el inicio del ministerio del Redentor estuviese vinculado a un monte tal como \u00abla colina de las Bienaventuranzas.\u00bb Fue desde una monta\u00f1a que Dios proclam\u00f3 la ley, y es sobre un monte que Jes\u00fas la explica. Gracias a Dios, no era un monte alrededor del cual se tuvieran que poner l\u00edmites; no era la monta\u00f1a que ard\u00eda con fuego, de la cual Israel huy\u00f3 con miedo. Era, sin duda, un monte todo cubierto de hierba y adornado con lindas flores, en cuyos costados el olivo y la higuera pululaban, excepto en los puntos donde las rocas se abr\u00edan paso irgui\u00e9ndose por entre el c\u00e9sped, invitando \u00e1vidamente a su Se\u00f1or a honrarlas, convirti\u00e9ndolas moment\u00e1neamente en Su p\u00falpito y Su trono. \u00bfAcaso no podr\u00eda agregar que Jes\u00fas sent\u00eda una profunda simpat\u00eda por la naturaleza, y por tanto se deleitaba en un sal\u00f3n de actos cuyo piso era la hierba, y cuyo techo era el azul del cielo?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El espacio abierto era acorde con la largueza de Su coraz\u00f3n, y las brisas rememoraban Su libre esp\u00edritu, y el mundo alrededor estaba lleno de s\u00edmbolos y par\u00e1bolas, de conformidad con las verdades que ense\u00f1aba. Mejor que un largo pasillo o que hileras de palcos en un sal\u00f3n abarrotado, era esa grandiosa ladera de la colina como un lugar de reuni\u00f3n. \u00a1Qu\u00e9 bueno ser\u00eda que m\u00e1s a menudo pudi\u00e9ramos escuchar sermones en medio de un paisaje que inspire al alma! Seguramente tanto el predicador como su audiencia se beneficiar\u00edan igualmente si cambiaran una casa hecha con manos de hombres, por el templo de la naturaleza hecho por Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hab\u00eda ense\u00f1anza en la postura del predicador: \u00ab<i>y sent\u00e1ndose<\/i>,\u00bb comenz\u00f3 a hablar. No creemos que ni el cansancio ni lo prolongado del discurso fueran el motivo de que Se sentara. Frecuentemente se quedaba de pie cuando predicaba sermones que duraban mucho tiempo. Nos inclinamos a creer que, cuando se convert\u00eda en el intercesor de los hijos de los hombres, se quedaba de pie con Sus manos alzadas, elocuente de la cabeza a los pies, impetrando, suplicando, y exhortando con cada miembro de Su cuerpo, y con cada una de las facultades de Su mente; pero ahora que era, por decirlo as\u00ed, un Juez otorgando las bendiciones del reino, o un Rey sentado sobre Su trono, separando a Sus verdaderos s\u00fabditos de los extra\u00f1os y extranjeros, decidi\u00f3 sentarse.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Como un Maestro que tiene autoridad, oficialmente ocup\u00f3 la c\u00e1tedra de la doctrina, y <i>habl\u00f3 ex c\u00e1thedra<\/i>, como dicen los hombres, como un Salom\u00f3n actuando como preceptor de asambleas, o como un Daniel, venido para juzgar. Se sent\u00f3 como un refinador y Su palabra era como fuego. Su postura no se explica simplemente por el hecho que era una costumbre oriental que el maestro se sentara y el alumno estuviera de pie, pues nuestro Se\u00f1or era algo m\u00e1s que un maestro did\u00e1ctico. \u00c9l era un Predicador, un Profeta, un Intercesor, y consecuentemente adoptaba otras posturas cuando cumpl\u00eda esos oficios. Pero en esta ocasi\u00f3n, se sent\u00f3 en Su lugar como Rab\u00ed de la Iglesia, como Legislador del reino de los cielos investido de autoridad, como el Monarca en medio de Su pueblo. Vengan aqu\u00ed, entonces, y oigan al Rey en Jesur\u00fan, al Legislador Divino, no en la entrega de los diez mandamientos, sino en la ense\u00f1anza de las siete, o si lo prefieren, de las nueve Bienaventuranzas de Su reino bendito.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Luego se menciona, para indicar el estilo de Su pr\u00e9dica, que \u00ab<i>abri\u00f3 su boca<\/i>,\u00bb y algunos altercadores de escaso entendimiento han preguntado, \u00ab\u00bfc\u00f3mo podr\u00eda haber ense\u00f1ado sin abrir su boca?