{"id":22556,"date":"2016-04-04T15:56:45","date_gmt":"2016-04-04T20:56:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-cuarta-bienaventuranzapor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:56:45","modified_gmt":"2016-04-04T20:56:45","slug":"la-cuarta-bienaventuranzapor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-cuarta-bienaventuranzapor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"La Cuarta Bienaventuranza\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abBienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia,<br \/> porque ellos ser\u00e1n saciados.\u00bb Mateo 5: 6.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">En una ocasi\u00f3n anterior coment\u00e9 que cada una de las siete Bienaventuranzas se erige sobre la precedente, y brota de ella. Es m\u00e1s sublime tener hambre y sed de justicia que ser manso, o que llorar, o que ser pobre en esp\u00edritu. Pero nadie tiene hambre y sed de justicia si no ha pasado primero por las tres etapas preliminares, que son: haber sido convencido de la pobreza de su alma, haber sido conducido a llorar por el pecado, y haber sido vuelto humilde a los ojos de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ya he mostrado que el manso es alguien que est\u00e1 contento con lo que Dios le ha dado en este mundo, que es alguien cuya ambici\u00f3n ha llegado a su fin, y cuyas aspiraciones no son para las cosas bajo la luna.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Muy bien, entonces, habiendo cesado de tener hambre y sed seg\u00fan este mundo, es un hombre que tiene hambre y sed de otro mundo mejor. Habi\u00e9ndole dicho adi\u00f3s a las cosas ordinarias y perecederas, es alguien que empe\u00f1a toda la intensidad de su naturaleza en la consecuci\u00f3n de lo que es celestial y eterno, descrito aqu\u00ed como \u00abjusticia\u00bb.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Primero que nada el hombre debe ser curado de su ardor por las cosas terrenales antes de que pueda sentir el fervor por las miras celestiales. \u00abNinguno puede servir a dos se\u00f1ores\u00bb; pues mientras el viejo principio ego\u00edsta no hubiere sido eliminado, y el hombre no se hubiere vuelto humilde y manso, no podr\u00eda comenzar a tener hambre y sed de justicia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I. <\/b>Procediendo de inmediato a considerar nuestro texto, advertimos aqu\u00ed, en primer lugar, EL OBJETIVO DESEADO POR EL HOMBRE BIENAVENTURADO: tiene hambre y sed de justicia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tan pronto el Esp\u00edritu de Dios le da vida, y lo hace realmente bienaventurado, <i>comienza a apetecer la justicia delante de Dios<\/i>. Sabe que es un pecador, y que, como tal, es inicuo, y por lo tanto est\u00e1 condenado en el tribunal del Alt\u00edsimo. Pero \u00e9l quiere ser justo, desea que su iniquidad sea quitada, y que sea borrada la contaminaci\u00f3n del pasado. \u00bfC\u00f3mo puede hacerse esto? La pregunta que se hace repetidamente es \u00ab\u00bfc\u00f3mo puedo ser hecho justo delante de Dios?\u00bb Y no se queda satisfecho hasta que se le informa que Jesucristo ha sido hecho por Dios para nosotros \u00abSabidur\u00eda, justificaci\u00f3n, santificaci\u00f3n y redenci\u00f3n.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Luego, cuando ve que Cristo muri\u00f3 en lugar del pecador, entiende c\u00f3mo son quitados los pecados de los pecadores; y cuando comprende que Cristo ha obrado una perfecta justicia, no para S\u00ed mismo, sino para los injustos, entiende c\u00f3mo, por imputaci\u00f3n, es hecho justo a los ojos de Dios por medio de la justicia de Jesucristo. Pero antes de saber eso, tiene hambre y sed de justicia, y es bienaventurado por tener hambre y sed de esa manera.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Despu\u00e9s que ha descubierto que Cristo es su justicia en lo concerniente a la justificaci\u00f3n, este hombre entonces <i>anhela tener una naturaleza justa.<\/i> \u00ab\u00a1Ay!\u00bb, -dice- \u00abpara m\u00ed no basta que sepa que mi pecado es perdonado. Yo tengo una fuente de pecado dentro de mi coraz\u00f3n, y de \u00e9l fluyen ininterrumpidamente aguas amargas. \u00a1Oh, que mi naturaleza pudiera ser cambiada, de tal forma que yo, un amante del pecado, pudiera ser amante de lo que es bueno; que yo, lleno ahora de mal, pudiera ser lleno de santidad!\u00bb Comienza a clamar por esto, y es bienaventurado en el clamor; pero no descansa nunca hasta que el Esp\u00edritu de Dios lo hace una nueva criatura en Cristo Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces es renovado en el esp\u00edritu de su mente, y Dios le da, al menos en alguna medida, aquello de lo que tiene hambre y sed, es decir, una justicia por naturaleza. Ahora odia las cosas que antes amaba, y ama ahora las cosas que entonces odiaba.