{"id":22555,"date":"2016-04-04T15:56:43","date_gmt":"2016-04-04T20:56:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-primera-bienaventuranzapor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:56:43","modified_gmt":"2016-04-04T20:56:43","slug":"la-primera-bienaventuranzapor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-primera-bienaventuranzapor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"La Primera Bienaventuranza\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abBienaventurados los pobres en esp\u00edritu,<br \/> porque de ellos es el reino de los cielos.\u00bb Mateo 5:3.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Teniendo en mente el prop\u00f3sito del discurso de nuestro Salvador, que era describir a los que son salvos, y no era declarar el plan de salvaci\u00f3n, vamos a considerar ahora la primera de las Bienaventuranzas:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abBienaventurados los pobres en esp\u00edritu, porque de ellos es el reino de los cielos.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Para que una escalera pueda ser \u00fatil, debe tener su primer escal\u00f3n cerca del suelo, pues de lo contrario los escaladores d\u00e9biles no ser\u00edan capaces de subir nunca por ella. Habr\u00eda constituido un gravoso desaliento para los de fe tambaleante que la primera bienaventuranza hubiera sido dada a los de limpio coraz\u00f3n; el joven principiante no tiene ninguna aspiraci\u00f3n a esa excelencia; en cambio, puede alcanzar la pobreza de esp\u00edritu sin traspasar su l\u00ednea. Si el Salvador hubiese dicho: \u00abBienaventurados los ricos en gracia\u00bb, habr\u00eda expresado una gran verdad, pero muy pocas personas habr\u00edan podido extraer alg\u00fan consuelo de ello.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestro Instructor Divino comienza por el principio, con el propio ABC de la experiencia, y de esta forma permite que los beb\u00e9s en la gracia aprendan de \u00c9l; si hubiese comenzado con logros m\u00e1s elevados, los m\u00e1s peque\u00f1itos se habr\u00edan quedado rezagados. Un paso gigantesco al pie de estas sagradas escaleras habr\u00eda impedido rotundamente que muchos intentaran ascender; pero, estimulados por un escal\u00f3n a su alcance, que muestra la inscripci\u00f3n: \u00abBienaventurados los pobres en esp\u00edritu\u00bb, miles son inducidos a seguir el camino celestial.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es digno de una nota de agradecimiento que esta <i>bienaventuranza evang\u00e9lica descienda al nivel exacto donde nos deposita la ley despu\u00e9s que ha hecho por nosotros lo mejor que ha podido dentro de su poder y designio<\/i>. Lo m\u00e1ximo que la ley puede hacer por nuestra humanidad ca\u00edda es mostrarnos nuestra pobreza espiritual, y convencernos de ella. No puede enriquecer al hombre bajo ning\u00fan punto de vista; su mayor servicio es arrancarle su imaginaria riqueza de justicia propia, mostrarle su abrumador adeudo con Dios, y postrarlo rostro en tierra lleno de desconfianza en s\u00ed mismo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Como Mois\u00e9s, la ley ense\u00f1a el camino que parte de Gos\u00e9n, que conduce al desierto, y que lleva a las m\u00e1rgenes de r\u00edo un infranqueable, pero no puede hacer nada m\u00e1s; necesitamos a Josu\u00e9 Jes\u00fas para que divida al Jord\u00e1n y nos conduzca a la tierra prometida. La ley rasga el codiciable manto babil\u00f3nico de nuestros m\u00e9ritos imaginarios en diez pedazos, y demuestra que nuestra cu\u00f1a de oro es simple escoria, y as\u00ed nos deja, \u00abdesnudos, y pobres y miserables.\u00bb Hasta este punto desciende Jes\u00fas; su nivel preciso de bendici\u00f3n llega hasta el borde de la destrucci\u00f3n, rescata al perdido y enriquece al pobre. El Evangelio es a la vez pleno y libre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La primera Bienaventuranza, aunque est\u00e9 colocada en un punto bajo y conveniente, donde pueda ser alcanzada por quienes est\u00e1n en las m\u00e1s tempranas etapas de la gracia, no por ello es menos rica en bendici\u00f3n. La misma palabra es usada en el mismo sentido tanto al principio como al final de la cadena de las Bienaventuranzas; los pobres en esp\u00edritu son bendecidos tan cierta y enf\u00e1ticamente, como los mansos y los pacificadores. No se hace ninguna sugerencia a un grado menor, o a una medida inferior; sino que, por el contrario, la m\u00e1s alta bendici\u00f3n que es usada en el vers\u00edculo d\u00e9cimo como compilaci\u00f3n de todas las siete Bienaventuranzas, es atribuida a la primera Bienaventuranza en su nivel m\u00e1s inferior: \u00abporque de ellos es el reino de los cielos\u00bb.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfHay algo adicional que se hubiere dicho incluso de los coherederos de los profetas y de los m\u00e1rtires? \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s podr\u00eda decirse que esto? Los pobres en esp\u00edritu son alzados del muladar y colocados, no entre los jornaleros en el campo, sino entre los pr\u00edncipes del reino.