\u00bb La respuesta es que \u00c9l frecuentemente ense\u00f1aba, y ense\u00f1aba mucho, sin decir una sola palabra, puesto que Su vida entera era una ense\u00f1anza, y Sus milagros y Sus obras de amor eran las lecciones de un Instructor de instructores. No es superfluo decir que \u00ababriendo su boca les ense\u00f1aba,\u00bb pues les hab\u00eda ense\u00f1ado a menudo cuando Su boca estaba cerrada. Adem\u00e1s, con frecuencia encontramos maestros que raramente abren sus bocas; ellos sisean el Evangelio eterno por entre sus dientes, o lo musitan dentro de sus bocas, como si nunca hubiesen recibido el mandamiento \u00abClama a voz en cuello, no te detengas.\u00bb Jesucristo hablaba como habla un hombre que tiene gran solicitud; enunciaba claramente y hablaba con voz poderosa. Alzaba Su voz como una trompeta, y publicaba la salvaci\u00f3n por todas partes, como un hombre que ten\u00eda algo que decir y que anhelaba que su audiencia lo oyera y lo sintiera.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, que la propia manera y la voz de quienes predican el Evangelio fuesen tales que demostraran su celo por Dios y su amor por las almas! As\u00ed deber\u00eda ser, pero no es as\u00ed en todos los casos. Cuando un hombre se vuelve terriblemente sol\u00edcito al hablar, su boca parece agrandarse en sinton\u00eda con su coraz\u00f3n: esta caracter\u00edstica ha sido observada en vehementes oradores pol\u00edticos, y los mensajeros de Dios deber\u00edan sonrojarse si tal observaci\u00f3n no fuera aplicable a su caso.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abY abriendo su boca les ense\u00f1aba.\u00bb \u00bfAcaso no tenemos aqu\u00ed una alusi\u00f3n m\u00e1s que, as\u00ed como \u00c9l hab\u00eda abierto la boca de Sus santos profetas desde tiempos antiguos, ahora abr\u00eda Su propia boca para inaugurar una revelaci\u00f3n m\u00e1s plena? Si Mois\u00e9s habl\u00f3, \u00bfqui\u00e9n hizo la boca de Mois\u00e9s? Si David cant\u00f3, \u00bfqui\u00e9n abri\u00f3 los labios de David para que publicara las alabanzas de Dios? \u00bfQui\u00e9n abri\u00f3 la boca de los profetas? \u00bfAcaso no fue el Se\u00f1or, por Su Esp\u00edritu? \u00bfNo es correcto decir ahora que \u00c9l abr\u00eda Su propia boca, y hablaba directamente a los hijos de los hombres, como el Dios encarnado? Ahora, por Su propio poder e inspiraci\u00f3n inherente, comenzaba a hablar, no por medio de la boca de Isa\u00edas, o de Jerem\u00edas, sino por Su propia boca. Ahora era un manantial de sabidur\u00eda que se abr\u00eda, y del que abrevar\u00edan gozosas todas las generaciones; ahora se iba a escuchar el serm\u00f3n m\u00e1s majestuoso y, sin embargo, el m\u00e1s sencillo de todos los sermones predicados a la humanidad. La apertura de la fuente que fluy\u00f3 de la roca del desierto no conten\u00eda ni la mitad de la medida del gozo para los hombres. Nuestra oraci\u00f3n debe ser: \u00abSe\u00f1or, as\u00ed como T\u00fa has abierto Tu boca, abre nuestros corazones;\u00bb pues cuando la boca del Redentor se abre con bendiciones, y nuestros corazones son abiertos con deseos, el resultado ser\u00e1 un glorioso henchimiento con la plenitud de Dios, y luego tambi\u00e9n nuestras bocas ser\u00e1n abiertas para proclamar la alabanza de nuestro Redentor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Consideremos ahora las propias Bienaventuranzas, confiando que, con la ayuda del Esp\u00edritu de Dios, podamos percibir la riqueza de su santo significado. No hay palabras en todas las Santas Escrituras que sean m\u00e1s preciosas o que est\u00e9n m\u00e1s cargadas de solemne sentido.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La primera palabra del cl\u00e1sico serm\u00f3n grandioso de nuestro Se\u00f1or es \u00abBienaventurados.