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Despu\u00e9s que es regenerado y justificado, todav\u00eda desea con ansia la justicia en otro sentido: <i>quiere ser santificado.<\/i> El nuevo nacimiento es el comienzo de la santificaci\u00f3n, y la santificaci\u00f3n es la prosecuci\u00f3n de la obra comenzada en la regeneraci\u00f3n; de tal forma que el hombre bienaventurado clama: \u00abSe\u00f1or, ay\u00fadame a ser justo en mi car\u00e1cter. T\u00fa amas la verdad en lo \u00edntimo; conserva pura mi naturaleza entera. No dejes que la tentaci\u00f3n se adue\u00f1e de m\u00ed. Subyuga mi orgullo; corrige mi juicio; mant\u00e9n a raya mi voluntad; hazme un santo en el templo m\u00e1s \u00edntimo de mi ser, y luego haz que mi conducta hacia mis semejantes sea en todos los aspectos, todo lo que debe ser. Conc\u00e9deme que hable de tal manera que crean siempre a mi palabra. Conc\u00e9deme que act\u00fae de tal manera que nadie pueda acusarme de injusticia. Que mi vida sea transparente; conc\u00e9deme que, en la medida que eso sea posible, la vida de Cristo sea escrita otra vez.\u00bb As\u00ed, como pueden ver, el hombre verdaderamente bienaventurado tiene hambre y sed de la justificaci\u00f3n, de la regeneraci\u00f3n, y de la santificaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando tiene todo esto, <i>desea con vehemencia la perseverancia en la gracia<\/i>. Tiene sed de ser mantenido en la rectitud. Cuando ha sojuzgado a alg\u00fan mal h\u00e1bito, tiene sed de abatir a todos los dem\u00e1s. Si ha adquirido una virtud, tiene sed de adquirir otras m\u00e1s. Si Dios le ha dado mucha gracia, tiene sed de m\u00e1s; y si es en algunos aspectos como su Se\u00f1or, tambi\u00e9n percibe sus defectos, y se lamenta por ellos, y contin\u00faa teniendo sed de ser m\u00e1s parecido a Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Siempre tiene sed de alcanzar la justicia, y de ser preservado en la justicia; as\u00ed que ora por la perseverancia final, y por la perfecci\u00f3n. Siente que tiene tanta hambre y sed de justicia, que no estar\u00e1 satisfecho nunca mientras no despierte en la imagen de su Se\u00f1or; que no estar\u00e1 contento nunca mientras no sea sometido el \u00faltimo pecado dentro de \u00e9l, y mientras no tenga m\u00e1s propensi\u00f3n al mal, y mientras no est\u00e9 fuera del alcance de los tiros de fusil de la tentaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y un hombre as\u00ed, amados, <i>desea honestamente ver que la justicia es promovida entre sus semejantes.<\/i> Desear\u00eda que todos los hombres hicieran con los dem\u00e1s lo que ellos quisieran que se hiciese con ellos; e intenta, por medio de su propio ejemplo, ense\u00f1ar a los dem\u00e1s a hacer eso. Desear\u00eda que no hubiese fraudes, ni falsos testimonios, ni perjurio, ni robos, ni concupiscencias. Desear\u00eda que la rectitud gobernase al mundo entero; considera que ser\u00eda un d\u00eda muy feliz cuando cada persona pudiera ser bienaventurada, y cuando no hubiese necesidad de castigo por las ofensas porque ya hubieron cesado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Anhela o\u00edr que la opresi\u00f3n ha llegado a su t\u00e9rmino; quiere ver un gobierno justo en cada naci\u00f3n. Anhela que las guerras se terminen, y que las reglas y los principios de la justicia sean los que gobiernen a toda la humanidad en vez de la fuerza y el filo de la espada. Su oraci\u00f3n diaria es \u00abSe\u00f1or, que venga Tu reino, pues Tu reino es justicia y paz.\u00bb Cuando ve que se comete el mal, se duele por ello. Si no puede alterarlo, se duele todav\u00eda m\u00e1s; y hace todo lo que est\u00e9 de su parte para protestar contra el mal de cualquier clase.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tiene hambre y sed de justicia. No tiene hambre y sed de que su propio partido pol\u00edtico suba al poder, sino que tiene hambre y sed de que la justicia sea hecha en la tierra. No tiene hambre y sed de que sus propias opiniones prevalezcan, y de que su propio grupo o denominaci\u00f3n aumente su n\u00famero e influencia, sino que desea efectivamente que la justicia asuma la primac\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No pretende influir en sus semejantes de conformidad a sus propias fantas\u00edas, sino que desea poder influir efectivamente sobre sus semejantes en lo relativo a lo justo y lo verdadero, pues su alma est\u00e1 ardiendo con este deseo en especial: justicia, justicia para s\u00ed mismo, justicia delante de Dios, y justicia entre hombre y hombre. Esto anhela ver, y de esto tiene hambre y sed, y por ello Jes\u00fas dice que es bienaventurado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Ahora noten EL DESEO MISMO.