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Bienaventurada es esa pobreza de alma de la que el propio Se\u00f1or expresa tales cosas buenas. \u00c9l le da mucha mayor importancia a lo que el mundo tiene en poca estima, pues Su criterio es lo opuesto al necio veredicto de los altivos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Como Watson muy bien observa, \u00ab\u00a1cu\u00e1n pobres son aquellos que se consideran ricos! \u00a1Cu\u00e1n ricos son aquellos que se ven pobres! Yo la llamo <i>la joya de la pobreza. <\/i>Hay algunas paradojas en la religi\u00f3n que el mundo no puede entender: que un hombre se vuelva un necio para ser sabio, que salve su vida perdi\u00e9ndola, y que sea hecho rico siendo pobre. Sin embargo, debe procurarse esta pobreza m\u00e1s que las riquezas; bajo estos harapos est\u00e1 oculto un manto de oro, y de este esqueleto fluye miel.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El motivo de colocar primero esta Bienaventuranza radica en que es <i>la primera en materia de experiencia<\/i>; es esencial para los caracteres subsiguientes; est\u00e1 detr\u00e1s de cada uno de ellos, y es el \u00fanico terreno en el que pueden ser producidos los otros. Ning\u00fan hombre se lamenta delante de Dios a menos que sea pobre en esp\u00edritu, ni tampoco se vuelve manso hacia otros, mientras no tenga una opini\u00f3n humilde de s\u00ed mismo; el hambre y la sed de justicia no son posibles para quienes tienen una alta opini\u00f3n de su propia excelencia, y la misericordia para con quienes ofenden es una gracia demasiado dif\u00edcil para quienes no son conscientes de su propia necesidad espiritual. La pobreza en esp\u00edritu es el atrio del templo de las Bienaventuranzas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed como un hombre sabio no planea nunca edificar las paredes de su casa mientras no haya cavado los cimientos, as\u00ed tampoco nadie que sea diestro en las cosas divinas esperar\u00eda ver algunas de las virtudes m\u00e1s elevadas, all\u00ed donde la pobreza en esp\u00edritu est\u00e9 ausente. Mientras no seamos vaciados del yo, no podremos ser llenados con Dios; debemos ser desvestidos antes de que podamos ser vestidos con la justicia que es del cielo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cristo no ser\u00e1 precioso nunca mientras no seamos pobres en esp\u00edritu. Debemos ver nuestras propias necesidades antes de que podamos percibir Su riqueza. El orgullo ciega los ojos, y la humildad sincera debe abrirlos, pues, de otra manera, las bienaventuranzas de Jes\u00fas estar\u00edan ocultas de nosotros para siempre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La puerta estrecha no es lo suficientemente ancha para permitir la entrada del hombre que es grande en su propia opini\u00f3n; es m\u00e1s f\u00e1cil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un hombre engre\u00eddo por sus propias riquezas espirituales entre en el reino del cielo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Por esta raz\u00f3n es claro que, el car\u00e1cter descrito en relaci\u00f3n con la primera Bienaventuranza, es esencial para la producci\u00f3n de aquellas que siguen despu\u00e9s; y, a menos que un hombre lo posea, busca en vano el favor proveniente de las manos del Se\u00f1or. Los orgullosos son maldecidos. Su orgullo es suficiente para acarrearles la maldici\u00f3n, y los deja fuera de la mirada divina: \u00abAl altivo mira de lejos\u00bb. Los pobres en esp\u00edritu son bienaventurados, pues Jehov\u00e1 tiene una tierna mirada para ellos y para sus oraciones.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es digno de una doble menci\u00f3n que <i>esta primera Bienaventuranza sea dada m\u00e1s bien a la ausencia que a la presencia de cualidades encomiables<\/i>; es una bienaventuranza que no es para el hombre que es distinguido por esta virtud o notable por aquella excelencia, sino para aquel cuya caracter\u00edstica principal sea que confiesa sus propias tristes deficiencias.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esto es intencional, para que la gracia sea vista m\u00e1s manifiestamente, poniendo su mirada primero, no en la pureza, sino en la pobreza; no sobre los que muestran misericordia, sino sobre los que necesitan misericordia; no en aquellos que son llamados hijos de Dios, sino en aquellos que claman: \u00abno somos dignos de ser llamados Tus hijos.