\u00bb No habr\u00e1n dejado de percibir que la \u00faltima palabra del Antiguo Testamento es \u00abmaldici\u00f3n,\u00bb y es muy sugestivo que el primer serm\u00f3n del ministerio de nuestro Se\u00f1or, comience con la palabra \u00abBienaventurados.\u00bb Tampoco comenz\u00f3 \u00c9l de esa manera para luego cambiar de inmediato Su modo de hablar, pues nueve veces sali\u00f3 de Sus labios, en r\u00e1pida sucesi\u00f3n, esa palabra encantadora. Se ha dicho muy correctamente que la ense\u00f1anza de Cristo puede resumirse en dos palabras: \u00abCreed,\u00bb y \u00abBienaventurados.\u00bb Marcos nos relata que \u00c9l predicaba diciendo: \u00abArrepent\u00edos, y creed en el evangelio.\u00bb Y Mateo, en este pasaje, nos informa que \u00c9l lleg\u00f3 diciendo: \u00abBienaventurados los pobres en esp\u00edritu.\u00bb Toda esta ense\u00f1anza ten\u00eda el prop\u00f3sito de bendecir a los hijos de los hombres: \u00abPorque no envi\u00f3 Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por \u00e9l.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abSu mano no porta ning\u00fan trueno,<br \/> Ning\u00fan terror cubre Su rostro,<br \/> No hay grilletes que aprisionen nuestras almas<br \/> En las fieras llamas del abismo.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Sus labios, como un panal, gotean dulzura. Promesas y bendiciones se derraman de Su boca. \u00abLa gracia se derram\u00f3 en tus labios,\u00bb dijo el salmista, y consiguientemente la gracia se derram\u00f3 de Sus labios; \u00c9l fue bendito para siempre, y continu\u00f3 repartiendo bendiciones a lo largo de Su vida, hasta que, \u00abbendici\u00e9ndolos, se separ\u00f3 de ellos, y fue llevado arriba al cielo.\u00bb La ley ten\u00eda dos montes, Ebal y Gerizim, uno para bendiciones y otro para maldiciones, pero el Se\u00f1or Jes\u00fas bendice eternamente, y no maldice.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Las Bienaventuranzas que tenemos ante nosotros, que se relacionan con el car\u00e1cter, son siete; la octava es una bendici\u00f3n para las personas descritas en las siete Bienaventuranzas, en los casos en que su excelencia ha provocado la hostilidad de los inicuos; por tanto, puede ser considerada como una confirmaci\u00f3n y un resumen de las siete bendiciones que la preceden. Pensando que la octava es un resumen, consideramos que son siete las Bienaventuranzas, y as\u00ed nos referiremos a ellas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>Todas las siete describen un car\u00e1cter perfecto, y constituyen una perfecta bendici\u00f3n<\/i>. Cada bendici\u00f3n por separado es preciosa, ay, m\u00e1s preciosa que la abundancia de oro fino; pero hacemos bien al considerarlas como un todo, pues como un todo fueron predicadas, y desde esa perspectiva, son una cadena maravillosamente perfecta compuesta por siete eslabones sin precio, unidos mediante un arte tan consumado, que \u00fanicamente nuestro Bezaleel celestial, el Se\u00f1or Jes\u00fas, posey\u00f3 jam\u00e1s. No se puede encontrar, en ninguna otra parte, una instrucci\u00f3n semejante en el arte de la beatitud.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los doctos han recogido de los antiguos, doscientas ochenta y ocho opiniones diferentes relativas a la felicidad, y no hay una sola opini\u00f3n que d\u00e9 en el blanco. Pero nuestro Se\u00f1or, en unas cuantas frases notables, nos ha dicho todo acerca de la felicidad, sin usar ni una sola palabra redundante ni permitir la m\u00e1s m\u00ednima omisi\u00f3n. Las siete frases de oro son perfectas como un todo, y cada una ocupa su lugar apropiado. En su conjunto son una escalera de luz, y cada una es un escal\u00f3n del m\u00e1s puro brillo del sol.