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Se dice que tiene hambre y sed de justicia, lo cual es una doble descripci\u00f3n de su ardiente deseo de ello. En verdad habr\u00eda bastado que el hombre tuviera hambre de justicia, pero tambi\u00e9n tiene sed; todos los apetitos, y los deseos, y los anhelos apuntan hacia lo que quiere por sobre todo lo dem\u00e1s, es decir, la justicia. Siente que \u00e9l mismo no la ha alcanzado, y por eso tiene hambre y sed de justicia; y tambi\u00e9n lamenta que otros no la hayan alcanzado, y por eso tiene hambre y sed de que ellos tambi\u00e9n tengan la justicia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">De esta pasi\u00f3n podemos afirmar que <i>es real. <\/i>El hambre y la sed son hechos reales, no son fantas\u00eda. Sup\u00f3n que te encontraras con alguien que te dijera que tiene tanta hambre que se est\u00e1 muriendo casi, y t\u00fa le respondieras: \u00abtonter\u00edas, mi querido amigo, simplemente olv\u00eddala por completo; se trata de un simple capricho tuyo, pues puedes vivir muy bien sin alimento si as\u00ed lo quisieras\u00bb; pues bien, sabr\u00eda que estabas bromeando con \u00e9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y si pudieran sorprender a alg\u00fan pobre individuo flotando a la deriva en un bote en el mar, que no hubiera mojado sus labios excepto con el agua salada que s\u00f3lo hab\u00eda incrementado su sed, y ustedes le dijeran: \u00ab\u00a1sed! Son imaginaciones tuyas, est\u00e1s nervioso, eso es todo, no necesitas beber\u00bb; el hombre pronto les dir\u00eda que \u00e9l sabe bien que no es as\u00ed, pues si no bebe agua se muere.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No hay nada en el mundo que sea m\u00e1s real que el hambre y la sed, y el hombre verdaderamente bienaventurado tiene tal pasi\u00f3n real, tal deseo y anhelo de justicia que s\u00f3lo puede asemejarse al hambre y la sed. Sus pecados <i>deben <\/i>ser perdonados, <i>debe <\/i>ser revestido de la justicia de Cristo, <i>debe <\/i>ser santificado; y siente que si no puede ser librado del pecado, su coraz\u00f3n ser\u00eda quebrantado. Desea con vehemencia, anhela, y ora para ser santificado; no puede quedarse satisfecho sin esta justicia, y su hambre y su sed de justicia constituyen algo muy real.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y no solamente es real, sino que <i>es natural en sumo grado<\/i>. Es natural que los hombres que necesitan pan tengan hambre; no tienes que decirles cu\u00e1ndo han de tener hambre y cu\u00e1ndo han de tener sed. Si no tienen pan y agua, naturalmente tienen hambre y sed. As\u00ed que, cuando el Esp\u00edritu de Dios ha cambiado nuestra naturaleza, esa nueva naturaleza tiene hambre y sed de justicia. La vieja naturaleza no quiso hacerlo nunca, no pudo hacerlo nunca, y no lo har\u00eda nunca; tiene hambre de las algarrobas que comen los cerdos, pero la nueva naturaleza tiene hambre de justicia; tiene que sentirlo, no puede evitarlo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No necesitan decirle al hombre nacido de nuevo: \u00abanhela la santidad.\u00bb Vamos, dar\u00eda sus ojos por poseerla. No necesitan decirle a un hombre bajo convicci\u00f3n de pecado: \u00abanhela la justicia de Cristo.\u00bb Estar\u00eda dispuesto a entregar su vida si con eso pudiera obtenerla. Tiene hambre y sed de justicia provenientes de las propias necesidades de su naturaleza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y este deseo es descrito en tales t\u00e9rminos, que percibimos que <i>es intenso.<\/i> \u00bfQu\u00e9 cosa es m\u00e1s intensa que el hambre? Cuando el hombre no puede encontrar ning\u00fan sustento, el hambre parece com\u00e9rselo; sus vivos deseos de pan son terribles.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">He o\u00eddo decir que en los Disturbios del Pan los gritos por el pan de los hombres y de las mujeres eran algo mucho m\u00e1s terrible de o\u00edr, que el grito de \u00ab\u00a1fuego!\u00bb que se ha dado cuando alguna gran ciudad se ha incendiado. \u00ab\u00a1Pan! \u00a1Pan!\u00bb Quien no lo tiene, siente que ha de tenerlo; y las ansias producidas por la sed son todav\u00eda m\u00e1s intensas. Se dice que se puede paliar los tormentos del hambre, pero que la sed hace que la vida misma sea una carga; el hombre debe beber o morir.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Bien, entonces, as\u00ed es el intenso anhelo de justicia del hombre a quien Dios ha bendecido. La necesita tan urgentemente que dice, en la angustia de su coraz\u00f3n, que no puede vivir sin ella. El Salmista dice: \u00abMi alma espera a Jehov\u00e1 m\u00e1s que los centinelas a la ma\u00f1ana, m\u00e1s que los vigilantes a la ma\u00f1ana.