\u00bb Dios no necesita nada de nosotros excepto nuestras necesidades, y estas le dan espacio para mostrar Su munificencia al suplirlas libremente. Es por causa del peor lado del hombre ca\u00eddo y no de su mejor lado que el Se\u00f1or recibe gloria para S\u00ed. El primer punto de contacto entre mi alma y Dios no es lo que tengo, sino lo que no tengo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los buenos pueden traer su virtud, pero \u00c9l declara que \u00abNo hay justo, ni aun uno\u00bb; los piadosos pueden ofrecer sus ceremonias, pero \u00c9l no se deleita en todas sus oblaciones; los sabios pueden presentar sus invenciones, mas \u00c9l considera que su sabidur\u00eda es insensatez. Pero cuando los pobres en esp\u00edritu vienen a \u00c9l en su completa indigencia y desgracia, los acepta de inmediato; s\u00ed, \u00c9l inclina los cielos para bendecirles, y abre las bodegas del pacto para satisfacerlos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed como el m\u00e9dico anda buscando al enfermo, y el que da limosna cuida del pobre, as\u00ed el Salvador busca a quienes lo necesiten, y en ellos ejerce Su oficio divino. Que cada pecador necesitado beba el consuelo extra\u00eddo de este pozo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tampoco debemos olvidar que esta baja nota de la octava de las Beatitudes, <i>esta primera nota de la escala musical, produce un cierto sonido en cuanto a la espiritualidad de la dispensaci\u00f3n cristiana. <\/i>Su primera bendici\u00f3n es asignada a una caracter\u00edstica que no pertenece al hombre exterior, sino al hombre interior; a un estado del alma, y no a una postura del cuerpo; a los pobres en esp\u00edritu y no a los fieles a un ritual.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esa palabra <i>esp\u00edritu <\/i>es una de las consignas de la dispensaci\u00f3n evang\u00e9lica. Las vestiduras sagradas, las genuflexiones, los rituales, las oblaciones, y cosas semejantes, son ignorados, y el ojo del favor del Se\u00f1or descansa \u00fanicamente en los corazones quebrantados y en los esp\u00edritus que se humillan delante de \u00c9l. Incluso las dotes mentales son dejadas en la fr\u00eda sombra, y el esp\u00edritu es llevado a ubicarse en la vanguardia; el alma, -el hombre verdadero- es considerada bienaventurada, y todo el resto es estimado como de muy poco valor comparativo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esto nos ense\u00f1a, sobre todas las cosas, a preocuparnos por esos temas que conciernen a nuestros esp\u00edritus. No debemos quedarnos satisfechos con la religi\u00f3n externa. Si, en cualquier ordenanza, nuestro esp\u00edritu no entrara en contacto con el grandioso Padre de los esp\u00edritus, no debemos quedarnos satisfechos. Todo lo referente a nuestra religi\u00f3n que no sea obra del coraz\u00f3n, debe ser insatisfactorio para nosotros. As\u00ed como los hombres no pueden vivir del tamo ni de la c\u00e1scara del grano, sino que necesitan la harina del trigo, as\u00ed nosotros tambi\u00e9n necesitamos algo m\u00e1s que la forma de la piedad y la letra de la verdad; requerimos del significado secreto, de la inserci\u00f3n de la Palabra en nuestro esp\u00edritu, de la entrega de la verdad de Dios a la intimidad de nuestra alma: todo lo que no cumpla con esto est\u00e1 desprovisto de la bendici\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El grado m\u00e1s alto de religiosidad externa no es bendito, pero la m\u00e1s m\u00ednima forma de gracia espiritual est\u00e1 enriquecida con el reino del cielo. Es mejor ser espiritual, aunque nuestro mayor logro sea ser pobre en esp\u00edritu, que permanecer siendo carnal, aunque en esa carnalidad nos vanagloriemos de perfecci\u00f3n en la carne. El menor en la gracia es superior al m\u00e1s grande en la naturaleza. La pobreza en esp\u00edritu en el publicano era mejor que la plenitud de la excelencia externa del fariseo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed como el hombre m\u00e1s d\u00e9bil y m\u00e1s pobre es m\u00e1s noble que la m\u00e1s poderosa de todas las bestias del campo, as\u00ed el \u00ednfimo hombre espiritual es m\u00e1s precioso a los ojos de Dios que el m\u00e1s eminente de los hijos de los hombres autosuficientes. Vale m\u00e1s el diamante m\u00e1s peque\u00f1o que el guijarro m\u00e1s grande, y el menor grado de gracia sobrepasa el logro m\u00e1s distinguido de la naturaleza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfQu\u00e9 dices a esto, querido amigo? \u00bfEres espiritual? Al menos, \u00bfcalificas para ser pobre en esp\u00edritu? \u00bfExiste para ti un dominio espiritual, o est\u00e1s encerrado en la estrecha regi\u00f3n de las cosas que se ven y se oyen? Si el Esp\u00edritu Santo ha abierto una puerta para ti a lo espiritual e invisible, entonces eres bienaventurado, aunque tu \u00fanica percepci\u00f3n sea todav\u00eda el doloroso descubrimiento que eres pobre en esp\u00edritu. Jes\u00fas te bendice desde la cima del monte, y eres bienaventurado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Acerc\u00e1ndonos a\u00fan m\u00e1s a nuestro texto, observamos, primero, que LA PERSONA DESCRITA HA DESCUBIERTO UN HECHO, ha confirmado su propia pobreza espiritual; y, en segundo lugar, ES CONSOLADO POR UN HECHO, pues posee \u00abel reino de los cielos.