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Observen cuidadosamente, y ver\u00e1n que <i>cada una se eleva por encima de las precedentes<\/i>. La primera Bienaventuranza no es de ninguna manera tan elevada como la tercera, ni la tercera es tan elevada como la s\u00e9ptima. Hay un gran avance desde los pobres en esp\u00edritu hasta los de limpio coraz\u00f3n y los pacificadores. He dicho que ascienden, pero ser\u00eda igualmente correcto decir que descienden, pues desde el punto de vista humano lo hacen; llorar es un escal\u00f3n m\u00e1s abajo y sin embargo un paso m\u00e1s arriba que ser pobre en esp\u00edritu, y el pacificador, aunque es la condici\u00f3n m\u00e1s elevada del cristiano, ser\u00e1 llamado a menudo a tomar el lugar m\u00e1s bajo por causa de la paz. \u00abLas siete Bienaventuranzas se\u00f1alan una ca\u00edda en la humillaci\u00f3n y una creciente exaltaci\u00f3n. En la proporci\u00f3n en que los hombres ascienden en la recepci\u00f3n de la bendici\u00f3n divina, m\u00e1s se hunden en su propia estima, y consideran un honor hacer las obras m\u00e1s humildes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La Bienaventuranzas no est\u00e1n \u00fanicamente colocadas una sobre otra, sino<i>que brotan la una de la otra<\/i>, como si cada una dependiese de todas las que le precedieron. Cada crecimiento alimenta un mayor crecimiento, y la s\u00e9ptima Bienaventuranza es el producto de todas las otras seis. \u00abBienaventurados los que lloran\u00bb surge de \u00abBienaventurados los pobres en esp\u00edritu.\u00bb \u00bfPor qu\u00e9 lloran? Lloran porque son \u00abpobres en esp\u00edritu.\u00bb \u00abBienaventurados los mansos\u00bb es una bendici\u00f3n que ning\u00fan hombre alcanza mientras no haya sentido su pobreza espiritual, y no haya llorado por ella. \u00abBienaventurados los misericordiosos\u00bb sigue a la bendici\u00f3n de los que son mansos, porque los hombres no adquieren el esp\u00edritu de perd\u00f3n, de simpat\u00eda y de misericordia mientras no hayan sido hechos mansos al experimentar las dos primeras bendiciones. Este mismo ascenso y esta misma procedencia pueden ser vistos en las siete Bienaventuranzas. Las piedras son colocadas una sobre otra en hermosos colores, y son bru\u00f1idas semejando un palacio; todas son una secuela natural y una consumaci\u00f3n, la una de la otra, como lo fueron los siete d\u00edas de la primera semana del mundo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Observen, tambi\u00e9n, en esta escalera de luz, que aunque cada escal\u00f3n est\u00e1 arriba del otro, y cada escal\u00f3n brota del otro, sin embargo <i>cada uno es perfecto en s\u00ed mismo<\/i>, y contiene en s\u00ed una bendici\u00f3n sin precio y perfecta. Los m\u00e1s humildes de los bienaventurados, es decir, los que son pobres en esp\u00edritu, tienen su bendici\u00f3n peculiar, y es ciertamente una bendici\u00f3n de naturaleza tal, que luego es usada como un resumen de todas las dem\u00e1s. \u00abPorque de ellos es el reino de los cielos\u00bb es tanto la primera como la octava de las bendiciones. Los caracteres m\u00e1s sublimes, es decir, los pacificadores, que son llamados hijos de Dios, no son descritos como m\u00e1s que bienaventurados; sin duda, ellos gozan m\u00e1s de la bienaventuranza, pero no poseen m\u00e1s bienaventuranza por la provisi\u00f3n del pacto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Noten con deleite, tambi\u00e9n, que <i>la bienaventuranza est\u00e1 en todos los casos en el tiempo presente<\/i>, una felicidad que debe ser gozada y disfrutada ahora. No es \u00abBienaventurados <i>ser\u00e1n<\/i>,\u00bb sino \u00abBienaventurados <i>son<\/i>.\u00bb No hay un solo paso en toda la experiencia divina del creyente, no hay un eslab\u00f3n en la maravillosa cadena de gracia, en el que haya una ausencia de la sonrisa divina o una falta de felicidad real. El primer momento de la vida cristiana sobre la tierra es bienaventurado, y bienaventurado es el \u00faltimo. Bienaventurada es la chispa que tiembla en la ca\u00f1a de lino, y bendita es la flama que asciende en santo \u00e9xtasis al cielo. Bienaventurada es la ca\u00f1a cascada, y bienaventurado es el \u00e1rbol de Jehov\u00e1 lleno de savia, el cedro del L\u00edbano, que el Se\u00f1or plant\u00f3. Bienaventurado