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No existe otro deseo que sea semejante al deseo que siente un hombre nacido de nuevo por la justicia; y, de aqu\u00ed que <i>este deseo se vuelva a menudo muy doloroso<\/i>. El hambre y la sed, soportados hasta ciertos grados, involucran los m\u00e1s agudos dolores; y un hombre que est\u00e1 buscando la justicia de Cristo est\u00e1 lleno de indecible angustia mientras no la encuentre; y el cristiano en guerra contra sus corrupciones es conducido a clamar: \u00ab\u00a1Miserable de m\u00ed!\u00bb, hasta que se da cuenta que Cristo gan\u00f3 la victoria por \u00e9l. Y el siervo de Cristo que desea recuperar a las naciones, y conducir a sus semejantes a seguir lo que es justo y bueno, es a menudo el sujeto de indecibles tormentos. \u00c9l lleva la carga del Se\u00f1or, y hace su trabajo como un hombre que carga con un peso demasiado pesado. En verdad es doloroso para el alma cuando es llevada a tener hambre y sed de justicia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La expresi\u00f3n de nuestro texto indica tambi\u00e9n que <i>es un deseo sumamente vigoroso<\/i>. \u00bfQu\u00e9 no har\u00eda el hombre que es atenazado por el hambre? Contamos con un viejo proverbio que reza, \u00abel hambre atraviesa paredes de piedra\u00bb; y, en verdad, un hombre que tiene hambre y sed de justicia atravesar\u00eda lo que sea para obtenerla. \u00bfAcaso no hemos sabido del penitente sincero que viaja muchos kil\u00f3metros para llegar al lugar donde pueda o\u00edr el Evangelio? \u00bfNo ha perdido a menudo su descanso nocturno, llegando casi hasta las puertas de la muerte, por su persistencia en suplicar el perd\u00f3n a Dios? Y, como un hombre que es salvo, y que desea ver salvados a los dem\u00e1s, \u00a1cu\u00e1n a menudo, en su deseo de conducirlos por el camino correcto, renunciar\u00e1 a las comodidades hogare\u00f1as para ir a una tierra lejana; cu\u00e1n a menudo se ganar\u00e1 la burla y el desprecio de los imp\u00edos debido a que el celo por la justicia obra poderosamente en su esp\u00edritu!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo quisiera ver que muchos de estos hambrientos y sedientos fueran miembros de nuestras iglesias, y que predicaran en nuestros p\u00falpitos, y que trabajaran en nuestras escuelas dominicales y en las estaciones misioneras: hombres y mujeres que sienten que <i>deben <\/i>ver que venga el reino de Cristo, pues de lo contrario dif\u00edcilmente podr\u00edan vivir.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Este santo anhelo de justicia, que el Esp\u00edritu Santo implanta en el alma del cristiano, se vuelve imperioso; no es solamente vigoroso, sino que domina todo su ser. Por esto hace a un lado todos los otros deseos y anhelos. Puede aceptar ser un perdedor, pero tiene que ser justo. Puede ser ridiculizado, pero debe aferrarse a su integridad. Puede soportar el escarnio, pero debe declarar la verdad. Debe recibir la \u00abjusticia\u00bb; su esp\u00edritu la demanda por medio de un apetito que gobierna todas sus otras pasiones e inclinaciones; y verdaderamente \u00abbienaventurado\u00bb es el hombre a quien le ocurre esto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pues, observen que, <i>tener hambre de justicia es un signo de vida espiritual<\/i>. Nadie que haya estado muerto espiritualmente tuvo hambre jam\u00e1s. En todas las catacumbas no se ha encontrado todav\u00eda a un muerto que tuviera hambre o sed, y no lo encontrar\u00edan nunca. Si tienes hambre y sed de justicia, est\u00e1s vivo espiritualmente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y <i>es tambi\u00e9n una evidencia de salud espiritual<\/i>. Los m\u00e9dicos dicen que ellos consideran que un buen apetito es uno de los signos de que el cuerpo de un hombre est\u00e1 en una condici\u00f3n saludable, y lo mismo sucede con el alma. \u00a1Oh, tener un apetito voraz por Cristo! \u00a1Oh, ser codicioso de las mejores cosas! \u00a1Oh, ser ambicioso de la santidad! De hecho, debemos tener hambre y sed de todo lo que es justo, y bueno, y puro, y noble, y de buena reputaci\u00f3n. \u00a1Que el Se\u00f1or nos conceda m\u00e1s de esta intensa hambre y sed!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esa es exactamente la condici\u00f3n opuesta a la de la persona que est\u00e1 satisfecha consigo misma y del que tiene justicia propia. Los fariseos no tienen nunca hambre y sed de justicia; ellos poseen toda la justicia que necesitan, e incluso piensan que cuentan con alguna reserva para compartir con aquel pobre publicano que est\u00e1 por all\u00e1 y que clama: \u00abDios, s\u00e9 propicio a m\u00ed, pecador.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si un hombre considera que es perfecto, \u00bfqu\u00e9 puede saber acerca del hambre y la sed? Ya est\u00e1 lleno de todo lo que necesita, y \u00e9l tambi\u00e9n est\u00e1 convencido que puede dar de sus riquezas sobreabundantes a su pobre hermano que gime por sus imperfecciones.