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> <i>El hecho que ha descubierto es una antigua verdad<\/i>, ya que el hombre siempre fue pobre espiritualmente. Desde su nacimiento fue un indigente, y en su mejor estado es solamente un mendigo. \u00abDesnudo, y pobre, y miserable\u00bb es un resumen preciso de la condici\u00f3n natural del hombre. Est\u00e1 cubierto de llagas a las puertas de la misericordia, sin tener nada propio excepto pecado, incapaz de cavar y renuente a pedir, y por lo tanto, pereciendo en la penuria m\u00e1s horrenda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>Esta verdad es tambi\u00e9n universal<\/i>, pues todos los hombres son as\u00ed de pobres por naturaleza. En un clan, o en una familia, habr\u00e1 usualmente al menos una persona de dinero, y en la naci\u00f3n m\u00e1s pobre habr\u00e1 unos cuantos poseedores de riqueza; pero, \u00a1ay de nuestra humanidad! Toda su reserva de excelencia ha sido malgastada, y sus riquezas han desaparecido por completo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entre todos nosotros no queda ning\u00fan remanente de bien; el aceite de la redoma se ha terminado, el alimento del barril se ha acabado, y el hambre se ha apoderado de nosotros, un hambre m\u00e1s terrible que la que desol\u00f3 a Samaria en tiempos antiguos. Debemos diez mil talentos, y no tenemos nada con que pagarlos; no podemos encontrar ni siquiera un solo centavo en todas las arcas del tesoro de las naciones.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>Este hecho es profundamente humillante.<\/i> Tal vez un hombre no tenga nada de dinero, pero si no hay ninguna culpa involucrada, no siente verg\u00fcenza por ello; pero nuestra condici\u00f3n de pobreza tiene este aguij\u00f3n: que es moral y espiritual, y nos sumerge en la reprobaci\u00f3n y el pecado. A menudo, el pobre esconde su rostro como alguien que est\u00e1 grandemente avergonzado. Pero nosotros tenemos una causa mucho mayor para avergonzarnos, pues hemos vivido disolutamente, hemos gastado la riqueza de nuestro Padre, y nos hemos sumido en la penuria y en la deshonra.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Las descripciones de nuestro estado que nos describen como miserables, no estar\u00edan completas, a menos que nos declararan culpables tambi\u00e9n; es cierto, somos objetos de piedad, pero mucho m\u00e1s de censura. Un hombre pobre puede ser digno de estima a pesar de la insignificancia de su vestimenta y la escasez de su provisi\u00f3n; pero la pobreza espiritual habla de falta, de culpabilidad, de verg\u00fcenza y de pecado. El que es pobre en esp\u00edritu es por tanto un hombre humillado, y va en camino a ser contado entre aquellos que lloran, de quienes la segunda bienaventuranza dice que \u00abrecibir\u00e1n consolaci\u00f3n.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>El hecho descubierto por el bienaventurado del texto, es muy poco conocido;<\/i> la mayor parte de la humanidad es completamente ignorante del asunto. Aunque la verdad relativa a la condici\u00f3n perdida del hombre es ense\u00f1ada diariamente en nuestras calles, pocos la entienden; no est\u00e1n ansiosos de conocer el significado de un enunciado tan inc\u00f3modo y tan alarmante; y la mayor parte de quienes est\u00e1n conscientes de la doctrina, y reconocen que es Escritural, no la creen, y la expulsan de sus pensamientos, y pr\u00e1cticamente la ignoran.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abNosotros vemos\u00bb, es la jactancia universal de los ciegos del mundo. Lejos de darse cuenta de que son menesterosos, los hijos de los hombres est\u00e1n tan ricamente dotados en su propia opini\u00f3n, que dan gracias a Dios porque no son como los otros hombres. Ninguna esclavitud es tan degradante como la que induce a un hombre a estar contento con su servidumbre; la pobreza que no tiene aspiraciones, sino que se contenta con permanecer en sus harapos e inmundicia, es una pobreza del tinte m\u00e1s negro, y esa es la condici\u00f3n de la humanidad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>Doquiera que la verdad relativa a nuestra condici\u00f3n sea verdaderamente conocida, es porque ha sido revelada espiritualmente.<\/i> Podemos afirmar de cada uno que conozca la pobreza de su alma, \u00abBienaventurado eres, Sim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s, porque no te lo revel\u00f3 carne ni sangre.\u00bb La condici\u00f3n de todos los hombres es ser pobres espiritualmente; ser pobres en esp\u00edritu, o conocer nuestra pobreza espiritual, es un beneficio concedido especialmente a los llamados y escogidos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Una mano omnipotente nos cre\u00f3 de la nada, y se necesita de una omnipotencia semejante para conducirnos a sentir que no somos nada. No podemos ser salvos nunca a menos que seamos revividos por un poder infinito, y no podemos ser revividos del todo a menos que ese mismo poder nos mate. Es asombroso cu\u00e1nto se necesita para desnudar a un hombre y ponerlo en su verdadero lugar.