es el beb\u00e9 en la gracia, y bienaventurado es el hombre perfecto en Cristo Jes\u00fas. As\u00ed como la misericordia del Se\u00f1or permanece para siempre, as\u00ed permanecer\u00e1 tambi\u00e9n nuestra bienaventuranza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No debemos dejar de observar que, en las siete Bienaventuranzas, <i>la bendici\u00f3n de cada una de ellas es apropiada al car\u00e1cter<\/i>. \u00abBienaventurados los pobres en esp\u00edritu\u00bb est\u00e1 conectada apropiadamente con el enriquecimiento en la posesi\u00f3n de un reino m\u00e1s glorioso que todos los tronos de la tierra. Es tambi\u00e9n sumamente conveniente que aquellos que lloran reciban consolaci\u00f3n; que los mansos, que renuncian a toda autoexaltaci\u00f3n, gocen de la vida al m\u00e1ximo, y as\u00ed reciban la tierra por heredad. Es divinamente conveniente que aquellos que tienen hambre y sed de justicia sean saciados, y que quienes son misericordiosos para con otros, alcancen misericordia. \u00bfQui\u00e9nes sino los de limpio coraz\u00f3n ver\u00e1n al infinitamente puro y santo Dios? Y, \u00bfqui\u00e9nes sino los pacificadores ser\u00e1n llamados hijos del Dios de paz?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, el ojo perspicaz percibe que <i>cada bendici\u00f3n<\/i>, aunque apropiada, <i>es expresada parad\u00f3jicamente<\/i>. Jeremy Taylor afirma: \u00abSon muchas paradojas e imposibilidades reducidas a un todo coherente.\u00bb Esto es visto claramente en la primera Bienaventuranza, pues se dice que los pobres en esp\u00edritu poseer\u00e1n un reino, y es igualmente manifiesto en la colecci\u00f3n como un todo, pues trata de felicidad, y sin embargo, la pobreza encabeza la caravana, y la persecuci\u00f3n cubre la retaguardia; la pobreza es lo contrario de las riquezas, y sin embargo \u00a1cu\u00e1n ricos son quienes poseen un reino! Y la persecuci\u00f3n se supone que destruye todo gozo, y sin embargo aqu\u00ed es convertida en un tema de regocijo. Vean el arte sagrado de Quien habl\u00f3 como no habl\u00f3 jam\u00e1s hombre alguno. \u00c9l puede a la vez convertir Sus palabras en sencillas y parad\u00f3jicas, y puede por tanto atraer nuestra atenci\u00f3n e instruir nuestros intelectos. Tal predicador merece el m\u00e1s atento de los oyentes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Las siete Bienaventuranzas que componen este ascenso celestial a la casa del Se\u00f1or, conducen a los creyentes a una elevada meseta en la que habitar\u00e1n confiados, y no ser\u00e1n contados entre las naciones; su santa separaci\u00f3n del mundo atraer\u00e1 sobre ellos persecuci\u00f3n por causa de la justicia, pero no pierden su felicidad, sino que m\u00e1s bien crece, y es confirmada por la doble repetici\u00f3n de la bendici\u00f3n. El odio del hombre no despoja al santo del amor de Dios; inclusive los denostadores contribuyen a su bendici\u00f3n. \u00bfQui\u00e9n de nosotros se avergonzar\u00e1 de la cruz que debe acompa\u00f1ar esa corona de misericordia y piedades? Independientemente de lo que puedan involucrar las maldiciones del hombre, son un inconveniente tan peque\u00f1o ante la conciencia de ser bendecido siete veces m\u00e1s por el Se\u00f1or, que no son dignas de ser comparadas con la gracia ya revelada en nosotros.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aqu\u00ed hacemos una pausa por el momento, y con la ayuda de Dios, consideraremos cada una de las Bienaventuranzas en posteriores homil\u00edas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abViendo la multitud, subi\u00f3 al monte; y sent\u00e1ndose, vinieron a \u00e9l sus disc\u00edpulos. Y abriendo su boca les ense\u00f1aba diciendo: Bienaventurados los pobres en esp\u00edritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibir\u00e1n consolaci\u00f3n. Bienaventurados los mansos, porque ellos recibir\u00e1n la tierra por heredad. 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