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En cuanto a m\u00ed, estoy muy contento de tener todav\u00eda la bendici\u00f3n del hambre y la sed, pues esa bendici\u00f3n est\u00e1 lado a lado con otra experiencia, es decir, la de ser saciado; y cuando est\u00e1 saciado en un sentido, en otro sentido tiene hambre de m\u00e1s, y esto conforma la Bienaventuranza completa: \u00abBienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos ser\u00e1n saciados.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III. <\/b>Habiendo descrito as\u00ed el objetivo y el deseo del hombre verdaderamente bienaventurado, debo proceder ahora, en tercer lugar, a hablar de LA PROPIA BENDICI\u00d3N, la bienaventuranza que Cristo pronuncia sobre aquellos que tienen hambre y sed de justicia: \u00abEllos ser\u00e1n saciados.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta es <i>una bendici\u00f3n \u00fanica<\/i>. Nadie m\u00e1s es \u00absaciado\u00bb jam\u00e1s. Si un hombre necesita alimento, entonces lo come, y es llenado por un tiempo; pero pronto est\u00e1 hambriento otra vez. Un hombre desea beber, y bebe, pero pronto est\u00e1 sediento otra vez. Pero un hombre que tiene hambre y sed de justicia quedar\u00e1 tan \u00absaciado\u00bb que no tendr\u00e1 nunca sed como la tuvo anteriormente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Muchos tienen hambre y sed de oro, pero nadie qued\u00f3 saciado en su alma hasta hoy con el oro; eso no puede ser. El hombre m\u00e1s rico que jam\u00e1s haya existido no fue nunca tan rico como hubiera querido serlo. Los hombres han tratado de saciar sus almas con posesiones mundanas; han adquirido un terreno tras otro, y una hacienda tras otra, y una calle tras otra, y un pueblo tras otro, hasta parecer que se quedar\u00edan solos en la tierra; pero nadie ha podido saciar su alma todav\u00eda con alguna propiedad, independientemente de cu\u00e1n vasta sea. Requiere de unos pocos acres adicionales para completar aquella esquina, o para juntar esa finca al cuerpo principal de su territorio, o si hubiese podido tener un poco m\u00e1s de tierras altas, habr\u00eda podido quedarse satisfecho; pero no las consigui\u00f3, as\u00ed que sigue descontento.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Alejandro conquist\u00f3 el mundo, pero no pudo saciar su alma. Quer\u00eda conquistar m\u00e1s mundos. Y si ustedes y yo pudi\u00e9semos ser due\u00f1os de una docena de mundos, si fu\u00e9semos poseedores de todas las estrellas, si pudi\u00e9semos decir que todo el espacio es propiedad nuestra, no tendr\u00edamos lo suficiente para llenar nuestros esp\u00edritus inmortales; s\u00f3lo ser\u00edamos magn\u00edficamente pobres, un grupo de pobres imperiales.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Dios ha hecho de tal manera el coraz\u00f3n del hombre, que nada puede saciarlo excepto el propio Dios. Hay tal hambre y sed implantadas en el hombre nacido de nuevo, que \u00e9l discierne su necesidad, y sabe que s\u00f3lo Cristo puede remediar esa necesidad. Cuando un hombre es salvado, obtiene todo lo que necesita. Cuanto tiene a Cristo, est\u00e1 satisfecho.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Recuerdo a una mujer insensata que me pidi\u00f3, hace algunos a\u00f1os, que le permitiera que me leyera la suerte. Yo le respond\u00ed: \u00abyo puedo decirte tu suerte; pero no quiero saber la m\u00eda; la m\u00eda ya est\u00e1 acordada, pues tengo todo lo que necesito.\u00bb \u00abPero\u00bb, -replic\u00f3 ella- \u00ab\u00bfno podr\u00eda prometerle algo para los a\u00f1os venideros?\u00bb \u00abNo\u00bb, -respond\u00ed- \u00abno necesito nada; tengo todo lo necesario, y estoy perfectamente satisfecho y perfectamente contento.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y puedo decir lo mismo esta noche; no s\u00e9 de nada que alguien me pudiera ofrecer que pudiera aumentar mi satisfacci\u00f3n. Si Dios bendice las almas de los hombres, y las salva, y recibe toda la gloria, yo estoy m\u00e1s que contento, y no necesito nada m\u00e1s. Yo no creo que alguien pueda decir honestamente tanto como eso a menos que haya encontrado a Cristo; pero si, mediante la fe, se ha aferrado al Salvador, entonces se ha asido a aquello que siempre trae bendici\u00f3n. \u00abSer\u00e1 saciado.\u00bb Es una bendici\u00f3n \u00fanica.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y <i>la bendici\u00f3n es sumamente apropiada a la vez que \u00fanica<\/i>. Un hombre tiene hambre y sed; \u00bfc\u00f3mo podr\u00edas quitarle el hambre sin proporcionarle comida y c\u00f3mo podr\u00edas saciar su sed sin proporcionarle bebida, por lo menos en la cantidad suficiente para \u00e9l?