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Uno creer\u00eda que un mendigo indigente deber\u00eda estar consciente de su penuria; pero no lo est\u00e1, y no lo estar\u00e1 nunca, a menos que el Dios eterno lo convenza de ello. Nuestra bondad imaginaria es m\u00e1s dura de vencer que nuestro pecado real. El hombre puede ser curado m\u00e1s pronto de su enfermedad que ser convencido de que renuncie a sus alardes de salud. La debilidad humana es un peque\u00f1o obst\u00e1culo para la salvaci\u00f3n comparada con la fortaleza humana; all\u00ed radican el trabajo y la dificultad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">De aqu\u00ed que sea una se\u00f1al de gracia que conozcamos nuestras necesidades de gracia. El que sabe y siente que se encuentra en tinieblas, posee alguna luz. El propio Se\u00f1or ha hecho una obra de gracia en el esp\u00edritu que es pobre y necesitado, y que tiembla ante Su Palabra; y es esa obra la que contiene la promesa, s\u00ed, la seguridad de salvaci\u00f3n; pues el pobre en esp\u00edritu posee ya el reino del cielo, y nadie lo posee excepto los que tienen vida eterna.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Una cosa es verdaderamente cierta del hombre cuyo esp\u00edritu reconoce su propia pobreza: al menos est\u00e1 en posesi\u00f3n de la verdad; en cambio, antes, respiraba la atm\u00f3sfera de falsedad, y no sab\u00eda nada de lo deb\u00eda saber. Independientemente de cu\u00e1n dolorosa sea la pobreza en esp\u00edritu, es el resultado de la verdad; y habi\u00e9ndose puesto un cimiento para la verdad, se agregar\u00e1 luego otra verdad, y el hombre permanecer\u00e1 en la verdad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Todo lo que otros creen saber en lo concerniente a su propia excelencia espiritual, no es sino una mentira, y ser rico en mentiras es ser horrorosamente pobre. La seguridad carnal, el m\u00e9rito natural, y la confianza en s\u00ed mismo, independientemente de cu\u00e1nta paz falsa produzcan, son s\u00f3lo formas de la falsedad que enga\u00f1a al alma; pero cuando un hombre descubre que est\u00e1 \u00abperdido\u00bb por naturaleza y por pr\u00e1ctica, ya no es m\u00e1s un completo indigente en relaci\u00f3n a la verdad, pues al menos posee algo precioso, ya que una moneda acu\u00f1ada por la verdad ha sido puesta en su mano.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En lo que a m\u00ed respecta, mi oraci\u00f3n constante es que pueda conocer lo peor de mi caso, sin importar lo que me cueste ese conocimiento. Yo s\u00e9 que una evaluaci\u00f3n precisa de mi propio coraz\u00f3n no puede resultar en otra cosa que en el abatimiento de mi propia estima; pero, \u00a1Dios no quiera que se me ahorre la humillaci\u00f3n que brota de la verdad! Las dulces manzanas de la propia estima son un veneno mortal; \u00bfqui\u00e9n desear\u00eda ser destruido por ese veneno? Las frutas amargas del conocimiento propio son siempre saludables, especialmente cuando se tragan con las aguas del arrepentimiento, y son endulzadas con un trago proveniente de los pozos de la salvaci\u00f3n; el que ama a su propia alma no las despreciar\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Bienaventurado, de conformidad a nuestro texto, es el pobre abatido que reconoce su condici\u00f3n perdida, y queda convenientemente impresionado por eso; aunque no sea sino un principiante en la escuela de la Sabidur\u00eda, es un disc\u00edpulo, y su Se\u00f1or lo anima con una bienaventuranza; s\u00ed, pues lo declara como uno de aquellos a quienes es dado el reino del cielo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>La posici\u00f3n a la que ha sido llevada el alma por un claro conocimiento de esta verdad, es peculiarmente ventajosa para la obtenci\u00f3n de toda bendici\u00f3n evang\u00e9lica.<\/i> La pobreza de esp\u00edritu vac\u00eda a un hombre, y as\u00ed lo prepara para ser llenado; expone sus heridas al aceite y al vino del buen M\u00e9dico; pone al pecador culpable a la puerta de la misericordia, o entre los moribundos alrededor del estanque de Betesda a los que Jes\u00fas tiene por costumbre visitar. Un hombre as\u00ed abre su boca, y el Se\u00f1or la llena; tiene hambre, y el Se\u00f1or lo satisface con buenos alimentos. Sobre todos los males, tenemos mayor motivo para temer a nuestra propia hartura; nuestra mayor falta de preparaci\u00f3n para Cristo es nuestra imaginaria preparaci\u00f3n propia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando estamos completamente arruinados, estamos pr\u00f3ximos a ser enriquecidos con las riquezas de la gracia. Fuera de nosotros mismos estamos a un paso de estar en Cristo. Donde nosotros llegamos, comienza la misericordia; o m\u00e1s bien, la misericordia ha comenzado, y la misericordia ya ha hecho mucho por nosotros cuando estamos al final de nuestro m\u00e9rito, de nuestro poder, de nuestra sabidur\u00eda, y de nuestra esperanza. Entre m\u00e1s profunda sea la indigencia, mejor:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abEs \u00fanicamente la perfecta pobreza<br \/> La que pone al alma en libertad;<br \/> Mientras guardemos una porci\u00f3n propia<br \/> No recibiremos un finiquito pleno.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Si el coraz\u00f3n estuviese angustiado porque no puede sentir suficientemente su propia necesidad, ser\u00eda mucho mejor; la pobreza de esp\u00edritu ser\u00eda precisamente mucho mayor, y la s\u00faplica por la gracia inmerecida se volver\u00eda mucho m\u00e1s poderosa. Si lleg\u00e1ramos a sentir la necesidad de un coraz\u00f3n quebrantado, podemos venir a Cristo por un coraz\u00f3n quebrantado, aunque no podamos venir <i>con <\/i>un coraz\u00f3n quebrantado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si no es perceptible ning\u00fan tipo o grado de bien, esto ser\u00eda tambi\u00e9n una clara prueba de pobreza total, y en esa condici\u00f3n podemos atrevernos a creer en el Se\u00f1or Jes\u00fas. Aunque no seamos nada, Cristo es todo. Todo lo que necesitamos para comenzar, lo encontramos en \u00c9l, de la misma cierta manera que tenemos que buscar nuestro \u00faltimo perfeccionamiento en la misma fuente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Un hombre podr\u00eda ser tan iluso como para convertir en m\u00e9rito su sentido de pecado, y podr\u00eda so\u00f1ar con venir a Cristo vestido con el atuendo de la desesperaci\u00f3n y de la incredulidad; esto es, sin embargo, exactamente lo opuesto de la conducta de uno que es pobre en esp\u00edritu, pues es pobre en sentimientos tanto como en todo lo dem\u00e1s, y no se atreve m\u00e1s a encomiarse a s\u00ed mismo debido a sus abatimientos y desesperaciones como tampoco se alabar\u00eda por sus propios pecados.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Se considera un pecador de coraz\u00f3n empedernido al tiempo que reconoce el profundo arrepentimiento que es exigido por sus ofensas; siente que no ha experimentado ese sagrado renacer que vuelve tierna a la conciencia, y tiene miedo de ser en alguna medida un hip\u00f3crita en los deseos que percibe que existen en su alma; de hecho, no se atreve a considerarse otra cosa que un pobre, lastimosamente pobre, bajo cualquier luz que se le vea en su relaci\u00f3n con Dios y con su recta ley. Escucha sobre las humillaciones de los verdaderos penitentes, y desear\u00eda tenerlas; lee acerca de las descripciones del arrepentimiento presentadas en la Palabra de Dios, y ora para poder experimentarlas, pero no descubre nada en \u00e9l sobre lo que pueda poner su dedo, y decir: \u00abesto al menos es bueno. En m\u00ed habita al menos una cosa buena.\u00bb \u00c9l es pobre en esp\u00edritu, y toda jactancia ha sido eliminada, de una vez por todas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es mejor encontrarse en esta condici\u00f3n que contarse falsamente como un santo, y sentarse en los primeros lugares en la sinagoga; s\u00ed, es una posici\u00f3n tan dulcemente segura de ocupar, que aquel que est\u00e1 m\u00e1s lleno de fe en Dios, y gozo en el Esp\u00edritu Santo, encuentra que su paz es incrementada, si retiene una plena conciencia de la pobreza de su estado natural, y deja que corra en paralelo con su persuasi\u00f3n de seguridad y bienaventuranza en Cristo Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Se\u00f1or, mantenme abajo; vac\u00edame m\u00e1s y m\u00e1s; ponme en el polvo, d\u00e9jame que muera y sea enterrado a todo lo que provenga del yo; \u00a1entonces Jes\u00fas vivir\u00e1 en m\u00ed, y reinar\u00e1 en m\u00ed, y ser\u00e1 en verdad mi Todo en todo!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A algunos les parecer\u00e1 que es poca cosa ser pobre en esp\u00edritu; que tales personas recuerden que <i>nuestro Se\u00f1or ubica de tal manera esta condici\u00f3n graciosa de coraz\u00f3n, que es la primera piedra del ascenso celestial de las Bienaventuranzas; <\/i>y, \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda negar que los escalones que siguen de ella sean sublimes m\u00e1s all\u00e1 de toda medida? Es algo inexpresablemente deseable ser pobre en esp\u00edritu si es este el camino a la pureza de coraz\u00f3n, y al car\u00e1cter de los pacificadores que es semejante al de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfQui\u00e9n no pondr\u00eda su cabeza sobre la piedra de Jacob para gozar del sue\u00f1o de Jacob? \u00bfQui\u00e9n desde\u00f1ar\u00eda el cayado con el que en pobreza atraves\u00f3 el Jord\u00e1n, si tan s\u00f3lo pudiese ver el reino del cielo abierto como lo hizo el patriarca? Demos la bienvenida a la pobreza de Israel si es una parte de las condiciones para que recibamos la bendici\u00f3n del Dios de Israel. En lugar de despreciar a los pobres en esp\u00edritu, har\u00edamos bien en considerarlos como en posesi\u00f3n de la aurora de la vida espiritual, el germen de todas las gracias, la iniciativa de la perfecci\u00f3n, la evidencia de la bendici\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II. <\/b>Habiendo comentado todo esto acerca del car\u00e1cter de quienes son pobres en esp\u00edritu, que son formados por el conocimiento de un hecho, tenemos que notar ahora que SON ALENTADOS Y VUELTOS BIENAVENTURADOS POR UN HECHO: \u00abPorque de ellos es el reino de los cielos.