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed la promesa de Cristo concerniente al hombre que tiene hambre y sed de justicia es: \u00ab\u00e9l ser\u00e1 saciado\u00bb. \u00bfNecesita justicia? Tendr\u00e1 justicia. \u00bfNecesita a Dios? Tendr\u00e1 a Dios. \u00bfNecesita un nuevo coraz\u00f3n? Tendr\u00e1 un nuevo coraz\u00f3n. \u00bfQuiere ser preservado del pecado? Ser\u00e1 preservado del pecado. \u00bfNecesita ser hecho perfecto? Ser\u00e1 hecho perfecto. \u00bfNecesita vivir donde no haya nadie que peque? Ser\u00e1 llevado a habitar donde no habr\u00e1 pecadores por toda la eternidad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En adici\u00f3n a ser \u00fanica y apropiada, <i>esta bendici\u00f3n es grande y abundante<\/i>. Cristo dijo: \u00abBienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos\u00bb \u00bfcomer\u00e1n un bocado por el camino? \u00a1Oh, no! \u00abPorque ellos\u00bb \u00bfrecibir\u00e1n a veces algo de consuelo? \u00a1Oh, no! \u00abPorque ellos ser\u00e1n saciados: saciados\u00bb; tendr\u00e1n todo lo que necesitan, lo necesario e incluso sobrantes. Quienes tienen hambre y sed de justicia ser\u00e1n llenados: ser\u00e1n llenados hasta el borde.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Cu\u00e1n cierto es esto! Aqu\u00ed hay un hombre que dice: \u00abyo estoy condenado a los ojos de Dios; siento y s\u00e9 que ninguna acci\u00f3n m\u00eda puede hacerme justo alg\u00fan d\u00eda delante de \u00c9l. He renunciado a toda esperanza de justificaci\u00f3n propia.\u00bb \u00a1Escucha, oh hombre! \u00bfCreer\u00e1s en Jesucristo, el Hijo de Dios, y lo tomar\u00e1s para que est\u00e9 delante de Dios como tu Sustituto y Representativo? \u00abLo har\u00e9\u00bb, -dice- \u00abefectivamente conf\u00edo en \u00c9l, y s\u00f3lo en \u00c9l.\u00bb \u00a1Bien, entonces, oh hombre, debes saber que has recibido de Cristo una justicia que te saciar\u00e1 cabalmente! Todo lo que Dios pod\u00eda pedirte justamente era la perfecta justicia de un hombre; pues, siendo un hombre, esa es toda la justicia que se podr\u00eda esperar que le presentaras a Dios; pero, en la justicia de Cristo, tienes la perfecta justicia de un hombre, y m\u00e1s que eso, pues tienes tambi\u00e9n la justicia de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Piensa en eso! El padre Ad\u00e1n, en su perfecci\u00f3n, visti\u00f3 la justicia de un hombre, y era hermosa de mirar mientras dur\u00f3; pero si conf\u00edas en Jes\u00fas, est\u00e1s vistiendo la justicia de Dios, pues Cristo era Dios as\u00ed como era hombre. Ahora, cuando un hombre experimenta eso, y sabe que, habiendo cre\u00eddo en Jes\u00fas, Dios lo mira como si la justicia de Jes\u00fas fuese su propia justicia, y en efecto le imputa la justicia divina que es de Cristo, ese hombre est\u00e1 lleno; s\u00ed, est\u00e1 m\u00e1s que lleno, est\u00e1 saciado; todo lo que su alma podr\u00eda desear ya lo posee en Cristo Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Les dije que el hombre necesitaba tambi\u00e9n una nueva naturaleza. Dijo: \u00aboh Dios, anhelo deshacerme de estas malas tendencias; necesito que este cuerpo contaminado sea convertido en un templo aceptable para Ti; quiero ser hecho semejante a mi Se\u00f1or y Salvador, para que pueda ser capacitado para caminar con \u00c9l en el cielo por siempre y para siempre.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Escucha, oh hombre! Si crees en Jesucristo, esto es lo que ha sido hecho para ti; t\u00fa has recibido en tu naturaleza, por la Palabra de Dios, una semilla incorruptible, \u00abque vive y permanece para siempre.\u00bb Eso ya est\u00e1 en ti, si eres un creyente en Jes\u00fas, y no puede morir como no puede morir el propio Dios, pues es de una naturaleza divina. \u00abLa hierba se seca, y la flor se cae; mas la palabra del Se\u00f1or\u00bb, -esa Palabra que has recibido si has cre\u00eddo en Jes\u00fas- \u00abpermanece para siempre.\u00bb El agua que Cristo te ha dado ser\u00e1 en ti una fuente de agua que salte para vida eterna.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En el momento de nuestra regeneraci\u00f3n, una nueva naturaleza nos es impartida, de la cual el ap\u00f3stol Pedro dice: \u00abBendito el Dios y Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que seg\u00fan su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrecci\u00f3n de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible\u00bb; y el mismo ap\u00f3stol dice tambi\u00e9n que los creyentes son \u00abparticipantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupci\u00f3n que hay en el mundo a causa de la concupiscencia.\u00bb \u00bfAcaso no es ese un comienzo bendito para quienes tienen hambre y sed de justicia?