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No es una promesa en cuanto al futuro, sino una declaraci\u00f3n en cuanto al presente; no dice: de ellos ser\u00e1, sino \u00abde ellos es el reino de los cielos.\u00bb Esta verdad es claramente revelada en muchas Escrituras por inferencia necesaria; pues, primero, <i>el Rey del reino celestial es representado constantemente como reinando sobre los pobres.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">David dice en el Salmo setenta y dos, \u00abJuzgar\u00e1 a los afligidos del pueblo, salvar\u00e1 a los hijos del menesteroso. . . .Tendr\u00e1 misericordia del pobre y del menesteroso, y salvar\u00e1 la vida de los pobres.\u00bb Como Su virgen madre cant\u00f3, \u00abQuit\u00f3 de los tronos a los poderosos, y exalt\u00f3 a los humildes. A los hambrientos colm\u00f3 de bienes, y a los ricos envi\u00f3 vac\u00edos.\u00bb Todos los que se alistan bajo el estandarte del Hijo de David son como aquellos que anta\u00f1o vinieron al hijo de Isa\u00ed en la cueva de Adulam, \u00abTodos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de esp\u00edritu, y fue hecho jefe de ellos.\u00bb \u00abEste a los pecadores recibe, y con ellos come.\u00bb Su t\u00edtulo era, \u00abun Amigo de publicanos y de pecadores.\u00bb \u00abPor amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico,\u00bb y es por tanto conveniente que los pobres sean reunidos con \u00c9l. Como Jes\u00fas ha elegido a los pobres en esp\u00edritu para que sean Sus s\u00fabditos, y ha dicho: \u00abNo tem\u00e1is manada peque\u00f1a, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino,\u00bb vemos cu\u00e1n cierto es que ellos son bienaventurados.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>La regla del reino es tal que s\u00f3lo los pobres en esp\u00edritu perseverar\u00e1n.<\/i> Para ellos es un f\u00e1cil yugo del cual no sienten ning\u00fan deseo de ser liberados; dar a Dios toda la gloria no es una carga para ellos, olvidarse del yo no es un mandamiento dif\u00edcil. El lugar de la humildad les viene bien, cuentan como un honor el servicio de la humillaci\u00f3n; pueden decir con el Salmista (Salmo 131: 2), \u00abEn verdad que me he comportado y he acallado mi alma como un ni\u00f1o destetado de su madre; como un ni\u00f1o destetado est\u00e1 mi alma.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La abnegaci\u00f3n y la humildad, que son deberes primordiales del reino de Cristo, resultan f\u00e1ciles \u00fanicamente para aquellos que son pobres en esp\u00edritu. Una mente humilde ama los deberes humildes, y est\u00e1 deseosa de besar a la flor m\u00e1s insignificante que crece en el Valle de la Humillaci\u00f3n; pero para otros, un hermoso espect\u00e1culo en la carne es una gran atracci\u00f3n, y la exaltaci\u00f3n del yo es el principal objetivo de la vida.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La declaraci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or, \u00abDe cierto os digo, que si no os volv\u00e9is y os hac\u00e9is como ni\u00f1os, no entrar\u00e9is en el reino de los cielos,\u00bb es una regla de hierro que excluye a todos, excepto a los pobres en esp\u00edritu; pero, al mismo tiempo, es una puerta de perla que admite a todos los que son de ese car\u00e1cter.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>Los privilegios del reino son de tal naturaleza que \u00fanicamente los espiritualmente pobres valoran;<\/i> para otros, son como perlas echadas delante de los cerdos. El que tiene justicia propia no valora el perd\u00f3n, aunque le haya costado al Redentor la sangre de Su vida; no le importa la regeneraci\u00f3n, aunque sea la mayor obra del Esp\u00edritu Santo; y no da gran importancia a la santificaci\u00f3n, aunque sea el Padre mismo el que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Evidentemente las bendiciones del pacto estaban dirigidas a los pobres en esp\u00edritu; no hay ni una sola de ellas que sea valiosa para el fariseo. Un manto de justicia implica nuestra desnudez; el man\u00e1 del cielo implica la falta de pan terrenal. La salvaci\u00f3n es vanidad si los hombres no estuviesen en ning\u00fan peligro, y la misericordia es una irrisi\u00f3n si no estuviesen llenos de pecado. La carta constitucional de la Iglesia est\u00e1 escrita sobre la suposici\u00f3n que est\u00e1 formada por los pobres y los necesitados, y no tendr\u00eda sentido si no fuera as\u00ed. La pobreza de esp\u00edritu abre los ojos para ver la preciosidad de las bendiciones del pacto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Como afirma un viejo puritano, \u00abel que es pobre en esp\u00edritu es un admirador de Cristo; tiene elevados conceptos de Cristo, y da un gran valor y aprecio a Cristo; se oculta en las heridas de Cristo; se ba\u00f1a en Su sangre; se envuelve en su manto; ve una carest\u00eda espiritual y una hambruna en casa, pero busca a Cristo y clama: \u00abSe\u00f1or, mu\u00e9strate a m\u00ed, y eso me basta.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, como el Se\u00f1or no ha hecho nada en vano, puesto que descubrimos que los privilegios del reino del Evangelio son \u00fanicamente adecuados para los pobres en esp\u00edritu, podemos estar seguros que fueron preparados para ellos, y les pertenecen a ellos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, <i>es claro que \u00fanicamente aquellos que son pobres en esp\u00edritu reinan realmente como reyes para Dios<\/i>. La corona de este reino no se ajustar\u00eda a toda cabeza; de hecho, no se acomoda a la frente de nadie excepto a la del pobre en esp\u00edritu. Ning\u00fan orgulloso reina pues es el esclavo de sus jactancias, el siervo de su propia altivez.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El mundano ambicioso quiere hacerse de un reino, pero no posee ninguno; los humildes de coraz\u00f3n est\u00e1n contentos, y en ese contentamiento son conducidos a reinar. Los esp\u00edritus elevados no conocen el descanso; \u00fanicamente el humilde de coraz\u00f3n goza de paz. El conocimiento de s\u00ed mismo es la v\u00eda para la conquista de s\u00ed mismo, y la conquista de s\u00ed mismo es la mayor de todas las victorias.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El mundo busca a un hombre autosuficiente, duro, ambicioso y altivo, y dice que tiene el porte de un rey: y, sin embargo, en verdad, los reyes verdaderos son mansos y humildes entre sus semejantes, como el Se\u00f1or de todo, y en su inconciencia del yo yace el secreto de su poder. Un d\u00eda se ver\u00e1 que los reyes entre la humanidad, los m\u00e1s felices, los m\u00e1s poderosos, los m\u00e1s honorables, son, no los Alejandros, ni los C\u00e9sares, ni los Napoleones, sino los hombres semejantes a \u00c9l, que lav\u00f3 los pies de los disc\u00edpulos; aquellos que en la quietud vivieron para Dios y para sus semejantes, sin ostentaciones porque estaban conscientes de sus fallas, abnegados porque el yo estaba mantenido en baja estima, humildes y devotos porque su propia pobreza espiritual los sac\u00f3 de s\u00ed mismos, y los condujo a descansar en el Se\u00f1or. Vendr\u00e1 el tiempo en el que el esplendor y las chucher\u00edas se revelar\u00e1n en su verdadero valor, y entonces se ver\u00e1 que los pobres en esp\u00edritu han pose\u00eddo el reino.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El dominio concedido por esta Bienaventuranza a los pobres en esp\u00edritu no es com\u00fan; es el reino de los cielos, un dominio celestial, que excede con amplitud cualquier cosa que pueda ser obtenida de este lado de las estrellas. Un mundo imp\u00edo puede considerar a los pobres en esp\u00edritu como seres despreciables, pero Dios los registra entre Sus compa\u00f1eros y pr\u00edncipes; y Su juicio es verdadero, y debe ser tenido en mucha m\u00e1s estima que las opiniones de los hombres o incluso de los \u00e1ngeles. \u00danicamente conforme seamos pobres en esp\u00edritu, tendremos alguna evidencia de que el cielo es nuestro; pero teniendo esa se\u00f1al de bienaventuranza, todas las cosas son nuestras, ya sea lo presente o lo porvenir.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A los pobres en esp\u00edritu pertenecen toda la seguridad, el honor y la felicidad que el reino evang\u00e9lico da aqu\u00ed en la tierra; aun aqu\u00ed abajo, pueden comer de los exquisitos bocadillos sin duda, y gozarse en sus delicias sin temor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">De ellos son tambi\u00e9n las cosas que no son vistas todav\u00eda, reservadas para una revelaci\u00f3n futura, de ellos es la segunda venida, de ellos es la gloria, de ellos es la quinta gran monarqu\u00eda, de ellos es la resurrecci\u00f3n, de ellos es la visi\u00f3n beatifica, de ellos es el \u00e9xtasis eterno. \u00abPobres en esp\u00edritu\u00bb; las palabras suenan como si describiesen a los due\u00f1os de nada, y sin embargo describen a los herederos de todas las cosas. \u00a1Feliz pobreza!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los millonarios se hunden en la insignificancia, los tesoros de las Indias se evaporan en humo, mientras el pobre en esp\u00edritu permanece en un reino ilimitado, sin fin, sin fallas, que lo vuelve bienaventurado en la estima de Aquel que es Dios sobre todo, bendito para siempre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y todo esto es para la vida presente en la que gimen, y necesitan ser consolados, sufren de hambre y sed, y necesitan ser llenados; todo esto es para ellos mientras sean perseguidos todav\u00eda por causa de la justicia; \u00bfcu\u00e1l no ser\u00e1 entonces su bienaventuranza cuando brillen como el sol en el reino de su Padre, y en ellos sea cumplida la promesa de su Dios y Se\u00f1or, \u00abY al que venciere, le dar\u00e9 que se siente conmigo en mi trono, as\u00ed como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono\u00bb?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abBienaventurados los pobres en esp\u00edritu, porque de ellos es el reino de los cielos.\u00bb Mateo 5:3. 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