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero escuchen con atenci\u00f3n esto; Dios el Esp\u00edritu Santo, la tercera Persona de la bendita Trinidad, condesciende a venir y morar en todos los creyentes. Pablo escribe a la iglesia de Dios en Corinto: \u00ab\u00bfO ignor\u00e1is que vuestro cuerpo es templo del Esp\u00edritu Santo?\u00bb Dios mora en ti, mi hermano o hermana en Cristo. \u00bfNo te asombra esta verdad? El pecado mora en ti, pero el Esp\u00edritu Santo ha venido tambi\u00e9n para morar en ti, y para expulsar fuera de ti al pecado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El diablo te asedia, y procura capturar tu esp\u00edritu, y hacerlo semejante a los esp\u00edritus que est\u00e1n en su propia guarida infernal; pero, \u00a1he aqu\u00ed!, el mismo Eterno ha descendido, y se ha guardado dentro de ti. El Esp\u00edritu Santo est\u00e1 morando dentro de tu coraz\u00f3n si eres un creyente en Jes\u00fas; Cristo mismo es \u00aben vosotros, la esperanza de gloria.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si realmente necesitas justicia, alma querida, en verdad la tienes <i>aqu\u00ed<\/i>: la naturaleza cambiada y hecha semejante a la naturaleza de Dios; el principio predominante alterado, el pecado destronado, y el Padre, el Hijo, y le Esp\u00edritu Santo morando dentro de ti, como tu Dios y Se\u00f1or. Vamos, me parece que, independientemente de cu\u00e1nta hambre y sed de justicia tengas, puedes considerarte muy saciado, pues cuentas con estas bendiciones inconmensurables.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y escucha muy bien esto, hermano m\u00edo y hermana m\u00eda en Cristo. Ustedes ser\u00e1n guardados y preservados hasta el fin. Quien ha comenzado a limpiarlos no abandonar\u00e1 nunca la obra hasta no dejarlos sin mancha ni arruga ni cosa semejante. No comienza nunca una obra que no pueda o no quiera completar. No ha fallado nunca en algo que haya emprendido, y no fallar\u00e1 nunca.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tus corrupciones tienen ya sus cabezas rotas; y aunque tus pecados se rebelan todav\u00eda, no son sino los \u00faltimos estertores de su vida. Las armas de la gracia victoriosa los eliminar\u00e1n a todos, y terminar\u00e1n la trifulca para siempre. Los pecados que te turban hoy ser\u00e1n como esos egipcios que persiguieron a los hijos de Israel hasta el Mar Rojo, pues ya no los ver\u00e1s m\u00e1s jam\u00e1s.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abY el Dios de paz aplastar\u00e1 en breve a Satan\u00e1s bajo vuestros pies\u00bb; y tan ciertamente como has cre\u00eddo en Cristo, -pobre gusano imperfecto del polvo como eres-, t\u00fa andar\u00e1s con \u00c9l en vestiduras blancas, en aquellas calles de oro, en esa ciudad dentro de cuyas puertas no entrar\u00e1 ninguna cosa inmunda, \u00absino solamente los que est\u00e1n inscritos en el libro de la vida del Cordero.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">S\u00ed, creyente, t\u00fa estar\u00e1s cerca de Dios y ser\u00e1s semejante a \u00c9l. \u00bfOyes eso? T\u00fa tienes hambre y sed de justicia; la tendr\u00e1s sin l\u00edmite, pues ser\u00e1s uno de los \u00abaptos para participar de la herencia de los santos en luz.\u00bb Podr\u00e1s ver a Dios en Su inefable gloria y morar con el fuego devorador y los ardores eternos de Su pureza inmaculada. Podr\u00e1s ver a Dios que es un fuego consumidor, sin miedo, pues no habr\u00e1 nada en ti que deba consumirse. T\u00fa ser\u00e1s sin mancha, inocente, puro, inmortal como Dios mismo; \u00bfacaso no te saciar\u00e1 esto?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00ab\u00a1Ah!\u00bb, -dices- \u00abme satisface en cuanto a m\u00ed; pero yo ans\u00edo vehementemente ver que mis hijos sean justos tambi\u00e9n.\u00bb Entonces encomi\u00e9ndalos a ese Dios que ama a su padre y a su madre, y p\u00eddele que bendiga a tus hijos como bendijo a Isaac por Abraham, y bendijo a Jacob por Isaac. \u00abOh\u00bb, -respondes- \u00abpero tambi\u00e9n quiero ver que mis vecinos sean salvos.\u00bb Entonces ten hambre de sus almas, ten sed de sus almas como has tenido hambre y sed por la tuya; y Dios te ense\u00f1ar\u00e1 c\u00f3mo hablarles, y probablemente, mientras tienes hambre y sed de sus almas, Dios te convertir\u00e1 en el instrumento de su conversi\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Est\u00e1 tambi\u00e9n esta verdad que debe solazarte: habr\u00e1 justicia en todo este mundo un d\u00eda. Millones de personas todav\u00eda rechazan a Cristo, pero \u00c9l tiene un pueblo que no le rechazar\u00e1. Las grandes masas de la humanidad al presente huyen de \u00c9l, pero \u00abConoce el Se\u00f1or a los que son suyos.\u00bb Todos aquellos que el Padre dio a Cristo vendr\u00e1n a \u00c9l con seguridad. Cristo no se ver\u00e1 frustrado; Su cruz no se habr\u00e1 erigido en vano. \u00abVer\u00e1 linaje, vivir\u00e1 por largos d\u00edas, y la voluntad de Jehov\u00e1 ser\u00e1 en su mano prosperada. Ver\u00e1 el fruto de la aflicci\u00f3n de su alma, y quedar\u00e1 satisfecho.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Muy bien puedes gemir por causa de los \u00eddolos que no caen, y por las opresiones que no llegan a un t\u00e9rmino, y el llanto de las viudas, y la lamentaci\u00f3n de los hu\u00e9rfanos, y los suspiros de los que se sientan en la oscuridad, y no ven ninguna luz; pero habr\u00e1 un t\u00e9rmino para todo esto. Vienen d\u00edas m\u00e1s resplandecientes que estos; el Evangelio cubrir\u00e1 toda la tierra o Cristo mismo vendr\u00e1 personalmente. No me corresponde a m\u00ed decidir ninguna de esas cosas; pero, de alguna manera u otra, el d\u00eda vendr\u00e1 cuando Dios reine sin rival sobre toda la tierra, est\u00e9n seguros de ello. La hora vendr\u00e1 cuando la gran multitud, \u00abComo el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos\u00bb, -dir\u00e1- \u00ab\u00a1Aleluya, porque el Se\u00f1or nuestro Dios Todopoderoso reina!\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si tenemos hambre y sed de justicia, estamos del lado ganador. Puede ser que la batalla vaya en contra nuestra en este preciso momento; los ardides del sacerdocio nos pueden empujar duramente, y los males que nuestros antepasados pusieron en fuga podr\u00edan regresar con superior fuerza y astucia, y por un tiempo breve el valor de los santos podr\u00eda verse menguado, y sus ej\u00e9rcitos podr\u00edan titubear; pero el Se\u00f1or vive, y como el Se\u00f1or vive, s\u00f3lo la justicia triunfar\u00e1, y toda la iniquidad y todo falso camino ser\u00e1n hollados.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Contin\u00faen luchando, pues al fin resultar\u00e1n victoriosos. No pueden ser derrotados a menos que el propio Eterno sea derrocado, y eso no puede suceder nunca.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Bienaventurado es aquel que sabe que la causa a la que se ha unido es una causa justa, pues puede saber que, en el cap\u00edtulo final de la historia del mundo, su triunfo debe ser registrado. Podr\u00eda estar muerto y haber partido; podr\u00eda simplemente sembrar la semilla, pero sus hijos cosechar\u00e1n la mies, y los hombres hablar\u00e1n de \u00e9l con gran respeto, como un hombre que vivi\u00f3 antes de su tiempo, y que merece el honor de los que le siguen.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Hombre, apoya lo justo! \u00a1Af\u00e9rrense a sus principios, mis hermanos y hermanas en Cristo! Sigan la santidad y la justicia bajo cualquier forma y manera. No se dejen sobornar o apartar de este bendito Libro y sus credos inmortales. Sigan aquello que es verdadero, no lo que es patrocinado por los grandes personajes; lo que es justo, no lo que se sienta en el asiento de la autoridad humana; y sigan todo esto con un hambre y una sed que sean insaciables, pues ser\u00e1n \u00absaciados\u00bb.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfQuisieran estar all\u00e1 arriba en el d\u00eda en que el Pr\u00edncipe de la Verdad y la Justicia pase revista a Sus ej\u00e9rcitos? \u00bfQuisieran estar all\u00e1 arriba cuando el grito de j\u00fabilo rasgue los cielos: \u00abEl Rey de reyes y Se\u00f1or de se\u00f1ores ha conquistado a todos sus enemigos, y el diablo y todas sus huestes son batidos en retirada\u00bb? \u00bfQuisieran estar all\u00e1 arriba, pregunto, cuando todos Sus trofeos de victoria sean exhibidos, y el Cordero que fue inmolado sea el Monarca reinante de todas las naciones, recogiendo gavillas de cetros bajo Sus brazos, y hollando las coronas de los pr\u00edncipes porque son indignas y despreciables? \u00bfQuisieran estar <i>all\u00ed <\/i>en ese momento?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces deben estar <i>aqu\u00ed <\/i>ahora, <i>aqu\u00ed <\/i>donde la batalla ruge, aqu\u00ed donde el estandarte del Rey ondea, y d\u00edganle a su Dios: \u00abOh Se\u00f1or, puesto que he encontrado la justicia en Cristo, y soy salvo, estoy comprometido a apoyar lo justo y lo verdadero en tanto que viva, as\u00ed que mantenme fiel hasta la muerte.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Al concluir mi serm\u00f3n, pronuncio sobre todos ustedes que conf\u00edan en Jes\u00fas, la cuarta bienaventuranza pregonada por Cristo sobre el Monte de las Bienaventuranzas, \u00abBienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos ser\u00e1n saciados.\u00bb Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abBienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos ser\u00e1n saciados.\u00bb Mateo 5: 6. 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